{"id":25410,"date":"2016-02-05T17:12:26","date_gmt":"2016-02-05T22:12:26","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/primeros-documentos-historicos-sobre-jesucristo\/"},"modified":"2016-02-05T17:12:26","modified_gmt":"2016-02-05T22:12:26","slug":"primeros-documentos-historicos-sobre-jesucristo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/primeros-documentos-historicos-sobre-jesucristo\/","title":{"rendered":"PRIMEROS DOCUMENTOS HISTORICOS SOBRE JESUCRISTO"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">Los documentos hist\u00f3ricos referentes a la vida y obra de Cristo pueden ser divididos en tres clases: fuentes paganas, fuentes jud\u00edas y fuentes cristianas. Estudiaremos las tres sucesivamente.\n<\/p>\n<h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Fuentes Paganas\n<ul>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-2\">1.1 T\u00e1cito<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-3\">1.2 Suetonio (75-160 d.C.)<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-4\">1.3 Plinio el Joven<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-5\">1.4 Otros escritores paganos<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-6\">2 Fuentes Jud\u00edas\n<ul>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-7\">2.1 Filo Judeo<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-8\">2.2 Josefo<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-9\">2.3 Otras fuentes jud\u00edas<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-10\">3 Fuentes Cristianas<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Fuentes Paganas<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las fuentes no cristianas para la verdad hist\u00f3rica de los Evangelios son pocas y est\u00e1n contaminadas por el odio y el prejuicio. Se han propuesto varias razones para explicar esta condici\u00f3n de las fuentes paganas:\n<\/p>\n<ul>\n<li> El lugar de la historia de los Evangelios es la remota Galilea; <\/li>\n<li> Se percib\u00eda a los jud\u00edos como una raza supersticiosa, si creemos a Horacio (Credat Judoeus Apella, I, Sat., v, 100); <\/li>\n<li> El Dios de los jud\u00edos era desconocido e ininteligible para la mayor\u00eda de los paganos de ese per\u00edodo: <\/li>\n<li> Los jud\u00edos en cuyo seno hab\u00eda nacido el cristianismo estaban dispersos entre naciones paganas que los odiaban; <\/li>\n<li> La religi\u00f3n cristiana misma era frecuentemente confundida con una de las muchas sectas que hab\u00edan surgido del juda\u00edsmo, y las cuales no excitaban el inter\u00e9s del espectador pagano. <\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al menos es cierto que ni los jud\u00edos ni los gentiles sospechaban en absoluto la enorme importancia de la religi\u00f3n de cuyo nacimiento entre ellos estaban siendo testigos. Estas consideraciones explican la rareza y aspereza con que los autores paganos mencionan los sucesos cristianos. Pero aunque los escritores gentiles no nos dan informaci\u00f3n acerca de Cristo y las primeras etapas del cristianismo que no tengamos en los Evangelios, y aunque sus afirmaciones est\u00e9n hechas con odio y desprecio manifiestos, a\u00fan as\u00ed prueban involuntariamente el valor hist\u00f3rico de los hechos relatados por los evangelistas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No es necesario demorarse sobre un escrito titulado \u201cActas de Pilato\u201d (Acta Pilati), que debi\u00f3 haber existido ya en el siglo II (San Justino, \u00abApol.\u00bb, I, 35), y debi\u00f3 haber sido utilizado en las escuelas paganas para advertir a los j\u00f3venes contra la creencia de los cristianos (Eusebio., \u00abHist. Ecl.\u00bb, I.9; IX.5); ni necesitamos ahora inquirir la cuesti\u00f3n de si existieron tablas censales aut\u00e9nticas de Quirino.