{"id":25115,"date":"2016-02-05T17:01:41","date_gmt":"2016-02-05T22:01:41","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/henoticon\/"},"modified":"2016-02-05T17:01:41","modified_gmt":"2016-02-05T22:01:41","slug":"henoticon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/henoticon\/","title":{"rendered":"HENOTICON"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">La historia del Henoticon forma un cap\u00edtulo en la herej\u00eda monofisita en los siglos V y VI.  Es el nombre de la desgraciada y poco exitosa ley hecha por el emperador Zen\u00f3n para conciliar a cat\u00f3licos y monofisitas.  Realmente, esta ley no satisfac\u00eda a nadie y produjo el primer gran cisma entre Roma y Constantinopla.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando Zen\u00f3n (474-91) ascendi\u00f3 al trono el problema monofisita estaba en su c\u00faspide.  La masa del pueblo de Egipto y Siria rechazaban del todo el Concilio de Calcedonia (451), y hallaron en el monofisismo una salida para sus sentimientos nacionales y anti-imperiales.  Los tres patriarcados (Alejandr\u00eda, Antioqu\u00eda y Jerusal\u00e9n) estaban en cisma.  El patriarca cat\u00f3lico de Alejandr\u00eda, Proterio, hab\u00eda sido asesinado en 457; un fan\u00e1tico monofisita, Timoteo Aeluro (Ailuro), hab\u00eda sido elegido como su sucesor. Cuando muri\u00f3 Aeluro en 477, los herejes eligieron a Pedro Mongo&#8212;el \u201ctartamudo\u201d&#8212;para sucederle, los cat\u00f3licos escogieron a Juan Talaia. Pedro Fullo, uno de los m\u00e1s decididos l\u00edderes del partido her\u00e9tico, ocup\u00f3 la sede de Antioqu\u00eda; Teodosio, tambi\u00e9n monofisita, la de Jerusal\u00e9n.  Sobre quinientos obispos de estos patriarcados eran partidarios declarados de la herej\u00eda de Eutiques.  Zen\u00f3n se hall\u00f3 en una posici\u00f3n muy dif\u00edcil.  Por un lado, \u00e9l era amigo de Pedro Fullo de Antioqu\u00eda y simpatizaba con los monofisitas, por el otro estaba obligado a defender la fe cat\u00f3lica por el hecho de que su rival, Basilisco (a quien sucedi\u00f3 luego de aqu\u00e9l ser depuesto) se hab\u00eda hecho protector de los herejes.    A pesar de sus sentimientos personales, Zen\u00f3n lleg\u00f3 al trono como el adalid del partido cat\u00f3lico.  Al principio protegi\u00f3 a los obispos cat\u00f3licos (por ejemplo, Juan Talaia).  Pero estaba ansioso por reconciliar a sus antiguos amigos en Egipto y Siria, y percib\u00eda cuanto da\u00f1o este cisma le estaba haciendo al imperio.  Por lo tanto, emiti\u00f3 una ley que intentaba satisfacerlos a todos, presentar un compromiso que todos pudiesen aceptar.  Esta ley fue el famoso Henoticon (hentoikon, \u201cuni\u00f3n)).  Fue publicada en 482.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como un intento de concederle a los dos partidos lo que quer\u00edan, el henoticon fue una obra muy h\u00e1bil.  Comenz\u00f3 por insistir en la fe definida en Nicea, confirmada en Constantinopla, seguida fielmente por los Padres de \u00c9feso.  Condenaba a  Nestorio y a Eutiques, aprobaba el anatema a Cirilo.  Cristo es Dios y hombre, uno, no dos.  Sus milagros y  Pasi\u00f3n son obras de una (no dice si persona o naturaleza).  Condenaba a aqu\u00e9llos que dividen o confunden, o introducen fantas\u00edas (es decir, afirman una mera apariencia).  Uno de la Sant\u00edsima Trinidad se encarn\u00f3.  