{"id":25414,"date":"2016-02-05T17:12:33","date_gmt":"2016-02-05T22:12:33","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/historia-de-los-jesuitas\/"},"modified":"2016-02-05T17:12:33","modified_gmt":"2016-02-05T22:12:33","slug":"historia-de-los-jesuitas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/historia-de-los-jesuitas\/","title":{"rendered":"HISTORIA DE LOS JESUITAS"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">I. Europa\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A. Italia<br \/>\nB. Espa\u00f1a<br \/>\nC. Portugal<br \/>\nD. Francia<br \/>\nE. Alemania<br \/>\nF. Polonia<br \/>\nG. B\u00e9lgica<br \/>\nH. Inglaterra<br \/>\nI. Irlanda<br \/>\nJ. Escocia\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">II. Misiones\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A. India<br \/>\nB. Jap\u00f3n<br \/>\nC. China<br \/>\nD. Am\u00e9rica Central y del Sur<br \/>\nE. Paraguay<br \/>\nF. M\u00e9xico<br \/>\nG. Estados Unidos<br \/>\nH. Misiones Francesas<br \/>\nI. Relaciones jesuitas\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">I. Europa\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A. Italia\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La historia de los jesuitas en Italia fue generalmente muy pac\u00edfica. Las \u00fanicas perturbaciones serias fueron las surgidas por las ocasionales disputas de los gobiernos civiles con los poderes eclesi\u00e1sticos. Los primeros seguidores de San Ignacio tuvieron inmediatamente gran demanda de instruir a los fieles, y de reformar el clero, monasterios y conventos. Aunque hab\u00eda poco mal organizado o profundamente arraigado, la cantidad de males menores era inmensa; la posibilidad de una cat\u00e1strofe aqu\u00ed y all\u00ed era evidente. Mientras los predicadores y misioneros evangelizaban el pa\u00eds, se fundaron colegios en Padua, Venecia, N\u00e1poles, Bolonia, Florencia, Parma, y otras ciudades. El 20 de Abril de 1555, la Universidad de Ferrara dirigi\u00f3 a la Sorbona un muy notable testimonio a favor de la orden. San Carlos Borromeo fue, despu\u00e9s de los Papas, quiz\u00e1 el m\u00e1s generoso de todos sus protectores, y ellos pusieron liberalmente sus mejores talentos a su disposici\u00f3n. (Para las dificultades sobre su seminario y con el P. Giulio Mazarino, ver Sylvain, \u201cHist. de S. Charles\u201d, iii, 53). Juan de Vega, embajador de Carlos V en Roma, hab\u00eda aprendido a conocer y a estimar a Ignacio all\u00ed, y cuando fue nombrado virrey de Sicilia trajo consigo a los jesuitas. Se abri\u00f3 un colegio en Messina; el \u00e9xito fue se\u00f1alado, y sus reglas y m\u00e9todos fueron m\u00e1s tarde copiados en otros colegios. Cincuenta a\u00f1os despu\u00e9s, la Compa\u00f1\u00eda contaba en Italia con 86 casas y 2.550 miembros. El problema principal en Italia ocurri\u00f3 en Venecia en 1606, cuando Paulo V puso la ciudad bajo interdicto por graves violaciones de las inmunidades eclesi\u00e1sticas. Los jesuitas y otras \u00f3rdenes religiosas se retiraron de la ciudad, y el Senado, inspirado por Paolo Sarpi, el fraile desafecto, aprob\u00f3 un decreto de expulsi\u00f3n perpetua contra ellos. En efecto, aunque se hicieron las paces con el Papa poco despu\u00e9s, pasaron cincuenta a\u00f1os antes de que la Compa\u00f1\u00eda pudiera volver. Italia, durante los dos primeros siglos de la Compa\u00f1\u00eda era a\u00fan el pa\u00eds m\u00e1s culto de Europa, y los jesuitas italianos gozaron de una alta reputaci\u00f3n de sabidur\u00eda y letras. Segneri el mayor est\u00e1 considerado el primero de los predicadores italianos, y hay cantidad de otros de primera categor\u00eda. Maffei, Torellino, Strada, Pallavicino, y Bartoli (vid.) han dejado obras hist\u00f3ricas que son a\u00fan altamente apreciadas. Entre Bellarmino (muerto en 1621) y Zaccharia (muerto en 1795) los jesuitas italianos de importancia en teolog\u00eda, controversia, y ciencias auxiliares son considerados much\u00edsimos. Tambi\u00e9n presentan una gran proporci\u00f3n de santos, m\u00e1rtires, generales y misioneros. (Ver tambi\u00e9n Belecius; Bolgeni; Boscovich; Possevinus; Scaramelli; Viva.). Italia se dividi\u00f3 en cinco provincias, con las siguientes cifras para el a\u00f1o 1749 (poco antes del comienzo del movimiento para la Supresi\u00f3n de la Compa\u00f1\u00eda): Roma 848; N\u00e1poles 667; Sicilia 775; Venecia 707; Mil\u00e1n 625; total 3.622 miembros, aproximadamente la mitad de los cuales eran sacerdotes, con 178 casas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">B. Espa\u00f1a\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque la mayor\u00eda de los compa\u00f1eros de Ignacio eran espa\u00f1oles, \u00e9l no los reuni\u00f3 en Espa\u00f1a, y los primeros jesuitas s\u00f3lo hicieron visitas pasajeras all\u00ed. En 1544, sin embargo, el Padre Aroaz, primo de San Ignacio y un predicador muy elocuente, vino con seis compa\u00f1eros, y entonces su \u00e9xito fue r\u00e1pido. El 1 de Septiembre de 1547, Ignacio estableci\u00f3 la provincia de Espa\u00f1a con siete casas y unos cuarenta religiosos; San Francisco de Borja ingres\u00f3 en 1548; en 1550, La\u00ednez acompa\u00f1\u00f3 a las tropas espa\u00f1olas en su campa\u00f1a africana. Melchor Cano, O.P., un te\u00f3logo de reputaci\u00f3n europea, atac\u00f3 a la joven orden, que no pod\u00eda dar respuesta efectiva, ni pudo nadie conseguir que el profesor se mantuviera en paz. Pero, por muy desagradable que fuera la prueba, con el tiempo fue provechosa para la orden, a la que dio buena publicidad en los c\u00edrculos universitarios, y adem\u00e1s suscit\u00f3 defensores de inesperada eficiencia, como Juan de la Pe\u00f1a de los dominicos, e incluso su general, Fray Francisco Romero. Los jesuitas continuaron prosperando, e Ignacio subdividi\u00f3 (29 de Septiembre de 1554) la existente provincia en tres, con doce casas y 139 religiosos. Aun as\u00ed hubo problemas internos tanto aqu\u00ed como en Portugal bajo Sim\u00f3n Rodr\u00edguez, que produjeron ansiedad al fundador. En ambos pa\u00edses las primeras casas se hab\u00edan establecido antes de que las Constituciones y reglas fueran puestas por escrito. Era inevitable por tanto que la disciplina introducida por Aroaz y Rodr\u00edguez difiriera algo de la que estaba siendo introducida por Ignacio en Roma. En Espa\u00f1a, los buenos oficios de Borja y las visitas del Padre Nadal hicieron mucho para conseguir una gradual unificaci\u00f3n del sistema, aunque no sin dificultad. Estos problemas, sin embargo afectaron a los altos cargos de la orden m\u00e1s que a los miembros ordinarios, que estaban animados por los m\u00e1s elevados motivos. Se dice que el gran predicador Ram\u00edrez atrajo 500 vocaciones a \u00f3rdenes religiosas en Salamanca en el a\u00f1o 1564, unas 50 de ellas a la Compa\u00f1\u00eda. Hab\u00eda 300 jesuitas espa\u00f1oles a la muerte de Ignacio en 1556; y 1.200 al final del generalato de Borja en 1572. Bajo los generales no espa\u00f1oles que le sucedieron, hubo un desagradable recrudecimiento del esp\u00edritu nacionalista. Considerando las disputas que surg\u00edan diariamente entre Espa\u00f1a y las dem\u00e1s naciones, no se puede uno asombrar de tales ebulliciones. Como se ha explicado en Acquaviva, Felipe de Espa\u00f1a prest\u00f3 su ayuda al partido de los descontentos, de los que el virtuoso Jos\u00e9 de Acosta era portavoz, y los Padres Hern\u00e1ndez, Dionisio V\u00e1zquez, Henr\u00edquez y Mariana los dirigentes reales. Su objetivo ulterior era conseguir un comisariado general separado para Espa\u00f1a. Este conflicto no se calm\u00f3 hasta la quinta congregaci\u00f3n, 1593, tras la cual sobrevino el gran debate de auxiliis con los dominicos, siendo los protagonistas de ambos lados espa\u00f1oles (Ver Congregatio de Auxiliis; Gracia, Controversias sobre la).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por graves que fueran esos problemas en su propia esfera, no se les debe permitir que oscurezcan el hecho de que en la Compa\u00f1\u00eda, como en todas las organizaciones cat\u00f3licas de la \u00e9poca, los espa\u00f1oles jugaran los papeles m\u00e1s importantes. Cuando enumeramos sus grandes hombres y sus grandes obras, desaf\u00edan toda comparaci\u00f3n. Esta comparaci\u00f3n gana mayor fuerza cuando recordamos que el \u00e9xito de los jesuitas en Flandes y en las partes de Italia entonces unidas a la corona espa\u00f1ola fue ampliamente debida a los jesuitas espa\u00f1oles; y lo mismo es cierto de los jesuitas en Portugal, pa\u00eds que, con sus muy extensas colonias, estuvo tambi\u00e9n bajo la corona espa\u00f1ola de 1581 a 1640; aunque ni la organizaci\u00f3n de los jesuitas portugueses ni el gobierno civil del propio pa\u00eds se unificaron con los de Espa\u00f1a. Pero fue en la m\u00e1s abstracta de las ciencias donde el genio espa\u00f1ol brill\u00f3 con el m\u00e1ximo lustre: Toledo (muerto en 1596); Molina (1600); de Valencia (1603); V\u00e1zquez (1604); Su\u00e1rez (1617); Ripalda (1648); de Lugo (1660) (vid.) \u2013 estos forman un grupo de brillo insuperado, y hay bastante cantidad de otros casi igualmente notables. En teolog\u00eda moral, S\u00e1nchez (1610); Azor (1603); Salas (1612); Castro Palao (1633); Torres (Turrianus, 1635); Escobar y Mendoza (1669). En Escrituras, Maldonado (1583); Salmer\u00f3n (1585); Francisco Ribera (1591); Prado (1595); Pereira (1610); Sancho (1628); Pineda (1637). En literatura secular, se puede hacer menci\u00f3n de Isla (vid) y Baltasar Graci\u00e1n (1584-1658), autor del \u201cOr\u00e1culo manual y arte de prudencia\u201d y \u201cEl critic\u00f3n\u201d, que parece haber sugerido la idea de Robinson Crusoe a Defoe.