{"id":25222,"date":"2016-02-05T17:05:41","date_gmt":"2016-02-05T22:05:41","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/iconos-ventanas-a-la-eternidad\/"},"modified":"2016-02-05T17:05:41","modified_gmt":"2016-02-05T22:05:41","slug":"iconos-ventanas-a-la-eternidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/iconos-ventanas-a-la-eternidad\/","title":{"rendered":"ICONOS: VENTANAS A LA ETERNIDAD"},"content":{"rendered":"<p>\n  Icono de la autor\u00eda del Padre El\u00edas Rivas,[1]Centro Cultural Bizantino San Nicol\u00e1s de Mira  San Nicol\u00e1s de Mira por Karuz Gruber de Rivas.  Icono de la Madre de Dios(Theotokos) en estilo et\u00edope pintado por la artista pl\u00e1stico e Icon\u00f3grafa Karuz Gruber  Icono de la Natividad por el Padre El\u00edas Rivas  El Profeta Elias junto a Eliseo. Icono escrito por Karuz Gruber de Rivas.La veneraci\u00f3n de los iconos con las im\u00e1genes de Cristo, la Virgen y los  santos es una parte esencial de la piedad ortodoxa, y est\u00e1n al nivel de la veneraci\u00f3n de la cruz y del Evangelio. [18] Para los ortodoxos, el icono es una forma particular de la tradici\u00f3n eclesial pintada a trav\u00e9s de colores y figuras. [19]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los iconos son una verdadera necesidad para el alma ortodoxa. Por eso, al entrar en un templo ortodoxo se percibe la presencia abundante de iconos, tanto en las paredes como en el iconostasio. En los momentos de florecimiento de la piedad ortodoxa, el mejor term\u00f3metro ha sido la gran producci\u00f3n de iconos. En ellos se refleja la gloria de Dios, a tal punto que si la arquitectura de los templos ortodoxos hace que el espacio manifieste pl\u00e1sticamente el Reino futuro, los iconos lo manifiestan a trav\u00e9s de la imagen. Pero, no se trata \u00fanicamente de un arte piadoso, pues la veneraci\u00f3n de los iconos tiene fundamentos cristol\u00f3gicos y cuenta como mejor sustento dogm\u00e1tico, la aprobaci\u00f3n del Segundo Concilio de Nicea. [20]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el mundo ortodoxo, los iconos ocupan un lugar privilegiado dentro de la liturgia y la espiritualidad. Ellos poseen no s\u00f3lo un valor pedag\u00f3gico sino mist\u00e9rico. Se percibe que son portadores de la gracia divina ya que permiten entrar en comuni\u00f3n con la persona representada en la imagen. En esa estrecha relaci\u00f3n imagen-prototipo, se funda su car\u00e1cter sagrado, [21] pues el icono no es un retrato sino que hace presente misteriosamente al prototipo. [22] Por eso \u2014para un fiel ortodoxo\u2014, el icono permite de alguna manera entrar en comuni\u00f3n \u2014koinonia\u2014 anticipada con el Se\u00f1or, la Virgen y los santos. As\u00ed se entiende, que los iconos sean considerados por la ortodoxia como sacramentos \u2014aunque no como los siete mysteria\u2014 de la presencia de la gloria divina. Adem\u00e1s, los iconos se convierten en verdaderos signos escatol\u00f3gicos, ya que todos los elementos que confluyen en la representaci\u00f3n del icono tienen como objetivos: expresar una realidad que escapa a los l\u00edmites de este mundo, y al mismo tiempo, anunciar la transformaci\u00f3n deificante del siglo porvenir.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para la Iglesia Ortodoxa, el icono por excelencia es el rostro mismo de Cristo. Todos los iconos est\u00e1 en funci\u00f3n del icono del Salvador \u00abno hecho por mano humana\u00bb \u2014acheiropoiete. [23]  De esta manera, el rostro glorioso del Se\u00f1or aparece como referente de toda representaci\u00f3n ic\u00f3nica. En cuanto al Padre \u2014fuente y origen de la divinidad\u2014 se evita representarlo pues quien ve al Hijo ya ve al Padre. [24] El Esp\u00edritu Santo es representado como paloma o como lengua de fuego, pero se considera que su representaci\u00f3n est\u00e1 sugerida en la luz que brilla en los iconos. [25] La representaci\u00f3n de Cristo se extiende a los miembros de su cuerpo m\u00edstico: la Virgen y los santos, pues en ellos se expresa la carne deificada por el Esp\u00edritu