{"id":25477,"date":"2016-02-05T17:14:44","date_gmt":"2016-02-05T22:14:44","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/san-jose-fundador-y-padre-del-carmelo-teresiano\/"},"modified":"2016-02-05T17:14:44","modified_gmt":"2016-02-05T22:14:44","slug":"san-jose-fundador-y-padre-del-carmelo-teresiano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/san-jose-fundador-y-padre-del-carmelo-teresiano\/","title":{"rendered":"SAN JOSE: FUNDADOR Y PADRE DEL CARMELO TERESIANO"},"content":{"rendered":"<p><h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 San Jos\u00e9, Fundador y Padre del Carmelo teresiano<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 Introducci\u00f3n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 Datos evang\u00e9licos<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 Reflexi\u00f3n teol\u00f3gica<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-5\">5 Jos\u00e9, esposo de Mar\u00eda<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-6\">6 Jos\u00e9, padre de Jes\u00fas<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-7\">7 Jos\u00e9 vive la paternidad sobre Jes\u00fas<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-8\">8 Grandeza y santidad de San Jos\u00e9<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-9\">9 Privilegios de San Jos\u00e9<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-10\">10 Poder de intercesi\u00f3n de San Jos\u00e9<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-11\">11 San Jos\u00e9 en el Carmelo antes de Santa Teresa<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-12\">12 Relaciones de Santa Teresa con San Jos\u00e9<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-13\">13 Devoci\u00f3n y experiencia josefina<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-14\">14 Experiencia sobrenatural y m\u00edstica<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-15\">15 Formas expresivas de la devoci\u00f3n y experiencia de San Jos\u00e9<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-16\">16 Titulaci\u00f3n de sus monasterios<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-17\">17 Im\u00e1genes de San Jos\u00e9 en sus fundaciones<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-18\">18 Celebraci\u00f3n de las fiestas de San Jos\u00e9<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-19\">19 El cap\u00edtulo 6 de la vida, paneg\u00edrico de San Jos\u00e9<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-20\">20 Proyecci\u00f3n josefina desde Santa Teresa<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-21\">21 En el Carmelo teresiano<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-22\">22 Algunas p\u00e1ginas gloriosas<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-23\">23 Coclusi\u00f3n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-24\">24 Bibliograf\u00eda<\/li>\n<\/ul>\n<h1>San Jos\u00e9, Fundador y Padre del Carmelo teresiano<\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\">El t\u00edtulo de esta lecci\u00f3n es: \u00abSan Jos\u00e9 Fundador y Padre del Carmelo Teresiano\u00bb. En ella, despu\u00e9s de una breve introducci\u00f3n, una ficha teol\u00f3gica, y la reflexi\u00f3n que han hecho los te\u00f3logos a lo largo de la historia de la Iglesia, me refiero particularmente a las relaciones de San Jos\u00e9 con Santa Teresa y de \u00e9sta con San Jos\u00e9; a su experiencia m\u00edstica que tiene con el Santo Patriarca; expongo brevemente las ideas fundamentales del cap. VI de su Autobiograf\u00eda; las expresiones de su devoci\u00f3n y de su amor a San Jos\u00e9, como son la titulaci\u00f3n de sus conventos, las im\u00e1genes o esculturas que llevaba para ellos, la celebraci\u00f3n de la fiesta de la Solemnidad de San Jos\u00e9, etc.; para acabar con la proyecci\u00f3n de esta devoci\u00f3n de Santa Teresa en el Carmelo Teresiano que ha florecido de una manera singular\u00edsima, de una manera realmente admirable en tanto santos y santas, en tantos carmelitas y devotos entregados de verdad a San Jos\u00e9 con un amor entra\u00f1able.\n<\/p>\n<h1>Introducci\u00f3n<\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\">La presencia de San Jos\u00e9 en la Iglesia de Dios, tan fuertemente destacada por San Mateo, canonizada por el Esp\u00edritu Santo de var\u00f3n justo, Esposo verdadero de Mar\u00eda y Padre singular y virginal de Jes\u00fas, por quien de alg\u00fan modo pasan los designios de Dios sobre la humanidad salvada, qued\u00f3 silenciada en los primeros siglos de su existencia, como silencioso fue siempre \u00e9l el Santo del silencio , de quien no se nos conserva ni una sola palabra. Es su persona la que es palabra decidora y potent\u00edsima. Con el correr de los siglos esa presencia fue despertando y abri\u00e9ndose camino, como \u00e9l se merece. No es posible ni siquiera se\u00f1alar las fechas destacadas de la aparici\u00f3n de esa presencia, que se ha ido haciendo tambi\u00e9n silenciosa pero irresistible. Baste recordar que uno de esos momentos cumbres, en que aparece pujante y arrolladora la presencia de San Jos\u00e9 en la Iglesia, fue Santa Teresa de Jes\u00fas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para ensalzar la fuerza de la presencia de San Jos\u00e9 en la Iglesia, pod\u00edamos pasar revista a las muchas familias religiosas a \u00e9l consagradas; a los sermones y libros a \u00e9l dedicados; a los cientos de templos erigidos en su honor, y rara es la iglesia donde no est\u00e1 presente San Jos\u00e9 en una escultura o alguna pintura; a los millares de personas que han paseado y pasean su nombre por este mundo; a las muchas cofrad\u00edas, fundadas bajo su nombre y alentadas por su patrocinio; a las serie de textos de los Papas exaltando su figura; a los millares de p\u00e1ginas josefinas de tantos santos y autores espirituales, que formar\u00edan un magn\u00edfico enchiridion josefino. Baste recordar, como \u00faltimo eslab\u00f3n de una larga historia josefina en la Iglesia, su presencia y actuaci\u00f3n en el Concilio Vaticano II, que tanta repercusi\u00f3n ha tenido y sigue teniendo en la vida eclesial. Juan XXIII en la Constituci\u00f3n apost\u00f3lica, \u00abHumanae Salutis\u00bb, con que convoca el concilio, se lo conf\u00eda a San Jos\u00e9. Y en el discurso de clausura del \u00faltimo per\u00edodo del Concilio expresa esa misma confianza: \u00abEst\u00e9 siempre con nosotros la Inmaculada Virgen Mar\u00eda; de igual modo San Jos\u00e9, su cast\u00edsimo Esposo, Patrono del Concilio ecum\u00e9nico, cuyo nombre desde hoy brilla en el canon de la Misa,nos acompa\u00f1e en el camino, el que fue dado por Dios como compa\u00f1ero y auxiliador de la familia nazaretana\u00bb(1). Culminaci\u00f3n de esta trayectoria es la Exhortaci\u00f3n Apost\u00f3lica de Juan Pablo II, \u00abRedemptoris Custos\u00bb, sobre la figura y misi\u00f3n de San Jos\u00e9 en la vida de Cristo y de la Iglesia, del 15 de agosto de 1989.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">En la Sagrada Escritura, concretamente en el evangelio, que es el alma y la fuente de la aut\u00e9ntica y verdadera teolog\u00eda, no son muchas las palabras sobre San Jos\u00e9, pero s\u00ed m\u00e1s que suficientes para trazar una ficha teol\u00f3gica del Santo, en la que se recogen su papel en la historia de la salvaci\u00f3n y sus virtudes y grandezas. Concretamente desde esas palabras la Iglesia: Papas, liturgia, santos, te\u00f3logos, predicadores y sentido de la fe de los fieles, han ido trazando las l\u00edneas teol\u00f3gicas y espirituales del Jos\u00e9 que hoy venera y ensalza la misma Iglesia.