{"id":25740,"date":"2016-02-05T17:24:28","date_gmt":"2016-02-05T22:24:28","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/papa-liberio\/"},"modified":"2016-02-05T17:24:28","modified_gmt":"2016-02-05T22:24:28","slug":"papa-liberio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/papa-liberio\/","title":{"rendered":"PAPA LIBERIO"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">Fue Pont\u00edfice desde el a\u00f1o 352 al 366 d.C.   Seg\u00fan el Cat\u00e1logo Liberiano, el Papa San Julio I muri\u00f3 el 12 de abril, y Liberio fue consagrado el 22 de mayo.  Como este d\u00eda no cay\u00f3 domingo, probablemente el d\u00eda fue el 17 de mayo.  Nada se sabe sobre su vida previa excepto que era un di\u00e1cono romano.  De Rossi le atribuye un epitafio conservado en una copia por un peregrino del siglo VII, seguido por varios cr\u00edticos, incluido Duchesne.  Los principales puntos en \u00e9l son que el Papa confirm\u00f3 la Fe Nicena en un concilio, y muri\u00f3 en el exilio por la fe, a menos que lo consideremos \u201cun m\u00e1rtir por exilio\u201d.  Funk le atribuye el epitafio al Papa San Mart\u00edn I.  De Rossi, sin embargo, declar\u00f3 que ning\u00fan epigrafista pod\u00eda dudar de que los versos son del siglo IV y no del VII; a\u00fan as\u00ed no es f\u00e1cil adaptar las l\u00edneas a Liberio.  El texto aparece en De Rossi, \u00abInscr. Christ. Urbis Rom\u00e6\u00bb, etc., II, 83, 85, u Duchesne, \u00abLiber Pontificalis\u00bb, I, 209. Vea De Rossi en \u00abBull. Archeol. Crist.\u00bb (1883), 5-62; y Von Funk en \u00abKirchengesch. Abhandl.\u00bb, I (Paderborn, 1897), 391; Grisar en \u00abKirchenlex.\u00bb, s.v.; Suvio, \u00abNuovi Studi\u00bb, etc.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El tema se considerar\u00e1 bajo los siguientes encabezados:\n<\/p>\n<h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Primeros A\u00f1os de Pontificado<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 Exilio<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 \u00daltimos a\u00f1os de Liberio<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 Cartas Falsificadas<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-5\">5 Juicios Modernos sobre el Papa Liberio<\/li>\n<\/ul>\n<h3>Primeros A\u00f1os de Pontificado<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por la muerte de Constante (enero de 350), Constancio se hab\u00eda convertido en el amo de todo el imperio, y estaba inclinado a unir a todos los cristianos en una forma modificada de arrianismo.  Liberio, como su predecesor Julio, mantuvo la absoluci\u00f3n de San Atanasio en el  Concilio de S\u00e1rdica, y convirti\u00f3 las decisiones del Primer Concilio de Nicea en la prueba de la ortodoxia.  Despu\u00e9s de la derrota final del usurpador Magnencio y su muerte en 353, Liberio, de acuerdo a los deseos de un gran n\u00famero de obispos italianos, envi\u00f3 legados al emperador en Galia, suplic\u00e1ndole que celebrara un concilio.   Constancio estaba presionando a los obispos de Galia para que condenaran a San Atanasio y reuni\u00f3 un n\u00famero de ellos en Arles, donde estaba pasando el invierno.  Los obispos de la corte, que siempre acompa\u00f1aban al emperador, eran los dirigentes del concilio.  Los legados papales (entre los que se encontraba Vicente de Capua, quien hab\u00eda sido uno de los legados papales en el Primer Concilio de Nicea) fueron tan d\u00e9biles como para consentir en renunciar a la causa de Atanasio, con la condici\u00f3n de que todos condenaran el arrianismo.  El partido de la corte acept\u00f3 el convenio, pero no llev\u00f3 a cabo su parte; y los legados fueron obligados violentamente a condenar a Atanasio, sin ganar ninguna concesi\u00f3n para ellos.  Al recibir la noticia, Liberio escribi\u00f3 a Hosio de C\u00f3rdoba sobre su profunda pena sobre la ca\u00edda de Vicente; \u00e9l mismo deseaba morir, no sea que fuera imputado de haber consentido en la injusticia y la heterodoxia.  Otra carta en los mismos t\u00e9rminos fue dirigida al Papa por el obispo Eusebio de Vercelli, quien antes hab\u00eda pertenecido al clero romano.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antes de esto, hab\u00eda llegado a Roma una carta contra Atanasio, firmada por muchos obispos orientales.   El emperador envi\u00f3 a Alejandr\u00eda a un mensajero especial llamado Montano, el cual arrib\u00f3 all\u00ed el 22 de mayo de 353, para informar al patriarca que el emperador estaba deseoso de concederle una entrevista personal; pero Atanasio nunca hab\u00eda pedido esto; reconoci\u00f3 que se le estaba tendiendo una trampa, y no se movi\u00f3.  Se fue de Alejandr\u00eda s\u00f3lo al siguiente febrero, cuando Jorge, un arriano, fue nombrado obispo en su lugar, en medio de desgraciadas escenas de violencia.  Pero ya Atanasio hab\u00eda efectuado un concilio en su propia defensa, pues ya hab\u00eda llegado a Roma a fines de mayo de 353 una carta a su favor, firmada por los setenta y cinco (u ochenta) obispos egipcios.  Constancio acus\u00f3 p\u00fablicamente al Papa de evitar la paz y de suprimir la carta de los orientales contra Atanasio.  Liberio contest\u00f3 con una digna y conmovedora carta (Obsecro, tranqullissime imperator), en la cual declar\u00f3 que \u00e9l ley\u00f3 la carta de los orientales al concilio en Roma (probablemente un concilio aniversario, el 17 de mayo de 353), pero que como la carta que lleg\u00f3 de Egipto ven\u00eda firmada por un gran n\u00famero de obispos, era imposible condenar a Atanasio; \u00e9l mismo nunca hab\u00eda deseado ser Papa, pero \u00e9l hab\u00eda seguido a sus predecesores en todo.    \u00c9l no pod\u00eda hacer la paz con los orientales porque muchos de ellos se rehusaban a condenar a Arrio y estaban en comuni\u00f3n con Jorge de Alejandr\u00eda, quien aceptaba a los sacerdotes arrianos que Alejandro hab\u00eda excomulgado hac\u00eda tiempo.  \u00c9l se quejaba del Concilio de Arles y suplicaba que se convocara otro concilio, por medio del cual se reforzar\u00eda para el futuro la exposici\u00f3n de la fe que se hab\u00eda acordado en Nicea.  