{"id":25612,"date":"2016-02-05T17:19:40","date_gmt":"2016-02-05T22:19:40","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/baron-von-ketteler\/"},"modified":"2016-02-05T17:19:40","modified_gmt":"2016-02-05T22:19:40","slug":"baron-von-ketteler","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/baron-von-ketteler\/","title":{"rendered":"BARON VON KETTELER"},"content":{"rendered":"<p><h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Introducci\u00f3n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 Conflictos Religiosos en Baden<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 Ketteler   Como  un Reformador  Social<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 El Asunto  Del  Trabajo  y  el  Cristianismo<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-5\">5 Controlvesias  Doctrinales;  El Concilio  Vaticano I<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-6\">6 Ketteler   y  la  Unidad  Alemana<\/li>\n<\/ul>\n<h3>Introducci\u00f3n<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Wilhelm Emmanuel von Ketteler (Baron):   Obispo de Mainz, naci\u00f3 en M\u00fcnster, Westfalia, el 25 de diciembre de 1811; muri\u00f3 en Birghausen, el 13 de julio de 1877.   Iba a entrar a la burocracia prusiana en 1837, cuando la persecuci\u00f3n conducida por Prusia contra el Arzobispo Droste-Vischering de Colonia toc\u00f3 su esp\u00edritu religioso  y lo llev\u00f3 a renunciar.  En 1841 estudi\u00f3 teolog\u00eda en la Universidad de Munich, y en 1842 complet\u00f3 su preparaci\u00f3n para el sacerdocio en el Seminario de M\u00fcnster.   En 1844 se convirti\u00f3 en cura en Beckum y en 1846 rector de Hopsten en Westfalia.   Electo por el Distrito de Tecklenburg y Warendor al Parlamento de Frankfort en 1848, Ketteler se distingui\u00f3 por su inteligencia amplia y discernidora de los movimientos sociales de su \u00e9poca.   En el discurso que pronunci\u00f3 el 21 de septiembre de 1848 en el funeral del General Auerswald y Pr\u00edncipe Lichnowsky, v\u00edctimas de un mot\u00edn, exoner\u00f3 al gran cuerpo del pueblo alem\u00e1n de la responsabilidad del crimen.   En el Congreso Cat\u00f3lico de Mainz (octubre de 1848), una de las primeras grandes reuniones de cat\u00f3licos en Alemania, ofreci\u00f3 un brindis a la \u201cgente sencilla\u201d y declar\u00f3 que seg\u00fan la religi\u00f3n necesita de la libertad, as\u00ed mismo la libertad necesita de la religi\u00f3n.  Finalmente, durante el Adviento de 1848, predic\u00f3 dos sermones en Mainz sobre la teor\u00eda cat\u00f3lica de la propiedad y los deberes de la caridad cristiana, desarrollando la teolog\u00eda de Santo Tom\u00e1s de Aquino, y demostrando la manera en la cual llenaba todas las necesidades sociales de sus tiempos.  Se convirti\u00f3 en rector de San Hedwig en Berl\u00edn en octubre de 1849, donde el Obispo Diepenbrock de Breslau le confi\u00f3 la tarea de traer de nuevo al catolicismo a la novelista protestante Ida von Hahn-Hahn.  Organiz\u00f3 el gran Hospital de San Hedwig, y por primera vez desde la Reforma condujo una procesi\u00f3n de Corpus Christi por las calles de Berl\u00edn.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1849 la nominaci\u00f3n del Profesor Schmid como Obispo por los c\u00e1nones de Mainz fue rechazada por P\u00edo IX, para el cual las opiniones de Schmid eran justamente objeto de sospecha.   El cap\u00edtulo despu\u00e9s de alguna oposici\u00f3n le propuso tres nombres a P\u00edo IX, entre ellos el de Ketteler, y el 15 de marzo de 1850 el Papa lo nombr\u00f3 obispo de dicha sede.  