\n<\/p>\n<h1>Datos evang\u00e9licos<\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\">El evangelio ense\u00f1a claramente que Jos\u00e9 es quien transmite a Cristo su ascendencia y genealog\u00eda y con ello la descendencia de Abraham con todo lo que ello significa, y, sobre todo, la descendencia de David y las promesas del reino mesi\u00e1nico y eterno. Ese es el significado y la importancia de la genealog\u00eda de Jos\u00e9, desposado con Mar\u00eda, de la nace Cristo (Mt 1, 1-16).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">San Jos\u00e9 en los planes de Dios juega un papel de capital importancia; sin \u00e9l no hubiese existido el descendiente de David, el Mes\u00edas. Jos\u00e9 da su consentimiento a esta transmisi\u00f3n. El Se\u00f1or le pide que tome a Mar\u00eda como esposa, porque en los planes de Dios el Mes\u00edas ten\u00eda que nacer de una virgen, pero desposada, casada con un hombre justo; y este hombre es Jos\u00e9. Y Jos\u00e9 con su silencio dijo SI a la embajada de Dios, recibiendo a Mar\u00eda en su casa. Es todo el valor capital del anuncio a Jos\u00e9 (Mt 1, 18-24).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jos\u00e9 es el var\u00f3n justo, cabal, perfecto, y como tal ha obrado en el momento transcendental de la Encarnaci\u00f3n del Verbo, totalmente entregado a la voluntad de Dios con una fe ciega y absoluta en El. Se desposa con Mar\u00eda por voluntad de Dios Es un matrimonio preparado por el Esp\u00edritu Santo, en el que s\u00f3lo interviene Este de una manera especial\u00edsima (Mt 1, 19a).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por raz\u00f3n de su matrimonio con Mar\u00eda, Jos\u00e9 es padre de Jes\u00fas, padre virginal. El evangelio le da el t\u00edtulo de padre sin m\u00e1s: \u00abHe aqu\u00ed que tu padre y yo te busc\u00e1bamos\u00bb (Lc 2, 48); porque en todo el contexto del relato evang\u00e9lico se comprende f\u00e1cilmente el contenido de la paternidad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Paternidad que encuentra su realizaci\u00f3n materializada en el nacimiento de Jes\u00fas en Bel\u00e9n. San Jos\u00e9 pone los actos previos al nacimiento de Jes\u00fas. Como esposo justo y fiel lleva a la madre, pr\u00f3xima al alumbramiento, a Bel\u00e9n; le busca una posada digna entre amigos y conocidos, y, al no hallarla, se instala con ella en un establo de bestias, esperando el santo advenimiento. Acompa\u00f1a a Mar\u00eda en el momento de dar a luz al hijo que el cielo les ha regalado a los dos, dice San Agust\u00edn. Ha llegado ya el fruto de su matrimonio virginal con Mar\u00eda; ha visto colmada su paternidad por obra y gracia del Esp\u00edritu Santo, aceptando que fuese de aquel modo concreto, en pobreza y abandono del mundo (Lc 2, 4-7).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jos\u00e9, como padre del reci\u00e9n nacido, le circuncida al octavo d\u00eda y le impone el nombre de Jes\u00fas, que era un derecho inherente a la misi\u00f3n del padre; as\u00ed San Jos\u00e9 ejerce su dominio sobre el hijo y, de alguna manera le marca su personalidad. Al imponerle el nombre de Jes\u00fas le incluye con todo derecho en la descendencia dav\u00eddica. Es un acto de dominio y de sabidur\u00eda porque el nombre responde a la sustancia de la persona (Lc 2, 21; Mt 1, 20-21. 25).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jos\u00e9 y Mar\u00eda, seg\u00fan San Lucas, presentan al ni\u00f1o Jes\u00fas en el templo como sacerdote y como sacrificio. Acto que representa el reconocimiento por los padres de la especial consagraci\u00f3n a Dios de aquel Ni\u00f1o que ya recibi\u00f3 el nombre de Jes\u00fas, que quiere decir Salvador, por especial inspiraci\u00f3n de un \u00e1ngel (Lc 2, 22-24).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En su calidad de padre de Jes\u00fas recibe del cielo la orden de llevarle a Egipto para liberarle de las iras exterminadoras de Herodes y de volverle, a su debido tiempo, a Palestina (Mt 2, 13-23).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y en su calidad de padre, Jos\u00e9 es obedecido por Jes\u00fas y le est\u00e1 sujeto (Lc 2, 51).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los sentimientos de paternidad para con Jes\u00fas en Jos\u00e9 son tan fuertes que cuando los pastores cantan las maravillas de la aparici\u00f3n de los \u00e1ngeles, su padre y su madre escuchan maravillados lo que se dice del Ni\u00f1o (Lc 2, 33); y cuando se pierde en el templo, le buscan por espacio de tres d\u00edas con gran dolor; Mira que tu padre y yo, apenados, and\u00e1bamos busc\u00e1ndote (Lc 2, 48).\n<\/p>\n<h1>Reflexi\u00f3n teol\u00f3gica<\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las palabras evang\u00e9licas sobre San Jos\u00e9 son pocas, pero son tan grandes, tan graves y tan densas de contenidos laudatorios del Santo, que basta el discurso de la raz\u00f3n, reflexionando sobre estos datos, para sacar de ellos, sin forzarlos, su grandeza singular y \u00fanica. Desde estos datos se ha ido elaborando a lo largo de los siglos la que podemos llamar la teolog\u00eda de San Jos\u00e9, que reducimos esencialmente a estos puntos:\n<\/p>\n<h1>Jos\u00e9, esposo de Mar\u00eda<\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es, sin duda, la primera verdad que se destaca en los relatos evang\u00e9licos. San Jos\u00e9 est\u00e1 desposado con Mar\u00eda. Entre ellos existe un verdadero matrimonio, con todos sus derechos y obligaciones, aunque sellado por la virginidad de entrambos. Un verdadero matrimonio, ordenado de una manera especial a recibir y educar dentro de \u00e9l al fruto virginal del seno de Mar\u00eda, Jes\u00fas. Por eso es un matrimonio que se fragua y se realiza por el instinto del Esp\u00edritu Santo. El Esp\u00edritu del Se\u00f1or juega un papel especial en la realizaci\u00f3n de este matrimonio: la madre de Jes\u00fas hab\u00eda de ser una virgen, pero una virgen desposada con un hombre justo llamado Jos\u00e9; Jes\u00fas ten\u00eda que nacer en una comunidad matrimonial, pero de una manera virginal. Un matrimonio verdadero, pero unido leg\u00edtimamente por el v\u00ednculo de un amor casto con exclusi\u00f3n de toda obra de la carne. Un matrimonio para el que s\u00f3lo Jos\u00e9 fue juzgado digno porque s\u00f3lo a \u00e9l le predestin\u00f3 y prepar\u00f3 el Se\u00f1or para dicho matrimonio. Un matrimonio para salvaguardar la fama de Mar\u00eda en su maternidad divina y para introducir al Hijo de Dios en el mundo por los cauces normales por los que entran los dem\u00e1s hombres, con la exclusi\u00f3n de la generaci\u00f3n carnal.\n<\/p>\n<h1>Jos\u00e9, padre de Jes\u00fas<\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde la singularidad de este matrimonio hay que entender y comprender la paternidad de Jos\u00e9 sobre Jes\u00fas. A Jos\u00e9, Dios le pide el consentimiento al matrimonio con Mar\u00eda, con vistas a recibir a Jes\u00fas en este mundo, a introducirle en la marcha de la historia de la salvaci\u00f3n en esta fase terrena: Jos\u00e9, no temas recibir a Mar\u00eda en tu casa, porque lo que ha concebido es por obra del Esp\u00edritu Santo; y Jos\u00e9 la recibi\u00f3 en su casa y con ella el fruto nacido de su vientre. Y por eso ser\u00e1 llamado padre de Jes\u00fas. Es el apelativo que sin m\u00e1s aditamentos le da el evangelio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya desde los primeros autores que tratan este tema encontramos este razonamiento para explicar que Jos\u00e9 es padre de Jes\u00fas y en qu\u00e9 sentido: Mar\u00eda por derecho matrimoniaL pertenece a Jos\u00e9, es como el campo de Jos\u00e9. Jos\u00e9 por el voto de virginidad renuncia al uso de este derecho sobre Mar\u00eda; en alg\u00fan sentido lo cede al Esp\u00edritu Santo, que engendra de ella a Jes\u00fas virginalmente. Este, engendrado y nacido del cuerpo de Mar\u00eda, en el campo de Jos\u00e9, le pertenece como hijo. Lo explican por la ley del levirato: San Jos\u00e9 