{"id":25234,"date":"2016-02-05T17:06:07","date_gmt":"2016-02-05T22:06:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/iglesia-y-medios-de-comunicacion-social-aetatis-novae\/"},"modified":"2016-02-05T17:06:07","modified_gmt":"2016-02-05T22:06:07","slug":"iglesia-y-medios-de-comunicacion-social-aetatis-novae","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/iglesia-y-medios-de-comunicacion-social-aetatis-novae\/","title":{"rendered":"IGLESIA Y MEDIOS DE COMUNICACION SOCIAL: AETATIS NOVAE"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">PONTIFICIO CONSEJO PARA LAS COMUNICACIONES SOCIALES\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">INSTRUCCI\u00d3N PASTORAL<br \/>\nAETATIS NOVAE<br \/>\nSOBRE LAS COMUNICACIONES SOCIALES<br \/>\nEN EL VIG\u00c9SIMO ANIVERSARIO<br \/>\nDE COMMUNIO ET PROGRESSIO\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">INTRODUCCI\u00d3N\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">UNA REVOLUCI\u00d3N EN LAS COMUNICACIONES\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. Con la llegada de una nueva era, las comunicaciones conocen una expansi\u00f3n considerable que influye profundamente en las culturas de todo el mundo. Las revoluciones tecnol\u00f3gicas representan s\u00f3lo un aspecto de este fen\u00f3meno. No hay lugar en el que no se haga sentir el impacto de los medios de comunicaci\u00f3n sobre las actitudes religiosas y morales, los sistemas pol\u00edticos y sociales, la educaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nadie ignora, por ejemplo, el papel de las comunicaciones, que las fronteras geogr\u00e1ficas y pol\u00edticas no han podido detener, en los cambios que se han verificado a lo largo de los a\u00f1os 1989 y 1990, y cuyo alcance hist\u00f3rico ha subrayado el Papa(1).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEl primer are\u00f3pago del tiempo moderno es el mundo de la comunicaci\u00f3n, que est\u00e1 unificando a la humanidad y transform\u00e1ndola -como suele decirse- en una \u00abaldea global\u00bb. Los medios de comunicaci\u00f3n social han alcanzado tal importancia que para muchos son el principal instrumento informativo y formativo, de orientaci\u00f3n e inspiraci\u00f3n para los comportamientos individuales, familiares y sociales(2).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s de un cuarto de siglo despu\u00e9s de la promulgaci\u00f3n del Decreto del Concilio Vaticano II sobre las comunicaciones sociales, Inter mirifica, y dos d\u00e9cadas despu\u00e9s de la Instrucci\u00f3n pastoral Communio et progressio, el Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales desea reflexionar sobre las consecuencias pastorales de esta nueva situaci\u00f3n. Lo hace con el esp\u00edritu de la conclusi\u00f3n de Communio et progressio: \u00abEl Pueblo de Dios, que camina a trav\u00e9s del tiempo construyendo la historia, como protagonista a la vez que destinatario de la comunicaci\u00f3n, fijos en el ma\u00f1ana los ojos confiados y atentos, vislumbra lo que a manos llenas le promete la era espacial reci\u00e9n nacida(3).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estimando que los principios y las ideas de estos documentos conciliares y postconciliares poseen un valor duradero, queremos aplicarlos al contexto nuevo. No pretendemos pronunciar palabras definitivas sobre una situaci\u00f3n compleja, cambiante y en perpetua evoluci\u00f3n, sino solamente procurar un instrumento de trabajo y estimular a los que deben afrontar las consecuencias pastorales de estas nuevas realidades.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. A lo largo de los a\u00f1os que han sucedido a la aparici\u00f3n deInter mirifica y de Communio et Progressio se nos ha habituado a expresiones tales como \u00absociedad de informaci\u00f3n\u00bb, \u00abcultura de los medios de comunicaci\u00f3n\u00bb y \u00abgeneraci\u00f3n de los medios de comunicaci\u00f3n\u00bb. Este tipo de expresi\u00f3n debe ser notado: subraya que lo que saben y piensan los hombres y mujeres de nuestro tiempo est\u00e1 condicionado, en parte, por los medios de comunicaci\u00f3n; la experiencia humana como tal ha llegado a ser una experiencia de los medios de comunicaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las \u00faltimas d\u00e9cadas han sido asimismo el escenario de novedades espectaculares en materia de tecnolog\u00edas de comunicaci\u00f3n. Esto ha implicado tanto una r\u00e1pida evoluci\u00f3n de antiguas tecnolog\u00edas como la aparici\u00f3n de nuevas tecnolog\u00edas de telecomunicaci\u00f3n y comunicaci\u00f3n social, entre las que figuran los sat\u00e9lites, la televisi\u00f3n por cable, las fibras \u00f3pticas, los videocassettes, los discos compactos, la concepci\u00f3n de im\u00e1genes por ordenador y otras t\u00e9cnicas digitales e inform\u00e1ticas. La utilizaci\u00f3n de los nuevos medios de comunicaci\u00f3n ha dado origen a lo que se ha podido llamar \u00abnuevos lenguajes\u00bb y ha suscitado posibilidades ulteriores para la misi\u00f3n de la Iglesia as\u00ed como nuevos problemas pastorales.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. En este contexto animamos a los pastores y al pueblo de Dios a que profundicen el sentido de todo lo que se refiere a las comunicaciones y a los medios de comunicaci\u00f3n y a traducirlo en proyectos concretos y realizables.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abCuando los Padres del Concilio estaban dirigiendo su mirada hacia el futuro e intentaban discernir el contexto en el que la Iglesia estar\u00eda llamada a llevar a cabo su misi\u00f3n, pudieron ver claramente que el progreso y la tecnolog\u00eda ya estaban \u00abtransformando la faz de la tierra\u00bb, e incluso que ya se estaba llegando a la conquista del espacio. Reconocieron, especialmente, que los desarrollos en la tecnolog\u00eda de las comunicaciones con toda probabilidad iban a provocar reacciones en cadena de consecuencias imprevisibles(4).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLejos de insinuar que la Iglesia tendr\u00eda que quedarse al margen o intentar aislarse de la riada de esos acontecimientos, los Padres del Concilio vieron que la Iglesia ten\u00eda que estar dentro del mismo progreso humano, compartiendo las experiencias de la humanidad e intentando entenderlas e interpretarlas a la luz de la fe. Era a los fieles de Dios a quienes correspond\u00eda hacer un uso creativo de los descubrimientos y nuevas tecnolog\u00edas en beneficio de la humanidad y en cumplimiento del designio de Dios sobre el mundo\u00bb&#8230; para \u00abuna utilizaci\u00f3n sabia de las potencialidades de esta \u00abera inform\u00e1tica\u00bb, con el fin de servir a la vocaci\u00f3n humana y trascendente de cada ser humano, y as\u00ed glorificar al Padre de quien viene todo bien(5).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Debemos expresar nuestro reconocimiento hacia todos aquellos que han permitido la constituci\u00f3n de una red de comunicaciones creativa en la Iglesia. A pesar de las dificultades -debidas a los recursos limitados, a los obst\u00e1culos interpuestos a veces a la Iglesia en su acceso a los medios de comunicaci\u00f3n, a la remodelaci\u00f3n constante de la cultura, de los valores y las actitudes que provoca la omnipresencia de los medios de comunicaci\u00f3n- se ha hecho ya mucho y se contin\u00faa haciendo. Los obispos, los cl\u00e9rigos, los religiosos y los laicos que se consagran a este apostolado capital merecen la gratitud de todos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n tenemos que expresar nuestra satisfacci\u00f3n en lo que respecta a todos los esfuerzos positivos de colaboraci\u00f3n ecum\u00e9nica en el \u00e1mbito de los medios de comunicaci\u00f3n, en el que est\u00e1n implicados los cat\u00f3licos y sus hermanos y hermanas de otras Iglesias y comunidades eclesiales, as\u00ed como de cooperaci\u00f3n interreligiosa con hermanos y hermanas de otras grandes religiones. No s\u00f3lo ello es deseable sino que \u00abempe\u00f1a a los cristianos a unirse m\u00e1s profundamente en su acci\u00f3n comunicativa y a concertarse m\u00e1s directamente con las otras religiones de la humanidad, respecto a su presencia com\u00fan en el seno de las comunicaciones\u00bb(6).