La carta fue llevada al emperador en Mil\u00e1n por el obispo Lucifer de Cagliari (Calaris), el sacerdote Pancracio y el di\u00e1cono Hilario,  El Papa le pidi\u00f3 a San Eusebio de Vercelli que ayudara a los legados con su influencia, y luego le escribi\u00f3 de nuevo para darle las gracias por haberlo hecho.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De hecho, se acord\u00f3 realizar un concilio en Mil\u00e1n, y \u00e9ste se reuni\u00f3 all\u00ed cerca de la primavera de 355.  Se persuadi\u00f3 a San Eusebio de que estuviese presente, y \u00e9l insisti\u00f3 en que todo deb\u00eda comenzar por la firma del decreto niceno.    Los obispos de la corte se negaron.  Se llam\u00f3 a los militares.  Constancio orden\u00f3 a los obispos cumplir su palabra y declarar culpable a Atanasio y condenarlo.  Eusebio fue desterrado, junto con Lucifer y Dionisio de Mil\u00e1n.  Liberio le envi\u00f3 otra carta al emperador, y sus mensajeros, el sacerdote Eutropio y el di\u00e1cono Hilario, fueron tambi\u00e9n exiliados, adem\u00e1s el di\u00e1cono fue golpeado cruelmente.  El arriano Auxentio fue nombrado Obispo de Mil\u00e1n.  El Papa escribi\u00f3 una carta, generalmente conocida como \u201cQuamuis sub imagine\u201d, a los obispos exiliados, dirigi\u00e9ndose a ellos como m\u00e1rtires, y expresando su pesar de no haber sido \u00e9l el primero en sufrir para darle ejemplo a los dem\u00e1s; le pide sus oraciones para que \u00e9l pueda ser digno de compartir el exilio de ellos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El que \u00e9stas no eran meras palabras fue probado, no s\u00f3lo por la noble actitud de protesta de Liberio durante los a\u00f1os anteriores, sino por su conducta posterior.   Constancio no estaba satisfecho con la renovada condenaci\u00f3n de Atanasio por los obispos italianos que se hab\u00edan debilitado en Mil\u00e1n bajo presi\u00f3n.  El sab\u00eda que el Papa era el \u00fanico eclesi\u00e1stico superior al obispo de Alejandr\u00eda, y \u201cluchaba con deseo ardiente\u201d, dec\u00eda el pagano Amiano, \u201c para que la sentencia fuera confirmada por la m\u00e1s alta autoridad del obispo de la Ciudad Eterna\u201d.  San Atanasio nos asegura que desde el principio los arrianos no prescind\u00edan de Liberio, pues ellos calculaban que si lo pod\u00edan convencer, podr\u00edan pronto tener el control sobre todo el resto.  Constancio envi\u00f3 a Roma al prefecto de su alcoba, el eunuco Eusebio, un personaje muy poderoso, con una carta y regalos.  \u201cObedece al emperador y toma esto\u201d fue de hecho su mensaje, dice San Atanasio, quien procede a dar extensamente la respuesta del Papa:  \u00c9l no pod\u00eda decidir contra Atanasio, quien hab\u00eda sido absuelto por dos s\u00ednodos generales, y hab\u00eda sido despedido por la Iglesia Romana, ni pod\u00eda condenar al ausente; \u00e9sa no era la tradici\u00f3n que hab\u00eda recibido de sus predecesores desde San Pedro; si el emperador deseaba la paz, deb\u00eda anular lo que hab\u00eda decretado contra Atanasio y convocar un concilio sin el emperador, ni condes, ni jueces presentes, para que la Fe Nicena pudiera ser preservada; los seguidores de Arrio deb\u00edan ser expulsados y su herej\u00eda deb\u00eda ser anatematizada; los no ortodoxos no deb\u00edan estar en el s\u00ednodo; primero se deb\u00eda establecer la fe, y s\u00f3lo luego entonces se podr\u00edan tratar otros asuntos; que los obispos de la corte de Panonia, Ursacio y Valente, no fueran considerados pues ya una vez hab\u00edan repudiado sus malas acciones, y ya no eran dignos de cr\u00e9dito.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El eunuco se puso furioso y se fue con sus sobornos, los cuales dej\u00f3 ante la confesi\u00f3n de San Pedro.   Liberio reprendi\u00f3 severamente a los guardias del lugar sagrado por no haber evitado este inaudito sacrilegio.  Desech\u00f3 los regalos, lo cual enfureci\u00f3 a\u00fan m\u00e1s al eunuco, el cual le escribi\u00f3 al emperador que ya no era asunto de simplemente hacer que Liberio condenara a Atanasio, pues \u00e9l fue tan lejos como para anatematizar a los arrianos formalmente.  Constancio fue convencido por sus eunucos de enviar los oficiales palatinos, notarios y condes con cartas a Leoncio, prefecto de Roma, ordenando que Liberio fuera capturado ya fuera secretamente o mediante violencia, y despachado fuera de la corte.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego hubo una especie de persecuci\u00f3n en Roma.  Los obispos, dice San Atanasio, y damas piadosas eran obligados a esconderse, los monjes no estaban seguros, se expulsaba a los extranjeros, se vigilaban los puertos y portones.  \u201cEl eunuco et\u00edope\u201d, contin\u00faa el santo, \u201ccuando no entend\u00eda lo que le\u00eda, le crey\u00f3 a Felipe; mientras que los eunucos de Constancio no le creen a Pedro cuando confiesa a Cristo, ni al Padre, cuando le revela a su Hijo.\u201d&#8212;una alusi\u00f3n a las declaraciones de los Papas que al condenar el arrianismo hablaban con la voz de San Pedro y repet\u00edan su confesi\u00f3n, \u201cT\u00fa eres el Cristo, el Hijo del Dios vivo\u201d, que el Padre mismo se lo hab\u00eda revelado al ap\u00f3stol.  Liberio fue arrastrado ante el emperador en Mil\u00e1n.  Habl\u00f3 claramente y le pidi\u00f3 a Constancio que dejara de pelear contra Dios, y declarando su disposici\u00f3n para ir al exilio antes de que sus enemigos tuvieran tiempo de inventar cargos contra \u00e9l.  Teodoreto ha conservado los minutos de una entrevista entre \u201cel glorioso Liberio\u201d y Constancio, que, seg\u00fan dice \u00e9l, fueron anotados por gente buena de ese tiempo.  Liberio se neg\u00f3 a reconocer la decisi\u00f3n del Concilio de Tiro y a abandonar a Atanasio; se trajo contra \u00e9l falsos testigos, y Ursacio y Valente hab\u00edan confesado otro tanto, y pidieron perd\u00f3n por el Concilio de S\u00e1rdica.  Ep\u00edcteto, el intruso joven obispo de Centumcell\u00e6, se interpuso, diciendo que Liberio s\u00f3lo deseaba poder jactarse ante los senadores romanos que hab\u00eda derrotado al emperador con sus argumentos.  \u201cQui\u00e9n eres t\u00fa\u201d, a\u00f1ade Constancio, \u201cpara defender a Atanasio contra el mundo?\u201d  Liberio contesta:  \u201cDesde antiguo s\u00f3lo se encontraron tres que resistieran al mandato del rey.