{"id":25245,"date":"2016-02-05T17:06:30","date_gmt":"2016-02-05T22:06:30","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/ejercicicos-espirituales-de-san-ignacio-de-loyola\/"},"modified":"2016-02-05T17:06:30","modified_gmt":"2016-02-05T22:06:30","slug":"ejercicicos-espirituales-de-san-ignacio-de-loyola","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/ejercicicos-espirituales-de-san-ignacio-de-loyola\/","title":{"rendered":"EJERCICICOS ESPIRITUALES DE SAN IGNACIO DE LOYOLA"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">Un corto trabajo compuesto por San Ignacio de Loyola y escrito originalmente en Espa\u00f1ol.<br \/>\nEl Texto\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Manuscrito aut\u00f3grafo de estos \u201cEjercicios Espirituales\u201d infortunadamente ha sido perdido. Lo que en el presente es llamado el \u201caut\u00f3grafo\u201d es solamente una copia en cuarto, hecha por un secretario pero conteniendo correcciones en la escritura del autor. Es ahora reproducido por fototipo (Roma, 1908). Durante la vida de San Ignacio fueron hechas dos traducciones al Lat\u00edn.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por tanto quedan:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00b7 la antigua traducci\u00f3n en Lat\u00edn, antiqua versio latina, una versi\u00f3n literal probablemente hecha por el santo;<br \/>\n\u00b7 una traducci\u00f3n libre del Padre Frusius, m\u00e1s elegante y m\u00e1s de acuerdo con el estilo de la \u00e9poca, y generalmente llamada \u201cVulgata\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La antiqua versio est\u00e1 fechada por el copista \u201cRoma, 9 de Julio de 1541\u201d; la versi\u00f3n vulgata es posterior a 1541, pero anterior a 1548, cuando las dos versiones fueron presentadas juntas a Pablo III para su aprobaci\u00f3n. El papa design\u00f3 tres examinadores, quienes alabaron calurosamente ambas versiones. La Vulgata, m\u00e1s cuidadosamente ejecutada desde el punto de vista literario, fue la \u00fanica escogida para su impresi\u00f3n, y fue publicada en Roma el 11 de Setiembre de 1548, bajo el simple t\u00edtulo: \u201cExercitia spiritualia\u201d. Esta edici\u00f3n princeps fue tambi\u00e9n reproducida por fototipo (Par\u00eds, 1910). Adem\u00e1s de estas dos traducciones al Lat\u00edn existen otras dos. Una es el texto a\u00fan no publicado dejado por Bl. Peter Faber a los Cartujos de Colonia antes de 1546; se ubica en un lugar intermedio entre la versi\u00f3n literal y la Vulgata. La segunda es una nueva traducci\u00f3n literal del Padre Roothaan, vig\u00e9simo primer general de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas, quien, teniendo en cuenta las diferencias entre la Vulgata y el manuscrito Espa\u00f1ol quiso re-traducir los \u201cEjercicios\u201d al Lat\u00edn, tan exactamente como fuera posible, haciendo uso al mismo tiempo de la versio antiqua. Su intenci\u00f3n no era suplantar a la Vulgata, por lo que public\u00f3 el trabajo de Frusius junto con el suyo en columnas paralelas (1835).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El texto aut\u00f3grafo Espa\u00f1ol no fue impreso hasta mucho despu\u00e9s de la Vulgata, por Bernard de Angelis, secretario de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas (Roma, 1615); ha sido re-publicada a menudo. Las m\u00e1s destacables versiones Inglesas son:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00b7 \u201cLos Ejercicios Espirituales de San Ignacio. Con Aprobaci\u00f3n de los Superiores. En San Omers; Impreso por Nicol\u00e1s Joseph Le Febre.\u201d Esta traducci\u00f3n no lleva fecha pero puede ser rastreada hasta 1736; el impresor fue un hermano laico de la Compa\u00f1\u00eda.<br \/>\n\u00b7 \u201cLos Ejercicios Espirituales de San Ignacio. Traducido de la en Lat\u00edn Autorizada con extractos de la versi\u00f3n literal y notas del Rev.Padre Rothaan [sic] por Carlos Seager, M.A.,al cual se ha introducido un Prefacio por el Honorable Rev. Nicholas Wiseman, D.D., obispo de Melipotamus\u201d. (Londres, Dolman, 1847); la cual fue re-publicada por Murphy en Baltimore, alrededor de 1850.<br \/>\n\u00b7 \u201cEl Texto de los Ejercicios Espirituales de San Ignacio, traducido del original en Espa\u00f1ol\u201d, por el Padre John Morris, S.J., publicado por Burns y Gates (Londres, 1880)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El lector de los \u201cEjercicios\u201d no necesita buscar elegancia de estilo. \u201cSan Ignacio\u201d, dice F.Astrain, \u201cescribe en un Castellano tosco, incorrecto y dificultoso, el que solamente a veces capta la atenci\u00f3n por la en\u00e9rgica precisi\u00f3n y la brevedad con la cual son expresados ciertos pensamientos.\u201d Hay desbordes del alma en diferentes coloquios, pero su inter\u00e9s conmovedor no reside en sus palabras; reside totalmente en la aguda situaci\u00f3n, creada por el autor, del pecador frente al crucifijo, del caballero frente al rey, etc.