{"id":25481,"date":"2016-02-05T17:14:52","date_gmt":"2016-02-05T22:14:52","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/san-jose-patrono-de-la-vida-religiosa\/"},"modified":"2016-02-05T17:14:52","modified_gmt":"2016-02-05T22:14:52","slug":"san-jose-patrono-de-la-vida-religiosa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/san-jose-patrono-de-la-vida-religiosa\/","title":{"rendered":"SAN JOSE: PATRONO DE LA VIDA RELIGIOSA"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">Al abrir el Evangelio y leer en sus primeras p\u00e1ginas lo que san Jos\u00e9 hizo por Cristo, nos damos cuenta de lo que la Vida Consagrada en la Iglesia de hoy puede esperar de san Jos\u00e9.\n<\/p>\n<h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Vida Consagrada<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 La vocaci\u00f3n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 La castidad<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 Pobreza<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-5\">5 Obediencia<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-6\">6 Fraternidad<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-7\">7 Espiritualidad<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-8\">8 Conclusi\u00f3n<\/li>\n<\/ul>\n<h1>Vida Consagrada<\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan el C\u00f3digo de Derecho Can\u00f3nico c. 573, 1: \u201cLa vida consagrada por la profesi\u00f3n de los consejos evang\u00e9licos es una forma estable de vivir en la cual los fieles, siguiendo m\u00e1s de cerca a Cristo bajo la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo, se dedican totalmente a Dios como a su amor supremo, para que entregados por un nuevo y peculiar t\u00edtulo a su gloria, a la edificaci\u00f3n de la Iglesia y a la salvaci\u00f3n del mundo, consigan la perfecci\u00f3n de la caridad en el servicio del reino de Dios y, convertidos en signo preclaro en la Iglesia, preanuncien la gloria celestial\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recientemente, el Papa Benedicto XVI, en su viaje a Camer\u00fan en el mes de marzo del presente a\u00f1o, relacion\u00f3 la figura de San Jos\u00e9 con la Vida Consagrada, haciendo resaltar la actuaci\u00f3n de san Jos\u00e9 al lado de Jes\u00fas y de su Madre Mar\u00eda, tal como el Evangelio nos la presenta, para despu\u00e9s considerar el camino de la Vida Consagrada en la Iglesia de hoy y descubrir la \u00edntima relaci\u00f3n que \u00e9sta tiene con el Patriarca de Nazaret. En varios de sus discursos en aquel pa\u00eds africano, el Papa subraya y contempla los rasgos caracter\u00edsticos de la vida y de la misi\u00f3n de san Jos\u00e9 a trav\u00e9s de las palabras de la Sagrada Escritura y los va aplicando a diversos sectores del Pueblo de Dios: los sacerdotes, las personas consagradas, los movimientos eclesiales, las familias, los enfermos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya en otras ocasiones los Sumos Pont\u00edfices han relacionado a San Jos\u00e9 con la Vida Consagrada, como el Papa Juan Pablo II en la Exhortaci\u00f3n Apost\u00f3lica \u201cRedemptoris Custos\u201d, sobre todo en los dos \u00faltimos cap\u00edtulos: \u201cEl primado de la vida interior\u201d (cap. V) y \u201cPatrono de la Iglesia de nuestro tiempo\u201d (c.VI). Pero han sido, ante todo, los mismos Institutos de Vida Consagrada, los que, tanto en \u00e9pocas pasadas como en el momento presente, han relacionado los elementos esenciales de la vida consagrada y sus carismas fundacionales con san Jos\u00e9. Y no pod\u00eda ser de otra manera si la vida consagrada hace referencia necesaria al Evangelio y a la vida misma de la Iglesia, fuentes de donde dimanan la teolog\u00eda y la espiritualidad josefina que muchos Institutos han descubierto y adoptado como suyas. Sin el Evangelio, la vida consagrada no tiene sentido pues es en \u00e9l donde se inspira y fundamenta, ya que es seguimiento radical de Jesucristo y entrega total a su servicio por la vida del mundo. Y es precisamente en el Evangelio donde vemos la actuaci\u00f3n de san Jos\u00e9, su vocaci\u00f3n y misi\u00f3n al servicio de Cristo y de Mar\u00eda, en la realizaci\u00f3n del misterio de la Encarnaci\u00f3n y de la Redenci\u00f3n que son los que dan origen a la Iglesia; por lo cual, podemos afirmar que san Jos\u00e9 desde el principio colabor\u00f3 en la obra de nuestra salvaci\u00f3n, y por lo tanto, est\u00e1 tambi\u00e9n relacionado con la Iglesia, y sigue desde el cielo intercediendo por los que formamos el Cuerpo m\u00edstico de Cristo, ya que la Iglesia no es sino prolongaci\u00f3n de la Familia de Nazaret. Esta fue la raz\u00f3n por la que el Papa P\u00edo IX proclam\u00f3 a san Jos\u00e9 como Patrono y Protector de la Iglesia Universal. A la Iglesia todos los Institutos de vida consagrada la reconocen como el lugar donde nacen, crecen, se alimentan y se multiplican.<br \/>\nIniciemos, pues, nuestro itinerario, recorriendo los puntos esenciales de la vida consagrada, para ver al mismo tiempo c\u00f3mo san Jos\u00e9 va acompa\u00f1ando a consagrados y consagradas en su vida y en el cumplimiento de su misi\u00f3n.