{"id":25163,"date":"2016-02-05T17:03:31","date_gmt":"2016-02-05T22:03:31","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/san-hilario-de-poitiers-en-las-audiencias-de-benedicto-xvi\/"},"modified":"2016-02-05T17:03:31","modified_gmt":"2016-02-05T22:03:31","slug":"san-hilario-de-poitiers-en-las-audiencias-de-benedicto-xvi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/san-hilario-de-poitiers-en-las-audiencias-de-benedicto-xvi\/","title":{"rendered":"SAN HILARIO DE POITIERS EN LAS AUDIENCIAS DE BENEDICTO XVI"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\"><b>Intervenci\u00f3n de Benedicto XVI durante la audiencia general del mi\u00e9rcoles 10 de octubre de 2007 en la que present\u00f3 a San Hilario de Poitiers<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy quisiera hablar de un gran padre de la Iglesia de Occidente, san Hilario de Poitiers, una de las grandes figuras de obispos del siglo IV. Ante los arrianos que consideraban el Hijo de Dios como una criatura, si bien excelente, pero s\u00f3lo una criatura, Hilario consagr\u00f3 toda su vida a la defensa de la fe en la divinidad de Jesucristo, Hijo de Dios y Dios como el Padre, que le engendr\u00f3 desde la eternidad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No contamos con datos seguros sobre la mayor parte de la vida de Hilario. Las fuentes antiguas dicen que naci\u00f3 en Poitiers, probablemente hacia el a\u00f1o 310. De familia acomodada, recibi\u00f3 una formaci\u00f3n literaria, que puede reconocerse con claridad en sus escritos. Parece que no se cri\u00f3 en un ambiente cristiano. \u00c9l mismo nos habla de un camino de b\u00fasqueda de la verdad, que le llev\u00f3 poco a poco al reconocimiento del Dios creador y del Dios encarnado, muerto para darnos la vida eterna. Bautizado hacia el a\u00f1o 345, fue elegido obispo de su ciudad natal en torno al 353-354.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los a\u00f1os sucesivos, Hilario escribi\u00f3 su primera obra, el \u00abComentario al Evangelio de Mateo\u00bb. Se trata del comentario m\u00e1s antiguo en lat\u00edn que nos ha llegado de este Evangelio. En el a\u00f1o 356 asisti\u00f3 como obispo al s\u00ednodo de B\u00e9ziers, en el sur de Francia, el \u00abs\u00ednodo de los falsos ap\u00f3stoles\u00bb, como \u00e9l mismo lo llama, pues la asamblea estaba dominada por obispos filo-arrianos, que negaban la divinidad de Jesucristo. Estos \u00abfalsos ap\u00f3stoles\u00bb pidieron al emperador Constancio que condenara al exilio al obispo de Poitiers. De este modo, Hilario se vio obligado a abandonar Galia en el verano del a\u00f1o 356.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Exiliado en Frigia, en la actual Turqu\u00eda, Hilario entr\u00f3 en contacto con un contexto religioso totalmente dominado por el arrianismo. Tambi\u00e9n all\u00ed su solicitud como pastor le llev\u00f3 a trabajar sin descanso a favor del restablecimiento de la unidad de la Iglesia, bas\u00e1ndose en la recta fe formulada por el Concilio de Nicea. Con este objetivo, emprendi\u00f3 la redacci\u00f3n de su obra dogm\u00e1tica m\u00e1s importante y conocida: el \u00abDe Trinitate\u00bb (sobre la Trinidad).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En ella, Hilario expone su camino personal hacia el conocimiento de Dios y se preocupa de mostrar que la Escritura atestigua claramente la divinidad del Hijo y su igualdad con el Padre no s\u00f3lo en el Nuevo Testamento, sino tambi\u00e9n en muchas p\u00e1ginas del Antiguo Testamento, en las que ya se presenta el misterio de Cristo. Ante los arrianos, insiste en la verdad de los nombres del Padre y del Hijo y desarrolla toda su teolog\u00eda trinitaria partiendo de la f\u00f3rmula del Bautismo que nos entreg\u00f3 el mismo Se\u00f1or: \u00abEn el nombre del Padre y del Hijo y del Esp\u00edritu