{"id":25294,"date":"2016-02-05T17:08:14","date_gmt":"2016-02-05T22:08:14","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/papa-inocencio-iii\/"},"modified":"2016-02-05T17:08:14","modified_gmt":"2016-02-05T22:08:14","slug":"papa-inocencio-iii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/papa-inocencio-iii\/","title":{"rendered":"PAPA INOCENCIO III"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">(Lotario de Conti)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Uno de los m\u00e1s grandes Papas de la Edad Media, hijo del Conde Trasimundo de Segni y sobrino de Papa Clemente III, naci\u00f3 en 1160 \u00f3 1161 en Anagni; muri\u00f3 el 16 de junio de 1216 en Perugia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recibi\u00f3 su educaci\u00f3n inicial en Roma, estudi\u00f3 teolog\u00eda en Par\u00eds, jurisprudencia en Bolo\u00f1a y se convirti\u00f3 en un erudito te\u00f3logo y uno de los m\u00e1s grandes juristas de su tiempo.  Poco despu\u00e9s de la muerte del Papa Alejandro III (30 de agosto de 1181) Lotario regres\u00f3 a Roma y ocup\u00f3 varios puestos  eclesi\u00e1sticos durante los cortos pontificados de Lucio III, Urbano III, Gregorio VIII, y Clemente III.   El Papa Gregorio VIII lo orden\u00f3 subdi\u00e1cono y Clemente III lo nombr\u00f3 cardenal-di\u00e1cono de San Jorge en Velabro y Santos Sergio y Baco en 1190.  M\u00e1s tarde lleg\u00f3 a ser cardenal-sacerdote de Santa Pudenciana.  Durante el pontificado del Papa Celestino III (1191-1198) un miembro de la casa de los Orsini, enemigos de los Condes de Segni, vivi\u00f3 en retiro, probablemente en Anagni, donde se dedic\u00f3 principalmente a la meditaci\u00f3n y a actividades literarias.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Celestino III muri\u00f3 el 8 de enero de 1198, previo a cuyo evento, hab\u00eda apremiado al Colegio Cardenalicio a elegir a Giovanni di Colonna como su sucesor, pero Lotario de Conti fue electo Papa en Roma, el mismo d\u00eda que muri\u00f3 Celestino III.  Acept\u00f3 la tiara con reticencia y tom\u00f3 el nombre de Inocencio III.  Al momento de su accesi\u00f3n al papado ten\u00eda s\u00f3lo treinta y siete a\u00f1os de edad.  El trono imperial hab\u00eda quedado vacante a la muerte de Enrique VI en 1197, y todav\u00eda no se hab\u00eda elegido un sucesor.  El prudente y en\u00e9rgico Papa aprovech\u00f3 la oportunidad ofrecida por esta vacante para restaurar el poder papal en Roma y los Estados Pontificios.  El prefecto de Roma, que reinaba sobre la ciudad como representante del emperador, y el senador que representaba los derechos comunales y privilegios de Roma, juraron lealtad a Inocencio.  Cuando \u00e9l ya hab\u00eda reestablecido la autoridad papal en Roma, se aprovech\u00f3 de cualquier oportunidad para poner en pr\u00e1ctica su grandioso concepto del papado.   Italia estaba cansada de ser gobernada por un gran n\u00famero de aventureros alemanes, y el Papa tuvo poca dificultad en extender su poder pol\u00edtico sobre la pen\u00ednsula.  Primero envi\u00f3 dos legados cardenales  a  Markwuld a fin de demandar la restauraci\u00f3n de la Roma\u00f1a y la Marca de Ancona para la Iglesia. Ante su respuesta evasiva fue excomulgado por los legados y fue expulsado por las tropas papales. De  forma similar fueron tratados el Ducado de Espoleto y los distritos de As\u00eds y Sora fueron arrebatados al caballero  alem\u00e1n, Conrado von Uerslingen.   La liga de ciudades que se hab\u00eda formado en Toscana fue ratificada por el Papa despu\u00e9s que \u00e9sta lo reconoci\u00f3 como su soberano.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La muerte del emperador Enrique VI dej\u00f3 a su hijo de cuatro a\u00f1os de edad, Federico II, como rey de Sicilia.  La viuda del emperador, Constanza, quien gobernaba Sicilia en nombre de su hijo, no pudo arregl\u00e1rselas sola contra los barones normandos del Reino Siciliano, quienes resent\u00edan el gobierno alem\u00e1n y se negaban a reconocer al ni\u00f1o rey.   Ella acudi\u00f3 a Inocencio III para preservar el trono siciliano para su hijo.  El Papa aprovech\u00f3 esta ocasi\u00f3n para reafirmar la soberan\u00eda papal sobre Sicilia y reconoci\u00f3 a Federico II como monarca, s\u00f3lo despu\u00e9s que Constanza entreg\u00f3 ciertos privilegios contenidos en el tal llamado Cuatro Cap\u00edtulos, los cuales William I le hab\u00eda extorsionado previamente al Papa Adriano IV.  