{"id":25292,"date":"2016-02-05T17:08:10","date_gmt":"2016-02-05T22:08:10","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/papa-san-inocencio-i\/"},"modified":"2016-02-05T17:08:10","modified_gmt":"2016-02-05T22:08:10","slug":"papa-san-inocencio-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/papa-san-inocencio-i\/","title":{"rendered":"PAPA SAN INOCENCIO I"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">Se desconoce la fecha de su nacimiento; muri\u00f3 el 12 de marzo de 417.  Se conoce muy poco de la vida, anterior a la elevaci\u00f3n a la Silla de San Pedro, de este en\u00e9rgico Papa, tan celoso del bienestar de toda la Iglesia.  De acuerdo al \u00abLiber Pontificalis\u00bb fue nativo de Albano; su padre se llamaba Inocencio.  Creci\u00f3 entre el clero romano y en el servicio de la Iglesia Romana.  Despu\u00e9s de la muerte de Anastasio (diciembre de 401) fue un\u00e1nimemente elegido Obispo de Roma por el clero y el pueblo.  No nos ha llegado mucho concerniente a sus actividades eclesi\u00e1sticas en Roma.  No obstante, hay buen testimonio de uno o dos ejemplos de su celo por la pureza de la fe cat\u00f3lica y la disciplina eclesi\u00e1stica:  \u00e9l le quit\u00f3 varias iglesias en Roma a los novacianos (S\u00f3crates, Hist. de la Iglesia VII.2) y logr\u00f3 que Marco, un seguidor de Fotino, fuera expulsado de la ciudad.  Probablemente no fue sin su concurrencia que el emperador Flavio Honorio public\u00f3 desde Roma (22 de febrero de 407) un dr\u00e1stico decreto contra los maniqueos, los montanistas, y los priscilianos (C\u00f3dice Teodosiano, XVI, 5, 40).  A trav\u00e9s de la munificencia de Vestina, una rica matrona romana, Inocencio pudo construir y dotar ricamente una iglesia dedicada a los Santos Gervasio y Protasio; esto fue el antiguo t\u00edtulo Vestinoe, la que todav\u00eda se mantiene bajo el nombre de San Vitale.  El asedio y captura de Roma por los ostrogodos bajo Alarico (408-10) ocurri\u00f3 durante su pontificado.  Cuando, en el tiempo del primer asedio, el l\u00edder b\u00e1rbaro hubo declarado que se retirar\u00eda solo con la condici\u00f3n que los romanos acordaran una paz favorable a \u00e9l, una embajada de los romanos fue donde Honorio, en R\u00e1vena, para tratar, de ser posible, lograr la paz entre \u00e9l y los godos.  El Papa Inocencio tambi\u00e9n se uni\u00f3 a esta embajada, pero todos sus esfuerzos para lograr la paz fallaron.  Los godos entonces recomenzaron de nuevo el asedio de Roma, as\u00ed que el Papa y los embajadores no pudieron retornar a la ciudad, la cual fue tomada y saqueada en el a\u00f1o 410.  Desde el inicio de su pontificado, Inocencio a menudo actu\u00f3 como cabeza de toda la Iglesia, ambas Oriente y Occidente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En su carta al arzobispo Anisio de Tesal\u00f3nica, en la cual informa la noticia de su propia elecci\u00f3n a la Santa Sede, \u00e9l tambi\u00e9n confirma los privilegios que hab\u00edan sido otorgados al arzobispo por los Papas anteriores.  Cuando Illyria oriental cay\u00f3 ante el Imperio Oriental (379) el Papa San D\u00e1maso I hab\u00eda afirmado y preservado los antiguos derechos del papado en aquellas partes, y su sucesor Siricio le hab\u00eda concedido al arzobispo de Tesal\u00f3nica el privilegio de confirmar y consagrar a los obispos de Illyria Oriental.  Estas prerrogativas fueron renovadas por Inocencio (Ep. I), y por una carta posterior (Ep. XIII, 17 de junio de 412) el Papa confi\u00f3 la administraci\u00f3n suprema de la di\u00f3cesis de Illyria Oriental al arzobispo Rufo de Tesal\u00f3nica, como representante de la Santa Sede.  