{"id":25225,"date":"2016-02-05T17:05:48","date_gmt":"2016-02-05T22:05:48","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/iglesia-e-internet\/"},"modified":"2016-02-05T17:05:48","modified_gmt":"2016-02-05T22:05:48","slug":"iglesia-e-internet","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/iglesia-e-internet\/","title":{"rendered":"IGLESIA E INTERNET"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\"><b>PONTIFICIO CONSEJO PARA LAS COMUNICACIONES SOCIALES<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>LA IGLESIA E INTERNET<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 INTRODUCCI\u00d3N<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 OPORTUNIDADES Y DESAF\u00cdOS<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 RECOMENDACIONES Y CONCLUSI\u00d3N<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 NOTAS:<\/li>\n<\/ul>\n<h2>INTRODUCCI\u00d3N<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. El inter\u00e9s de la Iglesia por Internet es una expresi\u00f3n particular de su antiguo inter\u00e9s por los medios de comunicaci\u00f3n social. Consider\u00e1ndolos como un resultado del proceso hist\u00f3rico cient\u00edfico por el que la humanidad \u00ab&#160;avanza cada vez m\u00e1s en el descubrimiento de los recursos y de los valores encerrados en todo lo creado&#160;\u00bb,[1] la Iglesia ha declarado a menudo su convicci\u00f3n de que los medios de comunicaci\u00f3n son, como dice el Vaticano II, \u00ab&#160;maravillosos inventos de la t\u00e9cnica&#160;\u00bb,[2] que ya hacen mucho para afrontar las necesidades humanas y pueden hacer a\u00fan mucho m\u00e1s.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, la Iglesia ha tenido un enfoque fundamentalmente positivo de los medios de comunicaci\u00f3n.[3] Los documentos del Consejo Pontificio para las Comunicaciones Sociales, aun condenando abusos serios, se han preocupado por aclarar que \u00ab&#160;una actitud de pura restricci\u00f3n o de censura por parte de la Iglesia (&#8230;) ni es suficiente ni apropiada&#160;\u00bb.[4]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Citando la carta enc\u00edclica Miranda prorsus del Papa P\u00edo XII, del a\u00f1o 1957, la instrucci\u00f3n pastoral sobre los Medios de Comunicaci\u00f3n Social Communio et progressio, publicada en 1971, subray\u00f3 este punto: \u00ab&#160;La Iglesia los ve como \u2018dones de Dios&#8217;, ya que, seg\u00fan designio de la divina Providencia, unen fraternalmente a los hombres para que colaboren as\u00ed con su voluntad salv\u00edfica&#160;\u00bb.[5] Esta sigue siendo nuestra opini\u00f3n, y es la misma opini\u00f3n que tenemos de Internet.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Desde el punto de vista de la Iglesia, la historia de la comunicaci\u00f3n humana es como un largo viaje, que lleva a la humanidad \u00ab&#160;desde el orgulloso proyecto de Babel y la ca\u00edda en la confusi\u00f3n e incomprensi\u00f3n mutua que produjo (cf. Gn 11, 1-9), hasta Pentecost\u00e9s y el don de lenguas: una restauraci\u00f3n de la comunicaci\u00f3n, centrada en Jes\u00fas, bajo la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo&#160;\u00bb.[6] En la vida, muerte y resurrecci\u00f3n de Cristo, el fundamento \u00faltimo y el primer modelo de la \u00ab&#160;comunicaci\u00f3n entre los hombres lo encontramos en Dios que se ha hecho hombre y hermano&#160;\u00bb.[7]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los medios modernos de comunicaci\u00f3n social son una parte importante de esta historia. Como dice el Concilio Vaticano II \u00ab&#160;aunque hay que distinguir cuidadosamente el progreso terreno del crecimiento del Reino de Cristo, sin embargo, el primero, en la medida en que puede contribuir a ordenar mejor la sociedad humana, interesa mucho al Reino de Dios&#160;\u00bb.[8] Viendo a esta luz los medios de comunicaci\u00f3n social, descubrimos que \u00ab&#160;contribuyen eficazmente a descansar y cultivar el esp\u00edritu y a propagar y fortalecer el reino de Dios&#160;\u00bb.[9]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy esto se aplica de modo especial a Internet, que est\u00e1 contribuyendo a realizar cambios revolucionarios en el comercio, la educaci\u00f3n, la pol\u00edtica, el periodismo, las relaciones entre las naciones y entre las culturas, cambios no s\u00f3lo en el modo como la gente se comunica, sino tambi\u00e9n en el modo como comprende su vida. Discutimos la dimensi\u00f3n \u00e9tica de estos temas en otro documento sobre cuestiones an\u00e1logas.[10] Aqu\u00ed consideramos las implicaciones que tiene Internet para la religi\u00f3n y especialmente para la Iglesia cat\u00f3lica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. La Iglesia tiene un doble objetivo con respecto a los medios de comunicaci\u00f3n. Uno de ellos consiste en fomentar su correcto desarrollo y uso con vistas al progreso humano, la justicia y la paz, para la construcci\u00f3n de la sociedad en los \u00e1mbitos local, nacional y comunitario a la luz del bien com\u00fan y con esp\u00edritu de solidaridad. Al considerar la gran importancia de las comunicaciones sociales, la Iglesia \u00ab&#160;desea poder entablar un di\u00e1logo honrado y respetuoso con los responsables de los medios de comunicaci\u00f3n&#160;\u00bb,[11] un di\u00e1logo que ata\u00f1e principalmente a la programaci\u00f3n de dichos medios. \u00ab&#160;Este di\u00e1logo implica que la Iglesia se esfuerce en comprender los medios de comunicaci\u00f3n \u2014sus objetivos, sus estructuras internas y sus modalidades\u2014 y que sostenga y anime a los que trabajan en ellos. Bas\u00e1ndose en esta comprensi\u00f3n y este apoyo, se pueden hacer propuestas significativas con vistas a la eliminaci\u00f3n de los obst\u00e1culos que se oponen al progreso humano y a la proclamaci\u00f3n del Evangelio&#160;\u00bb.