{"id":25330,"date":"2016-02-05T17:09:33","date_gmt":"2016-02-05T22:09:33","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/ipsa-philosophia-i\/"},"modified":"2016-02-05T17:09:33","modified_gmt":"2016-02-05T22:09:33","slug":"ipsa-philosophia-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/ipsa-philosophia-i\/","title":{"rendered":"IPSA PHILOSOPHIA (I)"},"content":{"rendered":"<p>\n              Presentaci\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A lo largo de los siglos &#8211; desde los primeros Padres de la iglesia de Oriente y de Occidente,  pasando por Santo Tom\u00e1s de Aquino en el Medio Evo, hasta los representantes de la neoescol\u00e1stica y el neotomismo en los siglos XIX y XX &#8211; ha sido preocupaci\u00f3n de los hombres que se dedican a la reflexi\u00f3n metaf\u00edsica y racional el conocer el origen y la naturaleza del saber filos\u00f3fico y sus relaciones con otras actividades y disciplinas humanas, sobre todo con la teolog\u00eda, para as\u00ed tratar de llegar a la verdad y progresar en su conocimiento con la mirada puesta en destacar la unidad existente entre la filosof\u00eda y la fe. Entre las figuras m\u00e1s representativas de pensadores neoescol\u00e1sticos que buscaron realizar una s\u00edntesis de la filosof\u00eda y la fe se puede mencionar al fil\u00f3sofo y te\u00f3logo espa\u00f1ol Santiago Mar\u00eda Ram\u00edrez, que fue un gran conocedor del pensamiento aristot\u00e9lico-tomista y el metaf\u00edsico m\u00e1s importante del siglo XX, y que, entre sus m\u00faltiples obras, escribi\u00f3 De ipsa philosophia in universum, obra en la que  hace una redefinici\u00f3n de la filosof\u00eda y plantea problemas como: or\u00edgenes, naturaleza, clasificaci\u00f3n, sentido unitario, significaci\u00f3n genuina de la filosof\u00eda, su relaci\u00f3n con la teolog\u00eda y otros problemas relacionados.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n1.\tINTRODUCCI\u00d3N GENERAL\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cLa fe y la raz\u00f3n son como las dos alas con las cuales el esp\u00edritu humano se eleva hacia la contemplaci\u00f3n de la verdad. Dios ha puesto en el coraz\u00f3n del hombre el deseo de conocer la verdad y, en definitiva, de conocerle  a  \u00c9l  para que, conoci\u00e9ndolo y am\u00e1ndolo, pueda alcanzar tambi\u00e9n la plena verdad sobre s\u00ed mismo\u201d\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(Fides et ratio, Introducci\u00f3n)<br \/>\nEl origen y la naturaleza del saber filos\u00f3fico, el significado genuino de la Philosophia Prima y sus relaciones con otras actividades y disciplinas humanas, sobre todo con la Teolog\u00eda, son temas que a lo largo de los siglos han estado presentes en la mente de los que se dedican a la reflexi\u00f3n metaf\u00edsica y racional sobre diversas cuestiones fundamentales relativas a la existencia del hombre, tratando de encontrarse con la verdad y progresar en el conocimiento de ella.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los primeros siglos, los Padres de la Iglesia, tanto de Oriente como de Occidente, con la aportaci\u00f3n de la riqueza de la fe, \u201cfueron capaces de sacar a la luz plenamente lo que todav\u00eda permanec\u00eda impl\u00edcito y proped\u00e9utico en el pensamiento de los grandes fil\u00f3sofos antiguos\u201d .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el \u201cmedioevo\u201d sobresale de una manera singular el pensamiento de Santo Tom\u00e1s de Aquino, quien \u201ctuvo el gran m\u00e9rito de destacar la armon\u00eda que existe entre la raz\u00f3n y la fe. Argumentaba que la luz de la raz\u00f3n y la luz de la fe proceden ambas de Dios; por tanto, no pueden contradecirse entre s\u00ed\u201d&#160;: \u201comne verum a quocumque dicatur a Spiritu Sancto est\u201d. En la baja Edad Media, la leg\u00edtima distinci\u00f3n entre la filosof\u00eda y la teolog\u00eda dio paso a la aparici\u00f3n de sistemas que propugnaron \u201cun conocimiento racional  separado de la fe o alternativo de ella\u201d , cuya consecuencia de hecho es la destrucci\u00f3n del v\u00ednculo arm\u00f3nico entre la filosof\u00eda y la teolog\u00eda, y, que se profundiza con la llegada de la \u00e9poca moderna y la aparici\u00f3n de nuevos sistemas filos\u00f3ficos  que empobrecen la reflexi\u00f3n humana y, por lo mismo, hacen de la filosof\u00eda una simple \u201craz\u00f3n instrumental al servicio de fines utilitaristas, de placer o de poder\u201d .