\n<\/p>\n<h3>T\u00e1cito<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tenemos al menos el testimonio de T\u00e1cito (54-119 d.C.) para las afirmaciones de que el fundador de la religi\u00f3n cristiana, una superstici\u00f3n mortal a los ojos de los romanos, hab\u00eda sido condenado a muerte por el procurador Poncio Pilato en el reinado de Tiberio; que su religi\u00f3n, aunque suprimida durante un tiempo, volvi\u00f3 a resurgir, no s\u00f3lo en Judea, donde se hab\u00eda originado, sino hasta en Roma, la confluencia de todos los r\u00edos de maldad e impudor; m\u00e1s a\u00fan, que Ner\u00f3n hab\u00eda desviado la sospecha que reca\u00eda sobre \u00e9l, acusando a los cristianos de haber quemado Roma; que \u00e9stos no eran culpables, pero que merec\u00edan su destino por su misantrop\u00eda universal.  Adem\u00e1s T\u00e1cito describe algunos de los terribles tormentos a los que Ner\u00f3n someti\u00f3 a los cristianos (Ann., XV, XLIV). El escritor romano confunde a los cristianos con los jud\u00edos, a los que considera como una secta especialmente abyecta. Y se puede inferir cu\u00e1n poco investig\u00f3 la verdad hist\u00f3rica hasta de los documentos jud\u00edos, por la credulidad con la que acept\u00f3 las absurdas leyendas y calumnias sobre el origen del pueblo hebreo (Hist., V, III, IV)\n<\/p>\n<h3>Suetonio (75-160 d.C.)<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro escritor romano que muestra su familiaridad con Cristo y los cristianos es Suetonio (75-160 d.C.).  Se ha notado que Suetonio consideraba a Cristo (Chrestus) como un insurgente contra Roma que urdi\u00f3 sediciones en el reinado de Claudio (41-54 d.C.): \u00abJudaeos, impulsore Chresto, assidue tumultuantes (Claudius) Roma expulit\u00bb (Clau., XXV).  En su vida de Ner\u00f3n considera a ese emperador como un benefactor p\u00fablico por su severo tratamiento a los cristianos: \u00abMulta sub eo et animadversa severe, et coercita, nec minus instituta\u2026 afflicti Christiani, genus hominum superstitious novae et maleficae\u00bb (Nero, XVI).  El escritor romano no entiende que los problemas con los jud\u00edos surgieron por el antagonismo jud\u00edo al car\u00e1cter mesi\u00e1nico de Jesucristo y a los derechos de la Iglesia cristiana.\n<\/p>\n<h3>Plinio el Joven<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">De mayor importancia es la carta de Plinio el Joven al emperador Trajano (alrededor de 61-115 d.C.) en la que el gobernador de Bitinia consulta a su majestad imperial sobre c\u00f3mo tratar con los cristianos que viv\u00edan en su jurisdicci\u00f3n.  Por una parte sus vidas eran claramente inocentes; no se les pod\u00eda probar crimen alguno, excepto sus creencias cristianas, que aparec\u00edan ante los romanos como una superstici\u00f3n extravagante y perversa.  Por otra parte no se les pod\u00eda hacer tambalearse en su obediencia a Cristo a quien celebraban como su Dios en las reuniones matutinas tempranas (Ep., X, 97, 98). El cristianismo ya no aparece aqu\u00ed como una religi\u00f3n de criminales, como en los textos de T\u00e1cito y Suetonio. Plinio reconoce los altos principios morales de los cristianos, admira su constancia en la fe (pervicacia et inflexibilis obstinatio), que parece retrotraer a su adoraci\u00f3n de Cristo (carmenque Christo, quasi Deo, dicere).\n<\/p>\n<h3>Otros escritores paganos<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">El resto de los testigos paganos son de menor importancia.  En el siglo II Luciano se burl\u00f3 de Cristo y los cristianos, de la misma manera que se mof\u00f3 de los dioses paganos.  Alude a la muerte de Cristo en la Cruz, a sus milagros, al amor mutuo que prevalece entre los cristianos (\u00abPhilopseudes\u00bb, nn. 13, 16; \u00abDe Morte Pereg\u00bb).  