{"id":25537,"date":"2016-02-05T17:16:51","date_gmt":"2016-02-05T22:16:51","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/papa-juan-viii\/"},"modified":"2016-02-05T17:16:51","modified_gmt":"2016-02-05T22:16:51","slug":"papa-juan-viii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/papa-juan-viii\/","title":{"rendered":"PAPA JUAN VIII"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">(Rein\u00f3 872-882)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Romano e hijo de Gundus. Parece haber nacido en el primer cuarto del siglo IX; muri\u00f3 el 16 de diciembre de 882. En 853 y 869 aparece como archidi\u00e1cono de la Iglesia Romana y fue como tal que fue electo Papa el 14 de diciembre de 872. Su elecci\u00f3n fue objetada por Formoso, quien sigui\u00f3 objet\u00e1ndolo durante todo su pontificado. Todos los historiadores modernos concuerdan con que Juan fue uno de los m\u00e1s grandes papas que se sentaron en el trono de Pedro durante el siglo IX. Algunos, sin embargo, sin suficientes bases, lo califican de cruel, apasionado, mundano e inconstante. Los actos m\u00e1s importantes del reinado de Juan pueden dividirse en cuatro grupos: los asuntos de Europa Oriental, los asuntos del imperio de Occidente, con Italia del Sur y los Sarracenos y por \u00faltimo con aquellas personas con quienes tuvo contacto m\u00e1s frecuente.<br \/>\nUno o dos a\u00f1os antes de que Juan fuera elegido Papa, San Metodio, hermano de San Cirilo, quien hab\u00eda muerto en Roma (869), hab\u00eda sido enviado de nuevo a Moravia como arzobispo a continuar su trabajo en pro de la conversi\u00f3n de los eslavos. Hab\u00eda recibido permiso para usar la lengua eslava en la liturgia de la Iglesia. Esta acci\u00f3n del Papa Adriano II no hab\u00eda agradado ni a los pr\u00edncipes ni a los obispos germanos. Los primeros ten\u00edan intereses pol\u00edticos, los segundos eclesi\u00e1sticos; sobre Moravia. Metodio fue aprendido (871) y no fue sino hasta el 873 que un indicio sobre como era tratado y su apelaci\u00f3n a Roma llegaron a Juan. Aunque por el momento, como deferencia a la oposici\u00f3n germana, el Papa prohibi\u00f3 el uso de la lengua eslava en la liturgia, insisti\u00f3 en la inmediata restauraci\u00f3n de Metodio. Luego que sus \u00f3rdenes fueron obedecidas, Juan llam\u00f3 a Roma al arzobispo dado que hab\u00edan nuevas acusaciones en su contra. Un cuidadoso examen convenci\u00f3 a Juan de la ortodoxia de Metodio, quien fue enviado de nuevo a Moravia con el permiso de utilizar la lengua eslava en la liturgia. Con ayuda del Papa, el santo triunf\u00f3 sobre todas las oposiciones y continu\u00f3 su trabajo de conversi\u00f3n hasta su muerte el 6 de abril de 885. Uno de los resultados del trabajo entre los eslavos fue que varias de sus tribus se pusieron bajo la protecci\u00f3n de la Santa Sede. Juan tambi\u00e9n tuvo mucha comunicaci\u00f3n con los orientales eslavos de Bulgaria. Luch\u00f3 por llevarlos de nuevo bajo la directa jurisdicci\u00f3n de la Santa Sede. Los derechos papales en ese pa\u00eds hab\u00edan sido usurpados por los patriarcas de Constantinopla y, a pesar de su fe que era la misma de \u00e9l, tal como se lo dijo al rey b\u00falgaro Boris, con justicia tem\u00eda que su tendencia a la herej\u00eda y al cisma, eventualmente llevar\u00eda a los b\u00falgaros a ambos. A pesar de ello, no pusieron atenci\u00f3n a las exhortaciones