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En   los siglos XIX y XX se inicia el restablecimiento de la metaf\u00edsica o philosophia perennis, en el que cabe resaltar la \u201cneoescol\u00e1stica\u201d y el \u201cneotomismo\u201d: \u201cLa renovaci\u00f3n tomista y neotomista no ha sido el \u00fanico signo de restablecimiento del pensamiento filos\u00f3fico en la cultura de inspiraci\u00f3n cristiana. Ya antes, y paralelamente a la propuesta de Le\u00f3n XIII, hab\u00edan surgido no pocos fil\u00f3sofos cat\u00f3licos que elaboraron obras filos\u00f3ficas de gran influjo y de valor perdurable, enlazando con corrientes de pensamiento m\u00e1s recientes, de acuerdo con una metodolog\u00eda propia. Hubo quienes lograron s\u00edntesis de tan alto nivel que no tienen nada que envidiar a los grandes sistemas del idealismo; quienes, adem\u00e1s, pusieron las bases epistemol\u00f3gicas para una nueva reflexi\u00f3n sobre la fe a la luz de una renovada comprensi\u00f3n de la conciencia moral; quienes, adem\u00e1s, crearon una filosof\u00eda que, partiendo del an\u00e1lisis de la inmanencia, abr\u00eda el camino hacia la trascendencia; y quienes, por \u00faltimo, intentaron conjugar las exigencias de la fe en el horizonte de la metodolog\u00eda fenomenol\u00f3gica. En definitiva, desde diversas perspectivas se han seguido elaborando formas de especulaci\u00f3n filos\u00f3fica que han buscado mantener viva la gran tradici\u00f3n del pensamiento cristiano en la unidad de la fe y la raz\u00f3n.\u201d\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nEntre las figuras m\u00e1s representativas de pensadores neoescol\u00e1sticos que buscaron realizar una s\u00edntesis de la filosof\u00eda y la fe se puede mencionar, adem\u00e1s de  John Henry Newman, Antonio Rosmini, Jacques Maritain, \u00c9tienne Gilson, y otros muchos m\u00e1s, a Santiago Mar\u00eda Ram\u00edrez, fil\u00f3sofo y te\u00f3logo dominico espa\u00f1ol, que sobresale como un  gran erudito del pensamiento aristot\u00e9lico-tomista y el metaf\u00edsico m\u00e1s importante del siglo XX.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Santiago M. Ram\u00edrez entre sus m\u00faltiples obras teol\u00f3gicas y filos\u00f3ficas, la mayor\u00eda escritas en lat\u00edn y en las que lo esencial es la verdad, es la solidez, es la profundidad de su pensamiento, escribi\u00f3 a mediados del siglo XX De ipsa philosophia in universum. En esta obra, Santiago Mar\u00eda Ram\u00edrez, recurriendo a cuadros sin\u00f3pticos y paradigmas l\u00f3gicos , hace una redefinici\u00f3n completa de la filosof\u00eda: sus or\u00edgenes y naturaleza, la clasificaci\u00f3n de la filosof\u00eda y de las ciencias, el sentido unitario de toda la filosof\u00eda, la significaci\u00f3n genuina de la filosof\u00eda, la relaci\u00f3n de filosof\u00eda y teolog\u00eda y otros problemas relacionados.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con el prop\u00f3sito de colaborar en los esfuerzos que realizan los estudiosos de las disciplinas filos\u00f3fica y teol\u00f3gica, con la mirada puesta en destacar la unidad existente entre la fe y la raz\u00f3n, hemos querido traducir los cap\u00edtulos I (De proprietatibus philosophiae relate ad humana studia inferioris ordinis) y II (De proprietatibus philosophiae relate ad disciplinas superioris ordinis, scilicet fidei divinae et theologiae sacrae) de la Parte III, secci\u00f3n II de \u201cDe ipsa philosophia in universum secundum doctrinam aristot\u00e9lico-thomisticam\u201d, en las que Santiago M. Ram\u00edrez habla de la las relaciones de la filosof\u00eda con las dem\u00e1s ciencias humanas y con la sagrada teolog\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n2.