\u201d  El eunuco Eusebio grit\u00f3:  \u201cEst\u00e1s comparando al emperador con Nabucodonosor\u201d.  Liberio:  \u201cNo, pero ustedes condenan a un inocente.\u201d  \u00c9l demand\u00f3 que todos se deb\u00edan suscribir a la f\u00f3rmula de Nicea, que se llamara a los exiliados y que todos los obispos se reunieran en Alejandr\u00eda para darle a Atanasio un juicio justo en el acto.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ep\u00edcteto:  \u201cPero los medios de transporte p\u00fablico no ser\u00e1n suficientes para cargar a tantos.\u201d\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Liberio:  \u201cNo ser\u00e1n necesarios, los eclesi\u00e1sticos tienen suficiente dinero para enviar a sus obispos tan lejos como el mar.\u201d\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Constancio:  Los s\u00ednodos generales no deben ser muy numerosos; t\u00fa s\u00f3lo sostienes el juicio del mundo entero.  \u00c9l nos ha injuriado a todos, y a m\u00ed sobre todo; no contento con el asesinato de mi hermano mayor, \u00e9l pone a Constante tambi\u00e9n contra m\u00ed.  Yo apreciar\u00eda una victoria contra \u00e9l m\u00e1s que una contra Silvano o Magencio.\u201d\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Liberio:  \u201cNo emplees los obispos, cuyas manos son para bendecir para tomar venganza de tus propios enemigos.  Manda a reinstalar a los obispos y, si ellos concuerdan con la fe nicena, deja que consulten conforme a la paz del mundo, que un hombre inocente no sea condenado.\u201d\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Constancio:  \u201cYo estoy deseoso por enviarte de vuelta a Roma, si te unes a la comuni\u00f3n de la Iglesia.  Haz la paz y firma la condenaci\u00f3n.\u201d\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Liberio:  \u201cYa yo le dije adi\u00f3s a los hermanos de Roma.  Las leyes de la Iglesia son m\u00e1s importantes que la residencia en Roma.\u201d\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El emperador le dio al Papa tres d\u00edas para considerar el asunto, y luego lo desterr\u00f3 a Beroea en Tracia; le envi\u00f3 quinientas piezas de oro para sus gastos, las cuales Liberio rechaz\u00f3 diciendo que Constancio las necesitaba para pagarle a sus soldados.  La emperatriz le envi\u00f3 la misma cantidad, pero el se las devolvi\u00f3 diciendo:  \u201cSi \u00e9l no las necesita, que se las d\u00e9 a Auxentio o Ep\u00edcteto, que le gustan tales cosas.\u201d  Eusebio el eunuco le trajo a\u00fan m\u00e1s dinero.  \u201cUstedes han arruinado las Iglesias del mundo\u201d, exclam\u00f3 el Papa, \u201cy \u00bfvienes a traerme limosnas como si fuera un hombre condenado?  Vete y primero convi\u00e9rtete en un cristiano.\u201d\n<\/p>\n<h3>Exilio<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando Liberio sali\u00f3 de Roma todo el clero jur\u00f3 que no recibir\u00edan a ning\u00fan otro obispo.  Pero pronto muchos de ellos aceptaron como Papa al archidi\u00e1cono F\u00e9lix, cuya consagraci\u00f3n por el obispo arriano Acacio de Cesarea hab\u00eda sido arreglada por Ep\u00edcteto por orden del emperador.  La gente de Roma ignor\u00f3 al antipapa.  Constancio hizo su primera visita a Roma el 1 de abril de 357, y pudo ver por s\u00ed mismo el fracaso de su nominado.  \u00c9l estaba consciente de que no hab\u00eda justificaci\u00f3n can\u00f3nica para el exilio de Liberio y la intrusi\u00f3n de F\u00e9lix; en otros casos \u00e9l siempre hab\u00eda actuado de acuerdo con la decisi\u00f3n de un concilio.  Tambi\u00e9n se sinti\u00f3 conmovido por la grandeza de la Ciudad Eterna&#8212;as\u00ed lo afirma Amiano.  Se sinti\u00f3 impresionado por las oraciones por el regreso del Papa claramente dirigidas a \u00e9l por las m\u00e1s nobles de las damas romanas, cuyos esposos tuvieron la suficiente fortaleza para el riesgo.  No hay raz\u00f3n para pensar que F\u00e9lix fuera reconocido por ning\u00fan obispo fuera de Roma, excepto por el partido de la corte y unos pocos arrianos extremos, y la inflexible actitud de Liberio a trav\u00e9s de la mayor parte de su destierro deben haberle causado m\u00e1s da\u00f1o a la causa del emperador que su constancia cuando dej\u00f3 Roma en paz.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No es sorprendente ver que Liberio regres\u00f3 a Roma antes del 357, y que se rumoraba en el extranjero que \u00e9l hab\u00eda firmado la condenaci\u00f3n de San Atanasio y quiz\u00e1s alg\u00fan credo arriano.  Algunos cr\u00edticos colocan su reinstalaci\u00f3n en el 358, pero esto es imposible, pues San Atanasio nos dice que el soport\u00f3 los rigores del exilio por dos a\u00f1os, y el \u00abGesta inter Liberium et Felicem episcopos\u00bb, que forma el prefacio del \u00abLiber Precum\u00bb de Faustino y Marcelino, nos dice que \u00e9l regres\u00f3 \u00abal tercer a\u00f1o\u00bb.  La causa de su regreso es variamente relacionada.  Teodoreto dice que las matronas romanas movieron a Constancio a restaurarlo, pero cuando fue le\u00edda su carta a Roma en el circo romano, diciendo que Liberio y F\u00e9lix iban a ser los obispos mano a mano, los romanos se burlaron de ella y llenaron el aire con gritos de \u201cUn Dios, un Cristo, un obispo\u201d.  El historiador arriano Filostorgio, y tambi\u00e9n Rufino, dicen que los romanos demandaban ardientemente el regreso del Papa.   Por otro lado, Sulpicio Severo da la causa como sediciones en Roma, y Sozomeno est\u00e1 de acuerdo.  S\u00f3crates es m\u00e1s preciso y declara que los romanos se levantaron contra F\u00e9lix y lo expulsaron, y que el emperador fue [[Obligaci\u00f3n|obligado a consentir.  La versi\u00f3n en la \u201cCr\u00f3nica\u201d de San Jer\u00f3nimo es dudosa.  \u00c9l dice que un a\u00f1o despu\u00e9s de que el clero hab\u00eda perjurado ellos mismos fueron expulsados junto con F\u00e9lix, hasta (o debido a) el regreso triunfal de Liberio a la ciudad.   Si leemos \u201chasta que\u201d entenderemos que despu\u00e9s del regreso de Liberio el clero perjuro regreso a su alianza.  Si leemos \u201cdebido a\u201d, con el manuscrito antiguo, parecer\u00eda que la expulsi\u00f3n de F\u00e9lix fue posterior a y como consecuencia del regreso de Liberio.  