{"id":25167,"date":"2016-02-05T17:03:39","date_gmt":"2016-02-05T22:03:39","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/santa-hildegarda\/"},"modified":"2016-02-05T17:03:39","modified_gmt":"2016-02-05T22:03:39","slug":"santa-hildegarda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/santa-hildegarda\/","title":{"rendered":"SANTA HILDEGARDA"},"content":{"rendered":"<p>\n      Nacida en B\u00f6ckelheim sobre el Nahe en el a\u00f1o 1098; muerta en Rupertsberg cerca a Bingen en el 1179; su fiesta se celebra el 17 de septiembre. Es desconocido el apellido de la familia de esta gran vidente y profetiza, llamada la Sibila del Rin. Los primeros bi\u00f3grafos dan a sus padres los nombres de Hildeberto y Matilde (o Matilda), hablan de su nobleza y opulencia, pero no dan ning\u00fan detalle de sus vidas. Escritores posteriores la llaman Santa Hildegarda de B\u00f6ckelheim, de Rupertsberg, o de Bingen. Las leyendas la har\u00edan una Condesa de Spanheim. J. May (Katholik. XXXVII, 143) muestra mediante cartas y otros documentos que ella probablemente pertenec\u00eda a la familia ilustre de Stein cuyos descendientes son los actuales Pr\u00edncipes de Salm. Su padre era un soldado al servicio de Meginhard, Conde de Spanheim. Hildegarda fue una ni\u00f1a d\u00e9bil y enfermiza, y en consecuencia no recibi\u00f3 m\u00e1s que una poca educaci\u00f3n en su hogar. Sus padres, a pesar de estar muy comprometidos en ocupaciones del mundo, ten\u00edan una inclinaci\u00f3n religiosa y hab\u00edan prometido a la ni\u00f1a para el servicio de Dios. A la edad de ocho a\u00f1os fue puesta bajo el cuidado de Juta, hermana del Conde Meginhard, que viv\u00eda como monja en el Disenberg (o Disibodenberg, la Monta\u00f1a de San Disibod) en la Di\u00f3cesis de Speyer. Tampoco aqu\u00ed le fue dada a Hildegarda m\u00e1s que una m\u00ednima instrucci\u00f3n dado que era muy afligida por la enfermedad, estando con frecuencia escasamente capaz de caminar y a menudo privada incluso del uso de sus ojos. Se le ense\u00f1o a leer y a cantar los salmos en Lat\u00edn, lo suficiente para el canto del Oficio Divino, pero nunca aprendi\u00f3 a escribir. M\u00e1s adelante fue investida con el h\u00e1bito de San Benito e hizo su profesi\u00f3n religiosa. Juta muri\u00f3 en el a\u00f1o 1136, e Hildegarda fue designada superiora. Numerosas aspirantes se unieron a la comunidad y ella decidi\u00f3 irse a otra localidad, impelida adem\u00e1s, como ella dice, por un mandato Divino. Escogi\u00f3 Rupertsberg cerca de Bingen en la orilla izquierda del Rin, aproximadamente a quince millas (unos 24 kil\u00f3metros) de Disenberg. Tras superar muchas dificultades y obtener el permiso del se\u00f1or del lugar, el Conde Bernardo de Hildesheim, se estableci\u00f3 en su nuevo hogar con dieciocho hermanas en el 1147 o 1148 (1149 o 1150 seg\u00fan Delehaye). Probablemente en el 1165 fund\u00f3 otro convento en Eibingen en el lado derecho del Rin d\u00f3nde una comunidad ya hab\u00eda sido establecida en 1148, el cual, sin embargo, no tuvo \u00e9xito. