{"id":25707,"date":"2016-02-05T17:23:18","date_gmt":"2016-02-05T22:23:18","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/papa-santo-leon-ix\/"},"modified":"2016-02-05T17:23:18","modified_gmt":"2016-02-05T22:23:18","slug":"papa-santo-leon-ix","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/papa-santo-leon-ix\/","title":{"rendered":"PAPA SANTO LEON IX"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">(1049 \u2013 54), naci\u00f3 en Egisheim, cerca de Colmar, en los l\u00edmites de Alsacia, el 21 de junio de 1002; muri\u00f3 el 19 de abril de 1054. Perteneci\u00f3 a una noble familia que dio o iba a dar santos a la Iglesia y gobernantes al Imperio. Se le dio el nombre de Bruno. Su padre Hugo, era primo del emperador Conrado, y tanto Hugo como su esposa Heilewide fueron notorios por su piedad y estudio. Como signo de la tierna conciencia que manifest\u00f3 ya en su santa infancia, se nos cuenta que, a pesar de haber dado abundantes pruebas de su brillante intelecto, en una ocasi\u00f3n, no le fue posible meditar a partir de un libro excepcionalmente bello que su madre le hab\u00eda comprado. Posteriormente se supo, que dicho libro hab\u00eda sido robado previamente de la Abad\u00eda de San Humberto en las Ardenas. Cuando Heilewide restituy\u00f3 el libro a sus leg\u00edtimos due\u00f1os, los estudios del peque\u00f1o Bruno prosiguieron sin inconvenientes. A los 5 a\u00f1os de edad fue puesto al cuidado del en\u00e9rgico Bertoldo, Obispo de Toul, quien ten\u00eda una escuela para los hijos de la nobleza. Inteligente, de cuerpo agraciado, y de car\u00e1cter alegre, Bruno era un favorito entre sus compa\u00f1eros. Mientras a\u00fan era un joven, y de vacaciones en su hogar, fue atacado por un animal mientras dorm\u00eda, y herido tan gravemente, que permaneci\u00f3 varios d\u00edas entre la vida y la muerte. En este estado \u00e9l vio, como le contaba luego a sus amigos, una visi\u00f3n de San Benito, quien le cur\u00f3 sus heridas, toc\u00e1ndolas con una cruz. Nos relata esto Wiberto, el principal bi\u00f3grafo de Le\u00f3n, quien fuera amigo \u00edntimo del santo mientras era Obispo de Toul.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bruno se convirti\u00f3 en can\u00f3nigo de San Esteban en Toul (1017), y aunque todav\u00eda muy joven, ejerci\u00f3 una tranquilizadora influencia sobre Herimann, el col\u00e9rico sucesor del Obispo Bertoldo. Cuando Conrado, el primo de Bruno, sucedi\u00f3 al emperador Enrique I en 1024, los parientes del santo lo enviaron a la corte del nuevo rey \u201cpara el servicio en su capilla\u201d. Sus virtudes se hicieron sentir pronto entre sus compa\u00f1eros, quienes lo distingu\u00edan de otros con su mismo nombre, hablando siempre de \u00e9l como \u201cel buen Bruno\u201d. En 1026 Conrado parti\u00f3 para Italia, para hacer respetar su autoridad en esa porci\u00f3n de sus dominios, y como Herimann, Obispo de Toul, era demasiado viejo para conducir su contingente en la pen\u00ednsula, confi\u00f3 su comando a Bruno, por entonces di\u00e1cono. Existen razones para creer que su nueva ocupaci\u00f3n no le era para nada desagradable, ya que los soldados parecen haber ejercido siempre una atracci\u00f3n sobre \u00e9l. Mientras se encontraba en medio de las armas, muri\u00f3 el Obispo Herimann y Bruno fue inmediatamente elegido para sucederlo. Conrado, quien lo destinaba para mayores cosas, era reacio a permitirle aceptar una sede tan insignificante. Pero Bruno, quien era completamente opuesto a las grandes cosas, y deseaba vivir lo m\u00e1s desapercibido posible, indujo al soberano a permitirle tomar la