{"id":25278,"date":"2016-02-05T17:07:39","date_gmt":"2016-02-05T22:07:39","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/expresiones-de-los-concilios-del-segundo-milenio-sobre-las-indulgencias\/"},"modified":"2016-02-05T17:07:39","modified_gmt":"2016-02-05T22:07:39","slug":"expresiones-de-los-concilios-del-segundo-milenio-sobre-las-indulgencias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/expresiones-de-los-concilios-del-segundo-milenio-sobre-las-indulgencias\/","title":{"rendered":"EXPRESIONES DE LOS CONCILIOS DEL SEGUNDO MILENIO SOBRE LAS INDULGENCIAS"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">Distingamos los concilios ecum\u00e9nicos o generales y los concilios provinciales.<br \/>\nLos primeros, antes de Trento, no expusieron la naturaleza \u00edntima de las indulgencias pero denunciaron los abusos de las que eran ocasi\u00f3n a menudo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, en 1215, Letr\u00e1n IV denuncia las indulgencias \u201cindiscretas y superfluas\u201d concedidas por ciertos prelados: ellas llevan a \u201cdespreciar las llaves de la Iglesia\u201d, es decir su poder de perdonar; recomendando \u201cmoderar las cartas de indulgencias\u201d, el concilio pone como ejemplo  al pont\u00edfice romano, cuya \u201cplenitud de poder\u201d no impide la \u201chabitual moderaci\u00f3n\u201d (DS 819).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed aparec\u00eda ya el nexo doctrinal entre indulgencias y papado e incluso entre indulgencias y la plenitud del poder pontificio. La doctrina est\u00e1 supuesta sin ser expuesta.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Posteriormente, el concilio de Constanza declara en 1418 (DS 1266) que el Papa puede conceder las indulgencias a los cristianos verdaderamente contritos y confesados. Condena la proposici\u00f3n seg\u00fan la cual es una tonter\u00eda creer en las indulgencias. Contempla as\u00ed los errores de Wyclif y Huss.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Unos veinte a\u00f1os despu\u00e9s, el Concilio de Florencia, en su decreto para los griegos, reconoc\u00eda el valor de los sufragios y limosnas ofrecidos por los fieles a favor de otros de acuerdo a las instituciones de la Iglesia (secundum Ecclesiae Instituta: alusi\u00f3n manifiesta a las indulgencias, entre otras). Es importante destacar que tenemos ah\u00ed la primera alusi\u00f3n clara de un concilio ecum\u00e9nico a la oraci\u00f3n por los difuntos y que esta alusi\u00f3n insin\u00faa de una manera todav\u00eda m\u00e1s vaga las indulgencias (DS 304). Texto aprobado por los representantes de las Iglesias de Oriente, en un primer momento.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego, el Concilio de Trento, en dos sesiones distintas (XXi y XXV, respectivamente en 1562 y el 4 de diciembre de 1563) se ocup\u00f3 de las indulgencias. Ellas recibieron el calificativo de \u201cgracias espirituales\u201d y de tesoros celestes\u201d\u2026 el concilio agregaba que esas \u201csantas indulgencias\u201d deb\u00edan ser comunicadas a todos los fieles y anatematizando a aquellos que les dec\u00edan \u201cin\u00fatiles\u201d. Al mismo tiempo, el concilio decidi\u00f3 la total abolici\u00f3n de las colectas abusivas (hechas por los predicadores de indulgencias)(1) . Las indulgencias-limosnas desaparecieron y el tesoro espiritual de la Iglesia dej\u00f3 de ser la oportunidad de acrecentar los tesoros materiales de sus miembros.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">P\u00edo V, despu\u00e9s del concilio, resumi\u00f3 los frutos de una profesi\u00f3n de fe (1564) en un contexto netamente escatol\u00f3gico (purgatorio, valor de los sufragios por las almas purificadas, veneraci\u00f3n de los santos y culto a sus im\u00e1genes), la Iglesia afirmaba que Cristo le dej\u00f3 el poder de instituir las indulgencias y que su uso es supremamente salutario para el pueblo cristiano (DS 1867), es decir: que lo conduce a la salvaci\u00f3n eterna.<br \/>\nSe reencontrar\u00e1, sin duda, las mismas orientaciones, con matices significativos, en numerosos concilios provinciales de los per\u00edodos medievales y post medievales. Habr\u00eda ah\u00ed materia para una investigaci\u00f3n muy interesante.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La reflexi\u00f3n de San Pedro Canisio, doctor de la Iglesia, sigue siendo sugestiva: las convicciones de la Iglesia sobre las indulgencias deben ser engarzadas en el tercer art\u00edculo del s\u00edmbolo, remitidas a la tercera persona del Esp\u00edritu Santo que es la remisi\u00f3n perfecta, no s\u00f3lo de los pecados, sino tambi\u00e9n de las penas temporales que les ser\u00edan debidas aun despu\u00e9s de su perd\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque los te\u00f3logos tengan opiniones diversas sobre la pertenencia de la doctrina concerniente a las indulgencias al dep\u00f3sito de la Revelaci\u00f3n propiamente dicha; se puede admitir que ella est\u00e1, al menos impl\u00edcitamente, contenida bajo el t\u00edtulo de la remisi\u00f3n de los pecados del que habla el tercer art\u00edculo del s\u00edmbolo. Las indulgencias lo desarrollan.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como bien lo dice el Doctor de Nim\u00e8gue, \u201csuprimir las indulgencias, es despreciar a la Iglesia, oscurecer y de alguna manera demoler un art\u00edculo consolador de nuestra fe\u201d. Es seguir las huellas, no de los cristianos, sino de los paganos e incr\u00e9dulos. Negar las indulgencias es mutilar esta espl\u00e9ndida parte del Evangelio, en la cual Cristo, Nuestro Se\u00f1or y Redentor, fund\u00f3 el poder de la Iglesia claramente prometido a Pedro y a sus sucesores, luego transmitido sobre la tierra como un supremo tesoro: \u201cTe doy las llaves del reino de los cielos: todo lo que ates sobre la tierra ser\u00e1 desatado en el cielo\u201d (Mt 16,19).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dicho de otra manera, la primac\u00eda de Pedro culmina en el poder de indulgenciar: ella es ante todo una primac\u00eda de misericordia y de perd\u00f3n. Primac\u00eda supremamente salutaria, ya que lleva a abrir el camino que conduce a la vida eterna.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bertrand de Margerie S.J.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jos\u00e9 G\u00e1lvez Kr\u00fcger 08-04-2009\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1). DS 1835.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Distingamos los concilios ecum\u00e9nicos o generales y los concilios provinciales. Los primeros, antes de Trento, no expusieron la naturaleza \u00edntima de las indulgencias pero denunciaron los abusos de las que eran ocasi\u00f3n a menudo. 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