{"id":25762,"date":"2016-02-05T17:25:17","date_gmt":"2016-02-05T22:25:17","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/literatura-italiana\/"},"modified":"2016-02-05T17:25:17","modified_gmt":"2016-02-05T22:25:17","slug":"literatura-italiana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/literatura-italiana\/","title":{"rendered":"LITERATURA ITALIANA"},"content":{"rendered":"<p><h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Origen y desarrollo<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 El siglo XIII (Il Ducento)<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 El siglo XIV (Il Trecento)<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 El Renacimiento<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-5\">5 La decadencia<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-6\">6 Literatura moderna<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Origen y desarrollo<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">El moderno lenguaje italiano se deriva naturalmente del lat\u00edn. Es una continuaci\u00f3n y desarrollo del lat\u00edn que cotidianamente hablaban los habitantes de la pen\u00ednsula despu\u00e9s de la ca\u00edda del Imperio Romano. A\u00fan es motivo de debate hasta qu\u00e9 punto este lat\u00edn usual era id\u00e9ntico a la lengua literaria cl\u00e1sica de Roma, el latinus togatus, o hasta qu\u00e9 punto era meramente un lenguaje popular, el sermo rusticus.  Lo m\u00e1s probable es que haya sido una mezcla de los dos- con predominio del segundo, debido a las cambiantes condiciones sociales. Una peque\u00f1a cantidad de palabras de origen griego son en parte reliquias de la dominaci\u00f3n bizantina, y en parte fueron introducidas por los cruzados en \u00e9poca posterior, o a trav\u00e9s del comercio. Las invasiones de los sarracenos han dejado su huella en unas pocas palabras \u00e1rabes, principalmente en Sicilia. Otras palabras han llegado indirectamente del lat\u00edn a trav\u00e9s del franc\u00e9s o provenzal. Los largos a\u00f1os de invasiones y conquistas teut\u00f3nicas apenas lograron una insignificante influencia de palabras de origen germ\u00e1nico.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En su \u201cDe vulgare eloquentia\u201d (I, 10-16), Dante habla de las \u201cmuchas y discordantes variedades del italiano vern\u00e1culo\u201d, las que rechaza a favor del \u201cvern\u00e1culo ilustre, cardenal, cort\u00e9s y curial en Italia\u201d. Lo considera el lenguaje nacional ideal y normal, \u201cperteneciente a cada ciudad de Italia, y que sin embargo no pertenece a ninguna en particular; por el que son medidos, pesados y comparados todos los dialectos municipales italianos\u201d. Estos dialectos pueden clasificarse en tres grupos:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1)\tLiguorio, piemont\u00e9s, lombardo y emiliano, y sardiniano. Todos ellos forman un grupo galo-it\u00e1lico distinto del vern\u00e1culo del resto de la pen\u00ednsula.<br \/>\n(2)\tVeneciano, corso, siciliano, napolitano, umbr\u00edo y los dialectos de las Marcas y de Roma, los cuales, si bien difieren del italiano aut\u00e9ntico, forman un sistema con \u00e9l.<br \/>\n(3)\tToscano.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero el lenguaje nacional literario, el \u201cvern\u00e1culo ilustre\u201d, es uno e id\u00e9ntico en todo el territorio. No se trata de un lenguaje que haya sido formado artificialmente, o que est\u00e9 despojado de los accidentes peculiares de lugar o raza, sino del que se habla ordinariamente en Toscana, m\u00e1s precisamente en Florencia, seg\u00fan fue establecido por los grandes escritores florentinos del siglo XIV y adoptado por los de otras regiones durante el Renacimiento, y que fue formulado por la famosa \u201cAcademia della Crusca\u201d, fundada en la segunda mitad del siglo XVI.