sede. Consagrado en 1027, Bruno administr\u00f3 la di\u00f3cesis de Toul por m\u00e1s de 20 a\u00f1os, en una \u00e9poca de estr\u00e9s y problemas de todo tipo. Debi\u00f3 luchar no s\u00f3lo contra la escasez, sino con la guerra, ya que Toul, como pueblo fronterizo, estaba muy expuesto. Bruno, de todos modos, se mantuvo a la altura de las circunstancias. El sab\u00eda c\u00f3mo hacer la paz, y de ser necesario, c\u00f3mo empu\u00f1ar la espada en defensa propia. Enviado por Conrado a Roberto el P\u00edo, estableci\u00f3 una paz tan firme entre Francia y el imperio que \u00e9sta no fue rota ni durante el reinado de los hijos de ambos, Conrado y Roberto. Por otra parte, sostuvo su ciudad episcopal contra Eudes, Conde de Blois, que se rebel\u00f3 contra Conrado, y \u201cpor su sabidur\u00eda y esfuerzos\u201d agreg\u00f3 Burgundy al imperio. Mientras fue obispo soport\u00f3 la pena de la muerte no s\u00f3lo de su padre y madre, sino tambi\u00e9n de dos de sus hermanos. Dentro de sus pruebas, Bruno encontr\u00f3 alg\u00fan consuelo en la m\u00fasica, en la que demostr\u00f3 ser muy eficiente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El papa germ\u00e1nico D\u00e1maso II muri\u00f3 en 1048, y los romanos enviaron a preguntar a Enrique III, sucesor de Conrado, si les otorgaba como nuevo papa a Halinard, Arzobispo de Lyon, o a Bruno. Ambos impresionaron favorablemente a los romanos cuando los vieron durante su peregrinaje a la ciudad de Roma. Enrique se fij\u00f3 inmediatamente en Bruno, quien hizo todo lo posible para evitar el honor que su soberano deseaba imponerle. Cuando finalmente fue superado al ser importunado por el emperador, los germ\u00e1nicos y los romanos, accedi\u00f3 a dirigirse a Roma, y aceptar el papado si era electo libremente por la poblaci\u00f3n romana. \u00c9l deseaba, al menos, rescatar la Sede de Pedro de la servidumbre de los emperadores germanos. Cuando lleg\u00f3 a Roma, en compa\u00f1\u00eda de Hildebrando, y se present\u00f3 ante su gente vestido con ropas de peregrino y descalzo, pero igualmente alto y de buena presencia, ellos gritaron al un\u00edsono que s\u00f3lo \u00e9l ser\u00eda su papa y ning\u00fan otro. Asumi\u00f3 con el nombre de Le\u00f3n, y fue solemnemente entronizado el 12 de febrero de 1049. Antes que Le\u00f3n pudiera hacer algo en materia de reformas de la Iglesia en las que hab\u00eda puesto su coraz\u00f3n, debi\u00f3 impedir otro intento de parte del ex papa Benedicto IX de retomar el trono papal. Debi\u00f3 dedicarse luego a asuntos econ\u00f3micos, ya que las finanzas papales estaban en condiciones deplorables. Para su mejor administraci\u00f3n, las puso en manos de Hildebrando, un hombre capaz de improvisar lo necesario.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Comenz\u00f3 luego a trabajar en las reformas que iba a dar a la pr\u00f3xima centuria su car\u00e1cter, a las cuales su gran sucesor, el papa Gregorio VII llevar\u00eda m\u00e1s adelante. En abril de 1049, llev\u00f3 adelante un s\u00ednodo en el cual se conden\u00f3 a las dos perversiones m\u00e1s notorias de esos d\u00edas, la simon\u00eda y el concubinato de los eclesi\u00e1sticos. Comenz\u00f3 luego extensos viajes a trav\u00e9s de Europa por la causa de la reforma de las maneras, lo que le dio el derecho pre \u2013 eminente de ser denominado \u201cPeregrinus Apostolicus\u201d. Abandonando Roma en mayo, dirigi\u00f3 un concilio de reforma en Pav\u00eda, y avanz\u00f3 a trav\u00e9s de Alemania hacia Colonia, donde se reuni\u00f3 con el emperador Enrique III. Junto con \u00e9l, estableci\u00f3 la paz en Lorraine excomulgando