del Papa y lo que \u00e9l hab\u00eda previsto que suceder\u00eda, termina sucediendo. Cuando Basilio el Macedonio se erige en el trono de Constantinopla, repuso a San Ignacio en su sede y desterr\u00f3 al usurpador Focio (867). Durante este destierro, sin embargo, la h\u00e1bil adulaci\u00f3n permiti\u00f3 al exiliado ganar el favor del emperador y, a la muerte de San Ignacio (877), fue reconocido como su sucesor. Entonces no repar\u00f3 en gastos para inducir a Juan a conciliar con \u00e9l. Finalmente el Papa accedi\u00f3 bajo ciertas condiciones pero, como Focio no las observ\u00f3, fue solemnemente condenado por el Papa (881).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luis II, a pesar de no ser se\u00f1or de Italia, ostentaba en este tiempo el t\u00edtulo de Emperador de los Romanos. Juan le dio su apoyo por ser un pr\u00edncipe de car\u00e1cter. Logr\u00f3 inducir a Carlos el Calvo, rey de Francia, a renunciar al reino de Lotario; le ayud\u00f3 en sus esfuerzos contra los sarracenos y, luego de su muerte (875), consol\u00f3 a su viuda Engelberga. Cuando Luis II muri\u00f3, el apoyo de Juan a Carlos el Calvo redund\u00f3 en la recepci\u00f3n de la corona imperial por parte de \u00e9ste (25 de diciembre de 875) y la incomodidad de sus rivales. Carlos no fue malagradecido por la ayuda del Papa, y no s\u00f3lo decret\u00f3 que la Iglesia Romana, como cabeza de todas las Iglesias, deb\u00eda ser obedecida por todos, sino que en 876 traspas\u00f3 a Juan muchos de \u201clos derechos y costumbres del imperio\u201d. Juan, sin embargo, no obtuvo mucha ayuda pr\u00e1ctica de \u00e9l. Carlos era un hombre que aspiraba a grandes cosas, pero pr\u00e1cticamente no sab\u00eda adaptar sus medios a los fines que persegu\u00eda. Finalmente lo hizo y fue a ayudar a Juan contra los sarracenos quienes lo hab\u00edan mortificado durante todo su pontificado. Su expedici\u00f3n fue, sin embargo, una falla y, antes de que pudiera renovar su intento, muri\u00f3 el 6 de octubre de 877. Entre los candidatos para el trono imperial vacante, Juan pens\u00f3 que el \u00fanico adecuado era Bosso, quien pronto ser\u00eda rey de Provenza. Pero Bosso no dio ning\u00fan paso decisivo en el asunto, as\u00ed que el Papa, ignorando las reclamaciones de Carloman debido a su mala salud la cual hab\u00eda hecho que encomendara el cuidado \u201cdel Reino de Italia\u201d al propio Juan, apoy\u00f3 a Carlos el Gordo como sucesor imperial de Carlos el Calvo, estableci\u00f3 exitosamente a su candidato en el trono imperial y lo coron\u00f3 en febrero de 881.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antes de la muerte de Juan, Carlos se hab\u00eda convertido, por lo menos de nombre, en el soberano de la mayor\u00eda de los estados sobre los que Carlomagno hab\u00eda ejercido soberan\u00eda. Pero estaba f\u00edsica y mentalmente incapacitado para su posici\u00f3n; aunque Juan estaba grandemente necesitado de ayuda. De principio a fin de su reinado, fue hostilizado por los sarracenos y preocupado por la conducta antipatri\u00f3tica de algunos de los pr\u00edncipes sure\u00f1os de Italia, por las intrigas dom\u00e9sticas y por las aproximaciones amenazantes de Guido II, duque de Spoleto. En el 840, colonias de sarracenos hab\u00edan empezado a instalarse en el Sur de Italia. Juan hubo de escribir \u201cque todas nuestras costas han sido invadidas y los sarracenos est\u00e1n tan en casa en Fundi y Terracina como en \u00c1frica.