{"id":25011,"date":"2016-02-05T16:57:49","date_gmt":"2016-02-05T21:57:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/san-gregorio-de-tours\/"},"modified":"2016-02-05T16:57:49","modified_gmt":"2016-02-05T21:57:49","slug":"san-gregorio-de-tours","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/san-gregorio-de-tours\/","title":{"rendered":"SAN GREGORIO DE TOURS"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">Naci\u00f3 en el 538 o 539 en la Auvernia, la actual Clermont-Ferrand y muri\u00f3 en Tours el 17 de Noviembre del 593 o 594. Descend\u00eda de una distinguida familia galorromana y estaban emparentados estrechamente a las familias galas m\u00e1s ilustres. Su nombre de pila fue Georgius Florentius, pero en memoria de su bisabuelo materno, Gregorio, Obispo de Langres, adopt\u00f3 m\u00e1s tarde el nombre de Gregorio. Siendo muy joven perdi\u00f3 a su padre y fue a vivir con su t\u00edo Gallus, Obispo de Clermont, bajo quien fue educado en todo lo eclesi\u00e1stico a la manera de entonces. Una recuperaci\u00f3n inesperada de una grave enfermedad movi\u00f3 su mente hacia servir a la Iglesia. Gallus muri\u00f3 en el 554 y la madre de Gregorio se fue a vivir con unos amigos de Borgo\u00f1a dejando a su hijo en Clermont al cuidado de Avitus, un sacerdote, que ser\u00eda m\u00e1s tarde Obispo de Clermont (517-594).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Avitus dirigi\u00f3 a su alumno al estudio de las Escrituras. Seg\u00fan Gregorio, la ret\u00f3rica y la literatura profana fueron tristemente ignoradas en su caso, omisiones que en su vida posterior lamentar\u00eda seriamente. En sus escritos se queja de su ignorancia en las reglas de la gram\u00e1tica, de confundir los g\u00e9neros, mal empleo de los casos, no entend\u00eda el uso correcto de las preposiciones ni la sintaxis de las frases, autocensur\u00e1ndose que tal necesidad no se tom\u00f3 demasiado en serio. Gregorio supo de gram\u00e1tica y literatura al igual que cualquier hombre de su tiempo; puede ser que fingiera cuando se propone como poco instruido; quiz\u00e1 esperara recibir alabanzas por su aprendizaje. Eufronius, Obispo de Tours, muri\u00f3 en el 573, y Gregorio le sucedi\u00f3, Sigiberto I era entonces Rey de Austrasia y Auvernia (561-576). La muerte de Chariberto (567) le hab\u00eda hecho se\u00f1or de Tours. El nuevo rey era conocido por Gregorio que insisti\u00f3 que en atenci\u00f3n a los deseos del pueblo de Tours \u00e9l deb\u00eda ser su obispo; y as\u00ed vino a ser que Gregorio fue a Roma para ser consagrado. El poeta, Fortunatus, celebr\u00f3 la elevaci\u00f3n del nuevo obispo en un poema lleno de entusiasmo, sincero en absoluto de sus defectos (\u00abAd cives Turonicos de Gregorio episcopo\u00bb). Gregorio justific\u00f3 esta confianza, y su gobierno episcopal eran muy loable para \u00e9l y \u00fatil para su grey; las circunstancias de aquel tiempo ofrec\u00edan dificultades peculiares para el oficio de obispo que eran onerosas desde un punto de vista civil y religioso.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">I. GREGORIO COMO OBISPO<br \/>\nEmprendi\u00f3 con gran celo la dura labor que le fue impuesta. En el pasado reciente el Rey Clodoveo hab\u00eda usado y abusado de su poder, pero sus servicios al orden social y la fama de sus haza\u00f1as justificaron los abusos de su reinado para ser en gran parte perdonados. Sus herederos, sin embargo, tuvieron menos m\u00e9ritos, y cuando buscaban aumentar su autoridad mediante actos violentos, provocaron una guerra civil casi inacabable. El poder suplant\u00f3 al derecho de tal modo que su misma noci\u00f3n tendi\u00f3 a hacerlo desaparecer. La violencia b\u00e1rbara y la crueldad estaban desenfrenadas por todas partes. Durante la guerra entre [los reyes] Sigiberto y Chilperico, Gregorio no pudo refrenar su justa indignaci\u00f3n a la vista de las aflicciones de sus pueblos. \u00abEsto\u00bb, escribi\u00f3, ha \u00absido m\u00e1s perjudicial para la Iglesia que la persecuci\u00f3n de Diocleciano\u00bb. En la Galia, al menos, cosas como \u00e9sta pudieron pasar. Las tribus teut\u00f3nicas recientemente establecidas en la Galia, o vagabundeando a lo largo de todo el Imperio romano, eran conscientes de su poder f\u00edsico y estaban poco dispuestas para reconocer cualquier derecho salvo el de conquista. Sus jefes exig\u00edan cu\u00e1nto deseaban y el ej\u00e9rcito tomaba el resto. Cualquiera que osara opon\u00e9rseles era expulsado r\u00e1pidamente de la manera m\u00e1s despiadada. La civilizaci\u00f3n en la que tan de repente entraron les era una fuente de molestia y confusi\u00f3n; los placeres materiales les atrajeron mucho m\u00e1s que los altos ideales de la vida romana. La embriaguez era com\u00fan en todas las clases, e incluso la castidad proverbial de los francos fue pronto una gloria del pasado. La venganza desplaz\u00f3 a todo freno de la religi\u00f3n; el poderoso y el humilde, clero y laicos, era una ley hacia ellos mismos. Se pensaba popularmente que la reina Clotilde, modelo de las mujeres, hab\u00eda nutrido sentimientos de venganza contra los Burgundios durante m\u00e1s treinta a\u00f1os (vea, sin embargo, para su rehabilitaci\u00f3n, G. Kurth, \u00abSainte Clotilde\u00bb, 8. el ed., Par\u00eds, 1905, y el art\u00edculo CLOTILDE). Guntram, uno de los mejores reyes francos, conden\u00f3 a muerte a dos m\u00e9dicos porque fueron incapaces de curar a la reina Austrechilde. Esta fue la clase moral de las clases altas y hace innecesario hablar de la de la multitud de los Galo-francos. Grande fue el honor de San Gregorio que en medio de estas condiciones cumpli\u00f3 su oficio de obispo con valor admirable y firmeza. Sus escritos y sus acciones nos muestran que estuvo sensiblemente preocupado por los intereses espirituales y temporales de su pueblo a quienes protegi\u00f3 como mejor pudo contra las arbitrariedades del poder civil.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre sus obras por el bienestar general siempre defendi\u00f3 lo que era correcto y justo con prudencia y valor. Por su oficio fue el protector del d\u00e9bil y como tal siempre se opuso a sus opresores. En \u00e9l se ve lo mejor del episcopado Merovingio. La moralidad social del siglo sexto no tiene parang\u00f3n m\u00e1s valeroso ni m\u00e1s inteligente que este cultivado se\u00f1or. Gregorio explic\u00f3 el gobierno del mundo por la intervenci\u00f3n constante y sobrenatural: la ayuda directa de Dios, la intercesi\u00f3n de los santos y el recurso a los milagros trabajados en sus tumbas. Tambi\u00e9n tom\u00f3 una parte importante al aumentar el n\u00famero de iglesias, que eran entonces los centros de la vida religiosa de la Galia. La iglesia catedral de Tours, derribada por un incendio bajo su predecesor, fue reconstruida, y la iglesia de Santa Perpetua se restaur\u00f3 y decor\u00f3. Desde los d\u00edas de Clodoveo la Iglesia hab\u00eda tenido, a trav\u00e9s de sus obispos, una posici\u00f3n preponderante en el mundo franco. Para el pueblo los obispos eran los representantes directos de Dios, dispensadores de Sus gracias divinas tal como el rey conced\u00eda favores terrenales. Esto no era debido, sin embargo, a su posici\u00f3n moral o religiosa, sino a su influencia social. Con el despliegue por la Galia de la salvaje civilizaci\u00f3n b\u00e1rbara, la vieja civilizaci\u00f3n romana, sobre todo la administraci\u00f3n municipal, fue incapaz de hacerle frente. La autoridad civil no pod\u00eda llevar a cabo las responsabilidades anteriores y pronto fueron descuidando sus obligaciones. Las oficinas p\u00fablicas de por s\u00ed desatentas, sin embargo, correspondieron a las necesidades sociales que de alg\u00fan modo deb\u00edan satisfacerse. En esta coyuntura los obispos llenando este vac\u00edo y se hicieron pol\u00edticamente m\u00e1s importantes bajo los franco que lo hab\u00edan sido bajo el