{"id":25655,"date":"2016-02-05T17:21:19","date_gmt":"2016-02-05T22:21:19","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/felicite-robert-de-lamennais\/"},"modified":"2016-02-05T17:21:19","modified_gmt":"2016-02-05T22:21:19","slug":"felicite-robert-de-lamennais","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/felicite-robert-de-lamennais\/","title":{"rendered":"FELICITE ROBERT DE LAMENNAIS"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">F\u00e9licit\u00e9 Robert de Lamennais. Nacido en Saint-Malo, 29 junio, 1782; muerto en Par\u00eds, 27 febrero, 1854. Su padre, Pierre Robert de Lamennais (o La Mennais), era un respetable mercader de Saint-Malo, ennoblecido por Luis XVI a petici\u00f3n de los Estados de Breta\u00f1a en reconocimiento de su devoci\u00f3n patri\u00f3tica. De los seis hijos nacidos de su matrimonio con Gratienne Lorin, los  m\u00e1s conocidos son Jean-Marie y F\u00e9licit\u00e9. Este, delicado f\u00edsicamente d\u00e9bil, enseguida mostr\u00f3 una naturaleza exuberante, una inteligencia viva poco d\u00f3cil, una imaginaci\u00f3n brillante y altamente impresionable y una voluntad resuelta hasta la obstinaci\u00f3n y excesivamente vehemente.\n<\/p>\n<h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 EDUCACION<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 LUCHA CONTRA LA INFIDELIDAD Y EL GALICANISMO<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 LAMENNAIS FUERA DE LA IGLESIA<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 Bibliograf\u00eda<\/li>\n<\/ul>\n<h3>EDUCACION<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">A la edad de cinco a\u00f1os Lamennais perdi\u00f3 a su madre: su padre, absorto en sus negocios se vio confiado a confiar su educaci\u00f3n  a Robert des Saudrais, cu\u00f1ado de su esposa, que no ten\u00eda hijos. Jean-Marie y F\u00e9licit\u00e9 &#8212; o F\u00e9li, como se le llamaba en familia \u2013 fueron llevados a vivir con su t\u00edo en La Ch\u00eanaie, una finca no lejos de Saint-Malo, que Felicit\u00e9 har\u00eda famoso m\u00e1s tarde. En La Ch\u00eanaie hab\u00eda una Buena biblioteca en la que abundaban los libros de piedad y teol\u00f3gicos los antiguos cl\u00e1sicos y las obras de los fil\u00f3sofos del siglo dieciocho  Felicit\u00e9 no era muy d\u00f3cil en sus clases y para castigarlo M. des Saudrais lo encerraba a veces en la biblioteca. Al joven acabaron gust\u00e1ndole los libros que le rodeaban y le\u00eda voraz e indiscriminadamente cuanto ca\u00eda en sus manos, bueno o malo. Lleg\u00f3 hasta multiplicar las razones para ser encerrado en la biblioteca, dedic\u00e1ndose a sus lecturas favoritas progresando tan r\u00e1pidamente que pronto fue capaz de leer a los cl\u00e1sicos sin dificultad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Revoluci\u00f3n estaba entonces en su momento \u00e1lgido; los sacerdotes proscritos hab\u00edan sido obligados a abandonar Francia o continuando en lugares ocultos la administraci\u00f3n sagrada con peligro de sus vidas. La casa en que estaba Lamennais dio asilo a uno de ellos, el Abb\u00e9 Vielle, que a veces dec\u00eda misa en La Ch\u00eanaie en medio de la noche. F\u00e9licit\u00e9, que sol\u00eda asistir a los servicios divinos, sac\u00f3 des estas impresiones tempranas un odio duradero a la Revoluci\u00f3n. Al mismo tiempo, sus imprudentes lecturas, especialmente Jean-Jacques Rousseau, sedujeron su ardiente mente contra la religi\u00f3n. Estos prejuicios le hac\u00edan manifestar objeciones que movieron a su confesor a posponer la primera comuni\u00f3n\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su padre intent\u00f3 que trabajara en el negocio familiar y lo hizo por obediencia, sin entusiasmo. Siempre estuvo a disgusto en ese oficio, haciendo las menores visitas posibles, d\u00e1ndose a la lectura todo el tiempo que pod\u00eda robar a su ocupaci\u00f3n regular.  