{"id":25592,"date":"2016-02-05T17:18:56","date_gmt":"2016-02-05T22:18:56","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/filosofia-de-kant\/"},"modified":"2016-02-05T17:18:56","modified_gmt":"2016-02-05T22:18:56","slug":"filosofia-de-kant","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/filosofia-de-kant\/","title":{"rendered":"FILOSOFIA DE KANT"},"content":{"rendered":"<p>\n            La filosof\u00eda de Kant es, generalmente, catalogada como sistema de Criticismo Trascendental con tendencia al Agnosticismo en Teolog\u00eda y, adem\u00e1s, es vista como sosteniendo un punto de vista seg\u00fan el cual el Cristianismo es una religi\u00f3n no dogm\u00e1tica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Emmanuel Kant naci\u00f3 en Konisgsberg, Prusia del Este, el 22 de Abril de 1724 y muri\u00f3 el 12 de Febrero de 1804. Desde los diecis\u00e9is hasta los veinticinco a\u00f1os estudi\u00f3 en la Universidad de su ciudad natal donde tuvo como profesor a Mart\u00edn Knutzen quien lo inici\u00f3 en el conocimiento de la filosof\u00eda de Wolf y de la f\u00edsica de Newton. Despu\u00e9s de la muerte de su padre, acaecida en 1746, se dedic\u00f3 durante nueve a\u00f1os a trabajar como tutor en varias familias. En 1755 regres\u00f3 a Konisgberg d\u00f3nde permaneci\u00f3 el resto de su vida. De 1755 a 1770 fue Privatdozent (profesor no asalariado) de la Universidad de Konisgberg. En 1770 fue nombrado profesor titular de filosof\u00eda, posici\u00f3n que ejerci\u00f3 hasta 1797.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es usual distinguir dos per\u00edodos en la actividad literaria de Kant. El primero, el periodo precr\u00edtico, que va desde 1747 hasta 1781, \u00e9poca en la cual escribi\u00f3 \u00abKritik der reinen Vernunft\u00bb; el segundo, el periodo cr\u00edtico, que va desde 1781 hasta 1794.\n<\/p>\n<h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Per\u00edodo Precr\u00edtico<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 Per\u00edodo Cr\u00edtico\n<ul>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-3\">2.1 \u00abCr\u00edtica de la Raz\u00f3n Pura\u00bb<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-4\">2.2 \u00abLa Cr\u00edtica de la Raz\u00f3n Pr\u00e1ctica\u00bb<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-5\">2.3 \u00abLa Cr\u00edtica de la Facultad de Juzgar\u00bb<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-6\">3 Evaluaci\u00f3n de Kant<\/li>\n<\/ul>\n<h3>Per\u00edodo Precr\u00edtico<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">El primer libro de Kant, publicado en 1747, fue \u00abGedanken von der wahren Schatzung der lebendigen Krafte\u00bb (Consideraciones sobre la verdadera estimaci\u00f3n de las fuerzas de la vida). En 1775 public\u00f3 su disertaci\u00f3n doctoral \u00abOn Fire\u00bb (Sobre el Fuego) y el trabajo \u00abPrincipiorum Primorum Cognitionis Metaphysicae Nova Dilucidatio\u00bb (Una Nueva Explicaci\u00f3n de los Primeros Principios del Conocimiento Metaf\u00edsico) con el que calific\u00f3 para la posici\u00f3n de Privatdozent. Adem\u00e1s de estos trabajos, en los cuales expone y defiende la corriente filos\u00f3fica de Wolf, public\u00f3 otros tratados en los que aplica tal filosof\u00eda a los problemas de las matem\u00e1ticas y de la f\u00edsica. En 1770 aparece el trabajo \u00abDe Mundi Sensibilis Atque Intelligibilis Formis et Principiis\u00bb (Sobre las Formas y Principios de los Mundos Sensible e Inteligible) en el que presenta por primera vez los rasgos de un sistema de filosof\u00eda independiente. Los a\u00f1os de 1770 hasta 1780 fueron empleados, como Kant mismo lo dijo, en la preparaci\u00f3n de la \u00abCr\u00edtica de la Raz\u00f3n Pura\u00bb.\n<\/p>\n<h3>Per\u00edodo Cr\u00edtico<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">El primer trabajo de Kant en el que aparece como exponente del Criticismo Trascendental es la \u00abCr\u00edtica de la Raz\u00f3n Pura\u00bb (Kritik der reinen Vernunft) publicado en 1781. Una segunda edici\u00f3n fue publicada en 1787. En 1785 apareci\u00f3 \u00abFundamentos para una Metaf\u00edsica de las Costumbres\u00bb (Grundlegung zur Metaphysik der Sitten). Luego vinieron una serie de trabajos cr\u00edticos, los m\u00e1s importantes de los cuales fueron \u00abLa Cr\u00edtica de la Raz\u00f3n Pr\u00e1ctica\u00bb (Kritik der praktischen Vernunft), la \u00abCr\u00edtica del Juicio\u00bb (Kritik der Urtheilskraft, 1790), y \u00abLa Religi\u00f3n dentro de los l\u00edmites de la Raz\u00f3n Pura (Religion innerhalb der Grenzen der blossen Vernunft, 1793).