{"id":25618,"date":"2016-02-05T17:19:53","date_gmt":"2016-02-05T22:19:53","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/john-knox\/"},"modified":"2016-02-05T17:19:53","modified_gmt":"2016-02-05T22:19:53","slug":"john-knox","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/john-knox\/","title":{"rendered":"JOHN KNOX"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Protestante escoc\u00e9s nacido en Haddington, Escocia, entre 1505  y 1515; muerto en Edimburgo, el 24 de noviembre de 1572.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La mayor\u00eda de los bi\u00f3grafos m\u00e1s antiguos le asignan 1505 como fecha de su nacimiento aunque (Lang, Hay Fleming, etc.) se han encontrado razones y ciertos hechos de su carrera, para la fecha posterior. Nada  cierto se daba de sus ancestros o de sus familiares excepto que su madre era una Sinclair y su padre, probablemente un peque\u00f1o granjero. Educado en la escuela de Haddington, no hay datos de que se graduara en la universidad, aunque las de Glasgow y S. Andrews le reclama. Sus escritos testifican sus conocimientos de lat\u00edn y franc\u00e9s y su conocimiento de las obras de algunos Padres. Parece que m\u00e1s tarde adquiri\u00f3 alg\u00fan conocimiento de griego y hebreo. Su dominio del escoc\u00e9s vern\u00e1culo se muestra en su \u201cHistoria\u201d as\u00ed como que hab\u00eda estudiado leyes, porque sus citas de las Pandectas son apropiadas y no infrecuentes. Sabemos, por sus propias palabras que era presb\u00edtero \u2013 de rapados de Baal &#8211; \u00abone of Baal&#8217;s shaven sort\u00bb, \u2013 como \u00e9l dice y que ejerci\u00f3 como notario con autorizaci\u00f3n eclesi\u00e1stica. En un documento que se ha conservado se dice de \u00e9l \u00abJohannis Knox, sacri altaris minister, sancte Andre\u00e6 diocesis auctoritate apostolica notarius.\u00bb\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nada se sabe en absoluto de su carrera eclesi\u00e1stica y solo podemos suponer que hab\u00eda comenzado a tener dudas, si de hecho a\u00fan no hab\u00eda repudiado, las ideas cat\u00f3licas, all\u00e1 por 1540, donde le encontramos ocupado como tutor privado  de ciertos ni\u00f1os profesi\u00f3n en la que continu\u00f3 hasta 1547. Nos han llegado los nombres de algunos de sus disc\u00edpulos, pero no conocemos detalle alguno de su vida hasta 1545, cuando su \u201cHistoria de la Reforma\u201d, escrita unos dieciocho a\u00f1os despu\u00e9s  y que es ampliamente biogr\u00e1fica, nos lo presente por primera vez.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El m\u00e1s conocido de los representantes de las nuevas doctrinas en Escocia por esos a\u00f1os era George Wishart, que hab\u00eda vuelto de sus viajes por Alemania como un convencido protestante y explicaba sus opiniones en Haddinton y en otras partes de las Tierras bajas de Escocia. Wishart (cuyo m\u00e1s devoto disc\u00edpulo  entonces era John Knox) mostraba una amarga hostilidad hacia el cardenal Beaton, el gran campe\u00f3n de la causa cat\u00f3lica, y estuvo muy involucrado  en las intrigas del partido protestante con Enrique VIII para secuestrar y asesinar al cardenal. Wishart fue arrestado en enero de 1546 y quemado en S. Andrews, el 1 de marzo y el 29 de mayo Beaton fue asesinado en el mismo palacio en venganza por la muerte de Wishart. El asesinato fue aprobado y aplaudido por Knox que describe el hecho con una ligereza alegre y burlona impropia de un predicador cristiano, aunque sus panegiristas hablan de ellos como simplemente \u201csu vena de humor\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Unos meses m\u00e1s tarde lo encontramos, con sus disc\u00edpulos, encerrados en el castillo de S. Andrews, que los asesinos Beaton y sus amigos con los asesinos de Beaton  y sus amigos retuvieron durante algunos meses contre el regente Arran y el Gobierno. El 31 de julio  de 1547, los sitiadores fueron reforzados por una gran flota francesa y el castillo fue tomado  y Knox, fue apresado y enviado, junto con algunos otros, a las galeras francesas durante diecinueve meses y despu\u00e9s en Rouen. Su cautivaron, sin embargo, no fue lo suficientemente riguroso como para impedirle escribir un tratado teol\u00f3gico y predicar a los prisioneros.