{"id":25034,"date":"2016-02-05T16:58:39","date_gmt":"2016-02-05T21:58:39","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/papa-gregorio-xiii\/"},"modified":"2016-02-05T16:58:39","modified_gmt":"2016-02-05T21:58:39","slug":"papa-gregorio-xiii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/papa-gregorio-xiii\/","title":{"rendered":"PAPA GREGORIO XIII"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">Papa Gregorio XIII (Ugo Buoncompagni), naci\u00f3 en Bolonia el 7 de enero de 1502; falleci\u00f3 en Roma el 10 de abril de 1585. Estudi\u00f3 derecho en la Universidad de Bolonia, en la que consigui\u00f3 el doctorado en derecho can\u00f3nico y civil, siendo muy joven. M\u00e1s tarde ense\u00f1\u00f3 jurisprudencia en la misma universidad y tuvo entre sus disc\u00edpulos a los famosos futuros cardenales Alejandro Farnesio, Crist\u00f3bal Madruzzi, Otto Truchsess von Waldburg, Reginaldo Pole, Carlos Borromeo y Estanislao Hosio.   En 1530 fue a Roma llamado por el cardenal Parizzio, y Paulo III le nombr\u00f3 juez del Capitolio, abreviador papal y refrendario de ambas firmas.  En 1545 el mismo Papa lo envi\u00f3 al Concilio de Trento como uno de sus juristas.   A su regreso a Roma ocup\u00f3 varios cargos en la Curia Romana bajo Julio III (1550-1555), quien tambi\u00e9n lo nombr\u00f3 diputado (o sustituto de un legado) en la Campania en 1555.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bajo el pontificado de Paulo IV (1555-1559) acompa\u00f1\u00f3 al cardenal Alfonso Caraffa en una misi\u00f3n papal ante Felipe II en Flandes y a su regreso fue nombrado obispo de Viesti (1558). Hasta este momento no hab\u00eda sido ordenado sacerdote.   En 1559 el reci\u00e9n electo Papa P\u00edo IV lo envi\u00f3 como diputado confidencial al Concilio de Trento, donde permaneci\u00f3 hasta su clausura en 1563.  Poco despu\u00e9s de su regreso a Roma el mismo Papa lo cre\u00f3 cardenal sacerdote de San Sixto (1564) y lo envi\u00f3 como legado a Espa\u00f1a para investigar el caso del arzobispo Bartolom\u00e9 Carranza, de Toledo, quien hab\u00eda sido sospechoso de herej\u00eda y encarcelado por la Inquisici\u00f3n.  Mientras estaba en Espa\u00f1a fue nombrado secretario de los breves papales, y despu\u00e9s de la elecci\u00f3n de P\u00edo V (7 de enero de 1566) volvi\u00f3 a Roma a ocupar su nuevo cargo. Despu\u00e9s de la muerte de P\u00edo V (1 de mayo de 1572), Ugo Buoncompagni fue elegido Papa el 13 de mayo de 1572, principalmente por la influencia del cardenal Antoine Perrenot de GranvelleAntonio Granvella]], y tom\u00f3 el nombre de Gregorio XIII.  Al momento de su elevaci\u00f3n al trono papal ten\u00eda ya 70 a\u00f1os pero a\u00fan estaba fuerte y lleno de energ\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su juventud no fue inmaculada.  Mientras estuvo en Bolonia tuvo un hijo, llamado Giacomo, con una mujer soltera. Continu\u00f3 con su mentalidad mundana y aficionado a la ostentaci\u00f3n hasta despu\u00e9s de entrar en el estado clerical.   Pero desde el momento que fue elegido Papa sigui\u00f3 los pasos de su santo predecesor y estuvo completamente imbuido con la conciencia de la enorme responsabilidad que conllevaba su elevada posici\u00f3n.   Su elecci\u00f3n fue acogida con alegr\u00eda por el pueblo romano as\u00ed como por los gobernantes extranjeros. El emperador Maximiliano II, los reyes de Francia, Espa\u00f1a, Portugal, Hungr\u00eda, Polonia, los pr\u00edncipes italianos y otros, enviaron sus representantes a Roma a rendir obediencia al reci\u00e9n elegido pont\u00edfice.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En su primer consistorio orden\u00f3 que se leyera en p\u00fablico la Constituci\u00f3n de P\u00edo V que prohib\u00eda la enajenaci\u00f3n de la propiedad de la Iglesia y se comprometi\u00f3 a ejecutar los decretos del Concilio de Trento.   