\n<\/p>\n<h1>La vocaci\u00f3n<\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\">La primera realidad que debemos analizar es la vocaci\u00f3n. Cuando Dios quiso realizar su obra de salvaci\u00f3n, llam\u00f3 a Mar\u00eda para que fuera la Madre del Mes\u00edas. Ella acept\u00f3 plenamente la voluntad de Dios, recibiendo al Hijo de Dios, que se encarn\u00f3 en su seno por obra del Esp\u00edritu Santo. Y para que cuidara de Mar\u00eda y de su Hijo Jes\u00fas, llam\u00f3 a Jos\u00e9 de Nazaret y lo hizo esposo de Mar\u00eda y padre de Jes\u00fas. Un \u00e1ngel del Se\u00f1or le anuncia en sue\u00f1os; \u201cJos\u00e9, hijo de David, no temas recibir a Mar\u00eda tu esposa, pues lo que se ha concebido en ella es obra del Esp\u00edritu Santo. Dar\u00e1 a luz un hijo y tu le pondr\u00e1s el nombre de Jes\u00fas, porque \u00e9l salvar\u00e1 a su pueblo de sus pecados\u201d (Mt 1, 20-21). En la vocaci\u00f3n Dios tiene siempre la iniciativa, como sucedi\u00f3 en el Antiguo Testamento a Abraham, a los Patriarcas y a los Profetas, y en el Nuevo, a Mar\u00eda, a Jos\u00e9, a los doce Ap\u00f3stoles, a san Pablo. Trat\u00e1ndose de los consagrados, Dios llama por amor para comunicar sus dones, para darse a s\u00ed mismo, para manifestar su voluntad, para enriquecer a aquel que es llamado, pues la vocaci\u00f3n de Dios no premia a los m\u00e1s capaces sino que capacita a los que \u00c9l llama. As\u00ed lo dice san Bernardino de Siena en su Serm\u00f3n 2 sobre san Jos\u00e9: \u201cEs norma general de todas las gracias especiales comunicadas a cualquier criatura racional que, cuando la gracia divina elige a alguien para alg\u00fan oficio especial o alg\u00fan estado muy elevado, otorga todos los carismas que son necesarios a aquella persona as\u00ed elegida, y que la adornan con profusi\u00f3n. Ello se realiz\u00f3 de un modo eminente en la persona de san Jos\u00e9\u201d. La vocaci\u00f3n de Dios es gratuita y su llamado es para ser felices y para ser santos y por lo mismo es irrevocable, pues nos ha destinado a gozar de \u00c9l para siempre, y quiere que con los dones recibidos, los dem\u00e1s sean tambi\u00e9n enriquecidos, ya que vocaci\u00f3n y misi\u00f3n van indisolublemente unidas. La vocaci\u00f3n de Dios lleva a veces el sello del dolor, como sucede en san Jos\u00e9, pero esta prueba va acompa\u00f1ada siempre del gozo de servir a Cristo, de estar con \u00c9l. Y al llamado no lo deja solo en sus dudas y temores, en su debilidad. \u201cNo temas, le dice, yo estar\u00e9 contigo\u201d. Y le da su Esp\u00edritu para que \u00c9l sea su luz y fortaleza, y pueda responder a la vocaci\u00f3n y a la misi\u00f3n que ha recibido.<br \/>\nLa vocaci\u00f3n de san Jos\u00e9 y la vocaci\u00f3n del consagrado(a) presentan un paralelismo admirable: vocaci\u00f3n al amor, al servicio, a la santidad, presencia de Cristo y de Mar\u00eda, uni\u00f3n de corazones, entrega plena y total por la vida del mundo, respuesta generosa de fe para cumplir con alegr\u00eda la voluntad de Dios. Por eso, el consagrado tiene como modelo a san Jos\u00e9 en el horizonte de su vocaci\u00f3n, y para llevarla a feliz cumplimiento cuenta con su patrocinio e intercesi\u00f3n. San Jos\u00e9 dedica su vida al servicio de Cristo y de Mar\u00eda, y al mismo tiempo recibe de ellos, en un rec\u00edproco intercambio, un aumento y crecimiento de su fe y de su amor, como lo dice RC 5: \u201cJos\u00e9 es el primero en participar de la fe de la Madre de Dios, y haci\u00e9ndolo as\u00ed, sostiene a su esposa en la fe de la divina anunciaci\u00f3n\u201d. El consagrado vive su vocaci\u00f3n en el seno de su familia religiosa, dando a sus hermanos y recibiendo de ellos en fraternidad la riqueza espiritual de su vocaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El que ha sido as\u00ed llamado, hace una total consagraci\u00f3n de s\u00ed mismo a Dios, a quien ama sobre todas las cosas, de manera que se ordena al servicio de Dios y a su gloria, mediante la profesi\u00f3n de los consejos evang\u00e9licos de castidad, pobreza y obediencia, y tiende as\u00ed hacia la caridad perfecta, ya que su prop\u00f3sito en reproducir en s\u00ed mismo a Cristo. \u201cLos consejos evang\u00e9licos, abrazados voluntariamente&#8230; estimulan continuamente el fervor de la caridad y sobre todo,&#8230;son capaces de asemejar m\u00e1s al cristiano con el g\u00e9nero de vida virginal y pobre que Cristo Se\u00f1or escogi\u00f3 para s\u00ed y que abraz\u00f3 su Madre, la Virgen\u201d (LG 46). Hay que notar que, aunque el texto nos presenta como modelo supremo del religioso a Cristo y a su sant\u00edsima Madre, sin embargo, podemos a\u00f1adir \u201cy su padre san Jos\u00e9\u201d, ya que \u00e9l a semejanza de su esposa Mar\u00eda se consagr\u00f3 tambi\u00e9n a seguir a Cristo, y su consagraci\u00f3n se realiz\u00f3 a trav\u00e9s de su paternidad para con Jes\u00fas y de su matrimonio con Mar\u00eda, como lo dice RC: \u201cSan Jos\u00e9 ha sido llamado por Dios para servir directamente a la persona y a la misi\u00f3n de Jes\u00fas mediante el ejercicio de su paternidad; de este modo \u00e9l coopera en la plenitud de los tiempos en el gran misterio de la Redenci\u00f3n y es verdaderamente \u201cministro de la salvaci\u00f3n\u201d. Su paternidad se ha expresado concretamente \u201cal haber hecho de su vida un servicio, un sacrificio, al misterio de la Encarnaci\u00f3n y a la misi\u00f3n redentora que le est\u00e1 unida; al haber hecho uso de la autoridad legal que le correspond\u00eda sobre la Sagrada Familia, para hacerle don total de s\u00ed, de su vida y de su trabajo; al haber convertido su vocaci\u00f3n humana al amor dom\u00e9stico con la oblaci\u00f3n sobrehumana de s\u00ed, de su coraz\u00f3n y de toda capacidad, en el amor puesto al servicio del Mes\u00edas, que crece en su casa\u201d(n.8).