estar\u00eda civilmente muerto por el voto de virginidad y el Esp\u00edritu Santo le habr\u00eda suscitado la prole; y tambi\u00e9n por el principio de derecho de que lo que nace en un campo pertenece al due\u00f1o del campo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La paternidad sobre Jes\u00fas es la grandeza suprema de Jos\u00e9, de la que derivan todos los dem\u00e1s privilegios y gracias, ya que el mismo matrimonio con Mar\u00eda est\u00e1 divinamente ordenado a esta paternidad \u00fanica en el mundo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los te\u00f3logos al desentra\u00f1ar la paternidad de Jos\u00e9 sobre Jes\u00fas y querer darle un calificativo apropiado y expresivo de esa realidad, hablan de una paternidad legal, putativa, adoptiva, matrimonial, virginal, propia. Realmente es \u00fanica. Es una paternidad en la que se dan todos los elementos de la misma sublimados, menos el de la generaci\u00f3n carnal; y, adem\u00e1s, todos ellos ordenados por Dios exclusivamente a una paternidad sobre Jes\u00fas. Jos\u00e9 es virginal y matrimonialmente padre de Jes\u00fas. No solamente no desmerece en nada la paternidad de Jos\u00e9 sobre Jes\u00fas porque le falta la generaci\u00f3n carnal, sino que, como escribe San Agust\u00edn, tanto es m\u00e1s firmemente padre, cuanto m\u00e1s castamente es padre.\n<\/p>\n<h1>Jos\u00e9 vive la paternidad sobre Jes\u00fas<\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios que modela y forma uno a uno los corazones de los hombres (Sal 32, 15), puso en el coraz\u00f3n de Jos\u00e9 los sentimientos m\u00e1s altos de la paternidad. El coraz\u00f3n de Jos\u00e9 est\u00e1 modelado singularmente por la mano de Dios con miras a su Hijo, cuando Este se encarne en el mundo. No hay coraz\u00f3n de padre que se pueda comparar en el amor a los hijos, al de Jos\u00e9 por Jes\u00fas; el amor paternal de Jos\u00e9 excede toda ponderaci\u00f3n. Predestinado para padre singular de Jes\u00fas, Dios le dot\u00f3 de un amor paternal \u00fanico. Como dice un autor \u00absi no fue verdadero padre natural de Dios, no fue porque le faltase la congruidad y partes requisitas para eso, sino porque Dios de padre en la tierra no hizo elecci\u00f3n\u00bb (I.Couti\u00f1o, Serm\u00f3n&#8230;p. 112).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Expresi\u00f3n de su amor paternal es el comportamiento de Jos\u00e9 para con Jes\u00fas en su infancia y juventud. A los casos recordados del evangelio, a\u00f1adamos que Jos\u00e9 como padre educa a Jes\u00fas en un sentido amplio, ense\u00f1\u00e1ndole las oraciones que todo fiel israelita rezaba a diario y las que dec\u00eda en comunidad en el templo y en la sinagoga, como el Shema, la acci\u00f3n de gracias&#8230;oraciones que todo var\u00f3n deb\u00eda saber desde los doce a\u00f1os.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin duda le ense\u00f1\u00f3 tambi\u00e9n aquellos pasos de la Escritura m\u00e1s destacados, que se refer\u00edan a la historia de la salvaci\u00f3n del pueblo escogido, los salmos m\u00e1s usados, las ense\u00f1anzas de los profetas y de los sapienciales.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y, como el que no ense\u00f1a a su hijo un oficio, le educa para ladr\u00f3n, San Jos\u00e9 ense\u00f1\u00f3 a su hijo el oficio de carpintero. La vida de Jes\u00fas ni\u00f1o y adolescente est\u00e1 fuertemente marcada por la educaci\u00f3n que le dio San Jos\u00e9.\n<\/p>\n<h1>Grandeza y santidad de San Jos\u00e9<\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\">Del hecho del matrimonio con Mar\u00eda, y del hecho de la paternidad sobre Jes\u00fas, todos los te\u00f3logos deducen la grandeza singular del Santo Patriarca. Es la suya una grandeza y santidad \u00fanica. A nadie cede en ellas si no es a Mar\u00eda. Y como ella, aunque en grado inferior, seg\u00fan muchos te\u00f3logos, Jos\u00e9 pertenece al orden hipost\u00e1tico, que le eleva por encima de todos los \u00e1ngeles y santos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es una grandeza tal que exige unos grados y alturas de santidad excepcionales, ya que cuando Dios escoge a uno para un oficio o ministerio, a la medida del mismo da los excesos de santidad. Y no hay grandeza que se pueda comparar con la de ser esposo de Mar\u00eda y padre de Jes\u00fas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por ser esposo de Mar\u00eda y tratarse de un matrimonio preparado y realizado por Dios, el Se\u00f1or le dot\u00f3 de un alma semejante a la de Mar\u00eda, en decir de San Bernardo; le enriqueci\u00f3 con una abundancia de gracias y virtudes, que est\u00e1 muy por encima de las dadas a hombres y \u00e1ngeles. En todo matrimonio bien hecho se busca que haya cierta igualdad, cu\u00e1nto m\u00e1s en el que hace el mismo Dios, donde tanto obliga la raz\u00f3n; por eso San Jos\u00e9 es virgen, como Mar\u00eda, y es joven cuando se desposa con ella. Basta pensar en la grandeza, en la santidad, en la plenitud de gracia de Mar\u00eda para deducir la santidad y abundancia de gracia de Jos\u00e9.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gracia y santidad en las que Jos\u00e9 no dej\u00f3 de crecer de una manera r\u00e1pida y alt\u00edsima por el continuo contacto con Mar\u00eda y con Jes\u00fas, ya que, seg\u00fan el principio tan repetido por todos, tanto m\u00e1s participa uno del calor del fuego cuanto est\u00e1 m\u00e1s cerca de \u00e9l, y tanto m\u00e1s abundantemente bebe de la fuente cuanto est\u00e1 m\u00e1s cerca de ella.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por ser padre de Jes\u00fas, se exige que tenga una santidad digna de tal oficio y ministerio. Todas las prerrogativas de santidad y virtudes de San Jos\u00e9 tienen su origen y explicaci\u00f3n en la grandeza de su paternidad sobre Jes\u00fas. Al ser \u00e9sta el oficio y ministerio de mayor altura en la Iglesia, coloca a San Jos\u00e9 inmediatamente en el trono de Dios; su santidad y virtudes son enormemente superiores a las de todos los santos \u00e1ngeles. Dios Padre puso en \u00e9l generosamente todas las virtudes y dones, a\u00fan aquellos que parecen contradictorios, como virginidad y matrimonio&#8230;Mientras a otros santos les reparte los dones, a unos unos y a otros otros, a San Jos\u00e9 se los dio todos, le dio lo bueno y lo mejor y sin medida.\n<\/p>\n<h1>Privilegios de San Jos\u00e9<\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los te\u00f3logos no s\u00f3lo deducen de los datos evang\u00e9licos la santidad y virtudes singulares de San Jos\u00e9 por su condici\u00f3n de Esposo de Mar\u00eda y Padre virginal de Jes\u00fas, sino que llevan m\u00e1s lejos la fuerza del razonamiento y predican del Santo una serie de privilegios semejantes a los de Mar\u00eda.\n<\/p>\n<h1>Poder de intercesi\u00f3n de San Jos\u00e9<\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\">El poder de intercesi\u00f3n de San Jos\u00e9 es \u00fanico, despu\u00e9s del de Mar\u00eda. Las razones teol\u00f3gicas de la misma las recogi\u00f3 Santa Teresa en su paneg\u00edrico josefino del cap\u00edtulo 6 de la Vida: porque es Padre de Jes\u00fas y Esposo de Mar\u00eda. Si San Jos\u00e9 mandaba a Jes\u00fas como a hijo en la tierra y Este le obedec\u00eda, como a hijo sigue mand\u00e1ndole en el cielo; sus peticiones son mandatos. Como dice Juan Gers\u00f3n: San Jos\u00e9 no pide, manda; no ruega, ordena; porque la petici\u00f3n del marido a la mujer y del padre al hijo se considera un mandato.