{"id":25015,"date":"2016-02-05T16:57:57","date_gmt":"2016-02-05T21:57:57","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/san-gregorio-nacianceno-en-las-audiencias-de-benedicto-xvi-i\/"},"modified":"2016-02-05T16:57:57","modified_gmt":"2016-02-05T21:57:57","slug":"san-gregorio-nacianceno-en-las-audiencias-de-benedicto-xvi-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/san-gregorio-nacianceno-en-las-audiencias-de-benedicto-xvi-i\/","title":{"rendered":"SAN GREGORIO NACIANCENO EN LAS AUDIENCIAS DE BENEDICTO XVI (I)"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\"><b>Intervenci\u00f3n de Benedicto XVI durante la audiencia general del mi\u00e9rcoles 8 de agosto de 2007 en la que present\u00f3 un retrato de san Gregorio Nacianceno:  SU VIDA<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El mi\u00e9rcoles pasado habl\u00e9 de un gran maestro de la fe, el Padre de la Iglesia San Basilio. Hoy quisiera hablar de su amigo Gregorio de Nacianzo originario tambi\u00e9n, como Basilio, de Capadocia. Ilustre te\u00f3logo, orador y defensor de la fe cristiana en el siglo IV, fue famoso por su elocuencia y tambi\u00e9n tuvo, como poeta, un alma refinada y sensible.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gregorio naci\u00f3 de una noble familia. Su madre lo consagr\u00f3 a Dios desde su nacimiento, que ocurri\u00f3 sobre el 330. Despu\u00e9s de la primera educaci\u00f3n familiar, frecuent\u00f3 las m\u00e1s c\u00e9lebres escuelas de la \u00e9poca: primero fue a Cesarea de Capadocia, donde trab\u00f3 amistad con Basilio, futuro obispo de aquella ciudad, y vivi\u00f3 despu\u00e9s en otras metr\u00f3polis del mundo antiguo, como Alejandr\u00eda de Egipto y, sobre todo, Atenas, donde de nuevo encontr\u00f3 a Basilio (cfr. \u00abOratio 43\u00bb,14-24; SC 384, 146-180).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Evocando esta amistad, Gregorio escribir\u00e1 m\u00e1s tarde: \u201cEn aquel entonces, no s\u00f3lo yo sent\u00eda una aut\u00e9ntica veneraci\u00f3n hacia mi gran Basilio por la seriedad de sus costumbres y por la naturaleza y sabidur\u00eda de sus discursos, sino que animaba tambi\u00e9n a otros, que a\u00fan no le conoc\u00edan, a hacer otro tanto\u2026 Nos guiaba la misma ansia de saber. Y esta era nuestra competici\u00f3n: no qui\u00e9n ser\u00eda el primero, sino qui\u00e9n ayudar\u00eda al otro a serlo. Parec\u00eda que tuvi\u00e9semos una sola alma en dos cuerpos\u201d (Oratio 43,16-20; SC 384 154-156.164). Son palabras, que de alguna manera, describen el autorretrato de esta noble alma. Pero tambi\u00e9n puede imaginarse que este hombre, que estaba proyectado fuertemente m\u00e1s all\u00e1 de los valores terrenos, sufriera mucho por las cosas de este mundo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando volvi\u00f3 a casa, Gregorio recibi\u00f3 el bautismo y se orient\u00f3 hacia la vida mon\u00e1stica: la soledad, la meditaci\u00f3n filos\u00f3fica y espiritual, le fascinaban. \u00c9l mismo escribir\u00e1: \u201cNada me parece m\u00e1s grande que esto: hacer callar los propios sentidos, salir de la carne del mundo, recogerse en uno mismo, dejar de ocuparse de las cosas humanas, excepto de las estrictamente necesarias, hablar consigo mismo y con Dios, llevar una vida que trasciende las cosas visibles; llevar en el alma im\u00e1genes divinas siempre puras, sin mezcla de firmas terrenas y err\u00f3neas, ser verdaderamente un espejo inmaculado de Dios y de las cosas divinas, y serlo cada vez m\u00e1s, tomando luz de la luz\u2026; gozar, en la esperanza presente, el bien futuro, y conversar con los \u00e1ngeles; haber abandonado ya la tierra, aun estando en la tierra, transportados a lo alto con el esp\u00edritu\u201d (\u00abOratio 2\u00bb,7: SC 247,96).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como conf\u00eda en su autobiograf\u00eda (cfr \u00abCarmina [hist\u00f3rica] 2\u00bb,1,11 \u00abDe vita sua\u00bb 340-349: PG 37,1053) recibi\u00f3 la ordenaci\u00f3n presbiteral con cierta duda, porque sab\u00eda que despu\u00e9s deber\u00eda ejercer como pastor, ocuparse de los dem\u00e1s, de sus cosas y, por ello, no podr\u00eda estar ya recogido en la meditaci\u00f3n pura. Sin embargo, despu\u00e9s acept\u00f3 esta vocaci\u00f3n y asumi\u00f3 el ministerio pastoral en plena obediencia, aceptando, como le sucedi\u00f3 a menudo durante su vida, el ser llevado por la Providencia all\u00ed a donde no quisiera ir (cfr Jn 21,18).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el 371 su amigo Basilio, Obispo de Cesarea, contra el deseo del mismo Gregorio, quiso consagrarlo como Obispo de Samina, una regi\u00f3n estrat\u00e9gicamente importante de Capadocia. Sin embargo, y debido a distintas dificultades, no tomo nunca posesi\u00f3n, y permaneci\u00f3 en la ciudad de Nacianzo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hacia el 379, Gregorio fue llamado a Constantinopla, la capital, para guiar a la peque\u00f1a comunidad cat\u00f3lica fiel al Concilio de Nicea y a la fe trinitaria. La mayor\u00eda, por el contrario, se hab\u00eda adherido al arrianismo, que era \u201cpol\u00edticamente correcto\u201d y que los emperadores consideraban pol\u00edticamente \u00fatil.