{"id":25018,"date":"2016-02-05T16:58:05","date_gmt":"2016-02-05T21:58:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/papa-san-gregorio-i-magno\/"},"modified":"2016-02-05T16:58:05","modified_gmt":"2016-02-05T21:58:05","slug":"papa-san-gregorio-i-magno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/papa-san-gregorio-i-magno\/","title":{"rendered":"PAPA SAN GREGORIO I MAGNO"},"content":{"rendered":"<p><h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Desde su Nacimiento Hasta el A\u00f1o 574<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 Como Monje y Abad (c. 574-590)<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 Como Papa (590-604)\n<ul>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-4\">3.1 Vida y obra en Roma<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-5\">3.2 Relaciones con las iglesias suburbicarias<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-6\">3.3 Relaciones con otras iglesias<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-7\">3.4 Relaciones con los lombardos y con los francos<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-8\">3.5 Relaciones con el gobierno imperial<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-9\">3.6 Obra misionera<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-10\">3.7 Gregorio y el monacato<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-11\">3.8 Muerte, canonizaci\u00f3n, reliquias, emblema<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-12\">3.9 Conclusi\u00f3n<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-13\">4 Sus Escritos\n<ul>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-14\">4.1 Genuinos, dudosos, espurios<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-15\">4.2 Obras de Gregorio, ediciones completas o parciales, traducciones, recensiones<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-16\">5 Bibliograf\u00eda<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Desde su Nacimiento Hasta el A\u00f1o 574<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Doctor de la iglesia, naci\u00f3 en Roma alrededor del 540 y muri\u00f3 el 12 de marzo de 604.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEs ciertamente una de las m\u00e1s notables figuras de la historia eclesi\u00e1stica. Ha ejercido en muchos aspectos una influencia enorme en la doctrina, la organizaci\u00f3n y la disciplina de la Iglesia Cat\u00f3lica. Debemos mirar hacia \u00e9l para conseguir una explicaci\u00f3n de la situaci\u00f3n religiosa del medievo y en verdad, si no se tuviera en cuenta su trabajo, la evoluci\u00f3n de la forma del cristianismo medieval ser\u00eda inexplicable. M\u00e1s a\u00fan, ya que el sistema cat\u00f3lico moderno es un desarrollo del catolicismo medieval, tambi\u00e9n en eso se puede decir razonablemente que Gregorio es el padre. Casi todos los principios gu\u00edas del catolicismo posterior se encuentran, al menos en germen, en Gregorio el Grande\u201d (F.H. Dudden, \u00abGregory the Great\u00bb, 1, p. V).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este paneg\u00edrico de un sabio escritor no-cat\u00f3lico justificar\u00e1 la longitud y elaboraci\u00f3n del siguiente art\u00edculo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El padre de Gregorio fue Gordiano, un patricio rico probablemente de la famosa gens Amicia,  que pose\u00eda grandes territorios en Sicilia y una mansi\u00f3n en la colina del Celio de Roma, cuyas ruinas est\u00e1n bajo la iglesia de San Andr\u00e9s y San Gregorio. Su madre Silvia parece tambi\u00e9n de una buena familia pero nada se conoce de su vida, aunque es honrada como santa y su fiesta se guarda el 3 de noviembre. Por orden de Gregorio se pintaron retratos de Gordiano y Silvia y una agradable descripci\u00f3n de los mismos se puede encontrar en Juan el Di\u00e1cono (Vita, IV, LXXXIII). Adem\u00e1s de su madre, dos t\u00edas de Gregorio, las dos hermanas de Giordano han sido canonizadas, Tarsilla y Emiliana, as\u00ed que Juan el Di\u00e1cono habla de su educaci\u00f3n como la de un santo entre santos. De sus primeros a\u00f1os nada sabemos aparte de lo que la historia de su tiempo nos dice.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre los a\u00f1os 546 y 552 Roma fue capturada por primera vez por los godos de Titila y despu\u00e9s abandonada. Despu\u00e9s Belisario dej\u00f3 all\u00ed una guarnici\u00f3n y fue cercada en vano por los godos, que sin embargo lograron tomarla de nuevo cuando Belisario fue llamado, para perderla de nuevo ante Narres. Tanto la mente como la memoria de Gregorio eran extraordinariamente receptivas y estos desastres produjeron en \u00e9l una cierta tristeza que ti\u00f1e sus escritos especialmente en lo que se refiere a la expectaci\u00f3n de un r\u00e1pido fin del mundo. No tenemos detalles de su educaci\u00f3n. Gregorio de Tours nos dice que en ret\u00f3rica, gram\u00e1tica y dial\u00e9ctica era tan h\u00e1bil que se le consideraba el mejor en Roma y tambi\u00e9n parece cierto que pas\u00f3 alg\u00fan curso de estudios legales. El ambiente religioso no fue lo menos importante en su educaci\u00f3n. Le encantaba meditar sobre la Escrituras y escuchar con atenci\u00f3n las conversaciones de sus mayores, as\u00ed que fue dedicado a dios desde su juventud.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su rango social le hac\u00eda un candidato natural para una carrera p\u00fablica y sin duda pas\u00f3 por las oficinas subordinadas donde un joven patricio se entrenaba para la vida p\u00fablica. Y que conoci\u00f3 todo esto perfectamente parece cierto puesto que alrededor del a\u00f1o 573, con poco menos de 30 a\u00f1os, le encontramos en el importante oficio de prefecto de la ciudad de Roma, que aunque ya no ten\u00eda toda la antigua magnificencia y sus responsabilidades se hab\u00eda reducido, a\u00fan era la m\u00e1s alta dignidad civil de la ciudad y s\u00f3lo tan largo tiempo de oraci\u00f3n y luchas interior decidi\u00f3 Gregorio abandonar todo para hacerse monje, lo que sucedi\u00f3 en 574, probablemente. Una vez tomada la decisi\u00f3n se dedic\u00f3 en cuerpo y alma a la austeridad de su nueva vida. Sus tierras en Sicilia fueron entregadas para la fundaci\u00f3n de seis monasterios y su casa en la Colina Celia se convirti\u00f3 en otro bajo el patronazgo de S. Andr\u00e9s. Aqu\u00ed mismo visti\u00f3 la capucha de manera que \u201caquel que sol\u00eda ir por la ciudad vestido con la trabea  y brillar con seda y joyas, ahora se vest\u00eda con vestidos miserables y serv\u00eda al altar de Se\u00f1or\u201d \u00bb (Greg. Tur., X, i).\n<\/p>\n<h2>Como Monje y Abad (c. 574-590)<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se ha discutido mucho sobre si Gregorio y los monjes de San Andr\u00e9s siguieron la Regla de S. Benito. Baronio otros han negado esto mientras que Mabillon lo afirma y tambi\u00e9n los bolandistas, que en el prefacio de la vida de S. Agust\u00edn (26 de mayo) se retractan de la opini\u00f3n expresada en el prefacio a la vida de S. Gregorio (12 de marzo;). La controversia es importante s\u00f3lo en vista a la cuesti\u00f3n del monacato introducido por San Agust\u00edn en Inglaterra y se puede decir que la postura de Baronio est\u00e1 pr\u00e1cticamente abandonada. Durante tres a\u00f1os Gregorio vivi\u00f3 retirado en el monasterio de s. Andr\u00e9s, per\u00edodo al que frecuentemente se refiere como el m\u00e1s feliz de su vida. Su gran austeridad es manifestada por sus bi\u00f3grafos y probablemente fue la causa de la enfermedad que sufri\u00f3 el resto de su vida. Sin embargo pronto fue sacado de su reclusi\u00f3n cuando en 578 el Papa le orden\u00f3, contra su voluntad, como uno de los siete di\u00e1conos (regionarii) de Roma.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue un per\u00edodo de crisis aguda. Los lombardos avanzaban r\u00e1pidamente hacia la ciudad y la \u00fanica oportunidad de salvarla parec\u00eda la ayuda del emperador Tiberio, que estaba en Bizancio. El Papa Pelagio II envi\u00f3 una embajada especial a Tiberio, nombrando a Gregorio apocrisiario, o embajador permanente ante la corte de Bizancio, nombrado  al parecer en la primavera de 579, dur\u00f3 unos seis a\u00f1os.