{"id":2557,"date":"2016-02-04T23:23:27","date_gmt":"2016-02-05T04:23:27","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/israel\/"},"modified":"2016-02-04T23:23:27","modified_gmt":"2016-02-05T04:23:27","slug":"israel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/israel\/","title":{"rendered":"ISRAEL"},"content":{"rendered":"<p>v. Efra\u00edn, Jacob, Jud\u00e1<br \/>\nGen 32:28 no se dir\u00e1 m\u00e1s tu nombre Jacob, sino I<br \/>\nGen 35:10 I ser\u00e1 tu nombre; y llam\u00f3 su nombre I<br \/>\nDeu 6:4 oye, I: Jehov\u00e1 nuestro Dios .. uno es<br \/>\n1Ki 12:19 se apart\u00f3 I de la casa de David hasta<br \/>\nAmo 2:6 por tres pecados de I, y por el cuarto, no<br \/>\nMat 8:10 digo, que ni aun en I he hallado tanta fe<br \/>\nMat 10:6 sino id antes a las ovejas perdidas .. de I<br \/>\nMar 12:29 oye, I; el Se\u00f1or nuestro Dios, el Se\u00f1or<br \/>\nRom 9:6 no todos los que descienden de I son<br \/>\nRom 11:26 todo I ser\u00e1 salvo, como est\u00e1 escrito<br \/>\nGal 6:16 paz y misericordia sea .. al I de Dios<br \/>\nPhi 3:5 del linaje de I, de la tribu de Benjam\u00edn<\/p>\n<hr>\n<p>Israel    (heb. y aram. Yisr\u00e2&#8217;\u00eal, \u00abDios contiende [lucha]\u00bb, \u00abel que lucha con Dios\u00bb, \u00absoldado de Dios\u00bb o \u00abreinar\u00e1 con Dios\u00bb, gr. Israel).  El nombre aparece por 1\u00c2\u00aa vez en textos cuneiformes de Ebla del per\u00ed\u00adodo prepatriarcal.  M\u00e1s tarde aparece en la Piedra Moabita* como Ysr&#8217;I, y en Ugarit como Ysr&#8217;il, el nombre de un artesano.  El nombre Israel se encuentra como Isr&#8217;r en la estela israelita de Merneptah, en donde la 2\u00c2\u00aa r representa la letra heb. l, para la cual los egipcios no ten\u00ed\u00adan signo.  1.  Nombre dado a Jacob al amanecer despu\u00e9s de la noche de lucha con un antagonista desconocido -que result\u00f3 ser el \u00e1ngel de Dios- junto al arroyo Jaboc, en su camino a Cana\u00e1n luego de 20 a\u00f1os de exilio en Har\u00e1n (Gen 32:22-32).  Despu\u00e9s de esa ocasi\u00f3n, el nombre se usa en forma intercambiable con el de Jacob (46:5), particularmente cuando se lo considera en su papel de progenitor de la raza elegida (48:1-3).  2.  Descendientes de Jacob; todos los que viv\u00ed\u00adan en un momento dado (Exo 1:9), o las generaciones sucesivas tomadas en sentido colectivo (Gen 32:32).  Con estas connotaciones, el t\u00e9rmino aparece en expresiones como \u00abcongregaci\u00f3n de Israel\u00bb (Exo 12:3) y \u00ablos hijos de Israel\u00bb (Hos 3:5).  Referidos a los 591 descendientes de Jacob, \u00abIsrael\u00bb se usa indistintamente con el nombre de Jacob (Isa 44:1).  Aplicado al pueblo hebreo, \u00abIsrael\u00bb enfatiza su papel como pueblo elegido* en t\u00e9rminos del pacto entre Dios y Abrah\u00e1n, su antepasado (Gen 15:18; cf Psa 105:9, 10).  ISRAEL (DESDE ABRAH\u00ed\u0081N HASTA LAS 12 TRIBUS)  3.  Las 10 tribus del norte que se separaron de la monarqu\u00ed\u00ada unida (c 931 a.C.), para distinguirlo del reino meridional de Jud\u00e1 (1Ki 12:1, 16, 19).  La posici\u00f3n dominante de Jud\u00e1 entre las 12 tribus predispuso a las otras contra la casa reinante de David y Salom\u00f3n.  Los impuestos opresivos aplicados por Salom\u00f3n para sostener los lujos de su corte y para la construcci\u00f3n de sus magn\u00ed\u00adficos edificios y extensas obras p\u00fablicas, junto con la influencia mundana de su ejemplo personal, aflojaron a\u00fan m\u00e1s los tenues v\u00ed\u00adnculos que ligaban al reino unido.  La dura pol\u00ed\u00adtica de Roboam (hijo y sucesor de Salom\u00f3n) condujo a las 10 tribus del norte a separarse y a poner como rey a Jeroboam (1Ki 12:1-24), quien, para consolidar su poder, estableci\u00f3 una nueva religi\u00f3n en la que mezclaba el culto a Jehov\u00e1 con la adoraci\u00f3n egipcia de un buey, y con el declarado prop\u00f3sito de desviar el afecto de su pueblo a Jerusal\u00e9n, al templo y a la casa de David (vs 25-33).  Como un virus, la influencia de esta religi\u00f3n ap\u00f3stata infect\u00f3 al nuevo reino y apart\u00f3 a su pueblo del verdadero Dios.  M\u00e1s tarde, bajo Acab,* se promovi\u00f3 tambi\u00e9n la adoraci\u00f3n de Baal (16:30-32).  A pesar de las fervientes labores de profetas como El\u00ed\u00adas, Eliseo, Jon\u00e1s, Am\u00f3s y Oseas, el reino del norte nunca experiment\u00e9 una reforma genuina como los reavivamientos que hubo en Jud\u00e1 bajo Josafat (s IX a.C.), Ezequ\u00ed\u00adas (s VIII a.C.) y Jos\u00ed\u00adas (s VII a.C.). Toda la historia de Israel, hasta su desintegraci\u00f3n en el 723\/22 a.C., fue de apostas\u00ed\u00ada y corrupci\u00f3n cada vez m\u00e1s profundas.  En contraste con la \u00fanica dinast\u00ed\u00ada y 20 gobernantes de Jud\u00e1 -que reflejaban la comparativa estabilidad que caracteriz\u00f3 al reino sure\u00f1o-, el deterioro de las condiciones sociales, pol\u00ed\u00adticas y religiosas que prevalecieron en Israel produjeron diversas dinast\u00ed\u00adas y un gobierno de 20 reyes en el trono en menos de 2\/3 del tiempo que reinaron los de Jud\u00e1.  (Las fechas dadas aqu\u00ed\u00ad son aproximadas; v\u00e9anse las tablas en las pp 278-280.)  268. La \u00abEstela israelita\u00bb de Merneptah, el \u00fanico monumento egipcio que menciona el nombre de Israel (en el recuadro blanco) en jerogl\u00ed\u00adficos.  Durante su reino de 22 a\u00f1os, Jeroboam I (931-910 a.C.) se vio envuelto en una sucesi\u00f3n de batallas con Roboam de Jud\u00e1, y sufri\u00f3 una perjudicial invasi\u00f3n egipcia.  Su dinast\u00ed\u00ada termin\u00f3 con el asesinato de su hijo Nadab (910-909 a.C.) cometido por Baasa (909-886 a.C.), cuyo malvado reinado estuvo marcado por guerras con Jud\u00e1 y Siria.  Con el asesinato del hijo de Baasa, Ela (886-885 a.C.). por uno de sus generales, Zimri (que rein\u00f3 por 7 d\u00ed\u00adas en el 885 a.C). termin\u00f3 la 2a dinast\u00ed\u00ada israelita.  Un golpe militar dirigido por Omri (885-874 a.C.), que en ese momento estaba en una campa\u00f1a contra los filisteos, a su vez termin\u00f3 con el breve reinado de Zimri.  Tibni, un rival de Omri, pronto fue eliminado, y \u00e9ste fund\u00f3 una dinast\u00ed\u00ada que sobrevivi\u00f3 44 a\u00f1os, Omri seleccion\u00f3 el f\u00e1cilmente fortificable monte de Samaria como su capital, y la convirti\u00f3 en un basti\u00f3n inexpugnable, que m\u00e1s tarde resisti\u00f3 el sitio hasta que los alimentos y el agua en la ciudad quedaron agotados.  Omri entr\u00f3 en cordiales relaciones comerciales y pol\u00ed\u00adticas con Fenicia, y arregl\u00f3 el casamiento de su hijo Acab con Jezabel, hija del rey de Tiro.  Como afirma la Piedra Moabita* erigida por el rey Mesa de Moab, Omri subyug\u00f3 Moab y la puso bajo tributo. 592  Con el ascenso de Acab al trono (874-853 a.C.), Israel dio un paso significativo hacia una apostas\u00ed\u00ada m\u00e1s profunda, principalmente por causa de su debilidad de car\u00e1cter y la pol\u00ed\u00adtica agresiva de su esposa fenicia, Jezabel. Ella se embarc\u00f3 en un decidido programa de erradicaci\u00f3n de la adoraci\u00f3n de Yahweh y su reemplazo con la adoraci\u00f3n de Baal como culto nacional.  En esta crisis espiritual los profetas El\u00ed\u00adas y Eliseo osadamente abogaron por la fe de sus padres.  El reinado de Acab tuvo alguna medida de prosperidad material y \u00e9xito militar.  En una alianza con Ben-hadad, rey de Damasco, y otros reyes, temporariamente fren\u00f3 el avance de los asirios hacia el oeste en la famosa batalla de Qarqar (853 a.C.), pero perdi\u00f3 su vida poco despu\u00e9s en un in\u00fatil intento de recuperar Ramot de Galaad (1Ki_22).  Ocoz\u00ed\u00adas, hijo de Acab (853-852 a.C.) sucedi\u00f3 brevemente a su padre, y fue reemplazado por su hermano Joram (852-841 a.C.). Este hizo vanos intentos de perpetuar la   hegemon\u00ed\u00ada israelita sobre la tierra de Moab (2Ki 3:4-27), y se ocup\u00f3 en una serie de campa\u00f1as militares fallidas contra los sirios (cps 6 y 7). Mientras se recuperaba de las heridas de una batalla en Jezreel, fue asesinado por Jeh\u00fa, comandante de su ej\u00e9rcito, que elimin\u00f3 la casa de Omri, incluyendo a Jezabel, y se estableci\u00f3 como rey (8:28, 29; 9:24-10:17).  La dinast\u00ed\u00ada fundada por Jeh\u00fa (841- 814 a.C.) dur\u00f3 90 a\u00f1os, o casi la mitad de la historia de Irael como reino separado.  Erradic\u00f3 la   adoraci\u00f3n de Baal, pero sus reformas dejaron en pie la adoraci\u00f3n del buey o becerro establecida por Jeroboam.  Jeh\u00fa voluntariamente se hizo vasallo de Asiria, pagando tributo a   Salmanasar III (figs 269, 274), probablemente a cambio por su ayuda contra Hazael de Siria.  Durante todo el reinado de Joacaz (814-798 a.C.), hijo y sucesor de Jeh\u00fa, hubo guerra casi continua con Siria, e Israel fue reducido a un estado de impotencia.  Jo\u00e1s (798-782 a.C.) sucedi\u00f3 a su padre Joacaz en el trono y recupero todas las regiones que su padre hab\u00ed\u00ada perdido ante los sirios.  Jo\u00e1s tambi\u00e9n se vio forzado a entrar en guerra con Jud\u00e1: captur\u00f3 a su rey, entr\u00f3 en Jerusal\u00e9n y llev\u00f3 muchos tesoros y cautivos con \u00e9l a Samaria (2Ki 14:8-14).  Aparentemente para cuidar de la continuidad de la dinast\u00ed\u00ada, Jo\u00e1s habr\u00ed\u00ada asociado a su hijo, Jeroboam II, para ocupar el trono por unos 12 a\u00f1os (c 793-c 782 a.C.). Despu\u00e9s de la muerte de Jo\u00e1s, Jeroboam II goz\u00f3 de un largo y pr\u00f3spero reinado de casi 30 a\u00f1os (782-753 a.C.), durante el cual recuper\u00f3, con excepci\u00f3n de Jud\u00e1, pr\u00e1cticamente todo el territorio que Israel hab\u00ed\u00ada perdido desde la edad de oro de David y Salom\u00f3n (vs 23-27).  Un per\u00ed\u00adodo de debilidad politica de los vecinos de Israel, particularmente de Asiria, les impidi\u00f3 tomar represalias.  Como lo dice muy claro el libro de Oseas, la enga\u00f1osa prosperidad material y pol\u00ed\u00adtica que caracteriz\u00f3 el reinado de Jeroboam II estuvo acompa\u00f1ado por la m\u00e1s degradada corrupci\u00f3n moral y social.  Su hijo, Zacar\u00ed\u00adas, s\u00f3lo rein\u00f3 6 meses (c 753-752 a.C.) antes de ser asesinado por Salum (15:8-12).  269. Cinco israelitas portadores de tributos, un panel del Obelisco Negro de Salmanasar III (Museo Brit\u00e1nico).  Treinta a\u00f1os de anarqu\u00ed\u00ada pol\u00ed\u00adtica y caos nacional sucedieron a la muerte de Zacar\u00ed\u00adas.  Despu\u00e9s de la ca\u00ed\u00adda de la dinast\u00ed\u00ada fundada por Jeh\u00fa, siguieron 5 reyes en r\u00e1pida sucesi\u00f3n, Salum (752 a.C.), el asesino de Zacar\u00ed\u00adas, a su vez fue muerto por Manahem despu\u00e9s de un breve reinado de s\u00f3lo 1 mes.  Manahem (752-742 a.C.) suprimi\u00f3 cruelmente toda oposici\u00f3n a su gobiemo, y exigi\u00f3 un pesado tributo sobre su pueblo para sobornar a Tiglat-pileser III de Asiria (2Ki 15:19, 20).  Hacia el fin del reinado de Manahem, Israel hab\u00ed\u00ada perdido una vez m\u00e1s el territorio que hab\u00ed\u00ada recuperado bajo Jeroboam II.  El hijo de Manahem, Peka\u00ed\u00ada, estuvo en el trono durante 2 a\u00f1os (742-740 a.C.), s\u00f3lo para ser asesinado por Peka (740-732 a.C.), quien parece que pretendi\u00f3 haber estado en el trono durante los 12 a\u00f1os anteriores o realmente hab\u00ed\u00ada sido un rey rival sobre una porci\u00f3n de la naci\u00f3n desde la muerte de Zacar\u00ed\u00adas o la de Salum.  Peka hizo una alianza con Siria para una fracasada campa\u00f1a contra Jerusal\u00e9n, probablemente para conseguir que Acaz se uniera a ellos contra Asiria (15:37;16:5-9).  En cambio, Acaz busc\u00f3 y consigui\u00f3 la ayuda de Tigiat-pileser. Peka perdi\u00f3 ante Asiria sus territorios del norte y del este (15:29- fig 49). Su reinado sin gloria termin\u00f3 cuando lo asesin\u00f3 Oseas (732-722 a.C.), que lo sucedi\u00f3 en el trono como el 20o y \u00faltimo rey de Israel.  Una alianza desesperada con un rey egipcio de Sa\u00efs no pudo detener la disoluci\u00f3n de su reino y la captura de su capital. 593 Samaria, por Salmanasar V o Sarg\u00f3n II (723\/22 a.C.).  El reino de Israel del norte lleg\u00f3 as\u00ed\u00ad a un tr\u00e1gico fin, testigo involuntario de la suerte de una naci\u00f3n que rehus\u00f3 caminar en los senderos de Dios.  4.  A veces este nombre se aplica por igual a los reinos de Israel y de Jud\u00e1 durante el tiempo de la monarqu\u00ed\u00ada dividida (Isa 8:14), quiz\u00e1s en el sentido del pacto.  Despu\u00e9s de la disoluci\u00f3n del reino del norte, el nombre se us\u00f3 com\u00fanmente para referirse al pueblo del reino de Jud\u00e1, a\u00fan durante el per\u00ed\u00adodo de la cautividad babil\u00f3nica (Isa 1:3; cf v 1; Eze 3:1, 7; etc.). En el NT se aplica la designaci\u00f3n en un sentido espiritual a los cristianos (G\u00e1. 6:16; etc.).  5.  Monte, monta\u00f1a y\/o cadena monta\u00f1osa que ocupaba el territorio del reino de Israel (Eze 6:2, 3; 33:28; etc.).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>cuando el patriarca Jacob iba al encuentro de su hermano Esa\u00fa, de quien se hab\u00ed\u00ada separado cuando aqu\u00e9l le escamote\u00f3 la primog\u00e9nita, en la noche, se levant\u00f3 y cruz\u00f3, junto con los suyos y todo lo que ten\u00ed\u00ada, el vado de Yabbok. Al quedarse solo, estuvo luchando con alguien hasta el amanecer. Este personaje le disloc\u00f3 el f\u00e9mur a Jacob, y al rayar el alba le pidi\u00f3 que lo soltara. Pero Jacob, al reconocer en su adversario a un ser sobrenatural, Dios, se aferra a \u00e9l hasta conseguir su bendici\u00f3n. Es aqu\u00ed\u00ad cuando Dios le cambia el nombre: \u2020\u0153En adelante no te llamar\u00e1s Jacob,  sino I., porque has sido fuerte contra Dios y contra los hombres, y le has vencido\u2020\u009d, Gn 32, 23-33. I. puede significar \u2020\u0153mu\u00e9strese Dios fuerte\u2020\u009d, sin embargo popularmente se ha interpretado como \u2020\u0153\u00e9l ha sido fuerte contra  Dios\u2020\u009d. Tras el reencuentro con su hermano Esa\u00fa, Jacob se fue a Siquem,  donde compr\u00f3 una parcela y erigi\u00f3 un altar al que llam\u00f3 \u2020\u0153El, Dios de Israel\u2020\u009d, Gn 33, 18-20. Jacob, por orden de Dios, va a Betel, y Dios se le aparece y, de nuevo, le dice: \u2020\u0153Tu nombre es Jacob, pero ya no te llamar\u00e1s Jacob, sino que tu nombre ser\u00e1 Israel\u2020\u009d, y le renov\u00f3 la promesa hecha a Abraham, que ser\u00ed\u00ada fecundo, que una multitud de pueblos se originar\u00ed\u00adan en \u00e9l y que saldr\u00ed\u00adan reyes de sus entra\u00f1as, Gn 35, 1-14. Los hijos de Jacob fueron doce, Gn 35, 22-26. de los que se desprenden las doce tribus, tambi\u00e9n denominadas de Israel, como se les llama tras las bendiciones de Jacob a sus hijos, antes de morir, Gn 49, 28. De L\u00ed\u00ada le nacieron a Jacob, Rub\u00e9n, el primog\u00e9nito, Sime\u00f3n, Lev\u00ed\u00ad, Jud\u00e1, Isacar y Zabul\u00f3n; adem\u00e1s le dio una hija, Dina, Gn 30, 21. De Raquel, Jos\u00e9 y Benjam\u00ed\u00adn. De Bilh\u00e1, la esclava de Raquel, Dan y Neftal\u00ed\u00ad. De Zilp\u00e1, la esclava de L\u00ed\u00ada, Gad y Aser.<\/p>\n<p>El nombre de I. comenz\u00f3 a designar a los hijos de Jacob y toda su parentela  \u2020\u0153Israel residi\u00f3 en Egipto, en el pa\u00ed\u00ads de Gosen; se afincaron en \u00e9l y se multiplicaron sobremanera\u2020\u009d, Gn 47, 27; luego, a todo el pueblo, as\u00ed\u00ad lo denominaron los egipcios, Ex 1, 8; 9, 7; Yahv\u00e9h manda a Mois\u00e9s a hablar con los ancianos de I., Ex 3, 16 y 18; Yahv\u00e9h dice que su hijo primog\u00e9nito es el pueblo de I., Ex 4, 22; Mois\u00e9s le dice al fara\u00f3n que Yahv\u00e9h es el Dios de I., Ex 5, 1-2; cuando las plagas de Egipto, la quinta,  que mata el ganado, Yahv\u00e9h distingue entre el ganado de I. y el de Egipto; al de I. nada le pasar\u00e1, Ex 9, 4-5; igual, con la d\u00e9cima plaga, Ex 11, 7. Cuando la instituci\u00f3n de la Pascua, se habla de la comunidad de I.,  Ex 12, 3\/6\/19\/47. Israel, pueblo de Dios, se dice en Ex 18, 1. En el Sina\u00ed\u00ad,  Yahv\u00e9h llama al pueblo casa de Jacob e hijos de I., israelitas, cuando le hizo la promesa de la Alianza, Ex 19, 3 y 6. Seg\u00fan la tradici\u00f3n, en el reinado del fara\u00f3n Meneptah, 1224-1204 a. C., sucedi\u00f3 el \u00e9xodo, y este soberano inscribi\u00f3 por primera vez el nombre del pueblo de I. en la historia, fuera de la Biblia, en una estela en la que se vanaglor\u00ed\u00ada de una victoria sobre los israelitas: \u2020\u0153Israel est\u00e1 arrasado y no tiene semillas\u2020\u009d; otro de los tantos autoelogios de los soberanos, que abundan en la historia de la humanidad. Despu\u00e9s de la traves\u00ed\u00ada por el desierto, dirigido por Mois\u00e9s, I. cruza el  Jord\u00e1n ahora bajo el mando de Josu\u00e9 e inicia la conquista de la tierra de Cana\u00e1n, se establece en la zona monta\u00f1osa sin poder conquistar todo el territorio. En la asamblea de Siquem, se hace la confederaci\u00f3n anficti\u00f3nica de tribus de I., Jos 24; y ca. 1125 a. C., la profetisa D\u00e9bora y Baraq vencen a los cananeos en Jar\u00f3set Haggoyim, en el noroeste de la llanura de Yisreel, Jc 4. Sin embargo, no derrotaron a los filisteos,  quienes estaba organizados en una federaci\u00f3n de ciudades-Estado, en la costa meridional de Palestina y dominaban ciudades en el norte y en el este, contaban con un ej\u00e9rcito organizado y con mejores armas que los israelitas, pues conoc\u00ed\u00adan la fundici\u00f3n del hierro, y derrotaron al pueblo de I., que no contaba con ej\u00e9rcito profesional.<\/p>\n<p>El problema filisteo  la derrota de I. en Afeq, as\u00ed\u00ad como la presi\u00f3n de los ammonitas y la divisi\u00f3n y constantes problemas entre las tribus produjo la necesidad de la unidad y el establecimiento de la monarqu\u00ed\u00ada. Ca. 1030  a. C., Sa\u00fal, de la descendencia de Benjam\u00ed\u00adn, fue el primer rey panisraelita y quien comenz\u00f3 a organizar un ej\u00e9rcito profesional, y los filisteos son rechazados hasta su territorio, 1 S 14; de nuevo I. se enfrent\u00f3 a los filisteos en el valle del Terebinto, cuando David venci\u00f3 a Goliat, 1 S 17; y la batalla de Gelbo\u00e9, el desastre, cuando muri\u00f3 el rey Sa\u00fal, ca. 1010 a.C., 1 S 31. Esto trajo como consecuencia la divisi\u00f3n del reino, las tribus del sur se unieron y proclamaron, en Hebr\u00f3n, a David, rey de Jud\u00e1, ca. 1010 a. C., 2 S 2, 4. Por otro lado, Isbaal, el hijo superviviente de Sa\u00fal,  fue proclamado rey de Israel, del Norte, por Abner, jefe del ej\u00e9rcito de Sa\u00fal, quien rein\u00f3 un escaso tiempo en medio de la guerra entre la casa de David y la de Jud\u00e1, 2 S 2, 9. Los asesinatos de Abner y de Isbaal dieron como resultado la reunificaci\u00f3n de I., y David fue ungido tambi\u00e9n rey de Israel, en Hebr\u00f3n, 2 S 5, 3. David tom\u00f3 Jerusal\u00e9n, la fortaleza mejor protegida de Palestina, ca. 1000 a. C., a la que hizo capital pol\u00ed\u00adtica y religiosa del reino. Su ej\u00e9rcito domin\u00f3 a los filisteos y conquist\u00f3 a los edomitas, ammonitas y moabitas. David organiz\u00f3 el clero y lo concerniente a la religi\u00f3n y al culto. David muri\u00f3 ca. 970 a. C, y los territorios alrededor de Israel estaban sometidos o se ten\u00ed\u00adan tratados de amistad con ellos. El reino de Israel alcanz\u00f3 su m\u00e1xima extensi\u00f3n, el mayor esplendor y  prosperidad bajo el gobierno de Salom\u00f3n, hijo de David, ca. 970-931 a.  C. Salom\u00f3n administr\u00f3 correctamente el tesoro que le dej\u00f3 su padre,  organiz\u00f3 y unific\u00f3 la administraci\u00f3n del reino; abri\u00f3 rutas comerciales con \u00ed\u0081frica, Asia Menor, Arabia, estimulando la industria y el comercio.<\/p>\n<p>Construy\u00f3 el Templo  hizo obras suntuosas y en su corte se viv\u00ed\u00ada con todo tipo de lujos; gobern\u00f3 de manera absolutista e impuso muchos grav\u00e1menes al pueblo. Al morir Salom\u00f3n, de nuevo volvi\u00f3 la divisi\u00f3n del reino. Roboam sucedi\u00f3 a su padre Salom\u00f3n y fue reconocido inmediatamente en Jud\u00e1, 931-913 a. C.; pero las tribus del Norte se rebelaron, pues en la asamblea de Siquem el pueblo le pidi\u00f3 a Roboam reformas y que quitara las pesadas cargas impuestas por Salom\u00f3n, y Roboam contest\u00f3 que, por el contrario, las aumentar\u00ed\u00ada. Pero Jeroboam,  hijo de Nebat, efraimita, que estaba en Egipto, pues hab\u00ed\u00ada huido de Salom\u00f3n, posiblemente tras una conspiraci\u00f3n, regres\u00f3 y la asamblea lo proclam\u00f3 rey de Israel, en el Norte, 931-910 a. C., cuyos habitantes formaban parte de diez de las doce tribus de Israel, quedando por fuera las de Benjam\u00ed\u00adn y Jud\u00e1, y estableci\u00f3 la capital en Siquem, luego la traslad\u00f3 a Tirs\u00e1, hasta la fundaci\u00f3n de Samar\u00ed\u00ada, en \u00e9poca del rey Omr\u00ed\u00ad,  885-874 a. C.; por otra parte, Jeroboam I tambi\u00e9n cre\u00f3 el cisma religioso,  construy\u00f3 lugares de culto en los altos, fundi\u00f3 dos becerros de oro, uno lo puso en Betel y otro en Dan, nombr\u00f3 sacerdotes y estableci\u00f3 fiestas religiosas, 1 R 12.<\/p>\n<p>Tras la divisi\u00f3n  en el reino del Norte, Israel, se sucedieron distintas dinast\u00ed\u00adas, mientras que en el de Jud\u00e1 permaneci\u00f3 el linaje de David, hasta la toma de Jerusal\u00e9n por los caldeos, fin del reino del Sur. Los dos siglos siguientes de la historia jud\u00ed\u00ada, a partir de la divisi\u00f3n, son un continuo conflicto entre peque\u00f1os estados enfrentados entre s\u00ed\u00ad, Israel, Jud\u00e1, Moab,  Edom y Damasco. Sin embargo, Durante los primeros a\u00f1os del siglo IX a. C., y bajo el reinado del rey Omr\u00ed\u00ad, 885-874 a. C., Israel se fortaleci\u00f3, control\u00f3 a Moab. Este soberano fund\u00f3 la ciudad de Samar\u00ed\u00ada y la hizo capital del reino. Hubo paz y prosperidad en su reinado. A Omr\u00ed\u00ad lo sucedi\u00f3 en el trono su hijo Ajab, 874-853 a. C., quien se cas\u00f3 con Jezabel, hija de Itobaal, rey de Tiro, quien llev\u00f3 a Israel sacerdotes de Baal y el rey, bajo su influencia, construy\u00f3 un templo a este dios, lo que  produjo protestas de tipo pol\u00ed\u00adtico y religioso, pues se vulneraba el ideal teocr\u00e1tico de los israelitas. Los profetas tuvieron gran influencia antes estos problemas, que se presentaban en ambos reinos. En Israel, los profetas El\u00ed\u00adas, Eliseo, Am\u00f3s y Oseas denunciaron estas desviaciones y clamaban por volver a Ley. En Jud\u00e1, Isa\u00ed\u00adas y Miqueas denunciaban la idolatr\u00ed\u00ada, la inmoralidad y la vida relajada. Adem\u00e1s, en el siglo VIII a. C.,  el poder asirio creci\u00f3 hasta dominar el Oriente Pr\u00f3ximo.<\/p>\n<p>La divisi\u00f3n hab\u00ed\u00ada dejado dos reinos d\u00e9biles que quedaron expuestos a la  voracidad de los imperios vecinos que comenzaban a ampliar sus territorios.<\/p>\n<p>El reino de Israel cay\u00f3 en manos Asiria  722 \u00f3 721 a. C., Samar\u00ed\u00ada fue asediada por el rey Salmanasar V y su hijo Sarg\u00f3n la tom\u00f3, sus habitantes fueron deportados y en su lugar fueron establecidos extranjeros, y el reino del Norte desapareci\u00f3 en la historia, 1 R 17, 5-6 y 24; 18, 9- 12. El reino de Jud\u00e1 fue conquistado por Nabucodonosor, rey de Babilonia, en el a\u00f1o 597 a. C., deportando a muchos habitantes de Jerusal\u00e9n, 2 R 24,  10-17; diez a\u00f1os despu\u00e9s, Nabuzarad\u00e1n, jefe de la guardia de Nabucodonosor, arras\u00f3 la ciudad de Jerusal\u00e9n, destruy\u00f3 el Templo y llev\u00f3 a cabo una segunda deportaci\u00f3n a Babilonia, 2 R 25, 1-21.<\/p>\n<p>Destruido  el reino del Norte  se llam\u00f3 I. al de Jud\u00e1, el profeta Jerem\u00ed\u00adas se dirige al reino del Sur como \u2020\u0153casa de I.\u2020\u009d, Jr 10,1, pues como se dec\u00ed\u00ada atr\u00e1s, en Jud\u00e1 se mantuvo la estirpe de David, lo que no sucedi\u00f3 en el Norte. Tras la vuelta del destierro en Babilonia, tom\u00f3 fuerza el t\u00e9rmino jud\u00ed\u00ado, yehud\u00ed\u00ad, que inicialmente significaba ser de la tribu de Jud\u00e1. Hoy en d\u00ed\u00ada se usan como sin\u00f3nimos los t\u00e9rminos hebreo, israelita y jud\u00ed\u00ado.<\/p>\n<p>Los reyes de Israel  Jeroboam I 931-910 Nadab 910-909 Bas\u00e1 909-886 El\u00e1 886-885 Zimr\u00ed\u00ad 885 Omr\u00ed\u00ad 885-874 Ajab 874-853 Ocoz\u00ed\u00adas 853-852   Los reyes de Israel (continuaci\u00f3n)  Joram 852-841 Jeh\u00fa 841-814 Joacaz 814-798 Jo\u00e1s 798-783 Jeroboam II 783-743 Zazar\u00ed\u00adas 743 Sal.lum 743 Menajem 743-738 Pecaj\u00ed\u00adas 738-737 Pecaj 737-732 Oseas 732-724  Istar, diosa principal de Asiria y Babilonia, la misma Astart\u00e9 mencionada en las Escrituras, nombre griego de Ashtoreth, deidad fenicia del amor y de la fecundidad. Era una diosa venerada entre los cananeos y su culto penetr\u00f3 en Israel, el rey Salom\u00f3n en su ancianidad, dice el texto sagrado,  \u2020\u0153marchaba tras A.\u2020\u009d, 1 R 11, 5 y 33; 23, 13. Se le asocia con Baal y a veces se usa el plural Baales y Astart\u00e9s para referirse a las divinidades cananeas en general, Jc 2, 13; 10, 6; 1 S 7, 3-4; 12, 10. En otros lugares,  se le llama Aser\u00e1, deidad de las mismas caracter\u00ed\u00adsticas de I., Jc 3, 7; 1 R 15, 13; 2 R 21, 7; 23, 4; 2 Cro 15, 16.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>En la Biblia este t\u00e9rmino se usa para designar:<br \/>\n( 1 )  Un individuo, el hijo de Isaac (ver JACOB);<br \/>\n( 2 )  sus descendientes, las 12 tribus de los hebreos; o<br \/>\n( 3 )  las diez tribus del norte, dirigidas por la tribu de Efra\u00ed\u00adn, en contraste con las tribus del sur, bajo el liderazgo de la tribu de Jud\u00e1.