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Siguiendo la casi universal costumbre de finales del Siglo XVII, los reyes de Espa\u00f1a tuvieron generalmente confesores jesuitas; pero sus intentos de reforma fueron demasiado a menudo ineficaces por las intrigas de la corte. Este fue especialmente el caso del austriaco Padre Everard Nidhard, m\u00e1s tarde cardenal, (confesor de Mariana de Austria) y el Padre Daubenton, confesor de Felipe V. Tras la era de los grandes escritores, la principal gloria de los jesuitas espa\u00f1oles ha de encontrarse en sus extensas y florecientes misiones extranjeras en Per\u00fa, Chile, Nueva Granada, Filipinas, Paraguay, Quito, de las que se da cuenta m\u00e1s abajo en \u201cmisiones\u201d. Eran atendidas por 2.171 jesuitas en la \u00e9poca de la supresi\u00f3n. La propia Espa\u00f1a estaba en 1749 dividida en cinco provincias: Toledo con 659 miembros, Castilla, 718; Arag\u00f3n, 604; Sevilla, 662; Cerde\u00f1a, 300; total, 2943 miembros (1.342 sacerdotes) en 158 casas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">C. Portugal\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por el tiempo en que Ignacio fund\u00f3 su orden, Portugal estaba en su \u00e9poca heroica. Sus gobernantes estaban llenos de iniciativa, sus universidades estaban llenas de vida, sus rutas comerciales se extend\u00edan por todo el mundo conocido. Los jesuitas fueron acogidos con entusiasmo, e hicieron buen uso de sus oportunidades. San Francisco Javier, atravesando colonias y establecimientos portugueses, sigui\u00f3 adelante para hacer sus espl\u00e9ndidas conquistas misioneras. Estas fueron continuadas por sus colegas en pa\u00edses tan distantes como Abisinia, el Congo, Sud\u00e1frica, China y Jap\u00f3n, por los padres Nunhes, Silveira, Acosta, Fernandes y otros. En Coimbra, y m\u00e1s tarde en \u00c9vora, la Compa\u00f1\u00eda hizo los progresos m\u00e1s sorprendentes con profesores tales como Pedro de Fonseca (muerto en 1599), Luis Molina (muerto en 1600), Christovao Gil, Sebastiao de Abreu, etc., y de aqu\u00ed viene tambi\u00e9n la primera serie global de manuales filos\u00f3ficos y teol\u00f3gicos para estudiantes (ver Conimbricenses). Con la llegada de la monarqu\u00eda hisp\u00e1nica, 1581, los jesuitas portugueses no sufrieron menos que el resto de su pa\u00eds. Luis Carvalho se uni\u00f3 a los opositores espa\u00f1oles del padre Acquaviva, y cuando el recaudador apost\u00f3lico, Ottavio Accoramboni, lanz\u00f3 un interdicto contra el gobierno de Lisboa, los jesuitas, especialmente Diego de Arida, se vieron implicados en la indigna contienda. Por otro lado, jugaron un papel honroso en la restauraci\u00f3n de la libertad de Portugal en 1640, y en su \u00e9xito, la dificultad fue evitar que el rey Joao IV diera al Padre Manuel Fernandes un esca\u00f1o en las Cortes, y que empleara a otros en misiones diplom\u00e1ticas. Entre estos padres estaba Antonio Vieira, uno de los m\u00e1s elocuentes oradores de Portugal. Hasta la Supresi\u00f3n, Portugal y sus colonos sostuvieron las siguientes misiones, de las que se encontrar\u00e1n ulteriores noticias en otro lugar, Goa (originariamente la India), Malabar, Jap\u00f3n, China, Brasil, Maranhao. Las provincias portuguesas en 1749 contaban con 861 miembros (381 sacerdotes) en 49 casas (Ver tambi\u00e9n Vieira, Antonio; Malagrida, Gabriel).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">D. Francia\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los primeros jesuitas, aunque eran casi todos espa\u00f1oles, se formaron e hicieron sus primeros votos en Francia, y la suerte de la Compa\u00f1\u00eda en Francia ha sido siempre de excepcional importancia para la comunidad en general. En los primeros a\u00f1os, sus j\u00f3venes eran enviados a Par\u00eds para educarse all\u00ed como Ignacio hab\u00eda hecho. Fueron recibidos hospitalariamente por Guillaume du Prat, obispo de Clermont, cuyo h\u00f4tel se convirti\u00f3 en el Coll\u00e8ge de Clermont (1550), m\u00e1s tarde conocido como Louis-le Grand. El Padre Viola fue el primer rector, pero las clases p\u00fablicas no comenzaron hasta 1564. El Parlement de Par\u00eds y la Sorbona opusieron vehemente resistencia a las cartas patentes, que Enrique II y despu\u00e9s de \u00e9l Francisco II y Carlos IX hab\u00edan concedido con poca dificultad. Mientras tanto el mismo obispo de Clermont hab\u00eda fundado un segundo colegio en Billom, en su propia di\u00f3cesis, que se abri\u00f3 el 26 de Julio de 1556, antes de la primera congregaci\u00f3n general. Pronto siguieron colegios en Mauriac y Pamiers, y entre 1565 y 1575, otros en Avi\u00f1\u00f3n, Chambery, Toulouse, Rodez, Verdun, Nevers, Burdeos, Pont-\u00e0-Mousson, mientras que los Padres Coudret, Auger, Roger, y Pelletier se distingu\u00edan por sus labores apost\u00f3licas. La utilidad de la orden se demostr\u00f3 tambi\u00e9n en los Coloquios de Poissy (1561) y de St-Germain-en-Laye por los padres La\u00ednez y Possevinus, y de nuevo por el Padre Brouet, quien, con dos compa\u00f1eros, dio su vida al servicio de los atacados por la plaga en Par\u00eds en 1562, mientras que el Padre Maldonado daba clases con impresionante efecto en Par\u00eds y Bourges. Mientras tanto estaba creciendo un serio conflicto con la Universidad de Par\u00eds debido a una cantidad de causas mezquinas, envidia de los nuevos maestros, rivalidad con Espa\u00f1a, resentimiento galicano frente a la entusiasta devoci\u00f3n de los jesuitas a Roma, y quiz\u00e1 una pizca de calvinismo. Se entabl\u00f3 una demanda para el cierre del Colegio de Clermont ante el Parlement, y Estienne Pasquier, abogado de la Universidad, pronunci\u00f3 un c\u00e9lebre plaidoyer contra los jesuitas. El Parlamento, aunque entonces favorable a la orden, estaba ansioso de no irritar a la Universidad, y lleg\u00f3 a una soluci\u00f3n no concluyente (5 de Abril de 1565). Los jesuitas, a despecho de la licencia real, no se incorporar\u00edan a la Universidad, pero pod\u00edan continuar sus clases. Insatisfecha con esto, la Universidad se veng\u00f3 impidiendo a los escol\u00e1sticos jesuitas obtener grados y m\u00e1s tarde (1573-76), se mantuvo una disputa con el Padre Maldonado (vid.) que al final fue terminada por la intervenci\u00f3n de Gregorio XIII que hab\u00eda elevado tambi\u00e9n el colegio de Pont-\u00e0-Mousson a la dignidad de universidad. Pero mientras tanto, las m\u00e1s o menos incesantes guerras de religi\u00f3n estaban devastando el pa\u00eds, y de vez en cuando, varios jesuitas, especialmente Auger y Manare, actuaron como capellanes del ej\u00e9rcito. No tuvieron relaci\u00f3n con la Matanza de San Bartolom\u00e9 (1572); pero Maldonado fue despu\u00e9s delegado a recibir a Enrique de Navarra (luego Enrique IV) en la Iglesia, y en muchos lugares los Padres pudieron albergar refugiados en sus casas; y por reconvenciones e intercesi\u00f3n, salvaron muchas vidas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Inmediatamente despu\u00e9s de su coronaci\u00f3n (1575), Enrique III escogi\u00f3 al Padre Auger como su confesor, y durante exactamente doscientos a\u00f1os el confesor jesuita de la corte se convirti\u00f3 en una instituci\u00f3n en Francia, y como las modas francesas son influyentes, todas las cortes cat\u00f3licas de la \u00e9poca siguieron el precedente. Teniendo en cuenta la dificultad de cualquier clase de control sobre soberanos autocr\u00e1ticos, la instituci\u00f3n de un confesor de la corte estuvo bien adaptada a las circunstancias. Los ocasionales abusos del cargo que tuvieron lugar deben atribuirse principalmente a los exorbitantes poderes de que estaba investido el aut\u00f3crata, al que ninguna gu\u00eda humana pod\u00eda salvar de periodos de decadencia y degradaci\u00f3n. Pero esto se vio m\u00e1s claramente con posterioridad. Una crisis para el catolicismo franc\u00e9s se acercaba cuando, tras la muerte de Fran\u00e7ois, duque de Anjou, en 1584, Enrique de Navarra, entonces un ap\u00f3stata, se convirti\u00f3 en heredero al trono que el d\u00e9bil Enrique III no podr\u00eda posiblemente retener por mucho tiempo. Se tomaron posiciones con entusiasmo, y La sainte ligue se constituy\u00f3 para la defensa de la Iglesia (ver Liga, la; Guisa, Casa de; Francia). Dif\u00edcilmente se pod\u00eda esperar que los jesuitas como un solo hombre permanecer\u00edan fr\u00edos, cuando todo el populacho estaba en un fermento de excitaci\u00f3n. Era moralmente imposible impedir a los jesuitas amigos de los exalt\u00e9s de ambas partes que participaran en sus medidas extremas. Auger y Claude Matthieu gozaban respectivamente de la confianza de las dos partes contendientes, la Corte y la Liga. El Padre Acquaviva logr\u00f3 retirar a ambos de Francia, aunque con gran dificultad y considerable p\u00e9rdida de favor en cada lado. A uno o dos no pudo controlarlos por alg\u00fan tiempo, y de estos, el m\u00e1s notable fue Henri Samerie, que hab\u00eda sido capell\u00e1n de Mar\u00eda Estuardo, y fue luego capell\u00e1n del ej\u00e9rcito en Flandes. Durante un a\u00f1o pas\u00f3 como agente diplom\u00e1tico de un pr\u00edncipe a otro de la Liga, eludiendo, por sus propios medios y el favor de Sixto V, todos los esfuerzos de Acquaviva para traerlo de vuelta a la vida regular. Pero al fin, la disciplina prevaleci\u00f3, y las \u00f3rdenes de Acquaviva de respetar las conciencias de ambas partes permitieron a la Compa\u00f1\u00eda mantener la amistad con todos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Enrique IV utiliz\u00f3 mucho a los jesuitas (especialmente a Toledo, Possevinus y Commolet) aunque hab\u00edan favorecido a la Liga, para obtener la absoluci\u00f3n can\u00f3nica y la conclusi\u00f3n de la paz; y en su momento (1604) tom\u00f3 como confesor al P\u00e8re Coton (vid). Esto, sin embargo, es una anticipaci\u00f3n. Despu\u00e9s del atentado contra la vida de Enrique IV por Jean Chastel (27 de Diciembre de 1594), el Parlement de Par\u00eds aprovech\u00f3 la oportunidad de atacar a la Compa\u00f1\u00eda con furia, tal vez para disimular el hecho de que hab\u00eda estado entre los m\u00e1s extremados de los miembros de la Liga, mientras que la Compa\u00f1\u00eda estaba entre los m\u00e1s moderados. Se pretendi\u00f3 que la Compa\u00f1\u00eda era responsable del crimen de Chastel, porque hab\u00eda sido estudiante suyo, aunque lo cierto es que entonces estaba en la universidad. El bibliotecario del colegio jesuita, Jean Guignard, fue ahorcado el 7 de Enero de 1595, porque se encontr\u00f3 en el armario de su cuarto un viejo libro contra el rey. Antoine Arnauld, el mayor, introdujo en su plaidoyer ante el Parlement todas las calumnias posibles contra la Compa\u00f1\u00eda y se orden\u00f3 a los jesuitas que dejaran Par\u00eds en tres d\u00edas y Francia en una quincena. El decreto se ejecut\u00f3 en los distritos sujetos al Parlement de Par\u00eds, pero no en otras partes. El rey, al no estar a\u00fan can\u00f3nicamente absuelto, no interfiri\u00f3 entonces. Pero el Papa, y muchos otros, solicitaron formalmente la revocaci\u00f3n del decreto contra la orden. La cuesti\u00f3n fue calurosamente debatida y al final el propio Enrique dio permiso para su readmisi\u00f3n, el 1 de Septiembre de 1603. Hizo entonces gran uso de la Compa\u00f1\u00eda, fund\u00f3 para ella el gran Colegio de La Fl\u00e8che, foment\u00f3 sus misiones en el interior, en Normand\u00eda y B\u00e9arn, y el comienzo de las misiones exteriores en Canad\u00e1 y Levante.