\u201d Para combatir a estos enemigos de la cristiandad, Juan no escatim\u00f3 su persona, su tiempo ni su dinero. Nunca ces\u00f3 de convocar a los emperadores a tomar conciencia de su posici\u00f3n y responsabilidades, a hacer a un lado sus ambiciones miserables y a tomar partido contra aquellos que amenazaban su fe y su pa\u00eds. A trav\u00e9s de conversaciones con los pr\u00edncipes menores del sur de Italia, y mediante d\u00e1divas, logr\u00f3 separarlos de la alianza con los sarracenos o unirlos en batallas contra ellos. Pero no qued\u00f3 conforme con urgir a otros a emprender acciones contra ellos. \u00c9l mismo asumi\u00f3 las tareas tanto de general como de almirante. Fortific\u00f3 San Pablo de Extramuros, donde sus trabajos fueron tan extensos que merecieron ser llamados \u201cJuan\u00f3polis.\u201d La nueva fortificaci\u00f3n ten\u00eda m\u00e1s de 3 kil\u00f3metros de circunferencia. Para proteger la \u201cciudad del Viejo Pedro,\u201d como desde\u00f1osamente llamaban los sarracenos a Roma, el propio Juan patrull\u00f3 la costa. Atac\u00f3 la flota pirata sarracena en el promontorio de Circe y sali\u00f3 completamente victorioso (876). Pero sabiendo que no pod\u00edan hacer m\u00e1s, implor\u00f3 la ayuda del emperador para que su victoria fuera permanente. Carlos el Calvo estaba dispuesto a ayudar, pero muri\u00f3 (877) antes que pudiera realizar alguna acci\u00f3n. De ese modo, Juan tuvo que seguir luchando solo contra los sarracenos hasta su muerte.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante todo el tiempo que dur\u00f3 su pontificado, Juan fue agredido casi por tantos enemigos en y alrededor de Roma, como lo fue por los sarracenos. Cuando ocup\u00f3 la sede de Pedro, encontr\u00f3 muchos de los principales cargos de la Iglesia en manos de nobles con mala reputaci\u00f3n, la mayor\u00eda de ellos relacionados entre s\u00ed y con un n\u00famero de mujeres casi tan malas como ellos mismos. Entre los primeros estaba Gregorio, el primicerio de la Iglesia Romana, un pecador irredento; su hermano Esteban, el secundicerio, hundido en cr\u00edmenes y su infame yerno, el asesino y ad\u00faltero Jorge de Aventino. Aliados con \u00e9stos, al menos en los cr\u00edmenes, estaban Sergio y Constantina. Formoso, el Obispo de Porto, tuvo la mala fortuna de estar relacionado con algunos de estos hombres por lazos de amistad. La muerte del emperador Luis II en agosto de 875, quien hab\u00eda sido protector de este nefasto grupo, dio a Juan la oportunidad de enfrentarlos. Cuando inici\u00f3 el proceso en su contra, lograron evitar aparecerse ante \u00e9l en un principio. Mientras tanto organizaron un complot en su contra y buscaron obtener la ayuda de los sarracenos. Viendo finalmente que el Papa era demasiado fuerte para ellos, huyeron de la ciudad, llev\u00e1ndose los tesoros de la Iglesia. Desdichadamente para su reputaci\u00f3n, Formoso huy\u00f3 con ellos. Al no presentarse a juicio, los exiliados fueron degradados y excomulgados. Mientras estuvo en Francia, Juan refrend\u00f3 la sentencia en contra de Gregorio y su grupo. Juan no hab\u00eda ido a Francia completamente por propia voluntad, Lamberto, duque de Espoleto, actuando ostensiblemente en favor de Carloman de Bavaria, quien aspiraba a ser emperador, presion\u00f3 al Papa lo m\u00e1s que pudo, amenazando