Tambi\u00e9n hay supuestas alusiones a Cristo en Numenio (Or\u00edgenes, \u00abContra Celsus\u00bb, IV.51), a sus par\u00e1bolas en Galerio, al terremoto que ocurri\u00f3 en la crucifixi\u00f3n en Fleg\u00f3n (Or\u00edgenes, \u00abContra Celso\u00bb, II.14). Antes del final del siglo II el \u201clogos alethes\u201d de Celso, citado por Or\u00edgenes (Contra Celso, passim), testifica que en aquel tiempo los hechos relatados en los Evangelios eran generalmente aceptados como hist\u00f3ricamente verdaderos. A pesar de lo escasos que son los testimonios paganos sobre la vida de Cristo, al menos dan testimonio de su existencia, de sus milagros, de sus par\u00e1bolas de su reclamaci\u00f3n al culto divino, su muerte en la Cruz y de las m\u00e1s impactantes caracter\u00edsticas de su religi\u00f3n.\n<\/p>\n<h2>Fuentes Jud\u00edas<\/h2>\n<h3>Filo Judeo<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Filo Judeo, quien muri\u00f3 despu\u00e9s del a\u00f1o 40 d.C., es muy importante por la luz que arroja sobre ciertos modos de pensamiento y fraseolog\u00eda encontrados de nuevo en algunos de los Ap\u00f3stoles. Eusebio (Hist. Ecl. II.4) ciertamente preserva la leyenda de que Fil\u00f3n se hab\u00eda encontrado con San Pedro en Roma durante su misi\u00f3n al emperador Cayo; m\u00e1s a\u00fan, que en su obra sobre la vida contemplativa describe la vida de la Iglesia de Alejandr\u00eda, fundada por San Marcos, y no la de los esenios y terapeutas. Pero es apenas probable que Fil\u00f3n hubiera o\u00eddo hablar lo suficiente de Cristo y de sus seguidores para dar una base hist\u00f3rica a las leyendas corrientes.\n<\/p>\n<h3>Josefo<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">El primer escritor no cristiano que se refiere a Cristo es el historiador jud\u00edo Flavio Josefo; naci\u00f3 el 37 d.C., fue contempor\u00e1neo de los Ap\u00f3stoles y muri\u00f3 en Roma el 94 d.C. Son indiscutibles dos pasajes en sus \u201cAntig\u00fcedades\u201d que confirman dos hechos de los registros cristianos inspirados.  En uno de ellos informa del asesinato de \u201cJuan llamado el Bautista\u201d, por Herodes (Ant., XVIII, V, 2), y adem\u00e1s describe el car\u00e1cter y obras de Juan; en el otro (Ant., XX, IX, 1) desaprueba la sentencia pronunciada por el sumo sacerdote An\u00e1s contra \u201cSantiago, hermano de Jes\u00fas que es llamado Cristo\u201d. Es anteriormente probable que un escritor tan bien informado como Josefo debiera estar muy familiarizado con la historia y la doctrina de Jesucristo. Viendo, adem\u00e1s, que recoge sucesos de menor importancia en la historia de los jud\u00edos, ser\u00eda sorprendente que guardara silencio sobre Jesucristo. Su respeto a los sacerdotes y fariseos no impidi\u00f3 que mencionara los asesinatos judiciales de Juan el Bautista y de Santiago el Ap\u00f3stol. Su intento de encontrar el cumplimiento de las profec\u00edas mesi\u00e1nicas en Vespasiano no le indujo a pasar en silencio sobre varias sectas jud\u00edas, aunque sus creencias aparecieran como inconsistentes con las demandas vespasianas. Era de esperarse, por consiguiente, alguna noticia sobre Jes\u00fas en los escritos de Josefo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las Antig\u00fcedades XVIII, III, 3, parecen satisfacer estas expectativas:  \u00abPor estos tiempos apareci\u00f3 Jes\u00fas, un hombre sabio (si en verdad es correcto llamarle hombre, porque realizaba obras sorprendentes, un maestro de los hombres que reciben la verdad con alegr\u00eda) y \u00c9l atrajo a s\u00ed a muchos jud\u00edos (tambi\u00e9n a muchos griegos. Este era Cristo) y cuando Pilatos, por la denuncia de los m\u00e1s importantes entre nosotros, le hab\u00eda condenado a la Cruz, aquellos que le hab\u00edan amado primero no le abandonaron (porque apareci\u00f3 vivo de nuevo al tercer d\u00eda, como ya hab\u00edan dicho de \u00e9l los profetas y otras muchas maravillas acerca de El). La tribu de cristianos llamados as\u00ed por causa de \u00e9l no ha desaparecido hasta este d\u00eda\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un testimonio tan importante como el anterior no pod\u00eda escapar al an\u00e1lisis de los cr\u00edticos. Sus conclusiones pueden reducirse a tres: los que consideran el pasaje completamente falso; los que lo consideran completamente aut\u00e9ntico y los que lo consideran un poco de cada uno.