{"id":25697,"date":"2016-02-05T17:22:56","date_gmt":"2016-02-05T22:22:56","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/papa-san-leon-i-magno\/"},"modified":"2016-02-05T17:22:56","modified_gmt":"2016-02-05T22:22:56","slug":"papa-san-leon-i-magno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/papa-san-leon-i-magno\/","title":{"rendered":"PAPA SAN LEON I MAGNO"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">(Gobern\u00f3 440-61).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El lugar y fecha de su nacimiento son desconocidos; muri\u00f3 el 10 de noviembre de 461. El pontificado de Le\u00f3n, junto al de San Gregorio I, es el m\u00e1s significante e importante de la antig\u00fcedad cristiana. En un momento en que la Iglesia estaba experimentando los mayores obst\u00e1culos a su progreso, a consecuencia de la desintegraci\u00f3n acelerada del imperio de Occidente, mientras que el de Oriente estaba profundamente agitado por las controversias dogm\u00e1ticas, esta gran papa, con prudente sagacidad y mano poderosa, gui\u00f3 el destino de la Iglesia Romana y Universal. Seg\u00fan el \u00bb Liber Pontificalis\u00bb (ed. Mommsen, I, 101 sqq., ed. Duchesne, I, 238 sqq.), Le\u00f3n era que nativo de Toscana y el nombre de su padre era Quintianus. La m\u00e1s antigua informaci\u00f3n hist\u00f3rica sobre Le\u00f3n lo muestra como di\u00e1cono de la Iglesia romana, bajo el Papa Celestino I (422-32). Incluso durante este per\u00edodo era conocido fuera de Roma, tuvo alguna relaci\u00f3n con la Galia; Casiano, en el 430 o 431, escribi\u00f3, a sugerencia de Le\u00f3n, su trabajo \u00abDe Incarnatione Domini\u201d contra Nestorio (Migne, P.L., L, 9 sqq.), prologado con una carta de dedicaci\u00f3n a Le\u00f3n. Aproximadamente en este momento, Cirilo de Alejandr\u00eda apel\u00f3 a Roma contra las pretensiones del obispo Juvenal de Jerusal\u00e9n. De una afirmaci\u00f3n de Le\u00f3n, en una carta fechada m\u00e1s tarde (ep. cxvi, ed. Ballerini, I, 1212; II, 1528), no est\u00e1 muy claro si Cirilo le escribi\u00f3 a \u00e9l, en calidad de di\u00e1cono romano, o al Papa Celestino. Durante el pontificado de Sixto III (422-40), Le\u00f3n fue enviado a la Galia por el emperador Valentiniano III para mediar en una disputa y provocar la reconciliaci\u00f3n entre A\u00ebcio, principal comandante militar de la provincia, y el principal magistrado, Albino. Esta comisi\u00f3n es una prueba de la gran confianza puesta por la corte imperial en el diestro y capaz di\u00e1cono. Sixto III muri\u00f3 el 19 de agosto de 440, mientras Le\u00f3n estaba en la Galia, y \u00e9ste fue elegido como sucesor suyo. De vuelta en Roma, Le\u00f3n fue consagrado el 29 de septiembre del mismo a\u00f1o, gobern\u00f3 la Iglesia romana durante los siguientes veinti\u00fan a\u00f1os.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El objetivo principal de Le\u00f3n fue mantener la unidad de la Iglesia. No mucho despu\u00e9s de su elevaci\u00f3n a la Silla de Pedro, se vio compelido a combatir en\u00e9rgicamente las herej\u00edas que amenazaban la unidad de la iglesia, incluso en occidente. Le\u00f3n hab\u00eda averiguado, a trav\u00e9s del obispo S\u00e9ptimo de Altinum, que en Aquilea, los sacerdotes, di\u00e1conos y cl\u00e9rigos que se hab\u00edan adherido a Pelagio, hab\u00edan sido admitidos a la comuni\u00f3n sin una renuncia expl\u00edcita de su herej\u00eda. El papa censur\u00f3 grandemente este procedimiento y orden\u00f3 que se convocara un concilio provincial en Aquilea, en el que a tales personas se les exigir\u00eda abjurar p\u00fablicamente del pelagianismo y