{"id":25020,"date":"2016-02-05T16:58:09","date_gmt":"2016-02-05T21:58:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/papa-san-gregorio-i-magno-en-las-audiencias-de-benedicto-xvi-ii\/"},"modified":"2016-02-05T16:58:09","modified_gmt":"2016-02-05T21:58:09","slug":"papa-san-gregorio-i-magno-en-las-audiencias-de-benedicto-xvi-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/papa-san-gregorio-i-magno-en-las-audiencias-de-benedicto-xvi-ii\/","title":{"rendered":"PAPA SAN GREGORIO I MAGNO EN LAS AUDIENCIAS DE BENEDICTO XVI (II)"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\"><b>Intervenci\u00f3n de Benedicto XVI durante la audiencia general del mi\u00e9rcoles 4 de junio de 2008, dedicada a presentar la figura del Papa San Gregorio I Magno: sus obras<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nEn nuestro encuentro de los mi\u00e9rcoles, vuelvo a comentar hoy la extraordinaria figura del Papa san Gregorio Magno para recoger m\u00e1s luces de su rica ense\u00f1anza. A pesar de los m\u00faltiples compromisos vinculados a su funci\u00f3n de Obispo de Roma, nos dej\u00f3 numerosas obras de las que la Iglesia, en los siglos sucesivos, se ha servido ampliamente. Adem\u00e1s de su abundante epistolario \u2014el Registro al que alud\u00ed en la anterior catequesis contiene m\u00e1s de 800 cartas\u2014, nos dej\u00f3 sobre todo escritos de car\u00e1cter exeg\u00e9tico, entre los que se distinguen el Comentario moral a Job \u2014conocido con el t\u00edtulo latino de Moralia in Iob\u2014, las Homil\u00edas sobre Ezequiel y las Homil\u00edas sobre los Evangelios. Asimismo existe una importante obra de car\u00e1cter hagiogr\u00e1fico, los Di\u00e1logos , escrita por san Gregorio para la edificaci\u00f3n de la reina longobarda Teodolinda. Su obra principal y m\u00e1s conocida es, sin duda, la Regla pastoral, que el Papa redact\u00f3 al inicio de su pontificado con una finalidad claramente program\u00e1tica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Haciendo un r\u00e1pido repaso a estas obras debemos observar, ante todo, que en sus escritos san Gregorio jam\u00e1s se muestra preocupado por elaborar una doctrina \u00absuya\u00bb, una originalidad propia. M\u00e1s bien trata de hacerse eco de la ense\u00f1anza tradicional de la Iglesia; s\u00f3lo quiere ser la boca de Cristo y de su Iglesia en el camino que se debe recorrer para llegar a Dios. Al respecto son ejemplares sus comentarios exeg\u00e9ticos. Fue un apasionado lector de la Biblia, a la que no se acerc\u00f3 con pretensiones meramente especulativas:  el cristiano debe sacar de la sagrada Escritura \u2014pensaba\u2014 no tanto conocimientos te\u00f3ricos, cuanto m\u00e1s bien el alimento diario para su alma, para su vida de hombre en este mundo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En las Homil\u00edas sobre Ezequiel, por ejemplo, insiste mucho en esta funci\u00f3n del texto sagrado:  acercarse a la Escritura s\u00f3lo para satisfacer un deseo de conocimiento significa ceder a la tentaci\u00f3n del orgullo y exponerse as\u00ed al peligro de caer en la herej\u00eda. La humildad intelectual es la regla primaria para quien trata de penetrar en las realidades sobrenaturales partiendo del Libro sagrado. La humildad, obviamente, no excluye el estudio serio; pero para lograr que este estudio resulte verdaderamente provechoso, permitiendo entrar realmente en la profundidad del texto, la humildad resulta indispensable. S\u00f3lo con esta actitud interior se escucha realmente y se percibe por fin la voz de Dios. Por otro lado, cuando se trata de la palabra de Dios, comprender no es nada si la comprensi\u00f3n no lleva a la acci\u00f3n. En estas homil\u00edas sobre Ezequiel se encuentra tambi\u00e9n la bella expresi\u00f3n seg\u00fan la cual \u00abel predicador debe mojar su pluma en la sangre de su coraz\u00f3n; as\u00ed podr\u00e1 llegar tambi\u00e9n al o\u00eddo del pr\u00f3jimo\u00bb. Al leer esas homil\u00edas se ve  que  san  Gregorio  escribi\u00f3 realmente con la sangre de su coraz\u00f3n y, por ello, nos habla a\u00fan hoy a nosotros.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">San Gregorio desarrolla tambi\u00e9n este tema en el Comentario moral a Job. Siguiendo la tradici\u00f3n patr\u00edstica, examina el texto sagrado en las tres dimensiones de su sentido:  la dimensi\u00f3n literal, la aleg\u00f3rica y la moral, que son dimensiones del \u00fanico sentido de la sagrada Escritura. Sin embargo, san Gregorio atribuye una clara preponderancia al sentido moral. Desde esta perspectiva, propone su pensamiento a trav\u00e9s de algunos binomios significativos \u2014saber-hacer, hablar-vivir, conocer-actuar\u2014 en los que evoca los dos aspectos de la vida humana que deber\u00edan ser complementarios, pero que con frecuencia acaban por ser antit\u00e9ticos. El ideal moral \u2014comenta\u2014 consiste siempre en llevar a cabo una armoniosa integraci\u00f3n entre palabra y acci\u00f3n, pensamiento y compromiso, oraci\u00f3n y dedicaci\u00f3n a los deberes del propio estado:  este es el camino para realizar la s\u00edntesis gracias a la cual lo divino desciende hasta el hombre y el hombre se eleva hasta la identificaci\u00f3n con Dios. As\u00ed, el gran Papa traza para el aut\u00e9ntico creyente un proyecto de vida completo; por eso, en la Edad Media el Comentario moral a Job constituir\u00e1 una especie de Summa de la moral cristiana.