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A partir del siglo VII, empezamos a encontrar huellas en los documentos que a\u00fan existen, de varias partes de Italia, del uso de la lengua vern\u00e1cula, encarnada en formas que son m\u00e1s o menos italianas, insertadas en el lat\u00edn vulgar de la \u00e9poca. Nombres comunes italianos de hombres y de lugares aparecen cada vez con mayor frecuencia. En un documento del a\u00f1o 960, guardado en los archivos de Montecasino, hay una frase, que se repite cuatro veces, que es pr\u00e1cticamente italiana: \u201cSao ko kelle terre, per kelle fini que ki contene, trenta anni le possette parte sancti Benedicti\u201d (S\u00e9 que esas tierras, dentro de los l\u00edmites que est\u00e1n aqu\u00ed contenidos, han sido pose\u00eddos por el grupo de san Benito durante treinta a\u00f1os). Una confessio, o f\u00f3rmula de confesi\u00f3n, de una abad\u00eda cercana a Noria, que data probablemente de finales del siglo XI, muestra pasajes incluso m\u00e1s cercanos al italiano de hoy d\u00eda. Cincuenta a\u00f1os m\u00e1s tarde ya se encuentran composiciones literarias en lengua vern\u00e1cula. Una inscripci\u00f3n que se encontraba en la catedral de Ferrara, de 1135, consiste de dos pares de versos rimados en italiano. Cuatro l\u00edneas, conocidas como la \u201cCantilena Bellunese\u201d, tambi\u00e9n compuestas en pares rimados, forma parte de una cr\u00f3nica que hace menci\u00f3n de la victoria sobre Casteldardo por la gente de Belluno en 1193. En un contrasto (di\u00e1logo en verso entre un amante y su dama) escrito por Raimbaut de Vaqueiras (cercano al 1190), la dama responde en genov\u00e9s a las declaraciones provenzales del poeta. El \u201cRitmo Laurenziano\u201d, una cantiga en honor de cierto obispo escrita por un toscano, y el \u201cRitmo Cassinese\u201d, un obscuro poema aleg\u00f3rico en dialecto apuliano, pertenecen probablemente al fin del siglo XII. A la misma \u00e9poca pertenece una serie de 22 sermones redactados en un dialecto del norte de Italia mezclado con franc\u00e9s, publicados por Wendelin Foerster, y que constituyen los ejemplos m\u00e1s antiguos que conocemos de predicaciones en lengua vern\u00e1cula italiana.\n<\/p>\n<h2>El siglo XIII (Il Ducento)<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los italianos siempre consideraron el lenguaje y las tradiciones romanas como algo propio, y a\u00fan cuando la literatura vern\u00e1cula empezaba a florecer en Francia y la Provenza, ellos se manten\u00edan fieles al lat\u00edn. La literatura italiana, hablando estrictamente, naci\u00f3 a comienzos del siglo XIII. Entre las influencias que ayudaron a formarla debe mencionarse antes que nada la revitalizaci\u00f3n del sentimiento religioso causado por san Francisco de As\u00eds y sus seguidores, que produjeron frutos l\u00edricos en los lauda, cantos sagrados populares, especialmente en la parte central de Italia. El mismo san Francisco compuso uno de los m\u00e1s antiguos poemas italianos, la famosa \u201cCantica del Sole\u201d, o \u201cLaudes creaturarum\u201d (1225), una \u201cimprovisaci\u00f3n sublime\u201d (como bien la llama Paschal Robinson) m\u00e1s que una obra literaria en toda forma. La creciente conciencia de si mismos que ten\u00edan los estados individuales y las ciudades dio pie despu\u00e9s a las cr\u00f3nicas e historias locales. Los trovadores provenzales, que se establecieron en las cortes de Ferrara y Monferrato, o que migraban al sur hacia el reino de Sicilia, llevaban consigo las obras de amor artificial de su poes\u00eda. Tan influyente como el movimiento franciscano, aunque con un esp\u00edritu totalmente distinto, fue el impulso que le dieron a las letras los cortesanos inmorales y antirreligiosos de las cortes del Emperador Federico II y su hijo Manfredo, cuyo reino en Sicilia abarcaba no solamente la isla sino tambi\u00e9n N\u00e1poles y todo el sur de la pen\u00ednsula.