{"id":25501,"date":"2016-02-05T17:15:35","date_gmt":"2016-02-05T22:15:35","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/san-juan-crisostomo-en-las-audiencias-de-benedicto-xvi-ii\/"},"modified":"2016-02-05T17:15:35","modified_gmt":"2016-02-05T22:15:35","slug":"san-juan-crisostomo-en-las-audiencias-de-benedicto-xvi-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/san-juan-crisostomo-en-las-audiencias-de-benedicto-xvi-ii\/","title":{"rendered":"SAN JUAN CRISOSTOMO EN LAS AUDIENCIAS DE BENEDICTO XVI (II)"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\"><b>Intervenci\u00f3n de Benedicto XVI durante la audiencia general del mi\u00e9rcoles 26 de septiembre de 2007 en la que present\u00f3 a San Juan Cris\u00f3stomo:  sus ense\u00f1anzas<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nContinuamos hoy nuestra reflexi\u00f3n sobre san Juan Cris\u00f3stomo. Despu\u00e9s del per\u00edodo pasado en Antioqu\u00eda, en el a\u00f1o 397, fue nombrado obispo de Constantinopla, la capital del Imperio romano de Oriente. Desde el inicio, san Juan proyect\u00f3 la reforma de su Iglesia; la austeridad del palacio episcopal deb\u00eda servir de ejemplo para todos: clero, viudas, monjes, personas de la corte y ricos. Por desgracia no pocos de ellos, afectados por sus juicios, se alejaron de \u00e9l.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por su solicitud en favor de los pobres, san Juan fue llamado tambi\u00e9n \u00abel limosnero\u00bb. Como administrador atento logr\u00f3 crear instituciones caritativas muy apreciadas. Su esp\u00edritu emprendedor en los diferentes campos hizo que algunos lo vieran como un peligroso rival. Sin embargo, como verdadero pastor, trataba a todos de manera cordial y paterna. En particular, siempre ten\u00eda gestos de ternura con respecto a la mujer y dedicaba una atenci\u00f3n especial al matrimonio y a la familia. Invitaba a los fieles a participar en la vida lit\u00fargica, que hizo espl\u00e9ndida y atractiva con creatividad genial.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de su coraz\u00f3n bondadoso, no tuvo una vida tranquila. Pastor de la capital del Imperio, a menudo se vio envuelto en cuestiones e intrigas pol\u00edticas por sus continuas relaciones con las autoridades y las instituciones civiles. En el \u00e1mbito eclesi\u00e1stico, dado que en el a\u00f1o 401 hab\u00eda depuesto en Asia a seis obispos indignamente elegidos, fue acusado de rebasar los l\u00edmites de su jurisdicci\u00f3n, por lo que se convirti\u00f3 en diana de acusaciones f\u00e1ciles.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro pretexto de ataques contra \u00e9l fue la presencia de algunos monjes egipcios, excomulgados por el patriarca Te\u00f3filo de Alejandr\u00eda, que se refugiaron en Constantinopla. Despu\u00e9s se cre\u00f3 una fuerte pol\u00e9mica causada por las cr\u00edticas de san Juan Cris\u00f3stomo a la emperatriz Eudoxia y a sus cortesanas, que reaccionaron desacredit\u00e1ndolo e insult\u00e1ndolo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De este modo, fue depuesto en el s\u00ednodo organizado por el mismo patriarca Te\u00f3filo, en el a\u00f1o 403, y condenado a un primer destierro breve. Tras regresar, la hostilidad que se suscit\u00f3 contra \u00e9l a causa de su protesta contra las fiestas en honor de la emperatriz, que san Juan consideraba fiestas paganas y lujosas, as\u00ed como la expulsi\u00f3n de los presb\u00edteros encargados de los bautismos en la Vigilia pascual del a\u00f1o 404, marcaron el inicio de la persecuci\u00f3n contra san Juan Cris\u00f3stomo y sus seguidores, llamados \u00abjuanistas\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entonces, san Juan denunci\u00f3 los hechos en una carta al obispo de Roma, Inocencio I. Pero ya era demasiado tarde. En el a\u00f1o 406 fue desterrado nuevamente, esta vez a Cucusa, en Armenia. El Papa estaba convencido de su inocencia, pero no ten\u00eda el poder para ayudarle. No se pudo celebrar un concilio, promovido por Roma, para lograr la pacificaci\u00f3n entre las dos partes del Imperio y entre sus Iglesias. El duro viaje de Cucusa a Pitionte, destino al que nunca lleg\u00f3, deb\u00eda impedir las visitas de los fieles y quebrantar la resistencia del obispo exhausto: la condena al destierro fue una aut\u00e9ntica condena a muerte.