{"id":25244,"date":"2016-02-05T17:06:27","date_gmt":"2016-02-05T22:06:27","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/san-ignacio-de-antioquia-en-las-audiencias-de-benedicto-xvi\/"},"modified":"2016-02-05T17:06:27","modified_gmt":"2016-02-05T22:06:27","slug":"san-ignacio-de-antioquia-en-las-audiencias-de-benedicto-xvi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/san-ignacio-de-antioquia-en-las-audiencias-de-benedicto-xvi\/","title":{"rendered":"SAN IGNACIO DE ANTIOQUIA EN LAS AUDIENCIAS DE BENEDICTO XVI"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\"><b>Intervenci\u00f3n del Papa Benedicto XVI durante la audiencia general del mi\u00e9rcoles 14 de marzo de 2007 en la que present\u00f3 a San Ignacio de Antioqu\u00eda)<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como ya hicimos el mi\u00e9rcoles, estamos hablando de las personalidades de la Iglesia naciente.  La semana pasada hab\u00edamos hablado del Papa San Clemente I, tercer sucesor de San Pedro.  Hoy hablamos de san Ignacio, que fue el tercer obispo de Antioqu\u00eda, del a\u00f1o 70 al 107, fecha de su \u00d1martirio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En aquel tiempo, Roma, Alejandr\u00eda y Antioquia eran las tres grandes metr\u00f3polis del Imperio Romano.  El Primer Concilio de Nicea habla de los tres \u00abprimados\u00bb:  el de Roma, pero tambi\u00e9n el de Alejandr\u00eda y Antioquia participan, en cierto sentido, en un \u00abprimado\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">San Ignacio era obispo de Antioqu\u00eda, que hoy se encuentra en Turqu\u00eda.  All\u00ed, en Antioqu\u00eda, como sabemos por los Hechos de los Ap\u00f3stoles, surgi\u00f3 una comunidad cristiana floreciente:  el primer obispo fue el ap\u00f3stol Pedro, como dice la tradici\u00f3n, y all\u00ed \u00abfue donde, por primera vez, los disc\u00edpulos recibieron el nombre de \u201ccristianos\u201d\u00bb (Hechos 11, 26).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Eusebio de Cesarea, un historiador del siglo IV, dedica todo un cap\u00edtulo de su \u00abHistoria Eclesi\u00e1stica\u00bb a la vida y a la obra de Ignacio (3,36).  \u00abDe Siria\u00bb, escribe, \u00abIgnacio fue enviado a Roma para ser pasto de fieras, a causa del testimonio que dio de Cristo.  Viajando por Asia, bajo la custodia severa de los guardias\u00bb (que \u00e9l llama \u00abdiez leopardos\u00bb en su Rom. 5,1), \u00aben las ciudades en las que se deten\u00eda, reforzaba a las Iglesias con predicaciones y exhortaciones; sobre todo les alentaba, de todo coraz\u00f3n, a no caer en las herej\u00edas, que entonces comenzaban a pulular, y recomendaba no separarse de la tradici\u00f3n apost\u00f3lica\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La primera etapa del viaje de Ignacio hacia el martirio fue la ciudad de Esmirna, donde era obispo San Policarpo, disc\u00edpulo de san Juan.  All\u00ed, Ignacio escribi\u00f3 cuatro cartas, respectivamente a las Iglesias de \u00c9feso, e Magnesia, de Tralles y de Roma.  \u00abAl dejar Esmirna\u00bb, sigue diciendo Eusebio, \u00abIgnacio lleg\u00f3 a Troade, y all\u00ed envi\u00f3 nuevas cartas\u00bb:  dos a las Iglesias de Filadelfia y de Esmirna, y una al obispo Policarpo.  Eusebio completa as\u00ed la lista de las cartas, que nos han llegado de la Iglesia del primer siglo como un tesoro precioso.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al leer estos textos se siente la frescura de la fe de la generaci\u00f3n que todav\u00eda hab\u00eda conocido a los Ap\u00f3stoles.  Se siente tambi\u00e9n en estas cartas el amor ardiente de un santo.  Finalmente, de Troade el m\u00e1rtir lleg\u00f3 a Roma, donde en el Anfiteatro Flavio, fue dado en pasto a las fieras feroces.  Un Padre de la Iglesia ha expresado con la intensidad de Ignacio el anhelo por la \u00abuni\u00f3n\u00bb con Cristo y por la \u00abvida\u00bb en \u00c9l.  Por este motivo, hemos le\u00eddo el pasaje del Evangelio sobre la vi\u00f1a, que seg\u00fan el Evangelio seg\u00fan San Juan, es Jes\u00fas.  