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">I\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">CONTEXTO DE LAS COMUNICACIONES SOCIALES\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A. Contexto cultural y social\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. El cambio que hoy se ha producido en las comunicaciones supone, m\u00e1s que una simple revoluci\u00f3n t\u00e9cnica, la completa transformaci\u00f3n de aquello a trav\u00e9s de lo cual la humanidad capta el mundo que le rodea y que la percepci\u00f3n verifica y expresa. El constante ofrecimiento de im\u00e1genes e ideas as\u00ed como su r\u00e1pida transmisi\u00f3n, realizada de un continente a otro, tienen consecuencias, positivas y negativas al mismo tiempo, sobre el desarrollo psicol\u00f3gico, moral y social de las personas, la estructura y el funcionamiento de las sociedades, el intercambio de una cultura con otra, la percepci\u00f3n y la transmisi\u00f3n de los valores, las ideas del mundo, las ideolog\u00edas y las convicciones religiosas. La revoluci\u00f3n de las comunicaciones afecta incluso a la percepci\u00f3n que se puede tener de la Iglesia y contribuye a formar sus propias estructuras y funcionamiento.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo esto tiene importantes consecuencias pastorales. En efecto, se puede recurrir a los medios de comunicaci\u00f3n tanto para proclamar el Evangelio como para alejarlo del coraz\u00f3n del hombre. El entramado cada vez m\u00e1s estrecho de los medios de comunicaci\u00f3n con la vida cotidiana influye en la comprensi\u00f3n que pueda tenerse del sentido de la vida.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los medios de comunicaci\u00f3n tienen la capacidad de pesar no s\u00f3lo sobre los modos de pensar, sino tambi\u00e9n sobre los contenidos del pensamiento. Para muchas personas la realidad corresponde a lo que los medios de comunicaci\u00f3n definen como tal; lo que los medios de comunicaci\u00f3n no reconocen expl\u00edcitamente parece insignificante. El silencio puede, as\u00ed, hallarse impuesto de hecho a los individuos o a los grupos ignorados por los medios de comunicaci\u00f3n; la voz del Evangelio puede, tambi\u00e9n, ella, encontrarse reducida al silencio sin ser apagada totalmente. Por ello es importante que los cristianos sean capaces de suministrar una informaci\u00f3n que \u00abcree las noticias\u00bb, dando la palabra a los que est\u00e1n privados de ella.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El poder que tienen los medios de comunicaci\u00f3n de fortalecer o de destruir las referencias tradicionales en materia de religi\u00f3n, de cultura y de familia subraya bien la pertinente actualidad de las palabras del Concilio: \u00abPara el recto empleo de estos medios es totalmente necesario que todos los que los usan conozcan y lleven a la pr\u00e1ctica fielmente en este campo las normas del orden moral(7).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">B. Contexto pol\u00edtico y econ\u00f3mico\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5. Las estructuras econ\u00f3micas de las naciones dependen de los sistemas de comunicaciones contempor\u00e1neas. Generalmente se considera necesario para el desarrollo econ\u00f3mico y pol\u00edtico que el Estado invierta en una infraestructura eficaz de comunicaciones. El aumento de costo de esta inversi\u00f3n ha constituido, por otra parte, un factor de capital importancia que ha llevado a los gobiernos de numerosos pa\u00edses a adoptar pol\u00edticas que miran a aumentar la concurrencia. Especialmente por esta raz\u00f3n en muchos casos los sistemas p\u00fablicos de telecomunicaciones y de difusi\u00f3n han sido sometidos a pol\u00edticas de falta de normativa y de privatizaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Del mismo modo que el mal uso del servicio p\u00fablico puede llevar a la manipulaci\u00f3n ideol\u00f3gica y pol\u00edtica, as\u00ed, la comercializaci\u00f3n no reglamentada y la privatizaci\u00f3n de la difusi\u00f3n tiene profundas consecuencias. En la pr\u00e1ctica, y frecuentemente de forma oficial, la responsabilidad p\u00fablica del uso de las ondas est\u00e1 infravalorada. Se tiende a evaluar su \u00e9xito en funci\u00f3n del beneficio y no del servicio. Los motivos de beneficio y los intereses de los anunciantes ejercen una influencia anormal sobre el contenido de los medios de comunicaci\u00f3n: se prefiere la popularidad a la calidad y uno se alinea en el m\u00ednimo com\u00fan denominador. Los anunciantes, traspasando su leg\u00edtimo papel, que consiste en identificar las verdaderas necesidades y responder a ellas, empujados por motivos mercantiles, se esfuerzan por crear necesidades y modelos artificiales de consumo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las presiones comerciales se ejercen igualmente m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras nacionales con perjuicio para ciertos pueblos y su cultura. Ante el aumento de la competencia y la necesidad de encontrar nuevos mercados, las empresas de comunicaciones revisten un car\u00e1cter cada vez m\u00e1s \u00abmultinacional\u00bb; la carencia de recursos locales de producci\u00f3n provoca al mismo tiempo que algunos pa\u00edses dependan cada vez m\u00e1s de naciones extranjeras. As\u00ed es como la producci\u00f3n de ciertos medios de comunicaci\u00f3n populares, caracter\u00edsticos de una cultura, se difunden en otra, frecuentemente con detrimento de formas art\u00edsticas y de medios de comunicaci\u00f3n que se encuentran en ellas y de los valores que contienen.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La soluci\u00f3n de los problemas nacidos de esta comercializaci\u00f3n y de esta privatizaci\u00f3n no reglamentadas no siempre reside en un control del Estado sobre los medios de comunicaci\u00f3n, sino en una reglamentaci\u00f3n m\u00e1s importante, conforme a las normas del servicio p\u00fablico, as\u00ed como en una responsabilidad p\u00fablica mayor. Hay que destacar, a este respecto, que si los causes jur\u00eddicos y pol\u00edticos en los que funcionan los medios de comunicaci\u00f3n de ciertos pa\u00edses est\u00e1n actualmente en franca mejora, hay otros lugares en los que la intervenci\u00f3n gubernamental es un instrumento de opresi\u00f3n y de exclusi\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">II\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">TAREA DE LAS COMUNICACIONES\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6. Communio et progressio se basa en una presentaci\u00f3n de las comunicaciones como una v\u00eda hacia la comuni\u00f3n. El texto declara que la comunicaci\u00f3n, \u00abm\u00e1s que la sola manifestaci\u00f3n de ideas o expresi\u00f3n de sentimientos\u00bb, es \u00abuna entrega de s\u00ed mismo por amor(8). La comunicaci\u00f3n en este sentido, es el reflejo de la comuni\u00f3n eclesial y puede contribuir a ella.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La comunicaci\u00f3n de la verdad puede tener realmente una potencia redentora que brota de la persona de Cristo. \u00c9l es el Verbo de Dios hecho carne y la imagen del Dios invisible. En \u00c9l y por \u00c9l la vida de Dios se comunica a la humanidad por la acci\u00f3n del Esp\u00edritu. \u00abPorque lo invisible de Dios, desde la creaci\u00f3n del mundo, se deja ver a la inteligencia a trav\u00e9s de sus obras: su poder eterno y su divinidad(9). Se puede tambi\u00e9n citar el vers\u00edculo siguiente: \u00abY la Palabra se hizo carne y puso su morad entre nosotros, y hemos contemplado su gloria, gloria que recibe del Padre como Hijo \u00fanico, lleno de gracia y de verdad(10).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios se comunica definitivamente en el Verbo hecho carne. La palabra se hace liberadora y redentora para toda la humanidad en la predicaci\u00f3n y en la acci\u00f3n de Jes\u00fas. Este acto de amor por el que Dios se revela, asociado a la respuesta de fe de la humanidad, engendra un di\u00e1logo profundo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La historia humana y el conjunto de relaciones entre los hombres se desarrollan en el marco de esta comunicaci\u00f3n de Dios en Cristo. La historia misma est\u00e1 destinada a convertirse en un tipo de palabra de Dios y la vocaci\u00f3n del hombre consiste en contribuir a ella, de forma creadora, viviendo esta comunicaci\u00f3n constante e ilimitada del amor reconciliador de Dios. Estamos llamados a traducir esto en palabras de esperanza y en actos de amor, es decir, mediante nuestro modo de vida. En consecuencia, la comunicaci\u00f3n debe situarse en el coraz\u00f3n de la comunidad eclesial.