{"id":25374,"date":"2016-02-05T17:11:12","date_gmt":"2016-02-05T22:11:12","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/japon-gloriosa-historia-eclesial\/"},"modified":"2016-02-05T17:11:12","modified_gmt":"2016-02-05T22:11:12","slug":"japon-gloriosa-historia-eclesial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/japon-gloriosa-historia-eclesial\/","title":{"rendered":"JAPON: GLORIOSA HISTORIA ECLESIAL"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">Hablar de la historia eclesial del Jap\u00f3n no es frecuente en estas latitudes. Menos a\u00fan llamarla gloriosa. Culminan en estos d\u00edas las celebraciones del 450 aniversario de su evangelizaci\u00f3n oficial. Por eso parece conveniente hacer referencia a ese aniversario de lo que se ha llamado el \u00abSiglo Cristiano\u00bb del Jap\u00f3n. O quiz\u00e1 mejor ser\u00eda llamarlo el Tiempo Heroico de su evangelizaci\u00f3n. Y es que en esa misma \u00e9poca se inician los siglos de persecuci\u00f3n contra los cristianos. Considerando el ejemplo de heroica fidelidad en la fe, para gloria de Dios, \u00bfresulta acaso incorrecto llamarla gloriosa historia?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El anuncio de la fe se habr\u00eda iniciado en Jap\u00f3n con la llegada del jesuita San Francisco Javier. Al menos la evangelizaci\u00f3n \u00aboficial\u00bb de esas tierras. El misionero llega en un junco chino a Kagoshima, el 15 de agosto de 1549. A finales de setiembre en Ijuin recibe permiso oficial de las autoridades para evangelizar.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan parece, un mundo budista y sinto\u00edsta recibe a Francisco Javier. Sin embargo, diversos historiadores hablan de la existencia de comunidades cristianas en Jap\u00f3n que ser\u00edan m\u00e1s antiguas. Ciertamente no se refieren a los posibles grupos nacidos desde la llegada de los portugueses a Tanegashima, en la occidental isla de Kyushu, en 1543. Hay teor\u00edas que hacen retroceder el tiempo de la llegada de los cristianos a tierras japonesas al siglo II. Otros fijan migraciones de pueblos continentales de creencias cristianas hacia la Isla por el siglo VIII. \u00c9stos habr\u00edan sido identificados como poblaciones Keikyo. Y a\u00fan otros se\u00f1alan el siglo XIII, aqu\u00e9l de las invasiones mong\u00f3licas, en que algunos de ellos llevar\u00edan la cruz como distintivo de su fe. Este trasfondo cultural y religioso ser\u00eda aducido por ciertos especialistas para explicar el r\u00e1pido \u00e9xito de la predicaci\u00f3n cristiana en el siglo XVI.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Multiplicaci\u00f3n\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando San Francisco Javier parte de Jap\u00f3n para la India, en 1551, se sabe que ya deja atr\u00e1s algunos centenares de bautizados. Hab\u00eda estado en la zona sur. Sin embargo, tambi\u00e9n hacia el norte, en la capital Kyoto, y en las llamadas provincias centrales, donde predicar\u00e1 el padre G. Vilela, desde 1556 la difusi\u00f3n del cristianismo es notable. Para 1560, Vilela recibe permiso del Shogun Ashikaga Yoshiteru para predicar la Buena Nueva.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hacia 1563 ya hay bonzos budistas que se han convertido a la fe. Junto a pobladores sencillos, se sabe de guerreros samurais que se bautizan, e incluso varios se\u00f1ores feudales, llamados daimios, se cuentan entre los cristianos. Lamentablemente el ritmo de la evangelizaci\u00f3n est\u00e1 sujeto a las luchas feudales japonesas. As\u00ed, unos se\u00f1ores feudales dan libertad para la predicaci\u00f3n cristiana e incluso algunos asumen y apoyan el cristianismo, mientras otros se oponen a \u00e9l. Con todo, millares de japoneses abrazan la fe.