San Pr\u00f3spero de Aquitania parece haber entendido a Jer\u00f3nimo en este \u00faltimo sentido.  El prefacio al \u201cLiber Precum\u201d menciona dos expulsiones de F\u00e9lix, pero no dice cu\u00e1l de ellas fue previa al regreso de Liberio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otro lado, el arriano Filostorgio relata que Liberio fue reinstalado s\u00f3lo cuando \u00e9l hab\u00eda consentido en firmar la segunda f\u00f3rmula de [Sirmio]] que fue redactada despu\u00e9s del verano de 357 por los obispos de la corte, Germinio, Ursacio y Valente; \u00e9sta rechazaba el t\u00e9rmino homoousion y homoiousios; y a veces era llamada la f\u00f3rmula de [[Hosio de C\u00f3rdoba|Hosio\u201d, quien fue forzado a aceptarla ese mismo a\u00f1o, aunque San Hilario de Poitiers seguramente est\u00e1 equivocado al decir que su autor fue Hosio.   La misma historia sobre la ca\u00edda del Papa es apoyada por tres cartas atribuidas a \u00e9l en los llamados \u201cFragmentos Hist\u00f3ricos\u201d (\u00abFragmenta ex Opere Historico\u00bb in P.L., X, 678 sqq.) de San Hilario, pero Sozomeno nos dice que esa fue una mentira propagada por el arriano Eudoxio, quien acababa de invadir la sede de Antioqu\u00eda.   San Jer\u00f3nimo parece haberla cre\u00eddo, pues en su \u201cCr\u00f3nica\u201d dice que Liberio \u201cconquistado por el tedio del exilio y subscribi\u00e9ndose a la iniquidad de la herej\u00eda volvi\u00f3 triunfante a Roma\u201d.  El prefacio al \u201cLiber Precum\u201d tambi\u00e9n habla de que cedi\u00f3 ante la herej\u00eda.  San Atanasio, escribiendo aparentemente a fines de 357, dice:  \u201cLiberio, al ser exiliado, se rindi\u00f3 a los dos a\u00f1os, y por miedo a las amenazas de  muerte, firm\u00f3\u201d, es decir, la condenaci\u00f3n de Atanasio mismo (Hist. Ar., XLI); y de nuevo: \u201cSi \u00e9l no resisti\u00f3 la tribulaci\u00f3n hasta el fin, a\u00fan as\u00ed permaneci\u00f3 en el exilio durante dos a\u00f1os conociendo la conspiraci\u00f3n contra m\u00ed.\u201d  San Hilario, escribiendo a Constantinopla en 360, se dirige a Constancio as\u00ed:  \u201cNo s\u00e9 si fue mayor la impiedad con que lo desterraste que con la que lo reinstalaste\u201d. (Contra Const., II).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sozomeno cuenta una historia que no halla eco en ning\u00fan otro escritor.  El narra que Constancio, despu\u00e9s de su regreso de Roma, convoc\u00f3 a Liberio a Sirmio (357), y all\u00ed el Papa fue obligado por los l\u00edderes semiarrianos, Basilio de Ancira, Eustacio y Eleusio, a condenar el \u201cHomoousion\u201d; que fue inducido a firmar la combinaci\u00f3n de tres f\u00f3rmulas:  (1)  la del Concilio Cat\u00f3lico de Antioqu\u00eda de 267 contra Pablo de Samosata (en el cual se dice que se rechaz\u00f3 el Homoousion por tener tendencias sabelianas, (2)  la de la asamblea de Sirmio que conden\u00f3 a Fotino en 351, y (3) el Credo del Concilio Dedicatorio de Antioqu\u00eda en 341.  Estas f\u00f3rmulas no eran precisamente her\u00e9ticas, y se dice que Liberio le hab\u00eda arrancado a Ursacio y Valente una confesi\u00f3n de que el Hijo es \u201cen todas las cosas similar al Padre\u201d.  De aqu\u00ed que la historia de Sozomeno ha sido generalmente aceptada como que da un relato moderado de la ca\u00edda de Liberio, admiti\u00e9ndola como un hecho, y explicando por qu\u00e9 tantos autores la niegan impl\u00edcitamente.  Pero la fecha de que poco despu\u00e9s Constancio estuvo en Roma es imposible, pues los semiarrianos s\u00f3lo se unieron a principios del 358, y su corta influencia sobre el emperador comenz\u00f3 a mediados de ese a\u00f1o; de ah\u00ed que Duchesne y muchos otros afirman (a pesar del claro testimonio de Atanasio) que Liberio regres\u00f3 s\u00f3lo en 358.  Aun m\u00e1s, Sozomeno menciona la presencia de los obispos orientales, y esto concuerda con el 357; \u00e9l dice que Eudoxio disemin\u00f3 el rumor de que Liberio hab\u00eda firmado la segunda f\u00f3rmula de Sirmio, y esto cuadra con el 357 y no el tiempo de la ascendencia semiarriana.  Adem\u00e1s la f\u00f3rmula de \u201cen todas las cosas como\u201d no era su distintivo en 358, pero les fue impuesta en el 359, despu\u00e9s de lo cual la adoptaron, declarando que la misma inclu\u00eda su f\u00f3rmula especial \u201cigual en substancia\u201d.  Ciertamente Sozomeno est\u00e1 siguiendo aqu\u00ed la recopilaci\u00f3n perdida del macedonio (es decir, semiarriano) Sabino, quien sabemos que fue poco confiable en cuanto a todo lo que concierne a su secta.  Simplemente parece que Sabino ten\u00eda la historia arriana ante s\u00ed, pero la consideraba, probablemente correctamente, como una invenci\u00f3n del partido de Eudoxio; \u00e9l piensa que la verdad debi\u00f3 haber sido \u00e9sa, si Liberio firm\u00f3 una f\u00f3rmula sirmiana, fue la menos da\u00f1ina de 351; si \u00e9l conden\u00f3 el \u201cHomoousion\u201d fue s\u00f3lo en el sentido en el cual hab\u00eda sido condenado en Antioqu\u00eda; \u00e9l lo coloca aceptando el Credo Dedicatorio (el de los semiarrianos y todos los moderados orientales), y forzando a los obispos de la corte a aceptar la f\u00f3rmula semiarriana de 359 y despu\u00e9s.  \u00c9l a\u00f1ade que los obispos en Sirmio le escribieron a F\u00e9lix y al clero romano, pidiendo que tanto F\u00e9lix como Liberio fueran aceptados como obispos.  Es incre\u00edble que hombres como Basilio y su partido hubiesen hecho esto.\n<\/p>\n<h3>\u00daltimos a\u00f1os de Liberio<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando Liberio regres\u00f3, los romanos no pod\u00edan haber sabido que Liberio hab\u00eda ca\u00eddo, pues San Jer\u00f3nimo (quien es tan amigo de contarnos sobre la simplicidad de su fe y la delicadeza de sus o\u00eddos piadosos) dice que \u00e9l entr\u00f3 a Roma como un conquistador.  Es muy claro que ni siquiera se supon\u00eda que \u00e9l hab\u00eda sido conquistado por Contancio.  No han ninguna se\u00f1al de que nunca haya admitido su desliz.  En 359 se celebraron los concilios simult\u00e1neos de Sel\u00e9ucida y Rimini.  En este \u00faltimo (vea Concilio de Rimini, donde la mayor\u00eda de los obispos eran ortodoxos, la presi\u00f3n y demoras, y las maquinaciones secretas del partido de la corte entramparon a los obispos al error.  