En realidad, confluyen en Ignacio dos \u00abcorrientes\u00bb espirituales:  la de Pablo, totalmente orientada a la \u00abuni\u00f3n\u00bb con Cristo, y la de Juan, concentrada en la \u00abvida\u00bb en \u00c9l.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A su vez, estas dos corrientes desembocan en la \u00abimitaci\u00f3n\u00bb de Cristo, proclamado en varias ocasiones por Ignacio como \u00abmi Dios\u00bb o \u00abnuestro Dios\u00bb.  De este modo, Ignacio implora a los cristianos de Roma que no impidan su martirio, pues tiene impaciencia por \u00abunirse con Jesucristo\u00bb.  Y explica:  \u00abPara m\u00ed es bello morir caminando hacia (\u00abeis\u00bb) Jesucristo, en vez de poseer un reino que llegue hasta los confines de la tierra.  Le busco a \u00c9l, que muri\u00f3 por m\u00ed, le quiero a \u00c9l, que resucit\u00f3 por nosotros.  \u00a1Dejad que imite la Pasi\u00f3n de mi Dios!\u00bb  (Romanos 5-6).  Se puede percibir en estas expresiones ardientes de amor el agudo \u00abrealismo\u00bb cristol\u00f3gico t\u00edpico de la Iglesia de Antioquia, atento m\u00e1s que nunca a la Encarnaci\u00f3n del Hijo de Dios y a su aut\u00e9ntica y concreta humanidad:  Jesucristo, escribe Ignacio a los habitantes de Esmirna, \u00abes realmente de la estirpe de David\u00bb, \u00abrealmente naci\u00f3n de una virgen\u00bb, \u00abfue clavado realmente por nosotros\u00bb (1,1).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La irresistible tensi\u00f3n de Ignacio hacia la uni\u00f3n con Cristo sirve de fundamento para una aut\u00e9ntica \u00abm\u00edstica de la unidad\u00bb.  \u00c9l mismo se define como \u00abun hombre al que se le ha confiado la tarea de la unidad\u00bb (A los fieles de Filadelfia 8, 1).  Para Ignacio, la unidad es ante todo una prerrogativa de Dios, que existiendo en tres Personas es Uno en una absoluta unidad.  Repite con frecuencia que Dios es unidad y que s\u00f3lo en Dios \u00e9sta se encuentra en el estado puro y originario. La unidad que tienen que realizar sobre esta tierra los cristianos no es m\u00e1s que una imitaci\u00f3n lo m\u00e1s conforme posible con el modelo divino. De esta manera, Ignacio llega a elaborar una visi\u00f3n de la Iglesia que recuerda mucho a algunas expresiones de la Carta a los Corintios de Clemente Romano. \u00abConviene caminar de acuerdo con el pensamiento de vuestro obispo, lo cual vosotros ya hac\u00e9is \u2014escribe a los cristianos de \u00c9feso\u2014. Vuestro presbiterio, justamente reputado, digno de Dios, est\u00e1 conforme con su obispo como las cuerdas a la c\u00edtara. As\u00ed en vuestro sinf\u00f3nico y armonioso amor es Jesucristo quien canta. Que cada uno de vosotros tambi\u00e9n se convierta en coro a fin de que, en la armon\u00eda de vuestra concordia, tom\u00e9is el tono de Dios en la unidad y cant\u00e9is a una sola voz\u00bb (4,1-2).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y despu\u00e9s de recomendar a los fieles de Esmirna que no hagan nada \u00abque afecte a la Iglesia sin el obispo\u00bb (8,1), conf\u00eda a Policarpo:  \u00abOfrezco mi vida por los que est\u00e1n sometidos al obispo, a los presb\u00edteros y a los di\u00e1conos.  Que junto a ellos pueda tener parte con Dios. Trabajad unidos los unos por los otros, luchad juntos, corred juntos, sufrid juntos, dormid y velad juntos como administradores de Dios, asesores y siervos suyos. Buscad agradarle a \u00c9l por quien milit\u00e1is y de quien recib\u00eds la merced. Que nadie de vosotros deserte. Que vuestro bautismo sea como un escudo, la fe como un casco, la caridad como una lanza, la paciencia como una armadura\u00bb (6,1-2).