{"id":25750,"date":"2016-02-05T17:24:51","date_gmt":"2016-02-05T22:24:51","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/san-alfonso-maria-de-ligorio\/"},"modified":"2016-02-05T17:24:51","modified_gmt":"2016-02-05T22:24:51","slug":"san-alfonso-maria-de-ligorio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/san-alfonso-maria-de-ligorio\/","title":{"rendered":"SAN ALFONSO MARIA DE LIGORIO"},"content":{"rendered":"<p><h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Nacimiento e infancia<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 Juventud y vida universitaria<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 Conversi\u00f3n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 Vocaci\u00f3n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-5\">5 Obreros p\u00edos<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-6\">6 Congregaci\u00f3n de el M\u00e1s Santo Redentor<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-7\">7 Fragilidad de salud<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-8\">8 Obispo de Santa \u00c1gata<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-9\">9 Enfermedad paralizante<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-10\">10 La \u00abNoche del ama\u00bb y las terribles tentaciones<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-11\">11 Autor prol\u00edfico<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-12\">12 Escritor tard\u00edo<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-13\">13 Trabajos dogm\u00e1ticos y asc\u00e9ticos<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Nacimiento e infancia<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nacido en Marianela, cerca de N\u00e1poles, el 27 de Septiembre de 1696; muri\u00f3 en Nocera de Pagani el primero de Agosto de 1787. El siglo dieciocho no fue una \u00e9poca notable por su vida espiritual, aun as\u00ed produjo a tres de los m\u00e1s grandes misioneros de la Iglesia, San. Leonardo de Port Maurice, San Pablo de la Cruz, y San Alfonso Maria de Ligorio. Alfonso Maria Antonio Juan Cosme Dami\u00e1n Miguel Gaspar de Ligorio naci\u00f3 en la casa de campo de su padre en Marianela, cerca de N\u00e1poles, el martes 27 de Septiembre de 1696. Fue bautizado dos d\u00edas despu\u00e9s en la Iglesia de Nuestra Se\u00f1ora de las V\u00edrgenes en N\u00e1poles. Era su familia una familia antigua y noble, aunque la rama a la cual pertenec\u00eda el santo se hab\u00eda empobrecido. El padre de Alfonso, Don Jos\u00e9 de Ligorio era un oficial naval y capit\u00e1n de la Flota Real. La madre del Santo era descendiente de Espa\u00f1oles, y si, de lo que hay peque\u00f1as dudas, la raza es un elemento en el car\u00e1cter de un individuo, nosotros vemos en la sangre espa\u00f1ola de Alfonso una explicaci\u00f3n a la enorme tenacidad de prop\u00f3sito que lo caracteriz\u00f3 desde una temprana edad. \u00abYo conozco su obstinaci\u00f3n\u00bb, dec\u00eda su padre acerca del joven; \u00abuna vez que toma una decisi\u00f3n, es inflexible\u00bb. No han quedado muchos detalles de la ni\u00f1ez de Alfonso. \u00c9l era el mas grande de siete ni\u00f1os y la esperanza de su casa. El muchacho era brillante y muy despierto para su edad, y mostraba gran progreso en todo tipo de aprendizaje. Adem\u00e1s su padre lo hizo practicar el clavicordio por tres horas al d\u00eda, y a la edad de trece a\u00f1os lo tocaba con la perfecci\u00f3n de un maestro. Sus diversiones eran la esgrima y montar a caballo, y por la tarde jugar a las cartas; \u00e9l nos dice que fue excluido de ser un buen tirador por su mala vista. Al inicio de su edad viril se convirti\u00f3 en aficionado a la \u00f3pera, pero s\u00f3lo porque o\u00eda la m\u00fasica, ya que en cuanto sub\u00eda la cortina, \u00e9l se quitaba los lentes, para no distinguir a los artistas. En esta \u00e9poca el foro Napolitano se encontraba en un buen momento, pero el Santo ten\u00eda desde sus primeros a\u00f1os una repugnancia asc\u00e9tica a los teatros, una repugnancia que nunca perdi\u00f3. La falta infantil por la que m\u00e1s se reproch\u00f3 durante su posterior vida, fue la de hab\u00e9rsele resistido fuertemente a su padre cuando se le propuso participar en una obra. Alfonso no fue a la escuela sino que fue educado por tutores bajo la vigilancia de su padre. A la edad de diecis\u00e9is a\u00f1os, el 21 de Enero de 1713, obtuvo el grado de doctor en leyes, aunque veinte era la edad fijada por los estatutos. \u00c9l mismo dijo que en ese momento era tan peque\u00f1o como para ser completamente cubierto por su toga de doctor y que todos los asistentes rieron. Poco despu\u00e9s el muchacho inici\u00f3 sus estudios para el colegio de abogados, y alrededor de los diecinueve a\u00f1os practic\u00f3 su profesi\u00f3n en las cortes. En los ocho a\u00f1os de su carrera como abogado, a\u00f1os colmados de trabajo, se dice que nunca perdi\u00f3 un caso. Aun si hubiera alguna exageraci\u00f3n en esto, ya que no est\u00e1 siempre en las manos del abogado el estar del lado ganador, la tradici\u00f3n muestra que fue extraordinariamente capaz y exitoso. De hecho, a pesar de su juventud, parece ser que a sus veintisiete a\u00f1os era uno de los l\u00edderes del Colegio Napolitano.\n<\/p>\n<h2>Juventud y vida universitaria<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alfonso, como muchos santos, tuvo un padre excelente y una santa madre. Don Jos\u00e9 de Ligorio ten\u00eda sus defectos. \u00c9l era algo mundano y ambicioso, comparado con su hijo, y era de car\u00e1cter fuerte cuando se le opon\u00eda. Pero era un hombre de fe genuina, y de una vida piadosa y sin mancha, y pretend\u00eda que su hijo fuera tambi\u00e9n as\u00ed. Aun cuando lo presentaba en sociedad para arreglarle un buen matrimonio, \u00e9l deseaba que Alfonso tuviera a Dios primero, y cada a\u00f1o padre e hijo hac\u00edan un retiro religioso en alguna casa religiosa. Alfonso, asistido por la gracia divina, no decepcion\u00f3 a su padre. De una infancia modesta y pura, pas\u00f3 a la adultez sin reproche. Se le pregunt\u00f3 a un compa\u00f1ero, Baltasar Cito, quien despu\u00e9s se convirti\u00f3 en un distinguido juez, si Alfonso dio se\u00f1as de veleidad en su juventud. \u00c9l respondi\u00f3 enf\u00e1ticamente: \u00ab\u00a1Nunca! , Ser\u00eda un sacrilegio decir otra cosa.\u00bb El confesor del Santo declar\u00f3 que \u00e9ste preserv\u00f3 su inocencia bautismal hasta la muerte. Aun en tiempos de peligro.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Puede haber poca duda de que el joven Alfonso con su elevado esp\u00edritu y fuerte car\u00e1cter estaba ardientemente dedicado a su profesi\u00f3n, y en camino a ser consentido por el \u00e9xito y la popularidad que \u00e9sta daba. Cerca del a\u00f1o1722, cuando \u00e9l ten\u00eda veintis\u00e9is a\u00f1os de edad, comenz\u00f3 a asistir constantemente a la vida de la sociedad, desatendiendo las pr\u00e1cticas piadosas y la oraci\u00f3n, que hab\u00edan sido parte integral de su vida, y disfrutar del placer de la atenci\u00f3n que le brindaban en todos lados.\n<\/p>\n<h2>Conversi\u00f3n<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abBanquetes, entretenimientos, teatros,\u00bb escribi\u00f3 mas tarde&#8211;\u00abestos son los placeres del mundo, pero son placeres que est\u00e1n llenos de la amargura de la hiel y de afiladas espinas. Cr\u00e9anme porque lo he vivido, y ahora lloro sobre ello\u00bb. No hubo un gran pecado, pero tampoco santidad, y Dios, Quien deseaba que su servidor fuera santo y un gran santo, le iba a hacer tomar ahora el camino a Damasco. En 1723 hubo un litigio entre un noble Napolitano, cuyo nombre no ha llegado a nosotros, y el gran duque de Toscana, en la que una propiedad valuada en 500,000 ducados, es decir, $500,000 o 100,000 libras, estaba en disputa. Alfonso era uno de los principales abogados; no sabemos de cual lado. Cuando lleg\u00f3 el d\u00eda el futuro Santo dio un brillante discurso de apertura y se sent\u00f3 confiado de la victoria. Pero antes de que \u00e9l llamara a un testigo, el consejero opositor le dijo en tono escalofriante: \u00abSus argumentos son un desperdicio de ox\u00edgeno. Usted no revis\u00f3 el documento que trae abajo todo su caso\u00bb. \u00abQu\u00e9 documento es ese?