{"id":25236,"date":"2016-02-05T17:06:11","date_gmt":"2016-02-05T22:06:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/iglesia-y-medios-de-comunicacion-social-obligacion-de-exaltar-el-bien-y-la-verdad\/"},"modified":"2016-02-05T17:06:11","modified_gmt":"2016-02-05T22:06:11","slug":"iglesia-y-medios-de-comunicacion-social-obligacion-de-exaltar-el-bien-y-la-verdad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/iglesia-y-medios-de-comunicacion-social-obligacion-de-exaltar-el-bien-y-la-verdad\/","title":{"rendered":"IGLESIA Y MEDIOS DE COMUNICACION SOCIAL: OBLIGACION DE EXALTAR EL BIEN Y LA VERDAD"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\"><b>INTER MIRIFICA<\/b>   (cap\u00edtulos I y SS.)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Cap\u00edtulo I<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Iglesia cat\u00f3lica, fundada por Cristo el Se\u00f1or para llevar la salvaci\u00f3n a todos los hombres y, en consecuencia, urgida por la necesidad de evangelizar, considera que forma parte de su misi\u00f3n predicar el mensaje de salvaci\u00f3n, con la ayuda, tambi\u00e9n, de los medios de comunicaci\u00f3n social, y ense\u00f1ar a los hombres su recto uso.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A la Iglesia, pues, le corresponde el derecho originario de utilizar y poseer toda clase de medios de este g\u00e9nero, en cuanto que sean necesarios o \u00fatiles para la educaci\u00f3n cristiana y para toda su labor de salvaci\u00f3n de las almas; a los sagrados Pastores les compete la tarea de instruir y gobernar a los fieles, de tal modo que ellos mismos, tambi\u00e9n con la ayuda de estos medios, alcancen la salvaci\u00f3n y la perfecci\u00f3n propias y de todo el g\u00e9nero humano.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo dem\u00e1s, toca principalmente a los laicos vivificar con esp\u00edritu humano y cristiano estos medios para que respondan plenamente a las grandes expectativas de la sociedad humana y al plan divino.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. Para el recto uso de estos medios es absolutamente necesario que todos los que los utilizan conozcan las normas del orden moral en este campo y las lleven fielmente a la pr\u00e1ctica. Consideren, pues, las materias que se difunden seg\u00fan la naturaleza peculiar de cada medio; al mismo tiempo, tengan en cuenta todas las condiciones y circunstancias, es decir, el fin, las personas, el lugar, el momento y los dem\u00e1s elementos con los que se lleva a cabo la comunicaci\u00f3n misma y que pueden modificar su honestidad o cambiarla por completo; entre \u00e9stas se encuentra la naturaleza propia de cada medio, es decir, su fuerza, que puede ser tan grande que los hombres, sobre todo si no est\u00e1n preparados, dif\u00edcilmente sean capaces de advertirla, de dominarla y, si llega el caso, de rechazarla.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5. Es especialmente necesario que todos los interesados se formen una recta conciencia sobre el uso de estos medios, sobre todo en lo tocante a algunas cuestiones m\u00e1s duramente debatidas en nuestros d\u00edas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La primera cuesti\u00f3n se refiere a la llamada informaci\u00f3n, es decir, a la b\u00fasqueda y divulgaci\u00f3n de noticias. Es evidente que, a causa del progreso de la sociedad humana actual y de los v\u00ednculos m\u00e1s estrechos entre sus miembros, resulta muy \u00fatil y la mayor parte de las veces necesaria; en efecto, la comunicaci\u00f3n p\u00fablica y oportuna de los acontecimientos y de los asuntos ofrece a los individuos un conocimiento m\u00e1s pleno y continuo de \u00e9stos, contribuyendo as\u00ed eficazmente al bien com\u00fan y promoviendo m\u00e1s f\u00e1cilmente el desarrollo progresivo de toda la sociedad civil. Por consiguiente, existe en la sociedad humana el derecho a la informaci\u00f3n sobre cuanto afecte a los hombres individual o socialmente considerados y seg\u00fan las circunstancias de cada cual.