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cristo es a la vez el contenido y la fuente de lo que la Iglesia comunica cuando proclama el Evangelio. La Iglesia no es otra cosa que el \u00abcuerpo m\u00edstico de Cristo y plenitud misteriosa de Cristo glorificado, \u00ab\u00c9l llena todas las cosas\u00bb(11). Por tanto, nos movemos en la Iglesia, por la palabra y los sacramentos, hacia la esperanza de unidad definitiva donde \u00abDios ser\u00e1 todo en todos(12).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A. Los medios de comunicaci\u00f3n social al servicio de las personas y de las culturas\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7. Paralelamente a todo el bien que hacen y que son capaces de hacer, los medios de comunicaci\u00f3n \u00abpueden ser a la vez eficaces instrumentos de unidad y comprensi\u00f3n mutua y transmisores de una visi\u00f3n deformada de la vida, de la familia, de la religi\u00f3n y de la moralidad -seg\u00fan una interpretaci\u00f3n que no respeta la aut\u00e9ntica dignidad ni el destino de la persona humana(13). Es necesario que los medios de comunicaci\u00f3n respeten y participen en el desarrollo integral de la persona que comprende \u00abla dimensi\u00f3n cultural, trascendente y religiosa del hombre y de la sociedad(14).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La fuente de determinados problemas individuales y sociales reside tambi\u00e9n en el progresivo uso de los medios de comunicaci\u00f3n en sustituci\u00f3n de las relaciones interpersonales y en la considerable dedicaci\u00f3n prestada a los personajes de ficci\u00f3n que presentan esos medios. Los medios de comunicaci\u00f3n no pueden reemplazar el contacto personal inmediato ni tampoco las relaciones entre los miembros de una familia o entre amigos. Sin embargo, s\u00ed que pueden contribuir a la soluci\u00f3n de esta dificultad -mediante grupos de discusi\u00f3n, debates sobre las pel\u00edculas o las emisiones- estimulando la comunicaci\u00f3n interpersonal, en vez de reemplazarla.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">B. Los medios de comunicaci\u00f3n al servicio del di\u00e1logo con el mundo actual\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">8. El Concilio Vaticano II ha subrayado que \u00abel Pueblo de Dios&#8230; procura discernir en los acontecimientos, exigencias y deseos, de los cuales participa juntamente con sus contempor\u00e1neos, los signos verdaderos de la presencia o de los planes de Dios(15). Quienes proclaman la Palabra de Dios tienen el deber de tomar en consideraci\u00f3n e intentar comprender las \u00abpalabras\u00bb de los diferentes pueblos y culturas, no s\u00f3lo para dejarse instruir por ellos, sino tambi\u00e9n para ayudarles a reconocer y aceptar esa Palabra de Dios(16). Por tanto, la Iglesia debe mantener una presencia activa y atenta hacia el mundo, con el fin de nutrir a la comunidad y de ayudar a quienes buscan soluciones aceptables a los problemas personales y sociales.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s de ello, si la Iglesia ha de comunicar su mensaje, adapt\u00e1ndolo a cada \u00e9poca y tambi\u00e9n a las particulares culturas de las diferentes naciones y pueblos, hoy en d\u00eda debe hacerlo de forma especial con la cultura de los nuevos medios de comunicaci\u00f3n(17). He ah\u00ed una condici\u00f3n fundamental si se quiere dar una respuesta a una de las preocupaciones esenciales del Concilio Vaticano II: \u00abque todos los hombres, que hoy est\u00e1n m\u00e1s \u00edntimamente unidos por m\u00faltiples v\u00ednculos sociales, t\u00e9cnicos y culturales, consigan tambi\u00e9n la unidad completa en Cristo(18). Juzgando el importante papel que pueden desempe\u00f1ar los medios de comunicaci\u00f3n en sus esfuerzos por favorecer esta unidad, la Iglesia los mira como logrados \u00abpor providente designio de Dios\u00bb para el desarrollo de las comunicaciones y la comuni\u00f3n entre los hombres mientras dura su peregrinaci\u00f3n sobre la tierra(19).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Iglesia, que trata de dialogar con el mundo moderno, desea poder entablar un di\u00e1logo honesto y respetuoso con los responsables de los medios de comunicaci\u00f3n. Este di\u00e1logo implica que la Iglesia se esfuerce en comprender los medios de comunicaci\u00f3n -sus objetivos, sus estructuras internas y sus modalidades- y que sostenga y anime a los que trabajan en ellos. Bas\u00e1ndose en esta comprensi\u00f3n y este apoyo, se pueden hacer propuestas significativas con vistas a la eliminaci\u00f3n de los obst\u00e1culos que se oponen al progreso humano y a la proclamaci\u00f3n del Evangelio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un di\u00e1logo de este tipo necesita que la Iglesia se preocupe activamente de los medios de comunicaci\u00f3n profanos, y especialmente de la elaboraci\u00f3n de la pol\u00edtica que les concierne. Los cristianos tienen el deber de hacer o\u00edr su voz en el seno de todos los medios de comunicaci\u00f3n. Su tarea no se limita a la transmisi\u00f3n de noticias eclesi\u00e1sticas. Por otro lado, este di\u00e1logo requiere que la Iglesia sostenga a los profesionales de los medios de comunicaci\u00f3n, que elabore una antropolog\u00eda y una verdadera teolog\u00eda de la comunicaci\u00f3n, a fin de que la misma teolog\u00eda se haga m\u00e1s comunicativa, m\u00e1s eficaz para revelar los valores evang\u00e9licos y aplicarlos a las realidades contempor\u00e1neas de la condici\u00f3n humana; adem\u00e1s, es necesario que los responsables de la Iglesia y los agentes pastorales respondan con buena voluntad y prudencia a las demandas de los medios de comunicaci\u00f3n, tratando de establecer con ellos relaciones de confianza y de respeto mutuo, fundadas sobre valores comunes con los que no comparten nuestra fe.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">C. Los medios de comunicaci\u00f3n al servicio de la comunidad humana y del progreso social\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">9. Las comunicaciones que se hacen en la Iglesia y por la Iglesia consisten esencialmente en el anuncio de la Buena Nueva de Jesucristo. Es la proclamaci\u00f3n del Evangelio como palabra prof\u00e9tica y liberadora dirigida a los hombres y a las mujeres de nuestro tiempo; es el testimonio dado de la verdad divina y el destino trascendente de la persona humana, frente a una secularizaci\u00f3n radical; es ponerse de parte de la justicia, en solidaridad con todos los creyentes, al servicio de la comuni\u00f3n de los pueblos, las naciones y las culturas, frente a los conflictos y las divisiones.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este sentido que la Iglesia da a las comunicaciones ilumina de forma excepcional los medios de comunicaci\u00f3n y el papel que \u00e9stos han de jugar, de acuerdo con el plan providencial de Dios, en la promoci\u00f3n del desarrollo de las personas y de las sociedades humanas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">D. Los medios de comunicaci\u00f3n al servicio de la comuni\u00f3n eclesial\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">10. A todo lo que se acaba de decir, conviene a\u00f1adir la llamada importante del derecho al di\u00e1logo y a la informaci\u00f3n en el seno de la Iglesia, tal como lo afirma Communio et progressio(20), as\u00ed como la necesidad de proseguir en la b\u00fasqueda de medios eficaces que favorezcan y protejan este derecho, especialmente mediante una utilizaci\u00f3n responsable de los medios de comunicaci\u00f3n. Pensamos, entre otras cosas, en las afirmaciones del C\u00f3digo de Derecho Can\u00f3nico seg\u00fan las cuales los fieles, salvando siempre la debida obediencia, \u00abtienen la facultad de manifestar a los Pastores de la Iglesia sus necesidades, principalmente las espirituales, y sus deseos(21) y, en funci\u00f3n de su conocimiento, competencia y prestigio, estos fieles tienen tambi\u00e9n \u00abel derecho, y a veces incluso el deber\u00bb, de expresar a sus pastores su opini\u00f3n sobre las cuestiones que conciernen al bien de la Iglesia(22).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Existe ah\u00ed un medio para mantener y reforzar la credibilidad y la eficacia de la Iglesia. M\u00e1s importante todav\u00eda, esto podr\u00eda ser una forma concreta de llevar a la pr\u00e1ctica el car\u00e1cter de \u00abcomuni\u00f3n\u00bb de la Iglesia, que se fundamenta en la comuni\u00f3n \u00edntima de la Trinidad, de la que la Iglesia es reflejo. Entre los miembros de esta comunidad que constituye la Iglesia, existe una igualdad b\u00e1sica de dignidad y de misi\u00f3n, proveniente del bautismo y que est\u00e1 en la base de la estructura jer\u00e1rquica y de la diversidad de tareas y de funciones. Esta igualdad se expresar\u00e1 en la participaci\u00f3n honrada y respetuosa de la informaci\u00f3n y de las opiniones.