Santo\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Padre y el Hijo son de la misma naturaleza. Y si bien algunos pasajes del Nuevo Testamento podr\u00edan hacer pensar que el Hijo es inferior al Padre, Hilario ofrece reglas precisas para evitar interpretaciones equ\u00edvocas: algunos textos de la Escritura hablan de Jes\u00fas como Dios, otros subrayan su humanidad. Algunos se refieren a \u00c9l en su preexistencia el Padre; otros toman en cuenta el estado de abajamiento (\u00abk\u00e9nosis\u00bb), su descenso hasta la muerte; otros, por \u00faltimo, lo contemplan en la gloria de la resurrecci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los a\u00f1os de su exilio, Hilario escribi\u00f3 tambi\u00e9n el \u00abLibro de los S\u00ednodos\u00bb, en el que reproduce y comenta para los hermanos obispos de Galia las confesiones de fe y otros documentos de s\u00ednodos reunidos en Oriente alrededor de la mitad del siglo IV. Siempre firme en la oposici\u00f3n a los arrianos radicales, san Hilario muestra un esp\u00edritu conciliador ante quienes aceptaban confesar que el Hijo se asemeja al Padre en la esencia, naturalmente intentando llevarles siempre hacia la plena fe, seg\u00fan la cual, no se da s\u00f3lo una semejanza, sino una verdadera igualdad entre el Padre y el Hijo en la divinidad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto tambi\u00e9n nos parece caracter\u00edstico: su esp\u00edritu de conciliaci\u00f3n trata de comprender a quienes todav\u00eda no han llegado a la verdad plena y les ayuda, con gran inteligencia teol\u00f3gica, a alcanzar la plena fe en la divinidad verdadera del Se\u00f1or Jesucristo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el a\u00f1o 360 \u00f3 361, Hilario pudo finalmente regresar del exilio a su patria e inmediatamente volvi\u00f3 a emprender la actividad pastoral en su Iglesia, pero el influjo de su magisterio se extendi\u00f3 de hecho mucho m\u00e1s all\u00e1 de los confines de la misma.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un s\u00ednodo celebrado en Par\u00eds en el a\u00f1o 360 o en el 361 retom\u00f3 el lenguaje del Concilio de Nicea. Algunos autores antiguos consideran que este cambio antiarriano del episcopado de Galia se debi\u00f3 en buena parte a la fortaleza y mansedumbre del obispo de Poitiers.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta era precisamente su cualidad: conjugar la fortaleza en la fe con la mansedumbre en la relaci\u00f3n interpersonal. En los \u00faltimos a\u00f1os de su vida compuso los \u00abTratados sobre los Salmos\u00bb, un comentario a 58 salmos, interpretados seg\u00fan el principio subrayado en la introducci\u00f3n: \u00abNo cabe duda de que todas las cosas que se dicen en los salmos deben entenderse seg\u00fan el anuncio evang\u00e9lico de manera que, independientemente de la voz con la que ha hablado el esp\u00edritu prof\u00e9tico, todo se refiere al conocimiento de la venida nuestro Se\u00f1or Jesucristo, encarnaci\u00f3n, pasi\u00f3n y reino, y a la gloria y a la potencia de nuestra resurrecci\u00f3n\u00bb (\u00abInstructio Psalmorum\u00bb 5).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ve en todos los salmos esta transparencia del misterio de Cristo y de su Cuerpo, que es la Iglesia. En varias ocasiones, Hilario se encontr\u00f3 con san Mart\u00edn: precisamente el futuro obispo de Tours fund\u00f3 un monasterio cerca de Poitiers, que todav\u00eda hoy existe. Hilario falleci\u00f3 en el a\u00f1o 367. Su memoria lit\u00fargica se celebra el 13 de enero. En 1851 el beato P\u00edo IX le proclam\u00f3 doctor de la Iglesia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para resumir lo esencial de su doctrina, quisiera decir que el punto de partida de la reflexi\u00f3n teol\u00f3gica de Hilario es la fe bautismal. En el \u00abDe Trinitate\u00bb, Hilario