\tTRADUCCI\u00d3N DEL TEXTO\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nSOBRE LA FILOSOF\u00cdA MISMA EN GENERAL\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">TERCERA PARTE\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">SECCI\u00d3N SEGUNDA\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">PROPIEDADES DE LA FILOSOF\u00cdA CON RELACI\u00d3N A OTRAS ACTIVIDADES Y DISCIPLINAS HUMANAS\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nEn consecuencia se deben hacer ver con claridad las propiedades que convienen  a la filosof\u00eda comparada con otras actividades y disciplinas humanas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00c9stas son, en efecto, de dos clases: unas de orden inferior, como lo son aquellas partes de la cultura humana que de cualquier modo, sin la filosof\u00eda, son capaces de perfeccionar al hombre; otras de orden superior, como lo son la fe divina y la sagrada teolog\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">CAP\u00cdTULO I\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">PROPIEDADES DE LA FILOSOF\u00cdA CON RELACI\u00d3N A ACTIVIDADES HUMANAS DE ORDEN INFERIOR\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con el nombre de actividades humanas de orden inferior entendemos en este cap\u00edtulo todas aquellas  preocupaciones o actividades que los hombres asumen para que la vida individual y social, no solo en cuanto al cuerpo, sino tambi\u00e9n en cuanto al esp\u00edritu, se desarrolle y perfeccione, sin la denominada con justicia filosof\u00eda: por ejemplo, las artes manuales y las bellas artes; las instituciones de todo g\u00e9nero y manifestaciones populares culturales, tanto f\u00edsicas como intelectuales y morales; praxis y modos de reunirse y actuar en sociedades particulares, y, tambi\u00e9n, de gobernar y colaborar en los asuntos p\u00fablicos; y otras muchas m\u00e1s.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En verdad es conveniente para la filosof\u00eda ser madre, maestra y reina respecto de todo esto.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es ciertamente madre porque el arte presupone la naturaleza, a la que imita, y debe acomodarse a sus leyes. La filosof\u00eda considera a la naturaleza y sus leyes. Y por esto la filosof\u00eda ofrece los primeros principios de todo arte. Por esto santo Tom\u00e1s escribe con profundidad: \u201cAs\u00ed como una obra de arte presupone la obra de la naturaleza, as\u00ed la obra de la naturaleza presupone la obra de Dios creador. En efecto, la materia de las cosas artificiales se da a partir de la naturaleza, pero la de las cosas naturales se da por creaci\u00f3n de Dios. Las cosas artificiales se conservan in esse en virtud de las naturales, as\u00ed como una casa se conserva por la solidez de las piedras\u201d\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y en otra parte escribe convenientemente: \u201cas\u00ed como el arte presupone la naturaleza, as\u00ed la naturaleza presupone a Dios. Pero la naturaleza opera por operaci\u00f3n del arte: en efecto, la operaci\u00f3n del arte no se realiza sin la operaci\u00f3n de la naturaleza, tal como, por ejemplo, el hierro es ablandado con fuego para que se expanda con el golpe del herrero. Luego, tambi\u00e9n Dios opera en la operaci\u00f3n de la naturaleza\u201d\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y por ello es que \u201ccomo dice el Fil\u00f3sofo en II Physicorum, cap. 2, el arte imita la naturaleza. La raz\u00f3n de esto es que as\u00ed como se encuentran principios para uno y otra, de igual manera se encuentran proporcionalmente operaciones y efectos. Y el principio de aquellas cosas que resultan seg\u00fan el arte es el intelecto humano, que seg\u00fan cierta similitud se deriva del intelecto divino, que es el principio de las cosas naturales. Por ello es necesario que tanto las operaciones del arte imiten las operaciones de la naturaleza, como que las que son seg\u00fan el arte, imiten a las que est\u00e1n en la naturaleza.