El Papa solemnemente invisti\u00f3 a Federico II como Rey de Sicilia en una Bula emitida a mediados de noviembre de 1198.  Antes de que la Bula llegara a Sicilia, Constanza hab\u00eda muerto, pero antes de fallecer hab\u00eda designado  a Inocencio como tutor del rey hu\u00e9rfano.  Con la mayor fidelidad, el Papa vel\u00f3 por el bienestar de su pupilo durante los nueve a\u00f1os de su minor\u00eda de edad.  A\u00fan los enemigos del papado admiten que Inocencio fue un tutor generoso del joven rey, y que nadie habr\u00eda podido gobernar por \u00e9l m\u00e1s h\u00e1bil y concienzudamente. A fin de proteger al inexperto rey contra sus enemigos, el Papa le indujo a que se casara en 1209 con Constanza, la viuda del Rey Em\u00e9rico de Hungr\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las condiciones en Alemania eran extremadamente favorables para la aplicaci\u00f3n de la idea de Inocencio en lo concerniente a la relaci\u00f3n entre el papado y el imperio. Despu\u00e9s de la muerte de Enrique VI sobrevino una doble elecci\u00f3n. Los gibelinos hab\u00edan elegido a Felipe de Suabia el 6 de marzo de 1198, mientras que los g\u00fcelfos hab\u00edan electo a Ot\u00f3n IV, hijo de Enrique el Le\u00f3n y sobrino del rey Ricardo I de Inglaterra, en abril de ese mismo a\u00f1o.  El primero  fue coronado en Maguncia el 8 de septiembre de 1198 y  el \u00faltimo en Aquisgr\u00e1n el 12 de julio de 1198. Inmediatamente despu\u00e9s de su advenimiento al trono papal, Inocencio hab\u00eda enviado al obispo de Sutri y al abad de San Anastasio como legados a Alemania, con instrucciones de liberar a Felipe de Suabia de la excomuni\u00f3n en que hab\u00eda incurrido bajo el mandato de Celestino III, con la condici\u00f3n de que lograra la liberaci\u00f3n de la prisionera reina Sibila de Sicilia, y que devolviera el territorio que le hab\u00eda quitado a la Iglesia cuando era Duque de Toscana.  Cuando los legados llegaron a Alemania, Felipe ya hab\u00eda sido electo rey.  Cediendo a los deseos de Felipe, el Obispo de Sutri secretamente lo liber\u00f3 de la excomuni\u00f3n  con la promesa de que cumplir\u00eda con  las condiciones establecidas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego de la coronaci\u00f3n Felipe envi\u00f3 a los legados de regreso a Roma con cartas solicitando al Papa que ratificara su elecci\u00f3n; pero Inocencio estaba insatisfecho con la acci\u00f3n del Obispo de Sutri y se neg\u00f3 a  ratificar la elecci\u00f3n.  Ot\u00f3n IV tambi\u00e9n envi\u00f3 delegados ante el Papa, luego de su coronaci\u00f3n en Aquisgr\u00e1n, pero antes de que el Papa tomara ninguna acci\u00f3n, los dos reclamantes al trono alem\u00e1n comenzaron a hacer valer sus reclamos por la fuerza de las armas.  Aunque el Papa no apoy\u00f3 abiertamente a ninguno de los dos, era evidente que simpatizaba m\u00e1s con Ot\u00f3n IV.  Ofendidos por lo que consideraban una interferencia injusta por parte del Papa, los seguidores de Felipe le enviaron una carta en la cual protestaban por su interferencia en los asuntos imperiales de Alemania.  En su respuesta, Inocencio dej\u00f3 claro que no ten\u00eda intenci\u00f3n de meterse con los derechos de los pr\u00edncipes, pero insisti\u00f3 sobre los derechos de la Iglesia en ese asunto.  Enfatiz\u00f3 especialmente que el conferir la corona imperial pertenec\u00eda solamente al Papa.  En 1201 el Papa defendi\u00f3 abiertamente el partido de Ot\u00f3n IV.  El 3 de julio de 1201 el legado papal, cardenal-obispo Guido de Palestrina, anunci\u00f3 al pueblo en la catedral de Colonia, que Ot\u00f3n IV hab\u00eda sido aprobado por el Papa como rey romano, y amenaz\u00f3 con excomuni\u00f3n a todos aquellos que rechazaran reconocerle como tal.  Inocencio III dej\u00f3 claro a los pr\u00edncipes alemanes por el decreto de Venerabilem, dirigido al Duque de Zahringen en mayo de 1202, en qu\u00e9 relaci\u00f3n \u00e9l consideraba que estaba el imperio  respecto al papado.   Este decretal, que se ha vuelto  famoso, fue despu\u00e9s incorporado al \u201cCorpus Juris Canonici\u201d. Se encuentra en Baluze, \u00abRegistrum Innocentii III super negotio Romani Imperii\u00bb, no. LXII, y fue reimpreso en P. L., CCXVI, 1065-7. Los siguientes son los puntos fundamentales de tal decretal:\n<\/p>\n<ul>\n<li> (1)  Los pr\u00edncipes alemanes tienen el derecho de elegir al rey, quien luego llegar\u00e1 a ser emperador.   <\/li>\n<li> (2)  Este derecho les fue  dado por la Sede Apost\u00f3lica cuando  transfiri\u00f3 a la dignidad imperial de los griegos a los alemanes en la persona de Carlomagno.   <\/li>\n<li> (3)  El derecho de investigar y decidir si un rey as\u00ed electo es merecedor de la dignidad imperial le pertenece al Papa, cuya funci\u00f3n es  ungirlo, consagrarlo y coronarlo; de lo contrario, podr\u00eda suceder que  el Papa estuviese obligado a ungir, consagrar y coronar a un rey que sea  excomulgado,  un hereje o un pagano.   <\/li>\n<li> (4)  Si el Papa encuentra que el rey electo por los pr\u00edncipes no es merecedor de la dignidad imperial, los pr\u00edncipes deben elegir un nuevo rey o, si se reh\u00fasan, el Papa le conferir\u00e1 la dignidad imperial a otro rey; debido a que la Iglesia necesita de un patrono y defensor.  <\/li>\n<li> (5)  En caso de doble elecci\u00f3n, el Papa debe exhortar a los pr\u00edncipes a que lleguen a un acuerdo. Si luego de un intervalo no se ponen de acuerdo, deben pedir  al Papa que sea \u00e1rbitro,  si esto fracasa, \u00e9l debe por su propio acuerdo y en virtud de su puesto decidir a favor de uno de los  aspirantes.  La decisi\u00f3n del pont\u00edfice no necesariamente estar\u00e1 basada en la mayor o menor legalidad de la elecci\u00f3n, sino en las capacidades de los reclamantes.  <\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">La exposici\u00f3n de la teor\u00eda de Inocencio referente a las relaciones entre el papado y el imperio fue aceptada por muchos pr\u00edncipes, como es evidente por el s\u00fabito aumento de los seguidores de Ot\u00f3n luego de la emisi\u00f3n del decretal.  Si luego de 1203 la mayor\u00eda de los pr\u00edncipes comenzaron a alinearse con Felipe, fue culpa del mismo Ot\u00f3n, quien era irritable y a menudo ofend\u00eda a  sus mejores amigos.  Inocencio, revocando su decisi\u00f3n, se declar\u00f3 a favor de Felipe en 1207, y envi\u00f3 a los Cardenales Ugolino de Ostia y Leo de Santa Cruz, a Alemania con instrucciones de procurar que Ot\u00f3n renunciara a sus reclamos al trono y con poderes para liberar a Felipe de la excomuni\u00f3n.  El asesinato del Rey Felipe por Otto de Wittelsbach el 21 de junio de 1208 cambi\u00f3 por completo las condiciones en Alemania.  En la Dieta de Frankfort, el 11 de noviembre de 1208, Ot\u00f3n fue reconocido como rey por todos los pr\u00edncipes, y el Papa le invit\u00f3 a Roma, para recibir la corona imperial. Fue coronado emperador en la Bas\u00edlica de San Pedro en Roma el 4 de octubre de 1209. Antes de su coronaci\u00f3n, hab\u00eda prometido solemnemente dejar que la  Iglesia poseyera  pac\u00edficamente  a Espoleto, Ancona, y los regalos de la Condesa Matilde; ayudar al Papa en el ejercicio de su soberan\u00eda sobre Sicilia;  conceder libertad a las elecciones eclesi\u00e1sticas; derecho ilimitado de apelaci\u00f3n al Papa, y la competencia exclusiva de la jerarqu\u00eda en asuntos espirituales;  adem\u00e1s \u00e9l renunci\u00f3 a la \u201cregalia\u201d y al \u201cjus spoli\u201d, es decir, el derecho a los ingresos de las sedes vacantes y  la incautaci\u00f3n de las propiedades  eclesi\u00e1sticas intestadas.  Tambi\u00e9n prometi\u00f3 ayudar a la jerarqu\u00eda en la extirpaci\u00f3n de la herej\u00eda.   Pero apenas fue coronado emperador, se apoder\u00f3 de Ancona, Espoleto los legados de Matilde y otra propiedad eclesi\u00e1stica, d\u00e1ndolas en vasallaje a algunos de sus amigos.  Tambi\u00e9n se uni\u00f3 con los enemigos de Federico II e invadi\u00f3 el reino de Sicilia, con el prop\u00f3sito de arrebat\u00e1rselo al peque\u00f1o monarca y de la soberan\u00eda al Papa.  Cuando Ot\u00f3n no escuch\u00f3 las reconvenciones de Inocencio, este \u00faltimo le excomulg\u00f3 el 18 de noviembre de 1210 y solemnemente proclam\u00f3 su excomuni\u00f3n en el s\u00ednodo romano efectuado el 21 de marzo de 1211.  El Papa comenz\u00f3 a tratar ahora con el Rey Felipe Augusto de Francia y con los pr\u00edncipes alemanes, con el resultado de que muchos pr\u00edncipes abandonaron al excomulgado emperador y eligieron en su lugar al joven Federico II de Sicilia, en la Dieta de Nuremberg en septiembre de 1211.   La elecci\u00f3n fue repetida en presencia de un representante del Papa y de Felipe Augusto de Francia en la Dieta de Frankfort, el 2 de diciembre de 1212. Luego de hacer al Papa pr\u00e1cticamente las mismas promesas que hab\u00eda hecho anteriormente Ot\u00f3n IV, jurando adem\u00e1s solemnemente que nunca unificar\u00eda a Sicilia con el imperio; su elecci\u00f3n fue ratificada por Inocencio y fue coronado en Aquisgr\u00e1n el 12 de julio de 1215.   