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La vida de Hildegarda como ni\u00f1a, religiosa, y superiora fue extraordinaria. Pasando mucho tiempo sola a causa de su fr\u00e1gil salud, desarrollo una vida interior, intentando hacer uso de todo para su propia santificaci\u00f3n. Desde sus primeros a\u00f1os fue favorecida con visiones. Ella dice de s\u00ed misma:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hasta mi decimoquinto a\u00f1o vi mucho, y relat\u00e9 algunas de las cosas vistas a otros, quienes inquir\u00edan con asombro, de donde podr\u00edan venir tales cosas. Yo tambi\u00e9n me preguntaba y durante mi enfermedad le pregunt\u00e9 a una de mis enfermeras si tambi\u00e9n ve\u00eda cosas similares. Cuando contest\u00f3 que no, un gran temor me posey\u00f3. Frecuentemente, en mi conversaci\u00f3n, relataba cosas del futuro, las cuales yo ve\u00eda como si fueran del presente, pero, notando el asombro de mis oyentes, me volv\u00ed m\u00e1s reservada.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta situaci\u00f3n continu\u00f3 hasta el fin de su vida. Juta hab\u00eda notado sus dones y se los hab\u00eda hecho conocidos a un monje de la abad\u00eda vecina, pero, al parecer, no se hizo nada en el momento. Cuando ten\u00eda aproximadamente cuarenta a\u00f1os de edad, Hildegarda recibi\u00f3 un mandato de divulgar al mundo lo que ella ve\u00eda y o\u00eda. Ella dud\u00f3, temerosa de lo qu\u00e9 las personas podr\u00edan pensar o decir, a pesar de que estaba plenamente convencida del car\u00e1cter Divino de las revelaciones. Pero, continuamente urgida, reprendida, y amenazada por la voz interior, manifest\u00f3 todo a su director espiritual, y a trav\u00e9s de \u00e9l al abad bajo cuya jurisdicci\u00f3n estaba puesta su comunidad. Entonces se le ordeno a un monje que pusiera por escrito cualquier cosa que ella relatara; algunas de sus monjas tambi\u00e9n la ayudaban con frecuencia. Los escritos fueron sometidos al obispo (Enrique, 1145-53) y al clero de Mainz (Maguncia) que los declaro como provenientes de Dios. La cuesti\u00f3n fue llevada tambi\u00e9n a conocimiento de Eugenio II (1145-53) qui\u00e9n estaba en Trier (Tr\u00e9veris) en el 1147. Albero de Cluny, Obispo de Verdun, fue comisionado para investigar e hizo un informe favorable. Hildegarda continu\u00f3 sus escritos. Muchedumbres de personas se congregaron en torno a ella, provenientes de los alrededores y de todas partes de Alemania y la Galia, para escuchar palabras de sabidur\u00eda de sus labios, y para recibir consejo y ayuda en las dolencias corporales y espirituales. Estos no proven\u00edan solo de entre la gente vulgar sino que tambi\u00e9n hombres y mujeres notables de la Iglesia y del Estado eran llevados por las noticias de su sabidur\u00eda y santidad. As\u00ed por ejemplo, leemos que el Arzobispo Enrique de Mainz (Maguncia), el Arzobispo Eberhard de Salzburgo y el Abad Luis de San Eucario en Trier (Tr\u00e9veris), le hicieron visitas. Santa Isabel de Sch\u00f6nau era amiga \u00edntima suya y frecuente visitante. Tritemio en su \u00abCr\u00f3nica\u00bb habla de una visita de San Bernardo de Claraval, pero esto probablemente no sea correcto. No s\u00f3lo en su casa da consejo, sino tambi\u00e9n en el extranjero. Muchas personas de todos los estados de vida le escrib\u00edan y recib\u00edan respuesta, por lo que su correspondencia es bastante extensa. Su gran amor por la Iglesia y sus intereses la llevo a hacer muchas jornadas; visitaba a intervalos las casas de Disenberg y Eibingen; por una invitaci\u00f3n vino a Ingelheim a ver al Emperador Federico; viaj\u00f3 a W\u00fcrzburg, Bamberg, y la vecindad de Ulm, Cologne (Colonia), Werden, Trier (Tr\u00e9veris), y Metz. No es verdad, sin embargo, que halla visto Par\u00eds o la tumba de San Mart\u00edn en Tours.