As\u00ed complet\u00f3 su educaci\u00f3n literaria aprendiendo idiomas extranjeros, aunque estudiando por su cuenta, sin profesores ni direcci\u00f3n alguna, quedaban lagunas en su aprendizaje,  predisponi\u00e9ndole a adquirir peligroso h\u00e1bitos de intolerancia intelectual.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las pasiones tambi\u00e9n le llevaron a ca\u00eddas de las que quiz\u00e1s no faltaba la exageraci\u00f3n,  y como dice en una carta a su amigo Brute de R\u00e9mur, futuro obispo de Vicennes en Indiana \u00bb las m\u00e1s rigurosas austeridades, la penitencia m\u00e1s severa no bastar\u00eda para expiarlos\u201d. La feliz influencia de su hermano Jean-Marie, recientemente ordenado de sacerdote (1804) le rescataron de esa situaci\u00f3n. Vuelto a los sentimientos cristianos, hizo la primera comuni\u00f3n  y decidi\u00f3 consagrarse al servicio de la Iglesia. Se retir\u00f3 a La Ch\u00eanaie donde, bajo la direcci\u00f3n de su hermano, se dedic\u00f3 a los estudios eclesi\u00e1sticos, interrumpidos brevemente (enero a julio de 1806) para restablecer su mala salud con una estancia en Par\u00eds.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Iglesia de Francia luchaba entonces en  condiciones precarias, habiendo sido privada de los recursos materiales y con un clero envejecido o poco preparado para enfrentarse a los retos intelectuales de su tiempo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la tarea com\u00fan que se impusieron, la parte que le toc\u00f3 a F\u00e9licit\u00e9, mejor preparado, fue principal mente literaria e intelectual. De hecho, la historia de su vida est\u00e1 casi completamente contenida en sus libros y art\u00edculos. El primer resultado de esta tarea com\u00fan fue un libro que publicaron en1808 con el t\u00edtulo \u00abR\u00e9flexions sur l&#8217;\u00e9tat de l&#8217;Eglise en France pendant le dix-huitieme siecle et sur sa situation actuelle\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La primera idea de esa obra y los materiales fueron obra de Jean-Marie, pero la redacci\u00f3n  fue exclusiva de Felicit\u00e9. Despu\u00e9s de describir los males bajo los que trabajaba la Iglesia de Francia, los autores se\u00f1alan las causa y proponen remedios, entre otros, concilios provinciales, s\u00ednodos diocesanos, retiros, conferencias eclesi\u00e1sticas, vida en com\u00fan y m\u00e9todos apropiados de reclutamiento del clero. Muchas de estos puntos de vistas estaban calculadas para ofender al gobierno imperial y el libro fue suprimido por la polic\u00eda, no siendo publicado de nuevo hasta la ca\u00edda del imperio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los hermanos dejaron La Ch\u00eanaie y fueron al colegio de St-Malo, del que hab\u00edan sido nombrado profesores, Felicit\u00e9 de matem\u00e1ticas, ya que ten\u00eda que ganarse la vida despu\u00e9s de que su padre resulta arruinado por las guerras de la Convenci\u00f3n y el Bloqueo Continental, teniendo que entregar sus propiedades a sus acreedores.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando el colegio eclesi\u00e1stico fue cerrado por la autoridad imperial, Felicit\u00e9 se retir\u00f3 a La Ch\u00eanaie, mientras su hermano iba como vicario general a Saint-Brieuc. Felicit\u00e9 termin\u00f3 all\u00ed otra obra en la que tambi\u00e9n colabor\u00f3 su hermano y que iba a ser impresa en Par\u00eds en 1814.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En oposici\u00f3n a Napole\u00f3n, que quer\u00eda transferir el derecho a los metropolitanos, los dos hermanos reivindicaron el derecho exclusivo del papa a la instituci\u00f3n can\u00f3nica de los obispos. Esta obra se\u00f1ala el principio de la larga lucha de Lamennais contra el Galicanismo. Sin embargo, la ca\u00edda de Napole\u00f3n ocurrida unos meses antes de que apareciera el libro, lo hac\u00eda poco apropiado y s\u00f3lo obtuvo un succ\u00e8s d&#8217; estime.