{"id":25575,"date":"2016-02-05T17:18:18","date_gmt":"2016-02-05T22:18:18","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/junipero-serra\/"},"modified":"2016-02-05T17:18:18","modified_gmt":"2016-02-05T22:18:18","slug":"junipero-serra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/junipero-serra\/","title":{"rendered":"JUNIPERO SERRA"},"content":{"rendered":"<p><h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Biograf\u00eda<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 Carta de despedida<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 Carta al padre Serra<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 Bibliograf\u00eda<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Biograf\u00eda<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nacido en Petra, isla de Mallorca, el 24 de noviembre de 1713 y fallecido en Monterrey, California, el 28 de agosto de 1784.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 14 de sept. 1739 entr\u00f3 en la orden franciscana. Por su gran progreso en los estudios fue nombrado lector de filosof\u00eda antes de ser ordenado sacerdote. Mas tarde recibi\u00f3 el grado de Doctor en teolog\u00eda de la universidad Luliana de Palma, donde ocup\u00f3 la c\u00e1tedra Duns Scoto de filosof\u00eda hasta que se uni\u00f3 al colegio misionero de San Fernando en M\u00e9jico (1949). Mientras viajaba a pie desde Veracruz hasta la capital, se hiri\u00f3 en la pierna y el sufrimiento le acompa\u00f1\u00f3 toda su vida, aunque continu\u00f3 viajando a pie siempre que pudo. A petici\u00f3n propia  fue asignado a las misiones indias de Sierra Gorda, no lejos de Quer\u00e9taro. Sirvi\u00f3 all\u00ed por nueve a\u00f1os, parte del tiempo como superior, aprendi\u00f3 el idioma de los indios Pame y tradujo el catecismo a su idioma.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Llamado a M\u00e9jico, se hizo famoso como fervoroso y efectivo predicador de las misiones. Su celo le llev\u00f3 frecuentemente a emplear medios extraordinarios para mover a la gente a la penitencia. Se golpeaba el pecho con una piedra en el p\u00falpito o se aplicaba una antorcha encendida a su pecho desnudo. En 1767 fue nombrado superior de un grupo de quince franciscanos para las Misiones Indias de la baja California. A principios de 1769 acompa\u00f1\u00f3 a la expedici\u00f3n por tierra de Portola a la California Alta. Por el camino (el 14 de mayo) estableci\u00f3 la Misi\u00f3n de S. Fernando de Velicat\u00e1, Baja California. Lleg\u00f3 a S. Diego el 1 de julio y el 16 fund\u00f3 la primera de las 21 misiones en California que lograron la conversi\u00f3n de los nativos de la costa llegando lejos, hasta Sonoma al norte. Las que estableci\u00f3 el P. Serra o se hizo durante su administraci\u00f3n fueron  las de San Carlos (3 junio, 1770); San Antonio (14 julio, 1771); San Gabriel (8 sept, 1771); San Luis Obispo (1 sept, 1772); San Francisco de As\u00eds (8 octubre, 1776); San Juan Capistrano (1 nov,. 1776); Santa Clara (12 enero, 1777); San Buenaventura (31 marzo, 1782).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n estuvo presente en la fundaci\u00f3n del presidio de Santa B\u00e1rbara (21 abril, 1782),  y no pudo ubicara all\u00ed la misi\u00f3n en ese momento por la animosidad del gobernador Felipe de Neve.<br \/>\nDificultades con Pedro Fages, el comandante militar, obligaron al P. Serra en 1773 a presentar el caso ante el virrey Bucareli. En la capital de M\u00e9jico, por orden del virrey, present\u00f3 su \u00abRepresentaci\u00f3n\u00bb en treinta y dos art\u00edculos. Todo se decidi\u00f3 a su favor, excepto dos puntos sin importancia y volvi\u00f3 a California a finales de 1774. En 1778 recibi\u00f3 la facultad de administrar el sacramento de la Confirmaci\u00f3n. Despu\u00e9s de ejercer eses privilegio durante un a\u00f1o, el gobernador Neve le orden\u00f3 que suspendiera la administraci\u00f3n del sacramento hasta que pudiera presentar el Breve papal. Durante dos a\u00f1os, el P Serra se retuvo y entonces el virrey Mayorga dio instrucciones en el sentido de P. Serra estaba en su derecho.