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, el recto ejercicio de este derecho exige que, en cuanto a su contenido, la comunicaci\u00f3n sea siempre verdadera e \u00edntegra, salvadas la justicia y la caridad; adem\u00e1s, en cuanto al modo, ha de ser honesta y conveniente, es decir, debe respetar escrupulosamente las leyes morales, los derechos leg\u00edtimos y la dignidad del hombre, tanto en la b\u00fasqueda de la noticia como en su divulgaci\u00f3n, ya que no todo conocimiento aprovecha, pero la caridad es constructiva (1 Cor 8, 1).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6. La segunda cuesti\u00f3n contempla las relaciones que median entre los llamados derechos del arte y las normas de la ley moral. Dado que las crecientes controversias sobre este tema tienen muchas veces su origen en falsas doctrinas sobre la \u00e9tica y la est\u00e9tica, el Concilio declara que debe ser respetada por todos la primac\u00eda absoluta del orden moral objetivo, puesto que es el \u00fanico que trasciende y compagina congruentemente todos los dem\u00e1s \u00f3rdenes de las relaciones humanas, por dignos que sean y sin excluir el arte. El orden moral es, en efecto, el \u00fanico que abarca en toda su naturaleza al hombre, criatura racional de Dios y llamado a lo sobrenatural; y solamente tal orden moral, si es observado \u00edntegra y fielmente, lo conduce al logro pleno de la perfecci\u00f3n y de la bienaventuranza.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7. Por \u00faltimo, la narraci\u00f3n, la descripci\u00f3n o la representaci\u00f3n del mal moral pueden ciertamente, con la ayuda de los medios de comunicaci\u00f3n social, servir para conocer y explorar m\u00e1s profundamente al hombre, para manifestar y exaltar la magnificencia de la verdad y del bien, mediante la utilizaci\u00f3n de los oportunos efectos dram\u00e1ticos; sin embargo, para que no produzcan m\u00e1s da\u00f1o que utilidad a la almas, habr\u00e1n de someterse completamente a las leyes morales, sobre todo si se trata de asuntos que exigen el debido respeto o que incitan m\u00e1s f\u00e1cilmente al hombre, herido por la culpa original, a apetencias depravadas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">8. Puesto que hoy d\u00eda la opini\u00f3n p\u00fablica ejerce un poderos\u00edsimo influjo en la vida privada y p\u00fablica de los ciudadanos de todos los sectores, es necesario que todos los miembros de la sociedad cumplan sus deberes de caridad y justicia tambi\u00e9n en este campo; y as\u00ed, con la ayuda de estos medios, se esfuercen por formar y difundir una recta opini\u00f3n p\u00fablica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">9. Peculiares deberes incumben a todos los destinatarios, es decir, lectores, espectadores y oyentes que, por una elecci\u00f3n personal y libre, reciben las comunicaciones difundidas por tales medios. Una recta elecci\u00f3n exige, en efecto, que \u00e9stos favorezcan plenamente todo lo que destaque la virtud, la ciencia y el arte y eviten, en cambio, lo que pueda ser causa u ocasi\u00f3n de da\u00f1o espiritual, lo que pueda poner en peligro a otros por su mal ejemplo, o lo que dificulte las informaciones buenas y promueva las malas; esto sucede muchas veces cuando se colabora con empresarios que manejan estos medios con m\u00f3viles exclusivamente econ\u00f3micos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por consiguiente, para cumplir la ley moral, los destinatarios de los medios no deben olvidar la obligaci\u00f3n que tienen de informarse a tiempo sobre los juicios que sobre estas materias emite la autoridad competente y de seguirlos seg\u00fan las normas de la conciencia recta; y para poder oponerse con mayor facilidad a las incitaciones menos rectas, favoreciendo plenamente las buenas, procuren dirigir y formar su conciencia con las ayudas adecuadas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">10. Los destinatarios, sobre todo los m\u00e1s j\u00f3venes, procuren acostumbrarse a la disciplina y a la moderaci\u00f3n en el uso de estos medios; pongan, adem\u00e1s, empe\u00f1o en comprender a fondo lo o\u00eddo, visto o le\u00eddo; hablen sobre ello con los educadores y expertos y aprendan a emitir un juicio recto. Recuerden los padres que es su deber vigilar diligentemente para que los espect\u00e1culos, las lecturas y cosas similares que sean contrarias a la fe o las costumbres no traspasen el umbral de su hogar ni vayan sus hijos a buscarlos en otra parte.