{"id":25235,"date":"2016-02-05T17:06:09","date_gmt":"2016-02-05T22:06:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/iglesia-y-medios-de-comunicacion-social-etica\/"},"modified":"2016-02-05T17:06:09","modified_gmt":"2016-02-05T22:06:09","slug":"iglesia-y-medios-de-comunicacion-social-etica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/iglesia-y-medios-de-comunicacion-social-etica\/","title":{"rendered":"IGLESIA Y MEDIOS DE COMUNICACION SOCIAL: ETICA"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\"><b>PONTIFICIO CONSEJO PARA LAS COMUNICACIONES SOCIALES<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>\u00c9TICA EN LAS COMUNICACIONES SOCIALES <\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>I.  INTRODUCCI\u00d3N<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. El uso que la gente hace de los medios de comunicaci\u00f3n social puede producir efectos positivos o negativos. Aunque se dice com\u00fanmente \u2014y lo diremos a menudo aqu\u00ed\u2014 que en los medios de comunicaci\u00f3n social \u00ab&#160;cabe de todo&#160;\u00bb, no son fuerzas ciegas de la naturaleza fuera del control del hombre. Porque aun cuando los actos de comunicaci\u00f3n tienen a menudo consecuencias no pretendidas, la gente elige usar los medios de comunicaci\u00f3n con fines buenos o malos, de un modo bueno o malo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas opciones, importantes para el aspecto \u00e9tico, no s\u00f3lo las realizan quienes reciben el mensaje \u2014espectadores, oyentes y lectores\u2014, sino especialmente quienes controlan los medios de comunicaci\u00f3n social y determinan sus estructuras, sus pol\u00edticas y sus contenidos. Incluyen a funcionarios p\u00fablicos y ejecutivos de empresas, miembros de consejos de administraci\u00f3n, propietarios, editores y gerentes de emisoras, directores, jefes de redacci\u00f3n, productores, escritores, corresponsales y otras personas. Para ellos, la cuesti\u00f3n \u00e9tica es particularmente importante: los medios de comunicaci\u00f3n social \u00bfse usan para el bien o para el mal?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. El impacto de la comunicaci\u00f3n social es enorme. Por medio de ella la gente entra en contacto con otras personas y con acontecimientos, se forma sus opiniones y valores. No s\u00f3lo se transmiten y reciben informaci\u00f3n e ideas a trav\u00e9s de estos instrumentos, sino que a menudo las personas experimentan la vida misma como una experiencia de los medios de comunicaci\u00f3n social (cf. Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales, Aetatis novae, 2).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La evoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica est\u00e1 teniendo como consecuencia inmediata que los medios de comunicaci\u00f3n resulten cada vez m\u00e1s penetrantes y poderosos. \u00ab&#160;La llegada de la sociedad de la informaci\u00f3n es una verdadera revoluci\u00f3n cultural&#160;\u00bb (Pontificio Consejo para la Cultura, Para una pastoral de la cultura, 9); y las innovaciones deslumbrantes del siglo XX pueden haber sido s\u00f3lo un preludio de lo que traer\u00e1 consigo este nuevo siglo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El alcance y la diversidad de los medios de comunicaci\u00f3n accesibles a la gente en los pa\u00edses ricos ya son asombrosos: libros y peri\u00f3dicos, televisi\u00f3n y radio, pel\u00edculas y v\u00eddeos, grabaciones y comunicaciones electr\u00f3nicas transmitidas por radio, cable, sat\u00e9lite e Internet. Los contenidos de esta vasta difusi\u00f3n van desde las noticias rigurosas hasta el mero entretenimiento, desde las oraciones hasta la pornograf\u00eda, desde la contemplaci\u00f3n hasta la violencia. La gente, dependiendo de c\u00f3mo usa los medios de comunicaci\u00f3n social, puede aumentar su empat\u00eda y su compasi\u00f3n o puede encerrarse en un mundo narcisista y aislado, con efectos casi narc\u00f3ticos. Ni siquiera los que reh\u00fayen los medios de comunicaci\u00f3n social pueden evitar el contacto con quienes est\u00e1n profundamente influidos por ellos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. Adem\u00e1s de estas razones, la Iglesia tiene sus propios motivos para estar interesada en los medios de comunicaci\u00f3n social. La historia de la comunicaci\u00f3n humana, vista a la luz de la fe, puede considerarse como un largo camino desde Babel, lugar y s\u00edmbolo del colapso de las comunicaciones (cf. Gn 11,4-8), hasta Pentecost\u00e9s y el don de lenguas (cf. Hch 2,5-11), cuando se restableci\u00f3 la comunicaci\u00f3n mediante el poder del Esp\u00edritu Santo, enviado por el Hijo. La Iglesia, enviada al mundo para anunciar la buena nueva (cf. Mt 28,19-20; Mc 16,15), tiene la misi\u00f3n de proclamar el Evangelio hasta el fin de los tiempos. Hoy sabe que es preciso usar los medios de comunicaci\u00f3n social (cf. Concilio Vaticano II, Inter mirifica, 3; Pablo VI, Evangelii nuntiandi, 45; Juan Pablo II, Redemptoris missio, 37; Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales, Communio et progressio, 126-134, Aetatis novae, 11).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Iglesia tambi\u00e9n se reconoce a s\u00ed misma como una communio, una comuni\u00f3n de personas y comunidades eucar\u00edsticas, que \u00ab&#160;se fundamenta en la comuni\u00f3n \u00edntima de la Trinidad&#160;\u00bb (Aetatis novae, 10; Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe, Algunos aspectos de la Iglesia entendida como comuni\u00f3n). En efecto, toda la comunicaci\u00f3n humana se basa en la comunicaci\u00f3n entre el Padre, el Hijo y el Esp\u00edritu Santo. M\u00e1s a\u00fan, la comuni\u00f3n trinitaria llega hasta la humanidad: el Hijo es la Palabra, \u00ab&#160;pronunciada&#160;\u00bb eternamente por el Padre; y en Jesucristo y por Jesucristo, Hijo y Palabra hecha carne, Dios se comunica a s\u00ed mismo y comunica su salvaci\u00f3n a los hombres y mujeres. \u00ab&#160;Muchas veces y de muchos modos habl\u00f3 Dios en el pasado a nuestros padres por medio de los profetas; en estos \u00faltimos tiempos nos ha hablado por medio del Hijo&#160;\u00bb (Hb 1,1-2). La comunicaci\u00f3n en la Iglesia y por medio de ella encuentra su punto de partida en la comuni\u00f3n de amor entre las Personas divinas y en su comunicaci\u00f3n con nosotros.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. La Iglesia asume los medios de comunicaci\u00f3n social con una actitud fundamentalmente positiva y estimulante. No se limita simplemente a pronunciar juicios y condenas; por el contrario, considera que estos instrumentos no s\u00f3lo son productos del ingenio humano, sino tambi\u00e9n grandes dones de Dios y verdaderos signos de los tiempos (cf. Inter mirifica, 1; Evangelii nuntiandi, 45; Redemptoris missio, 37). La Iglesia desea apoyar a los profesionales de la comunicaci\u00f3n, proponi\u00e9ndoles principios positivos para asistirles en su trabajo, a la vez que fomenta un di\u00e1logo en el que todas las partes interesadas \u2014hoy est\u00e1 implicada una gran parte de la humanidad\u2014 puedan participar. Estos prop\u00f3sitos constituyen la raz\u00f3n de ser del presente documento.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo decimos una vez m\u00e1s: los medios de comunicaci\u00f3n social no hacen nada por s\u00ed mismos; son \u00fanicamente instrumentos, herramientas que la gente elige usar de uno u otro modo. Al reflexionar en los medios de comunicaci\u00f3n social, debemos afrontar honradamente la cuesti\u00f3n \u00ab&#160;m\u00e1s esencial&#160;\u00bb que plantea el progreso tecnol\u00f3gico: si, gracias a \u00e9l, la persona humana \u00ab&#160;se hace de veras mejor, es decir, m\u00e1s maduro espiritualmente, m\u00e1s consciente de la dignidad de su humanidad, m\u00e1s responsable, m\u00e1s abierto a los dem\u00e1s, particularmente a los m\u00e1s necesitados y a los m\u00e1s d\u00e9biles, m\u00e1s disponible a dar y prestar ayuda a todos&#160;\u00bb (Juan Pablo II, Redemptor hominis, 15).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Damos por supuesto que la gran mayor\u00eda de las personas dedicadas con toda su capacidad a la comunicaci\u00f3n social es gente consciente que quiere hacer las cosas como se debe. Los funcionarios p\u00fablicos, los pol\u00edticos y los ejecutivos de empresas desean respetar y promover el inter\u00e9s p\u00fablico, tal como lo entienden. Los lectores, los oyentes y los telespectadores quieren emplear bien su tiempo, con miras a un crecimiento y un desarrollo personales que les permitan llevar una vida m\u00e1s feliz y m\u00e1s productiva. Los padres sienten la inquietud de saber si lo que entra en sus hogares a trav\u00e9s de los medios de comunicaci\u00f3n social es beneficioso para sus hijos. Los comunicadores m\u00e1s profesionales desean usar sus talentos para servir a la familia humana, y est\u00e1n preocupados por las crecientes presiones econ\u00f3micas e ideol\u00f3gicas tendentes a bajar los modelos \u00e9ticos presentes en numerosos sectores de los medios de comunicaci\u00f3n social.