{"id":25166,"date":"2016-02-05T17:03:38","date_gmt":"2016-02-05T22:03:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/san-hilarion-vida\/"},"modified":"2016-02-05T17:03:38","modified_gmt":"2016-02-05T22:03:38","slug":"san-hilarion-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/san-hilarion-vida\/","title":{"rendered":"SAN HILARION: VIDA"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">PR\u00d3LOGO\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al disponerme a escribir la vida de san Hilari\u00f3n invoco al Esp\u00edritu Santo que habit\u00f3 en \u00e9l para que, as\u00ed como le concedi\u00f3 el poder de realizar milagros, me conceda a m\u00ed palabras para relatarlos, de modo que expresen adecuadamente los hechos. Porque, como afirma Crispo , la virtud de aquellos que han realizado obras es apreciada en la medida en que los grandes ingenios la han alabado con palabras apropiadas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alejandro Magno de Macedonia, a quien Daniel llama trompeta, leopardo o macho cabr\u00edo, cuando lleg\u00f3 ante la tumba de Aquiles exclam\u00f3: \u00abFeliz de ti, joven, que tuviste la fortuna de encontrar un gran pregonero de tus haza\u00f1as.\u00bb Se refer\u00eda, naturalmente, a Homero.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Yo debo narrar la vida y las virtudes de un hombre tal que, si Homero viviera hoy, envidiar\u00eda mi tema y sucumbir\u00eda ante su magnitud.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">San Epifanio, obispo de Salamina de Chipre, que vivi\u00f3 mucho tiempo con Hilari\u00f3n , escribi\u00f3 sus alabanzas en una breve carta que es le\u00edda por el pueblo&#160;; pero una cosa es alabar de modo general a un difunto, y otra, narrar los milagros obrados personalmente por \u00e9l.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por eso tambi\u00e9n nosotros, que emprendemos la obra iniciada por Epifanio, m\u00e1s para honrarlo que para ofenderlo, no tenemos en cuenta las palabras de los maledicentes que en otro tiempo criticaron mi Vida de Pablo y que tal vez criticar n tambi\u00e9n la de Hilari\u00f3n; a uno le reprocharon la vida solitaria, a \u00e9ste le echar n en cara que frecuentaba el mundo; de modo que, quien siempre permaneci\u00f3 oculto fue considerado como inexistente, y quien fue visto por todos como insignificante.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto mismo hicieron en otro tiempo sus predecesores, los fariseos, a quienes no agradaron ni el desierto ni los ayunos de Juan, ni tampoco las multitudes que acompa\u00f1aban al Se\u00f1or nuestro Salvador, como su comer y beber .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por eso pongo manos a la obra que me he propuesto y seguir\u00e9 adelante haciendo o\u00eddos sordos a los perros de Scilla.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">LA JUVENTUD DE HILARI\u00d3N Y SU ASCESIS.<br \/>\nUna rosa en medio de los gram\u00e1ticos. Hilari\u00f3n, nacido en la aldea de Tavata, situada a unos siete kil\u00f3metros y medio al sur de Gaza, ciudad de Palestina, floreci\u00f3, seg\u00fan el proverbio, como rosa entre espinas, ya que sus padres adoraban a los \u00eddolos .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo enviaron a Alejandr\u00eda y lo encomendaron a un gram\u00e1tico; all\u00ed Hilari\u00f3n, teniendo en cuenta su edad, dio muestras de su gran ingenio y buenas costumbres. Al poco tiempo era amado por todos y lleg\u00f3 a ser muy versado en el arte de hablar .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero m\u00e1s importante que todo esto es que cre\u00eda en el Se\u00f1or Jes\u00fas. No se deleitaba en las pasiones del circo ni en la sangre de la arena, ni en la lujuria del teatro, sino que todo su af\u00e1n era participar en las asambleas de la Iglesia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con Antonio. Fue por entonces que oy\u00f3 el c\u00e9lebre nombre de Antonio, que era elogiado por todo el pueblo de Egipto. Inflamado por el deseo de verlo se dirigi\u00f3 al desierto. Inmediatamente despu\u00e9s de haberlo visto, habiendo cambiado sus antiguas vestiduras , permaneci\u00f3 con \u00e9l casi dos meses. Observaba su modo de vivir, la gravedad de sus costumbres, su asiduidad en la oraci\u00f3n, su humildad en la acogida de los hermanos, su severidad para corregirlos, su prontitud para exhortarlos, y c\u00f3mo ninguna debilidad quebraba su continencia y austeridad en la comida.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero no pudiendo soportar m\u00e1s las numerosas personas que acud\u00edan a Antonio a causa de sus diversos sufrimientos o por los ataques de los demonios, consider\u00f3 que no era conveniente soportar en el desierto a las gentes de la ciudades. El deb\u00eda comenzar como hab\u00eda comenzado Antonio. \u00c9ste, pensaba, recib\u00eda como un hombre fuerte, el premio de la victoria, mientras que \u00e9l, ni siquiera hab\u00eda comenzado su milicia .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entonces regres\u00f3 a su patria con algunos monjes . Sus padres hab\u00edan muerto, y dio parte de sus bienes a sus hermanos y parte a los pobres, no reserv\u00e1ndose absolutamente nada, recordando el ejemplo y el castigo de Anan\u00edas y Safira narrado por los Hechos de los Ap\u00f3stoles . Recordaba sobre todo la palabra del Se\u00f1or: \u00abEl que no renuncia a todo lo que posee no puede ser mi disc\u00edpulo\u00bb .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ten\u00eda entonces quince a\u00f1os. As\u00ed, desnudo pero armado en Cristo , entr\u00f3 en la soledad que se extiende a la izquierda del camino que va a Egipto por el litoral, a quince kil\u00f3metros de Maiuma, que es el puerto de Gaza. Si bien esos lugares estaban ensangrentados a causa de los bandidos, y a pesar de las advertencias de sus parientes acerca del grav\u00edsimo peligro que corr\u00eda, despreci\u00f3 la muerte para escapar a la muerte .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el desierto de Maiuma. Todos se maravillaban del valor y de su corta edad, pero una llama interior y la centella de la fe brillaba en sus ojos. Sus mejillas eran imberbes, y su cuerpo, delicado y fr\u00e1gil, era incapaz de soportar las austeridades y por eso le hac\u00eda sufrir el calor y el fr\u00edo aunque fueran leves.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, cubiertos sus miembros tan s\u00f3lo de saco, con un capuch\u00f3n de piel que le hab\u00eda dado Antonio en ocasi\u00f3n de su partida, y un manto r\u00fastico, gozaba de un vasto y terrible desierto entre el mar y el pantano.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Com\u00eda s\u00f3lo quince higos despu\u00e9s de la puesta del sol y, como la regi\u00f3n ten\u00eda mala fama a causa de los bandidos, hab\u00eda tomado la costumbre de no habitar nunca en el mismo lugar. \u00a8Qu\u00e9 pod\u00eda hacer el diablo? \u00a8Hacia d\u00f3nde pod\u00eda volverse? El que antes se gloriaba diciendo: \u00abSubir\u00e9 al cielo, pondr\u00e9 mi trono sobre las estrellas del cielo y ser\u00e9 semejante al Alt\u00edsimo\u00bb se ve\u00eda vencido y pisoteado por un ni\u00f1o antes de que su edad le permitiera pecar.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tentaciones y ascesis. Halagaba entonces sus sentidos y suger\u00eda a su cuerpo adolescente los acostumbrados ardores de la voluptuosidad. As\u00ed, el soldado de Cristo se ve\u00eda obligado a pensar en aquello que ignoraba y a revolver en su esp\u00edritu la pompa que no hab\u00eda conocido por experiencia. Airado, pues, consigo mismo y golpe\u00e1ndose el pecho con los pu\u00f1os como si pudiera echar fuera los pensamientos con los golpes de sus manos, dec\u00eda: \u00ab\u00adAsno, no te dejar\u00e9 dar patadas, no te alimentar\u00e9 con cebada sino con paja, te agotar\u00e9 de hambre y sed, te cargar\u00e9 con pesada carga, te someter\u00e9 al calor y al fr\u00edo para que pienses m\u00e1s en el alimento que en la concupiscencia!\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por eso cada dos o tres d\u00edas sustentaba su vida desfalleciente con jugo de hierbas y unos pocos higos, orando con frecuencia y salmodiando, trabajando la tierra con la azada, para que la fatiga del trabajo redoblara la de los ayunos. A la vez, tejiendo canastas de juncos, emulaba la disciplina de los monjes de Egipto y la sentencia del Ap\u00f3stol que dice: \u00abEl que no trabaja que tampoco coma\u00bb . Estaba tan extenuado, su cuerpo tan consumido, que apenas sosten\u00eda sus huesos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alucinaciones. Una noche oy\u00f3 el gemido de un ni\u00f1o, el balar de ovejas, el mugido de bueyes, llanto como de mujerzuelas, rugidos de leones, el ruido de un ej\u00e9rcito y un monstruoso clamor de voces de todo tipo, a tal punto que estuvo por de ceder aterrado ante tal sonido, a\u00fan antes de haber visto nada. Comprendi\u00f3 que eran los enga\u00f1os de los demonios, y cayendo de rodillas sign\u00f3 su frente con la se\u00f1al de la cruz. Armado con aquel yelmo y envuelto con la coraza de la fe, postrado en tierra, luchaba m\u00e1s vigorosamente, deseando ver de alguna manera a aquellos a quienes le horrorizaba o\u00edr y mirando a su alrededor, aqu\u00ed y all\u00e1, con ojos ansiosos. De improviso, a la claridad de la luna, vio precipitarse sobre \u00e9l un carro de fogosos caballos. Invoc\u00f3 en alta voz el nombre de Jes\u00fas y la tierra se abri\u00f3 repentinamente ante sus ojos y todo ese aparato fue tragado por el abismo. Entonces dijo: \u00abArroj\u00f3 al mar caballo y caballero\u00bb , y \u00abUnos conf\u00edan en sus carros, otros en su caballer\u00eda; nosotros invocamos el nombre de nuestro Dios\u00bb\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Visiones. Muchas y variadas fueron las tentaciones y las insidias del demonio, tanto de d\u00eda como de noche; si quisiera narrarlas todas exceder\u00eda los l\u00edmites de este libro. \u00adCu\u00e1ntas veces, mientras estaba acostado, se le aparecieron mujeres desnudas; cu\u00e1ntas veces, estando hambriento, vio suculentas comidas! Algunas veces mientras oraba le salt\u00f3 encima un lobo que aullaba y una zorra que gra\u00f1\u00eda; y mientras salmodiaba se le present\u00f3 el espect\u00e1culo de una lucha de gladiadores, y uno de ellos, que parec\u00eda herido de muerte, se arroj\u00f3 a sus pies y le suplic\u00f3 que lo enterrase.