El Papa no estaba presente ni envi\u00f3 a sus legados.  Despu\u00e9s del concilio, pronto se conoci\u00f3 su desaprobaci\u00f3n, y despu\u00e9s de la muerte de Constancio a fines de 361 el pudo anularlo p\u00fablicamente, y decidir, m\u00e1s que lo que decidi\u00f3 un concilio en Alejandr\u00eda bajo San Atanasio, que los obispos que hab\u00edan fallado pod\u00edan ser reinstalados con la condici\u00f3n de que probaron la sinceridad de su arrepentimiento por su celo contra los arrianos.  Cerca de 366 \u00e9l recibi\u00f3 una delegaci\u00f3n de los semiarrianos dirigida por Eustacio; primero los trat\u00f3 como arrianos (lo cual el no pod\u00eda haber hecho si se les hubiese unido), y les insisti\u00f3 a que aceptaran la f\u00f3rmula de Nicea antes de poder recibirlos a la comuni\u00f3n; \u00e9l no se daba cuenta que muchos de ellos despu\u00e9s de tornar\u00edan inseguros sobre el tema de la Divinidad del Esp\u00edritu Santo.  Tambi\u00e9n sabemos por San Siricio que, despu\u00e9s de anular el Concilio de Rimini, Liberio emiti\u00f3 un decreto prohibiendo el rebautismo de los bautizados por los arrianos, lo cual era practicado por los cism\u00e1ticos de Lucifer de Cagliari.\n<\/p>\n<h3>Cartas Falsificadas<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los fragmentos de San Hilario de Poitiers est\u00e1 incluida una serie de cartas de Liberio.  El Fragmento IV contiene una carta, \u201cStudens paci\u201d, junto con un comentario muy corrupto sobre \u00e9l por San Hilario.  La carta ha sido usualmente considerada una falsificaci\u00f3n desde que Cesare Baronio (2da. Ed.), y Duchesne expresaron la opini\u00f3n com\u00fan cuando dijeron en su \u00abHistoire ancienne de l&#8217;Eglise\u00bb (1907) que San Hilario quer\u00eda que entendi\u00e9semos que era espuria.  Pero Tillemont defendi\u00f3 su autenticidad, y ha sido apoyada por Schiktanz y Duchesne (1908), todos escritores cat\u00f3licos.  Hermant (citado por Pierre Coustant), seguido por Savio, creyeron que la carta fue insertada por un falsificador en lugar de una carta genuina, y \u00e9l tom\u00f3 las primeras palabras del comentario de San Hilario como serio y no ir\u00f3nico:  \u201c\u00bfQu\u00e9 en esta carta no procede de la piedad ni del temor de Dios?\u201d  En este documento Liberio es colocado como dirigi\u00e9ndose a los obispos arrianos de Oriente, y declarando que al recibir una ep\u00edstola de los obispos orientales contra San Atanasio, la cual hab\u00eda sido enviada a su predecesor Julio, \u00e9l hab\u00eda vacilado en condenarlo pues su predecesor lo hab\u00eda absuelto, pero que \u00e9l hab\u00eda enviado legados a Alejandr\u00eda para citarlo a Roma.  Atanasio se hab\u00eda negado a venir, y Liberio al recibir nuevas cartas de Oriente lo hab\u00eda excomulgado y estaba ahora ansioso de comunicarse con el partido arriano.  Duchesne piensa que esta carta fue escrita en el exilio al comienzo de 357, y que Liberio ciertamente hab\u00eda enviado a un embajador (en 352-53), sugiriendo que Atanasio deb\u00eda venir a Roma; ahora en su exilio el record\u00f3 que Atanasio se hab\u00eda excusado, y aleg\u00f3 que era un pretexto para condenarlo.  Sin embargo, parece inconcebible que despu\u00e9s de apoyar heroicamente a Atanasio por a\u00f1os, y habiendo sufrido el exilio por m\u00e1s de un a\u00f1o, en vez de condenarlo, Liberio deb\u00eda motivar su presente debilidad a la desobediencia del santo sobre la cual \u00e9l no hab\u00eda testificado resentimiento durante todo este tiempo.   Por el contrario, los comentarios de San Hilario parecen llanamente implicar que la carta hab\u00eda sido falsificada por Fortunatio, metropolitano de Aquilea, uno de los obispos que condenaron a Atanasio y se unieron al partido de la corte en el Concilio de Mil\u00e1n en 355.  Parece que Fortunatio trat\u00f3 de excusar su propia ca\u00edda, pretendiendo que el Papa (que estaba todav\u00eda en Roma) le hab\u00eda confiado que llevara esta carta al emperador, \u201cpero Potamio y Ep\u00edcteto no creyeron que fuera genuina cuando condenaron al Papa con gozo (como dijo de ellos el Concilio de Rimini)\u201d, tampoco lo hubiesen condenado al exilio, \u201cy Fortunatio se la envi\u00f3 tambi\u00e9n a muchos obispos sin obtener de ella ninguna ganancia\u201d.  Y luego San Hilario procede a declarar que Fortunatio luego se hab\u00eda condenado \u00e9l mismo por omitir mencionar c\u00f3mo Atanasio hab\u00eda sido absuelto en el Concilio de S\u00e1rdica despu\u00e9s de la carta contra \u00e9l enviada al Papa Julio por los orientales,  y c\u00f3mo le hab\u00eda llegado a Liberio una carta de un concilio en Alejandr\u00eda y todo Egipto a favor de Atanasio, como antes a Julio.   San Hilario apela a documentos que siguen, evidentemente la carta (antes mencionada) \u201cObsecro\u201d al emperador, en la cual Liberio testifica que el recibi\u00f3 la defensa de los egipcios al mismo tiempo que la acusaci\u00f3n de los arrianos.  La carta \u201cObsecro\u201d forma el fragmento V, y parece que en la obra original estaba inmediatamente seguida por el fragmento VI, el cual comienza con la carta de Liberio a los confesores, \u201cQuamuis sub imagine\u201d (probando cuan firme era en apoyar la fe), seguida por citas de cartas a un obispo de Espoleto y a Hosio, en la cual el Papa deplora la ca\u00edda de Vicente de Arles.  Estas cartas son incuestionablemente genuinas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00c9stas contin\u00faan en el mismo fragmento un p\u00e1rrafo que declara que cuando Liberio estaba en el exilio, revoc\u00f3 todas estas promesas y acciones, y le escribi\u00f3 a los malvados prevaricadores arrianos las tres cartas que completan el fragmento.  \u00c9stas corresponden a las cartas aut\u00e9nticas que han precedido, cada una a cada una:  la primera, \u00abPro deifico timore\u00bb es una parodia de \u00abObsecro\u00bb; la segunda \u00abQuia scio uos\u00bb, es una revocaci\u00f3n de todo lo dicho en \u00abQuamuis\u00bb; la tercera, \u00abNon doceo\u00bb, es una palinodia, dolorosa de leer, de la carta a Hosio.   Las tres son claramente falsificadas, compuestas para su posici\u00f3n presente.  