El depuesto emperador Ot\u00f3n IV recurri\u00f3 r\u00e1pidamente a Alemania ante la elecci\u00f3n de Federico II, pero obtuvo muy poco apoyo de los pr\u00edncipes.   En alianza con Juan de Inglaterra, le declar\u00f3 la guerra a Felipe de Francia, pero fue derrotado en la batalla de Bouvines el 27 de julio de 1214.   Entonces  perdi\u00f3 toda su influencia en Alemania y muri\u00f3 el 19 de mayo de 1218, dejando a la criatura del Papa, Federico II, como emperador indiscutible.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando Inocencio accedi\u00f3 al trono papal, una cruenta guerra se libraba entre Felipe Augusto de Francia y Ricardo de Inglaterra. El Papa consider\u00f3 que era su deber, como supremo gobernante de la cristiandad, finalizar todas  las hostilidades entre los pr\u00edncipes cristianos.  Muy poco despu\u00e9s de su accesi\u00f3n, envi\u00f3 al Cardenal Pedro de Capua a Francia, con instrucciones de amenazar a ambos reyes con el interdicto si no hac\u00edan  las paces dentro de dos meses, o por lo menos una tregua de cinco a\u00f1os. En enero de 1198 los dos reyes se reunieron entre Vernon y Andely y acordaron una tregua de cinco a\u00f1os.  El mismo legado fue instruido por el Papa para amenazar a Felipe Augusto con interdictar toda Francia si dentro del plazo de un mes, el monarca no se reconciliaba con su esposa legal, Ingeburga de Dinamarca, a quien \u00e9l hab\u00eda rechazado y hab\u00eda tomado en su lugar a In\u00e9s, hija del Duque de Meran.  Al ver que Felipe no hizo caso de la advertencia del Papa, Inocencio llev\u00f3 a cabo su amenaza y el 12 de diciembre de 1199 procedi\u00f3 a poner bajo interdicto a toda Francia.  Durante nueve meses el rey permaneci\u00f3 obstinado, pero cuando los barones y el pueblo comenzaron a alzarse en rebeli\u00f3n contra \u00e9l, finalmente despidi\u00f3 a su concubina y el interdicto fue levantado el 7 de septiembre de 1200.  No fue, sin embargo, hasta 1213 que el Papa logr\u00f3 una reconciliaci\u00f3n final entre el rey y su esposa legal, Ingeburga.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Inocencio tambi\u00e9n tuvo la oportunidad de reafirmar sus derechos papales en Inglaterra.  Despu\u00e9s de la muerte del Arzobispo Hubert de Canterbury, en 1205, cierto n\u00famero de monjes j\u00f3venes de la Iglesia de Cristo se reunieron secretamente de noche y eligieron a su sub-prior, Reginaldo, como arzobispo.   Esta elecci\u00f3n fue realizada sin la concurrencia del obispo ni la autoridad del rey.  A Reginaldo se le pidi\u00f3 que no divulgara lo de su elecci\u00f3n hasta que recibiera la aprobaci\u00f3n papal. Pero en su camino a Roma, el vanidoso monje asumi\u00f3 el t\u00edtulo de arzobispo electo, y as\u00ed el cuerpo episcopal de la provincia de Canterbury fue puesto en conocimiento de la elecci\u00f3n secreta.   Los obispos enseguida enviaron a Pedro de Anglesham como su representante ante el Papa Inocencio para protestar contra los procedimientos no can\u00f3nicos de los monjes de la Iglesia de Cristo. Los monjes tambi\u00e9n se encolerizaron contra Reginaldo quien, contrario a su promesa, hab\u00eda divulgado lo de la elecci\u00f3n. Procedieron a una segunda elecci\u00f3n y el 11 de diciembre de 1205, votaron por el favorito de la corona, Juan de Grey, a quien el rey hab\u00eda recomendado a sus sufragios.  En la controversia entre los monjes de la Iglesia de Cristo y los obispos respecto al derecho a elegir el Arzobispo de Canterbury, Inocencio se inclin\u00f3 a favor de los monjes, pero en este caso declar\u00f3 que ambas elecciones eran inv\u00e1lidas:   la de Reginaldo, porque se hab\u00eda realizado no can\u00f3nicamente y clandestinamente, y la de Juan de Grey, porque hab\u00eda ocurrido antes que el Papa proclamara inv\u00e1lida la del anterior.  Ni siquiera el Rey Juan, quien ofreci\u00f3 a Inocencio 3,000 marcos si se decid\u00eda a favor de Juan de Grey, pudo alterar la posici\u00f3n del Papa.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Inocencio convoc\u00f3 a los monjes de Canterbury que estuviesen en Roma para proceder a una nueva elecci\u00f3n y recomend\u00f3 para su elecci\u00f3n a Esteban Langton, un ingl\u00e9s a quien el Papa hab\u00eda llamado a Roma desde el rectorado de la Universidad de Par\u00eds, para nombrarlo cardenal.  