Las circunstancias de su nominaci\u00f3n y su aceptaci\u00f3n por el gran ducado Gobierno de Hesse marc\u00f3 una derrota para la burocracia josefista, la cual por veinticinco a\u00f1os hab\u00eda tiranizado a la Iglesia en todos los peque\u00f1os estados de la provincia eclesi\u00e1stica del Alto Rin.  Ketteler inmediatamente le infligi\u00f3 dos derrotas m\u00e1s a esta burocracia:   reabri\u00f3 en 1851 el seminario teol\u00f3gico de Mainz y con esto liber\u00f3 a su clero de la influencia de la facultad teol\u00f3gica de Giessen, donde, hasta ese momento, el estado hab\u00eda obligado a estudiar  a los seminaristas cat\u00f3licos;  adem\u00e1s, convoc\u00f3 un \u201cconcursus\u201d para llenar algunas rector\u00edas vacantes sin pedir el permiso del estado.   A trav\u00e9s de su instituci\u00f3n de las conferencias diocesanas y la introducci\u00f3n de numerosas congregaciones masculinas y femeninas, Mainz se convirti\u00f3 en una di\u00f3cesis modelo.   Los Hermanos de San Jos\u00e9 y las Hermanas de la Providencia, dos \u00f3rdenes fundadas por Ketteler, estaban destinadas a un mayor crecimiento.   En cuanto a las relaciones entre iglesia y estado en el Gran Ducado de Hesse, ellas descansaban mayormente sobre el buen entendimiento entre Ketteler y  el ministro Dalwigk.   Su acuerdo escrito (1854) no fue aprobado por Roma, la cual prefer\u00eda que todos los obispos de las provincias eclesi\u00e1sticas del Alto Rin deb\u00edan actuar como una unidad en su lucha contra la legislaci\u00f3n que los estados alemanes m\u00e1s peque\u00f1os buscaban imponerles a todos ellos.    El nuevo acuerdo que, despu\u00e9s de una visita a Roma, Ketteler negoci\u00f3 con Dalwigk (1856), fue enviado a Roma por el obispo para la aprobaci\u00f3n, pero nunca fue devuelto.  Hasta 1870 la paz religiosa se mantuvo en Hesse gracias a las relaciones armoniosas entre el obispo y el ministro.\n<\/p>\n<h3>Conflictos Religiosos en Baden<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ketteler  desempe\u00f1\u00f3  una parte muy activa en las dificultades que se desataron entre el gobierno de Baden y el Arzobispo Vicari;  el public\u00f3 un folleto defendiendo a \u00e9ste \u00faltimo y en una visita de Ketteler a Karlsruhe en enero de 1854 casi surgi\u00f3 un entendimiento entre Vicari y el pr\u00edncipe regente de Baden.  Bismarck, sin embargo, entonces plenipotenciario prusiano  en Frankfort, ejerci\u00f3 una influencia tan poderosa  sobre el ministro de Baden, que el intento de reconciliaci\u00f3n fracas\u00f3.    En 1865, cuando la oposici\u00f3n de los cat\u00f3licos a la escuela de leyes de Baden caus\u00f3 una severa persecuci\u00f3n, Ketteler solicit\u00f3  la intervenci\u00f3n del Emperador Francisco Jos\u00e9, y en dos panfletos refut\u00f3 la formula del ministro Lamey, seg\u00fan la cual \u201cla ley era la conciencia p\u00fablica superior a las conciencias privadas.\u201d  Despu\u00e9s de la muerte del arzobispo Viari (1868) fue Ketteler de nuevo quien defendi\u00f3 contra el ministro Jolly los derechos electorales de los can\u00f3nigos de Friburgo.  A sugerencia de Ketteler, en ocasi\u00f3n del onceavo centenario de San Bonifacio, se inauguraron las conferencias de obispos alemanes;  desde ah\u00ed han sido m\u00e1s frecuentes y se han celebrado casi anualmente desde 1869.   