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De esta manera, se encontr\u00f3 en minor\u00eda, rodeado de hostilidad. En la peque\u00f1a iglesia de la \u00abAn\u00e1stasis\u00bb; pronunci\u00f3 cinco \u00abDiscursos Teol\u00f3gicos\u00bb (\u00abOraciones\u00bb 27-31; SC 250, 70-343), precisamente para defender y hacer inteligible la fe trinitaria. Son discursos que se han hecho famosos por la seguridad de la doctrina, la habilidad del razonamiento, que hace realmente comprender que \u00e9sta es la l\u00f3gica divina. Y tambi\u00e9n el esplendor de la forma lo hace hoy fascinante.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gregorio recibi\u00f3, como consecuencia de estos discursos, el apelativo de \u00abte\u00f3logo\u00bb: As\u00ed se le llama en la Iglesia ortodoxa: el \u201cte\u00f3logo\u201d, Y esto porque la teolog\u00eda no es para \u00e9l una reflexi\u00f3n meramente humana, o menos todav\u00eda el fruto de complicadas especulaciones, sino que deriva de una vida de oraci\u00f3n y de santidad, de un di\u00e1logo constante con Dios. Y precisamente as\u00ed hace que aparezca ante nuestra raz\u00f3n la realidad de Dios, el misterio trinitario. En el silencio contemplativo, transido de estupor ante las maravillas del misterio revelado, el alma acoge la belleza y la gloria divina.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras participaba en el Segundo Concilio Ecum\u00e9nico de 381, Gregorio fue elegido Obispo de Constantinopla, y asumi\u00f3 la presidencia del Concilio. Pero de pronto se desencaden\u00f3 una fuerte oposici\u00f3n contra \u00e9l, hasta que la situaci\u00f3n se hizo insostenible. Para un alma tan sensible, estas enemistades eran insoportables. Se repet\u00eda lo que Gregorio ya hab\u00eda lamentado con palabras llenas de dolor: \u201c\u00a1Hemos dividido a Cristo, nosotros, que tanto am\u00e1bamos a Dios y a Cristo! \u00a1Nos hemos mentido los unos a los otros con motivo de la Verdad, hemos alimentado sentimientos de odio a causa del Amor, nos hemos separado el uno del otro!\u201d (\u00abOratio 6\u00bb,3: SC 405,128).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se lleg\u00f3 as\u00ed, en un clima de tensi\u00f3n, a su dimisi\u00f3n. En la concurrid\u00edsima catedral Gregorio pronunci\u00f3 un discurso de adi\u00f3s de gran efecto y dignidad (cfr \u00abOratio 42\u00bb: SC 384,48-114). Conclu\u00eda su dolorida intervenci\u00f3n con estas palabras: \u201cAdi\u00f3s, gran ciudad a la que Cristo ama\u2026 Hijos m\u00edos, os lo suplico, custodiad el dep\u00f3sito [de la fe] que os ha sido confiado (cfr 1 Tm 6,20), acordaos de mis sufrimientos (cfr. Col 4,18). Que la gracia de nuestro Se\u00f1or Jesucristo est\u00e9 con todos vosotros\u201d (Cfr. \u00abOratio 42\u00bb,27: SC 384, 112-114).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Volvi\u00f3 a Nacianzo y se dedic\u00f3 al cuidado pastoral de aquella comunidad cristiana durante unos dos a\u00f1os. Despu\u00e9s se retir\u00f3 definitivamente a la soledad en la cercana Arianzo, su tierra natal, dedic\u00e1ndose al estudio ya la vida asc\u00e9tica. En este periodo compuso la mayor parte de su obra po\u00e9tica, especialmente autobiogr\u00e1fica: El \u00abDe vita Sua\u00bb, una relectura en verso de su camino humano y espiritual, un camino ejemplar de un cristiano sufriente, de un hombre de una gran interioridad en un mundo lleno de conflictos. Es un hombre que nos hace sentir la primac\u00eda de Dios y por eso no s habla tambi\u00e9n a nosotros, a nuestro mundo: sin Dios, el hombre pierde su grandeza, sin Dios no hay humanismo aut\u00e9ntico.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por eso, escuchemos esta voz e intentemos conocer tambi\u00e9n nosotros el rostro de Dios. En una de sus poes\u00edas, hab\u00eda escrito dirigi\u00e9ndose a Dios: \u201cS\u00e9 benigno, T\u00fa, m\u00e1s All\u00e1 de todo\u201d (\u00abCarmina [dogm\u00e1tica]\u00bb 1,1,29: PG 37,508). Y en el a\u00f1o 390 Dios acog\u00eda entre sus brazos a este siervo fiel, que le hab\u00eda defendido en sus escritos con una aguda inteligencia y que le hab\u00eda cantado con tanto amor en sus poes\u00edas.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Intervenci\u00f3n de Benedicto XVI durante la audiencia general del mi\u00e9rcoles 8 de agosto de 2007 en la que present\u00f3 un retrato de san Gregorio Nacianceno: SU VIDA El mi\u00e9rcoles pasado habl\u00e9 de un gran maestro de la fe, el Padre de la Iglesia San Basilio. 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