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nada pod\u00eda disgustar tanto a Gregorio como el ambiente mundano de la brillante corte bizantina y para contrarrestar su influencia sigui\u00f3 la vida mon\u00e1stica tanto como se lo permit\u00edan las circunstancias. Result\u00f3 posible porque le acompa\u00f1aban algunos de sus hermanos de S. Andr\u00e9s, con los que oraba y estudiaba las Escrituras, lo que dio como resultado su obra \u201cMoral\u201d, o serie de lecturas del Libro de Job compuesto durante este per\u00edodo a petici\u00f3n de S. Leandro de Sevilla., a quien conoci\u00f3 durante su estancia en Constantinopla. Gregorio estuvo muy interesado en la controversia del Patriarca de Constantinopla Eutiquio, sobre la Resurrecci\u00f3n. Eutiquio hab\u00eda publicado un tratado sobre el tema manteniendo que los cuerpos resucitados de los elegidos ser\u00edan \u201cimpalpables, m\u00e1s ligeros que el aire\u201d. A esto Gregorio objet\u00f3 que la palpabilidad de del cuerpo resucitado de Cristo. La discusi\u00f3n se prolong\u00f3 y se hizo amarga hasta que el emperador intervino, llamando a ambos polemistas a una audiencia privada donde pudieran exponer sus puntos de vista. El emperador decidi\u00f3 que Gregorio ten\u00eda raz\u00f3n y orden\u00f3 que se quemara el libro de Eutiquio. La tensi\u00f3n de las disputas hab\u00eda sido tan intensa que ambos cayeron enfermos; Gregorio se recobr\u00f3, pero no as\u00ed el patriarca, que se mantuvo en sus trece hasta en su lecho de muerte.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay que mencionar el hecho curioso de que, aunque la estancia de Gregorio en Constantinopla fue de seis a\u00f1os, nunca lleg\u00f3 a dominar el griego, ni de forma rudimentaria. Posiblemente descubri\u00f3 que el uso de int\u00e9rpretes ten\u00eda sus ventajas, aunque con frecuencia se queja de los que emple\u00f3 para sus prop\u00f3sitos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Respecto a conseguir ayuda para Roma, la estancia de Gregorio en Constantinopla fue un fracaso. Sin embargo, su per\u00edodo como embajador le ense\u00f1\u00f3 muy claramente una lecci\u00f3n que despu\u00e9s dar\u00eda grandes frutos cuando reinaba en Roma como Papa: que no deb\u00eda esperarse nunca m\u00e1s ayuda alguna de Bizancio, con el corolario de que si Roma  e Italia hab\u00edan de salvarse, solamente ser\u00eda con las acciones independientes vigorosas de los poderes locales.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hablando desde el punto de vista humano, se debe a esta convicci\u00f3n la forma de actuar y las enormes consecuencias.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el a\u00f1o 585, o quiz\u00e1s 585, se le volvi\u00f3 a llamar a Roma y volvi\u00f3 con la mayor alegr\u00eda a S. Andr\u00e9s, donde poco despu\u00e9s fue abad. El monasterio se convirti\u00f3 en famoso bajo su en\u00e9rgico mandato: muchos monjes que m\u00e1s tarde tuvieron renombre salieron de \u00e9l. Rn sus \u00abDi\u00e1logos\u00bb se pueden hallar v\u00edvidas descripciones des esta \u00e9poca. Gregorio dedic\u00f3 mucho tiempo a ense\u00f1ar la Sagrada Escritura y consta que expuso a sus monjes el Heptateuco, el libro de los Reyes, los Profetas, los Proverbios y el Cantar de los Cantares. Un joven estudiante llamado Claudio tomaba notas en sus clases, pero Gregorio vio que conten\u00edan muchos tantos errores al transcribirlas que insisti\u00f3 en que se las dejaran para corregirlas y revisarlas. Aparentemente nunca lo hizo por que los fragmentos que existen de tales obras atribuidos a Gregorio son casi con seguridad espurios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este per\u00edodo se termin\u00f3 una empresa literaria importante: la revisi\u00f3n y publicaci\u00f3n de \u201cMagna moralia\u201d o lecturas del Libro de Job, realizada en Constantinopla a petici\u00f3n de S. Leandro.<br \/>\nEn una de sus cartas (Ep., V, LIII) Gregorio hace una interesante relaci\u00f3n del origen de su obra. En este per\u00edodo sucedi\u00f3 muy probablemente el famoso incidente de la reuni\u00f3n de Gregorio con los j\u00f3venes ingleses en el Foro. Esta primera menci\u00f3n del suceso est\u00e1 en la biograf\u00eda de Whitby (c, IX), y toda la historia parece ser una tradici\u00f3n inglesa. Vale la pena notar que en el manuscrito de S. Gall los Anglos no aparecen como j\u00f3venes esclavos expuestos para la venta sino como hombres que visitan Roma por su propia libre voluntad y que Gregorio expres\u00f3 el deseo de verlos. Es el Venerable Beda (Hist. Eccl., II, I) el primero en mostrarlos como esclavos. La consecuencia de la reuni\u00f3n es que Gregorio sali\u00f3 con un gran deseo de convertir a los Anglos, obtuvo el permiso de Pelagio II para ir en persona a Britania con algunos compa\u00f1eros monjes como misioneros.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los romanos no tomaron a bien el permiso del Papa y requirieron con agrias palabras que volviera Gregorio. Se enviaron inmediatamente mensajeros para traerle a Roma, a la fuerza si era necesario. Al tercer d\u00eda de su partida fueron alcanzados; Gregorio no puso oposici\u00f3n y regresaron, puesto que hab\u00eda recibido lo que le pareci\u00f3 una se\u00f1al del cielo para que abandonara su empresa. El fuerte sentimiento del pueblo romano de que Gregorio no deb\u00eda abandonar Roma indica su posici\u00f3n en la ciudad: era de hecho el principal consejero y asistente de Pelagio II, para el que parece que trabaj\u00f3 como secretario (ver la carta del obispo de R\u00e1vena a Gregorio Epp., III, LXVI, \u00abSedem apostolicam, quam antae moribus nunc etiam honore debito gubernatis\u00bb). En este desempe\u00f1o, probablemente en 586, Gregorio escribi\u00f3 su importante carta a los obispos cism\u00e1ticos de Istria que se hab\u00edan separado de la comuni\u00f3n de la Iglesia, sobre por la cuesti\u00f3n de los Tres Cap\u00edtulos (Epp., Appendix, III, III). Este documento, casi tan largo como un tratado, es un ejemplo admirable de la habilidad de Gregorio, pero no produjo m\u00e1s efectos que las dos cartas previas de Pelagio y el cisma sigui\u00f3.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El a\u00f1o 589 fue desastroso para todo el imperio. En Italia hubo una inundaci\u00f3n sin precedentes. Granjas y casas fueron arrastradas por la corriente. El T\u00edber se desbord\u00f3 destruyendo numerosos edificios, entre ellos los graneros de la iglesia con todo el grano almacenado. A las inundaciones sucedi\u00f3 la pestilencia y Roma se convirti\u00f3 en la verdadera ciudad de los muertos. Se paralizaron los negocios  y las calles se hallaban desiertas excepto por los carros que retiraban los innumerables cad\u00e1veres para ser enterrados en fosas comunes fuera de las murallas. Y en 590, como para llenar la copa de la miseria hasta arriba, Pelagio II muri\u00f3.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La elecci\u00f3n del sucesor estaba en manos del clero y el pueblo de Roma y sin duda alguna eligieron a Gregorio, abad de S. Andr\u00e9s. A pesar de la unanimidad, Gregorio se sinti\u00f3 abrumado por la dignidad que se le ofrec\u00eda. Sab\u00eda, sin duda alguna que la aceptaci\u00f3n significaba una despedida total de la vida de claustro que tanto amaba, as\u00ed que no solo rehus\u00f3 acceder a los ruegos de sus conciudadanos sino que escribi\u00f3 al mism\u00edsimo emperador Mauricio rog\u00e1ndole encarecidamente que no confirmara la elecci\u00f3n. Germano, prefecto de la ciudad, destruy\u00f3 esta carta, enviando a su vez el resultado de la elecci\u00f3n. Mientras se esperaba la contestaci\u00f3n del emperador, Gregorio llevaba los asuntos de la sede vacante comisionado con otros dos o tres altos funcionarios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La plaga continuaba sin remitir y Gregorio llam\u00f3 al pueblo a una gran procesi\u00f3n en siete columnas que deb\u00eda comenzar desde cada una de los siete distritos de la ciudad hasta reunirse todos ante la bas\u00edlica de la Virgen, pidiendo a lo largo del camino perd\u00f3n y remisi\u00f3n de la pestilencia. As\u00ed se hizo y la memoria del suceso todav\u00eda se preserva en el nombre de \u201cSant\u00b4Angelo\u201d dado al mausoleo de Adriano por la leyenda de que al \u00e1ngel S. Migue hab\u00eda sido visto en lo alto de monumento envainando su espada como se\u00f1al de que la plaga se hab\u00eda terminado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por fin, despu\u00e9s de seis meses de espera, lleg\u00f3 la respuesta del emperador confirmando la elecci\u00f3n de Gregorio. El santo aterrorizado por la noticia pens\u00f3 en huir. Fue llevado a la bas\u00edlica de S. Pedro y consagrado Papa el 3 de septiembre del 590. La historia de su huida al bosque donde permaneci\u00f3 oculto durante tres d\u00edas hasta que su escondite fue revelado por una luz sobrenatural parece una pura invenci\u00f3n que se lee por primera vez en la biograf\u00eda escrita por Whitbe (c-vii) y contradice las palabras de su contempor\u00e1neo Gregorio de Tours (Hist. Franc., X, i). Gregorio nunca dej\u00f3 de lamentar la elecci\u00f3n y en sus \u00faltimos escritos se contienen numerosas expresiones de sus profundos sentimientos en este asunto.