r\u00e9gimen romano. Los reyes francos con satisfacci\u00f3n los reconocieron como sus auxiliares indispensables. Ellos pose\u00edan la ciencia y la ense\u00f1anza, mientras atendieron los servicios se\u00f1alados en misiones diferentes que libremente les fueron encomendadas y que s\u00f3lo ellos estaban capacitados para cumplirlas. Por otro lado, fueron lentos al reprobar a sus se\u00f1ores b\u00e1rbaros u oponer resistencia. El propio Gregorio le dice en su contestaci\u00f3n a Childerico: \u00abSi uno de nosotros fuera a dejar el camino de la justicia, le corresponder\u00eda a vos ponerle derecho; si vos, sin embargo, se arriesga a desviarse, \u00bfQui\u00e9n le podr\u00eda corregir o podr\u00eda opon\u00e9rsele? \u00ab. El \u00fanico deber que los obispos parece haber predicado a los reyes francos fue el cumplimiento a conciencia de sus deberes reales por el bienestar de sus almas. Este deber que los reyes no negaron, a menudo no lo ejecutaron o se refugiaron en una conciencia demasiado tolerante.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tours, que desde mucho tiempo pose\u00eda la tumba de San Mart\u00edn, era una de las sedes m\u00e1s dif\u00edciles para gobernar. La ciudad cambiaba continuamente de se\u00f1ores. A la muerte de Lotario [I] (561) le sucedi\u00f3 Chariberto, y a su muerte, volvi\u00f3 al reino de Sigiberto, Rey de Austrasia, aunque no hasta despu\u00e9s de un disputado conflicto. En el 573 Chilperico, Rey de Neustria, la conquist\u00f3, pero pronto fue obligado para abandonar la ciudad. De nuevo la gan\u00f3 s\u00f3lo para perderla una vez m\u00e1s; por fin, tras el asesinato de Sigiberto en el 576, Chilperico se hizo finalmente su amo se\u00f1or, y la retuvo hasta que muri\u00f3 en el 584. Aunque Gregorio no tom\u00f3 parte directa en estas luchas de pr\u00edncipes, describi\u00f3 para nosotros los sufrimientos que se causaron a sus pueblos y tambi\u00e9n sus propios dolores. Es f\u00e1cil ver que no le gustaba Chilperico; a su regreso el rey detest\u00f3 al Obispo de Tours quien sufri\u00f3 mucho de los ataques de los guerrilleros reales. Un tal Leudot que hab\u00eda sido privado de su oficio a causa de las quejas de Gregorio acus\u00f3 al obispo de declaraciones difamatorias contra la Reina Fredegunda. Gregorio fue citado ante los jueces, y declar\u00f3 su inocencia bajo juramento. En el juicio su comportamiento fue tan digno y honrado que asombr\u00f3 a sus enemigos, incluso el mismo Chilperico qued\u00f3 tan impresionado que desde entonces fue m\u00e1s conciliatorio en sus relaciones con su opositor. Despu\u00e9s de la muerte de Chilperico Tours cay\u00f3 en manos de Guntram, Rey de Borgo\u00f1a, desde entonces comenz\u00f3 para el obispo una era de paz y casi de felicidad. Conoc\u00eda a Guntram desde mucho tiempo y \u00e9l era conocido y de su confianza. Por el Tratado de Andelot Guntram cedi\u00f3 Tours a Childeberto II, el hijo de Sigiberto, en el 587. Este rey, as\u00ed como su madre Brunehaut, honraron a Gregorio con su confianza particular y a menudo fue llamado a la corte, confi\u00e1ndole misiones importantes. Esta estima dur\u00f3 hasta su muerte.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">II. GREGORIO COMO HISTORIADOR<br \/>\nGregorio comenz\u00f3 a escribir desde el tiempo de su elecci\u00f3n al episcopado. Sus asuntos parecen haber sido escogido al comienzo de su actividad literaria, menos por su importancia que con el prop\u00f3sito de la edificaci\u00f3n. Los milagros de San. Mart\u00edn parecen ser que fueron su tema principal y siempre apreci\u00f3 m\u00e1s los temas hagiogr\u00e1ficos. Incluso en sus escritos estrictamente hist\u00f3ricos, los detalles biogr\u00e1ficos ocupan a menudo un lugar bastante desproporcionado con su importancia. Sus obras completas tratan de muchos asuntos, y est\u00e1n resumidas por \u00e9l como sigue: \u00abDecem libros historiarum, septem miraculorum, unum de vita patrum scripsi; in psalterii