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n por su matrimonio con Mar\u00eda, san Jos\u00e9 expresa su consagraci\u00f3n a Dios y es el modelo de los consagrados: \u201cEn la liturgia se celebra a Mar\u00eda, unida a Jos\u00e9, el hombre justo, por un estrech\u00edsimo y virginal v\u00ednculo de amor. Se trata, en efecto, de dos amores que representan conjuntamente el misterio de la Iglesia, virgen y esposa, la cual encuentra en el matrimonio de Mar\u00eda y Jos\u00e9 su propio s\u00edmbolo&#8230; Mediante el sacrificio total de s\u00ed mismo, Jos\u00e9 expresa su generoso amor hacia la Madre de Dios, haci\u00e9ndole don esponsal de s\u00ed\u201d (RC n.19).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tanto Mar\u00eda como san Jos\u00e9 nos dan un ejemplo admirable de consagraci\u00f3n a Dios en la Persona de su Hijo amado, Jes\u00fas: Mar\u00eda como madre, Jos\u00e9 como padre, pero formando unidos la familia santa de Nazaret. En virtud de la uni\u00f3n hipost\u00e1tica, hay una estrecha unidad entre las tres personas de la Sagrada Familia. En efecto, junto con la asunci\u00f3n de la humanidad en la unidad de la Persona divina del Verbo-Hijo, Jesucristo, est\u00e1 tambi\u00e9n \u201casumido\u201d todo lo que es humano, en particular, la familia, como primera dimensi\u00f3n de su existencia en la tierra. En este contexto est\u00e1 tambi\u00e9n \u201casumida\u201d la paternidad humana de Jos\u00e9. Las palabras de Mar\u00eda a Jes\u00fas en el templo: \u201cTu padre y yo&#8230; te busc\u00e1bamos\u201d indican toda la realidad de la Encarnaci\u00f3n, que pertenece al misterio de la Familia de Nazaret. O tambi\u00e9n, podemos decir \u201cLa Familia de Nazaret est\u00e1 inserta directamente en el misterio de la Encarnaci\u00f3n\u201d (RC 21).<br \/>\nPor eso, no s\u00f3lo individualmente las personas de la Sagrada Familia son modelos de la vida consagrada, sino tambi\u00e9n as\u00ed, como familia, porque reflejan la vida comunitaria de la Iglesia y de las diferentes familias religiosas. M\u00e1s a\u00fan, la Sagrada Familia encarna, por su amor y unidad, la misma vida trinitaria del cielo, y as\u00ed, se le puede llamar, \u201cla Trinidad de la tierra\u201d. As\u00ed, la Trinidad del cielo, Padre, Hijo y Esp\u00edritu Santo, es la fuente de la vida y del amor de la Trinidad de la tierra, Jes\u00fas, Mar\u00eda y Jos\u00e9, y ambas tienen su prolongaci\u00f3n en la Iglesia y en las familias religiosas. \u201cLa vida consagrada imita m\u00e1s de cerca y hace presente continuamente en la Iglesia, por impulso del Esp\u00edritu Santo, la forma de vida que Jes\u00fas, supremo consagrado y misionero del Padre para su Reino, abraz\u00f3 y propuso a los disc\u00edpulos que lo segu\u00edan\u201d (VC 22). Cuando descubrimos la dimensi\u00f3n trinitaria de la vida consagrada en la Iglesia, entendemos por qu\u00e9 el Concilio invita a los consagrados a perseverar en el camino de la santidad y del amor: \u201cTodo el que ha sido llamado a la profesi\u00f3n de los consejos, esm\u00e9rese por perseverar y sobresalir en la vocaci\u00f3n a la que fue llamado por Dios, para una m\u00e1s abundante santidad de la Iglesia y para mayor gloria de la Trinidad, una e indivisible, que en Cristo y por Cristo es la fuente y origen de toda santidad\u201d (LG 47). San Jos\u00e9, jefe de la Sagrada Familia, intercede con su patrocinio en favor de todos aquellos y aquellas que sintiendo el llamado de Cristo, han emprendido el camino de la santidad, consagr\u00e1ndose a Dios para seguir a Cristo casto, pobre y obediente, y servir a sus hermanos.<br \/>\nEl patrocinio de san Jos\u00e9 no s\u00f3lo se manifiesta sobre aqu\u00e9l que es llamado y consagrado, sino que se extiende a la pr\u00e1ctica de los Consejos Evang\u00e9licos de castidad, pobreza y obediencia, que expresan dicha consagraci\u00f3n.\n<\/p>\n<h1>La castidad<\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\">San Jos\u00e9 es modelo de castidad porque, habiendo sido llamado por Dios a ser el esposo de la Virgen Mar\u00eda, madre del Salvador, \u00e9l mismo conserv\u00f3 su virginidad y la consagr\u00f3 a Dios para poder cumplir la misi\u00f3n que \u00c9l le hab\u00eda dado. San Jer\u00f3nimo escribi\u00f3 contra Helvidio: \u201cT\u00fa afirmas que Mar\u00eda no permaneci\u00f3 virgen, pero yo voy m\u00e1s all\u00e1: el mismo Jos\u00e9 fue virgen por Mar\u00eda, para que de su matrimonio virgen naciera un hijo virgen\u201d. Tambi\u00e9n san Agust\u00edn afirma la castidad virginal de Jos\u00e9: \u201cComo ella fue madre sin concupiscencia carnal, as\u00ed \u00e9l fue padre sin trato carnal&#8230; Su m\u00e1xima pureza confirma su paternidad&#8230;, porque si fue un marido casto (virgen), tambi\u00e9n fue padre casto (virgen): tanto m\u00e1s firmemente padre, cuanto m\u00e1s castamente padre\u201d (Serm\u00f3n 51, 20). Aunque en los evangelios ap\u00f3crifos se dice que san Jos\u00e9 tuvo otros hijos de un matrimonio anterior, y esto, para explicar la expresi\u00f3n \u201chermanos\u201d de Jes\u00fas y salvaguardar la virginidad de Mar\u00eda, estas afirmaciones fueron desde un principio rechazadas por la Iglesia, y en cambio, siempre se ha presentado a san Jos\u00e9 como el \u201cEsposo virgen de la Virgen Madre\u201d (Himno de V\u00edsperas, 19 de marzo) y por lo tanto, como modelo de pureza y castidad, y como padre y custodio de quienes siguen a Cristo por el camino de la virginidad consagrada: Es conocida la oraci\u00f3n del Papa Benedicto XIV (1675-1758), \u201cV\u00edrginum Custos\u201d: \u201cOh guardi\u00e1n y padre de v\u00edrgenes, san Jos\u00e9, a cuya fiel custodia fue confiada la misma inocencia, Cristo Jes\u00fas, y la Virgen de las v\u00edrgenes, Mar\u00eda; por este doble y car\u00edsimo dep\u00f3sito, Jes\u00fas y Mar\u00eda, te ruego y suplico me concedas que, libre de toda inmundicia, con una mente limpia, con un coraz\u00f3n puro y un cuerpo casto, siempre sirva cast\u00edsimamente a Jes\u00fas y a Mar\u00eda. Am\u00e9n.