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A continuaci\u00f3n public\u00f3 Lamennais un art\u00edculo violento contra la universidad imperial, cuando Napole\u00f3n volvi\u00f3 de Elba y el joven escritor sinti\u00e9ndose poco seguro en Francia se fue a Inglaterra donde hall\u00f3 un asilo temporal con M Carri\u00f3n, un sacerdote franc\u00e9s que  hab\u00eda establecido en Londres una escuela para los hijos de \u00e9migr\u00e9s. Al volver a Francia despu\u00e9s de los 100 D\u00edas, Lamennais hizo a M Carron su confidente y se instal\u00f3 cerca de \u00e9l en Par\u00eds. Bajo la influencia de este digno sacerdote y los consejos de M. Beysserre, un sulpiciano, decidi\u00f3, aunque no sin alguna repugnancia y algunos pinchazos de su conciencia, recibir las \u00f3rdenes sagradas, siendo ordenado como sacerdote el 9 de mayo de 1817.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h3>LUCHA CONTRA LA INFIDELIDAD Y EL GALICANISMO<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hacia finales de ese mismo a\u00f1o apareci\u00f3 el primer volumen de \u00abEssai sur l&#8217;indiff\u00e9rence en mati\u00e8re de religion\u00bb. De principio a fin , el libro es un vigoroso ataque contra la indeferencia que aparece (1) entre los que no ven en la religi\u00f3n m\u00e1s que una instituci\u00f3n pol\u00edtica, solamente necesaria para las masas;(2) entre los que admiten la necesidad de una religi\u00f3n para todos los hombres, pero rechazan la Revelaci\u00f3n;(3) entre los que reconocen la necesidad de una religi\u00f3n revelada pero piensan que es permisible negar todas las verdades que ense\u00f1a esa religi\u00f3n  con la excepci\u00f3n de ciertos art\u00edculos fundamentales.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque abierto a cierto criticismo por el desarrollo de sus ideas y la fuerza de algunos argumentos empleados, el \u00abEssai\u00bb dio a los apologistas cat\u00f3licos una nueva fuerza y brillantez y llam\u00f3 inmediatamente la atenci\u00f3n p\u00fablica. No contento con una actitud defensiva ante la incredulidad, ataca al enemigo atrevidamente, ayudado por todos los recursos de la dial\u00e9ctica, invectiva, iron\u00eda y elocuencia. El clero y todos los cat\u00f3licos educados se estremecieron de gozo y esperanza cuando este campe\u00f3n entr\u00f3 en la liza armado como nadie desde Bossuet, porque se comparaba a este sacerdote desconocido  anteayer con Bossuet y Pascal. En el p\u00falpito de Notre-Dame de Paris Frayssinous salud\u00f3 a Lamennais como el m\u00e1s grande pensador desde Malebranche.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras tanto se suced\u00edan r\u00e1pidamente las ediciones del \u00abEssai\u00bb;  se vendieron 40,000 copias en unas pocas semanas y fue traducido a muchos idiomas extranjeros y su an\u00e1lisis afect\u00f3 dio en muchos sitios notables resultados y en otros brillantes conversiones al catolicismo. Algunos de estos conversos, como Madam Lacan (baronesa de Cottu despu\u00e9s por su segundo matrimonio, Beno\u00eet d&#8217; Azy, Senfft-Pilsach, que en adelante llev\u00f3 uno correspondencia  epistolar  ininterrumpida con Lamennais. Estas cartas, con otras publicadas desde entonces (dirigidas a amigos como Mlle. Cornulier de Lucini\u00e8re, de Vitrolles, Coriolis, Montalembert, Berryer, Marion, Vaurin, David Richard), son importantes para nuestro conocimiento de sus escritos. Y no son la parte menos importante de su obra. Con su ayuda podemos ser testigos de los trabajos \u00edntimos d\u00eda a d\u00eda de una mente m\u00f3vil e impresionable; percibimos en ellas un aspecto de su car\u00e1cter que aparece tan rara vez en otras obras e su amable y tierna disposici\u00f3n y abundante en devoci\u00f3n  y de una timidez que buscaba refugio en la franqueza.