De ese modo \u00e9l fue el promotor principal de una instituci\u00f3n que por los pasados cuarenta a\u00f1os hab\u00eda ayudado grandemente a la cohesi\u00f3n y fuerza del episcopado alem\u00e1n.  Durante 1864-66 su nombre fue mencionado para los arzobispados de Posen o Colonia, y Bismarck pareci\u00f3 de momento favorecer la nominaci\u00f3n.\n<\/p>\n<h3>Ketteler   Como  un Reformador  Social<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ketteler pens\u00f3 que \u00e9l no se estaba excediendo en sus derechos como obispo cuando habl\u00f3 autoritariamente sobre cuestiones sociales.  En 1848 el crey\u00f3 que la reforma social deb\u00eda comenzar con la regeneraci\u00f3n interior del alma.  Luego entrar\u00eda m\u00e1s profundamente a los problemas  econ\u00f3micos.     Cuando en 1863 el liberal Schulze-Delitzsch y el socialista Lassalle  hicieron  en\u00e9rgicos llamamientos a los obreros alemanes, Ketteler estudi\u00f3 sus doctrinas y aun consult\u00f3 a Lassalle en una carta an\u00f3nima sobre el proyecto de fundar cinco peque\u00f1as asociaciones cooperativas de trabajadores.\n<\/p>\n<h3>El Asunto  Del  Trabajo  y  el  Cristianismo<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">En un libro publicado en 1864, \u201cEl asunto del trabajo y el cristianismo,\u201d \u00e9l adopt\u00f3 el criticismo de Lassalle  sobre el tratamiento moderno al trabajo, y admiti\u00f3 la realidad de una ley invencible.   En oposici\u00f3n a Schulze-Delitzsch  se\u00f1al\u00f3 la futilidad de los remedios propuestos por los liberales;  propugn\u00f3 las asociaciones obreras, y aun acept\u00f3 la idea de que se estableciesen uniones cooperativas, no seg\u00fan el deseo de Lassalle, por subvenci\u00f3n del estado, sino mediante la generosa ayuda de los capitalistas cristianos.   En una reuni\u00f3n socialista en Rondsdorf el 23 de mayo de 1864, Lassalle  le rindi\u00f3 homenaje al libro de Ketteler.   Por su parte, Ketteler, al cual tres obreros cat\u00f3licos le hab\u00edan preguntado en 1866 si ellos pod\u00edan concienzudamente unirse a la \u201casociaci\u00f3n de obreros\u201d fundada por Lassalle, estaba dispuesto a disuadirlos de hacerlo debido al esp\u00edritu antirreligioso de los sucesores de Lassalle; sin embargo, en su respuesta \u00e9l reconoci\u00f3 debidamente  \u201cel reconocimiento respetuoso de la profundidad y verdad del cristianismo\u201d por parte de Lassalle.     En esa \u00e9poca \u00e9l contaba particularmente con la iniciativa de la caridad cristiana para la organizaci\u00f3n de asociaciones cooperativas productivas destinadas  a restaurar la justicia social  a una escala m\u00e1s equitativa.   En 1869 el fue a\u00fan m\u00e1s lejos:  en un serm\u00f3n predicado cerca de Offenback el 25 de julio de ese a\u00f1o, \u00e9l especific\u00f3 ciertas reformas urgentes (aumentos de sueldo, menos horas de trabajo, prohibici\u00f3n de que los ni\u00f1os trabajaran en f\u00e1bricas, prohibici\u00f3n del trabajo a mujeres y ni\u00f1as j\u00f3venes); estos reclamos, pensaba, deb\u00edan ser presentados  a las autoridades p\u00fablicas.  En septiembre de 1869, en la conferencia  de obispos alemanes en Fulda,  expuso cuan necesaria  (v. necesidad) era la intervenci\u00f3n de la Iglesia para la  erradicaci\u00f3n de los males sociales, en  nombre de la fe, la moral y la caridad.  Tambi\u00e9n hizo claro el derecho de los obreros a protecci\u00f3n legal y  urgi\u00f3 a que en cada di\u00f3cesis se seleccionaran sacerdotes para hacer un estudio sobre asuntos econ\u00f3micos (v. econom\u00eda pol\u00edtica).   