Enseguida nombr\u00f3 un comit\u00e9 de cardenales, compuesto por Borromeo, Paleotti, Aldobrandini y Arezzo, con instrucciones de descubrir y abolir los abusos eclesi\u00e1sticos; decidi\u00f3 que los cardenales que estaban a la cabeza de di\u00f3cesis no estaban exentos de los decretos tridentinos de residencia episcopal; design\u00f3 un comit\u00e9 de cardenales para completar el \u00cdndice de Libros Prohibidos, y design\u00f3 un d\u00eda de cada semana para una audiencia p\u00fablica durante la cual todos tuvieran acceso a \u00e9l.   Para que s\u00f3lo las personas m\u00e1s dignas fueran investidas con dignidades eclesi\u00e1sticas, mantuvo una lista de hombres recomendables dentro y fuera de Roma, en la que anotaba sus virtudes y defectos que llegaba a conocer.   Ejerci\u00f3 el mismo cuidado en el nombramiento de cardenales. Durante su pontificado cre\u00f3 34 cardenales y al nombrarlos siempre ten\u00eda a la vista el bienestar de la Iglesia. No se le puede acusar de nepotismo.   Cre\u00f3 cardenales a dos de sus sobrinos, Filippo Buoncompagni y Filippo Vastavillano, porque los consider\u00f3 merecedores de la dignidad, pero cuando un tercero aspir\u00f3 a la p\u00farpura, ni siquiera le concedi\u00f3 una audiencia.   Nombr\u00f3 a su hijo Giacomo castellano de Sant\u00b4Angelo y portaestandarte de la Iglesia, pero no le concedi\u00f3 una dignidad mayor, aunque Venecia le enrol\u00f3 entre sus nobili  y el rey de Espa\u00f1a le nombr\u00f3 general de su ej\u00e9rcito.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al igual que su santo predecesor, Gregorio XIII no escatim\u00f3 esfuerzos para promover una expedici\u00f3n contra los turcos. Con este prop\u00f3sito a la vista, envi\u00f3 legados especiales a Espa\u00f1a, Francia, Alemania, Polonia y otros pa\u00edses, pero las discordias entre los pr\u00edncipes cristianos, la paz que firmaron los venecianos con los turcos y el tratado de Espa\u00f1a con el Sult\u00e1n, frustraron todos sus esfuerzos en este asunto.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para detener la oleada de protestantismo, que ya hab\u00eda apartado a naciones enteras del seno de la Iglesia, Gregorio XIII no supo encontrar mejores medios que una s\u00f3lida formaci\u00f3n en la filosof\u00eda y teolog\u00eda cat\u00f3licas para los aspirantes al santo sacerdocio.   Fund\u00f3 numerosos colegios y seminarios en Roma y otros lugares apropiados y coloc\u00f3 la mayor\u00eda de ellos bajo la direcci\u00f3n de los jesuitas.  Al menos veintitr\u00e9s de tales instituciones educativas deben su existencia o supervivencia a la munificencia de Gregorio XIII.  La primera de ellas que goz\u00f3 de la liberalidad del Papa fue el Colegio Alem\u00e1n en Roma que estaba en peligro de ser abandonado por falta de fondos.    En una Bula fechada 6 de agosto de 1573 orden\u00f3 que no menos de cien estudiantes a la vez de Alemania y su frontera norte deb\u00edan ser educados en el Colegio Alem\u00e1n, el cual deb\u00eda tener un ingreso anual de 10,000 ducados, pagaderos, si fuese necesario, del tesoro papal.   En 1574 dio la iglesia y el palacio de San Apolinar a la instituci\u00f3n  y en 1580 uni\u00f3 el colegio h\u00fangaro con \u00e9l.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gregorio XIII fund\u00f3 los siguientes colegios romanos: el colegio griego el 13 de enero de 1577; el colegio para ne\u00f3fitos, es decir, jud\u00edos e infieles convertidos, en 1577; el colegio ingl\u00e9s el 1 de mayo de 1579: el colegio maronita el 27 de junio de 1584.  Para el colegio internacional de los jesuitas (Colegio Romano) construy\u00f3 en 1582 el gran edificio conocido como  Colegio Romano que fue ocupado por la facultad y los estudiantes del Colegio Romano (Universidad Gregoriana) hasta que el gobierno piamont\u00e9s lo declar\u00f3 patrimonio nacional y expuls\u00f3 a los jesuitas en 1870.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gregorio XIII fund\u00f3 o dot\u00f3 liberalmente los siguientes colegios fuera de Roma los: el colegio ingl\u00e9s en Douai, el colegio escoc\u00e9s en Pont-\u00e0-Mousson, los seminarios papales de Gratz, Viena, Olmutz, Praga, Colosvar, Fulda, Augsburgo, Dillingen, Braunsberg, Mil\u00e1n, Loreto, Friburgo en Suiza y tres escuelas en Jap\u00f3n.   