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Composici\u00f3n de los ejercicios\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El libro est\u00e1 compuesto de documentos o ejercicios espirituales, reducidos al orden m\u00e1s adecuado para mover las mentes de los fieles a la piedad, como fue destacado en el Sumario de aprobaci\u00f3n. Encontramos en este trabajo documentos (instrucciones, admoniciones, advertencias), ejercicios (oraciones, meditaciones, ex\u00e1menes de conciencia y otras pr\u00e1cticas), y el m\u00e9todo de acuerdo con el cual los mismos est\u00e1n ordenados. Las fuentes del libro son las Sagradas Escrituras y las experiencias de vida espiritual. Ignacio fue sin duda preparado, poco a poco, por la Divina Providencia para escribir su libro. Desde 1521 los pensamientos que preceden su conversi\u00f3n, el progreso de su arrepentimiento, las piadosas pr\u00e1cticas que abraza en Monserrat y en Manresa ayudaron a darle una sabidur\u00eda de ascetismo. Su libro es un trabajo vivido por \u00e9l mismo y m\u00e1s tarde vivido por otros bajo su mirada. Pero un libro tan v\u00edvido, no se compone de un solo golpe; requiere ser retocado, corregido, y hacerle agregados muy frecuentemente. Estas mejoras, que ni Polanco ni Bartoli esconden, son reveladas por un simple examen del texto Espa\u00f1ol, en el que junto con el Castellano se encuentran expresiones Latinas o Italianas junto a t\u00e9rminos Escol\u00e1sticos que el autor no puede haber usado, al menos hasta el comienzo de sus estudios tard\u00edos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ignacio mismo admiti\u00f3 esto al Padre Luis Gonzales: \u201cYo no compuse los Ejercicios todo de una sola vez. Cuando cualquier cosa resultante de mi propia experiencia me parec\u00eda que pod\u00eda ser de utilidad a otros, tomaba nota de ello\u201d. El padre Nadal, amigo y contempor\u00e1neo de Ignacio, escribe de la redacci\u00f3n final:\u201dDespu\u00e9s de haber completado sus estudios, el autor uni\u00f3 su primer intento de los Ejercicios, hizo muchas adiciones, puso todo en orden, y present\u00f3 su trabajo para el examen y juicio de la Sede Apost\u00f3lica\u201d\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Parece probable que los \u201cEjercicios\u201d fueran completados mientras San Ignacio estaba asistiendo a conferencias en la Universidad de Par\u00eds. La copia de Bv. Pedro Faber, escrita indudablemente cerca del tiempo en que hizo los Ejercicios bajo la direcci\u00f3n de Ignacio (1533), contiene todas las partes esenciales. M\u00e1s a\u00fan, ciertas partes del libro llevan su fecha. Tales son: las \u201cReglas para la distribuci\u00f3n de las almas\u201d, planeados para beneficiar a los cl\u00e9rigos, maestros, o laureados de la universidad, en la cual aparece una citaci\u00f3n del Concilio de Cartago, lo que lleva a suponer que el escritor hab\u00eda estudiado teolog\u00eda; las \u201cReglas para pensar con la Iglesia\u201d, que parece haber sido sugerido por las medidas tomadas por una asamblea de te\u00f3logos en Valladolid en 1527 contra los Erasmistas de Espa\u00f1a, o por la Facultad de Par\u00eds en 1535, 1542, contra los Protestantes. El acabado final de los \u201cEjercicios\u201d puede datar de 1541, cuando fue hecha una buena copia de la versio antiqua, que San Ignacio llama \u201cTodos exercicios breviter en latin\u201d. Puede preguntarse hasta qu\u00e9 punto el trabajo de composici\u00f3n se desarroll\u00f3 durante la residencia del santo en Manresa. Este punto, adonde Ignacio arrib\u00f3 en Marzo de 1522, debe ser siempre considerado como la cuna de los \u201cEjercicios\u201d. La sustancia del trabajo data de Manresa. Ignacio encontr\u00f3 all\u00ed el precioso metal que por largo tiempo forj\u00f3 y puli\u00f3. \u201cUn trabajo,\u201d como Fr. Astrain correctamente dice\u201dque contribuye en toda su extensi\u00f3n a comprender la idea fundamental establecida por el autor, no es evidentemente una invenci\u00f3n hecha por partes, o compuesto por pasajes escritos en variados momentos o bajo diversas circunstancias.\u201d Los \u201cEjercicios\u201d llevan claramente la marca de Manresa. La mente de Ignacio, durante su retiro all\u00ed, estuvo repleta de memorias militares y de pensamientos sobre el futuro; de all\u00ed la doble caracter\u00edstica de su libro, la nota caballeresca y la marcha hacia la elecci\u00f3n del estado de vida. Las ideas del caballero son aquellas del servicio debido al soberano, de la verg\u00fcenza inherente a la traici\u00f3n de un vasallo (primera semana), y en el reino, aquellas de la cruzada formada contra los infieles y de la confrontaci\u00f3n de los Dos Est\u00e1ndares (segunda semana). Pero durante su convalecencia en el castillo, la lectura de las vidas de los santos le dio un giro m\u00edstico a sus ideas caballerescas; las grandes proezas a ser imitadas desde entonces, no son m\u00e1s las de Rolando, sino las de Domingo o Francisco.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para ayudarlo en su esbozo de la perfecci\u00f3n evang\u00e9lica, Ignacio recibi\u00f3 una ayuda especial, a la que Polanco y Ribadeneira llaman la unci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo. Sin esta gracia, la composici\u00f3n de los \u201cEjercicios\u201d queda como un misterio. \u00bfComo podr\u00eda un rudo e ignorante soldado concebir y desarrollar un trabajo tan original, tan \u00fatil para la salvaci\u00f3n y perfecci\u00f3n de las almas, un libro que lo asombra a uno por la originalidad de su m\u00e9todo y la poderosa eficacia de su virtud? No debemos, sin embargo, considerar esta Divina ayuda como una revelaci\u00f3n completa. Lo que San Ignacio conoc\u00eda de los caminos espirituales, lo hab\u00eda aprendido principalmente de su experiencia personal y por la gracia de Dios, Quien lo trataba \u201ccomo el maestro trata al ni\u00f1o\u201d. Esto no significa que no tuviera el consejo de un confesor que lo guiara, ya que era dirigido por John Chanones en Monserrat; tampoco significa que no hubiera le\u00eddo nada, ya que sabemos que ten\u00eda libros a mano. Debemos por tanto