{"id":25500,"date":"2016-02-05T17:15:33","date_gmt":"2016-02-05T22:15:33","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/san-juan-crisostomo-en-las-audiencias-de-benedicto-xvi-i\/"},"modified":"2016-02-05T17:15:33","modified_gmt":"2016-02-05T22:15:33","slug":"san-juan-crisostomo-en-las-audiencias-de-benedicto-xvi-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/san-juan-crisostomo-en-las-audiencias-de-benedicto-xvi-i\/","title":{"rendered":"SAN JUAN CRISOSTOMO EN LAS AUDIENCIAS DE BENEDICTO XVI (I)"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\"><b>Intervenci\u00f3n de Benedicto XVI durante la audiencia general del mi\u00e9rcoles 19 de septiembre de 2007 en la que present\u00f3 a San Juan Cris\u00f3stomo:  su vida<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nEste a\u00f1o se cumple el decimosexto centenario de la muerte de san Juan Cris\u00f3stomo (407-2007). Podr\u00eda decirse que Juan de Antioqu\u00eda, llamado Cris\u00f3stomo, o sea, \u00abboca de oro\u00bb por su elocuencia, sigue vivo hoy, entre otras razones, por sus obras. Un copista an\u00f3nimo dej\u00f3 escrito que estas \u00abatraviesan todo el orbe como rayos fulminantes\u00bb. Sus escritos nos permiten tambi\u00e9n a nosotros, como a los fieles de su tiempo, que en varias ocasiones se vieron privados de \u00e9l a causa de sus destierros, vivir con sus libros, a pesar de su ausencia. Es lo que \u00e9l mismo suger\u00eda en una carta desde el destierro (cf. A Olimpia, Carta 8, 45).<br \/>\nX<br \/>\nNacido en torno al a\u00f1o 349 en Antioqu\u00eda de Siria (actualmente Antakya, en el sur de Turqu\u00eda), desempe\u00f1\u00f3 all\u00ed su ministerio presbiteral durante cerca de once a\u00f1os, hasta el a\u00f1o 397, cuando, nombrado obispo de Constantinopla, ejerci\u00f3 en la capital del Imperio el ministerio episcopal antes de los dos destierros, que se sucedieron a breve distancia uno del otro, entre los a\u00f1os 403 y 407. Hoy nos limitamos a considerar los a\u00f1os antioquenos de san Juan Cris\u00f3stomo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hu\u00e9rfano de padre en tierna edad, vivi\u00f3 con su madre, Antusa, que le transmiti\u00f3 una exquisita sensibilidad humana y una profunda fe cristiana. Despu\u00e9s de los estudios primarios y superiores, coronados por los cursos de filosof\u00eda y de ret\u00f3rica, tuvo como maestro a Libanio, pagano, el m\u00e1s c\u00e9lebre ret\u00f3rico de su tiempo. En su escuela, san Juan se convirti\u00f3 en el mayor orador de la antig\u00fcedad griega tard\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bautizado en el a\u00f1o 368 y formado en la vida eclesi\u00e1stica por el obispo Melecio, fue por \u00e9l instituido lector en el a\u00f1o 371. Este hecho marc\u00f3 la entrada oficial de Cris\u00f3stomo en la carrera eclesi\u00e1stica. Del a\u00f1o 367 al 372, frecuent\u00f3 el Asceterio, una especie de seminario de Antioqu\u00eda, junto a un grupo de j\u00f3venes, algunos de los cuales fueron despu\u00e9s obispos, bajo la gu\u00eda del famoso exegeta Diodoro de Tarso, que encamin\u00f3 a san Juan a la ex\u00e9gesis hist\u00f3rico-literal, caracter\u00edstica de la tradici\u00f3n antioquena.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s se retir\u00f3 durante cuatro a\u00f1os entre los eremitas del cercano monte Silpio. Prosigui\u00f3 aquel retiro otros dos a\u00f1os, durante los cuales vivi\u00f3 solo en una caverna bajo la gu\u00eda de un \u00abanciano\u00bb. En ese per\u00edodo se dedic\u00f3 totalmente a meditar \u00ablas leyes de Cristo\u00bb, los evangelios y especialmente las cartas de Pablo. Al enfermarse y ante la imposibilidad de curarse por s\u00ed mismo, tuvo que regresar a la comunidad cristiana de Antioqu\u00eda (cf. Palladio, Vida 5). El Se\u00f1or \u2014explica el bi\u00f3grafo\u2014 intervino con la enfermedad en el momento preciso para permitir a Juan seguir su verdadera vocaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En