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Compa\u00f1\u00eda comenz\u00f3 inmediatamente a crecer con rapidez, y contaba con treinta y nueve colegios, aparte de otras casas, y 1.135 religiosos antes de que el rey cayera bajo el pu\u00f1al de Ravaillac (1610). Esta fue la ocasi\u00f3n aprovechada para nuevos ataques del Parlement, que se vali\u00f3 del libro de Mariana, \u201cDe rege\u201d, para atacar a la Compa\u00f1\u00eda como defensora del regicidio. La \u201cDefensio fidei\u201d de Su\u00e1rez fue quemada en 1614. El joven rey, Luis XIII, era demasiado d\u00e9bil para dominar a los parlementaires, pero tanto \u00e9l como el pueblo de Francia favorecieron a la Compa\u00f1\u00eda tan eficazmente que en la fecha de su muerte en 1643 sus cifras se hab\u00edan triplicado. Ahora ten\u00edan cinco provincias, y la de Par\u00eds sola contaba m\u00e1s de 13.000 estudiantes en sus colegios. Los confesores durante este reinado fueron frecuentemente cambiados por las maniobras de Richelieu, e incluyeron a los P\u00e8res Arnoux de Seguiron, Suffren, Caussin (vid.), Sirmond, Dinet. La pol\u00edtica de Richelieu de apoyar a los protestantes alemanes contra la cat\u00f3lica Austria (que Caussin resisti\u00f3) result\u00f3 ser la ocasi\u00f3n para airadas pol\u00e9micas. Se crey\u00f3 que el jesuita alem\u00e1n Jacob Keller hab\u00eda escrito (aunque faltan por completo pruebas de su autor\u00eda) dos duros panfletos, \u201cMysteria politica\u201d, y \u201cAdmonitio ad Ludovicum XIII\u201d contra Francia. Los libros fueron quemados por el verdugo, como en 1626 lo fue la obra del Padre Santarelli, que trataba inoportunamente sobre el poder papal para pronunciarse contra los pr\u00edncipes.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La historia pol\u00edtico-religiosa de la Compa\u00f1\u00eda bajo Luis XIV se centra alrededor del Jansenismo (ver Jansenius y Jansenismo) y las vidas de los confesores del rey, especialmente los P\u00e8res Amat (1645-60), Ferrier (1660-74) La Chaise (1674-1709) (vid.), y Michel Le Tellier (1709-15) (vid.). El 24 de Mayo de 1656, Blaise Pascal (vid.) public\u00f3 la primera de sus \u201cProvinciales\u201d. Habiendo sido condenadas por la autoridad papal las cinco proposiciones del Jansenismo, Pascal ya no pod\u00eda defenderlas abiertamente, y encontr\u00f3 que el m\u00e9todo m\u00e1s eficaz de venganza era la s\u00e1tira, las burlas y la recriminaci\u00f3n contra la Compa\u00f1\u00eda. Conclu\u00eda con la habitual evasi\u00f3n de que Jansenius no escribi\u00f3 en el sentido que le atribu\u00eda el Papa. Las \u201cProvinciales\u201d fueron el primer ejemplo notable en idioma franc\u00e9s de s\u00e1tira escrita en t\u00e9rminos moderados y estudiadamente corteses; y su gran m\u00e9rito literario atrajo poderosamente el gusto franc\u00e9s por la agudeza. Demasiado ligeras para ser respondidas eficazmente mediante la refutaci\u00f3n, estaban al mismo tiempo lo suficientemente envenenadas como para hacer un da\u00f1o grande y duradero; aunque frecuentemente se ha probado que tergiversa las ense\u00f1anzas de los jesuitas mediante omisiones, alteraciones, interpolaciones y falsos contextos, notablemente por el Dr. Karl Weiss, de Gratz, \u201cP. Antonio de Escobar y Mendoza als Moraltheologe in Pascals Beleuchtung und im Lichte der Wahrheit\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La causa de los jesuitas estuvo tambi\u00e9n comprometida por las diversas disputas de Luis XIV con Inocencio XI, especialmente las concernientes a la r\u00e9gale, y a los art\u00edculos galicanos de 1682 (Ver Luis XIV e Inocencio XI. Los diferentes puntos de vista de estos art\u00edculos pueden ayudar a ilustrar las diferencias de opini\u00f3n prevalecientes dentro de la orden en esta cuesti\u00f3n). Al principio hubo en ambas partes la tendencia a dejar de lado a los jesuitas franceses. En ese momento no se les pidi\u00f3 que suscribieran los art\u00edculos galicanos, mientras que Inocencio pas\u00f3 por alto su adhesi\u00f3n al rey, con la esperanza de que su moderaci\u00f3n pudiera producir la paz. Pero apenas era posible que pudieran escapar a todos los conflictos bajo una presi\u00f3n tan apremiante. Luis concibi\u00f3 la idea de unir a todos los jesuitas franceses bajo un vicario, independiente del general de Roma. Antes de dar a conocer esto, convoc\u00f3 a todos sus s\u00fabditos jesuitas, y todos, incluso el asistente, P\u00e8re Fontaine, volvieron a Francia. Luego propuso la separaci\u00f3n, que Tirso Gonz\u00e1lez rechaz\u00f3 formalmente. Los provinciales de las cinco provincias jesuitas francesas imploraron al rey que desistiera, lo que al fin hizo. Se ha alegado que el decreto papal prohibiendo la recepci\u00f3n de novicios entre 1684-6 se public\u00f3 en castigo del apoyo dado por los jesuitas franceses a Luis (Cretineau-Joly). Se alude a la cuesti\u00f3n en el Breve de Supresi\u00f3n; pero es a\u00fan oscura y parecer\u00eda m\u00e1s bien estar relacionada con los ritos chinos que con las dificultades en Francia. Excepto por el interdicto sobre sus escuelas de Par\u00eds, en 1716-29, por el Cardenal de Noailles, la suerte de la orden fue muy tranquila y pr\u00f3spera durante la siguiente generaci\u00f3n. En 1749, los jesuitas franceses estaban divididos en cinco provincias con los siguientes miembros: Francia, 891; Aquitania, 437; Lyon, 772; Toulouse, 655; Champagne, 594; total, 3.350 (1.763 sacerdotes) en 158 casas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">E. Alemania\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El primer jesuita en trabajar aqu\u00ed fue el Beato Pedro Fabro (vid.) quien gan\u00f3 para sus filas al Beato Pedro Canisio (vid.) a cuya diligencia y destacada santidad de vida se debe especialmente el surgimiento y prosperidad de las provincias alemanas. En 1556 hab\u00eda dos provincias, Alemania del Sur (Germania Superior, hasta Maguncia incluida) y Alemania del Norte (Germania Inferior, que inclu\u00eda Flandes). La primera residencia de la Compa\u00f1\u00eda estuvo en Colonia (1544), el primer colegio en Viena (1552). Los colegios jesuitas fueron pronto tan populares que se solicitaban en todas partes, m\u00e1s r\u00e1pido de lo que era posible fundarlos, y los grupos m\u00e1s grandes de estos se convirtieron en nuevas provincias. Austria se desgaj\u00f3 en 1563, Bohemia en 1623, Flandes se hab\u00eda convertido en dos provincias separadas en 1612, y Renania tambi\u00e9n dos provincias en 1626. En esa \u00e9poca, las cinco provincias de habla alemana contaban m\u00e1s de 100 colegios y academias. Pero mientras tanto toda Alemania estaba en desorden con la Guerra de los Treinta A\u00f1os, que se hab\u00eda desarrollado hasta entonces, en t\u00e9rminos generales, de manera favorable a las potencias cat\u00f3licas. En 1629 se produjo el Restitutionedikt (ver Contrarreforma) por el que el emperador redistribu\u00eda con la sanci\u00f3n papal la antigua propiedad de la Iglesia que hab\u00eda sido recobrada de la usurpaci\u00f3n de los protestantes. La Compa\u00f1\u00eda recibi\u00f3 amplias concesiones, pero no se benefici\u00f3 mucho por eso. Siguieron algunas amargas controversias con los antiguos poseedores de las propiedades, que a menudo eran benedictinos, y muchas de las adquisiciones se perdieron durante el siguiente periodo de la guerra.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los sufrimientos de la orden durante el segundo periodo fueron dolorosos. Incluso antes de la guerra hab\u00edan sido sistem\u00e1ticamente perseguidos y enviados al exilio por los pr\u00edncipes protestantes, en cuanto estos tuvieron oportunidad. En 1618 fueron expulsados de Bohemia, Moravia, y Silesia; y despu\u00e9s de la llegada de Gustavo Adolfo la violencia a la que estaban sujetos se increment\u00f3. La fan\u00e1tica propuesta de expulsarlos para siempre de Alemania fue hecha por \u00e9l en 1631, y de nuevo en Francfort en 1633; y este consejo de odio adquiri\u00f3 un arraigo que a\u00fan ejerce influencia sobre la opini\u00f3n protestante alemana. El \u00e9xito inicial de los cat\u00f3licos naturalmente excit\u00f3 mayores antipat\u00edas, especialmente en cuanto que los grandes generales cat\u00f3licos, Tilly, Wallenstein, y Piccolomini hab\u00edan sido alumnos de los jesuitas. Durante el sitio de Praga, 1648, el Padre Plachy form\u00f3 con \u00e9xito un cuerpo de estudiantes para la defensa de la ciudad, y se le concedi\u00f3 la corona mural por sus servicios. La provincia del Alto Rhin sola perdi\u00f3 setenta y siete padres en hospitales de campa\u00f1a o durante los combates. Tras la paz de Westfalia, 1648, la marea de la Contrarreforma se hab\u00eda m\u00e1s o menos agotado. El periodo de fundaci\u00f3n hab\u00eda pasado y hay pocos acontecimientos externos que registrar. La \u00faltima conversi\u00f3n notable fue la del Pr\u00edncipe Federico Augusto de Sajonia (1697), despu\u00e9s rey de Polonia. Los Padres Vota y Salerno (despu\u00e9s cardenal) estuvieron \u00edntimamente relacionados con esta conversi\u00f3n. Tras los muros de sus colegios y en las iglesias por todo el pa\u00eds la obra de ense\u00f1anza, escritura y predicaci\u00f3n prosigui\u00f3 sin mengua, mientras se elevaban y descend\u00edan las tormentas de la controversia, y las misiones lejanas, especialmente China y las misiones espa\u00f1olas de Sudam\u00e9rica, reivindicaban logros de la mayor nobleza y elevaci\u00f3n de esp\u00edritu. A este periodo pertenecen Philip Jenigan (muerto en 1704) y Franz Hunolt (muerto en 1740), quiz\u00e1 los m\u00e1ximos predicadores jesuitas alemanes; Tschupick, Josef Sneller, e Ignatius Wurz adquirieron una reputaci\u00f3n casi igual en Austria. En 1749 las provincias alemanas contaban como sigue: Germania Superior, 1.060; Bajo Rhin, 772; Alto Rhin, 497; Austria, 1772; Bohemia, 1.239; total, 5.340 miembros (2.558 sacerdotes) en 307 casas.(Ver tambi\u00e9n el art\u00edculo \u00edndice bajo el t\u00edtulo \u201cCompa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas\u201d, y nombres tales como Becan, Byssen, Brouwer, Dreschel, Lohner, etc.). Hungr\u00eda estaba incluida en la provincia de Austria. El principal protector de la orden fue el cardenal Pazmany (vid.). Varias veces se intent\u00f3 por los jesuitas alemanes la conversi\u00f3n de Suecia, pero no se les permiti\u00f3 permanecer en el pa\u00eds. El rey Juan III, sin embargo, que se hab\u00eda casado con una princesa polaca, se convirti\u00f3 en realidad (1578) por medio de varias misiones de los Padres Warsiewicz y Possevinus, este \u00faltimo acompa\u00f1ado por el ingl\u00e9s Padre William Good; pero el rey no tuvo valor para perseverar. La reina Cristina (vid.) en 1654 ingres\u00f3 en la Iglesia, en gran medida por la ayuda de los Padres Macedo y Casati, habiendo renunciado a su trono para este prop\u00f3sito. Los padres austriacos mantuvieron una peque\u00f1a residencia en Mosc\u00fa de 1684 a 1718, que hab\u00eda sido abierta por el Padre Vota (ver Possevinus).