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. Los que consideran falso el pasaje:  Primero est\u00e1n los que consideran el pasaje como completamente falso. Las principales razones parecen ser las siguientes:\n<\/p>\n<ul>\n<li> Josefo no pod\u00eda representar a Jesucristo como un simple moralista, y por otra parte no pod\u00eda enfatizar las profec\u00edas y expectativas mesi\u00e1nicas sin ofender las susceptibilidades romanas; <\/li>\n<li> Se dice que Or\u00edgenes y los primeros escritores patr\u00edsticos desconoc\u00edan el pasaje de Josefo citado arriba; <\/li>\n<li> Es incierto el lugar exacto en que se encuentra en el texto de Josefo, puesto que Eusebio (Hist. Eccl., II.6) puede haberlo encontrado antes de las noticias que conciernen a Pilato, mientras que ahora est\u00e1 colocado detr\u00e1s. <\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero la falsedad del pasaje disputado de Josefo no implica la ignorancia del historiador sobre los hechos conectados con Jesucristo. El informe de Josefo sobre su propia precocidad juvenil ante los maestros jud\u00edos (Vit., 2) recuerda la historia de la estancia del Cristo en el Templo a la edad de doce a\u00f1os; la descripci\u00f3n de su naufragio camino a Roma (Vit., 3), recuerda el naufragio de San Pablo tal como se relata en los Hechos. Finalmente su arbitraria introducci\u00f3n de una traici\u00f3n practicada por los sacerdotes de Isis a una dama romana, tras el cap\u00edtulo que alude a Jes\u00fas, muestra una disposici\u00f3n a explicar el nacimiento virginal de Jes\u00fas y a preparar la falsedad de los \u00faltimos escritos jud\u00edos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2.  Los que ven el pasaje como aut\u00e9ntico, con algunas adiciones espurias:  Una segunda clase de cr\u00edticos no ven todo el testimonio de Josefo sobre Cristo como falso, sino que afirman que hay una interpolaci\u00f3n, incluida arriba en par\u00e9ntesis. Las razones para sustentar esta opini\u00f3n pueden reducirse a las dos siguientes:\n<\/p>\n<ul>\n<li> Josefo debi\u00f3 haber mencionado a Jes\u00fas, pero no pudo haberle conocido como el Cristo, por lo que parte del texto de Josefo puede ser genuino y parte interpolado. <\/li>\n<li> Y la misma conclusi\u00f3n se deriva del hecho de que Or\u00edgenes conoc\u00eda un texto de Josefo sobre Jes\u00fas, pero no estaba familiarizado con la variante actual; pues seg\u00fan el gran doctor alejandrino, Josefo no cre\u00eda que Jes\u00fas era el Mes\u00edas (\u00abIn Matth.\u00bb, XIII, 55; \u00abContra Cels.\u00bb, I.47). <\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cualquier fuerza que tuvieran estos argumentos se ha perdido por el hecho de que Josefo no escrib\u00eda para los jud\u00edos sino para los romanos, y consiguientemente cuando dice\u201d Este era el Cristo\u201d no implica necesariamente que Jes\u00fas fuera el Cristo considerado por los romanos como fundador de la religi\u00f3n cristiana.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3.  Los que consideran que es completamente genuino:  La tercera clase de eruditos creen que todo el pasaje que trata de Jes\u00fas, como se encuentra hoy en Josefo, es genuino y los principales argumentos a favor son los siguientes:\n<\/p>\n<ul>\n<li> Primero, todos los c\u00f3dices o manuscritos de la obra de Josefo contienen el texto en cuesti\u00f3n; para afirmar la falsedad del texto debemos suponer que todas las copias de Josefo estuvieron en manos de los cristianos y se cambiaron de la misma forma. <\/li>\n<li> Segundo, es verdad que ni Tertuliano ni San Justino usan el pasaje de Josefo sobre Jes\u00fas; pero este silencio se debe probablemente al desd\u00e9n con el que los jud\u00edos contempor\u00e1neos miraban a Josefo y a la relativamente poca autoridad que ten\u00eda entre los lectores romanos.  Escritores del tiempo de Tertuliano y Justino pod\u00edan apelar a testigos vivos de la tradici\u00f3n apost\u00f3lica. <\/li>\n<li> Tercero, Eusebio (\u00abHist. Eccl\u00bb., I, XI; cf. \u00abDem. Ev.