\u00bb Dijo Alfonso algo resentido. \u00abDeje que lo veamos\u201d. Se le pas\u00f3 una pieza de evidencia que \u00e9l la hab\u00eda le\u00eddo y rele\u00eddo varias veces, pero siempre en un sentido exactamente contrario al que en ese momento ve\u00eda que ten\u00eda. El pobre abogado empalideci\u00f3. Permaneci\u00f3 inm\u00f3vil por un momento; y dijo con voz quebrada: \u00abUsted tiene raz\u00f3n. He estado equivocado. Este documento le da a usted la raz\u00f3n\u00bb. En vano, los que estaban a su alrededor y aun el juez trataron de consolarle. Se hab\u00eda estrellado contra la tierra. \u00c9l pens\u00f3 que su error ser\u00eda adjudicado no a un descuido sino a un olvido deliberado. Sinti\u00f3 que su carrera estaba arruinada, y dej\u00f3 la corte casi de lado, diciendo: \u00abMundo, Yo s\u00e9 que sabes. Cortes, no me ver\u00e1n nunca m\u00e1s\u00bb Durante tres d\u00edas rechazo la comida. Entonces ces\u00f3 la tormenta, y \u00e9l comenz\u00f3 a ver que la humillaci\u00f3n hab\u00eda sido enviada por Dios, para quebrar su orgullo y sacarlo del mundo. Confiado en que alg\u00fan sacrificio especial se requer\u00eda de \u00e9l, aunque todav\u00eda no sab\u00eda que, no regres\u00f3 a su profesi\u00f3n, pero pas\u00f3 d\u00edas en oraci\u00f3n, buscando saber la voluntad de Dios. Despu\u00e9s de un corto intervalo&#8211;no sabemos que tan largo&#8211;vino la respuesta. El 28 de Agosto de 1723, el joven abogado hab\u00eda ido a realizar su acto de caridad favorito visitando a los enfermos del Hospital de Incurables.\n<\/p>\n<h2>Vocaci\u00f3n<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">De pronto se encontr\u00f3 rodeado de una misteriosa luz; la casa parec\u00eda estremecerse, y una voz interior le dijo: \u00abDeja el mundo y entr\u00e9gate a M\u00ed.\u00bb Esto ocurri\u00f3 dos veces. Alfonso dej\u00f3 el Hospital y fue a la Iglesia de la Redenci\u00f3n de los Cautivos. Aqu\u00ed repos\u00f3 su espada ante la estatua de Nuestra Se\u00f1ora, e hizo la resoluci\u00f3n solemne de entrar en estado eclesi\u00e1stico, y aun mas ofrecerse como novicio a los Padres del Oratorio. \u00c9l sab\u00eda que tendr\u00eda duras pruebas. Su padre, ya disgustado del fracaso de dos planes de matrimonio para su hijo, y exasperado del rechazo de Alfonso hacia su profesi\u00f3n, iba a ofrecer una en\u00e9rgica oposici\u00f3n a la decisi\u00f3n de dejar este mundo. Y as\u00ed result\u00f3. Tuvo que soportar una persecuci\u00f3n de dos meses. Al final se lleg\u00f3 a un compromiso. Don Jos\u00e9 estuvo de acuerdo en que su hijo fuera sacerdote, siempre y cuando \u00e9l cediera en su prop\u00f3sito de unirse al oratorio, y continuara viviendo en casa. Para esto, Alfonso, aconsejado por su director, el Padre Tom\u00e1s Pagano quien tambi\u00e9n era Oratoriano, estuvo de acuerdo. De esta manera qued\u00f3 libre para su verdadero trabajo, la fundaci\u00f3n de una nueva congregaci\u00f3n religiosa. El 23 de Octubre del mismo a\u00f1o, 1723, el santo se visti\u00f3 con el h\u00e1bito sacerdotal. En Septiembre del siguiente a\u00f1o recibi\u00f3 la tonsura y pronto se uni\u00f3 a la asociaci\u00f3n de sacerdotes misioneros seculares llamados \u00abPropaganda Napolitana\u00bb, la cual para ser miembro, no requer\u00eda tener una residencia com\u00fan. En Diciembre de 1724, \u00e9l recibi\u00f3 las ordenes menores, y el subdiaconado en Septiembre de 1725. El 6 de Abril de 1726, fue ordenado di\u00e1cono, y poco m\u00e1s tarde pronunci\u00f3 su primer serm\u00f3n. El 21 de Diciembre del mismo a\u00f1o, a la edad de treinta, fue ordenado sacerdote. Por seis a\u00f1os trabaj\u00f3 en y alrededor de N\u00e1poles, llevando a cabo misiones para la Propaganda y predicando a los pobres de la capital. Con la ayuda de dos laicos, Pedro Barbarese, un maestro de escuela, y Nardone, un viejo soldado, a quienes \u00e9l convirti\u00f3 de una mala vida, enrol\u00f3 a miles de pobres en una suerte de confraternidad llamada la\u00bb Asociaci\u00f3n de las Capillas\u00bb, que hasta hoy existe. Entonces, Dios lo llam\u00f3 para el trabajo de su vida.\n<\/p>\n<h2>Obreros p\u00edos<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Abril de 1729, el ap\u00f3stol de China, Mateo Ripa, fund\u00f3 un colegio misionero en N\u00e1poles, conocido coloquialmente como el \u00abColegio Chino\u00bb. Pocos meses despu\u00e9s Alfonso dej\u00f3 la casa de su padre y se fue a vivir con Ripa, sin llegar a ser miembro de su sociedad. En su nuevo aposento conoci\u00f3 a un amigo de su anfitri\u00f3n, el Padre Tom\u00e1s Falcoia, de la congregaci\u00f3n de los \u00abPii Operarii\u00bb (Obreros P\u00edos), y entabl\u00f3 con \u00e9l la gran amistad de su vida. Hab\u00eda una diferencia considerable en edad entre ellos, porque Falcoia, nacido en 1663, ten\u00eda ahora sesenta y seis, y Alfonso solo treinta y tres, pero el viejo sacerdote y el joven ten\u00edan almas semejantes. Muchos a\u00f1os antes, en Roma, Falcoia hab\u00eda tenido una visi\u00f3n de una nueva familia de hombres religiosos y mujeres cuyo prop\u00f3sito particular deb\u00eda ser la imitaci\u00f3n perfecta de las virtudes de Nuestro Se\u00f1or. \u00c9l hab\u00eda tratado de formar una rama del Instituto al unir a doce sacerdotes en una vida com\u00fan en Tarentum, pero la comunidad se deshizo pronto. En 1719, junto con el Padre Filangieri, tambi\u00e9n uno de los \u00abPii Operarii\u00bb, hab\u00eda refundado un Conservatorium de mujeres religiosas en Scala en las monta\u00f1as detr\u00e1s de Amalfi. Pero cuando les puso una regla, formada de aqu\u00e9lla de las monjas de la Visitaci\u00f3n, \u00e9l no parec\u00eda tener una idea clara para establecer el nuevo instituto de su visi\u00f3n. Sin embargo, Dios quiso que el nuevo Instituto comenzara con estas monjas de la Scala. En 1724, poco despu\u00e9s de que Alfonso dejara el mundo, una postulante, Julia Crostarosa, nacida en N\u00e1poles el 31 de Octubre de 1696, y por lo tanto casi de la misma edad que el Santo, entr\u00f3 al convento de Scala. Su nombre religiosos era hermana Mar\u00eda Celeste. En 1725, cuando ella era todav\u00eda una novicia, tuvo una serie de visiones en las cuales vio una nueva orden (aparentemente de monjas solamente) similar a la revelada a Falcoia muchos a\u00f1os antes. A\u00fan su Regla era conocida para ella. Se le pidi\u00f3 a ella que la escribiera y que se la ense\u00f1ara a la autoridad del convento, al mismo Falcoia. Con el prop\u00f3sito en mente de tratar a la monja con severidad y no hacer caso de sus visiones, el director se sorprendi\u00f3 al encontrar que la Regla que ella hab\u00eda escrito era una realizaci\u00f3n de lo que hab\u00eda estado por largo tiempo en su mente. \u00c9l entreg\u00f3 la nueva Regla a un grupo de te\u00f3logos, quienes la aprobaron, y dijeron que pod\u00eda ser implementada en el convento de la Scala, siempre y cuando la comunidad la aceptara. Pero cuando el asunto se expuso a la comunidad, comenz\u00f3 la oposici\u00f3n. La mayor\u00eda estaba a favor de la aceptaci\u00f3n, pero el superior objetaba y apelaba a Filangieri, el compa\u00f1ero que ayud\u00f3 a Falcoia a fundar el convento, y ahora, como General de los \u00abPii Operarii\u00bb, su superior. Filangieri prohibi\u00f3 cualquier cambio a la Regla y removi\u00f3 a Falcoia de toda comunicaci\u00f3n con el convento. As\u00ed estuvieron los asuntos por varios a\u00f1os. Cerca de 1729, sin embargo, Filangieri muri\u00f3, y el 8 de Octubre de 1730, Falcoia fue consagrado Obispo de Castellamare. Ahora \u00e9l era libre, sujeto a la aprobaci\u00f3n del Obispo de Scala, para actuar de acuerdo a lo que \u00e9l pensaba que era lo mejor para el convento. Ocurri\u00f3 que Alfonso, enfermo y agotado por el trabajo, hab\u00eda ido con unos compa\u00f1eros a la Scala a principios del verano de 1730. Incapaz de permanecer desocupado, el hab\u00eda predicado a los pastores de cabras de las monta\u00f1as con tal \u00e9xito que Nicol\u00e1s Guerriero, Obispo de Scala, le pidi\u00f3 que regresara y dirigiera un retiro en su Catedral.