\u201d<br \/>\nLa castidad consagrada tiene como fruto liberar el coraz\u00f3n del hombre de afectos y acciones que le impidan entregarse a Dios y al cumplimiento de su vocaci\u00f3n y su misi\u00f3n, pero su ra\u00edz es el amor, porque quienes la profesan quieren alcanzar la caridad perfecta, buscando solo a Dios, viviendo m\u00e1s y m\u00e1s para Cristo y uni\u00e9ndose m\u00e1s estrechamente con \u00c9l en un coraz\u00f3n indiviso. Y esta uni\u00f3n de los consagrados (as) con Cristo no es sino una evocaci\u00f3n de aquel maravilloso connubio, fundado por Dios&#8230; por el que la Iglesia tiene por esposo \u00fanico a Cristo (PC 12). Cristo ama a la Iglesia, su Esposa, y la santifica; la Iglesia ama a Cristo, su Esposo, y se consagra a \u00c9l siguiendo el camino de la santidad. La nota de santidad de la Iglesia tiene una expresi\u00f3n viva y elocuente en la vida consagrada, que adquiere \u201cun significado esponsal\u201d (VC 34), sobre todo a trav\u00e9s del voto de castidad, que es entrega total a Cristo, en el amor y la fidelidad. El matrimonio de Mar\u00eda y Jos\u00e9 es signo de las bodas de Cristo con su Iglesia: Mar\u00eda, figura de la Iglesia; Jos\u00e9, figura de Cristo, \u201cel Esposo celestial\u201d (S. Pedro Cris\u00f3logo, s.V, Serm\u00f3n 146; RC 19). As\u00ed, Jos\u00e9 se convierte en el Protector de la Iglesia y de todos los consagrados en ella. Al volver sus ojos a Nazaret, los consagrados descubren en el \u201ccast\u00edsimo Jos\u00e9\u201d el modelo de su entrega y el fuerte intercesor, siempre cercano, en el camino de la santidad.\n<\/p>\n<h1>Pobreza<\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la pr\u00e1ctica de la pobreza evang\u00e9lica que por vocaci\u00f3n profesan, los consagrados (as) encuentran tambi\u00e9n su modelo e intercesor en san Jos\u00e9 \u201camante de la pobreza\u201d (Letan\u00edas). Mar\u00eda y Jos\u00e9 era un matrimonio sencillo, humilde y pobre en bienes materiales, pero inmensamente rico por el tesoro que ten\u00edan en su propia casa: Jes\u00fas. El mismo Jes\u00fas, Hijo de Dios, que descendi\u00f3 del cielo a la tierra, abraz\u00f3 una vida pobre desde su nacimiento, trabaj\u00f3 como artesano en su vida oculta, y durante su vida p\u00fablica se rode\u00f3 de gente sencilla, a quienes ense\u00f1\u00f3 con su ejemplo el camino de la pobreza, proclamando bienaventurados a los pobres de esp\u00edritu, \u201cporque de ellos es el Reino de los Cielos\u201d (Mt 5, 3) e invit\u00e1ndolos a confiar en la Providencia. Fue solidario con los pobres y muri\u00f3 pobre en una cruz&#8230; Su llamado \u201cVen y s\u00edgueme\u201d despert\u00f3 en muchos el deseo de seguir el camino de la pobreza para llegar a poseer las verdaderas riquezas de Dios. Y naci\u00f3 en la Iglesia la vida consagrada, y dentro de ella, el compromiso de la pobreza evang\u00e9lica: \u201csu primer significado consiste en dar testimonio de Dios como la verdadera riqueza del coraz\u00f3n humano\u201d (VC 90).<br \/>\nMar\u00eda y Jos\u00e9, padres de Jes\u00fas, fueron los primeros disc\u00edpulos de su Hijo en el camino de la pobreza, y viceversa, Jes\u00fas vivi\u00f3 la experiencia de la pobreza en su propia familia en Bel\u00e9n y en Nazaret. Inmenso fue el dolor de san Jos\u00e9 al ver a su esposa reducida a dar a luz a su Hijo en un establo, pero m\u00e1s grande todav\u00eda fue su gozo al ver nacido al Salvador y adorado por los \u00e1ngeles y pastores. En medio de la mayor pobreza descubrieron el valor inapreciable del tesoro que Dios les confiaba. M\u00e1s tarde, Jos\u00e9, el carpintero de Nazaret, ense\u00f1\u00f3 a trabajar en su taller a Jes\u00fas, quien as\u00ed, manifest\u00f3 que el trabajo es ley com\u00fan para todos los hombres, y por eso lo asumi\u00f3 al encarnarse, y lo hizo un medio de santificaci\u00f3n. \u201cEl trabajo humano, y en particular, el trabajo manual, tienen en el Evangelio un significado especial. Junto con la humanidad del Hijo de Dios, el trabajo ha formado parte del misterio de la Encarnaci\u00f3n, y tambi\u00e9n ha sido redimido de modo particular. Gracias a su banco de trabajo sobre el que ejerc\u00eda su profesi\u00f3n con Jes\u00fas, Jos\u00e9 acerc\u00f3 el trabajo humano al misterio de la Redenci\u00f3n\u201d (RC 22). La Iglesia, al exhortar a los consagrados (as) a sentirse obligados a la ley com\u00fan del trabajo para procurarse lo necesario para su sustento y sus obras, los invita a alejar de s\u00ed toda solicitud indebida y ponerse en manos de la providencia del Padre Celestial (Cf PC 13).