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En caso de desacuerdo, es importante saber que \u00abno es ejerciendo una presi\u00f3n sobre la opini\u00f3n p\u00fablica como se contribuye a la clarificaci\u00f3n de los problemas doctrinales y se sirve a la verdad(23). Efectivamente, \u00ablas opiniones de los fieles no pueden pura y simplemente identificarse con el \u00absensus fidei\u00bb(24).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfPor qu\u00e9 insiste la Iglesia en el derecho de todos a tener una informaci\u00f3n correcta, en su propio derecho a proclamar la aut\u00e9ntica verdad del Evangelio y en la responsabilidad que tienen sus pastores de comunicar la verdad y de formar a los fieles para que hagan lo mismo? Porque la comunicaci\u00f3n, en la Iglesia, se entiende a partir de la comunicaci\u00f3n que hace de s\u00ed mismo el Verbo de Dios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">E. Los medios de comunicaci\u00f3n al servicio de una nueva evangelizaci\u00f3n\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">11. Adem\u00e1s de los medios tradicionales en vigor, como el testimonio de vida, la catequesis, el contacto personal, la piedad popular, la liturgia y otras celebraciones similares, la utilizaci\u00f3n de los medios de comunicaci\u00f3n se ha hecho esencial para la evangelizaci\u00f3n y la catequesis. Ciertamente \u00abla Iglesia se sentir\u00eda culpable ante Dios si no empleara esos poderosos medios, que la inteligencia humana perfecciona cada vez m\u00e1s(25). Los medios de comunicaci\u00f3n social pueden y deben ser los instrumentos al servicio del programa de reevangelizaci\u00f3n y de nueva evangelizaci\u00f3n de la Iglesia en el mundo contempor\u00e1neo. Con vistas a la nueva evangelizaci\u00f3n, habr\u00e1 que dar una particular atenci\u00f3n al impacto audiovisual, central en las comunicaciones, seg\u00fan el adagio \u00abver, juzgar, actuar\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y, sin embargo, es muy importante, para la actitud que la Iglesia debe adoptar respecto a los medios de comunicaci\u00f3n social y la cultura que ellos contribuyen a elaborar, tener siempre presente en el esp\u00edritu que \u00abno basta usarlos para difundir el mensaje cristiano y el Magisterio de la Iglesia, sino que conviene integrar el mensaje mismo en esta \u00abnueva cultura\u00bb creada por la comunicaci\u00f3n moderna&#8230; con nuevos lenguajes, nuevas t\u00e9cnicas, nuevos comportamientos sicol\u00f3gicos(26). La evangelizaci\u00f3n actual deber\u00eda encontrar recursos en la presencia activa y abierta de la Iglesia en el seno del mundo de las comunicaciones.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">III\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">RETOS ACTUALES\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A. Necesidad de una evaluaci\u00f3n cr\u00edtica\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">12. Si la Iglesia adopta una actitud positiva y abierta hacia los medios de comunicaci\u00f3n, tratando de penetrar en la nueva cultura creada por las comunicaciones modernas con el fin de evangelizar, es necesario que proponga tambi\u00e9n una evaluaci\u00f3n cr\u00edtica de los medios de comunicaci\u00f3n y de su impacto sobre la cultura.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como se ha dicho en tantas ocasiones, la tecnolog\u00eda de las comunicaciones constituye una maravillosa expresi\u00f3n del genio humano, del que los medios de comunicaci\u00f3n aprovechan considerablemente a la sociedad. Sin embargo, como tambi\u00e9n se ha subrayado, la aplicaci\u00f3n de la tecnolog\u00eda de las comunicaciones no se ha hecho bien del todo y todos sabemos que su utilizaci\u00f3n adecuada necesita valores sanos y elecciones prudentes por parte de las personas, del sector privado, de los gobiernos y del conjunto de la sociedad. La Iglesia no pretende dictar estas decisiones y estas elecciones, sino que trata de proporcionar una verdadera ayuda, indicando los criterios \u00e9ticos y morales aplicables a este campo, criterios que se encontrar\u00e1n en los valores a la vez humanos y cristianos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">B. Solidaridad y desarrollo integral\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">13. En la situaci\u00f3n actual, ocurre que los medios de comunicaci\u00f3n exacerban los obst\u00e1culos individuales y sociales que impiden la solidaridad y el desarrollo integral de la persona humana. Estos obst\u00e1culos son especialmente el secularismo, el consumismo, el materialismo, la deshumanizaci\u00f3n y la ausencia de inter\u00e9s por la suerte de los pobres y los marginados(27).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta situaci\u00f3n, la Iglesia, que reconoce en los instrumentos de comunicaci\u00f3n social \u00abactualmente el camino privilegiado para la creaci\u00f3n y para la transmisi\u00f3n de la cultura(28), considera un deber proponer una formaci\u00f3n a los profesionales de las comunicaciones sociales y al p\u00fablico para que miren los medios de comunicaci\u00f3n social como un \u00absentido cr\u00edtico animado por la pasi\u00f3n por verdad\u00bb; juzga tambi\u00e9n que es deber suyo realizar una \u00ablabor de defensa de la libertad, del respeto de la dignidad personal, de la elevaci\u00f3n de la aut\u00e9ntica cultura de los pueblos, mediante el rechazo firme y valiente de toda forma de monopolio y manipulaci\u00f3n(29).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">C. Pol\u00edticas y estructuras\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">14. Es evidente que determinados problemas son el fruto de determinadas pol\u00edticas y estructuras de los medios de comunicaci\u00f3n: citemos, s\u00f3lo a t\u00edtulo de ejemplo, el hecho de que ciertos grupos o clases ven c\u00f3mo se les impide el acceso a los medios de comunicaci\u00f3n, la reducci\u00f3n sistem\u00e1tica del derecho fundamental a la informaci\u00f3n en ciertos lugares, la extensi\u00f3n de la autoridad que determinados grupos econ\u00f3micos, sociales y pol\u00edticos ejercen sobre los medios de comunicaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo ello es contrario a los objetivos fundamentales y a la misma naturaleza de los medios de comunicaci\u00f3n, cuyo papel social espec\u00edfico y necesario es contribuir a garantizar el derecho del hombre a la informaci\u00f3n, promover la justicia en la b\u00fasqueda del bien com\u00fan y ayudar a las personas, grupos y pueblos en su b\u00fasqueda de la verdad. Los medios de comunicaci\u00f3n ejercen estas funciones capitales cuando favorecen el intercambio de ideas y de informaciones entre todas las clases y los sectores de la sociedad y cuando ofrecen a todas las opiniones responsables la oportunidad de hacerse o\u00edr.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">D. Defensa del derecho a la informaci\u00f3n y a las comunicaciones\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">15. No se puede aceptar que el ejercicio de la libertad de comunicaci\u00f3n dependa de la fortuna, de la educaci\u00f3n o del poder pol\u00edtico. El derecho a la comunicaci\u00f3n pertenece a todos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto requiere especiales esfuerzos nacionales e internacionales, no s\u00f3lo para otorgar a los pobres y a los menos pudientes el acceso a la informaci\u00f3n que necesitan para su desarrollo individual y social, sino tambi\u00e9n para hacer realidad que ellos mismos tengan un papel efectivo y responsable en la decisi\u00f3n de los contenidos de los medios de comunicaci\u00f3n y en la determinaci\u00f3n de las estructuras y de las pol\u00edticas de sus instituciones nacionales de comunicaciones.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">All\u00ed donde las estructuras jur\u00eddicas y pol\u00edticas favorecen el dominio de los medios de comunicaci\u00f3n por parte de grupos de presi\u00f3n, la Iglesia debe insistir en el respeto del derecho a la comunicaci\u00f3n, y especialmente sobre su propio derecho al acceso a los medios de comunicaci\u00f3n, sin olvidar la b\u00fasqueda de otros modelos de comunicaciones para sus propios miembros y para el conjunto de la poblaci\u00f3n. Por otra parte, el derecho a la comunicaci\u00f3n forma parte del derecho a la libertad religiosa, el cual no deber\u00eda estar limitado a la libertad del culto.