\n<\/p>\n<h2>Como Papa (590-604)<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Catorce a\u00f1os le quedaban de vida a Gregorio y en ellos realiz\u00f3 trabajo suficiente para agotar las energ\u00edas de toda una vida. Lo que hace m\u00e1s maravillosos sus logros es su permanente mala salud. Sufr\u00eda casi continuamente de indigesti\u00f3n y largos per\u00edodos de fiebre, mientras el \u00faltimo per\u00edodo de su pontificado sufri\u00f3 un martirio con la gota. A pesar de estas enfermedades que aumentaban constantemente, su bi\u00f3grafo, Pablo el di\u00e1cono, nos dice que \u201cnunca descansaba\u201d (Vita, XV). Su trabajo como Papa es de una naturaleza tan variada que ser\u00e1 mejor verlo por secciones aunque se destruya la exactitud de la secuencia cronol\u00f3gica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al comenzar su pontificado Gregorio public\u00f3 su \u00abLiber pastoralis curae\u00bb, o libro del oficio del obispo, en el que plasma claramente las l\u00edneas maestras que deben conseguir los obispos. La obra, que ve al obispo como m\u00e9dico de las almas se divide en cuatro partes.\n<\/p>\n<ul>\n<li> Se\u00f1ala en primer lugar que solo un experto m\u00e9dico de las almas est\u00e1 preparado para someterse a la \u201csuprema ley\u201d del episcopado. <\/li>\n<li> En la segunda describe c\u00f3mo debe estar ordenada la vida de un obispo desde el punto de vista espiritual; <\/li>\n<li> en la tercera, c\u00f3mo debe ense\u00f1ar y aconsejar a los que est\u00e1n a su cargo;<\/li>\n<li> y en la cuarta c\u00f3mo, a pesar de sus buenas obras, debe tener presente su propia debilidad porque cuanto mejor es su trabajo m\u00e1s grande es el peligro de caer en la autoconfianza. <\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este librito es la clave de la vida de Gregorio como Papa, porque hac\u00eda lo que predicaba. M\u00e1s a\u00fan, permaneci\u00f3 durante siglos como el manual del episcopado cat\u00f3lico, as\u00ed que su influencia ha moldeado el car\u00e1cter de la iglesia y su esp\u00edritu se ha extendido por todas partes.\n<\/p>\n<h3>Vida y obra en Roma<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como Papa Gregorio sigui\u00f3 viviendo con una simplicidad mon\u00e1stica. Uno de sus primeros actos consisti\u00f3 en suprimir todos los sirvientes laicos, pajes etc. del Palacio Lateranense poniendo cl\u00e9rigos en su lugar. Como no hab\u00eda magister militum que viviera en Roma, el control de lo militar era ejercido por el Papa. Las incursiones de los lombardos hab\u00edan llenado la ciudad con una multitud de refugiados e indigentes, de cuyo sustento se encarg\u00f3 Gregorio utilizando las organizaciones eclesi\u00e1sticas de los distritos eclesi\u00e1sticos cada uno de los cuales ten\u00eda un diaconato u \u201coficio de limosnas\u201d. El grano que se distribu\u00eda ven\u00eda principalmente de Sicilia y era suministrado por las tierras de la Iglesia. Las necesidades temporales de la gente fueron as\u00ed cubiertas, pero Gregorio no abandon\u00f3 sus necesidades espirituales. Nos ha llegado un gran n\u00famero de sermones. Fue \u00e9l el que estableci\u00f3 las \u201cestaciones\u201d que a\u00fan se observan en el misal romano (ver ESTACIONES).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se reun\u00eda con el clero y el pueblo en alguna iglesia previamente elegida y todos juntos iban en procesi\u00f3n a la iglesia de la estaci\u00f3n, donde se celebraba la misa y el Papa predicaba. Estos sermones que atra\u00edan a inmensas multitudes son en general exposiciones de la Escritura sencillas y populares. Lo notable es el dominio que el predicador tiene de la Biblia que cita continuamente y su frecuente uso de an\u00e9cdotas para ilustrar el punto en cuesti\u00f3n, con lo que prepara el terreno para los predicadores populares medievales.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En julio de 595 reuni\u00f3 su primer s\u00ednodo en S. Pedro, formado casi exclusivamente de obispos suburbicarios y por sacerdotes de las iglesias titulares romanas. Se aprobaron seis decretos sobre disciplina eclesi\u00e1stica, algunos ellos confirmando los cambios ya realizados por el Papa por iniciativa y autoridad propia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aun hay mucha controversia sobre el alcance de las reformas de Gregorio en la liturgia romana. Todos admiten que realiz\u00f3 las siguientes modificaciones de las pr\u00e1cticas existentes:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\tEn el Cano de la misa introdujo las palabras \u00abdiesque nostros in tua pace disponas, atque ab aeterna damnatione nos eripi, et in electorum tuorum jubras grege numerari\u00bb;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\tOrden\u00f3  que el Padre Nuestro se recitara en el Canon antes de partir la Hostia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\tConcedi\u00f3 que el Alleluya se cantara despu\u00e9s del Gradual fuera del tiempo pascual per\u00edodo al que aparentemente lo limitaban los romanos previamente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\tProhibi\u00f3 el uso de casullas por los subdi\u00e1conos que asist\u00edan a la misa.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\tProhibi\u00f3 que los subdi\u00e1conos tomaran parte en las partes musicales de la misa, excepto en el canto del Evangelio\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s all\u00e1 de estos puntos de menor importancia parece imposible concluir con certeza qu\u00e9 cambios introdujo Gregorio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Respecto al muy discutido Sacramentario gregoriano y el punto a\u00fan m\u00e1s dif\u00edcil de su relaci\u00f3n  con el canto llano de la iglesia y la conexi\u00f3n de Gregorio con estos asunto, la autoridad m\u00e1s antigua parece ser Juan el Di\u00e1cono (Vita, II, VI, XVII), ver CANTO GREGORIANO, SACRAMENTARIO.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero no faltan pruebas de la actividad de Gregorio como administrador del patrimonio de S. Pedro. En su tiempo, las posesiones de la iglesia hab\u00edan alcanzado vastas dimensiones. Diferentes estimaciones dan de 1300 a 1800 millas cuadradas y no parece haber razones para pensar que es una exageraci\u00f3n, mientras que los ingresos que produc\u00edan no eran probablemente menos de $1.500.000 al a\u00f1o (N del T.: Este art\u00edculo se public\u00f3  en 1909).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La tierra estaba en distintos lugares &#8211;Campa\u00f1a, \u00c1frica, Sicilia y por todas partes \u2013 y como se\u00f1or de todas ellas, Gregorio mostr\u00f3 una habilidad financiera y en la administraci\u00f3n del patrimonio que a\u00fan nos asombra. As\u00ed como asombr\u00f3 a los arrendatarios  y agentes que de repens\u00f3 se encontraron con un nuevo due\u00f1o que no era f\u00e1cil de enga\u00f1ar o defraudar. La administraci\u00f3n del patrimonio era llevada a cabo por algunos agentes de distintos niveles y responsabilidades que estaban a las \u00f3rdenes de un funcionario llamado rector o defensor del patrimonio. Anteriormente, en general, los defensores hab\u00edan sido laicos, pero Gregorio estableci\u00f3 la costumbre de nombrar eclesi\u00e1sticos para el puesto. Al hacerlo probablemente ten\u00eda en mente las muchas obligaciones de naturaleza eclesi\u00e1stica que les exig\u00eda. As\u00ed se pueden hallar casos en que los rectores eran encargado de ocupar las sedes vacantes de los obispados, la celebraci\u00f3n de s\u00ednodos locales, proceder contra los herejes, proveer para el mantenimiento de las iglesias y monasterios, rectificar los abusos en las iglesias de sus distritos, exigiendo el cumplimiento de la disciplina eclesi\u00e1stica y hasta la reprobaci\u00f3n y correcci\u00f3n de algunos