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los contenidos de las innumerables opciones hechas por todas esas personas en relaci\u00f3n con los medios de comunicaci\u00f3n social se diferencian de un grupo a otro y de una persona a otra; pero todas las opciones tienen su peso \u00e9tico y est\u00e1n sometidas a una evaluaci\u00f3n \u00e9tica. Para elegir correctamente, es necesario que quienes eligen \u00ab&#160;conozcan las normas del orden moral en este campo y las lleven fielmente a la pr\u00e1ctica&#160;\u00bb (Inter mirifica, 4).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5. La Iglesia aporta diversos elementos a esta cuesti\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aporta una larga tradici\u00f3n de sabidur\u00eda moral, enraizada en la revelaci\u00f3n divina y en la reflexi\u00f3n humana (cf. Juan Pablo II, Fides et ratio, 36-48). Una parte de esa tradici\u00f3n est\u00e1 formada por un conjunto fundamental y creciente de doctrina social, cuya orientaci\u00f3n teol\u00f3gica es un importante correctivo tanto para la \u00ab&#160;soluci\u00f3n atea, que priva al hombre de una parte esencial, la espiritual, como para las soluciones permisivas o consumistas, las cuales con diversos pretextos tratan de convencerlo de su independencia de toda ley y de Dios mismo&#160;\u00bb (Juan Pablo II, Centesimus annus, 55). M\u00e1s que pronunciar simplemente un juicio pasajero, esta tradici\u00f3n se ofrece a s\u00ed misma al servicio de los medios de comunicaci\u00f3n social. Por ejemplo, \u00ab&#160;la cultura de la sabidur\u00eda, propia de la Iglesia, puede evitar que la cultura de la informaci\u00f3n, propia de los medios de comunicaci\u00f3n, se convierta en una acumulaci\u00f3n de hechos sin sentido&#160;\u00bb (Juan Pablo II, Mensaje para la XXXIII Jornada mundial de las comunicaciones sociales de 1999, n. 3).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Iglesia tambi\u00e9n aporta algo m\u00e1s en esta cuesti\u00f3n. Su contribuci\u00f3n especial a las realidades humanas, incluyendo el mundo de las comunicaciones sociales, es \u00ab&#160;precisamente el concepto de la dignidad de la persona, que se manifiesta en toda su plenitud en el misterio del Verbo encarnado&#160;\u00bb (Centesimus annus, 47). Como afirma el Concilio Vaticano II, \u00ab&#160;Cristo el Se\u00f1or, Cristo el nuevo Ad\u00e1n, en la misma revelaci\u00f3n del misterio del Padre y de su amor, manifiesta plenamente el hombre al propio hombre y le descubre la grandeza de su vocaci\u00f3n&#160;\u00bb (Gaudium et spes, 22).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>II.  LA COMUNICACI\u00d3N SOCIAL AL SERVICIO DE LA PERSONA HUMANA<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6. La Instrucci\u00f3n Pastoral sobre las comunicaciones sociales Communio et progressio, en continuidad con la Constituci\u00f3n Pastoral del Concilio sobre la Iglesia en el mundo actual, Gaudium et spes (cf. nn. 30-31), subraya que los medios de comunicaci\u00f3n est\u00e1n llamados a servir a la dignidad humana, ayudando a la gente a vivir bien y a actuar como personas en comunidad. Los medios de comunicaci\u00f3n realizan esa misi\u00f3n impulsando a los hombres y mujeres a ser conscientes de su dignidad, a comprender los pensamientos y sentimientos de los dem\u00e1s, a cultivar un sentido de responsabilidad mutua, y a crecer en la libertad personal, en el respeto a la libertad de los dem\u00e1s y en la capacidad de di\u00e1logo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La comunicaci\u00f3n social tiene un inmenso poder para promover la felicidad del hombre y su realizaci\u00f3n. Sin pretender dar m\u00e1s que una visi\u00f3n de conjunto, presentamos aqu\u00ed, como hemos hecho en otro documento (cf. Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales, \u00c9tica en la publicidad, 4-8), algunos beneficios econ\u00f3micos, pol\u00edticos, culturales, educativos y religiosos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7. Econ\u00f3micos. El mercado no es una norma de moralidad o una fuente de valores morales, y se puede abusar de la econom\u00eda de mercado; pero el mercado puede servir a la persona (cf. Centesimus annus, 34), y los medios de comunicaci\u00f3n desempe\u00f1an un papel indispensable en una econom\u00eda de mercado. La comunicaci\u00f3n social sostiene los negocios y el comercio, contribuye a estimular el progreso econ\u00f3mico, el empleo y la prosperidad, promueve mejoras en la calidad de los bienes y servicios existentes y el desarrollo de otros nuevos, fomenta la competencia responsable con vistas al inter\u00e9s p\u00fablico, y permite que la gente haga opciones informadas, d\u00e1ndole a conocer la disponibilidad y las caracter\u00edsticas de los productos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En resumen, los complejos sistemas econ\u00f3micos nacionales e internacionales actuales no podr\u00edan funcionar sin los medios de comunicaci\u00f3n. Si se prescindiera de ellos se derrumbar\u00edan las estructuras econ\u00f3micas fundamentales, con gran perjuicio para numerosas personas y para la sociedad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">8. Pol\u00edticos. La comunicaci\u00f3n social beneficia a la sociedad, facilitando la participaci\u00f3n informada de los ciudadanos en los procesos pol\u00edticos. Los medios de comunicaci\u00f3n unen a la gente en la b\u00fasqueda de prop\u00f3sitos y objetivos comunes, ayud\u00e1ndoles as\u00ed a formar y apoyar aut\u00e9nticas comunidades pol\u00edticas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los medios de comunicaci\u00f3n son indispensables en las sociedades democr\u00e1ticas actuales. Proporcionan informaci\u00f3n sobre cuestiones y hechos, sobre funcionarios y candidatos a cargos p\u00fablicos. Permiten que los l\u00edderes se comuniquen r\u00e1pida y directamente con el p\u00fablico sobre asuntos urgentes. Son importantes instrumentos de responsabilidad, llamando la atenci\u00f3n sobre la incompetencia, la corrupci\u00f3n y los abusos de confianza, a la vez que ponen de relieve los casos de competencia, esp\u00edritu c\u00edvico y cumplimiento del deber.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">9. Culturales. Los medios de comunicaci\u00f3n social facilitan el acceso de la gente a la literatura, al teatro, a la m\u00fasica y al arte, que de otro modo ser\u00edan inasequibles para ella, y promueven as\u00ed un desarrollo humano respetuoso del conocimiento, la sabidur\u00eda y la belleza. No hablamos s\u00f3lo de representaciones de obras cl\u00e1sicas y de los frutos de la erudici\u00f3n, sino tambi\u00e9n de espect\u00e1culos populares sanos y de informaci\u00f3n \u00fatil que re\u00fane a las familias, ayuda a la gente a resolver los problemas diarios, eleva el esp\u00edritu de las personas enfermas, solas y ancianas, y alivia el tedio de la vida.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los medios de comunicaci\u00f3n tambi\u00e9n hacen posible que los grupos \u00e9tnicos se estimen y celebren sus tradiciones culturales, comparti\u00e9ndolas con los dem\u00e1s y transmiti\u00e9ndolas a las nuevas generaciones. En particular introducen a los ni\u00f1os y a los j\u00f3venes en su patrimonio cultural. Los comunicadores, como los artistas, sirven al bien com\u00fan preservando y enriqueciendo el patrimonio cultural de las naciones y los pueblos (cf. Juan Pablo II, Carta a los artistas, 4).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">10. Educativos. Los medios de comunicaci\u00f3n son importantes instrumentos de educaci\u00f3n en diferentes \u00e1mbitos, desde la escuela hasta el lugar de trabajo, y en muchas etapas de la vida. Los ni\u00f1os que son iniciados en los rudimentos de la lectura y las matem\u00e1ticas; los j\u00f3venes que procuran realizar su formaci\u00f3n vocacional o quieren conseguir t\u00edtulos de estudio; y los ancianos que quieren aprender nuevas cosas en sus \u00faltimos a\u00f1os: \u00e9stos, como muchos otros, gracias a los medios de comunicaci\u00f3n, tienen acceso a un rico y creciente tesoro de recursos educativos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los medios de comunicaci\u00f3n son instrumentos educativos normales en muchas aulas. Y, m\u00e1s all\u00e1 de las paredes del aula, los medios de comunicaci\u00f3n, incluida Internet, superan las barreras de la distancia y el aislamiento, ofreciendo la oportunidad de aprender a pobladores de \u00e1reas remotas, a los religiosos en conventos, a las personas obligadas a permanecer en su hogar, a los detenidos, y a muchos otros.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">11. Religiosos. La vida religiosa de mucha gente se enriquece mucho gracias a los medios de comunicaci\u00f3n, que transmiten noticias e informaci\u00f3n de acontecimientos, ideas y personalidades del \u00e1mbito religioso, y sirven como veh\u00edculos para la evangelizaci\u00f3n y la catequesis. Diariamente proporcionan inspiraci\u00f3n, aliento y oportunidades de participar en funciones lit\u00fargicas a personas obligadas a permanecer en sus hogares o en instituciones.