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1549 Knox era libre para volver a su pa\u00eds, pero prefiri\u00f3 permanecer durante un tiempo en Inglaterra, donde, bajo Eduardo VI, se sent\u00eda seguro, en vez de exponerse a un nuevo arresto en Escocia. Recibi\u00f3 una licencia estatal para predicar en Berwick, donde permaneci\u00f3 durante dos a\u00f1os, pesando despu\u00e9s a Newcastle siendo nombrado al mismo tiempo capell\u00e1n real. Predic\u00f3 al  menos dos veces ante el joven rey y en octubre de 1552 fue nombrado para el obispado de Rochester, que rehus\u00f3, renunciando tambi\u00e9n a un  beneficio  de la ciudad de Londres. La raz\u00f3n que aleg\u00f3 para estas renuncias fue que la Iglesia de Inglaterra era muy favorable a la doctrina romana y que no pod\u00eda arrodillarse en el Servicio de la Comuni\u00f3n. Cuando en julio de 1553 Mar\u00eda sucedi\u00f3 a su hermano Eduardo VI, Knox continu\u00f3 predicando durante alg\u00fan tiempo  y mientra estaba en Inglaterra fue cuidadoso y no atac\u00f3 al nuevo soberano, para quien public\u00f3 ciertamente una oraci\u00f3n devota.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero a principios de 1554 pens\u00f3 que era prudente refugiarse en Dieppe, habiendo mientras contra\u00eddo una forma de matrimonio con Marjorie, quinta hija de la Sra. Bowes, una dama calvinista de su edad que viv\u00eda en Newcastle que le hab\u00eda tomado como su director espiritual. De Dieppe se traslad\u00f3 a Ginebra, en parte para consultar con Calvino y otros te\u00f3logos sobre la legalidad y conveniencia de resistirse a Mar\u00eda Tudor en Inglaterra y a Mar\u00eda de Guisa,  que acababa de ser nombrada regente, en Escocia, pero no logr\u00f3 salir satisfecho de sus consejeros. En septiembre de 1554 acept\u00f3 el puesto como capell\u00e1n de los protestantes ingleses de Fr\u00e1ncfort, pero su puritanismo le llev\u00f3 a rebelarse contra el uso del Libro de Oraciones de Eduardo VI y contra el ceremonial anglicano.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Surgi\u00f3 el cisma en la congregaci\u00f3n. Sus oponente le acusaron de comparar al emperador Carlos con Ner\u00f3n en un tratado publicado; las autoridades le ordenaron que abandonara Fr\u00e1ncfort  y volvi\u00f3 a Ginebra donde administr\u00f3 estuvo al servicio de la congregaci\u00f3n inglesa. Pero en  agosto de 1555, una urgente llamada de su madrastra, la Sra. Bowes, aun en contra de su opini\u00f3n, hizo que saliera para Escocia y se reuniera con su esposa en Berwick. Durante su ausencia se hab\u00edan ido imponiendo las nuevas doctrinas y se encontr\u00f3 que pod\u00eda predicar tanto en p\u00fablico como en casa de sus seguidores entre los nobles y la alta burgues\u00eda. En una cena hist\u00f3rica dada por su amigo Erskine de Dun, se decidi\u00f3 formalmente que ning\u00fan creyente en el evangelio pod\u00eda asistir a la misa con lo que se consum\u00f3 definitivamente la separaci\u00f3n externa de la doctrina y pr\u00e1ctica cat\u00f3licas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Knox, cuya religi\u00f3n se hab\u00eda convertido completamente en seguidor del Antiguo Testamento,  proclam\u00f3 con atrevimiento que los seguidores de la antigua fe eran tan verdaderamente id\u00f3latras como los jud\u00edos que sacrificaban sus hijos a Moloc y que el extermino de los id\u00f3latras era la clara obligaci\u00f3n de los pr\u00edncipes y magistrados cristianos y si ellos no lo hac\u00edan era la obligaci\u00f3n de todos los individuos \u201ccreyentes\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo en la carta que por entonces dirigi\u00f3 a la reina regente, aconsejado por dos de sus seguidores nobles, el tono era distinto,  pareciendo que solo ped\u00eda tolerancia para sus correligionarios. La carta conten\u00eda tambi\u00e9n violentas afirmaciones contra los cat\u00f3licos  y sus creencias y amenazaba a la regente con el \u201ctormento y dolor eterno\u201d si no actuaba siguiendo sus consejos. Parece que Mar\u00eda trat\u00f3 estas efusiones con silencioso desprecio, que molest\u00f3 mucho a Knox; pero  convencido , al parecer, de que a\u00fan no hab\u00eda llegado el momento del triunfo de su causa, volvi\u00f3 a su ministerio, en Ginebra (en el verano de 1556) adonde ya hab\u00eda enviado a su mujer y a su suegra. Inmediatamente despu\u00e9s de partir  fue citado para que se presentara ente los jueces en Edimburgo y fue condenado (en ausencia) como fuera de la ley y contumaz, siendo p\u00fablicamente quemado en efigie.