[12]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero la preocupaci\u00f3n de la Iglesia tambi\u00e9n se refiere a la comunicaci\u00f3n en y por la Iglesia misma. Esta comunicaci\u00f3n es m\u00e1s que un ejercicio de t\u00e9cnica, pues \u00ab&#160;se basa en la comunicaci\u00f3n entre el Padre, el Hijo y el Esp\u00edritu Santo, y en su comunicaci\u00f3n con nosotros&#160;\u00bb; y la realizaci\u00f3n de esta comunicaci\u00f3n trinitaria \u00ab&#160;llega hasta la humanidad: el Hijo es la Palabra, pronunciada eternamente por el Padre; y en Jesucristo y por Jesucristo, Hijo y Palabra hecha carne, Dios se comunica a s\u00ed mismo y comunica su salvaci\u00f3n a los hombres y mujeres&#160;\u00bb.[13]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios sigue comunic\u00e1ndose con la humanidad a trav\u00e9s de la Iglesia, portadora y depositaria de su revelaci\u00f3n, a cuyo ministerio de ense\u00f1anza viva ha confiado la tarea de interpretar de modo aut\u00e9ntico su palabra[14]. Adem\u00e1s, la Iglesia misma es communio, una comuni\u00f3n de personas y comunidades eucar\u00edsticas que nacen de la comuni\u00f3n de la Trinidad y se reflejan en ella;[15] por tanto, la comunicaci\u00f3n es la esencia de la Iglesia. Por esta raz\u00f3n, m\u00e1s que por cualquier otra, \u00ab&#160;el ejercicio de la comunicaci\u00f3n por parte de la Iglesia deber\u00eda ser ejemplar, reflejando los elevados modelos de verdad, responsabilidad y sensibilidad con respecto a los derechos humanos, as\u00ed como otros importantes principios y normas&#160;\u00bb.[16]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. Hace tres d\u00e9cadas la Communio et progressio se\u00f1alaba que \u00ab&#160;los medios modernos de comunicaci\u00f3n ofrecen nuevos instrumentos para que la gente se confronte con el mensaje del Evangelio&#160;\u00bb.[17] El Papa Pablo VI afirm\u00f3 que la Iglesia \u00ab&#160;se sentir\u00eda culpable ante Dios&#160;\u00bb, si dejara de usar los medios de comunicaci\u00f3n para la evangelizaci\u00f3n.[18] El Papa Juan Pablo II defini\u00f3 los medios de comunicaci\u00f3n como \u00ab&#160;el primer are\u00f3pago de la edad moderna&#160;\u00bb, y declar\u00f3 que \u00ab&#160;no basta usarlos para difundir el mensaje cristiano y el Magisterio aut\u00e9ntico de la Iglesia, sino que conviene integrar el mensaje mismo en esta \u2018nueva cultura&#8217; creada por la comunicaci\u00f3n moderna\u00bb.[19] Hacer esto es muy importante hoy en d\u00eda, no s\u00f3lo porque los medios de comunicaci\u00f3n ejercen una fuerte influencia en lo que la gente piensa sobre la vida, sino tambi\u00e9n porque en gran parte \u00ab&#160;la experiencia humana como tal ha llegado a ser una experiencia de los medios de comunicaci\u00f3n&#160;\u00bb.[20]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo esto se aplica a Internet. Y aunque el mundo de las comunicaciones sociales \u00ab&#160;puede dar la impresi\u00f3n de oponerse al mensaje cristiano, tambi\u00e9n ofrece oportunidades \u00fanicas para proclamar la verdad salv\u00edfica de Cristo a la entera familia humana. (&#8230;) Pensemos (&#8230;) en las grandes posibilidades que brinda Internet para difundir informaci\u00f3n y ense\u00f1anza de car\u00e1cter religioso, superando obst\u00e1culos y fronteras. Los que han predicado el Evangelio antes que nosotros jam\u00e1s hubieran podido imaginar una audiencia tan vasta. (&#8230;) Los cat\u00f3licos no deber\u00edan tener miedo de abrir las puertas de los medios de comunicaci\u00f3n social a Cristo, para que la buena nueva pueda ser o\u00edda desde las azoteas del mundo&#160;\u00bb.[21]\n<\/p>\n<h2>OPORTUNIDADES Y DESAF\u00cdOS<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">5. \u00ab&#160;Las comunicaciones que se hacen en la Iglesia y por la Iglesia consisten esencialmente en el anuncio de la buena nueva de Jesucristo. Es la proclamaci\u00f3n del Evangelio como palabra prof\u00e9tica y liberadora dirigida a los hombres y a las mujeres de nuestro tiempo; es el testimonio dado de la verdad divina y el destino trascendente de la persona humana, frente a una secularizaci\u00f3n radical; es ponerse de parte de la justicia, en solidaridad con todos los creyentes, al servicio de la comuni\u00f3n de los pueblos, las naciones y las culturas, frente a los conflictos y las divisiones&#160;\u00bb.[22]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dado que anunciar la buena nueva a la gente formada por una cultura de los medios de comunicaci\u00f3n requiere considerar atentamente las caracter\u00edsticas especiales de los medios mismos, la Iglesia necesita ahora comprender Internet. Esto es preciso para comunicarse eficazmente con la gente, de manera especial con los j\u00f3venes, que est\u00e1n sumergidos en la experiencia de esta nueva tecnolog\u00eda, y tambi\u00e9n para usarla bien.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los medios de comunicaci\u00f3n ofrecen importantes beneficios y ventajas desde una perspectiva religiosa: \u00ab&#160;Transmiten noticias e informaci\u00f3n de acontecimientos, ideas y personalidades del \u00e1mbito religioso, y sirven como veh\u00edculos para la evangelizaci\u00f3n y la catequesis. Diariamente proporcionan inspiraci\u00f3n, aliento y oportunidades de participar en funciones lit\u00fargicas a personas obligadas a permanecer en sus hogares o en instituciones&#160;\u00bb.