Por este medio el vicariato papal de Illyria descans\u00f3 sobre una base s\u00f3lida, y los arzobispos de Tesal\u00f3nica se convirtieron en vicarios de los Papas.  El 15 de febrero de 404 Inocencio le envi\u00f3 un importante decreto al obispo Victricio de Rouen (Ep. II), quien hab\u00eda depositado ante el Papa una lista de asuntos disciplinarios para su decisi\u00f3n.  Los puntos en discusi\u00f3n se refer\u00edan a la consagraci\u00f3n de obispos, admisi\u00f3n a los rangos del clero, las disputas entre cl\u00e9rigos, por medio de lo cual se llevaron importantes asuntos desde el tribunal episcopal a la Sede Apost\u00f3lica, tambi\u00e9n las ordenaciones del clero, celibato, la recepci\u00f3n a la Iglesia de los conversos novacianos o donatistas, monjes y monjas.  En general, el Papa indic\u00f3 que la disciplina de la Iglesia Romana es la norma que deben seguir los otros obispos.  Inocencio dirigi\u00f3 un decreto similar a los obispos espa\u00f1oles (Ep. III) entre los cuales hab\u00edan surgido dificultades, especialmente respecto a los obispos priscilianos.  El Papa regul\u00f3 este asunto y al mismo tiempo afirm\u00f3 otros asuntos de disciplina eclesi\u00e1stica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cartas similares, de contenido disciplinario, o decisiones de casos importantes, se enviaron al obispo Exuperio de Tolosa (Ep. VI), a los obispos de Macedonia (Ep. XVII), a Decencio, obispo de Gubbio (Ep. XXV), a F\u00e9lix, obispo de Nocera (Ep. XXVIII).  Inocencio tambi\u00e9n remiti\u00f3 cartas m\u00e1s cortas a varios otros obispos, entre ellos a dos obispos brit\u00e1nicos, M\u00e1ximo y Severo, en los cuales \u00e9l decidi\u00f3 que los sacerdotes que hubiesen tenido hijos despu\u00e9s de su ordenaci\u00f3n deb\u00edan ser removidos de su sacro oficio (Ep. XXXIX). El S\u00ednodo de Cartago (404) envi\u00f3 mensajeros al obispo de Roma, o al obispo de la ciudad donde se encontraba el emperador, para tomar las medidas necesarias para un tratamiento m\u00e1s severo a los montanistas.  Los enviados vinieron a Roma, y el Papa Inocencio obtuvo del emperador Honorio un fuerte decreto contra aquellos sectarios africanos, por lo cual muchos adherentes del montanismo fueron inducidos a reconciliarse con la Iglesia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Oriente cristiano tambi\u00e9n reclam\u00f3 parte de la energ\u00eda del Papa.  San Juan Cris\u00f3stomo, obispo de Constantinopla, quien fue perseguido por la emperatriz Eudoxia y el patriarca alejandrino Te\u00f3filo, se puso bajo la protecci\u00f3n de Inocencio.  Te\u00f3filo ya le hab\u00eda informado al Papa de la destituci\u00f3n de Juan, siguiendo el ilegal S\u00ednodo del Roble (ad quercum).  Pero el Papa no reconoci\u00f3 la sentencia del s\u00ednodo, convoc\u00f3 a Te\u00f3filo a un nuevo s\u00ednodo en Roma, consol\u00f3 al exiliado patriarca de Bizancio, escribi\u00f3 una carta al clero y al pueblo de Constantinopla en la cual les censuraba severamente su conducta hacia su obispo (Juan), y anunciaba su intenci\u00f3n de convocar un s\u00ednodo general, en el cual el asunto ser\u00eda examinado minuciosamente y decidido.  Se sugiri\u00f3 a Tesal\u00f3nica como el lugar de la asamblea.  