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las mejores ediciones de las Obras Completas de Kant son la segunda edici\u00f3n de Hartenstein (8 Vols., Leipzig, 1867-69), la de Rosenkranz y Schubert (12 Vols., Leipzig, 1834-42) y, la publicada por la Academia de Ciencias de Berl\u00edn (Kants gesammelte Schriften, herausg. von der k\u00f6niglich preussischen Akademie der Wissenschaften, Berlin, 1902).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante el per\u00edodo de su carrera acad\u00e9mica que va desde 1747 hasta 1781, Kant, como ya se dijo, ense\u00f1\u00f3 la filosof\u00eda entonces en boga en Alemania que era una forma del racionalismo dogm\u00e1tico modificado por Wolf. Este hab\u00eda hecho de la experiencia sicol\u00f3gica la base de la verdad metaf\u00edsica y, rechazando el escepticismo, hab\u00eda sometido todo conocimiento al juicio de la raz\u00f3n. Hacia el final de este periodo, sin embargo, comenz\u00f3 a interrogarse acerca de la solidez de las bases sicol\u00f3gicas de la metaf\u00edsica y termin\u00f3 por descartar tanto la validez como el valor del razonamiento metaf\u00edsico. Las aparentes contradicciones que encontr\u00f3 en las ciencias f\u00edsicas y las conclusiones a las que Hume hab\u00eda llegado en sus an\u00e1lisis del principio de causalidad \u00abdespertaron a Kant de su sue\u00f1o dogm\u00e1tico\u00bb y lo condujeron sin ninguna hesitaci\u00f3n a ver la necesidad de revisar o criticar toda la experiencia humana con la finalidad de reedificar las ciencias f\u00edsicas sobre principios con un alto grado de certidumbre y, tambi\u00e9n, con la finalidad de poner un claro fundamento a las verdades metaf\u00edsicas a las que el fenomenismo humeano hab\u00eda sembrado de escepticismo. El antiguo dogmatismo racionalista, ahora de nuevo retomado, enfatiz\u00f3 ahora mucho m\u00e1s los elementos a priori del conocimiento; por otra parte, como ahora por la primera vez se dio cuenta, la filosof\u00eda emp\u00edrica de Hume hab\u00eda ido demasiado lejos al reducir toda la verdad a los solos elementos emp\u00edricos o a posteriori. Kant, entonces, se propuso revisar todos los conocimientos para determinar cu\u00e1les de ellos eran a priori y cu\u00e1les a posteriori. Como \u00e9l mismo se dio cuenta su prop\u00f3sito era \u00abdeducir\u00bb las a priori o trascendentales formas del pensamiento. Por ello, su filosof\u00eda es esencialmente un \u00abcriticismo\u00bb porque es un examen del conocimiento y es \u00abtrascendental\u00bb porque su prop\u00f3sito, al examinar el conocimiento, es determinar las formas a priori o trascendentales que lo constituyen. Kant mismo sol\u00eda decir que el negocio de la filosof\u00eda era responder tres preguntas: \u00bfQu\u00e9 puedo conocer? \u00bfQu\u00e9 debo hacer? \u00bfQu\u00e9 puedo esperar? \u00c9l, sin embargo, consider\u00f3 que la respuesta a la segunda y a al tercera preguntas depend\u00eda de la dada a la primera; nuestros deberes y nuestro destino s\u00f3lo pueden ser determinados despu\u00e9s de haber estudiado el conocimiento humano.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se podr\u00eda encontrar m\u00e1s conveniente dividir el estudio de la filosof\u00eda cr\u00edtica de Kant en tres cap\u00edtulos correspondientes a las doctrinas comprendidas en las tres \u00abCr\u00edticas\u00bb. Emprenderemos sucesivamente (1) las doctrinas de la \u00abCr\u00edtica de la Raz\u00f3n Pura\u00bb; (2) las doctrinas de la \u00abCr\u00edtica de la Raz\u00f3n Pr\u00e1ctica\u00bb; y (3) las doctrinas de la \u00abCr\u00edtica del Juicio\u00bb.\n<\/p>\n<p>\u00abCr\u00edtica de la Raz\u00f3n Pura\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De acuerdo con su prop\u00f3sito de examinar todo el conocimiento a fin de encontrar qu\u00e9 es y qu\u00e9 no es a priori o trascendental, esto es, anterior a la experiencia, o independiente de la experiencia, Kant comienza en la \u00abCr\u00edtica de la Raz\u00f3n Pura\u00bb por investigar las formas a priori (a) de la sensaci\u00f3n, (b) del juicio y (c) de la raz\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>La sensaci\u00f3n<\/b>:  La primera cosa que Kant hace en su estudio del conocimiento es distinguir entre la materia o contenido y la forma de la sensaci\u00f3n. La materia de nuestro conocimiento