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En efecto, si alg\u00fan instructor de alg\u00fan arte realizara una obra de arte, convendr\u00eda que el disc\u00edpulo que hubiera recibido de \u00e9ste la destreza para el arte considere la obra de aqu\u00e9l, para que tambi\u00e9n  \u00e9l mismo trabaje a semejanza del instructor. Y por eso el intelecto humano, al cual es derivada desde el intelecto divino una luz inteligible para operar de modo semejante, tiene que ser informado en las cosas que hace a partir de la observaci\u00f3n de aquellas cosas que son hechas naturalmente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y por ello es que el Fil\u00f3sofo dice que si el arte hiciera aquellas cosas que son propias de la naturaleza, deber\u00eda tambi\u00e9n actuar de modo semejante a la naturaleza; y, por el contrario, si la naturaleza hiciera aquellas cosas que son propias del arte, deber\u00eda obrar de modo semejante como lo hace el arte. Pero la naturaleza ciertamente no lleva a t\u00e9rmino aquellas cosas que son propias del arte, sino solo dispone algunos principios y, en cierto modo, ofrece a los art\u00edfices un modelo de operaci\u00f3n. El arte, sin embargo, puede ciertamente observar aquellas cosas que son de la naturaleza y usar de ellas para realizar su obra propia; sin embargo, no puede perfeccionarlas .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con raz\u00f3n Tulio Cicer\u00f3n dice que la Filosof\u00eda es \u201cla madre de todas las artes\u201d . Y despu\u00e9s de haber enumerado muchas artes a\u00f1ade que \u201cla que los griegos llaman \u03c6\u03b9\u03bb\u03bf\u03c3\u03bf\u03c6\u03af\u03b1 es una especie de procreadora y, en cierto modo, madre de todas las artes dignas de alabanza .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto tambi\u00e9n lo repite en particular de la elocuencia y oratoria: evidentemente \u201csin filosof\u00eda no puede formarse el orador que buscamos; no porque en ella est\u00e9n todas las cosas, sino porque ayuda, tal como la palestra ayuda al histri\u00f3n\u201d . Y el mismo Dem\u00f3stenes fue un fil\u00f3sofo muy asiduo de Plat\u00f3n. \u201cY, evidentemente, sin la disciplina de los fil\u00f3sofos no podemos distinguir el g\u00e9nero y especie de cada cosa, ni explicarla con una definici\u00f3n, ni dividirla en partes; ni juzgar qu\u00e9 es verdadero, qu\u00e9 es falso; ni discernir las conclusiones, ver los contradictorios, distinguir lo ambiguo. \u00bfQu\u00e9 dir\u00e9 de la naturaleza de las cosas, cuyo conocimiento proporciona al discurso gran abundancia sobre la vida, los deberes, la virtud, las costumbres?\u201d .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y lo mismo d\u00edgase del arte de escribir, seg\u00fan la famosa sentencia de Horacio: \u201cEl saber es tanto el principio como la fuente de la correcta escritura\u201d .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo que, si esto es verdad respecto de toda la filosof\u00eda, de modo especial le conviene a la L\u00f3gica, que con toda justicia es llamada por S. Tom\u00e1s \u201carte de las artes, porque nos dirige en el acto de razonar, del cual proceden todas las artes\u201d . En efecto, \u201cde esto, del hecho de que la raz\u00f3n saca conclusiones a partir de un acto manual, se inventaron el arte de la construcci\u00f3n y artesan\u00eda, por las que el hombre puede ejercitar f\u00e1cil y ordenadamente actos de esta naturaleza\u201d . As\u00ed tambi\u00e9n el orden, que la raz\u00f3n crea en las cosas exteriores constituidas por la raz\u00f3n humana, pertenece a las artes mec\u00e1nicas\u201d  pues realmente el arte es la recta raz\u00f3n de lo factible.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero, adem\u00e1s, la filosof\u00eda es la madre del arte del buen vivir, tanto privadamente como en la sociedad. \u201cLa filosof\u00eda es verdaderamente la medicina del alma\u201d , \u201cque tiene alivio de los pesares, de los temores, de las pasiones\u201d . Como testimonio de esto est\u00e1  a la vista la celeb\u00e9rrima obra de Boecio  De consolatione philosophiae, quien tambi\u00e9n la llama \u201cm\u00e1ximo consuelo de los esp\u00edritus fatigados\u201d . M\u00e1s a\u00fan, incluso Tulio Cicer\u00f3n proclama a la filosof\u00eda como \u201cla m\u00e1s importante disciplina de todas las artes del buen vivir\u201d . Por lo que tambi\u00e9n  le dice: \u201c\u00a1oh filosof\u00eda gu\u00eda de la vida, buscadora de la virtud y ahuyentadora de los vicios! \u00bfQu\u00e9 hubi\u00e9ramos podido ser no solo nosotros, sino, sobretodo, la vida de los hombres sin ti? T\u00fa alumbraste las ciudades; t\u00fa convocaste a los dispersos a una sociedad de vida humana; t\u00fa los uniste entre s\u00ed, en primer lugar a sus domicilios, luego a sus c\u00f3nyuges, tanto en comuni\u00f3n de letras como de voces; t\u00fa fuiste inventora de las leyes; t\u00fa, maestra de las costumbres y de la disciplina\u201d .