considerar la revelaci\u00f3n de los \u201cEjercicios\u201d no como una manifestaci\u00f3n completamente sobrenatural de todas las verdades contenida en el trabajo, sino como un tipo de inspiraci\u00f3n, o ayuda Divina especial, que previno cualquier error esencial, y sugiri\u00f3 muchos pensamientos \u00fatiles para la salvaci\u00f3n del autor, y de los lectores de todos los tiempos. Esta inspiraci\u00f3n es de lo m\u00e1s admisible ya que Ignacio fue favorecido con gran luz en cosas Divinas. Ribadeneira, escribiendo desde Madrid, el 18 de Abril de 1607, a Fr.Gir\u00f3n, rector de Salamanca, insiste en los maravillosos frutos de los \u201cEjercicios\u201d, frutos previstos y deseados por Dios. Tal resultado no podr\u00eda ser el efecto de la meramente humana lectura y estudio, y agrega: \u201cEsta ha sido la opini\u00f3n general de todos los viejos padres de nuestra Compa\u00f1\u00eda todos los cuales han vivido y conversado con nuestro bendito padre\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra tradici\u00f3n se refiere al papel ocupado por la Bienaventurada Virgen en la composici\u00f3n de los \u201cEjercicios\u201d en Manresa. No est\u00e1 basada en ning\u00fan testimonio escrito por los contempor\u00e1neos de San Ignacio, aunque se hizo universal en el siglo diceisiete. Posiblemente est\u00e1 basada sobre un temprano testimonio oral, y sobre la revelaci\u00f3n hecha en 1600 a la Venerable Marina de Escobar y relatado en la \u201cVida del Padre Balthasar Alvarez\u201d. Esta tradici\u00f3n ha sido a menudo simbolizada por pintores, quienes representan a Ignacio escribiendo al dictado de la Bienaventurada Virgen.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque Ignacio hab\u00eda sido educado como los caballeros comunes de su tiempo, le gustaba la caligraf\u00eda y a\u00fan m\u00e1s la lectura; su convalecencia en Loyola le permiti\u00f3 gratificarse con esta doble inclinaci\u00f3n. Sabemos que escribi\u00f3 all\u00ed, en tinta de distintos colores, un libro en cuarto de 300 folios en el cual parece haber recopilado extractos de los dos \u00fanicos libros que se pod\u00edan encontrar en el castillo y que eran \u201cLa Flor de los Santos\u201d en espa\u00f1ol, y \u201cLa Vida de Jesucristo\u201d por Ludolph de Sajonia o el Cartujo, publicado en Espa\u00f1ol en Alcal\u00e1, 1502 a 1503. \u201cLa Flor de los Santos\u201d aparentemente no dej\u00f3 rastros en los \u201cEjercicios\u201d, excepto un consejo de leer algo similar despu\u00e9s de la segunda semana. La influencia de Ludoph es m\u00e1s notable en expresiones, principios asc\u00e9ticos, y detalles met\u00f3dicos. La parte de los \u201cEjercicios\u201d que trata sobre la vida de Cristo, se debe especialmente a \u00e9l.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una vez recobrada su salud y determinado a dejar la vida de ermita\u00f1o, Ignacio dej\u00f3 Loyola por Montserrat y Manresa. Pas\u00f3 la mayor parte del a\u00f1o 1522 en esta \u00faltima ciudad, distante tres leguas de Montserrat, bajo la direcci\u00f3n de su confesor, Don John Chanones. De acuerdo con un testigo en el proceso de canonizaci\u00f3n, Ignacio fue a ver a Chanones cada S\u00e1bado. El pudo adem\u00e1s haberse reunido con \u00e9l u otro Benedictino en el priorato de Manresa, dependiente de Montserrat. Es posible que haya recibido de ellos una copia de la \u201cImitaci\u00f3n de Cristo\u201d en Espa\u00f1ol, ya que ciertamente ten\u00eda ese libro en Manresa; le deben haber dado tambi\u00e9n el \u201cEjercitatorio de la vida espiritual\u201d, de Don Barcia de Cisneros, publicado en Montserrat en 1500. Ribadeneira, en su cara a Fr. Gir\u00f3n, piensa que es muy probable que San Ignacio estuviera familiarizado con este trabajo castellano, que se hubiera valido de \u00e9l para su oraci\u00f3n y meditaci\u00f3n, que Chanones le hubiera explicado diferentes partes, y que el t\u00edtulo \u201cEjercicios\u201d le fue sugerido por el \u201cEjercitatorio\u201d. Los Benedictinos hac\u00eda uso de este libro para la conversi\u00f3n o instrucci\u00f3n de los peregrinos de Monserrat; de hecho, la tradici\u00f3n del monasterio relata que Chanones comunic\u00f3 el mismo a su penitente. Los \u201cEjercicios\u201d tomaron expresamente muy poco de la \u201cImitaci\u00f3n de Cristo\u201d. Sin embargo es de notar una concordancia de su doctrina y la de los \u201cEjercicios\u201d, y una invitaci\u00f3n a leerlo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfFue el \u201cEjercitatorio\u201d seguido mas de cerca? Para tratar de resolver esta pregunta no es suficiente extraer conclusiones del parecido de los t\u00edtulos, o establecer un paralelo con unos pocos detalles, es necesario sobre todo comparar los planes y m\u00e9todos de los dos trabajos. Mientras que los \u201cEjercicios\u201d consideran la palabra \u201csemana\u201d en su sentido metaf\u00f3rico y da libertad para agregar u omitir d\u00edas, el \u201cEjercitatorio\u201d presenta una triple serie de siete meditaciones, una y no varios para cada d\u00eda de la semana real. La serie completa de veintiuna meditaciones es agotada en justo tres semanas, las que responden a las tres vidas: la purgativa, la iluminativa y la unitiva. El autor persigue solamente elevar gradualmente al \u201cExercitator\u201d a la vida contemplativa, mientras San Ignacio conduce al ejercitante a determinar por s\u00ed mismo la elecci\u00f3n del estado de vida entre aquellas que m\u00e1s complacen a Dios. El \u201cEjercitatorio\u201d no menciona nada de los basamentos, ni del reino, de examen particular, de elecci\u00f3n, de discernimiento de esp\u00edritus, ni de la reglas para regular rectamente la comido y para pensar con la Iglesia Ortodoxa, ni de los tres m\u00e9todos de orar. Solamente unos pocos consejos de Cisneros han sido adoptados por San Ignacio en las notas 2, 4, 13, 18, 19, 20, y las adiciones 2, 4. Algunas de las ideas de Cisneros pueden encontrarse en las meditaciones de la primera semana. Las otras semanas de San Ignacio son totalmente diferentes. Las similitudes se reducen, en verdad, a un muy peque\u00f1o n\u00famero.