tractatu librum unum commentatus sum; de cursibus etiam ecclesiasticis unum librum condidi\u00bb, i. e. he escrito diez libros de \u00abhistoria\u00bb, siete de \u00abmilagros\u00bb, uno de la vida de los Padres, un comentario en un libro a los salmos y un libro sobre la liturgia eclesi\u00e1stica. El \u00abLiber de miraculis beati Andreae apostoli\u00bb y el \u00abPassio sanctorum martyrum septem dormientium apud Ephesum\u00bb no fueron mencionados por \u00e9l, pero indudablemente son de su mano. Sus escritos hagiogr\u00e1ficos deben leerse naturalmente, siguiendo el esp\u00edritu y el gusto propios de su tiempo. Un decreto de Rey Guntram, tomado del \u00abHistoriae Francorum\u00bb, ilustra ambos bastante acertadamente: \u00abNosotros creemos que el Se\u00f1or que gobierna todas las cosas por Su poder\u00edo, se apaciguar\u00e1 por nuestro esfuerzos al defender la justicia y lo correcto entre todo el pueblo. Estando nuestro Padre y nuestro Rey, siempre presto al socorro de la debilidad humana por Su gracia, Dios conceder\u00e1 todas nuestras necesidades m\u00e1s generosamente cuando \u00c9l nos vea fiel en la observancia de Sus preceptos y mandamientos\u00bb. La actitud mental del rey difer\u00eda un poco, claro est\u00e1, de la de su pueblo. Casi todos fueron persuadidos profundamente que todos los hechos hab\u00edan sido previstos divinamente; a veces incluso, a extremos supersticiosos. As\u00ed, a pesar de la degradaci\u00f3n social y los cr\u00edmenes de entonces, el pueblo estaba en guardia de las manifestaciones sobrenaturales, o lo que ellos creyeron ser tales. De esta manera, por cierto, se alz\u00f3 una devoci\u00f3n religiosa, real y activa, pero tambi\u00e9n impulsiva y no controlada por la raz\u00f3n debidamente. La providencia parec\u00eda intervenir tan directamente en cada m\u00ednimo detalle que los hombres agradec\u00edan a Dios ciegamente tanto por la muerte de su enemigo as\u00ed como por alguna gracia maravillosa que se les hab\u00eda concedido. El hombre de aquella \u00e9poca ten\u00eda muy presente el mundo sobrenatural; Dios y Sus santos parec\u00edan relacionarse en la vida \u00edntima e inmediata de los hombres y sus asuntos. Las tumbas y reliquias de los santos se volvieron los centros de su actividad milagrosa. En las narraciones hagiogr\u00e1ficas de entonces los que se negaban a creer en los milagros son la excepci\u00f3n, y generalmente fueron representados como a los que les pasa algo malo, a menos que se arrepientan de su incredulidad. De vez en cuando aparece una reacci\u00f3n contra esta credulidad excesiva; aqu\u00ed y all\u00e1 alg\u00fan individuo afirma que ciertos milagros son ficticios y a veces son fraude. El esfuerzos de hombres sensatos procuran calmar la credulidad demasiado apasionada de muchos. Gregorio nos cuenta de un abad que severamente castig\u00f3 a un monje joven que crey\u00f3 que ten\u00eda trabajado un milagro: \u00abMi hijo\u00bb, dijo al abad, \u00bb se esfuerza con toda la humildad para crecer en el temor del Se\u00f1or, en lugar de entrometerse en milagros\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El propio Gregorio, aunque relata una gran cantidad de milagros, parece haber dudado de algunos de ellos alguna vez. Supo que hombres sin escr\u00fapulos sol\u00edan abusar de la credulidad delos creyentes y muchos estaban de acuerdo con \u00e9l. No todos deseaban considerar un sue\u00f1o como una manifestaci\u00f3n sobrenatural. Esta desconfianza, sin embargo, afect\u00f3 s\u00f3lo a casos particulares; como creencia, la regla en la multiplicidad de milagros fue general. La primera obra de Gregorio fue un relato en cuatro libros de los milagros de San Mart\u00edn, el famoso taumaturgo galo. Su primer libro fue escrito en el 575, el segundo despu\u00e9s del 581, el tercero se complet\u00f3 aproximadamente en el 587; el cuarto nunca fue completado. Despu\u00e9s de terminar los primeros dos libros empez\u00f3 un