El fue debidamente electo por los monjes y el Papa mismo le consagr\u00f3 como arzobispo en Viterbo el 17 de junio de 1207.   Inocencio inform\u00f3 al Rey Juan de la elecci\u00f3n de Langton y le pidi\u00f3 que lo aceptara como el nuevo arzobispo. El rey, sin embargo, hab\u00eda puesto su vista en Juan de Grey, y se neg\u00f3 rotundamente a permitir que Langton viniera a Inglaterra en calidad de Arzobispo de Canterbury.   Adem\u00e1s tom\u00f3 venganza contra los monjes de la Iglesia de Cristo al expulsarlos de sus monasterios y tomar posesi\u00f3n de sus propiedades.  Inocencio puso entonces a todo el reino bajo interdicto, lo cual fue proclamado el 24 de marzo de 1208.  Cuando esto result\u00f3 in\u00fatil y el rey cometi\u00f3 actos de crueldad contra el clero, el Papa lo excomulg\u00f3 en 1209, y lo destron\u00f3 formalmente en 1212.   El le confi\u00f3 al Rey Felipe de Francia la ejecuci\u00f3n de  la sentencia. Cuando Felipe amenaz\u00f3 con invadir Inglaterra y los se\u00f1ores feudales y el clero abandonaron al Rey Juan, \u00e9ste hizo su sumisi\u00f3n ante   Pandulfo, a quien Inocencio hab\u00eda enviado como legado a Inglaterra.   Prometi\u00f3 reconocer a Langton como Arzobispo de Canterbury, permitir que los sacerdotes y obispos exiliados retornaran a Inglaterra y compensar al clero por las p\u00e9rdidas sufridas.   Fue a\u00fan m\u00e1s lejos y el 13 de mayo de 1213, probablemente por su propia iniciativa, entreg\u00f3 el reino ingl\u00e9s al Papa a trav\u00e9s de Pandulfo,  para que le fuera devuelto como un feudo.  El documento de la entrega establece que desde ese momento los reyes de Inglaterra gobernar\u00edan como vasallos del Papa y pagar\u00edan un tributo anual de 1,000 marcos a la Sede de Roma.  El 20 de julio de 1213 el rey fue solemnemente liberado de la excomuni\u00f3n en Winchester y luego que al clero se le  hab\u00edan reembolsado sus p\u00e9rdidas, el  interdicto fue levantado de Inglaterra el 29 de junio de 1214.   Parece  que muchos de los barones no estaban satisfechos con la rendici\u00f3n de Inglaterra a manos del Papa.  Ellos tambi\u00e9n resent\u00edan las continuas transgresiones del rey sobre sus libertades y sus muchos actos de injusticia al gobernar el pueblo.   Finalmente recurrieron a la violencia, y le obligaron a ceder ante sus demandas, estampando  su sello en la Carta Magna.   Como soberano de Inglaterra,  Inocencio no pod\u00eda permitir que se firmara sin su consentimiento un contrato que le impon\u00eda tan serias obligaciones a su vasallo.  Su legado Pandulfo hab\u00eda alabado repetidamente al Rey Juan como un monarca sabio y un vasallo leal a la Santa Sede.   El Papa, por lo tanto, declar\u00f3 la Carta Magna nula e inv\u00e1lida, no porque daba muchas libertades a los barones y a la gente, sino porque hab\u00eda sido  obtenida mediante la violencia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Apenas hubo un pa\u00eds en  Europa en el cual Inocencio III no hubiese reafirmado de una manera u otra la supremac\u00eda que reclamaba para el papado.  Excomulg\u00f3 a Alfonso IX de Le\u00f3n, por casarse con una pariente cercana, Berengaria, hija de Alfonso VIII, lo que era contrario a las leyes de la Iglesia, y efectu\u00f3 tal separaci\u00f3n en 1204.  Por razones similares anul\u00f3 en 1208 el matrimonio del pr\u00edncipe heredero Alfonso de Portugal con Urraca, hija de Alfonso de Castilla.  De Pedro II de Arag\u00f3n, recibi\u00f3 ese reino en vasallaje y lo coron\u00f3 rey en Roma en 1204. Prepar\u00f3 una cruzada contra los moros y vivi\u00f3 para ver su poder quebrarse en Espa\u00f1a, en la batalla de Navas de Tolosa, en 1212.   Protegi\u00f3 a la gente  de Noruega contra su tir\u00e1nico rey, Sverri, y luego de la muerte de \u00e9ste fue \u00e1rbitro entre los dos aspirantes al  trono noruego.   Inocencio fue mediador entre el Rey Emeric de Hungr\u00eda y el rebelde de su hermano Andr\u00e9s; le envi\u00f3 la corona real y el cetro al Rey Johannitius de Bulgaria e hizo que su legado lo coronara rey en Tirnovo en 1204; restableci\u00f3 la disciplina eclesi\u00e1stica en Polonia; fue \u00e1rbitro entre los dos aspirantes a la corona real de Suecia; hizo intentos parciales exitosos para reconciliar la iglesia latina con la griega  y extendi\u00f3 su ben\u00e9fica influencia a pr\u00e1cticamente toda la cristiandad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como muchos Papas anteriores, Inocencio tuvo en el coraz\u00f3n la recuperaci\u00f3n de la Tierra Santa y fue por ello que emprendi\u00f3 la Cuarta Cruzada.  