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Falcoia, oyendo esto, le pidi\u00f3 a su amigo que diera un retiro a las monjas de su Conservatorium al mismo tiempo. Alfonso estuvo de acuerdo con ambas peticiones y arregl\u00f3 todo con sus dos amigos, Juan Mazzini y Vicente Mannarini, en Septiembre. El resultado del retiro para las monjas fue que el joven sacerdote, quien hab\u00eda tenido prejuicios en contra de la nueva Regla propuesta por unos reportes en N\u00e1poles, se volvi\u00f3 en un convencido partidario, y a\u00fan obtuvo el permiso del Obispo de la Scala para el cambio. En 1731, el convento un\u00e1nimemente adopt\u00f3 la nueva Regla, junto con el h\u00e1bito rojo y azul, los colores tradicionales del vestido de Nuestro Se\u00f1or. Se estableci\u00f3 una rama del nuevo Instituto de acuerdo a la visi\u00f3n de Falcoia. La otra no tardar\u00eda en llegar. Sin duda Tom\u00e1s Falcoia ten\u00eda la esperanza de que el ferviente joven sacerdote, quien era devoto de \u00e9l, pudiera bajo su direcci\u00f3n, ser el fundador de la nueva Orden que \u00e9l ten\u00eda en su coraz\u00f3n. Una nueva visi\u00f3n de la hermana Maria Celeste parec\u00eda mostrar que tal era la voluntad de Dios. El 3 de Octubre de 1731, en la tarde de la fiesta de San Francisco, ella vio a Nuestro Se\u00f1or con San Francisco a su mano derecha y a un sacerdote a su izquierda. Una voz dijo \u00ab\u00c9ste es a quien Yo he escogido como cabeza de mi Instituto, el General Prefecto de una nueva Congregaci\u00f3n de hombres que trabajar\u00e1n para Mi Gloria.\u00bb El sacerdote era Alfonso. Poco despu\u00e9s, Falcoia le hizo saber a \u00e9ste su vocaci\u00f3n de dejar N\u00e1poles e ir y establecer una orden de misioneros en Scala, quien deber\u00edan sobre todo trabajar por los pastores de cabras abandonados. Sigui\u00f3 a esto un a\u00f1o de molestias y ansiedad.\n<\/p>\n<h2>Congregaci\u00f3n de el M\u00e1s Santo Redentor<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">El superior de la Propaganda y aun el amigo de Falcoia, Mateo Ripa, se opusieron al proyecto fervientemente. Pero el director de Alfonso, el Padre Pagano; el Padre Fiorillo, un gran predicador Dominico; el Padre Manulio, Provincial de los Jesuitas; y Vicente Cutica, Superior de los Vicentinos, apoyaron al joven sacerdote y el 9 de Noviembre de 1732, la \u00abCongregaci\u00f3n de el M\u00e1s Santo Redentor\u00bb, o como se le llam\u00f3 por diecisiete a\u00f1os, \u00abdel M\u00e1s Santo Salvador\u00bb, comenz\u00f3 en un peque\u00f1o hospicio perteneciente a las monjas de Scala. Aunque San Alfonso era el fundador y de facto cabeza del Instituto, en un principio la direcci\u00f3n general, as\u00ed como la posici\u00f3n de director y consejero de Alfonso, fue asumida por el Obispo de Castellamare y no fue sino hasta la muerte de este ultimo, el 20 de Abril de 1743, que se tuvo una reuni\u00f3n general y el Santo fue elegido formalmente Superior-General. De hecho, en su humildad, en el principio el joven sacerdote no era Superior ni de la casa, con el juicio de que uno de sus compa\u00f1eros, Juan Bautista Donato, llenaba mejor el puesto porque el ya hab\u00eda tenido alguna experiencia de la vida en comunidad en otro Instituto.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los primeros a\u00f1os, despu\u00e9s de la fundaci\u00f3n de la nueva orden, no eran prometedores. Surgieron las diferencias, el amigo y compa\u00f1ero principal del Santo, Vicente Mannarini, se opuso a \u00e9l y a Falcoia en todo. El primero de Abril de 1733, todos los compa\u00f1eros de Alfonso excepto un hermano laico, Vitus Curtius, lo abandonaron, y fundaron la congregaci\u00f3n del Sagrado Sacramento, la cual, confinada al Reino de N\u00e1poles, se extingui\u00f3 en 1860 por la Revoluci\u00f3n Italiana. Las diferencias tambi\u00e9n se extendieron a las monjas, y la misma hermana Maria Celeste dej\u00f3 la Scala y fund\u00f3 un convento en Foggia, donde muri\u00f3 en olor de Santidad, el 14 de Septiembre de 1755. Ella fue declarada Venerable el 11 de Agosto de 1901. Alfonso, sin embargo, se mantuvo firme; pronto llegaron otros compa\u00f1eros, y aunque la Scala misma fue dejada de lado por los Padres en 1738, en 1746 la nueva congregaci\u00f3n ten\u00eda cuatro casas en Nocera de Pagani, Ciorani, Iliceto (ahora Deliceto), y Caposele, todas en el reino de N\u00e1poles. En 1749, la Regla y el Instituto para hombres fueron aprobados por el Papa Benedicto XIV, y en1750, La Regla y el Instituto de monjas. Alfonso era abogado, fundador, superior religioso, obispo, te\u00f3logo, y m\u00edstico, pero sobre todo un misionero, y ninguna biograf\u00eda del Santo negar\u00e1 darle este lugar prominente. De 1726 a 1752, primero como miembro de la \u00abPropaganda\u00bb, y luego como l\u00edder de sus propios padres, \u00e9l atraves\u00f3 las provincias de N\u00e1poles gran parte de cada a\u00f1o llevando misiones aun a los pueblos mas peque\u00f1os y salvando muchas almas. Una caracter\u00edstica especial de su m\u00e9todo era el regreso de sus misioneros, despu\u00e9s de un intervalo de varios meses, a la escena de sus trabajos para consolidar su trabajo, en lo que se llam\u00f3 la \u00abrenovaci\u00f3n de la misi\u00f3n\u00bb.\n<\/p>\n<h2>Fragilidad de salud<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de1752 Alfonso dio menos misiones. Sus dolencias se incrementaban, y \u00e9l se manten\u00eda ocupado con sus escritos. Su promoci\u00f3n al Episcopado en 1762 le llev\u00f3 a una renovaci\u00f3n de su actividad misionera, pero de una forma ligeramente diferente. El Santo ten\u00eda cuatro casas, pero durante su vida, no s\u00f3lo se volvi\u00f3 imposible abrir m\u00e1s en el reino de N\u00e1poles, sino que apenas se pod\u00eda obtener alguna tolerancia m\u00ednima para las casas que ya exist\u00edan. La causa de esto fue la \u00abregalismo\u00bb, la omnipotencia de los reyes incluso en asuntos espirituales, la cual era el sistema de gobierno en N\u00e1poles al igual que en todos los estados Borbones. El autor inmediato de lo que fue pr\u00e1cticamente toda una vida de persecuci\u00f3n para el Santo fue el Marqu\u00e9s Tanucci, quien lleg\u00f3 a N\u00e1poles en 1734. N\u00e1poles hab\u00eda sido parte del dominio espa\u00f1ol desde 1503, pero en 1708 cuando Alfonso ten\u00eda diez a\u00f1os, fue conquistado por Austria durante la guerra de la sucesi\u00f3n Espa\u00f1ola. En 1734, sin embargo, fue reconquistada por Don Carlos, el joven Duque de Parma, bisnieto de Luis XIV, y el reino Borb\u00f3n independiente de las dos Sicilias fue establecido. Con Don Carlos, o como se le llamaba generalmente, Carlos III, de su \u00faltimo titulo como Rey de Espa\u00f1a, vino el abogado, Bernardo Tanucci, quien gobern\u00f3 N\u00e1poles como Primer Ministro y regente por los siguientes cuarenta y dos a\u00f1os. Esto fue una revoluci\u00f3n grande para Alfonso. Si esto hubiera ocurrido pocos a\u00f1os antes, el nuevo Gobierno podr\u00eda haber encontrado a la congregaci\u00f3n Redentorista ya autorizada, y como la pol\u00edtica anticlerical de Tanucci mostr\u00f3 ser m\u00e1s la de suprimir nuevas Ordenes, que, a excepci\u00f3n de la Sociedad de Jes\u00fas, en suprimir viejas Ordenes, El Santo pudo haber sido libre en desarrollar la nueva orden con relativa paz. Lo que pas\u00f3 fue que se le neg\u00f3 la exequatur real al edicto de Benedicto XIV, y el reconocimiento del estado de su Instituto como una congregaci\u00f3n