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El caballero. Una vez estaba orando con la cabeza fija en tierra y, como es com\u00fan en la naturaleza humana, su mente distra\u00edda de la oraci\u00f3n pensaba en no s\u00e9 qu\u00e9 otra cosa. Entonces salt\u00f3 sobre sus espaldas un cochero impetuoso que, golpe\u00e1ndole el costado con sus botas y azotando su lomo con un l\u00e1tigo le grit\u00f3: \u00abEh, \u00a8por qu\u00e9 dormitas?\u00bb Y adem\u00e1s de esto, riendo a carcajadas, vi\u00e9ndolo desfallecer, le preguntaba si deseaba su raci\u00f3n de cebada.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La choza. Desde los diecis\u00e9is hasta los veinte a\u00f1os se protegi\u00f3 del calor y de la lluvia en una peque\u00f1a caba\u00f1a levantada con juncos y hojas de higuera entretejidos. Despu\u00e9s tuvo una peque\u00f1a celda que construy\u00f3 y que permanece hasta hoy, de cuatro pies de ancho y cinco de alto, es decir, m\u00e1s baja que su propia estatura y un poco m\u00e1s larga de lo que necesitaba su cuerpo. Se la pod\u00eda considerar m\u00e1s como sepulcro que como vivienda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">G\u00e9nero de vida. Se cortaba el cabello una vez al a\u00f1o en el d\u00eda de Pascua; durmi\u00f3 hasta su muerte sobre la tierra desnuda en una estera de juncos. Nunca lav\u00f3 el tosco saco con el que vest\u00eda, dici\u00e9ndose que era superfluo buscar limpieza en un cilicio. Tampoco cambi\u00f3 su t\u00fanica por otra, a menos que la anterior estuviese casi reducida a harapos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Habiendo aprendido de memoria las Sagradas Escrituras, las recitaba despu\u00e9s de las oraciones y de los salmos, como si Dios estuviera all\u00ed presente . Y como ser\u00eda muy largo describir su progreso espiritual con sus diversas etapas, momento a momento, lo resumir\u00e9 brevemente presentando el conjunto de su vida ante los ojos del lector y luego volver\u00e9 al orden de la narraci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alimentos. Desde los veinti\u00fan a\u00f1os hasta los veintisiete, se aliment\u00f3 durante tres a\u00f1os con medio sextario de lentejas humedecido con agua fr\u00eda, y los otros tres a\u00f1os, con pan seco, sal y agua. Luego desde los veintisiete a\u00f1os hasta los treinta se sustent\u00f3 con hierbas del campo y ra\u00edces crudas de ciertos arbustos. Desde los treinta y un a\u00f1os hasta los treinta y cinco su alimento consisti\u00f3 en seis onzas de pan de cebada y verduras poco cocidas, sin aceite .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero cuando sinti\u00f3 que sus ojos se oscurec\u00edan y que todo su cuerpo quemado por un sarpullido se arrugaba cubierto por una costra \u00e1spera como piedra p\u00f3mez, a\u00f1adi\u00f3 al alimento anterior aceite, y, hasta los sesenta y tres a\u00f1os, sigui\u00f3 practicando este r\u00e9gimen de abstinencia, no probando absolutamente nada m\u00e1s, ni frutas, ni legumbres ni ninguna otra cosa .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entonces, vi\u00e9ndose fatigado en el cuerpo y pensando que se aproximaba su muerte, desde los sesenta y cuatro a\u00f1os hasta los ochenta, se abstuvo nuevamente de pan, impulsado por un incre\u00edble fervor de esp\u00edritu, propio del que se inicia en el servicio del Se\u00f1or, en una \u00e9poca en que los dem\u00e1s suelen vivir menos austeramente. Como alimento y bebida se hac\u00eda una sopa de harina y verduras trituradas que pesaba apenas cinco onzas. Cumpliendo esta regla de vida nunca rompi\u00f3 el ayuno antes de la puesta del sol, ni siquiera en los d\u00edas de fiesta, o cuando estaba gravemente enfermo. Pero ya es tiempo de que retomemos el hilo del relato.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los asaltantes nocturnos. A la edad de diez y ocho a\u00f1os, cuando a\u00fan habitaba en su peque\u00f1a choza, una noche llegaron ladrones pensando que encontrar\u00edan algo para llevarse. Consideraban una afrenta que un anacoreta tan joven no temiera sus ataques.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde la tarde hasta la salida del sol recorrieron el terreno entre el mar y los pantanos, sin poder encontrar el lugar de su refugio. Finalmente habiendo hallado al muchacho con la luz del d\u00eda le preguntaron en broma: \u00ab\u00a8Qu\u00e9 har\u00edas si te atacaran ladrones?\u00bb. El respondi\u00f3:\u00bb\u00a8El que est\u00e1 desnudo no tiene miedo de los ladrones\u00bb. Le dijeron: \u00abCiertamente podemos matarte\u00bb. \u00abSi, pueden\u00bb, dijo \u00e9l, \u00abpero tampoco tengo miedo porque estoy preparado para morir\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ellos, admirados de su firmeza y de su fe, le confesaron su extrav\u00edo nocturno y la ceguera de sus ojos, y le prometieron que en adelante llevar\u00edan una vida m\u00e1s honesta.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">LA PRIMERA SERIE DE MILAGROS.<br \/>\nLa mujer sin hijos. Ya hab\u00eda cumplido veintid\u00f3s a\u00f1os en el desierto y su fama era conocida por todos pues se hab\u00eda difundido por todas las ciudades de Palestina. Una mujer de Eleuter\u00f3polis a quien su marido despreciaba a causa de su esterilizad &#8211; durante quince a\u00f1os de matrimonio no hab\u00eda dado frutos &#8211; fue la primera que se atrevi\u00f3 a presentarse ante Hilari\u00f3n y, sin que \u00e9l pudiera imaginar algo semejante, repentinamente se arroj\u00f3 a sus pies y le dijo: \u00abPerdona mi atrevimiento, pero considera mi necesidad. \u00a8Por qu\u00e9 apartas tus ojos?. \u00a8Por qu\u00e9 huyes de la que te suplica? No mires en m\u00ed a una mujer, sino a una afligida. Mi sexo engendr\u00f3 al Salvador. No son los sanos los que necesitan del m\u00e9dico, sino los enfermos\u00bb .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente Hilari\u00f3n se volvi\u00f3 hacia ella &#8211; despu\u00e9s de tanto tiempo no ve\u00eda una mujer &#8211; y le pregunt\u00f3 el motivo de su venida y de sus l grimas. Una vez informado, levantando los ojos al cielo la exhort\u00f3 a tener confianza y con l grimas la despidi\u00f3. Pasado un a\u00f1o la vio con un hijo .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aristenete. Este comienzo de sus milagros se hizo a\u00fan m\u00e1s c\u00e9lebre por otro milagro mayor. Cuando Aristenete, mujer de Helpidio &#8211; que despu\u00e9s fue prefecto del pretorio &#8211; muy conocida entre los suyos y m\u00e1s a\u00fan entre los cristianos, regresaba con su marido y sus tres hijos despu\u00e9s de haber visitado a san Antonio, se detuvo en Gaza a causa de una enfermedad que los hab\u00eda atacado. All\u00ed, sea por el aire contaminado, sea, como despu\u00e9s se manifest\u00f3, para la gloria del siervo de Dios Hilari\u00f3n, todos fueron asaltados al mismo tiempo por fiebres tercianas y los m\u00e9dicos hab\u00edan desesperado de su recuperaci\u00f3n. La madre yac\u00eda gimiendo en alta voz e iba de un hijo al otro, semejantes ya a cad\u00e1veres, sin saber a cu\u00e1l llorar primero.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Habiendo o\u00eddo que en el cercano desierto hab\u00eda un monje, olvidando su rango de se\u00f1ora respetable &#8211; s\u00f3lo consideraba su ser de madre &#8211; fue all\u00ed acompa\u00f1ada de doncellas y de eunucos. Su marido a duras penas consigui\u00f3 que hiciese el viaje sentada sobre un asno. Cuando lleg\u00f3 a la presencia de Hilari\u00f3n le dijo: \u00abEn el nombre de Jes\u00fas, nuestro misericordios\u00edsimo Dios, te conjuro por su cruz y por su sangre que me devuelvas a mis tres hijos y as\u00ed sea glorificado el nombre del Se\u00f1or Salvador en esta ciudad pagana. Que su siervo entre en Gaza y Marnas sea destruido\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El se resist\u00eda, diciendo que nunca hab\u00eda salido de su celda y que no estaba habituado a entrar en las ciudades, ni siquiera en una aldea. Ella, postrada en tierra, dec\u00eda una y otra vez: \u00abHilari\u00f3n, siervo de Cristo, devu\u00e9lveme a mis hijos. Antonio los tuvo en brazos en Egipto, s\u00e1lvalos tu en Siria\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todos los presentes lloraban y tambi\u00e9n \u00e9l, neg\u00e1ndose, llor\u00f3. \u00a8Qu\u00e9 m\u00e1s puedo decir?. La mujer no parti\u00f3 hasta que \u00e9l no le hubo prometido que entrar\u00eda en Gaza despu\u00e9s de la puesta del sol. Cuando lleg\u00f3 all\u00ed, haciendo la se\u00f1al de la cruz sobre el lecho de cada uno y sobre sus miembros afiebrados, invoc\u00f3 el nombre de Jes\u00fas y, cosa admirable, de inmediato el sudor de los enfermos brot\u00f3 hacia afuera como de tres fuentes. Entonces, en esa misma hora tomaron alimentos y reconociendo a su madre que lloraba besaron las manos del santo, bendiciendo a Dios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando esto se supo y la noticia se divulg\u00f3 a lo largo y a lo ancho, acud\u00edan a \u00e9l multitudes de Siria y Egipto, de modo que muchos creyeron en Cristo y abrazaron la vida mon\u00e1stica. No hab\u00eda todav\u00eda monasterios en Palestina y nadie en Siria hab\u00eda conocido a un monje antes que Hilari\u00f3n. El fue el fundador y el primer maestro de este estilo de vida y de esta ascesis en aquella provincia . El Se\u00f1or Jes\u00fas ten\u00eda en Egipto al anciano Antonio, y en Palestina al joven Hilari\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un ciego ve. Facidia es un barrio de Rhinocorura, ciudad de Egipto . De all\u00ed llevaron al beato Hilari\u00f3n una mujer ciega desde hac\u00eda diez a\u00f1os. Le fue presentada por varios hermanos, muchos de los cuales eran monjes. Ella le dijo que hab\u00eda gastado todos sus bienes en m\u00e9dicos. Entonces \u00e9l le respondi\u00f3: \u00abSi hubieras dado a los pobres lo que perdiste en m\u00e9dicos, Jes\u00fas, el verdadero m\u00e9dico, te habr\u00eda curado\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como ella gritaba suplicando misericordia, \u00e9l toc\u00f3 sus ojos con saliva y enseguida, a ejemplo del Salvador, ocurri\u00f3 el milagro de la curaci\u00f3n .