[23] Adem\u00e1s de estos beneficios, hay otros que son peculiares de Internet. Esta proporciona al p\u00fablico un acceso directo e inmediato a importantes recursos religiosos y espirituales: grandes bibliotecas, museos y lugares de culto, documentos del Magisterio, y escritos de los Padres y Doctores de la Iglesia, y la sabidur\u00eda religiosa de todos los tiempos. Posee una notable capacidad de superar las distancias y el aislamiento, poniendo en contacto a personas animadas por sentimientos de buena voluntad que participan en comunidades virtuales de fe para alentarse y apoyarse rec\u00edprocamente. La Iglesia puede prestar un servicio importante tanto a los cat\u00f3licos como a los no cat\u00f3licos mediante la selecci\u00f3n y la transmisi\u00f3n de datos \u00fatiles en este medio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Internet es importante para muchas actividades y programas de la Iglesia: la evangelizaci\u00f3n, que incluye tanto la re-evangelizaci\u00f3n como la nueva evangelizaci\u00f3n y la tradicional labor misionera ad gentes; la catequesis y otros tipos de educaci\u00f3n; las noticias y la informaci\u00f3n; la apolog\u00e9tica, el gobierno y la administraci\u00f3n; y algunas formas de asesor\u00eda pastoral y direcci\u00f3n espiritual. Aunque la realidad virtual del ciberespacio no puede sustituir a la comunidad real e interpersonal o a la realidad encarnada de los sacramentos y la liturgia, o la proclamaci\u00f3n inmediata y directa del Evangelio, puede complementarlas, atraer a la gente hacia una experiencia m\u00e1s plena de la vida de fe y enriquecer la vida religiosa de los usuarios, a la vez que les brinda sus experiencias religiosas. Tambi\u00e9n proporciona a la Iglesia medios para comunicarse con grupos particulares \u2014j\u00f3venes y adultos, ancianos e impedidos, personas que viven en zonas remotas, miembros de otras comunidades religiosas\u2014 a los que de otra manera dif\u00edcilmente podr\u00eda llegar.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un n\u00famero creciente de parroquias, di\u00f3cesis, congregaciones religiosas, instituciones relacionadas con la Iglesia, programas y todo tipo de organizaciones hacen ahora uso efectivo de Internet con estas y otras finalidades. En algunos lugares, tanto a nivel nacional como regional, han existido proyectos creativos patrocinados por la Iglesia. La Santa Sede ha estado activa en esta \u00e1rea durante muchos a\u00f1os, y sigue difundiendo y desarrollado su presencia en Internet. A los grupos vinculados a la Iglesia que todav\u00eda no han dado este paso se les anima a considerar la posibilidad de hacerlo cuanto antes. Recomendamos encarecidamente el intercambio de ideas e informaci\u00f3n sobre Internet entre quienes ya tienen experiencia en este campo y quienes son principiantes.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6. La Iglesia tambi\u00e9n necesita comprender y usar Internet como un medio de comunicaciones internas. Esto requiere tener claramente en cuenta su car\u00e1cter especial de medio directo, inmediato, interactivo y participativo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El doble canal de interactividad de Internet ya est\u00e1 borrando la antigua distinci\u00f3n entre quienes comunican y quienes reciben lo que se comunica,[24] y est\u00e1 creando una situaci\u00f3n en la que, al menos potencialmente, todos pueden hacer ambas cosas. Esta no es la comunicaci\u00f3n del pasado en una \u00fanica direcci\u00f3n, de arriba a abajo. A medida que la gente se familiarice con esta caracter\u00edstica de Internet en otros \u00e1mbitos de su vida, se puede esperar que lo utilice tambi\u00e9n por lo que respecta a la religi\u00f3n y a la Iglesia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La tecnolog\u00eda es nueva, pero los criterios no. El Concilio Vaticano II afirm\u00f3 que los miembros de la Iglesia deber\u00edan manifestar a sus pastores \u00ab&#160;sus necesidades y deseos con la libertad y confianza que deben tener los hijos de Dios y hermanos en Cristo&#160;\u00bb; de hecho, de acuerdo con su conocimiento, competencia o posici\u00f3n, los fieles \u00ab&#160;tienen el derecho, e incluso algunas veces el deber, de expresar sus opiniones sobre lo que se refiere al bien de la Iglesia&#160;\u00bb.[25] La Communio et progressio subray\u00f3 que, como \u00ab&#160;cuerpo vivo&#160;\u00bb, la Iglesia \u00ab&#160;necesita el intercambio de las leg\u00edtimas opiniones de sus miembros&#160;\u00bb.[26] Aun cuando las verdades de fe \u00ab&#160;no dejan espacio a interpretaciones arbitrarias&#160;\u00bb, la constituci\u00f3n pastoral observa que existe \u00ab&#160;una enorme \u00e1rea donde los miembros de la Iglesia pueden expresar sus puntos de vista&#160;\u00bb.[27]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ideas similares se expresan en el C\u00f3digo de derecho can\u00f3nico,[28] as\u00ed como en los documentos m\u00e1s recientes del Consejo Pontificio para las Comunicaciones Sociales.[29] La Aetatis novae define la comunicaci\u00f3n de dos direcciones y la opini\u00f3n p\u00fablica como \u00ab&#160;una forma concreta de llevar a la pr\u00e1ctica el car\u00e1cter de communio de la Iglesia&#160;\u00bb.[30] \u00c9tica en las comunicaciones sociales afirma: \u00ab&#160;Un flujo rec\u00edproco de informaci\u00f3n y puntos de vista entre los pastores y los fieles, una libertad de expresi\u00f3n que tenga en cuenta el bien de la comunidad y el papel del Magisterio al promoverla, y una opini\u00f3n p\u00fablica responsable, son expresiones importantes del \u2018derecho fundamental al di\u00e1logo y a la informaci\u00f3n en el seno de la Iglesia&#8217;&#160;\u00bb.[31] Internet proporciona un medio tecnol\u00f3gico eficaz para realizar esta perspectiva.