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este poder de intercesi\u00f3n no es s\u00f3lo en algunas necesidades sino en todas, pues se trata del poder ante Jes\u00fas, de quien todo depende; es Santo poderoso no s\u00f3lo para algunos sino para todos, para toda la Iglesia, que cree y conf\u00eda en ese poder. Esa fe la expres\u00f3 P\u00edo IX declar\u00e1ndole Patrono de la Iglesia Universal el 8 de diciembre de 1870. Y si bien la fiesta fue suprimida m\u00e1s tarde a nivel de iglesia universal, es siempre verdadero que San Jos\u00e9 es Patrono y Protector singular de la Iglesia, ya que como Padre de la misma, en la l\u00ednea que es Padre de Jes\u00fas, Cabeza de esta Iglesia, le corresponde este patronato y protecci\u00f3n, proporcionalmente a como le corresponde a Mar\u00eda, por ser Madre de la Iglesia el t\u00edtulo de Patrona y Protectora de la misma.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h1>San Jos\u00e9 en el Carmelo antes de Santa Teresa<\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\">San Jos\u00e9 en el Carmelo entra desde los or\u00edgenes de la Orden. No en vano el Carmelo es flor plantada, nacida y desarrollada en Palestina, la tierra de Jos\u00e9. El Carmelo nace acunado por Mar\u00eda y por Jos\u00e9. Desde sus or\u00edgenes derrama fuertes aromas josefinos junto a los marianos. Y si no es cierto lo que se ha escrito, que \u00abcuando los carmelitas, huyendo de la persecuci\u00f3n de oriente, se refugiaron en occidente, nos trajeron la fiesta de San Jos\u00e9(2), es innegable que la devoci\u00f3n a San Jos\u00e9, a nivel personal y local, se viv\u00eda desde la venida de los carmelitas a Europa, si bien la fiesta del Santo Patriarca, a nivel de Orden, no aparece sino en la segunda mitad del siglo XV, con la particularidad de que los carmelitas fueron los primeros que en la Iglesia latina compusieron un oficio enteramente propio en honor de San Jos\u00e9, que aparece en el breviario impreso en Bruxelas en 1580 y en los que le siguen; y es seguramente el que le\u00eda la Santa Madre en la fiesta de San Jos\u00e9. Quiere decir que los carmelitas desde que comenzaron a honrar a San Jos\u00e9, lo hicieron con tanto ardor y fe que apenas se encuentra precedente igual en la historia josefina. \u00abEste oficio no solamente es el m\u00e1s antiguo monumento elevado en la Iglesia latina a la gloria de San Jos\u00e9, sino tambi\u00e9n, seguramente, el c\u00e1ntico m\u00e1s hermoso que jam\u00e1s le fue consagrado. Todas sus partes, desde la primera ant\u00edfona hasta la \u00faltima, nos representan al Santo en todo el esplendor de su gloria\u00bb(3).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 es lo que se cantaba y celebraba en esta festividad de San Jos\u00e9 del 19 de marzo? La virginidad de Jos\u00e9, a quien Dios encomienda la virginidad de la Madre de su Hijo, con quien la casa, para celar el misterio de la Encarnaci\u00f3n al diablo, y para que fuese testigo y guardi\u00e1n de la virginidad de Mar\u00eda, defendi\u00e9ndola de toda sospecha de infamia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El matrimonio realizado por Dios es un matrimonio virginal, ligado no por uni\u00f3n carnal sino por un amor virtuoso; un matrimonio feliz por la fe, el sacramento y la prole bendita. Vice-Padre, Padre virgen y, como Mar\u00eda, libre de toda infamia de pecado, sirvi\u00e9ndose mutuamente Mar\u00eda y Jos\u00e9 con solicitud conyugal, y con igual dedicaci\u00f3n alimentando al Hijo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">San Jos\u00e9 es el receptor del misterio de la Encarnaci\u00f3n, por quien el Angel, enviado de Dios, da a conocer el misterio de la salvaci\u00f3n humana, y que tiene los reinos de la vida.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta teolog\u00eda es la que le\u00eda y meditaba Santa Teresa en la fiesta de San Jos\u00e9, mientras viv\u00eda en el monasterio de la Encarnaci\u00f3n, donde consta que la devoci\u00f3n a San Jos\u00e9 estaba muy arraigada, y que, resumida y hecha experiencia singular, ha derramado en su Vida.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h1>Relaciones de Santa Teresa con San Jos\u00e9<\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pocas personas en la historia de los hombres tan dotada para relacionarse con los dem\u00e1s como Santa Teresa. Estaba hecha para la amistad abierta y generosa, para una vida de relaciones sociales y espirituales amplias y varias. De hecho en el campo concretamente carmelitano, desde el General para abajo, se relacion\u00f3 con tantos frailes y monjas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo mismo le pasa con los santos del cielo. No es persona de un solo santo o de pocos. Por el contrario son muchos de los que se confiesa devota. La lista de los santos de su devoci\u00f3n particular, encabezada por San Jos\u00e9, encontrada en su breviario, registra la friolera de 34 (y no es completa); entre ellos est\u00e1n los Patriarcas, las once mil v\u00edrgenes, los Santos de la Orden, los Angeles.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchos santos, pero uno singular, no s\u00f3lo por ser el primero de la lista sino por raz\u00f3n de sus vivencias espirituales especiales con \u00e9l: \u00e9ste es San Jos\u00e9.\n<\/p>\n<h1>Devoci\u00f3n y experiencia josefina<\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que Santa Teresa nos ense\u00f1a sobre San Jos\u00e9 en la historia de salvaci\u00f3n de su alma es la expresi\u00f3n de una devoci\u00f3n sentida y profunda y sincera al Santo Patriarca, hecha vivencia, experiencia honda, intim\u00edsima y prolongada por muchos a\u00f1os. No habla de lo que aprendi\u00f3 en los libros, que alguno debi\u00f3 leer sobre San Jos\u00e9, ni de lo que oy\u00f3 en los sermones que o\u00eda, al menos cada a\u00f1o cuando procuraba hacer su fiesta con toda la solemnidad que pod\u00eda (V 6,7), y en otras ocasiones. Ella habla desde la experiencia personal de San Jos\u00e9 interviniendo en su vida y en su alma; no dice nada que no sepa por experiencia; que por eso se convierte en un ap\u00f3stol singular de la devoci\u00f3n al Santo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La devoci\u00f3n de la Santa a San Jos\u00e9, hecha experiencia, aparece clara desde su entrada en la Encarnaci\u00f3n. Y se fragua ya desde ni\u00f1a. \u00abCon el cuidado que mi madre ten\u00eda de hacernos rezar y ser devotos de Nuestra Se\u00f1ora y de algunos santos\u00bb (V l,l). Y para la Santa no se puede pensar en la Virgen sin ver a su lado a San Jos\u00e9. Lo cierto es que desde su entrada en la Encarnaci\u00f3n esta devoci\u00f3n aparece pujante, viva y proselitista. Una devoci\u00f3n, hecha experiencia, que es el compuesto de afecto, entrega, veneraci\u00f3n, confianza, amor, que le lleva a encomendarse muchas veces a \u00e9l. Y el resultado de esta actitud m\u00faltiple, vivida d\u00eda a d\u00eda y con m\u00e1s intensidad en momentos de necesidad espiritual o corporal, es que se da cuenta que ha elegido a un santo lleno de bondad y de poder, experimenta que se relaciona con un Padre y Se\u00f1or. Vio claro, tuvo por experiencia, como otras personas ten\u00edan tambi\u00e9n por experiencia, a quienes ella se lo recomendaba, la ben\u00e9fica y universal ayuda con que San Jos\u00e9 le correspond\u00eda, sac\u00e1ndola con m\u00e1s bien que ella le sab\u00eda pedir. Se trata, no de una experiencia sobrenatural y m\u00edstica, sino de un convencimiento total desde la fe sincera y el amor entregado, que lo que ha recibido en necesidades de alma y cuerpo son gracias dispensadas por San Jos\u00e9, en atenci\u00f3n a la total confianza con que se las ha pedido y el abandono esperanzado con que se le ha encomendado. De aqu\u00ed nace el t\u00edpico agradecimiento de la Santa: hace proselit\u00edsmo y conquista muchos devotos para San Jos\u00e9: hay muchos que son devotos de nuevo&#8230;yo dec\u00eda se encomendasen a \u00e9l&#8230;y celebra su fiesta con toda solemnidad.