{"id":25406,"date":"2016-02-05T17:12:18","date_gmt":"2016-02-05T22:12:18","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/santisimo-nombre-de-jesus\/"},"modified":"2016-02-05T17:12:18","modified_gmt":"2016-02-05T22:12:18","slug":"santisimo-nombre-de-jesus","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/santisimo-nombre-de-jesus\/","title":{"rendered":"SANTISIMO NOMBRE DE JESUS"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\"> Honramos el  Nombre de  Jes\u00fas no porque  creamos que exista un poder intr\u00ednseco escondido en las letras que lo componen, sino porque el nombre de Jes\u00fas nos recuerda todas las bendiciones que recibimos a trav\u00e9s de Nuestro Santo Redentor. Para agradecer estas  bendiciones reverenciamos el Santo Nombre, as\u00ed como honramos la  Pasi\u00f3n de Cristo honrando su Cruz (Colvenerius, \u00abDe festo SS. Nominis\u00bb, IX). Descubrimos nuestras cabezas y doblamos nuestras rodillas ante el Sant\u00edsimo Nombre de Jes\u00fas; est\u00e1 a la cabeza de todas nuestras empresas, como indicaba el emperador Justiniano I en su libro de leyes: \u00abEn el Nombre de Nuestro Se\u00f1or Jes\u00fas empezamos todas nuestras deliberaciones\u00bb. El Nombre de Jes\u00fas, invocado con confianza:\n<\/p>\n<ul>\n<li> Brinda ayuda en las necesidades corporales, seg\u00fan la promesa de Cristo: \u00abEn mi nombre agarrar\u00e1n serpientes en sus manos y aunque beban veneno no les har\u00e1 da\u00f1o; impondr\u00e1n las manos sobre los enfermos y se pondr\u00e1n bien\u00bb (Mc. 16,17-18). En el Nombre de Jes\u00fas los Ap\u00f3stoles dieron fuerza a los lisiados (Hch. 3,6; 9,34) y vida a los muertos (Hch. 9,40).<\/li>\n<li> Da consuelo en las pruebas espirituales. El Nombre de Jes\u00fas le recuerda al pecador el padre del hijo pr\u00f3digo y del buen samaritano; le recuerda al justo el sufrimiento y la muerte del inocente Cordero de Dios. <\/li>\n<li> Nos protege de Satan\u00e1s y sus artima\u00f1as, ya que el diablo le teme al Nombre de Jes\u00fas, quien lo ha vencido en la Cruz. <\/li>\n<li> En el nombre de Jes\u00fas obtenemos toda bendici\u00f3n y gracia en el tiempo y la eternidad, pues Cristo dijo: \u00ablo que pid\u00e1is al Padre os lo dar\u00e1 en mi nombre.\u00bb (Jn. 16,23). Por lo tanto, la Iglesia concluye todas sus oraciones con las palabras: \u00abPor Jesucristo Nuestro Se\u00f1or\u00bb, etc. <\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed se cumple la palabra de San Pablo: \u00abPara que al nombre de Jes\u00fas toda rodilla se doble en los cielos, en la tierra y en los abismos.\u00bb (Flp. 2,10).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un amante especial del Sant\u00edsimo Nombre fue  San Bernardo, quien habla de \u00e9l en los t\u00e9rminos m\u00e1s brillantes en muchos de sus  sermones. Pero los promotores m\u00e1s destacados de esta devoci\u00f3n fueron San Bernardino de Siena y San Juan Capistrano. Llevaron consigo a sus misiones en las turbulentas ciudades de Italia una copia del monograma del Sant\u00edsimo Nombre, rodeado de rayos, pintado en una tabla de madera, con el cual bendec\u00edan a los enfermos y obraban grandes milagros.  Al finalizar sus sermones mostraban el emblema a los fieles y les ped\u00edan que se postraran a adorar al Redentor de la  humanidad. Les recomendaban a sus oyentes que tuviesen el monograma de Jes\u00fas ubicado sobre las puertas de sus ciudades y sobre las puertas de sus viviendas (cf. Seeberger, \u00abKey to the Spiritual Treasures\u00bb, 1897, 102). Debido a que la manera en que San Bernardino predicaba esta devoci\u00f3n era nueva, fue acusado por sus enemigos y llevado al tribunal del Papa Mart\u00edn V.  Pero San Juan Capistrano defendi\u00f3 a su maestro tan exitosamente que el Papa no s\u00f3lo permiti\u00f3 el culto al Santo Nombre, sino que asisti\u00f3 a una procesi\u00f3n en la que se llevaba el Santo Monograma. La tabla usada por San Bernardino es venerada en Santa Mar\u00eda en Ara Coeli en Roma.