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero el trabajo de Cisneros es en si mismo solamente una compilaci\u00f3n. Cisneros admite haber reproducido pasajes de Cassian, Bernard, Bonaventure, Gerson etc.; adem\u00e1s, \u00e9l no da los nombres de los contempor\u00e1neos a los que copi\u00f3. Entre otros libros Cisneros ley\u00f3 y copi\u00f3 el \u00abDe spiritualibus ascensionibus\u00bb de Gerard Zerbolt de Zutphen (1367-98) y el \u00abRosetum exercitiorum spiritualium\u00bb de John Mombaer, o Mauburnus (muerto en 1502), quien a su vez se lo deb\u00eda a Gerard. Casi todo lo que en Cisneros pertenece al m\u00e9todo de ejercicios espirituales es extractado de \u201cRosetum\u201d. Las diferentes formas de ejercitarse a uno mismo en la contemplaci\u00f3n de la vida y pasi\u00f3n de Jesucristo est\u00e1n tomadas del \u00abDe spiritualibus ascensionibus\u00bb. Todos los pr\u00e9stamos tomados por Cisneros fueron revelados por Fr. Watrigant (ver bibliograf\u00eda). Zutphen y Mombaer, como Thomas \u00e0 Kempis, pertenec\u00edan a la Compa\u00f1\u00eda de los Hermanos de la Vida Com\u00fan, fundada hacia fines del siglo catorce por Gerard de Groote y Florence Radewyns. Esta compa\u00f1\u00eda provoco un renacimiento de la vida espiritual a trav\u00e9s de la publicaci\u00f3n de numerosos tratados asc\u00e9ticos, varios de los cuales aparecieron bajo el t\u00edtulo de \u201cEjercicios Espirituales\u201d. Los Hermanos de la Vida Com\u00fan, o los Devoti, se consagraban tambi\u00e9n a la reforma del clero de los monasterios. La Congregaci\u00f3n Benedictina de Valladolid, de la cual depend\u00eda Montserrat, hab\u00eda estado bajo la influencia de Lewis Barbo, el que estaba conectado con los hermanos. Podemos por tanto concluir que Ignacio podr\u00eda haberse beneficiado por los resultados de los trabajos de Zutphen y Mauburnus mientras le\u00eda Cisneros o escuchaba las explicaciones de Chanone en Manresa. M\u00e1s tarde, cuando entendi\u00f3 Lat\u00edn, durante sus estudios en las Universidades de Alacal\u00e1 y Par\u00eds, o mientras viajaba en Flandes, el podr\u00eda haberse familiarizado con los trabajos de los Devoti. Puede detectarse una mayor analog\u00eda entre Zutphen e Ignacio, dos mentes pr\u00e1cticas, que entre Loyola y Cisneros.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Originalidad del trabajo\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Podemos por tanto considerar como definitivamente resuelta la cuesti\u00f3n del supuesto plagio por parte de San Ignacio en detrimento de Cisneros. Esta cuesti\u00f3n fue levantada por Don Constantine Cajetan, o mejor por alguien que adopt\u00f3 su nombre, en un tratado publicado en Venecia en 1641: \u00abDe reigiosa S. Ignatii . . . per patres Benedictinos institutione . . . \u00ab. El Jesuita John Rho le contest\u00f3 en sus \u201cAchates\u201d (Lyons, 1644). Ambos, el ataque y la r\u00e9plica fueron incluidos en el Index, sin duda debido a su excesiva acritud. Adem\u00e1s la asamblea general de la Congregaci\u00f3n de Monte Cassino que se reuni\u00f3 en Ravena en 1614, se disoci\u00f3 del agresor por un decreto. La disputa se renov\u00f3 posteriormente en diversas ocasiones, principalmente por parte de heterodoxos, pero siempre sin \u00e9xito. Los Benedictinos y los Jesuitas acordaron en admitir que, si San Ignacio debe algo a Montserrat, ha retenido su completa originalidad. Cualquier cosa pueda ser dicha sobre los trabajos que ley\u00f3 y qu\u00e9 tomo prestado, su libro es verdaderamente suyo. Un escritor nunca es culpado por haber previamente investigado y estudiado, si su propio trabajo esta impregnado con su personalidad y trata la materia con un nuevo punto de vista. Esto ha sido llevado a cabo exitosamente por San Ignacio, y con el m\u00e1s grande m\u00e9rito, ya que no pod\u00eda cambiar nada de las verdades tradicionales del Cristianismo o pretender inventar oraciones mentales.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La originalidad de Ignacio aparece a primera vista en la selecci\u00f3n y coordinaci\u00f3n de su material. Para seleccionar algunas de las grandes verdades de la religi\u00f3n, para conducirlas profundamente al coraz\u00f3n, hasta que el hombre completamente impresionado caiga a los pies del Se\u00f1or, llorando como otro Sa\u00fal \u00ab\u00bfDomine, quid me vis facere?