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cochero de Gaza. Tambi\u00e9n un cochero de Gaza, que iba sentado en su carruaje, fue golpeado por un demonio. Qued\u00f3 totalmente tieso, al punto de no poder mover las manos ni doblar el cuello. Colocado sobre un lecho y s\u00f3lo pudiendo mover la lengua para orar, oy\u00f3 que le dec\u00edan que no podr\u00eda sanar sino creyendo en Jes\u00fas, y prometiendo renunciar a su antigua profesi\u00f3n. Entonces crey\u00f3, prometi\u00f3 y fue sanado, y se alegr\u00f3 m\u00e1s por la salud de su alma que por la de su cuerpo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Marsitas. Hab\u00eda un joven muy fuerte llamado Marsitas, del territorio de Jerusal\u00e9n, que se jactaba de tener una fuerza tan grande que pod\u00eda llevar cargados durante mucho tiempo y por un largo trecho quince modios de trigo. Se gloriaba de tener una fuerza superior a la de los asnos. Estaba pose\u00eddo por un demonio mal\u00edsimo, y no lo pod\u00edan detener ni cadenas, ni grillos, ni cerrojos, ni puertas. Con sus mordiscos hab\u00eda cortado a muchos la nariz o las orejas. A uno le hab\u00eda roto los pies y a otros la garganta. A tal punto hab\u00eda llenado de terror a todos que, atado con cuerdas y cadenas lo arrastraron al monasterio como a un toro enfurecido.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando los hermanos lo vieron, llenos de terror &#8211; era un hombre de extraordinaria corpulencia &#8211; avisaron al padre. Este, permaneciendo sentado, orden\u00f3 que se lo trajeran y que lo soltaran. Una vez que lo dejaron le dijo: \u00abInclina la cabeza y ven\u00bb. El comenz\u00f3 a temblar y a doblar el cuello, y ni siquiera se atrev\u00eda a mirar a Hilari\u00f3n; depuesta toda su ferocidad comenz\u00f3 a lamer los pies del que estaba sentado. As\u00ed, el demonio que hab\u00eda pose\u00eddo al joven, exorcizado y castigado, sali\u00f3 de \u00e9l al cabo de siete d\u00edas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ori\u00f3n. Tampoco podemos callar lo referente a Ori\u00f3n, hombre importante y acaudalado de la ciudad de Aila, situada junto al mar Rojo. Estaba pose\u00eddo por una legi\u00f3n de demonios y fue conducido a Hilari\u00f3n. Sus manos, cuello, caderas y pies estaban cargados de cadenas; sus ojos, torvos y amenazadores, expresaban la crueldad de su furor.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras el santo caminaba con los hermanos y les intepretaba cierto pasaje de la Escritura, aqu\u00e9l escap\u00f3 de las manos que lo sujetaban y tomando a Hilari\u00f3n por detr\u00e1s lo levant\u00f3 en alto. Un gran clamor brot\u00f3 de todos pues temieron que destrozase sus miembros debilitados por el ayuno. El santo sonriendo dijo: \u00abTranquilos, d\u00e9jenme con mi adversario en la arena\u00bb. Y as\u00ed, pasando la mano sobre sus hombros toc\u00f3 la cabeza de Ori\u00f3n y tom\u00e1ndolo por los cabellos lo trajo ante sus pies, reteni\u00e9ndolo frente a s\u00ed con ambas manos y pisando con sus propios pies los pies de aqu\u00e9l, y repet\u00eda:\u00bb\u00adretu\u00e9rcete!\u00bb. Y mientras Ori\u00f3n gem\u00eda y, bajando el cuello tocaba el suelo con la cabeza, Hilari\u00f3n dijo: \u00abSe\u00f1or Jes\u00fas libra a este desgraciado, libra a este cautivo; as\u00ed como vences a uno puedes vencer a muchos\u00bb. Y sucedi\u00f3 algo inaudito: de la boca del hombre sal\u00edan diversas voces y como el clamor confuso de un pueblo .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una vez curado tambi\u00e9n \u00e9ste, poco tiempo despu\u00e9s fue al monasterio con su mujer y sus hijos para dar gracias, llevando muchos regalos. El santo le dijo: \u00abNo has le\u00eddo lo que sufrieron Giezei y Sim\u00f3n , uno por haber recibido y el otro por haber ofrecido dinero? Aquel quer\u00eda vender la gracia del Esp\u00edritu Santo, \u00e9ste otro quer\u00eda comprarla\u00bb. Y como Ori\u00f3n llorando insist\u00eda:\u00bbT\u00f3malo y d selo a los pobres\u00bb, Hilari\u00f3n respondi\u00f3: \u00abT\u00fa puedes distribuir tus bienes mejor que yo, pues tu recorres las ciudades y conoces a los pobres. Yo, que abandon\u00e9 lo m\u00edo \u00a8por qu\u00e9 voy a desear lo ajeno? Para muchos el nombre de los pobres es una ocasi\u00f3n de avaricia, la misericordia en cambio no conoce artificios. Nadie da mejor que el que no se reserva nada para s\u00ed\u00bb. Ori\u00f3n entristecido yac\u00eda en tierra. Entonces Hilari\u00f3n le dijo:\u00bbHijo, no te contristes. Lo que hago por m\u00ed lo hago tambi\u00e9n por ti. Si aceptara estos presentes ofender\u00eda a Dios y la legi\u00f3n de demonios volver\u00eda a ti\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El paral\u00edtico de Maiuma. Y \u00a8c\u00f3mo pasar en silencio lo referente a Zanano de Maiuma? Mientras cortaba piedras tra\u00eddas de la orilla del mar, no lejos del monasterio de Hilari\u00f3n, para una construcci\u00f3n, fue atacado por una par\u00e1lisis en todos sus miembros. Sus compa\u00f1eros de trabajo lo condujeron al santo. San\u00f3 inmediatamente y pudo retornar a su obra.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La costa que se extiende desde Palestina a Egipto, suave por naturaleza, se torna \u00e1spera a causa de la arena que se endurece como piedra, torn\u00e1ndose paulatinamente m\u00e1s s\u00f3lida. Entonces deja de ser un arenilla para el tacto, aunque siga conservando la apariencia de tal.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">It\u00e1lico, criador de caballos. It\u00e1lico ciudadano cristiano de la misma localidad, criaba caballos para el circo, compitiendo con un magistrado romano de Gaza, que era adorador del \u00eddolo Marnas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En las ciudades romanas se conservaba desde los tiempos de R\u00f3mulo el recuerdo del feliz rapto de las Sabinas. Los cuadrigas recorren siete veces el circuito en honor de Conso, el dios de los consejos. La victoria consiste en eliminar los caballos del adversario .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como su rival ten\u00eda un hechicero que con encantamientos demon\u00edacos frenaba los caballos de aqu\u00e9l e incitaba a correr a los propios, It\u00e1lico fue a ver a Hilari\u00f3n y le suplic\u00f3 no tanto que da\u00f1ara al adversario cuanto que protegiera sus animales.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al venerable anciano no le pareci\u00f3 razonable hacer oraci\u00f3n por un motivo tan f\u00fatil. Sonri\u00f3 y le dijo: \u00ab\u00a8Por qu\u00e9 m\u00e1s bien no das a los pobres el precio de la venta de tus caballos, para la salvaci\u00f3n de tu alma?\u00bb. El respondi\u00f3 que se trataba de un empleo p\u00fablico que realizaba no por propia voluntad sino por obligaci\u00f3n. Como cristiano \u00e9l no pod\u00eda emplear artes m\u00e1gicas, pero s\u00ed pedir ayuda a un siervo de Cristo, especialmente contra los habitantes de Gaza, enemigos de Dios que insultaban no tanto a \u00e9l como a la Iglesia de Cristo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A ruego de los hermanos que se hallaban presentes Hilari\u00f3n orden\u00f3 que llenaran de agua el vaso de terracota en el que sol\u00eda beber, y que se lo dieran a aquel hombre. It\u00e1lico lo llev\u00f3 y roci\u00f3 con \u00e9l el establo, los caballos y sus cocheros, el coche y los cerrojos del recinto. Era extraordinaria la expectativa de la gente. El adversario se hab\u00eda re\u00eddo, burl\u00e1ndose de ese gesto, mientras que los partidarios de It\u00e1lico exultaban prometi\u00e9ndose una victoria segura.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dada la se\u00f1al unos corrieron r\u00e1pidamente mientras que los otros quedaron impedidos. Bajo el coche de aquellos, las ruedas ard\u00edan; \u00e9stos apenas ve\u00edan la espalda de los que se adelantaban como volando. Entonces se elev\u00f3 un grand\u00edsimo clamor de la multitud, al punto de que tambi\u00e9n los paganos gritaron: \u00abMarnas ha sido vencido por Cristo\u00bb. Mas los adversarios de Hilari\u00f3n, furiosos, pidieron que \u00e9ste, como hechicero de los cristianos, fuera llevado al suplicio .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La victoria indiscutible de aquellos juegos del circo y los otros hechos precedentes fueron la ocasi\u00f3n de que un gran n\u00famero de paganos abrazara la fe.