En estas escuelas se preparaba a numerosos misioneros para los distintos pa\u00edses donde el protestantismo hab\u00eda sido declarado religi\u00f3n del Estado y para la misi\u00f3n entre los paganos en China, India y Jap\u00f3n.    As\u00ed, Gregorio XIII restaur\u00f3 la antigua fe, al menos parcialmente, en Inglaterra y en los pa\u00edses del norte de Europa, proporcion\u00f3 a los cat\u00f3licos de esos pa\u00edses los sacerdotes necesarios, e introdujo el cristianismo en los pa\u00edses paganos de Asia oriental.    Quiz\u00e1s uno de los eventos m\u00e1s felices de su pontificado fue la llegada a Roma de cuatro embajadores japoneses, el 22 de marzo de 1585, que hab\u00edan sido enviados por los reyes conversos de Bungo, Arima y Omura, para agradecer al Papa por el paternal cuidado que le hab\u00eda demostrado a su pa\u00eds al enviarles los misioneros jesuitas que les hab\u00edan ense\u00f1ado la religi\u00f3n de Cristo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para salvaguardar la religi\u00f3n cat\u00f3lica en Alemania, instituy\u00f3 una congregaci\u00f3n especial de cardenales para asuntos alemanes, la denominada Congregatio Germanica, que dur\u00f3 desde 1573 a 1578.  Para mantenerse informado de la situaci\u00f3n cat\u00f3lica en ese pa\u00eds y mantener un contacto m\u00e1s estrecho con sus gobernantes, erigi\u00f3  nunciaturas residentes en Viena en 1581 y en Colonia en 1582.   Con su bula \u00abProvisionis nostrae\u00bb, del 29 de enero de 1579, confirm\u00f3 los actos de su predecesor P\u00edo V, quien conden\u00f3 los errores de Bayo, y al mismo tiempo le encarg\u00f3 al jesuita Francisco de Toledo que le exigiese la abjuraci\u00f3n a Bayo.   Gregorio XIII reconoci\u00f3 el gran poder de las \u00f3rdenes religiosas para la conversi\u00f3n de los paganos, la represi\u00f3n de la herej\u00eda y el mantenimiento de la religi\u00f3n cat\u00f3lica. Fue especialmente amigable hacia los jesuitas, cuya r\u00e1pida propagaci\u00f3n durante su pontificado se debi\u00f3 en gran medida a su apoyo y ayuda financiera.    Tampoco descuid\u00f3 las otras \u00f3rdenes religiosas. Aprob\u00f3 la Congregaci\u00f3n del Oratorio en 1574, los Barnabitas en 1579 y a los Carmelitas Descalzos en 1580.  Honr\u00f3 a los premostratenses con la canonizaci\u00f3n de su fundador, San Norberto, en 1582.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gregorio XIII no escatim\u00f3 esfuerzos para restaurar la fe cat\u00f3lica en los pa\u00edses que se hab\u00edan hecho protestantes. En 1574 envi\u00f3 al jesuita polaco Warsiewicz a Juan  III de Suecia para intentar convertirle al catolicismo.  Ya que \u00e9ste no lo logr\u00f3, en 1576 envi\u00f3 a otro jesuita, el noruego Lorenzo Nielssen, que logr\u00f3 convertir al rey el 6 de mayo de 1578; sin embargo, el rey volvi\u00f3 pronto al protestantismo por razones pol\u00edticas.   Gregorio XIII envi\u00f3 al jesuita Antonio Possevino como nuncio a Rusia, para mediar entre el zar Iv\u00e1n IV y el rey Esteban Bator de Polonia.  No s\u00f3lo logr\u00f3 un arreglo amistoso entre los dos gobernantes, sino que obtuvo para los cat\u00f3licos rusos el derecho de practicar su religi\u00f3n abiertamente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los esfuerzos de Gregorio por procurar la libertad religiosa para los cat\u00f3licos de Inglaterra fueron en vano.   El mundo conoce las atrocidades cometidas por la reina Isabel  contra muchos misioneros y laicos cat\u00f3licos.  Por lo tanto, no hay que culpar a Gregorio XIII por tratar de derrocar a la reina por la fuerza de las armas.    Ya en 1578 envi\u00f3 a Thomas Stukeley con un barco y un ej\u00e9rcito de 800 hombres a Irlanda, pero el traidor Stukeley uni\u00f3 sus fuerzas a las del rey Sebasti\u00e1n de Portugal contra el emperador Abdulmelek de Marruecos. Otra expedici\u00f3n papal que zarp\u00f3 hacia Irlanda en 1579 bajo el mando de James Fitzmaurice, acompa\u00f1ado por Nicholas Sanders como nuncio papal, fue igualmente infructuosa.   