suscribir a una confesi\u00f3n inequ\u00edvoca de Fe (epp. I y II). Este pastor celoso emprendi\u00f3 m\u00e1s aun vigorosamente la guerra contra el manique\u00edsmo, ya que sus adeptos, que hab\u00edan sido conducidos desde \u00c1frica por los v\u00e1ndalos, se hab\u00edan establecido en Roma y hab\u00eda establecido all\u00ed con \u00e9xito una comunidad secreta de maniqueos. El papa pidi\u00f3 que los creyentes delataran a estos herejes a los sacerdotes y, en el 443, junto con los senadores y presb\u00edteros, condujo personalmente una investigaci\u00f3n, en el curso de la cual se examin\u00f3 a los l\u00edderes de la comunidad. En varios sermones advirti\u00f3 enf\u00e1ticamente a los cristianos de Roma para que estuvieran en guardia contra esta reprensible herej\u00eda, y repetidamente les encarg\u00f3 dar informaci\u00f3n sobre sus seguidores, sus moradas, conocimientos, y encuentros (Sermo IX, 4, XVI, 4; XXIV, 4; XXXIV, 4 SQ.; XLII, 4 SQ.; LXXVI, 6). Un buen n\u00famero de maniqueos en Roma se convirtieron y fueron admitidos a la confesi\u00f3n; otros, que permanec\u00edan obstinados, fueron, en obediencia a decretos imperiales, desterrados de Roma por los magistrados civiles. El 30 de enero de 444, el papa envi\u00f3 una carta a todos los obispos de Italia a la que a\u00f1adi\u00f3 los documentos que conten\u00edan los procedimientos contra los maniqueos en Roma, y les advirti\u00f3 para que estuvieran en guardia y emprendieran acciones contra los seguidores de la secta (ep. VII). El de 19 junio de 445, el emperador Valentiniano III emiti\u00f3, indudablemente instigado por el papa, un duro decreto en el que estableci\u00f3 severos castigos para los maniqueos (\u00abEpist. Leonis\u00bb, ed. Ballerini, I, 626; ep. VIII inter Leon. ep). Prospero de Aquitania afirma en su \u00abCr\u00f3nica\u00bb (ad an. 447; \u00abMon. Germ. hist. Auct. antiquissimi\u00bb, IX, I, 341 sqq.) que, a consecuencia de las medidas en\u00e9rgicas de Le\u00f3n, los maniqueos fueron expulsados de las provincias, e incluso los obispos orientales emularon el ejemplo del papa con respecto a esta secta. En Espa\u00f1a la herej\u00eda del priscilianismo todav\u00eda sobrevivi\u00f3 y durante alg\u00fan tiempo sigui\u00f3 atrayendo nuevos adeptos. El obispo Toribio de Astorga, sabedor de esto, recopil\u00f3 durante largo tiempo informaci\u00f3n detallada sobre la condici\u00f3n de las iglesias y la difusi\u00f3n del priscilianismo. Compil\u00f3 los errores de la herej\u00eda, escribi\u00f3 una refutaci\u00f3n de los mismos y envi\u00f3 estos documentos a varios obispos africanos. Tambi\u00e9n envi\u00f3 una copia al papa, despu\u00e9s de lo cual \u00e9ste envi\u00f3 una larga carta a Toribio (ep. XV) en refutaci\u00f3n de los errores de los priscilianistas. Le\u00f3n orden\u00f3 al mismo tiempo que deb\u00eda convocarse un concilio de los obispos pertenecientes a las provincias vecinas, para llevar a cabo una investigaci\u00f3n seria, con el objeto de determinar si alguno de los obispos se hab\u00eda corrompido con el veneno de esta herej\u00eda. Si alguno era descubierto, ser\u00eda excomulgado sin vacilaci\u00f3n. El papa tambi\u00e9n dirigi\u00f3 una carta similar a los obispos de las provincias espa\u00f1olas, notific\u00e1ndoles que se iba a convocar un concilio de los principales pastores; y, si esto fuera imposible, deb\u00edan reunirse al menos los obispos de Galicia. Estos dos concilios tuvieron lugar de hecho en Espa\u00f1a para puntualizar el problema (\u00bb Hefele,\u00bb Konziliengesch.\u00bb II, 2 ed., el pp. 306 sqq.).