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una joven librada de un encantamiento m\u00e1gico. Un joven del mismo mercado de Gaza amaba perdidamente a una virgen de Dios que habitaba cerca. No hab\u00eda tenido \u00e9xito ni con sus frecuentes halagos, ni con gestos, ni silbidos, ni otras cosas semejantes que suelen ser el comienzo de la muerte de la virginidad. Entonces se fue a Menfis para revelar su herida de amor, regresar y ver a la doncella armado con artes m\u00e1gicas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de un a\u00f1o, instruido por los sacerdotes de Esculapio, que no cura la almas sino que las pierde, vino con el prop\u00f3sito de realizar es estupro que hab\u00eda anticipado en su imaginaci\u00f3n. Enterr\u00f3 bajo el umbral de la casa de la doncella ciertas palabras y figuras extra\u00f1as grabadas en una l mina de bronce de Chipre. Repentinamente la virgen enloqueci\u00f3, arroj\u00f3 el velo, se solt\u00f3 la cabellera, y rechinando los dientes llamaba a gritos al joven. La vehemencia del amor se hab\u00eda convertido en locura.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entonces fue llevada por sus padres al monasterio y la encomendaron al anciano. El demonio aullaba y declaraba: \u00ab\u00adHe sufrido violencia. He sido tra\u00eddo aqu\u00ed contra mi voluntad!. \u00adQu\u00e9 bien enga\u00f1aba a los hombre en Menfis con mis sue\u00f1os! \u00adCu\u00e1ntas cruces, cu\u00e1ntos tormentos estoy sufriendo. Me obligas a salir pero estoy atado bajo el umbral. No puedo salir si no me suelta el joven que me retiene!.\u00bb Entonces el anciano le dijo:\u00bb\u00adGrande es tu fuerza si te logra retener un cord\u00f3n y una l mina!. Dime, \u00a8por qu\u00e9 te has atrevido a entrar en una doncella consagrada a Dios?\u00bb \u00abPara conservarla virgen\u00bb, respondi\u00f3 aqu\u00e9l. \u00ab\u00a8Conservarla t\u00fa, el enemigo de la castidad? \u00a8Por qu\u00e9 no entraste m\u00e1s bien en el que te envi\u00f3?\u00bb. Pero el respondi\u00f3:\u00bb\u00a8para qu\u00e9 iba a entrar en \u00e9l, si ya tiene un colega m\u00edo, el demonio del amor?\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El santo quiso purificar a la virgen antes de mandar a buscar al joven y sus objetos m\u00e1gicos. As\u00ed no parecer\u00eda que el demonio se hab\u00eda retirado s\u00f3lo porque los encantamientos hab\u00edan sido quitados o porque hubiese prestado cr\u00e9dito a las palabras del demonio, justamente \u00e9l que aseguraba que los demonios son mentirosos y astutos para fingir. Por eso, despu\u00e9s de haber devuelto la salud a la virgen, la reprendi\u00f3 \u00e1speramente por haber hecho algo que permiti\u00f3 al demonio entrar en ella.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un oficial de Constancio liberado. La fama del santo se hab\u00eda divulgado no s\u00f3lo en Palestina y en las ciudades vecinas de Egipto y Siria, sino tambi\u00e9n en las provincias lejanas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un oficial del Emperador Constancio, de roja cabellera y que por la blancura de su cuerpo indicaba la provincia de donde proven\u00eda (su pueblo natal est\u00e1 situado entre los sajones y los alemanes, regi\u00f3n no tan extensa como fuerte, llamada Germania por los historiadores y ahora Francia) , desde hac\u00eda mucho, desde su infancia, estaba pose\u00eddo por un demonio que lo obligaba a ulular durante la noche, a gemir y a rechinar los dientes. En secreto pidi\u00f3 al emperador un salvoconducto para ver al anciano, indic\u00e1ndole sencillamente el motivo. Tambi\u00e9n recibi\u00f3 cartas para el gobernador de Palestina y fue conducido a Gaza con gran honor y escolta. Cuando pregunt\u00f3 a los decuriones de ese lugar d\u00f3nde habitaba el monje Hilari\u00f3n, los ciudadanos de Gaza se aterraron, pensando que hab\u00eda sido enviado por el emperador. Lo llevaron al monasterio para honrar al emisario y de este modo, si en algo hab\u00edan ofendido a Hilari\u00f3n, \u00e9ste gesto borrar\u00eda todo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En ese momento el anciano se paseaba por las suaves arenas murmurando para s\u00ed los vers\u00edculos de alg\u00fan salmo. Al ver tanta gente que se acercaba se detuvo, devolvi\u00f3 el saludo a todos y los bendijo con la mano. Despu\u00e9s de una hora orden\u00f3 a los otros que se fueran y le dijo al visitante que se quedara con sus servidores y guardias. Por la expresi\u00f3n de sus ojos y de su rostro hab\u00eda comprendido el motivo de su venida.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De inmediato, ante la pregunta del siervo de Dios, el hombre fue levantado en alto, de modo que apenas tocaba la tierra con los pies, y con un fort\u00edsimo rugido respondi\u00f3 en lengua siria, en la cual hab\u00eda sido interrogado. Se oyeron salir de la boca de aquel b\u00e1rbaro, que s\u00f3lo conoc\u00eda la lengua franca y la latina, palabras sirias con una pronunciaci\u00f3n muy pura. No faltaban los estridores, ni las aspiraciones, ni ninguna otra caracter\u00edstica del lenguaje palestinense. El demonio confes\u00f3 de qu\u00e9 modo hab\u00eda entrado en \u00e9l. Y para que pudieran entender los int\u00e9rpretes, que s\u00f3lo conoc\u00edan el griego y el lat\u00edn, Hilari\u00f3n tambi\u00e9n lo interrog\u00f3 en griego. El respondi\u00f3, e hizo alusi\u00f3n a los numerosos ritos de encantamiento y a los procedimientos infalibles de las artes m\u00e1gicas. Hilari\u00f3n le dijo:\u00bbNo me interesa saber c\u00f3mo entraste pero te ordeno que salgas en el nombre de nuestro Se\u00f1or Jesucristo\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando fue curado, el b\u00e1rbaro ofreci\u00f3 con ingenua simplicidad diez libras de oro. El recibi\u00f3 de Hilari\u00f3n un pan de cebada y le oy\u00f3 decir que quienes com\u00edan de ese pan consideraban el oro como barro.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Animales curados. Pero no basta con hablar de los hombres. Cada d\u00eda le llevaban animales furiosos. Por ejemplo, un d\u00eda le llevaron un camello de enorme tama\u00f1o, conducido por m\u00e1s de treinta hombres y atado con sol\u00eddisimas cuerdas, en medio de grandes gemidos. Ya hab\u00eda pisoteado a muchos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sus ojos estaba inyectados en sangre, le sal\u00eda espuma por la boca y mov\u00eda su lengua hinchada. Pero lo que m\u00e1s temor infund\u00eda era el resonar de sus feroces rugidos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El anciano orden\u00f3 que lo desataran. De inmediato tanto los que lo hab\u00edan tra\u00eddo como los que estaban con el anciano huyeron, sin excepci\u00f3n, en todas direcciones. Entonces \u00e9l avanz\u00f3 solo al encuentro del animal y le dijo: \u00abDiablo, no me asustas con tu inmenso cuerpo. En una rapocilla o en un camello siempre eres el mismo\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras tanto se manten\u00eda firme con la mano extendida. Cuando la bestia, furiosa se acerc\u00f3 a \u00e9l como para devorarlo, s\u00fabitamente se desplom\u00f3 y baj\u00f3 la cabeza hasta la tierra. Todos los presentes se maravillaron al ver tan repentina mansedumbre despu\u00e9s de tanta ferocidad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El anciano les ense\u00f1aba que, para da\u00f1ar a los hombres, el diablo atacaba tambi\u00e9n a los animales dom\u00e9sticos; que ard\u00eda en un odio tan grande contra los hombres que quer\u00eda hacerlos perecer no s\u00f3lo a ellos, sino tambi\u00e9n a sus posesiones. Para ilustrar esto propon\u00eda el ejemplo de Job: antes de haber obtenido permiso para tentarlo, el diablo hab\u00eda destruido todos sus bienes. Y a nadie deb\u00eda turbar el hecho de que, por orden del Se\u00f1or, dos mil cerdos fueron aniquilados por los demonios . De otro modo los que lo vieron no hubieran podido creer que una tal multitud de demonios pod\u00eda salir de un solo hombre, si no hubiesen visto con sus propios ojos arrojarse al mar, al mismo tiempo, semejante cantidad de cerdos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">PREOCUPACI\u00d3N PASTORAL Y \u00c9XODO.<br \/>\nAntonio honra a Hilari\u00f3n. Me faltar\u00eda tiempo si quisiera narrar todos los milagros realizados por \u00e9l. El Se\u00f1or lo hab\u00eda elevado a tan alta gloria, que el bienaventurado Antonio, habiendo o\u00eddo acerca de su modo de vida, le escribi\u00f3 y, con gran placer, recib\u00eda sus cartas. Cuando iban a \u00e9l enfermos de las regiones de Siria les dec\u00eda:\u00bb\u00a8Por qu\u00e9 se molestan en venir de tan lejos cuando tienen all\u00ed a mi hijo Hilari\u00f3n?