{"id":25288,"date":"2016-02-05T17:08:00","date_gmt":"2016-02-05T22:08:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/inglaterra-despues-de-1558\/"},"modified":"2016-02-05T17:08:00","modified_gmt":"2016-02-05T22:08:00","slug":"inglaterra-despues-de-1558","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/inglaterra-despues-de-1558\/","title":{"rendered":"INGLATERRA (DESPUES DE 1558)"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Inglaterra desde la Reforma<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 I. HISTORIA<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 Enrique VIII (1509-1547)\n<ul>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-4\">3.1 Eduardo VI (1547-1553)<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-5\">3.2 Isabel I (1558-1603)<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-6\">3.3 James I (1603-1625)<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-7\">3.4 Charles I (1625-1649)<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-8\">3.5 Charles II (1660-1685)<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-9\">3.6 James II (1685-1688)<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-10\">3.7 William III &amp; Mary II (1688-1702)<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-11\">3.8 Despu\u00e9s de William y Mary<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-12\">3.9 II. SITUACI\u00d3N ACTUAL DE LA IGLESIA<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-13\">3.10 Bibliograf\u00eda<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<\/ul>\n<h3>Inglaterra desde la Reforma<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Reforma Protestante es la gran l\u00ednea divisoria de la historia de Inglaterra as\u00ed como de Europa, en general.<br \/>\nEsta revoluci\u00f3n importante, resultado de muchas causas, asumi\u00f3 varias formas en los distintos pa\u00edses. La Reforma Anglicana no ocurri\u00f3 por ning\u00fan motivo religioso. Lord Macaulay dice en su ensayo sobre la \u201cHistoria Constitucional\u201d de Hallam  que \u201cde los que tuvieron una participaci\u00f3n importante en su realizaci\u00f3n, Ridley fue, quiz\u00e1s la \u00fanica persona que no lo consider\u00f3 solamente un asunto pol\u00edtico\u201d y que \u201cRidley no jug\u00f3 un papel importante\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Procederemos primero a hacer seguimiento de la llamada Reforma de Inglaterra y despu\u00e9s indicaremos algunos de sus resultados.\n<\/p>\n<h3>I. HISTORIA<\/h3>\n<h2>Enrique VIII (1509-1547)<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cisma ingl\u00e9s no se consum\u00f3 hasta el a\u00f1o 26 del reinado de Enrique VIII  (1553). El instrumento con el que se realiz\u00f3 fue la ley  que convert\u00eda al rey en  Cabeza Suprema de la Iglesia de Inglaterra, con autoridad para reformar y rectificar errores, herej\u00edas y abusos en la misma (\u00abAct concerning the King&#8217;s Highness to be the Supreme Head of the Church of England, and to have authority to reform and redress all errors, heresies and abuses in the same\u00bb).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este estatuto separ\u00f3 a Inglaterra de la unidad de la Cristiandad y transfiri\u00f3 la jurisdicci\u00f3n del sumo pont\u00edfice al la \u201ccorona imperial\u201d de aquel reino. Esta es la \u00fanica peculiaridad de la Reforma Anglicana \u2013 la atrevida usurpaci\u00f3n  de toda la autoridad papal por el soberano.\u201cLa clavis potenti\u00e6 y la clavis scienti\u00e6, el poder universal del Gobierno en la iglesia de Cristo, el poder de gobernar, distribuir suspender o restaurar la jurisdicci\u00f3n y el poder para definir las Verdades de la Fe, de interpretar la Sagrada Escritura ha descendido sobre los hombres de Reyes y Reinas de Inglaterra. El lazo actual de la iglesia de Inglaterra, su caracter\u00edstica como una comuni\u00f3n religiosa, aquello que la hace  un todo, es el derecho del poder civil a ser el supremo juez de su doctrina\u201d. (Allies, \u00abSee of S. Peter\u00bb, 3rd ed., p. 54.) .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ley de Supremac\u00eda fue el resultado de una lucha entre Enrique VIII y el papa que se dur\u00f3 m\u00e1s de seis a\u00f1os. Seguramente tal medida no fue contemplada al principio poro el rey, que , en la primera parte de su reino, manifest\u00f3 una devoci\u00f3n a la Santa Sede que Tomas Moro pens\u00f3 que era excesivo (Roper&#8217;s Life of More, p. 66).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La \u00fanica causa de su disputa con la Sede romana surgi\u00f3 por el asunto del llamado Divorcio. El 22 de abril de 1509 ascendi\u00f3 al trono de Inglaterra, con 18 a\u00f1os y el 3 de junio siguiente cas\u00f3, por dispensa del papa Julio, con la princesa espa\u00f1ola Catalina, que antes hab\u00eda casado formalmente con su hermano mayor Arturo, muerto en 1502, a la edad de 16, cinco meses despu\u00e9s de su matrimonio, que se consideraba no consumado; y as\u00ed  Catalina, en sus nupcias con Enrique, no fue vestida como una viuda, sino como una virgen, en un vestido blanco, con su cabello cayendo sobre sus hombros.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Enrique cohabit\u00f3 con ella durante 16 a\u00f1os, tuvieron tres hijos, que murieron en el parto o poco despu\u00e9s, as\u00ed como una hija, Mar\u00eda, que sobrevivi\u00f3. Despu\u00e9s de esos a\u00f1os el rey, que nunca fue un modelo de fidelidad conyugal, concibi\u00f3 una repulsi\u00f3n personal par su esposa, seis a\u00f1os mayor que \u00e9l, cuyos encantos f\u00edsicos hab\u00edan desaparecido y adem\u00e1s estaba enferma.; comenz\u00f3 el rey a tener escr\u00fapulos  respecto a su matrimonio con ella. Si estos escr\u00fapulos le fueron sugeridos por el cardenal Wosley, como mantiene una tradici\u00f3n cat\u00f3lica antigua, o si su repulsi\u00f3n personal le prepar\u00f3 para ellos, o simplemente los sigui\u00f3, todo es incierto, lo \u00fanico seguro, por usar una frase de Shakespeare, \u201cthe King&#8217;s conscience crept too near another lady\u00bb, (el rey se acerc\u00f3 demasiado a otra mujer, Ana Bolena). De nuevo es imposible hacer una cronolog\u00eda exacta. Sabemos que en 1522 el cardenal Wosley impidi\u00f3 a Lord Percy que se casara con Ana Bolena porque el rey ten\u00eda la intenci\u00f3n de preferirla a otra (\u201c the King intended to prefer her to another\u00bb.  Pero en ese momento no hay constancia de que Enrique la deseara para si. Sea lo que fuera, pasaron varios a\u00f1os antes de que su pasi\u00f3n por ella, cualquiera que hubiera sido la fecha de su origen adquiri\u00f3 era fuerza arrebatadora que le llev\u00f3 a la determinaci\u00f3n de deshacerse de Catalina para poseer a Ana. El matrimonio era el precio que ella puso, aconsejada por la experiencia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las relaciones de Enrique con su familia hab\u00edan sido escandalosas, hay pruebas, importantes aunque no definitivas, &#8212; se resumen en la Introducci\u00f3n a la traducci\u00f3n hecha por  Lewis de la obra de Sander \u00abDe Schismate Anglicano\u00bb (Londres 1877) \u2013 de que hab\u00eda intrigado con su madre, de ah\u00ed el informe que por un tiempo tuvo mucho cr\u00e9dito, de que era su propia hija. Es cierto que su hermana Mary hab\u00eda sido su amante y que cuando la relaci\u00f3n termin\u00f3 no fue muy generoso con ella, un hecho que sin duda puso en guardia a Ana. Que el rey hab\u00eda contra\u00eddo precisamente la misma afinidad con ella, por raz\u00f3n de su intriga, como la que adujo como causa de sus escr\u00fapulos conscientes respecto a Catalina, no hicieron mella en ella, ni en \u00e9l.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El primer paso formal para deshacerse de Catalina parece que se dio en 1527, cuando Enrique hizo que le citara el cardenal Wosley y el arzobispo Warham por el cargo haber vivido incestuosamente con la viuda de su hermano. Los procedimientos se llevaron en secreto. El tribunal se reuni\u00f3 tres veces y despu\u00e9s se  suspendi\u00f3 la vista sine die, con el prop\u00f3sito de consultar a los obispos m\u00e1s sabios sobre al cuesti\u00f3n de si el matrimonio con la esposa de un hermano muerto era legal. La mayor\u00eda de las repuestas fueron afirmativas, dado que se hab\u00eda conseguido la dispensa papal. Enrique decidi\u00f3 entonces proceder de la forma com\u00fan de la ley. Sir Francis Geary en su bien informada obra \u00abMarriage and Family Relations\u00bb, ha resumido el proceso de la siguiente manera: \u201cPor un procedimiento bien conocido de la ley eclesi\u00e1stica, el rey quiso llevar su pleito a la Corte de Apelaci\u00f3n que para este prop\u00f3sito ten\u00eda jurisdicci\u00f3n original. Con este prop\u00f3sito, en vez de, como se pretend\u00eda originalmente, pleitear en un Consistorio o Arches Court ingl\u00e9s, desde el que apelar a Roma (amenazada u ocupada en ese momento por los ej\u00e9rcitos de Carlos V). Se obtuvo una comisi\u00f3n del papa Clemente, fechada el 9 de junio, confirmada por una pollicitatio de 13 de julio 1528, constituyendo los dos cardenales un Tribunal Papal Legado con ambas originales y supremas jurisdicciones para proceder judicialmente. El tribunal abri\u00f3 el 21 de mayo de 1529;  siguieron las citaciones, art\u00edculos, ex\u00e1menes y publicaci\u00f3n  y el 23 de julio de 1529, la causa esta lista para sentencia. En ese d\u00eda Campeggio lo suspendi\u00f3 hasta octubre, sobre la base de que la Vacaci\u00f3n Romana, que deb\u00eda observarse, hab\u00eda comenzado. Pero en septiembre el traslado de la causa a Roma, por inhibici\u00f3n de la Tribunal Legado, reclamada por Clemente, contrariamente a su promesa escrita sobre la palabra del papa, ya hab\u00eda llegado a Inglaterra, y el Tribunal no volvi\u00f3 a reunirse m\u00e1s. Enrique esper\u00f3 m\u00e1s de tres a\u00f1os, negociando para que se diera una sentencia, hasta que por fin en noviembre de 1531 se cas\u00f3 con Ana Bolena y al a\u00f1o siguiente, en mayo, 1533, Cranmer, arzobispo de Canterbury, emiti\u00f3 una sentencia de nulidad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Roma la cause segu\u00eda \u2013 faltan en esta \u00e9poca informes de la Rota, y no aparece si hubo alguna discusi\u00f3n entre los abogados y el orador u oradora yo el defensor \u2013 hasta que por fin el 25 de marzo de 1534, el papa en un consistorio de cardenales, del cual una minor\u00eda voto contra el matrimonio, pronunci\u00f3 que el matrimonio con Catalina era v\u00e1lido y orden\u00f3 la restituci\u00f3n de los derechos conyugales.<br \/>\nEl estatuto de 1535 (26 (26 Hen. VIII, c. 1) citado arriba \u2013 com\u00fanmente llamado Acta de Supremac\u00eda que transfer\u00eda al rey la autoridad sobre al iglesia de Inglaterra ejercido hasta entonces por el papa, puede  considerarse como la respuesta de Enrique a la sentencia papal de 1534 Pero, como dice el profesor Brewer, \u00abel rey lleg\u00f3 a este resueltazo con pasos lentos y silenciosos\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Acta de Supremac\u00eda era en verdad sencillamente el \u00faltimo de una serie de pasos por los que, durante todo el progreso de la causa matrimonial, el rey intent\u00f3 intimidar al pont\u00edfice y obtener una decisi\u00f3n favorable para \u00e9l. Siete estatutos en particular hay que anotar como preparatorios o que llevaban al Acta de Supremac\u00eda. El 21 Hen. VIII, c. 13, prohibido, bajo penas pecuniarias, la obtenci\u00f3n de la Santa Sede de licencias para pluralidades o no residencia. El 23 Hen. VIII, c. 9, que prohib\u00eda la citaci\u00f3n de un apersona de la di\u00f3cesis donde viv\u00eda, excepto en casos espec\u00edficos. El 23 Hen. VIII, c. 6, titulado \u201cSobre restricciones del pago de annatas a la Sede de Roma\u201d, eran un intento de intimidar pero tambi\u00e9n de sobornar al papa. Prohib\u00eda, bajo penas, el pago de los \u201cprimeros frutos\u201d a Roma, siempre que se negaran las bulas para la consagraci\u00f3n de un obispo. Pod\u00eda ser consagrado sin ellas y autorizaba al rey a no tener en cuanta ninguna censura eclesi\u00e1stica posterior de \u201cNuestro Santo Padre el Papa\u201d y permitiendo que el servicio divino continuara a pesar de ellas. Es m\u00e1s, daba poder al rey  con partas patentes para dar o retener su asentimiento al \u201cAct\u201d y suspenderlo, modificarlo o aplicarlo cuando quisiera. Como ha dicho el Dr. Lingard, el Act, era \u201cun experimento pol\u00edticos para probar la resoluci\u00f3n del papa\u201d. El experimento fall\u00f3, y al a\u00f1o siguiente se dio asentimiento real al Act con letras patentes. Adem\u00e1s tambi\u00e9n pas\u00f3 el Estatuto 24 Hen. VIII, c. 12, prohibiendo las apelaciones a Roma en causas testamentarias matrimoniales y otras y requiriendo al clero que continuaran con su administraci\u00f3n a pesar de las censuras eclesi\u00e1sticas de Roma. Al siguiente a\u00f1o pas\u00f3 el Act (25 Hen. VIII, c. 19) \u00abpara la sumisi\u00f3n del clero a las majestad del rey\u201d, que prohib\u00eda toda apelaci\u00f3n  a Roma. El que sigue \u00e9ste en el Libro de Estatutos, anulaba las annatas, prohib\u00eda bajo penas de pn munire, la presentaci\u00f3n de los obispos y arzobispos al \u201cobispo de Roma, llamado papa\u201d y tratar de conseguir de \u00e9l bulas para su consagraci\u00f3n, estableciendo el m\u00e9todo a\u00fan existente en la iglesia anglicana (del que se hablar\u00e1 despu\u00e9s) de elecci\u00f3n, confirmaci\u00f3n  y consagraci\u00f3n de obispos. Inmediatamente sigui\u00f3 un Act prohibiendo bajo las mismas penas a los s\u00fabditos del rey ir a los tribunales papales, o a la Sede romana para conseguir \u201clicencias, dispensas, compensaciones, facultades, concesiones, escritos, delegaciones u otros instrumentos o escritos\u201d, salir al extranjero para visitas, congregaciones o asambleas religiosas o mantener , permitir, admitir u obedecer cualquier proceso de Roma. El efecto neto de estas leyes fue quitarle al papa la supremac\u00eda  y cabeza de la Iglesia de Inglaterra confiri\u00e9ndoselas al rey.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este repentino alejamiento y separaci\u00f3n de una naci\u00f3n de la unidad cat\u00f3lica es un suceso tan extra\u00f1o y tan terrible que requiere m\u00e1s explicaciones que las que da Macaulay que se refiere a la \u201cbrutal pasi\u00f3n \u201cy \u201cpol\u00edtica ego\u00edsta\u201d de Enrique VIII.