obispos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo Gregorio no permiti\u00f3 a los rectores intervenir en tales asuntos por propia iniciativa. En las minucias de la administraci\u00f3n del patrimonio nada era demasiado peque\u00f1o para que no lo tuviera en cuenta, desde el n\u00famero exacto de sextarii en un modius de grano o cuantos solidi hac\u00edan una libra de oro hasta el uso de falsas medidas y pesos por parte de algunos agentes menores. Encontraba tiempo para escribir instrucciones detalladas y no dejaba sin atender queja alguna hasta del m\u00e1s humilde de los arrendatarios. Su determinaci\u00f3n de asegurar que se administrara correcta mente el patrimonio se evidencia en el gran n\u00famero de cartas que tratan del asunto. Como obispo era administrador de Dios y de S. Pedro y sus agentes deb\u00edan mostrar con su conducta que se daban cuenta. El resultado fue que bajo su administraci\u00f3n las tierras de la iglesia aumentaron de valor, los arrendatarios estaban contentos y los beneficios que se pagaban con una regularidad sin precedentes. La \u00fanica falta que se le puede echar en cara es que debido a su caridad sin l\u00edmite, su tesoro se vaci\u00f3. Pero esto, si era u defecto, era la consecuencia natural  de su convicci\u00f3n de que era el administrador de la propiedad de los pobres por los que nunca cre\u00eda hacer lo suficiente.\n<\/p>\n<h3>Relaciones con las iglesias suburbicarias<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como patriarcas de Occidente, los Papas tienen una jurisdicci\u00f3n especial, aparte de su primado universal, como sucesores de Pedro y entre las iglesias de occidente esa jurisdicci\u00f3n se extiende de forma muy \u00edntima sobre las iglesias de Italia y las islas adyacentes. En el continente muchas de las tierras estaban en manos de los lombardos, con cuyo clero arriano Gregorio no estaba en comuni\u00f3n. Pero siempre que pudo provey\u00f3 a las necesidades de los fieles de esos lugares, uni\u00e9ndolos con frecuencia a la di\u00f3cesis lim\u00edtrofe cuando eran demasiado pocos para tener un obispo. En las islas, de las cuales la m\u00e1s importante era Sicilia, se mantuvo el orden preexistente. Gregorio nombr\u00f3 vicarios, que sol\u00edan ser los metropolitanos de la provincia, que ejerc\u00edan una supervisi\u00f3n general sobre toda la iglesia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n insisti\u00f3 en la celebraci\u00f3n de s\u00ednodos locales como hab\u00eda dispuesto el concilio de Nicea y hay cartas suyas dirigidas a los obispos de Sicilia, Cerde\u00f1a y Galia, record\u00e1ndoles sus deberes al respecto. El mejor ejemplo de la intervenci\u00f3n de Gregorio en los asuntos de las di\u00f3cesis, se da en Cerde\u00f1a, donde el anciano y ya d\u00e9bil mental obispo metropolitana de Cagliari hab\u00eda llevado a la iglesia a un estado semica\u00f3tico. Una gran n\u00famero de cartas relatan las reformas introducidas por el Papa (Epp., II, XLVII; III, XXXVI; IV, IX, XXIII-XXVII, XXIX; V, II; IX, I, XI, CCII-CCIV; XIV, II).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su preocupaci\u00f3n por la elecci\u00f3n del obispo, al darse una una sede vacante, se muestra en muchos casos y si tras su examen del candidato, bastante exhaustivo, lo halla inapropiado, no duda en rechazarlo y ordenando que se elija a otro (Epp., I, LV, LVI; VII, XXXVIII; X, VII). Re (Epp., II, XLVII; III, XXXVI; IV, IX, XXIII-XXVII, XXIX; V, II; IX, I, XI, CCII-CCIV; XIV, II).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Respecto a la disciplina era bastante estricto exigiendo el cumplimento de las leyes eclesi\u00e1sticas sobre el celibato (Epp., I, XLII, 1; IV. V, XXVI, XXXIV; VII, I; IX, CX, CCXVIII; X, XIX; XI, LVI a; XIII, XXXVIII, XXXIX);  la exenci\u00f3n de los cl\u00e9rigos de los tribunales laicos  (Epp., I, XXXIX a; VI, XI, IX, LIII, LXXVI, LXXIX; X, IV; XI, XXXII; XIII, 1); y la destituci\u00f3n de todos los eclesi\u00e1sticos culpables de cr\u00edmenes o esc\u00e1ndalos (Epp., I, XVIII, XLII; III, XLIX; IV, XXVI; V, V, XVII, XVIII; VII, XXXIX; VIII, XXIV; IX, XXV; XII, III, X, XI; XIV, II). Era inflexible en la aplicaci\u00f3n de los beneficios de la iglesia, insistiendo en que los dem\u00e1s deb\u00edan ser tan estrictos como lo era \u00e9l en disponer para fines apropiados (Epp., I, X, LXIV; II, XX-XXII; III, XXII; IV, XI; V, XII, XLVIII; VIII, VII; XI, XXII, LVI a; XIII, XLVI; XIV, II).\n<\/p>\n<h3>Relaciones con otras iglesias<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Respecto a las iglesias occidental, la falta de espacio impide una relaci\u00f3n detallada de la forma de proceder de Gregorio, pero la siguiente cita, m\u00e1s valiosa por venir de una autoridad protestante, indica muy claramente la l\u00ednea que sigui\u00f3: \u201cEn sus relaciones con las iglesias de occidente Gregorio actu\u00f3 invariablemente asumiendo que todas estaban bajo la jurisdicci\u00f3n de la Sede de Roma. No s\u00f3lo no renunci\u00f3 ni a una brizna de los derechos reclamados por su predecesor sino que hizo todo lo que pudo para fortalecer y extender lo que \u00e9l entend\u00eda como prerrogativas justas del Papado. Es cierto que respet\u00f3 los privilegios de los patriarcas occidentales y desaprob\u00f3 la interferencia innecesaria en la esfera de la jurisdicci\u00f3n ejercida can\u00f3nicamente\u2026.Pero de este principio general no puede haber duda alguna (Dudden, I, 475).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su forma de relacionarse con las iglesias orientales, en particular con la de Constantinopla, tiene una especial importancia a juzgar por los sucesos posteriores. No hay dada alguna de que Gregorio reclam\u00f3 para la Sede Apost\u00f3lica y para s\u00ed mismo como Papa el primado , no de honor sino de la suprema autoridad sobre la Iglesia Universal. En las Ep\u00edstolas (Epp., XIII, l,) habla de la Sede Apost\u00f3lica, que es cabeza de toda la iglesia\u201d y en la Epp., V, CLIV., dice: \u201cYo, aunque indigno, he sido puesto al mando de la Iglesia\u201d. Como sucesor de Pedro el Papa hab\u00eda recibido de Dios la primac\u00eda sobre todas las iglesias (Epp., II, XLVI; III, XXX; V, XXXVII; VII, XXXVII). Su aprobaci\u00f3n es lo que daba fuerza a los concilios o s\u00ednodos (Epp., IX, CLVI) y su autoridad pod\u00eda anularlos  (Epp., V, XXXIX, XLI, XLIV).  Se puede apelar a \u00e9l aun contra los patriarcas y por \u00e9l eran juzgados y corregidos los obispos si era necesario. (Epp., II, l; III, LII, LXIII; IX, XXVI, XXVII).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta posici\u00f3n, naturalmente, hizo imposible que permitiera el uso del t\u00edtulo de Obispo Ecum\u00e9nico  asumido por el Patriarca de Constantinopla, Juan el Ayunador en un s\u00ednodo celebrado en 588. Gregorio protest\u00f3 y sigui\u00f3 una larga  controversia que a\u00fan no se hab\u00eda resuelto cuando el Papa muri\u00f3. No viene al caso exponer aqu\u00ed esta controversia, pero es importante para mostrar c\u00f3mo Gregorio consideraba que los Patriarcas de oriente le estaban sujetos \u201ccomo la Iglesia de Constantinopla\u201d, dice en in Epp., IX, XXVI, \u00bfqui\u00e9n puede dudar  que est\u00e1 sujeta a la Sede Apost\u00f3lica?\u201d \u00bfPor qu\u00e9 nuestro  m\u00e1s religioso se\u00f1or , el emperador y nuestro hermano el obispo de Constantinopla continuamente lo reconocen\u201d?.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al mismo tiempo, el Papa era muy cuidadoso para no interferir en los derechos can\u00f3nicos de los otros patriarcas y obispos. Sus relaciones con los patriarcas orientales eran muy cordiales como se puede ver en sus cartas a los patriarca de Antioqu\u00eda y Alejandr\u00eda.\n<\/p>\n<h3>Relaciones con los lombardos y con los francos<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">La consagraci\u00f3n de Gregorio como Papa precedi\u00f3 solo unos d\u00edas a la muerte de Aulario, rey de los lombardos, cuya reina, la famosa Teodolinda, se cas\u00f3 despu\u00e9s con Agilulfo, duque de Tur\u00edn, un pr\u00edncipe en\u00e9rgico y guerrero.