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Son conmovedoras las numerosas cartas que escribi\u00f3 san Juan desde el destierro, en las que manifiesta sus preocupaciones pastorales con sentimientos de participaci\u00f3n y de dolor por las persecuciones contra los suyos. La marcha hacia la muerte se detuvo en Comana, provincia del Ponto. All\u00ed san Juan, moribundo, fue llevado a la capilla del m\u00e1rtir san Basilisco, donde entreg\u00f3 su alma a Dios y fue sepultado, como m\u00e1rtir junto al m\u00e1rtir (Paladio, Vida 119). Era el 14 de septiembre del a\u00f1o 407, fiesta de la Exaltaci\u00f3n de la Santa Cruz. Su rehabilitaci\u00f3n tuvo lugar en el a\u00f1o 438 con Teodosio II. Los restos del santo obispo, sepultados en la iglesia de los Ap\u00f3stoles, en Constantinopla, fueron trasladados en el a\u00f1o 1204 a Roma, a la primitiva bas\u00edlica constantiniana, y descansan ahora en la capilla del Coro de los can\u00f3nigos de la bas\u00edlica de San Pedro.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 24 de agosto de 2004, el Papa Juan Pablo II entreg\u00f3 una parte importante de sus reliquias al patriarca Bartolom\u00e9 I de Constantinopla. La memoria lit\u00fargica del santo se celebra el 13 de septiembre. El beato Juan XXIII lo proclam\u00f3 patrono del concilio Vaticano II.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De san Juan Cris\u00f3stomo se dijo que, cuando se sent\u00f3 en el trono de la nueva Roma, es decir, de Constantinopla, Dios manifest\u00f3 en \u00e9l a un segundo Pablo, un doctor del universo. En realidad, en san Juan Cris\u00f3stomo hay una unidad esencial de pensamiento y de acci\u00f3n tanto en Antioqu\u00eda como en Constantinopla. S\u00f3lo cambian el papel y las situaciones.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al meditar en las ocho obras realizadas por Dios en la secuencia de los seis d\u00edas, en el comentario del G\u00e9nesis, san Juan Cris\u00f3stomo quiere hacer que los fieles se remonten de la creaci\u00f3n al Creador: \u00abEs de gran ayuda \u2014dice\u2014 saber qu\u00e9 es la criatura y qu\u00e9 es el Creador\u00bb. Nos muestra la belleza de la creaci\u00f3n y el reflejo de Dios en su creaci\u00f3n, que se convierte de este modo en una especie de \u00abescalera\u00bb para ascender a Dios, para conocerlo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero a este primer paso le sigue un segundo: este Dios creador es tambi\u00e9n el Dios de la condescendencia (synkatabasis). Nosotros somos d\u00e9biles para \u00abascender\u00bb, nuestros ojos son d\u00e9biles. As\u00ed, Dios se convierte en el Dios de la condescendencia, que env\u00eda al hombre, ca\u00eddo y extranjero, una carta, la sagrada Escritura. De este modo, la creaci\u00f3n y la Escritura se completan. A la luz de la Escritura, de la carta que Dios nos ha dado, podemos descifrar la creaci\u00f3n. A Dios le llama \u00abPadre tierno\u00bb (philostorgios) (ib.), m\u00e9dico de las almas (Homil\u00eda 40, 3 sobre el G\u00e9nesis), madre (ib.) y amigo afectuoso (Sobre la Providencia 8, 11-12).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero a este segundo paso \u2014el primero era la creaci\u00f3n como \u00abescalera\u00bb hacia Dios; y el segundo, la condescendencia de Dios a trav\u00e9s de la carta que nos ha dado, la sagrada Escritura\u2014 se a\u00f1ade un tercer paso: Dios no s\u00f3lo nos transmite una carta; en definitiva, \u00e9l mismo baja, se encarna, se hace realmente \u00abDios con nosotros\u00bb, nuestro hermano hasta la muerte en la cruz.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y tras estos tres pasos \u2014Dios que se hace visible en la creaci\u00f3n, Dios nos env\u00eda una carta, y Dios desciende y se convierte en uno de nosotros\u2014 se agrega al final un cuarto paso: en la vida y la acci\u00f3n del cristiano, el principio vital y din\u00e1mico es el Esp\u00edritu Santo (Pneuma), que transforma la realidad del mundo. Dios entra en nuestra existencia misma a trav\u00e9s del Esp\u00edritu Santo y nos transforma desde dentro de nuestro coraz\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con este tel\u00f3n de fondo, precisamente en Constantinopla, san Juan, al comentar los Hechos de los Ap\u00f3stoles, propone el modelo de