<\/p>\n<p>Anteriormente al a\u00f1o 2100 a. de J.C., el Dios que dirige toda la historia escogi\u00f3 al patriarca Abraham y lo llam\u00f3 para que saliera de Ur de los caldeos (Gen 11:31; Neh 9:7). El prop\u00f3sito redentor de Dios era establecer una relaci\u00f3n (pacto) de salvaci\u00f3n con Abraham y sus descendientes (Gen 17:7) y, tambi\u00e9n, hacer de la simiente de Abraham una naci\u00f3n en Palestina (Gen 17:8) y a trav\u00e9s de ellos alg\u00fan d\u00ed\u00ada proveer salvaci\u00f3n para todo el mundo (Gen 12:3; Gen 22:18). Dios, de acuerdo con su promesa, bendijo al nieto de Abraham, Jacob, con muchos hijos. Adem\u00e1s, cuando Jacob regres\u00f3 a Palestina en 1909 a. de J.C., Dios luch\u00f3 con \u00e9l y lo llev\u00f3 a un punto de su-misi\u00f3n total (Gen 32:25; Hos 12:4). Jacob alcanz\u00f3 la victoria al someter su vida a la voluntad (y planes) de Dios. Dios le cambi\u00f3 su nombre a Israel (heb. yisr\u2020\u2122el) que significa: El que lucha con Dios y prevalece (Gen 32:28; Gen 35:10). Los 12 hijos de Israel fueron lit. los hijos de Israel (Gen 42:5; Gen 45:21). Sin embargo, Israel estaba consciente de que Dios har\u00ed\u00ada de cada uno de ellos una gran tribu (Gen 49:7, Gen 49:16). El t\u00e9rmino \u2020\u0153hijos de Israel\u2020\u009d lleg\u00f3 a incluir la totalidad del pueblo escogido por Dios (Gen 32:32; Gen 34:7).<\/p>\n<p>El per\u00ed\u00adodo mosaico. Dios permiti\u00f3 que Israel pudiera crecer de un clan de varios cientos (Gen 14:14; Gen 46:27) a una naci\u00f3n de casi tres millones de personas (Exo 12:37; Num 1:46), contando con todas las ventajas materiales y culturales de Egipto (Exo 2:10; Exo 12:36; Act 7:22). Israel fue esclavizado y obligado a edificar ciertas ciudades de almacenaje de los hicsos en la regi\u00f3n este del Delta (Exo 1:11; comparar Gen 15:13), y se vio amenazado a una total destrucci\u00f3n nacional bajo la pol\u00ed\u00adtica antisemita del imperio (Exo 1:16). Mois\u00e9s (nacido en 1527 a. de J.C.) fue protegido por una princesa egipcia, quiz\u00e1 la que m\u00e1s tarde lleg\u00f3 a ser la famosa reina Hatshepsut; pero aun \u00e9l fue obligado a huir de Egipto durante el reinado del gran conquistador y opresor Totmes III (1501\u20141447 a. de J.C.).<\/p>\n<p>Sin embargo, Dios a\u00fan recordaba sus pro-mesas y pacto con Abraham (Exo 2:24-25). Cuando muri\u00f3 el gran fara\u00f3n (Exo 2:23), Dios se le apareci\u00f3 a Mois\u00e9s en una zarza ardiendo en el monte Sina\u00ed\u00ad y lo comision\u00f3 para que sacara a su pueblo de la esclavitud (Exo 3:10). Pero el coraz\u00f3n endurecido del fara\u00f3n s\u00f3lo se dobleg\u00f3 ante el Se\u00f1or despu\u00e9s de una serie de diez plagas milagrosas, las cuales culminaron con la muerte de todos los primog\u00e9nitos de los egipcios (Exo 12:31). Ver PASCUA.<\/p>\n<p>El \u00e9xodo se llev\u00f3 a cabo en la primavera de 1446 a. de J.C. (Exo 12:37-40). Esta fecha ha sido objetada por algunos eruditos quienes proponen una fecha m\u00e1s tard\u00ed\u00ada; cerca de 1290 a. de J.C. Sin embargo, las Escrituras son expl\u00ed\u00adcitas al establecer que el \u00e9xodo se llev\u00f3 a cabo 480 a\u00f1os antes de que se iniciara la construcci\u00f3n del templo de Salom\u00f3n en 966 (1Ki 6:1); adem\u00e1s, la fecha del siglo XV se confirma con otros testimonios b\u00ed\u00adblicos (comparar Jdg 11:26; Act 13:19). Israel march\u00f3 hacia el este, de Gos\u00e9n al mar Rojo. Pe-ro cuando el p\u00e9rfido fara\u00f3n los persigui\u00f3 despu\u00e9s de que aparentemente los hebreos estaban atrapados (Exo 14:3), el Se\u00f1or envi\u00f3 un fuerte viento del oriente y separ\u00f3 las aguas del mar (Exo 14:21). Israel cruz\u00f3 y despu\u00e9s Dios hizo que las aguas volvieran a su lugar, causando que los egipcios fueran destruidos hasta el \u00faltimo hombre (Exo 14:28; excepto el fara\u00f3n, a quien ya no se le menciona despu\u00e9s del v. 10).<\/p>\n<p>Israel lleg\u00f3 al monte Sina\u00ed\u00ad al inicio del vera-no, 1446 a. de J.C. (Exo 19:1). Aqu\u00ed\u00ad Dios les extendi\u00f3 la oferta de un pacto de reconciliaci\u00f3n, el mismo que hab\u00ed\u00ada hecho con Abraham y Jacob (Gen 12:1-3; Gen 28:13-15) a fin de abrazar a toda la naci\u00f3n de los hijos de Israel. En mayo de 1445 a. de J.C., Israel levant\u00f3 su campamento (Num 10:11) y march\u00f3 en direcci\u00f3n noroeste hacia Cades, situada en la frontera sur de Cana\u00e1n. Pero despu\u00e9s de es-piar la tierra durante 40 d\u00ed\u00adas, todos los esp\u00ed\u00adas representantes de las tribus, excepto Josu\u00e9 y Caleb, rindieron un informe desfavorable en cuanto a cualquier intento por conquistar la tierra de Cana\u00e1n (Num 13:28). Despu\u00e9s, el rebelde pueblo de Israel rehus\u00f3 avanzar hacia la Tierra Prometida y clamaron por regresar a Egipto (Num 14:4). La intervenci\u00f3n de Mois\u00e9s los salv\u00f3 de la inmediata ira divina, pero a\u00fan as\u00ed\u00ad el Se\u00f1or los conden\u00f3 a deambular por el desierto durante 40 a\u00f1os, un a\u00f1o por cada d\u00ed\u00ada que hab\u00ed\u00adan espiado la tierra, hasta que muriera toda esa generaci\u00f3n (Num 14:32-34).<\/p>\n<p>Durante el \u00faltimo mes de la vida de Mois\u00e9s, el gran siervo de Dios llev\u00f3 a cabo unos censos entre el pueblo, los cuales arrojaron la cifra de m\u00e1s de 600.000 hombres guerreros, un poquito menos de los que hab\u00ed\u00adan participado en el \u00e9xodo 40 a\u00f1os atr\u00e1s (Num 26:51; compararNum 1:46). Despu\u00e9s Mois\u00e9s accedi\u00f3 a la petici\u00f3n que hicieran las tribus de Rub\u00e9n, Gad y la media tribu de Manas\u00e9s, para establecerse en las tierras conquistadas en la transjordania (cap. 32); e hizo arreglos para la divisi\u00f3n de la parte oriental de Cana\u00e1n entre las tribus restantes (cap\u00ed\u00adtulos 33 y 34). Fue en este tiempo que Balaam, que hab\u00ed\u00ada sido empleado por los moabitas para maldecir a Israel, pronunci\u00f3 sus famosas bendiciones prediciendo la futura venida del rey mesi\u00e1nico (Num 24:17). Despu\u00e9s Mois\u00e9s ungi\u00f3 a Josu\u00e9 como su sucesor (Num 27:23), pronunci\u00f3 sus dos \u00faltimos discursos que constituyen la mayor\u00ed\u00ada del libro de Deuteronomio (cap\u00ed\u00adtulos 1\u20144 y 5\u201430), y subi\u00f3 al monte Pisga para ver la Tierra Prometida. Ah\u00ed\u00ad muri\u00f3 Mois\u00e9s y Dios lo enterr\u00f3 con su propia mano (Deu 34:5-6).<\/p>\n<p>II. La conquista. En la primavera de 1406 a. de J.C., el r\u00ed\u00ado Jord\u00e1n estaba en su etapa anual de desbordarse (Jos 3:15). Pero una intervenci\u00f3n divina y milagrosa (Jos 3:13, Jos 3:16) permiti\u00f3 que Israel pasara en seco guiado por el arca del pacto de Dios (Jos 3:13).<\/p>\n<p>Las batallas para conquistar la tierra se llevaron a cabo en tres campa\u00f1as principales: en el centro, al sur y al norte de Cana\u00e1n. Suprimer objetivo fue la ciudad de Jeric\u00f3. Dentro de los siguientes seis meses a la ca\u00ed\u00adda de Jeric\u00f3 (comparar Jos 14:10), todo Cana\u00e1n hab\u00ed\u00ada ca\u00ed\u00addo a los pies de Josu\u00e9 (Jos 11:6). As\u00ed\u00ad dio Jehovah a Israel toda la tierra que hab\u00ed\u00ada jurado dar a sus padres&#8230; todo se cumpli\u00f3 (Jos 21:43, Jos 21:45). Pero los cananeos todav\u00ed\u00ada no hab\u00ed\u00adan perdido su poder de resistencia; por supuesto, lo que el Se\u00f1or hab\u00ed\u00ada prometido a Israel era una ocupaci\u00f3n gradual de la tierra (Exo 23:28-30; Deu 7:22). A\u00fan hab\u00ed\u00ada mucho por conquistar (Jos 13:1). Pero en este punto, debido a su avanzada edad, Josu\u00e9 tuvo que dividir la tierra entre las 12 tribus hebreas (Josu\u00e9 13-22).<\/p>\n<p>III. Jueces. Mois\u00e9s hab\u00ed\u00ada ordenado el exterminio de los cananeos (Deu 7:2), tanto por sus muchos a\u00f1os de inmoralidades (Deu 9:5; comparar Gen 9:22, Gen 9:25; Gen 15:16), como por su degradante influencia religiosa sobre el pueblo de Dios (Deu 7:4; Deu 12:31). En los a\u00f1os inmediatamente subsecuentes a la muerte de Josu\u00e9, Jud\u00e1 consigui\u00f3 capturar parcialmente Jerusal\u00e9n (Jdg 1:8; aunque no pudieron rete-ner la ciudad,Jdg 1:21). Efra\u00ed\u00adn y la media tribu de Manas\u00e9s (occidental) mataron a los hombres de Betel (Jdg 1:25) porque la ciudad hab\u00ed\u00ada comenzado a resurgir. Pero despu\u00e9s vino el fracaso: Israel ces\u00f3 de erradicar a los cananeos, ya no tomaron m\u00e1s ciudades (Jdg 1:27-34) y la misma tribu de Dan casi fue desalojada (Jdg 1:34). La tolerancia del mal por parte de Israel tuvo que ser rectificada por medio de medidas disciplinarias a nivel nacional (Jdg 2:3).<\/p>\n<p>Dios utiliz\u00f3 los siguientes 350 a\u00f1os para imprimir en su pueblo tres lecciones principales:<br \/>\n( 1 )  La ira de Dios a causa del pecado (Jdg 2:14).<br \/>\n( 2 )  La misericordia de Dios cuando la gente se arrepiente (Jdg 2:18).<br \/>\n( 3 )  La depravaci\u00f3n total del hombre (Jdg 2:19). El per\u00ed\u00adodo de los 14 jueces (12 en Jueces, m\u00e1s El\u00ed\u00ad y Samuel en 1 Samuel) manifiesta un repetido ciclo del pecado humano, de servidumbre y s\u00faplica, y despu\u00e9s de salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Desde m\u00e1s o menos 1400 hasta 1250 a. de J.C., las principales fuerzas externas que Dios emple\u00f3 para ejecutar sus asuntos providenciales fueron los antag\u00f3nicos imperios de los heteos (o hititas) al norte de Palestina y el de los egipcios al sur. Ninguna de estas potencias estaba consciente de la manera en que Dios las estaba usando. Es interesante observar que en los a\u00f1os en que estas naciones tuvieron \u00e9xito para implementar leyes y mantener orden en Palestina fue justamente el per\u00ed\u00adodo que Dios hab\u00ed\u00ada escogido para concederle \u2020\u0153descanso\u2020\u009d a Israel.<\/p>\n<p>IV. El reino unidode Israel fue precipitado por las demandas de la gente misma. A pesar de que Dios los hab\u00ed\u00ada instruido para que fueran santos y separados (Lev 20:26), ellos todav\u00ed\u00ada quer\u00ed\u00adan ser como todas las naciones (1Sa 8:5). El ascenso de Sa\u00fal al trono se llev\u00f3 a cabo en tres fases. Primero, Samuel lo ungi\u00f3 en privado (1Sa 10:1) y fue lleno del Esp\u00ed\u00adritu de Dios (1Sa 10:10); despu\u00e9s fue seleccionado p\u00fablicamente en Mizpa (1Sa 10:24); y por \u00faltimo fue confirmado por aclamaci\u00f3n popular en Gilgal (cap. 11). La preocupaci\u00f3n principal de sus 40 a\u00f1os de reinado (1050\u20141010 a. de J.C.; comparar Act 13:21) fueron los filisteos. Sa\u00fal logr\u00f3 acabar con la opresi\u00f3n de los filisteos, pero por no querer someterse a Samuel (1Sa 13:8-9) fue re-chazado del trono de Israel, y con \u00e9l tambi\u00e9n fue rechazada su dinast\u00ed\u00ada (1Sa 13:14).<\/p>\n<p>Desde su capital en Gabaa, en el territorio de Benjam\u00ed\u00adn, Sa\u00fal combati\u00f3 con valent\u00ed\u00ada e hizo retroceder a los enemigos de Israel por todos lados (1Sa 14:47-48). Sin embargo, m\u00e1s o menos en 1025 a. de J.C., habi\u00e9ndosele ordenado que destruyera a los amalequitas, los implacables enemigos de Israel (1Sa 15:1-3; comparar Exo 17:14), Sa\u00fal desobedeci\u00f3 y perdon\u00f3 la vida del rey y conserv\u00f3 lo mejor del bot\u00ed\u00adn, bajo el pretexto de ofrecerlos en sacrificio a Jehovah (1Sa 15:15). Samuel declar\u00f3 que el obedecer es mejor que los sacrificios (1Sa 15:22), y pronunci\u00f3 la destituci\u00f3n de Sa\u00fal de su reinado (1Sa 15:23, 1Sa 15:28).<\/p>\n<p>Despu\u00e9s, Samuel ungi\u00f3 en privado a David, uno de los hijos de Isa\u00ed\u00ad de Jud\u00e1, como rey sobre Israel (1Sa 16:13). Entonces David ten\u00ed\u00ada como 15 a\u00f1os de edad (comparar 2Sa 5:4); pero por la providencia de Dios, David fue r\u00e1pidamente introducido a la corte real, primero como m\u00fasico (1Sa 16:21-23) y despu\u00e9s por su victoria sobre el palad\u00ed\u00adn filisteo Goliat (cap. 17). Aun el creciente celo de Sa\u00fal, quien quit\u00f3 a David de la corte real para enviarlo al peligro de las batallas, hizo que \u00e9ste aumentara en popularidad (1Sa 18:27-30). La excesiva hostilidad de Sa\u00fal empuj\u00f3 a David y a sus aliados al exilio, primero como fugitivos (1 Samuel 20\u201426) y despu\u00e9s como vasallos del rey filisteo de Gat (1 Samuel 27\u201430). Pero mientras Sa\u00fal utilizaba sus recursos en la in\u00fatil persecuci\u00f3n de David, los filisteos se prepararon para un tercer y m\u00e1s completo ataque sobre Israel en 1010 a. de J.C. David a duras penas se escap\u00f3 de verse involucrado en una guerra contra su propio pueblo (1Sa 29:4; comparar v. 8). Cuando Sa\u00fal se vio atrapado en el monte Gilboa, decidi\u00f3 suicidarse antes que dejarse capturar vivo (1Sa 31:4). El pecado que cometi\u00f3 Israel al pedir un rey hab\u00ed\u00ada cosechado su propio castigo.<\/p>\n<p>Habi\u00e9ndose enterado de la muerte de Sa\u00fal, David se mud\u00f3 a Hebr\u00f3n y ah\u00ed\u00ad fue proclamado rey sobre su misma tribu de Jud\u00e1 (2Sa 2:4). Pero a pesar de la diplomacia de David, los partidarios de Sa\u00fal establecieron a su hijo Isboset como rey sobre las tribus del norte y las del este (2Sa 2:8-9).<\/p>\n<p>Lo que sigui\u00f3 fue una guerra civil, pero David se iba fortaleciendo, y la casa de Sa\u00fal se iba debilitando (2Sa 3:1). Finalmente, despu\u00e9s de la muerte de Isboset, los representantes de las tribus se reunieron en Hebr\u00f3n y ah\u00ed\u00ad ungieron a David como rey sobre todo Israel (2Sa 5:3; 2Sa 5:1003 a. de J.C.). Fue entonces cuando los filisteos se dieron cuenta de que su futuro depend\u00ed\u00ada de una pronta acci\u00f3n. Sin embargo, David, despu\u00e9s de huir inicialmente a su antiguo escondite de cuando era un fugitivo (2Sa 5:17), reuni\u00f3 a sus dedicados guerreros (comparar 2Sa 23:13-17) y, con dos brillantes victorias en las cercan\u00ed\u00adas de Jerusal\u00e9n (2Sa 5:9-25), no s\u00f3lo termin\u00f3 con la \u00faltima opresi\u00f3n filistea sino que con el tiempo incorpor\u00f3 a Gat dentro de su propio territorio y someti\u00f3 al resto de los estados fi-listeos (1Ch 18:1).<\/p>\n<p>Era el tiempo oportuno para el surgimiento de un imperio hebreo. Los heteos hab\u00ed\u00adan sucumbido ante la invasi\u00f3n de los b\u00e1rbaros; la dinast\u00ed\u00ada 21 de Egipto se hab\u00ed\u00ada estancado a causa del alternado gobierno de los sacerdotes y los mercaderes (1100 a. de J.C., en adelante); y Asiria, despu\u00e9s de haber debilitado a otros, estaba reprimida ella misma a causa de sus inactivos reyes.<\/p>\n<p>Con una Filis-tea resquebrajada, Israel permaneci\u00f3 libre de amenazas for\u00e1neas por 150 a\u00f1os. La primera movida estrat\u00e9gica de David fue la de arrebatar a Jerusal\u00e9n de manos de los cananeos. Militarmente, el monte Sion constitu\u00ed\u00ada una espl\u00e9ndida fortaleza (2Sa 5:6, 2Sa 5:9); pol\u00ed\u00adticamente, la ciudad provey\u00f3 a David con una capital neutral entre las recientes \u00e1reas hostiles de Jud\u00e1 e Israel; y religiosamente, el hecho de que el arca del pacto de Dios estuviera en Sion (2Sa 6:17) centr\u00f3 las esperanzas espirituales del pueblo dentro de los muros de Jerusal\u00e9n (Salmo 87). Desde aprox. 1002 hasta 995, David extendi\u00f3 su poder por todos lados, desde el r\u00ed\u00ado Eufrates en el norte (2Sa 8:3), hasta el mar Rojo en el sur (2Sa 8:14).<\/p>\n<p>M\u00e1s tarde en su vida, David se vio involucrado en pecados de adulterio y asesinato (2 Samuel 11), y no pudo controlar a sus hijos (cap\u00ed\u00adtulos 13, 14), y por esto recibi\u00f3 sus correspondientes castigos (cap\u00ed\u00adtulos 15, 16; comparar 2Sa 12:10-12). La rebeli\u00f3n de Absal\u00f3n tambi\u00e9n sirvi\u00f3 para intensificar el antagonismo entre Israel y Jud\u00e1 (2Sa 19:41-43). Pero a su muerte en 970 a. de J.C., David pudo entregarle a su hijo Salom\u00f3n un imperio que marc\u00f3 la cima del poder de Israel.<\/p>\n<p>Salom\u00f3n, despu\u00e9s de un ascenso sangriento (1Ki 2:25, 1Ki 2:34, 1Ki 2:36), rein\u00f3 en paz, rodeado de cultura y lujo, experimentando \u00fanicamente una campa\u00f1a militar en 40 a\u00f1os (2Ch 8:3). El rey Salom\u00f3n es m\u00e1s famoso por su extraordinaria sabidur\u00ed\u00ada (1Ki 4:31). Su empresa m\u00e1s grande fue la construcci\u00f3n del templo en Jerusal\u00e9n, construido entre 966 y 959 a. de J.C. (1 Reyes 6) con materiales pr\u00f3digamente provistos por David (1 Cr\u00f3nicas  22).<\/p>\n<p>As\u00ed\u00ad como el tabern\u00e1culo, el templo simboliz\u00f3 la constante presencia de Dios entre su pueblo (1Ki 8:11).<\/p>\n<p>Pero Salom\u00f3n tambi\u00e9n se envolvi\u00f3 en otros proyectos propios de construcciones lujosas (1Ki 7:1-12), por lo que, a pesar de sus buenas ganancias comerciales (1Ki 9:26-28; 1Ki 10:14-15), las deudas lo obligaron a ceder algunos territorios (1Ki 9:11-12) y verse obligado a imponer gravosos impuestos y trabajos forzados. El descontento creci\u00f3 por todo el imperio y, aunque el tributo continu\u00f3 vi-gente durante toda su vida (1Ki 4:21), los pa\u00ed\u00adses vecinos que eran sus vasallos, tales como Edom y Damasco, se iban haciendo m\u00e1s y m\u00e1s independientes (1Ki 11:14, 1Ki 11:23). M\u00e1s serio fue el fracaso espiritual de Salom\u00f3n, provocado por su desenfrenada poligamia (1Ki 11:1-8). Jehovah se indign\u00f3 contra Salom\u00f3n, porque su coraz\u00f3n se hab\u00ed\u00ada desviado de Jehovah Dios de Israel&#8230; Entonces Jehovah dijo a Salom\u00f3n : \u2020\u0153Por cuanto ha habido esto en ti y no has guardado mi pacto&#8230; arrancar\u00e9 de ti el reino y lo entregar\u00e9 a un servidor tuyo&#8230; Pero por amor a tu padre David, no lo har\u00e9 en tus d\u00ed\u00adas, lo arrancar\u00e9 de la mano de tu hijo&#8230; dar\u00e9 a tu hijo una tribu, por amor a mi siervo David y por amor a Jerusal\u00e9n, que yo he elegido\u2020\u009d (1Ki 11:9-12).<\/p>\n<p>V. El reino dividido. Cuando Salom\u00f3n mu-ri\u00f3 en 930 a. de J.C., su hijo Roboam fue a Siquem para ser confirmado como el rey. Sin embargo, el pueblo, dirigido por Jeroboam de la tribu de Efra\u00ed\u00adn, demandaba alivio de la tiran\u00ed\u00ada de Salom\u00f3n (1Ki 12:4). Cuando Roboam mostr\u00f3 desd\u00e9n ante sus demandas, las diez tribus del norte se separaron para formar un reino independiente; es decir, el reino de Israel (o Efra\u00ed\u00adn).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>El t\u00e9rmino Israel puede significar: (1) un nombre alternado para el patriarca b\u00ed\u00adblico Jacob (Gn. 32:38); (2) el nombre colectivo de las 12 tribus que trazaron sus antepasados hasta Jacob (Gn. 32:32; 34:7; 49:16, 28); o (3) El reino del norte que se rebel\u00f3 contra el hijo de Salom\u00f3n y escogi\u00f3 a Jeroboam I como su rey ( ca.  922  a. de J.C. ). En este sentido el reino de Israel se distingu\u00ed\u00ada del reino del sur o Jud\u00e1. El reino del norte, Israel, cay\u00f3 en el 722  a. de J.C. , cuando su capital, *Samaria, fue tomada por los asirios.<br \/>\nLa referencia arqueol\u00f3gica m\u00e1s antigua al pueblo de Israel aparece en la estela de *Merneptah ( ca.  1230  a. de J.C. ). Los reyes israelitas Acab y Omri son mencionados en las inscripciones de Salmanasar III de Asiria (v\u00e9ase el OBELISCO NEGRO DE SALMANASAR). La inscripci\u00f3n de Mesa de Moab contenida en la piedra *moabita describe las relaciones entre Moab e Israel.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Arqueol\u00f3gico<\/b><\/p>\n<p>(persona) \u2020\u00a2Jacob.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, BIOG HOMB HOAT TRIB<\/p>\n<p>ver, JACOB<\/p>\n<p>vet, = \u00abluchador con Dios\u00bb. Nombre dado a Jacob a su retorno de Mesopotamia, cuando hubo cruzado el torrente Jaboc, y despu\u00e9s de su lucha con el \u00e1ngel en Peniel (Gn. 32:22-32). (V\u00e9ase JACOB.)<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>El pueblo de la Alianza<\/p>\n<p>\t\u00abIsrael\u00bb (\u00abel fuerte de Dios\u00bb) es el sobrenombre de Jacob (cfr. Gen 32,23-33), de quien desciende el pueblo llamado con este nombre (los hijos de Israel). Propiamente, los or\u00ed\u00adgenes de este pueblo se encuentran en Abraham, de quien desciende Isaac y Jacob (Israel). Dios renov\u00f3 con Abraham (cfr. Gen 12; 17,1-14) la Alianza inicial hecha a Ad\u00e1n y No\u00e9 (cfr. Gen 3,15; 9,8-17). Este es el pacto (\u00abBerit\u00bb, Alianza) en el que se sella la elecci\u00f3n divina con el Pueblo de Israel, cuya norma es la Ley (Tor\u00e1) dada por el mismo Dios por medio de Mois\u00e9s.<\/p>\n<p>\tUn momento crucial de la historia de Israel es el \u00abpaso\u00bb (Pascua) de Egipto, el \u00ab\u00e9xodo\u00bb hacia el desierto del Negeb y el Sina\u00ed\u00ad (Horeb), bajo la gu\u00ed\u00ada de Mois\u00e9s, para renovar la Alianza divina y poder entrar en Palestina (Cana\u00e1n), la tierra prometida por Dios.<\/p>\n<p>\tLa Alianza que Dios renov\u00f3 con Israel en el Sina\u00ed\u00ad es para siempre; por esto Dios exige un amor sincero y fiel de parte de su pueblo. Dios hace la propuesta de elegir a Israel para \u00abser su propiedad personal entre todos los pueblos&#8230; un reino de sacerdotes y una naci\u00f3n santa\u00bb, y el pueblo responde \u00abharemos todo cuanto ha dicho el Se\u00f1or\u00bb (Ex 19,3-8). El mismo Dios comunica la Ley (Ex 20-23) y quiere ratificar el pacto con el s\u00ed\u00admbolo de la sangre \u00abesta es la sangre de la Alianza, que ha hecho Dios con vosotros\u00bb (Ex 24,4-8). La sangre simbolizaba la vida Dios y el pueblo se un\u00ed\u00adan para siempre en una sola vida. Dios seguir\u00e1 siendo fiel a la Alianza.<\/p>\n<p>\tEl dinamismo hist\u00f3rico<\/p>\n<p>\tLa historia del pueblo de Israel queda narrada y valorada en los libros de la Escritura (Biblia del Antiguo Testamento). El pueblo que vive de la Palabra de Dios, bajo las normas de la Ley, recordando y actualizando continuamente en las fiestas todos los sucesos de su historia salv\u00ed\u00adfica.<\/p>\n<p>\tHay que distinguir diversos per\u00ed\u00adodos de hist\u00f3ricos del pueblo de Israel el per\u00ed\u00adodo b\u00ed\u00adblico, el del primer exilio a Babilonia (siglo VI antes de nuestra era), el que sigui\u00f3 a la destrucci\u00f3n del segundo templo de Jerusal\u00e9n (a\u00f1o 70 de nuestra era), la di\u00e1spora (dispersi\u00f3n) final y total entre las naciones (desde el a\u00f1o 135), hasta 1948 en que se crea el Estado de Israel como consecuencia de una decisi\u00f3n de la ONU de 1947. En la di\u00e1spora quedan m\u00e1s de las dos terceras partes de los jud\u00ed\u00ados actuales.<\/p>\n<p>\tLos prejuicios del antisemitismo absurdo de todas las \u00e9pocas han dado pie a persecuciones y exterminios, de los que tambi\u00e9n han sido v\u00ed\u00adctima los cristianos de origen jud\u00ed\u00ado o quienes les han protegido. Las riquezas espirituales de Israel siguen siendo un don de Dios tambi\u00e9n para toda la humanidad. \u00abLos dones y la vocaci\u00f3n de Dios son irrevocables\u00bb (Rom 11,29). Jes\u00fas afirm\u00f3 \u00abno he venido a abolir la Ley y los Profetas, sino a dar cumplimiento\u00bb (Mt 5,27). Israel sigue siendo un signo de gracia dentro de los planes salv\u00ed\u00adficos de Dios.<\/p>\n<p>\tEl dinamismo mesi\u00e1nico<\/p>\n<p>\tDios mismo sostiene el dinamismo  de un retorno del pueblo hacia \u00abla tierra prometida\u00bb. Los profetas, apoy\u00e1ndose en las promesas hechas por Dios a Abraham, recuerdan y alargan la perspectiva a \u00abtodas las naciones de la tierra\u00bb (Gen 12,3), en medio de las cuales Israel es como \u00abuna bandera izada\u00bb para sostener la esperanza mesi\u00e1nica de la humanidad (Is 11,12).<\/p>\n<p>\tIsrael personifica los planes salv\u00ed\u00adficos de Dios sobre el hombre, haci\u00e9ndole pasar continuamente del \u00abexilio\u00bb a la \u00abtierra de promisi\u00f3n\u00bb (la redenci\u00f3n). Israel es portador de la esperanza mesi\u00e1nica de paz universal (Is 1; 2,1-4; Miq 4,1-4), cuando llegar\u00e1 el Reino de Dios sobre la tierra. La llegada de los tiempos mesi\u00e1nicos no depende de las suposiciones humanas, sino que es iniciativa divina.<\/p>\n<p>\tLos falsos \u00abmesianismos\u00bb de todas las \u00e9pocas (de antes y de despu\u00e9s de Jes\u00fas) no podr\u00e1n destruir los planes salv\u00ed\u00adficos de Dios sobre la humanidad. Jes\u00fas se present\u00f3 como el Mes\u00ed\u00adas (el \u00abungido\u00bb) profetizado por Isa\u00ed\u00adas, \u00abenviado para anunciar la buena noticia a los pobres&#8230; y para proclamar la liberaci\u00f3n a los cautivos\u00bb (Is 61,1-2; Lc 4,18-19). Jes\u00fas, que comparti\u00f3 los gozos y esperanzas de su pueblo, inaugur\u00f3 el definitivo \u00abIsrael de Dios\u00bb (Gal 6,16).<\/p>\n<p>\tEn todas las \u00e9pocas ha habido israelitas que han encontrado en Jes\u00fas el cumplimiento de las promesas mesi\u00e1nicas. Otros siguen viviendo la realidad siempre v\u00e1lida de la esperanza mesi\u00e1nica del Antiguo Testamento. Israel sigue siendo el pueblo que camina hacia la \u00abtierra\u00bb prometida, con una fe y esperanza inquebrantable. Queda siempre la unidad fundamental de los principios de la fe b\u00ed\u00adblica. La Iglesia que proviene de los gentiles est\u00e1 \u00abinjertada\u00bb en el tronco de Israel (cfr. Rom 11,15-21).