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed pues, aqu\u00ed tenemos un instrumento que se puede usar creativamente para varios aspectos de administraci\u00f3n y gobierno. Adem\u00e1s de abrir canales para la expresi\u00f3n de la opini\u00f3n p\u00fablica, pensamos en otros elementos, como consultar expertos, preparar encuentros y practicar la colaboraci\u00f3n en las Iglesias e institutos religiosos, a nivel local, nacional e internacional, as\u00ed como entre ellos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7. La educaci\u00f3n y la formaci\u00f3n son otras \u00e1reas oportunas y necesarias. \u00ab&#160;Hoy todos necesitan alguna forma de formaci\u00f3n permanente acerca de los medios de comunicaci\u00f3n social, sea mediante el estudio personal, sea mediante la participaci\u00f3n en un programa organizado, sea con ambos. La educaci\u00f3n para el uso de los medios de comunicaci\u00f3n social, m\u00e1s que ense\u00f1ar algo acerca de las t\u00e9cnicas, ayuda a la gente a formarse criterios de buen gusto y juicios morales verdaderos; se trata de un aspecto de la formaci\u00f3n de la conciencia. A trav\u00e9s de sus escuelas y de sus programas de formaci\u00f3n, la Iglesia deber\u00eda proporcionar este tipo de educaci\u00f3n para el uso de los medios de comunicaci\u00f3n social&#160;\u00bb.[32]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La educaci\u00f3n y la formaci\u00f3n relativas a Internet pueden integrar programas globales de educaci\u00f3n en los medios de comunicaci\u00f3n accesibles a los miembros de la Iglesia. En la medida de lo posible la planificaci\u00f3n pastoral de los medios de comunicaci\u00f3n deber\u00eda prever esta formaci\u00f3n para los seminaristas, los sacerdotes, los religiosos y el personal pastoral laico como maestros, padres y estudiantes.[33]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los j\u00f3venes, en particular, necesitan que se les ense\u00f1e \u00ab&#160;no s\u00f3lo a ser buenos cristianos cuando son receptores, sino tambi\u00e9n cuando son activos al usar todas las ayudas para la comunicaci\u00f3n que ofrecen los medios de comunicaci\u00f3n. (&#8230;) As\u00ed, los j\u00f3venes se convertir\u00e1n en aut\u00e9nticos ciudadanos de la era de las comunicaciones sociales que parece iniciarse en este tiempo&#160;\u00bb,[34] era en que se considera a los medios de comunicaci\u00f3n como \u00ab&#160;parte integrante de una cultura a\u00fan inacabada cuyas plenas implicaciones todav\u00eda no se entienden perfectamente&#160;\u00bb.[35] As\u00ed, la ense\u00f1anza sobre Internet y las nuevas tecnolog\u00edas implica mucho m\u00e1s que meras ense\u00f1anzas t\u00e9cnicas; los j\u00f3venes necesitan aprender c\u00f3mo funcionar bien en el mundo del ciberespacio, c\u00f3mo hacer juicios maduros, seg\u00fan s\u00f3lidos criterios morales, sobre lo que encuentran en \u00e9l, y c\u00f3mo usar la nueva tecnolog\u00eda para su desarrollo integral y en beneficio de los dem\u00e1s.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">8. Internet tambi\u00e9n plantea algunos problemas especiales a la Iglesia, adem\u00e1s de los de \u00edndole general discutidos en el documento adjunto a este.[36] A la vez que se destaca lo que es positivo en relaci\u00f3n con Internet, es importante aclarar lo que no lo es.<br \/>\nEn un nivel muy profundo, \u00ab&#160;a veces el mundo de los medios de comunicaci\u00f3n puede parecer indiferente e incluso hostil a la fe y a la moral cristiana. En parte esto se debe a que la cultura de los medios de comunicaci\u00f3n se ha ido impregnando progresivamente de una mentalidad t\u00edpicamente posmoderna, seg\u00fan la cual la \u00fanica verdad absoluta es que no existen verdades absolutas o, en caso de que existieran, ser\u00edan inaccesibles a la raz\u00f3n humana y, por tanto, irrelevantes&#160;\u00bb.[37]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre los problemas espec\u00edficos creados por Internet figura la presencia de sitios llenos de odio dedicados a difamar y atacar a los grupos religiosos y \u00e9tnicos. Algunos de ellos toman como blanco a la Iglesia cat\u00f3lica. Como la pornograf\u00eda y la violencia en los medios de comunicaci\u00f3n, estos sitios de Internet \u00ab&#160;evidencian la componente m\u00e1s turbia de la naturaleza humana, da\u00f1ada por el pecado&#160;\u00bb.[38] Y aunque el respeto a la libertad de expresi\u00f3n exige a veces tolerar hasta cierto punto incluso las voces de lo negativo, la aplicaci\u00f3n de la autorregulaci\u00f3n y, cuando sea necesario, la intervenci\u00f3n de la autoridad p\u00fablica, deber\u00edan establecer y hacer respetar algunos l\u00edmites razonables acerca de lo que se puede decir.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La proliferaci\u00f3n de sitios web que se autodefinen cat\u00f3licos plantea un problema de tipo diferente. Como hemos dicho, los grupos vinculados a la Iglesia deber\u00edan estar creativamente presentes en Internet; y las personas bien motivadas e informadas, as\u00ed como los grupos no oficiales que act\u00faan por su propia iniciativa, tambi\u00e9n tienen derecho a estar en \u00e9l. Pero origina confusi\u00f3n, por lo menos, no distinguir interpretaciones doctrinales desviadas, pr\u00e1cticas arbitrarias de devoci\u00f3n y posturas ideol\u00f3gicas que se autocalifican de \u00ab&#160;cat\u00f3licas&#160;\u00bb, de las posiciones aut\u00e9nticas de la Iglesia. Sugerimos un enfoque de esta cuesti\u00f3n m\u00e1s adelante.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">9. Algunas otras cuestiones requieren mucha reflexi\u00f3n. Con respecto a ellas, instamos a proseguir la investigaci\u00f3n y el estudio continuos, incluyendo \u00ab&#160;la elaboraci\u00f3n de una antropolog\u00eda y una verdadera teolog\u00eda de la comunicaci\u00f3n&#160;\u00bb,[39] con referencia espec\u00edfica a Internet. Desde luego, adem\u00e1s del estudio y la investigaci\u00f3n, se puede y se debe proponer una programaci\u00f3n pastoral positiva para el uso de Internet.