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n son de notable importancia y belleza sus Homil\u00edas sobre los Evangelios. La primera de ellas la pronunci\u00f3 en la bas\u00edlica de San Pedro durante el tiempo de Adviento del a\u00f1o 590; por tanto, pocos meses despu\u00e9s de su elecci\u00f3n al pontificado; la \u00faltima la pronunci\u00f3 en la bas\u00edlica de San Lorenzo el segundo domingo despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s del a\u00f1o 593. El Papa predicaba al pueblo en las iglesias donde se celebraban la \u00abestaciones\u00bb \u2014ceremonias especiales de oraci\u00f3n en los tiempos fuertes del a\u00f1o lit\u00fargico\u2014 o las fiestas de los m\u00e1rtires titulares. El principio inspirador que une las diversas intervenciones se sintetiza en la palabra \u00bb praedicator \u00ab:  no s\u00f3lo el ministro de Dios, sino tambi\u00e9n todo cristiano tiene la tarea de ser \u00abpredicador\u00bb de lo que ha experimentado en su interior, a ejemplo de Cristo, que se hizo hombre para llevar a todos el anuncio de la salvaci\u00f3n. Este compromiso se sit\u00faa en un horizonte escatol\u00f3gico:  la esperanza del cumplimiento en Cristo de todas las cosas es un pensamiento constante del gran Pont\u00edfice y acaba por convertirse en motivo inspirador de todo su pensamiento y de toda su actividad. De aqu\u00ed brotan sus incesantes llamamientos a la vigilancia y a las buenas obras.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tal vez el texto m\u00e1s org\u00e1nico de san Gregorio Magno es la Regla pastoral, escrita en los primeros a\u00f1os de su pontificado. En ella san Gregorio se propone presentar la figura del obispo ideal, maestro y gu\u00eda de su grey. Con ese fin ilustra la importancia del oficio de pastor de la Iglesia y los deberes que implica:  por tanto, quienes no hayan sido llamados a tal tarea no deben buscarla con superficialidad; en cambio, quienes lo hayan asumido sin la debida reflexi\u00f3n, necesariamente deben experimentar en su esp\u00edritu una turbaci\u00f3n. Retomando un tema predilecto, afirma que el obispo es ante todo el \u00abpredicador\u00bb por excelencia; como tal debe ser ante todo ejemplo para los dem\u00e1s, de forma que su comportamiento constituya un punto de referencia para todos. Una acci\u00f3n pastoral eficaz requiere adem\u00e1s que conozca a los destinatarios y adapte sus intervenciones a la situaci\u00f3n de cada uno:  san Gregorio ilustra las diversas clases de fieles con anotaciones agudas y puntuales, que pueden justificar la valoraci\u00f3n de quienes han visto en esta obra tambi\u00e9n un tratado de psicolog\u00eda. Por eso se entiende que conoc\u00eda realmente a su grey y hablaba de todo con la gente de su tiempo y de su ciudad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, el gran Pont\u00edfice insiste en el deber de que el pastor reconozca cada d\u00eda su propia miseria, de manera que el orgullo no haga vano a los ojos del Juez supremo el bien realizado. Por ello el cap\u00edtulo final de la Regla est\u00e1 dedicado a la humildad:  \u00abCuando se siente complacencia al haber alcanzado muchas virtudes, conviene reflexionar en las propias insuficiencias y humillarse:  en lugar de considerar el bien realizado, hay que considerar el que no se ha llevado a cabo\u00bb. Todas estas valiosas indicaciones demuestran el alt\u00edsimo concepto que san Gregorio tiene del cuidado de las almas, que define \u00abars artium\u00bb, el arte de las artes. La Regla tuvo tanto \u00e9xito que pronto se tradujo al griego y al anglosaj\u00f3n, algo m\u00e1s bien raro.