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De hecho la lucha entre ese monarca y el papa era la \u00faltima fase de una contienda entre el poder papal y real que se hab\u00eda mantenido, con treguas m\u00e1s o menos largas, desde los d\u00edas de la conquista normanda. Enrique Segundo no ten\u00eda menos deseos que el Octavo de emanciparse de la jurisdicci\u00f3n  del sumo pont\u00edfice y la destrucci\u00f3n y pillaje de la bas\u00edlica de Sto. Tom\u00e1s Beckett no fue una mera manifestaci\u00f3n  de una furia incontrolable y voracidad sin escr\u00fapulos. Era tambi\u00e9n la manera de Enrique VIII de recomenzar una lucha que llevaba 400 a\u00f1os. Las razones por las que Enrique VIII triunf\u00f3 all\u00ed donde de Enrique II, un hombre  m\u00e1s grande, hab\u00eda fallado deben buscarse en las condiciones pol\u00edticas y religiosas de su tiempo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Von Ranke ha se\u00f1alado que el estado del mundo en el siglo diecis\u00e9is era \u201cdirectamente hostil al dominio papal\u2026El poder civil no pod\u00eda reconocer en adelante una autoridad m\u00e1s alta\u201d (Die r\u00f6mischen P\u00e4pste, I, 39). En Inglaterra, el rey era un tirano, virtualmente. Las Guerras de las Rosas hab\u00edan destruido a la antigua nobleza, que se hab\u00eda opuesto al  despotismo real. \u201cLa Prerrogativa\u201d, escribe Brewer, \u201cera absoluta tanto en la teor\u00eda como en la pr\u00e1ctica. El gobierno se identificaba con la voluntad del soberano; su palabra era ley para las conciencias as\u00ed como para las conductas de sus s\u00fabditos. Era el \u00fanico representante de la naci\u00f3n. El parlamente era poco m\u00e1s que un instrumento para garantizar los subsidios\u201d (Letters and State Papers, II, Part I, p. cxciii, Introd.).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La vida relajada que llevaban muchos cl\u00e9rigos, los abusos de las pluralidades, los esc\u00e1ndalos de los tribunales consistoriales, hab\u00eda conseguido que menguara la influencia de los eclesi\u00e1sticos. \u201cla autoridad papal\u201d, por citar a Brewer, \u201chab\u00eda dejado de ser otra cosa que una mera forma de educaci\u00f3n que se continuaba observando\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La influencia del poder eclesi\u00e1stico como posici\u00f3n al poder arbitrario se extingui\u00f3 con la muerte de Wosley. \u201cAs\u00ed que la supremac\u00eda real iba ahora a triunfar  despu\u00e9s de a\u00f1os de esfuerzos, aparentemente in\u00fatiles y sin sentido. Lo que hab\u00eda estado presente en la mente inglesa iba ahora a producir una consciencia distinta, armada con un poder al que nada se pod\u00eda oponer. Pero que surgiera de tal manera es maravilloso. Todos los sucesos hab\u00edan ido preparando el camino para la supremac\u00eda real. La oposici\u00f3n a al autoridad papal les resultaba familiar a los hombres. Pero una supremac\u00eda espiritual una direcci\u00f3n de lo eclesi\u00e1stico como la que separ\u00f3 a Enrique VIII de todos sus predecesores por un espacio inconmensurable, era algo sin precedentes y una desviaci\u00f3n de la tradici\u00f3n\u201d (Brewer, Letters and State Paters, I, cvii, Introd.).<br \/>\nEnrique VIII hizo uso a fondo de su ministerio eclesi\u00e1stico. En 1553 nombr\u00f3 a Tomas Cromwell como vicegerente, vicario general y oficial principal con poder total para ejercer toda y cada parcela de autoridad que le pertenec\u00eda a \u00e9l como cabeza de la Iglesia. La funci\u00f3n del vicario general se limitaba a la disciplina eclesi\u00e1stica. El establecer la doctrina se lo qued\u00f3 Enrique y como se relata en el pre\u00e1mbulo al \u201cAct obolishing Diversity of opinions\u201d (Ley de abolici\u00f3n de la diversidad de opiniones) (31 Hen. VIII, c. 14),\u201d se sirvi\u00f3 de ello, en su principesca persona, para descender a su Parlamento donde expuso sus puntos de vista teol\u00f3gicos  que fueron reunidos en el llamado \u201cEstatuto de los Seis Art\u00edculos\u201d. En 1539 el Act fue aprobado. Afirmaba la Transustanciaci\u00f3n, la suficiencia de la comuni\u00f3n bajo una especie, la obligaci\u00f3n del celibato clerical, la validez  por la Ley de Dios de los votos de castidad, la  excelencia de las misas privadas, la necesidad del sacramento de la penitencia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La pena por negar este primer art\u00edculo era la hoguera. Por negar el resto, las mismas penas de prisi\u00f3n y multa como si fuera felon\u00eda. Y mientras manten\u00eda a su propio gusto la doctrina cat\u00f3lica, Enrique se hab\u00eda apoderado de una inmensa fortuna de la propiedad eclesi\u00e1stica suprimiendo en primer lugar las casas religiosas peque\u00f1as y despu\u00e9s las granes, poniendo las bases de pauperismo ingl\u00e9s.\n<\/p>\n<h3>Eduardo VI (1547-1553)<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de la muerte de Enrique (1547) la direcci\u00f3n de los asuntos eclesi\u00e1sticos pas\u00f3 principalmente a manos de Tom\u00e1s Cranmer. Lord Macaulay le ha descrito  muy acertadamente como un \u201cflexible, t\u00edmido, cortesano interesado que consigui\u00f3 el favor real sirviendo a Enrique en el desgraciado asunto de su primer divorcio\u201d y que \u201cera igualmente falsa en sus obligaciones pol\u00edticas y religiosas\u201d y que \u201cse adaptaba atr\u00e1s y adelante medida que el rey cambiaba de opini\u00f3n \u201c. durante la minoridad de de Eduardo VI, como ya no estaba aterrorizado por el \u201cvultus instantis tyranni\u201d,  favoreci\u00f3 primero al Luteranismo, despu\u00e9s al Zwinglianismo y por fin al Calvinismo de manera que se duda qu\u00e9 forma de Protestantismo profesaba. Sin embargo es cierto  que el ten\u00eda \u201cconvicciones de su propio inter\u00e9s\u201d y que estas estaban en la l\u00ednea del partido anticat\u00f3lico. Hab\u00eda pronunciado judicialmente la invalidez del matrimonio de Enrique con Catalina y la ilegitimidad de Mary, con lo que ofend\u00eda profundamente y escandalizaba a los cat\u00f3licos, que no molificaron su postura cuando m\u00e1s tarde prostituy\u00f3 de igual forma su oficio judicial al tratar de Ana Bolena y su hija Isabel.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se cas\u00f3, contra el Estatuto de los Seis Art\u00edculos, con una hija del te\u00f3logo protestante Osiander, y seg\u00fan una tradici\u00f3n preservada por Sander y Harpsfield (ambos gozan de gran autoridad)  la llevaba en una gran cesta hasta que en los \u00faltimos a\u00f1os de Enrique VIII juzg\u00f3 prudente enviarla a Alemania,  para m\u00e1s seguridad. Poco despu\u00e9s de la muerte del rey la reclam\u00f3, mostr\u00e1ndola p\u00fablicamente como su esposa. A el se deben principalmente la legalizaci\u00f3n del matrimonio del clero (23 Ed. VI, c. 21), la destrucci\u00f3n de los altares que sustituy\u00f3 con tablas y de las im\u00e1genes y pinturas que sustituy\u00f3 con las armas reales. Fue el principal actor en al compilaci\u00f3n e inspiraci\u00f3n del primer Libro de Oraciones de Eduardo VI (1548) en sustituci\u00f3n del Breviario y del Misal, una obra que en el pre\u00e1mbulo del la ley del parlamento que lo sancionaba e impon\u00eda, se dice que hab\u00eda sido preparado  \u201ccon la ayuda del Esp\u00edritu Santo\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de estas alabanzas, cuatro a\u00f1os despu\u00e9s fue sustituido por un segundo Libro de Oraciones de Cranmer, que no se alab\u00f3 de forma similar en la ley que lo impon\u00eda, en la que la semejanza con la Misa, preservada en el Servicio de la Comuni\u00f3n del primer Libro de Oraciones, se hab\u00eda anulado. El ordinario sufri\u00f3 un tratamiento similar, suprimiendo al sacerdote y el Sacrificio. Otro de los \u00e9xitos de Cranmer fue la compilaci\u00f3n de los 42 Art\u00edculos de la Religi\u00f3n que , reducidos a 39 y retocados, a\u00fan forman la Confesi\u00f3n de Fe de la Comuni\u00f3n Anglicana<br \/>\nMary I (1553-1558)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1556, bajo Mary, Cranmer muri\u00f3 en la hoguera, despu\u00e9s de intentar en vano retractarse varias veces \u2013 Sanders afirma que \u201clas firm\u00f3 17 veces con sus propias manos\u201d &#8211;  para salvar la vida. Y tanta severidad apenas puede considerarse injusta, si se tiene en cuenta toda su carrera. Pero su obra le sobrevivi\u00f3 y form\u00f3 la base de la legislaci\u00f3n eclesi\u00e1stica de Elizabeth, cuando el breve reino de Mary lleg\u00f3 a su fin, y con ella el in\u00fatil intento de destruir la nueva religi\u00f3n con la le\u00f1a de la hoguera.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El intenso celo de Mary en pro de la fe cat\u00f3lica no logr\u00f3 deshacer la obra de sus dos predecesores y sin duda no fue bueno para la causa cat\u00f3lica. Ser\u00eda rid\u00edculo culparla por no ser tolerante, ya  que eso era ajeno al  esp\u00edritu de esos tiempos. Pero no hay duda que Green esta bien informado al escribir que a ella se debe \u201c el amargo recuerdo de la sangre derramada por la causa de Roma, lo que por m\u00e1s que parezca parcial e injusto al historiador que lo observa, a\u00fan est\u00e1 profundamente grabado en el temperamento de los ingleses\u201d (Short History, p. 360).\n<\/p>\n<h3>Isabel I (1558-1603)<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">El primer acto de Isabel, una vez sentada en el trono, fue anular las restauraciones religiosas de su hermana. \u201cTodas las leyes y Estatutos hechos contra la Sede Apost\u00f3lica de Roma desde el a\u00f1o veinte del rey Enrique VIII hab\u00edan sido anulado por Felipe II y Mary ( 1 and 2 Philip and Mary, c. 8,)  que \u201cdeclaraban y ordenaban la Santidad de la Sede de Roma deb\u00edan se restauradas  y que tuvieran y disfrutaran  de autoridad preeminencia y jurisdicci\u00f3n  como Su Santidad sol\u00eda tener y ejercer, o pudo haber tenido y ejercido legalmente, por autoridad de su supremac\u00eda antes de esa fecha\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Isabel, con la primera ley del parlamento de su reino,  rechazaba el estatuto y repon\u00eda las \u00faltimas seis leyes de las siete contra el romano pont\u00edfice aprobadas entre el 21 y el 26 a\u00f1o de Enrique VIII, que ya hemos relatado arriba, as\u00ed como otros estatutos anti\u2013papales aprobados despu\u00e9s  de La ley de Supremac\u00eda de Enrique. Esa ley no fue reactivada, porque Isabel, como mujer, no quiso hablar de la de asumir la Cabeza de la Iglesia asignada al soberano. Porque aunque no tom\u00f3 el t\u00edtulo, tom\u00f3 toda la autoridad implicada en \u00e9l y con la primera ley de su reinado que inviste a la Corona y a la Alteza Real con la plenitud de la jurisdicci\u00f3n eclesi\u00e1stica, cuando se la describe como \u201cEl \u00fanico supremo gobernador de este reino en las cosas y causes espirituales y eclesi\u00e1sticas as\u00ed como en las temporales\u201d y prescribe un juramento reconoci\u00e9ndola como tal para todos los que tiene alg\u00fan oficio en la iglesia y en el Estado. La siguiente ley en el Libro de Estatutos el la de Uniformidad (Act of Uniformity), que ordena el uso, en todas las iglesias, del segundo Libro de oraciones de Eduardo VI, en vez de los ritos cat\u00f3licos y pone penas a los ministros que desobedezcan esta orden. Obliga a los laicos a asistir a la iglesia parroquial los domingos y fiestas, para asistir a los nuevos servicios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto fue el establecimiento de la nueva religi\u00f3n en Inglaterra, la consumaci\u00f3n de la revoluci\u00f3n iniciada por Enrique VIII. Los obispos, con la excepci\u00f3n de Kitchen de Llandaff, rehusaron aceptarlo y lo mismo hizo la mitad del clero. La mayor\u00eda de los laicos se sometieron pasivamente, de la misma manera que aceptaron los cambios eclesi\u00e1sticos de Enrique Eduardo y Mary. El resultado fue  que la iglesia de Inglaterra qued\u00f3 reducida a un Departamento del Estado. Los obispo anglicanos fueron nombrados, y a\u00fan lo son, por la corona, elegidos por el de\u00e1n y el cap\u00edtulo, donde existe  &#8211; en alguna nuevas di\u00f3cesis no los hay \u2013 y los obispos son elegidos por las \u201cLetters Patent\u201d \u2013 que son una forma de farsa que Emerson ha descrito \u201cEl rey env\u00eda al De\u00e1n y a los Can\u00f3nigos un cong d&#8217; lire, o permiso para elegir, pero tambi\u00e9n env\u00eda el nombre de la persona que quiere que elijan. Entran en la catedral, cantan y rezan y despu\u00e9s de estas invocaciones invariablemente encuentran que los dictados del Esp\u00edritu Santo est\u00e1n de acuerdo con las recomendaciones del rey\u201d. Si llegaban a cualquier otra conclusi\u00f3n, estaban sometidas a las penas de a pr munire. Las convocatorias de York y Canterbury estaban sometidas a las mismas restricciones. No puede proceder ni a discutir un proyecto de legislaci\u00f3n eclesi\u00e1stica son las \u00abLetters of Business\u00bb de la Corona. El soberano es el \u00e1rbitro \u00faltimo en las causas ya sean de fe o moral en la Iglesia Anglicana y sus decisiones, manifestadas por el Conejo Privado, son irreformables. Pero, naturalmente, en estos d\u00edas, el soberano significa la Legislatura. \u201cLa Iglesia Nacional\u201d, escribe el cardenal Newman en su \u201cDificultades Anglicanas\u201d, \u201ces estrictamente parte de la naci\u00f3n, como la Ley o el Parlamento es parte de la Naci\u00f3n\u201d. Es simplemente un \u00f3rgano o departamento del Estado y todas las leyes eclesi\u00e1sticas provienen del gobierno civil\u201d. \u201cLa Naci\u00f3n misma es el Soberano Se\u00f1or y Due\u00f1o del Libro de Oraciones, su compositor e int\u00e9rprete\u201d\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las Leyes de Isabel sobre Supremac\u00eda y uniformidad forman, en palabras de Hallam, \u201cla base de ese restrictivo c\u00f3digo de leyes que presionaron tan pesadamente, durante m\u00e1s de dos siglos, sobre los seguidores de la Iglesia Cat\u00f3lica\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No es necesario describir aqu\u00ed en detalle ese \u201cc\u00f3digo restrictivo\u201d. Se puede encontrar una buena descripci\u00f3n en el primer cap\u00edtulo del \u201cManuel legal espec\u00edficamente afecta a los cat\u00f3licos\u201d de W. S. Lilly y J. P. Wallis (Londres, 1893). Pero podemos observar que la reina que lo origin\u00f3 estaba animada por motivos muy diferentes de los que llevaron a su padre a rebelarse contra Roma. Sanders, ha dicho correctamente \u201crenunci\u00f3 a la fe cat\u00f3lica por ning\u00fan otro motivo que el deseo y la maldad\u201d; y de hecho, mientras se separaba de la unidad cat\u00f3lica, y saqueaba las posesiones de la Iglesia, estaba bien lejos de simpatizar con las innovaciones doctrinales del Protestantismo y al que reprimi\u00f3 salvajemente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Isabel, por la necesidad de su posici\u00f3n  fue llevada \u2013 hablamos ex humano die \u2013 a acogerse a la causa protestante. No hay duda, como escribe Lingard, \u201cque es muy evidente que no ten\u00eda ideas muy asentadas en religi\u00f3n\u201d y manifest\u00f3 libremente su desprecio por los cl\u00e9rigos en muchas ocasiones \u2013 sobre todo en su lecho de muerte, cuando ech\u00f3 de su presencia al arzobispo de Canterbury y a otros ciertos prelados protestantes que ella misma hab\u00eda nombrado, dici\u00e9ndoles\u201d que sab\u00eda muy bien que eran malos sacerdotes y tom\u00f3 como una indignidad que se atreviesen a hablarle\u201d (Dodd, \u00abChurch History\u00bb, III, 70).