<br \/>\nLamennais era considerado como la personalidad m\u00e1s eminente del clero franc\u00e9s. Los visitantes se arremolinaban para verle y la prensa solicitaba sus contribuciones. Prometi\u00f3 sus colaboraciones a  \u00abLe Conservateur\u00bb,  un papel realista de extrema derecha para el que escrib\u00edan Chateaubriand y Bonald . A lamennais le importaba menos la pol\u00edtica que la religi\u00f3n  contribuy\u00f3 con \u00abLe Conservateur\u00bb solo en defensa de los interesas cat\u00f3licos. Para el no era suficiente desacreditar a la filosof\u00eda infiel: deseaba sustituirla con algo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cre\u00eda que el racionalismo cartesiano que hab\u00eda recientemente atacado los fundamentos de la fe cristiana, y por ende necesariamente a al sociedad humana, pod\u00eda ser combatido por un sistema que reestableciera firmemente a ambas. Con este objeto sac\u00f3 el segundo volumen del \u00abEssai\u00bb, publicado en 1820.<br \/>\nEl sistema filos\u00f3fico que expuso en este volumen se basaba  sobre una nueva teor\u00eda de la certeza. Lo principal de es que la certeza no puede darla la raz\u00f3n individual, pertenece s\u00f3lo a la raz\u00f3n general, es decir un consentimiento universal de la humanidad, el sentido com\u00fan, que se deriva  del testimonio un\u00e1nime de la raza humana. La certeza, por consiguiente no se crea por evidencia sino por la autoridad de la humanidad; es una cuesti\u00f3n de fe en el testimonio de la raza humana, no el resultado de la investigaci\u00f3n libre. En los \u00faltimos cap\u00edtulos del libro este sistema filos\u00f3fico apoya a un sistema completamente nuevo de apolog\u00e9tica. Existe, dice Lamennais, la verdadera religi\u00f3n y es una solo que es necesaria absolutamente para la salvaci\u00f3n y el orden social. Solo un criterio nos permitir\u00e1 discernir la religi\u00f3n verdadera de la falsa y ese criterio es la autoridad del testimonio. La verdadera religi\u00f3n es pues la que puede presentar en su propio favor el mayor n\u00famero de testigos, como es el caso de la religi\u00f3n cristiana o mejor cat\u00f3lica. Es en realidad la verdadera, la \u00fanica religi\u00f3n que comenz\u00f3 con el mundo y se perpet\u00faa con \u00e9l. Resultado de una primitiva revelaci\u00f3n, esta religi\u00f3n \u00fanica se ha ido perfeccionando con el curso de las edades sin ser esencialmente modificada; los cristianos creen ahora todo lo que la raza humana ha cre\u00eddo, y la raza humana siempre ha cre\u00eddo lo que los cristianos creen.<br \/>\nLos dos \u00faltimos vol\u00famenes de los \u00abEssai\u00bb (1823) se dedicaron a esta tesis. En estos intentos de probar, con la ayuda de la historia, que los principales dogmas del Cristianismo, han sido y a\u00fan son profesados por todo el mundo, bajo distintas formas. Naturalmente, los dos \u00faltimos vol\u00famenes no lograron el \u00e9xito de los primeros.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El sistema filos\u00f3fico de Lamennais, como su apolog\u00e9tica, produjo muchas objeciones. Se se\u00f1al\u00f3 que este sistema filos\u00f3fico y la apolog\u00e9tica favorec\u00edan el escepticismo al negar la validez de la raz\u00f3n individual. Si \u00e9sta no puede proporcionar certeza, \u00bfcomo podemos esperarla de la raz\u00f3n general, que no es otra cosa que una s\u00edntesis de las razones individuales? Produc\u00eda adem\u00e1s una confusi\u00f3n de los \u00f3rdenes natural y sobrenatural, de filosof\u00eda y teolog\u00eda, al basar ambas igualmente en la autoridad de la raza humana; y como, seg\u00fan \u00e9l, ambas se basan de igual manera en el testimonio humano, la fe religiosa quedaba inmediatamente reducida a la fe humana.