{"id":25253,"date":"2016-02-05T17:06:47","date_gmt":"2016-02-05T22:06:47","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/imagenes-de-la-anunciacion-de-maria\/"},"modified":"2016-02-05T17:06:47","modified_gmt":"2016-02-05T22:06:47","slug":"imagenes-de-la-anunciacion-de-maria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/imagenes-de-la-anunciacion-de-maria\/","title":{"rendered":"IMAGENES DE LA ANUNCIACION DE MARIA"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">Es muy digna de ser admirada y alabada la suave y eficaz Providencia de Dios, y su amor y benignidad para con la Bienaventurada Virgen. Pues pudiendo hacer que su Hijo, a quien hab\u00eda engendrado desde la eternidad, tomase carne en las entra\u00f1as de Mar\u00eda sin prestar ella ning\u00fan consentimiento, y aun sin tener de ello ninguna noticia, como afirman com\u00fanmente los te\u00f3logos; quiso, sin embargo, que por medio  del Arc\u00e1ngel se cerciorara la Divina Se\u00f1ora de un tan estupendo e inaudito prodigio, y que prestara ella misma su humilde y reverente consentimiento para que la Inmaculada Madre del Verbo Divino concibiera primero en su mente que en su cuerpo al mismo Verbo subsistente en la naturaleza humana, como elegantemente habla San Le\u00f3n Magno: sobre que yo mismo he dicho en otra parte algunas cosas, que podr\u00e1 verlas quien gustase. Lo que he querido tocar aqu\u00ed brevemente, para que adviertan los Pintores la propiedad, y decoro, y al mismo tiempo la respetuosa majestad, con que deben portarse en la pintura de este misterio: sin embargo de que algunas veces (bien que ya no con mucha frecuencia) se hayan apartado alg\u00fan tanto de estas reglas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya advertirnos arriba ser no solamente err\u00f3neo, s\u00ed tambi\u00e9n peligroso en la fe, el modo de representar este Misterio, que justamente reprehendi\u00f3 S. Antonino, cuando dijo: Son tambi\u00e9n reprensibles los pintores, cuando pintan cosas que son contra la fe: por ejemplo, cuando en la Anunciaci\u00f3n nos representan, que formado ya un ni\u00f1o peque\u00f1o, esto es, Jes\u00fas, se mete en las entra\u00f1as de la Virgen, como si su cuerpo no hubiese sido tomado de la substancia de esta Se\u00f1ora. Pero, como hayamos refutado ya esto mismo en otra parte, no hay para que detenernos aqu\u00ed en referir muchas cosas, que pod\u00edan decirse sobre este particular. Baste advertir, que estas Pinturas, \u00e9 Im\u00e1genes, deben omitirse enteramente, y aun (segun yo pienso) deben borrarse, \u00f3 quitarse, si todav\u00eda ha quedado alguna de ellas. Porque, si bien podr\u00edan interpretarse en otros sentidos p\u00edos, como observ\u00f3 un Te\u00f3logo, que escribi\u00f3 sobre estas materias; sin embargo, no veo por que deba hacerse  tanto caso de dichas Pinturas (que por lo menos son rudas, y rid\u00edculas), que por ellas se haya de recurrir \u00e1 un sentido muy remoto, y escondido. Esto supuesto, examinemos otras cosas, en las cuales algunos Pintores (aun de los que no son del vulgo) no tanto se manifiestan err\u00f3neos, \u00f3 que dan motivo \u00e1 error, como rid\u00edculos. Y para tratar esto con mas m\u00e9todo, hablar\u00e9: I. acerca del lugar: 2. acerca del Arc\u00e1ngel, que tuvo el honor de ejercer tan grande, y excelente Embajada: 3. acerca de la misma Virgen, \u00e1 quien se hizo este anuncio celestial: 4. finalmente acerca de algunas otras cosas, que se a\u00f1aden por lo com\u00fan, y con mucha oportunidad en la descripci\u00f3n de dicho Misterio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo que respecta al lugar, quiero se tenga presente, que esta mi obra, tal cual ella es, la escribo para pintores p\u00edos, y cuerdos, y por decirlo de una vez, Cat\u00f3licos. Lo que advierto aqu\u00ed, porque como los Herejes de nuestros tiempos son de un \u00e1nimo feroz, y mal intencionados contra la Sant\u00edsima Madre de Dios, no han faltado entre ellos, algunos, \u00e1 quienes refiere sin expresar sus propios nombres el Doctor Eximio (pues no son dignos de nombrarse los enemigos del nombre de Mar\u00eda), los cuales han dicho, que habiendo enviado Dios el Angel \u00e1 Mar\u00eda, busc\u00f3 \u00e1 la Pur\u00edsima Se\u00f1ora, que andaba vagueando por las plazas; pero que habi\u00e9ndola finalmente encontrado, le hab\u00eda hablado: como tampoco han faltado otros, que han cre\u00eddo semejantes, \u00f3 iguales disparates: sobre lo cual, \u00f3igase \u00e1 un var\u00f3n de acendrado juicio, que dice as\u00ed: Acerca de esto (\u00e1 saber, sobre lo que acabamos de decir) los herejes, que hoy ponen duda en ello, y quieren persuadirse, que la Sant\u00edsima Virgen estaba en casa de alg\u00fan pariente suyo haciendo labor con las dem\u00e1s criadas, par\u00e9cenme, que tienen un genio propio de Jud\u00edos. Por lo que, no les debemos  creer mas, que \u00e1 aquel Autor ap\u00f3crifo del Protoevangelio, que corre con el nombre de S. Jacobo, donde leemos, que la Bienaventurada Virgen casualmente hab\u00eda salido por agua, cuando se le apareci\u00f3 el \u00c1ngel. Pero volvamos \u00e1 los Pintores, que no son sospechosos de tan grande impiedad. Algunos de ellos representaron un lugar sobradamente distante de la profesi\u00f3n, sencillez, y santidad de la Sant\u00edsima Virgen: pues abusando sin moderaci\u00f3n de su ingenio mal aplicado, figuraron, no una habitaci\u00f3n modesta, y verdaderamente pobre, seg\u00fan conven\u00eda \u00e1 la Virgen, sino una sala de un palacio real, sostenida con grandes columnas, enladrillado el suelo magn\u00edficamente; y figurando adem\u00e1s dentro de ella, una cama desproporcionada, adornada de ricos tapices, de almohadas, y colgaduras, \u00e1 que a\u00f1aden otras cosas semejantes, que con raz\u00f3n las reprende el gran Cardenal Gabriel Paleoto, el cual hab\u00eda determinado continuar, y concluir esta misma obra, que yo tengo entre manos, y lo hubiera conseguido, \u00e1 no haberse opuesto la muerte \u00e1 sus doctas empresas, y trabajos. Por lo que mira al Arc\u00e1ngel S. Gabriel, hay algunos, \u00f3 \u00e1 lo menos, los ha habido, que le pintaron de edad, \u00f3 figura pueril: pero esto no es mas que desatinar. Pues el razonamiento de uno de esta edad, y aspecto, no tendr\u00eda representaci\u00f3n, ni seria \u00e1 prop\u00f3sito: particularmente acostumbrando Dios ordenar, y disponer todas las cosas de un modo conveniente, y proporcionado. Al contrario, no ha faltado (como ya lo notamos arriba) quien, para precaver toda ocasi\u00f3n de pensamiento impuro de la pl\u00e1tica de la Virgen con un joven; pint\u00f3 al Arc\u00e1ngel S. Gabriel en figura de viejo, la barba, y el cabello largo, y cano, de suerte que en vez de estar adornado, estaba disforme. Pero casi parece incre\u00edble, sin embargo que debemos dar fe \u00e1 un Pintor juicioso, grave, y erudito, que refiere haber visto \u00e9l mismo en la representaci\u00f3n de este Misterio, pintado al Arc\u00e1ngel S. Gabriel con vestiduras Sacerdotales, y vestido con Capa Pluvial; en cuya orilla se ve\u00edan las Im\u00e1genes de los Ap\u00f3stoles, y aun la del mismo Cristo saliendo del sepulcro: a lo que hab\u00eda a\u00f1adido, este gracioso pintor, otras cosas semejantes, como Rosarios, y anteojos colgados de la pared, lo que solo de referirlo, me averg\u00fcenzo. He visto yo tambi\u00e9n, no lo mismo, que refiere Pacheco; pero s\u00ed, adornado en parte el Arc\u00e1ngel con vestiduras Sacerdotales; esto es, con Alba, y una estola puesta ante el pecho \u00e1 manera de cruz, y el c\u00edngulo, que apretaba sus extremidades. Todo lo cual, y otras cosas semejantes, aunque no sean errores contrarios \u00e1 la F\u00e9, y buenas costumbres, son por lo menos necedades rid\u00edculas, y propias de viejas. Se ha, pues, de pintar al Arc\u00e1ngel S. Gabriel en este Misterio, en figura de un joven modesto, y bien parecido, adornado con alas, y cubierto decentemente con vestiduras resplandecientes, y de varios colores, que lleguen hasta sus pies. Pero ser\u00eda lo mejor, si se le pintara arrodillado ante aquella Se\u00f1ora, \u00e1 quien el mismo Dios, y Se\u00f1or de todo lo criado, hab\u00eda elegido para Madre suya. Por lo que, seria reprensible el pintarle volando por el aire abiertas las alas, por no expresar dicho movimiento aquel decoro, que pide tan grande Misterio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mas, por