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A veces los medios de comunicaci\u00f3n tambi\u00e9n contribuyen de un modo extraordinario al enriquecimiento espiritual de las personas. Por ejemplo, es incontable en todo el mundo el n\u00famero de personas que ven y, en cierto sentido, participan en importantes acontecimientos de la vida de la Iglesia televisados regularmente por sat\u00e9lite desde Roma. Y a lo largo de los a\u00f1os los medios de comunicaci\u00f3n han llevado las palabras y las im\u00e1genes de las visitas pastorales del Santo Padre a miles de millones de personas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">12. En todos estos \u00e1mbitos \u2014econ\u00f3mico, pol\u00edtico, cultural, educativo y religioso\u2014, y en otros m\u00e1s, los medios de comunicaci\u00f3n pueden usarse para construir y apoyar a la comunidad humana. En efecto, toda comunicaci\u00f3n debe estar abierta a la comuni\u00f3n entre las personas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab&#160;Para llegar a ser verdaderamente hermanos y hermanas es necesario conocerse. Para conocerse es muy importante comunicarse cada vez de forma m\u00e1s amplia y profunda&#160;\u00bb (Congregaci\u00f3n para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apost\u00f3lica, Vida fraterna en comunidad, 29). La comunicaci\u00f3n que sirve genuinamente a la comunidad \u00ab&#160;lleva consigo algo m\u00e1s que la sola manifestaci\u00f3n de ideas o expresi\u00f3n de sentimientos. Seg\u00fan su m\u00e1s \u00edntima naturaleza es una entrega de s\u00ed mismo por amor&#160;\u00bb (Communio et progressio, 11: L&#8217;Osservatore Romano, edici\u00f3n en lengua espa\u00f1ola, 6 de junio de 1971, p. 3).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este tipo de comunicaci\u00f3n busca el bienestar y la realizaci\u00f3n de los miembros de la comunidad dentro del respeto al bien com\u00fan de todos. Pero para discernir este bien com\u00fan se requieren la consulta y el di\u00e1logo. Por esta raz\u00f3n, es imprescindible que las partes implicadas en la comunicaci\u00f3n social se comprometan en dicho di\u00e1logo y acepten la verdad sobre lo que es bueno. De este modo los medios de comunicaci\u00f3n pueden cumplir su deber de \u00ab&#160;atestiguar la verdad sobre la vida, sobre la dignidad humana, sobre el verdadero sentido de nuestra libertad y mutua interdependencia&#160;\u00bb (Juan Pablo II, Mensaje para la XXXIII Jornada mundial de las comunicaciones sociales de 1999, n. 2).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>III.  LA COMUNICACI\u00d3N SOCIAL QUE VIOLA EL BIEN DE LA PERSONA<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">13. Los medios de comunicaci\u00f3n tambi\u00e9n pueden usarse para bloquear a la comunidad y menoscabar el bien integral de las personas alien\u00e1ndolas, margin\u00e1ndolas o aisl\u00e1ndolas; arrastr\u00e1ndolas hacia comunidades perversas organizadas alrededor de valores falsos y destructivos; favoreciendo la hostilidad y el conflicto; criticando excesivamente a los dem\u00e1s y creando la mentalidad de \u00abnosotros\u00bb contra \u00ab&#160;ellos&#160;\u00bb; presentando lo que es soez y degradante con un aspecto atractivo e ignorando o ridiculizando lo que eleva y ennoblece. Pueden difundir noticias falsas y desinformaci\u00f3n, favoreciendo la trivialidad y la banalidad. Los t\u00f3picos \u2014basados en la raza y en la pertenencia \u00e9tnica, en el sexo, en la edad y en otros factores, incluyendo la religi\u00f3n\u2014 son tristemente comunes en los medios de comunicaci\u00f3n. Adem\u00e1s, con frecuencia la comunicaci\u00f3n social descuida lo que es aut\u00e9nticamente nuevo e importante, incluyendo la Buena Nueva del Evangelio, y se concentra en lo que est\u00e1 de moda o en lo exc\u00e9ntrico.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Existen abusos en cada una de las \u00e1reas que acabamos de mencionar.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">14. Econ\u00f3micos. Los medios de comunicaci\u00f3n se usan a veces para construir y apoyar sistemas econ\u00f3micos que sirven a la codicia y a la avidez. El neoliberalismo es un caso t\u00edpico: \u00ab&#160;Haciendo referencia a una concepci\u00f3n economicista del hombre, considera las ganancias y las leyes del mercado como par\u00e1metros absolutos, en detrimento de la dignidad y del respeto de las personas y los pueblos&#160;\u00bb (Juan Pablo II, Ecclesia in America, 56). En dichas circunstancias, los medios de comunicaci\u00f3n, que deben beneficiar a todos, son explotados en provecho de unos pocos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El proceso de globalizaci\u00f3n \u00ab&#160;puede crear oportunidades extraordinarias de mayor bienestar&#160;\u00bb (Centesimus annus, 58); pero con \u00e9l, e incluso como parte de \u00e9l, algunas naciones y pueblos sufren la explotaci\u00f3n y la marginaci\u00f3n, qued\u00e1ndose cada vez m\u00e1s atr\u00e1s en la lucha por el desarrollo. Estas bolsas de miseria cada vez m\u00e1s amplias en medio de la abundancia son semilleros de envidia, resentimiento, tensi\u00f3n y conflicto. Esto subraya la necesidad de \u00ab&#160;adecuados \u00f3rganos internacionales de control y de gu\u00eda v\u00e1lidos, que orienten la econom\u00eda misma hacia el bien com\u00fan&#160;\u00bb (Centesimus annus, 58).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Frente a graves injusticias, no basta que los comunicadores digan simplemente que su trabajo consiste en referir las cosas tal como son. Eso es indudablemente su tarea. Pero algunos casos de sufrimiento humano son en gran parte ignorados por los medios de comunicaci\u00f3n, mientras informan acerca de otros; y en la medida en que esto refleja una decisi\u00f3n de los comunicadores, tambi\u00e9n refleja una selectividad inadmisible. De forma m\u00e1s fundamental a\u00fan, las estructuras y las pol\u00edticas de comunicaci\u00f3n y la distribuci\u00f3n de tecnolog\u00eda son factores que hacen que algunas personas sean \u00ab&#160;ricas en informaci\u00f3n&#160;\u00bb y otras \u00ab&#160;pobres en informaci\u00f3n&#160;\u00bb, en una \u00e9poca en que la prosperidad, e incluso la supervivencia, depende de la informaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por tanto, de este modo los medios de comunicaci\u00f3n a menudo contribuyen a las injusticias y desequilibrios que causan el sufrimiento sobre el que informan: \u00ab&#160;Hay que romper las barreras y los monopolios que colocan a tantos pueblos al margen del desarrollo, y asegurar a todos \u2014individuos y naciones\u2014 las condiciones b\u00e1sicas que les permitan participar en dicho desarrollo&#160;\u00bb (Centesimus annus, 35). La tecnolog\u00eda de las comunicaciones y la informaci\u00f3n, junto con la formaci\u00f3n para su uso, es una de esas condiciones b\u00e1sicas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">15. Pol\u00edticos. Los pol\u00edticos sin escr\u00fapulos usan los medios de comunicaci\u00f3n para la demagogia y el enga\u00f1o, apoyando pol\u00edticas injustas y reg\u00edmenes opresivos. Ridiculizan a sus adversarios y sistem\u00e1ticamente distorsionan y anulan la verdad por medio de la propaganda y de planteamientos falsamente tranquilizadores. En este caso, m\u00e1s que unir a las personas, los medios de comunicaci\u00f3n sirven para separarlas, creando tensiones y sospechas que constituyen g\u00e9rmenes de nuevos conflictos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Incluso en pa\u00edses con sistemas democr\u00e1ticos, tambi\u00e9n es frecuente que los l\u00edderes pol\u00edticos manipulen la opini\u00f3n p\u00fablica a trav\u00e9s de los medios de comunicaci\u00f3n, en vez de promover una participaci\u00f3n informada en los procesos pol\u00edticos. Se observan los convencionalismos de la democracia, pero ciertas t\u00e9cnicas copiadas de la publicidad y de las relaciones p\u00fablicas se despliegan en nombre de pol\u00edticas que explotan a grupos particulares y violan los derechos fundamentales, incluso el derecho a la vida (cf. Juan Pablo II, Evangelium vitae, 70).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A menudo, tambi\u00e9n los medios de comunicaci\u00f3n difunden el relativismo \u00e9tico y el utilitarismo, que caracterizan la actual cultura de la muerte. Participan en la contempor\u00e1nea \u00ab&#160;conjura contra la vida&#160;\u00bb, \u00ab&#160;creando en la opini\u00f3n p\u00fablica una cultura que presenta el recurso a la anticoncepci\u00f3n, la esterilizaci\u00f3n, el aborto y la misma eutanasia como un signo de progreso y conquista de libertad, mientras muestran como enemigas de la libertad y del progreso las posiciones incondicionales a favor de la vida&#160;\u00bb (Evangelium vitae, 17).