{"id":25197,"date":"2016-02-05T17:04:44","date_gmt":"2016-02-05T22:04:44","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/hospitalarios-de-san-juan-de-jerusalen\/"},"modified":"2016-02-05T17:04:44","modified_gmt":"2016-02-05T22:04:44","slug":"hospitalarios-de-san-juan-de-jerusalen","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/hospitalarios-de-san-juan-de-jerusalen\/","title":{"rendered":"HOSPITALARIOS DE SAN JUAN DE JERUSALEN"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">La m\u00e1s importante de las \u00f3rdenes militares, tanto por su extensi\u00f3n f\u00edsica como por su duraci\u00f3n. Se dice que existi\u00f3 desde antes de las Cruzadas, y a\u00fan no se ha extinguido. En su larga vida ha cambiado de nombre en varias ocasiones; conocidos como Hospitalarios de Jerusal\u00e9n hasta 1309, fueron llamados Caballeros de Rodas de 1309 a 1522, y Caballeros de Malta desde 1530 a la fecha.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El origen de esta orden es un tema en que los eruditos no se ponen de acuerdo; ha dado origen a leyendas ficticias y a peligrosas conjeturas. Sin lugar a dudas, el fundador fue un tal Gerald o Gerard, cuyo lugar de nacimiento y apellido se han investigado en vano. Por otra parte, su t\u00edtulo de fundador est\u00e1 autentificado por un documento contempor\u00e1neo, la Bula de Pascal II, fechado en 1113 y dirigido a \u00abGeraudo institutori ac praeposito Hirosolimitani Xenodochii\u00bb. Ciertamente, este no fue el primer establecimiento de su clase en Jerusal\u00e9n. A\u00fan antes de las Cruzadas, los mesones eran indispensables para albergar a los peregrinos que acud\u00edan en tropel a los Lugares Santos y, al principio, los hospitia o xenodochia no eran otra cosa. Pertenec\u00edan a diferentes naciones; se habla de un hospicio fr\u00e1ncico en la \u00e9poca de Carlomagno; se dice tambi\u00e9n que el hospicio h\u00fangaro data de la \u00e9poca del Rey San Esteban (a\u00f1o 1000). Sin embargo, el m\u00e1s famoso fue un hospicio italiano creado aproximadamente en el a\u00f1o 1050 por los mercaderes de Amalfi, quienes en esa \u00e9poca ten\u00edan relaciones comerciales con Tierra Santa. Se ha tratado de conectar el origen de los Hospitalarios de San Juan con esa fundaci\u00f3n, pero es obvio que los Hospitalarios ten\u00edan a San Juan Bautista por patrono, mientras que el hospicio italiano estaba dedicado a San Juan de Alejandr\u00eda. Adem\u00e1s, los primeros adoptaron la Regla de San Agust\u00edn, mientras el segundo ejerci\u00f3 la Regla Benedictina. Como la mayor\u00eda de las casas similares de ese tiempo, el hospicio de Amalfi depend\u00eda de un monasterio; en cambio, el de Gerard fue aut\u00f3nomo desde el principio. Antes de las Cruzadas, el hospital italiano decay\u00f3, sostenido \u00fanicamente por limosnas recolectadas en Italia; pero Gerard se benefici\u00f3 con la presencia de los cruzados y la gratitud de \u00e9stos hacia su hospitalidad, que le valieron la adquisici\u00f3n de territorios e ingresos no s\u00f3lo en el nuevo reino de Jerusal\u00e9n, sino en Europa -Sicilia, Italia y Provenza. En las donaciones que quedaron registradas no se menciona a los enfermos, s\u00f3lo a los pobres y a los extranjeros. Desde este punto de vista, el hospicio de Gerard no difer\u00eda de otros, y su epitafio define su trabajo:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pauperibus servus, pius hospitibus . . . . Undique collegit pasceret unde sous.