lo perteneciente \u00e1 la Pur\u00edsima e Inmaculada Virgen, no se la debe pintar de pie (lo que sin embargo hicieron Pintores de gran nota) ni en adem\u00e1n de huir del Angel, \u00f3 como que por verg\u00fcenza cubr\u00eda su rostro con un velo: cosa que solo el pensarla, es suma locura. Tampoco se la debe pintar sentada, como que el Paraninfo celestial la hubiese encontrado haciendo labor, cuya Pintura he visto yo algunas veces: sino (lo que es mucho mas probable, y decente) arrodillada, teniendo juntas las manos ante el pecho, \u00f3 cruzados los brazos. Pues, como not\u00f3 un var\u00f3n muy sabio, y versado en estas materias: En la Historia Evang\u00e9lica de la Encarnaci\u00f3n del Se\u00f1or, no expresan los Evangelistas, qu\u00e9 es lo que estaba haciendo la Bienaventurada Virgen, cuando entr\u00f3 el Arcangel S. Gabriel para saludarla: si estaba en pie, sentada, \u00f3 de rodillas, ocup\u00e1ndose en p\u00edas meditaciones. Y por cuanto al pintar esta historia, necesariamente se ha de a\u00f1adir una de estas cosas; est\u00e1 ya recibido por un cierto com\u00fan consentimiento entre los Pintores, y aprobaci\u00f3n de los dem\u00e1s, lo que tiene mas probabilidad. Pues es muy probable, que estando de rodillas la Beat\u00edsima Virgen, se ocupar\u00eda entonces en la meditaci\u00f3n de nuestra redenci\u00f3n. Porque, si el Arc\u00e1ngel S. Gabriel no anunci\u00f3 \u00e1 Daniel, var\u00f3n de deseos, la Natividad de Cristo, ni el Precursor del Mes\u00edas anunci\u00f3 esto mismo al Sacerdote Zacar\u00edas, sino cuando ambos estaban en profunda meditaci\u00f3n \u00bfacaso podremos persuadirnos, que el Arc\u00e1ngel S. Gabriel vino \u00e1 esta Virgen, no estando ella ocupada en las cosas de Dios? Pero, el que pinten \u00e1 dicha Se\u00f1ora, vestida no solo con t\u00fanica blanca, y resplandeciente, y tejida con flores de oro, como frecuentemente se hace; sino tambi\u00e9n adornada con vestidos encarnados, y cer\u00faleos, y no del color nativo de la misma ropa; aunque esto lo aprueban otros, y lo que es mas, algunos de los que intentan, \u00f3 pretenden instruir \u00e1 los Pintores, manden que lo hagan as\u00ed; \u00e1 m\u00ed no me agrada: como ni tampoco, el que la pinten descubierta la cabeza, tendido el cabello por su cuello, sino antes cubierta con mucha modestia su cabeza con un velo verdaderamente virginal. V\u00e9ase lo que dijimos arriba,  tratando de las Im\u00e1genes de la Virgen en general.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Suelen tambien pintar en la parte superior de esta Imagen, al Padre Eterno, abierto el Cielo, y algunos \u00c1ngeles en figura de p\u00e1rvulos, que le asisten, y adem\u00e1s al Esp\u00edritu Santo en figura de paloma, despidiendo por todas partes rayos de luz, que llegan hasta la Pur\u00edsima Virgen. Todo esto puede decirse, que lo hacen con bastante propiedad, y decencia, por ser bastante conforme \u00e1 las palabras del Evangelio, que dice: El Esp\u00edritu Santo vendr\u00e1 sobre t\u00ed, y la virtud del Alt\u00edsimo te har\u00e1 sombra. Pero, el que algunos a\u00f1adan al Hijo en figura humana sentado \u00e1 la diestra de Dios Padre, es cosa, que en ninguna manera puedo aprobarla: pues en la representaci\u00f3n de este hecho, se pretende poner \u00e1 la vista lo mismo, que realmente sucedi\u00f3; esto es, que el Hijo engendrado desde la eternidad, toma la naturaleza humana de la Virgen, y por tanto, no debe figurarse ya vestido de carne humana. Volviendo ahora \u00e1 lo que dejamos dicho, el Cuarto de la Virgen no debe pintarse \u00e1 semejanza de una sala real, sino de una habitaci\u00f3n particular: no adornado con alhajas superfluas, sino con otras verdaderamente pobres, y sencillas; con lo que dice bien, una, \u00fa otra silla, una cama regular, y modesta, alguna arca, y otras cosas semejantes, bien que no muchas: entre las cuales puede ponerse tambi\u00e9n un peque\u00f1o escritorio, en cuya \u00ednfima grada pueda arrodillarse, y sobre el cual est\u00e9 abierto un libro. A\u00f1\u00e1dese tambi\u00e9n \u00e1 esta Pintura una c\u00e1ndida azucena, \u00f3 un ramo de estas hermos\u00edsimas flores. No que con esto se pretenda significar, que en