Gregorio XIII no tuvo nada que ver con la conjura de Enrique, duque de Guisa, y su hermano Carlos,  duque de Mayenne, para asesinar a la reina y muy probablemente no ten\u00eda conocimiento al respecto (ver Bellesheim, \u00abWilhelm Cardinal Allen\u00bb, Maguncia, 1885, p. 144).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algunos historiadores han criticado severamente a Gregorio XIII por ordenar que se celebrara en Roma con un Te Deum y otras se\u00f1ales de alegr\u00eda  la horrible matanza de los hugonotes  el d\u00eda de San Bartolom\u00e9  de 1572.   En defensa de Gregorio XIII es preciso se\u00f1alar que no tuvo nada que ver en absoluto con la masacre y que tanto \u00e9l como su nuncio en Par\u00eds, Salvatti, fueron mantenidos en la ignorancia acerca de la prevista masacre.  El Papa de hecho particip\u00f3 en las festividades romanas pero probablemente no ten\u00eda conocimiento de las circunstancias de los horrores parisinos y, como a otros gobernantes europeos, se le hab\u00eda informado que los hugonotes hab\u00edan sido descubiertos en medio de una conspiraci\u00f3n para matar al rey y a toda la familia real, y hab\u00edan sido castigados  por sus planes traicioneros.   Pero incluso si Gregorio XIII tuvo conocimiento de todas las circunstancias de la masacre (lo que nunca se ha probado) hay que tener en cuenta que \u00e9l no se alegr\u00f3 por el derramamiento de sangre sino por la supresi\u00f3n de una rebeli\u00f3n pol\u00edtica y religiosa.   Incluso el ap\u00f3stata Gregario Leti en su \u00abVita di Sisto V\u00bb (Colonia, 1706), I, 431-4, y por Beautome, un contempor\u00e1neo de Gregorio XIII en su \u00abVie de M. l&#8217;Amiral de Chastillon\u00bb (Obras Completas, La Haya, 1740, VIII, 196) declaran expresamente que Gregorio XIII no aprob\u00f3 la masacre sino que detestaba el cruel acto y derram\u00f3 l\u00e1grimas cuando se le inform\u00f3 de todo ello.  La medalla que Gregorio XIII mand\u00f3 a acu\u00f1ar en memoria del suceso lleva su efigie en el anverso, mientras que en el reverso bajo la leyenda Vgonotiorum Strages (derrota de los hugonotes) hay un \u00e1ngel de pie con una cruz y espada desnuda, matando a los hugonotes.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ning\u00fan acto de Gregorio XIII le ha ganado fama m\u00e1s duradera que su reforma del calendario juliano, la cual se complet\u00f3 e introdujo en la mayor\u00eda de los pa\u00edses cat\u00f3licos en 1578.  Estrechamente relacionada con la reforma del calendario est\u00e1 la enmienda al martirologio romano que fue ordenada por Gregorio XIII en el oto\u00f1o de 1580.   La enmienda consistir\u00eda principalmente en la restauraci\u00f3n del texto original del Martirologio de Usuardo, que era de uso com\u00fan en  la \u00e9poca de Gregorio XIII, el cual le confi\u00f3 la dif\u00edcil tarea al sabio cardenal Sirleto.  El cardenal form\u00f3 un comit\u00e9 de diez miembros que le ayudaron en el trabajo. La primera edici\u00f3n del nuevo martirologio, que sali\u00f3 en 1582, estaba llena de errores tipogr\u00e1ficos, as\u00ed como la segunda edici\u00f3n de 1583.   Gregorio XIII suprimi\u00f3 ambas ediciones, y en enero de 1584 apareci\u00f3 una tercera y mejor edici\u00f3n bajo el t\u00edtulo \u201cMartyrologium Romanum Gregorii XIII jussu editum\u00bb (Roma, 1583).  En un breve, fechado el 14 de enero de 1584, Gregorio XIII orden\u00f3 que el nuevo martirologio sustituyera a todos los otros.  Otro gran logro literario de Gregorio XIII es una edici\u00f3n romana oficial del Corpus Juris Canonici.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Poco despu\u00e9s de la conclusi\u00f3n del Concilio de Trento, P\u00edo IV hab\u00eda nombrado un comit\u00e9 que iba a producir una edici\u00f3n cr\u00edtica del Decreto de Graciano. En 1566 P\u00edo V aumento el comit\u00e9 a 35 miembros (correctores Romani), del cual Gregorio XIII hab\u00eda sido uno de los miembros desde el principio.  