<\/p>\n<p>\tEl aprecio de la Iglesia<\/p>\n<p>\tLa Iglesia, convencida de que \u00abla salvaci\u00f3n viene de los jud\u00ed\u00ados\u00bb (Jn 4,22) por medio de Jesucristo, se siente siempre \u00abespiritualmente unida\u00bb al pueblo hebreo de Israel, en com\u00fan patrimonio espiritual. La Iglesia \u00abreconoce que los comienzos de su fe y de su elecci\u00f3n se encuentran ya en los Patriarcas, en Mois\u00e9s y los Profetas, conforme al misterio salv\u00ed\u00adfico de Dios. Reconoce que todos los cristianos, hijos de Abrah<m seg\u00fan la fe, est\u00e1n inclui\u00c2\u00acdos en la vocaci\u00f3n del mismo Patriarca y que la salvaci\u00f3n de la Iglesia est\u00e1 m\u00ed\u00adsticamente prefigurada en la salida del pueblo elegido de la tierra de esclavitud. Por lo cual, la Iglesia no puede olvidar que ha recibido la Revelaci\u00f3n del Antiguo Testamento por medio de aquel pueblo, con quien Dios, por su inefable misericordia se dign\u00f3 establecer la Antigua Alianza, ni puede olvidar que se nutre de la ra\u00ed\u00adz del buen olivo en que se han injertado las ramas del olivo silvestre que son los gentiles. Cree, pues, la Iglesia que Cristo, nuestra paz, reconcili\u00f3 por la cruz a Jud\u00ed\u00ados y Gentiles y que de ambos hizo una sola cosa en s\u00ed\u00ad mismo\" (NAe 4).\n\nReferencias Abraham, Alianza, Antiguo Testamento, hebra\u00ed\u00adsmo, historia de salvaci\u00f3n, Mes\u00ed\u00adas, profetismo, Pueblo de Dios, salmos.\n\nLectura de documentos DV 14-16; CEC 62-64, 121-123; MAe 4-5.\n\nBibliograf\u00ed\u00ada J. ALVAREZ, Jud\u00ed\u00ados y cristianos ante la historia (Madrid, Aguilar, 1972); S. AVISAR, Tremila anni di letteratura ebraica (Roma, Carucci, 1982); A. BEA, La Chiesa e il popolo ebraico (Brescia, Morcelliana, 1966); F. CASTEL, Historia de Israel y de Jud\u00e1 (Estella, Verbo Divino, 1985); R. DE VAUX, Instituciones del Antiguo Testamento (Barcelona, Herder, 1985); P.E. DION, Universalismo religioso en Israel (Estella, Verbo Divino, 1976); J. ESQUERDA BIFET, Hemos conocido el amor, Meditaciones sobre el Cantar de los Cantares ( BAC, Madrid, 1987); Idem, Hemos visto su estrella ( BAC, Madrid, 1996) cap. 6; T. FEDERICI, Israel vivo (Barcelona, Estela, 1966); M. FRANK, La esencia de Israel (Bilbao, Descl\u00e9e, 1990); W. KELLER, Historia del pueblo jud\u00ed\u00ado (Barcelona, Omega, 1969); A. MELLO, Ritorna Israle (Roma, Citt\u00ed\u00a0 Nuova, 1985); F. MUSSNER, Tratado sobre los jud\u00ed\u00ados (Salamanca, S\u00ed\u00adgueme, 1983); L. SESTIERI, Gli ebrei nella storia di tre millenni (Roma, Carucci, 1986); G. VON RAD, Teolog\u00ed\u00ada del Antiguo Testamento. Teolog\u00ed\u00ada de las tradiciones hist\u00f3ricas de Israel (Salamanca, S\u00ed\u00adgueme, 1969-1972); Idem, Sabidur\u00ed\u00ada de Israel (Madrid, Cristiandad, 1985)\n\n\n(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>Como nombre de persona, es el de Jacob (G\u00e9n 32, 39; 37, 3. 13; 43, 6. 1; 46, 1; 47, 31; 48, 10-13). Significa tambi\u00e9n a la familia (G\u00e9n 34, 7; 47, 2; y a los descendientes de Jacob (G\u00e9n 32, 32; 36, 31; 45, 21; 46, 8).<\/p>\n<p>Como designaci\u00f3n \u00e9tnica, denomina el reino del Norte (2 Sam 5, 3; 1 Re 12, 19).<\/p>\n<p>Como patron\u00ed\u00admico, designa al pueblo elegido, el pueblo de las promesas; a un hijo del pueblo y a todos los israelitas (G\u00e9n 49, 7. 16.24; Ex 1, 9; 4, 22; 5, 2; 6,5; Dt 5, 1; Is 41, 8; Mt 2, 6; 19, 28; Lc 1, 54; 22, 30; Jn 1, 47). San Pablo distingue entre el Israel de Dios (G\u00e1l 6, 16) y el Israel seg\u00fan la carne (1 Cor 10, 18).<\/p>\n<p>E. M. N.<\/p>\n<p>FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/p>\n<p>(-> conquista, federaci\u00f3n de tribus, federaci\u00f3n de sinagogas, judaismo). Nombre semita, que significa \u00abDios es fuerte\u00bb (se ha mostrado fuerte), vinculado a un pueblo o agrupaci\u00f3n de personas, conocidas ya desde el tercer milenio a.C. por los testimonios de la ciudad de Ebla. Estrictamente hablando, el Israel b\u00ed\u00adblico aparece por primera vez en algunos textos egipcios del siglo XII a.C., en los que el Fara\u00f3n Merneptah dice que \u00abIsrael ha sido aniquilado\u00bb. Este ser\u00e1 el nombre que asume la federaci\u00f3n* de tribus al establecerse en Palestina. Ser\u00e1 siempre un nombre \u00abteol\u00f3gico\u00bb, vinculado a la confesi\u00f3n de Yahv\u00e9. Por eso, aunque por un tiempo se aplique  de un modo particular al reino del Norte (monarqu\u00ed\u00ada*), ser\u00e1 asumido tambi\u00e9n por los jud\u00ed\u00ados. La Biblia vincula etimol\u00f3gica y etiol\u00f3gicamente ese nombre a Jacob, \u00abque se llamar\u00e1 Israel porque ha luchado con Dios y con los hombres y porque ha vencido\u00bb (Gn 32,28, Penuel*). Las doce tribus que constituyen la federaci\u00f3n de Israel aparecer\u00e1n as\u00ed\u00ad como descendientes de los doce hijos de Jacob-Israel (cf. Gn 35,22).<\/p>\n<p>(1)  Surgimiento de Israel. El surgimiento de Israel como pueblo est\u00e1 vinculado al culto de Yahv\u00e9 y a la posesi\u00f3n de la tierra de Cana\u00e1n (o Palestina). En principio, son israelitas aquellos grupos tribales que confiesan como Dios propio a Yahv\u00e9 y que se constituyen como pueblo en Palestina, a trav\u00e9s de tres posibles caminos, (a) Conquista guerrera. Los israelitas, provenientes de la estepa sur o de Egipto, habr\u00ed\u00adan invadido el pa\u00ed\u00ads en una r\u00e1pida campa\u00f1a militar, (b) Emigraci\u00f3n pac\u00ed\u00adfica. Varios grupos de pastores semin\u00f3madas hebreos hab\u00ed\u00adan ocupado poco a poco los lugares m\u00e1s deshabitados de la tierra (las monta\u00f1as) hasta hacerse mayor\u00ed\u00ada y dominar despu\u00e9s casi sin guerra a las ciudades decadentes de la costa, (c) Inversi\u00f3n social. Habr\u00ed\u00ada existido una gran revoluci\u00f3n de grupos antes marginados (pastores, proletarios militares) que, apoy\u00e1ndose en la nueva fe del Dios Yahv\u00e9 guerrero-igualitario, consiguieron el poder sobre la tierra. Es posible que los tres modelos deban complementarse: quiz\u00e1 ha existido emigraci\u00f3n, invasi\u00f3n y revoluci\u00f3n al mismo tiempo. Lo cierto es que en un momento determinado (hacia finales del XI y primeros del X a.C.) los antiguos oprimidos (hebreos) se elevaron y asumieron el poder el Palestina. Est\u00e1n seguros de que el mismo Dios (Yahv\u00e9) dirige su camino, invirtiendo las antiguas condiciones de su vida. Ellos o algunos de sus sucesores pusieron en boca de Ana, madre del profeta juez Samuel, el canto donde se definen los momentos b\u00e1sicos del surgimiento de Israel (1 Sm 2,1-10).<\/p>\n<p>(2)  Jud\u00ed\u00ados y cristianos, herederos de Israel. Israel ha sido durante m\u00e1s de mil a\u00f1os el pueblo de Yahv\u00e9, el pueblo de la Biblia. Pues bien, tras la gran cat\u00e1strofe de la destrucci\u00f3n del templo (70 d.C.) y de la expulsi\u00f3n de los jud\u00ed\u00ados de Jerusal\u00e9n, a consecuencia de la segunda gran guerra jud\u00ed\u00ada (135 d.C.), la tra dici\u00f3n de Israel se abri\u00f3 en dos l\u00ed\u00adneas. (a) Surgi\u00f3 la iglesia cristiana, como apertura mesi\u00e1nica universal de las esperanzas prof\u00e9ticas de Israel, recreada por Jes\u00fas de Galilea y sus disc\u00ed\u00adpulos. (b) Se desarroll\u00f3 de un modo consecuente el judaismo rab\u00ed\u00adnico, que ha venido existiendo hasta la actualidad, como federaci\u00f3n de sinagogas, interpretando y aplicando de un modo nacional la profec\u00ed\u00ada. Judaismo rab\u00ed\u00adnico y cristianismo constituyen dos ramas del \u00fanico \u00e1rbol de Israel. Los cristianos dicen optar por la universalidad, desde los pobres y excluidos del sistema, corriendo despu\u00e9s el riesgo de una masificaci\u00f3n impositiva (sagrada, imperial). Los jud\u00ed\u00ados rab\u00ed\u00adnicos optan por la identidad israelita, separ\u00e1ndose para ello de los restantes pueblos; de esa forma, han corrido el riesgo del aislamiento, con lo que implica de conciencia de separaci\u00f3n. El cristianismo se definir\u00e1 como un judaismo universal, abierto a todos los hombres, en principio, desde los pobres: es un judaismo que renuncia a su singularidad (leyes de comidas, normas nacionales, circuncisi\u00f3n), para abrir el mensaje de los profetas a todos los hombres y mujeres de la tierra. La federaci\u00f3n* de sinagogas jud\u00ed\u00adas seguir\u00e1 manteniendo vivo el testimonio de la diferencia que Dios ha establecido entre el judaismo y los restantes pueblos, pues, a su juicio, el tiempo final no ha llegado, de manera que no pueden vincularse todav\u00ed\u00ada en un mismo espacio humano y religioso todos los hombres y mujeres de la tierra; por eso se define por su vuelta hacia el pasado, por el estudio de la Ley, transmitida por las Escrituras (que aceptan tambi\u00e9n los cristianos) y por las tradiciones de sabios y ancianos, codificadas de un modo nacional en la Misn\u00e1, que los cristianos no aceptan.<\/p>\n<p>(3) El nuevo Israel rab\u00ed\u00adnico. El antiguo Israel hab\u00ed\u00ada tenido sabios excelsos por su conocimiento y pr\u00e1ctica vital, estrechamente vinculados a los profetas antiguos, sabios y profetas cuyos libros han sido aceptados tambi\u00e9n por los cristianos, aunque de un modo especial en lengua griega (en la traducci\u00f3n llamada de los LXX). Pero ahora, los nuevos jud\u00ed\u00ados rab\u00ed\u00adnicos ponen de relieve la importancia de los escribas o letrados, una casta ilustrada, con la que Jes\u00fas se mantuvo en fuerte controversia, aunque era ejemplar por su fidelidad a las  tradiciones y a la vida jud\u00ed\u00ada. Estos escribas, expertos en las ense\u00f1anzas del libro de la Ley y en las tradiciones nacionales de Israel, se vuelven autoridad central de la federaci\u00f3n de sinagogas del Israel eterno: son rabinos (= grandes), pues transmiten y comentan, avalan y expresan la Ley de Dios para el pueblo; son tanna\u00ed\u00adtas (rabinismo*) o repetidores de las ense\u00f1anzas antiguas, m\u00e1s que creadores prof\u00e9ticos de una doctrina nueva. Estos rabinos han sido los verdaderos creadores y garantes de la continuidad de Israel, como pueblo vinculado a las tradiciones antiguas, actualizadas a trav\u00e9s de la Misn\u00e1 y del Talmud. S\u00f3lo en los tiempos m\u00e1s recientes, a partir de 1947, con la formaci\u00f3n del Estado de Israel, una parte de la tradici\u00f3n israelita ha venido a conseguir un poder estatal, establecido de nuevo en Palestina, con los valores y los grandes riesgos que ella ha implicado e implica en la actualidad.<\/p>\n<p>Cf. S. W. BAR\u00ed\u201cN, Historia social y religiosa del nuindo jud\u00ed\u00ado I-VII, Paid\u00f3s, Buenos Aires 1968; J. BRIGHT, La Historia de Israel, Descl\u00e9e de Brouwer, Bilbao 2003; H. K\u00dcNG, El judaismo: pasado, presente y futuro, Trotta, Madrid 1993; M. NOTH, Historia de Israel, Garriga, Barcelona 1966; A. RODR\u00ed\u008dGUEZ, La religi\u00f3n jud\u00ed\u00ada. Historia y teolog\u00ed\u00ada, BAC, Madrid 2001; R. DE VAUX, Historia antigua de Israel I-II, Cristiandad, Madrid 1975.<\/p>\n<p>PIKAZA, Javier, Diccionario de la Biblia. Historia y Palabra, Verbo Divino, Navarra 2007<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Historia y Palabra<\/b><\/p>\n<p>Israel, con el probable significado de \u00abque Dios se muestre fuerte\u00bb, es el nombre que dio a Jacob el personaje misterioso con el que luch\u00f3, seg\u00fan la narraci\u00f3n de Gn 32,23-33. Aludir\u00ed\u00ada por tanto a la fuerza demostrada por el patriarca en su lucha contra aquel ser superior y las fuerzas que representaba. El pueblo de sus descendientes, o sea el pueblo jud\u00ed\u00ado, es llamado tambi\u00e9n pueblo israelita, \u00ablos hijos de Israel\u00bb. La historia de Israel es de inter\u00e9s fundamental e ineludible para la fe cristiana. En este sentido el concilio Vaticano II ha escrito: \u00abAl investigar el misterio de la Iglesia este sagrado concilio recuerda el v\u00ed\u00adnculo que une espiritualmente al pueblo del Nuevo Testamento con la raza de Abrah\u00e1n. La Iglesia de Cristo reconoce que, conforme al misterio salv\u00ed\u00adfico de Dios, ya en los patriarcas, en Mois\u00e9s y en los profetas se encuentran los comienzos de su fe y de su elecci\u00f3n. Afirma que todos los cris\u00f1anos, hijos de Abrah\u00e1n seg\u00fan la fe, est\u00e1n incluidos en la vocaci\u00f3n del mismo patriarca y que la salvaci\u00f3n de la Iglesia est\u00e1 m\u00ed\u00adsticamente prefigurada en la salida del pueblo elegido de la tierra de la esclavitud\u00bb (NA 4). Las proposiciones que acabamos de citar pertenecen a un texto que marca un paso real en las relaciones de la Iglesia con el juda\u00ed\u00adsmo y del que Juan Pablo II ha dicho: \u00abEl giro decisivo en las relaciones de la Iglesia cat\u00f3lica con el juda\u00ed\u00adsmo y J con cada uno de los jud\u00ed\u00ados se dio con este p\u00e1rrafo tan breve y lapidario\u00bb Hoy la Iglesia se esfuerza en destacar cada vez m\u00e1s el significado eclesiol\u00f3gico de Israel. A la luz de Rom 1 1,1521 se recuerda que Israel y la Iglesia no est\u00e1n frente a frente como dos realidades independientes. Se dir\u00e1 m\u00e1s bien que la \u00abIglesia de los gentiles\u00bb est\u00e1 injertada en el trono de la ra\u00ed\u00adz de Israel.<\/p>\n<p>La met\u00e1fora paulina sugiere una relaci\u00f3n que, en la historia de la salvaci\u00f3n, une las dos realidades. La tesis de la \u00bb sustituci\u00f3n \u00bb seg\u00fan la cual la 1glesia habr\u00ed\u00ada reemplazado a Israel tras su eliminaci\u00f3n, cede el paso a la tesis paulina del \u00abinjerto\u00bb, seg\u00fan la cual el antiguo \u00abolivo\u00bb con su ra\u00ed\u00adz lleva la Iglesia.<\/p>\n<p>El di\u00e1logo cristiano-jud\u00ed\u00ado ha producido ya, aunque en formas bastante abiertas e imprevisibles, una \u00abteolog\u00ed\u00ada cristiana del juda\u00ed\u00adsmo\u00bb (Ch. Thoma). Tambi\u00e9n el Magisterio de la Iglesia cat\u00f3lica ha ofrecido indicaciones muy v\u00e1lidas tanto para el di\u00e1logo interreligioso como para la catequesis. El supuesto fundamental ya adquirido es que la historia de Israel no concluye precisamente en el ario 70 d.C. Al contrario, Israel permanece como un hecho hist\u00f3rico y como un signo que hay que interpretar en el plan de Dios. La singularidad de las relaciones vigentes entre el cristianismo y el juda\u00ed\u00adsmo compromete a la Iglesia a reconocer el gran patrimonio com\u00fan a ambos y en particular a subrayar las relaciones entre el Antiguo y el Nuevo Testamento, en el contexto de la unicidad de la revelaci\u00f3n b\u00ed\u00adblica, as\u00ed\u00ad como las ra\u00ed\u00adces de la Iglesia en Israel.<\/p>\n<p>Todo esto no significar\u00e1 nunca para un cristiano, y con \u00e9l para la Iglesia, disminuir su propia identidad y la de su interlocutor en el di\u00e1logo religioso. De aqu\u00ed\u00ad la importancia de que la ense\u00f1anza cat\u00f3lica sobre el juda\u00ed\u00adsmo sea siempre precisa, exacta y J rigurosa: y al mismo tiempo, que permanezca siempre conforme con la verdad del Evangelio y del Esp\u00ed\u00adritu de Cristo.<\/p>\n<p>Entre los pioneros de una reconsideraci\u00f3n teol\u00f3gica de Israel hay que citar a J Maritain. Ya en 1937 hablaba de un impossible antis\u00e9mitismo y de una \u00abcuesti\u00f3n jud\u00ed\u00ada\u00bb que es, en primer lugar, un misterio de orden teol\u00f3gico, de la misma naturaleza que el misterio del mundo y el misterio de la Iglesia. Esto significa reconocer con san Pablo que la vocaci\u00f3n de Israel y su misi\u00f3n en el mundo prosiguen incluso despu\u00e9s de su negativa a adherirse, en su mayor parte, al Se\u00f1or Jes\u00fas. M\u00e1s a\u00fan, considerando la relaci\u00f3n de Israel con el mundo y de la Iglesia misma con el mundo, Maritain hablaba de una \u00abanalog\u00ed\u00ada invertida con la Iglesia\u00bb, como \u00fanico hilo conductor para comprender el misterio de Israel. El concilio Vaticano II recuerda el gran patrimonio espiritual com\u00fan que justifica el di\u00e1logo entre cristianos y jud\u00ed\u00ados; despu\u00e9s de haber citado Rom 9 4-5 ariade: \u00ab(La Iglesia) recuerda tambi\u00e9n que los ap\u00f3stoles, fundamentos y columnas de la Iglesia, nacieron del pueblo jud\u00ed\u00ado, as\u00ed\u00ad como muchos de aquellos primeros disc\u00ed\u00adpulos que anunciaron al mundo el Evangelio de Cristo\u00bb En el mismo Decreto Nostra aetate, el concilio afirma que todo lo que se cometi\u00f3 durante la pasi\u00f3n de Jes\u00fas \u00abno puede ser imputado indistintamente ni a todos los jud\u00ed\u00ados que entonces viv\u00ed\u00adan, ni a los jud\u00ed\u00ados de hoy\u00bb y que, \u00absi bien la Iglesia es el pueblo d\u00e9 Dios, no se ha de se\u00f1alar a los jud\u00ed\u00ados como r\u00e9probos de Dios y malditos\u00bb. Por eso la Iglesia deplora y condena el antisemitismo.<\/p>\n<p>M Semeraro<\/p>\n<p>Bibl.: G. Richter Israel, en CFT 11, 398414; F, Mussner, Tratado sobre los jud\u00ed\u00ados, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 1983; M, Frank, La esencia de Israel. DDB. Bilbao 1990; H. KUng. El judaismo. Pasado, presente, futuro, Trotta, Madrid 1993.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p>(Contendiente [Perseverante] con Dios; o, Dios Contiende).<\/p>\n<p>1. Nombre que Dios le dio a Jacob cuando este ten\u00ed\u00ada unos noventa y siete a\u00f1os. La noche en que cruz\u00f3 el valle torrencial de Jaboq para ir a encontrarse con su hermano Esa\u00fa luch\u00f3 con alguien que result\u00f3 ser un \u00e1ngel. Debido a la perseverancia de Jacob en la lucha, se le cambi\u00f3 el nombre a Israel, como muestra de la bendici\u00f3n de Dios. En conmemoraci\u00f3n de esos acontecimientos, Jacob llam\u00f3 al lugar Peniel o Penuel. (G\u00e9 32:22-31; v\u00e9ase JACOB n\u00fam. 1.) Posteriormente, Dios le confirm\u00f3 este cambio de nombre en Betel, y desde entonces hasta el final de su vida se le llam\u00f3 con frecuencia Israel. (G\u00e9 35:10, 15; 50:2; 1Cr 1:34.) Sin embargo, el nombre de Israel, que aparece m\u00e1s de 2.500 veces en las Escrituras, hace referencia muy a menudo a la naci\u00f3n compuesta por los descendientes de Jacob. (Ex 5:1, 2.)<\/p>\n<p>2. El conjunto de los descendientes de Jacob a trav\u00e9s de la historia. (Ex 9:4; Jos 3:7; Esd 2:2b; Mt 8:10.) Como prole y descendientes de los doce hijos de Jacob, con mucha frecuencia se les llamaba \u2020\u0153hijos de Israel\u2020\u009d y, m\u00e1s espor\u00e1dicamente, \u2020\u0153casa de Israel\u2020\u009d, \u2020\u0153pueblo de Israel\u2020\u009d, \u2020\u0153varones de Israel\u2020\u009d, \u2020\u0153estado de Israel\u2020\u009d o \u2020\u0153israelitas\u2020\u009d. (G\u00e9 32:32; Mt 10:6; Hch 4:10; 5:35; Ef 2:12; Ro 9:4; v\u00e9ase ISRAELITA.)<br \/>\nEn el a\u00f1o 1728 a. E.C., la casa de Jacob viaj\u00f3 a Egipto debido al hambre, y all\u00ed\u00ad vivieron sus descendientes como residentes forasteros durante doscientos quince a\u00f1os. Todos los israelitas \u2020\u0153de la casa de Jacob que entraron en Egipto\u2020\u009d, sin contar a las esposas de los hijos de Jacob, fueron 70. Pero durante su residencia en aquel pa\u00ed\u00ads, se convirtieron en una sociedad de esclavos muy grande, y tal vez llegaron a los dos o tres millones, o incluso m\u00e1s. (G\u00e9 46:26, 27; Ex 1:7; v\u00e9ase EXODO.)<br \/>\nEn su lecho de muerte, Jacob bendijo a sus doce hijos por este orden: Rub\u00e9n, Sime\u00f3n, Lev\u00ed\u00ad, Jud\u00e1, Zabul\u00f3n, Isacar, Dan, Gad, Aser, Neftal\u00ed\u00ad, Jos\u00e9 y Benjam\u00ed\u00adn; y por medio de ellos continu\u00f3 el sistema patriarcal tribal. (G\u00e9 49:2-28.) Sin embargo, durante el per\u00ed\u00adodo de esclavitud de Israel, los egipcios establecieron su propio sistema de superintendencia, independiente del sistema patriarcal, designando a algunos israelitas como oficiales. Estos llevaban la cuenta de los ladrillos que se produc\u00ed\u00adan y ayudaban a los jefes egipcios, que obligaban a trabajar a los israelitas. (Ex 5:6-19.) No obstante, cuando Mois\u00e9s dio a conocer las instrucciones de Jehov\u00e1 a la congregaci\u00f3n, lo hizo por medio de los \u2020\u0153ancianos de Israel\u2020\u009d, que eran los cabezas hereditarios de las casas paternas. Estos fueron los que le acompa\u00f1aron cuando se present\u00f3 delante de Fara\u00f3n. (Ex 3:16, 18; 4:29, 30; 12:21.)<br \/>\nAl debido tiempo, al final del per\u00ed\u00adodo predeterminado de cuatrocientos a\u00f1os de aflicci\u00f3n, en el a\u00f1o 1513 a. E.C., Jehov\u00e1 aplast\u00f3 a Egipto, la potencia mundial que dominaba en aquel tiempo, y con una gran demostraci\u00f3n de Su soberan\u00ed\u00ada todopoderosa, sac\u00f3 a su pueblo Israel de la esclavitud. Con ellos sali\u00f3 una \u2020\u0153vasta compa\u00f1\u00ed\u00ada mixta\u2020\u009d de no israelitas que estaban contentos de compartir su suerte con el pueblo escogido de Dios. (G\u00e9 15:13; Hch 7:6; Ex 12:38.)<\/p>\n<p>Nacimiento de la naci\u00f3n. El pacto abrah\u00e1mico confer\u00ed\u00ada a la congregaci\u00f3n de Israel identidad individual, de modo que un pariente cercano pod\u00ed\u00ada reclamarla o recomprarla de su esclavitud. Jehov\u00e1 era ese pariente cercano en virtud de su pacto legal; de hecho, era su Padre, y como Recomprador legal emple\u00f3 su poder punitivo para matar al primog\u00e9nito de Fara\u00f3n por negarse este a soltar a su hijo \u2020\u0153primog\u00e9nito\u2020\u009d, Israel. (Ex 4:22, 23; 6:2-7.) Por lo tanto, una vez liberado legalmente de Egipto, Israel lleg\u00f3 a ser propiedad exclusiva de Jehov\u00e1. \u2020\u0153Solo a ustedes he conocido de todas las familias del suelo\u2020\u009d, dijo Dios. (Am 3:2; Ex 19:5, 6; Dt 7:6.) Sin embargo, Dios juzg\u00f3 conveniente no tratar con ellos estrictamente como una sociedad patriarcal, sino como la naci\u00f3n de Israel, creado por El y al que dio un gobierno teocr\u00e1tico fundado en el pacto de la Ley como su constituci\u00f3n.<br \/>\nTres meses despu\u00e9s de haber salido de Egipto, se convirtieron en una naci\u00f3n independiente bajo el pacto de la Ley inaugurado en el monte Sina\u00ed\u00ad. (Heb 9:19, 20.) Las Diez Palabras o Diez Mandamientos escritos \u2020\u0153por el dedo de Dios\u2020\u009d formaban la armaz\u00f3n de ese c\u00f3digo nacional, al que se a\u00f1adieron aproximadamente otras 600 leyes, estatutos, regulaciones y decisiones judiciales. Fue el conjunto de leyes m\u00e1s amplio de cualquier naci\u00f3n antigua, leyes que explicaban con gran detalle la relaci\u00f3n del hombre con su Dios y con su semejante. (Ex 31:18; 34:27, 28.)<br \/>\nPor tratarse de una teocracia pura, toda la autoridad judicial, legislativa y ejecutiva descansaba en Jehov\u00e1. (Isa 33:22; Snt 4:12.) A su vez, el Gran Te\u00f3crata delegaba parte del poder administrativo en los representantes que El escog\u00ed\u00ada. El c\u00f3digo de la Ley mismo hasta contemplaba que finalmente habr\u00ed\u00ada una dinast\u00ed\u00ada de reyes que representar\u00ed\u00adan a Jehov\u00e1 en asuntos civiles. Estos reyes, sin embargo, no eran monarcas absolutos, ya que el sacerdocio era una instituci\u00f3n separada e independiente de la realeza, y, en realidad, los reyes se sentaban en \u2020\u0153el trono de Jehov\u00e1\u2020\u009d como sus representantes, de modo que estaban sujetos a sus directrices y disciplina. (Dt 17:14-20; 1Cr 29:23; 2Cr 26:16-21.)<br \/>\nEl c\u00f3digo constitucional situaba la adoraci\u00f3n a Jehov\u00e1 sobre cualquier otro asunto y dominaba todo aspecto de la vida y actividad de la naci\u00f3n. La idolatr\u00ed\u00ada constitu\u00ed\u00ada una traici\u00f3n que se pagaba con la muerte. (Dt 4:15-19; 6:13-15; 13:1-5.) El centro visible de adoraci\u00f3n, donde se hac\u00ed\u00adan los sacrificios prescritos, fue en principio el tabern\u00e1culo y m\u00e1s tarde el templo. El sacerdocio instituido por Dios pose\u00ed\u00ada el Urim y el Tumim, mediante los que se recib\u00ed\u00ada la respuesta de Jehov\u00e1 a cuestiones dif\u00ed\u00adciles y de importancia vital. (Ex 28:30.) A fin de mantener la unidad y la salud espiritual de la naci\u00f3n, se celebraban asambleas regulares para hombres \u2014cuya asistencia era obligatoria\u2014, mujeres y ni\u00f1os. (Le 23:2; Dt 31:10-13.)<br \/>\nTambi\u00e9n se organiz\u00f3 un sistema de jueces sobre \u2020\u0153decenas\u2020\u009d, \u2020\u0153cincuentenas\u2020\u009d, \u2020\u0153centenas\u2020\u009d y \u2020\u0153millares\u2020\u009d, lo que permit\u00ed\u00ada resolver con prontitud los asuntos judiciales del pueblo. En caso de apelaci\u00f3n, se recurr\u00ed\u00ada a Mois\u00e9s, quien, si lo juzgaba necesario, presentaba el caso ante Jehov\u00e1 para tomar una decisi\u00f3n definitiva. (Ex 18:19-26; Dt 16:18.) La organizaci\u00f3n militar, reclutamiento y distribuci\u00f3n del mando, guardaba una disposici\u00f3n num\u00e9rica parecida. (N\u00fa 1:3, 4, 16; 31:3-6, 14, 48.)<br \/>\nLos cabezas hereditarios de las tribus, ancianos experimentados, sabios y prudentes, ocuparon los diversos puestos civiles, judiciales y militares. (Dt 1:13-15.) Estos ancianos representaban a la congregaci\u00f3n de Israel delante de Jehov\u00e1, y por medio de ellos Jehov\u00e1 y Mois\u00e9s hablaron al pueblo en general. (Ex 3:15, 16.) Eran hombres que escuchaban con paciencia causas judiciales, pon\u00ed\u00adan en vigor los diversos aspectos del pacto de la Ley (Dt 21:18-21; 22:15-21; 25:7-10), acataban las decisiones divinas que ya se hab\u00ed\u00adan pronunciado (Dt 19:11, 12; 21:1-9), proporcionaban jefatura militar (N\u00fa 1:16), confirmaban tratados ya negociados (Jos 9:15) y, como comit\u00e9 bajo la jefatura del sumo sacerdote, desempe\u00f1aban otras responsabilidades (Jos 22:13-16).