al rebelde Godofredo el Barbudo. A pesar de los celosos esfuerzos del rey Enrique I para prevenir su arribo a Francia, Le\u00f3n se dirigi\u00f3 a Reims, donde realiz\u00f3 un importante s\u00ednodo, al cual asistieron tanto obispos como abades de Inglaterra. Un enorme n\u00famero de gente entusiasta de ver al famoso papa, se estableci\u00f3 en la ciudad, \u201cespa\u00f1oles, bretones, francos, irlandeses e ingleses\u201d. Adem\u00e1s de excomulgar al Arzobispo de Compostela (se auto \u2013 titul\u00f3 Apostolicus, denominaci\u00f3n solo reservada al papa), e impedir el matrimonio entre Guillermo (luego denominado el Conquistador) y Matilde de Flandria, la asamblea estableci\u00f3 muchos decretos de reforma. En su camino de regreso a Roma, Le\u00f3n organiz\u00f3 otro s\u00ednodo en Mainz, suscitando a su paso en todos lados, opiniones en contra de las grandes perversiones de ese tiempo, y siendo recibido en todas partes con incre\u00edble entusiasmo. Aparentemente en conexi\u00f3n con este viaje de retorno se menciona por primera vez la Rosa Dorada. La Abadesa de Woffenheim, en retribuci\u00f3n de ciertos privilegios otorgados por el papa, envi\u00f3 a Roma una \u201crosa dorada\u201d antes del Domingo de Alegr\u00eda (Domingo \u201cLaetare\u201d), en Cuaresma, d\u00eda en que, por disposici\u00f3n de Le\u00f3n, los papas deben llevarla. Tambi\u00e9n antes de regresar a Roma, discuti\u00f3 con Adalberto, Arzobispo de Bremen, la formaci\u00f3n de todos los pueblos escandinavos, incluyendo Islandia y Groenlandia, en un patriarcado, del cual la sede se estableci\u00f3 en Bremen. Este esquema nunca se cumpli\u00f3, pero mientras tanto Le\u00f3n autoriz\u00f3 la consagraci\u00f3n de Adalberto como el primer obispo nativo de Islandia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En enero de 1050, Le\u00f3n retorn\u00f3 a Roma, solo para partir casi de inmediato hacia el sur de Italia, donde los sufrimientos de su gente lo reclamaban. Ellos eran oprimidos duramente por los normandos. A las amonestaciones de Le\u00f3n los astutos normandos replicaron con promesas, y cuando el papa, luego de desarrollar el concilio de Espoleto, retorn\u00f3 a Roma, continuaron con su opresi\u00f3n como antes. En el usual s\u00ednodo pascual que Le\u00f3n hac\u00eda habitualmente en Roma, se conden\u00f3 la herej\u00eda de Berengario de Tours \u2013 una condena que reiter\u00f3 el papa pocos meses despu\u00e9s en Vercelli. Antes de finalizar el a\u00f1o 1050, Le\u00f3n comenz\u00f3 su segundo viaje trasalpino. Fue primero a Toul, para trasladar solemnemente las reliquias de Gerardo, obispo de la ciudad, a qui\u00e9n hab\u00eda canonizado recientemente, y luego a Alemania a entrevistar al emperador Enrique el Negro. Uno de los resultados de este encuentro fue que Hunfrid, Arzobispo de Rabean, fue obligado por el emperador a dejar de actuar como juez independiente de Rabean y sus territorios, y someterse al papa. De regreso a Roma, Le\u00f3n organiz\u00f3 otro de sus s\u00ednodos pascuales en abril de 1051, y en julio tom\u00f3 posesi\u00f3n de Benevento. Hostigados por sus enemigos, los habitantes de Benevento concluyeron que su \u00fanica esperanza de paz era la de someterse ellos mismos a la autoridad del papa. Hicieron esto, y recibieron a Le\u00f3n dentro de su ciudad con grandes honores. Mientras permanec\u00eda en esta regi\u00f3n, Le\u00f3n realiz\u00f3 nuevamente esfuerzos para disminuir los excesos de los normandos, pero \u00e9stos fueron vapuleados por los lombardos nativos, quienes con tanta locura como maldad masacraron a un buen n\u00famero de normandos en Abulia. D\u00e1ndose cuenta que nada pod\u00eda hacerse con los iracundos normandos sobrevivientes, Le\u00f3n retorn\u00f3 a Roma (1051).