Esto lo escribi\u00f3 no para introducir una novedad, sino para satisfacer a todos.  Quien pensara lo contrario, ya sea ahora o antes, en Calcedonia o cualquier otro s\u00ednodo, sea anatema, especialmente Nestorio, Eutiques, y todos sus seguidores.  Debe notarse que el Henoticon evitaba hablar de persona o naturaleza, evitaba la f\u00f3rmula est\u00e1ndar cat\u00f3lica (un Cristo en dos naturalezas), aprobaba la expresi\u00f3n de Pedro Fullo (uno de la Trinidad se encarn\u00f3), nombra s\u00f3lo los primeros tres concilios con honor, y alude vaga pero irrespetuosamente a Calcedonia.  No dice una sola palabra contra Di\u00f3scoro de Alejandr\u00eda.  Ofende m\u00e1s por sus omisiones que por sus afirmaciones.  No contiene ninguna declaraci\u00f3n her\u00e9tica real (el texto est\u00e1 en Evagrio, \u00abH. E.\u00bb, III, 14; Liberato, \u00abBreviario\u00bb, XVII).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pedro Mongo la acept\u00f3, explicando que virtualmente condenaba a Calcedonia y con esto aseguraba su lugar como patriarca de Alejandr\u00eda.  Su rival, Juan Talaia, fue desterrado.  Pedro Fullo de Antioqu\u00eda tambi\u00e9n acept\u00f3 la nueva ley.  Pero los monofisitas extremos no quedaron contentos, se separaron de Mongo y formaron la secta llamada ac\u00e9falos (akephaloi, \u00absin cabeza\u00bb, sin patriarca).  Ni los cat\u00f3licos quedaron satisfechos con un documento que evitaba declarar la fe sobre el punto en disputa y alud\u00eda de tal modo a Calcedonia.  El emperador tuvo \u00e9xito en convencer a Acacio (Akakios), patriarca de Constantinopla (471-80), a aceptar el Henoticon, un hecho notable, pues Acacio hab\u00eda estado firme por la fe cat\u00f3lica bajo Basilisco.  Quiz\u00e1s esto se explica por su enemistad personal con Juan Talaia, patriarca ortodoxo de Alejandr\u00eda.  El Henoticon iba dirigido en primer lugar a los egipcios, pero luego fue aplicado a todo el imperio.  Se depuso a obispos cat\u00f3licos y monofisitas consistentes, se le dio su sede a gente que concordaran con el compromiso.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero el emperador no hab\u00eda contado con Roma.  De todas partes de Oriente le enviaron quejas al Papa F\u00e9lix (483-92) suplic\u00e1ndole que defendiera el Concilio de Calcedonia.  \u00c9l entonces le escribi\u00f3 dos cartas, una a Zen\u00f3n y otra a Acacio, exhort\u00e1ndolos a continuar defendiendo la fe sin compromiso, como hab\u00edan hecho antes (Epp. I y II Felicis III en Thiel, \u00abEpistolae Rom. Pontificum genuinae\u00bb Braunsberg, 1868, vol. I, p\u00e1gs. 222-39).  Entonces, Juan Talaia, que estaba desterrado de Alejandr\u00eda, lleg\u00f3 a Roma y dio un relato m\u00e1s detallado de lo que estaba sucediendo en Oriente.  El Papa escribi\u00f3 dos cartas m\u00e1s, citando a Acacio a Roma para explicar su conducta (Epp. III y IV, ibid., pp. 239-241).  Los legados que llevaban estas cartas a Constantinopla fueron encarcelados tan pronto como desembarcaron, luego fueron obligados a recibir la Comuni\u00f3n de Acacio en una liturgia en la que escucharon a Pedro Mongo y otros monofisitas nombrados en los d\u00edpticos.  Los monjes acoemetae (akoimetoi, insomnes) de Constantinopla le informaron esto al Papa, y \u00e9ste convoc\u00f3 un s\u00ednodo en 484 en el cual denunci\u00f3 a sus legados, depuso y excomulg\u00f3 a Acacio (Epp. VI, VII, VIII, ibid., 243 sq.).  Acacio replic\u00f3 borrando el nombre de F\u00e9lix de sus d\u00edpticos.  