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cY precisamente el insigne Plat\u00f3n, var\u00f3n sobresaliente por su talento y doctrina, consider\u00f3 que las rep\u00fablicas ser\u00edan felices solamente si o las hubieran empezado a gobernar hombres doctos y sabios o si los que las que gobernaban hubieran puesto todo su esfuerzo en la doctrina y la sabidur\u00eda. Consider\u00f3 que ciertamente esta conjunci\u00f3n de poder y sabidur\u00eda pod\u00eda ser saludable para las ciudades\u201d .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y abarcando todo en un todo, llama a la filosof\u00eda \u201cmadre de todas las cosas bien hechas y bien dichas\u201d .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero es maestra adem\u00e1s, porque ense\u00f1a a los hombres a pensar bien, a hablar bien, a vivir honestamente y a obrar con pericia, seg\u00fan el modo y valor propio de cada arte, ciencia y virtud, en las diversas circunstancias concomitantes de las cosas. Es propio de la filosof\u00eda tener una probada axiolog\u00eda de todas las cosas. Por lo que tambi\u00e9n es llamada por Boecio \u201cmaestra de todas las virtudes\u201d .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente es la reina de todas las artes y ciencias mencionadas antes porque les se\u00f1al\u00f3 el fin y les impuso mesura para que, seg\u00fan su propio m\u00e9todo, concurran  al fin \u00faltimo de toda la vida y de toda la filosof\u00eda, conforme a la extraordinaria sentencia de S. Agust\u00edn: \u201cEn general, todos los fil\u00f3sofos, estudiando, investigando, disputando, viviendo, han apetecido tener una vida feliz. \u00c9sta ha sido la \u00fanica raz\u00f3n del filosofar\u201d .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En efecto, as\u00ed como entre los hombres que llevan una vida verdaderamente humana, los que tienen buen entendimiento y sabidur\u00eda, aunque no sobresalen en fuerza , dirigen a los fr\u00e1giles de mente, aunque robustos de cuerpo, de la misma manera sucede en las artes y las ciencias. Por consiguiente, puesto que la filosof\u00eda, en tanto que es sabidur\u00eda humana, sobresale en amplitud, en grandeza y profundidad de conocimiento intelectual entre todas las artes y actividades humanas de orden natural, ata\u00f1e a ella, sin lugar a dudas, dirigir y ordenar las otras actividades y operaciones de este orden.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ciertamente lo que se dice sobre la Metaf\u00edsica en referencia a las otras partes de la filosof\u00eda, vale proporcionalmente para toda la filosof\u00eda en consideraci\u00f3n a las otras actividades y ocupaciones humanas de orden natural. \u201cTal como dice el Fil\u00f3sofo en el libro antes citado (Politicorum), ciertamente los hombres que sobresalen en entendimiento son naturalmente gu\u00edas y jefes de los otros; en cambio, los hombres que son robustos de cuerpo, pero faltos de intelecto, son naturalmente siervos: de la misma manera debe haber una ciencia naturalmente reguladora de las otras, la cual es sumamente intelectual\u201d, sin duda la Metaf\u00edsica .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por esto, Le\u00f3n XIII se\u00f1al\u00f3 con raz\u00f3n que de la filosof\u00eda \u201cdepende en gran parte la recta raz\u00f3n de las dem\u00e1s ciencias\u201d . \u201cY verdaderamente, las buenas artes acostumbraron a tomar de la filosof\u00eda, como de la sabidur\u00eda moderadora, la sana ense\u00f1anza y el recto modo, y a tomar de aquella, como de una com\u00fan fuente de vida, el esp\u00edritu. De hecho y por una constante experiencia se comprueba que las artes liberales florecieron mayormente, cuando permaneci\u00f3 inc\u00f3lume el honor y el sabio juicio de la filosof\u00eda; pero fueron despreciadas y casi olvidadas, cuando la filosof\u00eda se inclin\u00f3 a los errores o se implic\u00f3 en inepcias\u201d .