Ellas defienden la autenticidad de \u201cStudens paci\u201d, que ellos dicen que fue enviada al emperador desde Roma por manos de Fortunatio; las cartas genuinas no son discutidas, pero se muestra que Liberio cambi\u00f3 de opini\u00f3n y escribi\u00f3 la \u201cStudens paci\u201d; que a pesar de esto fue exiliado, debido a las maquinaciones  de sus enemigos, por lo cual escribi\u00f3 \u201cPro deifico timore\u201d a los orientales, asegur\u00e1ndoles que no s\u00f3lo hab\u00eda condenado a Atanasio en \u201cStudens paci\u201d, ero que Dem\u00f3filo, el obispo de Beroea (reprobado como hereje en \u201cObsecro\u201d) le hab\u00eda explicado la f\u00f3rmula de Sirmio de 357, y que \u00e9l la hab\u00eda aceptado gustosamente.  Esta f\u00f3rmula censuraba igualmente las palabras \u201cHomoousion\u201d y  homoiousios; hab\u00eda sido redactada por Geminio, Ursacio y Valente.  \u201cQuia scio nos\u201d est\u00e1 dirigida precisamente a estos tres obispos de la corte y Liberio les suplica que le rueguen al emperador por su reinstalaci\u00f3n, as\u00ed como en \u201cQuamuis\u201d le hab\u00eda rogado a los tres confesores que oraran a Dios que \u00e9l tambi\u00e9n fuera desterrado.  \u201cNon doceo\u201d parodia la pena de Librerio por la ca\u00edda de Vicente; es dirigida a Vicente mismo y se suplica  que convoque una reuni\u00f3n de los obispos de Campa\u00f1a y que le escribieran una carta al emperador pidiendo la reinstalaci\u00f3n de Liberio.   En la segunda y tercera cartas hay anatemas dispersos \u201cal prevaricador Liberio\u201d, atribuidos a San Hilario por el falsificador.  El falsificador es claramente uno de los seguidores de Lucifer de Cagliari, cuya herej\u00eda consist\u00eda en negar toda la validez de los actos de los obispos que hab\u00edan vacilado en el Concilio de Rimini en 359; mientras que el Papa Liberio hab\u00eda emitido un decreto admitiendo su reinstalaci\u00f3n luego de su sincero arrepentimiento, y tambi\u00e9n condenaba la pr\u00e1ctica luciferina de rebautizar a aquellos que hab\u00edan sido bautizados por los obispos flojos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los antedichos \u201cFragmentos\u201d de San Hilario han sido escrutados recientemente por Wilmart, y aparece que ellos pertenec\u00edan a dos libros diferentes, uno escrito en 356 como una apolog\u00eda cuando el santo fue enviado al exilio por el S\u00ednodo de B\u00e9ziers, y el otro escrito poco despu\u00e9s del Concilio de Rimini para la instrucci\u00f3n (dice Rufino) de los obispos ca\u00eddos; su t\u00edtulo era \u201cLiber advesus Valentem et Ursacium\u201d.  Las cartas de Liberio pertenec\u00edan a este \u00faltimo trabajo.  Rufino nos dice que fue interpolada&#8212;\u00e9l implica esto de la edici\u00f3n completa&#8212;y que Hilario fue acusado en un concilio como la raz\u00f3n de estas corrupciones; \u00e9l las neg\u00f3, pero fueron encontradas en el libro descubierto en su propia morada, y San Hilario fue excomulgado del concilio.  San Jer\u00f3nimo neg\u00f3 todo conocimiento del incidente, pero Rufino ciertamente habl\u00f3 con buena evidencia, y su historia cuadra exactamente con el propio relato de San Hilario sobre un concilio de diez obispos que se reunieron por su pedido urgente en Mil\u00e1n cerca de 364 para tratar sobre Auxentio, a quien acusaban de arriano.  Este \u00faltimo se defendi\u00f3 con expresiones ambiguas, y los obispos tanto como el emperador ortodoxo Valentiniano estuvieron satisfechos; San Hilario, por el contrario, fue acusado de herej\u00eda por Auxentio, y de juntarse con San Eusebio de Vercelli para alterar la paz, y fue desterrado de la ciudad.  No se menciona de qu\u00e9 herej\u00eda era acusado, ni sobre qu\u00e9 fundamentos; pero debe haber sido por luciferismo, y Rufino nos informa sobre las pruebas que se presentaron.  Es interesante que los fragmentos del libro contra Valente y Ursacio contengan todav\u00eda en las cartas falsificadas de Liberio (y quiz\u00e1s tambi\u00e9n en una atribuida a San Eusebio) una parte de la falsa evidencia en la cual un Doctor de la Iglesia fue echado de Mil\u00e1n y aparentemente excomulgado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Parece que cuando San Hilario escribi\u00f3 su libro \u201cAdversus Constantium\u201d en 360, justo antes de su regreso del exilio en Oriente, el cre\u00eda que Liberio hab\u00eda ca\u00eddo y hab\u00eda abandonado a San Atanasio; pero sus palabras no son muy claras.  De todos modos, cuando \u00e9l escribi\u00f3 su \u201cAdversus Valentem et Ursacium\u201d luego de su regreso, \u00e9l mostr\u00f3 que la carta \u201cStudens paci\u201d era una falsificaci\u00f3n, a\u00f1adi\u00e9ndole como ap\u00e9ndices unas cartas nobles del Papa.  Esto parece probar que los luciferinos estaban usando el \u201cStudens paci\u201d despu\u00e9s del Concilio de Rimini para demostrar que el papa, quien ahora en su opini\u00f3n era muy indulgente con los obispos ca\u00eddos, hab\u00eda sido culpable \u00e9l mismo antes de su exilio de una traici\u00f3n peor a la causa cat\u00f3lica.  En su opini\u00f3n, tal ca\u00edda podr\u00eda anular su dignidad papal e invalidar sus actos subsiguientes.  El que San Hilario se haya tomado mucho trabajo en probar que el \u201cStudens paci\u201d era falso hace evidente que \u00e9l no cre\u00eda que el Papa Liberio hab\u00eda ca\u00eddo subsiguientemente en su exilio; de lo contrario su trabajo era in\u00fatil.   En consecuencia San Hilario se convierte en un testigo fuerte de la inocencia de Liberio.  Si San Atanasio cre\u00eda en su ca\u00edda, esto fue cuando \u00e9l estaba escondido, e inmediatamente despu\u00e9s del supuesto evento; \u00e9l fue aparentemente enga\u00f1ado en el momento por los rumores difundidos por los arrianos.  El autor del prefacio del \u201cLiber Precum\u201d de Faustino y Marcelino es un Ursiniano disfrazado de luciferino para tomar ventaja de la tolerancia concedida a esta secta, y \u00e9l toma un punto de vista luciferino sobre Liberio; posiblemente \u00e9l sigui\u00f3 la \u201cCr\u00f3nica\u201d de San Jer\u00f3nimo que parece estar siguiendo las cartas falsificadas;  pues Jer\u00f3nimo conoc\u00eda el libro de San Hilario \u201cContra Valente y Ursacio\u201d, y se neg\u00f3 a aceptar la afirmaci\u00f3n de Rufino de que hab\u00eda sido interpolado.  