efecto, escribir\u00e1 \u00e9l mismo que, ante la alternativa de elegir entre las vicisitudes del gobierno de la Iglesia y la tranquilidad de la vida mon\u00e1stica, preferir\u00eda mil veces el servicio pastoral (cf. Sobre el sacerdocio, 6, 7): precisamente a este servicio se sent\u00eda llamado san Juan Cris\u00f3stomo. Y aqu\u00ed se realiza el giro decisivo de la historia de su vocaci\u00f3n:  pastor de almas a tiempo completo. La intimidad con la palabra de Dios, cultivada durante los a\u00f1os de la vida erem\u00edtica, hab\u00eda madurado en \u00e9l la urgencia irresistible de predicar el Evangelio, de dar a los dem\u00e1s lo que \u00e9l hab\u00eda recibido en los a\u00f1os de meditaci\u00f3n. El ideal misionero lo impuls\u00f3 as\u00ed, alma de fuego, a la solicitud pastoral.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre los a\u00f1os 378 y 379 regres\u00f3 a la ciudad. Di\u00e1cono en el 381 y presb\u00edtero en el 386, se convirti\u00f3 en un c\u00e9lebre predicador en las iglesias de su ciudad. Pronunci\u00f3 homil\u00edas contra los arrianos, seguidas de las conmemorativas de los m\u00e1rtires antioquenos y de otras sobre las principales festividades lit\u00fargicas:  se trata de una gran ense\u00f1anza de la fe en Cristo, tambi\u00e9n a la luz de sus santos. El a\u00f1o 387 fue el \u00aba\u00f1o heroico\u00bb de san Juan Cris\u00f3stomo, el de la llamada \u00abrebeli\u00f3n de las estatuas\u00bb. El pueblo derrib\u00f3 las estatuas imperiales como protesta contra el aumento de los impuestos. En aquellos d\u00edas de Cuaresma y de angustia a causa de los inminentes castigos por parte del emperador, pronunci\u00f3 sus veintid\u00f3s vibrantes Homil\u00edas sobre las estatuas, orientadas a la penitencia y a la conversi\u00f3n. Sigui\u00f3 un per\u00edodo de serena solicitud pastoral (387-397).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">San Juan Cris\u00f3stomo es uno de los Padres m\u00e1s prol\u00edficos: de \u00e9l nos han llegado 17 tratados, m\u00e1s de 700 homil\u00edas aut\u00e9nticas, los comentarios a san Mateo y a san Pablo (cartas a los Romanos, a los Corintios, a los Efesios y a los Hebreos) y 241 cartas. No fue un te\u00f3logo especulativo. Sin embargo, transmiti\u00f3 la doctrina tradicional y segura de la Iglesia en una \u00e9poca de controversias teol\u00f3gicas suscitadas sobre todo por el arrianismo, es decir, por la negaci\u00f3n de la divinidad de Cristo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por tanto, es un testigo fiable del desarrollo dogm\u00e1tico alcanzado por la Iglesia en los siglos IV y V. Su teolog\u00eda es exquisitamente pastoral; en ella es constante la preocupaci\u00f3n de la coherencia entre el pensamiento expresado por la palabra y la vivencia existencial. Este es, en particular, el hilo conductor de las espl\u00e9ndidas catequesis con las que preparaba a los catec\u00famenos para recibir el bautismo. Poco antes de su muerte, escribi\u00f3 que el valor del hombre est\u00e1 en el \u00abconocimiento exacto de la verdadera doctrina y en la rectitud de la vida\u00bb (Carta desde el destierro). Las dos cosas, conocimiento de la verdad y rectitud de vida, van juntas:  el conocimiento debe traducirse en vida. Todas sus intervenciones se orientaron siempre a desarrollar en los fieles el ejercicio de la inteligencia, de la verdadera raz\u00f3n, para comprender y poner en pr\u00e1ctica las exigencias morales y espirituales de la fe.