{"id":25674,"date":"2016-02-05T17:22:00","date_gmt":"2016-02-05T22:22:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/lavatorio-de-pies-y-manos\/"},"modified":"2016-02-05T17:22:00","modified_gmt":"2016-02-05T22:22:00","slug":"lavatorio-de-pies-y-manos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/lavatorio-de-pies-y-manos\/","title":{"rendered":"LAVATORIO DE PIES Y MANOS"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">Debido al uso de sandalias generalizado en los pa\u00edses orientales, el lavatorio de los pies fue reconocido en casi todas partes desde los primeros tiempos como un deber de cortes\u00eda a ser mostrado a los hu\u00e9spedes ( G\u00e9n. 18,4; 19,2;  Lc. 7,44, etc.)  La acci\u00f3n de  Cristo despu\u00e9s de la \u00daltima Cena ( Jn. 13,1-15) tambi\u00e9n debe haberlo investido con un profundo significado  religioso, y de hecho, hasta el tiempo de  San Bernardo encontramos escritores eclesi\u00e1sticos, por lo menos ocasionalmente, que le aplicaban a esta ceremonia el t\u00e9rmino Sacramentum en su sentido m\u00e1s amplio, por el que sin duda denotaban que pose\u00eda la virtud de lo que ahora llamamos un sacramental.  El mandato de Cristo de que se lavasen los pies los unos a los otros debi\u00f3 haber sido entendido desde el principio en un sentido literal, pues San Pablo (1  Tim. 5,10) implica que para que una viuda fuese  honrada y  consagrada en la Iglesia deb\u00eda ser una \u201cque tenga el testimonio de sus  buenas  obras: que haya  educado bien a los hijos, practicado la hospitalidad, lavado los pies de los  santos\u2026\u201d\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hemos de creer que esta tradici\u00f3n nunca se ha interrumpido, aunque la evidencia de los primeros siglos est\u00e1 dispersa y es incierta.  Por ejemplo, el Concilio de Elvira (300 d.C.) en el canon XLVIII ordena que los pies de los que van a ser bautizados, no han de ser lavados por los sacerdotes, sino presumiblemente por cl\u00e9rigos o por lo menos laicos.  Esta pr\u00e1ctica del lavado de los pies en el bautismo se mantuvo mucho tiempo en la  Galia, Mil\u00e1n e Irlanda, pero aparentemente no se  conoc\u00eda en Roma o en el Oriente.  En \u00c1frica, el nexo entre esta ceremonia y el bautismo se hizo tan estrecho que exist\u00eda el peligro de que fuese confundida con una parte integrante del  rito del propio bautismo ( Agust\u00edn, Ep. LV, \u00abAd Jan.\u00bb, n. 33).  De ah\u00ed que en muchos lugares se asignase el lavatorio de los pies a otro d\u00eda de aqu\u00e9l en que se realizaba el bautismo.  En las \u00f3rdenes religiosas de la ceremonia hallado gracia como una pr\u00e1ctica de la caridad y la humildad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En las \u00f3rdenes religiosas la ceremonia encontr\u00f3 favor como una pr\u00e1ctica de caridad y humildad.  La Regla de San Benito dispone que debe hacerse todos los s\u00e1bados para toda la comunidad por \u00e9l que ejerci\u00f3 el cargo de cocinero durante la semana; mientras que tambi\u00e9n ordenaba que el abad y los hermanos deb\u00edan lavar los pies de los que fuesen recibidos como invitados.  El acto era uno religioso y deb\u00eda ir acompa\u00f1ado de  oraciones y Salmos, \u00abpues en nuestros hu\u00e9spedes Cristo mismo es honrado y recibido\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El lavado de pies en la liturgia (si podemos confiar en la evidencia negativa de los primeros registros) parece haber sido establecido en Oriente y Occidente en una  fecha comparativamente tard\u00eda.  En 694 el Decimos\u00e9ptimo S\u00ednodo de Toledo orden\u00f3 a todos los obispos y sacerdotes en una posici\u00f3n de superioridad, bajo pena de excomuni\u00f3n, lavar los pies de las personas sujetas a ellos.  El asunto tambi\u00e9n es tratado por Amalario de Metz y otros liturgistas del siglo IX.  