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero, como Cranmer, aunque no ten\u00eda convicciones religiosas, ten\u00eda la convicci\u00f3n de su propio inter\u00e9s. Y su futuro estaba en mejor situaci\u00f3n con los protestantes. Roma hab\u00eda declarado nulo el matrimonio de su madre y su propio nacimiento como ileg\u00edtimo. Los cat\u00f3licos miraban en general hacia Mar\u00eda reina de Escocia como aspirante leg\u00edtima al trono que ella ocupaba.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A trav\u00e9s de su reino:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Church policy and State policy are conjoint:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">But Janus-faces, looking different ways.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(La pol\u00edtica de la Iglesia y del Estado van juntos\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero los rostros de Jano miran a distintos sitios).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La iglesia Anglicana, tal como ella la estableci\u00f3, era un mero instrumento para sus fines pol\u00edticos; en su propia frase, le dio la vuelta a los p\u00falpitos. La m\u00e1xima Cujus regio ejus religio, era normalmente aceptada en su tiempo. Parec\u00eda estar de acuerdo con el orden natural de las cosas que la gente profesara el mismo credo que el pr\u00edncipe. Isabel no est\u00e1 abierta a los cargos que se hicieron contra su hermana de fanatismo religioso. Pero aplic\u00f3 \u201csu propia voluntad y su propio culto\u201d que el obispo Stubb justamente atribuye a su padre y en las bien sopesadas palabras de Hallam \u201cestaba demasiado profundamente imbuida de principio arbitrarios para soportar ninguna desviaci\u00f3n del modo de culto que prescribi\u00f3\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la fiesta de S. Juan Bautista de 1559 entr\u00f3 en vigor el estatuto que abol\u00eda en toda Inglaterra el culto antiguo y establec\u00eda el nuevo. Desde entonces los ritos cat\u00f3licos solo pod\u00edan celebrarse  en secreto y arriesg\u00e1ndose a castigos muy severos. Sin embargo durante la primera d\u00e9cada del reinado de Isabel, los cat\u00f3licos fueron tratados con cierta lenidad, con multas ocasionales, confiscaciones si acaso encarcelamientos como castigo m\u00e1s severo. Camden y otros afirman que disfrutaron de \u201cun uso de su religi\u00f3n bastante libre\u201d, pero la verdad es que un gran n\u00famero de los que eran cat\u00f3licos en el coraz\u00f3n contemporarizaron, acudiendo a los nuevos ritos m\u00e1s o menos regularmente y haci\u00e9ndolo en secreto, cuando pod\u00edan, a los ritos cat\u00f3licos celebrado por el clero al que normalmente llamaban \u201clos antiguos sacerdotes\u201d, muchos de los cuales permanecieron esparcidos por todo el pa\u00eds, como capellanes de familias privadas. Los ocasionalmente conformistas esperaban un cambio pol\u00edtico que pudiera dar descanso a sus conciencias.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Isabel y sus consejeros calcularon que cuando los antiguas sacerdotes desparecieran , ya por muerte natural o por otras causas, la gente se pasar\u00eda normalmente a la nueva religi\u00f3n. Pero sucedi\u00f3 de otra manera. A medida que desaparecieron los antiguos sacerdotes la cuesti\u00f3n de sustituirlos comenz\u00f3 a preocupar a las mentes de los cat\u00f3licos a los que atend\u00edan. Es m\u00e1s, entre los cat\u00f3licos ingleses fueron ganando terreno  concepciones m\u00e1s estrictas respecto al culto her\u00e9tico, en parte por la decisi\u00f3n de la congregaci\u00f3n nombrada por el Concilio de Trento que dijo que asistir a ellos era un \u201cpecado grave\u201d, as\u00ed como porque era como el  brote del cisma y la se\u00f1al del odio a la Iglesia\u201d.<br \/>\nEntonces apareci\u00f3 un hombre a quien el P. Bridgett describe con raz\u00f3n como \u201cel padre, espiritual de la iglesia cat\u00f3lica de Inglaterra despu\u00e9s de la destrucci\u00f3n de la antigua jerarqu\u00eda\u201d y a quien \u201cprincipalmente debemos la continuaci\u00f3n del sacerdocio y la sucesi\u00f3n del clero regular\u201d.<br \/>\nEse hombre era William Allen, despu\u00e9s cardinal. Concibi\u00f3 la idea de un apostolado con el objeto de perpetuar la fe en Inglaterra y en 1568 fund\u00f3 el seminario de Douay, que entonces estaba en el Flandes espa\u00f1ol, que durante tantas generaciones iba a administrar las necesidades de los cat\u00f3licos ingleses. Fue primer colegio organizado seg\u00fan las reglas  y constituciones de Trento. Los misioneros, llenos de celo, y sin dar a sus vidas importancia alguna, eran enviados desde el seminario, renovaron la vida de los esp\u00edritus desalentados de los fieles ingleses y mantuvieron el estandarte de la ortodoxia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Isabel vio con mucho disgusto esta frustraci\u00f3n de sus deseos y cuando la bula \u00abRegnans in excelsis\u00bb, con la que P\u00edo V, en 1570, la depon\u00eda y declaraba a sus s\u00fabditos cat\u00f3licos liberados de su obediencia, aunque fue escrita para tratar de calmarla. Pero el resto del reinado de Isabel vio el aumento de la severidad de las penas. Por la ley de Supremac\u00eda, los cat\u00f3licos que ofend\u00edan al estatuto eran condenables a la pena de muerte como traidores. La reina esperaba que as\u00ed lograr\u00eda escapar del odio que produc\u00eda el infligir la pena de muerte por causa de la religi\u00f3n.  Pocos se opondr\u00edan a las palabra de Greene su \u201cHistoria Breve\u201d: \u201cHay algo a\u00fan m\u00e1s repulsivo que abrir una persecuci\u00f3n en la pol\u00edtica que declara a cada sacerdote cat\u00f3lico como un traidor y todo el culto cat\u00f3lico como deslealtad\u201d. Pero durante un tiempo esa pol\u00edtica tuvo \u00e9xito y se crey\u00f3 que los m\u00e1rtires que sufrieron por su fe cat\u00f3lica se hab\u00edan sido condenados a muerte por traidores.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1581 esta ofensa de traici\u00f3n espiritual fue el tema de una ley que abarcaba mucho m\u00e1s (23 Eliz., c. 1). Calificaba de traidores a todos los que absolv\u00edan o se reconciliaban con al Sede de Roma o deseaban ser absueltos o reconciliados. Muchos historiadores ingleses (Hume es el m\u00e1s importante entre ellos) han afirmado que \u201csedici\u00f3n, revuelta y hasta asesinato, eran los medios por los sacerdotes del seminario intentaban imponer sus prop\u00f3sitos contra Isabel\u201d. Pero esta acusaci\u00f3n no es verdad. Sin duda, el cardenal Allen, los jesuitas y otros exiliado cat\u00f3licos conoc\u00edan o estaban involucrados en complots que ten\u00edan el prop\u00f3sito de echar a al reina y quiz\u00e1s algunos de los conspiradores se hubieran atrevido a quitarle la vida, de la misma forma que ella se atrevi\u00f3 a quitarle la vida a Mar\u00eda , reina de los escoceses. Pero a pesar de todos sus sufrimientos, la gran mayor\u00eda de los cat\u00f3licos ingleses mantuvieron su lealtad. Se alejaron de las intrigas pol\u00edticas tan frecuentes entre los exiliados y hasta vieran con desconfianza no solo a los exiliados sino tambi\u00e9n a los jesuitas, entre los cuales Robert Persons era el m\u00e1s representativo, y deseaban la exclusi\u00f3n  de los hombres de la Compa\u00f1\u00eda de los colegios ingleses y de la Misi\u00f3n inglesa.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando la Armada Invencible parec\u00eda inminente contribuyeron en todos los condados siguiendo las instrucciones del Lord Lieutenant, implorando que no se sospechara de ellos que cambiaban la independencia de su pa\u00eds por una creencia religiosa. Recibieron de Isabel in regalo caracter\u00edstico. \u201cLa Reina\u201d, escribe Lingard, \u201cya buscara satisfacer las animosidades religiosas de sus s\u00fabditos o mostrar su gratitud al Todopoderoso por castigar a sus supuestos enemigos de Su culto, celebr\u00f3  su triunfo con la inmolaci\u00f3n de v\u00edctimas humanas\u201d (History of England, VI, 255).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los cuatro meses entre el 22 de julio  y el 27 de noviembre de 1588, fueron ajusticiados por su fe 22 sacerdotes del seminario, 11 laicos y una mujer. Durante el resto de la vida de Isabel, sus s\u00fabditos cat\u00f3licos gimieron bajo la incesante persecuci\u00f3n, en la que se torturaba sistem\u00e1ticamente. El potro de tormento no tuvo descanso en la Torre durante la \u00faltima parte de su reinado\u201d, nota Hallam. El n\u00famero total de cat\u00f3licos que sufrieron bajo su reinado es de 189, de los que 128 eran sacerdotes, 50 laicos y tres mujeres. A los que hay que a\u00f1adir, con dice Law en su \u201cCalendario de los M\u00e1rtires Ingleses\u201d (Londres 1870) 32 franciscano a los que dejaron morir de hambre.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de la crueldad de Isabel el n\u00famero de miembros del clero cat\u00f3lico en la Misi\u00f3n inglesa fue considerable en su tiempo. Se ha estimado a finales del siglo XVI hab\u00eda unos 366, 50 de ellos supervivientes de los sacerdotes de tiempos de Mar\u00eda, unos 300 de Douai y de  los otros seminarios extranjeros y 16 sacerdotes jesuitas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h3>James I (1603-1625)<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al morir la reina los ojos de los que quedaban de la vieja fe se volvieron con esperanza a James I. Pero estaban condenados a la desilusi\u00f3n.. Jaime I se tom\u00f3 en serio lo de ser Cabeza de la Iglesia Inglesa. Decidi\u00f3 ser el sucesor de Isabel I en vez del vengador de Mar\u00eda Estuardo y continu\u00f3 con la salvaje pol\u00edtica Isabel. El a\u00f1o de su entronizaci\u00f3n se pas\u00f3 una ley para que se \u201cejecutaran los estatutos contra los Jesuitas, sacerdotes del seminario y otros\u201d, con lo que quitaron a los cat\u00f3licos la posibilidad de enviar a sus hijos a ser educados en el extranjero y de escolarizarlos en Inglaterra. Ese mismo a\u00f1o un decreto expulsaba del reino a todos los sacerdotes misioneros. El siguiente a\u00f1o sucedi\u00f3 el Complot de la P\u00f3lvora, el intento de\u201d media docena de personas desesperadas que por esos medios atrajeron el odio sobre la iglesia Cat\u00f3lica el odio, que en adelante siempre tuvo que soportar el peso de  la calumnia, aunque no fueran culpables\u201d. Poco despu\u00e9s se estableci\u00f3 un voto de fidelidad m\u00e1s con el prop\u00f3sito de dividir que de aliviar a los cat\u00f3licos. Se incorpor\u00f3 a la \u201cley para el mejor descubrimiento y represi\u00f3n de los \u201crecusantes\u201d papales (un recusante cat\u00f3lico era uno que rehusaba estar presente en los  nuevos servicios de la religi\u00f3n protestante en las iglesias parroquiales) e iba dirigido contra el poder papal perdido. La santa Sede lo prohibi\u00f3, pero algunos cat\u00f3licos lo aceptaron, entre ellos el arcipreste Blackwell. 28 cat\u00f3licos, 8 de ellos laicos, sufrieron bajo Jaime I, aunque ese pr\u00edncipe estaba m\u00e1s interesado en sacarles el dinero a sus s\u00fabditos cat\u00f3licos que en asesinarlos. Seg\u00fan sus propias cuentas recibi\u00f3 una cantidad neta de 36.000 al a\u00f1o de las multas a los recusantes papistas (Hardwick Papers, I, 446).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h3>Charles I (1625-1649)<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con la llegada de Charles I (1625) comenz\u00f3 un tiempo algo mejor para los cat\u00f3licos. No le gustaba derramar su sangre inocente \u2013 de hecho solo dos fueron ajusticiados bajo su reinado \u2013 lo que fue causa de ruptura entre \u00e9l y el parlamento. Su pol\u00edtica, dice Hallam \u201dcon algunas fluctuaciones, era hacer un gui\u00f1o al ejercicio dom\u00e9stico de la religi\u00f3n cat\u00f3lica y admitir que los que la profesaban pagaran  compensaciones por la clemencia, que no eran exigidas regularmente\u201d. El n\u00famero de cl\u00e9rigos cat\u00f3licos aument\u00f3 notablemente. Panzani inform\u00f3 a la Santa sede que en 1634 hab\u00eda 500sacerdotes seculares en la misi\u00f3n inglesa, unos 160 jesuitas, 100 benedictinos, 20 franciscanos, 7 dominicos, 2 M\u00ednimos  5 carmelitas y un hermano cartujo, adem\u00e1s del clero  nueve en total, que serv\u00eda en la capilla de la reina. Este gran aumento de jesuitas no gustaba a todos, a pesar de su enorme celo y devoci\u00f3n. Algunos lo consideraban como causa de rivalidades y disensiones entre los pocos que conservaban la fe. Parece que a los jesuitas se les acusaba a veces de agresividad y en verdad no que no lograron que ese prejuicio universal contra ellos se disipara.<br \/>\nUno de los temas candentes entre los cat\u00f3licos\n<\/p>\n<p>ingleses era el tema de la sucesi\u00f3n episcopal. El clero secular quer\u00eda un obispo y Allen propuso a Gregorio XIII  que enviara uno. A trav\u00e9s de la influencia de Persons en Roma, que era muy grande, en vez de un obispo se nombr\u00f3 un arcipreste (1598) en la persona de George Blackwell, ya mencionado, amigo suyo, que diez a\u00f1os despu\u00e9s fue separado por la Santa Sede por haber emitido bajo James I el juramento de fidelidad. Le sucedi\u00f3 Birkhead y a \u00e9ste Harrison hasta que en 1623 el Dr. Williams Bishop fue nombrado Vicario Apost\u00f3lico de Inglaterra. Muri\u00f3 en 1624 y se sucedi\u00f3 el Dr. Richard Smith. Poco despu\u00e9s hubo una nueva persecuci\u00f3n  ocasionada por el Partido Puritano en la C\u00e1mara de los Comunes dirigida por Sir John Elliot, y el obispo Smith se retir\u00f3 a Francia a finales de 1628, para nunca volver a Inglaterra que permaneci\u00f3 sin obispos hasta 1685.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando estall\u00f3 la guerra entre Carlos I y el Parlamento, los cat\u00f3licos ingleses como un solo hombre, adoptaron la causa del rey. No les quedaba otra opci\u00f3n. El odio al catolicismo era una nota del partido del Parlamento que estaba en contra de la casi tolerancia de que hab\u00edan disfrutado los cat\u00f3licos. Y entre el Largo Parlamento y la muerte de Cromwell, 24 cat\u00f3licos sufrieron martirio por la fe. \u201cLos cat\u00f3licos, dice Hallam, fueron los m\u00e1s fieles seguidores del rey\u201d y por ello los que mas sufrieron por su lealtad. 170 caballeros cat\u00f3licos perdieron la vida por la causa real. Los cat\u00f3licos fueron especialmente reprimidos bajo la Commonwealth.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h3>Charles II (1660-1685)<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con la Restauraci\u00f3n de Carlos II en 1660, los cat\u00f3licos ingleses esperaban, con cierta raz\u00f3n, recibir alguna recompensa por su dedicaci\u00f3n sin vacilaciones a la causa real, y m\u00e1s aun puesto que las nuevas obligaciones personales del rey hacia ellos eran muy grandes. Despu\u00e9s de su derrota total en la batalla de Worcester, deb\u00eda la vida a los cat\u00f3licos de Staffordshire, los Huddlestones, Giffards, los Whitegreaves, los Penderells.