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">F. Polonia\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El beato Pedro Canisio, que visit\u00f3 Polonia en el s\u00e9quito del legado Mantuato en 1558, tuvo \u00e9xito al animar al rey Segismundo a una en\u00e9rgica defensa del Catolicismo, y el obispo Hosius de Ermland fund\u00f3 el colegio de Braunsburg en 1584, que con el de Vilna (1569) se convirtieron en los centros de la actividad cat\u00f3lica de la Europa Nororiental. El rey Esteban Bathory, gran protector de la orden, fund\u00f3 un Colegio Ruteno en Vilna en 1575. Desde 1588, el Padre Peter Skarga (muerto en 1612) produjo una gran impresi\u00f3n con su predicaci\u00f3n. Hubo violentos ataques contra la Compa\u00f1\u00eda en la revoluci\u00f3n de 1607, pero tras la victoria de Segismundo III los jesuitas recuperaron con creces el terreno perdido; y en 1608 la provincia se subdividir\u00eda en Lituania y Polonia. La animosidad contra los jesuitas, sin embargo, se desahog\u00f3 en Cracovia en 1612, por medio de la difamatoria s\u00e1tira titulada \u201cMonita secreta\u201d (vid.). El rey Casimiro, que hab\u00eda sido antes jesuita, favoreci\u00f3 no poco a la Compa\u00f1\u00eda; as\u00ed lo hizo tambi\u00e9n Sobieski, y su campa\u00f1a para liberar a Viena de los turcos (1683) se debi\u00f3 en parte a las exhortaciones del padre Vota, su confesor. Entre los grandes misioneros polacos se cuentan Benedict Herbst (muerto en 1593) y el Beato Andr\u00e9s Bobola. En 1756 las provincias polacas fueron reorganizadas en cuatro: Gran Polonia, Peque\u00f1a Polonia, Lituania, y Mazovia, que contaban en total con 2.359 religiosos. Los jesuitas polacos, aparte de sus propias misiones, ten\u00edan otras en Estocolmo, Rusia, Crimea, Constantinopla, y Persia (Ver Cracovia, Universidad de).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">G. B\u00e9lgica\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La primera fundaci\u00f3n fue en Lovaina en 1542, adonde los estudiantes que estaban en Par\u00eds se retiraron ante la declaraci\u00f3n de guerra entre Francia y Espa\u00f1a. En 1556 Ribadeneira obtuvo autorizaci\u00f3n legal de Felipe II para la Compa\u00f1\u00eda, y en 1564 Flandes se convirti\u00f3 en una provincia separada. Sus comienzos, sin embargo, no fueron de ning\u00fan modo uniformemente pr\u00f3speros. El duque de Alba era fr\u00edo y suspicaz, mientras que las guerras de las provincias en rebeli\u00f3n obraban con fuerza contra ella. En la pacificaci\u00f3n de Gante (1576), se ofreci\u00f3 a los jesuitas un juramento contra los gobernantes de los Pa\u00edses Bajos, lo que ellos rehusaron firmemente, y fueron expulsados de sus casas. Pero esto por fin les gan\u00f3 el favor de Felipe; y bajo Alejandro Farnesio la suerte cambi\u00f3 por completo en su favor. El Padre Oliver Manare se convirti\u00f3 en el dirigente a la medida de la situaci\u00f3n, a quien el propio Acquaviva salud\u00f3 como \u201cPater Provinciae\u201d. En pocos a\u00f1os se fundaron un gran n\u00famero de colegios bien dotados, y en 1612 la provincia tuvo que ser subdividida. La Flandro-Belgica contaba con diecis\u00e9is colegios y la Gallo-Belgica con dieciocho. Todos salvo dos eran escuelas diurnas sin colegios preparatorios para ni\u00f1os peque\u00f1os. Funcionaban con un personal relativamente peque\u00f1o de cinco o seis, a menudo s\u00f3lo tres profesores, aunque sus alumnos pod\u00edan contar con varios cientos. La ense\u00f1anza era gratuita, pero una dotaci\u00f3n suficiente para el sost\u00e9n de los maestros era un preliminar necesario. Aunque la educaci\u00f3n preparatoria y elemental no estaba a\u00fan de moda, la atenci\u00f3n prestada a la ense\u00f1anza del catecismo era muy elaborada. Las clases eran regulares, y los intervalos se animaban con m\u00fasica, ceremonias, representaci\u00f3n de misterios, y procesiones. A \u00e9stas asist\u00edan a menudo toda la magistratura en traje de ceremonia, mientras que el mismo obispo asist\u00eda a la distribuci\u00f3n de premios. Una congregaci\u00f3n especial se constituy\u00f3 en Amberes en 1648 para organizar a damas y caballeros, nobles y burgueses, como maestros de escuela dominical, y en ese a\u00f1o sus clases contaban en total con 3.000 ni\u00f1os. Organizaciones similares existieron por todo el pa\u00eds. Las clases de primera comuni\u00f3n constituyeron una extensi\u00f3n del catecismo. En Brujas, Bruselas, y Amberes, entre 600 y 1600 asist\u00edan a las clases de comuni\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las congregaciones marianas jesuitas fueron instituidas en primer lugar en Roma por un jesuita belga, Juan Leunis, en 1563. Su pa\u00eds natal pronto las adopt\u00f3 con entusiasmo. Cada colegio ten\u00eda normalmente cuatro:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">para los alumnos (m\u00e1s a menudo dos, una para los mayores, otra para los peque\u00f1os);<br \/>\npara los j\u00f3venes que sal\u00edan del colegio;<br \/>\npara adultos (m\u00e1s a menudo varias) \u2013 para trabajadores, comerciantes, clases profesionales, nobles, sacerdotes, m\u00e9dicos, etc., etc.;<br \/>\npara ni\u00f1os peque\u00f1os.<br \/>\nEn la \u00e9poca anterior a que los hospitales, asilos, y la educaci\u00f3n elemental estuviera regularmente organizada y sostenida por el Estado; antes de que las cuotas para entierros, los sindicatos, y similares suministraran ayuda espec\u00edfica al trabajador, estas cofrad\u00edas desempe\u00f1aban las funciones de tales instituciones, de manera tal vez casera pero gratuitamente, reuniendo a todas las categor\u00edas para el alivio de la indigencia. Algunas de estas congregaciones fueron muy populares, y sus registros muestran a\u00fan los nombres de los primeros artistas y sabios de la \u00e9poca (Teniers, Van Dyck, Rubens, Lipsius, etc.). Archiduques y reyes e incluso cuatro emperadores se encuentran entre los cofrades de Lovaina. Probablemente el primer cuerpo permanente de capellanes del Ej\u00e9rcito fue el establecido por Farnesio en 1587. Estaba integrado de diez a veinticinco capellanes, y se le denomin\u00f3 la \u201cMissio castrensis\u201d, y dur\u00f3 como instituci\u00f3n hasta 1660. La \u201cMissio navalis\u201d fue una instituci\u00f3n an\u00e1loga para la marina. La provincia Belga-Flamenca contaba 542 miembros en 1749 (232 sacerdotes) en 30 casas. La Franco-Belga, 471 (266 sacerdotes) en 25 casas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">H. Inglaterra\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fundada en Roma despu\u00e9s de que hubiera comenzado el cisma ingl\u00e9s, la Compa\u00f1\u00eda tuvo gran dificultad en encontrar una forma de entrar en Inglaterra, aunque Ignacio y Ribadeneira visitaron el pa\u00eds en 1531 y 1558, y se han rezado oraciones por su conversi\u00f3n por toda la orden hasta la actualidad (ahora bajo la designaci\u00f3n com\u00fan de \u201cnaciones del Norte\u201d). Otros de los primeros jesuitas se dedicaron al seminario ingl\u00e9s de Douai y a los refugiados de Lovaina. El efecto de la expulsi\u00f3n por Isabel de los cat\u00f3licos de Oxford, 1562-75, fue que muchos se refugiaran en el extranjero. Varias docenas de j\u00f3venes ingresaron en la Compa\u00f1\u00eda, algunos de ellos fueron voluntarios a las misiones exteriores, y as\u00ed ocurri\u00f3 que el precursor de esas legiones de ingleses que van a la India a hacer carrera fue el misionero jesuita ingl\u00e9s Thomas Stephens. John Yate (alias Vincent, nacido en 1550; muerto despu\u00e9s de 1603) y John Meade (ver Almeida) fueron pioneros de las misiones de Brasil. Los m\u00e1s destacados de los primero reclutas fueron Thomas Darbishire y William Good, seguidos en el tiempo por el Beato Edmund Campion (vid.) y Robert Persons. Este \u00faltimo fue el primero en concebir y elaborar la idea de la misi\u00f3n inglesa, que, a petici\u00f3n del Dr. Allen, fue emprendida en Diciembre de 1578.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antes de esto la Compa\u00f1\u00eda se hab\u00eda hecho cargo del Colegio Ingl\u00e9s de Roma (ver Colegio Ingl\u00e9s), por orden del Papa, el 19 de Marzo de 1578. Pero sobrevinieron dificultades debido a las desdichas inherentes a la situaci\u00f3n de los refugiados religiosos. Muchos hicieron todo el camino hasta Roma esperando pensiones, o becas del rector, que al principio se convirti\u00f3, a su despecho, en el dispensador de limosnas del Papa Gregorio. Pero pronto faltaron las limosnas, y varios alumnos tuvieron que ser expulsados por indignos. De aqu\u00ed las decepciones y torrentes de quejas, cuya relaci\u00f3n se lee con tristeza al lado de los consoladores relatos de los martirios de hombres como Campion, Cottam, Southwell, Walpole, Page, y otros, y los esfuerzos de un Hetward, Weston, o tambi\u00e9n Gerard Persons y Crichton que, conviniendo en la idea, tan com\u00fan en el extranjero, de que una contrarrevoluci\u00f3n a favor de Mar\u00eda Estuardo no ser\u00eda dif\u00edcil, llevaron a cabo dos o tres misiones pol\u00edticas en Roma y Madrid (1582-84) antes de darse cuenta de que sus planes no eran factibles (ver Persons). Despu\u00e9s de la Armada Invencible (vid.), Persons indujo a Felipe a crear m\u00e1s seminarios, y de ah\u00ed las fundaciones en Valladolid, St.Omer, y Sevilla (1589, 1592, 1593), todos puestos a cargo de los jesuitas ingleses. Por otro lado sufrieron un retroceso en la as\u00ed llamada Controversia del Arcipreste (1598-1602) que la diplomacia francesa en Roma convirti\u00f3 en su momento en una oportunidad para obrar contra Espa\u00f1a. (ver Blackwell; Garnet). La ayuda de Francia, y la influencia de la Contrarreforma francesa fueron en conjunto muy beneficiosas. Pero muchos que se refugiaron en Par\u00eds se acostumbraron a una atm\u00f3sfera galicana, y de ah\u00ed tal vez algunas opiniones regalistas sobre el Juramento de Lealtad, y algo de la excitaci\u00f3n en el debate sobre la jurisdicci\u00f3n de los obispos de Calcedonia, sobre lo cual ver m\u00e1s abajo. Los sentimientos de tensi\u00f3n continuaron hasta las misiones de Pizzani, Conn, y Rosetti, 1635-41. Aunque el primero de estos fue algo hostil, fue retirado en 1637, y sus sucesores lograron una paz, justo a punto para ser interrumpida por la Guerra Civil, 1641-60.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antes de 1606, los jesuitas ingleses hab\u00edan fundado casas para otros, pero ni ellos ni ninguna otra orden inglesa hab\u00eda erigido casas para ellos mismos. Pero durante el as\u00ed llamado \u201cMovimiento de Fundaci\u00f3n\u201d, debido a muchas causas pero especialmente tal vez al est\u00edmulo de la Contrarreforma (vid.) en Francia, un completo conjunto de fundaciones se estableci\u00f3 en Flandes. El noviciado empez\u00f3 en Lovaina en 1606, se traslad\u00f3 a Lieja en 1614, y a Watten en 1622. La casa de Lieja continu\u00f3 como escolasticado, y la casa de tercera probaci\u00f3n en Gante en 1620. La \u201cmisi\u00f3n\u201d se convirti\u00f3 en 1619 en vice-provincia, y el 21 de Enero de 1623, en provincia, con el P. Richard Blout como primer provincial; y en 1634 fue capaz de hacerse cargo de la misi\u00f3n extranjera de Maryland (ver m\u00e1s abajo) en la antigua Compa\u00f1\u00eda. Los jesuitas ingleses en este periodo alcanzaron tambi\u00e9n sus m\u00e1ximas cifras. En 1621, eran 211, en 1636, 374. En este \u00faltimo a\u00f1o, su renta total ascend\u00eda a 45.086 scudi (unas 11.270 libras inglesas de 1913). Tras la guerra civil tanto los miembros como la renta cayeron considerablemente. En 1649 hab\u00eda s\u00f3lo 264 miembros, y 23.055 scudi de renta (unas 5.760 libras); en 1654 la renta era de s\u00f3lo 17.405 scudi (unas 4.350 libras).