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dante escribi\u00f3: \u201cPor el hecho de que el trono real estaba en Sicilia, sucedi\u00f3 que cualquier cosa que nuestros predecesores escribieron en lengua vulgar lleg\u00f3 a ser llamado siciliano\u201d (V.E. I, 12).  Los escritores de esta familia siciliana proced\u00edan de todas partes de Italia. No usaban normalmente el dialecto siciliano, sino que escrib\u00edan en un lenguaje vern\u00e1culo que era pr\u00e1cticamente id\u00e9ntico al que lleg\u00f3 a ser el lenguaje literario de la naci\u00f3n entera. Sus obras son casi exclusivamente poemas de amor derivados de los de Provenza. El mismo Federico (+ 1250) y su canciller, Pier delle Vigne (+ 1249), escribieron de ese modo. Muchos de esos poetas, como Ruggiero da Amicis (+ 1246), Arrigo Testa (+1247) y Perc\u00edbale Doria (+1264), ten\u00edan una alta posici\u00f3n social, eran notables en la historia de esa \u00e9poca, y murieron en el campo de batalla o en los andamios, pero su poes\u00eda carece de individualidad, es convencional y artificial en sus sentimientos. Los m\u00e1s notables poetas de esa escuela son Giacomo da Lentino, \u201cIl Notaro\u201d, que fue uno de los notarios del emperador en 1233; Rinaldo d\u2019Aquino, pariente de santo Tom\u00e1s, cuyo lamento de una joven que ha visto irse a su amado a las cruzadas fue probablemente escrito en 1242; Giacomo Pugliese da Morra, en el que encontramos una huella de realismo popular; y Cielo dal Camo, o d\u2019Alcamo, de cuyo contrasto, \u201cRosa fresca aulentissima\u201d, se dice que es posterior al 1231, est\u00e1 fuertemente impregnado de dialecto de Sicilia. Una nota m\u00e1s personal se manifiesta en el pat\u00e9tico poema del Rey Enzo de Sardinia (+ 1272), \u00abS&#8217;eo trovasse\u00bb, escrito en la prisi\u00f3n de Bolonia, que concluye dram\u00e1ticamente la \u00e9poca siciliana. El \u00faltimo poeta de la escuela siciliana es Guido delle Colonne (+ despu\u00e9s del 1288), quien tambi\u00e9n escribi\u00f3 la \u201cHistoria Trojana\u201d en prosa latina y es mencionado laudatoriamente por Dante y Cahucer.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los m\u00e1s antiguos poetas toscanos, tales como Pannuccio dal Bagno, de Pisa, y Folcaccluero de\u2019 Folcacchieri, de Siena (+ 1250), est\u00e1n estrechamente relacionados con los sicilianos. Pero desde el principio los toscanos no se limitaron a la poes\u00eda er\u00f3tica, sino que tambi\u00e9n cantaron temas religiosos, sat\u00edricos y pol\u00edticos. Guittone del Viva (1230-1294), conocido tambi\u00e9n como Fra Guittone d\u2019Arezzo, se manifiesta como un seguidor de los provenzales en su poes\u00eda l\u00edrica amorosa, pero tambi\u00e9n escribe con fuerza y sinceridad en sus poemas religiosos y pol\u00edticos, sobre todo en su canzone sobre la derrota de los florentinos en Montaperti (1260). \u00c9l tambi\u00e9n es autor de una colecci\u00f3n de cartas, uno de los logros m\u00e1s tempranos de la prosa italiana. Ya para la mitad del siglo, adem\u00e1s de las canzone, u odas (imitadas de los provenzales), encontramos en la Italia central dos formas de poes\u00eda l\u00edrica de origen puramente italiano: la ballata y el soneto. La ca\u00edda de la soberan\u00eda suabia en el sur, a consecuencia de la victoria de Carlos de Anjou (1266), traslad\u00f3 el centro de la cultura hacia Bolonia y Florencia. Varios disc\u00edpulos de Guitton entran en escena. Entre ellos, los m\u00e1s notables son Chiaro Davanzati (de fechas desconocidas), de Florencia, y Bonaggiunta Urbicciani, de Lucca (+ despu\u00e9s del 1296).  