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Knox permaneci\u00f3 en Ginebra hasta finales de 1558, empap\u00e1ndose de todas las ideas r\u00edgidas y autocr\u00e1ticas de Calvino sobre la disciplina eclesi\u00e1stica que despu\u00e9s introducir\u00eda en Escocia \u2013 Inglaterra no quiso saber nada de aquello \u2013 y a las que seguir\u00eda m\u00e1s de un siglo de inquietud, persecuci\u00f3n y guerra civil. Sus dos hijos Nathaniel y Eleazar, nacidos en Ginebra. Se le unieron all\u00ed, desde Inglaterra y Escocia,  la Sra. Locke y otras mujeres que le admiraban. Glencairn y otros amigos intentaron persuadirle en 1557 de que volviera, porque la persecuci\u00f3n esta disminuyendo  y de hecho lleg\u00f3 hasta Dieppe de vuelta a Escocia. Pero parece que aqu\u00ed se evapor\u00f3 su valent\u00eda  y despu\u00e9s de alg\u00fan tiempo como ministro al servicio de los protestantes de Dieppe, volvi\u00f3 a Ginebra. Durante 1558 no dej\u00f3 de escribir: public\u00f3 su carta a la reina regente con comentarios, y su famoso \u201cPrimer toque de la trompeta contra el monstruoso r\u00e9gimen de las mujeres\u201d, dirigido contra Mar\u00eda Tudor, mar\u00eda de Guisa, Catalina de M\u00e9dicis y la joven Mar\u00eda Estuardo que acababa de casarse con el delf\u00edn franc\u00e9s.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En otros escritos reiter\u00f3 sus puntos de vista de que todos los cristianos (es decir, protestantes) ten\u00edan el derecho de matar a todo id\u00f3latra (es decir, cat\u00f3lico) si ten\u00eda oportunidad. En una \u201cBreve Exhortaci\u00f3n a Inglaterra\u201d insisti\u00f3 en la expulsi\u00f3n de todos \u201clos posos papistas\u201d y en la introducci\u00f3n de la disciplina completa de Calvino y de Ginebra (Kirk discipline\u00bb). En su \u201cTratado sobre la Predestinaci\u00f3n \u201ccontestaba a las \u201cblasfemas cavilaciones\u201d de un Anabaptista. Esta obra no se public\u00f3 hasta 1560.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por fin, a principios de 1559 (unas semanas Isabel hab\u00eda sucedido a su hermana la reina Mary de Inglaterra) Knox consider\u00f3 seguro y oportuno volver a Escocia. Lleg\u00f3 a Dieppe donde le negaron un salvoconducto por Inglaterra, viaj\u00f3 por mar desde Dieppe a Leith, a donde lleg\u00f3 el 2 de mayo. Le hab\u00edan informado por carta que los protestantes escoceses no corr\u00edan ning\u00fan peligro De hecho la reina regente hab\u00eda denunciado  y prohibido en una proclama los ataques a los sacerdotes, las molestias a los servicios cat\u00f3licos, la invasi\u00f3n de las iglesias por predicadores laicos y en general, los tumultos religiosos. Per5o ya estaba muy enferma, estaba pensando si retirarse a Francia y a pesar de los consejos de este pa\u00eds, no ten\u00eda ni el poder ni la intenci\u00f3n de organizar un movimiento para suprimir a los protestantes del reino, que cada d\u00eda crec\u00edan en poder e influencia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Iglesia de S. Giles de Edimburgo hab\u00eda sido el escenario de una revuelta, seguida por la huida del clero cat\u00f3lico. Los Lores de la Congregaci\u00f3n estaban pr\u00e1cticamente en armas contra la regente y Knox que nunca hab\u00eda mostrado ning\u00fan deseo del martirio individual se mostr\u00f3 lleno de coraje y luchador, con una guardia personal protegi\u00e9ndole. En Dundee  vio que los  protestantes controlaban la situaci\u00f3n  y en Perth predic\u00f3 una serie de sermones inflamados  que culminaron  cunado una turba  de la ciudad, enfadados seg\u00fan Knox porque la regente hab\u00eda roto el pacto de tolerancia de los predicadores (ver sobre esto Lange, \u00abKnox and the Reformation\u00bb, Ap\u00e9ndice A) \u2013 saquearon y en parte demolieron la iglesia parroquial y varios monasterios. Una carta privada de Knox describe estos actos de violencia y ultraje como realizados por los \u201chermanos\u201d, pero en su Historia \u2013 escrita en parte para los seguidores de Calvino que condenaban esos actos de pillaje \u2013culpa a la multitud canalla , sin hacer referencia alguna a que hab\u00edan sido inspirados por sus propias arengas y apoyo.<br \/>\nLos protestantes, atrincherados en Perth (la \u00fanica ciudad fortificada de Escocia), se rebelaron abiertamente contra la reina regente que avanz\u00f3 con sus tropas desde Stirling. Las conversaciones con la Congregaci\u00f3n dieron como resultado un tratado por el que los protestantes deb\u00edan tener completa libertad de culto y no se hab\u00eda de acuartelar tropas francesas en la ciudad. Knox se movi\u00f3 con sus amigos  a S. Andrews y a pesar de que el arzobispo Hamilton le amenaz\u00f3 que si se atrev\u00eda a predicar all\u00ed se le saludar\u00eda con una \u201cdocena de culebrinas, cuya metralla caer\u00eda sobre su nariz\u201d, predic\u00f3 all\u00ed  con el mismo resultado de pillajes y saqueos por la multitud  como hab\u00eda ocurrido en Perth tras sus sermones.