religiosa hasta el d\u00eda de su muerte. Hubo a\u00f1os enteros, de hecho, en que parec\u00eda que el Instituto estuvo al borde de ser cerrado. El sufrimiento que esto le dio a Alfonso, con su disposici\u00f3n sensitiva e intensa, fue muy grande, adem\u00e1s, lo que fue peor, la relajaci\u00f3n de la disciplina y la p\u00e9rdida de vocaciones en la Orden misma. Alfonso, sin embargo, hac\u00eda incansables esfuerzos con la Corte. Quiz\u00e1 era muy ansioso, y en una ocasi\u00f3n cuando \u00e9l estaba impresionado por una denegaci\u00f3n, su amigo el Marqu\u00e9s Brancone, Ministro de Asuntos Eclesi\u00e1sticos y un hombre de piedad profunda, le dijo amablemente: \u00abPareciera que has puesto toda tu confianza aqu\u00ed abajo\u00bb; con lo cual el Santo recuper\u00f3 la paz interior. Un intento final para ganar la aprobaci\u00f3n real, el cual finalmente parec\u00eda que ten\u00eda \u00e9xito, le condujo a Alfonso a su dolor m\u00e1ximo: la divisi\u00f3n y la ruina aparente de su Congregaci\u00f3n y el disgusto de la Santa Sede. Esto fue en 1780, Alfonso ten\u00eda ochenta y tres a\u00f1os. Pero, antes de relatar el episodio del \u00abReglamento\u00bb, como se le conoce, debemos hablar del periodo en el Episcopado del Santo.\n<\/p>\n<h2>Obispo de Santa \u00c1gata<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el a\u00f1o 1747, el Rey Carlos de N\u00e1poles deseaba nombrar a Alfonso Arzobispo de Palermo, y fue s\u00f3lo por sus vivos ruegos que pudo librarse. En 1762, no hubo escape y fue por la obediencia al Papa que acept\u00f3 el puesto de Obispo de Santa Agata de los G\u00f3ticos, una peque\u00f1a Di\u00f3cesis Napolitana, que estaba a unas pocas millas del camino de N\u00e1poles a Capua. Aqu\u00ed con 30,000 personas sin instrucci\u00f3n, 400 cl\u00e9rigos indiferentes y algunas veces escandalosos, y diecisiete casas religiosas m\u00e1s o menos relajadas, a las cuales cuidar, en un campo tan lleno de yerbas que parec\u00eda que era lo \u00fanico que se pod\u00eda cosechar, llor\u00f3 y rez\u00f3 d\u00edas y noches y trabaj\u00f3 incansablemente por trece a\u00f1os. M\u00e1s de una vez intentaron asesinarlo. En un mot\u00edn que ocurri\u00f3 durante la hambruna que afect\u00f3 el sur de Italia en 1764, \u00e9l salv\u00f3 la vida al sindical de Santa \u00c1gata, ofreciendo la suya a la muchedumbre. \u00c9l aliment\u00f3 al pobre, instruy\u00f3 al ignorante, reorganiz\u00f3 su seminario, reform\u00f3 sus conventos, cre\u00f3 un nuevo esp\u00edritu en sus sacerdotes, reprendi\u00f3 a los nobles escandalosos y a las malas mujeres con la misma imparcialidad, le dio el honor correspondiente al estudio de la teolog\u00eda y la teolog\u00eda moral, y todo este tiempo le estuvo rogando al Papa que le permitiera renunciar de su puesto porque no hac\u00eda nada por su di\u00f3cesis. A todo su trabajo administrativo debemos agregarle su continuo trabajo literario, sus muchas horas de oraci\u00f3n, sus terribles austeridades, y la tensi\u00f3n de una enfermedad que hizo de su vida un martirio.\n<\/p>\n<h2>Enfermedad paralizante<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ocho veces durante su larga vida sin contar su \u00faltima enfermedad, el Santo recibi\u00f3 los sacramentos para los moribundos, pero la peor de todas sus dolencias fue un ataque de fiebre reum\u00e1tica durante su episcopado, un ataque que dur\u00f3 de Mayo de 1768 a Junio de 1769, y lo dej\u00f3 paral\u00edtico hasta el final de sus d\u00edas. Esto le dio a Alfonso la cabeza inclinada que notamos en los retratos que de \u00e9l se han hecho. Tan inclinada que al principio, la presi\u00f3n que produc\u00eda su barbilla le produjo una peligrosa herida en el pecho. Aunque los doctores tuvieron \u00e9xito en enderezarle un poco el cuello, el santo por el resto de su vida tuvo que alimentarse mediante un tubo. No hubiera podido celebrar misa nunca m\u00e1s, si es que un prior Agustino no le hubiese ense\u00f1ado c\u00f3mo apoyarse en la silla para que con la asistencia de un ac\u00f3lito pudiera llevar el c\u00e1liz a sus labios. Pero a pesar de sus achaques, ambos Clemente XIII (1758-69) y Clemente XIV (1769-74) obligaron a Alfonso a permanecer en su puesto. En Febrero de 1775, sin embargo, P\u00edo VI fue electo Papa, y el siguiente Mayo le permiti\u00f3 al santo renunciar a su puesto.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alfonso regres\u00f3 a su peque\u00f1a celda en Nocera en Julio de 1775, para preparar, una feliz y r\u00e1pida muerte. Doce a\u00f1os, sin embargo, todav\u00eda lo separaban de su recompensa, a\u00f1os que en su mayor parte no fueron de paz sino de grandes aflicciones como nunca las hab\u00eda tenido. En 1777, el Santo, adem\u00e1s de cuatro casas en N\u00e1poles y una en Sicilia, ten\u00eda otras cuatro en Scifelli, Frosinone, San \u00c1ngelo a Cupclo, y Beneventum, en los Estados de la Iglesia.. En caso de que las cosas se pusieran dif\u00edciles en N\u00e1poles, el busc\u00f3 mantener en estas casas la Regla y el Instituto. En 1780, surgi\u00f3 una crisis en la cual ellos hicieron esto, aunque de tal manera que trajo divisi\u00f3n en la Congregaci\u00f3n y sufrimiento y desgracia extremas para su fundador. La crisis surgi\u00f3 de esta manera. Desde el a\u00f1o de 1759 dos benefactores de la Congregaci\u00f3n, el Bar\u00f3n Sarnelli y Francis Maffei, por uno de esos cambios comunes en N\u00e1poles, se convirtieron en sus enemigos m\u00e1s amargos, e iniciaron una vendetta contra ella en las cortes legales que dur\u00f3 veinticuatro a\u00f1os. Sarnelli era apoyado casi abiertamente por el poderoso Tanucci, y finalmente la eliminaci\u00f3n de la Congregaci\u00f3n parec\u00eda una cuesti\u00f3n de d\u00edas, cuando el 26 de Octubre de 1776, Tanucci, quien hab\u00eda ofendido a la reina Mar\u00eda Carolina, de repente cay\u00f3 del poder. Bajo el gobierno del Marqu\u00e9s de la Sambuca, quien, a pesar de que era un regalista, era un amigo personal del santo, hubo una promesa de tiempos mejores, y en Agosto de 1779, las esperanzas de Alfonso aumentaron por la publicaci\u00f3n de un decreto real que le permit\u00eda nombrar superiores en su Congregaci\u00f3n y tener un noviciado y casa de estudios. El Gobierno hab\u00eda reconocido el buen efecto de sus misiones, pero deseaba que los misioneros fueran sacerdotes seglares y no de orden religiosa. El decreto de1779, sin embargo, parec\u00eda un gran paso hacia adelante. Alfonso, habiendo obtenido tanto, esperaba conseguir a\u00fan m\u00e1s, y mediante su amigo, Mgr. Testa, el Gran Almoner, para conseguir la aprobaci\u00f3n de su Regla. A diferencia del pasado, no pidi\u00f3 exequatur al edicto de Benedicto XIV, porque las relaciones en ese momento estaban m\u00e1s tensas que nunca entre las cortes de Roma y N\u00e1poles; pero \u00e9l esperaba que el rey pudiera dar una sanci\u00f3n independiente a su Regla, provisto, \u00e9l renunci\u00f3 a todo derecho a la propiedad en com\u00fan, lo cual \u00e9l estaba preparado a hacer. Era del todo importante para los Padres el rechazar el cargo de ser una congregaci\u00f3n religiosa ilegal, la cual era una de los principales alegatos en la acci\u00f3n siempre presente y agresiva del Bar\u00f3n Sarnelli. Quiz\u00e1, en cualquier caso el sometimiento a su regla a un poder civil hostil y sospechoso era un error. En todo evento, el resultado fue desastroso. Alfonso estando tan viejo y d\u00e9bil&#8211;ten\u00eda ochenta y cinco a\u00f1os, paral\u00edtico, sordo, y casi ciego&#8211;su \u00fanica oportunidad de \u00e9xito era la de ser servido fielmente por sus amigos y subordinados, y fue traicionado en ambos casos. Su amigo el Gran Almoner lo traicion\u00f3; sus dos enviados para negociar con el Gran Almoner, Los Padres Majone y Cimino, lo traicionaron, siendo ellos los consultores generales. Incluso su confesor y vicario general en el gobierno de su Orden, El Padre Andr\u00e9s Villani, tom\u00f3 parte en