\u00bb, III, V) Sozomeno (Hist. Eccl., I.1), San Nic\u00e9foro (Hist. Eccl., I, 39), San Isidoro de Pelusio (Ep. IV, 225), San Jer\u00f3nimo (catal.script. eccles. XIII), San Ambrosio, Casiodoro, etc., apelan al testimonio de Josefo; no debi\u00f3 haber dudas sobre ello en tiempos de todos estos ilustres escritores. <\/li>\n<li> Cuarto, el silencio completo de Josefo respecto a Jes\u00fas habr\u00eda sido un testimonio m\u00e1s elocuente que el que poseemos en el presente texto; \u00e9ste no tiene afirmaci\u00f3n incompatible con la autor\u00eda de Josefo: el lector romano necesitaba la informaci\u00f3n de que Jes\u00fas era el Cristo o el fundador de la religi\u00f3n cristiana; los hechos maravillosos de Jes\u00fas y su resurrecci\u00f3n de entre los muertos eran tan incesantemente recordados por los cristianos que sin estos atributos el Jes\u00fas de Josefo dif\u00edcilmente habr\u00eda sido reconocido como el fundador del cristianismo. <\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto no implica necesariamente que Josefo viera en Jes\u00fas al Mes\u00edas de los jud\u00edos, pero aunque hubiera estado convencido de que lo era, tampoco se sigue que se hiciera cristiano ya que siempre hay un cierto n\u00famero de subterfugios por los que el historiador jud\u00edo no se habr\u00eda convencido al cristianismo.\n<\/p>\n<h3>Otras fuentes jud\u00edas<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">El car\u00e1cter hist\u00f3rico de Jesucristo tambi\u00e9n es atestiguado por la literatura jud\u00eda hostil de las centurias siguientes. Su nacimiento se atribuye (\u00abActa Pilati\u00bb en Thilo, \u00abC\u00f3dice ap\u00f3crifo N.T., I, 526; cf. Justino, \u00abApol.\u00bb, I, 35), a un acto il\u00edcito o hasta adulterio de sus padres (Or\u00edgenes, \u00abContra Celso,\u00bb I.28 y I.32).   El nombre del padre es Pantera, un soldado com\u00fan (Gemara \u00abSanhedrin\u00bb, VIII; \u00abSchabbath\u00bb, XII, cf. Eisenmenger, \u00abEntdecktes Judenthum\u00bb, I, 109; Schottgen, \u00abHorae Hebraicae\u00bb, II, 696; Buxtorf, \u00abLex. Chald.\u201d Basle, 1639, 1459, Huldreich, \u00abSepher toledhoth yeshua hannaceri\u00bb, Leyden, 1705).  La \u00faltima obra en su edici\u00f3n final no apareci\u00f3 antes del siglo XIII, de manera que pudo dar al mito de Pantera su forma m\u00e1s avanzada. Rosch opina que el mito no comenz\u00f3 antes de finales del siglo I.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los escritos jud\u00edos posteriores muestran se\u00f1ales de conocimiento del asesinato de los Santos Inocentes (Wagenseil, \u00abConfut. Libr.Toldoth\u00bb, 15; Eisenmenger op. cit., I, 116; Schottgen, op. cit., II, 667), de la hu\u00edda a Egipto (cf. Josefo, \u00abAnt.\u00bb XIII, XIII), de la estancia de Jes\u00fas en el Templo a la edad de doce a\u00f1os (Schottgen, op. cit., II, 696), de la llamada de los disc\u00edpulos (\u00abSanhedrin\u00bb, 43a; Wagenseil, op. cit., 17; Schottgen, loc. cit., 713), de sus milagros (Or\u00edgenes, \u00abContra Celso\u00bb, II.48; Wagenseil, op. cit., 150; Gemara \u00abSanhedrin\u00bb fol. 17; \u00abSchabbath\u00bb, fol. 104b; Wagenseil, op.cit., 6, 7, 17), de su afirmaci\u00f3n de que es Dios ( Or\u00edgenes, \u00abContra Celso\u00bb, I.28; cf. Eisenmenger, op. cit., I, 152; Schottgen, loc. cit., 699) de la traici\u00f3n de Judas IscarioteJudas]] y su muerte (Or\u00edgenes, \u00abContra Celso\u00bb, II, 9, 45, 68, 70; Buxtorf, op. cit., 1458; Lightfoot, \u00abHor. Heb.\u00bb, 458, 490, 498; Eisenmenger, loc. cit., 185; Schottgen, loc. cit., 699 700; cf. \u00abSanhedrin\u00bb, VI, VII). Celso (Or\u00edgenes, \u00abContra Celso\u00bb, II.55) trata de arrojar dudas sobre la resurrecci\u00f3n, mientras que Toldoth (cf. Wagenseil, 19) repite la ficci\u00f3n jud\u00eda de que el cuerpo de Jes\u00fas fue robado del sepulcro.