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde la \u00e9poca de la reina Isabel los m\u00e1rtires hab\u00edan sido pocos \u2013 s\u00f3lo uno, el Venerable Edmund Arrowsmith (vid.) en el reinado de Carlos I. El 26 de Octubre de 1623 hab\u00edan tenido lugar las \u201cTristes V\u00edsperas\u201d. Una congregaci\u00f3n se hab\u00eda reunido para las v\u00edsperas en el desv\u00e1n de la embajada francesa en Blackfriars, cuando el piso cedi\u00f3. Los Padres Drury y Rediate con 61 (tal vez 100) de la congregaci\u00f3n murieron. El 14 de Marzo de 1628, siete jesuitas fueron capturados en St John\u2019s Clerkenwell, con un gran n\u00famero de documentos. Estos problemas, sin embargo, fueron leves, comparados con los padecimientos durante la Rep\u00fablica, cuando la lista de m\u00e1rtires y confesores ascendi\u00f3 a diez. Como los jesuitas depend\u00edan tanto de las familias rurales, era seguro que sufrir\u00edan gravemente por la guerra, y el colegio de St. Omer casi se arruin\u00f3. El antiguo conflicto del Juramento de Lealtad revivi\u00f3 con el Juramento de Abjuraci\u00f3n y las \u201ctres preguntas\u201d propuestas por Fairfax el 1 de Agosto de 1647 (Ver White, Thomas). Los representantes del clero regular y secular, entre ellos el Padre Henry More, fueron invitados al poco tiempo a suscribirlos. As\u00ed lo hicieron, pensando More que pod\u00eda, \u201cconsiderando las razones del pre\u00e1mbulo\u201d, que modificaba considerablemente las palabras del juramento. Pero el provincial, P. Silesdon, le hizo volver de Inglaterra, y le mantuvo apartado de sus funciones durante un a\u00f1o; un castigo que, incluso si se considera severo para su transgresi\u00f3n, no puede lamentarse, en cuanto que le llev\u00f3 a escribir la historia de los jesuitas ingleses hasta el a\u00f1o 1635 (\u201cHist., missionis anglicanae Soc. Iesu, ab anno salutis MDLXXX \u201c, St. Omer, 1660).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con la Restauraci\u00f3n, 1660, vino un periodo de mayor calma, seguido por la peor tempestad de todas, la conspiraci\u00f3n de Oates (vid.), en que los jesuitas perdieron a ocho de los suyos en el cadalso y a trece en prisi\u00f3n en cinco a\u00f1os, 1678-83. Luego el periodo de m\u00e1xima prosperidad bajo el rey Jacobo II (1685-88). Les dio un colegio, y una capilla p\u00fablica en Somerset House, hizo al Padre Petri su capell\u00e1n, y el 11 de Noviembre de 1687, miembro del Consejo Privado. Tambi\u00e9n eligi\u00f3 como confesor al padre Warner, y foment\u00f3 la predicaci\u00f3n y las discusiones que se llevaron a cabo con no peque\u00f1o fruto. Pero este periodo de prosperidad s\u00f3lo dur\u00f3 unos pocos meses; con la Revoluci\u00f3n de 1688, los Padres recuperaron su patrimonio de persecuci\u00f3n. Los \u00faltimos jesuitas que murieron en prisi\u00f3n fueron los Padres Poulton y Aylworth (1690-92). La legislaci\u00f3n represiva de Guillermo III no tuvo el efecto pretendido de exterminar a los cat\u00f3licos, pero los redujo a colectivo proscrito y sujeto a ostracismo. A partir de entonces los anales de los jesuitas ingleses muestran poco que sea nuevo o llamativo, aunque su n\u00famero y obras de caridad estaban bien mantenidas. Muchos de los Padres en Inglaterra eran capellanes de familias de caballeros, ocupando casi un millar de estos puestos durante el Siglo XVIII.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ley eclesi\u00e1stica bajo la cual trabajaban los jesuitas ingleses era hasta cierto punto especial. Al principio en realidad todo estaba indefinido, los regulares y los seculares viviendo al estilo de una verdadera familia feliz. Sin embargo, conforme se desarroll\u00f3 la organizaci\u00f3n, la fricci\u00f3n entre las partes no siempre se pudo evitar, y se hizo necesaria una legislaci\u00f3n. Mediante la instituci\u00f3n del arcipreste (7 de Marzo de 1598), y por las subsiguientes modificaciones de la instituci\u00f3n (6 de Abril de 1599; 17 de Agosto de 1601, y 5 de Octubre de 1602), se suprimieron diversas ocasiones de fricci\u00f3n y se introdujeron principios para un gobierno estable. Tan pronto como la reina Enriqueta Mar\u00eda pareci\u00f3 capaz de proteger a un obispo en Inglaterra, se envi\u00f3 a los obispos de Calcedonia in partibus infidelium, en 1623 y en 1625. El segundo de estos, el Dr. Richard Smith, se esforz\u00f3, sin tener la facultad necesaria de Roma, en introducir la aprobaci\u00f3n episcopal de los confesores. Esto condujo al breve \u201cBrittanica\u201d de 9 de Mayo de 1631 que dej\u00f3 las facultades de los misioneros regulares en su anterior dependencia inmediata de la Santa Sede. Pero tras la instituci\u00f3n de los vicarios apost\u00f3licos en 1685, por un decreto de 9 de Octubre de 1695, los regulares se vieron obligados a obtener la aprobaci\u00f3n del obispo. Hubo naturalmente muchas otras cuestiones que precisaron arreglos, pero las dificultades de la situaci\u00f3n en Inglaterra y la distancia de Roma hizo lenta y dificultosa la legislaci\u00f3n. En 1745 y 1748 se lograron decretos contra los que se presentaron apelaciones; y no fue hasta el 31 de Mayo de 1753 cuando se dictaron por Benedicto XIV las \u201cRegulae missionis\u201d en la Constituci\u00f3n \u201cApostolicum ministerium\u201d, que regul\u00f3 la administraci\u00f3n eclesi\u00e1stica hasta la publicaci\u00f3n de la Constituci\u00f3n \u201cRomanos Pontifices\u201d en 1881. En el a\u00f1o de la supresi\u00f3n, 1773, se contaban 274 jesuitas ingleses. (Ver Coffin, Edward; Cresswell; Confesores y M\u00e1rtires ingleses; More, Henry; Leyes Penales; Persons, Robert; Petre, Sir Edward; Plowden; Sabran, Louis de; Southwell; Spencer, John; Stephens, Thomas; Redford.).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">I. Irlanda\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Uno de los primeros encargos que los Papas confiaron a la Compa\u00f1\u00eda fue el de actuar como enviados a Irlanda. Los Padres Salmeron y Brouet se las arreglaron para llegar al Ulster durante la Cuaresma de 1642, pero las inmensas dificultades de la situaci\u00f3n tras los \u00e9xitos de Enrique VIII de 1541 les hac\u00eda imposible vivir all\u00ed con seguridad; mucho menos cumplir con sus funciones o comenzar las reformas que el papa les hab\u00eda confiado. Bajo la reina Mar\u00eda, los jesuitas habr\u00edan vuelto, si hubieran tenido hombres dispuestos. En realidad hab\u00eda ya algunos novicios irlandeses, y de estos David Woulfe volvi\u00f3 a Irlanda el 20 de Enero de 1561 con amplias facultades apost\u00f3licas. Consigui\u00f3 candidatos para las sedes dejadas vacantes por Isabel, mantuvo abierto un colegio de segunda ense\u00f1anza durante algunos a\u00f1os, y envi\u00f3 varios novicios a la orden; pero finalmente fue encarcelado y tuvo que huir al continente. Poco despu\u00e9s se organiz\u00f3 regularmente la \u201cmisi\u00f3n irlandesa\u201d bajo superiores irlandeses, empezando con el P. Richard Fleming (muerto en 1590), profesor del Colegio de Clermont, y luego canciller de la Universidad de Pont-\u00e0-Mousson. En 1609, la misi\u00f3n contaba con setenta y dos, cuarenta de los cuales eran sacerdotes, y dieciocho estaban trabajando en Irlanda. Para 1617 esta cifra se hab\u00eda incrementado a treinta y ocho; el resto estaban en su mayor parte form\u00e1ndose entre sus colegas franceses y espa\u00f1oles. La fundaci\u00f3n de colegios en el extranjero, en Salamanca, Santiago, Sevilla, y Lisboa, para la educaci\u00f3n del clero fue debida principalmente al Padre Thomas White (muerto en 1622). Fueron coordinados y durante mucho tiempo dirigidos por el P. James Arthur de Kilkenny, despu\u00e9s misionero en el Ulster y capell\u00e1n de Hugh O\u2019Neill. El Colegio Irland\u00e9s de Poitiers estuvo tambi\u00e9n bajo la direcci\u00f3n de jesuitas irlandeses, como lo estuvo el de Roma durante alg\u00fan tiempo (ver Colegio Irland\u00e9s, en Roma).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La m\u00e1xima extensi\u00f3n en Irlanda fue naturalmente durante el predominio de la Confederaci\u00f3n (1642-54) con la que el Padre Matthew O\u2019Hartigan goz\u00f3 de gran favor. Los colegios, escuelas y residencias jesuitas ascend\u00edan entonces a trece, con un noviciado en Kilkenny. Durante la dominaci\u00f3n protestante, el n\u00famero de jesuitas cay\u00f3 de nuevo a dieciocho, pero en 1685, bajo Jacobo II hubo veintiocho con siete residencias. Tras la Revoluci\u00f3n, su n\u00famero cay\u00f3 de nuevo a seis, y luego se elev\u00f3 a diecisiete en 1717, y a veintiocho en 1755. Los Padres proced\u00edan principalmente de las antiguas familias anglo-normandas, pero casi todos los misioneros hablaban irland\u00e9s, y la labor misionera fue la ocupaci\u00f3n principal de los jesuitas irlandeses. El P. Robert Rochford estableci\u00f3 una escuela en Youdal ya en 1575; se dio educaci\u00f3n universitaria en Dubl\u00edn en el reinado de Carlos I, hasta que los edificios fueron confiscados y entregados al Trinity College; y el Padre John Austin mantuvo una floreciente escuela en Dubl\u00edn durante veintid\u00f3s a\u00f1os antes de la Supresi\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un resumen de la obra de los jesuitas en Irlanda se encontrar\u00e1 en los art\u00edculos sobre los Padres Christopher Holywood y Henry Fitzsimon; pero fue en el extranjero, dada la naturaleza del caso, en donde el genio irland\u00e9s del momento encuentra su m\u00e1s amplio reconocimiento. Stephen White, Luke Wadding, primo de su hom\u00f3nimo el franciscano famoso, en Madrid; Andrew y Peter Wadding en Dilligen y Gratz respectivamente; J.B. Duiggin y John Lombard en Ypr\u00e8s y Amberes; Thomas Comerford en Santiago de Compostela; Paul Sherlock en Salamanca; Richard Lynch (1611-76) en Valladolid y Salamanca; James Kelly en Poitiers y Par\u00eds; Peter Plunket en Leghorn. Entre los escritores distinguidos estaban William Bathe, cuya \u201cJanua linguarum\u201d (Salamanca, 1611) fue la base de la obra de Commenius. Bertrand Routh (nacido en Kilkenny en 1695) escribi\u00f3 en las \u201cM\u00e9moires de Tr\u00e9voux\u201d (1734-43), y asisti\u00f3a Montesquieu en su lecho de muerte. En el campo de las misiones extranjeras, O\u2019Fihily fue uno de los primeros ap\u00f3stoles de Paraguay,<br \/>\nY Thomas Lynch era provincial en Brasil en la \u00e9poca de la Supresi\u00f3n. En esta \u00e9poca tambi\u00e9n, Roger Magloire estaba trabajando en Martinica, y Philip O\u2019Reilly en Guayana. Pero era en el campo de misi\u00f3n de la propia Irlanda, al que todos los dem\u00e1s, de una forma u otra, conduc\u00edan, en el que m\u00e1s pensaban los jesuitas irlandeses. Sus esfuerzos se dedicaron principalmente a las ciudades amuralladas del antiguo \u201cEnglish Pale\u201d (regi\u00f3n alrededor de Dubl\u00edn). Aqu\u00ed mantuvieron vigorosa la fe, a despecho de las persecuciones, que, si a veces remit\u00edan, fueron sin embargo largas y duras. El primer m\u00e1rtir jesuita irland\u00e9s fue Edmund O\u2019Donnell quien padeci\u00f3 en Cork en 1575. Otros de esta lista de honor son: Dominic Collins, un hermano lego, en Youghal, 1602; William Boynton, en Cahel, 1647; los Padres Netterville y Bathe, a la ca\u00edda de Drogheda en 1649. El Padre David Gallway trabaj\u00f3 entre los ga\u00e9licos dispersos y perseguidos de las Islas y las Tierras Altas de Escocia, hasta su muerte en 1643. (Ver tambi\u00e9n Fitzsimon; Malone; O\u2019Donnell; Talbot, Peter; Confesores y M\u00e1rtires irlandeses).