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La gran desorganizaci\u00f3n en cuestiones eclesi\u00e1sticas de ciertos pa\u00edses, como resultado de las migraciones nacionales, exig\u00eda unos lazos m\u00e1s \u00edntimos entre su episcopado y Roma para la promoci\u00f3n de una buena vida eclesi\u00e1stica. Le\u00f3n, con este objetivo a la vista, determin\u00f3 hacer uso del vicariato papal de los obispos de Arles de la provincia de la Galia, para la creaci\u00f3n de un centro para el episcopado galicano en estrecha uni\u00f3n con Roma. Al principio sus esfuerzos fueron dificultados grandemente por su conflicto con San Hilario, entonces obispo de Arles. Previamente, los conflictos se hab\u00edan alzado en relaci\u00f3n con el vicariato de los obispos de Arles y sus privilegios. Hilario hizo un uso excesivo de su autoridad sobre las otras provincias eclesi\u00e1sticas y exigi\u00f3 que todos los obispos debieran ser consagrados por \u00e9l, en lugar de por su propio metropolitano. Por ejemplo, cuando se alz\u00f3 la protesta porque el obispo Celedonio de Besan\u00e7on hab\u00eda sido consagrado en violaci\u00f3n del canon -los motivos alegados fueron que se hab\u00eda, como laico, casado una viuda, y, como funcionario p\u00fablico, hab\u00eda dado su consentimiento a una pena de muerte- Hilario lo depuso y consagr\u00f3 a Importuno como sucesor. Celedonio apel\u00f3 inmediatamente al papa y parti\u00f3 personalmente hacia Roma. Casi al mismo tiempo, Hilario, como si la sede en cuesti\u00f3n estuviera vacante, consagr\u00f3 para el puesto a otro obispo, un tal Projectus, que estaba enfermo. Projectus se recuper\u00f3 sin embargo y se quej\u00f3 tambi\u00e9n a Roma por la acci\u00f3n del obispo de Arles. Hilario fue entonces a Roma a justificar sus procedimientos. El papa congreg\u00f3 un s\u00ednodo romano (aproximadamente 445) y, cuando los motivos alegados contra Celedonio no pudieron ser verificados, reintegr\u00f3 a \u00e9ste \u00faltimo en su sede. Projectus tambi\u00e9n recibi\u00f3 de nuevo su obispado. Hilario regres\u00f3 a Arles antes de que el s\u00ednodo hubiera terminado; el papa lo priv\u00f3 de jurisdicci\u00f3n sobre las otras provincias g\u00e1licas y de los derechos metropolitanos sobre la provincia de Vienne, permiti\u00e9ndole retener solo su di\u00f3cesis de Arles.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas decisiones fueron divulgadas por Le\u00f3n en una carta a los obispos de la provincia de Vienne (ep. X). Al mismo tiempo les envi\u00f3 un decreto de Valentiniano III, de 8 de julio de 445, que respaldaba las medidas del papa con respecto San Hilario, y reconoc\u00eda solemnemente la primac\u00eda del Obispo de Roma sobre toda la Iglesia (\u00abEpist. Leonis\u201d ed. Ballerini, I, 642). Al regresar a su obispado, Hilario busc\u00f3 una reconciliaci\u00f3n con el papa. Despu\u00e9s de esto, all\u00ed no surgieron grandes dificultades entre estos dos hombres santos y, despu\u00e9s de su muerte en el 449, Hilario fue declarado por Le\u00f3n como \u201cbeat\u00e6 memori\u00e6\u00bb. Al obispo Ravennius, el sucesor de San Hilario en la sede de Arles, y a los obispos de esa provincia, Le\u00f3n dirigi\u00f3 muchas cartas cordiales, en el 449, con motivo de la elecci\u00f3n del nuevo metropolitano (epp. XL, XLI). Cuando Ravennius poco despu\u00e9s consagr\u00f3 un nuevo obispo para suceder al obispo de Vaison, el arzobispo de Vienne, que se encontraba en Roma, se ofendi\u00f3 por esta acci\u00f3n. Los obispos de la provincia de Arles escribieron una carta conjunta al papa en la que le pidieron que restaurara a Ravennius los derechos de los que hab\u00eda sido