<br \/>\nEste nuevo estado teocr\u00e1tico de Israel, con su autoridad centralizada, todav\u00ed\u00ada conservaba el sistema patriarcal de doce divisiones tribales. Sin embargo, a fin de librar a la tribu de Lev\u00ed\u00ad de prestar servicio militar (de manera que pudiese dedicar su tiempo exclusivamente a asuntos religiosos) y aun as\u00ed\u00ad contar con doce tribus que se dividiesen en doce partes la Tierra Prometida, se reajustaron las listas geneal\u00f3gicas oficiales. (N\u00fa 1:49, 50; 18:20-24.) Tambi\u00e9n hab\u00ed\u00ada que resolver la cuesti\u00f3n de los derechos de primog\u00e9nito. Rub\u00e9n, el primog\u00e9nito de Jacob, ten\u00ed\u00ada derecho a una porci\u00f3n doble de la herencia (comp\u00e1rese con Dt 21:17), pero hab\u00ed\u00ada perdido este derecho al tener relaciones inmorales incestuosas con la concubina de su padre. (G\u00e9 35:22; 49:3, 4.) Hab\u00ed\u00ada que llenar la vacante de Lev\u00ed\u00ad entre los doce, as\u00ed\u00ad como la vacante del que ten\u00ed\u00ada los derechos de primog\u00e9nito.<br \/>\nDe una forma relativamente sencilla Jehov\u00e1 resolvi\u00f3 ambos asuntos con una sola acci\u00f3n. Los dos hijos de Jos\u00e9, Efra\u00ed\u00adn y Manas\u00e9s, recibieron reconocimiento completo como cabezas tribales. (G\u00e9 48:1-6; 1Cr 5:1, 2.) As\u00ed\u00ad volv\u00ed\u00ada a haber doce tribus, aparte de la de Lev\u00ed\u00ad, y se le daba representativamente una porci\u00f3n doble de la tierra a Jos\u00e9, el padre de Efra\u00ed\u00adn y Manas\u00e9s. De ese modo se le quitaron los derechos de primog\u00e9nito a Rub\u00e9n, el primer hijo de Lea, y se le dieron a Jos\u00e9, el primog\u00e9nito de Raquel. (G\u00e9 29:31, 32; 30:22-24.) Con estos ajustes, los nombres de las doce tribus (no levitas) de Israel fueron: Rub\u00e9n, Sime\u00f3n, Jud\u00e1, Isacar, Zabul\u00f3n, Efra\u00ed\u00adn, Manas\u00e9s, Benjam\u00ed\u00adn, Dan, Aser, Gad y Neftal\u00ed\u00ad. (N\u00fa 1:4-15.)<\/p>\n<p>Del Sina\u00ed\u00ad a la Tierra Prometida. Solo dos de los doce esp\u00ed\u00adas enviados a la Tierra Prometida regresaron con suficiente fe como para animar a sus hermanos a invadir y conquistar la tierra. Por lo tanto, Jehov\u00e1 determin\u00f3 que debido a falta de fe general, todos aquellos que hab\u00ed\u00adan salido de Egipto y tuvieran m\u00e1s de veinte a\u00f1os de edad, con pocas excepciones, morir\u00ed\u00adan en el desierto. (N\u00fa 13:25-33; 14:26-34.) Y efectivamente, el vasto campamento de Israel vag\u00f3 durante cuarenta a\u00f1os por la pen\u00ed\u00adnsula del Sina\u00ed\u00ad. Incluso Mois\u00e9s y Aar\u00f3n murieron sin haber pisado la Tierra Prometida. Poco despu\u00e9s de haber salido de Egipto un censo dio 603.550 hombres robustos, pero aproximadamente treinta y nueve a\u00f1os despu\u00e9s la nueva generaci\u00f3n totaliz\u00f3 1.820 hombres menos, es decir, 601.730. (N\u00fa 1:45, 46; 26:51.)<br \/>\nDurante esta vida n\u00f3mada en el desierto, Jehov\u00e1 fue un muro de protecci\u00f3n alrededor de los israelitas, un escudo contra sus enemigos. \u00danicamente permit\u00ed\u00ada que les sobreviniera el mal cuando se rebelaban contra El. (N\u00fa 21:5, 6.) Tambi\u00e9n cubri\u00f3 todas sus necesidades. Les dio man\u00e1 y agua, un c\u00f3digo sanitario para proteger su salud e incluso impidi\u00f3 que su calzado se desgastase. (Ex 15:23-25; 16:31, 35; Dt 29:5.) Pero a pesar de tal cuidado amoroso y milagroso por parte de Jehov\u00e1, Israel se quej\u00f3 y murmur\u00f3 en repetidas ocasiones, y de vez en cuando surgieron rebeldes que desafiaron los nombramientos teocr\u00e1ticos, de manera que Jehov\u00e1 tuvo que disciplinarlos con severidad a fin de que el resto aprendiese a temer y obedecer a su Gran Libertador. (N\u00fa 14:2-12; 16:1-3; Dt 9:24; 1Co 10:10.)<br \/>\nHacia el final de los cuarenta a\u00f1os que Israel vag\u00f3 por el desierto, Jehov\u00e1 dio en sus manos a los reyes de los amorreos: Seh\u00f3n y Og. Con esta victoria, Israel hered\u00f3 una gran cantidad de territorio al E. del Jord\u00e1n, en el que se establecieron las tribus de Rub\u00e9n, Gad y la media tribu de Manas\u00e9s. (Dt 3:1-13; Jos 2:10.)<\/p>\n<p>Israel bajo los jueces. Despu\u00e9s de la muerte de Mois\u00e9s, Josu\u00e9 condujo a los israelitas a trav\u00e9s del Jord\u00e1n en el a\u00f1o 1473 a. E.C. a una tierra \u2020\u02dcque manaba leche y miel\u2020\u2122. (N\u00fa 13:27; Dt 27:3.) En una campa\u00f1a arrolladora que dur\u00f3 seis a\u00f1os, conquistaron el territorio situado al O. del Jord\u00e1n, dominado hasta entonces por 31 reyes, y tambi\u00e9n ciudades fortificadas, como Jeric\u00f3 y Hai. (Jos 1\u201312.) Las llanuras costeras y ciertos enclaves, como la fortaleza jebusea que posteriormente lleg\u00f3 a ser la Ciudad de David, fueron excepciones. (Jos 13:1-6; 2Sa 5:6-9.) Esos elementos desafiadores de Dios a los que se permiti\u00f3 permanecer en la tierra fueron para Israel como espinas y cardos en su costado, y los matrimonios entre ellos y los israelitas no hicieron m\u00e1s que aumentar el dolor. Durante un per\u00ed\u00adodo de m\u00e1s de trescientos ochenta a\u00f1os, desde la muerte de Josu\u00e9 hasta que David los subyug\u00f3 por completo, esos adoradores de dioses falsos actuaron \u2020\u0153como agentes para probar a Israel, para saber si obedecer\u00ed\u00adan los mandamientos de Jehov\u00e1\u2020\u009d. (Jue 3:4-6.)<br \/>\nComo Jehov\u00e1 hab\u00ed\u00ada mandado a Mois\u00e9s, el territorio reci\u00e9n conquistado se dividi\u00f3 entre las tribus de Israel por sorteo. Se seleccionaron seis \u2020\u0153ciudades de refugio\u2020\u009d para la seguridad de los homicidas involuntarios. Esas y otras 42 ciudades, junto con su terreno agr\u00ed\u00adcola circundante, se asignaron a la tribu de Lev\u00ed\u00ad. (Jos 13\u201321.)<br \/>\nTodas las ciudades nombraron jueces y oficiales en sus puertas para encargarse de los asuntos judiciales, tal como preve\u00ed\u00ada el pacto de la Ley (Dt 16:18), as\u00ed\u00ad como ancianos que administraban los intereses generales de la ciudad en representaci\u00f3n del pueblo. (Jue 11:5.) Aunque las tribus mantuvieron su identidad y sus herencias, desapareci\u00f3 una buena parte del control centralizado que se hab\u00ed\u00ada ejercido durante la estancia en el desierto. La canci\u00f3n de D\u00e9bora y Barac, las incidencias de las batallas de Gede\u00f3n y las actividades de Jeft\u00e9 revelan los problemas que surgieron por no actuar en unidad despu\u00e9s que Mois\u00e9s y su sucesor Josu\u00e9 desaparecieron de la escena y el pueblo dej\u00f3 de buscar la gu\u00ed\u00ada de su cabeza invisible, Jehov\u00e1 Dios. (Jue 5:1-31; 8:1-3; 11:1\u201312:7.)<br \/>\nTras la muerte de Josu\u00e9 y de los ancianos de su generaci\u00f3n, el pueblo empez\u00f3 a vacilar en su fidelidad y obediencia a Jehov\u00e1, como un gran p\u00e9ndulo que se desplaza de un lado para otro entre la adoraci\u00f3n verdadera y la falsa. (Jue 2:7, 11-13, 18, 19.) Cuando abandonaban a Jehov\u00e1 y se volv\u00ed\u00adan a servir a los baales, El quitaba su protecci\u00f3n y permit\u00ed\u00ada a las naciones circundantes que se lanzasen al saqueo de la tierra. Tal opresi\u00f3n les hac\u00ed\u00ada ver la necesidad de actuar unidamente, por lo que el descarriado Israel clamaba a Jehov\u00e1 y El, a su vez, levantaba jueces o salvadores para librar al pueblo. (Jue 2:10-16; 3:15.) Hubo una sucesi\u00f3n de esta clase de jueces valientes despu\u00e9s de Josu\u00e9, como Otniel, Eh\u00fad, Samgar, Barac, Gede\u00f3n, Tol\u00e1, Ja\u00ed\u00adr, Jeft\u00e9, Ibz\u00e1n, El\u00f3n, Abd\u00f3n y Sans\u00f3n. (Jue 3\u201316.)<br \/>\nCada liberaci\u00f3n tuvo un efecto unificador en la naci\u00f3n. Tambi\u00e9n hubo otros incidentes unificadores. En una ocasi\u00f3n, cuando la concubina de un levita fue salvajemente violada, once tribus se unieron contra la tribu de Benjam\u00ed\u00adn movidos por un sentimiento de culpa y responsabilidad nacional. (Jue 19, 20.) En otra ocasi\u00f3n, todas las tribus se congregaron en torno al arca del pacto en el tabern\u00e1culo que erigieron en Sil\u00f3. (Jos 18:1.) Por lo tanto, supuso una p\u00e9rdida nacional que los filisteos capturaran el Arca por culpa del comportamiento impropio y disoluto del sacerdocio de aquella \u00e9poca, en especial el de los hijos del sumo sacerdote El\u00ed\u00ad. (1Sa 2:22-36; 4:1-22.) Despu\u00e9s de la muerte de El\u00ed\u00ad, el profeta y juez Samuel hizo el circuito de varias ciudades para encargarse de las preguntas y disputas del pueblo, lo que tuvo un efecto unificador en Israel. (1Sa 7:15, 16.)<\/p>\n<p>El reino unido. Samuel se disgust\u00f3 mucho cuando en el a\u00f1o 1117 a. E.C. Israel suplic\u00f3: \u2020\u0153N\u00f3mbranos un rey que nos juzgue, s\u00ed\u00ad, como todas las naciones\u2020\u009d. Sin embargo, Jehov\u00e1 le dijo a Samuel: \u2020\u0153Escucha la voz del pueblo [&#8230;] porque no es a ti a quien han rechazado, sino que es a m\u00ed\u00ad a quien han rechazado de ser rey sobre ellos\u2020\u009d. (1Sa 8:4-9; 12:17, 18.) De modo que el benjamita Sa\u00fal lleg\u00f3 a ser el primer rey de Israel, y aunque inici\u00f3 bien su gobernaci\u00f3n, no mucho despu\u00e9s su presuntuosidad le condujo a la desobediencia; la desobediencia, a su vez, a rebeli\u00f3n, y la rebeli\u00f3n, a que finalmente consultase a una m\u00e9dium espiritista. Al cabo de cuarenta a\u00f1os, su gobernaci\u00f3n demostr\u00f3 ser un completo fracaso. (1Sa 10:1; 11:14, 15; 13:1-14; 15:22-29; 31:4.)<br \/>\nSe ungi\u00f3 por rey a David, de la tribu de Jud\u00e1, un \u2020\u02dchombre agradable al coraz\u00f3n de Jehov\u00e1\u2020\u2122 (1Sa 13:14; Hch 13:22), y bajo su mandato las fronteras de la naci\u00f3n se extendieron hasta los l\u00ed\u00admites prometidos, desde \u2020\u0153el r\u00ed\u00ado de Egipto hasta el gran r\u00ed\u00ado, el r\u00ed\u00ado Eufrates\u2020\u009d. (G\u00e9 15:18; Dt 11:24; 2Sa 8:1-14; 1Re 4:21.)<br \/>\nDurante el reinado de cuarenta a\u00f1os de David, se crearon varios cargos especializados, adem\u00e1s del sistema tribal. Aparte de los ancianos, que eran hombres influyentes al servicio del gobierno central, el rey ten\u00ed\u00ada su propio c\u00ed\u00adrculo \u00ed\u00adntimo de consejeros. (1Cr 13:1; 27:32-34.) Luego hab\u00ed\u00ada un cuerpo administrativo del gobierno, m\u00e1s amplio y compuesto de pr\u00ed\u00adncipes tribales, jefes, oficiales de la corte y personal militar, que ten\u00ed\u00ada responsabilidades administrativas. (1Cr 28:1.) David nombr\u00f3 a 6.000 levitas como jueces y oficiales para encargarse eficazmente de ciertos asuntos. (1Cr 23:3, 4.) Se crearon otros departamentos con sus superintendentes nombrados para supervisar el cultivo de los campos y para administrar cosas tales como vi\u00f1as y lagares, olivares y suministros de aceite y el ganado y los reba\u00f1os. (1Cr 27:26-31.) Los intereses financieros del rey se atend\u00ed\u00adan de manera similar por medio de un departamento de tesorer\u00ed\u00ada central, distinto del que supervisaba los tesoros almacenados en otros lugares, como, por ejemplo, en ciudades adyacentes y pueblos. (1Cr 27:25.)<br \/>\nSalom\u00f3n sucedi\u00f3 en el trono a su padre David en el a\u00f1o 1037 a. E.C. Rein\u00f3 \u2020\u0153sobre todos los reinos desde el R\u00ed\u00ado [Eufrates] hasta la tierra de los filisteos y hasta el l\u00ed\u00admite de Egipto\u2020\u009d durante cuarenta a\u00f1os. Su reinado se destac\u00f3 especialmente por la paz y la prosperidad, puesto que las naciones circundantes siguieron \u2020\u0153llev\u00e1ndole regalos y sirviendo a Salom\u00f3n todos los d\u00ed\u00adas de su vida\u2020\u009d. (1Re 4:21.) La sabidur\u00ed\u00ada de Salom\u00f3n fue proverbial, siendo el rey m\u00e1s sabio de tiempos antiguos, y durante su reinado Israel alcanz\u00f3 el apogeo de su poder y gloria. Uno de los mayores logros de Salom\u00f3n fue la construcci\u00f3n del magn\u00ed\u00adfico templo, realizado de acuerdo con los planos que hab\u00ed\u00ada recibido su padre por inspiraci\u00f3n divina. (1Re 3\u20139; 1Cr 28:11-19.)<br \/>\nPero a pesar de toda esta gloria, riquezas y sabidur\u00ed\u00ada, Salom\u00f3n termin\u00f3 fracasando, pues permiti\u00f3 que sus muchas esposas extranjeras lo desviasen de la adoraci\u00f3n pura de Jehov\u00e1 a las pr\u00e1cticas profanas de las religiones falsas. Al final, Salom\u00f3n muri\u00f3 con la desaprobaci\u00f3n de Jehov\u00e1, y le sucedi\u00f3 su hijo Rehoboam. (1Re 11:1-13, 33, 41-43.)<br \/>\nRehoboam, con falta de sabidur\u00ed\u00ada y previsi\u00f3n, increment\u00f3 las ya pesadas cargas gubernamentales sobre el pueblo. Esto a su vez hizo que las diez tribus norte\u00f1as se separasen bajo Jerobo\u00e1n, como el profeta de Jehov\u00e1 hab\u00ed\u00ada predicho. (1Re 11:29-32; 12:12-20.) As\u00ed\u00ad fue como el reino de Israel se dividi\u00f3 en el a\u00f1o 997 a. E.C.<br \/>\nV\u00e9anse m\u00e1s detalles sobre el reino dividido en ISRAEL n\u00fam. 3.)<\/p>\n<p>Israel despu\u00e9s del exilio en Babilonia. Durante los trescientos noventa a\u00f1os que siguieron a la muerte de Salom\u00f3n y la divisi\u00f3n del reino, y hasta la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n en el a\u00f1o 607 a. E.C., la expresi\u00f3n \u2020\u0153Israel\u2020\u009d por lo general solo aplicaba a las diez tribus bajo la gobernaci\u00f3n del reino norte\u00f1o. (2Re 17:21-23.) Pero con el regreso del exilio de un resto de las doce tribus, y hasta la segunda destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n, en el a\u00f1o 70 E.C., el t\u00e9rmino \u2020\u0153Israel\u2020\u009d volvi\u00f3 a abarcar de nuevo a la totalidad de los descendientes de Jacob que viv\u00ed\u00adan en ese tiempo. De nuevo se llam\u00f3 a las doce tribus \u2020\u0153todo Israel\u2020\u009d. (Esd 2:70; 6:17; 10:5; Ne 12:47; Hch 2:22, 36.)<br \/>\nEn 537 a. E.C. regresaron a Jerusal\u00e9n con Zorobabel y el sumo sacerdote Josu\u00e9 (Jes\u00faa) 42.360 varones (a los que sin duda hay que a\u00f1adir sus esposas e hijos, adem\u00e1s de esclavos y cantores profesionales), que dieron comienzo a la reedificaci\u00f3n de la casa de adoraci\u00f3n de Jehov\u00e1. (Esd 3:1, 2; 5:1, 2.) Posteriormente, en el a\u00f1o 468 a. E.C., otros israelitas regresaron con Esdras (Esd 7:1\u20138:36), y m\u00e1s tarde, en el a\u00f1o 455 a. E.C., probablemente hubo otros que acompa\u00f1aron a Nehem\u00ed\u00adas a Jerusal\u00e9n con la comisi\u00f3n especial de reedificar los muros y las puertas de la ciudad. (Ne 2:5-9.) Sin embargo, muchos israelitas se hallaban esparcidos a trav\u00e9s del imperio, como puede verse en el libro de Ester. (Est 3:8; 8:8-14; 9:30.)<br \/>\nAunque Israel no recuper\u00f3 su antigua soberan\u00ed\u00ada como naci\u00f3n independiente, lleg\u00f3 a ser un estado hebreo con considerable libertad bajo la dominaci\u00f3n persa. Se nombraron gobernantes diputados y gobernadores (como Zorobabel y Nehem\u00ed\u00adas) de entre los mismos israelitas. (Ne 2:16-18; 5:14, 15; Ag 1:1.) Los hombres de mayor edad de Israel y los pr\u00ed\u00adncipes tribales continuaron actuando como consejeros y representantes del pueblo. (Esd 10:8, 14.) Se restableci\u00f3 la organizaci\u00f3n sacerdotal, basada en los registros geneal\u00f3gicos antiguos, que hab\u00ed\u00adan sido cuidadosamente preservados, y, al funcionar de nuevo tal organizaci\u00f3n lev\u00ed\u00adtica, se observaron los sacrificios y otros requisitos del pacto de la Ley. (Esd 2:59-63; 8:1-14; Ne 8:1-18.)<br \/>\nCon la ca\u00ed\u00adda del Imperio persa y la aparici\u00f3n de la potencia mundial griega, Israel se vio perjudicado por el conflicto entre los tolomeos de Egipto y los sel\u00e9ucidas de Siria. Estos \u00faltimos intentaron erradicar la adoraci\u00f3n y las costumbres jud\u00ed\u00adas durante la gobernaci\u00f3n de Ant\u00ed\u00adoco IV Ep\u00ed\u00adfanes. Sus esfuerzos alcanzaron su punto m\u00e1ximo en el a\u00f1o 168 a. E.C., cuando erigieron un altar pagano sobre el altar del templo de Jerusal\u00e9n y lo dedicaron al dios griego Zeus. Sin embargo, esta vejaci\u00f3n tuvo un efecto contrario, puesto que fue la chispa que desencaden\u00f3 el levantamiento de los macabeos. Tres a\u00f1os despu\u00e9s, en el mismo d\u00ed\u00ada, el victorioso l\u00ed\u00adder jud\u00ed\u00ado Judas Macabeo volvi\u00f3 a dedicar el templo purificado a Jehov\u00e1 con una fiesta que desde entonces han conmemorado los jud\u00ed\u00ados con el nombre de Hanuk\u00e1.<br \/>\nEl siglo siguiente fue un per\u00ed\u00adodo de gran desorden interno, durante el cual Israel se alej\u00f3 cada vez m\u00e1s de las provisiones administrativas tribales del pacto de la Ley. La suerte de la autonom\u00ed\u00ada de los macabeos o asmoneos fue muy variable durante este per\u00ed\u00adodo, y surgieron dos grupos: los saduceos proasmoneos y los fariseos antiasmoneos. Finalmente se acudi\u00f3 a Roma, que para entonces era la potencia mundial, con el fin de que mediase en el conflicto. En respuesta se envi\u00f3 al general Cneo Pompeyo, y despu\u00e9s de un sitio de tres meses, tom\u00f3 Jerusal\u00e9n en 63 a. E.C. y anexion\u00f3 Judea al imperio. Roma nombr\u00f3 rey de los jud\u00ed\u00ados a Herodes el Grande aproximadamente en 39 a. E.C., y unos tres a\u00f1os m\u00e1s tarde este rey consigui\u00f3 aplastar la gobernaci\u00f3n asmonea. Poco antes de la muerte de Herodes, en el a\u00f1o 2 a. E.C., Jes\u00fas naci\u00f3 como \u2020\u0153una gloria de tu pueblo Israel\u2020\u009d. (Lu 2:32.)<br \/>\nLa autoridad imperial de Roma sobre Israel durante el siglo I E.C. estaba distribuida entre los gobernantes de distrito y los gobernadores o procuradores. La Biblia menciona como gobernantes de distrito a Filipo, Lisanias y Herodes Antipas (Lu 3:1), y habla de los gobernadores Poncio Pilato, F\u00e9lix y Festo (Hch 23:26; 24:27) y de los reyes Agripa I y II. (Hch 12:1; 25:13.) No obstante, en el r\u00e9gimen interno de Israel a\u00fan subsist\u00ed\u00adan vestigios de la instituci\u00f3n geneal\u00f3gica tribal, como se ve en el hecho de que C\u00e9sar Augusto ordenara que los israelitas se registrasen en las ciudades respectivas de sus casas paternas. (Lu 2:1-5.) Los \u2020\u0153ancianos\u2020\u009d y los funcionarios sacerdotales levitas todav\u00ed\u00ada ten\u00ed\u00adan mucha influencia en el pueblo (Mt 21:23; 26:47, 57; Hch 4:5, 23), aunque hab\u00ed\u00adan sustituido los requisitos escritos del pacto de la Ley por las tradiciones de los hombres a un grado considerable. (Mt 15:1-11.)<br \/>\nEn este ambiente naci\u00f3 el cristianismo. Primero apareci\u00f3 Juan el Bautista, el precursor de Jes\u00fas, e hizo que muchos de los israelitas se volviesen a Jehov\u00e1. (Lu 1:16; Jn 1:31.) Luego lleg\u00f3 Jes\u00fas, quien en compa\u00f1\u00ed\u00ada de sus ap\u00f3stoles prosigui\u00f3 con esa labor de rescate entre \u2020\u0153las ovejas perdidas de la casa de Israel\u2020\u009d, para que abriesen los ojos a la falsedad de las tradiciones humanas y viesen los inefables beneficios de la adoraci\u00f3n pura de Dios. (Mt 15:24; 10:6.) Sin embargo, solo un resto acept\u00f3 a Jes\u00fas como el Mes\u00ed\u00adas y se salv\u00f3. (Ro 9:27; 11:7.) Estos fueron los que gozosamente le aclamaron como el \u2020\u0153Rey de Israel\u2020\u009d. (Jn 1:49; 12:12, 13.) La mayor\u00ed\u00ada rehus\u00f3 poner fe en Jes\u00fas (Mt 8:10; Ro 9:31, 32) y grit\u00f3 con sus l\u00ed\u00adderes religiosos: \u2020\u0153\u00c2\u00a1Qu\u00ed\u00adtalo! \u00c2\u00a1Qu\u00ed\u00adtalo! \u00c2\u00a1Al madero con \u00e9l!\u2020\u009d, \u2020\u0153no tenemos m\u00e1s rey que C\u00e9sar\u2020\u009d. (Jn 19:15; Mr 15:11-15.)<br \/>\nEl tiempo pronto demostr\u00f3 que esta pretendida firme fidelidad al C\u00e9sar era falsa. Los elementos fan\u00e1ticos de Israel fomentaron una revuelta tras otra, y en cada ocasi\u00f3n la provincia sufr\u00ed\u00ada duras represalias de parte de los romanos, represalias que, a su vez, aumentaban el odio de los jud\u00ed\u00ados a la gobernaci\u00f3n romana. La situaci\u00f3n finalmente lleg\u00f3 a ser tan explosiva que las fuerzas romanas de la zona no pudieron contenerla m\u00e1s y Cestio Galo, gobernador a la postre de Siria, tuvo que avanzar contra Jerusal\u00e9n con un contingente m\u00e1s poderoso para mantener el control romano.<br \/>\nDespu\u00e9s de incendiar Bezeta, situada al N. del templo, Galo acamp\u00f3 frente al palacio real, que ten\u00ed\u00ada su situaci\u00f3n al SO. del templo. En ese momento, dice Josefo, podr\u00ed\u00ada haber entrado f\u00e1cilmente por la fuerza en la ciudad; sin embargo, su demora fortaleci\u00f3 a los insurrectos. Las unidades de avance de los romanos formaron un testudo o tortuga, una cubierta de escudos que los proteg\u00ed\u00ada como si fuese un caparaz\u00f3n, y empezaron a socavar los muros. Cuando los romanos estaban a punto de lograr su fin, se retiraron. Eso sucedi\u00f3 en el oto\u00f1o del a\u00f1o 66 E.C. Josefo dice concerniente a esta retirada: \u2020\u0153Cestio retir\u00f3 repentinamente sus tropas, renunci\u00f3 a sus esperanzas de tomar la plaza, aunque no hubiese sufrido ning\u00fan fracaso, y sin razones valederas abandon\u00f3 la ciudad\u2020\u009d. (La Guerra de los Jud\u00ed\u00ados, libro II, cap. XIX, sec. 7.) Este ataque contra la ciudad, seguido de la s\u00fabita retirada, sirvi\u00f3 de se\u00f1al y coyuntura para que los cristianos \u2020\u02dchuyeran a las monta\u00f1as\u2020\u2122, como les hab\u00ed\u00ada dicho Jes\u00fas. (Lu 21:20-22.)<br \/>\nAl a\u00f1o siguiente (67 E.C.) Vespasiano intent\u00f3 sofocar el levantamiento jud\u00ed\u00ado, pero la inesperada muerte de Ner\u00f3n en el a\u00f1o 68 abri\u00f3 el camino para que Vespasiano se convirtiese en emperador. De modo que regres\u00f3 a Roma en el a\u00f1o 69 y dej\u00f3 que su hijo Tito continuase la campa\u00f1a; al a\u00f1o siguiente, 70 E.C., Jerusal\u00e9n fue tomada y destruida. Tres a\u00f1os m\u00e1s tarde cay\u00f3 ante los romanos la \u00faltima fortaleza jud\u00ed\u00ada, Masada. Josefo dice que durante toda la campa\u00f1a contra Jerusal\u00e9n murieron 1.100.000 jud\u00ed\u00ados, muchos de peste y hambre, y los 97.000 cautivos fueron esparcidos como esclavos a todas partes del imperio. (La Guerra de los Jud\u00ed\u00ados, libro VI, cap. IX, sec. 3.)<br \/>\nV\u00e9ase la identidad de \u2020\u0153las doce tribus de Israel\u2020\u009d mencionadas en Mateo 19:28 y Lucas 22:30 en TRIBU (\u2020\u0153Juzgar\u00e1n a las doce tribus de Israel\u2020\u009d).<\/p>\n<p>3. Las tribus que en dos ocasiones formaron un reino norte\u00f1o independiente.<br \/>\nLa primera divisi\u00f3n del gobierno nacional aconteci\u00f3 cuando muri\u00f3 Sa\u00fal, en 1078 a. E.C. La tribu de Jud\u00e1 reconoci\u00f3 a David como rey, pero el resto de las tribus hicieron rey a Is-b\u00f3set, el hijo de Sa\u00fal; dos a\u00f1os m\u00e1s tarde, Is-b\u00f3set fue asesinado. (2Sa 2:4, 8-10; 4:5-7.) Con el tiempo la brecha se cerr\u00f3 y David se convirti\u00f3 en rey de las doce tribus. (2Sa 5:1-3.)<br \/>\nAvanzado el reinado de David, cuando se hab\u00ed\u00ada sofocado la revuelta de su hijo Absal\u00f3n, todas las tribus volvieron a reconocer a David como rey. Sin embargo, al regresar el rey a su trono, surgi\u00f3 una disputa relacionada con el protocolo, y en este asunto las diez tribus norte\u00f1as llamadas Israel estuvieron en desacuerdo con los hombres de Jud\u00e1. (2Sa 19:41-43.)<br \/>\nLas doce tribus apoyaron unidamente la gobernaci\u00f3n de Salom\u00f3n, el hijo de David. Pero cuando muri\u00f3, alrededor de 998 a. E.C., ocurri\u00f3 la segunda divisi\u00f3n del reino. Solo las tribus de Benjam\u00ed\u00adn y Jud\u00e1 apoyaron al rey Rehoboam, quien se sent\u00f3 en el trono de su padre Salom\u00f3n en Jerusal\u00e9n. Israel, compuesto de las otras diez tribus que estaban al N. y al E., escogieron a Jerobo\u00e1n como su rey. (1Re 11:29-37; 12:1-24; MAPA, vol. 1, p\u00e1g. 947.)<br \/>\nAl principio la capital de Israel se fij\u00f3 en Siquem. Tiempo despu\u00e9s se llev\u00f3 a Tirz\u00e1, y durante el reinado de Omr\u00ed\u00ad se traslad\u00f3 a Samaria, donde permaneci\u00f3 durante los siguientes doscientos a\u00f1os. (1Re 12:25; 15:33; 16:23, 24.) Jerobo\u00e1n sab\u00ed\u00ada que una misma adoraci\u00f3n mantiene junto a un pueblo, as\u00ed\u00ad que para evitar que las tribus disidentes fuesen al templo de Jerusal\u00e9n para adorar, erigi\u00f3 dos becerros de oro, no en la capital, sino en los dos extremos del territorio de Israel: uno al S., en Betel, y el otro al N., en Dan. Tambi\u00e9n instal\u00f3 un sacerdocio no levita para dirigir a Israel a la adoraci\u00f3n de becerros de oro y de demonios en forma de cabra e instruirlos en ella. (1Re 12:28-33; 2Cr 11:13-15.)<br \/>\nA los ojos de Jehov\u00e1 el pecado que cometi\u00f3 Jerobo\u00e1n fue muy grande. (2Re 17:21, 22.) Si hubiera permanecido fiel a Jehov\u00e1 y no se hubiese vuelto a tal idolatr\u00ed\u00ada crasa, Dios habr\u00ed\u00ada permitido que su dinast\u00ed\u00ada continuase, pero como no fue as\u00ed\u00ad, su casa perdi\u00f3 el trono cuando su hijo Nadab fue asesinado menos de dos a\u00f1os despu\u00e9s de la muerte de Jerobo\u00e1n. (1Re 11:38; 15:25-28.)<br \/>\nSeg\u00fan se comportaba el gobernante de turno, as\u00ed\u00ad se comportaba la naci\u00f3n de Israel. Diecinueve reyes, sin contar a Tibn\u00ed\u00ad (1Re 16:21, 22), reinaron desde el a\u00f1o 997 hasta 740 a. E.C. \u00danicamente a nueve de ellos les sucedieron sus hijos, y solo uno tuvo una dinast\u00ed\u00ada que se extendi\u00f3 hasta la cuarta generaci\u00f3n. Siete de los reyes de Israel gobernaron dos a\u00f1os o menos; algunos, tan solo unos pocos d\u00ed\u00adas. Uno se suicid\u00f3, cuatro sufrieron una muerte prematura y seis fueron asesinados por hombres ambiciosos que luego ocuparon el trono de sus v\u00ed\u00adctimas. Aunque el mejor de todos, Jeh\u00fa, agrad\u00f3 a Jehov\u00e1 al quitar el vil baalismo fomentado por Acab y Jezabel, sin embargo, \u2020\u0153Jeh\u00fa mismo no puso cuidado en andar en la ley de Jehov\u00e1 el Dios de Israel con todo su coraz\u00f3n\u2020\u009d, pues permiti\u00f3 que el culto a los becerros instituido por Jerobo\u00e1n continuase por toda la tierra. (2Re 10:30, 31.)