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y llevando adelante las investigaciones, la filosof\u00eda tiene grandes partes de las ciencias experimentales, \u201cpara cuyo fructuoso ejercicio e incremento, no es suficiente, pues, la sola consideraci\u00f3n de los hechos y la contemplaci\u00f3n de la naturaleza, sino que cuando se han presentado los hechos, se ha de subir m\u00e1s alto; y hay que esforzarse ingeniosamente para conocer la naturaleza de las cosas corp\u00f3reas y para investigar las leyes a las que obedecen, y los principios de donde proceden su orden y unidad en la variedad, y la mutua afinidad en la diversidad\u201d . Y no solo de las ciencias y de las artes, sino tambi\u00e9n de la vida individual y social.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\tEl mismo Romano Pont\u00edfice lo examina cuidadosamente as\u00ed: \u201cSi alguno fija la atenci\u00f3n en la acerbidad de nuestros tiempos, y abraza con el pensamiento la raz\u00f3n de las cosas que p\u00fablica y privadamente se ejecutan, descubrir\u00e1 indudablemente  que la causa fecunda de los males, tanto de aquellos que nos oprimen, como de los que tememos mucho, consiste en esto: en el hecho de que los perversos principios sobre las cosas divinas y humanas, emanados ya  hace tiempo de las escuelas de los fil\u00f3sofos, se han introducido subrepticiamente en todos los \u00f3rdenes de la sociedad recibidos por el com\u00fan sufragio de muchos. Pues siendo innato al hombre que en el obrar siga a la raz\u00f3n como gu\u00eda, si en algo obra mal la inteligencia, tambi\u00e9n la voluntad f\u00e1cilmente cae en lo mismo; y as\u00ed sucede que la perversidad de las opiniones, cuyo asiento est\u00e1 en la inteligencia, influye en las acciones humanas y las pervierte. Por el contrario, si el entendimiento de los hombres est\u00e1 sano y se apoya firmemente en s\u00f3lidos y verdaderos principios, producir\u00e1 muchos beneficios para utilidad p\u00fablica y privada\u00bb .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\tEsto, ciertamente, corresponde al orden de la  actuaci\u00f3n o influencia de la filosof\u00eda en las otras artes y actividades humanas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero si se confrontan en el orden del ser y de la bondad, la filosof\u00eda es mejor que todas las otras actividades humanas. En efecto, el bien humano es triple, a saber, honesto, agradable y \u00fatil . Con todo, entre todas las actividades humanas, el estudio de la filosof\u00eda es m\u00e1s honesto, m\u00e1s agradable y m\u00e1s \u00fatil.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin duda, es m\u00e1s honesto, porque es m\u00e1s perfecto, m\u00e1s sublime y m\u00e1s hermoso que el de las otras artes. M\u00e1s perfecto, por cierto, \u201cporque cuando el hombre se dedica a la sabidur\u00eda,  ya tiene en s\u00ed una parte de la verdadera bienaventuranza\u201d . Por lo que \u201cla consideraci\u00f3n de las ciencias especulativas es cierta participaci\u00f3n de la verdadera y perfecta bienaventuranza\u201d .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEs m\u00e1s sublime porque por \u00e9l, el hombre accede especialmente a la similitud divina, que hace todo en sabidur\u00eda (Salmos, 103, 24): de donde, puesto que la similitud es causa de predilecci\u00f3n, la dedicaci\u00f3n a la sabidur\u00eda une especialmente a Dios por amistad\u201d . Por eso el sabio o fil\u00f3sofo es llamado por Arist\u00f3teles \u03b8\u03b5\u03bf\u03c6\u03b9\u03bb\u03ad\u03c3\u03b1\u03c4\u03bf\u03c2  , es decir, muy amado por Dios. \u201cEl sabio, en efecto \u2013 anota S. Tom\u00e1s \u2013 ama y honra el intelecto, que,  entre todas las criaturas humanas, es amado en gran manera por Dios. El sabio tambi\u00e9n obra bien y rectamente. Por tanto, queda decir que \u00e9l mismo ama much\u00edsimo a Dios\u201d .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n es m\u00e1s hermoso porque, entre lo m\u00e1s hermoso, es incluso muy hermoso en s\u00ed mismo, en tanto que es el m\u00e1s ordenado y honesto. En efecto, \u201chonesto es lo mismo que belleza espiritual\u201d , como dice S. Agust\u00edn: \u201cllamo honesto a la belleza inteligible, a la que nosotros llamamos propiamente espiritual\u201d . Y esto, porque tanto la claridad como la proporci\u00f3n, que se requieren para la pulcritud, se encuentran fundamentalmente en la raz\u00f3n \u201ca la que corresponde ordenar en las otras tanto la luz que se revela como la proporci\u00f3n debida (y tambi\u00e9n establecerla en sus propias obras). Por eso en la vida contemplativa, que consiste en un acto de la raz\u00f3n, se encuentra per se y esencialmente la belleza\u201d .