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sigui\u00f3 la destrucci\u00f3n de otra gran abad\u00eda, como Scone y Lindores: La congregaci\u00f3n se apoder\u00f3 de Stirling y march\u00f3 sobre Edimburgo, mientras la regente se retiraba a Dunbar. Knox los acompa\u00f1\u00f3 a la capital donde se sucedieron las mismas escenas de devastaci\u00f3n  de las iglesias y monasterios y donde fue elegido, el 7 de julio, ministro de los protestantes de Edimburgo. \u201cNo queremos tumultos ni alteraci\u00f3n del orden \u201cescribi\u00f3 a una de sus devotas damas de Ginebra \u201csino solo la reforma de la religi\u00f3n y la supresi\u00f3n de la idolatr\u00eda\u201d. Escribi\u00f3 esto mientras se estaba  ocurriendo toda la revuelta contra la autoridad de la regente del reino, con el la intenci\u00f3n manifiesta de evitar  que la reina legitima, Mar\u00eda  Estuardo,  tomara posesi\u00f3n de su corona hereditaria.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 22 de julio la regente y sus consejeros decidieron repentinamente marchar contra Edimburgo  antes de que la Congregaci\u00f3n pudiera concentrar sus dispersas fuerzas y los protestantes deshicieron llegar a acuerdos; uno de los art\u00edculos del tratado dec\u00eda que la capital era libre de elegir su propia religi\u00f3n. La elecci\u00f3n de la mayor\u00eda no hubiera sido ciertamente a favor de las nuevas doctrinas. Pero este  y otros puntos del tratado fueron violados abiertamente por la Congregaci\u00f3n que dej\u00f3 a sus predicadores en posesi\u00f3n de las iglesias  y se retir\u00f3 a Stirling. Conscientes, en esta situaci\u00f3n, de la inmensa ventaja de conseguir el apoyo de Inglaterra, que ya era un reino protestante, decidieron apelar a Isabel, enviando a Knox en una misi\u00f3n  con el poderoso ministro Cecil. Knox ya hab\u00eda escrito a Cecil una carta para la reina, que era m\u00e1s o menos una apolog\u00eda  de su tremendo panfleto \u201cMonstruoso\u2026\u201dNaveg\u00f3 desde Fife a Northumberland a principios de agosto, se entrevist\u00f3 con Croft, gobernador de Berwick y finalmente volvi\u00f3 a Stirling con cartas de Cecil m\u00e1s o menos favorables a las demandas  de ayuda de la Congregaci\u00f3n, pero de escritas en t\u00e9rmino imprecisos. Sin embargo, correspondencia posterior con Sadler, agente de Isabel, y un regalo en dinero, hizo que los protestantes ingleses creyeran que la reina estaba de su parte. En una carta Ginebra de fecha 2 de septiembre, Knox describe sus esfuerzos como enviado de la Congregaci\u00f3n y a\u00f1ade que ahora hay ministros permanentes en ocho ciudades importantes de Escocia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Unas pocas semanas despu\u00e9s, mientras la regente estaba en Leith,  muy fortificada y con una guarnici\u00f3n de tropas francesas, la Congregaci\u00f3n dio un atrevido paso. Animados por la simpat\u00eda mostrada por los ingleses y quiz\u00e1s m\u00e1s por la adhesi\u00f3n del poderoso conde de Arran a su causa, procedieron a deponer, o como dec\u00eda Knox m\u00e1s prudentemente, a suspender a la regente de sus funciones en nombre de los j\u00f3venes reyes, falsificando su sello par dar peso oficial  a las proclamaciones  de este hecho. Leith fue sitiada aunque sin \u00e9xito y Knox continu\u00f3 apelando a Inglaterra en\u00e9rgicamente reclamando tropas, dinero y mandos militares. El resultado fue que Isabel envi\u00f3 una flota al Estuario de Forth; y la Congregaci\u00f3n reforzada as\u00ed renov\u00f3 el sitio de Leith, teniendo la regente que refugiarse en el castillo de Edimburgo, donde muri\u00f3 el 10 de junio de 1560. Knox denigr\u00f3 a esta infortunada princesa hasta el final, pero ni la opini\u00f3n contempor\u00e1nea ni el juicio de la historia han aceptado su opini\u00f3n  ni sus ultrajantes vulgaridades sobre su car\u00e1cter moral. Un mes despu\u00e9s de su muerte, los representantes de Inglaterra y Francia firmaron el Tratado de Edimburgo se firm\u00f3 por el que las tropas inglesas y los francesas se retiraban de Escocia. La Congregaci\u00f3n celebr\u00f3 un acto solemne de acci\u00f3n de gracias  en la iglesia de S. Giles, naturalmente presidido por Knox, que aprovech\u00f3 la ocasi\u00f3n para prescribir desde el p\u00falpito el curso que deb\u00edan seguir los lideres protestantes par asegurar el triunfo de su causa.