\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su ejemplo hizo que comenzaran a surgir innumerables monasterios en toda la Palestina y los monjes acud\u00edan en gran n\u00famero hacia \u00e9l . Al ver esto Hilari\u00f3n alababa la gracia de Dios y exhortaba a cada uno a trabajar en provecho de su alma, dici\u00e9ndoles que la apariencia de este mundo pasa y que la verdadera vida es la que se obtiene a costa de los sufrimientos de la vida presente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hilari\u00f3n visita los monasterios. Queriendo dar un ejemplo de humildad y de deferencia Hilari\u00f3n visitaba las celdas de los monjes en d\u00edas establecidos, antes de la vendimia. Cuando los hermanos se enteraron de esto, todos acud\u00edan a \u00e9l y, en compa\u00f1\u00eda de semejante gu\u00eda, recorr\u00edan los monasterios llevando sus propios v\u00edveres porque a veces se reun\u00edan hasta dos mil hombres. Con el andar del tiempo cada aldea comenz\u00f3 a ofrecer con alegr\u00eda alimento a los monjes de la vecindad, para que pudieran acoger a aquellos santos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cu\u00e1nto fue su celo para que no se descuidara a ninguno de los hermanos por m\u00e1s humilde o m\u00e1s pobre que fuera se puede deducir de esto: mientras se dirig\u00eda al desierto de Cades para visitar a uno de sus disc\u00edpulos, lleg\u00f3 a Elusa con una inmensa multitud de monjes en el d\u00eda en que las celebraciones anuales hab\u00edan reunido en el templo de Venus a toda la poblaci\u00f3n de la ciudad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se venera a esa diosa a causa de Lucifer, a cuyo culto est\u00e1 dedicado aquel pueblo de sarracenos. La misma ciudad es en gran parte semib\u00e1rbara a causa de su situaci\u00f3n geogr\u00e1fica. As\u00ed, cuando supieron que san Hilari\u00f3n pasaba por all\u00ed, como \u00e9l hab\u00eda curado a muchos sarracenos atacados por el demonio, todos juntos le salieron al encuentro acompa\u00f1ados por sus mujeres e hijos, inclinando sus cabezas y gritando en lengua siria:\u00bbBarech\u00bb, es decir: \u00abBend\u00edcenos\u00bb. El, recibi\u00e9ndolos con dulzura y humildad les rogaba que veneraran a Dios y no a esas piedras, y al mismo tiempo lloraba copiosamente mirando al cielo, asegur\u00e1ndoles que vendr\u00eda a verlos m\u00e1s a menudo si creyeran en Cristo. \u00adOh admirable gracia del Se\u00f1or: no lo dejaron partir antes de que trazara el plano de una futura iglesia, y de que su sacerdote, que ya estaba marcado con la corona, fuera tambi\u00e9n signado con la se\u00f1al de Cristo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El monje avaro. Otro a\u00f1o, cuando iba a salir a visitar las celdas, anot\u00f3 en una hoja en cu\u00e1les iba a detenerse y cu\u00e1les iba a visitar s\u00f3lo de paso.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los monjes sab\u00edan que uno de los hermanos era avaro y deseando curarlo de ese vicio le rogaban que se detuviera con \u00e9l. Hilari\u00f3n les dijo: \u00ab\u00a8Por qu\u00e9 quieren perjudicarse a ustedes mismos y molestar al hermano?\u00bb\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando el hermano avaro oy\u00f3 estas palabras se ruboriz\u00f3 pero, apoyado por la insistencia de todos y con gran trabajo, consigui\u00f3 que Hilari\u00f3n incluyera su celda en la lista de las etapas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Diez d\u00edas despu\u00e9s llegaron donde \u00e9l. Hab\u00eda puesto guardias en la vi\u00f1a, como si se tratase de un granja. Los guardias apartaban a los que se acercaban arrojando piedras y cascotes de tierra y tiros de honda, de modo que todos partieron por la ma\u00f1ana sin haber podido comer las uvas, mientras el anciano, riendo, aparentaba no darse cuenta de lo que hab\u00eda sucedido.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sabas, el monje generoso. Luego fueron recibidos por otro monje llamado Sabas &#8211; callamos el nombre del avaro y damos a conocer el del generoso -. Como era Domingo los invit\u00f3 a todos a la vi\u00f1a para que, antes de la comida, pudieran aliviar la fatiga del camino con las uvas. Pero el santo dijo: \u00ab\u00adMaldito el que se preocupa de la refecci\u00f3n del cuerpo antes que la del alma!. Oremos, cantemos salmos, tributemos honra al Se\u00f1or y s\u00f3lo entonces iremos a la vi\u00f1a\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Terminado el servicio divino, estando de pie en un lugar elevado, bendijo la vi\u00f1a y al reba\u00f1o para que se alimentaran. Los que comieron no eran menos de tres mil.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si bien la producci\u00f3n de la vi\u00f1a, cuando a\u00fan estaba intacta, hab\u00eda sido estimada en unas cien botellas, despu\u00e9s de veinte d\u00edas produjo trescientas. En cambio el hermano avaro recogi\u00f3 una cosecha mucho menor, y lo poco que hab\u00eda recogido se le convirti\u00f3 en vinagre. Demasiado tarde se lament\u00f3. El anciano hab\u00eda predicho a muchos hermanos que suceder\u00eda as\u00ed. Hilari\u00f3n detestaba sobre todo a los monjes que, por poca fe, se reservaban parte de sus bienes para el futuro y se preocupaban por los gastos, por el vestido o por alguno de esas cosas que pasan junto con este mundo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un hermano demasiado cuateloso. En este sentido se hab\u00eda apartado de un hermano que viv\u00eda a unas cinco millas, porque se enter\u00f3 que cuidaba su huerta con excesiva preocupaci\u00f3n y temor, y porque se guardaba algo de dinero .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como quer\u00eda reconciliarse con el anciano visitaba a los hermanos con frecuencia, principalmente a Hesiquio, a quien Hilari\u00f3n amaba mucho. Un d\u00eda llev\u00f3 un manojo de habas frescas, que ya estaban maduras. Cuando Hesiquio las puso por la tarde sobre la mesa, el anciano, que lo hab\u00eda ido a visitar, exclam\u00f3 que no pod\u00eda soportar el olor y pregunt\u00f3 de d\u00f3nde proven\u00eda. Hesiquio le respondi\u00f3 que un hermano hab\u00eda tra\u00eddo las primicias de su huerta para los hermanos. Entonces el anciano le dijo:\u00bb \u00a8No sientes ese olor espantoso? \u00a8No sientes en las habas el olor de la avaricia? \u00adArr\u00f3jalos a los bueyes, arr\u00f3jalos a los animales irracionales y f\u00edjate si los comen!.\u00bb\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El, seg\u00fan el mandato recibido los puso en el pesebre. Entonces los bueyes, aterrados y mugiendo m\u00e1s fuerte que de costumbre, rompieron sus cadenas y huyeron en todas direcciones. El anciano Hilari\u00f3n ten\u00eda la gracia de saber, por el olor de los cuerpos, de los vestidos y de las cosas que alguien hab\u00eda tocado, a qu\u00e9 demonio o a qu\u00e9 vicio estaba sometido.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nostalgia del pasado. Muerte de san Antonio. Hab\u00eda alcanzado los sesenta y tres a\u00f1os de edad. Viendo c\u00f3mo se hab\u00edan agrandado sus celdas y la multitud de hermanos que habitaban con \u00e9l y la cantidad de enfermos y posesos de todo tipo que le llevaban, lloraba todos los d\u00edas y recordaba con incre\u00edble nostalgia su anterior estilo de vida. El desierto circundante estaba poblado por gente de todo tipo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando los hermanos le preguntaron qu\u00e9 le suced\u00eda, y por qu\u00e9 estaba tan abatido, les respondi\u00f3:\u00bb He retornado al mundo y ya he recibido mi recompensa en vida. Los hombres de Palestina y de las provincias vecinas me consideran una persona importante, y, con el pretexto de proveer a las necesidades de los hermanos y de las celdas poseo utensilios despreciables\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los hermanos lo cuidaban, especialmente Hesiquio, que con admirable amor se hab\u00eda entregado a la veneraci\u00f3n del anciano. Vivi\u00f3 as\u00ed llorando durante dos a\u00f1os, cuando fue a verlo aquella Aristenete que ya mencionamos m\u00e1s arriba , esposa del prefecto, pero que no ten\u00eda nada en com\u00fan con \u00e9l. Ella ten\u00eda la intenci\u00f3n de ir a visitar a Antonio. Hilari\u00f3n llorando le dijo: \u00abYo tambi\u00e9n hubiera querido ir si no fuera porque estoy encerrado en la c\u00e1rcel de estas celdas, y si tuviese alg\u00fan sentido el hacerlo. Porque hace dos d\u00edas el mundo ha quedado hu\u00e9rfano de este padre\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ella le crey\u00f3 y no contin\u00fao su viaje. Pocos d\u00edas despu\u00e9s lleg\u00f3 la noticia de que Antonio se hab\u00eda dormido en el Se\u00f1or.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">PEREGRINACI\u00d3N, MUERTE Y M\u00c1S ALL\u00c1.<br \/>\nHilari\u00f3n huye a Egipto. Que otros admiren los milagros y portentos que hizo; que admiren su incre\u00edble abstinencia, ciencia, humildad; en cuanto a m\u00ed nada me asombra tanto como que haya podido pisotear la gloria y el honor. Acud\u00edan obispos, presb\u00edteros, grupos de cl\u00e9rigos y monjes, tambi\u00e9n nobles damas cristianas &#8211; terrible tentaci\u00f3n &#8211; y de uno y otro lugar de las ciudades y del campo, las gentes de condici\u00f3n humilde pero tambi\u00e9n hombres poderosos y altos magistrados, para recibir de \u00e9l pan o aceite bendito.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero \u00e9l no pensaba sino en la soledad, al punto de que un d\u00eda decidi\u00f3 partir, y habiendo tra\u00eddo un asno &#8211; ya que estaba muy consumido por los ayunos y apenas pod\u00eda caminar &#8211; intent\u00f3 ponerse en camino . Cuando esto se supo, como si se hubiera anunciado en Palestina una calamidad o luto p\u00fablico, se congregaron m\u00e1s de diez mil hombres de diversa edad y sexo para retenerlo. El permanec\u00eda inflexible ante las s\u00faplicas, y removiendo la arena con su b\u00e1culo les dijo: \u00abNo puedo hacer mentir a mi Se\u00f1or. No puedo ver las Iglesias destruidas, los altares de Cristo pisoteados, la sangre de mis hijos\u00bb. Todos los presentes comprendieron que se le hab\u00eda revelado un secreto que no quer\u00eda manifestar. Con todo lo vigilaban para que no partiera.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entonces llamando a todos por testigos afirm\u00f3 p\u00fablicamente que no comer\u00eda ni beber\u00eda nada, si no lo dejaban partir. Despu\u00e9s de siete d\u00edas de abstinencia, finalmente fue liberado, y, habiendo saludado a muchos, parti\u00f3. Lleg\u00f3 a Betelia con una multitud de acompa\u00f1antes. All\u00ed convenci\u00f3 a la gente que regresara y eligi\u00f3 unos cuarenta monjes que, llevando algunas provisiones, pudieran seguirlo en ayunas. El quinto d\u00eda lleg\u00f3 a Pelusio , y despu\u00e9s de haber visitado a los hermanos que estaban en el desierto vecino y viv\u00edan en Lykonos, camin\u00f3 tres d\u00edas hasta el fuerte de Taubasto, para poder ver a Draconcio, obispo y confesor que estaba all\u00ed desterrado. Gracias a esa visita fue incre\u00edblemente consolado con la presencia de un hombre tan grande. Entonces, con otros tres d\u00edas de gran fatiga lleg\u00f3 a Babilonia , para ver al obispo Fil\u00f3n, confesor \u00e9l tambi\u00e9n. El Emperador Constancio, que favorec\u00eda la herej\u00eda de los arrianos, hab\u00eda deportado a ambos a aquellos lugares.