sensible procede de la experiencia. La forma, sin embargo, no se deriva de los sentidos sino que le es impuesta a la material o contenido por la mente para hacer la materia o contenido, universal y necesaria. La forma es, entonces, a priori; es independiente de la experiencia. Las m\u00e1s importantes formas del conocimiento sensible, las condiciones, de hecho, de toda sensaci\u00f3n, son el espacio y el tiempo. No solo son, entonces, el espacio y el tiempo entidades mentales en el sentido de que son elaborados por la mente sin los datos de la experiencia; ellas son estrictamente subjetivas, puramente mentales, y no tienen realidad objetiva, excepto en el sentido en que ellas son aplicadas al mundo externo por la mente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En atenci\u00f3n a lo que sigue es importante preguntarse en este momento: \u00bfPueden las formas a priori de la sensaci\u00f3n, desde que son admitidas, ampliar el valor del conocimiento sensible al hacerlo universal y necesario, extender el dominio del conocimiento sensible, y llevarnos fuera de los estrechos confines de la materia, o datos de los sentidos? Kant sostiene que no. Ellas afectan al conocimiento, como quien dice, cualitativa y no cuantitativamente. Ahora, los datos de la sensaci\u00f3n representan solo la apariencia (Erscheinungen) de las cosas. Por ello toda sensaci\u00f3n est\u00e1 limitada a ser un conocimiento de las apariencias. El conocimiento sensible no puede penetrar el no\u00fameno, la realidad de las cosas (Ding-an-sich).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>El juicio<\/b>:  Tomando ahora el conocimiento que adquirimos por medio del entendimiento (Verstand), Kant encuentra que, pensar, en sentido estricto, es juzgar. Como en el caso del conocimiento sensible, distingue ahora entre contenido y forma. El contenido del juicio o, en otras palabras, aquello que se da junto en el acto del juicio, no puede ser sino el conjunto de intuiciones sensibles, que se construyen, como ya se dijo, por la imposici\u00f3n de las formas del espacio y del tiempo a los datos de la sensaci\u00f3n. Algunas veces las intuiciones sensibles (sujeto y predicado) son puestas juntas en una manera que evidentemente implica contingencia y particularidad. Un ejemplo puede ser el juicio \u00abLa mesa es redonda\u00bb. Con juicios de este tipo no tiene mucho que ver el fil\u00f3sofo. El se interesa mas bien por juicios tales como \u00abTodos los lados de un cuadrado son iguales\u00bb, en los que la relaci\u00f3n que se afirma que existe entre el sujeto y el predicado es necesaria y universal. Con respecto a estos, la primera afirmaci\u00f3n de Kant es que su necesidad y universalidad puede ser a priori. Que nada que sea universal y necesario pueda provenir de la experiencia es axiom\u00e1tico para \u00e9l. Deben haber, entonces, formas del juicio, como las hay de la sensaci\u00f3n, las cuales son impuestas por el entendimiento, que no provienen de ninguna manera de la experiencia, sino que son a priori. Estas formas del juicio son las categor\u00edas. Apenas es necesario llamar la atenci\u00f3n sobre el contraste entre las categor\u00edas kantianas y las aristot\u00e9licas. La diferencia es fundamental, se diferencian por su naturaleza, prop\u00f3sito, funci\u00f3n y efecto. Un importante punto en el estudio de Kant es determinar la funci\u00f3n de las categor\u00edas. Ellas sirven para conferir necesidad y universalidad a nuestros juicios. Ellas sirven, adem\u00e1s, para poner diversas intuiciones sensibles bajo alg\u00fan grado de unidad. Pero no para extender nuestro conocimiento. Las representaciones (o intuiciones) sin categor\u00edas ser\u00edan ciegas, y las categor\u00edas sin las representaciones, o intuiciones, estar\u00edan vac\u00edas. Permanecemos todav\u00eda en el peque\u00f1o c\u00edrculo del conocimiento correspondiente a nuestra experiencia sensible. El espacio y el tiempo no ampl\u00edan el c\u00edrculo, tampoco las categor\u00edas. El conocimiento, entonces, que adquirimos por el entendimiento se limita a la apariencia de las cosas, y no extiende a la realidad noumenal, al Ding-an-Sich.