<br \/>\nGregorio hubo de tratar pronto con Agilulfo y los duques Ariulfo de Espoleto y Arichis de Benevento puesto que Romanus, el exarca representante del emperador, prefer\u00eda quedarse en R\u00e1vena sin intervenir cuando surg\u00edan las dificultades. Enseguida se vio que si hab\u00eda que hacer algo contra los Lmbardos tendr\u00eda que hacerlo el Papa. En sus primeras cartas aparece cuanto sent\u00eda la dificultad y el peligro de su posici\u00f3n (Epp., I, III, VIII, XXX); pero no se declararon las hostilidades hasta el verano de 592, cuando el Papa recibi\u00f3 una amenazadora carta de Atiulfo de Espoleto a la que inmediatamente sigui\u00f3 su aparici\u00f3n ante las murallas de Roma. Al mismo tiempo Arichis de Benevento avanz\u00f3 sobre N\u00e1poles que entonces no ten\u00eda a ning\u00fan obispo ni a ning\u00fan oficial de alto rango a cargo de la guarnici\u00f3n. Gregorio tom\u00f3 inmediatamente la sorprendente decisi\u00f3n de nombrar a un tribuno por su propia autoridad para que tomara el mando de la ciudad (Epp., II, XXXIV), y cuando vio que no hab\u00eda reacci\u00f3n alguna por parte de las autoridades imperiales, el Papa concibi\u00f3 la idea de negociar \u00e9l mismo una paz separada con los lombardos (Epp., II, XLV). No nos han llegados detalles de esta paz pero parece cierto que se firm\u00f3 (Epp., V, XXXVI).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Dr. Hodgkin (Italy and her Invaders, v, 366) afirma que la acci\u00f3n de Gregorio fue sabia y de un hombre de estado pero que al mismo tiempo era \u00abultra vires\u00bb, mucho m\u00e1s all\u00e1 de la competencia legal pose\u00edda entonces por el Papa, que dio as\u00ed un memorable paso hacia la independencia total\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La acci\u00f3n de Gregorio parece que despert\u00f3 por fin al exarca Romanus que ignorando completamente la paz del Papa, reuni\u00f3 todas sus tropas atac\u00f3 y recuper\u00f3 Perugia y march\u00f3 sobre Roma donde fue recibido con honores imperiales. Pero en la primavera siguiente abandon\u00f3 la ciudad con sus tropas de manera que tanto los ciudadanos como el Papa quedaron m\u00e1s exasperados contra \u00e9l que antes. La campa\u00f1a del exarca irrit\u00f3 a los lombardos del norte y el rey Agilulfo march\u00f3 sobre Roma a donde lleg\u00f3 probablemente en junio de 593, causando tal terror que aun se refleja en las homil\u00edas que predic\u00f3 por entonces sobre el profeta Ezequiel. Pero Agilulfo abandon\u00f3 pronto el sitio de la cuidad y se retir\u00f3.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Continuador de Prospero (Mon. Germ. SS. Antiq., IX, 339) relata que Agilulfo se encontr\u00f3 con el Papa en persona en la escalinata de la bas\u00edlica de S. Pedro, entonces fuera de los muros de la Ciudad y \u201cconmovido por los ruegos de Gregorio y por la sabidur\u00eda y gravedad religiosa de tan gran hombre levant\u00f3 el sitio de la ciudad\u201d, pero en vista de que tanto el mismo Gregorio como Pablo el di\u00e1cono guardan silencio sobre el asunto, la an\u00e9cdota parece poco probable, En la Epp., V, XXXIX, Gregorio se refiere a s\u00ed mismo como el \u201cgran pagador\u201c de los lombardos y es muy probable que un gran pago del tesoro Papal fuera la causa de que levantaran el sitio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El gran deseo del Papa era ahora conseguir una paz duradera con los lombardos lo que s\u00f3lo pod\u00eda lograrse por un apropiado arreglo entre las autoridades imperiales y los jefes lombardos. Gregorio puso todas sus esperanzas en Teodolinda una cat\u00f3lica y amiga personal. Sin embargo el exarca ve\u00eda todo el asunto desde otro punto de vista y despu\u00e9s de un a\u00f1o de infructuosas negociaciones, Gregorio volvi\u00f3 a pensar en conseguir un tratado privado. As\u00ed que en mayo de 595 el Papa escribi\u00f3 una carta (Epp., V, XXXIV) a un amigo de R\u00e1vena amenazando con hacer la paz con Agilulfo aun sin el consentimiento de Romanus, el exarca. Esta amenaza fue comunicada r\u00e1pidamente a Constantinopla donde el exarca era muy considerado y el emperador Mauricio envi\u00f3 inmediatamente una violenta carta, que se ha perdido, a Gregorio, acus\u00e1ndole de ser un traidor y un tonto. Gregorio la recibi\u00f3 en junio de 595. Por suerte, la contestaci\u00f3n del Papa se ha conservado (Epp., V, XXXVI).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay que leerla en su totalidad para apreciarla completamente porque seguramente ning\u00fan emperador ha recibido nunca una carta semejante de un s\u00fabdito. A pesar de su sarc\u00e1stica respuesta Gregorio debi\u00f3 darse cuenta de que las acciones independientes no asegurar\u00edan lo que \u00e9l deseaba y no vuelve a o\u00edrse hablar de una paz separada.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las relaciones de Gregorio con el exarca eran cada vez m\u00e1s tirantes hasta que \u00e9ste muri\u00f3 en 596 o a principios de 597. El nuevo exarca, Callinicus, era un hombre de mucha m\u00e1s habilidad y estaba bien dispuesto hacia el Papa, cuyas esperanzas revivieron. Se presion\u00f3 sobre las negociaciones oficiales de paz y a pesar de los retrasos, los art\u00edculos se firmaron por fin en 599, para alegr\u00eda de Gregorio. La paz dur\u00f3 dos a\u00f1os; en 601 estall\u00f3 la guerra por una acci\u00f3n agresiva de Callinicus, que fue llamado dos a\u00f1os despu\u00e9s y su sucesor Smaragdus volvi\u00f3 a firmar la paz con los lombardos; dur\u00f3 hasta despu\u00e9s de la muerte de Gregorio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay dos asuntos que merecen notarse en las relaciones de Gregorio con los lombardos: primero a pesar de la apat\u00eda de las autoridades imperiales, Roma no deb\u00eda caer en las manos de alg\u00fan duque lombardo semicivilizado y as\u00ed hundirse en la insignificancia y decadencia; en segundo lugar, la independencia de sus acciones nombrando gobernadores de ciudades, suministrando municiones para la guerra, dando instrucciones a los generales, enviando embajadores al rey lombardo y hasta negociando una paz sin la ayuda del exarca. Sea cual fuera la teor\u00eda, no cabe duda de que Gregorio, adem\u00e1s de su jurisdicci\u00f3n espiritual, ejerci\u00f3 mucho poder temporal.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Respecto a las relaciones de Gregorio con los Francos no es necesario insistir puesto que el intercambio establecido con los reyes francos desapareci\u00f3 pr\u00e1cticamente con su muerte y no se renov\u00f3 hasta cien a\u00f1os despu\u00e9s. Por otra parte ejerci\u00f3 una gran influencia en el monacato franco que se esforz\u00f3 en fortalecer y reformar, de manera que el trabajo hecho por los monasterios civilizando a los salvajes francos se le puede atribuir al primer Papa monje.\n<\/p>\n<h3>Relaciones con el gobierno imperial<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">El pontificado de Gregorio el Grande constituye en si mismo una \u00e9poca de la historia Papal, sobre todo en su actitud respecto al gobierno imperial de Constantinopla. Gregorio parece haber considerado la Iglesia y el Estado formando un todo unido que act\u00faa en dos esferas distintas, eclesi\u00e1stica y secular. Sobre esta asociaci\u00f3n donde el Papa y el emperador, cada uno supremo en su departamento, y teniendo cuidado de mantenerlos cada uno lo m\u00e1s en lo posible distintos e independientes. Pero hab\u00eda una dificultad: Gregorio manten\u00eda que era la obligaci\u00f3n del gobernante secular proteger a la Iglesia y preservar la \u201cpaz de la fe\u201d (Mor., XXXI, VIII)por lo que acude con frecuencia a pedir la ayuda del brazo secular, no solamente para suprimir el cisma, herej\u00eda idolatr\u00eda sino tambi\u00e9n para imponer la disciplina entre los monjes y el clero (Epp., I, LXXII; II, XXIX; III, LIX; IV, VII, XXXII; V, XXXII; VIII, IV; XI, XII, XXXVII; XIII, XXXVI).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si el emperador interfer\u00eda en los asuntos de la iglesia era pol\u00edtica del Papa consentirlo en lo posible, a no ser que la obediencia fuera pecaminosa, seg\u00fan el principio establecido en la Epp. XI, XXIX; \u00abQuod ipse [se imperator] fecerit, si canonicum est, sequimur; si vero canonicum non est, in quantum sine peccato nostro, portamus.