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">J. Escocia\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Padre Nicholas de Gouda fue enviado a visitar a la reina Mar\u00eda de Escocia en 1562 para invitarla a enviar obispos al Concilio de Trento. El poder de los protestantes hizo imposible lograr este objetivo, pero de Gouda conferenci\u00f3 con la reina y se trajo de vuelta con \u00e9l a seis j\u00f3venes escoceses, que hab\u00edan de probar ser los fundadores de la misi\u00f3n. De estos se destac\u00f3 pronto Edmund Hay y fue rector del Colegio de Clermont, en Par\u00eds. En 1584, Crichton volvi\u00f3 con el Padre James Gordon, t\u00edo del conde de Huntly, a Escocia; el primero fue capturado, pero el segundo tuvo un \u00e9xito extraordinario, y la misi\u00f3n escocesa propiamente dicha se puede decir que empez\u00f3 con \u00e9l, y con los Padres Edmund Hay y John Drury, que vinieron en 1585. El conde de Huntly se convirti\u00f3 en el l\u00edder cat\u00f3lico, y la suerte de su partido pas\u00f3 por muchos extra\u00f1os cambios. Pero la victoria cat\u00f3lica de Glenlivet, en 1594, suscit\u00f3 el mal humor de la Iglesia de Escocia hasta tal punto que Jacobo, aunque le repugnaba la severidad, se vio forzado a moverse contra los lores cat\u00f3licos y al final Huntly se vio obligado a dejar el pa\u00eds, y luego, cuando volvi\u00f3 se someti\u00f3 a la Iglesia de Escocia en 1597. Esto acab\u00f3 con la extensi\u00f3n del Catolicismo; el Padre James Gordon tuvo que marcharse en 1595, pero el Padre Abercrombie logr\u00f3 convertir a Ana de Dinamarca, quien, sin embargo, prob\u00f3 no ser una conversa muy valerosa. Mientras tanto los jesuitas hab\u00edan obtenido la direcci\u00f3n del Colegio Escoc\u00e9s fundado por Mar\u00eda Estuardo en Par\u00eds, que fue sucesivamente trasladado a Pont-\u00e0-Mousson y a Douai. En 1600 se fund\u00f3 en Roma otro colegio que se puso a su cargo, y hab\u00eda tambi\u00e9n otro peque\u00f1o en Madrid.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras llegar al trono ingl\u00e9s, Jacobo se inclin\u00f3 a introducir el episcopado en Escocia, y para reconciliar a los presbiterianos con esto les permiti\u00f3 perseguir a los cat\u00f3licos a su gusto. Por su b\u00e1rbara \u201cexcomuni\u00f3n\u201d, el sufrimiento infligido fue incre\u00edble. El alma de la resistencia a esta crueldad fue el Padre James Anderson, quien, sin embargo, al ser objeto de b\u00fasqueda especial, tuvo que ser retirado en 1611. En 1614, fueron enviados los Padres John Ogilvie (vid.) y James Moffat, sufriendo este \u00faltimo martirio en Glasgow el 10 de Marzo de 1615. En 1620, el Padre Patrick Anderson (vid.) fue procesado, pero al final desterrado. Despu\u00e9s de esto sobrevino un corto periodo de paz, 1625-27, seguido por otra persecuci\u00f3n, 1629-30, y otro corto periodo de paz antes de la insurrecci\u00f3n de los covenanters, y las guerras civiles, 1638-45. Hab\u00eda unos seis padres en la misi\u00f3n en esa \u00e9poca, algunos capellanes de la peque\u00f1a nobleza cat\u00f3lica, algunos viviendo la vida entonces agreste de los highlanders, especialmente durante las campa\u00f1as de Montrose. Pero tras Philiphaugh (1645), la suerte de los mon\u00e1rquicos y de los cat\u00f3licos sufri\u00f3 un triste cambio. Entre los que cayeron en manos del enemigo estaba el Padre Andrew Leslie, que ha dejado un vivaz relato de sus prolongados padecimientos en diversas prisiones. Tras la Restauraci\u00f3n hubo un nuevo periodo de paz en el que los misioneros jesuitas recogieron una considerable cosecha, pero durante los disturbios causados por los covenanters (vid.) se reanud\u00f3 la persecuci\u00f3n de los cat\u00f3licos. Jacobo II les favoreci\u00f3 en lo que pudo, nombrando a los Padres James Forbes y Thomas Patterson capellanes de Holyrood, donde tambi\u00e9n se abri\u00f3 una escuela. Tras la Revoluci\u00f3n, los Padres se dispersaron, pero volvieron, aunque en n\u00famero menguante.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">II. Misiones\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ninguna esfera de actividad religiosa es tenida en tan gran estima entre los jesuitas como la de las misiones extranjeras; y desde el principio, los hombres de m\u00e1s altas cualidades, como San Francisco Javier, se han dedicado a esta labor. De ah\u00ed que tal vez se pueda formar una mejor idea de las misiones jesuitas leyendo las vidas de sus grandes misioneros, que se encontrar\u00e1n bajo sus nombres respectivos (ver el \u00cdndice), que de la informaci\u00f3n que sigue, en la que la atenci\u00f3n se limita a los asuntos generales.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A. India\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando se inici\u00f3 la Compa\u00f1\u00eda, las grandes potencias colonizadoras eran Espa\u00f1a y Portugal. La carrera de San Francisco Javier, en cuanto se refiere a su direcci\u00f3n geogr\u00e1fica y l\u00edmites, estuvo en gran medida determinada por los establecimientos portugueses en Oriente, y por las rutas mercantiles seguidas por los comerciantes portugueses. Al llegar a Goa en 1542, evangeliz\u00f3 primero la costa occidental y Ceil\u00e1n; en 1545 estuvo en Malaca; en 1549 en Jap\u00f3n. Al mismo tiempo envi\u00f3 a sus pocos ayudantes y catequistas a otros centros, y en 1552 parti\u00f3 para China, pero muri\u00f3 a final de a\u00f1o en una isla costera. La obra de Javier fue continuada, con Goa como cuartel general, y el padre Barzaeus como sucesor. El Padre Antonio Criminali, el primer m\u00e1rtir de la Compa\u00f1\u00eda, padeci\u00f3 martirio en 1549 y el Padre M\u00e9ndez le sigui\u00f3 en 1552. En 1559 el Beato Rodolfo Acquaviva visit\u00f3 la corte de Akbar el Grande, pero sin efecto permanente. El gran impulso de conversiones se produjo despu\u00e9s de que el Venerable Roberto de Nobili (vid.) se declarara un brahmin sannjasi y viviera la vida de los brahmines (1606). En Tanjore y en otros lugares hizo entonces una inmensa cantidad de conversos, a los que se les permiti\u00f3 mantener las distinciones de su casta, con muchas costumbres religiosas; las cuales, sin embargo, fueron condenadas al fin (tras mucha controversia) por Benedicto XIV en 1744. Esta condena produjo un efecto deprimente en la misi\u00f3n, aunque al mismo tiempo los Padres L\u00f3pez y Acosta dedicaban su vida con singular hero\u00edsmo al servicio de los parias. La Supresi\u00f3n de la Compa\u00f1\u00eda, que vino poco despu\u00e9s, complet\u00f3 la desolaci\u00f3n de un campo misionero en otro tiempo prol\u00edfico. (Ver Ritos Malabares).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde Goa tambi\u00e9n se organizaron misiones a la costa oriental de \u00c1frica. La misi\u00f3n de Abisinia, bajo los Padres Nunhes, Oviedo y Paes dur\u00f3, con diversa fortuna, m\u00e1s de un siglo 1555-1690 (ver Abisinia, I, 76). La misi\u00f3n en el Zambeze bajo los Padres Silveira, Acosta y Fern\u00e1ndez s\u00f3lo tuvo corta duraci\u00f3n; as\u00ed tambi\u00e9n la obra del Padre Gouveia en Angola. En el Siglo XVII, los misioneros penetraron en el Tibet, llegano los Padres Desideri y Freyre a Lhasa. Otros extendieron la misi\u00f3n persa, desde Ormuz hasta tan lejos como Ispahan. Hacia 1700 las misiones persas contaban con 400.000 cat\u00f3licos. Las costas del sur y el este de la India, con Ceil\u00e1n estaban incluidas desde 1614 en la provincia separada de Malabar, con misiones francesas independientes en Pondichery. Malabar contaba con cuarenta y siete misioneros (portugueses) antes de la Supresi\u00f3n, mientras que las misiones francesas contaban con 22. (Ver Hanxleden).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">B. Jap\u00f3n\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La misi\u00f3n japonesa (ver Jap\u00f3n, VIII, 306) se convirti\u00f3 gradualmente en provincia, pero el seminario y la sede del gobierno sigui\u00f3 estando en Macao. Para 1582 el n\u00famero de cristianos se estimaba en 200.000, con 250 iglesias, y 59 misioneros, de los que 23 eran sacerdotes, y 26 japoneses hab\u00edan sido admitidos en la Compa\u00f1\u00eda. Pero 1587 vio los comienzos de la persecuci\u00f3n, y hacia el mismo periodo comenzaron las rivalidades de naciones y de \u00f3rdenes que compet\u00edan entre s\u00ed. La corona portuguesa hab\u00eda sido asumida por Espa\u00f1a, y los comerciantes espa\u00f1oles introdujeron a dominicos y franciscanos espa\u00f1oles. Al principio Gregorio XIII prohibi\u00f3 esto (28 de Enero de 1585) pero Clemente VIII y Paulo V (12 de Diciembre de 1600; 11 de Junio de 1608) suavizaron y revocaron la prohibici\u00f3n, y la persecuci\u00f3n de Taico-sama apag\u00f3 en sangre cualquier descontento que pudiera haber surgido en consecuencia. La primera gran matanza de 26 misioneros tuvo lugar en Nagasaki el 5 de Febrero de 1597. Luego vinieron quince a\u00f1os de relativa paz, y gradualmente el n\u00famero de cristianos ascendi\u00f3 a aproximadamente 1.800.000 y los misioneros jesuitas a 140 (63 sacerdotes). En 1612 estall\u00f3 de nuevo la persecuci\u00f3n, incrementando su dureza hasta 1622, en que m\u00e1s de 120 m\u00e1rtires padecieron martirio. El \u201cgran martirio\u201d tuvo lugar el 20 de Septiembre, cuando el Beato Carlos Sp\u00ednola (vid.) sufri\u00f3 el martirio con representantes de los dominicos y los franciscanos. Durante los siguientes veinte a\u00f1os, la matanza continu\u00f3 sin piedad, siendo ejecutados enseguida todos los jesuitas que desembarcaron.. En 1644 el Padre Gaspar Amaral se ahog\u00f3 al intentar desembarcar, y su muerte puso fin al siglo de esfuerzo misionero que los jesuitas hab\u00edan hecho para traer la fe a Jap\u00f3n. El nombre de provincia japonesa se mantuvo, y contaba con 57 personas en 1660; pero la misi\u00f3n se limitaba realmente a Tonk\u00edn y Cochinchina, desde d\u00f3nde se establecieron puestos en Annam, Siam, etc.(ver Indochina, VII, 774-5; Japoneses, M\u00e1rtires).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">C. China\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un relato detallado de esta misi\u00f3n de 1552 a 1773 se encontrar\u00e1 en China (III, 672-74) y en M\u00e1rtires en China, y en las vidas de los misioneros Bouvet, Brancati, Carneiro, Cibot, Fridelli, Gaubil, Gerbillon, Herdtrich, Mailla, Martini, Matteo Ricci, Schall von Bell, y Verbiest (vid.). Desde 1581, cuando la misi\u00f3n se organiz\u00f3, estaba integrada por padres portugueses. Fundaron cuatro colegios, un seminario y unos cuarenta puestos bajo un vice-provincial que resid\u00eda frecuentemente en Pek\u00edn; cuando la Supresi\u00f3n hab\u00eda 54 padres. Desde 1687 hubo una misi\u00f3n especial de los jesuitas franceses en Pek\u00edn, bajo su propio superior; cuando la Supresi\u00f3n eran 23.