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">11. La principal tarea moral, en cuanto al recto uso de los medios de comunicaci\u00f3n social, corresponde a periodistas, escritores, actores, autores, productores, realizadores, exhibidores, distribuidores, vendedores, cr\u00edticos y a cuantos participan de alg\u00fan modo en la realizaci\u00f3n y difusi\u00f3n de las comunicaciones. Resulta absolutamente evidente la gravedad e importancia de su trabajo en las actuales circunstancias de la humanidad, puesto que, informando e incitando, pueden conducir recta o erradamente al g\u00e9nero humano.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A ellos corresponder\u00e1, por tanto, tratar las cuestiones econ\u00f3micas, pol\u00edticas o art\u00edsticas de modo que nunca resulten contrarias al bien com\u00fan; para lograr esto con mayor facilidad, bueno ser\u00e1 que se agrupen en asociaciones profesionales que impongan a sus miembros -si fuera necesario, incluso mediante el compromiso de observar rectamente un c\u00f3digo \u00e9tico- el respeto de las leyes morales en las empresas y tareas de su profesi\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero recuerden siempre que la mayor parte de los lectores y espectadores son j\u00f3venes que necesitan una prensa y unos espect\u00e1culos que les proporcionen diversiones honestas y que eleven su esp\u00edritu a cosas m\u00e1s altas. Procuren, adem\u00e1s, que las comunicaciones sobre temas relativos a la religi\u00f3n se conf\u00eden a personas dignas y expertas y sean tratadas con el debido respeto.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">12. La autoridad civil tiene en esta materia deberes peculiares en raz\u00f3n del bien com\u00fan, al que se ordenan estos medios. Corresponde, pues, a dicha autoridad, en virtud de su propia funci\u00f3n, defender y asegurar la verdadera y justa libertad que la sociedad actual necesita absolutamente para su provecho, sobre todo en lo relativo a la prensa: fomentar la religi\u00f3n, la cultura y las bellas artes; proteger a los destinatarios para que puedan disfrutar libremente de sus leg\u00edtimos derechos. Adem\u00e1s, es deber del poder civil apoyar aquellas iniciativas que, siendo especialmente \u00fatiles para la juventud, no podr\u00edan emprenderse de otro modo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente, el mismo poder p\u00fablico, que leg\u00edtimamente se ocupa del bienestar de los ciudadanos, debe considerar tambi\u00e9n como un deber el procurar justa y celosamente, mediante la promulgaci\u00f3n de leyes y su diligente cumplimiento, que el mal uso de estos medios no desencadene graves peligros para las costumbres p\u00fablicas y el progreso de la sociedad. Con este cuidado vigilante no se restringe la libertad de los individuos y de los grupos, sobre todo si faltan las cautelas precisas por parte de aquellos que en raz\u00f3n de su oficio utilizan estos medios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">P\u00f3ngase un especial cuidado en defender a los m\u00e1s j\u00f3venes de la prensa y de los espect\u00e1culos que sean nocivos para su edad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>CAP\u00cdTULO II<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">13. Todos los hijos de la Iglesia, de com\u00fan acuerdo, tienen que procurar que los medios de comunicaci\u00f3n social, sin ninguna demora y con el m\u00e1ximo empe\u00f1o, se utilicen eficazmente en las m\u00faltiples obras de apostolado, seg\u00fan lo exijan las circunstancias de tiempo y lugar, anticip\u00e1ndose as\u00ed a las iniciativas perjudiciales, sobre todo en aquellas regiones cuyo progreso moral y religioso exige una atenci\u00f3n m\u00e1s