{"id":25344,"date":"2016-02-05T17:10:05","date_gmt":"2016-02-05T22:10:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/san-isidoro-de-pelusio\/"},"modified":"2016-02-05T17:10:05","modified_gmt":"2016-02-05T22:10:05","slug":"san-isidoro-de-pelusio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/san-isidoro-de-pelusio\/","title":{"rendered":"SAN ISIDORO DE PELUSIO"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">Naci\u00f3 en Alejandr\u00eda en la segunda mitad del siglo IV, muri\u00f3 no m\u00e1s tarde del 449-50.  En ocasiones se le designa por error como Isidoro de Damieta.  Dej\u00f3 su familia y propiedades, se retir\u00f3 a una monta\u00f1a cerca de la ciudad de Pelusio, cuyo nombre se conect\u00f3 luego al de \u00e9l, y abraz\u00f3 la vida religiosa en el monasterio de Licnos, donde pronto fue famoso por su exactitud en la observancia de la regla y por su austeridad.  Un pasaje en su voluminosa correspondencia ofrece razones para creer que ejerc\u00eda el oficio de abad.  Facundo y Suidas se refieren a \u00e9l como sacerdote, aunque ninguno de estos escritores nos informan a qu\u00e9 iglesia pertenec\u00eda; puede ser que no tuviera puesto clerical, sino que s\u00f3lo fuera sacerdote de un monasterio.  Su correspondencia nos da una idea sobre su actividad.  Lo muestran peleando contra cl\u00e9rigos indignos cuya elevaci\u00f3n al sacerdocio y al diaconato era un serio peligro y esc\u00e1ndalo para los fieles.  \u00c9l se quejaba de que muchos laicos dejaban de recibir los Sacramentos para evitar contacto con estos hombres deshonrosos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su veneraci\u00f3n por San Juan Cris\u00f3stomo le hizo proponerle a San Cirilo de Alejandr\u00eda que le hiciera completa justicia a la memoria del gran doctor.  Se opuso a los nestorianos y durante el conflicto que surgi\u00f3 a finales del Concilio de \u00c9feso entre San Cirilo y Juan de Antioqu\u00eda, \u00e9l pens\u00f3 que San Cirilo estaba muy obstinado.  Por lo tanto le escribi\u00f3 a este \u00faltimo en t\u00e9rminos insistentes suplic\u00e1ndole, como un hijo a su padre, que pusiera fin a la divisi\u00f3n y no pusiera una ofensa privada como un pretexto para una ruptura eterna.  San Isidoro todav\u00eda estaba vivo cuando la herej\u00eda de Eutiques comenz\u00f3 a extenderse en Egipto; muchas de sus cartas lo describen como oponi\u00e9ndose a la afirmaci\u00f3n de una sola naturaleza en Jesucristo.  Parece que su vida no se prolong\u00f3 m\u00e1s all\u00e1 del 449, porque en sus cartas no se menciona el Concilio Ladr\u00f3n de \u00c9feso (agosto de 449) ni el Concilio de Calcedonia (451).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan Evagrio del Ponto, San Isidoro fue el autor de un gran n\u00famero de escritos, pero dicho historiador no nos dice nada m\u00e1s, excepto que uno de \u00e9stos iba dirigido a Cirilo, incluso dej\u00e1ndonos en la duda de si esta persona era el famoso obispo de Alejandr\u00eda o un hom\u00f3nimo.  Isidoro mismo dice incidentalmente que \u00e9l compuso un tratado \u201cAdversus Gentiles\u201d pero que se perdi\u00f3.  Otra obra \u201cDe Fato\u201d, de la cual su autor nos dice que tuvo cierto grado de \u00e9xito, tambi\u00e9n se perdi\u00f3.  Las \u00fanicas obras existentes de San Isidoro son su considerable correspondencia, que comprenden cerca de dos mil cartas.  Aun este n\u00famero parece ser peque\u00f1o comparado con la gran cantidad escrita, pues San Nic\u00e9foro habla de 10,000.  De \u00e9stas existen 2,182 divididas en cinco libros que contienen respectivamente 590, 380, 413, 230 y 569 cartas.  Estas cartas de San Isidoro pueden ser divididas en tres clases, de acuerdo al tema tratado:   las que tratan sobre el dogma y la Biblia, sobre la disciplina eclesi\u00e1stica y  mon\u00e1stica y sobre la moralidad pr\u00e1ctica para la gu\u00eda de los laicos de todas clases y condiciones.  Muchas de estas cartas, como es natural, tienen una importancia secundaria, muchas son meras notas.  En este art\u00edculo se le pondr\u00e1 \u00e9nfasis a las principales.  Entre \u00e9stas est\u00e1 la carta a Teologio contra los nestorianos, en la cual Isidoro se\u00f1ala que hay una gran diferencia entre la madre de los dioses en las f\u00e1bulas y la Madre de Jesucristo, el Hijo de Dios, pues la primera, seg\u00fan reconocido por los paganos mismos, conceb\u00edan y par\u00edan los frutos del libertinaje, mientras que Mar\u00eda concibi\u00f3 sin haber tenido relaci\u00f3n sexual con ning\u00fan hombre, como es reconocido por todas las naciones del mundo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su carta a Hierax defiende la legitimidad de la veneraci\u00f3n de las reliquias; la carta a Tuba muestra que era considerado impropio para un soldado cargar una espada en la ciudad en tiempos de paz y aparecer en p\u00fablico con armas y uniforme militar.  