la conspiraci\u00f3n. Al final la Regla fue alterada al punto de ser irreconocible, los propios votos de religi\u00f3n fueron abolidos. En esta Regla alterada o Reglamento, como fue llamada, el inocente Santo fue inducido a poner su firma. Fue aprobada por el rey y forzada a la estupefacta congregaci\u00f3n mediante todo el poder del estado. Surgi\u00f3 una conmoci\u00f3n de miedo. Alfonso mismo no estaba enterado. Le hab\u00edan llegados vagos rumores de la traici\u00f3n, pero el se hab\u00eda negado a creerlos. \u00abT\u00fa fundaste la Congregaci\u00f3n y t\u00fa la destruiste \u00ab, le dijo un padre. El santo llor\u00f3 en silencio y trat\u00f3 en vano de encontrar un medio por el cual la orden pudiera salvarse. Su mejor plan hubiera sido consultar a la Santa Sede, pero en esto de le hab\u00edan adelantado. Los padres en los Estados Papales, con precipitado empe\u00f1o, denunciaron muy temprano el cambio de la Regla a Roma. P\u00edo VI, ya de por s\u00ed disgustado con el Gobierno Napolitano, tom\u00f3 a los padres en sus dominios bajo su protecci\u00f3n especial, les prohibi\u00f3 todo cambio de Regla en sus casas, y a\u00fan renunciar a la obediencia a los superiores napolitanos, es decir a San Alfonso, hasta que pudiera haber un interrogatorio. Sigui\u00f3 un largo proceso en la corte de Roma , y el 22 de Septiembre de 1780, se redact\u00f3 un decreto provisional , el cual se hizo absoluto el 24 de Agosto de 1781, reconociendo que las casas en los estados papales solas constitu\u00edan la congregaci\u00f3n Redentorista. El Padre Francisco de Paula, uno de los principales apelantes, fue nombrado su Superior General, \u00aben lugar de aquellos\u00bb, el edicto dec\u00eda, \u00abquienes siendo sus altos superiores de la dicha congregaci\u00f3n han adoptado junto son sus seguidores un nuevo sistema esencialmente diferente del anterior, y han abandonado el Instituto en el cual ellos profesaron, y han por lo tanto dejado de ser miembros de la congregaci\u00f3n.\u00bb De modo que el Santo fue cortado de su propia orden por el Papa quien lo iba a declarar \u00abVenerable\u00bb. \u00c9l vivi\u00f3 en este estado de exclusi\u00f3n por siete a\u00f1os m\u00e1s y en ese estado muri\u00f3. No fue hasta despu\u00e9s de su muerte, como el profetiz\u00f3, que el gobierno Napolitano, al fin reconoci\u00f3 su Regla, y que se reuniera la Congregaci\u00f3n Redentorista bajo una cabeza (1793).\n<\/p>\n<h2>La \u00abNoche del ama\u00bb y las terribles tentaciones<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alfonso todav\u00eda tenia que enfrentar una tormenta m\u00e1s, y sobre el final. Alrededor de tres a\u00f1os antes de su muerte pas\u00f3 a trav\u00e9s de una verdadera \u00abNoche del Alma\u00bb. Le cayeron espantosas tentaciones contra cada virtud, junto con apariciones diab\u00f3licas y alucinaciones, y terribles escr\u00fapulos e impulsos para desanimarse le hicieron vivir un infierno. Al fin vino la paz, y el 1 de Agosto de1787, cuando sonaban las campanas del \u00e1ngelus del mediod\u00eda, el Santo pas\u00f3 pac\u00edficamente a su recompensa. Casi hab\u00eda completado su a\u00f1o noventa y uno. Fue declarado \u00abVenerable\u00bb, el 4 de Mayo de 1796; fue beatificado en1816, y canonizado en 1839. En 1871, fue declarado Doctor de la Iglesia. \u00abAlfonso fue de estatura mediana\u00bb, dice su primer bi\u00f3grafo, Tannoia; \u00abSu cabeza era algo grande, su cabello negro, y barba larga.\u00bb \u00c9l ten\u00eda una sonrisa placentera, y su conversaci\u00f3n muy agradable, pero a\u00fan as\u00ed ten\u00eda modales de gran dignidad. Era l\u00edder natural de hombres. Su devoci\u00f3n al Sant\u00edsimo Sacramento y a Nuestra Se\u00f1ora eran extraordinarios. \u00c9l ten\u00eda caridad tierna para todos los que estaban en problemas; recorrer\u00eda cualquier distancia para salvar una vocaci\u00f3n; se expondr\u00eda a la muerte para prevenir el pecado. Sent\u00eda amor por los animales inferiores, y las criaturas silvestres que volaban de todos lados se acercaban a \u00e9l como a un amigo. Sicol\u00f3gicamente, Alfonso puede ser clasificado entre las almas dos veces nacidas; es decir, hubo un punto de conversi\u00f3n o cambio marcado en su vida, en el cual \u00e9l se convirti\u00f3, no del pecado serio, que el nunca cometi\u00f3, sino de lo comparativamente mundano, a un completo sacrificio personal para Dios. El temperamento de Alfonso era muy ardiente. \u00c9l era un hombre de pasiones fuertes, usando el t\u00e9rmino en el sentido filos\u00f3fico, y de tremenda energ\u00eda, pero desde su infancia sus pasiones estuvieron bajo control. Aun m\u00e1s, hablando s\u00f3lo de la ira, aunque comparativamente temprano en su vida \u00e9l parec\u00eda muerto al insulto o injusticia cometido contra \u00e9l, en casos de crueldad, o de injusticia con otros, o del deshonor a Dios, el mostr\u00f3 la indignaci\u00f3n de los profetas incluso en avanzada edad. Al final, sin embargo, todo lo humano de esto hab\u00eda desaparecido. En el peor caso, era solo el escaparate donde el templo de la perfecci\u00f3n estaba construido. De hecho, aparte de los que fueron santos por la gracia del martirio, puede dudarse que muchos hombres y mujeres de temperamento flem\u00e1tico hayan sido canonizados. La differentia en los santos no es que no tengan falta sino el poder de gu\u00eda, un poder de gu\u00eda de generoso auto sacrificio y ardiente amor a Dios. El impulso de este apasionado servicio a Dios , viene de la gracia Divina, pero el alma debe corresponder (lo cual es tambi\u00e9n gracia de Dios), y el alma de fuerte voluntad y pasi\u00f3n fuerte responde mejor. La dificultad entre fuertes voluntades y fuertes pasiones es que son dif\u00edciles de domar, pero cuando se les doma, son ingrediente principal para la santidad.\n<\/p>\n<h2>Autor prol\u00edfico<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">No menos notable que la intensidad con la que Alfonso trabaj\u00f3, es la cantidad de trabajo que realiz\u00f3. Su perseverancia fue indomable. \u00c9l hizo y guard\u00f3 un voto de no perder un solo momento de su tiempo. A \u00e9l le ayud\u00f3 su caracter\u00edstica de ser muy pr\u00e1ctico. Aunque era un buen te\u00f3logo dogm\u00e1tico&#8211;un hecho que a\u00fan no se reconoce lo suficiente&#8211; no era un metaf\u00edsico como los grandes escolares. \u00c9l era un abogado, no solo durante sus a\u00f1os en el Colegio, sino a trav\u00e9s de toda su vida&#8211;un abogado, que a su habilidad para abogar y enorme conocimiento de los detalles pr\u00e1cticos se le agrega una compresi\u00f3n brillante de los principios fundamentales. Esto fue lo que lo convirti\u00f3 en el pr\u00edncipe de los te\u00f3logos morales, y le gan\u00f3, cuando su canonizaci\u00f3n lo hizo posible, el t\u00edtulo de \u00abDoctor de la Iglesia\u00bb. Esta combinaci\u00f3n del sentido com\u00fan pr\u00e1ctico con la extraordinaria energ\u00eda en el trabajo administrativo deb\u00edan hacer a Alfonso, si fuera m\u00e1s conocido, particularmente atractivo a las naciones de habla inglesa, especialmente siendo un santo moderno. Pero no debemos buscar los parecidos tan lejos. Si en algunas cosas Alfonso era un anglo-saj\u00f3n, en otras era un verdadero napolitano, aunque siempre un santo. \u00c9l escribi\u00f3 frecuentemente de un napolitano a los napolitanos. Si las cosas vehementes que escribi\u00f3 en sus cartas, especialmente en los asuntos de quejas y alegatos, fueran considerados escritos por un santo de sangre Anglo-Sajona, nos sorprender\u00eda e impactar\u00eda. Ver a los estudiantes Napolitanos, en una animada pero amigable discusi\u00f3n, parecer\u00eda a los extra\u00f1os como una disputa violenta. San Alfonso parec\u00eda un milagro de calma a Tannoia. De haber sido lo que los anglo-sajones consideran un milagro de calma, hubiera parecido a sus compa\u00f1eros comocompletamente inhumano. Los santos no son inhumanos sino hombres reales de carne y hueso, sin embargo muchos hagi\u00f3grafos pueden ignorar este hecho.