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Parti\u00f3 de all\u00ed tres d\u00edas despu\u00e9s y lleg\u00f3 a la ciudad de Afrodit\u00f3n , donde encontr\u00f3 al di cono Besano, el cual sol\u00eda ayudar a los que iban a ver a Antonio, alquilando dromedarios, a causa de la escasa agua del desierto. Hilari\u00f3n revel\u00f3 a los hermanos que se acercaba el d\u00eda del aniversario de la muerte del bienaventurado Antonio y que deb\u00eda celebrar la vigilia nocturna en el mismo lugar en que hab\u00eda muerto . Por tanto, durante tres d\u00edas atravesaron aquella vasta y terrible soledad hasta llegar a un monte alt\u00edsimo, donde encontraron a dos monjes: Isaac y Peluso; Isaac hab\u00eda sido el int\u00e9rprete de Antonio .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En lo de Antonio. Ya que se presenta la ocasi\u00f3n y hemos tocado este tema, nos parece justo describir brevemente la habitaci\u00f3n de este hombre tan grande. Un monte rocoso y muy alto deja correr las aguas divididas en brazos hasta su base. Algunos de ellos se sumerg\u00edan en la arena, otros, corriendo hacia abajo, forman un riachuelo en cuyas orillas crecen innumerables palmeras que tornan el lugar muy agradable y acogedor . Hubieras visto al anciano correr de aqu\u00ed para all\u00e1 con los disc\u00edpulos del bienaventurado Antonio. \u00abAqu\u00ed, dec\u00edan, sol\u00eda salmodiar, orar, trabajar, aqu\u00ed descansaba cuando estaba fatigado. Estas vi\u00f1as y estos arbustos los planto \u00e9l; ese huerto lo dispuso con sus propias manos; este estanque para regar la peque\u00f1a huerta lo construy\u00f3 \u00e9l mismo, con mucho esfuerzo; esta pala le sirvi\u00f3 durante muchos a\u00f1os para cavar la tierra\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hilari\u00f3n se acostaba sobre la cama de Antonio y besaba ese lecho como si a\u00fan estuviera caliente. La peque\u00f1a celda, por sus cuatro lados, no med\u00eda m\u00e1s que el cuerpo de un hombre extendido para dormir. Adem\u00e1s, en la cumbre alt\u00edsima del monte, adonde subieron por un camino muy escarpado en forma de caracol, vieron dos celditas de la misma medida a las cuales iba Antonio cuando quer\u00eda huir de la frecuencia de los visitantes y de la compa\u00f1\u00eda de sus disc\u00edpulos. Estaban cavadas en la roca y s\u00f3lo se le hab\u00edan a\u00f1adido las puertas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una vez llegados a la huerta Isaac dijo: \u00ab\u00a8Ven estos \u00e1rboles frutales y estas verdes hortalizas?. Hace tres a\u00f1os, cuando una manada de asnos salvajes los estaba devastando, orden\u00f3 a uno de los que iban al frente que se detuviera y golpe\u00e1ndole los costados con su bast\u00f3n le dijo: \u00a8Por qu\u00e9 comen lo que no han sembrado?\u00bb. Desde entonces, excepto las aguas que ven\u00edan a beber, nunca m\u00e1s tocaron nada, ni frutales ni hortalizas\u00bb .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El anciano rog\u00f3 tambi\u00e9n que le mostraran el lugar de la sepultura de Antonio. Ellos lo llevaron aparte, no sabemos si se lo mostraron o no, y le dijeron que, seg\u00fan orden de Antonio, quer\u00edan esconder el lugar de su sepultura para impedir que Pergamio, la persona m\u00e1s rica de aquellos lugares, llevara a su ciudad el cuerpo del santo y construyera un santuario sobre su tumba.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hilari\u00f3n obtiene la lluvia. Luego, habiendo regresado a Afrodit\u00f3n, permaneci\u00f3 en el desierto vecino, reteniendo consigo s\u00f3lo a dos hermanos, observando tanta abstinencia y silencio que reci\u00e9n all\u00ed, seg\u00fan dec\u00eda, hab\u00eda comenzado a servir a Cristo. Hac\u00eda ya tres a\u00f1os que el cielo permanec\u00eda cerrado y hab\u00eda tornado \u00e1ridas esas tierras, de tal mondo que la gente dec\u00eda que tambi\u00e9n la naturaleza lloraba la muerte de Antonio. La fama de Hilari\u00f3n no permaneci\u00f3 oculta a los habitantes del lugar y, a porf\u00eda, hombres y mujeres con rostro macilento y consumidos por el hambre, ped\u00edan la lluvia al siervo de Cristo, es decir al sucesor del bienaventurado Antonio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hilari\u00f3n al verlos se conmovi\u00f3 profundamente y elevando los ojos al cielo y alzando las manos a lo alto, de inmediato obtuvo lo que ellos imploraban. Y he aqu\u00ed que aquella regi\u00f3n sedienta y arenosa, despu\u00e9s que fue regada por las lluvias, se vio de improviso inundada de tal multitud de serpientes y animales venenosos que muchos fueron atacados, y si no hubieran acudido inmediatamente a Hilari\u00f3n, habr\u00edan perecido. En efecto, todos los campesinos y pastores tocando sus heridas con el \u00f3leo bendito obten\u00edan una curaci\u00f3n segura.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Perseguido por la polic\u00eda. Viendo que tambi\u00e9n aqu\u00ed recib\u00eda grandes honores se fue para Alejandr\u00eda. Desde all\u00ed atraves\u00f3 el desierto hacia el oasis m\u00e1s interior, y como desde el comienzo de su vida mon\u00e1stica nunca hab\u00eda permanecido en una ciudad, se desvi\u00f3 para ir a hospedarse con unos hermanos conocidos suyos en Bruquio, no lejos de Alejandr\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos recibieron al anciano con inmensa alegr\u00eda. Cuando se acercaba la noche, de repente los disc\u00edpulos oyeron que estaba aparejando el asno y se preparaba para partir. Entonces, arroj\u00e1ndose a sus pies le rogaban que no lo hiciera, y postrados en el umbral declaraban que prefer\u00edan morir antes que verse privados de tal hu\u00e9sped. El les respondi\u00f3: \u00abMe apresuro a partir para no causarles molestia. Ya comprender n por lo que a va suceder, que no sin motivo salgo apurado de aqu\u00ed\u00bb. En efecto, al d\u00eda siguiente los prefectos de Gaza, acompa\u00f1ados por los l\u00edctores &#8211; que se hab\u00edan enterado que Hilari\u00f3n hab\u00eda llegado el d\u00eda anterior &#8211; entraron a las celdas y al no encontrarlo se dec\u00edan unos a otros: \u00ab\u00a8No es verdad lo que hab\u00edamos o\u00eddo?. Es un mago y conoce el futuro\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En efecto, despu\u00e9s que Hilari\u00f3n dej\u00f3 Palestina, Juliano hab\u00eda tomado el poder. Los ciudadanos de Gaza destruyeron su celda y, despu\u00e9s de solicit\u00e1rselo al emperador, obtuvieron la pena de muerte para Hilari\u00f3n y Hesiquio. Y fue dada la orden de que los buscasen por toda la tierra.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adri\u00e1n, el falso hermano. As\u00ed, despu\u00e9s de dejar Bruquio, Hilari\u00f3n atraves\u00f3 la soledad sin caminos y entr\u00f3 en el oasis. En ese lugar pas\u00f3 alrededor de un a\u00f1o, pero su renombre tambi\u00e9n lo hab\u00eda acompa\u00f1ado. Parec\u00eda que ya no pod\u00eda permanecer oculto en Oriente donde muchos hab\u00edan o\u00eddo hablar de \u00e9l o de su fama, por eso pensaba navegar a las islas solitarias, para que por lo menos los mares ocultaran a aquel a quien la tierra hab\u00eda hecho c\u00e9lebre.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por aquel tiempo lleg\u00f3 de Palestina su disc\u00edpulo Adri\u00e1n, anunciando que Juliano hab\u00eda sido muerto y que hab\u00eda comenzado a reinar un emperador cristiano, por lo cual Hilari\u00f3n deb\u00eda regresar a las ruinas de sus celdas. Pero \u00e9l, al o\u00edrlo, rehus\u00f3 y habiendo alquilado un camello, viaj\u00f3 a trav\u00e9s del desolado desierto, y lleg\u00f3 a una ciudad portuaria de Libia: Paretonio. All\u00ed el infortunado Adri\u00e1n que quer\u00eda regresar a Palestina y buscaba la gloria ampar\u00e1ndose en el nombre de su maestro, le infligi\u00f3 muchas injurias. Finalmente hizo un paquete con lo que le hab\u00edan enviado los hermanos y parti\u00f3 sin que \u00e9l se enterara.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como ya no habr\u00e1 otra ocasi\u00f3n para hablar de Adri\u00e1n quiero decir s\u00f3lo esto para inspirar terror a quienes desprecian a sus maestros: poco tiempo despu\u00e9s muri\u00f3 atacado por la podredumbre de la lepra.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un demonio en alta mar. El anciano, teniendo como compa\u00f1ero a Zanano, se embarc\u00f3 en una nave que se dirig\u00eda a Sicilia. Ten\u00eda la intenci\u00f3n de pagar el viaje vendiendo un c\u00f3dice de los Evangelios que hab\u00eda transcrito en su juventud. Pero sucedi\u00f3 que en medio del Adri\u00e1tico, el hijo del propietario de la nave, pose\u00eddo por un demonio, comenz\u00f3 a gritar: \u00abHilari\u00f3n, siervo de Dios, por tu culpa no podemos estar tranquilos ni siquiera en alta mar. Dame tiempo para llegar a tierra de modo que no sea expulsado de aqu\u00ed y me vea precipitado en el abismo\u00bb. Hilari\u00f3n le respondi\u00f3: \u00abSi mi Dios te concede permanecer, qu\u00e9date, pero si te expulsa, \u00a8por qu\u00e9 te la tomas conmigo que soy un hombre pecador y mendigo?\u00bb. Dec\u00eda esto para que los navegantes y comerciantes que estaban en el barco no lo dieran a conocer cuando llegara a tierra. Enseguida el muchacho fue purificado y tanto el padre como los presentes aseguraron a Hilari\u00f3n que no revelar\u00edan su nombre a nadie.