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">16. Culturales. La cr\u00edtica condena con frecuencia la superficialidad y el mal gusto de los medios de comunicaci\u00f3n que, sin estar obligados a la estrechez de miras o la uniformidad, no deber\u00edan tampoco caer en la vulgaridad o la degradaci\u00f3n. No sirve de excusa afirmar que los medios de comunicaci\u00f3n social reflejan las costumbres populares, dado que tambi\u00e9n ejercen una poderosa influencia sobre esas costumbres, y, por ello, tienen el grave deber de elevarlas y no degradarlas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El problema presenta diversos aspectos. Uno de ellos se refiere a los temas complejos, cuando en vez de ser presentados con esmero y veracidad, los noticiarios los evitan o los simplifican excesivamente. Otro ser\u00edan los programas de entretenimiento de tipo corruptor y deshumanizante, que incluyen y explotan temas relacionados con la sexualidad y la violencia. Es una grave irresponsabilidad ignorar o disimular el hecho de que \u00ab&#160;la pornograf\u00eda y la violencia s\u00e1dica deprecian la sexualidad, pervierten las relaciones humanas, explotan a los individuos \u2014especialmente a las mujeres y a los ni\u00f1os\u2014, destruyen el matrimonio y la vida familiar, inspiran actitudes antisociales y debilitan la fibra moral de la sociedad&#160;\u00bb (Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales, Pornograf\u00eda y violencia en las comunicaciones sociales: una respuesta pastoral, 10).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el \u00e1mbito internacional, el dominio cultural impuesto a trav\u00e9s de los medios de comunicaci\u00f3n social tambi\u00e9n constituye un problema cada vez m\u00e1s serio. En algunos lugares las expresiones de la cultura tradicional est\u00e1n virtualmente excluidas del acceso a los medios populares de comunicaci\u00f3n y corren el riesgo de desaparecer; mientras tanto, los valores de las sociedades ricas y secularizadas suplantan cada vez m\u00e1s los valores tradicionales de las sociedades menos ricas y poderosas. Teniendo esto en cuenta, habr\u00eda que prestar particular atenci\u00f3n a los ni\u00f1os y j\u00f3venes, proporcion\u00e1ndoles programas que les permitan tener un contacto vivo con su herencia cultural.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es de desear que la comunicaci\u00f3n se haga seg\u00fan modelos culturales. Las sociedades pueden y deben aprender unas de otras. Pero la comunicaci\u00f3n transcultural no deber\u00eda realizarse en detrimento de las m\u00e1s d\u00e9biles. Hoy \u00ab&#160;incluso las culturas menos extendidas no est\u00e1n aisladas. Se benefician de intercambios cada vez mayores, y al mismo tiempo sufren presiones ejercidas por una fuerte corriente uniformadora&#160;\u00bb (Para una pastoral de la cultura, 33). El hecho de que un gran n\u00famero de informaciones fluya actualmente en una \u00fanica direcci\u00f3n \u2014desde las naciones desarrolladas hacia las naciones en v\u00edas de desarrollo y pobres\u2014 plantea serias cuestiones \u00e9ticas. \u00bfLos ricos no tienen nada que aprender de los pobres? \u00bfLos potentes son sordos a la voz de los d\u00e9biles?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">17. Educativos. En lugar de promover la ense\u00f1anza, los medios de comunicaci\u00f3n pueden distraer a la gente y llevarla a perder el tiempo. De este modo, los m\u00e1s perjudicados son los ni\u00f1os y los j\u00f3venes, pero los adultos tambi\u00e9n sufren esa influencia de programas banales e in\u00fatiles. Una de las causas de este abuso de confianza por parte de los comunicadores es la avidez, que pone el lucro por encima de las personas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De igual modo, los medios de comunicaci\u00f3n se usan en algunas ocasiones como instrumentos de adoctrinamiento, con la intenci\u00f3n de controlar lo que la gente sabe y negarle el acceso a la informaci\u00f3n que las autoridades no quieren que tenga. \u00c9sta es una perversi\u00f3n de la educaci\u00f3n aut\u00e9ntica, que se esfuerza por ampliar el conocimiento y la capacidad de las personas y ayudarles a perseguir prop\u00f3sitos elevados, sin limitar sus horizontes y sin aprovechar sus energ\u00edas al servicio de ideolog\u00edas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">18. Religiosos. En la relaci\u00f3n entre los medios de comunicaci\u00f3n social y la religi\u00f3n existen tentaciones por ambas partes.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre las tentaciones de los medios de comunicaci\u00f3n est\u00e1n el ignorar o marginar las ideas y las experiencias religiosas; tratar a la religi\u00f3n con incomprensi\u00f3n, quiz\u00e1 hasta con desprecio, como un objeto de curiosidad que no merece una atenci\u00f3n seria; promover las modas religiosas con menoscabo de la fe tradicional; tratar a los grupos religiosos leg\u00edtimos con hostilidad; valorar la religi\u00f3n y la experiencia religiosa seg\u00fan criterios mundanos de lo que debe ser; preferir las concepciones religiosas que corresponden a los gustos seculares a las que no corresponden; y tratar de encerrar la trascendencia dentro de los confines del racionalismo y el escepticismo. Los actuales medios de comunicaci\u00f3n reflejan la situaci\u00f3n posmoderna del esp\u00edritu humano, encerrado \u00ab&#160;dentro de los l\u00edmites de su propia inmanencia, sin ninguna referencia a lo trascendente&#160;\u00bb (Fides et ratio, 81).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por su parte, la religi\u00f3n puede tener tentaciones como formarse un juicio exclusivamente cr\u00edtico y negativo de los medios de comunicaci\u00f3n; no comprender que los criterios razonables de un buen uso de los medios de comunicaci\u00f3n, como son la objetividad y la imparcialidad, pueden excluir un trato especial para los intereses institucionales de la religi\u00f3n; presentar los mensajes religiosos con un estilo emotivo y manipulado, como si fueran productos que compiten en un mercado saturado; usar los medios de comunicaci\u00f3n como instrumentos para el control y el dominio; practicar innecesariamente el secreto, por lo dem\u00e1s pecando contra la verdad; minimizar la exigencia evang\u00e9lica de conversi\u00f3n, arrepentimiento y cambio de vida, sustituy\u00e9ndola con una religiosidad tibia que pide poco a la gente; e impulsar el integrismo, el fanatismo y el exclusivismo religioso, que fomentan el desprecio y la hostilidad hacia los dem\u00e1s.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">19. En s\u00edntesis, los medios de comunicaci\u00f3n pueden usarse para el bien o para el mal; es cuesti\u00f3n de elegir. \u00ab&#160;No conviene olvidar que la comunicaci\u00f3n a trav\u00e9s de los medios de comunicaci\u00f3n social no es un ejercicio pr\u00e1ctico dirigido s\u00f3lo a motivar, persuadir o vender. Mucho menos, un veh\u00edculo para la ideolog\u00eda. Los medios de comunicaci\u00f3n pueden a veces reducir a los seres humanos a simples unidades de consumo, o a grupos rivales de inter\u00e9s; tambi\u00e9n pueden manipular a los espectadores, lectores y oyentes, consider\u00e1ndolos meras cifras de las que se obtienen ventajas, sea en venta de productos sea en apoyo pol\u00edtico. Y todo ello destruye la comunidad. La tarea de la comunicaci\u00f3n es unir a las personas y enriquecer su vida, no aislarlas ni explotarlas. Los medios de comunicaci\u00f3n social, usados correctamente, pueden ayudar a crear y apoyar una comunidad humana basada en la justicia y la caridad; y, en la medida en que lo hagan, ser\u00e1n signos de esperanza&#160;\u00bb (Juan Pablo II, Mensaje para la XXXII Jornada mundial de las comunicaciones sociales de 1998, n. 4).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>IV.  ALGUNOS PRINCIPIOS \u00c9TICOS IMPORTANTES<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">20. Los principios y las normas \u00e9ticas importantes en otros campos se aplican tambi\u00e9n a la comunicaci\u00f3n social. Se pueden aplicar siempre los principios de la \u00e9tica social, como la solidaridad, la subsidiariedad, la justicia, la equidad y la responsabilidad en el uso de los recursos p\u00fablicos y en el cumplimiento de funciones de responsabilidad p\u00fablica. La comunicaci\u00f3n debe ser siempre veraz, puesto que la verdad es esencial a la libertad individual y a la comuni\u00f3n aut\u00e9ntica entre las personas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La \u00e9tica en la comunicaci\u00f3n social no s\u00f3lo concierne a lo que aparece en las pantallas de cine y de televisi\u00f3n, en las transmisiones radiof\u00f3nicas, en las p\u00e1ginas impresas o en Internet, sino implica tambi\u00e9n muchos otros aspectos. La dimensi\u00f3n \u00e9tica no s\u00f3lo ata\u00f1e al contenido de la comunicaci\u00f3n (el mensaje) y al proceso de comunicaci\u00f3n (c\u00f3mo se realiza la comunicaci\u00f3n), sino tambi\u00e9n a cuestiones fundamentales, estructurales y sistem\u00e1ticas, que a menudo incluyen m\u00faltiples asuntos de pol\u00edtica acerca de la distribuci\u00f3n de tecnolog\u00eda y productos de alta calidad (\u00bfqui\u00e9n ser\u00e1 rico y qui\u00e9n pobre en informaci\u00f3n?). Estas cuestiones remiten a otras, con implicaciones econ\u00f3micas y pol\u00edticas para la propiedad y el control. Por lo menos en las sociedades abiertas con econom\u00edas de mercado, el problema \u00e9tico de todos puede ser c\u00f3mo armonizar beneficio con servicio de inter\u00e9s p\u00fablico, entendido seg\u00fan una concepci\u00f3n integral del bien com\u00fan.