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gracias a los recursos acumulados por Gerard, su sucesor Raymond de Provenza (1120-60) erigi\u00f3 edificios m\u00e1s espaciosos cerca de la iglesia del Santo Sepulcro y, de ah\u00ed en adelante, el hospicio se convirti\u00f3 en un hospital atendido por una comunidad de gente de hospital, en el sentido moderno de la palabra.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo tanto, para ser exactos, los Hospitalarios de Jerusal\u00e9n nacieron con Raymond de Provenza, autor de la regla (que establece s\u00f3lo su conducta como religiosos y enfermeros, sin mencionar lo de caballeros). Dicha regla establece, principalmente, que el hospital mantendr\u00e1 permanentemente, y a su propia cuenta, a cinco m\u00e9dicos y tres cirujanos. Los hermanos deb\u00edan realizar las funciones de enfermeros. Aproximadamente en 1150, un peregrino calcul\u00f3 el n\u00famero de enfermos que recib\u00edan cuidados en 2000, una cifra evidentemente exagerada, a menos que incluyera a las personas hospedadas durante todo el a\u00f1o. Raymond continu\u00f3 recibiendo donaciones, lo que le permiti\u00f3 complementar su fundaci\u00f3n con una segunda innovaci\u00f3n. Para acompa\u00f1ar, y defender cuando fuera necesario, a los peregrinos que llegaban y part\u00edan, sufrag\u00f3 el costo de una escolta armada, que con el tiempo se convirti\u00f3 en un verdadero ej\u00e9rcito formado por caballeros reclutados entre los cruzados de Europa, quienes serv\u00edan como caballer\u00eda pesada (ver HIDALGU\u00cdA), y turcoples reclutados entre los nativos de sangre mixta, quienes hac\u00edan las funciones de caballer\u00eda ligera armados a la usanza turca. Con esta innovaci\u00f3n se originaron los grados militares m\u00e1s antiguos de la orden: el de mariscal, para comandar a los caballeros, y el de copler para dirigir a los turcoples. Posteriormente, los grandes maestres mismos participaron en batallas. Gosbert (hacia 1177), quinto sucesor de Raymond, se distingui\u00f3 como hombre de armas, y Roger de Moulins pereci\u00f3 gloriosamente en el campo de batalla (1187). De esta forma, la Orden de San Juan se convirti\u00f3 imperceptiblemente en una orden militar, sin perder su car\u00e1cter hospitalario. Los estatutos de Roger de Moulins (1187) tratan exclusivamente sobre el servicio a los enfermos; la primera menci\u00f3n acerca del servicio militar aparece en los estatutos del noveno gran maestre, Alfonso de Portugal (aprox. 1200). En estos se hace una marcada distinci\u00f3n entre los caballeros seculares, externos a la orden, quienes serv\u00edan s\u00f3lo por un tiempo, y los caballeros declarados, unidos a la orden mediante un voto perpetuo, y poseedores de los mismos privilegios espirituales que los otros religiosos. De ah\u00ed en adelante, la orden nombraba dos clases de miembros: los hermanos militares y los hermanos enfermeros. Los hermanos capellanes, a quienes se les confiaba el divino servicio, formaban una tercera clase.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Orden de San Juan se convirti\u00f3 en una orden mixta, en tanto que la Orden de los Templarios era puramente militar al principio, y en este punto puede reclamar prioridad, a pesar de las aseveraciones contrarias de los hospitalarios. Los Templarios segu\u00edan otra regla mon\u00e1stica y vest\u00edan un h\u00e1bito diferente: el h\u00e1bito blanco de los cistercienses (cuya regla obedec\u00edan) con una cruz roja, mientras que los hospitalarios usaban el manto negro con una cruz blanca. Cuando iban a la guerra, los hermanos caballeros vest\u00edan sobre su armadura un sobretodo rojo con una cruz blanca. Estos dos grupos que se emularon desde el principio pronto se convirtieron en rivales, y dicha antipat\u00eda tuvo mucho que ver con el