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el \u00faltimo a\u00f1o de su vida Hildegarda tuvo que atravesar una prueba muy dura. En el cementerio adyacente a su convento fue enterrado un joven que hab\u00eda estado una vez bajo excomuni\u00f3n. Las autoridades eclesi\u00e1sticas de Mainz (Maguncia) exigieron que hiciera sacar el cuerpo. Ella no se consider\u00f3 obligada a obedecer dado que el joven hab\u00eda recibido los santos oleos y se supone que estaba por consiguiente reconciliado con la Iglesia. Una sentencia de entredicho fue puesta sobre su convento por el cap\u00edtulo de (Mainz) Maguncia, la sentencia fue confirmada por el obispo Christian (V) Buch que en ese momento se encontraba en Italia. Tras mucha preocupaci\u00f3n y correspondencia logro que el entredicho fuera levantado. Muri\u00f3 de santa muerte y fue enterrada en la iglesia de Rupertsberg.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hildegarda fue grandemente venerada en vida y despu\u00e9s de su muerte. Su bi\u00f3grafo, Teodorico, la llama santa, y de muchos milagros se dice haber sido hechos a trav\u00e9s de su intercesi\u00f3n. Gregorio IX (1227-41) e Inocencio IV (1243-54) ordenaron un proceso de investigaci\u00f3n el cual fue repetido por Clemente V (1305-14) y por Juan XXII (1316-34). Ninguna canonizaci\u00f3n formal ha tenido lugar , pero su nombre est\u00e1 en el Martirologio Romano y su fiesta es famosa en las Di\u00f3cesis de Speyer, Mainz (Maguncia), Trier (Tr\u00e9veris), y Limburg, tambi\u00e9n en la Abad\u00eda de Solesmes d\u00f3nde un oficio propio es cantado (Brev. Monast. Tornac., 18 Sept.). Cuando el convento de Rupertsberg fue destruido en 1632 las reliquias de la santa fueron llevadas a Colonia y m\u00e1s tarde a Eibingen. En la secularizaci\u00f3n de este convento, fueron colocadas en la iglesia parroquial del lugar. En 1857 un reconocimiento oficial fue hecho por el Obispo de Limburg y las reliquias fueron puestas en un altar especialmente construido. En esta ocasi\u00f3n el pueblo de Eibingen la escogi\u00f3 como patrona. El 2 de julio del 1900, fue puesta aqu\u00ed la piedra angular para el nuevo convento de Santa Hildegarda. El trabajo fue comenzado y completado a trav\u00e9s de la munificencia del Pr\u00edncipe Karl de L\u00f6wenstein, y las monjas Benedictinas de San Gabriel en Praga entraron a la nueva casa (17 Sept., 1904).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todos los manuscritos encontrados en el convento en Eibingen fueron transferidos en 1814 a la biblioteca estatal en Wiesbaden. De esta colecci\u00f3n el primero y mayor trabajo de Santa Hildegarda es el \u00abScivias\u00bb (Scire o vias Domini, o vias lucis), parte del cual hab\u00eda sido presentado al Arzobispo de Mainz (Maguncia). Ella lo comenz\u00f3 en 1141 y trabaj\u00f3 en \u00e9l durante diez a\u00f1os. Es una producci\u00f3n extraordinaria y dif\u00edcil de entender, todo el prof\u00e9tico y admonitorio al estilo de Ezequiel y el Apocalipsis. En la introducci\u00f3n ella habla de s\u00ed misma y describe la naturaleza de sus visiones. Siguen tres libros, el primero contiene seis visiones; el segundo da siete visiones y tiene alrededor del doble el tama\u00f1o del primero; el tercero, igual en tama\u00f1o a los otros dos juntos, tiene trece visiones. El \u00abScivias\u00bb representa a Dios en Su Santa Monta\u00f1a con la humanidad en la base; narra la condici\u00f3n original del hombre, su ca\u00edda y redenci\u00f3n, el