privado su predecesor Hilario (ep. LXV inter ep. Leonis). En su contestaci\u00f3n, fechada el de 5 mayo de 450, (ep. LXVI), Le\u00f3n accedi\u00f3 a a su demanda. El arzobispo de Vienne retuvo s\u00f3lo los obispados sufrag\u00e1neos de Valence, Tarentaise, Ginebra y Grenoble; todas las restantes sedes de la provincia de Vienne quedaron sometidas al arzobispo de Arles, que tambi\u00e9n recuper\u00f3 de nuevo su papel de mediador entre la Santa Sede y todo el episcopado g\u00e1lico. Le\u00f3n transmiti\u00f3 a Ravennius (ep. LXVII), para su comunicaci\u00f3n a los otros obispos galicanos, su famosa carta a Flaviano de Constantinopla \u201cIn Incarnatione\u201d. Inmediatamente Ravennius convoc\u00f3 un s\u00ednodo en el que se congregaron los cuarenta y cuatro pastores principales. En su carta sinodal de 451, afirmaron que aceptaban la carta del papa como un s\u00edmbolo de fe (ep. XXIX inter ep. Leonis). En su respuesta Le\u00f3n les habla largamente de la condena de Nestorio (ep. CII). El Vicariato de Arles retuvo la posici\u00f3n que Le\u00f3n le hab\u00eda otorgado durante mucho tiempo. Otro vicariato papal fue el de los obispos de Tesal\u00f3nica, cuya jurisdicci\u00f3n extendi\u00f3 sobre Iliria. La especial tarea de este vicariato era proteger los derechos de la Santa Sede sobre el distrito de Iliria oriental que pertenec\u00eda al Imperio de Oriente. Le\u00f3n confi\u00f3 el vicariato al obispo Anastasio de Tesal\u00f3nica, as\u00ed como el papa Siricio lo hab\u00eda confiado anteriormente al obispo Anisio. El vicario estaba para consagrar los metropolitanos, convocar en s\u00ednodo a todos los obispos de la provincia de Iliria Oriental, para vigilar la administraci\u00f3n de sus asuntos; pero las materias m\u00e1s importantes eran sometidas a Roma (epp. V, VI, XIII). Pero Anastasio de Tesal\u00f3nica us\u00f3 su autoridad de una manera arbitraria y desp\u00f3tica, tanto fue as\u00ed que fue reprobado severamente por Le\u00f3n, que le envi\u00f3 instrucciones completas para el desempe\u00f1o de sus tareas (ep. XIV).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la concepci\u00f3n de Le\u00f3n de sus deberes como pastor supremo, ocup\u00f3 un lugar prominente el mantenimiento de una estricta disciplina eclesi\u00e1stica. Esto fue particularmente importante en un momento en que, los continuos estragos de los b\u00e1rbaros, estaban introduciendo el desorden en todas las condiciones de vida y estaban viol\u00e1ndose seriamente las normas morales. Le\u00f3n us\u00f3 su mayor energ\u00eda en el mantenimiento de esta disciplina, insisti\u00f3 en la observancia exacta de los mandatos eclesi\u00e1sticos y no dud\u00f3 en reprender cuando fue necesario. Cartas (ep. XII) relativas a \u00e9stas y otras materias fueron enviadas a los diferentes obispos del Imperio de Occidente -v.g., a los obispos de las provincias italianas (epp. IV, XIX, CLXVI, CLXVIII) y a los de Sic\u00edlia, que hab\u00eda tolerado desviaciones de la Liturgia romana concernientes a la administraci\u00f3n del Bautismo (ep. XVI) y otras materias (ep. XVII) -. Un importante decreto disciplinario fue enviado al obispo Rustico de Narbona (ep. CLXVII). Debido al dominio de los v\u00e1ndalos en el norte de \u00c1frica latino, la posici\u00f3n de la Iglesia se hab\u00eda debilitado sumamente all\u00ed. Le\u00f3n envi\u00f3 all\u00ed al sacerdote romano Potencio, para que se informara sobre la condici\u00f3n exacta y remitiera un informe a Roma. En cuanto recibi\u00f3 \u00e9ste, Le\u00f3n envi\u00f3 una carta de instrucciones detalladas al episcopado de la provincia sobre la regulaci\u00f3n de