r\u00e1pido declive del Reino de Jerusal\u00e9n. Desde otros puntos de vista, ambas \u00f3rdenes ten\u00edan el mismo rango en la iglesia y en el estado; eran reconocidas como \u00f3rdenes regulares y el Papa les conced\u00eda grandes privilegios, absoluta independencia de cualquier autoridad espiritual y temporal (salvo la de Roma), exenci\u00f3n de diezmos, con derecho a tener sus propias capillas, clero y cementerios. A ambas se les asign\u00f3 la defensa militar de Tierra Santa, y las m\u00e1s formidables fortalezas del pa\u00eds, cuyas espl\u00e9ndidas ruinas a\u00fan existen, fueron ocupadas por alguna de las dos (Rey, \u00abMonument de l&#8217;architecture militaire des Crois\u00e9s\u00bb, Par\u00eds, 1865). En el campo de batalla compart\u00edan los puestos m\u00e1s peligrosos, tomando por turnos la vanguardia y la retaguardia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La historia de los Hospitalarios de Jerusal\u00e9n est\u00e1 relacionada con la del Reino Latino del mismo nombre, con el que compart\u00eda la prosperidad y la adversidad. Cuando el reino se encontraba en su esplendor, los Hospitalarios pose\u00edan no menos de siete fortalezas, algunas situadas en la costa, otras en las monta\u00f1as; entre ellas, Margat y Krals, en el territorio de Tr\u00edpoli, son las m\u00e1s famosas. Disfrutaban de los ingresos provenientes de m\u00e1s de ciento cuarenta estados (casalia) de Tierra Santa. En cuanto a sus posesiones europeas, un escritor del siglo XIII les acredit\u00f3 cerca de 19,000 casas o fincas. Fue necesario organizar una administraci\u00f3n financiera para asegurar el cobro regular de los ingresos provenientes de estas posesiones tan dispersas. Esta fue la tarea de Hugo de Ravel, d\u00e9cimo s\u00e9ptimo Gran Maestre de Tierra Santa (hacia 1270). Las tierras unidas a una sola casa fueron puestas bajo el control de un caballero de la orden, quien al principio fue llamado preceptor pero luego tomo el t\u00edtulo de comandante. Este oficial estaba encargado de recolectar las rentas, una proporci\u00f3n de las cuales serv\u00eda para sostener a su comunidad, formada por un capell\u00e1n y algunos hermanos; la otra parte estaba destinada a las casas de Tierra Santa. Esta \u00faltima consist\u00eda en un impuesto anual e invariable llamado \u00abResponsions\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gracias a estos recursos tra\u00eddos de Europa, la orden pudo sobrevivir a la ca\u00edda del Reino de Jerusal\u00e9n, que implic\u00f3 la p\u00e9rdida de todas sus posesiones en Asia. Tras la captura de Jerusal\u00e9n por parte de Saladino (1187), la Orden Hospitalaria pudo conservar solamente las posesiones que ten\u00eda en el Principado de Tr\u00edpoli, las cuales perdi\u00f3 un siglo m\u00e1s tarde por la ca\u00edda de Acre (1291). Sus miembros fueron obligados a buscar refugio, bajo las \u00f3rdenes de su gran maestre, Jean de Villiers, en el Reino de Chipre, donde ya ten\u00edan algunas posesiones. El Rey Amaury les asign\u00f3 como lugar de residencia el pueblo costero de Limasol. Al convertirse en isle\u00f1os, los Hospitalarios se vieron obligados a modificar sus artes de guerra. Equiparon flotas para pelear contra los musulmanes en el mar y para proteger a los peregrinos, quienes no cesaban de visitar los Lugares Santos. Pero fue principalmente la conquista de la isla de Rodas, por el Gran Maestre Foulques de Villaret, lo que produjo una completa transformaci\u00f3n de la orden.