\u00bb Al dar este paso Gregorio estaba seguramente influenciado por su profundo respeto por el emperador al que ve\u00eda como representante de Dios en todas las cosas seculares y debe ser tratado con el m\u00e1ximo respeto, aun cuando pareciera un intruso en las fronteras de la autoridad Papal. Por su `parte se consideraba \u201csuperior  en posici\u00f3n  y rango \u201cal exarca (Epp., II, XIV). Y se opon\u00eda con decisi\u00f3n a las interferencias de la autoridad eclesi\u00e1stica en materias seculares. Como guardi\u00e1n supremo de la justicia cristiana el Papa estaba siempre listo para interceder por o proteger a cualquiera que sufriera un trato injusto (Epp., I, XXXV, XXXVI, XLVII, LIX; III, V; V, XXXVIII; IX, IV, XLVI, LV, CXIII, CLXXXII; XI, IV),  pero al mismo tiempo usaba ten\u00eda un exquisito tacto al acercarse a los funcionarios imperiales. En In Epp., I, XXXIX a,  explica a su agente siciliano la actitud que debe adoptarse en esos casos. Pero a pesar de toda esa deferencia Gregorio mantuvo un esp\u00edritu de independencia que le permiti\u00f3, cuando lo consideraba necesario, dirigirse hasta al emperador en t\u00e9rminos muy directos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por raz\u00f3n de espacio solo nos vamos a referir a las famosas cartas de Gregorio al emperador Focas, usurpador, y las alusiones al asesinado emperador Mauricio (Epp., XIII, XXXIV, XLI, XLII). Se han emitido toda clase de juicios sobre Gregorio por haber escrito estas cartas, pero a\u00fan sigue siendo una cuesti\u00f3n dif\u00edcil. Probablemente la conducta del Papa en este caso se deba a dos razones: primero, su ignorancia de la forma en que Focas hab\u00eda accedido al trono y segundo, su idea de que el emperador era el representante de Dios sobre la tierra y por consiguiente merecedor de todo respeto en su capacidad oficial, sin que tuviera importancia su car\u00e1cter personal. Hay que notar, tambi\u00e9n, que evita cualquier clase de halago al nuevo emperador, empleando frases exageradas de respeto, que entonces se utilizaban y expresando las esperanzas que ten\u00eda en el nuevo r\u00e9gimen. M\u00e1s a\u00fan, las alusiones a Mauricio se refieren al sufrimiento de la gente bajo su gobierno y no del emperador mismo. Si el imperio hubiera estado saneado en vez de podrido cuando Gregorio llego al pontificado es dif\u00edcil decir c\u00f3mo hubieran resultado sus ideas en la pr\u00e1ctica. Tal como estaban las cosas, su fuerte independencia, su eficiencia, su valent\u00eda, superaba todo lo que se le enfrentaba y cuando muri\u00f3 no hab\u00eda dudas de quien era el primer poder en Italia\n<\/p>\n<h3>Obra misionera<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya se ha mencionado su celo por la conversi\u00f3n de los paganos, en particular los Anglos, y no hay necesidad de insistir en ello ya que se ha tratado minuciosamente en AGUSTIN DE CANTERBURY. Para ser justos con el gran Papa hay que a\u00f1adir que no perd\u00eda oportunidad de ejercer su celo misionero y hac\u00eda todos los esfuerzos para suprimir el paganismo en la Galia, el Donatismo en \u00c1frica y el cisma de loa Tres Cap\u00edtulos en el norte de Italia y en Istria. Respecto a los herejes cism\u00e1ticos y paganos su m\u00e9todo era usar todos los medios \u2013 persuasi\u00f3n, exhortaci\u00f3n, amenazas \u2013 antes de recurrir a la fuerza, pero si el tratamiento m\u00e1s suave fallaba no dudaba, de acuerdo con las ideas de su tiempo, en recurrir a la compulsi\u00f3n, solicitando para ello la ayuda del brazo secular. Es curioso, por consiguiente, encontrarle actuando como campe\u00f3n y protector de los jud\u00edos; en la Epp., I, XIV, denuncia expresamente el bautismo forzoso de los jud\u00edos y en muchas ocasiones insiste en el derecho a la libertad de acci\u00f3n, siempre que la ley lo permita, tanto en los asuntos civiles como en el culto en la sinagoga (Epp., I, XXXIV; II, VI; VIII, XXV; IX, XXXVIII, CXCV; XIII, XV).  Pero tambi\u00e9n era duro impidiendo a los jud\u00edos que se excedieran de los derechos que les concediera la ley imperial, especialmente respecto a la propiedad por su parte de esclavos cristianos (Epp., II, VI; III, XXXVII; IV, IX, XXI; VI, XXIX; VII, XXI; VIII, XXI; IX, CIV, CCXIII, CCXV).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tendremos pues raz\u00f3n si atribuimos la protecci\u00f3n de los jud\u00edos por parte de Gregorio a su respeto por la ley y la justicia; sus ideas de tolerancia no difer\u00edan de las de su tiempo.\n<\/p>\n<h3>Gregorio y el monacato<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque Gregorio fue el primer monje en llegar a Papa no contribuy\u00f3 especialmente a los ideales o a la pr\u00e1ctica mon\u00e1stica. Lo tom\u00f3 tal como lo hab\u00eda establecido S. Benito y sus esfuerzos e influencia se centraron en reforzar y hacer cumplir las prescripciones del m\u00e1s grande de los legisladores mon\u00e1sticos. Su posici\u00f3n tend\u00eda a modificar la obra de S. Benito tratando de llevarla a una relaci\u00f3n m\u00e1s \u00edntima con la organizaci\u00f3n de la iglesia, en particular con el Papado, aunque no lo planificara deliberadamente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se convenci\u00f3 de que el sistema mon\u00e1stico ten\u00eda un valor especial para la iglesia e hizo lo que estaba en sus manos para difundirlo y propagarlo. Su propiedad particular estaba consagrada a esto y urgi\u00f3 a muchos ricos para que ayudaran a los monasterios, usando \u00e9l mismo los beneficios de su patrimonio con este prop\u00f3sito. No se cansaba de corregir los abusos y de imponer la disciplina. Las cartas que tratan de esto son demasiado numerosas para citarlas aqu\u00ed: los puntos en los que insiste son precisamente esos, estabilidad y pobreza, sobre los que la reciente legislaci\u00f3n de S. Benito hab\u00eda puesto especial inter\u00e9s. Solo en dos ocasiones vemos algo parecido a legislaci\u00f3n directa del Papa. El primer punto es la edad a la que una monja pod\u00eda ser abadesa, que fija en no menos de sesenta a\u00f1os\u201d (Epp., IV, XI) y el segundo la prolongaci\u00f3n del per\u00edodo de noviciado. S. Benito hab\u00eda prescrito al menos un a\u00f1o (Reg. Ben., LVIII); Gregory (Epp., X, IX) mientras \u00e9l prescribe dos y con especial precauci\u00f3n en el caso de esclavos que quisieran hacerse monjes.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s importante fue su l\u00ednea de acci\u00f3n en la dif\u00edcil cuesti\u00f3n de la relaci\u00f3n entre los monjes y su obispo. Hay muchas pruebas que muestran que muchos obispos  aprovechaban  su posici\u00f3n para oprimir con cargas a los monasterios de sus di\u00f3cesis por lo que los monjes apelaban al Papa buscando protecci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque Gregorio manten\u00eda la jurisdicci\u00f3n espiritual de los obispos, fue firme en apoyar a los monjes contra las agresiones ilegales. Todos los intentos por parte de los obispos para arrogarse nuevo poder sobre los monjes de sus di\u00f3cesis fueron condenados; a veces el Papa emit\u00eda documentos, llamados Privillegia, con los que solucionaba definitivamente ciertos puntos en los que los monjes estaban exentos  del control episcopal (Epp., V, XLIX; VII, XII; VIII, XVII; XII, XI, XII, XIII). Gracias a  estas acciones de Gregorio, sin duda, comenz\u00f3 el largo progreso por el que las organizaciones mon\u00e1sticas han llegado a estar bajo el control directo del Papa. La vida monacal no era compatible con la obra de la iglesia como la cura de almas, la predicaci\u00f3n, administraci\u00f3n de los sacramentos etc. Y en esto el Papa estaba de acuerdo. Por otra parte  un p\u00e1rrafo de la carta, Epp., XII, IV,  en la que ordena que un cierto laico \u201csea tonsurado como monje o como subdi\u00e1cono\u201d, sugiere que para Gregorio el estado mon\u00e1stico era de alguna manera equivalente al eclesi\u00e1stico ya que su intenci\u00f3n \u00faltima era promover al episcopado, al laico en cuesti\u00f3n.\n<\/p>\n<h3>Muerte, canonizaci\u00f3n, reliquias, emblema<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los \u00faltimos a\u00f1os de la vida de Gregorio estuvieron llenos de sufrimientos de todas clases. Su mente, seria por naturaleza, se llen\u00f3 de aprensiones y sus continuos sufrimientos corporales aumentaron en intensidad. Su \u201c\u00fanico consuelo era que la muerte no tardar\u00eda en llegar\u201d (Epp., XIII, XXVI). El final llego el 12 de marzo de l604 y el mismo d\u00eda su cuerpo fue enterrado en frente de la sacrist\u00eda, en el p\u00f3rtico de la bas\u00edlica de S. Pedro. Desde entonces sus restos han sido movidos varias veces; el traslado m\u00e1s reciente fue el ordenado por Paulo V en 1606 cuando fueron colocados en la capilla de Clemente V cerca de la entrada de la sacrist\u00eda moderna.