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Incluso a las personas de buena voluntad no siempre les resulta evidente c\u00f3mo aplicar los principios \u00e9ticos y las normas a los casos particulares; hacen falta reflexi\u00f3n, discusi\u00f3n y di\u00e1logo. Ofrecemos las siguientes consideraciones con la esperanza de alentar esta reflexi\u00f3n y este di\u00e1logo entre los responsables de la pol\u00edtica de la comunicaci\u00f3n, los comunicadores profesionales, los expertos en \u00e9tica, los moralistas, los usuarios de la comunicaci\u00f3n y dem\u00e1s personas implicadas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">21. En estas tres \u00e1reas \u2014mensaje, proceso y cuestiones estructurales y sistem\u00e1ticas\u2014 el principio \u00e9tico fundamental consiste en que la persona humana y la comunidad humana son el fin y la medida del uso de los medios de comunicaci\u00f3n social; la comunicaci\u00f3n deber\u00eda realizarse de personas a personas, con vistas al desarrollo integral de las mismas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El desarrollo integral requiere que exista una cantidad suficiente de bienes materiales y productos, pero tambi\u00e9n exige atenci\u00f3n al \u00ab&#160;par\u00e1metro interior&#160;\u00bb (Juan Pablo II, Sollicitudo rei socialis, 29; cf. 46). Cada uno debe tener la oportunidad de crecer y florecer con respecto a la amplia gama de los bienes f\u00edsicos, intelectuales, afectivos, morales y espirituales. Las personas tienen una dignidad y una importancia irreducibles, y jam\u00e1s pueden ser sacrificadas en aras de intereses colectivos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">22. El segundo principio es complementario del primero: el bien de las personas no puede realizarse independientemente del bien com\u00fan de las comunidades a las que pertenecen. Este bien com\u00fan deber\u00eda entenderse de modo \u00edntegro, como la suma total de nobles prop\u00f3sitos compartidos en cuya b\u00fasqueda se comprometen todos los miembros de la comunidad, y para cuyo servicio existe la misma comunidad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, mientras la comunicaci\u00f3n social se ocupa \u2014y es natural\u2014 de las necesidades e intereses de grupos particulares, no deber\u00eda hacerlo de manera que enfrente a un grupo contra otro: por ejemplo, en nombre de la lucha de clases, del nacionalismo exagerado, de la supremac\u00eda racial, de la limpieza \u00e9tnica u otros temas similares. La virtud de la solidaridad, que es \u00ab&#160;la determinaci\u00f3n firme y perseverante de empe\u00f1arse por el bien com\u00fan&#160;\u00bb (Sollicitudo rei socialis, 38), deber\u00eda gobernar todas las \u00e1reas de la vida social, econ\u00f3mica, pol\u00edtica, cultural y religiosa.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los comunicadores y los responsables de la pol\u00edtica de la comunicaci\u00f3n deben servir a las necesidades y a los intereses reales, tanto de las personas como de los grupos, en todos los niveles y de todos los modos. Urge la equidad en el \u00e1mbito internacional, donde la mala distribuci\u00f3n de los bienes materiales entre el Norte y el Sur se ha agravado a causa de la mala distribuci\u00f3n de los recursos de la comunicaci\u00f3n y de la tecnolog\u00eda de la informaci\u00f3n, de los que dependen en gran medida la productividad y la prosperidad. Problemas an\u00e1logos existen tambi\u00e9n en los pa\u00edses ricos, \u00ab&#160;donde la transformaci\u00f3n incesante de los modos de producci\u00f3n y de consumo deval\u00faa ciertos conocimientos ya adquiridos y profesionalidades consolidadas&#160;\u00bb y \u00ab&#160;los que no logran ir al comp\u00e1s de los tiempos pueden quedar f\u00e1cilmente marginados&#160;\u00bb (Centesimus annus, 33).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es evidente, por tanto, la necesidad de una amplia participaci\u00f3n en la toma de decisiones no s\u00f3lo acerca de los mensajes y los procesos de comunicaci\u00f3n social, sino tambi\u00e9n acerca de las cuestiones sistem\u00e1ticas y la distribuci\u00f3n de los recursos. Los responsables de las decisiones tienen el serio deber moral de reconocer las necesidades y los intereses de quienes son particularmente vulnerables \u2014los pobres, los ancianos, los hijos por nacer, los ni\u00f1os y los j\u00f3venes, los oprimidos y los marginados, las mujeres y las minor\u00edas, los enfermos y los minusv\u00e1lidos\u2014, as\u00ed como las necesidades e intereses de las familias y los grupos religiosos. Hoy m\u00e1s que nunca la comunidad internacional y los intereses de las comunicaciones internacionales deber\u00edan tener una actitud m\u00e1s generosa y abierta con respecto a las naciones y las regiones donde aquello que los medios de comunicaci\u00f3n hacen o dejan de hacer, los hace part\u00edcipes de la vergonzosa persistencia de males como la pobreza, el analfabetismo, la represi\u00f3n pol\u00edtica, la violaci\u00f3n de los derechos humanos, los conflictos entre grupos y entre religiones, y la supresi\u00f3n de las culturas ind\u00edgenas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">23. Aun as\u00ed, seguimos creyendo que \u00ab&#160;la soluci\u00f3n de los problemas nacidos de esta comercializaci\u00f3n y de esta privatizaci\u00f3n no reglamentadas no siempre reside en un control del Estado sobre los medios de comunicaci\u00f3n, sino en una reglamentaci\u00f3n m\u00e1s importante, conforme a las normas del servicio p\u00fablico, as\u00ed como en una responsabilidad p\u00fablica mayor. Hay que destacar, a este respecto, que si los cauces jur\u00eddicos y pol\u00edticos en los que funcionan los medios de comunicaci\u00f3n de ciertos pa\u00edses est\u00e1n actualmente en franca mejora, hay otros lugares en los que la intervenci\u00f3n gubernamental es un instrumento de opresi\u00f3n y de exclusi\u00f3n&#160;\u00bb (Aetatis novae, 5).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay que estar siempre a favor de la libertad de expresi\u00f3n, porque \u00ab&#160;cuantas veces los hombres, seg\u00fan su natural inclinaci\u00f3n, intercambian sus conocimientos o manifiestan sus opiniones, est\u00e1n usando de un derecho que les es propio, y a la vez ejerciendo una funci\u00f3n social&#160;\u00bb (Communio et progressio, 45: L&#8217;Osservatore Romano, edici\u00f3n en lengua espa\u00f1ola, 6 de junio de 1971, p. 5). Sin embargo, considerada desde una perspectiva \u00e9tica, esta presunci\u00f3n no es una norma absoluta e irrevocable. Se dan casos obvios en los que no existe ning\u00fan derecho a comunicar, por ejemplo el de la difamaci\u00f3n y la calumnia, el de los mensajes que pretenden fomentar el odio y el conflicto entre las personas y los grupos, la obscenidad y la pornograf\u00eda, y las descripciones morbosas de la violencia. Es evidente tambi\u00e9n que la libre expresi\u00f3n deber\u00eda atenerse siempre a principios como la verdad, la honradez y el respeto a la vida privada.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los comunicadores profesionales deber\u00edan participar activamente en la elaboraci\u00f3n y aplicaci\u00f3n de c\u00f3digos \u00e9ticos de comportamiento para su profesi\u00f3n, en colaboraci\u00f3n con representantes p\u00fablicos. Los organismos religiosos y otros grupos tambi\u00e9n deben participar en este esfuerzo continuo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">24. Otro principio importante, ya mencionado, concierne a la participaci\u00f3n p\u00fablica en la elaboraci\u00f3n de decisiones sobre la pol\u00edtica de las comunicaciones. En todos los niveles, esta participaci\u00f3n deber\u00eda ser organizada, sistem\u00e1tica y aut\u00e9nticamente representativa, sin desviarse en favor de grupos particulares. Este principio se aplica siempre y, tal vez de manera especial, cuando los medios de comunicaci\u00f3n son de propiedad privada y operan con fines de lucro.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el inter\u00e9s de la participaci\u00f3n p\u00fablica, los comunicadores \u00ab&#160;deben tratar de comunicarse con la gente, no s\u00f3lo de hablarle. Eso implica conocer las necesidades de la gente, ser consciente de sus luchas y presentar todas las formas de comunicaci\u00f3n con la sensibilidad que la dignidad humana exige&#160;\u00bb (Juan Pablo II, Discurso a los especialistas en comunicaci\u00f3n, Los \u00c1ngeles, 15 de septiembre de 1987, n. 4; L&#8217;Osservatore Romano, edici\u00f3n en lengua espa\u00f1ola, 18 de octubre de 1987, p. 12).