<br \/>\nJehov\u00e1 fue muy paciente con el pueblo de Israel. Durante los doscientos cincuenta y siete a\u00f1os de historia de esa naci\u00f3n, envi\u00f3 a sus siervos para advertir a los gobernantes y al pueblo de sus caminos inicuos, pero en vano. (2Re 17:7-18.) Entre esos siervos devotos de Dios estuvieron los profetas Jeh\u00fa (no el rey), El\u00ed\u00adas, Micaya, Eliseo, Jon\u00e1s, Oded, Oseas, Am\u00f3s y Miqueas. (1Re 13:1-3; 16:1, 12; 17:1; 22:8; 2Re 3:11, 12; 14:25; 2Cr 28:9; Os 1:1; Am 1:1; Miq 1:1.)<br \/>\nIsrael ten\u00ed\u00ada m\u00e1s dificultad que Jud\u00e1 en protegerse de las invasiones, puesto que aunque contaba con el doble de poblaci\u00f3n, tambi\u00e9n ten\u00ed\u00ada que defender casi el triple de extensi\u00f3n de tierra. Adem\u00e1s de luchar contra Jud\u00e1 de vez en cuando, con frecuencia estuvo en guerra a lo largo de sus fronteras septentrionales y orientales con Siria, y bajo la presi\u00f3n de Asiria. Salmanasar V inici\u00f3 el sitio final de Samaria en el a\u00f1o s\u00e9ptimo del reinado de Hosea, pero se necesitaron unos tres a\u00f1os antes de que los asirios tomaran la ciudad en el a\u00f1o 740 a. E.C. (2Re 17:1-6; 18:9, 10.)<br \/>\nLa pol\u00ed\u00adtica asiria que emprendi\u00f3 Tiglat-pil\u00e9ser III, el predecesor de Salmanasar, consist\u00ed\u00ada en llevarse a los cautivos del territorio conquistado y colocar en su lugar pueblos de otras partes del imperio. As\u00ed\u00ad se disuad\u00ed\u00ada de futuros levantamientos. En este caso, los otros grupos nacionales llevados al territorio de Israel con el tiempo se entremezclaron tanto racial como religiosamente y llegaron a constituir un pueblo conocido como los samaritanos. (2Re 17:24-33; Esd 4:1, 2, 9, 10; Lu 9:52; Jn 4:7-43.)<br \/>\nSin embargo, las diez tribus norte\u00f1as no desaparecieron por completo con la ca\u00ed\u00adda de Israel. Los asirios dejaron a algunas personas de esas tribus en el territorio de Israel. Otras sin duda huyeron de Israel por causa de la idolatr\u00ed\u00ada al territorio de Jud\u00e1 antes de 740 a. E.C., y sus descendientes debieron estar entre los cautivos llevados a Babilonia en 607 a. E.C. (2Cr 11:13-17; 35:1, 17-19.) Obviamente tambi\u00e9n hubo algunos descendientes de los que se hab\u00ed\u00adan llevado cautivos los asirios (2Re 17:6; 18:11) que se contaron entre el resto que regres\u00f3 y que compuso las doce tribus de Israel a partir del a\u00f1o 537 a. E.C. (1Cr 9:2, 3; Esd 6:17; Os 1:11; comp\u00e1rese con Eze 37:15-22.)<\/p>\n<p>4. La Tierra Prometida o territorio geogr\u00e1fico asignado a la naci\u00f3n de Israel (a las doce tribus), a diferencia del territorio de las otras naciones (1Sa 13:19; 2Re 5:2; 6:23), y sobre el que gobernaron los reyes israelitas. (1Cr 22:2; 2Cr 2:17.)<br \/>\nDespu\u00e9s de la divisi\u00f3n de la naci\u00f3n, la expresi\u00f3n \u2020\u0153tierra de Israel\u2020\u009d a veces se usaba para referirse al territorio del reino septentrional, distingui\u00e9ndolo del de Jud\u00e1. (2Cr 30:24, 25; 34:1, 3-7.) Despu\u00e9s de la ca\u00ed\u00adda del reino septentrional, Jud\u00e1 mantuvo vivo el nombre de Israel como \u00fanico reino existente de los descendientes de Israel (Jacob). Por lo tanto, el profeta Ezequiel utiliza la expresi\u00f3n \u2020\u0153suelo de Israel\u2020\u009d sobre todo con referencia a la tierra del reino de Jud\u00e1 y su capital Jerusal\u00e9n. (Eze 12:19, 22; 18:2; 21:2, 3.) Esta fue la zona geogr\u00e1fica que qued\u00f3 completamente desolada durante setenta a\u00f1os a partir de 607 a. E.C. (Eze 25:3), pero en la que un fiel resto ser\u00ed\u00ada reunido otra vez. (Eze 11:17; 20:42; 37:12.)<br \/>\nV\u00e9ase una descripci\u00f3n geogr\u00e1fica de Israel y sus caracter\u00ed\u00adsticas climatol\u00f3gicas, as\u00ed\u00ad como su tama\u00f1o, ubicaci\u00f3n, recursos naturales y otros rasgos relacionados, en el art\u00ed\u00adculo PALESTINA.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p>\/Jacob Israel II \/Pueblo de Pueblos 1-VI.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Cat\u00f3lico de Teolog\u00eda B\u00edblica<\/b><\/p>\n<p>Es casi exclusivamente en las grandes ep\u00ed\u00adstolas (1-2 Cor, Gal, Rom) donde Pablo habla de Israel. A pesar de que designa a un pueblo identificable hist\u00f3ricamente, el uso paulino de este t\u00e9rmino conserva siempre una tonalidad teol\u00f3gica esencial.<\/p>\n<p>   Seg\u00fan esta tonalidad, \u00abIsrael\u00bb en cuanto realidad observable no es m\u00e1s que el lugar en el cual o a partir del cual se constituye, por gracia, el cumplimiento de una promesa; este cumplimiento, tanto en el tiempo de la ley como en el de la fe, no deja de atravesar una \u00abcrisis\u00bb: hay una diferencia entre lo que pasa realmente y lo que se niega a este paso.<\/p>\n<p>   A Israel seg\u00fan la carne  (1 Cor 10,18), objeto de una primera elecci\u00f3n por parte de Dios, Pablo no opone un Israel seg\u00fan el Esp\u00ed\u00adritu; porque, antes de la venida de Cristo (Gal 3,23-25), entre los que son de Israel,  Dios suscit\u00f3 hijos de la promesa,  que son Israel  (Rom 9,69) seg\u00fan la elecci\u00f3n (Rom 11,5). Luego, en Cristo, a los de Israel que son hijos de la promesa se unen los que \u00e9l ha llamado de entre las naciones (Rom 9,24). As\u00ed\u00ad pues, ning\u00fan Israel seg\u00fan el esp\u00ed\u00adritu ha sustituido a Israel seg\u00fan la carne. Se ha reunido un \u00fanico Israel de Dios,  ya que Dios suscita a Abrah\u00e1n hijos seg\u00fan la promesa.  Esta reuni\u00f3n no puede identificarse con la Iglesia, ya que es objeto de un proceso cr\u00ed\u00adtico siempre en curso.<\/p>\n<p>   En Gal 6,16, el Israel de Dios  no remite ni al judeo-cristianismo ni a un \u00abnuevo Israel\u00bb, la Iglesia, que sustituya a un Israel seg\u00fan la carne  ya caducado; sino que remite a los hijos de la promesa,  que son Israel mientras que viven de la bendici\u00f3n prometida a Abrah\u00e1n (Gal 3,7-14), tanto si vienen de Israel seg\u00fan la carne como si proceden de las naciones. Inspir\u00e1ndonos en un texto eclesiol\u00f3gico del Vaticano II, podr\u00ed\u00adamos decir que el Israel de Dios \u00absubsiste\u00bb en la Iglesia, pero que \u00e9sta no \u00abes\u00bb ese Israel, que no cesa de acontecer.<\/p>\n<p>M. G.<\/p>\n<p>AA. VV., Vocabulario de las ep\u00ed\u00adstolas paulinas, Verbo Divino, Navarra, 1996<\/p>\n<p><b>Fuente: Vocabulario de las Ep\u00edstolas Paulinas<\/b><\/p>\n<p>AT. Israel (probablemente \u00abDios lucha\u00bb, \u00abDios es fuerte\u00bb) designa en el AT ya a un pueblo, ya a su antepasado ep\u00f3nimo, identificado con el patriarca Jacob (G\u00e9n 35,10.20s; 43, 8; 50,2, etc.). La an\u00e9cdota que explica la dualidad de nombres del patriarca se funda en una etimolog\u00ed\u00ada popular: Israel = \u00abluch\u00f3 contra Dios\u00bb (G\u00e9n 32,29; Os 12,4).<\/p>\n<p>1. Israel, pueblo de la alianza.<\/p>\n<p>a) Israel, nombre sagrado. Israel no es s\u00f3lo una designaci\u00f3n \u00e9tnica, como Edom, Aram, Moab. Es un *nombre sagrado, el nombre del *pueblo de la alianza. Este forma la \u00abcomunidad de Israel\u00bb (Ex 12,3.6), y como a tal se le dirigen los discursos del Deuteronomio (\u00bb \u00c2\u00a1Escucha, Israel!&#8230;\u00bb, Dt 5,1; 6,4; 9.1; cf. Sal 50.7; 81,9) como las promesas prof\u00e9ticas (Is 41,8; 43,1; 44,f; 48,1).<\/p>\n<p>b) Israel, pueblo de las doce tribus. Israel tiene como estructura nacional fundamental a las doce tribus que llevan el nombre de los doce hijos de Jacob respectivamente, y esto desde la conclusi\u00f3n de la alianza (Ex 24,4). Si la lista de las tribus conoci\u00f3 variaciones menores (comp. G\u00e9n 49, Dt 33, Jue 5, Ap 7,5&#8230;), su *n\u00famero es una cifra sagrada, en relaci\u00f3n con el servicio cultual durante los doce meses dela\u00f1o. Tal es la primera forma hist\u00f3rica que adopt\u00f3 ac\u00e1 abajo el pueblo de Dios.<\/p>\n<p>c) Yahveh Dios de Israel e Israel pueblo de Yahveh. Por la alianza se lig\u00f3 Dios en cierto modo con Israel: \u00e9l es el *Dios (Is 17,6; Jer 7,3; Ez 8,4), el *santo (ls 1,4; 44,14; Sal 89,19), el *fuerte (Is 1,25), la *roca (Is 30,29), el *rey (Is 43,15), el *redentor (Is 44,6) de Israel. El *Dios de la revelaci\u00f3n entra as\u00ed\u00ad en la historia de las religiones como el Dios particular de Israel. Por su parte, s\u00f3lo a Israel elige para hacerlo depositario de su *designio de salvaci\u00f3n. Tambi\u00e9n en este sentido son significativos los t\u00ed\u00adtulos dados a Israel: es el *pueblo de Yahveh (Is 1,3; Am 7,8; Jer 12,14; Ez 14,9; Sal 50,7), su *servidor (Is 44,21), su *elegido (Is 45,4), su *hijo primog\u00e9nito (Ex 4,22; Os 11,1), su bien sagrado (Jer 2,3), su *herencia (Is 19, 25), su reba\u00f1o (Sal 95,7), su *vi\u00f1a (Is 5,7), su posesi\u00f3n (Sal 114,2), su *esposa (Os 2,4)&#8230; Israel no pertenece por tanto s\u00f3lo a la historia pol\u00ed\u00adtica de la humanidad: se halla por elecci\u00f3n divina en el centro de la historia sagrada.<\/p>\n<p>2. Israel y Jud\u00e1.<\/p>\n<p>a) La dualidad pol\u00ed\u00adtica de Israel. La liga sagrada de las doce tribus recubr\u00ed\u00ada una dualidad pol\u00ed\u00adtica, claramente percibida en la \u00e9poca de la monarqu\u00ed\u00ada: David es sucesivamente rey de Jud\u00e1, en el sur, y luego de Israel, en el norte (2Sa 2,4; 5,3). A la muerte de Salom\u00f3n se separa Israel de la casa de David (IRe 12, 19) al grito de: \u00ab\u00c2\u00a1A tus tiendas, Israel!\u00bb (2Re 12,16; cf. 2Sa 20,1). As\u00ed\u00ad el pueblo de Dios se fracciona. El lenguaje de los profetas, adapt\u00e1ndose a un estado de hecho contrario a la doctrina de la alianza, distingue desde ahora a Jud\u00e1 de Israel, identificado con frecuencia con Efra\u00ed\u00adm, tribu dominante del norte (Am 2,4: Os 4,15s; Is 9,7&#8230;; Miq 1,5; Jer 3,6ss).<\/p>\n<p>b) Israel y el juda\u00ed\u00adsmo. Despu\u00e9s de la ruina de Samaria se convierte Jud\u00e1 en el centro de reagrupamiento de todo Israel (2Re 23,19&#8230;; 2Par 30,1ss), y despu\u00e9s de la ruina de Jerusal\u00e9n se busca en la antigua liga de las doce tribus la imagen ideal de la restauraci\u00f3n nacional. El papel preponderante de Jud\u00e1 en esta restauraci\u00f3n explica que en adelante se diera el nombre de *jud\u00ed\u00ados a los miembros del pueblo disperso, y el de juda\u00ed\u00adsmo a la instituci\u00f3n que los agrupa (G\u00e1l l,l3s). Pero al mismo tiempo el nombre de Israel recubre exclusivamente su valor sagrado (Neh 9,1s; Eclo 36,11; cf. Mt 2,20s; Act 13,17; Jn 3,10).<\/p>\n<p>3. La promesa de un nuevo Israel. En efecto, los or\u00e1culos escatol\u00f3gicos de los profetas anunciaron en el futuro de Israel un retorno a la unidad original: reuni\u00f3n de Israel y de Jud\u00e1 (Ez 37,15&#8230;), agrupaci\u00f3n de los israelitas dispersos pertenecientes a las doce tribus (Jer 3,18; 31,1; Ez 36,24&#8230;; 37,21&#8230;; Is 27,12). Es \u00e9ste un tema fundamental de la esperanza jud\u00ed\u00ada (Eclo 36,10). Pero el beneficio de estas *promesas est\u00e1 reservado a un *resto de Israel (Is 10,20; 46,3; Miq 2,12; Jer 31,7); con este resto har\u00e1 Yahveh un *nuevo Israel, al que liberar\u00e1 (Jer 30,10) y volver\u00e1 a instalar en su tierra (31,2), al que dar\u00e1 una nueva *alianza (31,31) y un nuevo *rey (33,17). Entonces Israel vendr\u00e1 a ser el centro de agrupaci\u00f3n de las *naciones (Is 19,24s): \u00e9stas, habiendo reconocido en \u00e9l la presencia del verdadero Dios (45,15), se volver\u00e1n hacia \u00e9l; su conversi\u00f3n coincidir\u00e1 con la salvaci\u00f3n (45,17) y la gloria de Israel (45,25).<\/p>\n<p>NT. 1. El Evangelio y el antiguo Israel. El orden providencial de las cosas quiso que el acontecimiento de la salvaci\u00f3n se realizara en Israel y que Israel, como pueblo de la Alianza, recibiera su primer anuncio. Tal es ya el fin del bautismo de Juan (Jn 1,31). En vida de Jes\u00fas la misi\u00f3n del Salvador, como la de los disc\u00ed\u00adpulos, se restringe todav\u00ed\u00ada a s\u00f3lo Israel (Mt 10,6.23; 15,24). Despu\u00e9s de su resurrecci\u00f3n, la buena nueva se notifica en primer lugar a Israel (Act 2,36; 4,10). En efecto, Israel y las naciones, que han participado juntos en el drama de la pasi\u00f3n (4,27), est\u00e1n, s\u00ed\u00ad, llamados a la fe sin distinci\u00f3n (9,15), pero siguiendo cierto orden: primero los jud\u00ed\u00ados, que son \u00abisraelitas\u00bb por nacimiento (Rom 9,4), luego todos los dem\u00e1s (cf. Rom 1,16; 2,9s; Act 13, 46). En efecto, la salvaci\u00f3n aportada por el Evangelio colma la esperanza de los que aguardan la *consolaci\u00f3n de Israel (Lc 2,25), la *salvaci\u00f3n de Israel (Le 24,21), la restauraci\u00f3n de la realeza para Israel (Act 1,6); por medio de Jes\u00fas ha venido Dios a socorrer a Israel (Lc 1.54), a usar con \u00e9l de *misericordia (Le 1,68), a otorgarle la *conversi\u00f3n y la remisi\u00f3n de los pecados (Act 5, 31); Jes\u00fas es la *gloria de Israel (Le 2,32), su *rey (Mt 27,42 p; Jn 1,50; 12,13), su *salvador (Act 13, 23s); la nueva esperanza fundada en su *resurrecci\u00f3n no es otra cosa sino la esperanza misma de Israel (Act 28,20). En una palabra, Israel constituye el nexo org\u00e1nico que vincula la realizaci\u00f3n de la salvaci\u00f3n a toda la historia humana.<\/p>\n<p>2. El nuevo Israel. Sin embargo, desde Jes\u00fas, apareci\u00f3 en la tierra el nuevo Israel que anunciaban las promesas prof\u00e9ticas. Para hacer de \u00e9l una instituci\u00f3n positiva escogi\u00f3 Jes\u00fas doce *ap\u00f3stoles, modelando as\u00ed\u00ad su *Iglesia seg\u00fan el patr\u00f3n del antiguo Israel formado de doce tribus; as\u00ed\u00ad tambi\u00e9n sus ap\u00f3stoles juzgar\u00e1n a las doce tribus de Israel (Mt 19, 28 p). Esta Iglesia es el Israel escatol\u00f3gico, al que Dios reservaba la nueva *alianza (Heb 8,8ss): en ella se verifica la agrupaci\u00f3n de los *elegidos, escogidos en las doce tribus iAp 7,4): corno ciudad santa que reposa sobre el fundamento de los doce ap\u00f3stoles, lleva los nombres de las doce tribus grabados en sus puertas (Ap 21,12; cf. Ez 40,30ss).<\/p>\n<p>3. El Israel antiguo y el nuevo Israel. La Iglesia, nuevo Israel, realiza, pues, el Israel antiguo. A \u00e9ste se pertenec\u00ed\u00ada por nacimiento (Flp 3, 5), y los paganos estaban excluidos de su ciudadan\u00ed\u00ada (Ef 2,12); ya no es sino el Israel seg\u00fan la carne, pero lo que importa es pertenecer al Israel de Dios. Ahora bien, \u00abno todos los descendientes de Israel son Israel\u00bb (Rom 9,6). Frente a Jes\u00fas y al Evangelio se opera una selecci\u00f3n (cf. Le 2,34s): ca\u00ed\u00adda de los unos que, buscando la *justicia de la ley, se endurecen cuando se les anuncia la justicia de la fe (Rom 9,31; 11,17); resurgimiento de los otros, los \u00abverdaderos israelitas\u00bb (Jn 1,48), que constituyen el *resto de Israel anunciado por las Escrituras (Rom 9,27ss), y a los que se unen en el Israel nuevo los paganos convertidos. No ya que el antiguo Israel haya sido desechado definitivamente; pero en el momento en que se manifestaba su incomprensi\u00f3n del Evangelio, quiso Dios suscitar sus celos (Rom 10, 19). Cuando se haya convertido la masa de los paganos, cesar\u00e1 el *endurecimiento parcial de Israel, ((y as\u00ed\u00ad todo Israel ser\u00e1 salvo\u00bb (Rom 11,26): pertenecer\u00e1 de nuevo al Israel espiritual, que gracias a \u00e9l ha entrado en la salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>-> Alianza &#8211; Iglesia &#8211; Elecci\u00f3n &#8211; He-breo &#8211; Jud\u00ed\u00ado &#8211; Pueblo.<\/p>\n<p>LEON-DUFOUR, Xavier, Vocabulario de Teolog\u00ed\u00ada B\u00ed\u00adblica, Herder, Barcelona, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Vocabulario de las Ep\u00edstolas Paulinas<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">La palabra Israel se deriva de la ra\u00edz hebrea <em>\u015b\u0101r\u0101h<\/em>, llevando el sentido verbal intransitivo de \u00abluchar\u00bb, \u00abcontender\u00bb (Fuerst); tambi\u00e9n \u00abforcejear\u00bb (Davidson); \u00abpersistir\u00bb, \u00abperseverar\u00bb, \u00abdisputar\u00bb (M.H. Segal, <em>Hebrew-English Dictionary<\/em>, Dvir Publishing Co., Tel Aviv, 1938); y en hebreo moderno, \u00abluchar\u00bb, \u00abvencer\u00bb, \u00abconquistar\u00bb (Zevi Scharstein, <em>Modern Hebrew Dictionary<\/em>, Shilo Publishing House, New York). La Escritura describe a Israel en t\u00e9rminos de historia m\u00e1s bien que definici\u00f3n, y emplea la palabra con los siguientes significados: (1) Como el nombre dado divinamente al patriarca Jacob despu\u00e9s de su lucha con el \u00abser divino\u00bb (Os. 12:4, 5, Socino Press, London) al cruzar el r\u00edo Jaboc (Gn. 32:29; 35:10). El primer pasaje citado del G\u00e9nesis indica la primera vez que aparece el t\u00e9rmino en la Escritura, donde se interpreta como significando \u00abha luchado con Dios\u00bb. La traducci\u00f3n \u00abtienes el poder de un pr\u00edncipe\u00bb no tiene el apoyo de Gesenius, Rosenmuller, Soncino Humash. (2) Como el nombre aplicado colectiva y nacionalmente a todas las doce tribus como descendientes de Jacob-Israel (Ex. 3:16), usualmente llamado <em>b\u04d9n\u00ea yi\u015br\u0101\u02be\u0113l<\/em>, \u00abhijos de Israel\u00bb y, po\u00e9ticamente, Jesur\u00fan (Dt. 32:15; 33:5, 26; Is. 44:2) que se deriva de una ra\u00edz que significa \u00abser justo\u00bb. Jacob era descendiente de Isaac y Abraham, con el \u00faltimo de los cuales empieza el origen hebreo b\u00edblico (Gn. 11). El que un grupo de hebreos descendiesen a Egipto forma el fundamento para el subsecuente \u00e9xodo cuando la historia de Israel como un <em>pueblo<\/em> podemos decir que empez\u00f3. Este pueblo llega a ser una naci\u00f3n cuando, bajo Josu\u00e9, cruzan m\u00e1s adelante el Jord\u00e1n. Una anfiction\u00eda de las doce tribus corre a trav\u00e9s del per\u00edodo de los Jueces. El t\u00e9rmino Israel se usa en registros de triunfos de Mernefta de Egipto (ca. 1230). (3) El reino unido que se desarroll\u00f3 bajo Sa\u00fal, David y Salom\u00f3n (1 S. 8\u20131 R. 11; 1 Cr.\u20132 Cr. 9). Una secci\u00f3n representativa de fuentes jud\u00edas y no-jud\u00edas dan la siguiente cronolog\u00eda aproximada: 1095\u2013970 a.C. (Scroggie); 1040\u2013937 a.C. (<em><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">JewEnc<\/a><\/em>); 1020\u2013925 (Orlinsky); (1020\u2013931 (Francisco); pero Hch. 13:21 debe ser el factor determinante en cualquier computaci\u00f3n que se busque. El per\u00edodo bajo David y Salom\u00f3n fue la \u00e9poca de oro de Israel, la que vio el levantamiento del templo de Jerusal\u00e9n. (4) El nombre apropiado por el reino del norte que fuera formado por Jeroboam (1 R. 12:25\u201314:20) despu\u00e9s de la separaci\u00f3n bajo el hijo de Salom\u00f3n, Roboam. El reino del norte tuvo diecinueve reyes a lo largo de nueve dinast\u00edas; todos tuvieron un car\u00e1cter y gobierno tan malo que el resultado fue el castigo divino profetizado cuando el reino fue aplastado bajo los asirios en 722 a.C. Este uso restringido del t\u00edtulo Israel se encuentra, p. ej., en 1 S. 11:8; 2 S. 20:1; 1 R. 12:16. Las teor\u00edas anglo-israelitas no tienen ning\u00fan apoyo en la Escritura. Las as\u00ed llamadas \u00abdiez tribus\u00bb no se \u00abperdieron\u00bb; s\u00f3lo fueron borradas como un pueblo unificado. Sin duda, la mayor parte de Benjam\u00edn, y la porci\u00f3n de Dan que estaba pr\u00f3xima al reino del sur, y probablemente toda la tribu de Sime\u00f3n, estaban incluidas en Jud\u00e1 durante la existencia del reino del norte (Duff-Forbes, <em>The Baleful Bubble of British-Israelism<\/em>). La cronolog\u00eda se calcula en diferentes maneras: 975\u2013722 a.C. (Scroggie); 937\u2013722 a.C. (<em>JewEnc<\/em>); 922\u2013722 a.C. (Albright); 930\u2013723 (Thiele). El reino del sur continu\u00f3 por 136 a\u00f1os m\u00e1s despu\u00e9s que el reino del norte cayera, o bien hasta 586 a.C. cuando el \u00faltimo rey Zedequ\u00edas, y el resto del pueblo (con excepci\u00f3n de un pobre remanente) fueron llevados a cautiverio a Babilonia por Nabucodonosor (2 R. 25). El reino del sur tuvo diecinueve reyes y una reina a trav\u00e9s de una sola dinast\u00eda. Despu\u00e9s de Zedequias, Israel no tuvo un rey nacional de la l\u00ednea mesi\u00e1nica de David hasta la primera venida de Cristo, pero \u00e9l no fue entonces entronado. (5) Los exiliados que volvieron de la cautividad de Babilonia que empez\u00f3 en 536 a.C., y que probablemente inclu\u00eda tambi\u00e9n a los que huyeron a Egipto, pero que fueran m\u00e1s adelante deportados a Babilonia cuando Nabucodonosor destronara al fara\u00f3n Hofra (568 a.C.), volvieron a retomar el nombre nacional de Israel y reconstruyeron el templo destruido bajo Nabucodonosor. Esta segunda naci\u00f3n de Israel dur\u00f3 a trav\u00e9s de las muchas vicisitudes que tuvieron hasta que el templo fue destruido por Tito en 70 d.C., a\u00f1o que fue testigo de la gran di\u00e1spora que persisti\u00f3 hasta la inauguraci\u00f3n de la Tercera Naci\u00f3n de Israel el 14 de mayo de 1948. (6) El nombre Israel se usa con un tono m\u00e1s refinado para incluir a los laicos en distinci\u00f3n de los sacerdotes, levitas, y otros ministros (Esd. 6:16; 9:1; 10:25; Neh. 11:3, etc.). (7) La designaci\u00f3n espiritual puesta sobre el Mes\u00edas por aplicaci\u00f3n (p. ej., Os. 11:1 con Mt. 2:15) e implicaci\u00f3n. (8) Aplicado figurativamente a los hijos de la promesa (Sal. 73:1; Ro. 9:6\u201313; G\u00e1. 6:16), y que en este caso el t\u00e9rmino se extiende para incluir a los creyentes gentiles en igualdad de privilegios (Ro. 11:17\u201332).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BIBLIOGRAF\u00cdA<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">UJE<\/a><\/em>, Vol. V, pp. 613s.; The Socino Press Hebrew Bible; H.M. Orlinsky, <em>Ancient Israel<\/em>; W. Chomsky, <em>Hebrew: The Eternal Language<\/em>; L. Duff-Forbes, <em>Peril fom the North<\/em>; H. Graetz, <em>History of the Jews<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lawrence Duff-Forbes<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><em>JewEnc <\/em><\/a><em>Jewish Encyclopaedia<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><em>UJE <\/em><\/a><em>Universal Jewish Encyclopaedia<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (330). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>(heb. <\/span><span style=''>yi&#347;r&#257;&#722;&#275;l<\/span><span lang=ES style=''>, \u2018Dios lucha, se esfuerza\u2019). 1. El nuevo nombre que se le dio a Jacob despu\u00e9s de haber luchado una noche en Penuel: \u201cNo se dir\u00e1 m\u00e1s tu nombre Jacob, sino Israel, porque has luchado [<\/span><span style=''>&#347;&#257;r&#305;&#770;&#7791;\u00e2<\/span><span lang=ES style=''>, de <\/span><span style=''>&#347;&#257;r\u00e2<\/span><span lang=ES style=''>, \u2018luchar\u2019] con Dios y con los hombres, y has vencido\u201d (Gn. 32.28). Esta narraci\u00f3n, asignada a <etiqueta id=\"#_ftn242\" name=\"_ftnref242\" title=\"\">J en la hip\u00f3tesis de los cuatro documentos, cf. Os. 12.3s, \u201cen su madurez [Jacob] luch\u00f3 [<\/etiqueta><\/span><span style=''>&#347;&#257;r\u00e2<\/span><span lang=ES style=''>,] con Dios; s\u00ed, luch\u00f3 [<\/span><span style=''>wayy&#257;&#347;aar<\/span><span lang=ES style=''>, del mismo verbo] con el \u00c1ngel, y prevaleci\u00f3\u201d (<\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0vm<\/span><span lang=ES style=' '>). El nuevo nombre se confirma en Bet-el en Gn. 35.10 (asignado a P), pasaje en el que el Dios Todopoderoso se le aparece a Jacob y le dice: \u201cTu nombre es Jacob; no se llamar\u00e1 m\u00e1s tu nombre Jacob, sino Israel ser\u00e1 tu nombre,\u201d y el relato prosigue diciendo, \u201cy llam\u00f3 su nombre Israel\u201d. A partir de entonces Israel figura en todo el AT como sin\u00f3nimo ocasional de Jacob; se lo usa m\u00e1s frecuentemente cuando se llama a los descendientes del patriarca \u201clos hijos (o pueblo) de Israel\u201d (heb. <\/span><span style=''>b<sup>e<\/sup>n\u00ea yi&#347;r&#257;&#275;l<\/span><span lang=ES style=''>).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>Tabla cronol\u00f3gica de los gobernantes de Israel hasta el reinado de Herodes Agripa I.<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>2. La naci\u00f3n cuya ascendencia se remonta a los 12 hijos de Jacob, a la que se llama \u201cIsrael\u201d (Gn. 34.7, etr.), los \u201chijos de Israel\u201d (Gn. 32.32; Ex. 1.8, etc.), \u201clas doce tribus de Israel\u201d (Gn. 49.16, 28, \u201clos israelitas\u201d (Ex. 11.7). Las primeras referencias a la naci\u00f3n de Israel en un registro no israelita aparecen en una inscripci\u00f3n de Merneptah, rey de Egipto, ca. 1230 a.C., \u201cIsrael est\u00e1 desolado; no le queda simiente\u201d (<etiqueta id=\"#_ftn244\" name=\"_ftnref244\" title=\"\"><i>DOTT<\/i><\/etiqueta>, pp. 139). Las siguientes referencias no israelitas proceden de inscripciones de Salmanasar III de Asiria, ca. 853 a.C., en las que se menciona a \u201cAcab el israelita\u201d (<i>DOTT<\/i>, pp. 47), y de Mesa de Moab, cuya inscripci\u00f3n de victoria (ca. 830 a.C.) repetidas veces nombra a Israel, incluyendo su alarde de que \u201cIsrael pereci\u00f3 completamente para siempre\u201d (<i>DOTT<\/i>, pp. 196s; * <span style='text-transform: uppercase'>Moabita, Piedra<\/span>. Para ilustraciones v\u00e9ase <etiqueta id=\"#_ftn245\" name=\"_ftnref245\" title=\"\"><i>IBA<\/i><\/etiqueta>, <etiqueta id=\"#_ftn246\" name=\"_ftnref246\" title=\"\">fig(s). 