numerosas cuestiones eclesi\u00e1sticas y disciplinarias (ep. XII). Le\u00f3n tambi\u00e9n envi\u00f3 una carta a Di\u00f3scoro de Alejandr\u00eda, el 21 de julio de 445, insisti\u00e9ndole en la observancia estricta de los c\u00e1nones y disciplina de la Iglesia Romana (ep. IX). La primac\u00eda de la Iglesia Romana se manifest\u00f3 as\u00ed, bajo este papa, de las m\u00e1s variadas y distintas maneras. Pero fue especialmente en su intervenci\u00f3n en la confusi\u00f3n de las peleas cristol\u00f3gicas, que agitaban profundamente a la Cristiandad Oriental en ese momento, cuando Le\u00f3n se revel\u00f3 m\u00e1s brillantemente como el m\u00e1s juicioso, sabio y en\u00e9rgico pastor de la Iglesia (ver MONOFISISMO). De su primera carta en este asunto, escrita a Eutiques, el 1 de junio de 448 (ep. XX), a su \u00faltima carta escrita al nuevo Patriarca ortodoxo de Alejandr\u00eda, Timoteo Salafaciolo, el 18 de agosto de 460 (ep. CLXXI), no podemos sino admirarnos de la manera clara, positiva y sistem\u00e1tica en que Le\u00f3n, fortificado por la primac\u00eda de la Santo Sede, tom\u00f3 parte en este dif\u00edcil enredo. Para los detalles refi\u00e9rase a los art\u00edculos: EUTIQUIO, SAN FLAVIANO; el LATROCINIO (CONCILIO) DE \u00c9FESO.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Eutiques apel\u00f3 al papa despu\u00e9s de haber sido excomulgado por Flaviano, Patriarca de Constantinopla, a causa de sus posturas monofisistas. El papa, despu\u00e9s de investigar la cuesti\u00f3n de la disputa, envi\u00f3 su sublime \u201cCarta Dogm\u00e1tica\u201d a Flaviano (ep. XXVIII), desgranando concisamente y confirmando la doctrina de la Encarnaci\u00f3n y la uni\u00f3n de las naturalezas Divina y humana en la Persona de Cristo. En 449 se celebr\u00f3 el concilio, que fue denominado por Le\u00f3n como el \u201cConcilio del latrocinio\u201d. Flaviano y otros poderosos prelados de oriente apelaron al papa. \u00c9ste envi\u00f3 cartas urgentes a Constantinopla, particularmente al emperador Teodosio II y la emperatriz Pulqueria, inst\u00e1ndoles a que convocaran un concilio ecum\u00e9nico para restaurar la paz en la Iglesia. Para el mismo fin us\u00f3 su influencia con el emperador de Occidente, Valentiniano III y su madre Gala Placidia, sobre todo durante su visita a Roma en el 450. Este concilio ecum\u00e9nico se celebr\u00f3 en Calcedonia en el 451, bajo Marciano, sucesor de Teodosio. El Concilio acept\u00f3 solemnemente la carta dogm\u00e1tica de Le\u00f3n a Flaviano, como una expresi\u00f3n de la Fe Cat\u00f3lica acerca de la Persona de Cristo. El papa confirm\u00f3 los decretos del Concilio despu\u00e9s de eliminar el canon que elevaba el Patriarcado de Constantinopla, disminuyendo los derechos de los antiguos patriarcas orientales. El 21 de marzo de 453, Le\u00f3n emiti\u00f3 una carta circular que confirmaba su definici\u00f3n dogm\u00e1tica (ep. CXIV). A trav\u00e9s de la mediaci\u00f3n del obispo Juli\u00e1n de Cos, que era en ese momento el embajador papal en Constantinopla, el papa intent\u00f3 adem\u00e1s proteger los intereses eclesi\u00e1sticos en el Oriente. Persuadi\u00f3 al nuevo emperador de Constantinopla, Le\u00f3n I, para remover de la sede de Alejandr\u00eda al irregular y her\u00e9tico patriarca, Timoteo Eluro. Fue elegido para ocupar su lugar un nuevo y ortodoxo patriarca, Timoteo Salafaciolo, y recibi\u00f3 las felicitaciones del papa en la \u00faltima carta que Le\u00f3n envi\u00f3 al Oriente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En su extenso cuidado pastoral de la Iglesia Universal, en Occidente y Oriente, el papa nunca