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto significa volver los ojos a Nazaret y ver c\u00f3mo san Jos\u00e9, con su humildad y sencillez, con su esp\u00edritu de laboriosidad, con su mansedumbre y justicia, con su misericordia y pureza de coraz\u00f3n, realiza en s\u00ed mismo las bienaventuranzas que Jes\u00fas proclam\u00f3 en el serm\u00f3n de la monta\u00f1a, o como dice el Papa Pablo VI, \u00e9l es el \u201cintroductor del Evangelio de las bienaventuranzas\u201d (homil\u00eda del 19 de marzo de 1968). Los consagrados, desde su vocaci\u00f3n a la santidad, deben testimoniar con su vida, y especialmente con la pr\u00e1ctica de la pobreza, el Evangelio de las Bienaventuranzas. Cuentan, pues, para ello con el ejemplo y patrocinio de san Jos\u00e9. Y viviendo este mismo esp\u00edritu, como disc\u00edpulos de Cristo, lo proyectar\u00e1n necesariamente en su relaci\u00f3n con los pobres, a quienes, de modo preferencial, comprender\u00e1n, amar\u00e1n y acoger\u00e1n, anunci\u00e1ndoles el Evangelio, compartiendo su vida y luchando por su promoci\u00f3n y superaci\u00f3n. La pobreza evang\u00e9lica vivida en com\u00fan hace m\u00e1s hermosa la unidad de los hermanos. En la Iglesia primitiva, los primeros cristianos pon\u00edan todo en com\u00fan y eran todos un solo coraz\u00f3n y una sola alma (He 4, 32-35), prolongaci\u00f3n de aquella incipiente Iglesia dom\u00e9stica, que fue la Sagrada Familia de Nazaret, ejemplar modelo, por su humildad, sencillez y pobreza, por su unidad y por su amor, de toda comunidad consagrada, que habi\u00e9ndolo dejado todo, encuentran su tesoro en Cristo Jes\u00fas, que vive en medio de ellos.\n<\/p>\n<h1>Obediencia<\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al profesar el consejo evang\u00e9lico de la obediencia, los consagrados (as)<br \/>\nOfrecen a Dios, como sacrificio de s\u00ed mismos, la plena entrega de su voluntad, y por ello se unen m\u00e1s constante y plenamente a la voluntad salv\u00edfica de Dios (Cf. PC 14). El modelo m\u00e1s perfecto de obediencia es Jes\u00fas, que se hizo obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Desde su ingreso al mundo dice a su Padre: \u201cHe aqu\u00ed que vengo para hacer tu voluntad\u201d (Sal 40, 8-9; Hb 10, 9), y al proclamar a los doce a\u00f1os en Jerusal\u00e9n su dependencia absoluta de su Padre Celestial, no por eso deja de someterse a la autoridad de sus padres: \u201cBaj\u00f3 con ellos a Nazaret, y viv\u00eda sujeto a ellos\u201d (Lc 2, 51). Mar\u00eda, en la Anunciaci\u00f3n, se reconoce la esclava del Se\u00f1or, para obedecer con amor la Voluntad de Dios, pero tambi\u00e9n, como esposa, obedece a Jos\u00e9 y colabora con \u00e9l en la vida diaria para alimentar y educar a Jes\u00fas. Y aqu\u00ed brilla tambi\u00e9n el ejemplo de san Jos\u00e9, siempre atento a los mensajes directos que Dios le comunica en sue\u00f1os, pero tambi\u00e9n, siempre obediente a las disposiciones de la autoridad civil (Censo en Bel\u00e9n, Lc 2, 1-5) y de la ley religiosa de Israel (Circuncisi\u00f3n, Presentaci\u00f3n en el templo, celebraci\u00f3n de la Pascua: Lc 2, 21-24. 41-42). As\u00ed, los consagrados (as) saben que su obediencia fundamental es a Dios, cuya Voluntad descubren en su Palabra, y le dan el asentimiento de la fe, pero tambi\u00e9n obedecen a sus Superiores por amor de Dios, viendo con esp\u00edritu de fe en sus disposiciones la Voluntad de Dios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jos\u00e9, como esposo y padre, recibe de Dios la autoridad para dirigir a su familia, y aun reconociendo que Jes\u00fas y Mar\u00eda son mayores que \u00e9l en dignidad y santidad, ejerce con amor y prudencia el cargo que se le ha confiado: \u201cSi Jes\u00fas, el Hijo de Dios, se somete a Mar\u00eda y Jos\u00e9, \u00bfyo no me someter\u00e9 al Obispo que me fue dado por Dios como padre? \u00bfNo me someter\u00e9 al presb\u00edtero que por una dignaci\u00f3n del Se\u00f1or se me ha dado como superior? Pienso que Jos\u00e9 entend\u00eda que Jes\u00fas era mayor que \u00e9l, y que, aun as\u00ed, se le somet\u00eda a \u00e9l, y sabiendo que era mayor, con temblor ejerc\u00eda sobre \u00e9l la autoridad. Sucede con frecuencia que una persona inferior sea puesta al frente de personas mejores que ella. Si este personaje colocado en un rango superior se da cuenta de tal situaci\u00f3n, que no se llene de soberbia a causa de su dignidad oficial, sino que reconozca que su s\u00fabdito es mejor que \u00e9l, como sucedi\u00f3 cuando Jes\u00fas se someti\u00f3 a Jos\u00e9\u201d (Or\u00edgenes, Homil\u00eda 20, 5; Benedicto XVI, 19 de marzo de 2009, en Camer\u00fan).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jes\u00fas y Mar\u00eda, por su parte, se someten con amor a la autoridad de Jos\u00e9 y le obedecen. En esta autoridad que Dios le concedi\u00f3 a Jos\u00e9, la Iglesia ha reconocido la raz\u00f3n de ser de su Patrocinio sobre ella y sobre los que en su seno se consagran a Dios en la obediencia. Jos\u00e9 es, pues, obediente a Dios, y al mismo tiempo, cumple su oficio como autoridad, sirviendo con amor a Jes\u00fas y a Mar\u00eda: \u201cJos\u00e9, obediente al Esp\u00edritu, encontr\u00f3 justamente en \u00c9l la fuente del amor\u201d (RC 19).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed tambi\u00e9n, en los Institutos de Vida Consagrada, el superior (a) sirve a sus hermanos (as), pero \u00e9l mismo se siente sujeto a la obediencia: \u201cPartiendo de la naturaleza caracter\u00edstica que corresponde a la autoridad eclesial, el C\u00f3digo recuerda al superior religioso que est\u00e1 llamado, ante todo, a ser el primer obediente. En virtud del oficio asumido, debe obediencia a la ley de Dios, de quien procede su autoridad y a quien deber\u00e1 rendir cuenta en conciencia, a la ley de la Iglesia, al Romano Pont\u00edfice y al derecho propio del Instituto\u201d (Instrucci\u00f3n CIVCSVA, 11 de mayo de 2008, n.14 a). Cuando el C\u00f3digo nos dice: \u201cMostr\u00e1ndose d\u00f3ciles a la voluntad de Dios en el cumplimiento de su funci\u00f3n, gobiernen a sus s\u00fabditos como a hijos de Dios\u201d (c. 618), parece dibujarnos el m\u00e1s elocuente retrato de san Jos\u00e9, modelo de superiores, donde se conjugan de modo admirable obediencia y autoridad.