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">IV\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">PRIORIDADES PASTORALES Y MEDIOS DE RESPUESTA\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A. Defensa de las culturas humanas\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">16. Conociendo la situaci\u00f3n existente en tantos lugares, la sensibilidad por los derechos y los intereses de las personas frecuentemente puede incitar a la Iglesia promover otros medios de comunicaci\u00f3n. En el campo de la evangelizaci\u00f3n y la catequesis, la Iglesia deber\u00e1 tomar medidas a menudo para preservar y favorecer los \u00abmedios de comunicaci\u00f3n populares\u00bb y otras formas tradicionales de expresi\u00f3n, reconociendo que, en determinadas sociedades, pueden ser m\u00e1s eficaces para la difusi\u00f3n del Evangelio que los medios de comunicaci\u00f3n m\u00e1s modernos, porque permiten una participaci\u00f3n personal mayor y alcanzan niveles m\u00e1s profundos de sensibilidad humana y de motivaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La omnipresencia de los medios de comunicaci\u00f3n en el mundo contempor\u00e1neo no disminuye en nada la importancia de otros medios de comunicaci\u00f3n que permiten a las personas comprometerse activamente en la producci\u00f3n e incluso en la concepci\u00f3n de las comunicaciones. Los medios de comunicaci\u00f3n tradicionales y populares no s\u00f3lo representan un importante cauce de expresi\u00f3n de la cultura local, sino que tambi\u00e9n permiten el desarrollo de una competencia en la creaci\u00f3n y en la utilizaci\u00f3n de los medios de comunicaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n consideramos de manera positiva el deseo de numerosos pueblos y grupos humanos de disponer de sistemas de comunicaci\u00f3n y de informaci\u00f3n m\u00e1s justos y equitativos, a fin de preservarse de la dominaci\u00f3n y de la manipulaci\u00f3n, provenientes del extranjero o de sus compatriotas. Los pa\u00edses en v\u00edas de desarrollo tienen este miedo con respecto a los pa\u00edses desarrollados; las minor\u00edas de ciertas naciones, desarrolladas o en v\u00edas de desarrollo, comparten esta misma preocupaci\u00f3n. Sea cual fuere la situaci\u00f3n, es preciso que los ciudadanos puedan tomar parte activa, aut\u00f3noma y responsable en las comunicaciones, pues, influyen, de muchas formas, en sus condiciones de vida.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">B. Desarrollo y promoci\u00f3n de los medios de comunicaci\u00f3n de la Iglesia\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">17. La Iglesia, al mismo tiempo que contin\u00faa empe\u00f1\u00e1ndose de diverso modo en el campo de las comunicaciones y de los medios de comunicaci\u00f3n, a pesar de las numerosas dificultades encontradas, debe seguir desarrollando, manteniendo y favoreciendo sus propios instrumentos y programas cat\u00f3licos de comunicaciones. Estos abarcan la prensa cat\u00f3lica y las editoriales cat\u00f3licas, la radio y la televisi\u00f3n cat\u00f3licas, las oficinas de informaci\u00f3n y relaciones p\u00fablicas, institutos para la formaci\u00f3n y la pr\u00e1ctica en los medios de comunicaci\u00f3n, la investigaci\u00f3n sobre la informaci\u00f3n, organizaciones vinculadas a la Iglesia para los profesionales de las comunicaciones, especialmente las organizaciones cat\u00f3licas internacionales de comunicaciones, cuyos miembros pueden ser colaboradores valiosos y competentes de las Conferencias episcopales y de los diferentes obispos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El trabajo de los medios de comunicaci\u00f3n cat\u00f3licos no es s\u00f3lo una actividad suplementaria y a\u00f1adida a las dem\u00e1s de la Iglesia: ciertamente las comunicaciones sociales tienen que desempe\u00f1ar un papel en todos los aspectos de la misi\u00f3n de la Iglesia. Por ello, no hay que contentarse con tener un plan pastoral de comunicaciones, sino que es preciso que las comunicaciones formen parte integrante de todo plan pastoral, ya que ellas tienen una contribuci\u00f3n que dar a todo apostolado, ministerio o programa.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">C. Formaci\u00f3n de los comunicadores cristianos\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">18. La educaci\u00f3n y la formaci\u00f3n para las comunicaciones sociales deben formar parte integrante de la formaci\u00f3n de los agentes de pastoral y de los sacerdotes(30). Varios elementos y diversos aspectos son necesarios en esta formaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el mundo actual, tan fuertemente influido por los medios de comunicaci\u00f3n, es preciso, por ejemplo, que el personal de la Iglesia tenga al menos una buena visi\u00f3n de conjunto del impacto que las nuevas tecnolog\u00edas de la informaci\u00f3n y los nuevos medios de comunicaci\u00f3n ejercen sobre las personas y la sociedad. Tambi\u00e9n los agentes pastorales deben estar dispuestos a dispensar su ministerio tanto a los que son \u00abricos en informaci\u00f3n\u00bb como a los que son \u00abpobres en informaci\u00f3n\u00bb. Hace falta que sepan invitar al di\u00e1logo, evitando un estilo de comunicaciones susceptible de sugerir la dominaci\u00f3n, la manipulaci\u00f3n o el provecho personal. Por lo que se refiere a los que est\u00e1n m\u00e1s comprometidos en el trabajo de los medios de comunicaci\u00f3n al servicio de la Iglesia, es preciso que adquieran las competencias profesionales necesarias en esta materia, as\u00ed como una formaci\u00f3n doctrinal y espiritual.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">D. Pastoral de los profesionales de las comunicaciones\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">19. El trabajo en los medios de comunicaci\u00f3n supone presiones psicol\u00f3gicas y dilemas \u00e9ticos especiales. Cuando se considera la importancia del papel que desempe\u00f1an los medios de comunicaci\u00f3n en la formaci\u00f3n de la cultura contempor\u00e1nea y en la configuraci\u00f3n de la vida de innumerables personas y sociedades enteras, parece esencial que quienes son profesionales de los medios de comunicaci\u00f3n profanos y en las industrias de las comunicaciones consideren sus responsabilidades con un ideal profundo y con la voluntad de servir a la humanidad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto conlleva para la Iglesia su parte de responsabilidad: es preciso que elabore y proponga programas pastorales que respondan con precisi\u00f3n a las condiciones particulares de trabajo y a los desaf\u00edos \u00e9ticos a los que se enfrentan los profesionales de las comunicaciones. De hecho, estos programas pastorales deber\u00e1n comportar una formaci\u00f3n permanente que pueda ayudar a estos hombres y mujeres -muchos de los cuales desean sinceramente saber y practicar lo que es justo en el plano \u00e9tico y moral- a estar cada vez m\u00e1s imbuidos por los criterios morales, en su vida tanto profesional como privada.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">V\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">NECESIDAD DE UNA PLANIFICACI\u00d3N PASTORAL\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A. Responsabilidades de los obispos\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">20. Reconociendo el valor, e incluso la urgencia, de las llamadas que surgen del mundo de las comunicaciones, los obispos y las personas encargadas de decidir el reparto de los recursos en la Iglesia, que son limitados tanto en el plano humano como en el material, deber\u00e1n esforzarse por conceder una adecuada prioridad a este campo, teniendo en cuenta las circunstancias propias de su naci\u00f3n, de su regi\u00f3n o de su di\u00f3cesis.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Puede ser que esta necesidad se haga sentir de forma m\u00e1s aguda en el presente que en el pasado, precisamente porque, al menos en parte, el gran \u00abare\u00f3pago\u00bb del tiempo moderno, el mundo de la comunicaci\u00f3n, ha estado m\u00e1s o menos olvidado por la Iglesia hasta ahora(31). As\u00ed lo ha se\u00f1alado el Santo Padre: \u00abGeneralmente se privilegian otros instrumentos para el anuncio evang\u00e9lico y para la formaci\u00f3n cristiana, mientras los medios de comunicaci\u00f3n social se dejan a la iniciativa de individuos o de peque\u00f1os grupos, y entran en la programaci\u00f3n pastoral s\u00f3lo a nivel secundario(32). Esta situaci\u00f3n reclama una serie de correcciones.