la Iglesia primitiva (cf. Hch 4, 32-37) como modelo para la sociedad, desarrollando una \u00abutop\u00eda\u00bb social (una especie de \u00abciudad ideal\u00bb). En efecto, se trataba de dar un alma y un rostro cristiano a la ciudad. En otras palabras, san Juan Cris\u00f3stomo comprendi\u00f3 que no basta con dar limosna o ayudar a los pobres de vez en cuando, sino que es necesario crear una nueva estructura, un nuevo modelo de sociedad; un modelo basado en la perspectiva del Nuevo Testamento. Es la nueva sociedad que se revela en la Iglesia naciente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por tanto, san Juan Cris\u00f3stomo se convierte de este modo en uno de los grandes padres de la doctrina social de la Iglesia: la vieja idea de la polis griega se debe sustituir por una nueva idea de ciudad inspirada en la fe cristiana. San Juan Cris\u00f3stomo defend\u00eda, como san Pablo (cf. 1 Co 8, 11), el primado de cada cristiano, de la persona en cuanto tal, incluso del esclavo y del pobre. Su proyecto corrige as\u00ed la tradicional visi\u00f3n griega de la polis, de la ciudad, en la que amplios sectores de la poblaci\u00f3n quedaban excluidos de los derechos de ciudadan\u00eda, mientras que en la ciudad cristiana todos son hermanos y hermanas con los mismos derechos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El primado de la persona tambi\u00e9n es consecuencia del hecho de que, partiendo realmente de ella, se construye la ciudad, mientras que en la polis griega la patria se pon\u00eda por encima del individuo, el cual quedaba totalmente subordinado a la ciudad en su conjunto. De este modo, con san Juan Cris\u00f3stomo comienza la visi\u00f3n de una sociedad construida a partir de la conciencia cristiana. Y nos dice que nuestra polis es otra, \u00abnuestra patria est\u00e1 en los cielos\u00bb (Flp 3, 20) y en esta patria nuestra, incluso en esta tierra, todos somos iguales, hermanos y hermanas, y nos obliga a la solidaridad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al final de su vida, desde el destierro en las fronteras de Armenia, \u00abel lugar m\u00e1s desierto del mundo\u00bb, san Juan, enlazando con su primera predicaci\u00f3n del a\u00f1o 386, retom\u00f3 un tema muy importante para \u00e9l: Dios tiene un plan para la humanidad, un plan \u00abinefable e incomprensible\u00bb, pero seguramente guiado por \u00e9l con amor (cf. Sobre la Providencia 2, 6). Esta es nuestra certeza. Aunque no podamos descifrar los detalles de la historia personal y colectiva, sabemos que el plan de Dios se inspira siempre en su amor.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, a pesar de sus sufrimientos, san Juan Cris\u00f3stomo reafirm\u00f3 el descubrimiento de que Dios nos ama a cada uno con un amor infinito y por eso quiere la salvaci\u00f3n de todos. Por su parte, el santo obispo cooper\u00f3 a esta salvaci\u00f3n con generosidad, sin escatimar esfuerzos, durante toda su vida. De hecho, consideraba como fin \u00faltimo de su existencia la gloria de Dios que, ya moribundo, dej\u00f3 como \u00faltimo testamento: \u00ab\u00a1Gloria a Dios por todo!\u00bb (Paladio, Vida 11).\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Intervenci\u00f3n de Benedicto XVI durante la audiencia general del mi\u00e9rcoles 26 de septiembre de 2007 en la que present\u00f3 a San Juan Cris\u00f3stomo: sus ense\u00f1anzas Continuamos hoy nuestra reflexi\u00f3n sobre san Juan Cris\u00f3stomo. Despu\u00e9s del per\u00edodo pasado en Antioqu\u00eda, en el a\u00f1o 397, fue nombrado obispo de Constantinopla, la capital del Imperio romano de Oriente. &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/san-juan-crisostomo-en-las-audiencias-de-benedicto-xvi-ii\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abSAN JUAN CRISOSTOMO EN LAS AUDIENCIAS DE BENEDICTO XVI (II)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-25501","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25501","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25501"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25501\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25501"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25501"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25501"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}