No aparece bastante claro si la costumbre de celebrar este \u201cmandato\u201d (de Mandatum novum do vobis, las primeras palabras de la ant\u00edfona inicial) el Jueves Santo se desarroll\u00f3 a partir de la pr\u00e1ctica bautismal originalmente fijada para ese d\u00eda, pero pronto se convirti\u00f3 en una costumbre universal en las  iglesias catedrales y colegiatas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la segunda mitad del siglo XII, el Papa le lavaba los pies a doce subdi\u00e1conos despu\u00e9s de su  Misa y de trece hombres  pobres despu\u00e9s de su cena.  El \u201cCaeremoniale Episcoporum\u00bb ordena que el obispo ha de lavar los pies a trece hombres pobres o a trece de sus can\u00f3nigos.  El prelado y sus ayudantes van investidos y se canta ceremonialmente el  Evangelio \u00abAnte diem festum Pasch\u00e6\u00bb con incienso y luces al comienzo de la funci\u00f3n.  La mayor\u00eda de los reyes de Europa tambi\u00e9n acostumbraban anteriormente realizar el mandato.   La costumbre se conserva todav\u00eda en las cortes de Austria y Espa\u00f1a.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El lavado de manos lit\u00fargico ya ha sido tratado en el art\u00edculo lavabo.  Cabe se\u00f1alar que, posiblemente como consecuencia de las palabras de San Pablo (1 Tim. 2,8): \u00abQuiero, pues, que los hombres oren en todo lugar elevando hacia el cielo unas manos puras.\u201d, los primeros  cristianos hicieron una norma del lavado de las manos incluso antes de la oraci\u00f3n privada, como lo atestiguan muchos pasajes de los  Padres (por ejemplo, Tertuliano \u00abApolog.\u201d, XXXIX; \u00abDe orat.\u00bb, XIII).  El lavado m\u00faltiple en una Misa pontifical probablemente da testimonio de la pr\u00e1ctica en una \u00e9poca m\u00e1s temprana.  Notemos tambi\u00e9n que el \u201cCaeremoniale Episcoporum\u201d obliga al uso de la credenza (N. de la T.:  Italiano, del lat\u00edn medieval credentia, confianza, posiblemente a partir de la pr\u00e1ctica de colocar comida y bebida en una mesa para ser probada por un sirviente antes de ser servida para asegurarse de que no conten\u00eda veneno) o degustaci\u00f3n como medida de precauci\u00f3n contra el veneno incluso para el agua utilizada en el lavado de manos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibliograf\u00eda<\/b>:  THALHOFER in Kirchenlexikon, s. vv. Fuss-washung: Handwaschung; Carrol, Dict. d&#8217;archeol. et lit., s.v. Ablutions; THURSTON, Lent and Holy Week (Londres, 1904), 304 ss.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente<\/b>:  Thurston, Herbert. \u00abWashing of Feet and Hands.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 15. New York: Robert Appleton Company, 1912.<br \/>\n<br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/15557b.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Luz Mar\u00eda Hern\u00e1ndez Medina\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Debido al uso de sandalias generalizado en los pa\u00edses orientales, el lavatorio de los pies fue reconocido en casi todas partes desde los primeros tiempos como un deber de cortes\u00eda a ser mostrado a los hu\u00e9spedes ( G\u00e9n. 18,4; 19,2; Lc. 7,44, etc.) La acci\u00f3n de Cristo despu\u00e9s de la \u00daltima Cena ( Jn. 13,1-15) &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/lavatorio-de-pies-y-manos\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLAVATORIO DE PIES Y MANOS\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-25674","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25674","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25674"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25674\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25674"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25674"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25674"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}