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas  otras cr\u00edticas irritaron a Lamennais sin convencerle de su error. Envi\u00f3 su libro a Roma y en respuesta a sus cr\u00edticos escribi\u00f3 la \u00abD\u00e9fense de l&#8217;Essai\u00bb (1821). Roma se limit\u00f3 a dar el imprimatur a una traducci\u00f3n italiana de la \u00abD\u00e9fense de l&#8217;Essai\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lamennais visit\u00f3 pronto la Santa Sede; Le\u00f3n XII le recibi\u00f3 muy amablemente y en un determinado momento hasta pens\u00f3 crearle cardenal. A pesar de su excitable car\u00e1cter e ideas exageradas. A su vuelta a Francia, mostr\u00f3 m\u00e1s que nunca su determinaci\u00f3n de combatir al galicanismo y al liberalismo irreligioso. Con ocasi\u00f3n de una ordenanza ministerial que prescrib\u00eda la ense\u00f1anza de la famosa Declaraci\u00f3n de 1682 (ver GALICANISMO, IV ), public\u00f3 su \u00abReligion consid\u00e9r\u00e9e dans ses rapports avec l&#8217;ordre civil et politique\u00bb (1825), en el que denunciaba las tendencias galicanas y liberales como causas conjuntas del da\u00f1o hacho a la religi\u00f3n e igualmente fatales para la sociedad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una mayor\u00eda obispos franceses, que eran moderadamente galicanos, irritados por estos ataques, firmaron una protesta contra su panfleto que els acusaba de inclinarse hacia el cisma. Lamennais fue citado ante el Tribunal de Sena por atacar al gobierno del rey y los Cuatro Art\u00edculos de 1862, que eran leyes existentes. Defendido por su amigo, el gran abogado Berryer, logr\u00f3 escapar con son una multa de treinta francos. Desde este incidente concibi\u00f3 una v\u00edvida hostilidad contra los Borbones y fue a\u00fan m\u00e1s en\u00e9rgico en mantener las ideas ultramontanas contra Frayssinous, Clausel de Montals, obispo de Chartres, y otros representantes de los principios galicanos moderados.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otra parte, consigui\u00f3 una valiosa ayuda de un grupo de hombres j\u00f3venes, eclesi\u00e1sticos y laicos, que gradualmente fueron formando un grupo del que \u00e9l era el centro. Los m\u00e1s conocidos de ellos son Gerbet, de Salinis, Lacordaire, Montalembert, Rohrbacher, Combalot, Maurice de Gu\u00e9rin, Charles de Sainte-Foy, Eug\u00e8ne y L\u00e9on Bor\u00e9, de Herc\u00e9, con los que Lamennais fund\u00f3 la \u00abCongr\u00e9gation de St. Pierre\u00bb, una sociedad religiosa cuya obligaci\u00f3n que los distingu\u00eda era defender a la Iglesia por el estudio de las ciencias teol\u00f3gicas y otras, propagando las doctrinas de Roma, ense\u00f1ando en colegios y seminarios, y llevando a cabo misiones y direcci\u00f3n espiritual. Apenas hab\u00eda comenzado a existir esta congregaci\u00f3n cuando Monse\u00f1or Dubois, obispo de Nueva York recurri\u00f3 a ella para conseguir maestros para la Universidad Cat\u00f3lica que se propon\u00eda fundar en esa ciudad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La revoluci\u00f3n de 1830 puso fin a este proyecto. La congregaci\u00f3n lleg\u00f3 a tener tres casas &#8212; La Ch\u00eanaie, Malestroit y Paris \u2013 peo solo dur\u00f3 cuatro a\u00f1os.<br \/>\nCarlos X, hab\u00eda relanzado legislaci\u00f3n antigua contra las congregaciones religiosas, (15 junio 1828) obligado a transigir con los liberales que en las elecciones hab\u00edan vuelto a la C\u00e1mara de Diputados. Iban dirigidas particularmente contra los Jesuitas, a los que cerraron ocho colegios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lamennais, aunque no tenia simpat\u00eda a los de la Compa\u00f1\u00eda por haber criticado su sistema filos\u00f3fico,  sin embargo public\u00f3 un libro (1829) en su defensa  con el t\u00edtulo \u00abProgr\u00e8s de la R\u00e9volution et de la guerre contre l&#8217;Eglise\u00bb.  Sus ataques no se detuvieron ante el rey no ante los obispos a los que reprochaba su Galicanismo y sus concesiones a los enemigos de la religi\u00f3n. Lamennais rompi\u00f3 abiertamente con al monarqu\u00eda por primera vez poniendo su esperanza en la libertad pol\u00edtica y derechos iguales. \u201cUna inmensa libertad\u201d, dec\u00eda\u201d es indispensable para el desarrollo de eses verdades que han de salvar al mundo\u201d. Esto es lo que el llamaba catolicizar al liberalismo\u201d. La obra tuvo un \u00e9xito enorme. Los mismos obispos protestaron casi un\u00e1nimemente contra  la acci\u00f3n del gobierno, aunque n o aprobaron el violento leguaje de Lamennais. El obispo de Paris