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero en cada p\u00e1gina de la historia de los Estuardos est\u00e1 escrito \u00abLet not virtue seek remuneration for the thing it was\u00bb (no permit\u00e1is que la virtud busque remuneraci\u00f3n\u2026) Los cat\u00f3licos  solicitaron, en una petici\u00f3n presentada a la C\u00e1mara de los Lores por Lord Arundell de Wardour, para que pudieran recibir los beneficios de la Declaraci\u00f3n de Breda: Carlos se inclinaba a darles \u201clibertad de conciencia\u201d pero el Lord Canciller Hyde, despu\u00e9s conde de Clarendon, como leemos en el \u201cRegistro y Cr\u00f3nica\u201d de Kenneth, estaba tan \u201cinsistente sobre este punto que su majestad\u201d se vio obligado a ceder m\u00e1s a sus inoportunidades que a su razones\u201d. El rey que, como \u00e9l mismo dijo, no ten\u00eda la intenci\u00f3n de comenzar de nuevo sus viajes, reconoci\u00f3 que en la naci\u00f3n hab\u00eda un fuerte sentimiento anticat\u00f3lico y se dobleg\u00f3 ante \u00e9l, aunque estaba intelectualmente convencido de la verdad de la religi\u00f3n cat\u00f3lica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las leyes contra los papistas permanecieron en el Libro de Estatutos y de vez en cuando hab\u00eda proclamaciones \u2013 en la mayor\u00eda de los casos brutum fulmen (amenazas sin efecto) \u2014 contra los Jesuitas y otros sacerdotes para que abandonaran el reino bajo las penas estatutarias. Un ejemplo singularmente ilustrativo del prejuicio enorme contra los cat\u00f3licos el es monumento erigido Por la Corporaci\u00f3n de Londres para conmemorar el Gran Incendio de 1666, llevaba una inscripci\u00f3n  en la que se acusaba a los cat\u00f3licos de ser los autores de tal calamidad, una afirmaci\u00f3n monstruosa, sin que se pudiera aportar prueba alguna.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pope tuvo  el coraje de escribir&#160;:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Where London&#8217;s column pointing to the skies,\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Like a tall bully lifts its head and lies,\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero hasta bien avanzado el siglo XIX no se borr\u00f3 la columna.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No es posible seguir aqu\u00ed, ni siguiera de forma abreviada, el curso del reinado de Carlos II, pero podemos, sin embargo, se\u00f1alar dos cosas necesarias para entenderlo correctamente: entender el car\u00e1cter y prop\u00f3sitos de Carlos II y darnos cuenta del temperamento dominante de la naci\u00f3n inglesa. Carlos era perezoso, voluptuoso y con un humor c\u00ednico pero profundo conocedor de la naturaleza humana, gran tacto pol\u00edtico y notable tenacidad para conseguir sus prop\u00f3sitos\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es cierto que prefer\u00eda la religi\u00f3n cat\u00f3lica a cualquier otra y se alegr\u00f3 de abrazarla en su lecho de muerte. Pero reconoc\u00eda el fuerte sentimiento protestante de la gente que a la que reg\u00eda y no estaba preparado para poner su corona en peligro por desafiarlo. Sin embargo deseaba hacer lo que pudiera, sin arriesgarse, para aliviar a los cat\u00f3licos y ese fue el motivo de la Declaraci\u00f3n de Indulgencia de 1672 por la que se suspendiera \u201ctodas las leyes penales sobre asuntos eclesi\u00e1sticos y contra cualquier tipo de inconformistas o recusantes\u201d. Daba libertad de culto p\u00fablico a todos los que disent\u00edan, excepto a los cat\u00f3licos, que se les permit\u00eda celebrar los ritos de su religi\u00f3n  solo en casas privadas. Pero esta declaraci\u00f3n fue muy desagradable para todos los partidos de la C\u00e1mara de los Comunes que contestaron con una resoluci\u00f3n \u201cque los estatutos penales en materias eclesi\u00e1sticas no pueden ser suspendidas excepto con el consentimiento del Parlamento\u201d y rehusaron darle las subvenciones hasta que retirara la declaraci\u00f3n. Eso fue un argumento muy convincente para Carlos, que retir\u00f3 inmediatamente la declaraci\u00f3n. El parlamento entonces aprob\u00f3 una ley &#8212; pas\u00f3 por ambas c\u00e1maras sin oposici\u00f3n y Carlos no se atrevi\u00f3 a negarle el asentimiento real \u2013 que requer\u00eda a todos que ten\u00edan empleos militares y civiles de la Corona emitir el juramento de fidelidad y supremac\u00eda, a suscribir una declaraci\u00f3n contra la Transustanciaci\u00f3n y a recibir la Eucarist\u00eda seg\u00fan los ritos de la Iglesia de Inglaterra. Un efecto de esa ley (13 Car. II, St. 2, c. 1) fue privar a james, duque de York, que se hab\u00eda hecho cat\u00f3lico, de su oficio de Primer Lord del Almirantazgo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante los siguientes nueve a\u00f1os sigui\u00f3 la lucha entre  el rey el parlamento. El l\u00edder popular, Ashley, conde de Shaftesbury \u2013 canciller durante un tiempo \u2013 ha sido descrito por Dryden con severidad inmisericorde pero con sustancial aproximaci\u00f3n, en \u00abAbsalom and Achitophel\u00bb. El protestantismo de este estadista era m\u00e1s bien confuso, pero era un celoso defensor, por motivos pol\u00edticos de la religi\u00f3n nacional y por ello se inclin\u00f3 a excluir al duque de yurok de la sucesi\u00f3n al trono. Para lograrlo  luch\u00f3 sin pausa sin excluir ning\u00fan m\u00e9todo por m\u00e1s vil que fuera. La Ley del \u201cSecond Test\u201d  aprobada por su influencia en 1678, inhabilitaba a los cat\u00f3licos para sentarse en el parlamento, con lo que 21 pares cat\u00f3licos se vieron privados de sus plazas en la C\u00e1mara de los Lores. El rey intent\u00f3 introducir una cl\u00e1usula para excluir al duque de York de esta operaci\u00f3n del Estatuto.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este mismo a\u00f1o aparece en escena Titus Oates con un pretendido complot papista. No hab\u00eda pruebas de que Ashley fuera instigador de tan colosal villan\u00eda, pero no tuvo escr\u00fapulos parpa usarlo en su propio beneficio. En la revista Blackwood&#8217;s Magazine (mayo 1908), un bien informado escritor dice que \u201cEl origen del complot es un misterio. No sabemos nada m\u00e1s que el pueblo ingl\u00e9s excitado interrumpi\u00f3 el curso de la justicia, insisti\u00f3 en que los jueces condenaran a todos los que le fueran trayendo ante ellos con sospechas de papismo y se crey\u00f3 f\u00e1cilmente las incre\u00edbles historias de testigos perjuros a sueldo. El muy probable que el mismo Oates arreglara la condena a muerte de Sir Edmond Godfrey.\u201d\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sea lo que fuere lo cierto es que las calumnias de Oates y sus confederados e imitadores volvieron a poner de moda los estatutos de Isabel. El rey era demasiado listo para dar cr\u00e9dito a lo que Macaulay ha llamado \u201cuna repugnante novela mas bien el sue\u00f1o e un hombre enfermo a algo que se acercara a la verdad\u201d.  Pero fue incapaz de salvar a las v\u00edctimas del fanatismo popular. \u201cNo les puedo perdonar, dec\u00eda, porque no me atrevo\u201d. Y as\u00ed, en 1679 se repitieron los horrores de 1588: 8 jesuitas, 2 franciscanos, 5 sacerdotes seculares y 7 laicos murieron a manos del verdugo mientras que muchos m\u00e1s fallec\u00edan en las horribles prisiones.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El a\u00f1o siguiente fue testigo del asesinato judicial de Lord Stafford, ante sus pares que no pod\u00edan entender la furia del populacho. En 1681Oliver Plunket, arzobispo de Armagh, fue ejecutado en Tyburn, tras un juicio rid\u00edculo. La suya fue la \u00faltima sangre derramada por la religi\u00f3n cat\u00f3lica en Inglaterra. La persecuci\u00f3n que hab\u00eda comenzado con la ejecuci\u00f3n de tres santos cartujos en el a\u00f1o 26 de Enrique VIII hab\u00eda durado, sin casi intermisi\u00f3n, durante un siglo y medio. 342 m\u00e1rtires hab\u00edan dado testimonio de su fe con sangre, mientras que unos 50 confesores, en el reinado de Isabel y sus sucesores, acabaron sus vidas en prisi\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La larga lucha del rey con el partido popular termin\u00f3 con la victoria real completa. Quiz\u00e1 no haya habido otro maestro de estrategia pol\u00edtica. La violencia del partido dirigido por  Shaftesbury jug\u00f3 a su favor. Shaftesbury fue juzgado por organizar los falsos testimonios sobre el Complot y aunque la Gran Jurado de Middlesex ignor\u00f3 sentencia que le condenaba, vio que la marea popular que hab\u00eda ido decreciendo tras la ejecuci\u00f3n de Lord Stafford, se volv\u00eda ahora completamente contra \u00e9l. A finales de 1682 huy\u00f3 a Holanda, donde muri\u00f3 dos meses despu\u00e9s.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Carlos II fue el rey m\u00e1s popular durante los dos \u00faltimos a\u00f1os de su reinado y fue cuidadoso de no estropear su popularidad con actos ilegales o con medidas opuestas a los sentimientos de la naci\u00f3n. El estatuto para regular la imprenta pas\u00f3 inmediatamente despu\u00e9s de la Restauraci\u00f3n, hab\u00eda expirado en 1679; no intent\u00f3 renovarlo. Ese mismo a\u00f1o se aprob\u00f3 la ley de Habeas Corpus \u2013 la gran carta de la libertad del individuo: Carlos consinti\u00f3 en ello. Ciertamente que infringi\u00f3 el Test Act  con la readmisi\u00f3n del duque de York al Consejo y al oficio de Lord de Almirantazgo.  Pero este tributo al afecto fraternal no le fue reprochado, En su \u00faltima enfermedad, las iglesias se llenaron de multitudes que rogaban a Dios para que le devolviera la salud al padre del pueblo y en su muerte, febrero 1685, toda clase de individuos mostraron grandes lamentaciones.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h3>James II (1685-1688)<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el primer a\u00f1o del reinado de James II, el  Dr. Leyburn fue nombrado por la Santa Sede como Vicario Apost\u00f3lico. Al a\u00f1o siguiente lo fue el Dr. Giffard  y el Dr Smith al siguiente. Inglaterra se dividi\u00f3 en cuatro distritos: Londres, Midland,  Oeste y Norte en cada uno de los cuales el vicario papal ejerc\u00eda toda la autoridad de un ordinario.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El nuevo rey lleg\u00f3 al trono con ventajas que nunca hubiera esperado tener. Hered\u00f3, de alguna manera, la popularidad de su hermano y la religi\u00f3n se olvid\u00f3 en su sangre. Comenz\u00f3 su reinado con un solemne juramento  de mantener las leyes y proteger a la Iglesia de Inglaterra. La naci\u00f3n le crey\u00f3. \u201cTenemos la palabra de un rey\u201d, se dec\u00eda, \u201cy de un rey que nunca fue peor que su palabra\u201d (\u00abWe have the word of a king\u00bb, and of a king who was never worse than his word.\u00bb)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El dicho se export\u00f3. Expresaba a la convicci\u00f3n general, &#8212; su primer parlamento dio muestras de una gran  lealtad \u2013 concediendo al monarca sin retraso unos ingresos de casi dos millones de por vida. La rebeli\u00f3n de Argyll  en el Norte y de Monmouth en el oeste sirvi\u00f3 para sacar a la luz la devoci\u00f3n de la naci\u00f3n en conjunto a su soberano. Pero las crueldades de Kirke y el salvajismo de Jeffreys en el Circuito Sangriento (\u00abBloody Circuit\u00bb) produjeron un cambio en el sentimiento general y la popularidad del rey comenz\u00f3 a desvanecerse, terminando cuando se vio obligado a tomar medidas. La revoluci\u00f3n de Monmouth fue el pretexto para reclutar un ej\u00e9rcito de 20.000 hombres y pronto se vio que James II se vio que con ese ej\u00e9rcito parec\u00eda que estaba sobre la ley. Intent\u00f3 anulas las provisiones de los estatutos con su poder de conceder dispensas. Los jueces que no se adaptaban a su deseas eran depuestos. Sus nuevas criaturas manten\u00edan que estas dispensas pod\u00edas ser legalmente como un acto del parlamento y se pod\u00edan apelar a ellas a trav\u00e9s de la ley. Entonces procedi\u00f3 a retirar las incapacidades de los cat\u00f3licos y las dificultades en el ejercicio de la su religi\u00f3n. Fueron admitidos a los empleos civiles y militares, cerrados legalmente para ellos, fueron apareciendo los miembros de \u00f3rdenes religiosas en las calles de Londres, vestidos con sus h\u00e1bitos; los jesuitas abrieron una escuela que enseguida se llen\u00f3.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s aun, siendo el rey la cabeza de la Comuni\u00f3n Anglicana, resolvi\u00f3 utilizar ese poder como arma para vencerla. Siguiendo el precedente de Isabel nombr\u00f3 una Comisi\u00f3n Eclesi\u00e1stica, desafiando la ley de Carlos I que declaraba ilegal tal comisi\u00f3n y coloc\u00f3 a Jeffreys al frente. Prohibi\u00f3 al clero rezar contra el papa y suspendi\u00f3 al obispo de Londres por rehusar obedecer. En Oxford present\u00f3 a un cat\u00f3lico para el decanato de Christ Church y convirti\u00f3 el Magdalen College en una sociedad cat\u00f3lica. La mayor\u00eda de los cat\u00f3licos de renombre estaban sorprendidos por tales atrevimientos. Pocos la aprobaban, excepto los convertidos de incierta fortuna y reputaci\u00f3n dudosa. Roma no lo aprob\u00f3.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Macaulay tiene la raz\u00f3n cuando escribi\u00f3 \u201cTodas las cartas que iban del Vaticano a Whitehall recomendaban paciencia, moderaci\u00f3n y respeto ante los prejuicios del los ingleses\u201d. \u201cEl papa, dec\u00eda en otra p\u00e1gina, con la misma justicia, era demasiado listo para creer que una naci\u00f3n tan atrevida y obstinada pudiera ser devuelta a la Iglesia Cat\u00f3lica con el ejercicio violento e inconstitucional de la autoridad real. No era dif\u00edcil prever que si james intentaba promover los intereses de su religi\u00f3n con medidas ilegales e impopulares, fallar\u00eda en el intento: el odio con los isle\u00f1os herejes  miraban a la fe verdadera se convertir\u00eda en m\u00e1s fiero y m\u00e1s fuerte que nunca:  y se crear\u00eda un asociaci\u00f3n de ideas en las mentes de los hombres entre Protestantismo y libertad civil y papismo y poder arbitrario.\u201d\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y esto es precisamente lo que sucedi\u00f3. Y no es mucho decir que los cat\u00f3licos brit\u00e1nicos tiene que agradecer en gran medida a los dos \u00faltimos reyes cat\u00f3licos el fuerte resentimiento que ha existido contra ellos en toda la naci\u00f3n hasta nuestros d\u00edas: la severidad de Mar\u00eda parece que di alas a la opini\u00f3n protestante de que los cat\u00f3licos se apoyan principalmente en el argumento del fuego  y est\u00e1n siempre listos, si se les permite, a quemar a los disidentes de su creencias religiosas.