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los Caballeros de Rodas (1309-1522)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los Caballeros de Rodas, sucesores de los Hospitalarios de San Juan, se distingu\u00edan de estos \u00faltimos de muchas maneras. En primer lugar, el gran maestre de la orden fue de ah\u00ed en adelante soberano temporal de la isla, la cual constitu\u00eda un verdadero principado eclesi\u00e1stico bajo la soberan\u00eda de los Emperadores del Este. En segundo lugar, aunque la primera preocupaci\u00f3n de Villaret fue construir un nuevo hospital, el cuidado de los enfermos tom\u00f3 un lugar secundario, ya que los miembros de la orden ten\u00edan poco tiempo para dedicarse a atender enfermos, salvo a los miembros de la comunidad. De ah\u00ed que el nombre de caballeros prevaleciera sobre el de hospitalarios. Esta caracter\u00edstica se acentu\u00f3 con la fusi\u00f3n de los Hospitalarios con los pocos Templarios restantes despu\u00e9s de la supresi\u00f3n de estos \u00faltimos (1312). Al mismo tiempo, esta fusi\u00f3n increment\u00f3 la riqueza de la orden, a la cual el Papa asign\u00f3 las propiedades de los Templarios en todos los pa\u00edses excepto en Arag\u00f3n y Portugal. En Francia, donde Felipe el Bueno se hab\u00eda apropiado de dichos bienes, la orden logr\u00f3 la restituci\u00f3n s\u00f3lo mediante grandes indemnizaciones al rey. A partir de esta \u00e9poca, la organizaci\u00f3n de la orden tom\u00f3 su forma definitiva: un cuerpo dividido en lenguas, prioratos y encomiendas. Las lenguas, o naciones, eran ocho y ten\u00edan su propio administrador; a cada una se le reservaba uno de los ocho grados supremos -a Provenza, el de gran comendador; a Auvernia, el de mariscal; a Francia, gran hospitalario; a Italia, almirante; a Arag\u00f3n, abanderado; a Castilla, gran canciller; a Alemania, gran administrador; a Inglaterra, turcopolier. (Acerca de estos grados, vea ORDENES MILITARES). El gran maestre pod\u00eda ser elegido de cualquier lengua; ejerc\u00eda una autoridad suprema, pero bajo el control del gran cabildo y con ayuda de varios consejeros. Cada lengua estaba dividida en prioratos, y la cabeza de cada uno de ellos ten\u00eda derecho a recibir nuevos caballeros y visitar las encomiendas. Los prioratos eran veinticuatro, y las encomiendas, o subdivisiones de los prioratos, 656. Estos puestos eran asignados por antig\u00fcedad; despu\u00e9s de tres campa\u00f1as, conocidas como \u00abcaravanas\u00bb, se ten\u00eda derecho a una encomienda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un cambio important\u00edsimo en el car\u00e1cter de la orden fue la transformaci\u00f3n de los caballeros en corsarios. La pirater\u00eda practicada por los musulmanes fue el flagelo del mediterr\u00e1neo, especialmente del comercio cristiano. Los Caballeros de Rodas, por su parte, armaron cruceros no solamente para perseguir a los piratas, sino para tomar represalias contra los comerciantes turcos. Cada vez con mayor audacia hicieron incursiones en las costas y saquearon los puertos m\u00e1s ricos del oriente, tales como Esmirna (1341) y Alejandr\u00eda (1365). Sin embargo, en esta \u00e9poca surgi\u00f3 una nueva fuerza musulmana &#8211;los Turcos Otomanos de Iconio&#8211; que tom\u00f3 la ofensiva contra los cristianos. Tras apoderarse de Constantinopla, Mehmet II dirigi\u00f3 su atenci\u00f3n a la tarea de destruir esta guarida de piratas que hac\u00eda de Rodas el terror del mundo musulm\u00e1n. De ah\u00ed en adelante la orden, tirada a la ofensiva, vivi\u00f3 en constante alerta. Una vez, bajo las \u00f3rdenes de su gran maestre Pierre d&#8217; Aubusson, repeli\u00f3 a todas las fuerzas de Mehmet II (hacia 1480). En 1522, Solim\u00e1n II regres\u00f3 al ataque con una flota de 400 barcos y un ej\u00e9rcito