\u00bb, tal es el genio, el car\u00e1cter asc\u00e9tico, de San Ignacio. Pero para alcanzar este resultado fue necesario relacionar en series l\u00f3gicas y animadas por un movimiento progresivo a las verdades seleccionadas. El orden met\u00f3dico y la deducci\u00f3n irresistible de los \u201cEjercicios\u201d los distingue de un gran n\u00famero de trabajos espirituales. La originalidad de San Ignacio se despliega sobre todo, en el cuidado con en que combina las materias de meditaci\u00f3n con los principios asc\u00e9ticos, y el minucioso consejo que gu\u00eda y modera, cuando es necesario la aplicaci\u00f3n de los \u201cEjercicios\u201d. Encontramos en las anotaciones al comienzo, en las notas esparcidas aqu\u00ed y all\u00e1, en las reglas para el discernimiento de los esp\u00edritus, un real sistema de entrenamiento espiritual, que hace una provisi\u00f3n adecuada para los distintos estado del alma del ejercitante, y advierte al mismo, o mejor dicho al director, qu\u00e9 es lo m\u00e1s adecuado, de acuerdo con las circunstancias del caso. Nada es dejado al azar. Uno ve c\u00f3mo adaptar el progreso general del retiro a diferentes personas de acuerdo con su ocupaci\u00f3n, el grado de su fervor, y las ventajas que ellos derivan de los \u201cEjercicios\u201d. Este arte de proporcionar instrucci\u00f3n espiritual a los poderes del alma y a la Divina gracia era enteramente nueva, al menos bajo la precisa y met\u00f3dica forma dado a \u00e9l por San Ignacio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Doctrina del Libro\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las dos palabras que forma el t\u00edtulo general del libro de San Ignacio indican de inmediato la acci\u00f3n y trabajo del alma, y la lucha interior. El a\u00fan m\u00e1s expl\u00edcito t\u00edtulo que encontramos inmediatamente despu\u00e9s de las anotaciones no le dejan a uno ninguna duda: \u201cEjercicios Espirituales para conquistarse a uno mismo y regular su propia vida, y para evitar llegar una determinaci\u00f3n a trav\u00e9s de una desmesurado afecto\u201d. Aqu\u00ed es ofrecido un m\u00e9todo, que con la gracia de Dios, le ense\u00f1a y ayuda a uno a vencerse, es decir a vencer nuestras pasiones rebeldes, y obteniendo el control sobre cada acto conciente, a adquirir la paz interior; un m\u00e9todo de autoconquista y autogobierno. Se puede obtener mejor una idea general de los \u201cEjercicios\u201d del resumen de Diertins: Despu\u00e9s de comenzar por el fin con el que Dios cre\u00f3 al hombre y todas las otras cosas, el libro, siempre considerando esta verdad como la base principal, nos lleva en poco tiempo por el camino conocido como el camino purgativo para reconocer la fealdad de los pecado que nos han causado nuestro alejamiento vergonzoso de ese fin, y a purificar nuestras almas del pecado. Poniendo ante nosotros el ejemplo de Cristo, nuestro Rey y L\u00edder, el autor nos invita entonces, en lo que es definido como la vida iluminativa, a evitar los est\u00e1ndares del diablo y a seguir los de este buen y sabio Jefe, y a imitar Sus virtudes; en verdad el casi nos fuerza a hacerlo por la meditaci\u00f3n de las tres clases, o grados, de hombres (el primero de cuales es reticente a seguir a Cristo, el segundo temeroso de hacerlo pero con limitaciones, y el \u00faltimo inclinado a seguirlo a \u00c9l de inmediato completamente y siempre). Estas resoluciones son reforzadas m\u00e1s y m\u00e1s en la tercera semana, ante la vista de Jesucristo caminando ante nosotros con Su cruz. Finalmente, en el camino unitivo, que comprende la cuarta semana, enciende en nuestros corazones un deseo de la gloria de Jes\u00fas ascendido, y por su pur\u00edsimo amor. Se adjuntan a esto, anotaciones, adiciones, preludios, coloquios, ex\u00e1menes, modos de elecci\u00f3n, reglas para regular correctamente nuestras comidas, para discernir los esp\u00edritus, para los escr\u00fapulos, para pensar con la Iglesia Ortodoxa, etc. Todo, si es aplicado en el orden prescripto, posee la incre\u00edble fuerza de llevarnos a la s\u00f3lida virtud y a la salvaci\u00f3n eterna. Las cuatro semanas pueden ser resumidas a\u00fan m\u00e1s brevemente en las siguientes sentencias:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. deformata reformare;<br \/>\n2. reformata conformare;<br \/>\n3. conformata confirmare;<br \/>\n4. confirmata transformare;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">lo que es decir:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. reformar lo que ha sido deformado por el pecado;<br \/>\n2. hacer lo que as\u00ed fue reformado conforme al Divino modelo, Jes\u00fas;<br \/>\n3. fortalecer lo as\u00ed ajustado;<br \/>\n4. transformar por medio del amor las resoluciones ya fortalecidas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este m\u00e9todo de progreso espiritual ya hab\u00eda sido trazado por San Pablo (Hebr., xii, 1-2). No puede repetirse lo suficiente que, si San Ignacio despleg\u00f3 su originalidad en unir y coordinar el material de su libro, el no cre\u00f3 el material por s\u00ed mismo. Lo obtuvo del siempre abierto tesoro de la Iglesia Cat\u00f3lica, de las Escrituras y de la Tradici\u00f3n, de la Biblia y de los Padres. El Evangelio es la m\u00e9dula de los \u201cEjercicios\u201d. La espiritualidad de San Ignacio est\u00e1 en constante armon\u00eda con las ense\u00f1anzas de Cristo y Sus Ap\u00f3stoles. \u00bfQu\u00e9 es el \u00abhomo vincat seipsum\u00bb sino un eco del \u00ababneget semstipsum\u00bb? Y de d\u00f3nde proviene la idea de Loyola de darnos una teor\u00eda de soldados, un libro de guerra que contiene todo el plan de una campa\u00f1a de la lucha del hombre consigo mismo, si no es de las palabras del Salvador, que son una declaraci\u00f3n de guerra: \u201cNo piensen que Yo vine a traer la paz sobre la tierra: Yo no vine a traer la paz, sino la espada\u201d (Mt., x, 34). La espiritualidad de los \u201cEjercicios\u201d pertenece, por lo tanto, a un tipo activo y militar. Debemos adem\u00e1s destacar, que este trabajo no es un mero libro para leer o un mero manual de devoci\u00f3n; nos da en el m\u00e1s alto sentido de la palabra, un m\u00e9todo