{"id":25734,"date":"2016-02-05T17:24:15","date_gmt":"2016-02-05T22:24:15","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/leyes-de-uniformidad\/"},"modified":"2016-02-05T17:24:15","modified_gmt":"2016-02-05T22:24:15","slug":"leyes-de-uniformidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/leyes-de-uniformidad\/","title":{"rendered":"LEYES DE UNIFORMIDAD"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">Estos estatutos, sancionados en distintos momentos, fueron esfuerzos vanos por garantizar la uniformidad en el culto p\u00fablico en toda Inglaterra. Sin embargo, debido a que se hab\u00eda perdido el principio de unidad en el momento en el que se rompi\u00f3 la comuni\u00f3n con la C\u00e1tedra de San Pedro, todos estos intentos estaban condenados al fracaso. Se encontraron con la resistencia de los cat\u00f3licos, por una parte, y de los inconformistas, por la otra.  La primera de estas Leyes (2 y 3 Eduardo VI, c. 1) se llam\u00f3 \u201cLey para la Uniformidad de los Servicios y la Administraci\u00f3n de los Sacramentos en todo el reino\u201d.  Despu\u00e9s de un largo pre\u00e1mbulo para presentar las razones que hab\u00edan llevado a la redacci\u00f3n del \u201cLibro de la Oraci\u00f3n Com\u00fan y la Administraci\u00f3n de los Sacramentos, y otros ritos y ceremonias de la Iglesia seg\u00fan la usanza de la Iglesia de Inglaterra\u201d, y el deseo de contar con un rito y un orden uniforme en todas las iglesias de Inglaterra y Gales, el estatuto dispone que despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s de 1549, todos los ministros estar\u00e1n obligados a seguir este rito y este orden uniforme en todos los servicios p\u00fablicos.  Vienen despu\u00e9s las sanciones contra los miembros del clero que los sustituyan por cualquier otra forma de servicio, o que no utilicen el \u201cLibro de Oraci\u00f3n Com\u00fan\u201d, o que prediquen en su contra.  Se decretan otras sanciones contra todos aquellos que hagan mofa de dicho libro en dramatizaciones o canciones.  Se autorizaba a las personas individuales a utilizar las formas de Maitines y V\u00edsperas en lat\u00edn, griego o hebreo para sus devociones privadas y se dejaba en libertad a las universidades para que celebraran los servicios en las capillas de sus colegios en cualquiera de estos idiomas.  La Ley no contiene ninguna obligaci\u00f3n de asistir al culto p\u00fablico, sin embargo, sus disposiciones se aplican a todo tipo de culto p\u00fablico o de la llamada \u201coraci\u00f3n abierta\u201d que pudiera llevarse a cabo.  La misma Ley, define la \u201coraci\u00f3n abierta\u201d como \u201cLa oraci\u00f3n que invita a los dem\u00e1s a acercarse, ya sea en las iglesias comunes o en capillas u oratorios privados, lo que se conoce com\u00fanmente como el servicio de la iglesia\u201d.  Esta Ley fue confirmada por 5 y 6 Eduardo. VI, c. 1, fue abrogada por I Mar\u00eda, sess. 2, c. 2, revivida por 1 Isabel., c. 2, y 1 Jacobo I, c. 25, y se convirti\u00f3 en perpetua en lo que se refiere a la Iglesia Establecida de Inglaterra por 5 Ana, c. 5 (c. 8 seg\u00fan algunos c\u00e1lculos).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La siguiente de estas leyes (3 y 4 Eduardo VI, c. 10) se sancion\u00f3 en 1549 bajo el titulo de \u201cLey para la abolici\u00f3n del abandono de distintos libros e im\u00e1genes\u201d.  El pre\u00e1mbulo de la Ley indica que el Rey ha decidido establecer en los \u00faltimos tiempos, por autoridad del Parlamento, una orden para un libro com\u00fan de oraciones titulado \u201cEl Libro Com\u00fan de Oraciones y Administraci\u00f3n de los Sacramentos, y otros ritos y ceremonias de la Iglesia de Inglaterra\u201d.  A continuaci\u00f3n, la primera secci\u00f3n elimina y proh\u00edbe todos los libros o escritos en lat\u00edn o ingl\u00e9s utilizados para los servicios de la Iglesia, distintos de los autorizados por su majestad el rey.  