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">D. Am\u00e9rica Central y del Sur\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las misiones de Am\u00e9rica Central y del Sur se dividieron entre Portugal y Espa\u00f1a (ver Am\u00e9rica, I, 414). En 1549, el Padre Numbrega y cinco compa\u00f1eros, portugueses, fueron a Brasil. Al principio el progreso fue lento, pero cuando se aprendieron los idiomas, y se adquiri\u00f3 la confianza de los nativos, el progreso se hizo r\u00e1pido. El Beato Ignacio de Azevedo y sus treinta y un compa\u00f1eros fueron martirizados en su camino all\u00ed en 1570. Las misiones, sin embargo, prosperaron de manera constante con jefes tales como Jos\u00e9 Anchieta y Juan Almeida (vid.)(Meade). En 1630 hab\u00eda 70.000 conversos. Antes de la Supresi\u00f3n, todo el pa\u00eds hab\u00eda sido dividido en misiones, asistidas por 445 jesuitas en Brasil, y 146 en la viceprovincia de Maranhao.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">E. Paraguay\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De las misiones espa\u00f1olas, la m\u00e1s destacada es la de Paraguay (ver Guaran\u00edes, Indios; Abipones; Argentina, Rep\u00fablica; Reducciones del Paraguay). La provincia comprend\u00eda 584 miembros (de los cuales 385 eran sacerdotes) antes de la Supresi\u00f3n, con 113.716 indios a su cargo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">F. M\u00e9xico\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s grande incluso que la de Paraguay fue la provincia misionera de M\u00e9xico, que inclu\u00eda California, con 572 jesuitas y 122.000 indios (Ver tambi\u00e9n California, Misiones de; M\u00e9xico, pp. 258, 266, etc.; A\u00f1azco; Clav\u00edgero; D\u00edaz; Ducrue; etc.). El conflicto respecto a jurisdicci\u00f3n (1647) con Juan de Palafox y Mendoza (vid.) obispo de La Puebla, condujo a una apelaci\u00f3n ante Roma que fue decidida por Inocencio X en 1648, pero despu\u00e9s se convirti\u00f3 en una cause c\u00e9l\u00e8bre. Las dem\u00e1s misiones espa\u00f1olas, Nueva Granada (Colombia), Chile, Per\u00fa, Quito (Ecuador), fueron administradas por 193, 242, 526, y 209 jesuitas respectivamente (ver Alegre; Araucanos; Arawaks; Barrasa; Moxos, Indios).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">G. Estados Unidos\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Padre Andrew White (vid.) y cuatro jesuitas m\u00e1s de las misiones inglesas llegaron al territorio hoy comprendido en el estado de Maryland el 25 de Marzo de 1634, con la expedici\u00f3n de Cecil Calvert (vid.). Durante diez a\u00f1os atendieron a los cat\u00f3licos de la colonia, convirtieron a muchos de sus pioneros protestantes, y llevaron a cabo misiones con los indios de la bah\u00eda de Chesapeake y el r\u00edo Potomac, los Patuxents; Anacostas y Piscaways, los \u00faltimos de los cuales fueron especialmente amistosos. En 1644 la colonia fue invadida por los puritanos de la colonia vecina de Virginia, y el padre White fue enviado encadenado a Inglaterra, juzgado por ser cat\u00f3lico, y al ser liberado se refugi\u00f3 en B\u00e9lgica. Aunque los colonos cat\u00f3licos pronto volvieron a obtener el control, se vieron amenazados constantemente por sus vecinos protestantes y por los descontentos de la propia colonia, que finalmente en 1692 tuvieron \u00e9xito en hacerse con el gobierno, poniendo en vigor una ley penal contra los cat\u00f3licos, particularmente contra sus sacerdotes jesuitas, que se volvi\u00f3 cada vez m\u00e1s intolerable hasta que la colonia se convirti\u00f3 en el estado de Maryland en 1776. Durante los 140 a\u00f1os transcurridos entre su llegada a Maryland y la Supresi\u00f3n de la Compa\u00f1\u00eda, los misioneros, en promedio de cuatro los cuarenta primeros a\u00f1os, y luego incrementando su n\u00famero gradualmente hasta doce y luego hasta unos veinte, continuaron su trabajo entre los indios y los colonos a despecho de todas las vejaciones e impedimentos, aunque impedidos de crecer en n\u00famero y extender su trabajo durante la disputa con Cecil Calvert sobre conservar la extensi\u00f3n de tierra, Mattapany, dada a ellos por los indios, la rebaja de impuestos sobre las tierras dedicadas a finalidades religiosas o caritativas, y la habitual inmunidad eclesi\u00e1stica para ellos mismos y sus casas. La controversia termin\u00f3 con la cesi\u00f3n de la zona de Mattapany, conservando los misioneros la tierra que hab\u00edan adquirido con la condici\u00f3n de plantaci\u00f3n. Antes de la Supresi\u00f3n, hab\u00edan fundado misiones en Maryland, en St. Thomas, White Marsh, St. Inigoes, Leonardtown, a\u00fan ahora (1912) atendida por los jesuitas, y tambi\u00e9n en Deer Creek, Frederick, y St.Joseph Bohemia Manor, junto a los puestos mucho menos permanentes entre los indios en Pennsylvania, Filadelfia, Conewego, Lancaster, Gosenhoppen, puestos desplazados tan lejanos como Nueva York, donde dos de ellos, los Padres Harvey y Harrison, ayudados durante un tiempo por el Padre Gage hab\u00edan servido como capellanes, bajo el gobernador Dongan, en los fuertes y entre los colonos blancos, e intentado sin \u00e9xito fundar una escuela entre 1683-89, cuando se vieron forzados a retirarse por una administraci\u00f3n anti-cat\u00f3lica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Supresi\u00f3n de la Compa\u00f1\u00eda s\u00f3lo alter\u00f3 poco el status de los jesuitas de Maryland. Como eran los \u00fanicos sacerdotes de la misi\u00f3n, permanecieron a\u00fan en sus puestos, los nueve miembros ingleses, hasta su muerte, continuando todos trabajando bajo el Padre John Lewis que despu\u00e9s de la Supresi\u00f3n hab\u00eda recibido las facultades de vicario general del obispo Calloner del distrito de Londres. S\u00f3lo dos de ellos sobrevivieron hasta la restauraci\u00f3n de la Compa\u00f1\u00eda \u2013 Robert Molyneux y John Bolton. Muchos de los que estaban en el extranjero, trabajando en Inglaterra o estudiando en B\u00e9lgica, volvieron a trabajar a la misi\u00f3n. Como organismo colectivo, conservaron las propiedades de las que obten\u00edan sost\u00e9n para sus servicios religiosos. Conforme disminu\u00eda su n\u00famero, algunas de las misiones fueron abandonadas, o atendidas durante alg\u00fan tiempo por otros sacerdotes, pero mantenidas por las rentas de las propiedades jesuitas incluso despu\u00e9s de la restauraci\u00f3n de la Compa\u00f1\u00eda. Aunque se consider\u00f3 que estas propiedades volv\u00edan a ella a trav\u00e9s de sus antiguos miembros organizados como corporaci\u00f3n de cl\u00e9rigos cat\u00f3licos romanos, una asignaci\u00f3n anual de las rentas hecha bajo la administraci\u00f3n del arzobispo Carroll se convirti\u00f3 durante la administraci\u00f3n del obispo Mar\u00e9chal (1817-34) en la base de una pretensi\u00f3n de que tal pago se hiciera a perpetuidad y la disputa as\u00ed ocasionada no fue resuelta hasta 1838 bajo el arzobispo Eccleston.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">H. Misiones francesas\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las misiones francesas ten\u00edan como bases las colonias francesas en Canad\u00e1, Guayana, y la India; mientras que la influencia francesa en el Mediterr\u00e1neo origin\u00f3 las misiones de Levante, en Siria entre los Maronitas (vid.), etc. (Ver tambi\u00e9n Guayana; Hait\u00ed; Martinica; China, III, 673). La misi\u00f3n canadiense se describe en Canad\u00e1, y en Misiones de indios cat\u00f3licos de Canad\u00e1. (Ver tambi\u00e9n los relatos de misioneros que se dan en art\u00edculos sobre las tribus indias como los Abenakis, Cree, Hurones, Iroqueses, Ottawas; y las biograf\u00edas de los misioneros Bailloquet, Br\u00e9beuf, Casot, Chabanel, Chastellain, Chaumonot, Cholonec, Cr\u00e9pieul, Dablon, Druillettes, Garnier, Goupil, Jogues, Lafitau, Lagrene, Jacques-P. Lallemant, Lamberville, Lauzon, Le Moyne, R\u00e2le, etc.). En 1611, los Padres Briand y Mass\u00e9 llegaron como misioneros a Port-Royal, Acadia. Hechos prisioneros por los ingleses de Virginia, fueron devueltos a Francia en 1614. En 1625, los Padres Mass\u00e9, Br\u00e9beuf y Charles Lalemant vinieron a trabajar en Quebec y alrededores, hasta 1629, cuando se vieron forzados a regresar a Francia despu\u00e9s de que los ingleses capturaran Quebec. Vueltos de nuevo en 1632, comenzaron el periodo misionero m\u00e1s heroico de los anales de Am\u00e9rica. Abrieron un colegio con un cuerpo docente de los m\u00e1s expertos profesores de Francia. Durante cuarenta a\u00f1os, hombres igual de expertos, trabajando con dificultades incre\u00edbles, abrieron misiones entre los indios de la costa, a lo largo del San Lorenzo y el Saguenay, y en la bah\u00eda de Hudson; entre los Iroqueses, la Naci\u00f3n Neutral, los Petuns, Hurones, Ottawas, y m\u00e1s tarde entre los Miamis, Illinois, y las tribus del este del Mississippi, tan lejos al sur como el golfo de M\u00e9jico. Cuando Canad\u00e1 se convirti\u00f3 en posesi\u00f3n brit\u00e1nica en 1763, estas misiones ya no pudieron sostenerse, aunque de muchas de ellas, especialmente las que formaban parte de fundaciones parroquiales, se hab\u00edan hecho cargo sacerdotes seculares. El colegio de Quebec fue cerrado en 1768. En la \u00e9poca de la Supresi\u00f3n s\u00f3lo hab\u00eda veinti\u00fan jesuitas en Canad\u00e1, el \u00faltimo de los cuales, el Padre John J. Casot, muri\u00f3 en 1800. La misi\u00f3n se hab\u00eda hecho famosa por sus m\u00e1rtires, ocho de los cuales, Brebeuf, Gabriel Lalemant, Daniel, Garnier, Chabanel, Jogues y sus compa\u00f1eros legos Goupil y Lalande fueron declarados venerables el 27 de Febrero de 1912. Tambi\u00e9n se hizo de notar por sus obras literarias, especialmente por las obras de los misioneros en lenguas indias, por sus exploraciones, especialmente la de Marquette, y por sus \u201cRelaciones\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">I. Relaciones jesuitas\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las colecciones conocidas como \u201crelaciones jesuitas\u201d consisten en cartas escritas por miembros de la Compa\u00f1\u00eda en el campo misionero a sus superiores y hermanos en Europa, y contienen relatos del desarrollo de las misiones, y de los obst\u00e1culos que encontraban en su labor. En Marzo de 1549, cuando San Francisco Javier confi\u00f3 la misi\u00f3n de Ormuz al Padre Gaspar Barzaeus, incluy\u00f3 entre sus instrucciones el encargo de escribir de vez en cuando al colegio de Goa, dando cuenta de lo que se estaba haciendo en Ormuz. Su carta a Joao Beira (Malaca, 20 de Junio de 1540) recomienda que relaciones similares sean enviadas a San Ignacio en Roma y al Padre Sim\u00f3n Rodr\u00edguez en Lisboa, y es muy expl\u00edcito en lo relativo tanto al contenido como al tono de estas