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En tanto que la intensidad continua de actos reiterados de virtud a los cuales hemos llamado potencia de gu\u00eda es lo que realmente llamamos santidad, hay otra cualidad indispensable. La dificultad extrema del trabajo de toda una vida que es moldear un santo consiste precisamente en esto, que cada acto de virtud que el santo realiza refuerza su car\u00e1cter, esto es, su voluntad. Por otra parte, aun desde la ca\u00edda del hombre, la voluntad del hombre ha tenido su peligro m\u00e1s grande. Tiene una tendencia en cada momento a desviarse, y si se desv\u00eda del camino correcto, m\u00e1s grande ser\u00e1 el \u00edmpetu y m\u00e1s terrible el choque final. El santo tiene un gran \u00edmpetu, y un santo estropeado es con frecuencia un gran villano.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para evitar que el barco se hiciera pedazos en las rocas, existe la necesidad de un tim\u00f3n de respuesta r\u00e1pida, respondiendo a la m\u00e1s ligera presi\u00f3n de la Gracia Divina. El tim\u00f3n es la humildad, la cual, en el intelecto, es una realizaci\u00f3n de nuestra propia falta de valor, y en la voluntad, la docilidad para la buena gu\u00eda. \u00bfPero c\u00f3mo fue que en Alfonso creci\u00f3 en tan necesaria virtud cuando \u00e9l fue una autoridad casi toda su vida? La respuesta es que Dios lo mantuvo humilde mediante pruebas interiores. Desde sus m\u00e1s tiernos a\u00f1os tuvo un miedo ansioso sobre cometer pecado, lo que a veces terminaba en escr\u00fapulo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00c9l, quien dio reglas y dirigi\u00f3 a otros tan sabiamente, ten\u00eda, en cuanto concierne a su propia alma, que depender en la obediencia como un ni\u00f1o. Para suplir esto, Dios le permiti\u00f3 en los \u00faltimos a\u00f1os de su vida, caer en ignominia con el Papa, y encontrarse a s\u00ed mismo privado de toda autoridad externa, temblando a veces por su salvaci\u00f3n eterna. San Alfonso no ofrece tanto directamente al estudiante de teolog\u00eda m\u00edstica como otros santos contemplativos que han llevado vidas de retiro. Desgraciadamente, \u00e9l no fue obligado por su confesor, en virtud de su santa obediencia, como le pas\u00f3 a Santa Teresa, a escribir sus estados de oraci\u00f3n; as\u00ed que no sabemos precisamente lo que eran. La oraci\u00f3n que \u00e9l recomend\u00f3 a su Congregaci\u00f3n, de la cual tenemos hermosos ejemplos en sus trabajos asc\u00e9ticos, es afectiva; el uso de aspiraciones cortas, peticiones, y actos de amor, m\u00e1s que meditaci\u00f3n discursiva con gran reflexi\u00f3n. Su propia oraci\u00f3n fue en su mayor parte lo que algunos llaman\u00bb activa\u00bb, otros contemplaci\u00f3n \u201cordinaria\u201d. De estados pasivos extraordinarios, tales como \u00e9xtasis, no hay muchos casos anotados en su vida, aunque hay algunos. En tres diferentes ocasiones en sus misiones, mientras predicaba, un rayo de luz de una pintura de Nuestra Se\u00f1ora se dirigi\u00f3 hacia \u00e9l, y el cay\u00f3 en el \u00e9xtasis delante de la gente. Ya en avanzada edad, fue varias veces elevado en el aire mientras hablaba de Dios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su intercesi\u00f3n curaba a los enfermos; \u00e9l le\u00eda los secretos de los corazones, y predec\u00eda el futuro. Cay\u00f3 en un trance clarividente el 21 de Septiembre de 1774, y estuvo presente en esp\u00edritu en el lecho de muerte en Roma del Papa Clemente XIV.\n<\/p>\n<h2>Escritor tard\u00edo<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue relativamente tarde en su vida cuando Alfonso se volvi\u00f3 escritor. Si hacemos la excepci\u00f3n de algunos poemas publicados en 1733 (el Santo naci\u00f3 en 1696), su primer trabajo, un peque\u00f1o volumen llamado \u00abVisitas al Sagrado Sacramento\u00bb, apareci\u00f3 en 1744 o 1745, cuando ten\u00eda casi cincuenta a\u00f1os de edad. Tres a\u00f1os mas tarde el public\u00f3 el primer esbozo de su \u00abTeolog\u00eda Moral\u00bb en un solo volumen llamado \u00abNotas para Busembaum\u00bb, un c\u00e9lebre te\u00f3logo moral Jesuita. \u00c9l pas\u00f3 los siguientes pocos a\u00f1os en remodelar su trabajo, y en 1753 apareci\u00f3 el primer volumen de \u00abTeolog\u00eda Moral\u00bb, el segundo volumen, dedicado a Benedicto XIV, lo public\u00f3 en 1755. Nueve ediciones de \u00abMoral Theology\u00bb aparecieron durante la vida del Santo, las de1748, 1753-1755, 1757, 1760, 1763, 1767, 1773, 1779, y 1785, siendo las \u00abNotas para Busembaum\u00bb la primera. En la segunda edici\u00f3n el trabajo obtuvo la forma que retuvo en adelante, aunque en posteriores ediciones el Santo retir\u00f3 algunas opiniones, corrigi\u00f3 algunas peque\u00f1as, y trabaj\u00f3 en el enunciado de su teor\u00eda de Equiprobabilismo hasta que \u00e9l la consider\u00f3 completa. Adem\u00e1s, public\u00f3 muchas ediciones de compendios de sus grandes trabajos, tales como el \u00abHomo Apostolicus\u00bb, hecha en 1759. La \u00abTeolog\u00eda Moral\u00bb, despu\u00e9s de una introducci\u00f3n hist\u00f3rica por el amigo del Santo: P. Zaccaria, S.J., la cual fue omitida, sin embargo, de la octava y novena ediciones, comenz\u00f3 con el tratado \u00abDe Conscientia\u00bb, seguido por el de \u00abDe Legibus\u00bb. Estos forman el primer libro de su trabajo, mientras que el segundo contiene los tratados sobre Fe, Esperanza, y Caridad. El tercer libro trata de los diez Mandamientos, el cuarto con los estados clericales y mon\u00e1sticos, y los deberes de los jueces, abogados, doctores, comerciantes, y otros. El quinto libro tiene dos tratados \u00abDe Actibus Humanis\u00bb y \u00abDe Peccatis\u00bb; el sexto es sobre los sacramentos, el s\u00e9ptimo y \u00faltimo sobre las censuras de la Iglesia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">San Alfonso como un te\u00f3logo Moral ocupa el dorado centro entre las escuelas que tend\u00edan ya sea al relajamiento o al rigor que divid\u00eda al mundo teol\u00f3gico de su tiempo. Cuando \u00e9l se estaba preparando para el sacerdocio en N\u00e1poles, sus maestros fueron de la escuela r\u00edgida, ya que aunque el centro de la agitaci\u00f3n Jansenista estaba en el norte de Europa, ninguna orilla estaba tan remota como para no sentir la movimiento de sus olas. Cuando el santo comenz\u00f3 a o\u00edr confesiones, sin embargo, vio el da\u00f1o echo por el rigorismo, y por el resto de su vida el se inclin\u00f3 mas hacia la escuela moderada de los te\u00f3logos Jesuitas, a quienes \u00e9l llama \u00ablos maestros de moral\u00bb. San Alfonso, sin embargo, no en todo sigui\u00f3 sus ense\u00f1anzas, especialmente en un punto muy debatido en las escuelas; a saber: si nosotros podemos en la pr\u00e1ctica seguir una opini\u00f3n la cual niega una obligaci\u00f3n moral, cuando la opini\u00f3n que afirma una obligaci\u00f3n moral nos parece del todo m\u00e1s probable. Esta es la gran pregunta del \u00abProbabilismo\u00bb. San Alfonso, despu\u00e9s de publicar an\u00f3nimamente (en 1749 y 1755) dos tratados defendiendo el derecho a seguir la opini\u00f3n menos probable, al final se inclin\u00f3 en contra de ese legalismo, y en caso de duda solo permit\u00eda la libertad de la obligaci\u00f3n donde las opiniones a favor y en contra de la ley fueran iguales o casi iguales. \u00c9l llam\u00f3 a su sistema el Equiprobabilismo. Es verdad que los te\u00f3logos aun los de las grandes escuelas han estado de acuerdo en que, cuando una opini\u00f3n en favor de la ley es m\u00e1s probable de tal modo que en la pr\u00e1ctica se vuelve en una certeza moral, no se debe seguir la opini\u00f3n menos probable, y algunos han supuesto que San Alfonso no quiso decir otra cosa en su terminolog\u00eda. De acuerdo con este punto de vista \u00e9l escogi\u00f3 una f\u00f3rmula diferente que