aquel tiempo del a\u00f1o floreciesen las azucenas, \u00f3 que la Bienaventurada Virgen, que estaba muy lejos de toda afectaci\u00f3n, tuviese alguna azucena bordada, \u00f3 de cera, sino que solamente se pone (y muy \u00e1 menudo) para significar la pureza, y perpetua virginidad de la Sant\u00edsima Se\u00f1ora; la cual, as\u00ed por su virginidad, como   por su pur\u00edsima vida, consigui\u00f3 el que con razon se la comparase \u00e1 la azucena entre las espinas. A esto alude aquel rytmo, con que, dicen, se deleytaba el piados\u00edsimo Prelado, y Martir de la Iglesia, Santo Thomas Cantuariense: Gaude quia Deo plena\/ Peperisti sine p\u0153na\/ Cum pudoris lilio\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Suele haber alguna diferencia en pintar dicha azucena: Algunos la pintan en un vaso, \u00f3 en una copa; otros (que es lo mas frecuente) en la mano del Arc\u00e1ngel S. Gabriel, en lugar de vara, \u00f3 de cetro. Todo lo cual parece se ha discurrido con bastante probabilidad. Mas, sobre si debe, \u00f3 puede pintarse bien, y juiciosamente, una vela ardiendo, para quitar del cuarto de la Virgen la obscuridad, y las tinieblas, es cosa que puede dudarse muy bien, por el motivo de que, si bien no es cosa cierta, y, definida, que el Arc\u00e1ngel hiciese su embajada \u00e1 Mar\u00eda, por la ma\u00f1ana, \u00f3 \u00e1 medio d\u00eda, por la tarde, \u00f3 de noche; sin embargo son com\u00fanmente de parecer los hombres mas doctos, que la hizo de noche, y cuando esta estaba ya muy adelantada: por cuanto este tiempo en especial, es el mas apto para la contemplaci\u00f3n de las cosas celestiales, y para recibir las ilustraciones divinas. Y aunque no sin fundamento pudiera decirse, que el mismo Arc\u00e1ngel con la luz que desped\u00eda de si mismo, alumbr\u00f3, y llen\u00f3 de claridad la habitaci\u00f3n; siendo una cosa sabida, que este mismo g\u00e9nero de milagro aconteci\u00f3 en la c\u00e1rcel de Jerusal\u00e9n, donde por orden de Herodes Agripa, estaba Pedro encerrado, y atado con cadenas, como consta claramente de la relaci\u00f3n de S. Lucas, que dice: En la misma noche   estaba Pedro durmiendo entre dos soldados&#160;: y he aqu\u00ed que se manifest\u00f3 el \u00c1ngel del Se\u00f1or, y resplandeci\u00f3 la luz en la c\u00e1rcel. Aunque, como digo, pudiera pensarse no fuera de Prop\u00f3sito, haber acontecido lo mismo en nuestro caso; sin embargo, no es muy f\u00e1cil de creer por otra parte, que la Virgen, en el profundo silencio de la noche, estuviera en oraci\u00f3n, careciendo de toda luz de vela, \u00f3 candela. Pero yo, por ser esta una cosa totalmente incierta, nada afirmo: pues, ni est\u00e1 en uso (\u00e1 lo menos, es muy poco com\u00fan) el pintar semejante vela, \u00f3 vel\u00f3n; ni, por lo que acabamos de decir, ser\u00e1 reprehensible el Pintor, que quiera pintar dicha luz en esta ocasi\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nJuan Interian de Ayala\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Pintor Cristiano y erudito 1782\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adaptado por Jos\u00e9 G\u00e1lvez Kr\u00fcger para la Enciclopedia Cat\u00f3lica\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es muy digna de ser admirada y alabada la suave y eficaz Providencia de Dios, y su amor y benignidad para con la Bienaventurada Virgen. Pues pudiendo hacer que su Hijo, a quien hab\u00eda engendrado desde la eternidad, tomase carne en las entra\u00f1as de Mar\u00eda sin prestar ella ning\u00fan consentimiento, y aun sin tener de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/imagenes-de-la-anunciacion-de-maria\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abIMAGENES DE LA ANUNCIACION DE MARIA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-25253","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25253","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25253"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25253\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25253"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25253"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25253"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}