Este discurso de Ketteler en Fulda  llev\u00f3 a la Iglesia alemana a unas relaciones m\u00e1s estrechas con la nueva actividad social;  por otro lado,  su programa para la protecci\u00f3n del trabajo, reanudado de nuevo en 1873 en su panfleto sobre \u201cCat\u00f3licos en el Imperio Alem\u00e1n,\u201d sirvi\u00f3 por mucho tiempo al Centro Alem\u00e1n como base para sus reclamos sociales.\n<\/p>\n<h3>Controlvesias  Doctrinales;  El Concilio  Vaticano I<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque no era un te\u00f3logo profesional, Ketteler logr\u00f3 que su influencia se sintiera en las varias controversias doctrinales de su tiempo.   En su \u201cLibertad, Autoridad e Iglesia\u201d (1862)  depuso sobre el asunto del liberalismo y estableci\u00f3 la actitud cristiana hacia los varios significados de la palabra libertad.  La \u201cescuela\u201d teol\u00f3gica establecida por Ketteler en su seminario de Mainz, y cuyos representantes eran Moufang y Heinrich, era notable por su adherencia a la teolog\u00eda escol\u00e1stica (v. escolasticismo) y su hostilidad  a las tendencias anti-romanas del \u201cgermanismo\u201d y de la \u201cciencia alemana\u201d representadas por D\u00f6llingerer y la Escuela de Munich.   El primero insist\u00eda con mucha tenacidad en los seminarios teol\u00f3gicos, como preferibles a las facultades teol\u00f3gicas de las universidades, para la educaci\u00f3n del clero cat\u00f3lico, y desde 1862 luch\u00f3 con ah\u00ednco para el establecimiento de esa universidad cat\u00f3lica gratuita en Alemania, la cual es todav\u00eda un desider\u00e1tum.   A pesar de esta firme actitud, Ketteler ten\u00eda gran caridad intelectual y pod\u00eda entender las opiniones teol\u00f3gicas  que difer\u00edan algo de las suyas, y cuando era necesario pod\u00eda defenderlas;  era indudable para \u00e9l que Kuhn de T\u00fcbingen  estaba endeudo por escapar a la condenaci\u00f3n de Roma.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En v\u00edsperas del Concilio Vaticano, Ketteler no estaba inclinado muy favorablemente hacia la definici\u00f3n dogm\u00e1tica de la infalibilidad papal:  \u201cEn nuestro tiempo no es oportuno aumentar el n\u00famero de dogmas,\u201d le escribi\u00f3 al obispo Dupanloup.    Ya que era enemigo de la centralizaci\u00f3n y el absolutismo pol\u00edticos, tem\u00eda que una declaraci\u00f3n de infalibilidad papal podr\u00eda resultar en la centralizaci\u00f3n y absolutismo religioso.   Someti\u00f3 a la asamblea episcopal en Fulda (1 de septiembre de 1869) una serie de observaciones que \u00e9l le hab\u00eda solicitado a Francis Brentano, profesor en W\u00fcrzburg, y en las cuales la definici\u00f3n de infalibilidad papal era tildada  de inoportuna;  al mismo tiempo prepar\u00f3 el borrador de la carta en la cual esta asamblea exhortaba a todos los cristianos a someterse al futuro concilio.  Aunque pertenec\u00eda a la minor\u00eda en el concilio, el protest\u00f3 m\u00e1s de una vez contra las \u201cCartas Romanas\u201d de D\u00f6llingerer, publicadas en Munich bajo el seud\u00f3nimo de \u201cQuirino.\u201d    \u00c9l distribuy\u00f3 en el concilio un panfleto de la Quarella Jesuita (v. Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas), el cual en algunos aspectos parec\u00eda militar contra la doctrina de la infalibilidad, pero \u00e9l personalmente no aceptaba todas las teor\u00edas de esta obra.   