Los venecianos se hab\u00edan comprometido a transportar al ej\u00e9rcito cristiano y a suministrarle provisiones a la flota por nueve meses, todo ello por 85,000 marcos. Cuando los cruzados no pudieron pagar tal suma, los venecianos propusieron sufragar los gastos ellos mismos con la condici\u00f3n de que los cruzados primero les ayudaran a  conquistar  la ciudad de Zara.   Los cruzados cedieron a sus demandas y la flota zarp\u00f3 hacia el  Adri\u00e1tico el 8 de octubre de 1202. Zara hab\u00eda sido apenas sometida cuando Alexio Comneno lleg\u00f3 al campamento de los cruzados y abog\u00f3 por su ayuda para reemplazar a su padre, Isaac Angelo, en el trono de Constantinopla, del cual hab\u00eda sido depuesto por su cruel hermano Alexio.   A cambio le promet\u00eda una reunificaci\u00f3n entre las iglesias griega y latina,  agregar diez mil soldados a la tropa de los cruzados, y contribuir a la cruzada con dinero y provisiones.  Los venecianos, quienes vieron su propia  ventaja comercial en la toma de Constantinopla,  indujeron a los cruzados a ceder ante las s\u00faplicas de Alexio, y tomaron a Constantinopla en 1204.  Isaac Angelo fue repuesto a su trono, pero pronto  fue reemplazado por un usurpador.   Los cruzados tomaron a Constantinopla por segunda vez el 12 de abril de 1204, y luego de un horrible saqueo, Balduino, Conde de Flandes, fue proclamado como emperador, y la Iglesia Griega fue unificada con la latina.  La reuni\u00f3n, as\u00ed como el imperio latino de oriente, no dur\u00f3 m\u00e1s de dos generaciones.  Cuando el Papa Inocencio supo que los venecianos hab\u00edan desviado a los cruzados en su prop\u00f3sito de conquistar la Tierra Santa expres\u00f3 su gran insatisfacci\u00f3n primero con la conquista de Zara, y cuando ellos prosiguieron hacia  Constantinopla, solemnemente protest\u00f3 y excomulg\u00f3 a los venecianos, que hab\u00edan causado que los cruzados se desviaran de  su prop\u00f3sito original.  Sin embargo, ya que no pudo deshacer los  logros obtenidos, hizo todo lo posible por destruir el cisma griego y latinizar el Imperio Oriental.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Inocencio tambi\u00e9n fue un celoso protector de la verdadera  fe y un oponente vigoroso  frente a la herej\u00eda.   Su principal  actividad se volc\u00f3 contra los albigenses, quienes se hab\u00edan vuelto tan  numerosos y agresivos  que, no satisfechos con ser seguidores de doctrinas her\u00e9ticas, sino que adem\u00e1s trataban de extender sus creencias mediante la fuerza.  Eran especialmente numerosos en unas pocas  ciudades del norte y sur de Francia.  Durante el primer a\u00f1o de su pontificado, Inocencio envi\u00f3 a dos monjes cistercienses, Rainero y Guido, para visitar a los albigenses en Francia, a fin de predicarles la verdadera fe y argumentar con ellos sobre temas controversiales religiosos.  Los dos misioneros cistercienses fueron pronto seguidos por Diego, Obispo de Osma, luego por  Santo Domingo y los dos legados papales, Pedro de Castelnau y Ra\u00fal.  Sin embargo, cuando estos pac\u00edficos misioneros fueron ridiculizados y despreciados por los albigenses, y el legado papal Castelnau fue asesinado en 1208,  Inocencio recurri\u00f3 a la fuerza.   Orden\u00f3 a los obispos del sur de Francia que pusieran bajo  interdicto  a los participantes en el asesinato, y a todos los poblados que les dieran refugio. Estaba especialmente encolerizado contra el Conde Raymundo de Tolosa, quien hab\u00eda sido excomulgado previamente  por el legado muerto y quien, por buenas razones, el Papa sospechaba que hab\u00eda sido  el instigador del  asesinato.  El conde reafirm\u00f3 su inocencia y se someti\u00f3 al Papa, probablemente por cobard\u00eda, pero el Papa  no volvi\u00f3 a confiar en \u00e9l.  Pidi\u00f3 la cooperaci\u00f3n a Francia para que reuniera un ej\u00e9rcito para suprimir a los albigenses. Bajo el liderazgo de Sim\u00f3n de Montforte sobrevino una cruel campa\u00f1a contra los albigenses la cual, a pesar de las protestas de Inocencio, pronto se convirti\u00f3 en una guerra de conquista.  