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">B. Necesidad de un plan pastoral sobre medios de comunicaci\u00f3n social\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">21. Recomendamos particularmente que las di\u00f3cesis y las Conferencias o asambleas episcopales procuren que la problem\u00e1tica de los medios de comunicaci\u00f3n social sea abordada en todos sus planes pastorales. Conviene que redacten planes pastorales dirigidos especialmente a los medios de comunicaci\u00f3n social, o que examinen y actualicen los planes ya existentes, para que se mantenga un proceso permanente de revisi\u00f3n y puesta al d\u00eda. Para esto los obispos deber\u00e1n buscar la colaboraci\u00f3n de profesionales de medios de comunicaci\u00f3n, que trabajen en instituciones civiles u organismos eclesiales ligados al \u00e1mbito de las comunicaciones, incluidos especialmente los organismos internacionales y nacionales de cine, radio, televisi\u00f3n y prensa.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algunas Conferencias episcopales se han servido ya de planes pastorales que describen concretamente las necesidades existentes y los posibles objetivos, y que alientan la coordinaci\u00f3n de esfuerzos. Los resultados del estudio, as\u00ed como de las evaluaciones y consultas que han permitido la redacci\u00f3n de estos documentos, podr\u00edan y deber\u00edan circular en todos los niveles eclesiales, ya que suministran datos \u00fatiles para la pastoral. De este modo planes realistas y pr\u00e1cticos pueden adaptarse a las necesidades de las Iglesias locales. Los mismos deber\u00edan revisarse y adaptarse permanentemente en funci\u00f3n de la evoluci\u00f3n de las necesidades.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Terminamos este documento facilitando elementos para un plan pastoral y sugiriendo cuestiones que podr\u00edan tratarse en cartas pastorales o declaraciones episcopales tanto nacionales como locales. Estos elementos han sido propuestos por Conferencias episcopales o por profesionales de los medios de comunicaci\u00f3n social.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">CONCLUSI\u00d3N\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">22. Reiteramos que \u00abla Iglesia ve los medios de comunicaci\u00f3n social como \u00abdones de Dios\u00bb, ya que, seg\u00fan designio de la divina Providencia, unen fraternalmente a los hombres para que colaboren as\u00ed con su voluntad salvadora(33). As\u00ed como el Esp\u00edritu ayud\u00f3 a los antiguos profetas a descifrar el plan de Dios a trav\u00e9s de los signos de su tiempo, hoy ayuda a la Iglesia a interpretar los signos de nuestro tiempo y a realizar su misi\u00f3n prof\u00e9tica que conlleva el estudio, la evaluaci\u00f3n y el recto uso de las tecnolog\u00edas y medios de comunicaci\u00f3n, que han llegado a ser fundamentales.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">ANEXO\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">ELEMENTOS DE UN PLAN PASTORAL DE COMUNICACIONES\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">23. La situaci\u00f3n de los medios de comunicaci\u00f3n y las posibilidades ofrecidas a la Iglesia en el campo de las comunicaciones difieren de una naci\u00f3n a otra, incluso de una di\u00f3cesis a otra dentro de un mismo pa\u00eds. De ello se derivan naturalmente diferencias en la actitud que la Iglesia ha de adoptar, seg\u00fan los lugares, acerca de los medios de comunicaci\u00f3n y la cultura que contribuyen a forjar, y las diversidades de sus planes y modos de participaci\u00f3n de acuerdo con las situaciones locales.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cada Conferencia episcopal y cada di\u00f3cesis deben elaborar un plan pastoral completo sobre las comunicaciones, preferentemente consultando tanto a representantes de organismos cat\u00f3licos internacionales y nacionales de medios de comunicaci\u00f3n social como a profesionales de medios locales. Adem\u00e1s, ser\u00eda necesario que en los otros planes pastorales, incluidos los que conciernen al servicio social, a la educaci\u00f3n y a la evangelizaci\u00f3n, se tenga en cuenta, en su elaboraci\u00f3n y realizaci\u00f3n, lo que afecta a las comunicaciones sociales. Varias Conferencias episcopales y di\u00f3cesis ya han desarrollado tales planes, identificando en los mismos necesidades referidas a las comunicaciones sociales, definiendo objetivos, efectuando previsiones de financiaci\u00f3n realistas y coordinando los distintos esfuerzos llevados a cabo en esta \u00e1rea.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Proponemos las siguientes directrices para ayudar a los que tengan que elaborar estos planes pastorales o se encarguen de actualizar los existentes.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Directrices para la elaboraci\u00f3n de planes pastoralesde medios de comunicaci\u00f3n social en una di\u00f3cesis, Conferencia episcopal o S\u00ednodo patriarcal\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">24. Un plan pastoral de comunicaciones deber\u00eda contener los siguientes elementos:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">a) una presentaci\u00f3n de conjunto, elaborada a partir de una amplia consulta, y que describa, para todos los ministerios de la Iglesia, las estrategias de las comunicaciones sociales que respondan a las cuestiones y a las circunstancias actuales;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">b) un inventario o evaluaci\u00f3n de la problem\u00e1tica existente en el territorio: las diferentes clases de p\u00fablico, los productores y directores de los medios de comunicaci\u00f3n estatales y comerciales, los recursos financieros y t\u00e9cnicos, las redes de distribuci\u00f3n, los recursos ecum\u00e9nicos y educativos, el personal de los organismos y medios de comunicaci\u00f3n cat\u00f3licos, incluidos los de comunidades religiosas;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">c) una proposici\u00f3n de estructuraci\u00f3n de los medios de comunicaci\u00f3n eclesiales destinados a apoyar la evangelizaci\u00f3n, la catequesis y la educaci\u00f3n, el servicio social y la colaboraci\u00f3n ecum\u00e9nica; deber\u00e1 incluir, en la medida de lo posible, las relaciones p\u00fablicas, la prensa, la radio, la televisi\u00f3n, el cine, los cassettes, las redes inform\u00e1ticas, los servicios de reproducci\u00f3n gr\u00e1fica y otras formas de telecomunicaciones;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">d) una educaci\u00f3n para los medios de comunicaci\u00f3n que insista particularmente en la relaci\u00f3n entre \u00e9stos y los valores;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">e) una apertura pastoral de di\u00e1logo con los profesionales de los medios de comunicaci\u00f3n, que insista en el desarrollo de la fe y en el crecimiento espiritual;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">f) una indicaci\u00f3n de las posibilidades de obtener y asegurar los medios de financiaci\u00f3n de esta pastoral.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Modo de elaboraci\u00f3n de un plan pastoral de comunicaciones\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">25. El plan deber\u00eda proponer pautas y sugerencias que ayuden a los comunicadores en la Iglesia a establecer objetivos y prioridades realistas para su trabajo. Recomendamos que se constituya un equipo de personal eclesial y profesionales para su elaboraci\u00f3n. Esta se desarrollar\u00e1 en dos fases: investigaci\u00f3n y programaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fase de investigaci\u00f3n\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">26. La fase de investigaci\u00f3n comprende la evaluaci\u00f3n de las necesidades, la recopilaci\u00f3n de informaci\u00f3n y la b\u00fasqueda de modelos alternativos de planes pastorales. Esto implica un an\u00e1lisis del contexto en el que se sit\u00faan las comunicaciones, subrayando los aciertos y lagunas de las estructuras y programas de comunicaci\u00f3n eclesiales existentes, as\u00ed como las posibilidades que se les ofrecen y los retos que tienen que afrontar.