psicol\u00f3gico y pedag\u00f3gico. El Sr. Orbi Shipley, un converso del Protestantismo al Catolicismo, lo juzg\u00f3 correctamente cuando dijo en el prefacio de su edici\u00f3n (Londres, 1870): \u201cEste tratado no es tanto un manual como un m\u00e9todo, un m\u00e9todo del cual no aparece a primera vista su valor, su extraordinario poder. Una de sus grandes maravillas consiste en el hecho que ha hecho tanto a trav\u00e9s de tan simples medios&#8230;No hay meras composiciones te\u00f3ricas, sino que han sido enmarcadas sobre el m\u00e1s preciso estudio de la mente humana; ellos entran en sus diversas emociones, encuentran sus innumerables dificultades, y sondean en sus mism\u00edsimas profundidades sus diversas vertientes y pensamientos y acci\u00f3n\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para obtener el resultado deseado, San Ignacio usa s\u00f3lo unas pocas palabras, pero estas son seleccionadas de modo de producir una profunda impresi\u00f3n en la mente y, si son seriamente meditadas por el ejercitante y fomentadas en su alma, pronto devendr\u00e1n en poderosos pensamientos y se convertir\u00e1n en una fuente de gran iluminaci\u00f3n espiritual y consecuentemente de sinceras en\u00e9rgicas resoluciones. Sin embargo, aunque el m\u00e9todo de San Ignacio deja a los ejercitantes pensar por s\u00ed mismos, el autor no pretende que ellos deban usarlo sin gu\u00eda. \u00c9l pone el \u201cLibro de los Ejercicios\u201d en las manos de un director, y le conf\u00eda a el con su aplicaci\u00f3n al ejercitante. El le ense\u00f1a como guiar un alma en la elecci\u00f3n del estado de vida y en la tarea de auto reforma. Las anotaciones, que proveen la clave de los \u201cEjercicios\u201d, est\u00e1n pensadas m\u00e1s especialmente para el director. La mayor parte de ellas \u2013 la segunda, sexta, s\u00e9ptima, octava, novena, d\u00e9cima, duod\u00e9cima, decimotercera, decimocuarta, decimoquinta, decimos\u00e9ptima, decimoctava, un total de doce sobre veinte \u2013 est\u00e1n escritas para \u201cel que da los Exercicios\u201d. La decimoquinta le aconseja proceder con gran discreci\u00f3n, de modo de no interferir entre el Creador y la criatura, y a abstenerse, especialmente en caso de un retiro de elecci\u00f3n, de cualquier sugerencia relativa a la determinaci\u00f3n que debe tomarse, a\u00fan cuando fuera, hablando estrictamente, para lo mejor. Este consejo muestra cu\u00e1n falsamente algunas cr\u00edticas de los Ejercicios los representan como llevando indebida influencia para conducir la voluntad, con el objetivo de esclavizarla o paralizarla. De esto tambi\u00e9n se muestra el absurdo de la tesis de Muller en \u00abLes origines de la Compagnie de J\u00e9sus\u00bb (Par\u00eds, 1898), en la cual se esfuerza por probar el origen Mahometano de los Ejercicios y de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas. De este modo, por lo tanto, el director, de conformidad con los deseos del autor, respeta la libertad del alma, una libertad ya regulada por la autoridad de la Iglesia, de la cual \u00e9l es el representante. Adem\u00e1s \u00e9l considera la capacidad del alma; los Ejercicios contienen en s\u00ed mismos materias \u00fatiles para todos, pero tomadas en conjunto pueden no ser adecuadas a todos. La anotaci\u00f3n decimoctava les proh\u00edbe darlos indiscriminadamente, sin considerar qui\u00e9n es el ejercitante. Finalmente, resumiendo, toda la espiritualidad de San Ignacio, reposa en la instrucci\u00f3n Cat\u00f3lica tradicional, en un m\u00e9todo favorable a la actividad personal, y en la importancia de una direcci\u00f3n prudente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los comentaristas que han intentado explicar y penetrar la doctrina de los \u201cEjercicios\u201d son te\u00f3ricos que consideran ya sea todo el libro o ciertas partes del mismo, y muestran el orden y la conexi\u00f3n del libro, y cuando es necesario, justifican el pensamiento. Varios de ellos, no satisfechos con simplemente discutir el m\u00e9todo, se ocupan tambi\u00e9n de la pr\u00e1ctica. Aquellos cuyos nombres damos aqu\u00ed pertenecen a la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas, pero no escribieron solamente para la orden: siglo dieciseis \u2014 Achille Gagliardi; siglo diecisiete\u2014 Francisco Suarez, Antoine Le Gaudier, Luis de la Palma, Giovanni Bucellani, Tobias Lohner, Ignatius Diertins; siglo dieciocho\u2014 Claude Judde, Jean-Joseph Petitdidier, Baltasar de Moncada, Peter Ferrusola; siglo diecinueve\u2014 Johann Philipp Roothaan, Pierre Jennesseaux, Antoine Denis, Marin de Boylesve, Jaime Nonell, James Clare. Franz de Hummelauer, Jaime Guti\u00e9rrez.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cr\u00edtica desfavorable y favorable\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Referimos al lector a la narraci\u00f3n de Diertins sobre la \u201cpersecuci\u00f3n\u201d a la cual fueron sujetos los \u201cEjercicios\u201d duran la vida de San Ignacio. El cuenta no menos de doce. El primer ataque puede ser atribuido a la sorpresa sentida por los eclesi\u00e1sticos al ver a un laico tratando materias espirituales, antes de haber hecho sus estudios teol\u00f3gicos; las otras surgieron de alguna dificultad de interpretaci\u00f3n o de juicios err\u00f3neos referidos al significado del texto. Nadal y Suarez respondieron a estos malevolentes o celosos censores, y fueron justificados con la aprobaci\u00f3n de la Santa Sede. Los ataques del presente son generalmente no-cient\u00edficos, inspirados por la pasi\u00f3n, y