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El problema normando estuvo presente de all\u00ed en m\u00e1s en el \u00e1nimo del papa. Constantemente oprimidos por los normandos, la gente del sur de Italia no cesaba de implorar al papa a que viniera en su auxilio. Los griegos, temerosos de ser expulsados tambi\u00e9n de la pen\u00ednsula, suplicaron a Le\u00f3n a que cooperara tambi\u00e9n con ellos contra el enemigo com\u00fan. Esto urgi\u00f3 a Le\u00f3n a buscar asistencia en todos lados. Ante el fracaso en conseguirla, intent\u00f3 nuevamente hacerlo a trav\u00e9s de su mediaci\u00f3n personal (1052). Pero nuevamente fracasaron sus intentos. Esto lo convenci\u00f3 que solo podr\u00eda conseguirlo con la espada. En este punto lleg\u00f3 una embajada de los h\u00fangaros, solicitando su participaci\u00f3n para hacer la paz entre ellos y el emperador. Nuevamente Le\u00f3n cruz\u00f3 los Alpes, pero Enrique, seguro de su \u00e9xito, no acept\u00f3 los t\u00e9rminos propuestos por el papa, con el resultado que su expedici\u00f3n contra los h\u00fangaros termin\u00f3 en un fracaso. Y aunque inicialmente prometi\u00f3 a Le\u00f3n que tendr\u00eda una fuerza germana para pelear contra los normandos, se retract\u00f3 posteriormente de su promesa, y el papa debi\u00f3 regresar a Italia con unas pocas tropas germanas sostenidas por sus parientes (1053). En marzo de 1053, Le\u00f3n se encontraba de regreso en Roma. Como encontr\u00f3 la situaci\u00f3n del sur de Italia peor que nunca, reclut\u00f3 las fuerzas que pudo entre los pr\u00edncipes de Italia, y declar\u00f3 la guerra a los normandos, tratando de llegar a una alianza con el general griego. Pero los normandos derrotaron primero a los griegos y luego al papa en Civitella (junio de 1053). Luego de la batalla, Le\u00f3n se entreg\u00f3 personalmente a sus conquistadores, quienes lo trataron con el mayor respeto y consideraci\u00f3n, y se declararon sus soldados.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque consigui\u00f3 m\u00e1s con la derrota que lo que podr\u00eda haber ganado con la victoria, regres\u00f3 a Benevento como un hombre con el coraz\u00f3n destrozado. La matanza de Civitella estuvo siempre presente para \u00e9l, qui\u00e9n se encontraba adem\u00e1s profundamente turbado por la actitud de Miguel Cerulario, patriarca de Constantinopla. Este ambicioso prelado estaba determinado, si era posible, a no tener ning\u00fan superior ni en la Iglesia ni en el estado. Tan temprano como en 1042, comenz\u00f3 a retirar el nombre del papa de los d\u00edpticos sagrados, y r\u00e1pidamente procedi\u00f3, primero en privado y luego en p\u00fablico, a atacar a la Iglesia Latina ya que \u00e9sta utilizaba pan no fermentado (\u00e1zimos) en el Sacrificio de la Misa. A la larga, y tambi\u00e9n de una manera muy b\u00e1rbara, cerr\u00f3 las iglesias Latinas de Constantinopla. En respuesta a esta violencia, Le\u00f3n envi\u00f3 una severa carta a Miguel (septiembre de 1053), y comenz\u00f3 a estudiar griego, para intentar comprender mejor los temas en disputa. De todos modos, si Miguel hab\u00eda tomado ventaja de las dificultades del papa con los normandos para llevar adelante sus planes, el Emperador Griego, viendo que sus posesiones en el sur de Italia estaban involucradas en los sucesos normandos, presion\u00f3 al patriarca a ser m\u00e1s respetuoso del papa. A las cartas reconciliatorias que Constantino y Cerulario despachaban ahora a Roma, Le\u00f3n