\n<\/p>\n<h1>Experiencia sobrenatural y m\u00edstica<\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\">La larga experiencia de la devoci\u00f3n a San Jos\u00e9, con el tiempo se madura y se transforma en una experiencia sobrenatural, sin perder su car\u00e1cter habitual de experiencia a nivel de gracia ordinaria, aunque muy fuerte. Esto sucede cuando la Santa comenz\u00f3 a tener una manera nueva de experimentar las realidades sobrenaturales. Tambi\u00e9n la devoci\u00f3n a San Jos\u00e9 queda tocada suave y fuertemente de esos vientos m\u00edsticos que han entrado en su alma. En esta l\u00ednea se desarroll\u00f3 poderosamente la devoci\u00f3n de la Santa a San Jos\u00e9, y las experiencias concretas de esta devoci\u00f3n m\u00edstica ir\u00e1n apareciendo en momentos concretos y especiales de su vida.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La devoci\u00f3n a San Jos\u00e9 en el Carmelo teresiano va esencialmente unida a Santa Teresa. Es uno de los legados m\u00e1s ricos y caracter\u00edsticos que la Santa dej\u00f3 a sus hijos. Y los hace por la fuerza de esta experiencia y como fruto maduro de la misma. Una herencia valios\u00edsima. Al experimentar a San Jos\u00e9 como Fundador de la Reforma, de su obra de Fundadora, le asocia esencialmente a la misma. No se comprende el Carmelo teresiano sin San Jos\u00e9, sin la experiencia josefina de la Santa. Las palabras del P. Graci\u00e1n, el gran confidente de la Madre Teresa por tanto tiempo, y prelado suyo muchos a\u00f1os, son terminantes: \u00ab&#8230;y por esta causa, seg\u00fan escribe el doctor Ribera, puso sobre la porter\u00eda de todos sus monasterios que fund\u00f3 a nuestra Se\u00f1ora y al gloriosa San Jos\u00e9; y en todas las fundaciones llevaba consigo una imagen de bulto de este glorioso santo, que ahora est\u00e1 en Avila, llam\u00e1ndole fundador de esta Orden.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los cuales (que profesan esta regla de carmelitas descalzos) reconocen por fundador de esta reformaci\u00f3n al glorioso San Jos\u00e9, con cuya devoci\u00f3n la fund\u00f3 la Madre Teresa, as\u00ed como toda la religi\u00f3n del Carmen reconoce por fundadora a la sacrat\u00edsima Virgen Mar\u00eda \u00ab(4).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De hecho la fundaci\u00f3n del primer monasterio no se explica realmente sin la presencia y la ayuda de San Jos\u00e9. El primer convento del Carmelo teresiano se funda en un ambiente ba\u00f1ado de lo sobrenatural, tal como entiende la Santa lo sobrenatural, ambiente en el que juega un papel de primera clase el glorioso San Jos\u00e9. Como dice el P. Graci\u00e1n, extendiendo esta importancia capital del Santo a todos los dem\u00e1s conventos: \u00abde la manera que el glorioso San Jos\u00e9 hizo milagro en la f\u00e1brica de este monasterio (de San Jos\u00e9), podr\u00eda contar de otros muchos, as\u00ed de frailes como de monjas, que parece imposible haberse labrado, si este glorioso santo no hubiese puesto las manos en estas f\u00e1bricas\u00bb(5). As\u00ed, un dia despu\u00e9s de comulgar oye muchas promesas de que no dejar\u00eda de hacerse el monasterio y que se servir\u00eda mucho en \u00e9l y que se llamase San Jos\u00e9, y que a una puerta nos guardar\u00eda \u00e9l (San Jos\u00e9) y nuestra Se\u00f1ora la otra, y que Cristo andar\u00eda con nosotras\u00bb (V 32,ll). Metida ya en la edificaci\u00f3n del monasterio, se encuentra atada por todas partes, sin dineros ni de d\u00f3nde los tener, ni para el Breve ni para nada. En esta situaci\u00f3n sin salida viene sobrenaturalmente en su ayuda San Jos\u00e9; se lo hab\u00eda encomendado mucho; y el Se\u00f1or, por maneras que se espanta a los que lo o\u00edan, me provey\u00f3\u00bb (V 33,12). Le llegaron de manos de su padre y se\u00f1or San Jos\u00e9 por medio de su hermano Lorenzo m\u00e1s de doscientos ducados.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En estos mismos d\u00edas, estando en la iglesia de los dominicos, recibe la gracia m\u00edstica de la vestici\u00f3n de una ropa de mucha blancura y claridad. Se la visten nuestra Se\u00f1ora, de grand\u00edsima hermosura, a quien ve al lado derecho, y su padre San Jos\u00e9, que ve al izquierdo, d\u00e1ndole a entender que ya est\u00e1 limpia de sus pecados.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este ambiente de lo sobrenatural qued\u00f3 erigido oficialmente el monasterio del se\u00f1or San Jos\u00e9 el d\u00eda 24 de agosto de 1562. La Santa Madre experimenta un gran contento por haber hecho lo que el Se\u00f1or le hab\u00eda mandado y porque hay otra iglesia m\u00e1s en este lugar, y precisamente de mi padre glorioso San Jos\u00e9, que no la hab\u00eda (V 36,8). La extereorizaci\u00f3n de esta fuerte experiencia en la fundaci\u00f3n del primer monasterio es una imagen de talla de San Jos\u00e9, vestida, con el sombrero en la mano y la vara florida, sobre la puerta de la iglesia, y en un lienzo del Santo en el altar mayor.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La experiencia sobrenatural de San Jos\u00e9 en la fundaci\u00f3n del primer monasterio es un punto culminante en la carrera de esas experiencias de su padre y se\u00f1or San Jos\u00e9, que comienza con la curaci\u00f3n milagrosa de su grav\u00edsima enfermedad, y que marca un momento fundamental y decisivo en sus relaciones con el Santo Patriarca, en el que le experimenta -vi claro- como padre y se\u00f1or omnipotente en todas las necesidades. La experiencia josefina ya no se corta y se prolonga a lo largo de toda su vida. Su existencia se desarrolla bajo el signo de San Jos\u00e9. Isabel de la Cruz en su dicho para la beatificaci\u00f3n de la Santa en el Proceso de Salamanca, la expresa con estos t\u00e9rminos: \u00abEra particularmente devota de San Jos\u00e9 y he o\u00eddo decir se le apareci\u00f3 muchas veces y andaba a su lado\u00bb(6). Hay muchos datos y momentos en su vida en que siente esta experiencia de San Jos\u00e9, adem\u00e1s de los mencionados. Basta recoger estos tres. Un d\u00eda que comulgaba hab\u00eda visto que ven\u00edan alumbrando al Sant\u00edsimo Sacramento el bendito San Jos\u00e9 de una parte y Lorenzo de Cepeda, su hermano, de otra. As\u00ed se lo cuenta a su sobrino Francisco, hijo de Lorenzo(7). Petronila Bautista habla de un arrobamiento muy grande que tuvo el d\u00eda del bienaventurado San Jos\u00e9, estando oyendo misa en la reja del coro de San Jos\u00e9 de Avila(8).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No, por conocido, es menos de ponderar el hecho de la aparici\u00f3n de San Jos\u00e9 cuando iban camino de Beas de Segura para una nueva fundaci\u00f3n en aquella villa. Lo cuenta Ana de Jes\u00fas (Lobera), testigo del hecho como una de las ocho religiosas que acompa\u00f1aban a la Madre en dicha fundaci\u00f3n.\n<\/p>\n<h1>Formas expresivas de la devoci\u00f3n y experiencia de San Jos\u00e9<\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como de la abundancia del coraz\u00f3n habla la boca, la abundancia de la devoci\u00f3n y experiencia josefina de la Santa se visibiliza en una serie de manifestaciones externas. Y no importa que la devoci\u00f3n y la experiencia de San Jos\u00e9 alcance cotas sobrenaturales muy altas; a la Santa la altura de estas experiencias sobrenaturales no le hicieron perder el contacto con la tierra y la realidad de cada d\u00eda. Y as\u00ed vemos que, mientras la experiencia de San Jos\u00e9 se vive en lo m\u00e1s profundo del esp\u00edritu, en el centro del alma, las formas devocionales para expresar la misma son las m\u00e1s simples y elementales y las m\u00e1s tradicionales y comunes. Para ella los medios ordinarios de devoci\u00f3n de aquel entonces contin\u00faan siendo fuentes de piedad, de amor, de agradecimiento, y los medios de expresar su religiosidad hacia su padre y se\u00f1or San Jos\u00e9.