hasta conden\u00f3 la obra en una carta pastoral, lo que hizo que lamennais escribiera dos cartas abiertas en las que criticaba sin reservas las ideas galicanas del arzobispo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando la revoluci\u00f3n estall\u00f3 al a\u00f1o siguiente (julio 1830) barriendo a los Borbones y elevando a la casa de Orleans al trono, Lamennais observ\u00f3 sin pena la partida de una dinast\u00eda y  sin entusiasmo llegada de la otra. \u201cLa mayor\u00eda de la gente\u201d, escribe en sus cartas,\u201dpreferir\u00eda que se declara abiertamente una rep\u00fablica; yo entre ellos\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En adelante solo pens\u00f3 en la defensa del catolicismo contra el partido triunfante que nunca olvid\u00f3 el favor de que hab\u00eda disfrutado con la ca\u00edda dinast\u00eda. Mientras trabajaba para alejar el peligro que amenazaba a la iglesia, esperaba al mismo tiempo asegurar su triunfo social basando su defensa sobre la base de derechos iguales, uniendo su causa a la de las libertades. Con esta finalidad fund\u00f3 el peri\u00f3dico l \u00abL&#8217;Avenir\u00bb (16 octubre  1830) y la \u201cagencia General para la defensa de la libertad religiosa\u201d. Junto con Lacordaire, Gerbet, Montalembert, y de Coux, luch\u00f3 una dura batalla en defensa de los cat\u00f3licos contra la hostilidad del gobierno, de las ideas romanas contra las galicanas del clero y por su sistema del \u201csentido com\u00fan  de la humanidad\u201d contra la filosof\u00eda racionalista. La fuerza de sus golpes, el atrevimiento de sus ideas, su expresa simpat\u00eda por todos los que estaban en estado de revuelta, provocaron nuevas acusaciones contra \u00e9l  e hicieron surgir dudas sobre su ortodoxia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El se enfrent\u00f3 a esta hostilidad, suspendi\u00f3 la publicaci\u00f3n de \u00abL&#8217;Avenir\u00bb (15 noviembre, 1831), fue a Roma a someter su causa a Gregorio XVI. Aunque iba acompa\u00f1ado de Lacordaire y Montalembert, no encontr\u00f3 la bienvenida de 1824. Esper\u00f3 mucho tiempo , pero no recibi\u00f3 una contestaci\u00f3n definida. Y entonces, unos d\u00edas tras su partida de Roma, apareci\u00f3 la enc\u00edclica \u00abMirari vos\u00bb (15 agosto, 1832), en la que el papa, sin nombrarle expresamente, condenaba algunas de las ideas expresadas en \u00abL&#8217;Avenir\u00bb, como libertad de prensa, libertad de conciencia, revuelta contra los pr\u00edncipes, la necesidad de regenerar el catolicismo etc. Al mismo tiempo, una carta del cardenal Pacca informaba a Lamennais que el papa estaba muy apenado de verle discutir en p\u00fablico cuestiones que pertenec\u00edan a las autoridades de la Iglesia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h3>LAMENNAIS FUERA DE LA IGLESIA<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Habiendo asegurado inmediatamente que por deferencia al papa no seguir\u00eda publicando \u00abL&#8217;Avenir\u00bb Lamennais suspendi\u00f3 la \u201cAgencia General\u201d, se volvi\u00f3 a La Ch\u00eanaie, y aparentemente guard\u00f3 silencia all\u00ed. Pero en si coraz\u00f3n sent\u00eda un profundo resentimiento, cuyos ecos alcanzaron al mundo exterior por medio de su correspondencia. Romas se removi\u00f3 por esta comportamiento y le exigieron una franca y competa adhesi\u00f3n a la enc\u00edclica \u00abMirari vos\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pareci\u00f3 ceder pero no quiso someterse sin reservas o calificaci\u00f3n. Poco a poco comenz\u00f3 a renunciar a sus funciones eclesi\u00e1sticas (diciembre 1833) y termin\u00f3 por abandonar toda muestra externa de profesi\u00f3n de cristianismo. Cada vez le dominaban m\u00e1s  la mejora de la humanidad, el bienestar del pueblo y las libertades populares. En mayo de 1834 public\u00f3 \u00abParoles d&#8217;un croyant\u00bb,  a trav\u00e9s de cuyas expresiones apocal\u00edpticas resuena el grito violento de la rabia contra el orden social establecido: denuncia lo que \u00e9l llama la conspiraci\u00f3n de los reyes y sacerdotes contra el pueblo, declarando as\u00ed  abiertamente su ruptura con la Iglesia, presentando el s\u00edmbolo de su nueva fe. Gregorio XVI se apresur\u00f3 a condenar en la enc\u00edclica \u00abSingulari nos\u00bb (15 julio 1843) este libro \u201c de peque\u00f1o tama\u00f1o, pero inmenso en perversidad\u201d, al mismo tiempo que censuraba el sistema filos\u00f3ficode Lamennais.