En un nivel superior se encuentra el poeta que inici\u00f3 el dolce stil nuovo, \u201cel dulce nuevo estilo\u201d del que habla Dante: Guido Guinizelli, de Bolonia (+ 1276).  Guido escribi\u00f3 del amor m\u00e1s puro con un esp\u00edritu que anticipa la \u201cVita nuova\u201d, y con ello fund\u00f3 una escuela a la que pertenecieron los poetas de la \u00faltima d\u00e9cada de ese siglo, a\u00fan cuando sus predecesores se adhirieron a la escuela de Guittone. Quien encabeza ese grupo es Guido Cavalcanti (+ 1300), amigo personal de Dante. \u00c9l compuso una canzone muy elaborada acerca de la filosof\u00eda del amor, en la que la poes\u00eda queda asfixiada por la metaf\u00edsica.  Pero en sus obras menores, originales en cuanto al motivo y personales en los sentimientos, llev\u00f3 la ballata y el soneto a un grado de perfecci\u00f3n que antes no se hab\u00eda alcanzado. Con \u00e9l y con Dante se relaciona otro poeta florentino, Lapo Gianni (+ 1323), cuya obra pertenece a esa \u00e9poca, si bien \u00e9l la sobrevivi\u00f3. Con otra faceta tenemos las piezas humor\u00edsticas y sat\u00edricas de Rustico di Filippo, (+ cerca del 1270) y el \u201cTesoretto\u201d de Brunetto Latini (+ 1294), poema did\u00e1ctico aleg\u00f3rico que influy\u00f3 en la forma externa de la \u201cDivina Comedia\u201d. La poes\u00eda religiosa de Umbr\u00eda, que se desarroll\u00f3 bajo la influencia franciscana, culmina con los laudi m\u00edsticos de Jacopone da Todi (+1306), uno de los poetas sacros m\u00e1s inspirados que el mundo ha conocido.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Comparada con la poes\u00eda, la prosa italiana de ese siglo es insignificante. El principal cronista de esa \u00e9poca, Fra Salimbene de Parma (+ 1288), escribi\u00f3 en lat\u00edn. Brunetto Latini compuso su obra enciclop\u00e9dica, el \u201cTesoro\u201d, en franc\u00e9s. De muchas de las obras que antes se cre\u00eda que pertenec\u00edan a este siglo se sabe ahora que pertenecen a tiempos m\u00e1s tard\u00edos y es imposible afirmar con certeza si las obras aut\u00e9nticas deben ser ubicadas al fin del siglo XIII o al inicio del XIV. Entre \u00e9stas se encuentran las \u201cCento novelle antiche\u201d, una colecci\u00f3n de cuentos cortos tomados de varias fuentes, y la \u201cTavola ritonda\u201d, una versi\u00f3n italiana del romance de Trist\u00e1n. En 1282 Fra Ristoro de Arezzo complet\u00f3 un tratado muy elaborado de cosmograf\u00eda, \u201cDella composizione del mondo\u201d. La mayor parte de la prosa de esta \u00e9poca consiste de traducciones del lat\u00edn o del franc\u00e9s. Se tribuyen a Bono Giamboni (+ pasado el 1296), un florentino que verti\u00f3 al italiano el \u201cTesoro\u201d de Brunetto Latini, tres tratados \u00e9ticos (de fecha posiblemente posterior), basados en modelos latinos medievales que no son meras traducciones. De entre \u00e9stos, el m\u00e1s importante, \u201cIntroduzione alle virt\u00f9\u201d, en parte se deriva de Boecio y Prudencio y es una alegor\u00eda religiosa impactante en la que el alma es llevada por la Filosof\u00eda al palacio de la Fe para atestiguar el triunfo de la Iglesia y alcanzar, as\u00ed, la libertad espiritual.\n<\/p>\n<h2>El siglo XIV (Il Trecento)<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gracias al triunfo de los G\u00fcelfos, el primer lugar de la cultura italiana fue ocupado por Florencia en vez de Sicilia. La literatura italiana se hab\u00eda convertido principalmente en algo de temperamento republicano (aunque se profesaba realista) y toscana en su lenguaje. La gloria filos\u00f3fica de santo Tom\u00e1s caus\u00f3 que a\u00fan la belles lettres se empaparan de escolasticismo, mientras que el creciente descontento por las actividades pol\u00edticas de los papas, particularmente durante el destierro babil\u00f3nico de Avignon, daba un tono anticlerical a gran parte de la poes\u00eda y la prosa de ese siglo. Al final de esa \u00e9poca comenz\u00f3 a sentirse la resurrecci\u00f3n de los estudios cl\u00e1sicos. Tanto la literatura como la lengua nacional alcanzaron su completa madurez y perfecci\u00f3n art\u00edstica en las manos de tres grandes escritores toscanos: Dante Alighieri (1265-1321), Francesco Petrarca (1304-1374) y Giovanni Boccaccio (1313-1375).