relaciones. Las instrucciones fueron la gu\u00eda para las futuras \u201cRelaciones\u201d enviadas desde todas las misiones extranjeras de la orden. Las \u201cRelaciones\u201d fueron de tres clases: Relatos \u00edntimos y personales enviados al padre general, a un pariente, a un amigo, o a un superior, que no ten\u00edan la finalidad de ser publicadas ni en el momento, ni probablemente nunca. Hab\u00eda tambi\u00e9n cartas anuales que pretend\u00edan ser s\u00f3lo para los miembros de la orden, copias manuscritas de las cuales se enviaban de casa en casa. Extractos y an\u00e1lisis de estas cartas se compilaban en un volumen titulado \u201cLitterae annuae Societatis Iesu ad patres et fratres Eiusdem Societatis\u201d. La regla prohib\u00eda la comunicaci\u00f3n de estas cartas a personas no miembros de la orden, como se indica en el t\u00edtulo. La publicaci\u00f3n de las cartas anuales comenz\u00f3 en 1581, se interrumpi\u00f3 de 1614 a 1649, y lleg\u00f3 a su fin en 1654, aunque las provincias y misiones continuaron enviando tales cartas al padre general. La tercera clase de cartas o \u201cRelaciones\u201dpropiamente dichas, eran escritas para el p\u00fablico y con intenci\u00f3n de imprimirlas. De esta clase fueron las famosas \u201cRelaciones de la Nouvelle-France\u201d comenzadas en 1616 por el Padre Biard. La serie de 1626 fue escrita por el Padre Charles Lalemant. La serie de 1632-72 est\u00e1 constituida por cuarenta y un vol\u00famenes, treinta y nueve de los cuales llevan el t\u00edtulo de \u201cRelaciones\u201d y dos (1654-55 y 1658-59) el de \u201cCartas de la Nouvelle-France\u201d. El cese de estas publicaciones fue el resultado indirecto de las controversias referentes a los Ritos chinos, cuando Clemente X prohibi\u00f3 (16 de Abril de 1673) publicar libros o escritos referentes a las misiones sin consentimiento escrito de la Propaganda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Historia: A. General.&#8211;Mon. historica Soc. Jesu, ed. Rodeles (Madrid, 1894, en curso de publicaci\u00f3n); Orlandini (continuada sucesivamente por Sacchini, Jouvancy, y Cordara), Hist. Soc. Jesu, 1540-1632 (8 vols. fol., Roma y Amberes, 1615-1750), y Suplemento (Roma, 1859); Bartoli, Dell&#8217; istoria della comp. de Gesu (6 vols. fol., Roma, 1663-73); Cretineau-Holy, Hist.de la comp. de Jesus (3\u00aa ed., 3 vols., Par\u00eds 1859); B. N. The Jesuits: their Foundation and History (Londres, 1879); [Wernz], Abriss der Gesch. der Gesellschaft Jesu (Munster, 1876); Carrez, Atlas geographicus Soc. Jesu (Par\u00eds, 1900); Heimbucher, Die Orden und Kongregationen der katholkischen Kirche, III (Paderborn, 1908), 2-258, contiene una excelente bibliograf\u00eda; [Quesnel] Hist. des religieux de la comp. de Jesus (Utrecht, 174). No Cat\u00f3licos:&#8211;Steitz-Zockler en Realencycl. fur prot. Theol., s. v. Jesuitenorden; Hassenmuller, Hist.jesuitici ordinis (Francfort, 1593); Hospinianus, Hist. jesuitica (Zurich, 1619).<br \/>\nB. Particular Pa\u00edses.&#8211;Italia&#8211;Tacchi-Venturi Storia della comp di G. in Italia (Roma, 1910 en curso de publicaci\u00f3n); Schinosi y Santagata Istoria della comp. di G. appartenente al Regno di Napoli (N\u00e1poles, 1706-57); Alberti, La Sicilia (Palermo, 1702); Aquilera Provinciae Siculae Soc Jesu res gestae (Palermo, 1737-40); Cappelletti, I gesuiti e la republica di Venizia (Venecia. 1873); Favaro, Lo studio di Padora e la comp de G. (Venecia, 1877). Espa\u00f1a.&#8211;Astrain, Hist. de la comp. de J. en la asistencia de Espa\u00f1a (Madrid, 1902, 3 vols., en curso de publicaci\u00f3n); Alcazar, Chronohistoria de la comp de J. en la provincia de Toledo (Madrid 1710); Prat, Hist du P. Ribedeneyra (Par\u00eds 1862). Portugal&#8211;Tellez, Chronica de la comp. de J. na provincia de Portugal (Coimbra, 1645-7); Franco, Synop. annal. Soc. Jesu in Lusitania ab anno 1 40 ad 172 (Augsburg, 1726); Teixeira, Docum. para a hist. dos Jesuitas em Portugal (Coimbra, 1899). Francia.&#8211;Fouqueray, Hist de la comp de J. en France (Par\u00eds. 1910); Carayon, Docum. ined. concernant la comp. de J. (23 vols., Par\u00eds, 1863-86); Idem, Les parlements et les jesuites (Par\u00eds, 1867); Prat, Mem. pour servir a l&#8217;hist. du P. Brouet (Puy 1885); Idem, Recherches hist. sur la comp. de J. en France du temps du P. Coton, 1564-1627 (Lyon, 1876); Idem, Maldonat et l&#8217;universit\u00e9 de Paris (Par\u00eds, 1856); Donarche, L&#8217;univ de Paris et les jesuites (Par\u00eds, 1888); Piaget, L&#8217;etablissement des jesuites en France 1540-1660 (Leyden, 1893); Chossat, Les jesuites et leurs oeuvres a Avignon (Avi\u00f1\u00f3n, 1896). Alemania, etc,&#8211;Agricola (continuada por Flotto, Kropf), Hist. prov. Soc. Jesu Germaniae superioris (1540-1641) (5 vols, Augsburgo y Munich, 1727-54); Hansen, Rhein. Akten zur Gesch. des Jesuitenordens 1542-82 (1896); Jansen, History of the German People, tr. Christie (Londres 1905-10); Duhr, Gesch. der Jesuiten in den Landern deutscher Zunge (Friburgo, 1907); Kroess, Gesch der bohmischen Prov. der G. J. (Viena, 1910); Menderer, Annal. Ingolstadiensis academ. (Ingolstadt, 1782); Reiffenberg, Hist. Soc. Jesu ad Rhenum inferiorum (Colonia, 1764); Argento, De rebus Soc.jesu in regba Poloniae (Cracovia, 1620); Pollard, The Jesuits in Poland, (Oxford, 1882); Zalenski, Hist. de la Soc. de Jesus en Polonia (en polaco, 1896-1906); Idem, Los Jesuitas en Rusia Blanca (en polaco, 1874; Fr. tr., Par\u00eds, 1886); Pierling, Antonii Possevini moscovitica (1883); Rostwoski, Hist. Soc. Jesu prov. Lithuanicarum provincialum (Vilna, 1765); Scmidl, Hist. Soc. Jesu prov. Bohemiae, 1555-1653 (Praga, 1747-59); Socher, Hist. prov. Austriae Soc. Jesu, 1540-1590 (Viena, 1740); Steinhuber, Gesch. des Coll. Germanicum-Hungaricum (Friburgo, 1895). B\u00e9lgica.&#8211;Manare, De rebus Soc. Jesu commentarius, ed. Delplace (Florencia, 1886); Waldack, Hist. prov. Flandro-beligicae Soc. Jesu anni 1638 (Gante, 1837). Inglaterra, Irlanda, Escocia. Foley, Records of the English Prov. of the Soc. of Jesus\u2014incluye a los jesuitas irlandeses y escoceses (Londres, 1877); Spillmann, Die englischen Martyrer unter Elizabeth bis 1583 (Friburgo, 1888), Forbes-Leith, Narr. of Scottish Catholics (Edimburgo, 1885). Idem, Mem. of Soc. Cath. (Londres, 1909); Hogan, Ibernia Ignatiana (Dubl\u00edn, 1880); Idem, Distinguished Irishmen of the XVI century (Londres, 1894) Meyer, England und die kath. Kirke unter Elizabeth (Roma, 1910); More, Hist. prov. Anglicanae (St-Omer, 1660); Persons, Memoirs, ed. Pollen in Cath. Record Society, II (Londres, 1896, 1897), iii; Pollen, Politics of the Eng. Cath. under Elisabeth in The Month (Londres, 1902-3; Taunton, The Jesuits in England (Londres, 1901).<br \/>\nMisiones: Las cartas de las misiones fueron instituidas por S. Ignacio. Al principio circularon en MS. y conten\u00edan noticias tanto internas como exteriores, vg. Litterae quadrimestres (5 vols.) tard\u00edamente impresas en la serie de Monumenta, arriba mencionada. M\u00e1s tarde, Litter\u00e6 annuae, en vol\u00famenes anuales o trienales (1581 to 1614) en Roma, Florencia, etc., \u00edndice en el \u00faltimo vol. Segunda serie (1650-54) en Dilligen y Praga. Las cartas anuales continuaron, y a\u00fan contin\u00faan en MS., pero muy irregularmente. La tendencia fue a dejar las cartas internas en MS. para el futuro historiador, y publicar los informes m\u00e1s interesantes del extranjero. De ah\u00ed muchas publicaciones tempranas de Avvisi y Litter\u00e6, etc., de la India, China, Jap\u00f3n, y posteriormente de las c\u00e9lebres Relaciones de las misiones francesas de Canad\u00e1 (Par\u00eds, 1634-). De estas fuentes manuscritas e impresas siempre crecientes se sacaron las colecciones&#8211;Lettres edifiantes et curieuses \u00e9crites par quelques missionaires del la comp. de Jesus (Par\u00eds, 1702; frecuentemente reeditadas por materias en diversos vol\u00famenes de 4 a 34. El t\u00edtulo original fue Lettres de quelques missionaires); Der Neue-Weltbott mit allerhand Nachtrichten deren Missionar. Soc. Jesu, ed. Stocklein y otros (36 vols. Augsburgo, Gratz, 1738); Hounder, Deutcher jesuiten Mission\u00e4re (Friburgo, 1899). Para bibliograf\u00eda de misiones particulares ver estos t\u00edtulos. Leclercq, Premier \u00e9tablissment de la foy dans la Nouvelle-France (Par\u00eds, 1619), tr. Shea (Nueva York 1881); Campbell, Pioneer Priests of North America, (Nueva York, 1908-11); Bourne, Spain in America (Nueva York, 1904); Parkman, The Jesuits in North America (Nueva York, Boston, 1868); Rochemonteix, Les jesuites et la Nouvelle-France au xviii(e) si\u00e8cle (Par\u00eds, 1896); Charlevoux, Hist de la Nouvelle-France (Par\u00eds, 1744). Campbell (B.U.), Biog. Sketch of Fr. Andrew White and his Companions, the first Missionaries of Maryland (en el Metropolitan Catholic Almanac, Baltimore, 1841); Idem. Hist. Sketch of the Early Christian Missions among the Indians of Maryland (Maryland Hist. Soc., 8 de Enero de 1846); Johnson, The Foundation of Maryland in Maryland Hist. Soc. Fund Publications n\u00ba. 18; Kip. Early Jesuit Missionaries in North America (Nueva York, 1882); Idem, Hist Scenes from Old Jesuit Missions (Nueva York, 1875); The Jesuit Relations. ed. Thwaites (73 vols., Cleveland, 1896-1901); Shea, Jesuits, Recollects, and Indians, in Winsor, Narrative and Critical Hist. of America (Boston, 1889); Hughes, Hist. of the Soc. of Jesus in North America, Colonial and Federal (Cleveland, 1908-); Shea, Hist. of the Catholic Church within the limits of the United States (Nueva York, 1886-92); Schall, Hist. relatio de ortu et progressu fidei orthod. in regno Chinesi 1581-1669 (Ratisbona, 1872); Ricci, Opere storiche, ed. Venturi (Macerata, 1911).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">J.H. POLLEN<br \/>\nTranscrito por Michael Donahue<br \/>\nEn gratitud por los cuatro a\u00f1os de educaci\u00f3n jesuita en la Universidad Loyola de Chicago. AMDG.<br \/>\nTraducido por Francisco V\u00e1zquez\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>I. Europa A. Italia B. Espa\u00f1a C. Portugal D. Francia E. Alemania F. Polonia G. B\u00e9lgica H. Inglaterra I. Irlanda J. Escocia II. Misiones A. India B. Jap\u00f3n C. China D. Am\u00e9rica Central y del Sur E. Paraguay F. M\u00e9xico G. Estados Unidos H. Misiones Francesas I. Relaciones jesuitas I. Europa A. Italia La historia &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/historia-de-los-jesuitas\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abHISTORIA DE LOS JESUITAS\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-25414","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25414","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25414"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25414\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25414"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25414"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25414"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}