Sus cartas a personas en la vida religiosa traen muchas pistas importantes que nos permiten tener una idea bastante exacta de las normas intelectuales que exist\u00edan en los centros mon\u00e1sticos egipcios.  Isidoro le reprocha al monje Taleleo el estar interesado en leer a historiadores y poetas paganos cuyos escritos estaban llenos de f\u00e1bulas, mentiras y obscenidades capaces de abrir heridas ya sanadas y de llamar al esp\u00edritu de la impureza a la casa de donde hab\u00eda sido echado.  Su consejo respecto a los que abrazaban el estado mon\u00e1stico era que al principio no se les hiciera sentir todo el rigor de la austeridad de la regla para que no les tomaran repulsi\u00f3n, y que no se les deb\u00eda dejar ociosos y exentos de las tareas ordinarias para que no fueran a adquirir el h\u00e1bito de la pereza, sino que se les deb\u00eda guiar paso a paso a la perfecci\u00f3n.  Las grandes abstinencias no sirven un gran prop\u00f3sito si no van acompa\u00f1adas de la mortificaci\u00f3n de los sentidos.  En un gran n\u00famero de las cartas de San Isidoro respecto al estado mon\u00e1stico se debe notar que \u00e9l afirma que consiste principalmente en el retiro y la obediencia; que el retiro incluye olvidar todas las cosas que se han dejado atr\u00e1s y la renuncia a viejos h\u00e1bitos, mientras que la obediencia se obtiene mediante la mortificaci\u00f3n de la carne.  El h\u00e1bito de un monje debe ser de cuero, y su comida debe consistir de hierbas, a menos que la debilidad corporal requiera algo m\u00e1s, en cuyo caso debe ser guiado por el juicio de su superior, pues \u00e9l no se debe gobernar a s\u00ed mismo, sino de acuerdo a la voluntad de los que han crecido en la pr\u00e1ctica de la vida religiosa.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque muchas son muy breves, la mayor\u00eda de las cartas de Isidoro contienen mucha instrucci\u00f3n, la cual a menudo se expone con elegancia, ocasionalmente con un cierto arte literario.  Su estilo es natural, sin afectaci\u00f3n, aunque no carece de refinamiento.  La correspondencia se caracteriza por una imperturbable ecuanimidad de temperamento; ya sea que est\u00e9 explicando o rega\u00f1ando, disputando o elogiando, siempre hay la misma moderaci\u00f3n, los mismos sentimientos de sinceridad, el mismo gusto sobrio.  En la explicaci\u00f3n de las Escrituras el santo no disimila su preferencia por el sentido moral y espiritual, el cual juzga m\u00e1s \u00fatil para aquellos que lo consultan.  Por doquier se le ve\u00eda practicando lo que ense\u00f1aba a otros, es decir que su vida correspond\u00eda con sus palabras (coherencia), que uno debe practicar lo que ense\u00f1a, y que no es suficiente indicar lo que se debe hacer, si uno no traduce sus palabras en acci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibliograf\u00eda<\/b>:  BOBER, De rate hermeneutic\u00e1 s, Isidori Pelusiot\u00e6 (Cracow, 1878); Bouvy De s. Isidoro pelusiot libri tres (N\u00eemes, 1885); HEUMANN, Disserlatio de Isidoro Pelusiot\u00e2 ejusque epistolis quas maximam partem fictitias esse demonstrator (G\u00f6ttingen, 1737); LUNDSTR\u00d6M, De Isidori Pelust\u00e6 epistolis recensendis pr\u00e6lusiones in Eranos, II (1897), 68-80; NIEMEYFR, De Isidori Pelusiot\u00e6 vit\u00e2, scriptis et doctrin\u00e2, commentatio historico-theologica (Halle, 1825); GL\u00dcCK, Isidori Pelusiot\u00e6 Summa doctrin\u00e6 moralis (W\u00fcrzburg, 1848).  Sus cartas han sido editadas por DE BILLY en 3 vols. (Paris, 1585), por RITTERSHAUSEN (Heidelberg, 1609), por SCHOTT (Antwerp, 1623), y en P.G., LXXVIII.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente<\/b>:  Leclercq, H. (1910). St. Isidore of Pelusium. In The Catholic Encyclopedia. New York: Robert Appleton Company.  Retrieved from New Advent: http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/08185c.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Luz Mar\u00eda Hern\u00e1ndez Medina.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Naci\u00f3 en Alejandr\u00eda en la segunda mitad del siglo IV, muri\u00f3 no m\u00e1s tarde del 449-50. En ocasiones se le designa por error como Isidoro de Damieta. 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