[40]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un \u00e1rea de investigaci\u00f3n podr\u00eda responder a la sugerencia seg\u00fan la cual la amplia gama de opciones relativas a los productos y servicios destinados al consumidor disponibles en Internet tiene un efecto indirecto por lo que ata\u00f1e a la religi\u00f3n, y favorece un enfoque de \u00ab&#160;consumidor&#160;\u00bb sobre cuestiones de fe. Los datos sugieren que algunos visitantes de los sitios web religiosos pueden hacer compras, seleccionar y escoger elementos de paquetes religiosos a medida del usuario para adaptarlos a sus gustos personales. La \u00ab&#160;tendencia, por parte de algunos cat\u00f3licos, de matizar el grado de adhesi\u00f3n&#160;\u00bb [41] a la ense\u00f1anza de la Iglesia es un problema conocido en otros contextos; se necesita m\u00e1s informaci\u00f3n para saber si, y hasta qu\u00e9 punto, Internet agrava este problema.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De modo an\u00e1logo, como observamos antes, la realidad virtual del ciberespacio tiene algunas implicaciones preocupantes tanto para la religi\u00f3n como para otras \u00e1reas de la vida. La realidad virtual no sustituye la presencia real de Cristo en la Eucarist\u00eda, ni la realidad sacramental de los otros sacramentos, ni tampoco el culto compartido en una comunidad humana de carne y hueso. No existen los sacramentos en Internet; e incluso las experiencias religiosas posibles ah\u00ed por la gracia de Dios son insuficientes si est\u00e1n separadas de la interacci\u00f3n del mundo real con otras personas de fe. Este es otro aspecto de Internet que requiere estudio y reflexi\u00f3n. Al mismo tiempo, la programaci\u00f3n pastoral deber\u00eda considerar c\u00f3mo llevar a las personas desde el ciberespacio hasta una aut\u00e9ntica comunidad y c\u00f3mo podr\u00eda luego usarse Internet, mediante la ense\u00f1anza y la catequesis, para apoyarlos y enriquecerlos en su compromiso cristiano.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h2>RECOMENDACIONES Y CONCLUSI\u00d3N<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">10. Los creyentes, presentes tambi\u00e9n en Internet con sus legitimas inquietudes, desean una presencia activa de cara al futuro de este nuevo medio. Por supuesto que esto conlleva una adaptaci\u00f3n de la mentalidad a las caracter\u00edsticas y estilo del mismo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es importante, adem\u00e1s, que la gente en todos los sectores de la Iglesia use Internet de modo creativo para asumir sus responsabilidades y realizar la obra de la Iglesia. No es aceptable quedarse atr\u00e1s t\u00edmidamente por miedo a la tecnolog\u00eda o por cualquier otra raz\u00f3n, considerando las numerosas posibilidades positivas que ofrece Internet. \u00ab&#160;M\u00e9todos para facilitar la comunicaci\u00f3n y el di\u00e1logo entre sus propios miembros pueden fortalecer los v\u00ednculos de unidad entre los mismos. El acceso inmediato a la informaci\u00f3n le da a la Iglesia la posibilidad de ahondar en su di\u00e1logo con el mundo contempor\u00e1neo. (&#8230;) La Iglesia tiene m\u00e1s facilidades para informar al mundo acerca de sus creencias y explicar los motivos de su actitud sobre cualquier problema o acontecimiento concretos. Tambi\u00e9n puede escuchar con m\u00e1s claridad la voz de la opini\u00f3n p\u00fablica y estar en el centro de un debate continuo con el mundo, comprometi\u00e9ndose as\u00ed m\u00e1s a fondo en la b\u00fasqueda com\u00fan por resolver los problemas m\u00e1s urgentes de la humanidad&#160;\u00bb.[42]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">11. Por tanto, al concluir estas reflexiones, ofrecemos palabras de aliento a algunos grupos en particular: a los dirigentes de la Iglesia, a los agentes pastorales, a los educadores, a los padres y, de modo especial, a los j\u00f3venes.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A los dirigentes de la Iglesia. Los responsables de los diversos \u00e1mbito de la Iglesia necesitan conocer las caracter\u00edsticas de los medios de cominicaci\u00f3n social de cara a un uso adecuado de los mismos en la elaboraci\u00f3n de planes pastorales en general y referentes al sector mismo de la comunicaci\u00f3n.[43] En muchos se hace necesaria una formaci\u00f3n espec\u00edfica para ello; de hecho, \u00ab&#160;ser\u00eda un gran bien para la Iglesia que un mayor n\u00famero de personas que tienen cargos y cumplen funciones en su nombre se formaran en el uso de los medios de comunicaci\u00f3n social&#160;\u00bb.[44]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto se aplica tanto a Internet como a los medios de comunicaci\u00f3n tradicionales. Los dirigentes de la Iglesia est\u00e1n obligados a usar \u00ab&#160;las potencialidades de esta \u2018edad inform\u00e1tica&#8217;, con el fin de servir a la vocaci\u00f3n humana y trascendente de cada ser humano, y as\u00ed glorificar al Padre, de quien viene todo bien&#160;\u00bb.[45] Pueden emplear esta notable tecnolog\u00eda en muchos y diferentes aspectos de la misi\u00f3n de la Iglesia, al mismo tiempo que aprovechan tambi\u00e9n las oportunidades que ofrecen para la cooperaci\u00f3n ecum\u00e9nica e interreligiosa.