diligente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por consiguiente, apres\u00farense los sagrados Pastores a cumplir su misi\u00f3n, ligada estrechamente en este campo al deber ordinario de la predicaci\u00f3n; tambi\u00e9n los laicos que participan en el uso de estos medios tienen que esforzarse por dar testimonio de Cristo, en primer lugar, realizando su propia tarea con competencia y esp\u00edritu apost\u00f3lico; es m\u00e1s, prestando por su parte ayuda directa a la acci\u00f3n pastoral de la Iglesia con las posibilidades que brindan la t\u00e9cnica, la econom\u00eda, el arte y la cultura.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">14. Fom\u00e9ntese, ante todo, la prensa honesta. Para imbuir plenamente a los lectores del esp\u00edritu cristiano, cr\u00e9ese y desarr\u00f3llese tambi\u00e9n una prensa verdaderamente cat\u00f3lica, esto es, que -promovida y dependiente directamente, ya de la misma autoridad eclesi\u00e1stica, ya de los cat\u00f3licos- se publique con la intenci\u00f3n manifiesta de formar, consolidar y promover una opini\u00f3n p\u00fablica en consonancia con el derecho natural y con los preceptos y las doctrinas cat\u00f3licas, as\u00ed como de divulgar y exponer adecuadamente los hechos relacionados con la vida de la Iglesia. Advi\u00e9rtase a los fieles sobre la necesidad de leer y difundir la prensa cat\u00f3lica para formarse un juicio cristiano sobre todos los acontecimientos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay que promover y asegurar por todos los medios pertinentes la producci\u00f3n y exhibici\u00f3n de pel\u00edculas para la honesta distensi\u00f3n del esp\u00edritu, \u00fatiles para la cultura humana y el arte, especialmente de las destinadas a la juventud; esto se logra, sobre todo, ayudando y coordinando las iniciativas y los recursos de los productores y distribuidores honestos, recomendando las pel\u00edculas dignas de elogio mediante los premios y el consenso de los cr\u00edticos, fomentando y asociando las salas pertenecientes a los empresarios cat\u00f3licos y a los hombres honrados.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pr\u00e9stese asimismo una ayuda eficaz a las emisiones radiof\u00f3nicas y televisivas honestas; sobre todo, a aquellas que sean apropiadas para las familias. Fom\u00e9ntense con todo inter\u00e9s las emisiones cat\u00f3licas que induzcan a los oyentes y espectadores a participar en la vida de la Iglesia y a empaparse de las verdades religiosas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con toda solicitud deben promoverse tambi\u00e9n, all\u00ed donde fuere necesario, emisoras cat\u00f3licas; pero se ha de procurar que sus emisiones sobresalgan por la debida perfecci\u00f3n y eficacia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cu\u00eddese, por fin, de que el noble y antiguo arte esc\u00e9nico, que se propaga hoy ampliamente a trav\u00e9s de los medios de comunicaci\u00f3n social, favorezca la humanidad de los espectadores y la formaci\u00f3n de las costumbres.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">15. Para proveer a las necesidades arriba indicadas, han de formarse oportunamente sacerdotes, religiosos y tambi\u00e9n laicos que cuenten con la debida competencia para dirigir estos medios hacia los fines del apostolado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En primer lugar, los laicos deben ser instruidos en el arte, la doctrina y las costumbres, multiplic\u00e1ndose el n\u00famero de escuelas, facultades e institutos, en los que los periodistas y los guionistas cinematogr\u00e1ficos, radiof\u00f3nicos y televisivos y otros interesados puedan adquirir una formaci\u00f3n \u00edntegra, imbuida de esp\u00edritu cristiano, sobre todo en lo que se refiere a la doctrina social de la Iglesia. Tambi\u00e9n los actores de teatro deben ser formados y ayudados para que con su arte sirvan convenientemente a la sociedad humana. Finalmente, hay que preparar con esmero cr\u00edticos literarios, cinematogr\u00e1ficos, radiof\u00f3nicos, televisivos y otros, para que todos conozcan perfectamente su profesi\u00f3n y est\u00e9n preparados y motivados para emitir juicios en los que el aspecto moral aparezca siempre en su verdadera luz.