{"id":25376,"date":"2016-02-05T17:11:16","date_gmt":"2016-02-05T22:11:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/martires-japoneses\/"},"modified":"2016-02-05T17:11:16","modified_gmt":"2016-02-05T22:11:16","slug":"martires-japoneses","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/martires-japoneses\/","title":{"rendered":"MARTIRES JAPONESES"},"content":{"rendered":"<p>\n  San Felipe de Jes\u00fas, primer santo mexicanoNo hay en toda la historia de la Iglesia una sola persona que pueda ofrecer, a la admiraci\u00f3n de los anales cristianos del mundo, tan glorioso y tan gran martirologio como el de los japoneses. En enero de 1552, San Francisco Javier hab\u00eda remarcado el esp\u00edritu proselitista de los primeros ne\u00f3fitos. \u00abYo los he visto\u00bb, escribi\u00f3,\u00bb regocij\u00e1ndose con nuestros \u00e9xitos, manifestando un celo ardiente por extender la fe y ganar para el bautismo a los paganos que les conquistaron\u00bb.   \u00c9l previ\u00f3 los obst\u00e1culos que bloquear\u00edan el progreso de la fe en ciertas provincias: el absolutismo de este o aquel daimyo (n.d.t. se\u00f1or feudadl), una clase en ese momento muy independiente del Mikado (n.d.t. m\u00e1xima autoridad en Jap\u00f3n) y en revuelta contra su autoridad suprema. De hecho, en la provincia de Hirado d\u00f3nde convirti\u00f3 a cien y donde, seis a\u00f1os despu\u00e9s, se bautizaron 600 paganos en tres d\u00edas, una mujer cristiana (la proto-m\u00e1rtir) fue decapitada por orar ante una cruz.<br \/>\nEn 1561 los diamyo obligaron a los cristianos a abjurar de su fe, \u201cpero ellos prefirieron abandonar todas sus posesiones y vivir en Bungo, pobres con Cristo, en lugar de ricos sin \u00c9l\u201d, escribi\u00f3 un misionero, el 11 de octubre de 1562.     Cuando, bajo el Shogunato de Yoshiaki, Ota Nobunaga, apoyado por Wada Koresama, un cristiano, domin\u00f3 la mayor parte de las provincias y restaur\u00f3 la unidad mon\u00e1rquica, ocurri\u00f3 lo que S. Francisco Javier esperaba.  En Miyako (la moderno Kyoto) la fe era reconocida y se hab\u00eda construido una iglesia el 15 de agosto de 1576. La fe continu\u00f3 extendi\u00e9ndose sin notable oposici\u00f3n, mientras los daimyos aceptaron la primac\u00eda del Mikado (Ogimachi, 1558-1586 y Ota Nobunaga). La tolerancia, o favor, de la autoridad central provocaron la extensi\u00f3n de la religi\u00f3n cristiana por todas partes, y s\u00f3lo son conocidos unos casos aislados de martirio (Le Catholicisme au Japon, I, 173).<br \/>\n  Cr\u00e1neo de San Francisco BlancoNo fue hasta 1587, cuando hab\u00eda 200 mil cristianos en Jap\u00f3n, cuando un decreto de persecuci\u00f3n, o m\u00e1s bien de prescripci\u00f3n, fue emitido para sorpresa de todos, por instigaci\u00f3n de un bonzo intolerante, Nichijoshonin, celoso por la religi\u00f3n de su raza. Se destruyeron veintis\u00e9is colegios y 140 iglesias; los misioneros fueron condenados al destierro, pero fueron bastante diestros para esconderse o dispersarse. Ellos nunca dudaron de la constancia de sus conversos; les ayudaban en secreto y en diez a\u00f1os hab\u00eda 100 mil conversos m\u00e1s en Jap\u00f3n. Sabemos de dos martirios, uno en Takata, el otro en Notsuhara; pero muchos cristianos fueron despose\u00eddos de sus bienes y reducidos a la pobreza. La primera persecuci\u00f3n sangrienta data de 1597.   San Pablo MikiSe atribuye a dos causas: (1) Cuatro a\u00f1os antes algunos religiosos castellanos hab\u00edan venido de las Filipinas y, a pesar de las decisiones de la Santa Sede, se hab\u00edan unido a los 130 jesuitas que, a causa de la delicada situaci\u00f3n creada por el decreto, estaban actuando con gran cautela. A pesar de todos los caritativos consejos que se les dieron, estos hombres se pusieron a trabajar de una manera muy indiscreta y violaron las condiciones del decreto, incluso en la propia capital; (2) un bajel castellano arrojado por una tormenta a la costa de Jap\u00f3n fue confiscado bajo las leyes en vigor. Se encontr\u00f3 algo de artiller\u00eda a bordo y los susceptibles japoneses se entusiasmaron extraordinariamente con los relatos falsos del piloto, de los que sali\u00f3 la idea de que los castellanos estaban pensando en anexionarse el pa\u00eds. Se elabor\u00f3 una lista de todos los cristianos en Miyado y Osaka y, el 5 de febrero de 1597, 26 cristianos, entre los que hab\u00eda 6 misioneros franciscanos, fueron crucificados en Nagasaki. Entre los 20 cristianos nativos hab\u00eda un ni\u00f1o de 13 a\u00f1os y otro de 12. \u201cEl asombroso fruto del generoso sacrificio de nuestros 26 m\u00e1rtires\u201d (escribi\u00f3 un misionero jesuita) \u201ces que los cristianos, los reci\u00e9n convertido y los de fe madura, ha sido confirmados en la fe y en la esperanza de la salvaci\u00f3n eterna; ellos han resuelto firmemente entregar sus vidas por el nombre de Cristo. Los mismos paganos que ayudaban al martirio fueron golpeados al ver la alegr\u00eda de los benditos cuando eran crucificados y el valor con que afrontaron la muerte.