-\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La conducta de James II parec\u00eda un a lecci\u00f3n objetiva que confirmaba la convicci\u00f3n del vulgo de que los cat\u00f3licos no mantienen la fe con los herejes y que cualquier violaci\u00f3n, cualquier forma astuta  e indirecta se justifica como medio para expandir la religi\u00f3n cat\u00f3lica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El reinado de James II dur\u00f3 solo tres a\u00f1os. No es demasiado decir que en los dos primeros consigui\u00f3 enajenarse la voluntad de la naci\u00f3n. La famosa Declaraci\u00f3n de Indulgencia fue la prueba suprema de su locura y fue la causa inmediata de su ca\u00edda. Lo esencial es que por la autoridad real se suspend\u00edan todas las leyes contra toda clase de Inconformistas, que todas las pruebas religiosas impuestas por los estatutos como calificaci\u00f3n para los oficios, se abrogaron. Solo un monarca absoluto pod\u00eda ejercer tales prerrogativas. Es verdad que la Declaraci\u00f3n manifestaba el amor a la libertad de conciencia \u2013 lo que era raro para un monarca como James. M\u00e1s a\u00fan, como sabemos, la v\u00edspera de publicarla hab\u00eda escritos Luis XIV felicit\u00e1ndole por la revocaci\u00f3n del Edicto de Nantes, un ejemplo que Barillon, que es un juez competente, dice que hubiera seguido muy a gusto si hubiera podido. Pero las vac\u00edas y notablemente falsas manifestaciones no enga\u00f1aron a nadie y el fracaso de la Declaraci\u00f3n en conciliar el apoyo de los que se iban a beneficiar por ella, le debiera haber sugerido m\u00e1s prudencia a un hombre m\u00e1s sabio. Pero James no toleraba oposici\u00f3n alguna y el 27 de abril de 1688 orden\u00f3 al clero anglicano que leyera la Declaraci\u00f3n de Indulgencia durante los servicios lit\u00fargicos dos domingos sucesivos. Casi todo el clero se neg\u00f3 a obedecer y Sancroft, el arzobispo de Canterbury, con seis sufrag\u00e1neos,  dirigi\u00f3 al rey una protesta respetuosa y tranquila. El documento fue tratado como un libelo y el resultado fue el famoso juicio contra los siete obispos. La exoneraci\u00f3n de los obispos  fue saludado por todo el pa\u00eds con tumultos, se\u00f1ales inequ\u00edvocas de revoluci\u00f3n, en la que se reivindicaban las antiguas libertades de Inglaterra  y la corona en vez del t\u00edtulo de hereditaria recibi\u00f3 el t\u00edtulo de parlamentaria. (ver REVOLUCION INGLESA DE 1688).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h3>William III &amp; Mary II (1688-1702)<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">El disgusto con que se miraba a los cat\u00f3licos cuando subieron al trono vacante de James II William y Mary parec\u00eda natural.  Compart\u00edan el odio inspirado por la perfidia, crueldad y tiran\u00eda del rey. William de hecho hubiera extendido a los cat\u00f3licos las mismas medidas de tolerancia que a pesar de la oposici\u00f3n de los tories, hab\u00eda conseguido para los inconformistas protestantes. Ten\u00eda grandes obligaciones con el emperador y con el papa, cuya simpat\u00eda y apoyo pol\u00edtico hab\u00eda sido de gran utilidad  en su peligrosa empresa. Por temperamento era opuesto a las persecuciones religiosas. Como observa Hallam \u201cninguna medida hubiera sido m\u00e1s pol\u00edtica, porque hubiera dado a la causa jacobita un golpe m\u00e1s mortal que cualquier doble impuesto o ley penal  fueron capaces de conseguir\u201d. Y eso, sin duda era la raz\u00f3n por la que se opon\u00edan los \u201cHigh Tories\u201dde forma tan persistente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero la legislatura no se content\u00f3 con dejar en el libro de estatutos  todos los anteriores contra los cat\u00f3licos, sino que aplic\u00f3 nuevas descalificaciones y penas. La Carta de Derechos (Bill of Rights) fija que ning\u00fan miembro de la casa reinante que sea cat\u00f3lico o est\u00e1 casado con un cat\u00f3lico, pueda suceder al trono y que el soberano, si se hace cat\u00f3lico o se casa con uno, ha de renunciar  a la corona. Este art\u00edculo fue confirmado por el Act of Settlement (12 &amp; 13 Will. III, c. 5, s. 2), que otorgaba la sucesi\u00f3n a los descendientes de la Electora Sof\u00eda (una hija de James I) que fueran protestantes.  Otro estatuto, del primer a\u00f1os de William y Mary, prohib\u00eda a los cat\u00f3licos residir dentro de las diez millas de Londres y autorizaba a los jueces ofrecer a reputados papistas, el juramento previsto en la ley\u201d y que si rehusaban y a\u00fan permanec\u00edan dentro de las diez millas de Londres, ser castigado y sufrir como un recusante papista convicto. Una nueva ley del mismo a\u00f1o (1 W. &amp; M., c. 15) dictaba que ning\u00fan sospechoso de papismo que se negara a emitir el juramento prescrito por la ley, cuando se lo pidieran dos jueces de paz, y que no se presentara ante ellos al ser notificado por uno autorizado por sus manos y sellos,  y conservara armas, munici\u00f3n, caballo, por valor de m\u00e1s de cinco libras en su posesi\u00f3n y en las de otros para su uso ( excepto lo que se le autorice en las sesiones para defensa de su casa y persona); que los dos jueces pueden autorizar por garant\u00eda que cualquier persona pueda buscar dichas armas, municiones y caballos durante el d\u00eda, con la asistencia de la autoridad policial o su cobrador de impuestos diputado y cogerlas  para uso del rey. Y si tal persona llegara a ocultar las armas, municiones o caballos ser\u00e1 encarcelado por tres meses y entregar\u00e1 al rey  el triple del valor de dichas armas, municiones o caballos. El 7 &amp; 8 Will. III, c. 24, cerraba a los cat\u00f3licos el acceso a profesiones como consejeros legales, abogados, procuradores etc. y el 7 &amp; 8 Will. III, c. 27, declaraba que cualquier persona que rehusara jurar la fidelidad y supremac\u00eda, cuando se le pidiera legalmente, podr\u00eda sufrir como un recusante papista convicto. Y que ninguna persona que se negase a pronunciar dicho juramento fuera admitido a votar en ninguna de las elecciones a miembros del parlamento.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1700 pas\u00f3 una ley que, como observa Sir Erskine May  \u00abno puede leerse sin asombro\u201d: incapacitaba a todo cat\u00f3lico romano para heredar y comprar tierra, a no ser que abjurase de su religi\u00f3n con un juramento; y si se negaba, su propiedad pasaba, durante su vida al siguiente familiar que fuera protestante. Se le prohib\u00eda enviar a sus hijos al extranjero para que fueran educados en su propia fe. Y mientras se prohib\u00eda as\u00ed su religi\u00f3n, los derechos civiles eran cada vez m\u00e1s restringidos por el juramente do abjuraci\u00f3n. Prescrib\u00eda prisi\u00f3n de por vida para todos los sacerdotes cat\u00f3licos y que un informador, en el caso de que fuera convicto por decir misa, deb\u00eda recibir cien libras como premio.<br \/>\nResto a esta ley de Guillermo III, Hallam dice:\u201d una persecuci\u00f3n tan innecesaria y tan injusta es la desgracia del Parlamento que la aprob\u00f3\u201d. Y a\u00f1ade:\u201dEl esp\u00edritu de libertad y tolerancia era demasiado grande para que la tiran\u00eda de la ley y este estatuto se aplicara en sus prop\u00f3sitos. Los propietarios de tierras cat\u00f3licos ni renunciaron a su religi\u00f3n ni abandonaron sus propiedades. Los jueces pusieron tales dificultades sobre la cl\u00e1usula de la cesi\u00f3n de las tierras que evitaron que se llevara a cabo.\u201d Sin duda que este es verdad en general, pero como nos dice Charles Butler en su \u201cMemorias hist\u00f3ricas \u00bb (Londres, 1819-21), \u201cen muchos casos las leyes que privaban a los cat\u00f3licos de sus tierras fueron aplicadas\u201d. Y a\u00f1ade: \u201cen otros aspectos fueron tema de grandes enfados y contumelias\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Eran una peque\u00f1a y muy impopular minor\u00eda en una edad en la que un credo com\u00fan era considerado, en todos los pa\u00edses europeos, como el principal lazo de  uni\u00f3n civil del estado y los disidentes eran m\u00e1s o menos rigurosamente reprimidos. De hecho, se deba a un gran magistrado ingl\u00e9s la jurisprudencia que colocaba dificultades insuperables a los informadores y chivatos. En el juicio del Reverendo James Webb el 25 de junio de 1768, en Westminster, en el caso de un notorio informador llamado Payne, Lord Mansfield dijo al jurado que el acusado no pod\u00eda ser condenado \u201c a no ser que hubiera suficientes pruebas de que hab\u00eda sido ordenado\u201d. Tales pruebas, naturalmente, no se aportaron.  Lord Mansfield, como Charles Butler, relata en su mencionado \u201cMemorias hist\u00f3ricas\u201d, desanimaron la persecuci\u00f3n de los sacerdotes cat\u00f3licos y se encargaron de que los acusados tuvieran todas las ventajas que los procedimientos o que la letra de la ley pod\u00edan permitir. En general el mismo esp\u00edritu animaba a los jueces ingleses en esa \u00e9poca.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h3>Despu\u00e9s de William y Mary<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">A medida que avanzaba la segunda parte del siglo XVIII, los cat\u00f3licos ingleses dejaron de ser mirados por el gobierno como pol\u00edticamente peligrosos. Algunos de ellos hab\u00edan tomado parte en los levantamientos de 1715 y en m\u00e1s serio de 1745, siendo ejecutados en algunos casos. Pero en 1758 muri\u00f3 el Viejo Pretendiente y el Joven Pretendiente,  heredero de su reclamaci\u00f3n, no levantaba ning\u00fan entusiasmo. Ya no se el tomaba en serio y los cat\u00f3licos ingleses, con el tiempo, tiempo corto, estuvieron de acuerdo con loa Revoluci\u00f3n de 1688. Es m\u00e1s , en 1778 se present\u00f3 un documento a George III. Con las firmas del duque de Norfolk y otros nueve Pares, de 163 Comunes, en nombre de los cat\u00f3licos, en el que presentan al rey su \u201cverdadera aceptaci\u00f3n de la constituci\u00f3n civil del pa\u00eds, que habiendo sido perpetuada a trav\u00e9s de todos la cambios de opiniones religiosas y \u201cestablishments\u201d ha sido a la larga perfeccionada por aquella revoluci\u00f3n que ha colocado a la ilustre casa de su Majestad en el trono de estos reinos y nido inseparablemente su t\u00edtulo a al corona con al ley de las libertades de su pueblo\u201d.<br \/>\nEn este a\u00f1o de 1778 se aprob\u00f3 la primera ley de libertad de los cat\u00f3licos. Anulaba las peores partes del estatuto de 1699 mencionado arriba y propon\u00eda un nuevo juramento de fidelidad que un cat\u00f3lico pod\u00eda emitir sin renunciar a su religi\u00f3n. Aunque fue un gesto modesto, fue muy irritante para algunos protestantes intolerantes, entre los que sobresal\u00eda John Wesley. Pero hasta \u00e9l   &#8212; lo que no es un caso raro \u2013no ignoraba y no era de mente m\u00e1s estrecha que los devotos zelotes, como queda suficientemente claro en su \u201cCarta sobre los Principios de los Cat\u00f3licos Romanos\u201d, en la que adem\u00e1s de otras afirmaciones tontas dice que un juramento no obliga si se emite ante un ministro hereje y que creen en la remisi\u00f3n de los pecados futuros a trav\u00e9s del sacramento de la penitencia. La conclusi\u00f3n que saca es que ning\u00fan gobierno \u201cdebiera tolerar a ning\u00fan hombre de afiliaci\u00f3n romana cat\u00f3lica\u201d. No hay duda de que las diatribas de Wesley y sus seguidores ayudaron a que creciera la agitaci\u00f3n para repeler la ley de 1778, que fue dirigida por la Asociaci\u00f3n protestante y que termin\u00f3 en las revueltas de Lord George Gordon.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ser\u00eda un error creer que la actitud m\u00e1s tolerante hacia los cat\u00f3licos en este per\u00edodo se debe a que hubiera m\u00e1s simpat\u00edas hacia el catolicismo. Surgi\u00f3 m\u00e1s bien de la relajaci\u00f3n de las creencias dogm\u00e1ticas, el latitudinarismo, el indiferentismo, que son signos notables de estos d\u00edas y que infectaban  tanto a cat\u00f3licos como a protestantes por toda Europa. En Inglaterra se not\u00f3, entre otras cosas, en la apostas\u00eda de nueve Pares cat\u00f3licos, mientras que otros laicos cat\u00f3licos asum\u00edan una actitud  muy poco cat\u00f3lica hacia el episcopado y hacia el gobierno. Deseaban, con todo derecho, que se que se anularan m\u00e1s las leyes penales y para conseguirlo recurrieron a medios no leg\u00edtimos. En mayo de 1783, cinco de ellos, se constituyeron en un \u201cComit\u00e9 nombrado para encargarse de los asuntos cat\u00f3licos de este reino\u201d, por usar sus propias palabras. En algunos aspectos, escribe Canon Flanagan (History of the Church in England, II, 393), \u00abuna instituci\u00f3n \u00fatil que trabajaba con cello por los intereses supuestos de los cat\u00f3licos. Pero su celo, desafortunadamente, no iba a la par con sus conocimientos. Intentaban conseguir la emancipaci\u00f3n concediendo a los protestantes todo lo que cre\u00edan que pod\u00edan en conciencia, pero olvidaron que al menos hac\u00eda falta alg\u00fan conocimiento de teolog\u00eda para tarea tan delicada. O quiz\u00e1s olvidaron, quiz\u00e1s in intenci\u00f3n, que estaba usurpando el lugar de los obispos y de la Santa Sede.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">In sus negociaciones con el gobierno para conseguir medidas de tolerancia se quejaban de que los cat\u00f3licos no pudieran tener su propio \u201cmodo de culto\u201d, de que fueran educados severamente por educar a sus hijos en  \u201cen sus propios principios religiosos\u201d, en casa o en el extranjero, de que no poder practicar ninguna profesi\u00f3n legal o servir en el ej\u00e9rcito o la marina o votar en las elecciones o tener asientos en el parlamento. Rogaban a William Pitt, entonces primer ministro. Que les ayudara en su intenci\u00f3n de equilibrar las cosas.<br \/>\nPitt estaba favorablemente inclinado a este comit\u00e9, cuyas formas de proceder pronto carecer\u00edan de ninguna prudencia y sabidur\u00eda. Los Inconformistas protestantes estaban entonces intentando conseguir una tolerancia completa y extendieron la mano y la camarader\u00eda a los cat\u00f3licos, que se congratularon de esa alianza que  les propon\u00edan y en un documento que redactaron para la C\u00e1mara de los comunes incluyeron una cl\u00e1usula en la que tolerancia deb\u00eda concederse solo a los que firmaran  con sus nombres, en una corte de justicia, de la siguiente manera: \u00abYo, A.B., declaro aqu\u00ed que soy un \u201cDissenter\u201d cat\u00f3lico que protesta\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los cuatro vicarios apost\u00f3licos, en una carta enc\u00edclica, condenaron esto  y otras ocurrencias del Comit\u00e9 Cat\u00f3lico y declararon que nadie del clero fiel o laico bajo su cuidado deb\u00eda emitir voto alguno o suscribir ning\u00fan documento sen el que se tratara de los inter\u00e9s de la religi\u00f3n sin la aprobaci\u00f3n previa de los obispos respectivos. La Santa Sede aprob\u00f3 esta carta. En la ley de tolerancia que pas\u00f3 en 1791 la frase tonta  \u00abProtesting Catholic Dissenters\u00bb fue eliminada  y el juramento propuesto por los cat\u00f3licos descartado, sustituy\u00e9ndolo por el juramento irland\u00e9s inofensivo de 1778 con ligeras variaciones.