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dante a\u00fan pertenece a la \u00e9poca precedente en su \u201cVita Nuova\u201d (1295), al elevar los ideales del amor establecidos por Guido Guinizelli a las alturas del misticismo cat\u00f3lico. Sus \u201crime\u201d, y en particular sus canzoni, desarrollan las formas l\u00edricas de sus predecesores pero las revisten de una pasi\u00f3n fresca y de cierta autoridad filos\u00f3fica. Con su \u201cConvivio\u201d (1306, inconclusa, constituye la primera obra monumental de la prosa italiana) pretendi\u00f3 allanar el conocimiento escol\u00e1stico de su \u00e9poca para hacerlo accesible al lector com\u00fan. La \u201cDivina Commedia\u201d (1314- 1321), la expresi\u00f3n po\u00e9tica m\u00e1s noble del esp\u00edritu italiano, y un punto de referencia en la historia del Hombre, re\u00fane los avances intelectuales y el progreso espiritual de los nueve siglos que iban desde la ca\u00edda del imperio romano, mientras describe fielmente las aspiraciones m\u00e1s altas y el ambiente moral de la \u00e9poca del propio autor. Esa obra no ha sido nunca superada en profundidad espiritual, intensidad dram\u00e1tica, seguridad en el tratamiento y tersura de expresi\u00f3n. En ella Europa tuvo una obra de arte capaz de competir con las del mundo cl\u00e1sico. Petrarca lleva la canzone y el soneto a su m\u00e1s alto grado de perfecci\u00f3n t\u00e9cnica a trav\u00e9s de sus poemas l\u00edricos, el \u201cCanzoniere\u201d o \u201cRime\u201d, una serie de miniaturas acerca de los diversos sentimientos por los que pasa el alma, comenzando por el amor terreno y el entusiasmo patri\u00f3tico hasta llegar a su descanso en la religi\u00f3n. Sus \u201cTrionfi\u201d, poema en terza rima, en diez cantos, trata el mismo asunto pero de modo aleg\u00f3rico, d\u00e1ndole un significado simb\u00f3lico a su propia vida. En sus voluminosos escritos latinos- cartas, tratados y poemas- aparece como el primer humanista, precursor del Renacimiento. El adorador de Dante y amigo \u00edntimo de Petrarca, Boccaccio, en su \u201cFilostrato\u201d y \u201cTeseide\u201d, estableci\u00f3 la ottava rima  (que antes s\u00f3lo se usaba en el verso popular) como la medida normal de la poes\u00eda narrativa italiana. A trav\u00e9s de su \u201cAmeto\u201d introdujo la prosa pastoral y la \u00e9gloga vern\u00e1cula. \u201cFiammetta\u201d, una obra rudamente inmoral, es la obra que inaugura la moderna novela psicol\u00f3gica. En los cien cuentos del \u201cDecameron\u201d le dio perfecci\u00f3n art\u00edstica a la novella, o cuento, dot\u00e1ndola de vida moderna. Escrito en una prosa adornada y po\u00e9tica, que carece de sencillez y franqueza, el \u201cDecameron\u201d nos coloca en una situaci\u00f3n apropiada para ver ciertos aspectos de la vida de la sociedad del siglo XIV, aunque desfigurados por la obscenidad y empapados de una idea superficial y sensual de la vida.