alma humana y sus luchas, el Santo Sacrificio de la Misa, los tiempos por venir, el hijo de perdici\u00f3n y el fin del mundo. Las visiones se entremezclan con admoniciones saludables a vivir en el temor del Se\u00f1or. Los manuscritos del \u00abScivias\u00bb est\u00e1n tambi\u00e9n en Cues y en Oxford. Fue impreso por primera vez en Par\u00eds (1513) en un libro que contiene adem\u00e1s los escritos de varias otras personas. Fue impreso de nuevo en Colonia en 1628, y fue reproducido por Migne, PL 197. El \u00abLiber vitae meritorum\u00bb escrito entre 1158 y 1163, es una descripci\u00f3n pintoresca de la vida de un Cristiano virtuoso y de su contrario. Fue impreso por primera vez por Pitra, \u00abAnalecta Sacra\u00bb, VIII (Monte Cassino, 1882). El \u00abLiber divinorum operum\u00bb (1163-70) es una contemplaci\u00f3n de toda la naturaleza a la luz de fe. El sol, la luna, y las estrellas, los planetas, los vientos, los animales, y el hombre, son en sus visiones expresi\u00f3n de algo sobrenatural y espiritual, y como ellos vienen de Dios deben conducir a \u00c9l (Migne, el loc. cit.). Mansi, en \u00abBaluzii Missell\u00bb. (Lucca, 1761), II, 337, lo toma de un manuscrito perdido desde entonces. Su \u00abCarta a los Prelados de Mainz (Maguncia)\u00bb con respecto al entredicho puesto sobre su convento es colocada aqu\u00ed entre sus trabajos por el manuscrito de Wiesbaden; en otros manuscritos est\u00e1 ubicado entre sus cartas. El manuscrito de Wiesbaden le anexa nueve peque\u00f1os ensayos: Sobre la Creaci\u00f3n y la ca\u00edda del hombre; el trato de Dios a los renegados; sobre el sacerdocio y la Santa Eucarist\u00eda; sobre la uni\u00f3n entre Cristo y la Iglesia; sobre la Creaci\u00f3n y la Redenci\u00f3n; sobre los deberes de los jueces seculares; sobre las alabanzas a Dios con oraciones entremezcladas. \u00abLiber Epistolarum et Orationum\u00bb; el manuscrito de Wiesbaden contiene las cartas de y para Eugenio III, Anastasio V, Adrian IV, y Alejandro III, El Rey Conrad III, el Emperador Federico, San Bernardo, diez arzobispos, nueve obispos, cuarenta y nueve abades y prebostes de monasterios o cap\u00edtulos, veintitr\u00e9s abadesas, muchos sacerdotes, maestros, monjes, monjas, y comunidades religiosas (P. L., loc. cit.). Pitra pone muchas adiciones; L. Clarus las edit\u00f3 en una traducci\u00f3n alemana (Ratisbon, 1854). \u00abVita S. Disibodi\u00bb y \u00abVita S. Ruperti\u00bb; \u00e9stos \u00abVitae\u00bb, los cuales adem\u00e1s Hildegarda declara ser revelaciones, fueron probablemente producto de las tradiciones locales y siendo, sobre todo la de San Ruperto, de fuentes muy exiguas; tienen s\u00f3lo valor de legenda. \u00abExpositio Evangeliorum\u00bb cincuenta homil\u00edas en alegor\u00eda (Pitra, el loc. cit.). \u00abLingua Ignota\u00bb; el manuscrito, en once folios con una lista de novecientas palabras de un idioma desconocido, principalmente sustantivos y s\u00f3lo unos pocos adjetivos, una explicaci\u00f3n en lat\u00edn, y en algunos casos en alem\u00e1n, junto con un alfabeto desconocido de veintitr\u00e9s letras impreso por Pitra. Una colecci\u00f3n de setenta himnos y sus melod\u00edas. Un manuscrito de esto est\u00e1 tambi\u00e9n en Afflighem, impreso por Roth (Wiesbaden, 1880) y por Pitra. No s\u00f3lo en este trabajo, sino en otros lugares Hildegarda exhibe elevados dotes po\u00e9ticos, transfigurados por su persuasi\u00f3n \u00edntima de una misi\u00f3n