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los cat\u00f3licos que juraron fueron librados de las penas de los Estatutos de Recusantes (los cat\u00f3licos que se negaban a ir a los servicios protestantes)  y de la obligaci\u00f3n de jurar la Supremac\u00eda prescrito por el Estatuto de Guillermo y Mary. Se suprimieron varias prohibiciones y la tolerancia se extendi\u00f3 a las escuelas cat\u00f3licas y al culto Poco despu\u00e9s de aprobarse esta ley el Comit\u00e9 Cat\u00f3lico se convirti\u00f3 en el Club Cisalpino, nombre con el sigui\u00f3, para molestia de los viarios apost\u00f3licos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No hay duda que en la aprobaci\u00f3n del  \u201cRelief Act\u201d influy\u00f3 el estallido de la Revoluci\u00f3n Francesa. Otro resultado, al principio extremadamente perjudicial para la Iglesia cat\u00f3lica de Inglaterra, fue la clausura de los seminarios en el continente que hab\u00edan ido suministrando sacerdotes al pa\u00eds. Douay fue tomado por el gobierno revolucionario franc\u00e9s en 1793. Las casas de benedictinos en Francia tambi\u00e9n desaparecieron. La clausura de los colegios cat\u00f3licos ingleses en Francia  fue compensada hasta cierto punto por el influjo del clero en aquel pa\u00eds. No menos 8000 de estos confesores de la fe cristiana buscaron la hospitalidad de  Inglaterra protestante y la recibieron sin reticencias. La casa del rey en Winchester dio cobijo a unos mil de ellos y durante varios a\u00f1os el parlamento vot\u00f3 considerables sumas para ayudarles, complementadas adem\u00e1s por las suscripciones voluntarias. Algunos de estos sacerdotes buscaron y hallaron trabajo en la misi\u00f3n inglesa. La mayor\u00eda volvieron a Francia cuando Napole\u00f3n  concluy\u00f3 el Concordato con la Santa sede y restableci\u00f3 el culto cristiano en Francia. De los que permanecieron, unos pocos estaban insatisfechos con los nuevos arreglos eclesi\u00e1sticos de su pa\u00eds. Se les conoc\u00eda como Blanchardistas, por su l\u00edder Blanchard y fueron motivo de muchas molestias para el vicario apost\u00f3lico. El heroico Milner sobresali\u00f3 por su combate contra ellos y afirmando los derechos de la Santa Sede. Pero al mismo tiempo ten\u00eda que luchar contra cat\u00f3licos de su nacionalidad. El esp\u00edritu que hab\u00eda animado al Comit\u00e9 Cat\u00f3lico y al Club Cisalpino no hab\u00eda desaparecido   y llev\u00f3, en 1808, a la formaci\u00f3n  de los que se llamo \u201cCuadro Selecto\u201d que ten\u00eda como objeto  la organizaci\u00f3n de una asociaci\u00f3n \u201cpara la mejora general del cuerpo cat\u00f3lico\u201d. Esa \u201cmejora general\u201d consist\u00eda de nuevo en tratar de quitar las desventajas de los cat\u00f3licos y el precio que estaban preparados a pagar era investir al rey con el poder de decir que no en el nombramiento de los obispos  &#8211; com\u00fanmente llamado veto.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El episcopado irland\u00e9s se opuso a estos arreglos y agradecieron al Dr Milner su \u201cconstancia apost\u00f3lica\u201d en oponerse a ellos. El 30 de abril de 1813, Grattan present\u00f3 una proposici\u00f3n en la C\u00e1mara de los Comunes para la mejora de los cat\u00f3licos que sustancialmente conced\u00eda el veto. Fue rechazada a la tercera lectura. Ocho a\u00f1os despu\u00e9s una similar logr\u00f3 pasar por la C\u00e1mara de los Comunes pero fue rechazada en la de los Lores. El Doctor Milner no ten\u00eda dudas de que la emancipaci\u00f3n de los cat\u00f3licos ten\u00eda que llegar.  Doce a\u00f1os antes de su muerte, que tuvo lugar en 1826, asegur\u00f3 al papa que ciertamente llegar\u00eda. Pero no pod\u00eda comprarla con el sacrificio de los principios cat\u00f3licos. En 1826 se public\u00f3 una explicaci\u00f3n por todos los vicarios apost\u00f3licos de Inglaterra explicando varios art\u00edculos de la fe cat\u00f3lica muy mal entendidos por muchos protestantes. Fue ampliament4e le\u00eddo y sin duda ayud\u00f3 a quitar prejuicios. Ese mismo a\u00f1o, Sidney Smith public\u00f3 su magistral \u201cCarta sobre la Cuesti\u00f3n Cat\u00f3lica\u201d. Pero hasta marzo de 1829 no se concedi\u00f3 a los cat\u00f3licos el beneficio tan largamente deseado. Fue presionado por los hombres de estado que siempre se hab\u00edan opuesto. La elecci\u00f3n de Clara convencieron a Peel y al duque de Wellington que entonces estaban en el poder de que el arreglo de la cuesti\u00f3n irlandesa era una necesidad pol\u00edtica. El duque record\u00f3 a la C\u00e1mara de los comunes que cuando la rebeli\u00f3n irlandesa de 1898 fue suprimida se hab\u00eda propuesto la Uni\u00f3n Legislativa al a\u00f1o siguiente principalmente con el prop\u00f3sito de introducir estas mismas medidas de concesiones y manifest\u00f3 claramente su opini\u00f3n de que seguir neg\u00e1ndolo llevar\u00eda a la guerra civil. As\u00ed que el proyecto de ley pas\u00f3  ambas c\u00e1maras con grandes mayor\u00edas. El rey dio a disgusto su consentimiento y la Emancipaci\u00f3n se convirti\u00f3 en ley. Hay que notar que antes de que se aprobara la ley de Emancipaci\u00f3n, los fricciones entre los laicos cat\u00f3licos y los Vicarios apost\u00f3licos de los que hemos hablado, hab\u00edan terminado. El Club Cisalpino a\u00fan exist\u00eda pero como dice monse\u00f1or Ward (Catholic London A Century Ago, p. 38), \u00abhab\u00eda en \u00e9l poco cisalpinismo\u201d. Ello se deb\u00eda a la influencia personal del Dr. Poynter, Vicario Apost\u00f3lico del Distrito de Londres, cuya amabilidad y buenas formas triunfaron all\u00ed donde el intenso celo de Milner fall\u00f3.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando comenz\u00f3 el siglo XIX los cat\u00f3licos de Gran Breta\u00f1a eran, citando al cardenal Newman, una \u201ca gens lucifuga, por los rincones y callejas, bodegas y altillos de las casas o en los retiros ocultos del campo. Sus capillas estaban desperdigadas, pocas y colocadas en lugares donde menos llamaran la atenci\u00f3n. Era com\u00fan colocarlas en las caballerizas de manera que exteriormente no se distingu\u00edan de los establos. George Eliot ha observado muy bien en F\u00e9lix Holt,\u00bb Hasta la agitaci\u00f3n sobre los cat\u00f3licos en el 29, los ingleses rurales apenas sab\u00edan m\u00e1s de los cat\u00f3licos de los f\u00f3siles de los mamuts\u201d. La emancipaci\u00f3n pol\u00edtica era el principio de un gran cambio en su condici\u00f3n social. El ostracismo comenzaba a desaparecer. M\u00e1s a\u00fan, la reacci\u00f3n que hab\u00eda seguido a la Revoluci\u00f3n Francesa hab\u00eda actuado a favor del catolicismo hasta en Inglaterra.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Chateaubriand con su \u201cGenio del Cristianismo \u201clogr\u00f3 una influencia a nivel mundial y algunas de las novelas hist\u00f3ricas de Sir Walter Scott, a pesar de lo poco exactas desde el punto de vista hist\u00f3rico, presentaban una visi\u00f3n mucho m\u00e1s amable de la antigua fe de lo que se hab\u00eda divulgado en los pa\u00edses protestantes.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la historiad el iglesia cat\u00f3lica en Inglaterra des de 1829 dos sucesos requieren una atenci\u00f3n especial. Uno es la creaci\u00f3n de lo que se llam\u00f3 \u201cEl Movimiento de Oxford\u201d, que el cardenal Newman sol\u00eda datar en 1833, cuando Keble predic\u00f3 en Oxford sus famosos sermones sobre \u201cLa Apostas\u00eda nacional\u201d. Pero esto era la plasmaci\u00f3n que iba tomando cuerpo de lo que estaba en el aire hacia mucho tiempo. La antigua idea de mundo medieval como \u201cun milenio de oscuridad\u201d hab\u00eda desaparecido y el contemplar las obras maestras de la arquitectura y pintura hab\u00eda llevado al estudio de su vida intelectual y espiritual. Y tambi\u00e9n lleg\u00f3 a investigar a la luz de los primeros principios, las declaraciones del anglicanismo. Sin duda que las \u201cConferencias sobre la estructura del Libro de Oraciones de la Iglesia de Inglaterra\u201d pronunciadas por el Dr Lloyd, el profesor real de teolog\u00eda de Oxford, hizo que muchos asistentes comenzaran a pensar, entre ellos Newman.<br \/>\nPero el prop\u00f3sito de los l\u00edderes del Movimiento de Oxford al principio no fue someter a examen, sino defender a la Iglesia Anglicana. Esa era la intenci\u00f3n de los \u201cTracts for the Times\u201d, que comenzaron en 1833. No es posible, ni necesario, seguir aqu\u00ed el curso del Movimiento que a medida que avanzaba se alejaba m\u00e1s y m\u00e1s de los est\u00e1ndares  hasta los m\u00e1s altos \u2013 del Anglicanismo y se aproximaba m\u00e1s y m\u00e1s al ideal cat\u00f3lico. El asunto culmin\u00f3 con el \u00abTract XC\u00bb, cuyo tema era que los Treinta y Nueve Art\u00edculos eran susceptibles de ser interpretados desde el punto de vista cat\u00f3lico y pod\u00edan por ende ser aceptados por alguien que mantuviera todos los dogmas de Trento.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Naturalmente, el movimiento interes\u00f3 mucho a los cat\u00f3licos y nadie lo sigui\u00f3 m\u00e1s de cerca que el Dr. Dr. Wiseman, que hab\u00eda conocido a Newman y Froude cuando visitaron Roma en 1833. En septiembre de 1840 Wiseman lleg\u00f3 a Oscott, desde Roma \u2013 donde hab\u00eda pasado casi toda su vida \u2013 para tomar posesi\u00f3n y residencia como presidente de aquel colegio y como Vicario Apost\u00f3lico del distrito de Midland. Sinti\u00f3, desde el mismo d\u00eda de su llegada y as\u00ed lo escribi\u00f3 en un memorandum ocho a\u00f1os despu\u00e9s, que en Inglaterra hab\u00eda comenzado una nueva era. Y a esa nueva era dedic\u00f3 sus talentos y su gran coraz\u00f3n. La mayor\u00eda de los cat\u00f3licos ingleses por herencia  ten\u00edan muchos prejuicios contra el Movimiento Tractario. E Dr Lingard advirti\u00f3 al Obispo Wiseman que no confiara en ellos. El. Dr. Griffiths, vicario apost\u00f3licos del distrito de Londres, usaba un lenguaje similar. Pero Wiseman si que confi\u00f3 en ellos. Mantuvo que los principios cat\u00f3licos, considerados honestamente, deb\u00edan llevar  a la Iglesia Cat\u00f3lica y crey\u00f3 des todo en la honestidad de Newman y sus seguidores. Es bien sabido como Newman sinti\u00f3 su influencia por un escrito suyo sobre los Donatistas publicado en la Revista de Dublin en 1839. El Movimiento de Oxford se hab\u00eda orientado a la tarea imposible de desprotestantizar a la Iglesia Anglicana. Newman y muchos de sus amigos vieron que era imposible. La d\u00e9bil luz que hab\u00eda seguido paso a paso le llev\u00f3 a Roma. Wiseman testific\u00f3:\u201dLa Iglesia nunca ha recibido a ning\u00fan converso que se haya unido a ella con m\u00e1s docilidad y simplicidad de fe que Newman\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Wiseman hab\u00eda deseado ardientemente \u201cun influjo de sangre fresca\u201d en la Iglesia Cat\u00f3lica  de Inglaterra. La llegada de los conversos del Movimiento de Oxford la trajo y sin duda aceler\u00f3 la restauraci\u00f3n de la jerarqu\u00eda que hab\u00eda sudo tan deseada durante generaciones. De cat\u00f3licos. En 1840 Gregorio XVI aument\u00f3 el n\u00famero de vicarios apost\u00f3licos de cuatro a ocho. Diez a\u00f1os despu\u00e9s, P\u00edo IX decret\u00f3 que \u201cla jerarqu\u00eda de obispos ordinarios, que toman su t\u00edtulo de sus sedes, deb\u00eda seg\u00fan las reglas de la Iglesia, florecer de nuevo en el reino de Inglaterra\u201d. Todo el reino se puso bajo una provincia que consist\u00eda en la sede metropolitana de Westminster y doce sedes sufrag\u00e1neas: las de Southwark, Plymouth, Clifton, Newport y Menevia, Shrewsbury, Liverpool, Salford, Hexham y Newcastle, Beverley, Nottingham, Birmingham, Northampton.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta restauraci\u00f3n de la jerarqu\u00eda no fue concebida como un hecho de guerra sino que ten\u00eda la intenci\u00f3n de que no ofendiera a otros. Pero s\u00ed que ofendi\u00f3 terriblemente y en todo el pa\u00eds se pobl\u00e9 de denuncias ante la \u201cagresi\u00f3n papal\u201d, una \u201cagresi\u00f3n insolente e insidiosa\u201d, dijo Lord Russell, el premier  e inmediatamente introdujo un proyecto de ley por el que se prohib\u00eda a los obispos cat\u00f3licos, bajo penas, aceptar los t\u00edtulos territoriales que les hab\u00eda conferido el papa. El proyecto fue aprobado por el parlamente tras un agrio y prolongado debate, pero  desde el principio fue letra muerta. Sin duda que la apelaci\u00f3n del cardenal Wiseman al pueblo de Inaltera contribuy\u00f3 a calmar los \u00e1nimos que por otra parte su carta pastoral  \u201cDesde fuera de la Puerta Flaminia\u201d (\u201cFrom Without  the Flaminian Gate\u201d) hab\u00eda contribuido a excitar. El largo panfleto fue impreso in extenso en el Times y en otros cuatro peri\u00f3dicos de Londres, de manera que alcanz\u00f3 una enorme circulaci\u00f3n. El cardenal apel\u00f3 \u201cal coraz\u00f3n viril y honesto\u201d de sus compatriotas, al \u201camor al trato honorable y juego limpio que es instintivo de un Ingl\u00e9s\u201d  Y no apel\u00f3 en vano.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cardenal Wiseman ocup\u00f3 la sede metropolitana de Westminster desde 1850 a 1865 y ser\u00eda dif\u00edcil valorar la grandeza de sus servicios a la causa cat\u00f3lica en Inglaterra. Manning dijo en el serm\u00f3n que predic\u00f3 en su funeral: \u201cCuando cerr\u00f3 sus ojos ya hab\u00eda visto expandirse por todas la obra que hab\u00eda comenzado y las tradiciones de trescientos a\u00f1os disolvi\u00e9ndose por todas partes ante ella\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando \u00e9l comenz\u00f3 esa obra hab\u00eda menos de 500 p\u00e1rrocos en Inglaterra, cuando \u00e9l ces\u00f3 hab\u00eda unos 1500. El n\u00famero de conversos durante esos quince a\u00f1os creci\u00f3 diez veces y se construyeron 55 monasterios. Pero las estad\u00edsticas no dan una idea suficiente del progreso de la Iglesia cat\u00f3lica bajo Wiseman, y que se debi\u00f3 a \u00e9l en gran medida. Y no fue lo menos importante la forma en que present\u00f3 la Iglesia a sus compatriotas. Wilfrid Ward escribe\u201d: Wiseman puede reclamar haber sido el primero en recordar de una forma efectiva a los ingleses de nuestros d\u00edas la importancia hist\u00f3rica de la Iglesia cat\u00f3lica, que tanto impresion\u00f3 a Macaulay, y que afect\u00f3 de forma permanente a hombres como Compte que se inspir\u00f3 en el entusiasmo hist\u00f3rico  de un De Ma\u00eestre, un G\u00f6rres y un Frederick Schlegel.