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se suele considerar que la circulaci\u00f3n, los \u00edndices de audiencia y las taquillas, junto con el an\u00e1lisis de mercado, son los mejores indicadores del sentimiento p\u00fablico; de hecho, son los \u00fanicos necesarios para que funcione la ley del mercado. No cabe duda de que la voz del mercado puede o\u00edrse de esas maneras. Pero las decisiones sobre los contenidos y la pol\u00edtica de los medios de comunicaci\u00f3n no deber\u00edan depender s\u00f3lo del mercado y de factores econ\u00f3micos \u2014los beneficios\u2014, puesto que \u00e9stos no contribuyen a salvaguardar el inter\u00e9s p\u00fablico en su integridad ni tampoco los leg\u00edtimos intereses de las minor\u00edas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hasta cierto punto, puede responderse a esta objeci\u00f3n con el concepto de \u00ab&#160;nicho&#160;\u00bb, seg\u00fan el cual los peri\u00f3dicos, los programas, las emisoras y los canales particulares se dirigen a audiencias particulares. Este enfoque es leg\u00edtimo, en cierto sentido. Pero la diversificaci\u00f3n y la especializaci\u00f3n, que organizan los medios de comunicaci\u00f3n para corresponder a las audiencias divididas en unidades cada vez m\u00e1s peque\u00f1as basadas en gran parte en factores econ\u00f3micos y en modelos de consumo, no deber\u00edan llegar tan lejos. Los medios de comunicaci\u00f3n social deben seguir siendo un \u00ab&#160;are\u00f3pago&#160;\u00bb (cf. Redemptoris missio, 37), un foro para el intercambio de ideas e informaci\u00f3n en el que participan personas y grupos, fomentando la solidaridad y la paz. En particular, Internet despierta preocupaci\u00f3n con respecto a \u00ab&#160;las consecuencias radicalmente nuevas que entra\u00f1a: p\u00e9rdida del \u00abpeso espec\u00edfico\u00bb de la informaci\u00f3n, reducci\u00f3n de los mensajes a pura informaci\u00f3n, ausencia de reacciones pertinentes a los mensajes de la red por parte de personas responsables, efecto disuasorio en cuanto a las relaciones interpersonales&#160;\u00bb (Para una pastoral de la cultura, 9).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">25. Los comunicadores profesionales no son los \u00fanicos que tienen deberes \u00e9ticos. Tambi\u00e9n las audiencias \u2014los usuarios\u2014 tienen obligaciones. Los comunicadores que se esfuerzan por afrontar sus responsabilidades merecen a su vez audiencias conscientes de las propias.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El primer deber de los usuarios de la comunicaci\u00f3n social consiste en discernir y seleccionar. Deber\u00edan informarse acerca de los medios de comunicaci\u00f3n \u2014sus estructuras, su modo de actuar y sus contenidos\u2014 y hacer opciones responsables, de acuerdo con s\u00f3lidos criterios \u00e9ticos, sobre lo que conviene leer, ver o escuchar. Hoy todos necesitan alguna forma de formaci\u00f3n permanente acerca de los medios de comunicaci\u00f3n, sea mediante el estudio personal, sea mediante la participaci\u00f3n en un programa organizado, sea con ambos. La educaci\u00f3n en el uso de los medios de comunicaci\u00f3n, m\u00e1s que ense\u00f1ar algo acerca de las t\u00e9cnicas, ayuda a la gente a formarse criterios de buen gusto y juicios morales verdaderos, que constituyen un aspecto de la formaci\u00f3n de la conciencia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A trav\u00e9s de sus escuelas y de sus programas de formaci\u00f3n, la Iglesia deber\u00eda proporcionar este tipo de educaci\u00f3n para el uso de los medios de comunicaci\u00f3n social (cf. Aetatis novae, 28; Communio et progressio, 107). Las siguientes palabras, dirigidas originalmente a los institutos de vida consagrada, tienen una aplicaci\u00f3n m\u00e1s amplia: \u00ab&#160;La comunidad, consciente del influjo de los medios de comunicaci\u00f3n, se educa para utilizarlos en orden al crecimiento personal y comunitario con la claridad evang\u00e9lica y la libertad interior de quien ha aprendido a conocer a Cristo (cf. Ga 4,17-23). En efecto, esos medios proponen, y con frecuencia imponen, una mentalidad y un modelo de vida que debe ser confrontado continuamente con el Evangelio. A este prop\u00f3sito desde muchos lugares se pide una profunda formaci\u00f3n para la recepci\u00f3n y el uso cr\u00edtico y fecundo de esos medios&#160;\u00bb (Congregaci\u00f3n para los institutos de vida consagrada y las sociedades de vida apost\u00f3lica, Vida fraterna en comunidad, 34).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De igual modo, los padres tienen el serio deber de ayudar a sus hijos a aprender a valorar y usar los medios de comunicaci\u00f3n, formando correctamente su conciencia y desarrollando sus facultades cr\u00edticas (cf. Juan Pablo II, Familiaris consortio, 76). Por el bien de sus hijos, y por el suyo, los padres deben aprender y poner en pr\u00e1ctica su capacidad de discernimiento como telespectadores, oyentes y lectores, dando ejemplo en sus hogares de un uso prudente de los medios de comunicaci\u00f3n. De acuerdo con la edad y las circunstancias, los ni\u00f1os y los j\u00f3venes deber\u00edan ser introducidos en la formaci\u00f3n respecto a los medios de comunicaci\u00f3n, evitando el camino f\u00e1cil de la pasividad carente de esp\u00edritu cr\u00edtico, la presi\u00f3n de sus coet\u00e1neos y la explotaci\u00f3n comercial. Puede ser \u00fatil a las familias \u2014padres e hijos juntos\u2014 reunirse en grupos para estudiar y discutir los problemas y las ventajas que plantea la comunicaci\u00f3n social.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">26. Adem\u00e1s de promover la educaci\u00f3n en el uso de los medios de comunicaci\u00f3n, las instituciones, las organizaciones y los programas de la Iglesia tienen otras importantes responsabilidades en lo que ata\u00f1e a la comunicaci\u00f3n social. En primer lugar, y sobre todo, el ejercicio de la comunicaci\u00f3n por parte de la Iglesia deber\u00eda ser ejemplar, reflejando los elevados modelos de verdad, responsabilidad y sensibilidad con respecto a los derechos humanos, as\u00ed como otros importantes principios y normas. Adem\u00e1s de esto, los medios de comunicaci\u00f3n de la Iglesia deber\u00edan esforzarse por comunicar la plenitud de la verdad acerca del significado de la vida humana y de la historia, especialmente como est\u00e1 contenida en la palabra de Dios revelada y expresada por la ense\u00f1anza del Magisterio. Los pastores deber\u00edan estimular el uso de los medios de comunicaci\u00f3n social para difundir el Evangelio (cf. C\u00f3digo de derecho can\u00f3nico, can. 822, \u00a7 1).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quienes representan a la Iglesia deben ser honrados e \u00edntegros en sus relaciones con los periodistas. Aun cuando \u00ab&#160;sus preguntas provocan algunas veces perplejidad y desencanto, sobre todo cuando corresponden poco al contenido fundamental del mensaje que debemos transmitir&#160;\u00bb, debemos tener presente que \u00ab&#160;esos interrogantes desconcertantes coinciden con los de la mayor parte de nuestros contempor\u00e1neos&#160;\u00bb (Para una pastoral de la cultura, 34). Si la Iglesia quiere hablar de modo cre\u00edble a la gente de hoy, quienes hablan en su nombre tienen que dar respuestas cre\u00edbles y verdaderas a esas preguntas aparentemente inc\u00f3modas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los cat\u00f3licos, como los dem\u00e1s ciudadanos, tienen el derecho a expresarse libremente y por ello tambi\u00e9n el de acceder a los medios de comunicaci\u00f3n para este fin. El derecho de expresi\u00f3n incluye la posibilidad de manifestar opiniones acerca del bien de la Iglesia, con el debido respeto a la integridad de la fe y la moral, respeto a los pastores, y consideraci\u00f3n por el bien com\u00fan y la dignidad de las personas (cf. C\u00f3digo de derecho can\u00f3nico, c. 212, \u00a7 3; c. 227). Sin embargo, nadie tiene derecho a hablar en nombre de la Iglesia, ni a implicarla en lo que haga, sin haber sido designado expresamente; y las opiniones personales no deber\u00edan presentarse como ense\u00f1anza de la Iglesia (cf. ib., c. 227).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ser\u00eda un gran bien para la Iglesia que un mayor n\u00famero de personas que tienen cargos y cumplen funciones en su nombre se formaran en el uso de los medios de comunicaci\u00f3n. Esto no vale solamente para los seminaristas, para miembros de comunidades religiosas en per\u00edodo de formaci\u00f3n y para los j\u00f3venes laicos cat\u00f3licos; vale para todo el personal de la Iglesia. Si los medios de comunicaci\u00f3n son \u00ab&#160;neutrales, abiertos y honrados&#160;\u00bb, ofrecen a los cristianos bien preparados \u00ab&#160;un papel misionero de primer plano&#160;\u00bb, y es importante que \u00e9stos est\u00e9n \u00ab&#160;bien formados y se les apoye&#160;\u00bb (Para una pastoral de la cultura, 34). Los pastores tambi\u00e9n deber\u00edan ofrecer a sus fieles orientaci\u00f3n acerca de los medios de comunicaci\u00f3n y de sus mensajes, a veces discordantes e incluso destructivos (cf. C\u00f3digo de derecho can\u00f3nico, c. 822, \u00a7 2 y 3).