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hilari\u00f3n, un verdadero pobre. Cuando entraron en Paquino, promontorio de Sicilia, ofreci\u00f3 al propietario de la nave el Evangelio, como precio de su viaje y del de Zanano. Pero aqu\u00e9l no quiso aceptarlo, sobre todo viendo que ellos ten\u00edan solamente aquel c\u00f3dice y la ropa con que estaban vestidos. Jur\u00f3 que no lo aceptar\u00eda. El anciano consinti\u00f3, con la conciencia cierta de que efectivamente era pobre, y se alegraba principalmente por eso, porque no ten\u00eda ning\u00fan bien en este mundo y era considerado como mendigo por los habitantes del lugar.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Milagros en Sicilia. Pero luego, temiendo que los comerciantes que ven\u00edan de Oriente lo dieran a conocer, huy\u00f3 al interior es decir, a veinte millas del mar, y all\u00ed, en un campito solitario ataba cada d\u00eda un haz de le\u00f1a y lo colocaba sobre la espalda de su disc\u00edpulo. Vend\u00eda la le\u00f1a en la aldea vecina y compraba alimentos para ambos y un poco de pan para los que ven\u00edan a visitarlos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero es verdad que, como est\u00e1 escrito, \u00abno puede permanecer oculta una ciudad situada sobre una colina\u00bb . En la bas\u00edlica de S.Pedro, cuando un soldado de la guardia estaba siendo exorcizado, el esp\u00edritu inmundo que estaba en \u00e9l grito:\u00bb\u00adHace pocos d\u00edas lleg\u00f3 a Sicilia el siervo de Cristo Hilari\u00f3n. Nadie lo ha reconocido y \u00e9l piensa que podr\u00e1 permanecer oculto, pero yo ir\u00e9 all\u00ed y lo desenmascarar\u00e9!\u00bb. Inmediatamente tom\u00f3 una nave en el puerto con sus siervos y desembarc\u00f3 en Paquino. Y guiado por su demonio fue a postrarse delante de la choza del anciano y qued\u00f3 curado inmediatamente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este fue el comienzo de sus milagros en Sicilia. Esto atrajo enseguida a una multitud considerable de enfermos y tambi\u00e9n personas piadosas, a tal punto que uno de los ciudadanos m\u00e1s renombrados, hinchado por la hidropes\u00eda fue curado el d\u00eda mismo en que fue a ver a Hilari\u00f3n . Despu\u00e9s le ofreci\u00f3 gran cantidad de regalos, pero escuch\u00f3 lo que el Salvador hab\u00eda dicho a sus disc\u00edpulos:\u00bbGratis han recibido, den tambi\u00e9n gratis\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hesiquio se reencuentra con Hilari\u00f3n. Mientras acontec\u00edan estas cosas en Sicilia, su disc\u00edpulo Hesiquio lo buscaba por todo el mundo, recorriendo las costas, entrando en los desiertos, y teniendo tan solo \u00e9sta certeza: dondequiera que estuviese Hilari\u00f3n no podr\u00eda permanecer oculto por mucho tiempo. Tres a\u00f1os m\u00e1s tarde, en Metone, oy\u00f3 decir a un jud\u00edo que vend\u00eda trastos y ropa vieja a la gente, que en Sicilia hab\u00eda aparecido un profeta de los cristianos que obraba tantos milagros y prodigios que se lo cre\u00eda uno de los antiguos santos. Hesiquio lo interrog\u00f3 acerca de su aspecto, su modo de caminar, su lenguaje y sobre todo su edad, pero no pudo averiguar nada. El hombre declaraba que s\u00f3lo le hab\u00eda llegado la fama de ese hombre.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Habiendo entrado en el Adri\u00e1tico, despu\u00e9s de un r pido viaje, Hesiquio desembarc\u00f3 en Paquino, y al pedir noticias del anciano en una aldea situada en la bah\u00eda de la costa, se enter\u00f3, por las respuestas un\u00e1nimes de todos, d\u00f3nde estaba y qu\u00e9 hac\u00eda. Lo que m\u00e1s admiraba a todos era que despu\u00e9s de tan grandes prodigios y milagros nunca hubiese aceptado de ninguno de los habitantes de esos lugares ni siquiera un pedazo de pan.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y para no alargarme termino diciendo que aquel santo hombre Hesiquio se arroj\u00f3 a las rodillas de su maestro y le ba\u00f1\u00f3 los pies con sus l grimas, hasta que finalmente \u00e9ste lo levant\u00f3. Despu\u00e9s de dos o tres d\u00edas de coloquio, escuch\u00f3 decir a Zanano que el anciano ya no pod\u00eda vivir en esas regiones, y que quer\u00eda ir a ciertas naciones b\u00e1rbaras, donde fueran desconocidos su nombre y su fama.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una boa quemada en Dalmacia. Lo condujo entonces a Epidauro, ciudad de Dalmacia, donde permaneci\u00f3 unos pocos d\u00edas en un campo cercano a la ciudad, pero tampoco all\u00ed pudo permanecer oculto. Una serpiente inmensa que en la regi\u00f3n son llamadas \u00abboas\u00bb &#8211; porque son tan grandes que se comen a los bueyes &#8211; devastaba todo a lo largo de la provincia y devoraba no s\u00f3lo ganados y ovejas, sino tambi\u00e9n a los campesinos y pastores despu\u00e9s de haberlos arrastrado hacia s\u00ed con la fuerza de su respiraci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hilari\u00f3n orden\u00f3 que preparasen una hoguera para la serpiente y, despu\u00e9s de haberla llamado, or\u00f3 a Cristo. Entonces le mand\u00f3 subir al mont\u00f3n de le\u00f1a y le prendi\u00f3 fuego. As\u00ed, ante los ojos de todo el pueblo quem\u00f3 a la enorme bestia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s Hilari\u00f3n dud\u00f3: \u00ab\u00a8Qu\u00e9 hacer?, \u00a8a d\u00f3nde ir?\u00bb. Y prepar\u00f3 otra huida. So\u00f1aba con tierras solitarias, y se aflig\u00eda al ver su silencio traicionado por sus milagros portentosos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una conmoci\u00f3n del mar sosegada. En aquel tiempo, a causa de un terremoto acaecido en todo el mundo despu\u00e9s de la muerte de Juliano, los mares salieron de sus l\u00edmites y, como si Dios amenazara con un nuevo diluvio y las cosas retonaran al antiguo caos, las naves fueron arrastradas hasta las altas cimas de los montes y quedaban all\u00ed, como colgadas. Cuando los habitantes de Epidauro vieron las olas amenazadoras, la mole de agua y los inmensos remolinos avanzando hacia la costa, temerosos de que la ciudad fuese destruida hasta los cimientos &#8211; lo que daban por seguro &#8211; entraron en la morada del anciano, y cual si partieran para una batalla, lo llevaron a la costa. Traz\u00f3 tres se\u00f1ales de la cruz sobre la arena y extendi\u00f3 las manos hacia las olas. Parec\u00eda incre\u00edble hasta qu\u00e9 altura se hab\u00eda hinchado el mar y c\u00f3mo se detuvo ante \u00e9l. Entonces, temblando un largo rato y como indignado ante tal obst\u00e1culo, el mar, poco a poco, retorn\u00f3 a su sitio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los campesinos de Epidauro y de toda la regi\u00f3n lo celebran a\u00fan hoy y las madres lo cuentan a sus hijos para que trasmitan su recuerdo a los descendientes.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En verdad lo que se dijo a los Ap\u00f3stoles: \u00abSi creyesen dir\u00edan a este monte: Arr\u00f3jate al mar, y as\u00ed suceder\u00eda\u00bb , puede cumplirse tambi\u00e9n literalmente si uno tiene la fe de los Ap\u00f3stoles, tal como el Se\u00f1or orden\u00f3 que la tuvieran. \u00a8Qu\u00e9 importa si es el monte el que desciende al mar, o que una inmensa monta\u00f1a de agua se endurezca s\u00fabitamente y se mantenga firme delante de los pies del anciano, mientras que vuelven mansamente hacia atr\u00e1s?.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hacia Chipre. Toda la ciudad estaba admirada y el extraordinario milagro se hab\u00eda divulgado tambi\u00e9n en Salona . Al enterarse, el anciano huy\u00f3 ocultamente de noche en una peque\u00f1a embarcaci\u00f3n y, habiendo encontrado despu\u00e9s de dos d\u00edas una nave de carga, se dirigi\u00f3 a Chipre.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre Malea y Citera unos piratas, dejando en la costa parte de sus naves, que no se manejan con vela sino con remos, les salieron al encuentro en dos embarcaciones veloces y peque\u00f1as, dando golpes de remo y agit\u00e1ndose hacia uno y otro lado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los que estaban en la nave comenzaron a temblar, y llorando corr\u00edan de aqu\u00ed para all\u00e1. Preparaban picas y, como si no bastase uno solo para dar la noticia, todos a porf\u00eda anunciaban al anciano la presencia de los piratas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El los vio de lejos, sonri\u00f3, y volvi\u00e9ndose a sus disc\u00edpulos les dijo: \u00abHombres de poca fe, \u00a8por qu\u00e9 tienen miedo?. Acaso \u00e9stos son m\u00e1s numerosos que el ej\u00e9rcito del Fara\u00f3n? Y, sin embargo, todos fueron sumergidos cuando Dios lo quiso\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras Hilari\u00f3n hablaba as\u00ed las embarcaciones enemigas se acercaban, pudi\u00e9ndose ver las caras exaltadas casi a la distancia de medio tiro de piedra. El se puso de pie en la proa de la nave, y con la mano extendida contra los que se aproximaban dijo: \u00ab\u00adQue les baste haber llegado hasta aqu\u00ed!\u00bb. Y \u00adcosa maravillosa e incre\u00edble! De inmediato las embarcaciones retrocedieron y tomaron la direcci\u00f3n opuesta, aunque los remos segu\u00edan remando en direcci\u00f3n contraria. Los piratas se maravillaban de retroceder contra su voluntad y, por m\u00e1s que pon\u00edan todo su empe\u00f1o por llegar a la nave, eran arrastrados hacia la costa mucho m\u00e1s velozmente que cuando se dirig\u00edan a la nave.