Santo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El icono aparece como una ventana al otro mundo, al Reino eterno. A trav\u00e9s del icono, el ser humano entra en contacto directo con el mundo espiritual y con aquellos que est\u00e1n en el \u00e1mbito de lo divino. As\u00ed, las realidades escatol\u00f3gicas aparecen mostradas pl\u00e1sticamente. [26] El lenguaje de los iconos es escatol\u00f3gico, pues ellos manifiestan no tanto la verdad hist\u00f3rica de los personajes representados sino la gloria definitiva; de este modo, el icono aparece como un testimonio del \u00abm\u00e1s all\u00e1\u00bb y signo elocuente de las realidades escatol\u00f3gicas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los iconos, las figuras de aqu\u00ed son transfiguradas, pues aparecen cargadas de elementos divinos, y todo lo que expresa el icono hace recordar al observador la existencia de la vida eterna como \u00abvida deificada\u00bb. El icono no demuestra nada, simplemente se muestra a los ojos del espectador; adem\u00e1s, no obliga a un razonamiento sino que invita a la contemplaci\u00f3n. Los iconos son la presencia misteriosa de Cristo, la Virgen, los santos. En definitiva, plasman el para\u00edso en la tierra y de ese modo, hace que el arte haga su mayor servicio: proclamar la gloria de Dios. [27]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El icono s\u00f3lo da lo estrictamente necesario del lado anecd\u00f3tico y hace presente el original en la plenitud de sus elementos arquet\u00edpicos. Su intenci\u00f3n es b\u00edblica: avivar el deseo del Reino de Dios. Es decir, aquella realidad absolutamente nueva y deseable. Seg\u00fan Evdokimov, el icono es una invocaci\u00f3n y un testimonio de la Parus\u00eda del Se\u00f1or. Los diversos elementos que constituyen al icono hacen que \u00e9ste se aleje de toda cosificaci\u00f3n, pues el icono jam\u00e1s ilustra ni dibuja con exactitud el prototipo. Lo que hace es plasmar la presencia de lo trascendente pero se salvaguarda toda objetivaci\u00f3n. [28]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La misi\u00f3n del icon\u00f3grafo [29] es hacer que las figuras, formas y colores sean testimonio del Reino eterno. De esta manera, ignora toda t\u00e9cnica profana ya sea el naturalismo o el realismo. No admite artificios para suscitar emociones. Por eso, el icono permanece alejado del impresionismo; no conoce tres dimensiones y elimina toda insinuaci\u00f3n de sensualidad, adem\u00e1s es riguroso y sobrio. Para los hijos de la carne parece seco y poco emotivo. [30]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Evdokimov llama la atenci\u00f3n de que a menudo la perspectiva en los iconos se invierte. Pues en ellos, las l\u00edneas se acercan al espectador y esto da la impresi\u00f3n de que sus personajes salen y van a su encuentro. Los ojos ya no buscan el punto interior propio del arte com\u00fan \u2014signo del espacio profano y ca\u00eddo\u2014 sino que el espacio espiritual sale hacia fuera. La perspectiva invertida toma su punto de partida en el coraz\u00f3n del que contempla el icono. Adem\u00e1s, no existen pesos y los vol\u00famenes desaparecen, mientras que las l\u00edneas doradas lo penetran todo manifestando la luz tab\u00f3rica. Los iconos \u2014afirma Evdokimov\u2014 representan al homo coelestis que deja atr\u00e1s al homo terrenus. As\u00ed, los cuerpos aparecen como penetrados por el oro de la luz deificante. De este modo, el fondo dorado reemplaza al espacio tridimensional y las formas del icono remarcan la dimensi\u00f3n espiritual. [31]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto a las formas, en los iconos el rostro lo domina todo. [32] Incluso si hay elementos c\u00f3smicos toman cierta forma humana pues se quiere manifestar que el hombre es el \u00abverbo c\u00f3smico\u00bb. Los ojos agrandados significan que ya ven el \u00abm\u00e1s all\u00e1\u00bb. Los labios finos est\u00e1n privados de todo sensualismo \u2014comida y pasiones\u2014 ense\u00f1ando que son para alabar al Dios trinitario, consumir la Eucarist\u00eda y dar el \u00f3sculo de