envi\u00f3 las respuestas apropiadas (enero de 1054), reprochando la arrogancia del patriarca. Sus cartas fueron transportadas por dos distinguidos cardenales, Humberto y Federico, pero \u00e9l hab\u00eda dejado esta vida antes que el trascendental resultado de su embajada fuera conocido en Roma. El 16 de julio de 1054, los dos cardenales excomulgaron a Cerulario, y el Este fue finalmente separado del cuerpo de la Iglesia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los anales de Inglaterra demuestran que Le\u00f3n tuvo muchas relaciones con \u00e9ste pa\u00eds, y su santo rey Eduardo. Dispens\u00f3 al rey de un voto de realizar un peregrinaje a Roma, a condici\u00f3n que entregara limosnas a los pobres, y donara un monasterio en honor de San Pedro. Le\u00f3n autoriz\u00f3 tambi\u00e9n el traslado de la sede de Credition a Exeter, y prohibi\u00f3 la consagraci\u00f3n del indigno Abad de Abington (Spearhafor) como Obispo de Londres. A pesar de los problemas que Roberto de Jumi\u00e8ges, Arzobispo de Canterbury, tuvo con la familia del Conde Godwin, \u00e9l recibi\u00f3 el apoyo del papa, quien le enviara su palio y conden\u00f3 a Stigand, el usurpador de la sede (1053?). El rey Macbeth, supuesto asesino de Duncan, y a quien Shakespeare inmortalizara, se cree visit\u00f3 Roma durante el pontificado de Le\u00f3n, y se piensa que pueda haber expuesto las necesidades de su alma a tan tierno padre. Luego de la batalla de Civitella Le\u00f3n nunca recuper\u00f3 su esp\u00edritu. Alcanzado por una enfermedad mortal, se hizo trasladar a Roma (marzo de 1054), donde falleci\u00f3 con una muerte digna. Enterrado en San Pedro, realiz\u00f3 m\u00faltiples milagros tanto en vida como luego de su muerte, y alcanz\u00f3 su lugar en el Martirologio Romano.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">WIBERT and other contemporary biographers of the saint in WATTERICH, Pont. Rom. Vit\u00e6, I (Leipzig, 1862); P. L., CXLIII, etc.; ANSELM OF REIMS, ibid., CXLII; LIBUIN in WATTERICH and in P. L., CXLIII; see also BONIZO OF SUTRI; ST. PETER DAMIAN, LANFRANC, and other contemporaries of the saint. His letters are to be found in P. L., CXLIII; cf. DELARC, Un pape Alsacien (Paris, 1876); BRUCKER, l&#8217;Alsace et l&#8217;\u00e9lglise au temps du pape S. L\u00e9on (Paris, 1889); MARTIN, S. L\u00e9on IX (Paris, 1904); BR\u00c9HIER, Le Schisme Oriental au XIe Siecle (Paris, 1899); FORTESCUE, The Orthodox Eastern Church (London, 1907), v; MANN, Lives of the Popes, VI (London, 1910).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">HORACE K. MANN<br \/>\nTranscrito por WGKofron<br \/>\nTraducido por \u00c1ngel Nadales\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(1049 \u2013 54), naci\u00f3 en Egisheim, cerca de Colmar, en los l\u00edmites de Alsacia, el 21 de junio de 1002; muri\u00f3 el 19 de abril de 1054. Perteneci\u00f3 a una noble familia que dio o iba a dar santos a la Iglesia y gobernantes al Imperio. Se le dio el nombre de Bruno. Su padre &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/papa-santo-leon-ix\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPAPA SANTO LEON IX\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-25707","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25707","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25707"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25707\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25707"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25707"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25707"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}