El Papa le inform\u00f3 a Honorio, emperador de Occidente, de estos procedimientos, tras lo cual el \u00faltimo escribi\u00f3 tres cartas a su hermano, el emperador oriental Arcadio, y urgi\u00f3 a Arcadio a citar a los obispos de Oriente a un s\u00ednodo en Tesal\u00f3nica, ante el cual comparecer\u00eda el patriarca Te\u00f3filo.  Los mensajeros que llevaron estas tres cartas fueron mal recibidos, pues Arcadio favorec\u00eda a Te\u00f3filo.  A pesar de los esfuerzos del Papa y del emperador de Occidente, el s\u00ednodo nunca se realiz\u00f3.  Inocencio permaneci\u00f3 en correspondencia con el exiliado Juan; cuando, desde su lugar de destierro, el \u00faltimo le agradeci\u00f3 por su amable cuidado, el Papa le respondi\u00f3 con otra carta reconfortante, la cual el exiliado obispo recibi\u00f3 solamente poco tiempo antes de su muerte (407) (Epp. XI, XII).  El Papa no reconoci\u00f3 a Arsacio y \u00c1tico, quienes hab\u00edan subido a la Sede de Constantinopla en lugar del ilegalmente depuesto Juan.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego de la muerte de Juan, Inocencio deseaba que el nombre del fallecido patriarca fuese restituido a los d\u00edpticos, pero \u00c1tico no cedi\u00f3 hasta despu\u00e9s de la muerte de Te\u00f3filo (412).  El Papa obtuvo de muchos obispos orientales un reconocimiento similar del da\u00f1o hecho a San Juan Cris\u00f3stomo.  El cisma en Antioquia, que se remontaba a los conflictos arrianos, fue finalmente resuelto en tiempos de Inocencio.  Alejandro, patriarca de Antioquia, logr\u00f3 (413-15) ganar para su causa a los adherentes del anterior obispo Eustacio; tambi\u00e9n recibi\u00f3 dentro de los rangos de su clero a los seguidores de Paulino, quien hab\u00eda escapado a Italia y hab\u00eda sido ordenado all\u00ed.  Inocencio inform\u00f3 a Alejandro de estas actuaciones, y como Alejandro restaur\u00f3 el nombre de Juan Cris\u00f3stomo a los d\u00edpticos, el Papa entr\u00f3 en comuni\u00f3n con el patriarca antioqueno, y le escribi\u00f3 dos cartas, una en nombre de un s\u00ednodo romano de veinte obispos italianos, y otra en su propio nombre (Epp. XIX y XX).  Acacio, obispo de Beroea, uno de los m\u00e1s celosos oponentes de Cris\u00f3stomo, hab\u00eda buscado obtener re-admisi\u00f3n a la comuni\u00f3n con la Iglesia Romana a trav\u00e9s del mencionado Alejandro de Antioquia.  El Papa le inform\u00f3 a el, por medio de Alejandro, las condiciones bajo las cuales reasumir\u00eda comuni\u00f3n con \u00e9l (Ep. XXI). En una posterior carta Inocencio resolvi\u00f3 varios asuntos sobre disciplina eclesi\u00e1stica (Ep. XXIV).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Papa tambi\u00e9n le inform\u00f3 al obispo macedonio Maximiano y el sacerdote Bonifacio, quien hab\u00eda intercedido ante \u00e9l por el reconocimiento de \u00c1tico, patriarca de Constantinopla, de las condiciones, las cuales fueron similares a aquellas requeridas del antedicho patriarca de Antioquia (Epp. XXII y XXIII).  En las controversias origenistas y pelagianas, tambi\u00e9n se invoc\u00f3 la autoridad del Papa desde varias sedes. San Jer\u00f3nimo y las monjas de Bel\u00e9n fueron atacados en sus conventos por los brutales seguidores de Pelagio, un di\u00e1cono fue asesinado, y una parte de los edificios fue incendiada.  Juan, obispo de Jerusal\u00e9n, quien estaba en malos t\u00e9rminos con Jer\u00f3nimo debido a la controversia origenista, no hizo nada para prevenir estos ultrajes.  A trav\u00e9s de Aurelio, obispo de Cartago, Inocencio le envi\u00f3 a San Jer\u00f3nimo una carta de condolencia, en la cual le informa que emplear\u00eda la influencia de la Santa Sede para reprimir tales cr\u00edmenes; y si Jer\u00f3nimo daba los nombres de los culpables, el proceder\u00eda ulteriormente sobre el asunto.  