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ese triunfo parec\u00eda inminente. El Parlamento se reuni\u00f3  el 1 de agosto. Knox predicaba diariamente a las multitudes con \u201cvehemencia especial\u201d arengas sobre la necesidad de reconstruir el templo (es decir, establecer la religi\u00f3n protestante). El esp\u00edritu de la asamblea, en la que no estaba representado el soberano y consiguientemente no era  un Parlamento estaba claro: La Nueva Confesi\u00f3n de Fe, redactada por Knox y sus amigos fue adoptada palabra por palabra. Se aboli\u00f3 la autoridad del papa, se prohibi\u00f3 la celebraci\u00f3n de la Misa  &#8211;\u201cbajo ciertas penas\u201d, cono hace notar uno de los bi\u00f3grafos de Knox, la pena por la tercera ofensa significaba la muerte.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se conserv\u00f3 la formalidad de rogar al joven rey que lo ratificara, pero Knox dec\u00eda que no era necesario \u201cceremonia gloriosa y vana\u201d simplemente. Se extingui\u00f3 la iglesia cat\u00f3lica de Escocia, hasta donde el poder humano pod\u00eda extinguirla,  y se estableci\u00f3 oficialmente la religi\u00f3n protestante. El parlamento se clausur\u00f3 el 25 de agosto habiendo comisionado a Knox  uy otros tres ministros que redactaran el plan de gobierno de la iglesia, conocido como \u201cPrimer Libro de Disciplina\u201d que estuvo listo el 20 de diciembre de 1560, fecha de la primera reuni\u00f3n  de la recientemente constituida Nueva Asamblea de la Iglesia en la que, naturalmente, Knox el miembro m\u00e1s importante.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El \u201cLibro de Disciplina \u201c se basaba en el c\u00f3digo de varios cuerpo protestantes, sobre todo las Ordenanzas de Ginebra y en los formularios de la Iglesia Alemana fundada en Londres en 1550, ambos muy familiares para Knox y ambos muy calvinistas en su esp\u00edritu. Comienza diciendo que toda doctrina contraria al nuevo evangelio debe ser suprimida como \u201cenemiga de la salvaci\u00f3n del hombre\u201d; y se ordena que cada casa de la \u201cantigua superstici\u00f3n\u201d debe ser expulsada de la tierra.  Los diferentes distritos de Escocia deb\u00edan estar al cargo espiritual de oficiales conocidos pomo superintendentes, hasta que hubiera ministros en todas las parroquias; se hicieron provisiones para un plan completo de educaci\u00f3n nacional, elemental, secundaria y universitaria. Se le ha atribuido todo el m\u00e9rito de este plan al protestantismo, pero ya hab\u00eda sido preparado por la antigua Iglesia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque nunca se llevara a efecto. Ni tampoco hab\u00edan surtido efecto las provisiones para la dedicaci\u00f3n de la riqueza de la antigua Iglesia para finalidades nacionales. Muchos de los nobles protestantes firmaron el libro, poro no ten\u00edan la intenci\u00f3n de renunciar a su parte de saqueo de los bienes eclesi\u00e1sticos. \u201cConvertidos en asuntos de doctrina, dice Lang, pero en su conducta eran los m\u00e1s avariciosos, sangrientos y traidores de los hombres\u201d. Ellos eran los pilares de la nueva iglesia y de la nueva religi\u00f3n. En diciembre de 1560 muri\u00f3 el joven rey Francisco II de Francia \u201cesposo de Jezabel\u201d, como lo llama Knox, que perdi\u00f3 a su propia esposa, Marjorie Bowes, casi al mismo tiempo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo hab\u00eda cambiado en Escocia. Los nobles cat\u00f3licos enviaron al obispo John Lesley  para invitar a la reina viuda a que desembarcara en el norte cat\u00f3lico; pero ella desconfiaba, no sin raz\u00f3n, y confiaba m\u00e1s en su medio-hermano protestante, Lord James Stewart, que prometi\u00f3 que se le permitir\u00eda a ella la celebraci\u00f3n de misas privadas en Escocia. Mary desembarc\u00f3 en Leith el 19 de agosto de 1561 y al siguiente domingo se celebr\u00f3 misa en su capilla de Holyrood.  Hubo protestas y des\u00f3rdenes. Knox declar\u00f3 p\u00fablicamente que \u201cuna misa es m\u00e1s peligrosa que 10.000 hombres armados\u201d y en una entrevista con la reina arremeti\u00f3 contra \u201cel anticristo cat\u00f3lico\u201d, denunci\u00f3 a la Iglesia cat\u00f3lica como una ramera, se compar\u00f3 a si mismo con Pablo  y a la reina Mary con Ner\u00f3n y otras lindezas de este estilo, lo que llama razonamiento, de las que informa copiosamente en su \u201cHistoria\u201d (suprimiendo la mayor\u00eda de las respuestas de Mary).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La cuesti\u00f3n del privilegio privado de la reina de tener su propio servicio cat\u00f3lico se convirti\u00f3 en un asunto candente: Lord James (ahora, adem\u00e1s conde de Moray), Morton, Marischal, o otros l\u00edderes Protestantes estaban de su parte, Knox y la mayor\u00eda de los predicadores, en contra. Se sugiri\u00f3 consultar a Calvino, pero mientras se acept\u00f3 le punto de vista del noble y Mary guard\u00f3 la Fiesta de Todos los Santos con los que Knox llama \u201cimp\u00eda solemnidad\u201d.  