los escritores Jesuitas, en parte porque \u00e9l pens\u00f3 que sus propios t\u00e9rminos eran m\u00e1s exactos, y, en parte para salvar sus ense\u00f1anzas y su congregaci\u00f3n tanto como fuera posible de la persecuci\u00f3n del Estado, la cual despu\u00e9s de 1764 hab\u00eda ca\u00eddo tan pesadamente en la Sociedad de Jes\u00fas, y en 1773 estaba pronta a suprimirla formalmente. Es un asunto de controversia familiar, pero parece que hab\u00eda una diferencia real, aunque no mucha en la pr\u00e1ctica como se supone, entre las \u00faltimas ense\u00f1anzas del Santo y las actuales en la Sociedad. Alfonso era abogado, y como abogado el le dio mucha importancia al peso de la evidencia. En una acci\u00f3n civil una preponderancia de la evidencia le da el caso a una de las partes. Si las cortes civiles no pudieran decidir en contra de un defendido basado en una mayor probabilidad, pero tuviera que esperar, como debe esperar una corte criminal, para certidumbre moral, muchas acciones nunca se resolver\u00edan. A San Alfonso le pareci\u00f3 como el conflicto entre ley y libertad para una acci\u00f3n civil en la que la ley ten\u00eda los onus probandi, aunque fueron dadas mayores probabilidades en el veredicto. El Probabilismo puro se parece a un juicio criminal, en el cual el jurado debe encontrar en favor de la libertad (el prisionero en la barra) si queda cualquier duda razonable en su favor. Mas a\u00fan, San Alfonso fue un gran te\u00f3logo, y as\u00ed le dio mucho peso a la probabilidad intr\u00ednseca. \u00c9l no ten\u00eda miedo de tomar una decisi\u00f3n. \u00abYo sigo mi conciencia\u00bb, escribi\u00f3 en 1764, \u00bb y cuando la raz\u00f3n me persuade le hago poco caso a los moralistas.\u00bb Para seguir una opini\u00f3n en favor de la libertad sin pesarla, s\u00f3lo porque alguien mas la sostiene, le parecer\u00eda a Alfonso una abdicaci\u00f3n de la oficina judicial con la cual estaba investido como confesor. Todav\u00eda debe ser admitido con justicia que todos los sacerdotes no son grandes te\u00f3logos capaces de estimar la probabilidad intr\u00ednseca en su verdadero valor, y la Iglesia misma pod\u00eda haber concedido algo al probabilismo puro por los honores sin precedente que se le rindieron al santo en su decreto del 22 de Julio de 1831, el cual le permite a los sucesores seguir cualquiera de las opiniones de San Alfonso sin darle peso a las razones en las cuales estas se basaban.\n<\/p>\n<h2>Trabajos dogm\u00e1ticos y asc\u00e9ticos<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s de su Teolog\u00eda Moral, el santo escribi\u00f3 un gran n\u00famero de trabajos dogm\u00e1ticos y asc\u00e9ticos cercanos todos a lo vernacular. Las \u00abGlorias de Mar\u00eda\u00bb, \u00abLa Selva\u00bb, \u00abLa verdadera Esposa de Cristo\u00bb, \u00abLos grandes medios de oraci\u00f3n\u00bb, \u00abEl camino de la salvaci\u00f3n\u00bb, \u00ab\u00d3pera Dogm\u00e1tica, o Historia del Concilio de Trento\u00bb, y \u00abSermones para todos los domingos del a\u00f1o\u00bb, son los m\u00e1s conocidos. Tambi\u00e9n fue poeta y m\u00fasico. Sus himnos se celebran justamente en Italia. A principios del siglo XX, un dueto compuesto por \u00e9l, \u201cEntre el Alma y Dios\u201d, se encontr\u00f3 en el Museo Brit\u00e1nico con la fecha aproximada de 1760 y conteniendo una correcci\u00f3n con su propia letra.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente, San Alfonso era un maravilloso escritor de cartas, y nada m\u00e1s la correspondencia que se ha salvado llega a 1,451 cartas, llenando tres grandes vol\u00famenes. No es necesario notar ciertos ataques no cat\u00f3licos sobre Alfonso como el patr\u00f3n de la mentira. San Alfonso fue tan escrupuloso de la verdad que cuando en 1776, el regalista, Mgr. Filingeri, se convirti\u00f3 en Arzobispo de N\u00e1poles, el santo no escribi\u00f3 para felicitar al nuevo primado, aun a riesgo de hacerse de otro poderoso enemigo para su Congregaci\u00f3n perseguida, porque pensaba que no era honesto decir que \u00abestamos felices de o\u00edr de su promoci\u00f3n.\u00bb Ser\u00e1 recordado que incluso de joven su principal insatisfacci\u00f3n en la ca\u00edda en la corte era el temor de que su error sea entendido como un intento de enga\u00f1ar. La pregunta de qu\u00e9 constituye o no una mentira, no es una pregunta f\u00e1cil, sino todo un tema en s\u00ed mismo. Alfonso no dijo nada en su \u00abTeolog\u00eda Moral\u00bb lo cual no es ense\u00f1anza com\u00fan de los te\u00f3logos cat\u00f3licos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay muy pocas anotaciones sobre sus propios tiempos en sus cartas. El siglo dieciocho fue una serie de guerras; que los espa\u00f1oles, polacos, y la sucesi\u00f3n austriaca; la guerra de los siete a\u00f1os, y la guerra de la independencia americana, terminando con las a\u00fan mas gigantescas luchas en Europa, que resultaron de los eventos de1789.A excepci\u00f3n del 45\u2019 en todos estos, empezando por el primer disparo en Lexington, el mundo de habla inglesa estaba en un lado y los Estados Borbones, incluyendo N\u00e1poles, en el otro. Pero para esta historia seglar la \u00fanica referencia en la correspondencia del Santo la cual lleg\u00f3 a nosotros por una frase de su carta de Abril de 1744, la cual habla del paso de las tropas espa\u00f1olas las cuales hab\u00edan venido a defender N\u00e1poles contra los Austriacos. \u00c9l estaba m\u00e1s preocupado por el conflicto espiritual que estaba ocurriendo a la misma vez. En efecto, eran d\u00edas funestos. La infidelidad y falta de piedad estaban ganando terreno; Voltaire y Rousseau eran los \u00eddolos de la sociedad; y el antiguo r\u00e9gimen, al menospreciar a la religi\u00f3n, su \u00fanico soporte, estaba tambale\u00e1ndose. Alfonso era un amigo devoto de la Sociedad de Jes\u00fas y su larga persecuci\u00f3n por la Corte Borbona, la cual termin\u00f3 en su eliminaci\u00f3n en 1773, lo llen\u00f3 de tristeza. \u00c9l muri\u00f3 en el inicio de la gran Revoluci\u00f3n la cual iba a barrer con sus perseguidores, habiendo visto en una visi\u00f3n los problemas que la invasi\u00f3n Francesa a iba a traer en 1798 a N\u00e1poles.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Podr\u00eda pintarse una serie de retratos interesantes de todos los que tuvieron algo que ver en la vida del santo: Carlos III y su ministro Tanucci; El hijo de Carlos: Ferdinando, y la extra\u00f1a e infeliz reina de Ferdinando, Mar\u00eda Carolina, hija de Mar\u00eda Teresa y hermana de Mar\u00eda Antonieta; Los Cardenales Spinelli, Sersale, y Orsini; Los Papas Benedicto XIV, Clemente XIII, Clemente XIV, y P\u00edo VI, a cada uno de los cuales Alfonso dedic\u00f3 un volumen de su trabajo. Aun la sombra funesta de Voltaire aparece en la vida del santo, porque Alfonso le escribi\u00f3 para felicitarlo por una conversi\u00f3n, la cual en realidad, nunca ocurri\u00f3! De nuevo, tenemos una amistad de treinta a\u00f1os con el gran editor Veneciano de la casa de Remondini, cuyas cartas del santo, fueron cuidadosamente preservadas cuando se volvi\u00f3 en hombre de negocios, llenando un cuarto del volumen. Otros amigos personales de Alfonso fueron los Padres Jesuitas de Matteis, Zaccaria, y Nonnotte.