Fue \u00e9l quien sugiri\u00f3 la petici\u00f3n de mayo de 1870, en la cual un n\u00famero de obispos demandaba que se adoptaran los once estatutos del \u201cEsquema\u201d sobre la Iglesia  antes de entrar a la discusi\u00f3n de la infalibilidad.  El 23 de mayo declar\u00f3 en una reuni\u00f3n plenaria que \u00e9l siempre hab\u00eda cre\u00eddo en la infalibilidad papal, pero pregunt\u00f3 si las pruebas teol\u00f3gicas propuestas bastaban para justificar su definici\u00f3n dogm\u00e1tica.  No estuvo presente en la votaci\u00f3n final y dej\u00f3 Roma despu\u00e9s de una declaraci\u00f3n jurada que someti\u00f3 de antemano a la decisi\u00f3n del concilio.  En septiembre de 1870 firm\u00f3, junto con otros obispos alemanes, la declaraci\u00f3n de Fulda a favor del reci\u00e9n definido dogma.\n<\/p>\n<h3>Ketteler   y  la  Unidad  Alemana<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los cambios pol\u00edticos que tuvieron lugar en Alemania, y el efecto indirecto que pod\u00edan tener sobre los intereses cat\u00f3licos, le produc\u00edan mucha ansiedad.  Cuando la derrota de Austria en Sadowa (1866) llen\u00f3 a los cat\u00f3licos alemanes de consternaci\u00f3n, y prob\u00f3 que hab\u00eda terminado su  sue\u00f1o de una Alemania Austriaca, Ketteler trat\u00f3 de revivir su valor en su \u201cAlemania despu\u00e9s de la Guerra de 1866.\u201d  \u00c9l les aconsej\u00f3  hacer concesiones con los cambios venideros, y no dejar que nadie los superara en su amor por la  patria alemana.  Por otro lado, le suplic\u00f3 a Prusia el no dejarse desviar por aquellos que la har\u00edan un instrumento del protestantismo o de ciertas teor\u00edas filos\u00f3ficas, y les inst\u00f3 a respetar todas las autonom\u00edas pol\u00edticas y sociales existentes.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s del establecimiento de la unidad alemana (1870-71) la preocupaci\u00f3n principal de Ketteler fue obtener para los cat\u00f3licos alemanes en el nuevo imperio las mismas libertades y garant\u00edas que la constituci\u00f3n le otorgaba a ellos en Prusia.  Todo esto le requeri\u00f3 a Bismarck en una carta (1 octubre 1870), tambi\u00e9n durante una visita  que le hizo en la primavera de 1871, y en un discurso en el Reichstag (3 de abril de 1871), donde sirvi\u00f3 de diputado de los constituyentes de Baden  de Wald\u00fcrn-Tauberbischofsheim.   El Partido  Liberal Nacional, por el contrario, urg\u00eda al nuevo imperio hacia la persecuci\u00f3n religiosa.    Ketteler  trat\u00f3 de nuevo con Bismarck  el 16 de marzo de 1871, y de nuevo  le suplic\u00f3 por los cat\u00f3licos, y entonces, el 14 de marzo de 1872, renunci\u00f3 a su  puesto en el Parlamento Alem\u00e1n.  Se mantuvo en contacto, sin embargo, con las pol\u00edticas religiosas y escribi\u00f3 importantes panfletos contra el Kulturkampf prusiano, tambi\u00e9n contra medidas similares que los Liberales Nacionales, a\u00fan influenciados por los sucesores de Dalwigk, estaban inaugurando en Hesse.  Durante el Kulturkampf sus contribuciones en las conferencias episcopales de Fulda fueron  a menudo predominantes.   \u00c9l y los arzobispos Melchers de Colonia fueron poderosos en la decisi\u00f3n aprobada en 1873, la cual urg\u00eda a los obispos a oponerse a las Leyes de Mayo mediante una resistencia pasiva absoluta, y, por otro lado, propugnando una actitud conciliatoria hacia la ley prusiana sobre la administraci\u00f3n de la propiedad eclesi\u00e1stica.     