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cerca de Pafos. Omito todo lo dem\u00e1s para que no parezca que quiero alargar el libro narrando milagros. S\u00f3lo dir\u00e9 que navegando con viento favorable entre las C\u00edcladas, o\u00eda a uno y otro lado las voces de los esp\u00edritus inmundos que gritaban desde las ciudades y aldeas y se reun\u00edan en la playa .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pafos es una ciudad de Chipre famosa por los cantos que le dedicaron los poetas . Fue destruida m\u00e1s de una vez por terremotos, y a\u00fan hoy, con sus ruinas, sigue revelando el esplendor de otros tiempos. Habiendo entrado en ella, Hilari\u00f3n habitaba a dos millas de la ciudad, desconocido de todos y feliz de poder vivir tranquilo unos pocos d\u00edas. Pero no hab\u00edan pasado todav\u00eda veinte d\u00edas cuando, todos los de la isla que ten\u00edan esp\u00edritus inmundos, empezaron a gritar diciendo que hab\u00eda llegado Hilari\u00f3n, el siervo de Cristo, y que deb\u00edan acudir aprisa a \u00e9l.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este grito resonaba en Salamina, en Curio, en Lapeta y en todas las otras ciudades.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La mayor\u00eda aseguraba saber que se trataba de Hilari\u00f3n y que era verdaderamente un siervo de Dios, pero ignoraban d\u00f3nde estaba. Unos treinta d\u00edas despu\u00e9s, o poco m\u00e1s, se reunieron en torno suyo unas doscientas personas, hombres y mujeres. Al verlos, se contrist\u00f3 porque no lo dejaban tranquilo y, por as\u00ed decir, quiso vengarse un poco sobre \u00e9l mismo, y se volc\u00f3 con todo fervor sobre estos importunos con una oraci\u00f3n tan insistente que algunos fueron curados de inmediato, otros despu\u00e9s de dos o tres d\u00edas, pero todos en menos de una semana.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra vez el desierto invadido. Permaneci\u00f3 all\u00ed dos a\u00f1os, pero pensando siempre en la fuga. Envi\u00f3 a Palestina a Hesiquio para que saludara a los hermanos y visitase las ruinas de las celdas, con orden de que retornase para la primavera. Cuando regresase, Hilari\u00f3n quer\u00eda navegar nuevamente hacia Egipto, es decir, a aquellos lugares que llamaban Bucolia porque all\u00ed no hab\u00eda cristianos, sin solamente un pueblo b\u00e1rbaro y feroz . Pero Hesiquio lo persuadi\u00f3 de que permaneciera en la isla y que se retirase a un lugar m\u00e1s oculto.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando despu\u00e9s de una prolongada b\u00fasqueda lo encontr\u00f3, condujo a Hilari\u00f3n a doce millas del mar, lejos, entre los montes solitarios y \u00e1speros, a donde apenas se pod\u00eda subir arrastr\u00e1ndose sobre manos y pies. Cuando hubo llegado all\u00ed Hilari\u00f3n contempl\u00f3 ese lugar verdaderamente terrible y alejado, rodeado de \u00e1rboles por todas partes. Hab\u00eda tambi\u00e9n aguas que corr\u00edan desde la cima de aquella altura, una pradera muy agradable y muchos frutales, aunque \u00e9l nunca tom\u00f3 de sus frutos para su alimento.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cerca de all\u00ed se hallaban las ruinas de un templo antiqu\u00edsimo en el cual, como \u00e9l mismo contaba y atestiguan sus disc\u00edpulos, resonaban d\u00eda y noche las voces de los demonios, tan innumerables que habr\u00edas podido creer que se trataba de un ej\u00e9rcito. Hilari\u00f3n se alegr\u00f3 mucho porque ten\u00eda cerca enemigos contra quienes luchar, y habit\u00f3 all\u00ed cinco a\u00f1os. A menudo, en esos \u00faltimos a\u00f1os de su vida, Hesiquio lo visitaba con frecuencia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la \u00faltima etapa fue consolado al ver que, en raz\u00f3n de la dificultad del acceso a su refugio y de la cantidad de fantasmas, que eran tema de muchas historias, nadie o casi nadie pod\u00eda ni osaba acercarse hasta all\u00ed.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un d\u00eda, al salir de su peque\u00f1o jard\u00edn, vio a un hombre con todo el cuerpo paralizado que yac\u00eda ante la puerta. Le pregunt\u00f3 a Hesiquio qui\u00e9n era y c\u00f3mo hab\u00eda sido llevado hasta all\u00ed. El le respondi\u00f3 que era el procurador de la aldea a cuyo territorio pertenec\u00eda la pradera donde estaban. Hilari\u00f3n llorando y extendiendo la mano hacia el hombre que yac\u00eda en tierra le dijo: \u00abA ti te digo: En el nombre del Se\u00f1or Jesucristo lev\u00e1ntate y camina.\u00bb Y con admirable rapidez, cuando las palabras todav\u00eda resonaban en su boca, los miembros fortalecidos ya levantaban al hombre hasta ponerlo en pie.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando este milagro fue conocido, la necesidad de muchos venci\u00f3 la dificultad del lugar y la subida sin caminos. Todas las aldeas de los alrededores s\u00f3lo pensaban en impedir que Hilari\u00f3n se les escapara, porque se hab\u00eda divulgado el rumor de que \u00e9l no pod\u00eda permanecer mucho tiempo en el mismo lugar. Y esto no lo hac\u00eda por ligereza o por un sentimiento pueril, sino para huir del honor y la importunidad de los hombres, pues \u00e9l deseaba siempre el silencio y la vida oculta.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ultimos deseos. Cuando ten\u00eda ochenta a\u00f1os, estando ausente Hesiquio, le escribi\u00f3 de su propia mano una breve carta a modo de testamento, dej\u00e1ndole todas sus riquezas, a saber, el Evangelio, la t\u00fanica de saco, la cogulla y su pobre manto . El hermano que le serv\u00eda hab\u00eda muerto hacia poco tiempo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchos hombres piadosos vinieron de Pafos para ver a Hilari\u00f3n, que estaba enfermo, especialmente porque hab\u00edan o\u00eddo decir que afirmaba que pronto ir\u00eda al Se\u00f1or y ser\u00eda liberado de las cadenas del cuerpo. Vino tambi\u00e9n Constanza, una santa mujer a cuyo yerno e hija hab\u00eda librado de la muerte con la unci\u00f3n del \u00f3leo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hilari\u00f3n conjur\u00f3 a todos a que no conservaran su cuerpo ni un momento despu\u00e9s de su muerte, sino que enseguida lo cubrieran con tierra en ese mismo prado, tal como estaba vestido, con la t\u00fanica de piel, la cogulla y el tosco manto .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muerte de Hilari\u00f3n. Ya se iba enfriando el calor de su pecho y no quedaba nada en \u00e9l excepto la lucidez del alma. Con los ojos abiertos dec\u00eda:\u00bbSal,\u00a8qu\u00e9 temes? Sal alma m\u00eda, \u00a8por qu\u00e9 dudas? Durante casi setenta a\u00f1os has servido a Cristo y \u00a8temes la muerte?\u00bb. Con estas palabras exhal\u00f3 el \u00faltimo suspiro. De inmediato lo cubrieron con tierra y as\u00ed, en la ciudad, fue anunciada antes su sepultura que su muerte.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traslado a Palestina. Poco despu\u00e9s, al enterarse Hesiquio, que estaba en Palestina, parti\u00f3 para Chipre. Fingi\u00f3 querer permanecer en ese mismo jard\u00edn para alejar toda sospecha de los habitantes del lugar que montaban guardia cuidadosamente. Y as\u00ed, despu\u00e9s de diez meses, con gran peligro para su vida, consigui\u00f3 robar el cad\u00e1ver de Hilari\u00f3n. Lo llev\u00f3 a Maiuma acompa\u00f1ado por todos los monjes y las multitudes que ven\u00edan de las ciudades, y lo sepult\u00f3 en su antigua celda. Ten\u00eda la t\u00fanica, la cogulla y el manto intactos, y todo el cuerpo, como si a\u00fan estuviera vivo, exhalaba tan fragante perfume que se pod\u00eda creer que hab\u00eda sido ba\u00f1ado con ung\u00fcentos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El culto del santo. Al llegar al final de este libro considero que no puedo callar la devoci\u00f3n de Constanza, aquella sant\u00edsima mujer: apenas lleg\u00f3 la noticia de que el cuerpo de Hilari\u00f3n estaba en Palestina muri\u00f3 repentinamente, atestiguando tambi\u00e9n con su muerte su verdadero amor por el siervo de Dios. Ten\u00eda la costumbre de pasar la noche velando en su sepulcro y, como si estuviese all\u00ed presente, hablaba con \u00e9l para que la ayudara con su intercesi\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A\u00fan hoy se puede ver qu\u00e9 gran contienda existe entre los palestinos y los chipriotas, unos porque tienen el cuerpo de Hilari\u00f3n, los otros su esp\u00edritu . Con todo, en ambos lugares acontecen diariamente grandes milagros, pero sobre todo en el huerto de Chipre, tal vez porque \u00e9l am\u00f3 m\u00e1s ese lugar.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Presb\u00edtero Jer\u00f3nimo\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Selecci\u00f3n: Jos\u00e9 G\u00e1lvez Kr\u00fcger\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fuente: Biblioteca Electr\u00f3nica Cristiana\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PR\u00d3LOGO Al disponerme a escribir la vida de san Hilari\u00f3n invoco al Esp\u00edritu Santo que habit\u00f3 en \u00e9l para que, as\u00ed como le concedi\u00f3 el poder de realizar milagros, me conceda a m\u00ed palabras para relatarlos, de modo que expresen adecuadamente los hechos. Porque, como afirma Crispo , la virtud de aquellos que han realizado &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/san-hilarion-vida\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abSAN HILARION: VIDA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-25166","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25166","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25166"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25166\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25166"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25166"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25166"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}