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como hemos visto, un aspecto especial de Internet concierne a la proliferaci\u00f3n, a veces confusa, de sitios web no oficiales que se definen \u00ab&#160;cat\u00f3licos&#160;\u00bb. Con respecto al material de \u00edndole catequ\u00e9tica o espec\u00edficamente doctrinal, podr\u00eda ser \u00fatil un sistema de certificaci\u00f3n voluntaria a nivel local y nacional bajo la supervisi\u00f3n de representantes del Magisterio. No se trata de censura, sino de ofrecer a los usuarios de Internet una gu\u00eda segura sobre lo que expresa la posici\u00f3n aut\u00e9ntica de la Iglesia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A los agentes pastorales. Sacerdotes, di\u00e1conos, religiosos y agentes pastorales laicos deber\u00edan procurar formarse en los medios de comunicaci\u00f3n para saber hacen buen uso de las posibilidades de las comunicaciones sociales sobre las personas y la sociedad, de modo que les ayude a adquirir un estilo de comunicaci\u00f3n que hable a las sensibilidades y a los intereses de la gente que vive inmersa en una cultura medi\u00e1tica. Hoy esto les exige claramente el aprendizaje de Internet, incluyendo c\u00f3mo usarlo en su trabajo. Tambi\u00e9n pueden beneficiarse de los sitios web que posibilitan una actualizaci\u00f3n teol\u00f3gica y pastoral.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con respecto al personal de la Iglesia implicado directamente en los medios de comunicaci\u00f3n, no es necesario decir que debe contar con formaci\u00f3n profesional. Pero tambi\u00e9n precisa formaci\u00f3n doctrinal y espiritual, puesto que \u00ab&#160;para testimoniar a Cristo es necesario encontrarse personalmente con \u00e9l y cultivar esa relaci\u00f3n a trav\u00e9s de la oraci\u00f3n, la Eucarist\u00eda y el sacramento de la reconciliaci\u00f3n, leyendo y meditando la palabra de Dios, estudiando la doctrina cristiana y sirviendo a los dem\u00e1s&#160;\u00bb.[46]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A los educadores y a los catequistas. La instrucci\u00f3n pastoral Communio et progressio habla de la \u00ab&#160;obligaci\u00f3n urgente&#160;\u00bb que tienen las escuelas cat\u00f3licas de formar a comunicadores y receptores de las comunicaciones sociales en los principios cristianos pertinentes.[47] Este mismo mensaje ha sido repetido muchas veces. En la era de Internet, con su enorme alcance e impacto, esta necesidad es m\u00e1s urgente que nunca.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las universidades, los colegios y las escuelas cat\u00f3licos, as\u00ed como los programas educativos en todos los niveles, deber\u00edan ofrecer cursos para varios grupos \u2014\u00ab&#160;seminaristas, sacerdotes, religiosos y religiosas o animadores laicos; (&#8230;) profesores, padres y estudiantes&#160;\u00bb,[48]\u2014 as\u00ed como una formaci\u00f3n m\u00e1s esmerada en cuestiones de tecnolog\u00eda, administraci\u00f3n, \u00e9tica y pol\u00edtica de las comunicaciones destinada a las personas que se preparan para trabajar profesionalmente en los medios de comunicaci\u00f3n o para desempe\u00f1ar funciones directivas, incluyendo a quienes trabajan para la Iglesia en las comunicaciones sociales. Adem\u00e1s, confiamos los problemas y las cuestiones antes mencionados a la atenci\u00f3n de alumnos e investigadores de las disciplinas pertinentes en las instituciones cat\u00f3licas de estudios superiores.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A los padres. Por el bien de sus hijos, as\u00ed como por el suyo propio, los padres deben \u00ab&#160;aprender y poner en pr\u00e1ctica su capacidad de discernimiento como telespectadores, oyentes y lectores, dando ejemplo en sus hogares de un uso prudente de los medios de comunicaci\u00f3n social&#160;\u00bb.[49] En lo que a Internet se refiere, a menudo los ni\u00f1os y los j\u00f3venes est\u00e1n m\u00e1s familiarizados con \u00e9l que sus padres, pero \u00e9stos tienen la grave obligaci\u00f3n de guiar y supervisar a sus hijos en su uso.[50] Si esto implica aprender m\u00e1s sobre Internet de lo que han aprendido hasta ahora, ser\u00e1 algo muy positivo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La supervisi\u00f3n de los padres deber\u00eda incluir el uso de un filtro tecnol\u00f3gico en los ordenadores accesibles a los ni\u00f1os, cuando sea econ\u00f3mica y t\u00e9cnicamente factible, para protegerlos lo m\u00e1s posible de la pornograf\u00eda, de los depredadores sexuales y de otras amenazas. No deber\u00eda permit\u00edrseles la exposici\u00f3n sin supervisi\u00f3n a Internet. Los padres y los hijos deber\u00edan discutir juntos lo que se ve y experimenta en el ciberespacio. Tambi\u00e9n es \u00fatil compartir con otras familias que tienen los mismos valores y preocupaciones. Aqu\u00ed, el deber fundamental de los padres consiste en ayudar a sus hijos a llegar a ser usuarios juiciosos y responsables de Internet, y no adictos a ella, que se alejan del contacto con sus coet\u00e1neos y con la naturaleza.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A los ni\u00f1os y a los j\u00f3venes. Internet es una puerta abierta a un mundo atractivo y fascinante, con una fuerte influencia formativa; pero no todo lo que est\u00e1 al otro lado de la puerta es saludable, sano y verdadero. \u00ab&#160;Los ni\u00f1os y los j\u00f3venes deber\u00edan ser introducidos en la formaci\u00f3n respecto a los medios de comunicaci\u00f3n, evitando el camino f\u00e1cil de la pasividad carente de esp\u00edritu cr\u00edtico, la presi\u00f3n de sus coet\u00e1neos y la explotaci\u00f3n comercial&#160;\u00bb.