relato sobre los milagros de un santo de Auvernia por entonces famoso, \u00abDe passione et virtutibus sancti Juliani martyris\u201d. Juli\u00e1n hab\u00eda muerto en los alrededores de Clermont-Ferrand y su tumba en Brioude fue un lugar de peregrinaci\u00f3n bien conocido. En el 587, Gregorio empez\u00f3 su \u00abLiber in gloria martyrum\u201c, o \u00abLibro de las Glorias de los M\u00e1rtires\u00bb. se trata casi exclusivamente de los milagros forjados en la Galia por los m\u00e1rtires de las persecuciones romanas. Bastante similar es el \u00abLiber in gloria confessorum\u201d un cuadro v\u00edvido de las costumbres y modales contempor\u00e1neas o cuasi-contempor\u00e1neas. El \u00abLiber vitae Patrum\u00bb, es el m\u00e1s importante e interesante obra hagiogr\u00e1fico de Gregorio, nos da informaci\u00f3n muy curiosa acerca de las clases altas del per\u00edodo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La fama de Gregorio como un historiador reside en su \u00abHistoriae Francorum\u00bb en diez libros, con el fin de pasar a la posteridad el conocimiento de su propio tiempo, como el autor nos asegura en el pr\u00f3logo. El libro I contiene un resumen de la historia del mundo desde Ad\u00e1n a la conquista de la Galia por los francos, y de all\u00ed a la muerte de San Mart\u00edn (397). el Libro II trata de Clodoveo, el fundador del imperio franco. El libro III se reduce al reino de Teodoberto (548). el Libro IV finaliza con Sigiberto (575), y contiene la historia de muchos hechos con el conocimiento personal del historiador. Seg\u00fan Arndt estos cuatro libros fueron escritos en el 575. Los libros V y VI tratan de hechos que tuvieron lugar entre el 575 y el 584, y fueron escrito en 585. Los restantes cuatro libros cubren los a\u00f1os entre el 584 al 591, y fueron escrito a intervalos que no pueden ser determinados con exactatitud. De hecho, Gregorio los relata como declarados anteriormente la historia de su era, pero en la narraci\u00f3n siempre toma una parte prominente. El arte de exponer, rastrear los efectos hasta sus causas, descubrir los motivos que influyeron en los caracteres por \u00e9l descrito, fueron desconocidos para Gregorio. \u00c9l escribe una historia clara , lisa y llana acerca de lo que \u00e9l vio y oy\u00f3. Aparte de lo que le preocupa, siempre intenta declarar la verdad imparcialmente, y en lugares incluso donde su esfuerzo da alguna clase de cr\u00edtica. Este obra es \u00fanico en su tipo. Sin \u00e9l el origen hist\u00f3rico de la monarqu\u00eda franca nos ser\u00eda desconocido hasta en el detalle mas peque\u00f1o. \u00bfHizo Gregorio, sin embargo, que se apreciara el esp\u00edritu y tendencias de su tiempo correctamente? Est\u00e1 abierta la cuesti\u00f3n. Su mente siempre se ocup\u00f3 con los hechos extraordinarios: los cr\u00edmenes, los milagros, las guerras, los excesos de cada tipo; para \u00e9l los eventos ordinarios eran demasiado comunes para ser noticias. No obstante, para comprender la historia religiosa o secular de un pueblo claramente, es m\u00e1s importante saber su vida popular diaria que aprenderlo de los hechos poderosos de la casa reinante. La moralidad del pueblo es a menudo superior a la de sus clases gobernantes. En los tiempos de Gregorio, las grandes fuerzas morales y religiosas, queridas por el pueblo, debieron haber estado fermentando el pa\u00eds, contrapesando la fuerza bruta e inmoralidad de los reyes francos, y as\u00ed salvar a la nueva raza fuerte de agotarse en la lucha civil. Del relato de Gregorio, sin embargo, uno podr\u00eda sacar la conclusi\u00f3n que el pueblo estaba satisfecho con su religi\u00f3n. Lo que Gregorio fall\u00f3 al notar de un modo exigente, quiz\u00e1s porque no registr\u00f3 el alcance del obra, un contempor\u00e1neo, el griego Agathias, lo ha observado y lo ha registrado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">GREGORIO COMO TE\u00d3LOGO<br \/>\nLas ideas teol\u00f3gicas