40, 48, 50\u201351).<\/etiqueta><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>I. Los comienzos de Israel<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='line-height:normal'><span lang=ES style=''>La referencia de Merneptah pr\u00e1cticamente coincide con los comienzos de la historia nacional de Israel, porque es el \u00e9xodo de Egipto, que tuvo lugar en el reinado de su padre, lo que se\u00f1ala el nacimiento de Israel como naci\u00f3n. Algunas generaciones de sus antepasados, miembros de un clan pastoril, fueron de Cana\u00e1n a Egipto en \u00e9poca de escasez, y se establecieron en el uadi Tumilat. Los primeros reyes de la dinast\u00eda 19\u00aa tomaron gran n\u00famero de ellos para formar cuadrillas de trabajos forzados para la construcci\u00f3n de ciudades fortificadas en la frontera <etiqueta id=\"#_ftn247\" name=\"_ftnref247\" title=\"\">NE de Egipto. En tales circunstancias podr\u00edan haberse asimilado completamente a su<\/etiqueta>s consiervos, si su fe ancestral no hubiera sido reavivada por Mois\u00e9s, que vino a ellos en nombre, del Dios de sus padres, y los sac\u00f3 de Egipto en medio de una serie de fen\u00f3menos que le ayudaron a hacerles reconocer el poder con que ese Dios los liberaba.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Bajo la direcci\u00f3n de Mois\u00e9s marcharon hacia el <etiqueta id=\"#_ftn248\" name=\"_ftnref248\" title=\"\">E<\/etiqueta>, \u201ca trav\u00e9s del desierto del Yam Suf\u201d hasta que llegaron al lugar en el que el Dios de sus padres se hab\u00eda revelado por primera vez a Mois\u00e9s con el nombre del pacto, Yahv\u00e9h, y le hab\u00eda encargado sacar a su pueblo de Egipto. All\u00ed, al pie del <etiqueta id=\"#_ftn249\" name=\"_ftnref249\" title=\"\">mte. Sina\u00ed, entraron en una rel<\/etiqueta>aci\u00f3n especial con Yahv\u00e9h, sellada con el pacto. Ya les hab\u00eda demostrado que era su Dios al sacarlos de la esclavitud egipcia; ahora ellos ten\u00edan que convertirse en su pueblo. Este compromiso comprend\u00eda la obediencia a las \u201cDiez palabras\u201d por medio de las cuales Yahv\u00e9h hac\u00eda conocer su voluntad. A \u00e9l solo deb\u00edan adorar; no deb\u00edan representarlo por medio de im\u00e1genes; deb\u00edan respetar debidamente su nombre; deb\u00edan reservar cada s\u00e9ptimo d\u00eda para \u00e9l; y en pensamiento, palabras, y hechos deb\u00edan comportarse, los unos para con los otros, de manera apropiada al pacto que los un\u00eda. Ten\u00edan que ser un pueblo separado para Yahv\u00e9h, y por lo tanto, la vida de ellos deb\u00eda reproducir la rectitud, la misericordia y la verdad de \u00e9l en alguna medida.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Pr\u00e1cticamente podemos llamar monte\u00edsmo a esta actitud. El que existieran o no los dioses de los pueblos circundantes era algo que con toda probabilidad no iba a preocupar a Mois\u00e9s ni a sus seguidores; su deber era reconocer a Yahv\u00e9h como supremo y \u00fanico Dios.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Mois\u00e9s no fue solamente el primero y el m\u00e1s grande de los legisladores de Israel, sino que en su persona combin\u00f3 las funciones de profeta, sacerdote, y rey. Dictamin\u00f3 en sus pleitos, y les ense\u00f1\u00f3 los principios de los deberes religiosos; los condujo desde Egipto hasta el Jord\u00e1n, y cuando muri\u00f3, una generaci\u00f3n despu\u00e9s del \u00e9xodo, no dej\u00f3 un cuerpo indisciplinado de esclavos, sino un formidable ej\u00e9rcito preparado para invadir Cana\u00e1n como conquistadores y colonos.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Aun antes de su establecimiento en Cana\u00e1n se organiz\u00f3 al pueblo en una confederaci\u00f3n de doce tribus, unidas en parte por un tronco ancestral com\u00fan, pero aun m\u00e1s por una participaci\u00f3n com\u00fan en el pacto con Yahv\u00e9h. La marca visible de su pacto fue el arca sagrada, colocada en una tienda santuario en el centro de su campamento cuando se deten\u00edan, pero que los preced\u00eda en la marcha y en la batalla. Formaron estrechas alianzas con otros grupos n\u00f3madas, como los ceneos (con los que Mois\u00e9s estaba relacionado por casamiento), los cenezeos y los jerameelitas, que posteriormente fueron incorporados, seg\u00fan parece, a la tribu de Jud\u00e1. Probablemente fue el rompimiento de una alianza por parte de otro grupo de n\u00f3madas, los amalecitas, el origen de la lucha enconada que Israel mantuvo con ellos de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n. La alianza con esos grupos pastoriles fue muy diferente de la que se concert\u00f3 con la poblaci\u00f3n sedentaria y agr\u00edcola de Cana\u00e1n, que ten\u00eda cultos de fertilidad tan opuestos al culto puro de Yahv\u00e9h. El pacto con Yahv\u00e9h prohib\u00eda a los israelitas hacer causa com\u00fan con los cananeos.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='text-indent:18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El centro principal de las tribus de Israel en el per\u00edodo de peregrinaci\u00f3n por el desierto fue Cades-barnea, evidentemente (por su nombre) un santuario, y (en virtud de su nombre alternativo En-mispat), tambi\u00e9n un lugar en el que se o\u00edan causas judiciales y se pronunciaban los fallos correspondientes. Cuando abandonaron Cades-barnea algunos se infiltraron hacia el <etiqueta id=\"#_ftn250\" name=\"_ftnref250\" title=\"\">N, en el Neguev central, pero el cuerpo principal avanz\u00f3 hacia el <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn251\" name=\"_ftnref251\" title=\"\">S y el E del mar Muerto, bordeando los territor<\/etiqueta>ios de sus parientes, los edomitas, los amonitas, y los moabitas; que poco antes se hab\u00edan organizado en reinos establecidos. M\u00e1s al N, en la Transjordania, se encontraban los reinos amorreos de Sih\u00f3n y Og, a los que entraron como invasores hostiles. La resistencia de las fuerzas de Sih\u00f3n y Og fue aplastada, y ocuparon sus territorios, conocidos posteriormente como Rub\u00e9n, Gad y Manas\u00e9s oriental. Por lo menos parte de la comunidad israelita se asent\u00f3, y as\u00ed comenz\u00f3 a vivir una vida agr\u00edcola aun antes del cruce del Jord\u00e1n.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>II. El establecimiento en Cana\u00e1n<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Al cruce del Jord\u00e1n siguieron r\u00e1pidamente la captura y destrucci\u00f3n de la fortaleza de *Jeric\u00f3. Desde all\u00ed avanzaron hacia el coraz\u00f3n de la tierra, tomando una fortaleza tras otra. Egipto ya no estaba en condiciones de mandar ayuda a sus antiguos vasallos cananeos; solamente sobre la carretera costera occidental ejerc\u00eda ahora cierto control, hasta el paso de Meguido en el <etiqueta id=\"#_ftn252\" name=\"_ftnref252\" title=\"\">N<\/etiqueta>, y aun en esa regi\u00f3n el establecimiento de los filisteos (<etiqueta id=\"#_ftn253\" name=\"_ftnref253\" title=\"\">ca. 1190 <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn254\" name=\"_ftnref254\" title=\"\">a.C.) pronto iba a presentar una barrera a la extensi\u00f3n del poder egipcio.<\/etiqueta><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Una coalici\u00f3n de cinco gobernadores militares de fortalezas cananeas trat\u00f3 de evitar que los israelitas giraran hacia el <etiqueta id=\"#_ftn255\" name=\"_ftnref255\" title=\"\">S desde el territorio monta\u00f1oso central, en el que Gaba\u00f3n y las ciudades asociadas de la tetr\u00e1polis hevea se hab\u00edan entregado a ellos como aliados sometidos. La coa<\/etiqueta>lici\u00f3n fue completamente derrotada en el paso de Bet-hor\u00f3n, y el camino hacia el S qued\u00f3 abierto a los invasores. Aunque las fuerzas de carros de las ciudadelas cananeas evitaron que operaran en terreno m\u00e1s llano, pronto dominaron y ocuparon las tierras altas del centro y el S, como as\u00ed tambi\u00e9n las tierras elevadas de la Galilea al N de la llanura de Jezreel.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Las tribus que se asentaron en el N quedaron aisladas de las que habitaron Cana\u00e1n central por una cadena de fortificaciones cananeas en la llanura de Jezreel, que se extend\u00eda desde el Mediterr\u00e1neo hasta el Jord\u00e1n. Jud\u00e1, en el S, qued\u00f3 aun m\u00e1s efectivamente aislada de las tribus centrales por el baluarte de Jerusal\u00e9n, que qued\u00f3 como enclave cananeo por 200 a\u00f1os.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En una notable ocasi\u00f3n, las tribus del N y el centro unieron sus fuerzas en una revuelta contra los gobernadores militares de la llanura de Jezreel, que gradualmente los estaban reduciendo a la servidumbre. Su levantamiento conjunto se vio coronado por el \u00e9xito en la batalla de Cis\u00f3n (ca. 1125 a.C.), en la que una s\u00fabita tormenta inund\u00f3 el curso de agua y puso fuera de acci\u00f3n a los carros cananeos, de modo que los israelitas, que s\u00f3lo estaban ligeramente armados, f\u00e1cilmente pudieron derrotarlos. Pero aun en esta ocasi\u00f3n, aunque el llamado a la acci\u00f3n lleg\u00f3 a todas las tribus del N, centro, y la Transjordania, parecer\u00eda que Jud\u00e1 no recibi\u00f3 llamado por estar demasiado aislada de las dem\u00e1s.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En una ocasi\u00f3n como esta, en la que las tribus de Israel recordaron el pacto con Yahv\u00e9h, la uni\u00f3n de sus fuerzas les permiti\u00f3 resistir a sus enemigos. Pero esa acci\u00f3n mancomunada rara vez se produc\u00eda. Cuando el peligro pasaba generalmente ven\u00eda un per\u00edodo de asimilaci\u00f3n a las costumbres cananeas. Esto comprend\u00eda casamientos mixtos y la iniciaci\u00f3n de los cultos de fertilidad cananeos, de modo que se consideraba a Yahv\u00e9h m\u00e1s bien en funci\u00f3n de Baal, el dios de la lluvia que hac\u00eda fructificar, que como el Dios de sus padres que los hab\u00eda redimido de Egipto para que fueran su pueblo especial. De este modo se debilitaba su fidelidad al pacto, y se convert\u00edan en f\u00e1cil presa de sus enemigos. No s\u00f3lo trataron las ciudades-estados cananeas de reducirlos a la servidumbre, sino que cada tanto sus parientes moabitas y amonitas realizaban incursiones contra ellos desde el otro lado del Jord\u00e1n, pero las m\u00e1s desastrosas eran las que realizaban los beduinos. Los que encabezaban al pueblo en per\u00edodos tan cr\u00edticos eran los carism\u00e1ticos \u201cjueces\u201d, por quienes com\u00fanmente se nombra todo este per\u00edodo de asentamiento en la tierra; estos hombres no s\u00f3lo los llevaban a la victoria contra sus enemigos, sino que tambi\u00e9n los volv\u00edan a la fidelidad a Yahv\u00e9h.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La mayor y m\u00e1s recalcitrante amenaza contra la independencia israelita, sin embargo, vino del O. Poco despu\u00e9s del cruce del Jord\u00e1n, bandas de merodeadores marinos de las islas y tierras costeras del Egeo se establecieron en la franja costera occidental de Cana\u00e1n, y se organizaron en las cinco ciudades-estados de Asdod, Ascal\u00f3n, Ecr\u00f3n, Gaza, y Gat, cada una de las cuales estaba gobernada por un <i>seren<\/i>, uno de los \u201ccinco pr\u00edncipes de los filisteos\u201d. Estos *filisteos se casaron con cananeos, y pronto llegaron a adoptar el idioma y la religi\u00f3n de estos, pero mantuvieron las tradiciones pol\u00edticas y militares de sus tierras de origen. Una vez establecidos en su pent\u00e1polis, comenzaron a extender su control a otras partes de Cana\u00e1n, incluyendo las que ocupaban los israelitas, que militarmente no estaban en condiciones de enfrentarlos. Los filisteos hab\u00edan dominado el arte de trabajar el hierro y lo monopolizaron. Cuando los israelitas empezaron a utilizar herramientas de hierro en la agricultura, los filisteos insistieron en que ten\u00edan que acudir a los herreros filisteos para que los afilaran. Esto fue una forma de asegurarse que los israelitas no fueran capaces de forjar instrumentos b\u00e9licos de hierro que les permitieran levantarse contra sus opresores.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Finalmente los filisteos extendieron sus dominios sobre la llanura de Jezreel hasta el Jord\u00e1n. Si bien su dominio no amenaz\u00f3 la existencia de los israelitas, s\u00ed constituy\u00f3 una amenaza para su identidad nacional. En esos d\u00edas el santuario del pacto se estableci\u00f3 en *Silo, en el territorio de Efra\u00edn, en el que se ocupaban del arca sagrada sacerdotes cuyo linaje se remontaba hasta Aar\u00f3n, el hermano de Mois\u00e9s. Los sacerdotes tuvieron un papel preponderante en la revuelta de todas las tribus contra los filisteos, que fracas\u00f3 completamente. El arca fue capturada, Silo y el santuario fueron destruidos, y el sacerdocio central fue pr\u00e1cticamente eliminado (ca. 1050 a.C.). Hab\u00edan desaparecido todos los lazos visibles que un\u00edan a las tribus de Israel, y parec\u00eda que la identidad nacional de este pueblo iba a desaparecer igualmente.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Gracias a *Samuel, el m\u00e1s grande de los dirigentes carism\u00e1ticos de Israel entre Mois\u00e9s y David, la identidad no s\u00f3lo no desapareci\u00f3 sino que se vigoriz\u00f3 aun m\u00e1s. Al igual que Mois\u00e9s, Samuel combin\u00f3 las funciones de profeta, sacerdote y juez; y su persona se convirti\u00f3 en centro de uni\u00f3n para la vida nacional. Bajo su gu\u00eda Israel volvi\u00f3 a ser leal al pacto, y con el retorno de la devoci\u00f3n religiosa resurgi\u00f3 el esp\u00edritu nacional; despu\u00e9s de un tiempo los israelitas pudieron derrotar a los filisteos en el mismo campo de batalla en el que hab\u00edan sido tan ignominiosamente derrotados.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>A medida que Samuel avanzaba en a\u00f1os, la cuesti\u00f3n de su sucesi\u00f3n se torn\u00f3 aguda. Cundi\u00f3 la demanda de un rey, y finalmente Samuel accedi\u00f3 a sus deseos y ungi\u00f3 al benjamita *Sa\u00fal para que reinara sobre ellos. El reinado de Sa\u00fal comenz\u00f3 auspiciosamente con una r\u00e1pida respuesta a una muestra de poder\u00edo por parte de los amonitas, a lo que sigui\u00f3 una acci\u00f3n exitosa contra los filisteos en las tierras altas centrales. Mientras acept\u00f3 la direcci\u00f3n de Samuel en la esfera religiosa, todo fue bien para Sa\u00fal, pero su estrella comenz\u00f3 a declinar cuando se produjo un distanciamiento entre ellos. Muri\u00f3 en una batalla contra los filisteos en el <etiqueta id=\"#_ftn256\" name=\"_ftnref256\" title=\"\">mte. Gilboa, en un audaz pero vano esfuerzo por incorporar al seno de Israel a las tribus del N que se encontraban m\u00e1s all\u00e1 de la <\/etiqueta>llanura de Jezreel. El dominio filisteo sobre Israel se hizo entonces m\u00e1s fuerte que nunca (ca. 1010 a.C.).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>III. David y Salom\u00f3n<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>El hombre que permiti\u00f3 que Israel se liberara del yugo filisteo fue David, miembro de la tribu de Jud\u00e1, en una \u00e9poca comandante militar bajo Sa\u00fal, y posteriormente guerrero mercenario de los filisteos. A la muerte de Sa\u00fal fue inmediatamente aclamado rey de Jud\u00e1, y dos a\u00f1os m\u00e1s tarde las tribus de Israel un\u00e1nimemente lo invitaron a reinar sobre ellos. En una serie de brillantes acciones militares infligi\u00f3 derrotas decisivas a los filisteos, que a partir de ese momento tuvieron que vivir como vasallos de David. Su captura de Jerusal\u00e9n en el s\u00e9ptimo a\u00f1o de su reinado le permiti\u00f3 contar con una capital poderosa y estrat\u00e9gicamente situada, como as\u00ed tambi\u00e9n con un nuevo centro religioso. El arca fue tra\u00edda del exilio y solemnemente instalada en una tienda-santuario en el mte. Si\u00f3n, posteriormente remplazada por el templo de Salom\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Despu\u00e9s de establecer la independencia de Israel y su supremac\u00eda en Cana\u00e1n, David se dedic\u00f3, por conquista y diplomacia, a levantar un imperio que se extendi\u00f3 desde la frontera egipcia y el golfo de \u00c1caba hasta el \u00c9ufrates superior, Dej\u00f3 este imperio como herencia a su hijo Salom\u00f3n, quien exprimi\u00f3 sus recursos en aras de un grandioso programa de construcciones y el mantenimiento de una espl\u00e9ndida corte. A fin de explotar m\u00e1s eficientemente los ingresos de su reino, lo dividi\u00f3 en doce distritos administrativos que remplazaron a las antiguas divisiones tribales, y que no s\u00f3lo impusieron pesadas cargas, sino tambi\u00e9n trabajo obligatorio para las obras p\u00fablicas, finalmente incluso a sus propios s\u00fabditos israelitas. Por \u00faltimo la carga se hizo intolerable. Hacia el fin de su reinado la mayor parte de las naciones supeditadas a \u00e9l hab\u00edan recuperado su independencia, y despu\u00e9s de su muerte (ca. 930 a.C.) las mismas tribus de Israel se dividieron en dos reinos: el reino septentrional de Israel, que renunci\u00f3 a su lealtad al trono de David, y el meridional de Jud\u00e1 y Benjam\u00edn, sobre el cual los descendientes de David y Salom\u00f3n continuaron reinando desde la capital Jerusal\u00e9n (* <span style='text-transform:uppercase'>Juda<\/span>, <b>IV<\/b>).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>IV. El reino de Israel<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Jeroboam, fundador de la monarqu\u00eda independiente en el N, elev\u00f3 los dos antiguos santuarios de Dan (en el extremo N) y Bet-el (cerca de la frontera con Jud\u00e1) a la categor\u00eda de santuarios nacionales. En ambos, becerros de oro eran los pedestales visibles para el trono invisible de Yahv\u00e9h (funci\u00f3n que cumpl\u00edan los querubines de oro en el templo de Jerusal\u00e9n). Al poco tiempo de constituidos ambos reinos hebreos, fueron invadidos por los egipcios al mando de Sisac, pero fue el reino del S el que aparentemente m\u00e1s sufri\u00f3, de modo que posteriormente el reino del N no tuvo que temer que la dinast\u00eda de David tratara de recuperar el control de los territorios que hab\u00eda perdido.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Una amenaza mayor, sin embargo, proven\u00eda del N. El reino arameo de Damasco, fundado durante el reinado de Salom\u00f3n, comenz\u00f3 a infiltrarse en territorio israelita alrededor del 900 a.C., lo que senal\u00f3 el comienzo de un siglo de guerras intermitentes que a veces redujeron a Israel a una situaci\u00f3n desesperada.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La seguridad del reino de Israel tambi\u00e9n se vio dificultada por frecuentes revueltas palaciegas y cambios din\u00e1sticos. S\u00f3lo dos dinast\u00edas\u2014la fundada por Omri (ca. 880 a.C.) y la que fund\u00f3 Jeh\u00fa (ca. 841 a.C.)\u2014duraron m\u00e1s de dos generaciones. El hijo de Jeroboam fue asesinado por Baasa, uno de sus comandantes militares, en el a\u00f1o posterior a su sucesi\u00f3n al trono; cuando Baasa hab\u00eda reinado 20 a\u00f1os, su hijo tambi\u00e9n sufri\u00f3 una suerte similar. A ello siguieron varios a\u00f1os de guerra civil, de la cual emergi\u00f3 Omri como vencedor.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Omri fund\u00f3 una nueva capital para su reino en *Samaria. Externamente fortific\u00f3 su posici\u00f3n subyugando a Moab, al <etiqueta id=\"#_ftn257\" name=\"_ftnref257\" title=\"\">E del mar Muerto, y llevando<\/etiqueta> a cabo una alianza econ\u00f3mica con Fenicia. Su hijo Acab se cas\u00f3 con una princesa fenicia, Jezabel, y tambi\u00e9n puso fin a la hostilidad entre su reino y Jud\u00e1 por una alianza que dur\u00f3 hasta que fue depuesta la dinast\u00eda de Omri.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Los beneficios comerciales de la alianza fenicia fueron enormes, pero en el aspecto religioso condujo a un reavivamiento del culto a Baal, en el que Jezabel desempe\u00f1\u00f3 un activo papel. El campe\u00f3n principal del culto puro a Yahv\u00e9h fue el profeta *El\u00edas, que tambi\u00e9n denunci\u00f3 el alejamiento del rey de la lealtad al antiguo pacto en la esfera social (como puede verse especialmente en el caso de Nabot jezreelita), y proclam\u00f3 el fin de la dinast\u00eda de Omri.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La guerra con Damasco continu\u00f3 durante los reinados de Omri y sus descendientes, excepto por tres a\u00f1os durante el reinado de Acab, per\u00edodo en el que los reyes de Israel y Damasco, y los estados vecinos, formaron una coalici\u00f3n militar para resistir al invasor, Salmanasar III, rey de Asiria. Se produjo la batalla de Carcar sobre el Orontes (853 a.C.), y el asirio no volvi\u00f3 a invadir las tierras occidentales hasta 12 a\u00f1os despu\u00e9s. Su retirada se\u00f1al\u00f3 el rompimiento de la coalici\u00f3n y el resurgimiento de las hostilidades entre Israel y Damasco.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>A la exterminaci\u00f3n de la casa de Omri en la revuelta de Jeh\u00fa (841 a.C.) sigui\u00f3 la supresi\u00f3n del culto oficial a Baal. Las asociaciones de profetas apoyaron la revuelta; pocas razones ten\u00edan para amar la casa de Omri. Pero este hecho debilit\u00f3 seriamente el reino de Israel frente a la amenaza aramea, y los primeros 40 a\u00f1os de la dinast\u00eda de Jeh\u00fa fueron de continua tribulaci\u00f3n para Israel. No s\u00f3lo ocup\u00f3 el enemigo los territorios transjordanos de Israel, sino que tambi\u00e9n ocurri\u00f3 lo mismo con sus provincias septentrionales; los arameos invadieron la llanura de Jezreel y llegaron por la costa mediterr\u00e1nea hasta Gat en el S. Israel estaba reducida a una situaci\u00f3n desesperada cuando en 803 a.C. el rey asirio Adad-nirari III invadi\u00f3 Siria, incursion\u00f3 en Damasco y le impuso tributo. Esto disminuy\u00f3 la presi\u00f3n de Damasco sobre Israel, y los israelitas pudieron aprovechar este cambio de fortuna para recapturar muchas de las ciudades que los arameos les hab\u00edan quitado.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Durante estos a\u00f1os de tribulaci\u00f3n hubo un hombre en Israel cuya moral y confianza nunca decay\u00f3: el profeta *Eliseo. Bien pod\u00eda el rey de Israel referirse a \u00e9l, en su lecho de muerte, como \u201c\u00a1\u2026 carro de Israel y su gente de a caballo!\u201d (2 R. 13.14). Eliseo muri\u00f3 con una predicci\u00f3n de victoria sobre los arameos en los labios.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En la primera mitad del <etiqueta id=\"#_ftn258\" name=\"_ftnref258\" title=\"\">ss. VIII a.C. la<\/etiqueta> prosperidad volvi\u00f3 a Israel, especialmente bajo Jeroboam II, el cuarto rey de la dinast\u00eda de Jeh\u00fa. Los dos reinos hebreos se vieron libres de molestias externas; Damasco estaba demasiado debilitada, despu\u00e9s del duro tratamiento que sufri\u00f3 a manos de los asirios, para renovar su agresi\u00f3n. Jeroboam extendi\u00f3 las fronteras de su reino, y la riqueza nacional aument\u00f3 considerablemente.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Pero este aumento de riqueza nacional se concentr\u00f3 en las manos de una secci\u00f3n relativamente peque\u00f1a de la poblaci\u00f3n: los pr\u00f3speros mercaderes y terratenientes, que se enriquecieron a expensas del campesinado. Los peque\u00f1os propietarios que antiguamente hab\u00edan labrado sus propios campos se vieron obligados ahora, en gran n\u00famero, a convertirse en siervos en las crecientes tierras de sus vecinos ricos, y a cultivar la tierra que una vez hab\u00edan trabajado como propietarios independientes. Esta creciente disparidad entre las dos secciones de israelitas nacidos libres provoc\u00f3 la denuncia de profetas como Am\u00f3s y Oseas, especialmente a causa de que los ricos que explotaban a sus vecinos pobres eran puntillosos en el cumplimiento de lo que consideraban sus deberes religiosos. Los profetas insistieron infatigablemente en que lo que Yahv\u00e9h requer\u00eda de su pueblo no era sacrificios de bestias engordadas, sino rectitud y fidelidad al pacto, por falta de lo cual la naci\u00f3n se enfrentaba a un desastre aun mayor que todos los que hab\u00eda experimentado hasta entonces.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La dinast\u00eda de Jeh\u00fa termin\u00f3 como hab\u00eda empezado, por asesinato y revuelta, alrededor del 745 a.C. En ese a\u00f1o Tiglat-pileser III subi\u00f3 al trono de Asiria e inaugur\u00f3 una era de conquista imperial que en menos de un cuarto de siglo termin\u00f3 con la existencia del reino de Israel y la independencia del de Jud\u00e1. Menahem de Israel (ca. 745\u2013737 a.C.) pag\u00f3 tributo a Tiglat-pileser, pero Peka (ca. 736\u2013732 a.C.) llev\u00f3 a cabo una pol\u00edtica antiasiria, para lo cual se ali\u00f3 con Damasco. Tiglat-pileser tom\u00f3 Damasco, aboli\u00f3 la monarqu\u00eda y transform\u00f3 el territorio en provincia asiria. Le quit\u00f3 a Israel las regiones septentrionales y transjordanas, y las hizo provincias asirias. Se deport\u00f3 a los estratos superiores de estas zonas, y se los remplaz\u00f3 por inmigrantes de otras parte del imperio asirio. Cuando Oseas, el \u00faltimo rey de Israel, dej\u00f3 de pagar tributo a Asiria a instigaci\u00f3n de Egipto, se lo tom\u00f3 prisionero. Se ocup\u00f3 Samaria, su capital, en 722 a.C., despu\u00e9s de tres a\u00f1os de sitio, y se hizo de ella la sede del gobierno de la provincia asiria de Samaria. Se llev\u00f3 a cabo una nueva deportaci\u00f3n\u2014de acuerdo con los registros asirios se tom\u00f3 27.290 personas para llevarlas al cautiverio\u2014, y nuevos colonos fueron enviados en su lugar.