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n es significativa otra obra, los Di\u00e1logos, en la que al amigo y di\u00e1cono Pedro, convencido de que las costumbres estaban tan corrompidas que no permit\u00edan que surgieran santos como en los tiempos pasados, san Gregorio demuestra lo contrario: la santidad siempre es posible, incluso en tiempos dif\u00edciles. Lo prueba narrando la vida de personas contempor\u00e1neas o fallecidas recientemente, a las que con raz\u00f3n se podr\u00eda definir santas, aunque no estuvieran canonizadas. La narraci\u00f3n va acompa\u00f1ada de reflexiones teol\u00f3gicas y m\u00edsticas que hacen del libro un texto hagiogr\u00e1fico singular, capaz de fascinar a generaciones enteras de lectores. La materia est\u00e1 tomada de tradiciones vivas del pueblo y tiene como finalidad edificar y formar, atrayendo la atenci\u00f3n de quien lee hacia una serie de cuestiones como el sentido del milagro, la interpretaci\u00f3n de la Escritura, la inmortalidad del alma, la existencia del infierno, la representaci\u00f3n del m\u00e1s all\u00e1, temas que requer\u00edan oportunas aclaraciones. El libro II est\u00e1 totalmente dedicado a la figura de san Benito de Nursia y es el \u00fanico testimonio antiguo sobre la vida del santo monje, cuya belleza espiritual destaca en el texto con plena evidencia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el plan teol\u00f3gico que san Gregorio desarrolla a lo largo de sus obras, el pasado, el presente y el futuro se relativizan. Para \u00e9l lo que m\u00e1s cuenta es todo el arco de la historia salv\u00edfica, que sigue realiz\u00e1ndose entre los oscuros recovecos del tiempo. Desde esta perspectiva es significativo que introduzca el anuncio de la conversi\u00f3n de los anglos en medio del Comentario moral a Job:  a sus ojos ese acontecimiento constitu\u00eda un adelanto del reino de Dios del que habla la Escritura; por tanto, con raz\u00f3n se pod\u00eda mencionar en el comentario a un libro sacro. En su opini\u00f3n, los gu\u00edas de las comunidades cristianas deben esforzarse por releer los acontecimientos a la luz de la palabra de Dios:  en este sentido, el gran Pont\u00edfice siente el deber de orientar a pastores y fieles en el itinerario espiritual de una lectio divina iluminada y concreta, situada en el contexto de la propia vida.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antes de concluir, es necesario hablar de las relaciones que el Papa san Gregorio cultiv\u00f3 con los patriarcas de Antioqu\u00eda, de Alejandr\u00eda e incluso de Constantinopla. Se preocup\u00f3 siempre de reconocer y respetar sus derechos, evitando cualquier interferencia que limitara la leg\u00edtima autonom\u00eda de aquellos. Aunque san Gregorio, en el contexto de su situaci\u00f3n hist\u00f3rica, se opuso a que al Patriarca de Constantinopla se le diera el t\u00edtulo \u00abecum\u00e9nico\u00bb, no lo hizo por limitar o negar esta leg\u00edtima autoridad, sino porque le preocupaba la unidad fraterna de la Iglesia universal. Lo hizo sobre todo por su profunda convicci\u00f3n de que la humildad deb\u00eda ser la virtud fundamental de todo obispo, especialmente de un Patriarca.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En su coraz\u00f3n, san Gregorio fue siempre un monje sencillo; por ello, era firmemente contrario a los grandes t\u00edtulos. \u00c9l quer\u00eda ser \u2014es expresi\u00f3n suya\u2014 servus servorum Dei. Estas palabras, que acu\u00f1\u00f3 \u00e9l, no eran en sus labios una f\u00f3rmula piadosa, sino la verdadera manifestaci\u00f3n de su modo de vivir y actuar. Estaba profundamente impresionado por la humildad de Dios, que en Cristo se hizo nuestro servidor, nos lav\u00f3 y nos lava los pies sucios. Por eso, estaba convencido de que, sobre todo un obispo, deber\u00eda imitar esta humildad de Dios, siguiendo as\u00ed a Cristo. Su mayor deseo fue vivir como monje, en permanente coloquio con la palabra de Dios, pero por amor a Dios se hizo servidor de todos en un tiempo lleno de tribulaciones y de sufrimientos, se hizo \u00absiervo de los siervos\u00bb. Precisamente porque lo fue, es grande y nos muestra tambi\u00e9n a nosotros la medida de su verdadera grandeza.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Intervenci\u00f3n de Benedicto XVI durante la audiencia general del mi\u00e9rcoles 4 de junio de 2008, dedicada a presentar la figura del Papa San Gregorio I Magno: sus obras En nuestro encuentro de los mi\u00e9rcoles, vuelvo a comentar hoy la extraordinaria figura del Papa san Gregorio Magno para recoger m\u00e1s luces de su rica ense\u00f1anza. A &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/papa-san-gregorio-i-magno-en-las-audiencias-de-benedicto-xvi-ii\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPAPA SAN GREGORIO I MAGNO EN LAS AUDIENCIAS DE BENEDICTO XVI (II)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-25020","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25020","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25020"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25020\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25020"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25020"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25020"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}