<br \/>\nParece que el cuerpo fue llevado a Soissons en Francia en el a\u00f1o 826, pero quiz\u00e1s fuera s\u00f3lo una reliquia grande. Beda el Venerable (Hist. Eccl., II, I) trae el epitafio que hab\u00eda sobre su tumba con lafamosa frase llam\u00e1ndole consul Dei.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su canonizaci\u00f3n por aclamaci\u00f3n popular ocurri\u00f3 inmediatamente tras su muerte y super\u00f3 un reacci\u00f3n contra su memoria que se dio poco despu\u00e9s. El arte muestra al gran Papa vestido con todos los ornamentos pontificios  con la tiara y la doble cruz. Su emblema especial es una paloma en alusi\u00f3n a la bien conocida historia referida por Pedro el Di\u00e1cono (Vita, XXVIII), que narra que cuando el Papa dictaba su homil\u00edas sobre Ezequiel hab\u00eda una cortina entre su secretario y \u00e9l, Como el Papa permanec\u00eda silencioso durante largos ratos, el sirviente hizo un agujero el la cortina y vio a una paloma sentada sobre la cabeza de Gregorio con el pico entre sus labios. Cuando la paloma retiraba su pico el santo pont\u00edfice hablaba  y el secretario apuntaba sus palabras, pero cuando se quedaba en silencio el sirviente miraba por el agujero y vio que la paloma hab\u00eda vuelto a poner su pico entre sus labios. Se le atribuyen muchos milagros pero la falta de espacio impide hasta el m\u00e1s somero cat\u00e1logo.\n<\/p>\n<h3>Conclusi\u00f3n<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Est\u00e1 fuera del prop\u00f3sito de estas l\u00edneas intentar elaborar una estimaci\u00f3n de la obra, influencia y car\u00e1cter del Papa Gregorio el Grande, pero parecer\u00eda justo enfocar algunos de los aspectos que hemos indicado arriba.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En primer lugar, quiz\u00e1, ser\u00e1 mejor aclarar el terreno admitiendo francamente lo que no era Gregorio. No era un hombre de profundos conocimientos, ni un fil\u00f3sofo, ni un buen conversador, apenas era te\u00f3logo en el sentido constructivo del t\u00e9rmino. Era un abogado romano de oficio, administrador y monje, misionero, predicador y sobre todo un m\u00e9dico de las almas y un l\u00edder. Lo m\u00e1s importante que se debe recordar es que fue el verdadero padre del Papado medieval (Milman). Respecto a lo espiritual, dej\u00f3 en las mentes de los hombres la impresi\u00f3n , hasta un punto sin precedentes, de que la sede de Pedro era la suprema y decisiva autoridad en la iglesia cat\u00f3lica. D\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante su pontificado estableci\u00f3 buenas relaciones entre la iglesia de Roma y las de Espa\u00f1a, Galia, \u00c1frica  y el Il\u00edrico. Y su influencia en Gran Breta\u00f1a fue tal que se le llama con justicia el Ap\u00f3stol de los Ingleses. En las iglesias orientales tambi\u00e9n ejerci\u00f3 la autoridad Papal con una frecuencia inusual antes de \u00e9l y vemos que el patriarca de Alejandr\u00eda se somete humildemente a las \u00f3rdenes del Papa.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El sistema de apelaciones a Roma se estableci\u00f3 definitivamente y el Papa veta o confirma los decretos de los concilios, anula las decisiones de los patriarcas e impone castigos a los dignatarios eclesi\u00e1sticos cuando cree que es justo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero tambi\u00e9n en el campo temporal es notable la postura del Papa. Aprovechado las oportunidades que ofrecen las circunstancias se hace en Italia con un poder mayor que el del exarca o el  emperador y establece una influencia pol\u00edtica que domin\u00f3 la pen\u00ednsula durante siglos. Desde entonces en adelante las distintas poblaciones de Italia buscan la gu\u00eda del Papa y Roma, como la ciudad del Papa sigue siendo el centro de la cristiandad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La obra teol\u00f3gica de Gregorio es menos notable. En la historia del desarrollo de los dogmas es importante porque asume las ense\u00f1anzas de los primeros Padres y la consolida en un todo armonioso. No introduce novedades, ni nuevos m\u00e9todos ni nuevas soluciones a cuestiones dif\u00edciles y precisamente por eso sus escritos fueron una especie de compendium theologiae o libro de texto medieval, popularizando a sus grandes predecesores. Tantos logros le han ganado el t\u00edtulo de \u201cel Grande\u201d aunque entre la gente de habla inglesa se le honra como el Papa que amaba a los anglos de blancos rostros y a los fue el primero en ense\u00f1ar el canto de los \u00c1ngeles.\n<\/p>\n<h2>Sus Escritos<\/h2>\n<h3>Genuinos, dudosos, espurios<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">De las obras que se le atribuyen las siguientes son admitidas por todas como genuinas: \u00abMoralium Libri XXXV\u00bb; \u00abRegulae Pastoralis Liber\u00bb; \u00abDialogorum Libri IV\u00bb; \u00abHomiliarum in Ezechielem Prophetam Libri II\u00bb; \u00abHomiliarum in Evangelia Libri II\u00bb; \u00abEpistolarum Libri XIV\u00bb. Los siguientes son casi con certeza falsos: \u00abIn Librum Primum Regum Variarum Expositionum Libri VI\u00bb; \u00abexpositio super Cantica Canticorum\u00bb; \u00abExpositio in VII Psalmos Poenitentiales\u00bb; \u00abConcordia Quorundam Testimoniorum S. Scripturae\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s se le atribuyen ciertos himnos lit\u00fargicos, el Sacramentario Gregoriano y el Antifonario ( ver ANTIFONARIO; SACRAMENTARIO.)\n<\/p>\n<h3>Obras de Gregorio, ediciones completas o parciales, traducciones, recensiones<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abOpera S. Gregory Magna: (Edito princeps, Paris, 1518); ed. P. Tossianensis (6 vols., Rome, 1588-03); ed. P. Goussainville (3 vols., Paris, 1675); ed. Cong. S. Mauri (Sainte-Marthe) (4 vols., Paris, 1705); \u00e9ste ultimo reeditado con a\u00f1adidos de J. B. Gallicioli (17 vols., Venecia, 1768-76) y vuelto a imprimir en Migne, P.L., LXXV-LXXIX. \u00abEpistolae\u00bb, ed. P. Ewald and L. M. Hartmann en \u00abMon. Germ. Hist.: Epist.\u00bb, I, II (Berlin, 1891-99); esta es la edici\u00f3n con m\u00e1s autoridad del texto de las Ep\u00edstolas (todas las citas dadas arriba siguen esta edici\u00f3n); Jaffe, \u00abRegesta Pontif,\u00bb (2nd ed., Rome, 1885), I, 143-219; II, 738; Turchi, \u00abS. Greg. M. Epp. Selectae\u00bb (Rome, 1907); P. Ewald, \u00abStudien zur Ausgabe des Registers Gregors I.\u00bb en \u00abNeues Archiv\u00bb, III, 433-625; L.M. Hartmann en \u00abNeues Archiv\u00bb, XV, 411, 529; XVII, 493; Th. Mommsen en \u00abNeues Archiv\u00bb, XVII, 189; Traducciones inglesas de J. Barmby, \u00abEpistolas Selectas\u00bb en \u00abNicene and Post-Nicene Fathers\u00bb, 2nd Series, XII, XIII (Oxford y New York, 1895, 1898), \u00abRegula Pastoralis Curae\u00bb, ed. E. W. Westhoff (Munster, 1860); ed. H. Hurter, S.J.,en \u00abSS. Patr. Opus. Select.\u00bb, XX; ed. A. M. Michelett (Tournai, 1904); ed. B. Sauter (Freiburg, 1904); Traducciones inglesas \u00abKing Alfred&#8217;s West Saxon Version of Gregory&#8217;s Pastoral Care\u00bb, ed. H. Sweet (London, 1871); \u00abThe Book of Pastoral Care\u00bb (tr. J. Barmby) en \u00abNicene and Post-Nicene Fathers\u00bb, 2nd Series, XII (Oxford y New York, 1895). \u00abDialogorum Libri IV\u00bb: han aparecido muchas ediciones de toda la obra y tambi\u00e9n del libro II, \u00abDe la Vida y Milagros de S. Benito\u00bb, separadamente una Antigua versi\u00f3n inglesa reimpresa por H. Coleridge, S. J. (London, 1874); L. Wiese, \u00abDie Sprache der Dialoge\u00bb (Halle, 1900); H. Delehaye, \u00abS. Gregoire le Grand dans Phagiographie Grecque\u00bb en \u00abAnalecta Bolland.\u00bb (1904), 449-54; B. Sauter, \u00abDer heilige Vater Benediktus nach St. Gregor dem Grossen\u00bb (Freiburg, 1904). \u00abHom. XL in Evangelia\u00bb, ed. H. Hurter in \u00abSS. Patrum Opuse. Select.\u00bb, series II, Tom. VI (Innsbruck, 1892). G. Pfeilschifter Gregors der Gr.\u00bb (Munich, 1900). \u00abMagna Moralia\u00bb, Traduc. Ing.. en \u00abLibrary of the Fathers\u00bb (4 vols., Oxford, 1844); Prunner, \u00abGnade und Sunde nach Gregors expositio in Job\u00bb (Eichst\u00e4tt, 1855).\n<\/p>\n<h2>Bibliograf\u00eda<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">PRINCIPALES OBRAS:  En primer lugar los escritos del mismo Gregorio, de los que se da una completa relaci\u00f3n arriba, las m\u00e1s importantes desde el punto de vista biogr\u00e1fico son los catorce libros de sus Cartas y los cuatro libros de los Di\u00e1logos. Las otras autoridades antiguas son S. GREGORIO DE TOURS (M. 594 \u00f3 595), Historia Francorum, Lb. X,  y el Liber Pontificalis, ambos pr\u00e1cticamente contempor\u00e1neos.