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Uno tras otro, todos sus amigos le abandonaron y , como para romper definitivamente con su propio pasado, Lamennais escribi\u00f3 un volumen \u00abLes Affaires de Rome\u00bb, en el que explicaba, muy a su favor, sus relaciones con Gregorio XVI.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En adelante solo public\u00f3 obras inspiradas en sus nuevas tendencias democr\u00e1ticas, repitiendo con no demasiada originalidad las ideas de \u00abLes Paroles d&#8217;un croyant\u00bb, cuya verdadera base eran unos pocos lugares comunes humanitarios, tintado aqu\u00ed y all\u00ed con un vago socialismo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1835 el gobierno hab\u00eda arrestado a 121 revolucionarios en conexi\u00f3n con ciertas revueltas. Lamennais consinti\u00f3 en defender a sus nuevos amigos. Adem\u00e1s de unos pocos art\u00edculos en la \u00abRevue des Deux Mondes\u00bb, la \u00abRevue du Progr\u00e8s\u00bb y \u00abLe Monde\u00bb, public\u00f3 una serie de panfletos, e.g. \u00abLe Livre du peuple\u00bb (1839), \u00abL&#8217;Esclavage moderne\u00bb (1839), \u00abDiscussions critiques\u00bb (1841), \u00abDu passe et de l&#8217;avenir du peuple\u00bb (1841), \u00abAmschaspands et Darvands\u00bb (1843), en los expone sus puntos de vista sobre el futuro de la democracia o ventila su rabia contra la sociedad y la autoridades p\u00fablicas. Su libro \u00abLe Pays et le Gouvernement\u00bb (1840) le caus\u00f3 un a\u00f1o de c\u00e1rcel, que cumpli\u00f3 en 1841.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Deber\u00edamos mencionar aqu\u00ed su \u00abEsquisse d&#8217;une philosophie\u00bb, publicada de 1841 a 1846. Comprende  un tratado sobre metaf\u00edsica en el que Dios, el hombre y la naturaleza son estudiados a la luz de la raz\u00f3n solamente. Muchas de las opiniones que mantiene en este libro, recuerdan a algunas que manten\u00eda como cat\u00f3lico, pero otras reflejan su evoluci\u00f3n posterior. Niega formalmente la ca\u00edda del hombre, la divinidad de Cristo, el castigo eterno y el orden sobrenatural.<br \/>\nLa parte de la obra dedicada a la Est\u00e9tica est\u00e1 entre lo mejor que ha escrito Lamennais, mientras que el tono general transpira un tono de serenidad y calma. A esta \u00e9poca pertenezca tambi\u00e9n su traducci\u00f3n de los Evangelios, con notas y reflexiones anticristianas. No era la primera obra de piedad que Lamennais publicaba. Desde 1809 hab\u00eda dedicado momentos de tranquilidad a la traducci\u00f3n de la \u201cGu\u00eda Espiritual\u201d  de Luis de Louis de Blois.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1824 public\u00f3 una versi\u00f3n francesa de la \u201cImitaci\u00f3n de Cristo\u201d, con notas y reflexiones, que se ha le\u00eddo m\u00e1s que ninguna de sus obras. A continuaci\u00f3n vino \u00abGuide du premier \u00e2ge\u00bb, el \u00abJourn\u00e9e du Chr\u00e9tien\u00bb,  y \u00abRecueil de pi\u00e9t\u00e9\u00bb (1828). Para difundir esta literatura piadosa hab\u00eda se hab\u00eda puesto en contacto con una casa de publicaciones, cuya bancarrota le llev\u00f3 a la ruina financiera.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La revoluci\u00f3n de 1848 trajo a Lamennais nueva esperanza y celebridad. Fue elegido diputado por Paris en las asambleas Constituyente y Legislativa. Sus planes de una constituci\u00f3n no tuvieron \u00e9xito y en adelante particip\u00f3 en las sesiones en silencio. No tuvo mejor suerte con un peri\u00f3dico \u00abLe Peuple constituant\u00bb, en el que hizo causa com\u00fan con los peores revolucionarios; tras cuatro meses dej\u00f3 de existir por no haber pagado el cautionnement.  