descuid\u00f3 los intereses dom\u00e9sticos de la Iglesia en Roma. Cuando el norte de Italia fue devastado por Atila, Le\u00f3n, por un encuentro personal con el Rey de los hunos, le impidi\u00f3 marchar sobre Roma. Por deseo del emperador, Le\u00f3n, acompa\u00f1ado por el c\u00f3nsul Avieno y el prefecto Trigetius, fue en el 452 al norte de Italia y se encontr\u00f3 con Atila a orillas del rio Mincio, cerca de Mantua, obteniendo de \u00e9l la promesa de que se retirar\u00eda de Italia y negociar\u00eda la paz con el emperador. El papa tambi\u00e9n tuvo \u00e9xito obteniendo otro gran favor para los habitantes de Roma. Cuando, en el 455, la ciudad fue capturada por los v\u00e1ndalos, al mando de Genserico, aunque durante una quincena el pueblo fue saqueado, la intercesi\u00f3n de Le\u00f3n obtuvo la promesa que la ciudad no ser\u00eda da\u00f1ada y que ser\u00edan protegidas las vidas de sus habitantes. Estos incidentes muestran la gran autoridad moral mantenida por el papa, incluso manifestada en los asuntos temporales. Le\u00f3n tuvo siempre una gran intimidad con la corte imperial de occidente. En el 450, el emperador Valentiniano III visit\u00f3 Roma, acompa\u00f1ado por su esposa Eudoxia y su madre Gala Placidia. En la fiesta de la C\u00e1tedra de San Pedro (22 febrero), la familia imperial con su brillante s\u00e9quito tom\u00f3 la parte en los servicios solemnes en San Pedro, con cuya ocasi\u00f3n el papa desarroll\u00f3 un impresionante serm\u00f3n. Le\u00f3n tambi\u00e9n fue activo construyendo y restaurando los templos. Construy\u00f3 una bas\u00edlica sobre la tumba de papa Cornelio en la Via Appia. El tejado de San Pablo Extramuros hab\u00eda sido destruido por un rayo, lo reemplaz\u00f3 y emprendi\u00f3 otras mejoras en la bas\u00edlica. Persuadi\u00f3 a la emperatriz Gala Placidia, como se ve en las inscripciones, para realizar el gran mosaico del Arco de Triunfo que ha sobrevivido hasta nuestros d\u00edas. Le\u00f3n tambi\u00e9n restaur\u00f3 San Pedro del Vaticano. Durante su pontificado, una p\u00eda se\u00f1ora romana, llamada Demetria, erigi\u00f3 en su propiedad en la Via Appia una bas\u00edlica en honor de San Esteban, cuyas ruinas se han excavado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Le\u00f3n no fue menos activo en la elevaci\u00f3n espiritual de las congregaciones romanas y sus sermones, de los que se han conservado noventa y seis ejemplos genuinos, son notables por su profundidad, la claridad de dicci\u00f3n y su elevado estilo. Los cinco primeros de ellos, que fueron escritos en los aniversarios de su consagraci\u00f3n, manifiestan su alta concepci\u00f3n de la dignidad de su cargo, as\u00ed como su completa convicci\u00f3n de la primac\u00eda del Obispo de Roma, mostrada en adelante, clara y firmemente por su actividad como pastor supremo. De sus cartas, que son de gran importancia para la historia de la iglesia, se han conservado 143 para nosotros: tambi\u00e9n tenemos treinta que le fueron enviadas. El as\u00ed llamado \u201cSacramentarium Leonianum\u00bb es una colecci\u00f3n de oraciones y prefacios de la Misa, preparada en la segunda la mitad del siglo sexto. Le\u00f3n muri\u00f3 el 10 de noviembre de 461 y fue enterrado en el vest\u00edbulo de San Pedro en el Vaticano. En el 688, el papa Sergio traslad\u00f3 sus restos a la propia bas\u00edlica y erigi\u00f3 un altar especial sobre ellos. Descansan hoy en San Pedro, bajo el altar especialmente dedicado a San Le\u00f3n. En 1754, Benedicto XIV lo exalt\u00f3 a la dignidad de Doctor de la Iglesia (doctor ecclesi\u00e6). En la Iglesia latina el d\u00eda de la fiesta del gran papa se celebra el 11 de abril (n.d.t: Tras la \u00faltima reforma, la iglesia latina celebra su fiesta el 10 de noviembre) y la Iglesia Oriental el 18 de febrero.