El punto culminante del glorioso reinado de Inocencio fue la convocatoria al Cuarto Concilio Lateranense, el cual inaugur\u00f3 solemnemente el 15 de noviembre de 1215. Fue por mucho el concilio m\u00e1s importante de la Edad Media. Adem\u00e1s de decidir sobre una cruzada general hacia la Tierra Santa, emiti\u00f3 setenta decretos reformatorios, el primero de los cuales fue un credo (Firmiter credimus)  contra los albigenses y valdenses; en el cual el t\u00e9rmino \u201ctransubstanciaci\u00f3n\u201d recibi\u00f3 su primera sanci\u00f3n eclesi\u00e1stica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las obras de Inocencio en el gobierno interno de la Iglesia parecen ser de un car\u00e1cter muy subordinado cuando son puestas al lado de los grandes logros pol\u00edtico-eclesi\u00e1sticos  que trajeron al papado a la c\u00faspide del poder.   Aun as\u00ed son dignos de recordarse y han contribuido su parte a la gloria de su pontificado.  Durante su pontificado los dos grandes fundadores de las \u00f3rdenes mendigantes,  Santo Domingo y San Francisco, le presentaron sus proyectos para reformar el mundo.   Inocencio no estaba ciego ante los vicios de lujuria e indolencia que hab\u00edan infectado a muchos en el clero y parte de los laicos.  En los dominicos y franciscanos reconoci\u00f3 dos poderosos adversarios contra esos vicios y sancion\u00f3  sus proyectos con palabras de est\u00edmulo.  Las \u00f3rdenes religiosas menores que \u00e9l aprob\u00f3 fueron los Hospitalarios del Esp\u00edritu Santo  el 23 de abril de 1198, los Trinitarios el 17 de diciembre de 1198 y los Humiliati en junio de 1201.  En 1209 comision\u00f3 al monje cisterciense Christian, despu\u00e9s obispo, con la conversi\u00f3n de los paganos prusianos. En Roma construy\u00f3 el famoso hospital Santo Esp\u00edritu en Sassia, el que lleg\u00f3 a  ser un modelo para los futuros hospitales de otras ciudades, y que como tal existe todav\u00eda (v\u00e9ase Walsh, \u201cLos Papas y la Ciencia\u201d, New York, 1908, p. 249-258; y el art\u00edculo Hospitales).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los siguientes santos fueron canonizados por Inocencio: Homobono, un comerciante de Cremona, el 12 de enero de 1199; la Emperatriz Cunegunda, el 3 de marzo de 1200; Guillermo, Duque de Aquitania, en 1202; Wulstan, Obispo de York, el 14 de mayo de 1203; Procopio, abad de Praga, el 2 de junio de 1204; y Guiberto, el fundador del monasterio de Gembloux, en 1211.  Inocencio muri\u00f3 en Perugia, mientras viajaba a trav\u00e9s de Italia a favor de los intereses de la cruzada que se hab\u00eda acordado en el Concilio Lateranense. Fue sepultado en la catedral de Perugia, donde permaneci\u00f3 su cuerpo hasta que el Papa Le\u00f3n XIII, un gran admirador de Inocencio, lo transfiri\u00f3 a Letr\u00e1n en diciembre de 1891. Inocencio es tambi\u00e9n el autor de varios trabajos literarios, reimpresos en P. L., CCXIV-CCXVIII, donde tambi\u00e9n se puede hallar sus numerosos ep\u00edstolas y decretos existentes, adem\u00e1s del hist\u00f3ricamente importante \u00abRegistrum Innocentii III super negotio imperii\u00bb.   Su primer trabajo \u00abDe contemptu mundi, sive de miseria conditionis human\u00e6 libri III\u00bb (P. L., CCXVII, 701-746), fue escrito mientras viv\u00eda en retiro, durante el pontificado de Celestino III.  Es un tratado sobre  ascetismo y  evidencia su  profunda piedad y conocimiento del hombre.   Al respecto, v\u00e9ase Reinlein \u00abPapst Innocenz der dritte und seine Schrift &#8216;De contemptu mundi\u00bb (Erlangen, 1871). Su tratado \u00abDe sacro altaris mysterio libri VI\u00bb (P. L., CCXVII, 773-916) tiene un gran valor lit\u00fargico, porque representa la Misa romana tal y como fue en los tiempos de Inocencio.  V\u00e9ase Franz, \u00abDie Messe im deutschen Mittelalter\u00bb (Friburgo, 1902), 453-457. Este trabajo fue impreso varias veces, y traducido al alem\u00e1n por Hurter (Schaffhausen, 1845). Tambi\u00e9n escribi\u00f3 \u00abDe quadripartita specie nuptiarum\u00bb (P. L., CCXVII, 923-968), una exposici\u00f3n de la cu\u00e1druple uni\u00f3n  matrimonial, a saber: entre hombre y mujer; entre Jesucristo y la Iglesia; entre Dios y el alma justa; entre el Verbo y la naturaleza humana; y est\u00e1 completamente basado en las Sagradas  Escrituras.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abCommentarius in septem psalmos p\u0153nitentiales\u00bb (P. L., CCXVII, 967-1130) tiene una autor\u00eda dudosa.  