de 140,000 hombres. Los caballeros sufrieron esta furiosa embestida con su habitual valor durante un per\u00edodo de seis meses bajo las \u00f3rdenes de su gran maestre Villiers de L&#8217; Isle Adam, y no se rindieron hasta que sus provisiones se agotaron por completo. Les fue perdonada la vida, y se les permiti\u00f3 replegarse. En homenaje a su hero\u00edsmo, Solim\u00e1n II les prest\u00f3 sus barcos para regresar a Europa. Se dispersaron a sus encomiendas y suplicaron a Carlos V que les concediera la isla de Malta, la cual depend\u00eda de su reino de Sicilia, y esta soberan\u00eda les fue concedida en 1530, bajo el poder de los Reyes Espa\u00f1a.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los Caballeros de Malta (1530-1798)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los Caballeros de Malta reasumieron inmediatamente la forma de vida que hab\u00edan practicado durante dos siglos en Rodas. Con una flota que no contaba con m\u00e1s de siete galeras, resistieron a los piratas de Berber\u00eda que infestaron la cuenca occidental del mediterr\u00e1neo. Formaron un valioso contingente durante las grandes expediciones de Carlos V contra T\u00fanez y Argel y en la memorable victoria de Lepanto. Tambi\u00e9n se les permiti\u00f3 equipar una galera, corriendo ellos con los gastos, para cazar a las galeras turcas. Estas empresas atrajeron nuevos ataques de los otomanos. Lamentando su generosidad, Solim\u00e1n II reuni\u00f3 por segunda vez a todas las fuerzas de su imperio para sacar a los corsarios cristianos de su refugio. El sitio de Malta, tan famoso como el de Rodas, dur\u00f3 aproximadamente cuatro meses (1565). Cuando Malta fue entregada por un ej\u00e9rcito de relevo proveniente de Espa\u00f1a, los turcos ya hab\u00edan tomado posesi\u00f3n de una parte de la isla, destruido casi la totalidad de la vieja ciudad, matado a la mitad de los caballeros y a casi 8000 soldados. Se dice que al retirarse, los turcos dejaron 30,000 muertos. Se tuvo que construir una nueva ciudad -la actual ciudad de La Valeta, nombrada en memoria del gran maestre que resisti\u00f3 el sitio. Sin embargo, Malta no se deshizo de su adversario m\u00e1s peligroso hasta la batalla de Lepanto (1571), cuando la flota otomana sufri\u00f3 un fatal golpe final.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A partir de ese momento, la historia de Malta se reduce a una serie de encuentros mar\u00edtimos con los corsarios de Berber\u00eda, cuyos intereses eran puramente locales. En la lucha participaron principalmente los caballeros j\u00f3venes, quienes ten\u00edan prisa por completar sus tres \u00abcaravanas\u00bb para merecer alguna encomienda vacante. Era una existencia llena de peligros de todo tipo: ataques repentinos, aventuras, \u00e9xitos y derrotas. La vida y la libertad estaban en constante riesgo, y esta \u00faltima pod\u00eda recuperarse solamente mediante enormes rescates. Sin embargo, cuando llegaba el \u00e9xito la empresa se volv\u00eda lucrativa; no solamente compensaba los gastos sino tambi\u00e9n enriquec\u00eda al capit\u00e1n. El mejor resultado era la entrega de cientos de esclavos cristianos, encadenados como remeros en las galeras turcas. Como represalia, los turcos derrotados eran reducidos a esclavos y vendidos a las galeras cristianas que necesitaban remeros. As\u00ed, Malta sigui\u00f3 siendo un mercado de esclavos hasta bien entrado el siglo XVIII. Se necesitaban mil esclavos s\u00f3lo para equipar las galeras de la orden, las cuales eran un infierno para los desafortunados. Se entiende f\u00e1cilmente que el h\u00e1bito de vivir en medio de estas escenas de violencia