En su relato sobre Fortunatio (De Viris Illust., XCVII) \u00e9l dice que este obispo \u201cera infame por haber tronchado la fortaleza de Liberio y haberlo inducido a firmar la herej\u00eda, y esto en su camino al exilio\u201d.  Esto es incre\u00edble, pues San Atanasio dice dos veces que el Papa estuvo exiliado dos a\u00f1os completos.  Evidentemente San Jer\u00f3nimo (que era muy descuidado sobre historia) se hab\u00eda enterado de la historia de que Fortunatio ten\u00eda una carta de Liberio en sus manos despu\u00e9s del concilio de Mil\u00e1n, y \u00e9l concluye que \u00e9l debi\u00f3 haber encontrado a Liberio cuando \u00e9ste pasaba por Aquilea en su camino a Tracia; es decir, Jer\u00f3nimo hab\u00eda le\u00eddo las cartas falsificadas pero no las hab\u00eda entendido.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Rufino, que \u00e9l mismo era de Aquilea, dijo que \u00e9l no pod\u00eda encontrar si Liberio cay\u00f3 o no.  Esto es tanto como decir que, conociendo necesariamente las afirmaciones de San Jer\u00f3nimo, \u00e9l no pod\u00eda descubrir en qu\u00e9 se basaban.  \u00c9l mismo no fue enga\u00f1ado por las falsificaciones y ciertamente no hab\u00eda otros fundamentos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No falta evidencia positiva a favor de Liberio.  Cerca de 432 San Pr\u00f3spero reedit\u00f3 y continu\u00f3 la \u201cCr\u00f3nica\u201d de San Jer\u00f3nimo, pero fue cuidadoso de omitir las palabras t\u00e6dio victus exilii al referirse al regreso de Liberio.  San Sulpicio Severo (403) dice que Liberio fue reinstalado ob seditiones Romanas.  Una carta del Papa San Anastasio I (401) lo menciona con Dionisio, Hilario y Eusebio, como uno de los que prefer\u00eda morir antes que blasfemar a Cristo con los arrianos.  San Ambrosio lo recordaba como un hombre extremadamente santo.  S\u00f3crates ha colocado el exilio de Liberio despu\u00e9s del Concilio de Mil\u00e1n, aunque demasiado descuidado siguiendo el orden de Rufino; distinto a Rufino, sin embargo, el no tiene dudas sobre la ca\u00edda de Liberio, pero da como raz\u00f3n suficiente para su regreso la revuelta de los romanos contra F\u00e9lix II y \u00e9l ha omitido expresamente la historia que Sozomeno tom\u00f3 de Sabino, un escritor de cuya buena fe S\u00f3crates ten\u00eda muy baja opini\u00f3n.  Para Teodoreto Liberio es un glorioso atleta de la fe; \u00e9l nos dice m\u00e1s de \u00e9l que ning\u00fan otro escritor, y lo dice con entusiasmo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero los argumentos m\u00e1s fuertes para la inocencia de Liberio son a priori.  Si \u00e9l se hubiera adherido al emperador durante su exilio, el emperador hubiera publicado su victoria a lo largo y a lo ancho; no habr\u00eda habido duda posible acerca de ello; hubiese sido m\u00e1s notoria incluso que la ganada sobre Hosio.  Pero si fue liberado porque los romanos lo reclamaban de vuelta, porque su deposici\u00f3n no hab\u00eda sido can\u00f3nica, porque su resistencia hab\u00eda sido heroica, y porque F\u00e9lix no era reconocido generalmente como Papa, entonces podr\u00edamos estar seguros de que \u00e9l hubiese sido sospechoso de haber hecho alg\u00fan compromiso con el emperador, los arrianos y los felicianos igualmente, y los luciferinos no hubiesen tenido dificultad en diseminar un informe sobre su ca\u00edda y en ganar cr\u00e9dito por ello.  Es dif\u00edcil de ver c\u00f3mo Hilario en el destierro y Atanasio escondido podr\u00edan descreer tal historia, cuando oyeron que Liberio hab\u00eda regresado, aunque los dem\u00e1s obispos estaban todav\u00eda desterrados.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s, el decreto del Papa despu\u00e9s de Rimini, que los obispos ca\u00eddos no pod\u00edan ser reinstalados a menos que mostraran su sinceridad a trav\u00e9s de la fortaleza contra los arrianos, hubiese sido risible, si \u00e9l mismo hubiese ca\u00eddo anteriormente, y no hubiese dado satisfacci\u00f3n p\u00fablica por su pecado.  As\u00ed, podemos estar muy ciertos de que \u00e9l no hizo ninguna confesi\u00f3n p\u00fablica de haber ca\u00eddo, ninguna retractaci\u00f3n, ninguna reparaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las cartas falsificadas y a\u00fan m\u00e1s las fuertes palabras de San Jer\u00f3nimo han perpetuado la creencia en su culpabilidad.  El \u201cLiber Pontificalis\u201d lo coloca como regresando del exilio a perseguir a los seguidores de F\u00e9lix, quien se convierte en un m\u00e1rtir y en un santo.  San Eusebio, m\u00e1rtir, es representado en sus Actas como un sacerdote romano, ejecutado por el arrianizante Liberio.  Pero la curiosa \u201cTesta Liberii\u201d, aparentemente del tiempo del Papa San S\u00edmaco no hace ninguna alusi\u00f3n clara a la ca\u00edda.  El martirologio jeronimiano da su deposici\u00f3n tanto el 23 de septiembre como el 17 de mayo; en la primera fecha \u00e9l es conmemorado por  Wandalberto y por alguno de los manuscritos agrandados de Usuardo.  Pero \u00e9l no aparece en el Martirologio Romano.\n<\/p>\n<h3>Juicios Modernos sobre el Papa Liberio<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los historiadores y cr\u00edticos modernos han estado muy divididos en cuanto a la culpabilidad de Liberio.  Stilting y Zaccaria son los m\u00e1s conocidos de los primeros defensores; en el siglo XIX, Palma, Reinerding, Joseph Hergenr\u00f6ther, Bernard Jungmann, Grisar, Feis, y recientemente, Savio.   Estos se han inclinado a dudar de la autenticidad de los testimonios de San Atanasio y San Jer\u00f3nimo sobre la ca\u00edda de Liberio, pero sus argumentos, aunque serios, apenas llegan a una probabilidad real contra estos textos.  Por otro lado, los escritores protestantes y galicanos han sido severos con Liberio (por ejemplo, Moeller, Barmby, el ex cat\u00f3lico Langen, y D\u00f6llinger), pero ellos no han pretendido decidir con certeza cu\u00e1l f\u00f3rmula arriana \u00e9l firm\u00f3.    Con \u00e9stos se puede agrupar a Renouf y \u00faltimamente a Schiktanz.  