\n<\/p>\n<h1>Titulaci\u00f3n de sus monasterios<\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para la Santa Madre los conventos que va fundando, a imagen del primero, son casas del se\u00f1or San Jos\u00e9, son su casa. Por eso procura que la mayor\u00eda lleve hasta el nombre y t\u00edtulo de San Jos\u00e9. De los diez y siete palomarcitos de la Virgen, fundados por ella, once est\u00e1n bajo el t\u00edtulo de San Jos\u00e9: Avila (1562), Medina del Campo (1567),Malag\u00f3n (1568), Toledo (1569), Salamanca (1570), Segovia (1574), Beas de Segura (1575), Sevilla (1576), Caravaca (1576), Palencia (1580), Burgos (1582). Con esta particularidad, que a partir de la fundaci\u00f3n de Beas, San Jos\u00e9 va asociado ingeniosamente a otros t\u00edtulos.\n<\/p>\n<h1>Im\u00e1genes de San Jos\u00e9 en sus fundaciones<\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si no todas las fundaciones de la Madre Teresa llevan el t\u00edtulo de San Jos\u00e9, no hay ninguna donde no est\u00e9 presidiendo y amparando la imagen de San Jos\u00e9. Es una manifestaci\u00f3n m\u00e1s de su devoci\u00f3n y experiencia josefina el ir sembrando por sus conventos im\u00e1genes de San Jos\u00e9, la mayor\u00eda de las cuales se conservan todav\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es notable, a este respecto, el dato que llevaba consigo en todas sus fundaciones una imagen de bulto de San Jos\u00e9, que recib\u00eda el t\u00edtulo de \u00abSan Jos\u00e9 del Patrocinio\u00bb, y, cuando el P. Pedro Fern\u00e1ndez la nombr\u00f3 Priora del convento de la Encarnaci\u00f3n en 1571, y ella supo de la terrible negativa de la mayor\u00eda de las monjas para recibirla, llev\u00f3 consigo esta imagen y el d\u00eda de la toma de posesi\u00f3n, al tiempo que colocaba la imagen de la Virgen en la silla prioral, la acomod\u00f3 en la silla subprioral; esta imagen luego le parlar\u00eda todo lo que las monjas hac\u00edan, que por eso se le llam\u00f3 el Parlero, y de tanto hablar qued\u00f3 con la boca abierta milagrosamente (ll).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la fundaci\u00f3n de Burgos, el m\u00e9dico Antonio Aguiar, amigo del P.Graci\u00e1n, hace notar c\u00f3mo, al no encontrar una imagen del Santo, reparaba por mano de un pintor un santo antiguo para que representase a San Jos\u00e9(9). Como no quiere que falte mucho tiempo la imagen de San Jos\u00e9 en ninguno de sus conventos, son las casas de su padre y se\u00f1or, recuerda a Diego de Ortiz, fundador del convento de Toledo, \u00abno se descuide tanto de poner a mi se\u00f1or San Jos\u00e9 en la puerta de la iglesia(10).\n<\/p>\n<h1>Celebraci\u00f3n de las fiestas de San Jos\u00e9<\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una de las manifestaciones m\u00e1s aut\u00e9nticas de verdadera devoci\u00f3n a un santo es la celebraci\u00f3n lit\u00fargica de sus fiestas. La Santa no s\u00f3lo celebraba la fiesta de San Jos\u00e9; la solemnizaba. Lo dice ella misma: \u00abprocuraba yo hacer su fiesta con toda la solemnidad que pod\u00eda\u00bb (V 6,7). Esta costumbre de celebrar la fiesta de San Jos\u00e9 con toda solemnidad, con m\u00fasica y serm\u00f3n, con volteo de campanas y galanura de flores y nubes perfumadas de incienso y mirra -que as\u00ed se celebraba la fiesta de San Jos\u00e9 en las iglesias de la Orden, seg\u00fan el Beato Juan Bautista el Mantuano- (21), la comenz\u00f3 en la Encarnaci\u00f3n y la mantuvo los a\u00f1os que vivi\u00f3 en aquel monasterio, las reanud\u00f3 cuando volvi\u00f3 de Priora, y la celebraba en el convento que le pillaba la fiesta del Santo Patriarca. Es uno de los datos m\u00e1s testificados en los Dichos para su Beatificaci\u00f3n y Canonizaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando escribe las Constituciones prescribe que \u00ablos domingos y d\u00edas de fiesta se cante Misa, V\u00edsperas y Maitines. Los d\u00edas primeros de Pascua y otros d\u00edas de solemnidad podr\u00e1n cantar Laudes, en especial el d\u00eda del glorioso San Jos\u00e9\u00bb (Const. n.2).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Son elocuentes, a este respecto, los festejos religiosos de car\u00e1cter mariano-josefino que organizaba en solemnidades lit\u00fargicas, como la Navidad, en la que dispon\u00eda la procesi\u00f3n con las im\u00e1genes de la Virgen y San Jos\u00e9, de quien era devot\u00edsima, a\u00f1ade Isabel Bautista, que describe la escena, y \u00e9ste pidiendo posada para la Virgen en cinta.\n<\/p>\n<h1>El cap\u00edtulo 6 de la vida, paneg\u00edrico de San Jos\u00e9<\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cap\u00edtulo 6 de la Vida de la Santa, el libro de las misericordias del Se\u00f1or para con ella, es un paneg\u00edrico breve pero denso sobre San Jos\u00e9.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Voy a fijarme \u00fanicamente en un punto o aspecto de este paneg\u00edrico:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">d. Las almas de oraci\u00f3n deben ser devotas de San Jos\u00e9\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEn especial personas de oraci\u00f3n siempre le hab\u00edan de ser aficionadas&#8230;Quien no hallare maestro que le ense\u00f1e oraci\u00f3n, tome este glorioso santo por maestro y no errar\u00e1 en el camino\u00bb (V 6,8).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para la Santa los que se dedican a la oraci\u00f3n forman una categor\u00eda especial en la Iglesia de Dios, son los siervos del amor (VII,l); a ella pertenecen sus hijas las carmelitas descalzas. Para estas San Jos\u00e9 es un maestro consumado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La oraci\u00f3n mental, seg\u00fan Santa Teresa, es tratar de amistad, estando muchas veces tratando a solas con quien sabemos nos ama (V 8,5), es decir, con Jes\u00fas humanado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El camino de la oraci\u00f3n debe llevarnos a encontrar y vivir en compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas. De ah\u00ed la exhortaci\u00f3n de la Santa: \u00ab\u00bfPues qu\u00e9 mejor que la del mismo Maestro que ense\u00f1\u00f3 la oraci\u00f3n que vais a rezar? Representad al mismo Se\u00f1or junto a Vos y mirad con qu\u00e9 amor y humildad os est\u00e1 ense\u00f1ando; y creedme, mientras pudi\u00e9reis, no est\u00e9is sin tan buen amigo&#8230;\u00bf Pens\u00e1is que es poco un tan buen amigo al lado? (C 26,l).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Santa, convencida por la propia experiencia, que la oraci\u00f3n es tanto m\u00e1s aut\u00e9ntica y santificadora cuanto es un encuentro m\u00e1s \u00edntimo con Jes\u00fas, un encuentro en el que el alma \u00able est\u00e1 hablando y regal\u00e1ndose con El\u00bb (V 1311), exhorta ardiente y amorosamente a ocuparse \u00aben que mire que le mira y le acompa\u00f1e y hable y pida y se humille y regale con El y acu\u00e9rdese que no merec\u00eda estar all\u00ed&#8230;; hace muchos provechos esta manera de oraci\u00f3n teresiana, y en la compa\u00f1\u00eda e intimidad con Jes\u00fas Humanado debe desarrollarse en sus diversas etapas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si esto es la oraci\u00f3n para la Madre Teresa, se comprende que proponga a San Jos\u00e9 como Maestro insuperable en este camino. La vida de San Jos\u00e9, su vocaci\u00f3n, su misi\u00f3n, su predestinaci\u00f3n, est\u00e1n totalmente en la perspectiva de la compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas y se concretan en estarle siempre al lado, hablarle, regalarse con El, pedirle, servirle. Toda la raz\u00f3n de su existencia es la vida con Jes\u00fas y para Jes\u00fas. La vida de Jos\u00e9 tiene su raz\u00f3n de ser solamente en Jes\u00fas: recibirle y acogerle en el seno de su Madre, ponerle el nombre, cuidarle y velar por El, alimentarle, ense\u00f1arle, vivir en su compa\u00f1\u00eda e intimidad. \u00bfQui\u00e9n podr\u00e1 comprender la intimidad dulce y suave, gozosa y dolorosa, que vivi\u00f3 con Jes\u00fas? \u00bfQui\u00e9n podr\u00e1 vislumbrar los grados del trato de amistad que se desarroll\u00f3 entre ellos y con Mar\u00eda?