El continu\u00f3 en sus ataques a la reina tanto en privado como en el p\u00falpito, a veces consiguiendo que llorara con su violencia. En la primavera de 1562 mantuvo una discusi\u00f3n p\u00fablica sobre al doctrina de la misa con el abad Quint\u00edn Kennedy, un benedictino de Crossraguel; as\u00ed como controversias por correspondencia con  un apologista cat\u00f3lica h\u00e1bil Ninian Winzet de Linlithgow.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algunos meses despu\u00e9s Knox ten\u00eda dificultades por haber llamado a Edimburgo a los \u201chermanos\u201d de todas las partes de Escocia para defender \u2013 aparentemente por medio de la violencia, si era necesario \u2013 a un tal Creanston que iba a ser juzgado por armar jaleo en la capilla real. La carta de Knox fue interpretada por el Consejo como traici\u00f3n, pero cuando se le llev\u00f3 a juicio se juzg\u00f3 que no hab\u00eda hecho nada m\u00e1s que cumplir con su deber llamando a los hermanos en momentos de peligro. Poco m\u00e1s tarde \u2013 en marzo 1564 \u2013 el segundo matrimonio de  de Knox, con una ni\u00f1a de diecis\u00e9is a\u00f1os, Margaret Stewart, hija de Lord Ochiltree caus\u00f3 verdadero esc\u00e1ndalo. Esto no lo menciona en su Historia. Los Lores de la Congregaci\u00f3n, en el verano de eses mismo a\u00f1o, censuraron p\u00fablicamente a Knox por la violencia de sus discursos y su postura contra la reina. A lo que Knox respondi\u00f3 con sus acostumbradas referencias a Akab y Jezabel, manteniendo que los id\u00f3latras deben \u201cmorir\u201d y ser ejecutados por el pueblo de Dios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En vano citaron los Lores las opiniones de Lutero, Calvino y Melanchton y otros protestantes continentales como completamente opuestas a las de Knox y le exigieron que les escribiera y fijara se asegurara de sus juicios  sobre estos temas pol\u00e9micos. Knox  simplemente rehus\u00f3 escribir al \u201cSr. Calvino y los sabios de otras iglesias\u201d y como siempre aport\u00f3 textos de las Escrituras para apoyar sus opiniones. Los Lores no quedaron convencidos pero se callaron. Un a\u00f1o despu\u00e9s entr\u00f3 de nuevo en conflicto  con el Consejo por cause de un ataque vehemente desde el p\u00falpito  contra la reina Mary y el joven rey-consorte,  Darnley, en su presencia, un mes despu\u00e9s de su matrimonio. Se le suspendi\u00f3 formalmente de la predicaci\u00f3n, pero parece que hizo caso omiso de la prohibici\u00f3n, haciendo notar que si la Iglesia (no el Consejo) le mandaba abstenerse, \u00e9l obedecer\u00eda \u201cHasta donde lo permita la Palabra de Dios\u201d; es decir, obedecer\u00eda  a la iglesia  hasta donde le pareciera oportuno. Este serm\u00f3n concreto, que imprimi\u00f3 con un prefacio, es el \u00fanico ejemplo de su elocuencia p\u00fablica que ha sobrevivido. Es extremadamente largo y aburrido de leer, sea cual fuere el efecto que causo cuando fue pronunciado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La situaci\u00f3n en Escocia era ahora muy oscura, desde el punto de vista  de Knox y sus amigos. Moray y los otros Lores hab\u00edan protestado por el matrimonio de Mary con Darnley, estaban en el exilio; se hab\u00eda perdido toda esperanza de que la reina se convirtiera al protestantismo;  su secretario cat\u00f3lico Rizzio, gozaba de toda su confianza, siendo su principal consejero.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay dudas de que Knox estuviera enterado del asesinato de Rizzio ante la misma reina el 9 de marzo de 1566; pero su afirmaci\u00f3n de que \u201cel acto fue el m\u00e1s justo y digno de toda alabanza\u201d, muestra que lo aprob\u00f3 despu\u00e9s sin duda alguna. Pero por su acaso pens\u00f3 en abandonar Edimburgo en estas circunstancias y se retir\u00f3 con sus amigos a Ayrshire, donde se ocup\u00f3 en la escritura de su \u201cHistoria\u201d. En diciembre recibi\u00f3 la autorizaci\u00f3n de la Asamblea para ausentarse de Escocia  durante seis meses, de manera que no fue testigo de los acontecimientos de la primera mitad de 1567, incluido el asesinato de Darnley, el secuestro de Mary por Bothwell y su matrimonio con \u00e9l (15 de mayo de 1567).