Una visi\u00f3n m\u00e1s moderada es representado por Hefele, quien neg\u00f3 la autenticidad de las cartas, pero admiti\u00f3 la verdad sobre la historia de Sozomen, considerando la uni\u00f3n del Papa con los semiarrianos como un error deplorable, pero no una ca\u00edda en la herej\u00eda.  \u00c9l es seguido por Funk y Duchesne (1907), mientras que el protestante Kr\u00fcger est\u00e1 indeciso.  La opini\u00f3n m\u00e1s reciente, brillantemente expuesta por Duchesne en 1908, es que Liberio, temprano en 357 (porque el prefacio del \u201cLiber Precum\u201d coloca a Constancio hablando en Roma en abril a mayo como si Liberio ya hubiese ca\u00eddo) escribi\u00f3 la carta \u201cStudens paci\u201d, y encontrando que no satisfac\u00eda al emperador, firm\u00f3 la indefinida e insuficiente f\u00f3rmula de 351, y escribi\u00f3 las otras tres disputadas cartas; los l\u00edderes arrianos  todav\u00eda no quedaron satisfechos, y Liberio s\u00f3lo fue reinstalado en Roma cuando los semiarrianos pudieron influenciar al emperador en 358, despu\u00e9s que Liberio hab\u00eda acordado con ellos, seg\u00fan relata Sozomeno.  Los puntos d\u00e9biles de esta teor\u00eda son los siguientes:  No hay ninguna autoridad para la ca\u00edda tan temprano como a comienzos de 357, pero una palabra causal en el documento se refer\u00eda a lo anterior; la \u201cStudens paci\u201d no tiene sentido en una fecha tan tard\u00eda; la carta \u201cPro deifico timore\u201d llanamente significa que Liberio hab\u00eda aceptado la f\u00f3rmula de 357 (no la de 351), y si lo hubiese hecho, \u00e9l hubiese sido reinstalado de inmediato; la historia de Sozomeno no es confiable, y Liberio debi\u00f3 haber regresado en el a\u00f1o 357.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Debe notarse cuidadosamente que el asunto de la ca\u00edda de Liberio es uno que ha sido libremente debatido entre los cat\u00f3licos.  Nadie pretende que, si Liberio firm\u00f3 la f\u00f3rmula m\u00e1s arriana en el exilio, lo hizo libremente, por lo tanto no est\u00e1 envuelta la cuesti\u00f3n de su infalibilidad.  Es admitido por todos que su noble actitud de resistencia antes y durante su exilio no es desmentida por ninguno de sus actos despu\u00e9s del regreso, que de ning\u00fan modo \u00e9l fue manchado cuando tantos fallaron en el Concilio de Rimini, y que actu\u00f3 vigorosamente a trav\u00e9s de todo Occidente para la sanaci\u00f3n de las dolorosas heridas.    Si realmente armoniz\u00f3 con los herejes, si conden\u00f3 a Atanasio, o aun si neg\u00f3 al Hijo de Dios, fue una debilidad humana moment\u00e1nea, que no compromete al papado m\u00e1s que la negaci\u00f3n de Pedro.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las cartas de Liberio, junto con su serm\u00f3n cuando la hermana de San Ambrosio consagr\u00f3 su virginidad, (conservadas por dicho Padre,  \u00abDe Virg.\u00bb, I, II, III), y el di\u00e1logo con el emperador (Teodoreto, Historia de la Iglesia se encuentran en la \u201cEpistol\u00e6 Rom. Pont.\u00bb (reimpresa en P.L. VIII) de Pierre Coustant.  Una edici\u00f3n cr\u00edtica de los manuscritos de las tres ep\u00edstolas espurias de San Hilario, &#8216;Frag.&#8217; VI, en \u00abRevue B\u00e9n\u00e9d.\u00bb (enero de 1910).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibliograf\u00eda<\/b>:  STILTING en Acta SS., Sept., VI (1757), 572; TILLEMONT, M\u00e9moires, VI; ZACCARIA, Dissertatio de commentitio Liberii lapsu in PETAVIUS, Theol. dog., II, II (1757); PALMA, Pr\u00e6lectiones Hist. Eccl., I (Rome, 1838); REINERDING, Beitr\u00e4ge zur Honorius und Liberiusfrage (1865); LE PAGE RENOUF, La Condena del Papa Honorio (Londres, 1868); HEFELE, Conciliengeschichte, I (2nd ed. Y las \u00faltimas; Eng tr. vol. II, 1876); JUNGMANN, Dissertationes select\u00e6, II (Ratisbona y Nueva York, 1881); BARMBY en Dict. Christ. Biog., s.v.; HERGENR\u00d6THER, Kirchengesch., I, (1884) 374; GRISAR en Kirchenlex., s.v.; FEIS, Storia di Liberio Papa e dello scisma dei Semiariani (Rome, 1894); MOELLER-SCHUBERT, Lehrbuch der Kirchengesch., I (Leipzig, 1902); LOOFS in Realencyklop\u00e4die f\u00fcr protestantitsche Theologie und Kirche, s.v. Hilarius; KRUGER, ibid., s.v. Liberius; SCHIKTANZ, Die Hilariusfragmente (Breslau, 1905); SALTET, La formation de la l\u00e9gende des papes Lib\u00e8re de 357, ibid. (Dec., 1907); WILMART, L&#8217;Ad Contstantium liber I de S. Hilaire in Revue B\u00e9n\u00e9d. (abril y julio de  1907); IDEM, Les Fragments historiques et le synode de B\u00e9ziers, ibid. (April, 1908); IDEM, La question du pape Lib\u00e8re, ibid. (July, 1908); DUCHESNE, Lib\u00e8re et Fortunatien in M\u00e9langes de l&#8217;\u00e9cole fran\u00e7aise de Rome, XXVIII, i-ii (Jan.-April, 1908); SAVIO, La questione di papa Liberio (Rome, 1907, una respusta a SCHIKTANZ); IDEM, Nuovi studi sulla questione di papa Liberio (Rome, 1909; en respuesta a  DUCHESNE); FEDER, Studien zu Hilarius von Poitiers, I, in Sitzungsber. der K. Akad. Wiss. von Wien (Vienna, 1910), sigue a DUCHESNE.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente<\/b>:  Chapman, John. \u00abPope Liberius.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 9. New York: Robert Appleton Company, 1910.  <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/09217a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Luz Mar\u00eda Hern\u00e1ndez Medina.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fue Pont\u00edfice desde el a\u00f1o 352 al 366 d.C. Seg\u00fan el Cat\u00e1logo Liberiano, el Papa San Julio I muri\u00f3 el 12 de abril, y Liberio fue consagrado el 22 de mayo. Como este d\u00eda no cay\u00f3 domingo, probablemente el d\u00eda fue el 17 de mayo. Nada se sabe sobre su vida previa excepto que era &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/papa-liberio\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPAPA LIBERIO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-25740","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25740","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25740"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25740\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25740"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25740"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25740"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}