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>VI. La provincia de Samaria<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>La deportaci\u00f3n de israelitas de los territorios del N y de la Transjordania fue tan completa que casi perdieron su car\u00e1cter israelita. En la provincia de Samaria fue diferente; con el tiempo los inmigrantes adoptaron la religi\u00f3n israelita, \u201cla ley del Dios de aquella tierra\u201d (2 R. 17.26ss), y se asimilaron completamente a los israelitas que no hab\u00edan sido deportados; pero los *samaritanos, como se llam\u00f3 posteriormente a la poblaci\u00f3n de esa provincia, fueron despreciados como mestizos raciales y religiosos por parte del pueblo de Jud\u00e1 m\u00e1s al S, especialmente a partir de fines del ss. VI a.C.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El rey Ezequ\u00edas de Jud\u00e1 trat\u00f3 (ca. 705 a.C.) de reavivar la unidad religiosa de Israel invitando al pueblo de Samaria a acudir a Jerusal\u00e9n a adorar, pero la invasi\u00f3n de Senaquerib a Jud\u00e1 (701 a.C.) neutraliz\u00f3 sus esfuerzos. Mayor \u00e9xito tuvo la acci\u00f3n del nieto de Ezequ\u00edas, Jos\u00edas, que aprovech\u00f3 la disminuci\u00f3n del poder de Asiria para extender su soberan\u00eda pol\u00edtica y su reforma religiosa a la regi\u00f3n que antiguamente perteneci\u00f3 al reino de Israel (621 a.C.). El hecho de que trat\u00f3 de detener el avance del fara\u00f3n Necao en Meguido da una buena idea de la expansi\u00f3n de su reino, pero su muerte all\u00ed (609 a.C.) puso fin a las esperanzas de reunir a todo Israel bajo un pr\u00edncipe de la casa de David. La tierra de Israel pas\u00f3 a la hegemon\u00eda de Egipto, y, pocos a\u00f1os m\u00e1s tarde, a la de Babilonia.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Parecer\u00eda que los asirios perpetuaron la organizaci\u00f3n provincial de los babilonios en el O. Despu\u00e9s del asesinato de Gedal\u00edas, gobernador de Juda bajo los babilonios, la tierra de Jud\u00e1, a excepci\u00f3n del Neguev (que en ese momento ocupaban los edomitas), se agreg\u00f3 a la provincia de Samaria (ca. 582 a.C.). La conquista persa (539 a.C.) no trajo grandes cambios a este respecto, excepto que los hombres de Jud\u00e1, exiliados bajo Nabucodonosor, pudieron volver y establecerse en Jerusal\u00e9n y zonas aleda\u00f1as, que ahora se convirtieron en la provincia separada, aunque peque\u00f1a, de Judea, bajo un gobernador nombrado por el rey persa (* <span style='text-transform:uppercase'>Jud\u00e1<\/span>, <b>V<\/b>).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Los samaritanos se mostraron amistosos con los exiliados restaurados, y se ofrecieron para cooperar en la reconstrucci\u00f3n del templo de Jerusal\u00e9n, pero fueron mal recibidos por los de Judea, que sin duda tem\u00edan ser absorbidos por ellos, mucho m\u00e1s numerosos, y tambi\u00e9n ten\u00edan serias dudas con respecto a la pureza racial y religiosa de los mismos. En consecuencia, una larga separaci\u00f3n, que podr\u00eda haberse acabado en ese momento, se hizo m\u00e1s aguda que nunca, y los samaritanos aprovecharon toda oportunidad que se les present\u00f3 para malquistar a los jud\u00edos ante las autoridades persas. No pudieron impedir la reconstrucci\u00f3n del templo de Jerusal\u00e9n, que hab\u00eda sido autorizado por Ciro en 538 a.C., pero durante un tiempo consiguieron obstruir los esfuerzos de los jud\u00edos para fortificar Jerusal\u00e9n. Sin embargo, cuando Artajerjes I envi\u00f3 a *Nehem\u00edas como gobernador de Jud\u00e1 en 445 a.C., con expresas directivas para la reconstrucci\u00f3n de los muros de Jerusal\u00e9n, los samaritanos y otros vecinos de los jud\u00edos mostraron su disgusto de varias maneras, pero no pudieron hacer nada efectivo a causa del edicto real.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El gobernador de Samaria en esa \u00e9poca era *Sanbalat, que continu\u00f3 en su cargo durante muchos a\u00f1os. En 408 a.C. se lo menciona en una carta de la comunidad jud\u00eda de Elefantina en Egipto, en la que se solicitaban los buenos oficios de los hijos de Sanbalat para que la corte persa les permitiera reconstruir su templo, que hab\u00eda sido destruido en un desorden antijud\u00edo dos o tres a\u00f1os antes. Dicho templo hab\u00eda sido construido hac\u00eda m\u00e1s de un siglo para servir a las necesidades religiosas de una comunidad jud\u00eda que los reyes egipcios de la dinast\u00eda 26\u00aa hab\u00edan establecido en su frontera meridional como seguridad contra la infiltraci\u00f3n et\u00edope. Antes de escribir a los hijos de Sanbalat los jud\u00edos de Elefantina hab\u00edan tratado de lograr la ayuda del sumo sacerdote de Jerusal\u00e9n, pero este no hab\u00eda prestado atenci\u00f3n a sus necesidades; sin duda desaprobaba de la existencia de un templo que rivalizara con el de Jerusal\u00e9n. Los hijos de Sanbalat\u2014como es f\u00e1cil comprender, si consideramos las relaciones entre Samaria y Jersual\u00e9n\u2014mostraron mayor inter\u00e9s en satisfacer el pedido, y obtuvieron el permiso necesario para la reconstrucci\u00f3n del templo de Elefantina.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El hecho de que fueran los hijos de Sanbalat y no su padre a quien se dirigieran los jud\u00edos de Elefantina sugiere que, si bien Sanbalat todav\u00eda era nominalmente gobernador, sus hijos se estaban ocupando de muchas de sus obligaciones, posiblemente a causa de su edad.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Los papiros elefantinos, de los que extraemos nuestra informaci\u00f3n acerca de esta comunidad jud\u00eda en Egipto, son particularmente interesantes porque muestran a un grupo de jud\u00edos que no daban se\u00f1al alguna de haber sido influidos por las reformas de Jos\u00edas. En ello contrastaban considerablemente con los jud\u00edos que retornaron del exilio a Jerusal\u00e9n y los territorios aleda\u00f1os. Estos, junto con sus hermanos en Babilonia, hab\u00edan aprendido la lecci\u00f3n del exilio, y mostraban una adherencia cada vez mayor a la Tor\u00e1, incluyendo especialmente las caracter\u00edsticas que permit\u00edan distinguir al pueblo de la ley de las otras colectividades. La reaparici\u00f3n de los jud\u00edos como el pueblo de la ley, en el sentido m\u00e1s particularista, est\u00e1 asociada sobre todo con la obra de Esdras, bajo quien la ley del Pentateuco se convirti\u00f3 en la constituci\u00f3n oficializada del estado-templo de Judea, sujeta a la autoridad superior de la corte de Persia.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La obra de Esdras (que ten\u00eda el apoyo completo de Nehem\u00edas como gobernador) signific\u00f3 que la separaci\u00f3n entre jud\u00edos y samaritanos tuviese menos perspectivas que nunca de solucionarse. Poco tiempo antes del 400 a.C. un miembro de la familia sacerdotal de Jerusal\u00e9n, Manas\u00e9s de nombre, que se hab\u00eda casado con una hija de Sanbalat, fue instalado por su suegro como sumo sacerdote en el antiguo lugar sagrado sobre el mte. Gerizim, cerca de Siquem, donde se construy\u00f3 un templo con permiso del rey. El culto rival de Jerusal\u00e9n as\u00ed establecido sobrevivi\u00f3 hasta nuestros d\u00edas y se basa, hecho curioso, en el mismo libro de la ley que reconocen los jud\u00edos.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>VI. Bajo los macedonios<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>La conquista del imperio persa por Alejandro Magno no acarre\u00f3 cambios constitucionales ni a Samaria ni a Judea. Estas provincias fueron administradas a partir de entonces por gobernadores grecomacedonios en lugar de los antiguos gobernadores persas, y hab\u00eda que pagar tributo al nuevo a\u00f1o en lugar del antiguo. La di\u00e1spora jud\u00eda, que hab\u00eda sido amplia bajo el imperio persa (Am\u00e1n no exageraba cuando se los describi\u00f3 a Jerjes como \u201cesparcidos y distribuidos entre los pueblos en todas las provincias de tu reino\u201d, Est. 3.8), ahora encontr\u00f3 nuevos centros para establecerse, especialmente Alejandr\u00eda y Cirene. La influencia helen\u00edstica inevitablemente se hizo sentir entre ellos. En cierto modo dicha influencia fue buena; podemos pensar particularmente en la situaci\u00f3n entre los jud\u00edos grecoparlantes de Alejandr\u00eda que hizo necesaria una traducci\u00f3n del Pentateuco y otras escrituras del <etiqueta id=\"#_ftn259\" name=\"_ftnref259\" title=\"\">AT al <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn260\" name=\"_ftnref260\" title=\"\">gr. en los ss. III y II a.C., para hacer accesible al mundo gentil el conocimiento de Dios (* <\/etiqueta><span style='text-transform:uppercase'>Textos y versiones<\/span>, AT). Por otra parte, produjeron una tendencia a imitar ciertas caracter\u00edsticas de la cultura helen\u00edstica inextricablemente mezcladas con el paganismo, y adem\u00e1s hicieron disminuir la distinci\u00f3n entre el \u201cpueblo especial\u201d de Yahv\u00e9h y sus vecinos. La narraci\u00f3n de Josefo de la fortuna de los Tob\u00edadas, que se enriquecieron como recolectores de impuestos, primero en beneficio de los Tolomeos y luego de los Sel\u00e9ucidas, indica hasta qu\u00e9 punto pudo llegar la asimilaci\u00f3n de una prominente familia jud\u00eda a los aspectos menos dignos de la vida, bajo las monarqu\u00edas helen\u00edsticas.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Entre las dinast\u00edas que heredaron el imperio de Alejandro, las dos que m\u00e1s afectaron la historia de Israel son la de los Tolomeos en Egipto, y la de los Sel\u00e9ucidas, que dominaron Siria y las tierras m\u00e1s all\u00e1 del \u00c9ufrates. Desde 320 a 198 a.C. el dominio de los Sel\u00e9ucidas se extendi\u00f3 desde Egipto hasta la cadena del L\u00edbano y la costa fenicia en Asia, incluyendo Judea y Samaria. La victoria sel\u00e9ucida en Pani\u00f3n, cerca de las fuentes del Jord\u00e1n, en 198 a.C., signific\u00f3 que Judea y Samaria se hac\u00edan tributarias de Antioqu\u00eda en lugar de Alejandr\u00eda. La derrota que sufri\u00f3 el rey seleucida Antioco III a manos de los romanos en Magnesia en 190 a.C., y la pesada indemnizaci\u00f3n que estos le impusieron, produjeron un enorme aumento de los impuestos que deb\u00edan pagar sus s\u00fabditos, incluyendo los jud\u00edos. Cuando su hijo, Ant\u00edoco IV, trat\u00f3 de corregir la situaci\u00f3n imponiendo su soberan\u00eda sobre Egipto (en las dos campa\u00f1as de 169 y 168 a.C.), los romanos lo obligaron a abandonar estas ambiciones, Judea, en la frontera <etiqueta id=\"#_ftn261\" name=\"_ftnref261\" title=\"\">SO de su reino, adquiri\u00f3 entonces gran importancia estrat\u00e9<\/etiqueta>gica, y el rey consider\u00f3 que ten\u00eda buenas razones para sospechar de la lealtad de sus s\u00fabditos jud\u00edos. Acept\u00f3 las sugerencias de consejeros mal avisados, y decidi\u00f3 abolir su nacionalidad distintiva y su religi\u00f3n; el punto culminante de estas medidas fue la instalaci\u00f3n del culto pagano: la adoraci\u00f3n de Zeus ol\u00edmpico (nombre que los judios transformaron en abominaci\u00f3n desoladora\u201d) en el templo de Jerusal\u00e9n en diciembre de 167 a.C. El templo samaritano de Gerizim fue transformado en lugar de adoraci\u00f3n de Zeus Xenios.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Muchos jud\u00edos piadosos sufrieron el martirio antes que abjurar de su religi\u00f3n; otros tomaron las armas contra el opresor. Entre estos se encontraban los miembros de la familia sacerdotal de los asmoneos, que encabezaban Matat\u00edas de Mod\u00edn y sus cinco hijos. El m\u00e1s notable de ellos, Judas Macabeo, fue un jefe nato que se destac\u00f3 en el arte de la guerrilla. Sus \u00e9xitos iniciales contra las fuerzas reales llevaron a muchos de sus conciudadanos a enrolarse bajo su bandera, incluyendo gran n\u00famero de israelitas piadosos, los <\/span><span style=''>&#7717;<sup>a<\/sup>s&#305;&#770;&#7695;&#305;&#770;m<\/span><span lang=ES style=''> (* <span style='text-transform:uppercase'>Asideos<\/span>) que comprendieron que la resistencia pasiva no bastaba frente a la amenaza a su existencia nacional y religiosa. El rey mand\u00f3 contra ellos mayor n\u00famero de fuerzas, pero tambi\u00e9n fueron derrotados por las inesperadas t\u00e1cticas de Judas y sus hombres.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El rey finalmente comprendi\u00f3 que su pol\u00edtica hab\u00eda sido contraproducente, e invit\u00f3 a Judas a enviar embajadores a Antioqu\u00eda para discutir las condiciones de paz. Ant\u00edoco tema planes para la reconquista de los territorios que se hab\u00edan segregado en la parte oriental de su reino, y era importante lograr un arreglo en la frontera con Egipto. La condici\u00f3n b\u00e1sica de los jud\u00edos, naturalmente, fue el levantamiento total de la prohibici\u00f3n que pesaba sobre su pr\u00e1ctica religiosa. El rey la concedi\u00f3, y los jud\u00edos quedaron en libertad de practicar su religi\u00f3n ancestral. A esta concesi\u00f3n siguieron inmediatamente la purificaci\u00f3n del templo del culto id\u00f3latra que en \u00e9l se hab\u00eda instalado, y su rededicaci\u00f3n al culto del Dios de Israel practicado durante siglos. La dedicaci\u00f3n del templo a fines del 164 a.C. (que a partir de entonces se conmemora en la fiesta de Januc\u00e1; <etiqueta id=\"#_ftn262\" name=\"_ftnref262\" title=\"\">cf. Jn. 10.22) probablemente no se consider\u00f3 entre las condiciones para la paz, pero en s\u00ed puede haberse aceptado como un \u201checho consu<\/etiqueta>mado\u201d.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Pronto se comprendi\u00f3, sin embargo, que Judas y sus hermanos y seguidores no se contentar\u00edan con haber obtenido la libertad religiosa. Al lograr este \u00e9xito por las armas, continuaron su lucha para obtener la independencia pol\u00edtica. A la dedicaci\u00f3n del templo sigui\u00f3 la fortificaci\u00f3n de la zona del monte del templo, en frente de la ciudadela de Acra (* <span style='text-transform:uppercase'>Jerusal\u00e9n<\/span>, <b>IV<\/b>), guardada por una guarnici\u00f3n de tropas reales. Judas envi\u00f3 bandas armadas a Galilea, la Transjordania, y otras regiones en las que hab\u00eda comunidades jud\u00edas aisladas, y las llev\u00f3 de vuelta a la seguridad de las partes de Judea que estaban controladas por sus fuerzas.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El gobierno sel\u00e9ucida no pod\u00eda ignorar una sucesi\u00f3n tal de actos hostiles, y se enviaron nuevas fuerzas contra Judas, que cay\u00f3 luchando en la primavera del 160 a.C. Durante un tiempo pareci\u00f3 que su causa estaba perdida, pero los acontecimientos favorecieron a sus sucesores. Especialmente la muerte de Ant\u00edoco IV en 164 a.C., a la que sigui\u00f3 un largo per\u00edodo de guerra civil intermitente en el imperio sel\u00e9ucida, entre rivales al trono y sus respectivos seguidores. Jonat\u00e1n, el hermano de Judas que tom\u00f3 su lugar como jefe de las fuerzas insurgentes, esper\u00f3 hasta que los tiempos fueron propicios y luego, por procedimientos diplom\u00e1ticos, obtuvo r\u00e1pidos y extraordinarios \u00e9xitos. En 152 a.C. Alejandro Balas, que aspiraba al trono sel\u00e9ucida por ser hijo de Ant\u00edoco IV (es dif\u00edcil evaluar la validez de esta pretensi\u00f3n) autoriz\u00f3 a Jonat\u00e1n a mantener su propia fuerza militar en Judea, y lo reconoci\u00f3 como sumo sacerdote de los jud\u00edos, a cambio de su promesa de apoyo.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Ant\u00edoco IV hab\u00eda comenzado su intervenci\u00f3n en los asuntos religiosos jud\u00edos, que llevaron a la revuelta de los asmoneos, deponiendo y nombrando sacerdotes jud\u00edos a su arbitrio, desafiando as\u00ed las costumbres ancestrales. Ahora un asmoneo acept\u00f3 el sumo sacerdocio de manos de un hombre cuya autoridad para otorgarlo se basaba en su condici\u00f3n de hijo y sucesor de Ant\u00edoco IV. \u00a1All\u00ed quedaron los elevados ideales que hab\u00edan conducido a la lucha!<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Los grupos de jud\u00edos piadosos que prestaron su apoyo a los asmoneos en un momento en el que parec\u00eda que solamente su poder militar pod\u00eda devolverles la libertad religiosa se habr\u00edan contentado con la obtenci\u00f3n de esta meta, pero ahora se mostraron cada vez m\u00e1s cr\u00edticos de las ambiciones din\u00e1sticas de los asmoneos. Pero nada les disgust\u00f3 m\u00e1s que la asunci\u00f3n del sumo sacerdocio por parte de los asmoneos. Algunos se negaron a legitimar a un sumo sacerdote que no proviniera de los sadoquitas, y esperaban el d\u00eda en que uno de los hijos de Sadoc oficiara nuevamente en un templo purificado (* <span style='text-transform:uppercase'>Mar Muerto, Rollos del<\/span>). A una rama de la familia de Sadoc se le permiti\u00f3 fundar un templo jud\u00edo en Leont\u00f3polis, en Egipto, y establecer all\u00ed el oficio de sumo sacerdote; pero los <\/span><span style=''>&#7717;<sup>a<\/sup>s&#305;&#770;&#7695;&#305;&#770;m<\/span><span lang=ES style=''> que ten\u00edan alg\u00fan respeto por la ley no pod\u00edan aceptar un templo ubicado fuera de la tierra de Israel.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En 143 a.C. Jonat\u00e1n fue capturado y ejecutado por uno de los rivales al trono sel\u00e9ucida, pero su hermano Sim\u00f3n ocup\u00f3 su lugar, y los jud\u00edos obtuvieron completa independencia del yugo gentil. Esta independencia se otorg\u00f3 mediante un edicto del rey sel\u00e9ucida Demetrio II en mayo de 142 a.C. por el cual se liber\u00f3 a los jud\u00edos de la obligaci\u00f3n de pagar tributo. Sim\u00f3n a\u00f1adi\u00f3 a este \u00e9xito diplom\u00e1tico la reducci\u00f3n de los \u00faltimos vestigios del poder sel\u00e9ucida en Judea: la fortaleza de Gazara (Gezer) y la ciudadela de Jerusal\u00e9n. Demetrio se encontraba en medio de una expedici\u00f3n contra los partos, y en consecuencia no pod\u00eda llevar a cabo acci\u00f3n alguna contra Sim\u00f3n, aun cuando lo hubiera querido. Sim\u00f3n fue honrado por sus agradecidos conciudadanos jud\u00edos por la libertad y la paz que les hab\u00eda asegurado. En una reuni\u00f3n de la asamblea popular jud\u00eda en septiembre de 140 a.c. se decret\u00f3, en consideraci\u00f3n a la acci\u00f3n patri\u00f3tica de este jefe y sus hermanos, su nombramiento como etnarca o gobernador de la naci\u00f3n, comandante en jefe del ej\u00e9rcito, y sumo sacerdote hereditario. Sim\u00f3n dej\u00f3 esta triple autoridad a sus descendientes y sucesores.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Sim\u00f3n fue asesinado en Jeric\u00f3 en 134 a.C. por su yerno Tolomeo, hijo de Abubus, quien aspiraba a obtener el poder supremo en Judea. Pero el hijo de Sim\u00f3n, Juan Hircano, hizo fracasar los planes del asesino, y asegur\u00f3 su propia posici\u00f3n como sucesor de su padre.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El rey sel\u00e9ucida Ant\u00edoco VII, que hab\u00eda tratado de volver a imponer su autoridad en Judea durante los \u00faltimos a\u00f1os de Sim\u00f3n, consigui\u00f3 imponer tributo a Juan Hircano durante los primeros a\u00f1os de su reinado. Pero la muerte de Ant\u00edoco VII en lucha contra los partos en 128 a.C. signific\u00f3 el fin del dominio sel\u00e9ucida sobre Judea.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>VII. La dinast\u00eda asmonea<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>En el s\u00e9ptimo a\u00f1o de Juan Hircano se estableci\u00f3 firmemente el estado independiente de Judea, 40 a\u00f1os despu\u00e9s de que Ant\u00edoco IV aboliera su antigua constituci\u00f3n como estado-templo aut\u00f3nomo dentro del imperio. La devoci\u00f3n de los <\/span><span style=''>&#7717;<sup>a<\/sup>s&#305;&#770;&#7695;&#305;&#770;m<\/span><span lang=ES style=''>, el genio militar de Judas, y la habilidad de Sim\u00f3n como estadista, junto con la creciente divisi\u00f3n y debilidad del gobierno sel\u00e9ucida, hab\u00eda permitido a los jud\u00edos ganar m\u00e1s (seg\u00fan todas las apariencias externas) de lo que hab\u00edan perdido a manos de Ant\u00edoco IV. No es de extra\u00f1ar, entonces, que generaciones posteriores hubieran visto los primeros a\u00f1os de independencia bajo Juan Hircano como una especie de edad de oro.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Fue durante la \u00e9poca de Juan Hircano cuando se produjo la ruptura final entre la mayor parte de los <\/span><span style=''>&#7717;<sup>a<\/sup>s&#305;&#770;&#7695;&#305;&#770;m<\/span><span lang=ES style=''>, y la familia de los asmoneos. Juan se ofendi\u00f3 por las objeciones a su posici\u00f3n de sumo sacerdote y rompi\u00f3 con ellos. A partir de entonces figuran en la historia como el partido de los *fariseos, aunque no se sabe con seguridad si adquirieron este nombre (<etiqueta id=\"#_ftn263\" name=\"_ftnref263\" title=\"\">heb. <\/etiqueta><\/span><span style=''>p<sup>e<\/sup>r\u00fb\u0161&#305;&#770;m<\/span><span lang=ES style=''>, \u2018los separados\u2019) debido a su separaci\u00f3n de la antigua alianza con los asmoneos, como frecuentemente se ha supuesto. Se mantuvieron en oposici\u00f3n al r\u00e9gimen durante 50 a\u00f1os. Los l\u00edderes religiosos que apoyaron el r\u00e9gimen y compusieron el consejo nacional en la misma \u00e9poca se conocen como *saduceos.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Juan Hircano aprovech\u00f3 la creciente debilidad del reino sel\u00e9ucida para extender su propio dominio. Una de sus primeras acciones despu\u00e9s del establecimiento de la independencia judia fue invadir el territorio samaritano y sitiar Samaria, que resisti\u00f3 un a\u00f1o pero fue finalmente ocupada y destruida. Tambi\u00e9n se captur\u00f3 Siquem y se demoli\u00f3 el santuario samaritano en el mte. Gerizim. Los samaritanos pidieron ayuda al rey sel\u00e9ucida, pero los romanos le advirtieron que no deb\u00eda interferir. Los asmoneos, en una etapa temprana de su lucha, hab\u00edan conseguido un tratado de alianza con los romanos que Juan hab\u00eda renovado.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En el S de su reino Juan luch\u00f3 contra los idumeos, los conquist\u00f3 y los oblig\u00f3 a aceptar la circuncisi\u00f3n y adoptar la religi\u00f3n jud\u00eda. Redujo las ciudades griegas en la Transjordania e invadi\u00f3 Galilea.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Su sucesor Arist\u00f3bulo I (104\u2013103 a.C.) continu\u00f3 su obra y oblig\u00f3 a los subyugados galileos a aceptar el juda\u00edsmo, como hab\u00eda hecho su padre con los idumeos.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Seg\u00fan Josefo, Arist\u00f3bulo asumi\u00f3 el t\u00edtulo de \u201crey\u201d en lugar del de \u201cetnarca\u201d, con el que se hab\u00edan contentado su abuelo y (seg\u00fan creemos ahora) su padre, y llev\u00f3 una diadema sobre su cabeza como s\u00edmbolo de su condici\u00f3n real. Sin duda esperaba de esta manera ganar prestigio entre sus vecinos galileos, aunque en sus monedas se lo designaba, en lenguaje m\u00e1s aceptable para sus s\u00fabditos jud\u00edos, \u201cJud\u00e1, el sumo sacerdote\u201d.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Arist\u00f3bulo muri\u00f3 (quiz\u00e1s de tisis) despu\u00e9s de reinar un a\u00f1o, y fue sucedido por su hermano Alejandro Janeo (103\u201376 a.C.), que se cas\u00f3 con su viuda, Salom\u00e9 Alejandra. Dif\u00edcilmente podr\u00edamos imaginar un sumo sacerdote menos apropiado que Janeo. Ejerc\u00eda su oficio sagrado en ocasiones de gran ceremonia, y lo hac\u00eda en forma tal que ofend\u00eda deliberadamente los sentimientos de muchos de sus s\u00fabditos m\u00e1s religiosos (especialmente los fariseos). Pero la ambici\u00f3n principal de su reinado fue la conquista militar. Su pol\u00edtica le produjo muchos reveses, pero al final de su reinado hab\u00eda reconquistado el control de pr\u00e1cticamente todo el territorio que hab\u00eda sido israelita en las grandes \u00e9pocas de la historia nacional, pero a un costo ruinoso para todo lo que ten\u00eda alg\u00fan valor en la herencia espiritual de su pueblo.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Las ciudades griegas en la costa del Mediterr\u00e1neo y en la Transjordania fueron los blancos favoritos de sus ataques; les puso sitio y las conquist\u00f3 una por una, mostrando por su despiadado vandalismo cu\u00e1n poco le importaban los verdaderos valores de la civilizaci\u00f3n helenistica. El modelo de su modo de vida fueron los m\u00e1s crudos principillos helen\u00edsticos del Asia occidental. La hostilidad de muchos de sus s\u00fabditos jud\u00edos contra \u00e9l lleg\u00f3 a tales proporciones que, cuando sufri\u00f3 una desastrosa derrota a manos de una fuerza nabatea en Transjordania en 94 a.C., se rebelaron y aun lograron la ayuda del rey sel\u00e9ucida Demetrio III. Pero otros s\u00fabditos jud\u00edos de Janeo, a pesar de que no lo quer\u00edan, se sintieron heridos en su patriotismo ante el espect\u00e1culo de los que hab\u00edan pedido ayuda a un rey sel\u00e9ucida en su revuelta contra un miembro de la familia de los asmoneos, y, en consecuencia, se prestaron voluntariamente para ayudar en la causa de su hostilizado rey, permiti\u00e9ndole as\u00ed sofocar la revuelta y poner en fuga a los contingentes sel\u00e9ucidas. Durante mucho tiempo se record\u00f3 con horror el salvajismo con que Janeo se veng\u00f3 de los jefes de la revuelta (entre los que evidentemente hab\u00eda fariseos prominentes).