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante los restantes tres a\u00f1os de su vida visit\u00f3 una vez m\u00e1s las misiones de S. Diego hasta S. Francisco, seiscientas millas, para confirmar  a todos los que hab\u00edan sido bautizados. Sufr\u00eda intensamente por una pierna mala as\u00ed como por el pecho pero no pudo usar remedios. Confirm\u00f3 a 5309 personas que, con pocas excepciones, eran indios convertidos durante los catorce a\u00f1os desde 1770. Adem\u00e1s de esta extraordinaria fortaleza, sus virtudes m\u00e1s conspicuas eran un celo insaciable, amor al sacrificio, negaci\u00f3n de si mismo y absoluta confianza en Dios. Sus habilidades ejecutivas han sido advertidas especialmente por escritores no cat\u00f3licos. La estima que se tiene de su memoria por todas las clases en California se puede deducir del hecho de que la Sra. Stanford, no cat\u00f3lica, hizo que se construyera un monumento de granito en Monterrey. Una estatua de bronce de proporciones heroicas le presentan como un predicador apost\u00f3lico en el Parque Golden Gate de S. Francisco. En 1884 la Legislatura de California emiti\u00f3 una resoluci\u00f3n convirtiendo el 29 de agosto de ese a\u00f1o, centenario del entierro del P. Jun\u00edpero Serra, en fiesta legal.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De sus escritos, han sobrevivido muchas carta y otros documentos; los principales son su \u201cDiario\u201d del viaje de Loreto a San Diego, que public\u00f3 en \u00abOut West\u00bb (marzo a junio  1902) y la \u00abRepresentaci\u00f3n\u00bb arriba mencionada.\n<\/p>\n<h2>Carta de despedida<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jes\u00fas, Mar\u00eda, Joseh\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Car\u00edsimo amigo en Cristo Jes\u00fas, Padre Francisco Serra. \u00c9sta va de despedida, pues estamos ya para salir de esta ciudad de C\u00e1diz y embarcarnos para M\u00e9xico. El d\u00eda fijo no lo s\u00e9, pero est\u00e1n ya cerrados los ba\u00fales de nuestros trastillos, y se dice que dentro de dos, o a lo m\u00e1s en 3 \u00f3 4 d\u00edas, se har\u00e1 a la vela el nav\u00edo llamado Villasota, en el que hemos de embarcar. Hab\u00edamos pensado que fuera m\u00e1s pronto; por esto os escrib\u00ed que para cerca de San Buenaventura, pero se ha retardado hasta ahora.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Amigo de mi coraz\u00f3n, me faltan en \u00e9sta palabras, aunque me sobren afectos para despedirme y para repetiros la s\u00faplica del consuelo de mis padres, a quienes no dudo no les faltar\u00e1 su aflicci\u00f3n. Yo quisiera poder infundirles la gran alegr\u00eda en que me encuentro, y pienso que me instar\u00edan a seguir adelante y no retroceder nunca.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Deben advertir que el cargo de Predicador Apost\u00f3lico, y m\u00e1xime adjunto con el actual ejercicio, es lo m\u00e1s que ellos pod\u00edan desear para verme bien establecido.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Que su vida, como son ya tan viejos, es ya muy deleznable, y casi preciso que sea breve. Y si la saben comparar a la eternidad ver\u00e1n claramente que no puede ser m\u00e1s que un instante. Y siendo as\u00ed, ser\u00e1 muy del caso y muy conforme a la sant\u00edsima voluntad de Dios que reparen poco en la poqu\u00edsima ayuda que yo les pueda hacer en las conveniencias de esta vida para merecer de Dios nuestro Se\u00f1or que, si no nos volvemos a ver en esta vida, estemos juntos para siempre en la Gloria.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Decirles que yo no dejo de sentir el no poder estar m\u00e1s cerca de ellos, como estaba antes, para consolarles, pero pensando tambi\u00e9n que lo primero es lo primero, y que antes que ninguna otra, lo primero es hacer la voluntad de Dios cumpli\u00e9ndola; por amor de Dios los he dejado, y si yo por amor de Dios y con su gracia, tengo fuerza de voluntad para dejarlos, del caso ser\u00e1 que tambi\u00e9n ellos, por amor de Dios, est\u00e9n contentos al quedar privados de mi compa\u00f1\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Que se hagan cargo de lo que sobre esto les dir\u00e1 el confesor y ver\u00e1n que, en verdad, ahora les ha entrado Dios por su casa. Con santa paciencia y resignaci\u00f3n ante la divina voluntad, poseer\u00e1n sus almas, porque alcanzar\u00e1n la vida eterna.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Que no atribuyan a nadie, sino s\u00f3lo a Dios Nuestro Se\u00f1or, lo que lamentan, y ver\u00e1n c\u00f3mo les ser\u00e1 suave su yugo y se les mudar\u00e1 en gran consuelo lo que ahora tal vez padecen como una aflicci\u00f3n. No es hora ya de alterarse ni afligirse por ninguna cosa de esta vida, y as\u00ed de conformarse en un todo con la voluntad de Dios, procurando prepararse para bien morir, que es lo \u00fanico que importa de cuantas cosas pueda haber en esta vida, pues alcanzando aqu\u00e9lla, poco importa que se pierda todo lo dem\u00e1s; y si no se alcanza, nada aprovecha todo lo dem\u00e1s.