En 1873 sus opiniones  sobre los derechos del cristianismo y de un obispo lo llevaron a entrar al campo pol\u00edtico m\u00e1s amplio en su libro sobre \u201cLos Cat\u00f3licos en el Imperio Alem\u00e1n\u201d en el cual redact\u00f3 una plataforma para el Partido de  Centro y ofrec\u00eda direcci\u00f3n sabia al estado.  El contrastaba frecuentemente el liberalismo de 1848, sinceramente respetuoso de las creencias religiosas, con el \u201cLiberalismo Nacional\u201d de la Alemania de Bismarck, la vieja idea alemana de autonom\u00eda local con la idea de centralizaci\u00f3n tomada prestada a Francia.  El odiaba (v. odio)  en la Alemania de Bismarck  la expansi\u00f3n del absolutismo pol\u00edtico justamente como en el industrialismo moderno \u00e9l odiaba el desarrollo del absolutismo capitalista.  El esp\u00edritu de iniciativa que caracterizaba a este obispo est\u00e1 muy bien descrito en una carta escrita el 6 de mayo de 1870 a Haffner, futuro obispo de Mainz:  \u201cYo estoy adherido con coraz\u00f3n y alma a las nuevas formas que en d\u00edas venideros  las viejas verdades cristianas crear\u00e1n para todas las relaciones humanas.\u201d   Windthorst dijo de \u00e9l en 1890:  \u201cLo veneramos un\u00e1nimemente como el doctor y palad\u00edn principal de las aspiraciones sociales cat\u00f3licas.\u201d\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Fuente<\/b>:  RAICH, Briefe von und an Ketteler (Mainz, 1879); PFUELF, Bischof Ketteler (Ibid., 1899), trabajo en tres vol\u00famenes de importancia de primera clase; IDEM, en Stimmen aus Maria Laach (1908), 550-561, una descripci\u00f3n de las ideas de Ketteler sobre el asunto de la escuela y reformas eclesi\u00e1sticas; DE GIRARD, Ketteler et la question ouvriere (Berne, 1896); DECURTINS, preface to Oeuvres choisies de Mgr de Ketteler (Bale, 1892); GOYAU, L&#8217;Allemagne religieuse: le catholicisme, 1800-1870, II-IV (Paris, 1905-1909); IDEM, Ketteler (Paris, 1907), trata de las ideas sociales principales de  Ketteler.  Bibliograf\u00eda completa de los trabajos de  Ketteler se encuentra al final del tercer volumen de Pfuelf.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nGoyau, Georges. \u00abWilhelm Emmanuel, Baron von Ketteler.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 8. New York: Robert Appleton Company, 1910.<br \/>\n<br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/08629c.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por L H M.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Contenido 1 Introducci\u00f3n 2 Conflictos Religiosos en Baden 3 Ketteler Como un Reformador Social 4 El Asunto Del Trabajo y el Cristianismo 5 Controlvesias Doctrinales; El Concilio Vaticano I 6 Ketteler y la Unidad Alemana Introducci\u00f3n Wilhelm Emmanuel von Ketteler (Baron): Obispo de Mainz, naci\u00f3 en M\u00fcnster, Westfalia, el 25 de diciembre de 1811; muri\u00f3 &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/baron-von-ketteler\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abBARON VON KETTELER\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-25612","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25612","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25612"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25612\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25612"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25612"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25612"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}