la paz, mientras que las orejas alargadas simbolizan que \u00abescuchan\u00bb el silencio de la contemplaci\u00f3n. La frente ligeramente ancha y alta es signo de la sabidur\u00eda y la capacidad contemplativa del pensamiento. Las formas de los cuerpos deben expresar todo alejamiento de la pesadez terrena. En definitiva, todo el conjunto quiere expresar el psoma pneumatikon de la consumaci\u00f3n escatol\u00f3gica. [33]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los colores poseen una misi\u00f3n: expresar la transfiguraci\u00f3n de la luz tab\u00f3rica. Por eso, nunca son colores tristes u opacos. Excepto algunos colores como el oro, p\u00farpura, el azul, etc., otros pueden cambiar seg\u00fan el tema representado. El oro expresa la Transfiguraci\u00f3n, [34] en cambio, el marr\u00f3n sirve para expresar la humanidad de Cristo \u2014su aspecto ken\u00f3tico\u2014. Todos los colores que se utilizan en el icono impresionan y forman diversos matices, hablando un lenguaje verdaderamente espiritual. As\u00ed, la combinaci\u00f3n de colores como el azul p\u00e1lido, el rojo bermejo, el verde claro, entre otros,  permiten reflejar la luz divina e invitan a la alabanza. Un dato muy significativo es que en el icono no se hacen sombras, pues expresa una realidad divina donde no se oculta el sol; m\u00e1s a\u00fan, el icono debe ser como un reflejo de la luz divina, y debe expresar la gloria de Dios como anticipaci\u00f3n parusiaca. [35]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La luz que reflejan los iconos es manifestaci\u00f3n de la \u00abluz tab\u00f3rica\u00bb. El tema de la luz en la teolog\u00eda ortodoxa remite siempre a la divinizaci\u00f3n \u2014theosis\u2014 y en consecuencia a la escatolog\u00eda, pues si bien la deificaci\u00f3n se inicia en la tierra\u2014Lossky habla del comienzo de la Parus\u00eda en los santos\u2014, la luz del hombre divinizado s\u00f3lo ser\u00e1 plena en el \u00aboctavo d\u00eda\u00bb de la creaci\u00f3n [36]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En s\u00edntesis, los iconos aparecen como \u00abventanas\u00bb que se abren para que los fieles ortodoxos contemplen las realidades futuras. Por eso, todo en ellos debe irradiar luz como signo indicativo de la gloria del Reino por venir. As\u00ed por ejemplo, cuando se representan a los m\u00e1rtires \u00e9stos no llevan los instrumentos del suplicio y las im\u00e1genes de los ermita\u00f1os aparecen con formas terrestres de los \u00e1ngeles. No es casualidad que entre los iconos m\u00e1s importantes figuren el Pantocrator \u2014el Cristo parusiaco\u2014 y la deisis [37] \u2014Cristo glorioso que viene acompa\u00f1ado por la Virgen y San Juan Bautista como principales  intercesores\u2014. De esta manera, el arte ortodoxo expresa de manera ic\u00f3nica la venida de e\u00f3n futuro, cuyas caracter\u00edsticas \u2014la humanidad deificada por la luz tab\u00f3rica\u2014 no s\u00f3lo son ilustradas sino anticipadas ya en cierta manera por los iconos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Carlos Rosell de Almeida, Pbro.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Rector del Seminario de Tanto Toribio de Mogrovejo (Lima, Per\u00fa)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Notas\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nota del Director: esta texto es extracto de Escatolog\u00eda en la Iglesia Ortodoxa, por lo que mantiene su numeraci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[18] El te\u00f3logo e icon\u00f3grafo L\u00e9onide Ouspensky se\u00f1ala que el icono no es una mera imagen, ni una decoraci\u00f3n, ni una ilustraci\u00f3n de la Sagrada Escritura. Es mucho m\u00e1s: es un equivalente del mensaje evang\u00e9lico y un elemento de culto que es parte integrante de la vida lit\u00fargica ortodoxa. En definitiva, es una manifestaci\u00f3n de la misma vida ortodoxa en su integridad. \u00abDans l\u2019ic\u00f4ne, l\u2019\u00c9glise voit non pas un des aspects de l\u2019enseignement orthodoxe, mais l\u2019expression de l\u2019orthodoxie dans son ensemble, de l\u2019orthodoxie comme telle\u00bb. L. OUSPENSKY, La th\u00e9ologie de l\u2019ic\u00f4ne dans l\u2019\u00c9glise orthodoxe, Paris 2003, p.9.