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es necesario en este momento explicar que entiende Kant por juicio \u00abSint\u00e9tico\u00bb o \u00abA priori\u00bb. Los fil\u00f3sofos aristot\u00e9licos distinguieron dos tipos de juicios, llamados, juicios sint\u00e9ticos, los cuales son el resultado de \u00abponer juntos\u00bb (sintetizar) los hechos, o datos de la experiencia, y juicios anal\u00edticos, los cuales son el resultado de \u00abtomar por separado\u00bb (analizar) al sujeto y al predicado, sin una inmediata referencia a la experiencia. Entonces, \u00abEsta mesa es redonda\u00bb es un juicio sint\u00e9tico; \u00abTodos los radios de un c\u00edrculo son iguales\u00bb es un juicio anal\u00edtico. Ahora, seg\u00fan los aristot\u00e9licos, todo juicio sint\u00e9tico es a posteriori, porque depende de la experiencia, y todo juicio anal\u00edtico es a priori, porque el v\u00ednculo, o nexo, en ellos es percibido sin apelar a la experiencia. Esta clasificaci\u00f3n no satisfizo a Kant. \u00c9l sostiene que los juicios anal\u00edticos en cierto modo no hacen avanzar el conocimiento dado que siempre \u00abpermanece en el interior de los conceptos (sujeto y predicado) y no va m\u00e1s all\u00e1 de los datos de los conceptos\u00bb. Al mismo tiempo \u00e9l afirma que los juicios sint\u00e9ticos de los aristot\u00e9licos no tienen valor cient\u00edfico, puesto que, surgiendo de la experiencia, son contingentes y particulares. Por ello propone introducir una tercera clase, llamada, juicios sint\u00e9ticos a priori, los cuales son sint\u00e9ticos porque el contenido de ellos es suministrado por una s\u00edntesis de los datos de experiencia, y a priori, porque la forma de universalidad y necesidad es impuesta a ellos por el entendimiento con independencia de la experiencia. Un ejemplo puede ser, de acuerdo con Kant, \u00abTodo efecto tiene una causa\u00bb. Nuestros conceptos de \u00abefecto\u00bb y \u00abcausa son suministrados por la experiencia; pero la universalidad y la necesidad del principio se deriva de la a priori dotaci\u00f3n de la mente. Los aristot\u00e9licos responden, y correctamente, que los as\u00ed llamados juicios sint\u00e9ticos a priori son anal\u00edticos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>La Raz\u00f3n<\/b>:  En tercer lugar, la \u00abCr\u00edtica de la Raz\u00f3n Pura\u00bb de Kant se ocupa de la facultad de razonar (Vernunft. Aqu\u00ed las \u00abideas\u00bb juegan un rol similar a aquel jugado por la sensaci\u00f3n y el juicio por el espacio y el tiempo y las categor\u00edas, respectivamente. Examinando la facultad de razonar Kant encuentra que esta tiene tres distintas operaciones, a saber, categ\u00f3rica, hipot\u00e9tica y disyuntiva de razonamiento. Estas, dice, corresponden a las tres \u00abideas\u00bb, la idea del alma como sujeto pensante (idea sicol\u00f3gica), la idea de la materia como totalidad de los fen\u00f3menos (idea cosmol\u00f3gica) y la idea de Dios como suprema condici\u00f3n de toda la realidad (idea teol\u00f3gica. Comienza considerando la idea del alma, y examinando el curso del razonamiento de los sicologistas que ense\u00f1an la substancialidad, inamaterialidad e inmortalidad del alma humana, y afirma que tal l\u00ednea de pensamiento filos\u00f3fico es falaz, porque se inicia con la falsa suposici\u00f3n de que podemos tener un conocimiento intuitivo del alma como el sujeto substancial de los estados de conciencia. Esto, dice, es una suposici\u00f3n err\u00f3nea porque, si bien tenemos y podemos conocer nuestros estados de conciencia, no podemos conocer el sujeto de los mismos. La sicolog\u00eda racional, entonces, parte de una equivocada suposici\u00f3n. Su camino est\u00e1 lleno de contradicciones; no puede concluir estableciendo la inmortalidad del alma. Despu\u00e9s, Kant somete la idea cosmol\u00f3gica a un an\u00e1lisis similar. \u00c9l encuentra que tan pronto como comenzamos a decir algo con relaci\u00f3n a la \u00faltima naturaleza de la material caemos en un conjunto de contradicciones, que \u00e9l llama \u00abantinomias\u00bb. Entonces, la proposici\u00f3n, \u00abLa materia tiene un comienzo\u00bb, \u00abEl mundo fue creado\u00bb, son claramente no m\u00e1s verdaderas que sus contradictorias, \u00abLa material es eterna\u00bb, \u00abEl mundo no es creado\u00bb. Para cada tesis relacionada con la naturaleza \u00faltima del universo material una igualmente plausible ant\u00edtesis puede serle opuesta. La conclusi\u00f3n es que por la pura raz\u00f3n nada podemos conocer de la naturaleza del universo material. Finalmente, Kant toma la idea teol\u00f3gica, la idea de Dios y, critica los m\u00e9todos y los argumentos de la teolog\u00eda racional. Las bases especulativas de nuestra