El trabajo se termin\u00f3 en 1582. En el Breve \u00abCum pro munere\u00bb, datado 1 de julio de 1580, y \u00abEmendationem\u00bb, del 2 de junio de 1582, Gregorio XIII orden\u00f3 que en adelante s\u00f3lo se utilizara el texto oficial enmendado y que en el futuro no se imprimiese ning\u00fan otro.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya se ha mencionado que Gregorio XIII gast\u00f3 grandes sumas en la erecci\u00f3n de colegios y seminarios. Ning\u00fan gasto le parec\u00eda excesivo si era en beneficio de la religi\u00f3n cat\u00f3lica.  Durante su pontificado gast\u00f3 dos millones de escudos para la educaci\u00f3n de los candidatos pobres al sacerdocio, y para el bien de la catolicidad envi\u00f3 grandes sumas de dinero a Malta, Austria, Inglaterra, Francia, Espa\u00f1a y los Pa\u00edses Bajos.  En Roma construy\u00f3 la magn\u00edfica capilla gregoriana en la Bas\u00edlica de San Pedro y el Palacio del Quirinal en 1580; un espacioso granero en las termas  de Diocleciano en 1575, y fuentes de la Piaza Navona, la Piaza del Pante\u00f3n  y la Piazza del Popolo.  En reconocimiento a sus muchas mejoras en Roma, el senado y el pueblo erigieron una estatua en su honor en la colina Capitolina, mientras \u00e9l a\u00fan viv\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las grandes sumas gastadas de esta manera redujeron necesariamente el tesoro papal. Siguiendo el consejo de Bonfigliuolo, secretario de la C\u00e1mara, confisc\u00f3 varias propiedades y castillos de barones, porque algunas obligaciones feudales olvidadas con el tesoro papal no se hab\u00edan pagado o porque los propietarios actuales no eran los herederos legales.   Los barones estaban en continuo temor de que sus propiedades les fuesen arrebatadas de ese modo, y la consecuencia fue que la aristocracia odiaba al gobierno papal e incitaba a los campesinos a hacer lo mismo.   La influencia papal sobre la aristocracia estaba debilitada, los barones de la Roma\u00f1a guerreaban entre ellos y sigui\u00f3 un per\u00edodo de derramamiento de sangre que Gregorio XIII fue incapaz de prevenir. M\u00e1s a\u00fan, la imposici\u00f3n de la tasa portuaria en Ancona y la imposici\u00f3n de impuestos a la importaci\u00f3n de bienes de Venecia por el gobierno papal paralizaron el comercio en un grado considerable.   Los bandidos que infestaban la Campa\u00f1a estaban protegidos por los barones y el campesinado, y se volvieron m\u00e1s audaces cada d\u00eda.   Eran dirigidos por j\u00f3venes de familias nobles como Alfonso Piccolomini, Roberto Malatesta y otros.  La misma Roma estaba plagada de estos forajidos y las vidas de los oficiales papales estaban en riesgo siempre y en todas partes. Gregorio estaba indefenso contra estas bandas sin ley, las cuales  fueron suprimidas finalmente por su  vigoroso sucesor Sixto V.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nBibliograf\u00eda:  CLAPPI, Compenitio delle attioni e santa vita di Gregorio XIII (Roma, 1591); BOMPLANI, Historia Pont. Greg. XIII (Dillingen, 1685); PALATIUS, Gesta Pontificum Romanorum (Venecia, 1688), IV, 329-366; MAFFEL, Annales Gregorii XIII, 2 vols. (Roma, 1712); PAGI, Breviarium Gestorum Pontificum Romanorum (Amberes, 1753), VI, 718-863; RANKE, Die r\u00f6mischen Papste, tr. FOSTER, History of the Popes (Londres, 1906), I, 319-333; BROSCH, Gesch. des Kirchenstaates (Gotha, 1880), I, 300 ss.; MILEY, History of the Papal States.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fuente:  Ott, Michael. \u00abPope Gregory XIII.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 7. New York: Robert Appleton Company, 1910. 5 Jan. 2013 <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/07001b.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Pedro Royo.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Gregorio XIII (Ugo Buoncompagni), naci\u00f3 en Bolonia el 7 de enero de 1502; falleci\u00f3 en Roma el 10 de abril de 1585. Estudi\u00f3 derecho en la Universidad de Bolonia, en la que consigui\u00f3 el doctorado en derecho can\u00f3nico y civil, siendo muy joven. 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