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Que se alegren de tener un sacerdote, aunque malo y pecador, que todos los d\u00edas, en el Santo Sacrificio de la Misa, ruega por ellos con todas sus fuerzas y much\u00edsimos d\u00edas aplica por ellos solamente la Misa, porque el Se\u00f1or los asista, porque no les falte lo necesario para el sustento, les d\u00e9 paciencia en los trabajos, resignaci\u00f3n a su santa voluntad, paz y uni\u00f3n con todo el mundo, valor para resistir a las tentaciones del demonio y, finalmente, cuando convenga, una muerte l\u00facida y en su santa gracia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si yo, con la ayuda de la gracia de Dios, llegase a ser un buen religioso, ser\u00edan m\u00e1s eficaces mis oraciones y no ser\u00edan ellos poco interesados en esta ganancia; y lo mismo digo de mi querida hermana en Cristo, Juana, y Miguel mi cu\u00f1ado: que no piensen en m\u00ed por ahora sino para encomendarme a Dios para que yo sea un buen sacerdote y un buen ministro de Dios; que en esto estamos todos muy interesados, y esto es lo que importa. Recuerdo que mi padre, cuando tuvo aquella enfermedad, tan grave que lo extremaunciaron, y yo, que ya era religioso, lo asist\u00eda, pensando que ya se mor\u00eda, estando \u00e9l y yo a solas, me dijo: \u00abHijo m\u00edo, lo que te encargo es que seas un buen religioso del Padre S. Francisco\u00bb. Pues, padre m\u00edo, sabed que tengo aquellas palabras tan presentes como si en este mismo instante las oyera de vuestra boca. Y sabed tambi\u00e9n que para procurar ser un buen religioso emprend\u00ed este camino.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No est\u00e9is afligidos porque yo haga vuestra voluntad, que es tambi\u00e9n la voluntad de Dios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De mi madre s\u00e9 tambi\u00e9n que nunca se descuid\u00f3 de encomendarme a Dios con el mismo cari\u00f1o para que yo fuese un buen religioso. Pues, madre m\u00eda, si tal vez por vuestras oraciones Dios me ha puesto en este camino, estad contenta de lo que Dios dispone y decid siempre en todos los trabajos: \u00abBendito sea Dios y h\u00e1gase su santa voluntad\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mi hermana Juana ya sabe que no hace mucho que se vio a las puertas de la muerte y el Se\u00f1or por los m\u00e9ritos e intercesi\u00f3n de Mar\u00eda Sant\u00edsima, le restituy\u00f3 la salud perfecta. Si hubiera muerto, a estas horas no tendr\u00eda pena el que yo estuviese o no en Mallorca; pues que d\u00e9 gracias al Se\u00f1or y acate lo que \u00c9l dispone, ya que lo por \u00c9l dispuesto es lo que conviene, y es muy cre\u00edble que el Se\u00f1or le concediese a ella la salud para que pudiera servir de consuelo a los buenos viejos, ya que yo habr\u00eda de irme.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alabemos a Dios, que Dios nos ama y nos estima a todos. Cu\u00f1ado Miguel y hermana Juana: os suplico muy de veras lo que antes os encargu\u00e9, esto es, que continu\u00e9is entre los dos con gran paz y quietud; que procur\u00e9is respetar, sufrir y consolar a los viejos, y que teng\u00e1is diligent\u00edsimo cuidado en la buena crianza de vuestros hijos; y a todos juntamente os encargo que se\u00e1is cuidadosos en ir a la iglesia a confesar y comulgar con frecuencia, practicando el ejercicio de la V\u00eda Sacra, y que procur\u00e9is totalmente ser buenos cristianos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Yo conf\u00edo que as\u00ed como hasta aqu\u00ed me han sabido encomendar a Dios para que me asistiese no dejar\u00e1n de hacerlo igual de aqu\u00ed en adelante y que suplicando al Se\u00f1or mutuamente yo por ellos y ellos por m\u00ed, el Se\u00f1or mismo nos asista a todos y nos d\u00e9 en esta vida su santa gracia y despu\u00e9s de esta vida la gloria.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Adi\u00f3s, padre m\u00edo! \u00a1Adi\u00f3s, madre m\u00eda! \u00a1Adi\u00f3s, Juana, hermana m\u00eda! \u00a1Adi\u00f3s, Miguel, cu\u00f1ado m\u00edo! Cuidado con que Miguelito sea buen cristiano y buen estudiante, y que sean buenas cristianas las dos chicas. Y confianza en Dios, que tal vez les valga de algo su se\u00f1or t\u00edo. \u00a1Adi\u00f3s, adi\u00f3s!