creencia en la existencia de Dios son defectuosas, dice, porque estas pruebas van m\u00e1s all\u00e1 de lo que permiten sustentar y no son conclusivas. El argumento ontol\u00f3gico de San Anselmo trata de establecer una proposici\u00f3n existencial sin hacer referencia a la experiencia; confunde el orden de las cosas con el orden de las ideas. El argumento cosmol\u00f3gico lleva el principio de causalidad m\u00e1s all\u00e1 del mundo de la experiencia sensible, d\u00f3nde solo es v\u00e1lido. Y el psicoteol\u00f3gico argumento del plan, si bien puede probar la existencia de una inteligencia ordenadora, no puede establecer la existencia de un Ser Supremo. Kant, por supuesto, no niega la existencia de Dios, como tampoco niega la inmortalidad del alma o la realidad \u00faltima de la material. Su prop\u00f3sito es presentar que las tres ideas, o en otras palabras, los razonamientos especulativos sobre el alma, el universo y Dios, no le a\u00f1aden nada a nuestro conocimiento. Pero, si bien las ideas no extienden nuestra experiencia, si la regulan. La mejor manera de pensar nuestros estados de conciencia consiste en represent\u00e1rnoslos como inherentes a un sujeto substancial, del que, de todas maneras, no sabemos nada. La mejor manera de pensar el mundo externo es represent\u00e1rnoslo como una multiplicidad de apariencias, el conjunto de las cuales es una desconocida cosa material; y la major manera de organizar y sistematizar todo nuestro conocimiento de la realidad es representarnos cada cosa como surgiendo de una fuente, gobernada por una ley, y tendiendo hacia un fin; ley, fuente, y fin que es un desconocido y (especulativamente) incognoscible Dios. Es en verdad f\u00e1cil ver como esta fase negativa de la filosof\u00eda de Kant afect\u00f3 el subsiguiente curso del pensamiento filos\u00f3fico europeo. Las conclusiones de la primera \u00abCr\u00edtica\u00bb son las premisas del agnosticismo contempor\u00e1neo. No podemos conocer nada, excepto las apariencias de las cosas; los sentidos nos entregan s\u00f3lo fen\u00f3menos; los juicios no pueden ir m\u00e1s all\u00e1 de los sentidos en lo que concierne al mundo; la ciencia y la filosof\u00eda fallan totalmente en el esfuerzo por alcanzar un conocimiento de la sustancia (no\u00fameno), o esencia, y los esfuerzos metaf\u00edsicos por ense\u00f1arnos lo que es el alma, lo que es la materia y qui\u00e9n es Dios, han fallado y est\u00e1n condenados inevitablemente a fallar. Estas son las conclusiones a las cuales Kant llega en la \u00abCr\u00edtica de la Raz\u00f3n Pura\u00bb; estas son las afirmaciones que los agn\u00f3sticos y los Neokantianos oponen a los escol\u00e1sticos.\n<\/p>\n<p>\u00abLa Cr\u00edtica de la Raz\u00f3n Pr\u00e1ctica\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Kant, como frecuentemente se dice, destruye para construir. Lo que \u00e9l consider\u00f3 como de pasada en la primera \u00abCr\u00edtica\u00bb lo retoma en la segunda. En la \u00abCr\u00edtica de la Raz\u00f3n Pura\u00bb dijo que las verdades que hab\u00edan sido consideradas como de mayor rango en el conocimiento humano no ten\u00edan un fundamento en la metaf\u00edsica, esto es, en el razonamiento puramente especulativo. En la \u00abCr\u00edtica de la Raz\u00f3n Pr\u00e1ctica\u00bb quiere decir que estas verdades permanecen sobre una s\u00f3lida base moral, y est\u00e1n, entonces, al margen de toda disputa y del clamor de las disputaciones metaf\u00edsicas. Kant destruy\u00f3 el edificio impuesto por el dogmatismo cartesiano construido sobre el \u00abYo pienso\u00bb; y, ahora se asigna la tarea de reconstruir el templo de la verdad sobre el fundamento del \u00abYo debo\u00bb. La ley moral es suprema. En cuanto a certeza, es superior a cualquier deliberaci\u00f3n de la conciencia especulativa; estoy m\u00e1s cierto del \u00abYo debo\u00bb que del \u00abYo estoy contento\u00bb o, \u00abYo tengo fr\u00edo\u00bb, etc. En cuanto a su car\u00e1cter imperativo, es superior a cualquier otra consideraci\u00f3n de inter\u00e9s, placer o felicidad; puedo olvidar cu\u00e1l es mi inter\u00e9s, se pueden presentar otras consideraciones por encima del placer o la felicidad, pero si mi conciencia me dice que \u00abYo debo\u00bb hacer algo, nada puede contradecir la voz de la conciencia, aunque, naturalmente, soy libre de obedecer o desobedecer. Este, entonces, es el \u00fanico modo claro de fundamentar toda la moral, lo espiritual y la m\u00e1s