{"id":25269,"date":"2016-02-05T17:07:20","date_gmt":"2016-02-05T22:07:20","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/in-odium-vitae-eugenesia\/"},"modified":"2016-02-05T17:07:20","modified_gmt":"2016-02-05T22:07:20","slug":"in-odium-vitae-eugenesia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/in-odium-vitae-eugenesia\/","title":{"rendered":"IN ODIUM VITAE: EUGENESIA"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">DISCURSO DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI<br \/>\nA LOS PARTICIPANTES EN LA ASAMBLEA ORDINARIA<br \/>\nDE LA ACADEMIA PONTIFICIA PARA LA VIDA\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">S\u00e1bado 21 de febrero de 2009\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Excelencias;<br \/>\nvenerados hermanos en el episcopado y en el sacerdocio;<br \/>\nilustres acad\u00e9micos;<br \/>\namables se\u00f1oras y se\u00f1ores:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Me alegra en particular recibiros con motivo de la XV asamblea ordinaria de la Academia pontificia para la vida. En 1994, mi venerado predecesor el Papa Juan Pablo II la instituy\u00f3 bajo la presidencia de un cient\u00edfico, el profesor Jer\u00f4me Lejeune, interpretando con clarividencia la delicada tarea que deber\u00eda desempe\u00f1ar en el decurso de los a\u00f1os. Agradezco al presidente, monse\u00f1or Rino Fisichella, las palabras con las que ha introducido este encuentro, confirmando el gran compromiso de la Academia en favor de la promoci\u00f3n y la defensa de la vida humana.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde que, a mediados del siglo XIX, el abad agustino Gregor Mendel, descubri\u00f3 las leyes de la herencia de los caracteres, hasta el punto de que se le ha considerado el fundador de la gen\u00e9tica, esta ciencia ha dado pasos gigantescos en la comprensi\u00f3n del lenguaje que est\u00e1 en la base de la informaci\u00f3n biol\u00f3gica y que determina el desarrollo de un ser vivo. Por este motivo, la gen\u00e9tica moderna desempe\u00f1a un papel de particular importancia dentro de las disciplinas biol\u00f3gicas que han contribuido al prodigioso desarrollo de los conocimientos sobre la arquitectura invisible del cuerpo humano y los procesos celulares y moleculares que presiden sus m\u00faltiples actividades.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy la ciencia ha llegado a desvelar tanto los diferentes mecanismos rec\u00f3nditos de la fisiolog\u00eda humana, como los procesos que est\u00e1n vinculados a la aparici\u00f3n de algunos defectos heredables de los padres, as\u00ed como procesos que hacen que algunas personas queden m\u00e1s expuestas al riesgo de contraer una enfermedad. Estos conocimientos, fruto del ingenio y del esfuerzo de innumerables estudiosos, permiten llegar m\u00e1s f\u00e1cilmente no s\u00f3lo a un diagn\u00f3stico m\u00e1s eficaz y precoz de las enfermedades gen\u00e9ticas, sino tambi\u00e9n a producir terapias destinadas a aliviar los sufrimientos de los enfermos y, en algunos casos, incluso a devolverles la esperanza de recobrar la salud. Adem\u00e1s, desde que se dispone de la secuencia de todo el genoma humano, tambi\u00e9n las diferencias entre un sujeto y otro, y entre las diversas poblaciones humanas, se han convertido en objeto de investigaciones gen\u00e9ticas que permiten vislumbrar la posibilidad de nuevas conquistas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El \u00e1mbito de la investigaci\u00f3n sigue estando hoy muy abierto y cada d\u00eda se descubren nuevos horizontes, que en gran parte est\u00e1n inexplorados. El esfuerzo del investigador en estos \u00e1mbitos tan enigm\u00e1ticos y valiosos exige un apoyo particular; por eso, la colaboraci\u00f3n entre las diferentes ciencias es un apoyo que no puede faltar nunca para llegar a resultados que sean eficaces y al mismo tiempo produzcan un aut\u00e9ntico progreso para toda la humanidad. Esta complementariedad permite evitar el riesgo de un reduccionismo gen\u00e9tico generalizado, que tiende a identificar a la persona exclusivamente con la referencia a la informaci\u00f3n gen\u00e9tica y a su interacci\u00f3n con el ambiente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es necesario reafirmar que el hombre siempre ser\u00e1 m\u00e1s grande que todo lo que forma su cuerpo, pues posee la fuerza del pensamiento, que siempre tiende a la verdad sobre s\u00ed mismo y sobre el mundo. Se demuestran llenas de significado las palabras de un gran pensador que fue tambi\u00e9n un buen cient\u00edfico, Blas Pascal: \u00abEl hombre no es m\u00e1s que una ca\u00f1a, la m\u00e1s d\u00e9bil de la naturaleza, pero es una ca\u00f1a pensante. No hace falta que el universo entero se arme para aplastarlo: un vapor, una gota de agua bastan para matarlo. Pero, aun cuando el universo lo aplastara, el hombre ser\u00eda todav\u00eda m\u00e1s noble que lo que lo mata, porque sabe que muere y lo que el universo tiene de ventaja sobre \u00e9l; el universo no sabe nada de esto\u00bb (Pensamientos, 347).