de Gregorio aparecen no s\u00f3lo en las introducciones de sus varios obras, y sobre todo en su \u00abHistoriae Francorum\u00bb, sino tambi\u00e9n a prop\u00f3sito por todos sus escritos. Siendo su educaci\u00f3n teol\u00f3gica no muy profunda escribi\u00f3 una obra inmediatamente teol\u00f3gica en el car\u00e1cter, su comentario a los salmos. El libro se titul\u00f3 \u00abDe cursu stellarum ratio\u00bb ( Sobre los rumbos de las estrellas) escrita con un prop\u00f3sito pr\u00e1ctico para conocer el tiempo, seg\u00fan la posici\u00f3n de las estrellas, cuando los oficios nocturnos deb\u00edan cantarse. La \u00abHistoriae Francorum\u00bb hace conocer, en su p\u00e1gina de apertura, los puntos de vistas teol\u00f3gicos de Gregorio. La ense\u00f1anza de Nicea eran su gu\u00eda; la doctrina de la Iglesia estaba fuera de toda la discusi\u00f3n. Dios Padre nunca pudo ser sin la sabidur\u00eda, la luz, la vida, la verdad, la justicia,; el Hijo es todos eso; el Padre por consiguiente nunca estuvo sin el Hijo. En Jes\u00fas Cristo Gregorio ve al Se\u00f1or de la Gloria Eterna y el Juez de la humanidad. A veces habla de la muerte y la sangre de Cristo como el medio de la redenci\u00f3n, aunque no est\u00e1 claro que comprendiera el significado interno de esta doctrina. Vio en la Muerte de Cristo un crimen cometido por los jud\u00edos; en la Resurrecci\u00f3n, por otro lado, le parec\u00eda que contemplaba la Redenci\u00f3n de la humanidad. De los salmos hab\u00eda aprendido que Jes\u00fas hab\u00eda salvado al mundo por Su sangre, pero la idea de Gregorio de Cristo no era la del Cordero matado por los pecados \u00abdel mundo\u00bb; sino m\u00e1s bien la de un gran rey que hab\u00eda dejado una herencia a su pueblo. Por lo general sus escritos teol\u00f3gicos exponen la influencia de las ideas franca de realeza. Parece que no estuvo profundamente versado en la ense\u00f1anza y las escrituras de los Padres sobre la Encarnaci\u00f3n y Muerte de Cristo. Esto es evidente en la historia que cuenta de una discusi\u00f3n que tuvo un d\u00eda en presencia de Rey Chilperico con un comerciante jud\u00edo. El jud\u00edo hab\u00eda preguntado sobre la posibilidad del hecho de la Encarnaci\u00f3n y Muerte de Jes\u00fas, y Gregorio, sin dar una respuesta directa, sigui\u00f3 para afirmar que la Encarnaci\u00f3n y Muerte del Hijo de Dios eran necesarias, ya que el hombre culpable estaba en el poder del Diablo y s\u00f3lo as\u00ed podr\u00eda ser salvado por Dios encarnado. El jud\u00edo, fingiendo estar convencido, dio la respuesta,: \u00abPero d\u00f3nde est\u00e1 la necesidad de Dios sufrir para redimir al hombre? \u00bb Gregorio le record\u00f3 que el pecado era una ofensa, y que la muerte de Jes\u00fas era el \u00fanico medio de apaciguar a Dios. El jud\u00edo pregunt\u00f3 a su vez por qu\u00e9 Dios no pudo enviar a un profeta o a un ap\u00f3stol para ganar la humanidad de vuelta al camino de salvaci\u00f3n, en lugar de humillarse tomando la carne humana. Gregorio s\u00f3lo pudo contestar lamentando la incredulidad de aqu\u00e9llos que no creer\u00edan a los profetas y a qui\u00e9n puso aquellos que predicaron la penitencia a la muerte. Y a eso el jud\u00edo permaneci\u00f3 sin contestar. Esta controversia muestra la carencia de habilidad dial\u00e9ctica y teol\u00f3gica de Gregorio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">H. LECLERCQ\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Transcrito por Judy Levandoski\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Juan Miguel Rodr\u00edguez S\u00e1nchez, Marbella, Espa\u00f1a.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Naci\u00f3 en el 538 o 539 en la Auvernia, la actual Clermont-Ferrand y muri\u00f3 en Tours el 17 de Noviembre del 593 o 594. Descend\u00eda de una distinguida familia galorromana y estaban emparentados estrechamente a las familias galas m\u00e1s ilustres. 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