alta verdad intelectual. La primera caracter\u00edstica de la ley moral es que es universal y necesaria. Cuando la conciencia declara que es una injuria decir mentiras, su voz no es entendida meramente para aqu\u00ed y ahora, no para \u00abuna vez\u00bb, sino para todo tiempo y todo lugar; es v\u00e1lida siempre y en toda parte. Esta cualidad de la universalidad y la necesidad indica al mismo tiempo que la ley moral no se funda en el placer, en la felicidad, o en la perfecci\u00f3n de s\u00ed mismo, o en un as\u00ed llamado sentido moral. Ella se funda a s\u00ed misma. Su voz alcanza la conciencia inmediatamente, ordena incondicionalmente, y no necesita dar raz\u00f3n de sus mandatos. No es, por decirlo de alguna manera, como un monarca constitucional que se hace responsable de la raz\u00f3n, del juicio, o de cualquier otra facultad. Es exactamente incondicional, y en un sentido, implica una obediencia irracional. Es por esto por lo que la \u00abvoz interior\u00bb de la ley moral es llamada por Kant \u00abimperativo categ\u00f3rico\u00bb. Esta famosa frase significa solamente que la ley moral es un mandato (imperativo), no una forma de aviso o invitaci\u00f3n para actuar o no, y es un mandato incondicional (categ\u00f3rico), no un mandato hipot\u00e9tico, tal como \u00abSi usted desea ser un cl\u00e9rigo usted debe estudiar teolog\u00eda\u00bb. No se puede, entonces, mirar el car\u00e1cter peculiarmente vaci\u00f3 del imperativo categ\u00f3rico. S\u00f3lo en su m\u00e1s universal y \u00abprofunda\u00bb declaraci\u00f3n aparecen las cualidades que lo hacen una experiencia \u00fanica de la existencia humana. Ahora bien, tan pronto como un dato contingente, o el contenido de un precepto espec\u00edfico de la moral le es presentado, entonces, \u00e9l le impone su universalidad y su necesidad y los levanta a su propio nivel. Los contenidos pudieron haber sido buenos, pero no absolutamente buenos; porque nada es absolutamente bueno excepto la buena voluntad, la aceptaci\u00f3n que se hace de la ley moral.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conocemos la ley moral no por inferencia, sino por intuici\u00f3n inmediata. Esta intuici\u00f3n es, y lo ser\u00e1, el primum philosophicum. Ella asume el lugar de la primera intuici\u00f3n cartesiana, la intuici\u00f3n del propio pensamiento. De \u00e9l ser\u00e1n deducidas las m\u00e1s importantes verdades filos\u00f3ficas, la libertad de la voluntad, la inmortalidad del alma y la existencia de Dios. La libertad de la voluntad se sigue de la existencia de la ley moral, porque del hecho del \u00abYo quiero\u00bb se sigue el hecho del \u00abyo puedo\u00bb. S\u00e9 que tengo la obligaci\u00f3n de hacer ciertas cosas e infiero de ello lo puedo. En el orden de las cosas, por tanto, la libertad precede a la obligaci\u00f3n. Pero en el orden del conocimiento la libertad se infiere del hecho de la obligaci\u00f3n. De igual manera, la inmortalidad del alma est\u00e1 implicada en la ley moral. En efecto la ley moral demanda el completo cumplimiento de s\u00ed mismo en una absoluta perfecci\u00f3n humana. Pero la m\u00e1s alta perfecci\u00f3n que el hombre puede alcanzar en esta vida es s\u00f3lo parcial e incompleta, porque, en la medida en que el alma est\u00e1 unida al cuerpo, hay siempre en nuestra naturaleza una mezcla de lo corporal y lo espiritual; el esfuerzo hacia la santidad est\u00e1 acompa\u00f1ado por una inclinaci\u00f3n hacia la impiedad, y la virtud implica lucha. Debe haber, entonces, una vida m\u00e1s de la muerte en la cual el \u00abprogreso infinito\u00bb como Kant lo llama, continuar\u00e1. Finalmente, la ley moral implica la existencia de Dios. Y esto de dos maneras. La \u00abvoz\u00bb imperativa de la ley implica un legislador. Luego, la naturaleza de la ley moral exige que en alguna parte un bien, que debe ser no s\u00f3lo supremo, sino completo, y que incorpore en su perfecta santidad todas las condiciones exigidas por la ley moral. Este supremo bien es Dios.