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La reina ya era prisionera  en Lochleven desde el desastre de Carberry Hill, cuando Knox reapareci\u00f3 en Edimburgo y enseguida comenz\u00f3 con sus invectivas desde el p\u00falpito contra la reina, a pesar de las advertencias del embajador ingl\u00e9s Throgmorton, y  sus denuncias de las alianzas con Francia. El 29 de julio Knox fue a Stirling a predicar en la coronaci\u00f3n del joven rey James VI, donde protest\u00f3 contra el rito de la unci\u00f3n como una reliquia del papismo. El nombramiento de Moray como regente volvi\u00f3 relacionarle con Knox, quien, sin embargo, despu\u00e9s de la ca\u00edda de la reina \u2013 su gran antagonista \u2013 ya no volvi\u00f3, al parecer, a recuperar su gran protagonismo en el pa\u00eds. \u201cVivo como un hombre ya muerto en todos los asuntos civiles\u201d escribir\u00eda mas tarde al agente de Moray en Inglaterra. \u201cTonta Escocia\u201d, dec\u00eda en otra ocasi\u00f3n, \u201cque ha desobedecido a Dios al salvar a la reina\u201d. Parece que siempre vivi\u00f3 preocupado y por el miedo a que hubiera una restauraci\u00f3n.  Y sus temores parec\u00edan justificados cuando ella se escap\u00f3 de Lochleven, pero quince d\u00edas despu\u00e9s fue derrotada definitivamente en Langside, huyendo a Inglaterra.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En adelante Knox, al que le iban faltando las fuerzas, dedic\u00f3 las que le quedaban al trabajo ministerial que parece haber llevado con muchos intervalos de fatiga y depresi\u00f3n. \u201cCon un pie en la tumba\u201d como se describ\u00eda a si mismo, el asesinato Moray en enero de 1569 fue un duro golpe para \u00e9l. Predic\u00f3 en los funerales del regente en la iglesia de S. Giles y, seg\u00fan uno de sus admiradores, \u201cconmovi\u00f3 a tres mil personas al llanto por la perdida de tan buen y piadoso gobernador\u201d. El impacto que caus\u00f3 en el este hecho influy\u00f3 en su salud: sufri\u00f3 una apoplej\u00eda  en oto\u00f1o de la que nunca se recuper\u00f3 del todo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Knox continu\u00f3 predicando en su iglesia de Edimburgo, pero como los nobles, tanto cat\u00f3licos como protestantes, algunos de los cuales hab\u00edan sido amigos suyos, se hab\u00edan coaligado para restaurar a la reina, ya no se sent\u00eda seguro en casa  no en la capital, as\u00ed que en la primavera de 1571 se retir\u00f3 a S. Andrews, donde estuvo unos quince meses, escribiendo y predicando ocasionalmente con la misma pasi\u00f3n y fuego que anta\u00f1o, a pesar de sus enfermedades.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En agosto de 1572 los seguidores de Mary abandonaron Edimburgo y Knox se dej\u00f3 persuadir  y volvi\u00f3 all\u00ed. Las noticias de la Masacre de S. Bartolom\u00e9  acababa de llegar a Escocia y Knox tron\u00f3 desde su p\u00falpito ( al que casi ten\u00eda que ser llevado) en presencia del embajador franc\u00e9s, denunciando \u201cal cruel asesino y falso traidor, el rey de Francia\u201d. El 9 de noviembre tom\u00f3 parte en la introducci\u00f3n de su sucesor en S. Giles, Mr. Lawson, como ministro  y quince d\u00edas despu\u00e9s, el 24 de noviembre de 1572 muri\u00f3 en su casa de Edimburgo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Richard Bannatyne y Thomas Smeton han dejado descripciones de sus \u00faltimas enfermedades y muerte y est\u00e1n impresas por Laing en su dedici\u00f3n de las \u201cObras\u201d de Knox  (vol. VI). En su entierro, dos d\u00edas despu\u00e9s, el regente Morton pronuncio las conocidas palabras: \u201cAqu\u00ed yace un hombre que en su vida nunca temi\u00f3 el rostro del hombre\u201d, (\u00abHere lieth a man who in his life never feared the face of man.\u201d). Quiz\u00e1s los hechos de su vida no justifiquen las palabras laudatorias de su simpatizante y e ilustrado bi\u00f3grafo y editor, el Dr. Laing:\u201d No se puede decir de Knox tuviera el impetuoso y heroico atrevimiento de un Lutero\u2026En m\u00e1s de una ocasi\u00f3n mostr\u00f3 un timidez  o encogimiento ante el peligro que apenas deb\u00eda esperarse de alguien que presum\u00eda de su voluntad de sufrir la muerte por la causa de su maestro\u201d.  Para s\u00ed mismo era valiente en sus encuentros personales  con su infortunada reina; pero, seg\u00fan otros bi\u00f3grafos protestantes \u201cera muy valiente cuando ten\u00eda la espalda protegida por hombres armados y la idea popular de su valor personal, que se dice que fue expresada por el regente Morton, es completamente err\u00f3nea.