As\u00ed comenz\u00f3 el cisma acaciano que dur\u00f3 treinta y cinco a\u00f1os (484-519).  Los monjes acoemetae de Constantinopla fueron los \u00fanicos en permanecer en la comuni\u00f3n con la Santa Sede; Acacio encarcel\u00f3 a su abad Cirilo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Acacio mismo muri\u00f3 en cisma en 489.  Su sucesor Flavitas (o Fravitas, 489-90), trat\u00f3 de reconciliarse con el Papa, pero se neg\u00f3 a renunciar a la comuni\u00f3n con los monofisitas y a omitir el nombre de Acacio de sus d\u00edpticos.  Zen\u00f3n muri\u00f3 en 491; su sucesor Anastasio I (491-518), comenz\u00f3 manteniendo la pol\u00edtica del Henoticon, pero gradualmente se pas\u00f3 completamente al monofisismo.  Eufemio (490-96), patriarca despu\u00e9s de Flavitas, de nuevo trat\u00f3 de sanar el cisma, restaur\u00f3 el nombre del Papa a los d\u00edpticos, denunci\u00f3 a Pedro Mongo y acept\u00f3 a Calcedonia; pero sus esfuerzos fueron in\u00fatiles, pues tambi\u00e9n se neg\u00f3 a remover los nombres de Acacio y Flavitas de los d\u00edpticos (Vea Eufemio de Constantinopla.  El Papa Gelasio sucedi\u00f3 a F\u00e9lix III en Roma y mantuvo la misma actitud, denunciando absolutamente el Henoticon y cualquier otro compromiso con los herejes.  Eventualmente, cuando el emperador Anastasio muri\u00f3 (518) el cisma fue sanado.  Su sucesor, Justino I (518-27) era cat\u00f3lico, y de inmediato busc\u00f3 la reuni\u00f3n con Roma.  Juan II, el patriarca de 518-520, tambi\u00e9n estaba deseoso de sanar el cisma.  En respuesta a sus peticiones, el Papa San Hormisdas (514-23) les envi\u00f3 su famosa f\u00f3rmula.  \u00c9sta fue firmada por el emperador, el patriarca y todos los obispos de la capital.  El d\u00eda de Pascua, 24 de marzo de 519, se restaur\u00f3 la uni\u00f3n.  Los obispos monofisitas fueron depuestos o huyeron, y el imperio fue de nuevo cat\u00f3lico, aunque los problemas surgieron de nuevo bajo el emperador Justiniano I (527-65).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibliograf\u00eda<\/b>:  EVAGRIO ESCOLASTICO, Historia Ecclesiastica, V, 1-23, cuenta la historia completa; LIBERATO, Brevarium Historiae Nestorianorum et Eutychianorum (P.L., LXVIII, 963-1096); TILLEMONT, Memoires pour servir a l&#8217;histoire ecclesiastique des six premiers siecles, XV y XVI (Venice, 1732); Id., Histoire des Empereurs, VI (Venice, 1739); KRUEGER, Monophysitische Streitigkeiten im Zusammenhange mit der Reichspolitik (Leipzig, 1884); HEFELE, Conciliengeschichte (Freiburg, 1875), tambi\u00e9n tr. franc\u00e9s, ed. LECLERQ (Par\u00eds, 1907-); HERGENROTHER-KIRSCH, Handbuch der allgemeinen Kirchengeschichte (4ta ed., Friburgo, 1902), I, 584-95.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente:<\/b>  Fortescue, Adrian. \u00abHenoticon.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 7. New York: Robert Appleton Company, 1910. <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/07218b.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Luz Mar\u00eda Hern\u00e1ndez Medina.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La historia del Henoticon forma un cap\u00edtulo en la herej\u00eda monofisita en los siglos V y VI. Es el nombre de la desgraciada y poco exitosa ley hecha por el emperador Zen\u00f3n para conciliar a cat\u00f3licos y monofisitas. 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