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">16. Dado que el recto uso de los medios de comunicaci\u00f3n social est\u00e1 al alcance de usuarios diferentes por su edad y su cultura, y que exige en las personas una formaci\u00f3n y una experiencia peculiar y adecuada, es necesario fomentar, multiplicar y encauzar, seg\u00fan los principios de la moral cristiana, las iniciativas aptas para conseguir este fin -sobre todo si est\u00e1n destinadas a los m\u00e1s j\u00f3venes- en las escuelas cat\u00f3licas de cualquier grado, en los seminarios y en las asociaciones de apostolado laical. Para conseguir este prop\u00f3sito con mayor rapidez, debe proporcionarse en el catecismo la exposici\u00f3n y explicaci\u00f3n de la doctrina y de la ense\u00f1anza cat\u00f3licas sobre estas materias.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">17. Puesto que resulta indigno que los hijos de la Iglesia permitan que, por su apat\u00eda, la palabra de salvaci\u00f3n sea amordazada y obstaculizada por las exigencias t\u00e9cnicas o los gastos monetarios, ciertamente cuantiosos, propios de estos medios, este santo S\u00ednodo les advierte que tienen la obligaci\u00f3n de sostener y ayudar a los diarios cat\u00f3licos, a las revistas y a las iniciativas cinematogr\u00e1ficas, emisoras y transmisiones radiof\u00f3nicas y televisivas cayo fin principal sea divulgar y defender la verdad y promover la formaci\u00f3n cristiana de la sociedad humana. Al mismo tiempo, invita insistentemente a las asociaciones y a los particulares que gocen de mayor autoridad en las cuestiones econ\u00f3micas y t\u00e9cnicas a sostener con generosidad y de buen grado, con sus recursos y su competencia, estos medios, en cuanto que sirven al apostolado y a la verdadera cultura.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">18. Para mayor fortalecimiento del apostolado multiforme de la Iglesia sobre los medios de comunicaci\u00f3n social, debe celebrarse cada a\u00f1o en todas las di\u00f3cesis del orbe, a juicio de los obispos, una jornada en la que se ilustre a los fieles sobre sus deberes en esta materia, se les invite a orar por esta causa y a aportar una limosna para este fin, que ser\u00e1 empleada \u00edntegramente para sostener y fomentar, seg\u00fan las necesidades del orbe cat\u00f3lico, las instituciones e iniciativas promovidas por la Iglesia en este campo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">19. En el cumplimiento de su suprema atenci\u00f3n pastoral a los medios de comunicaci\u00f3n social, el Sumo Pont\u00edfice tiene a su disposici\u00f3n un organismo especial de la Santa Sede.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los Padres del Concilio, acogiendo de buen grado el voto del Secretariado para la Prensa y los Espect\u00e1culos, ruegan reverentemente al Sumo Pont\u00edfice que extienda los deberes y competencias de este organismo a todos los medios de comunicaci\u00f3n social, sin excluir a la prensa, incorporando a \u00e9l expertos de las diferentes naciones, tambi\u00e9n laicos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">20. Corresponder\u00e1 a los obispos supervisar y promover estas obras e iniciativas en sus propias di\u00f3cesis y, en cuanto ata\u00f1en al apostolado p\u00fablico, ordenarlas, sin excluir las que est\u00e1n dirigidas por los religiosos exentos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">21. Como la eficacia del apostolado para toda una naci\u00f3n requiere unidad de prop\u00f3sitos y de esfuerzos, este santo S\u00ednodo establece y manda que en todas partes se constituyan y se apoyen con todos los medios secretariados nacionales para la prensa, cine, radio y televisi\u00f3n. Misi\u00f3n de estos secretariados ser\u00e1, sobre todo, procurar que la conciencia de los fieles sobre la utilizaci\u00f3n de estos medios se forme rectamente as\u00ed como fomentar y organizar todo lo que los