<br \/>\nLa Liturgia del 19 de marzo, fiesta de san Jos\u00e9, presenta (2\u00aa lectura de la Misa) la fe de Abraham como figura de la fe inquebrantable de Jos\u00e9, que lo llev\u00f3 a aceptar con obediencia la voluntad de Dios y recibir en su casa a Mar\u00eda, su esposa, encontr\u00e1ndose as\u00ed la fe de Mar\u00eda con la fe de Jos\u00e9. Lo que \u00e9l hizo es genuina \u201cobediencia de la fe\u201d (RC 4). El consagrado (a), a trav\u00e9s de su obediencia, se encuentra con la fe de Mar\u00eda y la fe de Jos\u00e9, y se siente fortalecido por \u00e9stas. El voto de obediencia tiene como fuente la fe en Dios del consagrado, que se conf\u00eda libre y totalmente a \u00c9l, y por \u00c9l acepta la obediencia a sus superiores (as), a semejanza de Jos\u00e9, var\u00f3n justo, humilde y obediente, que acept\u00f3 la voluntad de Dios que se le manifestaba en sue\u00f1os, o en las leyes civiles o religiosas, o en las circunstancias a veces dolorosas de la vida ordinaria. Siempre la obediencia abre al consagrado (a) el camino para buscar a Dios y encontrarlo, y realizar as\u00ed su vocaci\u00f3n a la santidad, pues la Iglesia, al aprobar los Institutos de Vida Consagrada, da legitimidad a los superiores (as), quienes act\u00faan en nombre de Dios y hacen las veces de Dios, para comunicar a sus hermanos (as) la voluntad de Dios o buscarla con ellos a trav\u00e9s del di\u00e1logo. Todos, superiores y consagrados, deben abrir sus corazones y hacerse disponibles a la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo, para que \u00c9l los ilumine y fortalezca con sus dones y puedan ofrecer al Se\u00f1or el sacrificio de su obediencia. Los consagrados tienen en san Jos\u00e9 un modelo admirable de obediencia, y un v\u00e1lido protector para poder recorrer en el amor el camino de su vocaci\u00f3n.\n<\/p>\n<h1>Fraternidad<\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\">La vida fraterna en comunidad es un elemento constitutivo y uno de los compromisos fundamentales de la vida consagrada, porque Jes\u00fas, al lanzar su llamamiento \u201cven y s\u00edgueme\u201d, reuni\u00f3 a sus disc\u00edpulos y les dio el mandamiento nuevo del amor rec\u00edproco: \u201c\u00c1mense los unos a los otros como yo los he amado\u201d (Jn 13, 34). Y naci\u00f3 la Iglesia, fecundada por el Esp\u00edritu Santo, Esp\u00edritu de amor, que hace de los disc\u00edpulos de Cristo \u201cun solo coraz\u00f3n y una sola alma\u201d. Esta unidad se vive en familia, y es la que ahora sostiene y anima a las comunidades religiosas. Buscando un modelo, muchos consagrados (as) han vuelto sus ojos a Nazaret y han elegido a san Jos\u00e9, esposo de Mar\u00eda, padre virginal de Jes\u00fas y jefe de la Sagrada Familia, como intercesor de su unidad, porque tambi\u00e9n es, desde hace casi 140 a\u00f1os, el Patrono y Protector de la Iglesia Universal. Desde luego que el modelo supremo de la unidad eclesial y de la vida consagrada es la Sant\u00edsima Trinidad, y por eso podemos decir con raz\u00f3n que \u201cla vida consagrada es anuncio de lo que el Padre, por medio del Hijo, en el Esp\u00edritu, realiza con su amor, su bondad y su belleza\u201d (VC 20). Este misterio inefable de nuestro Dios Uno y Trino tiene su expresi\u00f3n visible en la Sagrada Familia, verdadera Trinidad de la tierra. Jes\u00fas, el Hijo de Dios Padre, es tambi\u00e9n el Hijo de Mar\u00eda, confiado al amor paternal de Jos\u00e9. Jos\u00e9 fue llamado para hacer las veces de padre para con Jes\u00fas, pero tambi\u00e9n para hacer las veces del Padre, por su autoridad en la Familia de Nazaret. Por eso, la unidad de la Sagrada Familia es la luz que ilumina la vida comunitaria y fraterna de los consagrados (as). Jes\u00fas, que prometi\u00f3 estar en medio de los que est\u00e1n unidos en su nombre (Mt 18, 20), est\u00e1 presente en medio de Mar\u00eda y de Jos\u00e9, y est\u00e1 presente en la Iglesia y en cada familia religiosa.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Iglesia, misterio de comuni\u00f3n, porque une a los hombres con Dios y tambi\u00e9n une a los hermanos entre s\u00ed, es la prolongaci\u00f3n de la Sagrada Familia, y por tanto, el jefe de esta Familia es, con toda raz\u00f3n ahora (y as\u00ed lo proclam\u00f3 el Papa), el Patrono y Protector de toda la Iglesia, y Padre, por amor, de las comunidades religiosas. La Iglesia sigue invitando a los consagrados (as) que buscan alimentar la unidad y la fraternidad de sus comunidades, con las palabras del antiguo Fara\u00f3n de Egipto: \u201cVayan a Jos\u00e9, hagan lo que \u00e9l les diga\u201d (G\u00e9n 41, 55).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Nazaret, tienen los consagrados el modelo de su unidad. Los treinta a\u00f1os de convivencia familiar, sobre todo despu\u00e9s del regreso de Egipto y su establecimiento en Nazaret, constituyen la vida gozosa y tranquila de la Sagrada Familia, en un hogar donde todo es unidad, amor rec\u00edproco, oraci\u00f3n, trabajo, respeto, confianza, comunicaci\u00f3n, sencillez, silencio interior, y todas las virtudes dom\u00e9sticas, que invitan a la santidad personal y comunitaria. \u201cNazaret es la escuela donde empieza a entenderse la vida de Jes\u00fas, es la escuela donde se inicia el conocimiento de su Evangelio\u201d (Pablo VI, Alocuci\u00f3n en Nazaret, 5 de enero de 1964). En Nazaret se encuentran todos los valores de la vida consagrada, y el consagrado que quiera vivir en plenitud su vocaci\u00f3n tiene que dirigir su mirada hacia ese santuario nazaretano donde reina la paz y la unidad, y dejar que su luz se proyecte sobre la vivencia diaria de la comuni\u00f3n fraterna.