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">San Juan Cris\u00f3stomo se preocupa de acompa\u00f1ar con sus escritos el desarrollo integral de la persona, en sus dimensiones f\u00edsica, intelectual y religiosa. Compara las diversas etapas del crecimiento a otros tantos mares de un inmenso oc\u00e9ano: \u00abEl primero de estos mares es la infancia\u00bb (Homil\u00eda 81, 5 sobre el evangelio de san Mateo ). En efecto \u00abprecisamente en esta primera edad se manifiestan las inclinaciones al vicio y a la virtud\u00bb. Por  eso, la ley de Dios debe imprimirse desde el principio en el alma \u00abcomo  en una tablilla de cera\u00bb (Homil\u00eda 3, 1 sobre el evangelio de san Juan ):  de hecho esta es la edad m\u00e1s importante. Debemos tener presente cu\u00e1n fundamental es que en esta primera etapa de la vida entren realmente en el hombre las grandes orientaciones que dan la perspectiva correcta a la existencia. Por ello, san Juan Cris\u00f3stomo recomienda:  \u00abDesde la m\u00e1s tierna edad proporcionad a los ni\u00f1os armas espirituales y ense\u00f1adles a persignarse la frente con la mano\u00bb (Homil\u00eda  12, 7 sobre  la primera carta a los Corintios).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vienen luego la adolescencia y la juventud: \u00abA la infancia le sigue el mar de la adolescencia, donde los vientos soplan con fuerza&#8230;, porque en nosotros crece&#8230; la concupiscencia\u00bb (Homil\u00eda 81, 5 sobre el evangelio de san Mateo). Por \u00faltimo, llegan el noviazgo y el matrimonio:  \u00abA la juventud le sucede la edad de la persona madura, en la que sobrevienen los compromisos de familia:  es el tiempo de buscar esposa\u00bb (ib.). Recuerda los fines del matrimonio, enriqueci\u00e9ndolos \u2014mediante la alusi\u00f3n a la virtud de la templanza\u2014 con una rica trama de relaciones personalizadas. Los esposos bien preparados cortan as\u00ed el camino al divorcio:  todo se desarrolla con  alegr\u00eda y se puede educar a los hijos en la virtud. Cuando nace el primer hijo, este es \u00abcomo un puente; los tres se convierten en una sola carne, dado que el hijo une las dos partes\u00bb (Homil\u00eda 12, 5 sobre la carta a los Colosenses) y los tres constituyen \u00abuna familia, peque\u00f1a Iglesia\u00bb (Homil\u00eda 20, 6 sobre la carta a los Efesios).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La predicaci\u00f3n de san Juan Cris\u00f3stomo se desarrollaba habitualmente durante la liturgia, \u00ablugar\u00bb en el que la comunidad se construye con la Palabra y la Eucarist\u00eda. Aqu\u00ed la asamblea reunida expresa la \u00fanica Iglesia (Homil\u00eda 8, 7 sobre la carta a los Romanos); en todo lugar la misma palabra se dirige a todos (Homil\u00eda 24, 2 sobre la Primera Carta a los Corintios) y la comuni\u00f3n eucar\u00edstica se convierte en signo eficaz de unidad (Homil\u00eda 32, 7 sobre el evangelio de san Mateo).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su proyecto pastoral se insertaba en la vida de la Iglesia, en la que los fieles laicos con el bautismo asumen el oficio sacerdotal, real y prof\u00e9tico. Al fiel laico dice:  \u00abTambi\u00e9n a ti el bautismo te hace rey, sacerdote y profeta\u00bb (Homil\u00eda 3, 5 sobre la segunda carta a los Corintios). De aqu\u00ed brota el deber fundamental de la misi\u00f3n, porque cada uno en alguna medida es responsable de la salvaci\u00f3n de los dem\u00e1s:  \u00abEste es el principio de nuestra vida social&#8230;:  no interesarnos s\u00f3lo por nosotros mismos\u00bb (Homil\u00eda 9, 2 sobre el G\u00e9nesis). Todo se desarrolla entre dos polos:  la gran Iglesia y la \u00abpeque\u00f1a Iglesia\u00bb, la familia, en relaci\u00f3n rec\u00edproca.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como pod\u00e9is ver, queridos hermanos y hermanas, esta lecci\u00f3n de san Juan Cris\u00f3stomo sobre la presencia aut\u00e9nticamente cristiana de los fieles laicos en la familia y en la sociedad, es hoy m\u00e1s actual que nunca. Roguemos al Se\u00f1or para que nos haga d\u00f3ciles a las ense\u00f1anzas de este gran maestro de la fe.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Intervenci\u00f3n de Benedicto XVI durante la audiencia general del mi\u00e9rcoles 19 de septiembre de 2007 en la que present\u00f3 a San Juan Cris\u00f3stomo: su vida Este a\u00f1o se cumple el decimosexto centenario de la muerte de san Juan Cris\u00f3stomo (407-2007). 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