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed pues, cada ser humano es mucho m\u00e1s que una singular combinaci\u00f3n de informaciones gen\u00e9ticas que le transmiten sus padres. La procreaci\u00f3n de un hombre no podr\u00e1 reducirse nunca a una mera reproducci\u00f3n de un nuevo individuo de la especie humana, como sucede con un animal cualquiera. Cada vez que aparece en el mundo una persona, se trata siempre de una nueva creaci\u00f3n. Lo recuerdan con profunda sabidur\u00eda las palabras del Salmo: \u00abT\u00fa has creado mis entra\u00f1as, me has tejido en el seno materno. (&#8230;) No desconoc\u00edas mis huesos cuando, en lo oculto, me iba formando\u00bb (Sal 139, 13.15). Por tanto, si se quiere entrar en el misterio de la vida humana, es necesario que ninguna ciencia se a\u00edsle, pretendiendo que posee la \u00faltima palabra. Por el contrario, hay que compartir la vocaci\u00f3n com\u00fan para llegar a la verdad, aun con la diferencia de las metodolog\u00edas y de los contenidos propios de cada ciencia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cualquier caso, vuestro congreso no s\u00f3lo analiza los grandes desaf\u00edos que la gen\u00e9tica debe afrontar; tambi\u00e9n estudia los riesgos de la eugenesia, pr\u00e1ctica que ciertamente no es nueva y que en el pasado ha llevado a aplicar formas inauditas de aut\u00e9ntica discriminaci\u00f3n y violencia. La desaprobaci\u00f3n de la eugenesia utilizada con la violencia por un r\u00e9gimen estatal, o fruto del odio hacia una estirpe o una poblaci\u00f3n, est\u00e1 tan profundamente arraigada en las conciencias que qued\u00f3 registrada formalmente en la Declaraci\u00f3n universal de derechos humanos. A pesar de ello, en nuestros d\u00edas siguen apareciendo manifestaciones preocupantes de esta odiosa pr\u00e1ctica, que se presenta con rasgos diversos. Es verdad que no se vuelven a proponer ideolog\u00edas eugen\u00e9sicas y raciales que en el pasado humillaron al hombre y provocaron enormes sufrimientos, pero se insin\u00faa una nueva mentalidad que tiende a justificar una consideraci\u00f3n diferente de la vida y de la dignidad de la persona fundada en el propio deseo y en el derecho individual. De este modo, se tiende a privilegiar las capacidades operativas, la eficiencia, la perfecci\u00f3n y la belleza f\u00edsica, en detrimento de otras dimensiones de la existencia que no se consideran dignas. As\u00ed se debilita el respeto que se debe a todo ser humano, incluso en presencia de un defecto en su desarrollo o de una enfermedad gen\u00e9tica, que podr\u00e1 manifestarse en el transcurso de su vida, y se penaliza desde la concepci\u00f3n a aquellos hijos cuya vida no se considera digna de vivirse.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es necesario reafirmar que toda discriminaci\u00f3n ejercida por cualquier poder con respecto a personas, pueblos o etnias bas\u00e1ndose en diferencias debidas a reales o presuntos factores gen\u00e9ticos, es un atentado contra la humanidad entera. Hay que reafirmar con fuerza que todo ser humano tiene igual dignidad por el hecho mismo de haber llegado a la vida. El desarrollo biol\u00f3gico, ps\u00edquico y cultural, o el estado de salud, no pueden convertirse nunca en un elemento de discriminaci\u00f3n. Por el contrario, es preciso consolidar la cultura de la acogida y del amor, que testimonian concretamente la solidaridad con quien sufre, derribando las barreras que la sociedad levanta con frecuencia discriminando a quien tiene una discapacidad o sufre patolog\u00edas, o peor a\u00fan, llegando a la selecci\u00f3n y al rechazo de la vida en nombre de un ideal abstracto de salud y de perfecci\u00f3n f\u00edsica. Si se reduce al hombre a objeto de manipulaci\u00f3n experimental desde las primeras fases de su desarrollo, eso significa que las biotecnolog\u00edas m\u00e9dicas se rinden al arbitrio del m\u00e1s fuerte. La confianza en la ciencia no puede hacer olvidar el primado de la \u00e9tica cuando est\u00e1 en juego la vida humana.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conf\u00edo en que vuestras investigaciones en este sector, queridos amigos, contin\u00faen con el debido empe\u00f1o cient\u00edfico y la atenci\u00f3n que la instancia \u00e9tica exige al tratarse de problemas tan importantes y decisivos para el desarrollo coherente de la existencia personal. Este es el deseo con el que quiero concluir este encuentro. Invocando sobre vuestro trabajo abundantes luces celestiales, con afecto os imparto a todos vosotros una bendici\u00f3n apost\u00f3lica especial.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>DISCURSO DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI A LOS PARTICIPANTES EN LA ASAMBLEA ORDINARIA DE LA ACADEMIA PONTIFICIA PARA LA VIDA S\u00e1bado 21 de febrero de 2009 Excelencias; venerados hermanos en el episcopado y en el sacerdocio; ilustres acad\u00e9micos; amables se\u00f1oras y se\u00f1ores: Me alegra en particular recibiros con motivo de la XV asamblea ordinaria de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/in-odium-vitae-eugenesia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abIN ODIUM VITAE: EUGENESIA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-25269","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25269","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25269"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25269\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25269"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25269"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25269"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}