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[19] Cfr. S. BOULGAKOV, L\u2019orthodoxie. Essai sur la doctrine de L\u2019Eglise, Lausanne 1980, p.158.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[20] Cfr. DH 600-603. Como fruto de la crisis iconoclasta, la Iglesia debi\u00f3 explicar el significado de los iconos. Se afirm\u00f3 que el icono por excelencia es Cristo. En el AT se manifest\u00f3 la Palabra de Dios, pero en el NT esa Palabra se ha hecho carne. Cristo no s\u00f3lo es el Verbo de Dios sino que su humanidad es icono de su divinidad; de esa manera, la Encarnaci\u00f3n fundamenta el icono y el icono muestra la Encarnaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[21] \u00abLe valeur de l\u2019ic\u00f4ne n\u2019est pas seulement p\u00e9dagogique elle est myst\u00e9rique. La gr\u00e2ce divine repose dans l\u2019ic\u00f4ne. C\u2019est l\u00e0 le point le plus essentiel, le plus myst\u00e9rieuse de sa th\u00e9ologie&#160;: la \u201cressemblance\u201d au prototype et son \u201cnom\u201d font la saintet\u00e9 objective de la image\u00bb. O. CL\u00c9MENT, L\u2019Eglise orthodoxe, Paris7 2006, p. 101.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[22] Para un mayor conocimiento de la \u00abteolog\u00eda de la presencia\u00bb en los iconos: P. EVDOKIMOV, L\u2019orthodoxie, pp.221-223; IDEM, El arte del icono. Teolog\u00eda de la belleza, Madrid 1991, pp.181-184.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[23] La tradici\u00f3n ortodoxa habla de que el primer icono de Cristo fue realizado por el mismo Se\u00f1or mientras viv\u00eda. El rey Abgar de Edesa que estaba enfermo de lepra envi\u00f3 a un servidor para pedirle a Cristo que le haga el milagro de la curaci\u00f3n, y con la orden de que si no pod\u00eda traerlo, pintar\u00e1 su rostro; pues el enviado era pintor. Cuando el Se\u00f1or recibi\u00f3 al emisario, tom\u00f3 un lienzo blanco y limpio, se moj\u00f3 el rostro y acerc\u00e1ndose al lienzo estamp\u00f3 su faz sobre \u00e9l y lo env\u00edo al rey, quien al contemplar el rostro del Redentor qued\u00f3 curado. Este icono es llamado \u00abla imagen de Cristo no representada por mano humana\u00bb, m\u00e1s conocido en el mundo ortodoxo como el mandylion. Este icono del rostro de Cristo es mencionado por Evagrio en la Historia eclesi\u00e1stica (siglo VI) y por san Juan Damasceno (siglo VII). El a\u00f1o 944, se traslad\u00f3 a Constantinopla pero en el saqueo de los cruzados el a\u00f1o 1204 se perdi\u00f3. Cfr. H. ALFEYEV, Le myst\u00e8re de la foi, p.131.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[24] Oliver Cl\u00e9ment se\u00f1ala que el s\u00e9ptimo concilio ecum\u00e9nico y el concilio de Mosc\u00fa (1666-1667) han prohibido representar al Padre. Cfr. O. CL\u00c9MENT, L\u2019Eglise orthodoxe, p.99. Una documentada exposici\u00f3n sobre la prohibici\u00f3n de pintar al Padre en los iconos ortodoxos en: L. OUSPENSKY, La th\u00e9ologie de l\u2019ic\u00f4ne dans l\u2019\u00c9glise orthodoxe, pp.345-386.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[25] Cfr. O. CL\u00c9MENT, o.c., pp. 99-100.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[26] Cfr. H. ALFEYEV, o.c., pp.134-135.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[27] Cfr. S. BOULGAKOV, o.c., pp.159-160.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[28] Cfr. P. EVDOKIMOV, L\u2019orthodoxie, p.223. Paul Evdokimov se\u00f1ala la paradoja que presenta el icono en relaci\u00f3n con la teolog\u00eda apof\u00e1tica: siendo el icono una realidad visible contribuye el apofatismo. \u00c9sto se debe a que el icono lleva al orante a dejar las im\u00e1genes caducas de este mundo para trascender en el \u00e1mbito de lo divino. As\u00ed se explica que el ascetismo ortodoxo \u2014\u00edntimamente unido a la teolog\u00eda apof\u00e1tica que invita a privarse de im\u00e1genes para no distraer la imaginaci\u00f3n\u2014 afirma la necesidad de los iconos y afirman su