[51] Los j\u00f3venes tienen consigo mismos, con sus padres, familias y amigos, con sus pastores y maestros y, por \u00faltimo, con Dios, el deber de usar Internet correctamente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Internet pone al alcance de los j\u00f3venes en una edad inusualmente temprana una inmensa capacidad de hacer el bien o el mal, a s\u00ed mismos y a los dem\u00e1s. Puede enriquecer su vida m\u00e1s all\u00e1 de los sue\u00f1os de las generaciones anteriores, y capacitarlos para que, a su vez, enriquezcan la vida de los dem\u00e1s. Tambi\u00e9n puede arrastrarlos al consumismo, a la pornograf\u00eda, a fantas\u00edas violentas y a un aislamiento patol\u00f3gico.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los j\u00f3venes, como se ha dicho repetidamente, son el futuro de la sociedad y de la Iglesia. Un uso correcto de Internet puede ayudar a prepararlos para sus responsabilidades en ambas. Pero esto no suceder\u00e1 autom\u00e1ticamente. Internet no es s\u00f3lo un medio de entretenimiento y gratificaci\u00f3n del usuario. Es un instrumento para realizar un trabajo \u00fatil, y los j\u00f3venes deben aprender a verlo y usarlo as\u00ed. En el ciberespacio, al menos como en cualquier otro lugar, pueden estar llamados a ir contra corriente, ejercer la contracultura e, incluso, sufrir persecuci\u00f3n por estar a favor de lo verdadero y bueno.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">12. A todas las personas de buena voluntad. Por \u00faltimo, queremos sugerir algunas virtudes que debe cultivar todo el que quiera hacer buen uso de Internet; su pr\u00e1ctica se ha de basar y guiar por una valoraci\u00f3n realista de sus contenidos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se necesita prudencia para ver claramente las implicaciones \u2014el potencial para el bien y para el mal\u2014 de este nuevo medio y responder creativamente a sus desaf\u00edos y oportunidades.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se necesita justicia, especialmente justicia en el trabajo de cerrar la brecha digital, la separaci\u00f3n entre ricos y pobres en informaci\u00f3n en el mundo actual.[52] Esto requiere un compromiso en favor del bien com\u00fan internacional, as\u00ed como la \u00ab&#160;globalizaci\u00f3n de la solidaridad&#160;\u00bb.[53]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se necesita fortaleza y valent\u00eda. Esto implica defender la verdad frente al relativismo religioso y moral, el altruismo y la generosidad frente al consumismo individualista, y la decencia frente a la sensualidad y el pecado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se necesita templanza, autodisciplina ante este formidable instrumento tecnol\u00f3gico que es Internet, para usarlo con sabidur\u00eda y exclusivamente para el bien.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al reflexionar sobre Internet, como sobre todos los otros medios de comunicaci\u00f3n social, recordamos que Cristo es \u00ab&#160;el perfecto comunicador&#160;\u00bb,[54] la norma y el modelo de la Iglesia del enfoque sobre la comunicaci\u00f3n, as\u00ed como del contenido que debe comunicar. \u00ab&#160;Ojal\u00e1 que los cat\u00f3licos comprometidos en el mundo de las comunicaciones sociales prediquen desde las azoteas la verdad de Jes\u00fas con mucho m\u00e1s valor y alegr\u00eda, de forma que todos los hombres y mujeres puedan o\u00edr hablar del amor que es el centro de la autocomunicaci\u00f3n de Dios en Jesucristo, el mismo ayer, hoy y siempre&#160;\u00bb.[55]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ciudad del Vaticano, 22 de febrero de 2002, Fiesta de la C\u00e1tedra de San Pedro Ap\u00f3stol.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">John P. Foley<br \/>\nPresidente\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pierfranco Pastore<br \/>\nSecretario\n<\/p>\n<h2>NOTAS:<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1) Juan Pablo II, Carta enc\u00edclica Laborem exercens, n. 25; cf. Concilio Vaticano II, Constituci\u00f3n pastoral sobre la Iglesia en el mundo actual Gaudium et spes, n. 34.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(2) Concilio Vaticano II, Decreto sobre los medios de Comunicaci\u00f3n Social Inter mirifica, n. 1.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(3) V\u00e9anse, por ejemplo, Inter mirifica; los mensajes de los Pont\u00edfices Pablo VI y Juan Pablo II con ocasi\u00f3n de las Jornadas mundiales de las comunicaciones sociales; Consejo Pontificio para las Comunicaciones Sociales, Instrucci\u00f3n pastoral Communio et progressio, Pornograf\u00eda y Violencia en las Comunicaciones Sociales: una Respuesta Pastoral; instrucci\u00f3n pastoral Aetatis novae; \u00c9tica en la Publicidad, \u00c9tica en las Comunicaciones.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(4) Pornograf\u00eda y Violencia en las Comunicaciones Sociales: una Respuesta Pastoral, n. 30.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(5) Communio et progressio, n. 2.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(6) Juan Pablo II, Mensaje para la XXXIV Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, 4 de junio de 2000.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(7) Communio et progressio, n. 10.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(8) Concilio Vaticano II, Constituci\u00f3n pastoral sobre la Iglesia en el Mundo Actual Gaudium et spes, n. 39.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(9) Inter mirifica, n. 2.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(10) Consejo Pontificio para las Comunicaciones Sociales, Etica en Internet.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(11) Aetatis novae, n. 8.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(12) Ib.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(13) \u00c9tica en las Comunicaciones Sociales, n. 3.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(14) Cf. Concilio Vaticano II, Constituci\u00f3n dogm\u00e1tica sobre la Divina Revelaci\u00f3n Dei Verbum, n. 10.