{"id":25114,"date":"2016-02-05T17:01:39","date_gmt":"2016-02-05T22:01:39","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/libro-de-henoc\/"},"modified":"2016-02-05T17:01:39","modified_gmt":"2016-02-05T22:01:39","slug":"libro-de-henoc","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/libro-de-henoc\/","title":{"rendered":"LIBRO DE HENOC"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan el Libro de G\u00e9nesis (5,24), el patriarca  antediluviano Henoc \u201canduvo con Dios, y desapareci\u00f3 porque Dios se lo llev\u00f3.\u201d\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este caminar con Dios se entend\u00eda, naturalmente, que se refer\u00eda a las  revelaciones especiales hechas al patriarca, y esto, junto con el misterio que rodea su salida del mundo, hizo del  nombre de Henoc uno apto para los fines de los escritores apocal\u00edpticos.  En consecuencia, surgi\u00f3 una literatura que se le atribuye a \u00e9l.   No s\u00f3lo influy\u00f3 en los ap\u00f3crifos  jud\u00edos posteriores, sino que ha dejado su huella en el Nuevo Testamento y las obras de los primeros  Padres.  La  ep\u00edstola can\u00f3nica  San Judas, en los vers\u00edculos 14, 15, expl\u00edcitamente cita del Libro de Henoc; en la  versi\u00f3n  et\u00edope la cita se encuentra en los vers\u00edculos 9 y 4 del primer cap\u00edtulo.  Hay restos probables de la literatura de Henoc en otras partes del Nuevo Testamento.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los escritores  patr\u00edsticos tuvieron en alta estima el Libro de Henoc debido principalmente a la cita en Judas.  La llamada Ep\u00edstola de Bernab\u00e9 cita dos veces a Henoc como Escritura.  Clemente de Alejandr\u00eda, Tertuliano,  Or\u00edgenes, e incluso  San Agust\u00edn suponen que la obra es una  genuina del patriarca.  Pero en el siglo IV los escritos de Henoc perdieron cr\u00e9dito y no se les volvi\u00f3 a citar.   Despu\u00e9s de una alusi\u00f3n por un autor de comienzos del siglo IX, desaparecen de la vista.  Tan grande fue el olvido en que cayeron que en Occidente s\u00f3lo se conservaron fragmentos escasos de las versiones griega y latina.  Se pensaba que el texto completo hab\u00eda desaparecido, cuando en 1773 el viajero Bruce lo descubri\u00f3 en dos manuscritos et\u00edopes  en Abisinia.  Desde entonces, han salido a la luz varias copias m\u00e1s en el mismo idioma.  Recientemente un gran fragmento griego que comprende los cap\u00edtulos I &#8211; XXXII fue desenterrado en Akhmin en Egipto.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los estudiosos coinciden en que el Libro de Henoc fue compuesto originalmente, ya sea en hebreo o arameo, y que la versi\u00f3n et\u00edope se deriva de una griega.  Una comparaci\u00f3n del texto et\u00edope con el fragmento griego de Akhmin demuestra que el primero es, en general, una traducci\u00f3n fidedigna.  La obra es una compilaci\u00f3n, y sus componentes fueron escritos en Palestina por jud\u00edos de las escuelas  ortodoxas jas\u00eddica o  farisea.  Su car\u00e1cter compuesto aparece claramente a partir de las diferencias palpables en la escatolog\u00eda, en los puntos de vista sobre el origen del pecado y del car\u00e1cter e importancia del Mes\u00edas que se encuentran en partes delimitadas por diversidad del asunto.  Los cr\u00edticos coinciden en que las partes m\u00e1s antiguas son las incluidas en los cap\u00edtulos I &#8211; XXXVI y (en t\u00e9rminos generales) LXXI &#8211; CIV.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se puede ver que la obra es una muy voluminosa.  Pero la investigaci\u00f3n m\u00e1s reciente, guiada por el Rev. R. H. Charles, un especialista ingl\u00e9s, divide esta parte en al menos dos componentes distintos.  El an\u00e1lisis y la  dataci\u00f3n de Charles son:\n<\/p>\n<ul>\n<li> I- XXXVI, la parte m\u00e1s antigua, compuesta antes del a\u00f1o 170 a.C.; <\/li>\n<li> XXXVII &#8211; LXX, LXXXIII &#8211; XC, escrita entre 166-161 a.C.; <\/li>\n<li> los cap\u00edtulos XCI \u2013 CIV entre los a\u00f1os 134-95 a.C.; <\/li>\n<li> el Libro de las  Par\u00e1bolas entre 94 &#8211; 64 a.C.; <\/li>\n<li> el Libro de la  F\u00edsica Celestial, LXXII &#8211; LXXVIII, LXXXII, LXXIX, de fecha indeterminada.  <\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">La cr\u00edtica reconoce interpolaciones, dispersos aqu\u00ed y all\u00e1, de un apocalipsis perdido, el Libro de No\u00e9.  La opini\u00f3n de los expertos no es un\u00e1nime en cuanto a la fecha de la porci\u00f3n compuesta m\u00e1s antigua, es decir, I \u2013 XXXVI, LXXI \u2013 CIV.  La autoridad preponderante, representada por Charles y Sch\u00fcrer lo asignan a la \u00faltima parte del siglo II a.C., pero Baldensperger la llevar\u00eda a medio siglo antes de nuestra era.\n<\/p>\n<h2>Contenido<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el siguiente bosquejo del contenido, se ha adoptado el an\u00e1lisis de Charles, que es apoyado por razones convincentes.  Los varios elementos son tomados en su orden cronol\u00f3gico.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Libro I (cap\u00edtulos 1 \u2013 36)<\/b>:   Su cuerpo contiene un relato de la ca\u00edda de los \u201cVigilantes\u201d  ang\u00e9licos, su castigo y la intervenci\u00f3n del patriarca en su historia.  