Entre sus setenta y nueve sermones (ibidem, 314-691) es famoso el que se refiere al texto \u00abDesiderio desideravi\u00bb (Lc. 22,15), el cual fue dado a conocer en el Cuarto Concilio Lateranense.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibliograf\u00eda<\/b>:  Gesta Innocentii,  escrita por un contempor\u00e1neo desconocido, editado con notas cr\u00edticas valiosas por  Baluze (Par\u00eds, 1686). La Gesta fue tambi\u00e9n editada por  Muratori en Rerum ltalicarum Scriptores ab anna 500 ad 1500, III (Mil\u00e1n, 1723-51), I, 480 sq., y reimpreso  en P. L., CCXIV, CVIII-CCXXXVIII.  Concerniene a su valor hist\u00f3rico vea  Elkan, Die \u00abGesta Innocentii III.\u00bb im Verh\u00e4ltniss zu den Regesten desselben Papstes (Heidelberg, 1876). Las principales fuentes modernas son: Hurter, Geschichte des Papstes Innocenz III. und seiner Zeitgenossen (4 vols., Hainburg, 1841-4); los siguientes seis estudios por Luchaire, todos publicados en  Par\u00eds: Innocent III, Rome et l&#8217;Italie (1904); Innocent III, la croisade des Albigeois (1905); Innocent III, to papaut\u00e9 et l&#8217;empire (1906); Innocent III, la question d&#8217;Orient (1907): Innocent III, les royaut\u00e9s vassales du Saint-Si\u00e8ge (1908); Innocent III, le concile de Latran et la r\u00e9forme de l&#8217;\u00e9glise (1908); Barry, La Monarqu\u00eda Papal (New York, 1903), 282-332; Jorry, Histoire du Pape Innocent III (Paris, 1853); Delisle, M\u00e9moire sur les actes d&#8217;Innocent III, suivi de l&#8217;itin\u00e9raire de ce pontife (Par\u00eds, 1857); DEUTSCH, Papst Innocenz III. und sein Einfluss auf die Kirche (Breslau, 1876); Gasparlin, Innocent III, le si\u00e8ge apostolique, Constantin (Par\u00eds, 1875); Schwemer, Innocenz III. und die deutsche Kirche w\u00e4hrend des Thronstreites von 1198-1208 (Strasburg, 1882); Lindemann, Kritische Darstellung der Verhandlungen Innocenz III. mit den deutschen Gegenk\u00f6nigen (Magdeburg, 1885); Engelmann, Philipp von Schwaben und Innocenz III. w\u00e4hrend des deutschen Thronstreites (Berlin, 1896); Winkelmann, Philipp von Schwaben und Otto IV. (2 vols., Leipzig, 1873-8); Molitor, Die Decretale \u00abPer venerabilem\u00bb von Innocenz III. und ihre Stellung im \u00f6ffentlichen Rechte der Kirche (M\u00fcnster, 1876)&#160;; G\u00fctschow, Innocenz III. und England (Munich, 1904); Norgate, John Lackland (New York, 1902); Gasquet, Enrique III y la Iglesia (Londres, 1905), 1-26; LINGARD, Historia de Inglaterra, II (Edinburgh, 1902), 312-376; Pirie-Gordon, Inocencio el Grande (Londres, 1907), algo fant\u00e1stico; Norden, Papsttum und Byzanz (Berlin, 1903), 133-238; Hill, Historia de la Diplomacia Europea, I (New York, 1905), 313-331; Mullany, Innocent III in American Catholic Quarterly Review, XXXII (Philadelphia, 1907), 25-48; Feierfeil, Innocenz III. und seine Beziehungen zu B\u00f6hmen (Teplitz, 1905)&#160;; B\u00f6hmer, Regesta imperii, V.; Die Regesten des Kaiserreiches unter Philipp, Otto IV., Friedrich II., Heinrich (VII.), Konrad IV., Heinrich Raspe, Wilhelm und Richard, 1198-1272, recientemente editado por Ficker y Winkelmann (Innsbruck, 1881-1901).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente<\/b>:  Ott, Michael. \u00abPope Innocent III.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 8. New York: Robert Appleton Company, 1910.  <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/08013a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Giovanni E. Reyes.  L H M.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Lotario de Conti) Uno de los m\u00e1s grandes Papas de la Edad Media, hijo del Conde Trasimundo de Segni y sobrino de Papa Clemente III, naci\u00f3 en 1160 \u00f3 1161 en Anagni; muri\u00f3 el 16 de junio de 1216 en Perugia. Recibi\u00f3 su educaci\u00f3n inicial en Roma, estudi\u00f3 teolog\u00eda en Par\u00eds, jurisprudencia en Bolo\u00f1a y &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/papa-inocencio-iii\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPAPA INOCENCIO III\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-25294","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25294","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25294"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25294\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25294"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25294"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25294"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}