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leonis Opera omnia, ed. ARDICINIO DELLA PORTA, (Rome, 1470); ed. QUESNEL (2 vols., Paris, 1675); edd. PETRUS AND HIERONYMUS BALLERINI (2 vols., Venice, 1753-7); ed. in P.L., LIV-VI; AMELLI, S. Leone dMagno e l&#8217;Oriente (Rome, 1886), 361-8; JAFF\u00c9 Regesta Rom. Pont., 2nd ed., I, 58 sqq.; VON NOSTITZRIENECK, Die Briefe Papst Leos I. im Codex Monacen. 14540 in Historisches Jahrbuch (1897), 117- 33; IDEM, Die p\u00e4pstlichen Urbanden f252;r Thessalonike und deren Kritik durch Prof. Friedrich in Zeitsch. f\u00fcr kath. Theologie (1897), 1-50. Translation of letters and sermons given in FELTOE, A select Library of Nicene and Post-Nicene Fathers, XIId (2nd series, New York, 1896); Sacramentarium Leonianum, ed. FELTOE (Cambridge, 1897). Concerning the Sacramentarium, cf. DUCHESNE, Christian Worship; its origin and evolution (London, 1903), 135 sqq.; and PROBST, Die \u00e4ltesten r\u00f6mischen Sacramentarien und Ordines erkl\u00e4rt (M\u00fcnster, 1892).;\u2013Liber Pontificalis, ed. DUCHESNE, I, 238 sqq.; TILLEMONT, M\u00e9moires pour servir \u00e0 l&#8217;histoire eccles., XV, 414 sqq.; ARENDT, Leo der Grosse u. seine Zeit (Mainz, 1835); PERTHEL, Papst Leos I. Leben u. Lehren (Jena, 1843d); DE SAINTCH\u00c9RON, Hist. du Pontificat de Saint-L\u00e9on le Grand (Paris, 1845; 2nd ed., 1861-4); FR. AND P. B\u00d6HRINGER, Die V\u00e4ter den Papsttums Leo I und Gregor I in Die Kirche Christi u. ihre Zeugen (Stuttgart, 1879); BERTANI, Vita di Leone Magno (2 vols., Monza, 1880-2); GORE in Dict. Christ. Biog. (London, 1882), s. v.; LANGEN, Gesch. der r\u00f6m. Kirche, II (Bonn, 1885), 1 sqq.; GRISAR, Gesch. Roms u. der P\u00e4pste im Mittelalter, I, 308 sqq.; IDEM, Il Primato romano nel secolo quinto in Analecta Romana, I (Rome, 1900), 307-52; IDEM, Rom u. die fr\u00e4nkische Kirche vornehmlich im VI. Jahrhundert in Zeitschr. f\u00fcr kath. Theologie (1890), 447-93; GUNDLACH, Der Streit der Bist\u00fcmer Arles u. Vienne um den Primatus Galliarum in Neues Archiv (1899), 250 sqq.; (1890), 9 sqq., 233 sqq.; KUHN, Die Christologie Leos I. des Grossen (W\u00fcrtzburg, 1894); HEFELE, Konziliengesch., II (2nd ed.), passim.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">J.P. KIRSCH<br \/>\nTranscrito por WGKofron.<br \/>\nEn agradecimiento a la Iglesia de Santa Mar\u00eda Akron, Ohio.<br \/>\nTraducido por Quique Sancho\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Gobern\u00f3 440-61). El lugar y fecha de su nacimiento son desconocidos; muri\u00f3 el 10 de noviembre de 461. El pontificado de Le\u00f3n, junto al de San Gregorio I, es el m\u00e1s significante e importante de la antig\u00fcedad cristiana. En un momento en que la Iglesia estaba experimentando los mayores obst\u00e1culos a su progreso, a consecuencia &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/papa-san-leon-i-magno\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPAPA SAN LEON I MAGNO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-25697","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25697","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25697"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25697\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25697"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25697"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25697"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}