\u201d\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Respecto a la religi\u00f3n de Knox, baste decir, sin cuestionar la sinceridad de sus convicciones,  que la reacci\u00f3n contra el catolicismo de su juventud para haberle colocado completamente fuera del cristianismo. Permeado por el esp\u00edritu del Antiguo Testamento y con la oscura austeridad de los antiguos profetas, no muestra ni en sus voluminosos escritos y en los documentos sobre sus actos p\u00fablicos, el menor reconocimiento de las ense\u00f1anzas de los Evangelios, ni del car\u00e1cter amable e inclinado al perd\u00f3n de la econom\u00eda cristiana. Puede que en su vida privada fuera amable de, de coraz\u00f3n amigable, pero es dif\u00edcil ver de qu\u00e9 premisas ha deducido su panegirista que pose\u00eda esas cualidades, porque la ferocidad y violencia sin restricci\u00f3n de su manifestaciones p\u00fablicas est\u00e1n ah\u00ed, hasta para un tiempo sin ley y rudo como el que le toc\u00f3 vivir, sobrepasando  todo lo que se ha dicho de sus contempor\u00e1neos, hasta  aquellos que estaban m\u00e1s cerca de sus posturas pol\u00edticas y eclesi\u00e1sticas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muri\u00f3 como vivi\u00f3, como un pobre hombre que nunca se enriqueci\u00f3  con los dones de la iglesia a la que abandon\u00f3  &#8211; un rasgo en el que contrasta con los Lores y nobles protestantes que fueron sus amigos y seguidores.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No hay duda alguna de su poder de influenciar a aquellos entre los que vivi\u00f3  y trabaj\u00f3. Su dotaci\u00f3n como portavoz y predicador  hay que admitirlos ante los testimonios de sus contempor\u00e1neos y del dominio de su lengua nativa tenemos pruebas  abundantes en sus escritos, particularmente en su Historia\u201d, de lejos el m\u00e1s notable ejemplo del escoc\u00e9s vernacular del siglo diecis\u00e9is que nos ha llegado. La mejor edici\u00f3n est\u00e1 en sus \u201cObras \u201creunidas por David Laing en seis vol\u00famenes.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La imagen mejor conocida de Knox (del que no existe ning\u00fan retrato contempor\u00e1neo es la xilograf\u00eda de los \u201cIconos\u201d de Beza, publicada en Ginebra wb 1580 y desde entonces publicada con frecuencia. Lord Torphichen ten\u00eda un retrato pintado un siglo despu\u00e9s, probablemente a partir del Beza. El llamado retrato Somerville  que Carlyle manten\u00eda como el \u00fanico parecido aut\u00e9ntico de Knox, aparentemente representa a un te\u00f3logo del siglo diecisiete. Su viuda le sobrevivi\u00f3 y se cas\u00f3 de nuevo y tambi\u00e9n dos hijos de su primer matrimonio (que murieron sin descendencia) y tres hijas de su segundo matrimonio. Dej\u00f3 descendencia de la m\u00e1s joven de ellas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h3>Fuentes<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">LAING, Works of John Knox, con notas cronol\u00f3gicas introductorias (6 vols., Edinburgh, 1895); MCCRIE, Life of Knox (2 vols., Edinburgh, 1813); HUME BROWN, John Knox (2 vols., Londres, 1845); LANG, John Knox and the Reformation (Londres, 1905); MILLER, John Knox, the Hero of the Scottish Reformation (Londres, 1905); GOSSE, Life and Times of John Knox (Londres, 1888); ROGERS, Genealogical Memoirs of John Knox (Grampian Club, 1879); TAYLOR INNES, John Knox (Famosa serie escocesa, Edinburgh, 1896); WILMOT, John Knox and the Scottish Reformation (Glasgow, Catholic Truth Society, s. d.); MACKAY in Dict. Nat. Biog., s.v. (Londres, 1892); CARLYLE, Essay on the Portaits of John Knox in Collected Works (Londres, 1885); BROWN, The Life Story of John Knox (Londres, 1905).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nHunter-Blair, Oswald. (1910).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nTranscrito por WGKofron. Con agradecimiento a Fr. John Hilkert, Akron, Ohio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Pedro Royo\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Protestante escoc\u00e9s nacido en Haddington, Escocia, entre 1505 y 1515; muerto en Edimburgo, el 24 de noviembre de 1572. La mayor\u00eda de los bi\u00f3grafos m\u00e1s antiguos le asignan 1505 como fecha de su nacimiento aunque (Lang, Hay Fleming, etc.) se han encontrado razones y ciertos hechos de su carrera, para la fecha posterior. Nada cierto &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/john-knox\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abJOHN KNOX\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-25618","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25618","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25618"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25618\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25618"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25618"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25618"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}