\n<\/p>\n<h1>Espiritualidad<\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\">La vida espiritual es el alma de la vida consagrada. El seguir a Cristo m\u00e1s de cerca exige al consagrado permanecer unido a Cristo y alimentar esta comuni\u00f3n con una espiritualidad s\u00f3lida por medio de la Palabra de Dios, la Eucarist\u00eda, la oraci\u00f3n y la fortaleza en las pruebas. San Jos\u00e9 aparece una vez m\u00e1s como el modelo de la vida interior para todos los consagrados (as), porque viviendo con Jes\u00fas en el silencio de Nazaret, \u201cestaba en contacto cotidiano con el misterio \u2018escondido desde siglos\u2019, que \u2018puso su morada\u2019 bajo el techo de su casa\u201d (RC 25). De esta uni\u00f3n con Jes\u00fas, fluye toda la vida de la gracia que fortalece al consagrado para vivir su compromiso con Cristo y con la Iglesia en la pr\u00e1ctica de las virtudes: la fe, la esperanza y la caridad; la humildad y obediencia, la fortaleza y castidad. Si el consagrado debe tener en sus manos diariamente la Sagrada Escritura, para adquirir el \u2018sublime conocimiento de Jesucristo\u2019 (PC 6), contemple a san Jos\u00e9 que tiene en sus manos al \u201cVerbo eterno de Dios, hecho hombre\u201d. Si busca alimentar su vida espiritual con la Eucarist\u00eda, escuche el \u201cVayan a Jos\u00e9\u201d, pues \u00e9l ofrece el Pan de la vida al pueblo necesitado (G\u00e9n 41, 55; Jn 6, 42). Si desea encontrar un \u201cMaestro de oraci\u00f3n\u201d, acuda a san Jos\u00e9, el mayor de los santos, porque tiene en su casa y en su taller de trabajo al mismo Hijo de Dios, en una experiencia cotidiana de Dios al estar junto a Jes\u00fas. Si sufre, ofrezca al Se\u00f1or su dolor y considere que Cristo lo asocia a su misterio pascual de muerte y resurrecci\u00f3n para dar la vida al mundo; y sepa que los sufrimientos de san Jos\u00e9 al lado de Jes\u00fas y de Mar\u00eda no son un castigo sino amor entra\u00f1able de Dios. Porque el dolor en realidad es moment\u00e1neo y viene enseguida el gozo; \u201cSufrimos con \u00c9l, para ser tambi\u00e9n con \u00c9l glorificados (Rm 8, 17). Si san Jos\u00e9 fue un var\u00f3n justo y estuvo siempre unido a Dios, su dolor se explica en el contexto de la redenci\u00f3n. El dolor de Jos\u00e9 est\u00e1 unido al dolor de su hijo Jes\u00fas por la salvaci\u00f3n del mundo. Dios quiso probarlo con dolores y sufrimientos (dudas, pobreza, derramamiento de sangre, anuncio de la pasi\u00f3n, persecuci\u00f3n, temores, separaci\u00f3n) para darle despu\u00e9s la alegr\u00eda de la Pascua, y lo hizo pasar de la duda a la seguridad de su misi\u00f3n paternal; de la pobreza a la posesi\u00f3n de Cristo, su tesoro; de la sangre derramada a la miel del nombre de Jes\u00fas; del anuncio prof\u00e9tico de pasi\u00f3n y muerte a la certeza de la salvaci\u00f3n humana; de la persecuci\u00f3n y huida a la liberaci\u00f3n de los peligros; del temor de un rey sanguinario a la tranquilidad y paz del hogar nazaretano; de la b\u00fasqueda angustiosa la posesi\u00f3n total de Jesucristo. Estos \u201cdolores y gozos\u201d de san Jos\u00e9 son su participaci\u00f3n anticipada en el misterio pascual de Jes\u00fas, y al mismo tiempo, son el modelo para el consagrado en el camino de su fidelidad a Dios y de su vida espiritual.<br \/>\nLa misi\u00f3n de los Institutos de vida consagrada est\u00e1 en \u00edntima relaci\u00f3n con su carisma y esp\u00edritu, y responde a la naturaleza de la Iglesia, apost\u00f3lica y misionera. Alguien puede pensar que es dif\u00edcil considerar a san Jos\u00e9 como modelo de la misi\u00f3n y del apostolado de la vida consagrada si la actuaci\u00f3n de san Jos\u00e9 se desarroll\u00f3 en el silencio de Nazaret y antes de que Jes\u00fas iniciara su vida p\u00fablica. Sin embargo, el patrocinio de san Jos\u00e9 sobre la misi\u00f3n actual de la Iglesia y de los Institutos religiosos no tiene su raz\u00f3n de ser por el hecho de que \u00e9l haya realizado alg\u00fan apostolado externo, sino porque prepar\u00f3 la misi\u00f3n de Jes\u00fas aliment\u00e1ndolo, cuid\u00e1ndolo y educ\u00e1ndolo desde la infancia, adolescencia y juventud, hasta la edad adulta. San Jos\u00e9 se dedic\u00f3 como padre a hacer posible el crecimiento de Jes\u00fas hasta la madurez corporal para que a su tiempo pudiera realizar su obra evangelizadora y redentora. Y en esto, hay una semejanza admirable con el apostolado de los religiosos y de todos los consagrados, porque \u201cseg\u00fan la vocaci\u00f3n propia de cada uno, les incumbe el deber de trabajar fervorosa y diligentemente en la edificaci\u00f3n e incremento de todo el Cuerpo m\u00edstico de Cristo\u201d (CD 33). Todos sabemos que \u201cantes que en las obras exteriores, la misi\u00f3n se lleva a cabo en el hacer presente a Cristo en el mundo mediante el testimonio personal. \u00a1Este es el reto, \u00e9ste es el quehacer principal de la vida consagrada\u201d (VC 72), como fue el quehacer principal de san Jos\u00e9.