\u201d   <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Diez a\u00f1os antes de esto otro misionero hab\u00eda previsto y hab\u00eda predicho que \u201cdel valor de los japoneses, ayudados por la gracia de Dios, se espera que la persecuci\u00f3n inaugure una raza para el martirio.\u201d Es cierto que las costumbres nacionales y religiosas de la gente les predispon\u00edan a entregar sus vidas con un singular fatalismo; cierto que algunas de sus costumbres arraigadas, el suicidio religioso, el hara-kiri, hab\u00edan desarrollado un desprecio por la muerte; pero la gracia no destruye la naturaleza, la exalta, y su caridad ferviente y su amor por Cristo llev\u00f3 a los ne\u00f3fitos japoneses a mortificaciones que los misioneros ten\u00edan que refrenar. Cuando este amor por Cristo hab\u00eda crecido fuerte en medio del sufrimiento libremente escogido, se convirti\u00f3 en f\u00e1cil para los creyentes dar al Salvador la prueba m\u00e1s gran de amor, entregando sus vidas en una muerte cruel por causa de Su nombre. \u201cLas cincuenta cruces, ordenadas en la monta\u00f1a sagrada de Nagasaki, multiplicadas por diez o por cien, no habr\u00eda bastado (escribi\u00f3 un misionero) para todo los creyentes que anhelaban el martirio.\u201d Se formaron asociaciones (Kumi) bajo el patrocinio de la Virgen Bendita, con objeto de preparar a sus miembros con la oraci\u00f3n y mortificaciones, hasta la sangre, a estar listos para entregar sus vidas por la fe. Tras la persecuci\u00f3n de 1597, hubo casos aislados de martirios hasta 1614, en total unos 70. Los reinados de Ieyasu, que es m\u00e1s conocido en los anales cristianos por el nombre de Daifu Sama, y de sus sucesores Hidetada e Iemitziu, fueron los m\u00e1s desastrosos. No nos vamos a ocupar ahora de las causas de esa persecuci\u00f3n que dur\u00f3 medio siglo con algunos breves intervalos de paz. Seg\u00fan el Sr. Ernest Satow (citado por Thurston en \u201cThe Month\u201d, marzo de 1905, \u201cJap\u00f3n y Cristiandad\u201d): \u201cCon el gran tacto con que se comportaban los misioneros jesuitas, no parece improbable que pudieran haber continuado haciendo conversiones a\u00f1o tras a\u00f1o hasta la atraer a gran parte de la naci\u00f3n a la religi\u00f3n cat\u00f3lica, si no hubiera sido por la rivalidad de los misioneros de otras \u00f3rdenes.\u201d \u00c9stos fueron los religiosos castellanos; y, por tanto, el miedo de ver a Espa\u00f1a extender sus conquistas desde las Filipinas a Jap\u00f3n. Adem\u00e1s el celo de ciertos religiosos franciscanos y dominicos estuvo falto de prudencia y llev\u00f3 a la persecuci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A\u00f1o tras a\u00f1o, desde 1614, el n\u00famero de martirios fueron 55, 15, 25, 62, 88, 15, 20. El a\u00f1o 1622 fue particularmente fruct\u00edfero en h\u00e9roes cristianos. El martirologio japon\u00e9s cuenta 128 con nombre, nombre de Bautismo y lugar de ejecuci\u00f3n. Antes de esto, las cuatro \u00f3rdenes religiosas, dominicos, franciscanos, agustinos y jesuitas, hab\u00edan tenido sus m\u00e1rtires, pero el 10 de septiembre de 1622, 9 jesuitas, 6 dominicos, 4 franciscanos y 6 cristianos laicos, fueron llevados a la muerte en el poste, despu\u00e9s de ser testigos de la decapitaci\u00f3n de aproximadamente 30 creyentes. Desde diciembre hasta finales de septiembre de 1624, hubo 285 m\u00e1rtires. El capit\u00e1n ingl\u00e9s, Richard Cocks (Anuario de Papeles de Estado: Colonias de las Indias Orientales, 1617-1621, p\u00e1g., 357) \u201cvio 55 martirizados a la vez en Miako. . . y entre ellos ni\u00f1os peque\u00f1os de 5 o 6 a\u00f1os quemados en brazos de su madre, mientras gritaban: \u00a1Jes\u00fas, recibe nuestras almas! Muchos m\u00e1s est\u00e1n en prisi\u00f3n custodiados, esperando la hora de su muerte, por unos pocos paganos.