Todos estos libros deben ser recogidos por el alcalde y otras autoridades civiles y entregados al obispo para ser destruidos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, debido a que el \u201cPrimer Libro de Oraciones\u201d de Eduardo Vi no satisfizo a los reformistas, pronto fue suplantado por el \u201cSegundo Libro de Oraciones\u201d publicado en 1552 y tambi\u00e9n aprobado por ley parlamentaria.  Esta Ley de Uniformidad es la primera en recibir expresamente ese nombre, conocida como \u201cLey de Uniformidad del Servicio y Administraci\u00f3n de los Sacramentos en todo el Reino\u201d (5 y 6 Edu. VI, c. 1). Va mucho m\u00e1s all\u00e1 que la ley anterior porque obliga a asistir a la Iglesia los domingos y d\u00edas festivos.  Despu\u00e9s del pre\u00e1mbulo en donde se declara la conveniencia de la uniformidad, la segunda secci\u00f3n dispone que a partir del primero de noviembre de 1552, todas las personas deben asistir a su Iglesia parroquial los domingos y d\u00edas festivos y deben estar presentes en la oraci\u00f3n com\u00fan, la predicaci\u00f3n u otros servicios, bajo pena de castigo por las censuras de la Iglesia.  Los arzobispos y obispos tienen la responsabilidad de hacer cumplir la ley (sect. 3) y deben aplicar las censuras de la Iglesia a los trasgresores (sect. 4). La quinta secci\u00f3n se refiere al nuevo \u201cLibro de Oraci\u00f3n Com\u00fan\u201d, al que se le ha agregado una \u201cforma y manera de nombrar y consagrar arzobispos, obispos, sacerdotes y di\u00e1conos\u201d y declara que las disposiciones de la ley anterior se aplicar\u00e1n a esta.  En la sexta y \u00faltima secci\u00f3n se dispone que cualquier persona acusada de asistir a cualquier otra forma de oraci\u00f3n com\u00fan o administraci\u00f3n de los sacramentos ir\u00e1 a prisi\u00f3n durante seis meses por la primera ofensa, durante un a\u00f1o por la segunda y ser\u00e1 condenada a prisi\u00f3n perpetua por la tercera.  Esta ley  deb\u00eda ser le\u00edda en la iglesia en cuatro oportunidades durante el a\u00f1o siguiente y una vez al a\u00f1o en lo sucesivo. Fue abrogada por I Mar\u00eda, sess. 2, c. 2, pero entr\u00f3 en vigencia de nuevo, con algunas alteraciones, por Isabel, c. 2, y fue confirmada por 1 Jacobo I, c. 25. Se torn\u00f3 perpetua en lo que se relaciona a la Iglesia Establecida de Inglaterra por 5 Ana, c.5 (o c.8 seg\u00fan la tabla cronol\u00f3gica de estatutos).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Reina Mar\u00eda se limit\u00f3 a abolir estos estatutos de Eduardo y a restaurar as\u00ed la antigua libertad. No volvi\u00f3 a aparecer otra nueva Ley de Uniformidad en el libro de estatutos hasta cuando regres\u00f3 el protestantismo bajo Isabel, cuando se sancion\u00f3 la bien conocida Ley de Uniformidad de Oraci\u00f3n y Servicio Comunes en la Iglesia y Administraci\u00f3n de los Sacramentos\u201d(1 Isabel, c. 2). El primer efecto de este estatuto fue la abrogaci\u00f3n de la Ley de Mar\u00eda a partir del 24 de junio de 1559, y la restauraci\u00f3n, a partir de esa fecha,  del \u201cLibro Com\u00fan de Oraci\u00f3n\u201d. El \u201cSegundo Libro de Oraci\u00f3n\u201d de Eduardo VI, con algunas adiciones y alteraciones,  deber\u00eda utilizarse a partir de entonces, y cualquier cl\u00e9rigo que descuidara su uso o lo sustituyera por cualquier forma de oraci\u00f3n abierta o que predicara en su contra,  ser\u00eda condenado a penas que aumentaban con la ofensa hasta que, en la tercera condena,  llegaban a la p\u00e9rdida de toda promoci\u00f3n espiritual y a prisi\u00f3n perpetua. Otras sanciones, igualmente severas, que culminaban en la renuncia a todos los bienes y el patrimonio, con prisi\u00f3n perpetua, se declaraban contra todos aquellos que hicieran mofa del \u201cLibro de Oraci\u00f3n Com\u00fan\u201d. La asistencia al servicio dominical en la