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tres tipos de estudios pueden ayudar a la recogida de la informaci\u00f3n necesaria: una evaluaci\u00f3n de las necesidades, un examen de la difusi\u00f3n de los medios de comunicaci\u00f3n y un inventario de los recursos. El primer estudio consistir\u00e1 en hacer un elenco de las prioridades pastorales que necesitan una atenci\u00f3n particular por parte de la Conferencia episcopal o de la di\u00f3cesis. El segundo investigar\u00e1 los programas vigentes -analizando su eficacia- de forma que se indiquen los aciertos y fallos de las estructuras y procedimientos de los medios de comunicaci\u00f3n ya existentes. El tercero deber\u00e1 describir los recursos, tecnolog\u00eda y personal de los que la Iglesia dispone en materia de comunicaciones, no content\u00e1ndose con los recursos \u00abpropios\u00bb de la Iglesia, sino teniendo en cuenta aquellos de los que podr\u00eda disponer el mundo empresarial, las industrias de los medios de comunicaci\u00f3n y los organismos ecum\u00e9nicos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fase de programaci\u00f3n\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">27. Despu\u00e9s de esta recogida y an\u00e1lisis de datos, el equipo que elabore el plan deber\u00e1 determinar los objetivos y prioridades de la Conferencia o de la di\u00f3cesis en el campo de las comunicaciones. Estaremos entonces en el comienzo de la fase de programaci\u00f3n. Atendiendo a las circunstancias locales, el equipo deber\u00e1 abordar despu\u00e9s los siguientes problemas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">28. La educaci\u00f3n: las cuestiones de las comunicaciones y de la comunicaci\u00f3n de masas afectan a todos los niveles del ministerio pastoral, incluido el de la educaci\u00f3n. Un plan pastoral de comunicaci\u00f3n deber\u00e1 esforzarse en:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">a) proponer posibilidades de educaci\u00f3n en materia de comunicaci\u00f3n, present\u00e1ndolas como componentes esenciales de la formaci\u00f3n de todos los que se han comprometido en la actividad de la Iglesia: seminaristas, sacerdotes, religiosos y religiosas o animadores laicos;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">b) animar a las escuelas y universidades cat\u00f3licas a proponer programas y cursos relacionados con las necesidades de la Iglesia y de la sociedad en materia de comunicaciones;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">c) proponer cursos, talleres y seminarios de tecnolog\u00eda, gesti\u00f3n, \u00e9tica y pol\u00edtica de los medios de comunicaci\u00f3n, destinados a los responsables de la Iglesia en este campo, a los seminaristas, a los religiosos y al clero;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">d) prever y realizar programas de educaci\u00f3n y comprensi\u00f3n de los medios de comunicaci\u00f3n digiridos a profesores, padres y estudiantes;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">e) alentar a los artistas y escritores para que est\u00e9n atentos a transmitir los valores evang\u00e9licos cuando utilizan sus talentos en la literatura, teatro, radio, emisiones televisivas y pel\u00edculas recreativas y educativas;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">f) se\u00f1alar nuevas estrategias de evangelizaci\u00f3n y catequesis mediante la aplicaci\u00f3n de las tecnolog\u00edas de comunicaci\u00f3n y las comunicaciones sociales.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">29. Formaci\u00f3n espiritual y asistencia pastoral. Los profesionales seglares cat\u00f3licos y otras personas que trabajan en el apostolado eclesial de las comunicaciones sociales o en los medios profanos esperan frecuentemente de la Iglesia una orientaci\u00f3n espiritual y un apoyo pastoral. Un plan pastoral de comunicaciones deber\u00e1 pretender, pues:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">a) proponer a los laicos cat\u00f3licos y a otros profesionales de los medios de comunicaci\u00f3n ocasiones para enriquecer su formaci\u00f3n profesional mediante jornadas de reflexi\u00f3n, retiros, seminarios y grupos de apoyo profesional;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">b) proponer una asistencia pastoral que procure el apoyo necesario para alimentar la fe de los comunicadores y sostener su sentido de entrega a esta dif\u00edcil tarea que consiste en comunicar al mundo los valores del Evangelio y los aut\u00e9nticos valores humanos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">30. Cooperaci\u00f3n. La cooperaci\u00f3n comprende la participaci\u00f3n de los recursos entre las Conferencias y\/o las di\u00f3cesis, y entre las di\u00f3cesis y otras instituciones tales como las comunidades religiosas, las universidades y los organismos sanitarios. Un plan pastoral para las comunicaciones sociales deber\u00e1 intentar:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">a) reforzar las relaciones y animar la consulta rec\u00edproca entre los representantes de la Iglesia y los profesionales de los medios de comunicaci\u00f3n social, que pueden aportar mucho a la Iglesia en el \u00e1mbito de la utilizaci\u00f3n de estos medios;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">b) buscar las posibilidades de cooperaci\u00f3n en la producci\u00f3n entre centros regionales y nacionales y favorecer el desarrollo de las redes comunes de promoci\u00f3n, comercializaci\u00f3n y distribuci\u00f3n;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">c) favorecer la cooperaci\u00f3n con las congregaciones religiosas que trabajan en el \u00e1rea de las comunicaciones sociales;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">d) colaborar con los organismos ecum\u00e9nicos y con las otras Iglesias y grupos religiosos en todo lo que se refiere a asegurar y garantizar el acceso de la religi\u00f3n a los medios de comunicaci\u00f3n, as\u00ed como \u00aben el campo de los nuevos medios: especialmente\u00bb en lo que se refiere \u00abal uso com\u00fan de los sat\u00e9lites, las redes v\u00eda cable y los bancos de datos y, globalmente, la inform\u00e1tica, empezando por la compatibilidad de los sistemas(34);\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">e) cooperar con los medios de comunicaci\u00f3n profanos, particularmente en lo que incumbe a las preocupaciones comunes que conciernen a las cuestiones religiosas, morales, \u00e9ticas, culturales, educativas y sociales.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">31. Relaciones p\u00fablicas. Las relaciones p\u00fablicas necesitan, por parte de la Iglesia, una comunicaci\u00f3n activa con la comunidad a trav\u00e9s de los medios de comunicaci\u00f3n social tanto profanos como religiosos. Estas relaciones, que implican la disponibilidad de la Iglesia para comunicar los valores evang\u00e9licos y dar a conocer sus ministerios y programas, requieren por su parte que haga todo lo que est\u00e9 en su mano para verificar que efectivamente es la imagen de Cristo. As\u00ed, pues, un plan pastoral de comunicaciones deber\u00e1 tender a:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">a) sostener oficinas de relaciones p\u00fablicas dotadas de recursos humanos y materiales suficientes para hacer posible una verdadera comunicaci\u00f3n entre la Iglesia y el conjunto de la comunidad;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">b) producir publicaciones y programas de radio, televisi\u00f3n y video de calidad excelente, de manera que haga visibles el mensaje del Evangelio y la misi\u00f3n de la Iglesia;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">c) promover premios y otros medios de reconocimiento que animen y apoyen a los profesionales de los medios de comunicaci\u00f3n;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">d) celebrar la Jornada mundial de las comunicaciones sociales como un medio de promover la toma de conciencia de la importancia de las comunicaciones sociales, y de apoyo a las iniciativas emprendidas por la Iglesia en materia de comunicaciones.