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En las riberas del lago Biwa, en Azuchi, se alzar\u00e1 un colegio para nobles que abre sus puertas en 1580. Cuatro a\u00f1os antes una gran iglesia es dedicada en la ciudad de Kyoto y puesta bajo la advocaci\u00f3n de la Asunci\u00f3n. La evangelizaci\u00f3n del Jap\u00f3n tiene un marcado acento mariano. Ya en tiempos de Francisco Javier la imagen de la Virgen Mar\u00eda con el Ni\u00f1o Jes\u00fas causaba una intensa impresi\u00f3n. En todo el per\u00edodo de la predicaci\u00f3n inicial del cristianismo los frutos son abundantes. Se dice que fueron unos cuatrocientos mil japoneses convertidos a la fe, sobre una poblaci\u00f3n total de alrededor de diez millones. Otros llegan a sostener un n\u00famero bastante mayor de conversos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Persecuci\u00f3n\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pronto, hacia 1587 se inicia la persecuci\u00f3n de los cristianos. Mediante un golpe Toyotomi Hideyoshi se hizo Shogun, controlando el poder militar. Promulga un edicto expulsando a todos los misioneros y ordenando la destrucci\u00f3n de las iglesias, quiz\u00e1 inquieto porque algunos de sus m\u00e1s altos oficiales se hab\u00edan convertido al catolicismo. Sin embargo, la Iglesia en Jap\u00f3n sigue creciendo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una pausa en la persecuci\u00f3n se produce cuando en 1591 retorna de Roma a Jap\u00f3n una embajada nipona que fuera enviada nueve a\u00f1os antes. El padre Alejandro Valignano acompa\u00f1\u00f3 a estos emisarios en una decisiva entrevista con Hideyoshi. En 1596 llega a esas tierras el primer Obispo, Mons. Mart\u00ednez. Al a\u00f1o siguiente se inicia lo que ser\u00e1 un largo proceso de martirio, de padecimientos y muerte. La persecuci\u00f3n arrecia desde Edo (Tokyo). Seis franciscanos, tres jesuitas y 17 laicos, fueron crucificados en Nagasaki. Entre ellos un ni\u00f1o de Kyoto, que al ser reiteradamente invitado por sus verdugos a renegar de su fe, respondi\u00f3 renov\u00e1ndola y seg\u00fan se dice preguntando: \u00ab\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 mi cruz?\u00bb Y en ella muri\u00f3 m\u00e1rtir.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los rezagos de la divisi\u00f3n feudal permiten a\u00fan que la Iglesia siga en desarrollo en medio de un creciente asedio brutal. La muerte de Hideyoshi en 1598 ofrece un nuevo respiro a los cristianos. Para 1602 hay misioneros jesuitas, franciscanos, agustinos y dominicos predicando la fe. Se fundan conventos en Miyaco, Fishima, Osaka, Edo. Ese oto\u00f1o de doce a\u00f1os, terminar\u00e1, entre otras causas, por las conspiraciones de comerciantes protestantes ingleses y holandeses contra los cat\u00f3licos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde 1603 se hace del poder la absolutista dinast\u00eda Tokugawa. La sanguinaria campa\u00f1a anticat\u00f3lica decretada por el gobernante japon\u00e9s Ieyasu y sus sucesores lleva pr\u00e1cticamente al exterminio de esa porci\u00f3n de la Iglesia en tierra japonesa. El siglo de oro del Jap\u00f3n cristiano va desde el arribo del santo misionero Francisco Javier hasta el edicto de persecuci\u00f3n de 1613, a pesar de los hostigamientos espor\u00e1dicos y seg\u00fan territorios. De esa fecha hasta 1660 se puede considerar el glorioso tiempo del martirio, por la intensidad de las persecuciones.