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una consideraci\u00f3n an\u00e1loga es v\u00e1lida tambi\u00e9n respecto a la comunicaci\u00f3n interna en la Iglesia. Un flujo rec\u00edproco de informaci\u00f3n y puntos de vista entre los pastores y los fieles, una libertad de expresi\u00f3n que tenga en cuenta el bien de la comunidad y el papel del Magisterio al promoverla, y una opini\u00f3n p\u00fablica responsable, son expresiones importantes del \u00ab&#160;derecho fundamental al di\u00e1logo y a la informaci\u00f3n en el seno de la Iglesia&#160;\u00bb (Aetatis novae, 10; cf. Communio et progressio, 20).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El derecho de expresi\u00f3n debe ejercerse con deferencia a la verdad revelada y a la ense\u00f1anza de la Iglesia, y respetando los derechos eclesiales de los dem\u00e1s (cf. C\u00f3digo de derecho can\u00f3nico, c. 212, \u00a7 1, 2 y 3; c. 220). Como sucede en otras comunidades e instituciones, a veces la Iglesia necesita \u2014y en ocasiones tiene el deber\u2014 de practicar la reserva y la discreci\u00f3n. Pero no deber\u00eda hacerlo con miras a la manipulaci\u00f3n y al control. Dentro de la comuni\u00f3n de fe, quienes \u00ab&#160;poseen la sagrada potestad est\u00e1n al servicio de sus hermanos para que todos los que son miembros del pueblo de Dios y tienen, por tanto, la verdadera dignidad de cristianos, aspirando al mismo fin, en libertad y orden, lleguen a la salvaci\u00f3n&#160;\u00bb (Lumen gentium, 18). La pr\u00e1ctica correcta de la comunicaci\u00f3n es uno de los modos de realizar esta concepci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>V.  CONCLUSI\u00d3N<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">27. Al comenzar el tercer milenio de la era cristiana, la humanidad est\u00e1 creando una red global de transmisi\u00f3n instant\u00e1nea de informaci\u00f3n, de ideas y de juicios de valor en la ciencia, el comercio, la educaci\u00f3n, el entretenimiento, la pol\u00edtica, el arte, la religi\u00f3n, y en todos los dem\u00e1s campos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta red ya es accesible directamente a muchas personas en sus hogares, en las escuelas y en los lugares de trabajo, es decir, pr\u00e1cticamente dondequiera que se encuentren. Es com\u00fan ver en tiempo real acontecimientos, desde deportes hasta guerras, que suceden en el otro extremo del planeta. La gente puede entrar directamente en contacto con una infinidad de datos que hasta hace poco no estaban siquiera al alcance de especialistas y estudiantes. Una persona puede ascender a las alturas del genio humano y de la virtud, o caer en el abismo de la degradaci\u00f3n mientras est\u00e1 sentada sola ante un teclado o una pantalla. La tecnolog\u00eda de la comunicaci\u00f3n logra constantemente nuevos avances, con enormes potencialidades para el bien y para el mal. Al mismo tiempo que aumenta la interactividad, se desdibuja la distinci\u00f3n entre comunicadores y usuarios. Se necesita una investigaci\u00f3n continua sobre el impacto y, en especial, sobre las implicaciones \u00e9ticas de los medios de comunicaci\u00f3n, tanto nuevos como emergentes.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">28. Pero, a pesar de su inmenso poder, los medios de comunicaci\u00f3n son y seguir\u00e1n siendo s\u00f3lo medios, es decir, instrumentos, herramientas disponibles tanto para un uso bueno como para uno malo. A nosotros corresponde elegir. Los medios de comunicaci\u00f3n no exigen una nueva \u00e9tica; lo que exigen es la aplicaci\u00f3n de principios ya establecidos a las nuevas circunstancias. Y \u00e9sta es la tarea en la que todos tienen un papel que desempe\u00f1ar. La \u00e9tica en los medios de comunicaci\u00f3n no s\u00f3lo es tarea de especialistas en comunicaci\u00f3n social o en filosof\u00eda moral; la reflexi\u00f3n y el di\u00e1logo que este documento pretende impulsar y fomentar deben alcanzar horizontes m\u00e1s amplios y globales.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">29. La comunicaci\u00f3n social puede unir a las personas en comunidades presididas por la simpat\u00eda y los intereses comunes. \u00bfEstar\u00e1n dichas comunidades basadas en la justicia, la decencia y el respeto de los derechos humanos? \u00bfSe comprometer\u00e1n en favor del bien com\u00fan? \u00bfO, por el contrario, ser\u00e1n ego\u00edstas e introvertidas, buscando el beneficio de grupos particulares \u2014econ\u00f3micos, raciales, pol\u00edticos e incluso religiosos\u2014 a expensas de los dem\u00e1s? \u00bfServir\u00e1 la nueva tecnolog\u00eda a todas las naciones y a todos los pueblos, respetando las tradiciones culturales de cada uno, o ser\u00e1 un instrumento para aumentar la riqueza de los ricos y el poder de los poderosos? Corresponde a nosotros elegir.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los medios de comunicaci\u00f3n tambi\u00e9n pueden usarse para separar y aislar. La tecnolog\u00eda permite cada vez m\u00e1s a la gente reunir informaciones y servicios elaborados exclusivamente para ella. Eso supone ventajas reales, pero plantea una cuesti\u00f3n inevitable: \u00bfser\u00e1 la audiencia del futuro una multitud de audiencias de una sola persona? La nueva tecnolog\u00eda, a la vez que puede aumentar la autonom\u00eda individual, tiene otras implicaciones menos positivas. El \u00ab&#160;web&#160;\u00bb del futuro, en lugar de ser una comunidad global, \u00bfpodr\u00eda convertirse en una vasta y fragmentada red de personas aisladas \u2014abejas humanas en sus celdas\u2014, que interact\u00faan con datos y no directamente unos con otros? \u00bfQu\u00e9 ser\u00eda de la solidaridad, o qu\u00e9 ser\u00eda del amor, en un mundo como ese?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A\u00fan en el mejor de los casos la comunicaci\u00f3n humana tiene serias limitaciones; es m\u00e1s o menos imperfecta y corre el riesgo de fracasar. A las personas les resulta dif\u00edcil comunicarse siempre unas con otras honradamente, de un modo que no haga da\u00f1o y sirva lo mejor posible a los intereses de todos. Adem\u00e1s, en el mundo de los medios de comunicaci\u00f3n, las dificultades inherentes a ella a menudo son acrecentadas por la ideolog\u00eda, por el af\u00e1n de lucro y control pol\u00edtico, por rivalidades y conflictos entre grupos, y por otros males sociales. Los actuales medios de comunicaci\u00f3n aumentan mucho el alcance de la comunicaci\u00f3n social, su cantidad, su velocidad; pero no hacen menos fr\u00e1gil ni menos susceptible de fracasar la disposici\u00f3n humana a comunicarse de mente a mente, de coraz\u00f3n a coraz\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">30. Como hemos dicho, la contribuci\u00f3n especial que la Iglesia ofrece al debate en este campo consiste en una visi\u00f3n de la persona humana, de su incomparable dignidad y de sus derechos inviolables, y en una visi\u00f3n de la comunidad humana cuyos miembros est\u00e1n unidos en virtud de la solidaridad con vistas al bien com\u00fan de todos. La necesidad de estos dos conceptos es especialmente urgente \u00ab&#160;cuando se est\u00e1 obligado a constatar el car\u00e1cter parcial de propuestas que elevan lo ef\u00edmero al rango de valor, creando ilusiones sobre la posibilidad de alcanzar el verdadero sentido de la existencia&#160;\u00bb; al faltar esas visiones, \u00ab&#160;muchos llevan una vida casi hasta el l\u00edmite de la ruina, sin saber bien lo que les espera&#160;\u00bb (Fides et ratio, 6).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ante esta crisis, la Iglesia se presenta como \u00ab&#160;experta en humanidad&#160;\u00bb, cuya experiencia \u00ab&#160;la mueve a extender necesariamente su misi\u00f3n religiosa a los diversos campos&#160;\u00bb del comportamiento humano (Sollicitudo rei socialis, 41; cf. Pablo VI, Populorum progressio, 13). No puede conservar exclusivamente para s\u00ed misma la verdad sobre la persona humana y sobre la comunidad humana; al contrario, debe compartirla abiertamente, siempre consciente de que la gente puede responder en forma negativa a la verdad, y tambi\u00e9n a ella misma.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Iglesia, al tratar de fomentar y apoyar elevados modelos \u00e9ticos en el uso de los medios de comunicaci\u00f3n social, busca el di\u00e1logo y la colaboraci\u00f3n con los dem\u00e1s: con los funcionarios p\u00fablicos, que tienen el deber particular de proteger y promover el bien com\u00fan de la comunidad pol\u00edtica; con los hombres y mujeres del mundo de la cultura y las artes; con estudiosos y profesores comprometidos en la formaci\u00f3n de los comunicadores y los oyentes futuros; con los miembros de las dem\u00e1s Iglesias y grupos religiosos que comparten su deseo de que los medios de comunicaci\u00f3n se usen para la gloria de Dios y el servicio al g\u00e9nero humano (cf. Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales, Criterios para la cooperaci\u00f3n ecum\u00e9nica e interreligiosa en las comunicaciones); y, en especial, con los comunicadores profesionales: escritores, directores, reporteros, corresponsales, actores, productores y personal t\u00e9cnico, as\u00ed como con los propietarios, los administradores y los responsables de la pol\u00edtica en este campo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">31. A pesar de sus limitaciones, la comunicaci\u00f3n humana encierra en s\u00ed algo de la actividad creadora de Dios. \u00ab&#160;El Artista divino, con amorosa condescendencia, transmite al artista humano&#160;\u00bb \u2014y, podr\u00edamos a\u00f1adir, tambi\u00e9n a los comunicadores\u2014 \u00ab&#160;un destello de su sabidur\u00eda trascendente, llam\u00e1ndolo a compartir su potencia creadora&#160;\u00bb; si llegan a comprender esto, los artistas y los comunicadores \u00ab&#160;pueden comprenderse a fondo a s\u00ed mismos, y su propia vocaci\u00f3n y misi\u00f3n&#160;\u00bb (Juan Pablo II, Carta a los artistas, 1).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El comunicador cristiano en particular tiene una tarea, una vocaci\u00f3n prof\u00e9tica: clamar contra los falsos dioses e \u00eddolos de nuestro tiempo \u2014el materialismo, el hedonismo, el consumismo, el nacionalismo extremo y otros\u2014, ofreciendo a todos un cuerpo de verdades morales basadas en la dignidad y los derechos humanos, la opci\u00f3n preferencial por los pobres, el destino universal de los bienes, el amor a los enemigos y el respeto incondicional a toda vida humana, desde la concepci\u00f3n hasta la muerte natural; y buscando la realizaci\u00f3n m\u00e1s perfecta del Reino en este mundo, conscientes de que, al final de los tiempos, Jes\u00fas restablecer\u00e1 todas las cosas y las restituir\u00e1 al Padre (cf. 1 Co 15, 24).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">32. Para concluir, dado que estas reflexiones se dirigen a todas las personas de buena voluntad, y no s\u00f3lo a los cat\u00f3licos, conviene hablar de Jes\u00fas como modelo para los comunicadores. \u00ab&#160;En estos \u00faltimos tiempos&#160;\u00bb Dios Padre \u00ab&#160;nos ha hablado por medio del Hijo&#160;\u00bb (Hb 1,2); y este Hijo nos comunica ahora y siempre el amor del Padre y el sentido \u00faltimo de nuestra vida.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab&#160;El mismo Cristo en su vida se present\u00f3 como el perfecto comunicador. Por la encarnaci\u00f3n se revisti\u00f3 de la semejanza de aquellos que despu\u00e9s iban a recibir su mensaje, proclamado tanto con palabras como con su vida entera, con fuerza y constancia, desde dentro, es decir, desde en medio de su pueblo. Sin embargo, se acomodaba a su forma y modo de hablar y pensar, ya que lo hac\u00eda desde su misma situaci\u00f3n y condici\u00f3n&#160;\u00bb (Communio et progressio, 11: L&#8217;Osservatore Romano, edici\u00f3n en lengua espa\u00f1ola, 6 de junio de 1971, p. 3).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante la vida p\u00fablica de Jes\u00fas las muchedumbres se reun\u00edan para escuchar su predicaci\u00f3n y su ense\u00f1anza (cf. Mt 8,1.18; Mc 2,2; 4,1; Lc 5,1, etc.); \u00e9l ense\u00f1aba \u00ab&#160;como quien tiene autoridad&#160;\u00bb (Mt 7,29; cf. Mc 1,22; Lc 4,32). Les hablaba del Padre y, al mismo tiempo, los dirig\u00eda hacia s\u00ed mismo, explicando: \u00ab&#160;Yo soy el camino, la verdad y la vida&#160;\u00bb (Jn 14,6) y \u00ab&#160;el que me ha visto a m\u00ed, ha visto al Padre&#160;\u00bb (Jn 14,9). No perdi\u00f3 tiempo en discursos insustanciales o justific\u00e1ndose a s\u00ed mismo, ni siquiera cuando fue acusado y condenado (cf. Mt 26,63; 27,12-14; Mc 15,5; 15,61), pues su \u00ab&#160;alimento&#160;\u00bb era hacer la voluntad del Padre que lo hab\u00eda enviado (cf. Jn 4,34); y todo lo que dec\u00eda y hac\u00eda guardaba relaci\u00f3n con esa voluntad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A menudo la ense\u00f1anza de Jes\u00fas adoptaba la forma de par\u00e1bolas y relatos coloridos que expresaban profundas verdades con las palabras sencillas que se usaban a diario. No s\u00f3lo sus palabras, sino tambi\u00e9n sus obras, especialmente sus milagros, eran actos de comunicaci\u00f3n, que revelaban su identidad y manifestaban el poder de Dios (cf. Evangelii nuntiandi, 12). En sus comunicaciones mostraba respeto por sus oyentes, solicitud por su situaci\u00f3n y sus necesidades, compasi\u00f3n por su sufrimiento (por ejemplo, v\u00e9ase Lc 7,13), y firme determinaci\u00f3n de decirles lo que necesitaban o\u00edr, de un modo que deb\u00eda atraer poderosamente su atenci\u00f3n y ayudarles a recibir el mensaje, sin coerci\u00f3n ni componendas, sin enga\u00f1o ni manipulaci\u00f3n. Invitaba a los dem\u00e1s a abrir su mente y su coraz\u00f3n a \u00e9l, sabiendo que \u00e9ste era el modo de llevarles hacia \u00e9l y hacia su Padre (v\u00e9ase, por ejemplo, Jn 3,1-15; 4,7-26).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jes\u00fas ense\u00f1aba que la comunicaci\u00f3n es un acto moral: \u00ab&#160;De lo que rebosa el coraz\u00f3n habla la boca. El hombre bueno, del buen tesoro saca cosas buenas; y el hombre malo, del tesoro malo saca cosas malas. Os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres dar\u00e1n cuenta en el d\u00eda del juicio. Porque por tus palabras ser\u00e1s declarado justo y por tus palabras ser\u00e1s condenado&#160;\u00bb (Mt 12,34-37). Criticaba severamente a quienes escandalizaran a los \u00ab&#160;peque\u00f1os&#160;\u00bb, y aseguraba que a quien lo hiciera \u00ab&#160;era mejor que le pusieran al cuello una piedra y lo echaran al mar&#160;\u00bb (Mc 9,42; cf. Mt 18,6; Lc 17,2). Era completamente sincero; un hombre de quien se pod\u00eda decir que \u00ab&#160;en su boca no se hall\u00f3 enga\u00f1o&#160;\u00bb; y tambi\u00e9n: \u00ab&#160;al ser insultado, no respond\u00eda con insultos; al padecer, no amenazaba, sino que se pon\u00eda en manos de aquel que juzga con justicia&#160;\u00bb (1 P 2,22-23). Insist\u00eda en la sinceridad y en la veracidad de los dem\u00e1s, al mismo tiempo que condenaba la hipocres\u00eda, la inmoralidad y cualquier forma de comunicaci\u00f3n que fuera torcida y perversa: \u00ab&#160;Sea vuestro lenguaje: \u00abS\u00ed, s\u00ed\u00bb; \u00abno, no\u00bb, pues lo que pasa de aqu\u00ed viene del maligno&#160;\u00bb (Mt 5,37).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">33. Jes\u00fas es el modelo y el criterio de nuestra comunicaci\u00f3n. Para quienes est\u00e1n implicados en la comunicaci\u00f3n social \u2014responsables de la pol\u00edtica, comunicadores profesionales, usuarios, sea cual sea el papel que desempe\u00f1en\u2014 la conclusi\u00f3n es clara: \u00ab&#160;Por tanto, desechando la mentira, hablad con verdad cada cual con su pr\u00f3jimo, pues somos miembros los unos de los otros. (&#8230;) No salga de vuestra boca palabra da\u00f1osa, sino la que sea conveniente para edificar seg\u00fan la necesidad y hacer el bien a los que os escuchen&#160;\u00bb (Ef 4,25.29). Servir a la persona humana, construir una comunidad humana fundada en la solidaridad, en la justicia y en el amor, y decir la verdad sobre la vida humana y su plenitud final en Dios han sido, son y seguir\u00e1n ocupando el centro de la \u00e9tica en los medios de comunicaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ciudad del Vaticano, 4 de junio del 2000, Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, Jubileo de los Periodistas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">John P. Foley<br \/>\nPresidente\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pierfranco Pastore<br \/>\nSecretario\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PONTIFICIO CONSEJO PARA LAS COMUNICACIONES SOCIALES \u00c9TICA EN LAS COMUNICACIONES SOCIALES I. INTRODUCCI\u00d3N 1. El uso que la gente hace de los medios de comunicaci\u00f3n social puede producir efectos positivos o negativos. Aunque se dice com\u00fanmente \u2014y lo diremos a menudo aqu\u00ed\u2014 que en los medios de comunicaci\u00f3n social \u00ab&#160;cabe de todo&#160;\u00bb, no son fuerzas &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/iglesia-y-medios-de-comunicacion-social-etica\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abIGLESIA Y MEDIOS DE COMUNICACION SOCIAL: ETICA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-25235","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25235","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25235"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25235\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25235"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25235"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25235"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}