<br \/>\nAl siglo siete pertenecen S. ISIDORO DE SEVILLA. De Viris Illustribus, XL, and S. ILDEFONSO DE TOLEDO, De Viris Illustribus, I.  Viene a continuaci\u00f3n la Vita Antiquissima, de un monje an\u00f3nimo de Whitby, escrita probablemente ca. 713, y de inter\u00e9s especial porque representa una tradici\u00f3n esencialmente inglesa sobre el santo BEDA EL VENERABLE Hist. Eccles., II, obra que termina en 731; PABLO DIACONO, que compil\u00f3 una breve Vita Gregorii Magni entre  770 y 780, que puede se complementada por la obra m\u00e1s famosa del mismo escritor Historia Longobardorum; por fin JUAN EL DIACONO, que por iniciativa de Juan VIII (872-882), produjo su Vita Gregorii para responder a la queja de que en Roma no se hab\u00eda escrito a\u00fan ninguna vida del santo. Adem\u00e1s de estos autores, se puede proyectar considerable luz  sobre el per\u00edodo por las obras de cronistas e historiadores.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">OBRAS SOBRE GREGORIO. \u2014 (1) General. \u2014 GREGORIO DE TOURS, Historia Francorum, X, i, in P.L., LXXI; la mejor edici\u00f3n es la de ARNDT Y KRUSCH En Mon. Germ. Hist.; Script. Rerum Meroving., I; Liber Pontificatis, ed. DUCHESNE (Paris, 1884), I, 312; ISIDORO DE SEVILLEA, De Vir. Illustr., I, ibid.,XCVII; Vita It. Papae Gregorii M. (MS&gt; Gallen, 567),  escrito por un monje de Whitby, ed. GASQUET (Westminster, 1904): ver tambi\u00e9n sobre la misma obra EWALD, Die alteste Biographie Gregors I in Historische Aufsatze dem Andenken an G. Waitz gewidmet (Hanover,1886), 17-54; VEN. BEDA, Hist. Eccles., I, xxiii-xxxiii; II, i-iii; V, xxv; en P. L., XCV; PABLO DIACONO, Vita Gregorii M. En P.L.,LXXV; IDEM, De Gestis Longobard., III, 24; IV, 5; En P.L., XCV; JUAN EL DIACONO, Vita Gregorii M., ibid., LXXV; Acta SS., 12 March; VAN DEN ZYPE, S. Gregorius Magnus (Ypres, 1610); SAINTE_MARTHE, Histoire de S. Gregoire (Rouen, 1677); MAIMBOURG, Histoire du pontificat de S. Gregoire (Paris, 1687); BONUCCI, Istoria del B. Gregorio (Rome, 1711); WIETROWSKY, Hist. de gestis praecipuis in pontificatu S. Gregorii M. (Prague, 1726-30); POZZO, Istoria della vita di S. Gregorio M. (Rome, 1758); MARGGRAF, De Gregorii I. M. Vita (Berlin, 1844); BIANCHI-GIOVINI, Pontificato di S. Gregorio (Milan, 1844); LAU, Gregor I, der Grosse (Leipzig, 1845); PFAHLER, Gregor der Grosse (Frankfort, 1852); LUZARCHE, Vie du Pape Gregoire le Grand (Tours, 1857); ROMALTE, Vie de S. Gregoire (Limoges, 1862); PAGNON, Gregoire le Grand et son epoque (Rouen, 1869); BELMONTE, Gregorio M. e il suo tempo (Florence, 1871); BOHRINGER, Die Vater des Papsiiums, Leo I und Gregor I (Stuttgart, 1879): MAGGIO, Prolegomeni alla storia di Gregorio il Grande (Prato, 1879); BARMBY, Gregory the Great (London, 1879; reissue, 1892); CLAUSIER, S. Gregoire (Paris, 1886); BOUSMANN, Gregor I, der Grosse (Paderborn, 1890); WOLFSGRUBER, Gregor der Grosse (Saulgau, 1890); SNOW, St. Gregory, his Work and his Spirit (London, 1892); GRISAR, Roma alta fine del mondo antico (Rome, 1899), Pt. III; IDEM, San Gregorio Magno (Rome, 1904); DUDDEN, Gregory the Great, his Place in History and in Thought (2 vols.,London, 1905); CAPELLO, Gregorio I e il suo pontificuto (Saluzzo, 1904); CEILLIER, Histoire general des auteurs ecclesiastique, XI, 420-587; MILMAN, History of Latin Christianity, Bk. III, vii; MONTALEMBERT, Monks of the West, tr. Bk. v; GREGOROVIUS, Rome in the Middle Ages, tr., II, 16-103; HODGKIN, Italy and her Invaders, V, vii-ix; GATTA, Un parallelo storico (Marco Aurelio, Gregorio Magno) (Milan, 1901); MANN, Lives of the Popes in the Early Middle Ages (London, 1902), I, 1-250.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(2) ESPECIAL.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(a) EL PATRIMONIO. \u2014 ORSI, Della origine del dominio temporale e della sovranita del Rom. Pontif. (2nd ed., Rome, 1754); BORGIA, Istoria del dominio temporale della Sede Apostolica nelle due Sicilie (Rome, 1789); MUZZARELLI, Dominio temporale del Papa (Rome, 1789); SUGENHEIM, Gesch. der Entstehung und Ausbildung des Kirchenstaates (Leipzig, 1854); SCHARPFF, Die Entstchung des Kirchenstaates (Freiburg im Br., 1860); GRISAR, Ein Rundgang durch die Patrimonien des hl. Stuhls i, J. 600, in Zeitschr, Kuth, Theol., I, 321; SCHWARZLOSE, Die Patrimonien d. rom. K. (Berlin, 1887); MOMMSEN, Die Bewirtschaftung der Kirchenguter unter Papst Gregor I, in Zeitsch, f. Socialund, Wirtschaftsgesch., I, 43; DOIZE, Deux etudes sur l&#8217;administration temporelle du Pape Gregoire le Grand (Paris, 1904).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(b) PRIMACIA Y RELACIONES CON OTRAS IGLESIAS. \u2014 PFAFF, Dissertatio de titulo l&#8217;atriarchoe (Ecumenici (Tubingen, 1735); ORTLIEB, Essai sur le systeme eccles, de Gregoire le Grand (Strasburg, 1872); PINGAUD, La politique de S. Gregoire (Paris, 1872); LORENZ, Papstwahl und Kaisertum (Berlin, 1874), 23; CRIVELLUCCI, Storia della relazioni tra lo Stato e la Chiesa (Bologna, 1885), II, 301; GORRES, Papsi Gregor der Grosse und Kaiser Phocas in Zeitsche, fur wissenschaftliche Theol., CLIV, 592-602.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(c) RELACIONES CON LOMBARDOS Y FRANCOS. \u2014 BERNARDI, I Longobardi e S. Gregorio M. (Milan, 1843); Troya, Storia d&#8217;Italia del medio evo, IV: Codice diplomatico longobardo dal 568 al 774 (Naples, 1852); DIEHL, Etudes sur l&#8217;administration byzantine dans l&#8217;Exarchat de Ravenne (Paris, 1888); HARTMANN, Unters, z. Gesch. d. byzant, Verwaltung in Italien (Leipzig, 1889); LAMPE, Qui fuerint Gregorii M. p. temporibus in imperii byzantini parte occident, exarchi (Berlin, 1892); PERRY, The Franks (London, 1857); KELLERT, Pope Gregory the Great and his Relations with Gaul (Cambridge, 1889); GRISAR, Rom. u. d. frankische Kirche vorneehmlich im 6. Jahr. in Zeitschr. kath. Theol., 14.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(d) Monacato y Obra Misonera:  \u2014 MABILLON, Dissertatio de monastica vita Gregorii Papoe (Paris, 1676); BUTLER, Fue San Agust\u00edn de Canterbury un Benedictino? en Downside Review, III, 45-61, 223-240; GRUTZMACHER, Die Bedeutung Benedikts von Nursia und seiner Regel in der Gesch. des Monchtums (Berlin, 1892); CUTTS, Agust\u00edn de Canterbury (Londres, 1895); GRAY, Origen e Historia Primitiva del Cristianismo en Breta\u00f1a (Londres, 1897); BRIGHT, Cap\u00edtulos sobre Historia de la Iglesia Inglesa Primitiva (Oxford, 1897); BENEDETTI, S. Gregorio Magno e la schiavitu (Rome, 1904).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(e) Writings. \u2014 ALZOO, Lehrb. der Patrologie (Freiburg im Br., 1876); HARNACK, Lehrb. der Dogmengeschichte, III (Freiburg im Br., 1890); LOOFS, Leits. zum Studium der Dogmengeschichte (Halle, 1893); SEEBERG, Lehrb. der Dogmengeschichte, II (Leipzig, 1898); BARDENHEWER, Patrology, tr. SHAHAN (Freiburg im Br., 1908).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente<\/b>:  Huddleston, Gilbert. \u00abPope St. Gregory I (\u00abthe Great\u00bb).\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 6. New York: Robert Appleton Company, 1909.<br \/>\n<br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/06780a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Pedro Royo\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Contenido 1 Desde su Nacimiento Hasta el A\u00f1o 574 2 Como Monje y Abad (c. 574-590) 3 Como Papa (590-604) 3.1 Vida y obra en Roma 3.2 Relaciones con las iglesias suburbicarias 3.3 Relaciones con otras iglesias 3.4 Relaciones con los lombardos y con los francos 3.5 Relaciones con el gobierno imperial 3.6 Obra misionera &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/papa-san-gregorio-i-magno\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPAPA SAN GREGORIO I MAGNO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-25018","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25018","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25018"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25018\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25018"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25018"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25018"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}