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si en la oraci\u00f3n, como trato de amistad con Cristo, es aspecto esencial escuchar la palabra de Jes\u00fas, ver verdades, San Jos\u00e9 escuch\u00f3 ensimismado muchas veces las palabras de su hijo Jes\u00fas, que le calaban hondo en el coraz\u00f3n. Si a los ap\u00f3stoles, por ser sus amigos (Jn 15,15), Jes\u00fas les descubre sus secretos \u00bfqu\u00e9 secretos y verdades no descubrir\u00eda a su padre San Jos\u00e9? Y \u00a1c\u00f3mo escuchar\u00eda este las palabras, llenas de vida y calor, de Jes\u00fas! \u00a1Con qu\u00e9 docilidad las asimilar\u00eda, con qu\u00e9 amor las meter\u00eda y meditar\u00eda en su coraz\u00f3n!, \u00a1qu\u00e9 conversaciones mantendr\u00edan entre los dos!\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Toda la vida de San Jos\u00e9 fue oraci\u00f3n, porque fue una vida en compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas, de intimidad y familiaridad con El. Nadie supo m\u00e1s y mejor de esta oraci\u00f3n que \u00e9l, que por tanto tiempo trat\u00f3 con Jes\u00fas y Mar\u00eda en una comuni\u00f3n y comunicaci\u00f3n aut\u00e9ntica y \u00fanica de amistad y amor.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por eso en el Carmelo teresiano San Jos\u00e9 siempre ha sido Maestro de oraci\u00f3n. Son incontables las almas que han encontrado en \u00e9l el maestro y gu\u00eda de su camino oracional, y algunas han llegado a una verdadera experiencia sobrenatural y m\u00edstica de \u00e9l, como la Santa Madre.\n<\/p>\n<h1>Proyecci\u00f3n josefina desde Santa Teresa<\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que la Santa escribe sobre su personal y particular experiencia josefina, tan sencilla y vitalmente expuesto, tiene una finalidad: proyectarlo en los dem\u00e1s, quiere que todos sean devotos de San Jos\u00e9 y se encomienden a \u00e9l. Y lo ha logrado plenamente. No es posible leer las p\u00e1ginas, en que la Santa describe sus experiencias josefinas y quedarse indiferente. Santa Teresa, cuyas palabras sobre San Jos\u00e9 caben en muy pocas p\u00e1ginas, se ha convertido en un ap\u00f3stol de primera magnitud del Santo por la naturalidad, calor y amor con que las escribe. Por lo que escribe del Santo, como exposici\u00f3n de su experiencia sobrenatural y desde la misma, aunque tan breve, entra en el cat\u00e1logo de los grandes ap\u00f3stoles josefinos, y por lo que hizo en su obra fundacional. Y esto no s\u00f3lo para el Carmelo teresiano sino para la Iglesia universal. El P. Graci\u00e1n en su Josefina cita casi todos los lugares en que la Santa habla de San Jos\u00e9(11). Y, despu\u00e9s de \u00e9l, la mayor\u00eda de los autores carmelitas cuando se presenta la ocasi\u00f3n. Los predicadores del XVII, en gran n\u00famero, citan las palabras del cap\u00edtulo 6 de la Vida, aline\u00e1ndola con Gers\u00f3n e Isidoro de Isolanis. Santa Teresa entra enseguida en el cat\u00e1logo de los grandes ap\u00f3stoles y propagadores de la devoci\u00f3n a San Jos\u00e9. Podemos aplicar a este aspecto concreto lo que la Santa dice que le prometi\u00f3 el Se\u00f1or de su primera casita de San Jos\u00e9, que \u00abser\u00eda una estrella que diese de s\u00ed gran resplandor\u00bb (V 32,ll). San Jos\u00e9 de Avila, la casa de San Jos\u00e9 ha encendido en el cielo de la Iglesia muchas estrellas de devoci\u00f3n y amor al Santo Patriarca, y sigue y seguir\u00e1 alumbr\u00e1ndolas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como dice un autor franc\u00e9s, Lucot: \u00abLos Papas encontraron un auxiliar poderoso para la propagaci\u00f3n del culto de nuestro Santo en la c\u00e9lebre Reformadora del Carmelo. Gers\u00f3n hab\u00eda hecho mucho por \u00e9l, Teresa hizo mil veces por s\u00ed misma, por los religiosos de su Reforma y por las religiosas de su Carmelo. San Jos\u00e9 le es deudor, sobre todo, de su gloria sobre la tierra(12).\n<\/p>\n<h1>En el Carmelo teresiano<\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\">Que la fundaci\u00f3n de San Jos\u00e9 tuvo un marcado signo apost\u00f3lico josefino para el Carmelo mismo es claro. En \u00e9l se servir\u00eda mucho a San Jos\u00e9. As\u00ed lo han comprendido e interpretado los autores carmelitas. El P. Juan de la Anunciaci\u00f3n, General de la Congregaci\u00f3n de Espa\u00f1a, historiando la fundaci\u00f3n de San Jos\u00e9 de Avila, escribe: \u00abp\u00fasose el Sant\u00edsimo Sacramento; dedic\u00f3se la iglesia a nuestro Padre San Jos\u00e9, que por aquel principio es Patr\u00f3n y Protector de nuestra Reforma&#8230;El convento de San Jos\u00e9 de Avila es el principio y el solar de todos los conventos de la descalcez y principio y solar de la devoci\u00f3n josefina de los mismos\u00bb(13).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Valga como confirmaci\u00f3n de c\u00f3mo la devoci\u00f3n a San Jos\u00e9 penetr\u00f3 en el alma y en la vida de la Descalcez el hecho de intitular tantos conventos con el t\u00edtulo y nombre de San Jos\u00e9, siguiendo en ello el ejemplo de la Santa Madre. En 1699 hab\u00eda en el mundo 321 conventos de frailes carmelitas descalzos, sin contar los hospicios. De ellos 73 llevan el t\u00edtulo de San Jos\u00e9. Y hay 180 de monjas sujetas a la Orden y de ellos est\u00e1n bajo el t\u00edtulo de San Jos\u00e9 57.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s importantes que los conventos materiales con sus t\u00edtulos son los conventos espirituales y vivos de las almas. Y estos conventos vivientes respiran bajo el signo de San Jos\u00e9. San Jos\u00e9 ha ocupado y sigue ocupando un lugar de preferencia en ellos. Costumbres devocionales josefinas, introducidas por la Santa Madre, se siguen celebrando a\u00fan, como expresi\u00f3n de una devoci\u00f3n genuina, en los carmelos teresianos, y otras que se han ido introduciendo, inspiradas en aquellas(14). Los carmelos teresianos desde su soledad, clausura y silencio son hogares de c\u00e1lido amor y devoci\u00f3n sentida a San Jos\u00e9, que caldean en la Iglesia, focos potentes de devoci\u00f3n honda al Santo que esparcen sus resplandores en la comunidad eclesial. Ser\u00eda interesante recoger las vivencias josefinas que se registran en los carmelos de la Madre Teresa, en donde San Jos\u00e9 tiene en cada carmelita una verdadera devota y propagandista, porque viven aut\u00e9nticamente el carisma teresiano. Se les puede aplicar a ellas particularmente estas palabras: \u00abSi, como dicen los curiosos investigadores de los secretos de la naturaleza, los hijos salen a las madres\u00bb, a nadie le parecer\u00e1 parad\u00f3jico lo que, confidencialmente, le voy a decir: que el ser hijo de Santa Teresa y devoto de San Jos\u00e9, ser carmelita y defender y propugnar la gloria del sant\u00edsimo Esposo de la Virgen Sant\u00edsima, son conceptos sin\u00f3nimos y cualidades hasta tal punto simp\u00e1ticas y mutuamente unidas, que no puede ni debe darse una sin la otra(15).