y brutalidad ejerciera una mala influencia en la moralidad de los caballeros de la orden. La disciplina se relaj\u00f3 y el cargo de gran maestre se volvi\u00f3 un honor cada vez m\u00e1s arriesgado, pues las rebeliones eran frecuentes. En 1581 el gran maestre Jean de la Cassi\u00e8re fue hecho prisionero por sus propios caballeros, cuya principal queja era la expulsi\u00f3n de algunas mujeres imp\u00fadicas. El voto de obediencia era un poco m\u00e1s respetado que el de castidad. Una vez en posesi\u00f3n de alguna encomienda situada en el continente, los caballeros se independizaban de la autoridad del gran maestre y su relaci\u00f3n con la orden era de lo m\u00e1s remota. En lo que concierne al voto de pobreza, los caballeros eran reclutados solamente de entre la nobleza, y las pruebas de su ascendencia eran examinadas con m\u00e1s rigor que su disposici\u00f3n religiosa. Naturalmente, la riqueza de la orden era el \u00fanico motivo de estas vocaciones. Su declive empez\u00f3 con la confiscaci\u00f3n de sus posesiones. Un efecto del protestantismo fue el enrarecimiento de un gran grupo de encomiendas asignadas a la nobleza protestante, como en el caso de Bailiwick de Sonenburgo en Prusia. En otros pa\u00edses protestantes, la orden fue simplemente suprimida. En los pa\u00edses cat\u00f3licos, los soberanos mismos asum\u00edan cada vez m\u00e1s el derecho a disponer de las encomiendas ubicadas dentro de su jurisdicci\u00f3n. Finalmente Malta, el centro de la orden comandada por su gran maestre, el Conde von Hompesch, tuvo que rendirse al general Bonaparte cuando \u00e9ste realiz\u00f3 su expedici\u00f3n Egipto (12 de junio, 1798).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estado Actual de la Orden\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La revoluci\u00f3n francesa extendi\u00f3 la secularizaci\u00f3n de las propiedades de la orden desde los pa\u00edses protestantes hasta el mayor n\u00famero de pa\u00edses cat\u00f3licos. Por otro lado, el Zar Paulo de Rusia les asign\u00f3 bastantes propiedades en sus dominios (1797), y a cambio fue elegido gran maestre, pero su elecci\u00f3n no fue reconocida por el Papa. Desde ese momento el Papa ha nombrado al gran maestre de la administraci\u00f3n. De 1805 a 1879 no hubo gran maestre, pero Le\u00f3n XIII restableci\u00f3 el cargo, otorg\u00e1ndolo a un austr\u00edaco: Geschi di Sancta Croce. En 1910, cuando Galeazzo von Thun Hohenstein desempe\u00f1aba el cargo, los requisitos de admisi\u00f3n a la orden eran: nobleza, fe cat\u00f3lica, mayor\u00eda de edad, integridad de car\u00e1cter y la posici\u00f3n social correspondiente. Exist\u00edan s\u00f3lo cuatro prioratos: uno en Bohemia y tres en Italia. A\u00fan entonces exist\u00edan encomiendas y var\u00edas clases de caballeros con diferentes insignias, pero con la misma cruz de Malta de ocho puntas (ver ADORNOS PONTIFICIOS).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Convento de Santa Mar\u00eda del Priorato, en el Monte Aventino de Roma, el cual domina el T\u00edber y tiene desde sus jardines una de las vistas m\u00e1s encantadoras de la ciudad, pertenece a la Orden de los Caballeros de Malta. Las paredes del convento est\u00e1n adornadas con retratos de los caballeros, y en los archivos abundan los registros de la orden. Son interesantes las tumbas de los caballeros en el convento. La orden fue convocada a asistir a la Convenci\u00f3n de Ginebra (1864), en igualdad de dignidad que las grandes potencias.