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">32. Investigaci\u00f3n. Las estrategias de la Iglesia en el \u00e1mbito de las comunicaciones sociales deben fundarse en los resultados de una investigaci\u00f3n seria en la materia, que implica un an\u00e1lisis y evaluaci\u00f3n realizadas con conocimiento de causa. Conviene que el estudio de las comunicaciones atienda a las cuestiones y problemas mayores a los que debe hacer frente la misi\u00f3n de la Iglesia dentro de la propia naci\u00f3n o regi\u00f3n. Un plan pastoral de comunicaciones deber\u00e1:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">a) alentar a los institutos de estudios superiores, los centros de investigaci\u00f3n y las universidades a emprender investigaciones fundamentales y aplicadas sobre las necesidades y preocupaciones de la Iglesia y de la sociedad en materia de comunicaciones;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">b) determinar las modalidades pr\u00e1cticas de una interpretaci\u00f3n de la investigaci\u00f3n realizadas sobre las comunicaciones, y de su aplicaci\u00f3n a la misi\u00f3n de la Iglesia;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">c) apoyar una reflexi\u00f3n teol\u00f3gica permanente sobre los procesos y los instrumentos de la comunicaci\u00f3n social y sobre su papel en la Iglesia y en la sociedad;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">33. Comunicaci\u00f3n y desarrollo de los pueblos. Las comunicaciones y los medios de comunicaci\u00f3n realmente accesibles pueden permitir a muchas personas participar mejor en la econom\u00eda del mundo moderno, experimentar una libertad de expresi\u00f3n y contribuir al crecimiento de la paz y de la justicia en el mundo. Un plan pastoral de comunicaciones sociales deber\u00e1 procurar:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">a) que los valores evang\u00e9licos ejerzan una influencia sobre el amplio abanico de actividades contempor\u00e1neas en el campo de la comunicaci\u00f3n social -desde la publicaci\u00f3n de libros hasta las comunicaciones por sat\u00e9lite-, de manera que contribuyan al desarrollo de la solidaridad internacional;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">b) defender el inter\u00e9s p\u00fablico y salvaguardar el acceso de la religi\u00f3n a los medios de comunicaci\u00f3n mediante posturas informadas y responsables sobre las cuestiones de legislaci\u00f3n y pol\u00edtica de las comunicaciones y sobre el desarrollo de los sistemas de comunicaci\u00f3n;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">c) analizar el impacto social de las tecnolog\u00edas de comunicaci\u00f3n social avanzadas y contribuir a evitar rupturas sociales y desestabilizaciones culturales in\u00fatiles;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">d) ayudar a los profesionales de las comunicaciones a definir y observar normas \u00e9ticas, sobre todo por lo que se refiere a la ecuanimidad, la verdad, la justicia, la decencia y el respeto de la vida;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">e) elaborar estrategias que favorezcan un acceso m\u00e1s difundido, m\u00e1s representativo y m\u00e1s responsable a los medios de comunicaci\u00f3n social;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">f) ejercer un papel prof\u00e9tico tomando la palabra en los momentos oportunos cuando se trate de ayudar el punto de vista del Evangelio respecto a las dimensiones morales de importantes cuestiones de inter\u00e9s p\u00fablico.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ciudad del Vaticano, 22 de febrero de 1992, Fiesta de la C\u00e1tedra de San Pedro Ap\u00f3stol.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mons. John P. Foley\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Presidente\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mons. Pierfranco Pastore\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Secretario\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">NOTAS\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. Centesimus Annus, 12-23, en AAS, LXXXIII (1991), p\u00e1g. 807-821.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Juan Pablo II Redemptoris missio, 37, en AAS, LXXXIII (1991), p\u00e1g. 285.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. Communio et progressio, 187, en AAS, LXIII (1971), p\u00e1gs. 655-656.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. Juan Pablo II, Mensaje para la XXIV Jornada Mundial de las comunicaciones sociales, en L&#8217;Osservatore Romano, 25 de enero de 1990, p\u00e1g. 6; cf. Gaudium et spes, 5, en AAS, LVIII (1966), p\u00e1g. 1028.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5. Cf. Gaudium et spes, 5, en AAS, LVIII (1966), p\u00e1g. 1028.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6. Pontificio Consejo para las comunicaciones sociales, Criterios de colaboraci\u00f3n ecum\u00e9nica e interreligiosa en las comunicaciones sociales, 1, Ciudad del Vaticano, 1989.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7. Inter mirifica, 4, en AAS, LVI (1964), p\u00e1g. 146.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">8. Communio et progressio, 11, en AAS, LXIII (1971), p\u00e1g. 598.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">9. Rm 1, 20.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">10. Jn 1, 14.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">11. Ef 1, 23; 4-10.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">12. 1 Co 15, 28; Communio et progressio, 11, en AAS, LXIII (1971), p\u00e1g. 598.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">13. Pontificio Consejo para las comunicaciones sociales, Pornograf\u00eda y violencia en las comunicaciones sociales: una respuesta pastoral, 7, Ciudad del Vaticano, 1989.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">14. Juan Pablo II, Sollicitudo rei socialis, 46, en AAS, LXXX (1988), p\u00e1g. 579.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">15. Gaudium et spes, 11, en AAS, LVIII (1966), p\u00e1g. 1034\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">16. Cf. Pablo VI, Evangelii nuntiandi, 20, en AAS, LXVIII (1976), p\u00e1gs. 18-19.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">17. Cf. Inter mirifica, 3, en AAS, LVI (1964), p\u00e1g. 146.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">18. Lumen gentium, 1, en AAS, LVII (1965), p\u00e1g. 5.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">19. Cf. Communio et progressio, 12, en AAS, LXIII (1971), p\u00e1g. 598.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">20. Cf. Communio et progressio, nn. 114-121, en AAS, LXIII (1971), p\u00e1gs. 634-636.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">21. Cf. canon 212.2, en AAS, LXXV, 2 (1983), p\u00e1g. 34.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">22. Cf. canon 212.3, en AAS, LXXV, 2 (1983), p\u00e1g. 34\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">23. Congregaci\u00f3n para la doctrina de la fe, Instrucci\u00f3n sobre la vocaci\u00f3n eclesial del te\u00f3logo, 30, en AAS, LXXXII (1990), p\u00e1g. 1562.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">24. Cf. Congregaci\u00f3n para la doctrina de la fe, Instrucci\u00f3n sobre la vocaci\u00f3n eclesial del te\u00f3logo, 35, en AAS, LXXXII (1990), p\u00e1g. 1565.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">25. Pablo VI, Evangelii nuntiandi, 45, en AAS, LXVIII (1976), p\u00e1g. 35.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">26. Juan Pablo II, Redemptoris missio, 37, en AAS, LXXXIII (1991), p\u00e1g. 285.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">27. Cf. Juan Pablo II, Centesimus annus, 41, en AAS, LXXXIII (1991), p\u00e1g. 841.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">28. Juan Pablo II, Christifideles laici, 44, en AAS, LXXXI (1989), p\u00e1g. 480.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">29. Juan Pablo II, Christifideles laici, 44, en AAS, LXXXI (1989), p\u00e1g. 481.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">30. Cf. Congregaci\u00f3n para la educaci\u00f3n cat\u00f3lica, Orientaciones sobre la formaci\u00f3n de los futuros sacerdotes para el uso de los instrumentos de la comunicaci\u00f3n social, Ciudad del Vaticano, 1986.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">31. Cf. Juan Pablo II, Redemptoris missio, 37, c, en AAS, LXXXIII (1991), p\u00e1g. 285.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">32. Cf. Juan Pablo II, Redemptoris missio, 37, c, en AAS, LXXXIII (1991), p\u00e1g. 285.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">33. Communio et progressio, 2, en AAS, LXIII (1971), p\u00e1gs. 593-594.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">34. Pontificio Consejo para las comunicaciones sociales, Criterios de colaboraci\u00f3n ecum\u00e9nica e interreligiosa en las comunicaciones sociales, 14, Ciudad del Vaticano, 1989.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PONTIFICIO CONSEJO PARA LAS COMUNICACIONES SOCIALES INSTRUCCI\u00d3N PASTORAL AETATIS NOVAE SOBRE LAS COMUNICACIONES SOCIALES EN EL VIG\u00c9SIMO ANIVERSARIO DE COMMUNIO ET PROGRESSIO INTRODUCCI\u00d3N UNA REVOLUCI\u00d3N EN LAS COMUNICACIONES 1. Con la llegada de una nueva era, las comunicaciones conocen una expansi\u00f3n considerable que influye profundamente en las culturas de todo el mundo. 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