escribe: Jes\u00fas \u00abmand\u00f3 bautizar \u201cen el nombre del Padre y del Hijo y del Esp\u00edritu Santo\u201d (Cf. Mateo 28,19), es decir, confesando al Autor, al Unig\u00e9nito y al Don. S\u00f3lo hay un Autor de todas las cosas, pues s\u00f3lo hay un Dios Padre, del que todo procede. Y un solo Se\u00f1or nuestro, Jesucristo, por quien todo fue hecho (1 Corintios 8,6), y un solo Esp\u00edritu (Efesios 4,4), don en todos&#8230; No puede encontrase nada que falte a una plenitud tan grande, en la que convergen en el Padre, en el Hijo y en el Esp\u00edritu Santo la inmensidad en el Eterno, la revelaci\u00f3n en la Imagen, la alegr\u00eda en el Don\u00bb (\u00abDe Trinitate\u00bb 2, 1).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios Padre, siendo todo amor, es capaz de comunicar en plenitud su divinidad al Hijo. Me resulta particularmente bella esta formulaci\u00f3n de san Hilario: \u00abDios s\u00f3lo sabe ser amor, y s\u00f3lo sabe ser Padre. Y quien ama no es envidioso, y quien es Padre lo es totalmente. Este nombre no admite compromisos, como si Dios s\u00f3lo fuera padre en ciertos aspectos y en otros no\u00bb (ib\u00eddem 9,61).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por este motivo, el Hijo es plenamente Dios sin falta o disminuci\u00f3n alguna: \u00abQuien procede del perfecto es perfecto, porque quien lo tiene todo le ha dado todo\u00bb (ib\u00eddem 2 ,8). S\u00f3lo en Cristo, Hijo de Dios e Hijo del hombre, encuentra salvaci\u00f3n la humanidad. Asumiendo la naturaleza humana, uni\u00f3 consigo a todo hombre, \u00abse hizo la carne de todos nosotros\u00bb (\u00abTractatus in Psalmos\u00bb 54,9); \u00abasumi\u00f3 la naturaleza de toda carne y, convertido as\u00ed en la vid verdadera, es la ra\u00edz de todo sarmiento\u00bb (ib\u00eddem 51,16).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Precisamente por este motivo el camino hacia Cristo est\u00e1 abierto a todos, porque ha atra\u00eddo a todos en su ser hombre, aunque siempre se necesite la conversi\u00f3n personal: \u00abA trav\u00e9s de la relaci\u00f3n con su carne, el acceso a Cristo est\u00e1 abierto a todos, a condici\u00f3n de que se desnuden del hombre viejo (Cf. Efesios 4,22) y lo claven en su cruz (Cf. Colosenses 2,14); a condici\u00f3n de que abandonen las obras de antes y se conviertan para quedar sepultados con \u00c9l en su bautismo, de cara a la vida (Cf. Colosenses 1,12; Romanos 6,4)\u00bb (Ib\u00eddem 91, 9).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La fidelidad a Dios es un don de su gracia. Por ello, san Hilario pide al final de su tratado sobre la Trinidad poderse mantener siempre fiel a la fe del bautismo. Es una caracter\u00edstica de este libro: la reflexi\u00f3n se transforma en oraci\u00f3n y la oraci\u00f3n se hace reflexi\u00f3n. Todo el libro es un di\u00e1logo con Dios. Quisiera concluir la catequesis de hoy con una de estas oraciones, que se convierte tambi\u00e9n en oraci\u00f3n nuestra: \u00abHaz, Se\u00f1or \u2014reza Hilario movido por la inspiraci\u00f3n\u2014 que me mantenga siempre fiel a lo que profes\u00e9 en el s\u00edmbolo de mi regeneraci\u00f3n, cuando fui bautizado en el Padre, en el Hijo y en el Esp\u00edritu Santo. Que te adore, Padre nuestro, y junto a ti a tu Hijo; que sea merecedor de tu Esp\u00edritu Santo, que procede de ti a trav\u00e9s de tu Unig\u00e9nito\u2026 Am\u00e9n\u00bb (\u00abDe Trinitate\u00bb 12, 57).\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Intervenci\u00f3n de Benedicto XVI durante la audiencia general del mi\u00e9rcoles 10 de octubre de 2007 en la que present\u00f3 a San Hilario de Poitiers Hoy quisiera hablar de un gran padre de la Iglesia de Occidente, san Hilario de Poitiers, una de las grandes figuras de obispos del siglo IV. 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