\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Car\u00edsimo hermano Padre Serra, adi\u00f3s. Mis cartas, de aqu\u00ed en adelante, ser\u00e1n, seg\u00fan dije, m\u00e1s espaciadas; mas en lo que respecta al consuelo de mis padres, hermana y cu\u00f1ado, atended al buen cari\u00f1o que os he dicho, a vos primero y sin semejante, y despu\u00e9s al Padre Vicario, al Padre Guardi\u00e1n, Padre Mestre, les digo y conf\u00edo que \u00abepistola mea omnes vos estis\u00bb [\u00abtodos vosotros sois mi carta\u00bb, cf. 2 Cor 2,3]. El Padre Vicario y Mestre, si viene bien, que se encuentren presentes cuando se lea esta carta, si lo halla conveniente para mayor consuelo. Y que sea sin la reuni\u00f3n de otras personas, sino a solas, delante de los cuatro: padre, madre, hermana y cu\u00f1ado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y si alguien m\u00e1s haya de o\u00edrlo sea la prima Juana, vecina, para la cual a\u00f1adir\u00e9is muchas y cordial\u00edsimas memorias, como tambi\u00e9n a su marido, al primo Roig, la t\u00eda Apolonia Boronada Jorja y dem\u00e1s parientes.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Memorias a cada uno de los individuos de esa comunidad de Petra, sin omitir ninguno, y m\u00e1xime fray Antonio Vives.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Memorias al Dr. Fiol, su hermano; al se\u00f1or Antonio, su padre y a toda su casa.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Memorias muy especiales al Amon Rafael Moragues Costa y a su esposa; al Dr. Moragues, su hermano y a su se\u00f1ora, y lo mismo al Dr. Serralta; al Se\u00f1or Vicario Perell\u00f3, se\u00f1or Alzamora, al se\u00f1or Juan Nicolau y el regidor Bartolom\u00e9 su hermano y a toda la casa. Y para abreviar, a todos los amigos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al Padre Vicario, que conf\u00edo en que llegar\u00e1 el libro del santo Negro, pues si no ha llegado de Madrid cuando yo saliere ya dejo orden aqu\u00ed para que cuando vayan los Fornaris a Mallorca se lo lleven. Y que procure inducirle devoci\u00f3n hacia mi se\u00f1or S. Francisco Solano.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La adjunta va a Mado Maxica, vecina del convento, y es de su hijo Sebasti\u00e1n, que ha llegado de las Indias y me parece que se da buen trato.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente, el Se\u00f1or nos junte en la gloria y guarde de presente a Vuestra Reverencia muchos a\u00f1os, como os lo suplico.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De esta casa de la santa misi\u00f3n y ciudad de C\u00e1diz, a 20 de agosto de 1749.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El lector Pal\u00f3u da a Vuestra Reverencia much\u00edsimas memorias y se las dar\u00e1 de parte de los dos al se\u00f1or Guillermo Roca y a su casa.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cordial amigo en Cristo,<br \/>\nFray Jun\u00edpero Serra, indign\u00edsimo sacerdote.<br \/>\nReverendo Padre Fray Francisco Serra, Religioso Menor.\n<\/p>\n<h2>Carta al padre Serra<\/h2>\n<h2>Bibliograf\u00eda<\/h2>\n<ul>\n<li> Relaci\u00f3n hist\u00f3rica de la vida del V.P. Fr. Jun\u00edpero Serra[1]<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li>PALOU, Noticias de la Nueva California (San Francisco, 1774); IDEM, Relacion historica de la vida y apostolicas tareas del Ven. P. Fr. Jun\u00edpero Serra (Mexico City, 1787); Santa Barbara Mission Archives; San Carlos Mission Records; ENGELHARDT, Missions and Missionaries of California, I (San Francisco, 1886); GLEESON, Catholic Church in California, II (San Francisco, 1871); HITTELL, History of California, I (San Francisco, 1885); JAMES, In and Out of the Missions (New York, 1905). <\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nZEPHYRIN ENGELHARDT\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Transcribed by Michael T. Barrett. Dedicado a los misioneros cat\u00f3licos\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Pedro Royo\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Contenido 1 Biograf\u00eda 2 Carta de despedida 3 Carta al padre Serra 4 Bibliograf\u00eda Biograf\u00eda Nacido en Petra, isla de Mallorca, el 24 de noviembre de 1713 y fallecido en Monterrey, California, el 28 de agosto de 1784. El 14 de sept. 1739 entr\u00f3 en la orden franciscana. 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