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Janeo dej\u00f3 el poder a su viuda, Salom\u00e9 Alejandra, la que lo ejerci\u00f3 como reina durante nueve a\u00f1os. Otorg\u00f3 el sumo sacerdocio a su hijo mayor, Hircano II. En un aspecto importante cambi\u00f3 fundamentalmente la pol\u00edtica de sus predecesores; cultiv\u00f3 la amistad de los fariseos, y durante todo su reinado escuch\u00f3 su consejo.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>A su muerte en 67 a.C. se produjo una guerra civil entre los que apoyaban a sus dos hijos, Hircano II y Arist\u00f3bulo II, en su pretensi\u00f3n de asumir el poder supremo en Judea. Arist\u00f3bulo era un t\u00edpico pr\u00edncipe asmoneo, ambicioso y agresivo; Hircano era un cero a la izquierda f\u00e1cilmente manipulado por los que apoyaban su ambici\u00f3n en sus propios intereses, entre los cuales se destac\u00f3 el idumeo Ant\u00edpater, cuyo padre hab\u00eda sido gobernador de Idumea bajo Janeo.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Los romanos pusieron fin a la lucha civil entre los dos hermanos y sus respectivos seguidores en 63 a.C., en circunstancias que significaron el fin de la corta independencia de Judea bajo los asmoneos.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>VIII. La supremac\u00eda romana<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>En 66 a.C. el senado y el pueblo romano enviaron a su m\u00e1s brillante general de la \u00e9poca, Pompeyo, para llevar a buen fin la guerra intermitente contra Mitr\u00eddates, rey del Ponto, que hab\u00eda formado su propio imperio en el <etiqueta id=\"#_ftn264\" name=\"_ftnref264\" title=\"\">O del Asia con las tierras del decadente reino sel\u00e9ucida y los estados vecinos. No le llev\u00f3 mucho tiempo a Pompeyo derrotar a Mitr\u00eddates (que huy\u00f3 a la Crimea y se suicid\u00f3 all\u00ed); pe<\/etiqueta>ro una vez hecho esto se vio en la necesidad de reorganizar la vida pol\u00edtica del Asia occidental. En 64 a.C. anex\u00f3 Siria como provincia romana, y fue invitado por varios grupos pol\u00edticos del estado jud\u00edo a intervenir tambi\u00e9n en sus asuntos y poner fin a la guerra civil entre los hijos de Janeo.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Gracias a la astuta evaluaci\u00f3n de la situaci\u00f3n por parte de Ant\u00edpater, el grupo que favorec\u00eda a Hircano se mostr\u00f3 dispuesto a colaborar con Roma, y Jerusal\u00e9n abri\u00f3 sus puertas a Pompeyo en la primavera de 63 a.C. Sin embargo, el templo, que estaba fortificado separadamente y en manos de los seguidores de Arist\u00f3bulo, resisti\u00f3 tres meses de sitio antes de ser tomado por las fuerzas de Pompeyo.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Judea se convirti\u00f3 as\u00ed en tributaria de Roma. Se vio privada de las ciudades griegas que hab\u00edan conquistado y anexado los reyes asmoneos, y los samaritanos se liberaron del control jud\u00edo. Hircano fue confirmado como sumo sacerdote y jefe de la naci\u00f3n; pero tuvo que conformarse con el t\u00edtulo de \u201cetnarca\u201d, porque los romanos se negaron a reconocerlo como rey. Ant\u00edpater continu\u00f3 apoy\u00e1ndolo, resuelto a explotar esta nueva situaci\u00f3n para su propio provecho, situaci\u00f3n que (debemos reconocerlo) fue beneficiosa para Judea en buena parte.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Vez tras vez Arist\u00f3bulo y su familia trataron de rebelarse contra Roma para tomar el poder en Judea. Durante muchos a\u00f1os, sin embargo, fueron infructuosas estas tentativas de rebeli\u00f3n. Los sucesivos gobernadores romanos mantuvieron firme el control de Judea y Siria, debido a que estas provincias constitu\u00edan ahora la frontera oriental del imperio romano, tras las cuales estaba el imperio rival de los partos. Podemos valorar la importancia estrat\u00e9gica de esta zona por la cantidad de figuras de primera magnitud en la historia romana que desempe\u00f1aron alg\u00fan papel en la historia de Judea en estos a\u00f1os: Pompeyo, que la anex\u00f3 al imperio; Craso, quien, como gobernador de Siria en 54\u201353 a.C. saque\u00f3 el templo de Jerusal\u00e9n y muchos otros templos en Siria mientras recolectaba fondos para una guerra contra los partos, hasta que fue derrotado y muerto por ellos en Carr\u00e1n en 53 a.C.; Julio C\u00e9sar, que se convirti\u00f3 en amo del mundo romano despu\u00e9s de derrotar a Pompeyo en Farsalo en 48 a.C.; Casio, l\u00edder de los asesinos del C\u00e9sar, quien como proc\u00f3nsul de Siria desde 44 a.C. result\u00f3 financieramente opresivo para Judea; Antonio, que domin\u00f3 las provincias orientales del imperio despu\u00e9s de haber derrotado, junto con Octavio, a los asesinos de C\u00e9sar y sus seguidores en Filipos en 42 a.C.; y luego Octavio mismo, que derrot\u00f3 a Antonio y Cleopatra en Accio en 31 a.C., y a partir de entonces gobern\u00f3 solo el mundo romano como emperador Augusto. Durante toda esta \u00e9poca de vicisitudes, por las guerras civiles y externas de Roma, Ant\u00edpater y su familia adoptaron la firme pol\u00edtica de apoyar al principal representante del poder romano en el E en todo momento, quienquiera fuese y cualquiera fuese el gruyo que representase en el estado romano. Julio Cesar, en particular, ten\u00eda razones para estar agradecido por el apoyo de Ant\u00edpater cuando se encontraba rodeado en Alejandr\u00eda durante el invierno de 48\u201347 a.C., y otorg\u00f3 privilegios especiales, no s\u00f3lo a Ant\u00edpater mismo, sino tambi\u00e9n a los jud\u00edos en general.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La confianza que los romanos depositaron en la familia de Ant\u00edpater qued\u00f3 evidenciada especialmente en 40 a.C., cuando los partos invadieron Siria y Palestina y permitieron que Ant\u00edgono, el \u00faltimo hijo sobreviviente de Arist\u00f3bulo II, recuperara el trono de los asmoneos y sirviera como rey y sumo sacerdote de los jud\u00edos. Hircano II fue mutilado a fin de que no estuviera en condiciones de convertirse nuevamente en sumo sacerdote. Ant\u00edpater ya hab\u00eda muerto, pero aun as\u00ed se trat\u00f3 de capturar y liquidar a su familia. Uno de sus hijos, Fasael, fue capturado y muerto, pero Herodes, el m\u00e1s capaz de los hijos de Ant\u00edpater, huy\u00f3 a Roma, donde el senado lo nombr\u00f3 rey de los jud\u00edos, a instancias de Antonio y Octavio. Se trataba ahora de recuperar Judea de manos de Ant\u00edgono (a quien dej\u00f3 tranquilo el comandante romano en Siria cuando fueron expulsados los invasores partos), y gobernar seg\u00fan los intereses de Roma como \u201camigo y aliado\u201d. La tarea no era f\u00e1cil, y su realizaci\u00f3n en 37 a.C., cuando Jerusal\u00e9n fue capturada despu\u00e9s de un sitio de tres meses, le signific\u00f3 a Herodes una mala voluntad tan profunda por parte de sus nuevos s\u00fabditos, que de ninguna manera se pudo quitar. Ant\u00edgono fue encadenado y enviado a Antonio, quien lo hizo ejecutar. Herodes trat\u00f3 de legitimar su posici\u00f3n ante los jud\u00edos cas\u00e1ndose con Miriamne, princesa asmonea, pero este casamiento le trajo aun m\u00e1s problemas en lugar de mejorar su posici\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La posici\u00f3n de Herodes fue precaria durante los primeros seis meses de su reinado. Aunque Antonio era su amigo y protector, Cleopatra deseaba incorporar Judea al reino de ella, como hab\u00edan hecho sus antecesores tolemaicos, para lo cual trat\u00f3 de explotar su influencia sobre Antonio. La eliminaci\u00f3n de Antonio y Cleopatra en 31 a.C., y la confirmaci\u00f3n de Herodes como rey por el conquistador Augusto le trajeron alguna tranquilidad externa, pero nunca pudo lograr la paz interna, ni en su c\u00edrculo familiar ni en sus relaciones con el pueblo jud\u00edo. A pesar de ello gobern\u00f3 Judea con mano firme, sirviendo los intereses de Roma aun con mayor celo que el que hubiera tenido un gobernador romano. (Para mayores detalles sobre su reinado, * <span style='text-transform:uppercase'>Herodes<\/span>, <b>1<\/b>.)<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Cuando muri\u00f3 Herodes en el 4 a.C. su reino fue dividido entre tres hijas. Arquelao gobern\u00f3 Judea y Samaria como etnarca hasta el 6 <etiqueta id=\"#_ftn265\" name=\"_ftnref265\" title=\"\">d.C.; Antipas gobern\u00f3 Galilea y Perea como tetrarca hasta el 39 d.C.<\/etiqueta>; Felipe recibi\u00f3 como tetrarqu\u00eda el territorio al E y al <etiqueta id=\"#_ftn266\" name=\"_ftnref266\" title=\"\">NE del mar de Galilea que su padre hab\u00eda pacificado para beneficio del emperador, y la gobern\u00f3 hasta su muerte en 34 d.C. (* <\/etiqueta><span style='text-transform: uppercase'>Herodes<\/span>, 2, 3; * <span style='text-transform:uppercase'>Felipe<\/span>, 2.)<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Antipas hered\u00f3 buena parte del talento pol\u00edtico de su padre, y continu\u00f3 la ingrata tarea de promover la causa de Roma en la tetrarqu\u00eda y regiones vecinas. Arquelao, en cambio, ten\u00eda la brutalidad de su padre pero no su genialidad, y pronto llev\u00f3 a sus s\u00fabditos al punto de pedir al emperador romano que lo relevara para evitar una revuelta. Efectivamente, Arquelao fue destituido y expulsado, y su etnarqu\u00eda se transform\u00f3 en provincia romana del 3\u00ba grado. A fin de poder evaluar la porci\u00f3n de tributo anual al tesoro imperial, el gobernador de Siria, *Cirenio, orden\u00f3 un censo en Judea y Samaria. El censo provoc\u00f3 el levantamiento de *Judas el galileo; y si bien fue sofocado, sus ideales se mantuvieron vivos en el grupo conocido como los *zelotes, que afirmaban que el pago del tributo al C\u00e9sar, o cualquier otro gobernante pagano, era un acto de traici\u00f3n al Dios de Israel.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Despu\u00e9s del censo, Judea (como se llam\u00f3 a la provincia de Judea y Samaria) recibi\u00f3 un prefecto como gobernador. Estos funcionarios eran nombrados por el emperador, y estaban sujetos a la supervisi\u00f3n general de los gobernadores de Siria. Los primeros prefectos romanos usaron el privilegio de nombrar al sumo sacerdote de Jerusal\u00e9n, privilegio que desde el fin de la dinast\u00eda asmonea hab\u00eda sido ejercido por Herodes, y posteriormente por Arquelao. Los prefectos vend\u00edan el oficio sagrado al mejor postor, y naturalmente su prestigio religioso era muy bajo. En virtud de su alta investidura, el sumo sacerdote presid\u00eda el *sanedr\u00edn, \u00f3rgano que administraba los asuntos internos de la naci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>De los primeros prefectos el \u00fanico cuyo nombre resulta conocido es Poncio *Pilato, cuyo car\u00e1cter severo y empecinado est\u00e1n registrados en las obras de Josefo y Fil\u00f3n, esto sin hablar del papel que le cupo en la narraci\u00f3n neotestamentaria. La construcci\u00f3n por \u00e9l de un nuevo acueducto para ofrecer una mejor provisi\u00f3n de agua a Jerusal\u00e9n y el templo es ilustrativa de los beneficios materiales del dominio romano, mientras que su violaci\u00f3n de los escr\u00fapulos religiosos de los jud\u00edos, debido a su insistencia en sufragar los gastos de esa obra con los fondos sagrados del templo, nos muestra un aspecto del dominio romano que en buena parte fue responsable de la revuelta del 66 d.C., o sea la insensibilidad de muchos de sus gobernadores con respecto al sentimiento de la poblaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Durante un corto per\u00edodo, entre 41 y 44, Judea disfrut\u00f3 de un oportuno alivio de la administraci\u00f3n de los procuradores romanos. Herodes Agripa I, nieto de Herodes el Grande y Mariamne, a quien el emperador Cayo hab\u00eda dado como reino la antigua tetrarqu\u00eda de Felipe en 37 d.C. (aumentada por la adici\u00f3n de Galilea y Perea en 39 d.C., despu\u00e9s de la destituci\u00f3n y el exilio de Antipas), recibi\u00f3 en el a\u00f1o 41 d.C., y como posteriores ampliaciones de su reino, Judea y Samaria de manos del emperador Claudio (* <span style='text-transform:uppercase'>Herodes<\/span>, <b>4<\/b>). Debido a que era descendiente de los asmoneos (por la rama de Mariamne) goz\u00f3 de popularidad con sus s\u00fabditos jud\u00edos. Pero su s\u00fabita muerte en 44 d.C., a la edad de 54 a\u00f1os, signific\u00f3 que la provincia de Judea (que ahora inclu\u00eda Galilea y Samaria) volvi\u00f3 a quedar bajo gobernadores romanos, ahora llamados procuradores, debido a que el hijo de Agripa, Agripa el Menor (* <span style='text-transform:uppercase'>Herodes<\/span>, <b>5<\/b>) era demasiado joven para que se le confiara la responsabilidad real de su padre. Se hizo una concesi\u00f3n al sentimiento jud\u00edo, sin embargo: el privilegio de nombrar al sumo sacerdote, que Agripa hab\u00eda heredado de los prefectos que lo precedieron, no pas\u00f3 a los procuradores subsiguientes sino a su hermano Herodes de Calcis, y luego (a la muerte de ese Herodes en 48 d.C.), a Agripa el Menor.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>IX. Fin del segundo estado jud\u00edo<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Durante los aproximadamente 20 a\u00f1os siguientes a la muerte de Herodes Agripa I, los problemas se multiplicaron en Judea. El pueblo en general resisti\u00f3 la imposici\u00f3n de procuradores despu\u00e9s de un breve gobierno por un rey jud\u00edo; y los procuradores mismos poco hicieron para apaciguar los sentimientos de sus s\u00fabditos jud\u00edos. Se produjeron varios levantamientos provocados por seudos mes\u00edas, tales como *Teudas, que fue muerto por un destacamento de caballer\u00eda que mand\u00f3 el procurador Fado (44\u201346 d.C.), o por zelotes religiosos como Jacobo y Sim\u00f3n (dos hijos de Judas el galileo), crucificados por el procurador siguiente, Tiberio Julio Alejandro (46\u201348 d.C.). El hecho de que Alejandro fuese un jud\u00edo renegado de una ilustre familia jud\u00eda de Alejandr\u00eda no contribuy\u00f3 a hacerlo popular ante los jud\u00edos de Judea.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Durante las procuraciones de Fado y Alejandro Judea sufri\u00f3 los efectos del hambre que registra Hch. 11.28. Josefo narra c\u00f3mo Helena, la reina madre de Adiabena, al E del Tigris, compr\u00f3 granos en Egipto e higos en Chipre en esa \u00e9poca para ayudar al pueblo de Judea, que sent\u00eda los efectos de dicho azote. La familia real de Adiabena estaba compuesta por los pros\u00e9litos jud\u00edos m\u00e1s distinguidos del per\u00edodo; algunos de ellos llegaron a luchar en las filas jud\u00edas en la guerra contra Roma en 66 d.C.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Bajo la procuraci\u00f3n de *F\u00e9lix la irritaci\u00f3n popular creci\u00f3 en toda Judea. F\u00e9lix se dedic\u00f3 en\u00e9rgicamente a librar a la provincia de las bandas insurgentes, y la severidad de las medidas adoptadas contra ellas logr\u00f3 cierto \u00e9xito temporario, pero enemistaron a grandes porciones de la poblaci\u00f3n, a cuyos ojos los insurgentes no eran criminales sino patriotas.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Durante los \u00faltimos a\u00f1os de la procuraci\u00f3n de F\u00e9lix se produjeron violentos disturbios entre los habitantes jud\u00edos y gentiles de Cesarea, originados en una disputa por privilegios c\u00edvicos. F\u00e9lix envi\u00f3 a los dirigentes de ambos grupos a Roma para que el emperador decidiera el asunto, pero a su vez \u00e9l mismo fue llamado y remplazado por Festo (59 d.C.). La disputa de Cesarea se decidi\u00f3 a favor de los gentiles, y el resentimiento de los jud\u00edos ante la decisi\u00f3n, junto con la maliciosa explotaci\u00f3n de su victoria por parte de los gentiles, fue uno de los factores que determin\u00f3 la explosi\u00f3n del 66 d.C.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>*Festo fue un gobernador relativamente justo y moderado, pero muri\u00f3 a cargo de sus funciones en 62 d.C., y sus dos sucesores, Albino y Floro, le hicieron el juego a los extremistas antirromanos por su persistente ofensa del sentimiento religioso y nacional jud\u00edo. Lo que colm\u00f3 la medida fue el sacrilegio de Floro al apropiarse de 17 talentos que pertenec\u00edan al templo. Esto provoc\u00f3 un desorden que fue sofocado con gran derramamiento de sangre. Los elementos moderados de la naci\u00f3n, ayudados por Agripa el Menor, aconsejaron mesura, pero el pueblo no estaba con \u00e1nimo de escucharlos. Los jud\u00edos cortaron las comunicaciones entre la fortaleza Antonia y los atrios del templo, y el capit\u00e1n del templo, que era el jefe del grupo que favorec\u00eda la guerra en Jerusal\u00e9n, renunci\u00f3 formalmente a la autoridad imperial dando por terminado el sacrificio diario por el bienestar del emperador.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Los hechos escaparon entonces al control de Floro, y ni siquiera la intervenci\u00f3n de Cestio Galo, gobernador de Siria, con fuerzas militares m\u00e1s poderosas que las de Floro, surti\u00f3 efecto. Galo tuvo que retirarse, y su ej\u00e9rcito sufri\u00f3 fuertes bajas en el curso de su retirada a trav\u00e9s del paso de Bet-hor\u00f3n (noviembre del 66 d.C.).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Este \u00e9xito, tal como lo ve\u00edan los jud\u00edos insurgentes, los llen\u00f3 de falso optimismo. Les pareci\u00f3 que la pol\u00edtica de los extremistas hab\u00eda sido vindicada, y que Roma no pod\u00eda hacerles frente. Toda Palestina se coloc\u00f3 en pie de guerra.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Pero Vespasiano, a quien se encarg\u00f3 sofocar la revuelta, hizo su trabajo en forma met\u00f3dica. En el 67 aplast\u00f3 la rebeli\u00f3n en Galilea. No obstante, algunos de los jefes de la revuelta galilea escaparon a Jerusal\u00e9n, aumentando as\u00ed la revuelta interna que asol\u00f3 la ciudad durante sus \u00faltimos a\u00f1os y meses. En el verano del 68 Vespasiano mismo se estaba aproximando a Jerusal\u00e9n cuando le lleg\u00f3 la noticia de la destituci\u00f3n y muerte de Ner\u00f3n en Roma. La guerra civil resultante en el coraz\u00f3n del imperio dio nuevas esperanzas a los defensores de Jerusal\u00e9n; desde su punto de vista parec\u00eda que Roma y el imperio estaban al borde de la disoluci\u00f3n, y que la quinta monarqu\u00eda profetizada por Daniel estaba a punto de establecerse sobre sus ruinas.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Vespasiano observ\u00f3 la evoluci\u00f3n de los acontecimientos en Roma desde Cesarea. El 1 de julio del 69 d.C. fue proclamado emperador en Alejandr\u00eda por el gobernador de Egipto (el mismo jud\u00edo ap\u00f3stata Alejandro que anteriormente hab\u00eda sido procurador de Judea); Cesarea y Antioqu\u00eda r\u00e1pidamente siguieron el ejemplo de Alejandr\u00eda, y de la misma manera procedieron los ej\u00e9rcitos destacados en la mayor parte de las provincias orientales. Vespasiano retorn\u00f3 a Roma para ocupar el trono imperial, dejando a su hijo Tito para que completara el aplastamiento de la revuelta en Judea. A fines del 69 d.C. toda la Judea hab\u00eda sido subyugada, a excepci\u00f3n de Jerusal\u00e9n y de tres baluartes frente al mar Muerto.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Jerusal\u00e9n fue atacada en la primavera de 70 d.C. En mayo la mitad de la ciudad se encontraba en manos de los romanos, pero sus defensores rehusaron aceptar los t\u00e9rminos de rendici\u00f3n. El 24 de julio se ocup\u00f3 la fortaleza Antonia; doce d\u00edas m\u00e1s tarde cesaron los sacrificios diarios en el templo, y el 29 de agosto el santuario fue incendiado y destruido. Cuatro meses m\u00e1s tarde toda la ciudad estaba en manos de Tito. Fue completamente arrasada, excepto una parte del muro occidental, con tres torres del palacio de Herodes, que sirvi\u00f3 de cuartel general a la guarnici\u00f3n romana. El \u00faltimo centro de resistencia que se sofoc\u00f3 fue la casi impenetrable fortaleza de Masada, al SO del mar Muerto, en la que un grupo de zelotes resisti\u00f3 hasta la primavera del 74 d.C., y luego se suicidaron en masa antes de ser capturados.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Judea se reconstituy\u00f3 como provincia bajo su propio legado imperial, directamente responsable ante el emperador, y de ninguna manera subordinado al legado imperial de Siria; a diferencia de los procuradores, los legados imperiales de Judea contaban con fuerzas de legionarios bajo su mando. El antiguo impuesto del templo, que los jud\u00edos de todo el mundo pagaban para el mantenimiento de la casa de Dios en Jerusal\u00e9n, sigui\u00f3 recolect\u00e1ndose, pero ahora se empleaba para el mantenimiento del templo de J\u00fapiter en el monte Capitolino en Roma.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Con la desaparici\u00f3n del sanedr\u00edn y de la Jerarqu\u00eda del templo tal como estaban organizados hasta ese momento, la principal autoridad interna de la naci\u00f3n jud\u00eda pas\u00f3 a manos del nuevo sanedr\u00edn de rabinos, dirigido primero por Yohan\u00e1n ben Zakkai, maestro de la escuela de Hillel. Este tribunal religioso ejerci\u00f3 el control por medio de las sinagogas, y comenz\u00f3 la tarea de codificar el tradicional cuerpo legal oral, que hacia fines del ss. II d.C se convertir\u00eda en la Misn\u00e1. En buena parte se debi\u00f3 a la acci\u00f3n de Yohan\u00e1n ben Zakkai y sus colegas y sucesores el que la identidad nacional y religiosa de Israel sobreviviera la destrucci\u00f3n del templo y el segundo estado jud\u00edo en el 70 d.C. (* <span style='text-transform:uppercase'>Talmud y Midr\u00e1s<\/span>).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>V\u00e9ase <etiqueta id=\"#_ftn267\" name=\"_ftnref267\" title=\"\">tamb. * <\/etiqueta><span style='text-transform:uppercase'>Jud\u00e1<\/span>.; * <span style='text-transform:uppercase'>Arqueolog\u00eda<\/span>; * <span style='text-transform: uppercase'>Sacrificio<\/span>; * <span style='text-transform:uppercase'>Ley<\/span>, etc., y los art\u00edculos sobre reyes y lugares individuales.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> M. Noth, <i>Historia de Israel<\/i>, 1966; \u00b0F. Bright, <i>La historia de Israel<\/i>, 1966; \u00b0F. Bruce, <i>Israel y las naciones<\/i>, 1979; \u00b0R de Vaux, <i>Instituciones del Antiguo Testamento<\/i>, 1985; \u00b0id., <i>Historia antigua de Israel<\/i>, 1975, 2 <etiqueta id=\"#_ftn268\" name=\"_ftnref268\" title=\"\">t(t).; \u00b0S. Herrmann, <\/etiqueta><i>Historia de Israel en la \u00e9poca del Antiguo Testamento<\/i>, 1979; W. H. Schmidt, <i>Introducci\u00f3n al Antiguo Testamento<\/i>, 1983; A. Lods, <i>De los profetas a Jes\u00fas<\/i>, 1959; <etiqueta id=\"#_ftn269\" name=\"_ftnref269\" title=\"\">id. <\/etiqueta><i>Israel<\/i>, 1959; J. Ricciotti, <i>Historia de Israel<\/i>, 1946, 2 t(t).; G. E. Wright, <i>Arqueolog\u00eda b\u00edblica<\/i>, 1975; G. von Rad, <i>Teolog\u00eda del Antiguo Testamento<\/i>, 1975; H. Cazelles, <i>Introducci\u00f3n cr\u00edtica al Antiguo Testamento<\/i>, 1981; id., <i>Historia pol\u00edtica de Israel<\/i>, 1984; S.J. Schultz, <i>Habla el Antiguo Testamento<\/i>, 1976; A. Gonz\u00e1lez Lamadrid, <i>La fuerza de la tierra<\/i>, 1981.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>M. Noth, <i>The History of Israel<\/i>\u00b2, 1960; J. Bright, <i>A History of Israel<\/i>\u00b2, 1972; E.L. Ehrlich, <i>A Concise History of Israel<\/i>, 1962; F. F. Bruce, <i>Israel and the Nations,<\/i> 1963; R. de Vaux, <i>Ancient Israel<\/i>\u00b2, 1965; id., <i>The Early History of Israel<\/i>, 2 t(t). 1977; S. Herrmann, <i>A History of Israel in OT Times, <\/i>1975; J. H. Hayes y J. M. Miller (<etiqueta id=\"#_ftn270\" name=\"_ftnref270\" title=\"\">eds.), <\/etiqueta><i>Israelite and Judean History<\/i>, 1977.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn271\" name=\"_ftnref271\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>F.F.B.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>v. Efra\u00edn, Jacob, Jud\u00e1 Gen 32:28 no se dir\u00e1 m\u00e1s tu nombre Jacob, sino I Gen 35:10 I ser\u00e1 tu nombre; y llam\u00f3 su nombre I Deu 6:4 oye, I: Jehov\u00e1 nuestro Dios .. uno es 1Ki 12:19 se apart\u00f3 I de la casa de David hasta Amo 2:6 por tres pecados de I, y &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/israel\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abISRAEL\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-2557","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2557","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2557"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2557\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2557"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2557"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2557"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}