legitimidad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[29] El dibujo del icono demanda en el icon\u00f3grafo todo un camino espiritual. Debe llegar de alguna manera a contemplar el misterio y plasmarlo a trav\u00e9s de figuras, colores y formas. Se trata de revelar en la imagen la presencia de Dios, no de hacer una obra de arte para el gusto est\u00e9tico del observador. En el icono todo es simb\u00f3lico y todo tiene un sentido: no solamente el rostro o la persona representada sino la forma y los colores. El icono no es una rama del arte simb\u00f3lico sino una visi\u00f3n y un conocimiento de Dios, que por s\u00ed mismo conlleva un testimonio est\u00e9tico. Para pintar un icono, el pintor debe ser te\u00f3logo. Es un arte dif\u00edcil pues exige dos dones: la habilidad tanto de pintar como de contemplar el misterio divino. Cfr. S. BOULGAKOV, o.c., pp.159-160.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[30] Cfr. Ibid.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[31] Cfr. P. EVDOKIMOV, o.c., p.227.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[32] \u00abDesde la encarnaci\u00f3n del Verbo, todo esta dominado por el rostro, el rostro humano de Dios. El icon\u00f3grafo comienza siempre por la cabeza, y \u00e9sta es la que da la dimensi\u00f3n y posici\u00f3n del cuerpo y regula el resto de la composici\u00f3n\u00bb. IDEM, Teolog\u00eda de la belleza. El arte del icono, p.227.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[33] IDEM, L\u2019orthodoxie, p.228.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[34] Refiri\u00e9ndose a los iconos, Felmy se\u00f1ala: \u00ab\u00c9stos representan igualmente no s\u00f3lo el pasado, sino tambi\u00e9n el pasado a la luz de lo venidero. Al servicio de ello est\u00e1 el fondo de oro, sobre el cual los acontecimientos del pasado \u201caparecen a una luz distinta\u201d. Y \u00e9sto explica que los rasgos de brutalidad humana falten, por ejemplo, en la representaci\u00f3n de la pasi\u00f3n de Cristo, y que los pintores de iconos hayan perdido en buena parte la capacidad, nunca ejercitada, de representar esta brutalidad\u00bb. K. FELMY, Teolog\u00eda ortodoxa actual, Salamanca 2002, p.266.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[35] Cfr. P. EVDOKIMOV, o.c., pp.228-229. Evdokimov exhorta a los icon\u00f3grafos del siglo XX a un resurgimiento del arte del icono en perspectiva escatol\u00f3gica. El resurgimiento de los iconos \u2014se\u00f1ala Evdokimov\u2014 no est\u00e1 en copiar t\u00e9cnicas modernas, ni en concentrarse exclusivamente en las riquezas del pasado, sino en contemplar la gloria futura. Cfr. Ibid., pp.229-233.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[36] \u00abLa luz divina aparece aqu\u00ed abajo, en el mundo, en el tiempo. Se revela en la historia pero no es de este mundo; es eterna, significa una salida de la existencia hist\u00f3rica: \u201cel misterio del octavo d\u00eda\u201d, misterio del verdadero conocimiento, perfecci\u00f3n de la gnosis cuya plenitud no puede ser contenida por este mundo antes del fin. Es el comienzo de la Parus\u00eda en las almas santas, primicias de la manifestaci\u00f3n final cuando Dios se manifestar\u00e1 a todos en su luz inaccesible\u00bb. V. LOSSKY, Teolog\u00eda m\u00edstica de la Iglesia de Oriente, Barcelona 1982, p.172.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[37] \u00abLa Deisis da sentido a todo el iconostasio. Destello de los testigos, el iconostasio ofrece sus manos suplicantes, la Iglesia ruega por la Iglesia, la Theotokos lleva el mundo en su oraci\u00f3n y lo cubre con su protecci\u00f3n maternal. Lo que parec\u00eda muro de separaci\u00f3n se revela m\u00e1s profundamente como elemento de uni\u00f3n: Cristo total constituido por sus santos\u00bb. P. EVDOKIMOV, Teolog\u00eda de la belleza. El arte del icono, p.159.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Icono de la autor\u00eda del Padre El\u00edas Rivas,[1]Centro Cultural Bizantino San Nicol\u00e1s de Mira San Nicol\u00e1s de Mira por Karuz Gruber de Rivas. 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