Se basa en G\u00e9nesis 6,2:  \u201cvieron los hijos de Dios que las hijas de los hombres les ven\u00edan bien, y tomaron por mujeres a las que prefer\u00edan de entre todas ellas.\u201d   La narrativa tiene el prop\u00f3sito de explicar el origen del pecado y del mal en el mundo y en relaci\u00f3n a esto pone muy poco \u00e9nfasis en la desobediencia de nuestros primeros padres.  Esta parte es notable por la completa ausencia de un Mes\u00edas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Libro II (cap\u00edtulos 83-90)<\/b>:   Este libro contiene dos  visiones.  En la primera, LXXXIII \u2013 LXXXIV, se describe la horrible visita de un Diluvio, que est\u00e1 pr\u00f3ximo a caer sobre la tierra.  Henoc le suplica a Dios que no aniquile la raza humana.  La secci\u00f3n restante, bajo el simbolismo del ganado, bestias y aves, esboza toda la historia de  Israel hasta el reino mesi\u00e1nico.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Libro III (cap\u00edtulos 91-94, 98) <\/b>:  Pretende dar una visi\u00f3n  prof\u00e9tica de los acontecimientos de las semanas en todo el mundo, centrada en Israel.  Esta parte se caracteriza por la insistencia en un agudo conflicto entre la justicia de la naci\u00f3n y sus malvados adversarios dentro y fuera de Israel.  Ellos triunfan y matan a sus opresores en un  reino mesi\u00e1nico sin un Mes\u00edas personal.  En su cierre se produce el juicio final, que inaugura una inmortalidad bienaventurada en el cielo para los justos.   A tales efectos, todos los difuntos justos se levantar\u00e1n desde una misteriosa morada, aunque al parecer no en el cuerpo (CIII, 3, 4).  Los malvados ir\u00e1n al seol de oscuridad y fuego y permanecer\u00e1n all\u00ed para siempre.  Esta es una de las primeras menciones del \u201cseol\u201d como un infierno de tormento, y partes anteriores del libro han descrito el lugar de castigo para los malvados como el T\u00e1rtaro y Geennom.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Libro IV (cap\u00edtulos 37 \u2013 70)<\/b>:   Este libro consiste de tres \u201cpar\u00e1bolas\u201d.  La primera describe los secretos del cielo, y le da prominencia a las huestes ang\u00e9licas y sus pr\u00edncipes.  La segunda par\u00e1bola (XLIV \u2013 LVII) trata sobre el Mes\u00edas, y es lo m\u00e1s impactante de este notable libro.  La influencia de Daniel es f\u00e1cilmente rastreable aqu\u00ed, pero la figura del Mes\u00edas es descrita mucho m\u00e1s completamente, y  se desarrolla la idea a un extremo sin paralelo en la literatura pre-cristiana.  El  Elegido, o el Hijo de Hombre, exist\u00eda antes de que fuesen  creados el sol y las estrellas, y va a ejecutar la justicia sobre todos los pecadores que oprimen a los buenos.  Para este fin habr\u00e1 una  resurrecci\u00f3n de todo Israel y un juicio en el que el Hijo de Hombre le va a dar a cada uno seg\u00fan sus obras.  La iniquidad ser\u00e1 desterrada de la tierra y el reino del Mes\u00edas ser\u00e1 eterno.  La tercera par\u00e1bola (LVIII-LXX) describe de nuevo la felicidad reservada para los justos, el gran Juicio y los secretos de la naturaleza.  Aqu\u00ed y all\u00e1 en todo el Libro de las Par\u00e1bolas el autor da gradualmente su teor\u00eda del origen del pecado, y yendo un paso m\u00e1s atr\u00e1s que el fallo de los Vigilantes del primer libro, le atribuye su ca\u00edda a ciertos demonios misteriosos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Libro V (cap\u00edtulos 72 \u2013 78, 89 y 79 transpuestos)<\/b>:   Este libro puede ser llamado el \u201cLibro de la F\u00edsica Celestial\u201d o  Astronom\u00eda.  Presenta una masa desconcertante de las revelaciones acerca de los movimientos de los cuerpos celestes, dado a Henoc por el arc\u00e1ngel Uriel.  Los cap\u00edtulos finales de toda la obra, CV &#8211; CVII, se extrajeron del perdido Libro de No\u00e9.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nFuente:  Reid, George. \u00abApocrypha, The Book of Henoch (Ethiopic)\u00bb. The Catholic Encyclopedia. Vol. 1. New York: Robert Appleton Company, 1907. <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/01601a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Luz Mar\u00eda Hern\u00e1ndez Medina.  rc\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Seg\u00fan el Libro de G\u00e9nesis (5,24), el patriarca antediluviano Henoc \u201canduvo con Dios, y desapareci\u00f3 porque Dios se lo llev\u00f3.\u201d Este caminar con Dios se entend\u00eda, naturalmente, que se refer\u00eda a las revelaciones especiales hechas al patriarca, y esto, junto con el misterio que rodea su salida del mundo, hizo del nombre de Henoc uno &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/libro-de-henoc\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLIBRO DE HENOC\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-25114","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25114","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25114"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25114\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25114"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25114"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25114"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}