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y por esta causa S. Agust\u00edn une \u00edntimamente la filocalia a la filosof\u00eda. \u201c\u00bfQu\u00e9 es, pues, la filosof\u00eda? Amor a la sabidur\u00eda. \u00bfQu\u00e9 es la filocalia? Amor a la belleza\u2026 \u00bfQu\u00e9 es, por tanto, la Sabidur\u00eda? \u00bfAcaso no es ella misma la verdadera belleza?  \u201cEn las cosas inmateriales y supremas, la filocalia es lo mismo que la filosof\u00eda\u201d .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s, el estudio de la filosof\u00eda es m\u00e1s agradable que todos los otros, seg\u00fan la c\u00e9lebre sentencia de Arist\u00f3teles: \u201cla filosof\u00eda tiene placeres admirables para la pureza y para la firmeza\u201d .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Santo Tom\u00e1s explica as\u00ed estas palabras del Fil\u00f3sofo: \u201cEn efecto, la filosof\u00eda tiene placeres admirables en la contemplaci\u00f3n de la sabidur\u00eda, tanto respecto a la pureza, como respecto a la firmeza. La Pureza de tales deleites se considera por esto, por el hecho de que est\u00e1n en el entorno de las cosas inmateriales. La Firmeza de estos, en cambio, se considera de acuerdo a esto, al hecho de que est\u00e1n en el entorno de las cosas inmutables.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En efecto, quien se deleita en torno a las cosas materiales, cae en cierta impureza de afecto, porque se ocupa ante todo de cosas inferiores. Y quien se deleita en torno a cosas mutables, no puede tener un deleite firme; porque cambiada o corrompida la cosa que causaba deleite, cesa el deleite, y en cualquier momento se convierte en tristeza.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dice, sin embargo, que los deleites de la filosof\u00eda son admirables por la poca costumbre de tales deleites entre gran n\u00famero de individuos que se deleitan en cosas materiales\u201d .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En realidad, nada hay que cause m\u00e1s deleite que la operaci\u00f3n propia y, sobre todo, connatural, ya que precisamente el deleite es una operaci\u00f3n connatural no atada, sino totalmente libre . Ninguna operaci\u00f3n es m\u00e1s propia y m\u00e1s connatural al hombre que la de entender y razonar, ya que \u00e9l mismo es un animal racional; operaci\u00f3n que se ejercita, a su vez, filosofando. Y por eso para el hombre, en tanto en cuanto que es hombre, nada hay que cause m\u00e1s deleite que el filosofar.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ciertamente, este deleite conviene, sin duda, a la filosof\u00eda \u201cin fieri\u201d, es decir, en la adquisici\u00f3n de las verdades que le competen por invenci\u00f3n o por disciplina, pero sobre todo por  el  ejercicio  de la  filosof\u00eda  ya  adquirida  y  perfecta,  es decir, \u201cin facto esse\u201d, porque\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">entonces la operaci\u00f3n de filosofar es sumamente perfecta y connatural y libre, puesto que se hace seg\u00fan lo que se tiene.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por esto, Santo Tom\u00e1s dice con raz\u00f3n: \u201cla especulaci\u00f3n de la verdad es doble: una que consiste ciertamente en la b\u00fasqueda de la verdad; otra que consiste, sin duda, en la contemplaci\u00f3n de la verdad ya encontrada y conocida. Y esto es m\u00e1s perfecto, ya que hay un t\u00e9rmino y un fin de la b\u00fasqueda. Por lo cual, tambi\u00e9n es mayor el deleite en la consideraci\u00f3n de la verdad ya conocida que en su b\u00fasqueda\u201d .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ciertamente esto, per se loquendo, es verdad. En efecto, per accidens, puede suceder que el deleite del que investiga sea m\u00e1s vivo que el del que contempla. Pues, como prosigue el mismo S. Doctor, \u201cel deleite tiene dos elementos, a saber, la quietud en el bien y la percepci\u00f3n de esta quietud. Respecto a lo primero, puesto que es m\u00e1s perfecto contemplar la verdad conocida que buscar la que no se conoce, la contemplaci\u00f3n de las cosas conocidas, per se loquendo, es mayor deleite que la b\u00fasqueda de las cosas que no se conocen. Sin embargo, respecto a lo segundo, per accidens, sucede que la b\u00fasqueda es a veces m\u00e1s deleitable, en cuanto que procede de un deseo m\u00e1s grande. Pero, el deseo m\u00e1s grande procede de la percepci\u00f3n de la ignorancia. Por tanto, el hombre se deleita much\u00edsimo en estas cosas nuevas que descubre o aprende\u201d .