iglesia parroquial era obligatoria y cualquiera que dejara de asistir sin causa razonable deb\u00eda pagar una multa de doce peniques, equivalente a diez chelines, en moneda inglesa moderna, o dos y medio d\u00f3lares. Se incluyen largas y amplias disposiciones para hacer cumplir la Ley y una de las secciones dispone uniformidad en los ornamentos de la iglesia y los ministros. La ley dispone que se mantendr\u00e1n los mismos ornamentos \u201cque se ten\u00edan in esta Iglesia de Inglaterra, por autoridad del Parlamento, en el segundo a\u00f1o del Rey Eduardo VI\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta Ley demostr\u00f3 ser un arma poderosa contra los cat\u00f3licos, quienes no pod\u00edan obedecerla en conciencia, y fue utilizada en forma consistente para acosarlos y empobrecerlos. Fue tan eficiente, que no  requiri\u00f3 enmienda y transcurri\u00f3 un siglo antes de la sanci\u00f3n de la siguiente Ley de Uniformidad. \u00c9sta fue la famosa Ley de Carlos II (13 y 14 Carlos. II, c. 4: seg\u00fan algunos c\u00e1lculos se cita como la 15 Carlos II, c.4). Vino despu\u00e9s una corta Ley de Alivio (15 Carlos II, c. 6). Esta ley, escaso o ning\u00fan inter\u00e9s espacial para los cat\u00f3licos, dado que  estaba destinada principalmente a regular el culto en la Iglesia de Inglaterra y, en lo que concern\u00eda a los cat\u00f3licos, no agregaba nada a  las disposiciones de las leyes Eduardinas e Isabelinas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Segunda Ley de Alivio a los Cat\u00f3licos(31 Jorge III, c. 32)  eximi\u00f3 a los cat\u00f3licos de cumplir con la Ley de Uniformidad, aunque los beneficios de esta ley se limitaban a quienes hicieran la declaraci\u00f3n y prestaran juramento bajo la ley. La parte de este estatuto relacionada con la declaraci\u00f3n y el juramento fue abrogada en 1871 por la Ley de Juramentos Promisorios (34 y 35 Vict., c. 48). Hab\u00eda ciertas restricciones y condiciones en cuanto a los lugares de culto cat\u00f3licos, pero \u00e9stas cambiaron en 1832 por la Ley 2 y 3 , Guillermo IV, c.115, por la que los cat\u00f3licos quedaban en pie de igualdad con los disidentes protestantes en este y otros respectos. Dicho sea de paso, este estatuto obligaba a la certificaci\u00f3n de las capillas cat\u00f3licas ante el obispo y es archidi\u00e1cono anglicanos y ante las sesiones trimestrales. No obstante, esta restricci\u00f3n fue abolida en 1855 por 18 y 19 Vict., c. 81, que dispuso que dichas construcciones pod\u00edan notificarse ante en registrador general. Incluso esta disposici\u00f3n ha sido abandonada desde hace tiempo y no se acostumbra registrar las iglesias cat\u00f3licas, excepto para solemnizar un matrimonio. As\u00ed, para los cat\u00f3licos y los disidentes, las disposiciones de las Leyes de Uniformidad han sido abrogadas gradualmente y ahora s\u00f3lo se aplican a la Iglesia Establecida de Inglaterra; pero, para ese fin, aparecen a\u00fan en los libros de estatutos y con fecha 1872 aparece sancionado un estatuto titulado \u201cLey de Enmiendas de la Ley de Uniformidad\u201d (35 y 36 Vic., c. 35). Mientras la Iglesia de Inglaterra sea la religi\u00f3n  establecida, su culto estar\u00e1 estatutariamente reglamentado, de tal manera que, en una u otra forma, las Leyes de Uniformidad seguir\u00e1n formando parte del c\u00f3digo legislativo ingl\u00e9s, a menos que se  produzca la separaci\u00f3n de la iglesia y el estado.\n<\/p>\n<p>EDWIN BURTON <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Transcrito por Carol Kerstner<br \/>\nTraducido por Rosario Camacho-Koppel<br \/>\nwww.catholicmedia.net\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Estos estatutos, sancionados en distintos momentos, fueron esfuerzos vanos por garantizar la uniformidad en el culto p\u00fablico en toda Inglaterra. 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