hechos sin ning\u00fan examen preliminar de la cuesti\u00f3n. Cuando la mente del adversario concibe una caricatura de los \u201cEjercicios\u201d, ya sea porque no los ha le\u00eddo, o porque antes de leerlos ha sido influenciado por las afirmaciones err\u00f3neas de otros cr\u00edticos hostiles, el ataque aparece leg\u00edtimo; en realidad se hallar\u00e1 que se refiere a algo que no est\u00e1 en los \u201cEjercicios\u201d. Adem\u00e1s los ataques por su oposici\u00f3n mutua se destruyen unos a otros. Los \u201cEjercicios\u201d no pueden tener al mismo tiempo, un car\u00e1cter maquiav\u00e9lico y anodino, o estar embelesado en las nubes y empero arrastrarse sobre el suelo. Hace mucho tiempo fueron, y hoy en d\u00eda lo son, acusados de ser una astuta maquinaria destinada a impresionar y conmover la imaginaci\u00f3n y finalmente producir \u00e9xtasis a trav\u00e9s de alucinaci\u00f3n. Michelet y Quinet en sus dos famosas conferencias reavivaron esta calumnia, que fue contestada por Fr.Cahour en su panfleto \u00abDes j\u00e9suites par un j\u00e9suite\u00bb. Para este cargo de charlataner\u00eda ser\u00e1 suficiente una r\u00e9plica, la contestaci\u00f3n hecha por un joven religioso, Rodrigo de Menez\u00e8s, cuando fue preguntado si \u00e9l no hab\u00eda sido favorecido con alguna clase de visi\u00f3n: \u201cSi, fui testigo de una visi\u00f3n muy conmovedora; el estado de mi alma, lo nada de este mundo y el infortunio de perder a Dios para siempre\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta visi\u00f3n, si puede mover al pecador a la conversi\u00f3n, no es uno apropiado para causar a una mente equilibrada una desviaci\u00f3n. Y sin embargo, W. James menciona el punto culminante de los \u201cEjercicios\u201d como, \u201cun medio alucinado monoideismo\u201d (\u00abL&#8217;Exp\u00e9rience reigieuse\u00bb, Paris, 1906, p. 345). Ciertas cr\u00edticas han reprochado a los \u201cEjercicios\u201d por favorecer la inspiraci\u00f3n privada, en el sentido Protestante, y de abrir un camino al iluminismo. Esta cr\u00edtica fue enfatizada al principio por Thomas de Pedroche, O.P. y surgi\u00f3 de una interpretaci\u00f3n err\u00f3nea de la decimoquinta anotaci\u00f3n, en la cual San Ignacio aconseja al director no sustituir sus propias consideraciones por aquellas que Dios puede tener sobre el ejercitante. No es cuesti\u00f3n de dejarle una libertad exagerada que pudiera empujarlo m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites establecidos por la Iglesia. Vemos por tanto que algunos encuentran en el m\u00e9todo de Ignacio iluminismo, alucinaci\u00f3n y fantasmagor\u00eda; otros no ven en \u00e9l nada deslumbrante, sino bastante tonter\u00eda e insipidez. \u201cHay gente,\u201d dijo el Abad Guet\u00e9e, \u201cque considera este libro una obra maestra, y otros no la encuentran m\u00e1s que muy ordinaria\u201d (\u00abHistoire des J\u00e9suites\u00bb, Par\u00eds, 1858, I, 12). Esta acusaci\u00f3n aparece nuevamente bajo una forma diferente: los \u201cEjercicios\u201d no ofrecen m\u00e1s que un m\u00e9todo insuficiente, \u201cuna cultura Japonesa de falsos bonsais\u201d (Huysmans, \u00abEn Route\u00bb, Paris, 1896, p. 398). Finalmente, algunos Cat\u00f3licos ven en \u00e9l s\u00f3lo un libro para principiantes, un retiro para el tiempo de conversi\u00f3n, y un medio adecuado para guiar los pasos de uno en el camino de perfecci\u00f3n. Un cl\u00e9rigo Protestante, el Rev. Sr. Carter observa, por el contrario, que el m\u00e9todo es bastante amplio y libre, desde que \u201cuna de las primeras reglas establecidas por San Ignacio para el director del retiro es, que \u00e9l debe adaptar los Ejercicios a la edad, capacidad, y fortaleza de la persona pronta a hacerlos\u201d (\u00abRetreats with notes of addresses\u00bb, Londres, 1893, p. xxv).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los elogios prodigados a los \u201cEjercicios\u201d exceden largamente las cr\u00edticas adversas. Como son considerados una escuela de santidad, es interesante saber que pensaron los santos de ellos. La pr\u00e1ctica de los Santos Felipe R\u00f3mulo Neri, Carlos Borromeo, Francisco de Sales y Alfonso Liguori es un testimonio m\u00e1s elocuente en favor de los \u201cEjercicios\u201d que cualquier cosa que ellos hayan escrito; y ser\u00e1 suficiente recordar las palabras de San Leonardo de Port-Maurice: \u201cDurante esos santos d\u00edas debimos ejercitarnos en el Divino arte de asegurar el grandemente importante asunto de nuestra salvaci\u00f3n. Como Dios ha inspirado al glorioso fundador de la ilustre Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas con este precioso arte, tenemos que seguir el m\u00e9todo establecido por \u00e9l en su admirable libro de los Ejercicios.\u201d Desde la aprobaci\u00f3n concedida por Pablo III en 1548, los \u201cEjercicios\u201d han sido a menudo favorecidos por los soberanos pont\u00edfices; los elogios que les han otorgado se hallan mezclados con recomendaciones de los retiros, el uso de de los cuales, de acuerdo con San Francisco de Sales, fue reavivado por San Ignacio. Debemos mencionar solamente a Alejandro VII, Clemente XII, Benedicto XIV, Clemente XIII, y P\u00edo IX. Todos sus elogios han sido resumidos por Le\u00f3n XIII en su Instrucci\u00f3n del 8 de Febrero de 1900: \u201cLa importancia del libro de San Ignacio con relaci\u00f3n al eterno bienestar de las almas ha sido probada por una experiencia de tres siglos y por la evidencia de aquellos hombres destacados, que, durante este lapso de tiempo, se han distinguido en los asc\u00e9ticos caminos de la vida o en la pr\u00e1ctica de la santidad.