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En su conjunto, se puede percibir en las Cartas de Ignacio una especie de dial\u00e9ctica constante y fecunda entre dos aspectos caracter\u00edsticos de la vida cristiana:  por una parte la estructura jer\u00e1rquica de la comunidad eclesial, y por otra la unidad fundamental que liga entre s\u00ed a todos los fieles en Cristo. Por lo tanto, los papeles no se pueden contraponer. Al contrario, la insistencia de la comuni\u00f3n de los creyentes entre s\u00ed y con sus pastores, se refuerza constantemente mediante im\u00e1genes elocuentes y analog\u00edas:  la c\u00edtara, los instrumentos de cuerda, la entonaci\u00f3n, el concierto, la sinfon\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es evidente la peculiar responsabilidad de los obispos, de los presb\u00edteros y los di\u00e1conos en la edificaci\u00f3n de la comunidad. A ellos se dirige ante todo el llamamiento al amor y la unidad. \u00abSed una sola cosa\u00bb, escribe Ignacio a los Magnesios, retomando la oraci\u00f3n de Jes\u00fas en la \u00daltima Cena:  \u00abUna sola s\u00faplica, una sola mente, una sola esperanza en el amor\u2026 Acudid todos a Jesucristo como al \u00fanico templo de Dios, como al \u00fanico altar:  \u00e9l es uno, y al proceder del \u00fanico Padre, ha permanecido unido a \u00c9l, y a \u00c9l ha regresado en la unidad\u00bb (7, 1-2). Ignacio es el primero que en la literatura cristiana atribuye a la Iglesia el adjetivo \u00abcat\u00f3lica\u00bb, es decir, \u00abuniversal\u00bb:  \u00abDonde est\u00e1 Jesucristo\u00bb, afirma, \u00aball\u00ed est\u00e1 la Iglesia cat\u00f3lica\u00bb (A los fieles de Esmirna 8, 2). Precisamente en el servicio de unidad a la Iglesia Cat\u00f3lica, la comunidad cristiana de Roma ejerce una especie de primado en el amor:  \u00abEn Roma, \u00e9sta preside, digna de Dios, venerable, digna de ser llamada bienaventurada\u2026 Preside en la caridad, que tiene la ley de Cristo, y lleva el nombre del Padre\u00bb (A los Romanos, \u00abPr\u00f3logo\u00bb).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como se puede ver, Ignacio es verdaderamente el \u00abdoctor de la unidad\u00bb:  unidad de Dios y unidad de Cristo (en oposici\u00f3n a las diferentes herej\u00edas que comenzaban a circular y que divid\u00edan al hombre y a Dios en Cristo), unidad de la Iglesia, unidad de los fieles, \u00aben la fe y en la caridad, pues no hay nada m\u00e1s excelente que ella\u00bb (A los fieles de Esmirna 6,1).  En definitiva, el \u00abrealismo\u00bb de Ignacio es una invitaci\u00f3n para los fieles de ayer y de hoy, es una invitaci\u00f3n para todos nosotros a lograr una s\u00edntesis progresiva entre \u00abconfiguraci\u00f3n con Cristo\u00bb (uni\u00f3n con \u00c9l, vida en \u00c9l) y \u00abentrega a su Iglesia\u00bb (unidad con el obispo, servicio generoso a la comunidad y al mundo).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En definitiva, es necesario lograr una s\u00edntesis entre \u00abcomuni\u00f3n\u00bb de la Iglesia en su interior y \u00abmisi\u00f3n\u00bb, proclamaci\u00f3n del Evangelio a los dem\u00e1s, hasta que una dimensi\u00f3n hable a trav\u00e9s de la otra, y los creyentes tengan cada vez m\u00e1s \u00abese esp\u00edritu sin divisiones, que es el mismo Jesucristo\u00bb (Magnesios 15).  Al implorar del Se\u00f1or esta \u00abgracia de unidad\u00bb, y con la convicci\u00f3n de presidir en la caridad a toda la Iglesia (Cf. A los Romanos, \u00abPr\u00f3logo\u00bb), os dirijo a vosotros el mismo auspicio que cierra la carta de Ignacio a los cristianos de Tralles:  \u00abAmaos los unos a los otros con un coraz\u00f3n sin divisiones. Mi Esp\u00edritu se entrega en sacrificio por vosotros no s\u00f3lo ahora, sino tambi\u00e9n cuando alcance a Dios\u2026 Que en Cristo pod\u00e1is vivir sin mancha\u00bb (13). Y recemos para que el Se\u00f1or nos ayude a alcanzar esta unidad y vivamos sin mancha, pues el amor purifica las almas.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Intervenci\u00f3n del Papa Benedicto XVI durante la audiencia general del mi\u00e9rcoles 14 de marzo de 2007 en la que present\u00f3 a San Ignacio de Antioqu\u00eda) Como ya hicimos el mi\u00e9rcoles, estamos hablando de las personalidades de la Iglesia naciente. La semana pasada hab\u00edamos hablado del Papa San Clemente I, tercer sucesor de San Pedro. 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