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un respetable oponente era el temible controversialita Dominicano, P. Vincenzo Patuzzi, y por si fuera poco tenemos a otro Dominicano, P. Caputo, Presidente del seminario de Alfonso y un dedicado ayudante en su trabajo de reforma. Para hablar de santos, el gran misionero Jesuita San Francisco de Ger\u00f3nimo tom\u00f3 al peque\u00f1o Alfonso en su brazos, lo bendijo, y profetiz\u00f3 que har\u00eda un gran trabajo para Dios; mientras que un Franciscano, San Juan Jos\u00e9 de la Cruz, fue bien conocido por Alfonso m\u00e1s tarde en su vida. Ambos fueron canonizados el mismo d\u00eda que el Santo Doctor, el 26 de Mayo de 1839. San. Pablo de la Cruz (1694-1775) y San Alfonso, quienes fueron contempor\u00e1neos, parece que nunca se encontraron aqu\u00ed en la tierra, aunque el fundador de los pasionistas era un gran amigo del t\u00edo de Alfonso, Mgr. Cavalieri, quien era un gran sirviente de Dios. Otros Santos y sirvientes de Dios fueron aquellos de la propia casa de Alfonso, el hermano; San Gerard Majella, quien muri\u00f3 en 1755, y Enero Sarnelli, C\u00e9sar Sportelli, Dominic Blasucci, y Mar\u00eda Celeste, todos los cuales han sido declarados \u00abVenerable\u00bb por la Iglesia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Beato Clemente Hofbauer se uni\u00f3 a la congregaci\u00f3n Redentorista en los a\u00f1os seniles del Santo, aunque Alfonso nunca vio en persona al hombre que deber\u00eda ser el segundo fundador de su orden. Excepto por las probabilidades de la guerra europea, Inglaterra y N\u00e1poles estaban en mundos diferentes, pero Alfonso pod\u00eda haber visto al lado de Don Carlos cuando conquist\u00f3 N\u00e1poles en 1734, un muchacho ingl\u00e9s, de catorce a\u00f1os, quien ya hab\u00eda mostrado gran galanter\u00eda bajo el fuego e iba a formar parte de la historia, El pr\u00edncipe Carlos Eduardo Stewart. Pero uno puede saturar un lienzo angosto y es mejor hacer un ligero diagrama para dejar la figura central en su relieve solitario. Si cualquier lector de este art\u00edculo acudiera a las fuentes originales y estudiara la vida del Santo mas extensamente, su esfuerzo no ser\u00eda desperdiciado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nMucho del material para la vida completa de San Alfonso est\u00e1 todav\u00eda en manuscrito en los archivos Romanos de la Congregaci\u00f3n Redentorista y en los archivos de la Sagrada Congregaci\u00f3n de Obispos y Regulares. El fundamento de todo lo dem\u00e1s est\u00e1 en: Della vita ed istituto del venerabile Alfonso Maria Liguori, de ANTONY TANNOIA, uno de los grandes bi\u00f3grafos de la literatura. Tannoia naci\u00f3 alrededor de 1724 y entr\u00f3 a la Congregaci\u00f3n Redentorista en 1746. Como el no muri\u00f3 hasta1808 (su trabajo apareci\u00f3 en 1799) \u00e9l fue un acompa\u00f1ante del Santo por mas de cuarenta a\u00f1os y testigo de muchos de sus relatos. Aun donde no lo fue, \u00e9l puede en general ser confiado, ya que el era un Boswell en recolectar hechos. Su vida contiene un n\u00famero de inexactitudes menores, sin embargo, es seriamente defectuosa en cuanto a la fundaci\u00f3n de la Congregaci\u00f3n y en los problemas en los cuales cay\u00f3 en 1780. Tannoia, tambi\u00e9n, mediante su idiosincrasia mental, se las arregla para dar la impresi\u00f3n equivocada de que San Alfonso era severo. Hay algo insatisfactorio en la traducci\u00f3n del Franc\u00e9s del trabajo de Tannoia. Mimoires sur la vie et la congrigation de St. Alphonse de Liguori (Paris, 1842, 3 vols.). La traducci\u00f3n inglesa en la Serie del Oratorio es tambi\u00e9n inadecuada. Una vida celebrada justamente es Vie et Institut de Saint Alphonse-Marie de Liguori, en cuatro vol\u00famenes, por el CARDENAL VILLECOURT, (Tournai, 1893). La vida en alem\u00e1n, DILGSKRON, Leben des heiligen Bischofs und Kirchenlehrers, Alfonsus Maria de Liguori (New York, 1887),es acad\u00e9mica e inexacta. El CARDENAL CAPECELATRO ha escrito tambi\u00e9n la vida del Santo, La Vita di Sant&#8217; Alfonso Maria de Liguori (Rome, 2 vols.). La \u00faltima vida, BERTHE, Saint Alphonse de Liguori (Paris, 1900, 2 vols.. SVO), da una cuenta extremadamente completa y pict\u00f3rica de la vida del Santo y su \u00e9poca. Esta ha sido recientemente traducida al Ingl\u00e9s con adiciones y correcciones (Dublin, 2 vols. , Royal SVO); DUMORTIER, Les premihres Redemptoristines (Lille, 1886), and Le Phre Antoine-Marie Tannoia (Paris, 1902), contiene alguna informaci\u00f3n \u00fatil; Lo mismo que BERRUTI, Lo Spirito di S. Alfonso Maria de Liguori, 3 ed. (Rome, 1896). Las propias cartas del Santo son de valor extremo en suplemento a Tannoia. Una edici\u00f3n centenaria, Lettere di S. Alfonso Maria de&#8217;Liguori (ROMA, 1887, 3 Vols.). Fue publicada por P. KUNTZ, C.SS.R., director de los archivos Romanos de su Congregaci\u00f3n. Una traducci\u00f3n al ingl\u00e9s en cinco vol\u00famenes est\u00e1 incluida en los veintid\u00f3s vol\u00famenes de la edici\u00f3n Centenaria Americana de los trabajos asc\u00e9ticos de San Alfonso (New York). Hay muchas ediciones de la Teolog\u00eda Moral del Santo; la mejor y la \u00faltima es la de P. GAUDI, C.SS.R. (Roma, 1905).Los trabajos dogm\u00e1ticos completos del Santo se han traducido al Lat\u00edn por P. WALTER, C.SS.R., S. Alphonsi Mariae de Liguori Ecclesiae Doctoris Opera Dogm\u00e1tica, (Nueva York, 1903, 2 vols., 4to). Ver tambi\u00e9n HASSALL, The Balance of Power (1715-89) (Londres, 1901); COLLETTA, History of the Kingdom of Naples, 1734-1825, 2 vols., tr. by S. HORNER (Edinburgo, 1858); VON REUMONT, Die Carafa von Maddaloni (Berlin, 1851, 2 vols.); JOHNSTON, The Napoleonic Empire in South Italy, 2 vols. (Londres, 1904). El libro de Colleti da la mejor fotograf\u00eda general de la \u00e9poca, pero esta llena de un sesgo anticlerical.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">HAROLD CASTLE<br \/>\nTranscrito por Paul T. Crowley<br \/>\nDedicado a Fr. Clarence F. Galli<br \/>\nTraducido por Alfonso Enr\u00edquez\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Selecci\u00f3n de enlaces e im\u00e1genes: Jos\u00e9 G\u00e1lvez Kr\u00fcger\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Obras de San Alfonso Mar\u00eda de Ligorio en google books<\/b>\n<\/p>\n<ul>\n<li> Las Glorias de Mar\u00eda [1]<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Conformidad con la voluntad de Dios [2]<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Preparaci\u00f3n para la muerte [3]<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Pr\u00e1ctica de amor a Jesucristo [4]<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Historia de las Herej\u00edas [5]<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Meditaciones sobre la Pasi\u00f3n de Jesucristo [6]<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Consideraciones de San Alfonso Mar\u00eda de Ligorio sobre la muerte  en Youtube<\/b>\n<\/p>\n<ul>\n<li> De la eternidad del infierno [7]<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Enga\u00f1os que el enemigo sugiere al pecador [8]<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> El Amor de Dios [9]<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> De las penas del infierno [10]<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Certidumbre de la muerte [11]<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Bien de la Gracia divina y mal de la enemistad [12]<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Remordimientos del condenado [13]<\/li>\n<\/ul>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Contenido 1 Nacimiento e infancia 2 Juventud y vida universitaria 3 Conversi\u00f3n 4 Vocaci\u00f3n 5 Obreros p\u00edos 6 Congregaci\u00f3n de el M\u00e1s Santo Redentor 7 Fragilidad de salud 8 Obispo de Santa \u00c1gata 9 Enfermedad paralizante 10 La \u00abNoche del ama\u00bb y las terribles tentaciones 11 Autor prol\u00edfico 12 Escritor tard\u00edo 13 Trabajos dogm\u00e1ticos y &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/san-alfonso-maria-de-ligorio\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abSAN ALFONSO MARIA DE LIGORIO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-25750","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25750","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25750"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25750\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25750"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25750"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25750"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}