El  coup d&#8217;\u00e9tat de 1851 puso fin a la carrera pol\u00edtica de Lamennais, que volvi\u00f3 a caer en la miseria y aislamiento. Se hicieron varios intentos de volverle a trae a la religi\u00f3n y al arrepentimiento, pero en vano. Muri\u00f3 rechazando los servicios religiosos y despu\u00e9s pedir que su cuerpo \u201cfuera llevado al cementerio, sin haber pasado por ninguna iglesia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por m\u00e1s lamentable que sea este final, ello no borra la memoria de los grandes servicios de Lamennais a la iglesia de Francia. Cuando \u00e9sta yac\u00eda sangrando por los golpes infligidos por la Revoluci\u00f3n, e intimidada por el insolente triunfo de la filosof\u00eda infiel, \u00e9l se consagr\u00f3 a liberarla con absoluta devoci\u00f3n y habilidades del m\u00e1s alto orden. Fue el primer apologista que llam\u00f3 la atenci\u00f3n de los no creyentes en el siglo diecinueve oblig\u00e1ndoles a tener en cuenta la fe cristiana. Fue el primero que se atrevi\u00f3 a atacar p\u00fablicamente al Galicanismo en Francia, preparando el camino para su derrota, obra cumbre del concilio Vaticano I.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nLe pertenece el honor de haber inaugurado la lucha que resultar\u00eda en la libertad de educaci\u00f3n (libert\u00e9 d&#8217;enseignement). A pesar de sus excesos culpables, debemos  reconocer  en el las huellas de la reconciliaci\u00f3n entre catolicismo y libertad popular por una parte y con las masas populares por otra, sobre las que Le\u00f3n XIII puso el sello final de aprobaci\u00f3n. Si un temperamento impaciente ante cualquier restricci\u00f3n, orgullosamente confiado en su propia importancia le priv\u00f3 de las bendiciones que consigui\u00f3 para otros, esto sin duda no es raz\u00f3n para que los beneficiarios se olviden de a qui\u00e9n debe su m\u00e1s feliz condici\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h3>Bibliograf\u00eda<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para las obras y relatos hist\u00f3ricos de Lamennais publicados durante su vida, ver QUERARD, Les supercheries litteraires devoilees (2\u00aa ed., Paris, 1870), col. 510-634.  Consultar tambi\u00e9n las cartas in\u00e9ditas de J.M y de F de Lamennais (Nantes, 1862); (Euvres posthumes de Lamennais (2 vols., Paris, 1863); (Euvres inedites de Lamennais (2 vols., Paris, 1866); Confidencias de Lamennais (Nantes, 1886); Correspondencia in\u00e9dita  de Lamennais con el bar\u00f3n de Vitrolles (Paris, 1886); L&#8217;intime (2 vols., Paris, 1892); Lettres de Lamennais a Montalembert (Paris, 1898); Lettres de Lamennais a Benoit d&#8217;Azy (Paris, 1898); Lamennais et David Richard. Documents inedits (Paris, 1909); BLAIZE, Essai biographique sur M. F. de Lamennais (Paris, 1858); MERCIER, Lamennais (Paris, 1895); SPULLER, Lamennais (Paris, 1892); BOUTARD, Lamennais, sa vie et ses doctrines, I-II (1905-8); MARECHAL, Lamennais et Victor Hugo (Paris, 1906); IDEM, Lamennais et Lamartine (Paris, 1907). Antoine D\u00e9gert. Transcrito por Joseph E. O&#8217;Connor\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nAntoine D\u00e9gert.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nTranscrito por Joseph E. O&#8217;Connor.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nTraducido por Pedro Royo\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>F\u00e9licit\u00e9 Robert de Lamennais. Nacido en Saint-Malo, 29 junio, 1782; muerto en Par\u00eds, 27 febrero, 1854. Su padre, Pierre Robert de Lamennais (o La Mennais), era un respetable mercader de Saint-Malo, ennoblecido por Luis XVI a petici\u00f3n de los Estados de Breta\u00f1a en reconocimiento de su devoci\u00f3n patri\u00f3tica. 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