cat\u00f3licos realizan en este campo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cada naci\u00f3n ha de confiarse la direcci\u00f3n de estos organismos a una comisi\u00f3n especial de obispos, o a un obispo delegado; en estos organismos han de participar tambi\u00e9n laicos expertos en la doctrina cat\u00f3lica y en los propios medios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">22. Puesto que la eficacia de estos medios traspasa los limites de las naciones y convierte a los individuos en ciudadanos del mundo, coord\u00ednense internacionalmente las iniciativas nacionales en este campo. Los organismos de los que se habla en el n.21 han de colaborar activamente con su correspondiente asociaci\u00f3n cat\u00f3lica internacional. Estas asociaciones cat\u00f3licas internacionales son aprobadas leg\u00edtimamente s\u00f3lo por la Santa Sede y de ella dependen.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>CL\u00c1USULAS<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">23. Para que todos los principios y normas de este santo S\u00ednodo sobre los medios de comunicaci\u00f3n social se lleven a la pr\u00e1ctica, por expreso mandato del Concilio, publ\u00edquese una instrucci\u00f3n pastoral por el organismo de la Santa Sede del que se habla en el n.19 con la ayuda de peritos de diferentes naciones.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">24. Por lo dem\u00e1s, este santo S\u00ednodo conf\u00eda en que estas instrucciones y normas suyas ser\u00e1n gustosamente aceptadas y sanamente respetadas por todos los hijos de la Iglesia, que, tambi\u00e9n al utilizar estos medios, lejos de padecer da\u00f1os, como sal y como luz, dar\u00e1n sabor a la tierra e iluminar\u00e1n el mundo; adem\u00e1s invita a todos los hombres de buena voluntad, sobre todo a aquellos que dirigen estos medios, a que se esfuercen por utilizarlos \u00fanicamente en bien de la sociedad humana cuya suerte depende cada vez m\u00e1s del recto uso de \u00e9stos. Y as\u00ed como antes los monumentos art\u00edsticos de la antig\u00fcedad, tambi\u00e9n ahora los nuevos inventos glorificar\u00e1n el nombre del Se\u00f1or seg\u00fan aquello del Ap\u00f3stol: Jesucristo, ayer y hoy el mismo por los siglos de los siglos (Heb 13, 8).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todas y cada una de las cosas que en este Decreto se incluyen han obtenido el benepl\u00e1cito de los Padres del sacrosanto Concilio. Y Nos, en virtud de la potestad apost\u00f3lica a Nos confiada por Cristo, todo ello, juntamente con los venerables Padres, lo aprobamos en el Esp\u00edritu Santo, decretamos y establecemos, y ordenamos que se promulgue para gloria de Dios todo lo aprobado conciliarmente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nRoma, en San Pedro, 4 de diciembre de 1963.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Yo, Pablo, Obispo de la Iglesia cat\u00f3lica\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>INTER MIRIFICA (cap\u00edtulos I y SS.) Cap\u00edtulo I La Iglesia cat\u00f3lica, fundada por Cristo el Se\u00f1or para llevar la salvaci\u00f3n a todos los hombres y, en consecuencia, urgida por la necesidad de evangelizar, considera que forma parte de su misi\u00f3n predicar el mensaje de salvaci\u00f3n, con la ayuda, tambi\u00e9n, de los medios de comunicaci\u00f3n social, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/iglesia-y-medios-de-comunicacion-social-obligacion-de-exaltar-el-bien-y-la-verdad\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abIGLESIA Y MEDIOS DE COMUNICACION SOCIAL: OBLIGACION DE EXALTAR EL BIEN Y LA VERDAD\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-25236","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25236","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25236"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25236\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25236"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25236"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25236"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}