constantemente su territorio para finalmente invadir Roma en el 878. Incapaz de soportar la persecuci\u00f3n de este tiranuelo y al mismo tiempo ansioso de entrar en contacto personalmente con todos los candidatos al trono imperial, vacante desde la muerte de Carlos el Calvo (6 de Oct de 877), Juan fue a Francia. Una vez ah\u00ed, coron\u00f3 a Luis como rey en septiembre de 878, pero fue incapaz de obtener un candidato adecuado para el imperio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las acciones de Juan no se redujeron a Italia, Alemania y Francia. En Espa\u00f1a encontramos que constituy\u00f3 Oviedo como sede metropolitana. Tambi\u00e9n bajo su influencia se a\u00f1adi\u00f3 una ley contra el sacrilegio en el C\u00f3digo G\u00f3tico de Espa\u00f1a. Juan recibi\u00f3 en Roma a Burhred, rey de Mercia, a quien las miserias que le ocasionaban los daneses por toda Inglaterra lo obligaron a buscar paz en el santuario de los Ap\u00f3stoles. Edred, arzobispo de Canterbury, tambi\u00e9n busco consuelo en el Papa. Estaba perturbado por los daneses y preocupado por el rey Alfredo, quien en su juventud no fue el sabio monarca que lleg\u00f3 a ser. Juan simpatiz\u00f3 con \u00e9l y le dijo que hab\u00eda escrito al rey para que le ofreciera la obediencia debida. La mayor\u00eda de los historiadores modernos simplemente nos dicen que Juan muri\u00f3 el 16 de diciembre de 882. Sin embargo, uno que escribi\u00f3 en la distante regi\u00f3n de Fulda, ha dado ciertos terribles detalles que no son aceptados por los mejores historiadores modernos. De acuerdo con los anales de aquel monasterio, un conocido de Juan, quien trataba de apoderarse de sus tesoros, trat\u00f3 de envenenarle. Al darse cuenta que la droga actuaba muy lentamente, lo mat\u00f3 golpe\u00e1ndolo en la cabeza con un martillo. Entonces, aterrorizado por la hostilidad que una vez le hab\u00eda manifestado, cay\u00f3 muerto sin que nadie le pusiera una mano encima. Se sospecha de la autenticidad d lo descrito anteriormente, dado que raya con lo incre\u00edble y que la fecha consignada para la muerte de Juan en los anales de Fulda es incorrecta.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">LOEWENFELD, Epp. Pont. Rom. (Leipzig, 1885); Liber Pontificalis ed. DUCHESNE, II, 221 sq.; FLODOARD, Annals; varios anales contemporaneous y autores en Mon. Germ. Hist.: Script., I and II, and ibid.: Script. Langob.; Libellus de imp. potest. in P.L., CXXIX; AUXILIUS AND VULGARIUS in DUEMMLER, Auxilius und Vulgarius (Leipzig, 1866); LAPOTRE, Le Pape Jean VIII (Paris, 1895); BALAN, Il pontificato di Giovanni VIII (Rome, 1880); GAY, L&#8217;Italie meridionale et l&#8217;empire byzantin (Paris, 1904): HERGENROETHER, Photius (Ratisbon, 1867); JAGER, Hist. de Photius (Paris, 1844); FORTESCUE, The Orthodox Eastern Church (London, 1907): D&#8217;AVRIL, St Cyrille (Paris, 1885); LEGER, Cyrille et Methode (Paris, 1868); GINZEL, Gesch. der Slavenaposteln (Vienna, 1861); MANN, Lives of the Popes, III, 231 sqq.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">HORACE K. MANN<br \/>\nTranscrito por John Fobian<br \/>\nTraducido por Antonio Hern\u00e1ndez Baca\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Rein\u00f3 872-882) Romano e hijo de Gundus. Parece haber nacido en el primer cuarto del siglo IX; muri\u00f3 el 16 de diciembre de 882. 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