El Papa enseguida escribi\u00f3 una sincera carta de exhortaci\u00f3n al obispo de Jerusal\u00e9n, y le reproch\u00f3 su negligencia en su deber pastoral.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Inocencio tambi\u00e9n se vio forzado a tomar parte en la controversia pelagiana.  En el 415, sobre la propuesta de Paulo Orosio, el s\u00ednodo de Jerusal\u00e9n trat\u00f3 el asunto de la ortodoxia de Pelagio ante la Santa Sede.  El s\u00ednodo de obispos orientales celebrado en Di\u00f3spolis (diciembre de 415) que absolvi\u00f3 a Pelagio, al cual este \u00faltimo enga\u00f1\u00f3 con respecto a sus ense\u00f1anzas reales, acerc\u00f3 a Inocencio a favor del hereje.  En el informe de Orosio respecto a los procedimientos en Di\u00f3spolis, los obispos africanos se reunieron en s\u00ednodo en Cartago (416) y confirmaron la condenaci\u00f3n pronunciada en el 411 contra Celestio, quien compart\u00eda las opiniones de Pelagio.  Los obispos de Numidia hicieron lo mismo en el mismo a\u00f1o en el Sinodo de Mileve.  Ambos s\u00ednodos informaron al Papa sobre sus trabajos y le pidieron confirmar sus decisiones.  Poco despu\u00e9s de esto, cinco obispos africanos, entre los que se encontraban San Agust\u00edn, escribieron una carta personal a Inocencio respecto a sus propias posiciones en el asunto del pelagianismo.  Inocencio en su respuesta alab\u00f3 a los obispos africanos, porque, conscientes de la autoridad de la Sede Apost\u00f3lica, hab\u00edan apelado a la C\u00e1tedra de Pedro; el rechaz\u00f3 las ense\u00f1anzas de Pelagio y confirm\u00f3 las decisiones redactadas por los Concilios de \u00c1frica (Ep. XXVII-XXXIII); adem\u00e1s rechaz\u00f3 las decisiones de los s\u00ednodos de Di\u00f3spolis. Pelagio ahora envi\u00f3 una confesi\u00f3n de fe a Inocencio, la cual, sin embargo, fue solamente entregada a su sucesor (Papa San Z\u00f3simo), pues Inocencio falleci\u00f3 antes de que el documento llegara a la Santa Sede.  Fue enterrado en una bas\u00edlica sobre las catacumbas de Ponciano, y fue venerado como un santo.  El fue un hombre muy en\u00e9rgico y activo, y un gobernante altamente talentoso, quien cumpli\u00f3 admirablemente los deberes de su cargo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibliograf\u00eda<\/b>:  Epistola elig; Pontificum Romanorum, ed. COUSTANT, I (Paris, 1721); JAFF\u00c9, Regesta Rom. Pont., I (2nd ed.), 44-49; Liber Pontificalis, ed. DUCHESNE, I, 220-224; LANGEN, Geschichte der r\u00f6mischen Kirche, I, 665-741; GRISAR, Geschichte Roms und der P\u00e4pste im Mittelalter, I, 59 sqq., 284 Sqq.; WITTIG, Studien zur Geschichte des Papstes Innocenz I. und der Papstwahlen des V. Jahrh. in T\u00fcbinger Theol. Quartalschrift (1902), 388-439; GEBHARDT, Die Bedeutung Innocenz I. f\u00fcr die Entwicklung der p\u00e4pstlichen Gewalt (Leipzig, 1901).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente<\/b>:  Kirsch, Johann Peter. \u00abPope Innocent I.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 8. New York: Robert Appleton Company, 1910.  <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/08011a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido al espa\u00f1ol por Ramiro Banda V.    L H M.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se desconoce la fecha de su nacimiento; muri\u00f3 el 12 de marzo de 417. 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