\n<\/p>\n<p>\u00abLa Cr\u00edtica de la Facultad de Juzgar\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ocupando un lugar intermedio entre la raz\u00f3n especulativa, o facultad del conocimiento, y la raz\u00f3n pr\u00e1ctica, o facultad de la acci\u00f3n voluntaria, se encuentra la facultad llamada por Kant juicio, o facultad de apreciaci\u00f3n est\u00e9tica. As\u00ed como la verdad es el objeto del conocimiento, y el bien es el objeto de la acci\u00f3n, entonces, la belleza y la intenci\u00f3n son el objeto del juicio. Este peculiar uso de la palabra juicio Kant inmediatamente lo sit\u00faa fuera del rango de lo sensible, que pone todos los elementos de lo bello a la percepci\u00f3n de las cualidades sensibles. Hay aqu\u00ed un intelectualismo est\u00e9tico que reduce la belleza a lo meramente intelectual. La belleza, nos dice, es aquello que universal y necesariamente procura un placer desinteresado. Difiere, en consecuencia, de lo agradable y de lo \u00fatil. Sin embargo, Kant se cuida de hacer notar que el placer que procura lo bello no es puramente intelectual, como es la satisfacci\u00f3n que experimentamos al contemplar lo perfecto. Lo perfecto apela al intelecto solo, mientras que la belleza apela tambi\u00e9n a las emociones y a la facultad est\u00e9tica. Estrechamente aliado a lo bello est\u00e1 lo intencional. La misma facultad, el juicio, la cual nos capacita para percibir y disfrutar los aspectos est\u00e9ticos de la naturaleza y el arte, nos capacita para percibir que en la m\u00faltiple variedad de nuestra experiencia hay evidencia de un prop\u00f3sito o dise\u00f1o. Kant introduce en su \u00abCr\u00edtica\u00bb del juicio teleol\u00f3gico una importante distinci\u00f3n entre la adaptaci\u00f3n interna y externa. La adaptaci\u00f3n externa, \u00e9l piensa, existe entre el organismo y su entorno, como, por ejemplo, entre la planta y el suelo en el que se asienta. La adaptaci\u00f3n interna existe entre las partes estructurales del organismo, o entre el organismo y su funci\u00f3n. La primera, \u00e9l cree, puede ser explicada por meras causas mec\u00e1nicas, pero, la segunda, necesita la introducci\u00f3n del concepto de causa. Los organismos act\u00faan como si ellos fueran producidos por una causa la cual tiene a la vista un prop\u00f3sito. Nosotros no podemos claramente demostrar qu\u00e9 prop\u00f3sito. El concepto teleol\u00f3gico es, por tanto, como las \u00abideas\u00bb (el alma, el mundo, Dios) no constitutivas de nuestra experiencia pero s\u00ed reguladora de ella. El m\u00e1s alto uso de la facultad est\u00e9tica es la realizaci\u00f3n de lo bello y del fin como s\u00edmbolos del bien moral. Porqu\u00e9 la raz\u00f3n especulativa abandona el encontrar en la naturaleza, la belleza y el orden final, es sugerido por el juicio est\u00e9tico y plenamente alcanzado por la religi\u00f3n, la cual resta en el campo de la raz\u00f3n pr\u00e1ctica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Kant, como es bien sabido, reduce la religi\u00f3n a un sistema de conducta. \u00c9l define la religi\u00f3n como \u00bb el conocimiento de que nuestras tareas son mandadas por Dios\u00bb. Describe la esencia de la religi\u00f3n como consistiendo en la moralidad. El cristianismo es una religi\u00f3n y es verdadera s\u00f3lo en cuanto se conforma a esta definici\u00f3n. La Iglesia ideal podr\u00eda ser una \u00abrep\u00fablica \u00e9tica\u00bb; esto ser\u00eda dejar a un lado toda definici\u00f3n dogm\u00e1tica y aceptar la \u00abfe racional\u00bb como la gu\u00eda en todas las materias intelectuales, y establecer el reino de Dios en la tierra por trayendo m\u00e1s o menos el reino de la obligaci\u00f3n. La ley cristiana de la caridad toma un segundo lugar ente las supremas exigencias del deber. De hecho, debe ser remarcado que la idea kantiana de la religi\u00f3n, en cuanto al conjunto de las escrituras, es inspirada m\u00e1s por el Antiguo que por el Nuevo Testamento. Afirma que todos los dogmas que el Cristianismo tiene por sagrados, como el misterio de la Trinidad, se les puede dar una interpretaci\u00f3n \u00e9tica, pueden, por as\u00ed decirlo, ser tenidos como s\u00edmbolos de conceptos morales y de valores. Entonces, \u00abla fe hist\u00f3rica\u00bb, dice, es el \u00abveh\u00edculo de la fe racional\u00bb. Por la persona y el car\u00e1cter de Cristo profesa una gran admiraci\u00f3n. Cristo, declara, fue la ejemplificaci\u00f3n de la perfecci\u00f3n moral m\u00e1s alta.