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Prusia, la encomienda protestante Baliwick de Sonenburgo desapareci\u00f3 en 1810, despu\u00e9s de la secularizaci\u00f3n de sus propiedades. Sin embargo, Federico Guillermo IV cre\u00f3 una nueva fraternidad llamada \u00abEvangelical Johannittes\u00bb (1852), bajo las \u00f3rdenes de un maestro (Herrenmeister) siempre elegido de entre la familia real y con un gran n\u00famero de cargos adicionales. Para ser admitido en la orden un aspirante deb\u00eda cumplir un gran n\u00famero de condiciones: nobleza por varias generaciones, posici\u00f3n social correspondiente, una cuota de admisi\u00f3n de 900 marcos, prueba de por lo menos cuatro a\u00f1os de caballero de honor, con lo cual se confiere el t\u00edtulo de Caballero de Justicia. La primera obligaci\u00f3n de los miembros era recolectar las contribuciones para el sostenimiento de los hospitales. As\u00ed, esta rama protestante de la orden regres\u00f3 al ideal de su fundador en la \u00e9poca de la Primera Cruzada. Adem\u00e1s, en tiempos de guerra, y desde 1870, la orden ha estado dedicada al servicio de ambulancias en el campo de batalla.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">NOTA DEL TRADUCTOR: La secci\u00f3n \u00abEstado Actual de la Orden\u00bb, es en realidad solamente hasta 1910.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">HELDWALD, Bibliographie m\u00e9thodique de l&#8217;Order de St-Jean de J\u00e9rusalem (Roma, 1885); PAOLI, Codice diplomatico del S. Ordine di S. Giovanni (Lucca, 1733); BOSIO, Istoria della S. Religione di S. Giovanni Jerosolym, (Roma, 1594-1602), continuada por TOZZO (Verona, 1705), tambi\u00e9n tr. Fr. de BAUDOIN (Par\u00eds, 1643); VERTOT, Histoire des chevaliers hospitaliers de St-Jean (Par\u00eds 1727); DE SALLES, Annales de l&#8217;Ordre de Malte (Viena, 1889); PAOLI, Dell&#8217; origine ed institio dell&#8217; Ordine Jerosolym (Roma, 1781); DELAVILLE-LEROUX, Cartulaire g\u00e9n\u00e9ral des hospitaliers de J\u00e9rusalem (1100-1310) (Par\u00eds, 1894-97); IDEM, Les hospitaliers de en terre-sainte et \u00e0 Chypre (1100-1310) (Par\u00eds 1904); PRUTZ, Die Anfnge der Hopsitaliter auf Rhodos (1310-1355) (Munich, 1908); CAOURSIN, Descriptio obsidionis Rhodi\u00e6; 1480 (Ulm, 1496); DELABRE, Rhodes of the Knights (Oxford, 1909) PRUTZ, Malteser Urkunden und Regesten (Munich, 1884); DE LA GRAVI\u00e8rE, Les chevaliers de Malte (1537-1566) (Par\u00eds, 1887); LANE-POOLE, The Barbary Corsairs (Londres, 1890).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">CH. MOELLER<br \/>\nTranscrito por el Priorato de Santo Tom\u00e1s Becket de la Soberana Orden de San Juan de Jerusal\u00e9n.<br \/>\nTraducido por Leonardo Molina\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La m\u00e1s importante de las \u00f3rdenes militares, tanto por su extensi\u00f3n f\u00edsica como por su duraci\u00f3n. Se dice que existi\u00f3 desde antes de las Cruzadas, y a\u00fan no se ha extinguido. En su larga vida ha cambiado de nombre en varias ocasiones; conocidos como Hospitalarios de Jerusal\u00e9n hasta 1309, fueron llamados Caballeros de Rodas de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/hospitalarios-de-san-juan-de-jerusalen\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abHOSPITALARIOS DE SAN JUAN DE JERUSALEN\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-25197","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25197","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25197"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25197\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25197"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25197"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25197"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}