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(15) Cf. Aetatis novae, n. 10.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(16) \u00c9tica en las Comunicaciones Sociales, n. 26.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(17) Communio et progressio, n. 128.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(18) Exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica Evangelii nuntiandi, n. 45.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(19) Enc\u00edclica Redemptoris missio, n. 37.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(20) Aetatis novae, 2.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(21) Juan Pablo II, Mensaje para la XXXV Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, 27 de mayo de 2001, n. 3.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(22) Aetatis novae, n. 9.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(23) \u00c9tica en las Comunicaciones Sociales, n. 11.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(24) Cf. Communio et progressio, n. 15.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(25) Constituci\u00f3n dogm\u00e1tica sobre la Iglesia Lumen gentium, n. 37.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(26) Communio et progressio, n. 116.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(27) Ib., n. 117.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(28) Cf. canon 212, \u00a7 2 y 3.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(29) Cf. Aetatis novae, n. 10; \u00c9tica en las Comunicaciones Sociales, n. 26.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(30) Aetatis novae, n. 10.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(31) \u00c9tica en las Comunicaciones Sociales, n. 26.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(32) Ib., n. 25.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(33) Cf. Aetatis novae, n. 28.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(34) Communio et progressio, n. 107.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(35) Juan Pablo II, Mensaje para la XXIV Jornada mundial de las comunicaciones sociales, 1990.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(36) Cf. \u00c9tica en Internet.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(37) Juan Pablo II, Mensaje para la XXXV Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, n. 3.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(38) Pornograf\u00eda y Violencia en las Comunicaciones Sociales: una Respuesta Pastoral, n. 6.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(39) Aetatis novae, n. 8.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(40) Cf. Juan Pablo II, Carta apost\u00f3lica Novo millennio ineunte, n. 39.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(41) Cf. Juan Pablo II, Discurso a los Obispos de Estados Unidos, n. 5, Los \u00c1ngeles, 16 de septiembre de 1987.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(42) Juan Pablo II, Mensaje para la XXIV Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, 1990.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(43) Cf. Aetatis novae, nn. 23-33.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(44) \u00c9tica en las Comunicaciones Sociales, n. 26.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(45) Juan Pablo II, Mensaje para la XXIV Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(46) Juan Pablo II, Mensaje para la XXXIV Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(47) Cf. Communio et progressio, n. 107.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(48) Aetatis novae, n. 28.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(49) \u00c9tica en las Comunicaciones Sociales, n. 25.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(50) Cf. Juan Pablo II, exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica postsinodal Familiaris consortio, n. 76.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(51) \u00c9tica en las Comunicaciones Sociales, n. 25.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(52) Cf. Solidaridad en el Ciberespacio: Reflexiones sobre Etica e Internet, nn. 10 y 17.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(53) Juan Pablo II, Discurso al Secretario General y al Comit\u00e9 Administrativo de Coordinaci\u00f3n de la ONU, n. 2, 7 de abril de 2000.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(54) Communio et progressio, n. 11.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(55) Juan Pablo II, Mensaje para la XXXV Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, n. 4.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PONTIFICIO CONSEJO PARA LAS COMUNICACIONES SOCIALES LA IGLESIA E INTERNET Contenido 1 INTRODUCCI\u00d3N 2 OPORTUNIDADES Y DESAF\u00cdOS 3 RECOMENDACIONES Y CONCLUSI\u00d3N 4 NOTAS: INTRODUCCI\u00d3N 1. El inter\u00e9s de la Iglesia por Internet es una expresi\u00f3n particular de su antiguo inter\u00e9s por los medios de comunicaci\u00f3n social. Consider\u00e1ndolos como un resultado del proceso hist\u00f3rico cient\u00edfico por &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/iglesia-e-internet\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abIGLESIA E INTERNET\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-25225","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25225","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25225"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25225\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25225"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25225"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25225"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}