{"id":25276,"date":"2016-02-05T17:07:35","date_gmt":"2016-02-05T22:07:35","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/indulgencias-apostolicas\/"},"modified":"2016-02-05T17:07:35","modified_gmt":"2016-02-05T22:07:35","slug":"indulgencias-apostolicas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/indulgencias-apostolicas\/","title":{"rendered":"INDULGENCIAS APOSTOLICAS"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">Las indulgencias conocidas como apost\u00f3licas (v. apostolicidad) son aquellas que el Romano Pont\u00edfice, el sucesor del Pr\u00edncipe de los Ap\u00f3stoles, le impone a las cruces, crucifijos,  guirnaldas, rosarios, im\u00e1genes y medallas, las cuales \u00e9l bendice, ya sea con su propia mano o a trav\u00e9s de la  de aquellos a quienes \u00e9l ha delegado dicha facultad.    Los principios establecidos en  el art\u00edculo general sobre indulgencias aplican aqu\u00ed tambi\u00e9n.   Pero ya que estas indulgencias apost\u00f3licas est\u00e1n entre las m\u00e1s frecuentes y abundantes de aquellas en uso actualmente a  trav\u00e9s de la Iglesia,  ellas parecen requerir un tratamiento separado y m\u00e1s detallado.   Como el nombre implica, ellas son indulgencias concedidas por el Papa mismo.  Algunas de ellas son indulgencias plenarias y otras parciales.   Se debe observar que, la posesi\u00f3n de una cruz o medalla u otro objeto indulgenciado no es la condici\u00f3n \u00fanica o inmediata  para ganar las indulgencias  ligadas a ellas por la bendici\u00f3n del Santo Padre o su delegado.   Pero la posesi\u00f3n capacita al receptor para  ganar las varias indulgencias  al realizar ciertas obras buenas o actos de piedad (v. virtud de la religi\u00f3n) ordenados.    A este respecto la posesi\u00f3n del objeto  debe ser considerada como an\u00e1loga a  la restricci\u00f3n local o personal de otras indulgencias.  Porque al bendecir los objetos presentados a \u00e9l, el Santo Padre  de este modo concede las indulgencias, no a todos los fieles indiscriminadamente, pero a ciertas personas, es decir a los actuales o prospectivos poseedores de estas cruces, medallas, etc., que as\u00ed ser\u00e1n considerados como las marcas o se\u00f1ales que distingan a esas personas a las cuales se les concede este privilegio especial.  Al mismo tiempo,  ya que todos los fieles tienen acceso a obtener dichos objetos bendecidos, especialmente ahora, cuando la facultad para dar esta bendici\u00f3n   ha sido concedida a todo el clero alrededor del mundo, las indulgencias apost\u00f3licas  dif\u00edcilmente pueden ser reconocidas de aquellas que son meramente locales o personales.<br \/>\nAunque los Papas han tenido el h\u00e1bito de conceder indulgencias desde fecha muy temprana,  algunas de ellas con limitaci\u00f3n an\u00e1loga  o conexi\u00f3n con  poseer o usar un objeto bendecido, las indulgencias apost\u00f3licas, como las conocemos (v. conocimiento), datan s\u00f3lo del a\u00f1o 1587&#8212;s\u00f3lo una vida despu\u00e9s de la publicaci\u00f3n de las famosas tesis de Lutero contra las indulgencias.    Y un curioso inter\u00e9s se atribuye  al origen de esta pr\u00e1ctica familiar.  Antes de esa fecha los Papas simplemente  bendec\u00edan medallas u otros objetos presentados a ellos para ese prop\u00f3sito.  Pero como establece el Papa Sixto V in su Bula \u201cLaudemus viros gloriosos\u201d (1 de diciembre de 1587) los trabajadores ocupados  en la restauraci\u00f3n y adorno de la Bas\u00edlica Lateranense, al derribar algunas viejas paredes,  accidentalmente trajeron a la luz un n\u00famero de monedas antiguas que llevaban en un lado una cruz y en el otro  la efigie de uno u otro de los  emperadores cristianos (v. cristianismo) antiguos.  Este notable descubrimiento llev\u00f3 al Pont\u00edfice, de acuerdo  con las palabras introductorias de su Bula, a cantar las alabanzas de aquellos viejos gobernantes de la cristiandad, tales como Constantino, Teodosio y Marciano.   Y por un feliz pensamiento, hizo que esas viejas monedas volvieran  a estar en circulaci\u00f3n,  aunque portando, para ajustarse a su nueva vida, no un valor terrenal, sino espiritual y celestial.    En otras palabras, \u00e9l concedi\u00f3 un n\u00famero de indulgencias, al realizar ciertas obras piadosas, a todos los que  fuesen due\u00f1os de las viejas monedas enriquecidas con su nueva bendici\u00f3n.  La lista de indulgencias especiales establecidas en esta Bula, seg\u00fan concedidas a dichas medallas de los emperadores cristianos, es el primer caso de las indulgencias apost\u00f3licas  que los Papas ahora conceden  a las medallas, etc. presentadas para su bendici\u00f3n.   No se debe suponer, sin embargo, que las indulgencias apost\u00f3licas, ahora tan generalmente concedidas en esta manera familiar, son en todos sentidos iguales que las concedidas en esa ocasi\u00f3n especial por el Papa Sixto V.  Una comparaci\u00f3n de la antedicha Bula \u201cLaudemus viros gloriosos\u201d con la lista en la instrucci\u00f3n  adjunta a la facultad habitual para bendecir rosarios, etc.,   concediendo indulgencias, mostrar\u00e1 muchos puntos de diferencia,  tanto en  el \u00e1mbito de las indulgencias como en las buenas obras prescritas como condici\u00f3n para ganarlas.  Y se encontrar\u00e1, como se puede anticipar,  que en algunos casos las indulgencias concedidas en la Bula Sixtina son m\u00e1s abundantes que las otras.  Ambas listas concuerdan  por lo menos en un punto importante.   As\u00ed se puede ver que en ambos casos la indulgencia plenaria puede ser ganada por aquellos que devotamente invoquen el Santo Nombre de Jes\u00fas a la hora de la muerte (in mortis art\u00edculo).  Pero, por otro lado, la indulgencia plenaria  por la Confesi\u00f3n y Comuni\u00f3n que los poseedores de las monedas lateranenses podr\u00edan aparentemente ganar en un d\u00eda pueden ser ganadas solamente por los poseedores de objetos indulgenciados ordinariamente en ciertas grandes fiestas (v. fiestas eclesi\u00e1sticas), y con la condici\u00f3n fija de recitar ciertas oraciones.<br \/>\nKent, William. \u00abApostolic Indulgences.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 7. New York: Robert Appleton Company, 1910.<br \/>\n<br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/07788a.htm<br \/>\nTranscrito por Charles Sweeney. S. J. Traducido por Patricia Reyes.<br \/>\nRevisado y corregido por Luz Mar\u00eda Hern\u00e1ndez Medina.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las indulgencias conocidas como apost\u00f3licas (v. apostolicidad) son aquellas que el Romano Pont\u00edfice, el sucesor del Pr\u00edncipe de los Ap\u00f3stoles, le impone a las cruces, crucifijos, guirnaldas, rosarios, im\u00e1genes y medallas, las cuales \u00e9l bendice, ya sea con su propia mano o a trav\u00e9s de la de aquellos a quienes \u00e9l ha delegado dicha facultad. &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/indulgencias-apostolicas\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abINDULGENCIAS APOSTOLICAS\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-25276","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25276","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25276"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25276\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25276"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25276"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25276"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}