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El hero\u00edsmo de millares de confesores de la fe no aminor\u00f3 la persecuci\u00f3n. Los sacerdotes que llegaban y los cristianos clandestinos al ser descubiertos ca\u00edan v\u00edctimas del sistema persecutorio. Las m\u00e1s sofisticadas torturas y vejaciones fueron empleadas contra los japoneses convertidos al cristianismo y contra los misioneros. P\u00e1ginas de oscuro horror y s\u00e1dico refinamiento en las torturas se escribieron por decenas de a\u00f1os buscando la abjuraci\u00f3n o exterminio de los cristianos. Los nombres de los shogunes nipones Ieyasu, Hidetada y Iemitzu se unen a hombres como Hitler y Stalin en la lista de los genocidas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las persecuciones y martirio de los cristianos se extienden hasta el siglo XIX. En 1856 se desata la tercera persecuci\u00f3n Urakami contra cristianos clandestinos. Reci\u00e9n en 1858 el gobierno japon\u00e9s de entonces reconoce la libertad religiosa, pero para los extranjeros residentes. En 1862 los primeros 26 m\u00e1rtires de Nagasaki son canonizados por el Papa P\u00edo IX. Los dos siglos y medio de dominio de la anticat\u00f3lica dinast\u00eda de los shogunes Tokugawa llega a su fin en 1868. En febrero de 1873 los siglos de persecuci\u00f3n terminan, aunque de manera t\u00e1cita. S\u00f3lo en 1889 la libertad religiosa es oficialmente reconocida. Al a\u00f1o siguiente se re\u00fane el Primer S\u00ednodo de la Iglesia en Jap\u00f3n. En aquel tiempo exist\u00edan a\u00fan algunos millares de cat\u00f3licos descendientes de lapsarios que sucumbieron al miedo de las torturas aunque ocultamente conservaron sus creencias, o de quienes a trav\u00e9s de ingeniosas formas lograron burlar las persecuciones.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Perseverancia\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los largos siglos de persecuci\u00f3n dejan rastros catastr\u00f3ficos en el desarrollo de la Iglesia en Jap\u00f3n. En muchos momentos parece que se lleg\u00f3 casi al exterminio de los cristianos, pero algunos grupos perseveraron. El reconocimiento de la libertad pr\u00e1cticamente a finales del siglo XIX no implica la inmediata p\u00e9rdida de la costumbre de considerar a los cristianos como for\u00e1neos. La desconfianza se extiende bien avanzado el siglo XX, y se manifiesta en diversos tipos de hostigamiento social y cultural. El an\u00e1lisis sereno del florecimiento del siglo XVI y principios del XVII muestra lo acertado de la creencia de San Francisco Javier de que el japon\u00e9s era una persona abierta a la fe. \u00abEsta isla de Jap\u00f3n est\u00e1 bien dispuesta para incremento de la fe en ella\u00bb, escrib\u00eda. Los millares de confesores que adornan a la Iglesia en Jap\u00f3n son una confirmaci\u00f3n de ello. La Iglesia que actualmente peregrina en el Jap\u00f3n est\u00e1 edificada sobre la sangre de los m\u00e1rtires, cuya fidelidad los pone como testigos de la fe que la tortura y la muerte no han podido silenciar.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy la cifra de fieles rodea el medio mill\u00f3n. Desde una perspectiva porcentual, la Iglesia en Jap\u00f3n es impresionantemente menor a la poblaci\u00f3n que alcanz\u00f3 en el siglo XVI y XVII. S\u00f3lo se pueden hacer hip\u00f3tesis sobre lo que hubiera ocurrido si las persecuciones no hubiesen truncado el proceso de conversiones. A los ojos de la fe la gloria de los m\u00e1rtires se encuentra junto a la tragedia que constituyen las persecuciones en Jap\u00f3n. Las dificultades en el proceso evangelizador de hoy encuentran una sugerente explicaci\u00f3n en la huella psicol\u00f3gica y en la secuela cultural de dichas persecuciones y de la pol\u00edtica que las sustent\u00f3.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hablar de la historia eclesial del Jap\u00f3n no es frecuente en estas latitudes. Menos a\u00fan llamarla gloriosa. Culminan en estos d\u00edas las celebraciones del 450 aniversario de su evangelizaci\u00f3n oficial. Por eso parece conveniente hacer referencia a ese aniversario de lo que se ha llamado el \u00abSiglo Cristiano\u00bb del Jap\u00f3n. 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