\n<\/p>\n<h3>Evaluaci\u00f3n de Kant<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cr\u00edticos e historiadores no est\u00e1n de acuerdo en cuanto al puesto de Kant entre los fil\u00f3sofos. Algunos eval\u00faan sus contribuciones a la filosof\u00eda tan altamente que consideran sus doctrinas ser la culminaci\u00f3n de todo lo habido antes de \u00e9l. Otros, por el contrario, consideran que \u00e9l hizo un mal punto de partida cuando asume en su criticismo de la raz\u00f3n especulativa que si hay algo universal y necesario en nuestro conocimiento debe provenir de la mente misma, y no del mundo real externo. Estos oponentes de Kant consideran, adem\u00e1s, que mientras \u00e9l puso el talento sint\u00e9tico capacit\u00e1ndolo para construir un sistema de pensamiento, le falt\u00f3 en la cualidad anal\u00edtica por la cual el fil\u00f3sofo es capaz de observar lo que actualmente sucede en la mente. Y en un pensador que reduce toda la filosof\u00eda a una examen del conocimiento la carencia de la habilidad de observar lo que actualmente ocurre en la mente es un defecto serio. Pero, sea lo que fuere puede ser nuestra estimaci\u00f3n de Kant como fil\u00f3sofo, no podemos devaluar su importancia. Entre los l\u00edmites de la filosof\u00eda de las ciencias mismas, su pensamiento fue el punto de partida par Fichte. Schelling, Hegel, y Schopenhauer; y, en cuanto al pensamietno contempor\u00e1neo aleman, sea lo que fuere de si no es kantiano toma por sus caracter\u00edsticas propias su oposici\u00f3n contra muchos puntos de la doctrina kantiana. En Inglaterra la escuela agn\u00f3stica desde Hamilton hasta Spencer tom\u00f3 su inspiraci\u00f3n de la ense\u00f1anza negativa de la \u00abCr\u00edtica de la Raz\u00f3n Pura\u00bb. En Francia el Positivismo de Comte y el neo-Criticismo de Renouvier tuvo un origen similar. La influencia de Kant alcanza m\u00e1s all\u00e1 de la filosof\u00eda en otros vario otros departamentos del pensamiento. En la historia de las ciencias naturales su nombre es asociado con aquel del Laplace, en la teor\u00eda la cual da raz\u00f3n del origen del universo por una evoluci\u00f3n natural a partir de una primitiva nebulosa c\u00f3smica. En teolog\u00eda su no dogm\u00e1tica noci\u00f3n de religi\u00f3n influy\u00f3 en Ritschl, y en su m\u00e9todo de transformar la verdad dogm\u00e1tica en una inspiraci\u00f3n moral que encontr\u00f3 eco, por decir lo m\u00ednimo, en los experimentos exeg\u00e9ticos de Ren\u00e1n y sus seguidores.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchos fil\u00f3sofos y te\u00f3logos sostienen que el dato objetivo en el cual la religi\u00f3n Cat\u00f3lica se basa es incapaz de probar por la raz\u00f3n especulativa, pero son demostrables por la raz\u00f3n pr\u00e1ctica, el querer, el sentimiento, o la acci\u00f3n vital. Que esta posici\u00f3n es, de cualquier modo, peligrosa, es probado por recientes eventos. El movimiento Inmanentista, el Vitalismo de Blondel, el antiescolasticismo de los \u00abAnnales de philosophie chretienne\u00bb, y otras tendencias recientes hacia una apolog\u00e9tica no intelectual de la Fe, tiene sus fuentes en el Kantismo, y la condenaci\u00f3n que han recibido de la autoridad eclesi\u00e1stica presenta plenamente que ellos no tiene un claro t\u00edtulo para ser considerados como un sustituto de la apolog\u00e9tica intelectualismos la cual se basa en el realismo de los Escol\u00e1sticos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Fuente<\/b>:  Turner, William. \u00abPhilosophy of Immanuel Kant.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 8. New York: Robert Appleton Company, 1910. <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/08603a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por el P. Jos\u00e9 Octavio Lara, Parroquia Nuestro Se\u00f1or de los Cristales\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La filosof\u00eda de Kant es, generalmente, catalogada como sistema de Criticismo Trascendental con tendencia al Agnosticismo en Teolog\u00eda y, adem\u00e1s, es vista como sosteniendo un punto de vista seg\u00fan el cual el Cristianismo es una religi\u00f3n no dogm\u00e1tica. Emmanuel Kant naci\u00f3 en Konisgsberg, Prusia del Este, el 22 de Abril de 1724 y muri\u00f3 el &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/filosofia-de-kant\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abFILOSOFIA DE KANT\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-25592","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25592","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25592"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25592\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25592"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25592"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25592"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}