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El emblema o monograma que representa el Santo Nombre de Jes\u00fas consiste de tres letras: IHS. En la mal llamada Edad Media el Nombre de Jes\u00fas se escrib\u00eda: IHESUS; el monograma contiene la primera y la \u00faltima letra del Santo Nombre. Se encuentra por primera vez en una moneda de oro del siglo VIII:  DN IHS CHS REX REGNANTIUM (El Se\u00f1or Jesucristo, Rey de Reyes). Algunos dicen  equivocadamente sostienen que las tres letras son las iniciales de \u00abJes\u00fas Hominum Salvator\u00bb (Jes\u00fas Salvador de los Hombres).  Los  jesuitas hicieron de este monograma el emblema de su Sociedad, a\u00f1adi\u00e9ndole una cruz sobre la H y tres clavos bajo ella. En consecuencia se invent\u00f3 una nueva explicaci\u00f3n del emblema, que pretend\u00eda explicar que los clavos eran originalmente una \u00abV\u00bb, y que el monograma significaba \u00abIn Hoc Signo Vinces\u00bb (En Esta Se\u00f1al Vencer\u00e1s), palabras que, de acuerdo a un relato legendario, vio Constantino en los cielos bajo el signo de la Cruz antes de la batalla en el puente Milvian (312).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se dice que Urbano IV y Juan XXII concedieron una indulgencia de treinta d\u00edas a aquellos que a\u00f1adieran el nombre de Jes\u00fas al Avemar\u00eda o se hiciesen una genuflexi\u00f3n, o al menos inclinasen sus cabezas al escuchar el Nombre de Jes\u00fas (Alano, \u00abPsal. Christi et Mariae\u00bb, I, 13, y IV, 25, 33; Michael ab Insulis, \u00abQuodlibet\u00bb, V; Colvenerio, \u00abDe festo SS. Nominis\u00bb, X). Esta afirmaci\u00f3n puede ser cierta; pero fue gracias a los esfuerzos de San Bernardino que se difundi\u00f3 en Italia la costumbre de a\u00f1adir el Nombre de Jes\u00fas al Ave Mar\u00eda, y de ah\u00ed a la Iglesia Universal. Pero hasta el siglo XVI era desconocida en B\u00e9lgica (Colven., op. cit., X), mientras que en Baviera y Austria los fieles a\u00fan a\u00f1aden al Avemar\u00eda las palabras: \u00abJes\u00fas Christus\u00bb (ventris tui, Jes\u00fas Christus).  El Papa Sixto V (2 de julio de 1587) concedi\u00f3 una indulgencia de cincuenta d\u00edas a la jaculatoria:  \u00ab\u00a1Alabado sea Jesucristo!\u201d, con la respuesta \u00abAhora y por siempre\u00bb, o \u00abAm\u00e9n\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el sur de Alemania los campesinos se saludan entre ellos con esta f\u00f3rmula  piadosa. Sixto V y Benedicto XIII concedieron una indulgencia de cincuenta d\u00edas para todo aqu\u00e9l que pronuncie el Nombre de Jes\u00fas reverentemente, y una indulgencia plenaria al momento de la muerte. Estas dos indulgencias fueron confirmadas por Clemente XIII, el 5 de septiembre de 1759. Tantas veces como invoquemos el Nombre de Jes\u00fas y de Mar\u00eda (\u00ab\u00a1Jesu!\u00bb, \u00abMaria\u00bb!) podremos ganar una indulgencia de 300 d\u00edas, por decreto de P\u00edo X, el 10 de octubre de 1904. Es tambi\u00e9n necesario, para ganar la indulgencia papal al momento de la muerte, pronunciar aunque sea mentalmente el Nombre de Jes\u00fas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Fuente<\/b>:  Holweck, Frederick. \u00abHoly Name of Jesus.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 7. New York: Robert Appleton Company, 1910. <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/07421a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Armando Llaza Corrales.  rc\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Honramos el Nombre de Jes\u00fas no porque creamos que exista un poder intr\u00ednseco escondido en las letras que lo componen, sino porque el nombre de Jes\u00fas nos recuerda todas las bendiciones que recibimos a trav\u00e9s de Nuestro Santo Redentor. 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