\n<\/p>\n<h1>Algunas p\u00e1ginas gloriosas<\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\">A lo largo de su historia el Carmelo teresiano, tanto femenino como masculino, ha escrito p\u00e1ginas gloriosas de devoci\u00f3n a San Jos\u00e9. San Jos\u00e9 ha sido siempre y sigue siendo el Padre, el Protector, el Patrono, el Se\u00f1or, nuestro Padre y Se\u00f1or San Jos\u00e9. La experiencia de la Santa Madre sigue gravitando sobre su vida y su historia y el grito -llamada a \u00e9l especialmente dirigido- querr\u00eda yo persuadir a todos fuesen devotos de este glorioso Santo, ha encontrado siempre eco y acogida en el coraz\u00f3n de sus Carmelos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas p\u00e1ginas gloriosas tan numerosas, en n\u00famero muy reducido y muy resumido, se llaman entre otras:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ana de San Bartolom\u00e9, la fiel enfermera de la Santa, que se goza de que por la Santa Madre San Jos\u00e9 sea m\u00e1s conocido en Espa\u00f1a \u00abque casi no le conoc\u00edan\u00bb, y colabora con Ana de Jes\u00fas (Lobera) sembrando abundantemente la devoci\u00f3n josefina en los Pa\u00edses Bajos, y que result\u00f3 tan fecunda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Beata Mar\u00eda de Jes\u00fas, el letradillo de Santa Teresa, que ve en visi\u00f3n a la Santa Madre con San Jos\u00e9 y que, siendo Priora de Toledo, recomienda a sus hijas la devoci\u00f3n a San Jos\u00e9, el bendito Esposo de Mar\u00eda, a quien Dios ha constituido protector especial de la castidad; no deja pasar d\u00eda sin rezarle los siete dolores y gozos; le dedica el mi\u00e9rcoles de cada semana y el 19 de cada mes; medita con frecuencia en los principales episodios de su vida y particularmente en la inmensidad del amor con que el Santo Patriarca amaba a Jes\u00fas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Santa Teresita del Ni\u00f1o Jes\u00fas, que desde la infancia ha sentido hacia San Jos\u00e9 una grande devoci\u00f3n que se confund\u00eda con su amor a la Virgen Sant\u00edsima, y todos los d\u00edas le rezaba la oraci\u00f3n: \u00a1Oh Jos\u00e9, padre y protector de las v\u00edrgenes&#8230;! Cuando inicia la peregrinaci\u00f3n a Roma le ruega que vele por ella; cuando visita Loreto siente una emoci\u00f3n profunda al pisar el mismo suelo que San Jos\u00e9 hab\u00eda regado con su sudor. Ya en el Carmelo dedica una poes\u00eda a San Jos\u00e9, canta su vida humilde y al servicio de Jes\u00fas y Mar\u00eda, le contempla en su vida sencilla y dura de trabajo, le ofrece los platos fuertes de la comida y exclama como s\u00edntesis de toda su devoci\u00f3n: \u00a1Oh el bueno de San Jos\u00e9! \u00a1Oh cu\u00e1nto le amo!, y en el cielo ver\u00e1 y cantar\u00e1 su gloria.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Clara Mar\u00eda de la Pasi\u00f3n, Mar\u00eda de San Jos\u00e9, Ana de Jes\u00fas (Lobera), Isabel de Santo Domingo, Beatr\u00edz de Jes\u00fas (Ovalle), Teresa de Jes\u00fas, Cecilia de San Jos\u00e9, Gabriela de San Jos\u00e9, Feliciana de San Jos\u00e9, Mar\u00eda de la Encarnaci\u00f3n, la Beata Mar\u00eda de los Angeles, Ana de San Agust\u00edn, la Beata Isabel de la Trinidad y tantas m\u00e1s carmelitas en quienes se ha hecho realidad las palabras de la Santa, que hay muchas que le son devotas (a San Jos\u00e9) y experimentan esta verdad (V 6,6)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Junto a estas p\u00e1ginas escritas o historiadas, llenas de gloria para San Jos\u00e9, hay otras innumerables que s\u00f3lo han quedado consignadas en el libro de la vida y que no son menos gloriosas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h1>Coclusi\u00f3n<\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\">No es posible dejar de lado a San Jos\u00e9 en la vida de la carmelita, cuando el Esp\u00edritu ha hablado tan fuerte en la Iglesia y m\u00e1s concretamente en el Carmelo Teresiano sobre la presencia del papel del glorioso San Jos\u00e9 en la historia de la salvaci\u00f3n de la misma y de cada uno de los salvados. Ser\u00eda traicionar a Santa Teresa que tan alto sigue grit\u00e1ndonos que seamos devotos de su Padre y Se\u00f1or San Jos\u00e9 y nos encomendemos a \u00e9l, particularmente personas de oraci\u00f3n; y sus palabras, con la carga experimental y afectiva que llevan, resultan hoy de una actualidad perenne.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fuente: SECRETARIATUS GENERALIS PRO MONIALIBUS O.C.D. &#8211; ROMAE\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Selecci\u00f3n Jos\u00e9 G\u00e1lvez Kr\u00fcger\n<\/p>\n<h1>Bibliograf\u00eda<\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\">AA.VV., San Jos\u00e9 y Santa Teresa. \u00abEstudios Josefinos\u00bb l8 (1964) 233-842.<br \/>\nEs una colecci\u00f3n de 17 art\u00edculos; viene a ser una enciclopedia josefino-carmelitana.<br \/>\nAA.VV. Rivista di Vita Spirituale, 15 (1961) 244-479.<br \/>\nN\u00famero dedicado a San Jos\u00e9 con 7 art\u00edculos, textos de Papas, y testimonios de Santa Teresa, P Graci\u00e1n y Jos\u00e9 Antonio de San Alberto.<br \/>\nLEON DE SAN JOAQUIN, El culto de San Jos\u00e9 y la Orden del Carmen, Barcelona, 1905, 26Op.<br \/>\nPara una mayor informaci\u00f3n bibliogr\u00e1fica ver:<br \/>\nAMANCIO DE MARIA, Bibliograf\u00eda josefina de la Reforma Teresiana, \u00abEst. Jos.\u00bb 18 (1964) 807-822.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">____________________________\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. AAS 55 (1963) 41. En estos mismos sentimientos abunda Pablo VI en el discurso de apertura de la segunda sesi\u00f3n del Concilio: \u00abNos asistan todos los \u00e1ngeles y santos&#8230; de una manera particular\u00edsima San Jos\u00e9 que ha sido declarado Patrono de este Concilio\u00bb. ASS 55 (1963) 859; cfr. AAS 56 (1964) 1013.<br \/>\n2. LEON DE SAN JOAQUIN, El culto de San Jos\u00e9 y la Orden del Carmen, Barcelona, 1905, c.2, p.48.<br \/>\n3. P. LEON, ob. cit., c.3 p.72. Este oficio con sus nueve lecciones de los tres nocturnos, sus ant\u00edfonas y responsorios puede verse en BARTOLOME M\u00aa XIBERTA, Flores josefinas y la liturgia carmelitana antigua, Est. Jos. 18 (1964) 301-319. Las lecturas est\u00e1n tomadas de Pedro de Ailly.<br \/>\n4. Josefina, 1.5, c.4, BMC 16,476.<br \/>\n5. Ibidem, p.476.<br \/>\n6. BMC 18, 31; cfr. 18, 36. Justamente la expresi\u00f3n que usa para significar la presencia continua de Cristo, al que \u00abestar siempre al lado derecho sent\u00edalo muy claro\u00bb (V 27, 2).<br \/>\n7. Dicho de Beatr\u00edz de Mendoza en el Proceso de Madrid, BMC 18, 396.<br \/>\n8. Dicho en el Proceso de Avila, BMC 19, 582.<br \/>\n9. Dicho en el Proceso de Burgos, BMC 20, 428.<br \/>\n10. Cta. 5.2. 1571.<br \/>\n11. L. 5, c.4, BMC 16, 475-477.<br \/>\n12. Saint Joseph, Etude historique sur son culte, Par\u00eds, 1875, p.53.<br \/>\n13. Prontuario del Carmen, t.2; dial.11, p. 497, Madrid, 1699-<br \/>\n14. JOSE ANTONIO CARRASCO, Presencia de San Jos\u00e9 en los conventos fundados directamente por la Madre Teresa, Est. Jos. 18 (1964) 739-767.<br \/>\n15. ARNALDO DE SAN PEDRO Y SAN PABLO, Solitarius loquens, I, Leodii, 1968, cfr. 1, p.126.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Contenido 1 San Jos\u00e9, Fundador y Padre del Carmelo teresiano 2 Introducci\u00f3n 3 Datos evang\u00e9licos 4 Reflexi\u00f3n teol\u00f3gica 5 Jos\u00e9, esposo de Mar\u00eda 6 Jos\u00e9, padre de Jes\u00fas 7 Jos\u00e9 vive la paternidad sobre Jes\u00fas 8 Grandeza y santidad de San Jos\u00e9 9 Privilegios de San Jos\u00e9 10 Poder de intercesi\u00f3n de San Jos\u00e9 11 &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/san-jose-fundador-y-padre-del-carmelo-teresiano\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abSAN JOSE: FUNDADOR Y PADRE DEL CARMELO TERESIANO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-25477","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25477","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25477"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25477\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25477"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25477"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25477"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}