\u201d\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mgr Camus, Obispo de Belley, llama al libro de los \u201cEjercicios\u201d, un \u201cDorado libro de puro oro, m\u00e1s precioso que el oro o el topacio\u201d (\u00abDirection \u00e0 l&#8217;Oraison mentale\u00bb, Lyons, 1623, c. xix, p. 157); Mgr Freppel \u201cUn libro que yo podr\u00eda llamar el trabajo de un hombre de genio, si no fuera el de un santo, un maravilloso libro, que, con la \u201cImitaci\u00f3n de Cristo\u201d, es quiz\u00e1s, de todos los libros escritos por el hombre el que gana m\u00e1s almas para Dios (\u00abDiscours-Pan\u00e9gyriques\u00bb, Paris, 1882, II, 36, 37); y el Cardenal Wiseman: \u201cHay muchos libros de los que han ense\u00f1ado al hombre a esperar mucho; pero que, leidos, le dejan poco beneficio. Hay unos pocos y mas preciosos, que, a primera vista, y por exiguo conocimiento, parecen contener poco; pero cuanto m\u00e1s se los estudia, cuanto m\u00e1s instrucci\u00f3n, m\u00e1s s\u00f3lidos beneficios producen; que son como un terreno que parece desnudo y no adornado, pero que contiene bajo sus superficie ricos tesoros que deben ser excavados y extra\u00eddos desde gran profundidad. No conozco un libro que tan justamente pertenezca a esta segunda clase como este peque\u00f1o trabajo aqu\u00ed presentado al p\u00fablico\u201d (Prefacio a la ed. Fr. de los \u201cEjercicios\u201d por Seager. Londres, 1847,p. xi). Janssen dice \u201cEste peque\u00f1o libro, considerado por los propios Protestantes como una obra maestra sicol\u00f3gica de primera clase, ha sido para la naci\u00f3n Germana, y para la historia de su fe y civilizaci\u00f3n, uno de los m\u00e1s importantes escritos de los tiempos modernos&#8230; Ha obrado tan extraordinaria influencia sobre las almas, que ning\u00fan otro trabajo asc\u00e9tico puede compar\u00e1rsele (\u00abL&#8217;Allemagne et la R\u00e9forme\u00bb, Fr. ed., IV, 402).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los no cat\u00f3licos tambi\u00e9n lo elogian. \u201cLos Ejercicios Espirituales\u201d, de acuerdo con Macaulay, \u201ces un manual de conversi\u00f3n, que propone un plan de disciplina interior, por medio de la cual, en ni m\u00e1s ni menos que cuatro semanas, se realiza paso a paso la metamorfosis de un pecador en un fiel siervo a Cristo\u201d (\u00abEdinburgh Review\u00bb, Noviembre, 1842, p. 29). M\u00e1s recientemente, el Can\u00f3nigo Carlos Bodington, elogiando a los misioneros Jesuitas, tan pr\u00f3digos de su sudor y sangre, realmente \u201cdignos de calurosa admiraci\u00f3n y respeto\u201d, agreg\u00f3: \u201cProbablemente el noble y devoto aspecto de las vidas de estos hombres destacados ha sido grandemente sostenido por el uso del m\u00e9todo de loe ejercicios espirituales que les dejara su fundador\u201d (\u00abBooks of Devotion\u00bb, Londres, 1903, p. 130). Finalmente, poco tiempo atr\u00e1s Karl Holl (ver bibliograf\u00eda), un Alem\u00e1n, declar\u00f3 que los \u201cEjercicios\u201d eran una obra maestra de pedagog\u00eda, la que en lugar de aniquilar la personalidad sirve para elevar el esp\u00edritu. El Positivista P. Lafitte, en las conferencias dictadas en el Coll\u00e8ge de Francia, declara: \u201cEstos Ejercicios son para mi mente una real obra maestra de sabidur\u00eda pol\u00edtica y moral y ameritan un cuidadoso estudio&#8230;El destino de estos Ejercicio es organizar la vida moral del individuo de tal manera que a trav\u00e9s de un prolongado, solitario y personal trabajo, \u00e9l mismo realiza el m\u00e1s perfecto balance de la mente\u201d (\u00abRevue occidentale\u00bb, 1 May, 1894, p. 309).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Monumenta historica, S. J. (Madrid, 1894); SOMMERVOGEL, Bibl. de la Compagnie de J\u00e9sus (Brussels, 1890); Acta SS., VII, July; ST\u00d6GER, Die aszetische Literatur \u00fcber die geistlichen Uebungen (Ratisbon, 1850); DIERTINS, Hist. exercitiorum spiritualium (Rome. 1732); WATRIGANT, La gen\u00e8se des exercices de saint Ignace (Amiens, 1897); DEBUCHY, Introduction \u00e0 l&#8217;\u00e9tude des exercices spirituels (Enghien, 1906); BARTOLI-MICHEL, Hist. de s. Ignace de Loyola (Bruges, 1893); ASTRAIN, Hist. de la compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas en la asistencia de Espa\u00f1a (Madrid, 1902); JOLY, Saint Ignace de Loyola (Paris, 1899); BESSE, Une question d&#8217;histoire litt\u00e9raire au X VIe si\u00e8cle in Revue des quest. hist. (January, 1897); SUAREZ, De religione, IV, tr. X, IX, v; CLARE, The Science of Spiritual Life according to the Spiritual Exercises (New York, 1896); JANSSEN, L&#8217;Allemagne et la r\u00e9forme, IV (Paris, 1895); HOLL, Die geistlichen \u00dcbungen des Ignatius von Loyola (T\u00fcbingen, 1905).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nPAUL DEBUCHY<br \/>\nTranscripto por Douglas J. Potter<br \/>\nDedicado al Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas<br \/>\nTraducido por Luis Alberto Alvarez Bianchi\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un corto trabajo compuesto por San Ignacio de Loyola y escrito originalmente en Espa\u00f1ol. El Texto El Manuscrito aut\u00f3grafo de estos \u201cEjercicios Espirituales\u201d infortunadamente ha sido perdido. Lo que en el presente es llamado el \u201caut\u00f3grafo\u201d es solamente una copia en cuarto, hecha por un secretario pero conteniendo correcciones en la escritura del autor. 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