\u00bb\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se puede decir que la organizaci\u00f3n de la Iglesia Cat\u00f3lica en Inglaterra se debe el. El mismo redact\u00f3 casi por completo los decretos para el primer s\u00ednodo provincial de Oscott (1852). Su obra no la realiz\u00f3 en la tranquilidad que \u00e9l amaba, \u201cFuera hab\u00eda luchas, dentro miedos\u201d. Algunos de los conversos no se entend\u00edan con los cat\u00f3licos hereditarios \u201clos peque\u00f1os restos de la Inglaterra cat\u00f3lica\u201d, a los que tachaban de mal educados y retrasados. Wiseman consider\u00f3 que estos juicios no eran generosos, aunque no les faltara raz\u00f3n. Luch\u00f3 fuertemente contra el esp\u00edritu de partidismo y trat\u00f3 Copn toda amabilidad  que desapareciera, guiando a su reba\u00f1o por el camino de la paz.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otra parte algunos de los Antiguos cl\u00e9rigos, defiendo formas antiguas, miraban con desconfianza ciertas innovaciones de disciplina y devoci\u00f3n introducidas por los m\u00e1s celosos conversos. Pensaban que los oratorianos eran extravagantes. Sospechaban de monse\u00f1or Manning .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No es necesario entrar en las disensiones que amargaron los \u00faltimos a\u00f1os de Wiseman. Los dos \u00faltimos fueron relativamente tranquilos, pero con muchos sufrimientos f\u00edsicos Poco antes de morir, dijo:\u201dNunca me ha importado otra cosa que la Iglesia: mi \u00fanica felicidad ha estado relacionada con ella.\u201d\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El sucesor de Wiseman en la sede de Westminster \u2013 el sucesor que el deseaba \u2013 fue el preboste de su cap\u00edtulo monse\u00f1or Manning, cuyo episcopado dur\u00f3 hasta 1892, 27 a\u00f1os de fruct\u00edfera actividad, en tiempos buenos y malos. Durante alg\u00fan tiempo no fue muy popular ni entre sus compatriotas protestantes ni entre su propio clero que no gustaban de su estricta disciplina y algunos de ellos no simpatizaban con lo que se llamaba \u201cultra \u2013papismo\u201d. Pero los prejuicios contra \u00e9l fueron desapareciendo gradualmente, y sus cualidades obtuvieron el reconocimiento general. Fue la victoria de su fe genuina, su profunda devoci\u00f3n, su integridad sin tacha, su valent\u00eda indomable y su entera devoci\u00f3n  la \u00fanica causa por la que cre\u00eda que val\u00eda la pena vivir. Alguien que le conoc\u00eda bien dijo de \u00e9l:\u201dEra un arzobispo que viv\u00eda entre su gente\u201d, \u201clas escaleras de su casa estaban gastadas por los pasos de los hu\u00e9rfanos, viudas, pobres, olvidados los desgraciados y los sin trabajo que ven\u00edan a \u00e9l en sus horas de preocupaci\u00f3n y dolor\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin duda cometi\u00f3 errores, algunos bastante graves \u2013 como por ejemplo, su persistente oposici\u00f3n a que los j\u00f3venes cat\u00f3licos frecuentaran las universidades de Oxford y Cambridge \u2013 y su fracasado y costoso intento de compensar al falta de estudios acad\u00e9micos con un colegio de altos estudios en Kensinton bajo la direcci\u00f3n de monse\u00f1or Capel. Pero es cierto que la parte activa que tom\u00f3 en todos los campos de la reforma social le revelaron no solo como un fil\u00e1ntropo y gran hombre de iglesia, sino como importante estadista. Un escritos muy capaz, a prop\u00f3sito del 25 aniversario de su consagraci\u00f3n dec\u00eda:\u201dA \u00e9l se debe, m\u00e1s que a ning\u00fan otro hombre, que los cat\u00f3licos ingleses hayan por fin salido de la confinada y estrecha vida de sus persecuciones pasadas,  y permanecer a pie de igualdad don sus compatriotas\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin duda que Manning tuvo mucho que ver, pero se deba m\u00e1s a\u00fan a otro hombre. La revelaci\u00f3n de su vida interior que John Henry Newman pens\u00f3 estar obligado a presentar ante sus compatriotas para reivindicarse a si mismo ante los arbitrarios ataque de Charles Kingsley, en 1864, lleg\u00f3 como una revelaci\u00f3n  a las multitudes de lo que el catolicismo es realmente como religi\u00f3n. La \u00abApolog\u00eda pro Vita Sua\u00bb fue como un estallido de luz del sol que disip\u00f3 las nieblas de los prejuicios protestantes. Y puede decirse que la \u00abCarta al duque de Norfolk\u201d (1875), en contestaci\u00f3n al panfleto de de Gladstone sobre los decretos vaticanos que aparecieron en 1874 puso fin al viejo error de que un cat\u00f3lico leal no puede ser un buen ingl\u00e9s.  Fue suficiente que Newman dijera que no hab\u00eda incompatibilidad entre las dos cosas. Su compatriotas creyeron sus palabras. Lord Morley de Blackburn, un juez muy competente, escribe: \u201cNewman  elev\u00f3 a su Iglesia  a lo que no mucho antes hubiera sido un rango extra\u00f1o e incre\u00edble en medio de la Inglaterra protestante\u201d (Miscellanies, Fourth Series, p. 161).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Herbert Vaughan, que sucedi\u00f3 al cardinal Manning en la sede de Westminster, dirigi\u00f3 la di\u00f3cesis como arzobispo y la provincia como metropolitano durante casi once a\u00f1os. Le estaba reservado emprender una tarea que su predecesor hab\u00eda dejado de lado la erecci\u00f3n de una catedral en Westminster.  El primer acto p\u00fablico de Manning despu\u00e9s de ser nombrado arzobispo \u2013 aun antes a\u00fan de ser consagrado \u2013 fue presidir una reuni\u00f3n convocada para promover la construcci\u00f3n de la catedral en memoria del cardenal Wiseman. En aquella ocasi\u00f3n, declar\u00f3: \u201cEs una obra de la que me encargar\u00e9 promover\u00e9 con todo mi inter\u00e9s \u2013 cuando la obra de los ni\u00f1os pobres de Londres se haya realizado y no antes: proveer a su educaci\u00f3n en su religi\u00f3n que fue la obra de la vida de Manning. Antes de morir se hab\u00eda realizado.<br \/>\nLa construcci\u00f3n de la catedral la dej\u00f3 a su sucesor, como anunci\u00f3 en 1874. El magn\u00edfico templo concebido por el genio de John Francis Bentley  debe, de alguna manera, ser considerado el monumento del cardinal Vaughan, resultado de su energ\u00eda y celo. Es un  monumento en memoria suya as\u00ed como del cardenal Wiseman.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h3>II. SITUACI\u00d3N ACTUAL DE LA IGLESIA<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Baste lo dicho respecto a la historia del catolicismo en Inglaterra desde la llamada Reforma a principios del siglo XX.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(N del T.: Este art\u00edculo se public\u00f3 a principios del XX y debe ser completado con lo acontecido en el s. XX) .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nProcedamos ahora con la situaci\u00f3n actual. Hemos visto que en 1850 P\u00edo IX reconstituy\u00f3 la jerarqu\u00eda convirtiendo a Inglaterra en una provincia eclesi\u00e1stica bajo la sede metropolitana de Westminster, con  doce sedes sufrag\u00e1neas, las de Southwark, Hexham y Newcastle, Beverley, Liverpool, Salford, Newport y Menevia, Clifton, Plymouth, Nottingham, Birmingham y Northampton.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1878 la di\u00f3cesis de Beverly se dividi\u00f3 en las de Leeds y Middlesborough; en 1882 la  di\u00f3cesis de Southwark  se dividi\u00f3 en las de Southwark y Portsmouth y en 1895  Gales, exceptuando Glamorganshire, fue separada de la di\u00f3cesis de Newport y Menevia, y form\u00f3 el Vicariato Apost\u00f3lico de Gales. Tres a\u00f1os despu\u00e9s este vicariato se erigi\u00f3 en di\u00f3cesis de Menevia, de manera que el arzobispo de Westminster ten\u00eda 15 sufrag\u00e1neas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hasta ese momento, desde la Reforma, Inglaterra hab\u00eda sudo considerada tierra de misi\u00f3n  y sometida inmediatamente la Congregaci\u00f3n Propaganda Fide. Pero P\u00edos IX, con la constituci\u00f3n \u00abSapienti Consilio\u00bb, transfiri\u00f3 Inglaterra de ese estado de tutelaje a la ley com\u00fan de la Iglesia.<br \/>\nEl n\u00famero de sacerdotes, seculares y regulares, en Inglaterra, a principios del s. XX, era de  3522 y el n\u00famero de iglesias, capillas e institutos, 1736. Los regulares, m\u00e1s de mil , muchos exiliados franceses, pero muchos no estaban involucrados en las parroquias ni en la obra misionera. 311 monasterios y 783 conventos, un gran aumento durante el medio siglo desde 1851, fecha en la que hab\u00eda solo 17 monasterios y 53 conventos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante el mismo per\u00edodo se erigieron muchas iglesias de proporciones imponentes, adornadas con m\u00e1s o menos magnificencia. Sobresale entre ellas la catedral de Westminster, ya mencionada. Es de estilo bizantino y ciertamente uno de las m\u00e1s nobles edificios religiosos modernos. Se abri\u00f3 para el servicio diario en navidades de 1903 y aunque no estaba terminada ya se hab\u00edan gastado 250.000 libras esterlinas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los cat\u00f3licos ingleses, sin embargo, en esa \u00e9poca, sufr\u00edan a\u00fan varios inconvenientes. Hemos visto que por el Bill of Rights (11 Will. and Mary sen. 2, c. 2) ning\u00fan cat\u00f3lico de la casa reinante o que se ha casado con uno, pod\u00eda suceder en el trono y que el soberano, al hacerse cat\u00f3lico o por casarse con uno, renuncia autom\u00e1ticamente al trono y que por el Act of Settlement (12 and 13 Will. III, c. 2, s. 2), con el que la sucesi\u00f3n se confinaba a los descendientes protestantes de la de la Electora Sof\u00eda, confirmaba este art\u00edculo de la constituci\u00f3n. Este \u00faltimo estatuto tambi\u00e9n establece que: \u201cQuienquiera que en el fututo llegue a ser rey de Inglaterra se unir\u00e1 en comuni\u00f3n con la Iglesia de Inglaterra como est\u00e1 establecido por Ley\u201d. La ley de Emancipaci\u00f3n (Emancipation Act, 10 Geo. IV, c. 7),  que era en gran manera una ley inhabilitadota provee que nada que se contenga en ella \u201cextender\u00e1 o se construir\u00e1 para permitir a nadie nada a lo que ya no tenga derecho por ley, para ocupar el oficio de Canciller de Inglaterra o el de Lord Lieutenant de Irlanda\u00bb,  y la opini\u00f3n com\u00fan era que los cat\u00f3licos no pod\u00edan ocupar esos grandes puestos, aunque esta postura parece cuestionable.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El  tema se discute en profundidad en el \u201cManuel de la ley que afecta especialmente a los cat\u00f3licos de Lilly y Wallis, pp. 36-43. La Ley de Emancipaci\u00f3n contiene tambi\u00e9n secciones que imponen nuevas inhabilitaciones a los \u201cjesuitas y miembros del otras ordenes religiosas, comunidades o Sociedades de la Iglesia de Roma, obligadas por votos mon\u00e1sticos o religiosos\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas secciones nunca se impusieron, pero como estaban en la ley  ten\u00edan el serio efecto de inhabilitar a las ordene religiosas de poseer propiedades. Una ley de 1860 (23 y 24 Vict., c. 134) mitig\u00f3 de alguna manera estas dificultades, as\u00ed como las que afectan a lo que se consideran usos supersticiosos como los legados para misas por los difuntos. La ley inglesa considera nulos tales legados, aunque los tribunales irlandeses no siguen a los ingleses en este punto. Hay que tener en cuanta que hasta el Emancipation Act, los fondos para la promoci\u00f3n de la caridad cat\u00f3lica eran considerados ilegales. No se oblig\u00f3 al cumplimiento y as\u00ed tres a\u00f1os despu\u00e9s, para disipar toda duda sobre el tema, se aprob\u00f3 la \u201cLay de las Caridades cat\u00f3licas romanas \u201c(Roman Catholic Charities Act\u201d) que los equiparaba a las mismas leyes sobre las\u201d Caridades de los Disenters protestantes\u201d. La ley inglesa respecto a los legados para fines cat\u00f3licos, que no sean ni caritativos ni nulos, a los que ve como \u201cusos supersticiones\u201d o para el mantenimiento de las ordenes religiosas prohibidas, es la misma que se aplica a los legados que son legales pero no para fines caritativos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La otra inhabilitaci\u00f3n a la que hay que referirse es que ninguna persona  con \u00f3rdenes sagradas de la Iglesia de Roma pod\u00eda ser elegida para servir en el parlamento como miembro de las C\u00e1mara de los Comunes. Este inhabilitaci\u00f3n tambi\u00e9n la tiene los cl\u00e9rigos de la Iglesia de Inglaterra quienes , sin embargo, pueden escapar de ellas por el proceso legal vulgar aunque incorrectamente llamado renuncia  a las \u00f3rdenes, aunque no se aplica a los ministros protestantes \u201cDissenters\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay que notar que  en Inglaterra se provee para asegurar la libertad religiosa de los cat\u00f3licos indigentes y criminales. En cada correccional o casa de caridad en el momento de la admisi\u00f3n se manten\u00eda un registro en el que se mencionaba la religi\u00f3n  y los \u201cGuardianes de los Pobres\u201d pod\u00edan nombrar a cl\u00e9rigos cat\u00f3licos, con salarios convenientes,  para asistir a los indigentes cat\u00f3licos. De forma similar, los capellanes cat\u00f3licos pod\u00edan ser nombrados para los manicomios p\u00fablicos. Los ni\u00f1os cat\u00f3licos indigentes pod\u00edan ser transferidos de las escuelas de las casa de caridad a las escuelas de su religi\u00f3n y si eran sacados de las escuelas p\u00fablicas para indigentes, se hac\u00edan provisiones para que fueran atendidos por la iglesia cat\u00f3lica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los ministros cat\u00f3licos de las prisiones eran nombrados por el Secretario de Interior, con remuneraci\u00f3n apropiada. Hab\u00eda diecis\u00e9is capellanes militares pagados por le Estado y en la marina 23 capellanes cat\u00f3licos, adem\u00e1s de 130 sacerdotes que tambi\u00e9n recib\u00edan pagas.<br \/>\nUnas palabras, ahora para hablar de la educaci\u00f3n cat\u00f3lica en Inglaterra desde la Reforma.  Naturalmente que apenas exist\u00eda cuando la leyes penales se aplicaban con todo rigor. El clero, como hemos visto, era preparado en Roma o en el extranjero, en Douai, Lisboa, Valladolid. Los j\u00f3venes laicos recib\u00edan de los sacerdotes las ense\u00f1anzas de forma intermitente  e incierta. Shakespeare, &#8212; hay fuertes razones para pensar que era cat\u00f3lico &#8211; (ver los \u00abStudies in Religion and Literature\u00bb de Lilly), educado seg\u00fan la vieja tradici\u00f3n, por un monje benedictino, Dom Thomas Combe, o Coombes.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En tiempos de Pope se encontraban aqu\u00ed y all\u00ed unas pocas escuelas cat\u00f3licas y fue enviado a una de ellas un \u201cSeminario romano cat\u00f3lico\u201d, se llama, en Twyford, mantenido por Thomas Deane, un ex &#8211; fellow del \u201cMagedalen College\u201d de Oxford. Pero estos \u201cseminarios\u201d ten\u00edan muchas dificultades para subsistir, por ser ilegales y hasta el estallido de la Revoluci\u00f3n Francesa, poco se pod\u00eda hacer por la educaci\u00f3n cat\u00f3lica en Inglaterra.  