\u201d No podemos entrar en los detalles de estas horribles matanzas, las expertas torturas de Monte Unaen, la crueldad refinada del foso. Despu\u00e9s de 1627 las muertes fueron cada vez m\u00e1s terribles para los cristianos; en 1627 murieron 123, durante los a\u00f1os siguientes, 65, 79, y 198. La persecuci\u00f3n sigui\u00f3 incesantemente all\u00e1 donde hubiera misioneros, y los \u00faltimos de los que tenemos conocimientos fueron 5 jesuitas y 3 seglares que sufrieron la tortura del foso del 25 al 31 de marzo de 1643. La lista de m\u00e1rtires que conocemos (nombre, nombre de Bautismo y lugar de ejecuci\u00f3n) tiene 1648 nombres. Si agregamos a este grupo los que sabemos por los misioneros, o despu\u00e9s por los viajeros holandeses entre 1649 y 1660, el total se eleva a 3.125, y esto no incluye a los cristianos que fueron desterrados, cuya propiedades fueron confiscadas, o que murieron en la pobreza. Un juez japon\u00e9s, Arai Hakuseki, atestigu\u00f3 aproximadamente en 1710, que al final del reinado de Iemitzu (1650) \u201cfue ordenado que los conversos deb\u00edan inclinarse ante su bast\u00f3n de mando.\u201d En ese momento perecieron un inmenso n\u00famero, de 200 mil a 300 mil. Sin contar a los miembros de Terceras \u00d3rdenes y Congregaciones, los jesuitas tuvieron, seg\u00fan el martirologio (Delplace, II, 181-195; 263-275), 55 m\u00e1rtires, los franciscanos 36, los dominicos 38, los agustino 20. P\u00edo IX y Le\u00f3n XIII declararon dignos de culto p\u00fablico a 36 m\u00e1rtires jesuitas, 25 franciscanos, 21 dominicos, 5 agustinos y 107 v\u00edctimas laicas. Despu\u00e9s de 1632 es imposible obtener datos fiables o la informaci\u00f3n que llevar\u00edan a la beatificaci\u00f3n can\u00f3nica. Cuando en 1854, el comandante Perry forz\u00f3 la entrada en Jap\u00f3n, supo que la fe cristiana, despu\u00e9s de dos siglos de intolerancia, no estaba muerta. En 1865, sacerdotes de las Misiones extranjeras encontraron 20.000 cristianos practicantes de su religi\u00f3n en secreto en Kiushu. La libertad religiosa no fue concedida por la ley japonesa hasta 1873. Hasta este momento en 20 provincias, 3404 hab\u00edan sufrido por la fe el destierro o la prisi\u00f3n; 660 de \u00e9stos hab\u00edan muerto y 1981 regresaron a sus casas. En 1858, 112 cristianos entre los que hab\u00eda dos catequistas, fueron torturados hasta la muerte. Un misionero calcul\u00f3 que en total murieron por la fe unos 1.200.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abHistoire de la religion chretienne au Japon\u00bb (Paris, 1869); VALENTYN, \u00abBeschryving\u00bb (Dordrecht, 1716; MONTANUS, \u00abGezantschappen, Japan\u00bb (Amsterdam, 1669); DELPLACE, \u00abLe Catholicisme au Japon\u00bb, I, 1540-1593; II, 1593-1640 (Bruselas, 1910); \u00abKatholische Missionen\u00bb (Friburgo, 1894). Ver tambi\u00e9n los trabajos citados en el texto.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">LOUIS DELPLACE<br \/>\nTrascrito por John Looby<br \/>\nDedicado Murata Minoru Augustinus\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Quique Sancho<br \/>\nDedicado a la familia de Santi y Tere; a todas las familias misioneras en Jap\u00f3n y a los seminaristas de Takamatsu.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Enlaces vinculados con M\u00e1rtires del Jap\u00f3n<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Selecci\u00f3n Jos\u00e9 G\u00e1lvez Kr\u00fcger\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[1] Cristiandad del Jap\u00f3n y dilatada persecucion que pas\u00f3&#8230;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n[2] M\u00e1rtir\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n[3] M\u00e1rtires de Compi\u00e8gne.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n[4] M\u00e1rtires coreanos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n[5] M\u00e1rtires en China.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n[6] M\u00e1rtires espa\u00f1oles.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n[7] M\u00e1rtires peruanos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n[8] M\u00e1rtires vietnamitas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n[9] Actas de los M\u00e1rtires.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n[10] Martirologio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n[11] Martirologio de Usuardo.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>San Felipe de Jes\u00fas, primer santo mexicanoNo hay en toda la historia de la Iglesia una sola persona que pueda ofrecer, a la admiraci\u00f3n de los anales cristianos del mundo, tan glorioso y tan gran martirologio como el de los japoneses. 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