\n<\/p>\n<h1>Conclusi\u00f3n<\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si recorremos la vida de san Jos\u00e9 al servicio de Cristo tal como nos la presentan los Evangelios, descubrimos una dimensi\u00f3n apost\u00f3lica y misionera en varios de los hechos ah\u00ed narrados, que ofrecen al consagrado una clara inspiraci\u00f3n de su misi\u00f3n. Mencionemos brevemente algunos:<br \/>\n&#8211; A Jos\u00e9 se le revela la concepci\u00f3n virginal de Cristo y se le manda que le imponga el nombre de Jes\u00fas, que quiere decir Salvador, porque \u00c9l salvar\u00e1 a su pueblo de sus pecados. A los ochos d\u00edas de nacido, Jos\u00e9 cumple con este mandato y le impone al Ni\u00f1o el nombre de Jes\u00fas y recibe su primera sangre derramada: Dolor y gozo, preludio de salvaci\u00f3n pascual, sangre de la alianza que hace fecunda la misi\u00f3n, dulce nombre impuesto por la autoridad paterna de Jos\u00e9: \u201cno hay bajo el cielo otro nombre dado a los hombres por el que nosotros debamos salvarnos\u201d (Hch 4, 12). Por eso, los consagrados (as) cumplen su misi\u00f3n invocando y anunciando el Nombre de Jes\u00fas, \u201cDios con nosotros\u201d, y difundiendo su Reino, y san Jos\u00e9 desde el cielo mira complacido esa misi\u00f3n evangelizadora y santificadora de los consagrados y les muestra su patrocinio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; Cuando Jes\u00fas es presentado al Templo por Mar\u00eda y Jos\u00e9, el anciano Sime\u00f3n toma al Ni\u00f1o en sus brazos y lo proclama como \u201cLuz de las naciones\u201d y anuncia los futuros sufrimientos de Cristo, en los que Mar\u00eda y Jos\u00e9 van a participar. El Se\u00f1or quiso darles a probar anticipadamente su pasi\u00f3n, pero tambi\u00e9n la alegr\u00eda de su gloria. Dolor y gozo que son la esencia del misterio pascual, muerte y resurrecci\u00f3n, muestra del amor inmenso de Dios hacia los hombres. El consagrado sabe que con tales trabajos ha quedado el hombre redimido, y que su misi\u00f3n pastoral en la Iglesia de hoy no es sino explicitaci\u00f3n de la obra redentora de Cristo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; La visita de los magos para adorar a Jes\u00fas, el Rey reci\u00e9n nacido, es un anuncio de la vocaci\u00f3n de los paganos a la fe, que la Iglesia a trav\u00e9s de los siglos, proclamar\u00eda y har\u00eda efectiva por medio de tantos predicadores y misioneros, pertenecientes muchos de ellos a Institutos de vida consagrada. Pero tambi\u00e9n, esa misma visita fue ocasi\u00f3n de la persecuci\u00f3n de Herodes y la consecuente huida a Egipto por la acci\u00f3n diligente de Jos\u00e9, para salvar la vida del Ni\u00f1o. Muchos han interpretado esta huida como un hecho misionero: Jos\u00e9 lleva a Jes\u00fas a Egipto, tierra de paganos, y cumple la profec\u00eda de Isa\u00edas: \u201cAll\u00e1 va Yav\u00e9 cabalgando sobre nube ligera y entra en Egipto, se tambalean los \u00eddolos de Egipto&#8230; Ser\u00e1 conocido Yav\u00e9 de Egipto y conocer\u00e1 Egipto a Yav\u00e9 aquel d\u00eda&#8230; Se convertir\u00e1n a Yav\u00e9 y \u00c9l ser\u00e1 propicio y los curar\u00e1\u201d (Is 19, 1. 21-22).<br \/>\nSi el nombre de Jos\u00e9 significa \u201caumento\u201d, la misi\u00f3n de san Jos\u00e9, al alimentar y proteger a Cristo, contribuye verdaderamente al aumento y crecimiento del Pueblo de Dios, a trav\u00e9s de la Iglesia misionera. Por eso, no es extra\u00f1o que muchos Institutos de vida consagrada, conscientes de su pertenencia a la Iglesia misionera, hayan optado por abrir casas de misi\u00f3n en pa\u00edses no cristianos, poni\u00e9ndolas bajo el patrocinio de san Jos\u00e9, a quien invocan como \u201cProtector de las misiones\u201d, \u201cSan Jos\u00e9 de la Misi\u00f3n\u201d,&#8230;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los consagrados (as) pueden invocar a san Jos\u00e9 y encomendarle su vida y sus obras apost\u00f3licas, sabiendo que \u00e9l escuchar\u00e1 desde el cielo sus s\u00faplicas y bendecir\u00e1 con abundantes frutos su labor evangelizadora y misionera en favor de las familias, los j\u00f3venes, los ni\u00f1os, los matrimonios, los ancianos, los sacerdotes, los consagrados (as), los migrantes, los pobres, los trabajadores, los educadores, las mujeres, los laicos,&#8230; porque todos encuentran un lugar preferencial en su coraz\u00f3n, pues \u00e9l conoci\u00f3 las realidades que ellos experimentan diariamente, cuando vivi\u00f3 al lado de Jes\u00fas y de Mar\u00eda sirvi\u00e9ndolos por amor.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Roberto Balmori Cinta<\/b> (Mexico)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Selecci\u00f3n: Jos\u00e9 G\u00e1lvez Kr\u00fcger\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Al abrir el Evangelio y leer en sus primeras p\u00e1ginas lo que san Jos\u00e9 hizo por Cristo, nos damos cuenta de lo que la Vida Consagrada en la Iglesia de hoy puede esperar de san Jos\u00e9. Contenido 1 Vida Consagrada 2 La vocaci\u00f3n 3 La castidad 4 Pobreza 5 Obediencia 6 Fraternidad 7 Espiritualidad 8 &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/san-jose-patrono-de-la-vida-religiosa\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abSAN JOSE: PATRONO DE LA VIDA RELIGIOSA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-25481","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25481","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25481"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25481\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25481"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25481"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25481"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}