Los profesores y alumnos de la Universidad de Duoai, despu\u00e9s de sufrir muchas adversidades, volvieron a Inglaterra en 1795, yendo algunos a Herefordshire, en el sur, y otros a Tudhoe, en el norte. El establecimiento de Herefordshire se convirti\u00f3 con el tiempo en el colegio de S. Edmundo. La escuela de Tudhoe, trasladada primero a Crook Hill, creci\u00f3 hasta convertirse en el gran seminario de Ushaw, que serv\u00eda como seminario para las cinco di\u00f3cesis del norte: Hexham y Newcastle, Leeds, Middlesborough, Salford, y Shrewsbury. Estas dos nobles instituciones pueden reclamar como fundador lejano al cardenal Allen.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El magn\u00edfico colegio jesuita de Stonyhurst puede de igual manera derivar su origen del Padre Persons, ya que fue fundado por los religioso que huyeron  de la casa establecida por \u00e9l en St. Omer. Y el no menos magn\u00edfico colegio de Downside  es descendiente del de St. Gregory, Douai, es decir, del monasterio benedictino y colegio fundado all\u00ed en1606. Los monjes que huyeron de la furia de la Revoluci\u00f3n francesa fueron recibidos en Acton Burnell en Shropshire por Sir Edward Smith que hab\u00eda sido uno de sus alumnos. En 1814 se establecieron en Downside. El gran colegio de Oscott es el seminario en el que se formaban  los sacerdotes de las di\u00f3cesis del sur bajo la direcci\u00f3n  del arzobispo de Westminster y los obispos de Birmingham, Clifton, Menevia, Newport, Northampton y Portsmouth.<br \/>\nEl colegio misionero de Josephs  fundado por el cardenal Vaughan que siempre tuvo un profundo inter\u00e9s en \u00e9l y que est\u00e1 enterrado all\u00ed.<br \/>\nDe las Centros de Bachillerato merecen menci\u00f3n, est\u00e1n el de Edgbaston, fundado por excardenal Newman y el de Beaumont, establecida por los Jesuitas. Hasta 1895 se desanimaba a los j\u00f3venes cat\u00f3licos &#8212; se prohib\u00eda, sin un permiso especial de las autoridades eclesi\u00e1sticas \u2013 frecuentar las universidades de Oxford y Cambridge, pero en ese a\u00f1o, una carta de la Congregaci\u00f3n de Propaganda al cardenal Vaughan, anunci\u00f3 que la Santa sede  hab\u00eda retirado la restricci\u00f3n pero se recomendaba a los obispos que  procurasen dar facilidades para culto y de la educaci\u00f3n de los j\u00f3venes cat\u00f3licos que eleg\u00edan estos antiguos centros del saber.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La educaci\u00f3n elemental tambi\u00e9n  ha sido bien cuidada para los cat\u00f3licos de Inglaterra. Antes de la Reforma protestante todos los grandes monasterios ten\u00edan escuelas de primaria para los ni\u00f1os pobres. Desaparecieron con los monasterios. En el siglo XVIII se fundaron algunas escuelas protestantes de caridad, pero hasta finales del primer cuarto del siglo XIX no se comenz\u00f3 a reconocer como un deber p\u00fablico facilitar la instrucci\u00f3n elemental. En 1833 se hizo por primera vez una provisi\u00f3n de fondos para la educaci\u00f3n. Se dividi\u00f3 entre dos sociedades protestantes, el British and Foreign School, que ignoraba las ense\u00f1anzas religiosas dogm\u00e1ticas  y la Nacional, que representaba a la Iglesia de Inglaterra. En 1847 las escuelas elementales cat\u00f3licas, que hab\u00edan crecido tanto en numero, fueron admitidas a compartir los fondos del gobierno, y se fund\u00f3 el Comit\u00e9 para las escuelas cat\u00f3licas de pobres, para supervisarlas y dirigirlas, un deber que cumpli\u00f3. Despu\u00e9s pas\u00f3  a llamarse Consejo de Educaci\u00f3n Cat\u00f3lica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El periodismo cat\u00f3lico estuvo representado en Inglaterra por el peri\u00f3dico \u201cThe Tablet\u201d, fundado en 1840 y de publicaci\u00f3n semanal. Otros peri\u00f3dicos cat\u00f3licos eran  \u00abCatholic Times\u00bb, \u00abCatholic Meekly\u00bb, \u00abCatholic Herald\u00bb, \u00abCatholic News\u00bb y \u00abUniverse\u00bb. La principal revista cat\u00f3lica era \u00abDublin Review\u00bb, fundada pro el cardinal Wiseman, editada durante mucho tiempo por W. G. Ward,  y despu\u00e9s por su hijo Wilfrid Ward. De publicaci\u00f3n trimestral. \u00abThe Month\u00bb, una revista de literatura general editada por Jesuitas, sal\u00eda cada mes, como denota su nombre.<br \/>\nUna publicaci\u00f3n muy importante es el \u00abCatholic Directory\u00bb, desde 1838, pero que llevaba un siglo public\u00e1ndose como Directorio, aunque en sus primeros ejemplares era simplemente una  Ordo o calendario, para el suso de los sacerdotes que recitaban el oficio Divino.<br \/>\nY falta hablar de ciertas sociedades cat\u00f3licas que exist\u00edan en Inglaterra. En primer lugar hay que mencionar la \u201cUni\u00f3n Cat\u00f3lica de Gran Breta\u00f1a\u201d, fundada en 1871. La minuta de la primera reuni\u00f3n dice que se celebr\u00f3 en Norfolk House, el 190 de febrero del mismo a\u00f1o  y se acord\u00f3 un\u00e1nimemente que \u201cse deb\u00eda fundar una Sociedad de Cat\u00f3licos, con el t\u00edtulo de Catholic Union of Great Britain, para promover los intereses cat\u00f3licos, especialmente la restauraci\u00f3n del Santo Padre en su derechos soberanos\u201d. El establecimiento  de esa sociedad fue autorizada por los arzobispos y obispos de Inglaterra y por el vicario apost\u00f3lico de Escocia (la jerarqu\u00eda no se restaur\u00f3 all\u00ed hasta 1878) enf\u00e1ticamente aprobada por P\u00edo IX. Un las reglas de esta sociedad se especifican los siguientes medios para conseguir sus objetivos<br \/>\nCon reuniones de la Uni\u00f3n y del Consejo;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con reuniones p\u00fablicas;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con peticiones y memoriales, intentando influir ante las autoridades;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con las ramas locales;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con correspondencia con  sociedades similares en otros pa\u00edses;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Procurando y publicando informaci\u00f3n sobre temas de inter\u00e9s para los cat\u00f3licos;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cooperando con  confraternidades, instituciones y asociaciones de caridad para ampliar sus objetivos; cooperaci\u00f3n que en cada caso ha de ser sancionada por el obispo de la di\u00f3cesis\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De cualquier otra manera aprobada por el Consejo de los obispos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante setenta a\u00f1os la Uni\u00f3n Cat\u00f3lica funcion\u00f3 establemente y con \u00e9xito en las l\u00edneas indicadas. Fue de gran utilidad en proveer consejo y ayuda a los cat\u00f3licos, especialmente el clero, en asuntos dudosos y dif\u00edciles, legales  y administrativos Se gobernaba por un presidente y un consejo elegido por todos los miembros. Desde el principio, el oficio de presidente fue ocupado por el duque de Norfolk y durante muchos a\u00f1os el marques de Ripon fue vicepresidente. En la lista de sus miembros se encontrar\u00e1n la mayor\u00eda de los cat\u00f3licos de posici\u00f3n e influencia.<br \/>\nLa Catholic Truth Society fue fundada en 1884 por el cardenal Vaughan que entonces era rector del colegio misionero extranjero de Mill Hill y ha sido muy \u00fatil. Su finalidad es distribuir entre los cat\u00f3licos libros de devocionales peque\u00f1os y baratos para ayudar a los pobres sin educaci\u00f3n a tener un mejor conocimiento de su religi\u00f3n; para extender entre los protestantes informaci\u00f3n sobre la verdad cat\u00f3lica, para promover la circulaci\u00f3n de libros buenos, baratos y populares. Cada a\u00f1o celebraba una conferencia para la elucidaci\u00f3n y discusi\u00f3n de temas que afectaban  a la obra de la Iglesia cat\u00f3lica en Inglaterra. Durante los 20 a\u00f1os de su existencia ha editado publicaciones grandes y peque\u00f1as  en un promedio de un mill\u00f3n al a\u00f1o. Form\u00f3 una biblioteca de pr\u00e9stamo de libros para los ciegos y ten\u00eda un colecci\u00f3n proyectores con linternas para acompa\u00f1ar a las lecturas sobre temas relacionados con la historia y la  fe cat\u00f3licas. Ha sido imitada por sociedades con el mismo nombre en Escocia, irlanda, Estados Unidos, Canad\u00e1, Bombay y Australia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Asociaci\u00f3n Cat\u00f3lica fue fundada originalmente en 1891. Sus objetivos seg\u00fan sus estatutos son:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\tPromover la unidad y buen entendimiento entre cat\u00f3licos organizando conferencias, conciertos, bailes, torneos de whist, excursiones y otros eventos sociales.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\tAsistir siempre que sea posible en el trabajo de la organizaci\u00f3n cat\u00f3lica y en la protecci\u00f3n  y mejora de los interesas cat\u00f3licos.<br \/>\nHa tenido un particular \u00e9xito en la organizaci\u00f3n de peregrinajes a Roma y a otros lugares de inter\u00e9s cat\u00f3lico.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No podemos llegar al final de este breve repaso de la historia del catolicismo en Inglaterra desde la reforma protestante sino con las elocuentes y emotivas palabras con las que el abad Gasquet concluye su \u201cBreve Historia de la Iglesia Cat\u00f3lica en Inglaterra\u201d: \u201cCuando recordamos el estado al que los largos a\u00f1os de persecuci\u00f3n , han reducido al catolicismo a principios del siglo XIX, nos podemos preguntar asombrados sobre lo que se ha hecho desde entonces. \u00bfQui\u00e9n dir\u00e1 c\u00f3mo ha sucedido? \u00bfC\u00f3mo, por ejemplo, de la pobreza se han encontrado la sumas de dinero para tan innumerables necesidades? Tuvieron que construirse y mantener iglesias y colegios y escuelas, edificios mon\u00e1sticos y conventos; solo la providencia divina lo puede explicar\u2026Desde los primeros a\u00f1os del siglo diecinueve cuando el principio \u201cs\u00fafrelo para ser\u201d se aplicaba a la iglesia cat\u00f3lica inglesa, ha habido signos  de un amanecer de d\u00edas m\u00edas brillantes y felices para la vieja religi\u00f3n. Las se\u00f1ales d\u00e9biles al principio, pero significativas y ahora son preciosas memorias para nosotros del la obra del Esp\u00edritu, del corres de al savia de nuevo por el viejo tronco y de los reto\u00f1os que estallan manifestando la vida que durante el largo invierno de la persecuci\u00f3n  ha estado all\u00ed aunque dormida. Succisa virescit.  Cortado casi hasta las mismas ra\u00edces, el \u00e1rbol plantado por Agust\u00edn ha mostrado de nuevo la vida divina que tiene dentro, ha producido de nuevo nuevas ramas y hojas y promete frutos abundantes\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h3>Bibliograf\u00eda<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algo parecido a una bibliograf\u00eda completa del tema tratado en este art\u00edculo tendr\u00eda las dimensiones de un enorme  cat\u00e1logo de una biblioteca. Pero se pueden mencionar siguientes libros: BELLESHEIM. Wilhelm Cardinal Allen, 1532-1594, und die englischen Seminre auf dem Festlande (Mainz, 1885); BUTLER, Historical Memoirs of English, Scottish, and Irish Catholics (3 vols., London, 1819-21); ID., Historical account of the Laws respecting the Roman Catholics (London, 1795); ID., The Book of the Roman Catholic Church (London, 1825); BREWER, GAIRDNER, AND BRODIE, eds., Calendar of Letters and Papers foreign and domestic of the reign of Henry VIII (18 vols., London, 1862-1902); CHALLONER, Memoirs of the Missionary priests and other Catholics that suffered death in England, 1577-1684 (2 vols., Manchester, 1803; Derby, 1843); COLLIER, History of the Church of England (London, 1708-09); DODD, Church History of England from 1500 to 1688 (Brussels, 1737-42),nueva edici\u00f3n  hecha por TIERNEY (5 vols., London, 1839); FOLEY, Records of the English Province of the Society of Jesus (7 vols., London, 1880); GASQUET, Henry VIII and the English Monasteries (5th ed., London, 1893); ID. AND E. BISHOP, Edward VI and the Book of Common Prayer (London, 1890); GILLOW, Literary and biographical history of Roman Catholics (5 vols., London, 1886); GILLOW ed., Haydock Papers (London, 1888); HALLAM, Constitutional History of England from the accession of Henry VII to death of George II (3 vols., tenth ed., London, 1863); HAUDEC UR, La Conservation providentielle du Catholicisme en Angleterre (Reims, 1898); HUSENBETH, Notices of the English Colleges and Convents on the Continent after the dissolution of the religious houses in England (Norwich, 1849); KNOX, Records of the English Catholics under the Penal Laws (2 vols., London, 1882-4); LAW, A Calendar of the English Martyrs of the sixteenth and seventeenth centuries (London, 1876); LILLY AND WALLIS, A Manual of the Law specially affecting Catholics (London, 1893); MACAULAY, Works (8 vols., London, 1866); MAY (LORD FARNBOROUGH), Constitutional History of England, 1760-1860 (2 vols., 2nd ed., London, 1863-5); MILNER, Letters to a Prebendary; ans. to Reflections on Popery by J. Sturges, remarks on the opposition of Hoadlyism to the doctrines of the Church of England (7th ed., London, 1822); ID., Supplementary Memoirs of English Catholics (London, 1820); ID., The End of Religious Controversy; ID., Vindication of the end of religious controversy from exceptions of T. Burgess and R. Grier (London, 1822); PANZANI, Memoirs, giving account of his agency in England, 1634-6, tr. por BERINGTON, a\u00f1adida, State of English Catholic Church (Birmingham, 1793); VON RANKE, Die rom. Papste in d. letzten vier Jhdtn (3 vols., 7th ed., Leipzig, 1878); SANDER, Rise of the Anglican Schism (1585), con una continuaci\u00f3n por RISHTON, tr., con notas, etc., de LEWIS (London, 1877); SIMPSON, Edmund Campion (London, 1867); Statutes at Large; STRYPE, Annals of Reformation (London, 1708-09); WARD, Catholic London a Century ago (London, 1905).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nW.S. LILLY .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nTranscrito por Douglas J. Potter. Dedicado al Coraz\u00f3n Inmaculado de la Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nTraducido por Pedro Royo.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Contenido 1 Inglaterra desde la Reforma 2 I. HISTORIA 3 Enrique VIII (1509-1547) 3.1 Eduardo VI (1547-1553) 3.2 Isabel I (1558-1603) 3.3 James I (1603-1625) 3.4 Charles I (1625-1649) 3.5 Charles II (1660-1685) 3.6 James II (1685-1688) 3.7 William III &amp; Mary II (1688-1702) 3.8 Despu\u00e9s de William y Mary 3.9 II. SITUACI\u00d3N ACTUAL DE &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/inglaterra-despues-de-1558\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abINGLATERRA (DESPUES DE 1558)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-25288","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25288","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25288"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25288\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25288"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25288"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25288"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}