\n<\/p>\n<h2>Fuentes Cristianas<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre las fuentes cristianas de la vida de Jes\u00fas apenas necesitamos mencionar los llamados \u201cAgrapha\u201d y Ap\u00f3crifos, pues si los \u201cagrapha\u201d contienen \u201cLogia\u201d de Jes\u00fas, o se refieren a incidentes de su vida, son muy inciertos o presentan solamente variaciones de la historia evang\u00e9lica.  El principal valor de los Ap\u00f3crifos consiste en mostrar la infinita superioridad de las Escrituras inspiradas al contrastar las vulgares y err\u00f3neas producciones de la mente humana con las simples y sublimes verdades escritas bajo la inspiraci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre los libros sagrados del Nuevo Testamento, especialmente los cuatro Evangelios y las cuatro grandes Ep\u00edstolas de San Pablo, son los m\u00e1s importantes para la construcci\u00f3n de la vida de Jes\u00fas.  Las cuatro grandes ep\u00edstolas paulinas (Romanos, G\u00e1latas, Ep\u00edstolas a los Corintios, 1 y 2,) no pueden ser sobreestimadas por el estudioso de la vida de Jes\u00fas.  A veces se les ha llamado el \u201cquinto evangelio\u201d; los cr\u00edticos serios nunca han asaltado su autenticidad.   Su testimonio es anterior al de los Evangelios, al menos de la mayor\u00eda de ellos y son m\u00e1s valiosas porque son incidentales e imprevistas; son el testimonio de un escritor altamente intelectual y culto que hab\u00eda sido el peor enemigo de Jes\u00fas, que escribe dentro de los veinticinco a\u00f1os de los sucesos que relata. Al mismo tiempo esas cuatro grandes ep\u00edstolas dan testimonio de los m\u00e1s importantes hechos de la vida de Cristo: su descendencia dav\u00eddica, su pobreza, su mesiazgo, su ense\u00f1anza moral, su predicaci\u00f3n del Reino de Dios, el llamamiento a los ap\u00f3stoles, su poder milagroso, su afirmaci\u00f3n de ser Dios, la traici\u00f3n, la instituci\u00f3n de la Eucarist\u00eda, su Pasi\u00f3n, Crucifixi\u00f3n, sepultura y Resurrecci\u00f3n, sus repetidas apariciones (Romanos 1,3-4; 5,11; 8,2-3; 8,32; 9,5; 15,8; G\u00e1latas 2,17; 3,13; 4,4; 5,21; 1 Corintios 6,9; 13,4; etc.). Pero por m\u00e1s importantes que sean las cuatro Ep\u00edstolas, los Evangelios lo son m\u00e1s, no porque ofrezcan una biograf\u00eda completa de Jes\u00fas, pero explican el origen del cristianismo con la vida de su fundador. Cuestiones como la autenticidad de los Evangelios, la relaci\u00f3n entre los Evangelios Sin\u00f3pticos y el Cuarto, el problema sin\u00f3ptico, debe ser estudiado en los art\u00edculos sobre los temas respectivos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Fuente<\/b>:  Maas, Anthony. \u00abEarly Historical Documents on Jesus Christ.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 8. New York: Robert Appleton Company, 1910.<br \/>\n<br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/08375a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Silvina Sironi Pisano.  L H M\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los documentos hist\u00f3ricos referentes a la vida y obra de Cristo pueden ser divididos en tres clases: fuentes paganas, fuentes jud\u00edas y fuentes cristianas. Estudiaremos las tres sucesivamente. Contenido 1 Fuentes Paganas 1.1 T\u00e1cito 1.2 Suetonio (75-160 d.C.) 1.3 Plinio el Joven 1.4 Otros escritores paganos 2 Fuentes Jud\u00edas 2.1 Filo Judeo 2.2 Josefo 2.3 &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/primeros-documentos-historicos-sobre-jesucristo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPRIMEROS DOCUMENTOS HISTORICOS SOBRE JESUCRISTO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-25410","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25410","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25410"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25410\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25410"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25410"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25410"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}