Divina. \u00abLiber Simplicis Medicinae\u00bb y \u00abLiber Compositae Medicinae\u00bb; el primero fue editado en 1533 por Schott en Strasburgo como \u00abPhysica S Hildegardis\u00bb, El Dr. Jessen (1858) encontr\u00f3 un manuscrito de este en la biblioteca de Wolfenbuttel. Consiste de nueve libros que tratan de las plantas, de los elementos, de los \u00e1rboles, de las piedras, de los peces, de los p\u00e1jaros, de los cuadr\u00fapedos, de los reptiles, de los metales, impresos por Migne como \u00abSubtilitatum Diversarum Naturarum Libri Novem.\u00bb En I859, Jessen logr\u00f3 obtener de Copenhague un manuscrito titulado \u00abHildegardis Curae et Causae\u00bb, y examin\u00e1ndolo comprob\u00f3 satisfecho que era el segundo trabajo m\u00e9dico de la santa. Consiste en cinco libros y tratados de las divisiones generales de las cosas creadas, del cuerpo humano y de sus dolencias, de las causas, s\u00edntomas, y tratamiento de enfermedades. \u00ab38 Solutiones Quaestionum\u00bb son las respuestas a preguntas propuestas por los monjes de Villars a trav\u00e9s de Gilberto de Gembloux sobre varios textos de la Escritura (P. L., loc. el cit.). \u00abExplanatio Regulae S. Benedicti\u00bb, tambi\u00e9n declarado revelaci\u00f3n, exhibe la regla tal como la entend\u00eda y aplicaba en esos d\u00edas por un superior inteligente y moderado. \u00abExplanatio Symboli S. Athanasii\u00bb, una exhortaci\u00f3n dirigida a sus hermanas en religi\u00f3n. El \u00abRevelatio Hildegardis de Fratribus Quatuor Ordinum Mendicantium\u00bb, y las otras profec\u00edas contra los Mendicantes, etc., son falsificaciones. El \u00abSpeculum futurorum temporum\u00bb es una adaptaci\u00f3n libre de textos escogidos de sus escritos hecha por Gebeno, prior de Eberbach (Pentachronicon, 1220). Algunos impugnar\u00e1n la autenticidad de sus escritos, entre otros Preger en su \u00abGesch. der deutchen Mystik\u00bb, 1874, pero sin razones suficientes. (Ver Hauck en \u00abKirchengesch. Deutschl\u00bb, IV,398 sqq). Su correspondencia es para ser le\u00edda con cautela; tres cartas de papas han sido probadas falsas por Von Winterfeld en \u00abNeue Archiv\u00bb, XXVII, 297.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La primera biograf\u00eda de Santa Hildegarda fue escrita por los monjes contempor\u00e1neos Godofredo y Teodorico. Guilberto de Gembloux comenz\u00f3 otra.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">FRANCIS MERSHMAN<br \/>\nTranscrito por Michael C. Tinkler<br \/>\nTraducido por Bartolom\u00e9 Santos\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Im\u00e1genes: Jos\u00e9 G\u00e1lvez Kr\u00fcger\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Enlaces relacionados<\/b>\n<\/p>\n<ul>\n<li> Las enfermedades de Santa Hildegarda [1]<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Hildegarda de Bingen: Ser mujer en la Edad Media [2] <b>Rodolfo Vargas Rubio<\/b><\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Mujeres que han hecho historia en la Iglesia (XIV): Santa Hildegarda de Bingen [3] <b>Rodolfo Vargas Rubio<\/b><\/li>\n<\/ul>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nacida en B\u00f6ckelheim sobre el Nahe en el a\u00f1o 1098; muerta en Rupertsberg cerca a Bingen en el 1179; su fiesta se celebra el 17 de septiembre. Es desconocido el apellido de la familia de esta gran vidente y profetiza, llamada la Sibila del Rin. 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