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por esta raz\u00f3n, San Agust\u00edn dice a Romaniano: \u201cla filosof\u00eda es, en efecto, tal que ninguna edad se lamentar\u00e1 de ser excluida de sus senos; para estimularte a conservarla y a beberla m\u00e1s \u00e1vidamente, aunque conozco bien tu sed, he querido, sin embargo, enviarte un sorbo, que para ti ser\u00e1 muy agradable y, por as\u00ed decirlo, muy estimulante; ruego no haber esperado en vano\u201d .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente, el estudio de la filosof\u00eda es muy \u00fatil en cuanto que por ella se consigue la \u00faltima perfecci\u00f3n de esta y la felicidad natural. Lo que, ciertamente, vale sobretodo con respecto a las otras partes por debajo de la metaf\u00edsica, que disponen y preparan el esp\u00edritu del hombre para ella: pero no vale propiamente respecto de la Metaf\u00edsica misma, que tiene a la raz\u00f3n como fin, en cuanto que en su acto ha sido apartada la felicidad formal natural. Y por tanto, aunque estos tres g\u00e9neros de bienes le convienen principalmente a la filosof\u00eda, sin embargo, no convienen por igual a cada una de sus partes: pero le conviene especialmente a la Metaf\u00edsica ser un bien honesto y que deleite; pero para las otras partes, \u00fatil. En efecto, la honestidad y el deleite son propios del fin, pero la utilidad, de los medios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">___________________________________\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>SANTIAGO M, RAM\u00cdREZ, O.P.<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">PROPIEDADES DE LA FILOSOF\u00cdA CON RELACI\u00d3N A OTRAS ACTIVIDADES Y DISCIPLINAS HUMANAS\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(De Proprietatibus Relativis, sive Philosophiae Relate ad Alia Humana Studia et Disciplinas)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Introduci\u00f3n y traducci\u00f3n por\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luis Manzanares L\u00f3pez\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Luis Manzanares L\u00f3pez<\/b>  ha realizado estudios de Filosof\u00eda en el Seminario Mayor de \u201cSanto Toribio de Mogrovejo\u201d de Lima; estudios de Teolog\u00eda y Educaci\u00f3n en la Facultad de Teolog\u00eda Pontificia y Civil de Lima. Es Bachiller y Licenciado en Educaci\u00f3n por la Facultad de Teolog\u00eda Pontificia y Civil de Lima. Desde hace 29 a\u00f1os es profesor de los cursos de Lat\u00edn (I\u2013IV) en esa misma Facultad. Ha publicado, para uso interno de la Facultad de Teolog\u00eda POntificia y Civil de Lima  las Gu\u00edas de estudio y Cuadernos de ejercicios para los cuatro cursos de Lat\u00edn.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Directorio:[email&#160;protected]<br \/>\n\/*  *\/\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Presentaci\u00f3n A lo largo de los siglos &#8211; desde los primeros Padres de la iglesia de Oriente y de Occidente, pasando por Santo Tom\u00e1s de Aquino en el Medio Evo, hasta los representantes de la neoescol\u00e1stica y el neotomismo en los siglos XIX y XX &#8211; ha sido preocupaci\u00f3n de los hombres que se dedican &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/ipsa-philosophia-i\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abIPSA PHILOSOPHIA (I)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-25330","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25330","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25330"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25330\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25330"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25330"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25330"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}