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ese siglo en Italia, como en otras partes, es el siglo de oro de la literatura vern\u00e1cula asc\u00e9tica y m\u00edstica, que produjo una rica cosecha de traducciones de las Escrituras y de los Padres, de cartas espirituales, sermones, tratados religiosos notables tanto por su fervor como por su valor ling\u00fc\u00edstico. De los primeros a\u00f1os del Trecento proceden los sermones del dominico B. Giordano da Rivalto (+1311). Las exquisitas \u201cFioretti di San Francesco\u201d, que ahora se sabe que son una traducci\u00f3n del lat\u00edn, datan del a\u00f1o 1328, m\u00e1s o menos. Entre los escritores espirituales, que se hab\u00edan propuesto abrir los tesoros de la Iglesia a los ignorantes, destacan los agustinos Simone da Cascia (+1348) y Giovanni da Salerno (+ 1388), cuyas obras han sido editadas por el P. Incola Mattioli. Tambi\u00e9n los dominicos Domenico Cavalca, prol\u00edfico traductor, y Jacopo Passavanti (+1357), cuyo \u201cSpecchio della Vera Penitenza\u201d es modelo de estilo y lenguaje. Las admirables cartas de Giovanni Colombini (+ 1367) y la l\u00edrica m\u00edstica de su disc\u00edpulo, Bianco dall\u2019 Anciolina (El Bianco da Siena), tienen el brillante fervor, la locura divina, de los primeros franciscanos. En forma menos elevada, las ep\u00edstolas del monje de Valleombrosa, Giovanni dalle Celle (+ 1396), se extendieron desde los cuarentas a los noventas de ese siglo. Pero la figura mayor de todos fue alguien que, desde el punto de vista literario, est\u00e1 a la altura de Dante y Petrarca: santa Catarina de Siena (1347- 1380), cuyo \u201cDi\u00e1logo\u201d constituye la m\u00e1s grande obra m\u00edstica en prosa de la lengua italiana, y cuyas \u201cCartas\u201d no han sido superadas en los anales del cristianismo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay muchos poetas menores. Ceceo Angioleri de Siena (+ 1312), el Billon Italiano, escribi\u00f3 sonetos humor\u00edsticos y sat\u00edricos de admirable vigor y acerca de personajes de las clases bajas. Folgore da San Gimignano (+ despu\u00e9s del 1315) describe la modosa existencia de los nobles j\u00f3venes de Siena con el toque de un pintor. Guittoncino de\u2019 Sinibuldi, comocido como Cino da Pistoia (+ 1337), tambi\u00e9n es renombrado como jurista; amigo de Dante, cuya \u201cRime\u201d imit\u00f3, produjo obras amatorias y pol\u00edticas dignas de su maestro. Francesco da Barberino (+ 1348), quien fue influenciado por los modelos provenzales y franceses, es autor de dos poemas did\u00e1cticos aleg\u00f3ricos algo ins\u00edpidos. Un exilado florentino, Fazio degli Uberti (+ despu\u00e9s de 1368), lleg\u00f3 a niveles m\u00e1s altos en su \u201cDittamondo\u201d, un largo poema en terza rima que \u201cintentaba ser un paralelo terrenal del poema sagrado de Dante; hacer para este mundo lo que \u00e9l hizo por el otro\u201d (Rosetti). Y en su espl\u00e9ndido lirismo patri\u00f3tico se super\u00f3 a si mismo; en \u00e9l dio una expresi\u00f3n vigorosa al nuevo gibelinismo italiano. Antonio Pucci de Florencia (+ 1374) es el representante principal de la poes\u00eda popular de esa edad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con los primeros a\u00f1os del siglo se inici\u00f3 una serie de cr\u00f3nicas y diarios escrito en lengua vern\u00e1cula. Dino Compagni (+ 1324), a quien se atribuye tambi\u00e9n la \u201cIntelligenza\u201d, un poema aleg\u00f3rico en nona rima, describe las facciones de los Bianchi y Neri en Florencia con indignaci\u00f3n patri\u00f3tica e imparcialidad. Giovanni Villani (+ 1348) y su hermano Matteo (+ 1363) escribieron toda la historia de Florencia, desde sus or\u00edgenes legendarios hasta la muerte de Matteo. Su obra, adem\u00e1s de su gran valor hist\u00f3rico, es un monumento a la m\u00e1s pura prosa toscana. Cronistas menores aparecieron por toda Italia. Mencionaremos solamente a dos sieneses, Agnolo di Tura y Neri di Donato, y al abad benedictino Niccol\u00f2 de Gavello. Este escribi\u00f3 el \u201cLibro del Polistore\u201d, un tipo de historia universal (s\u00f3lo publicado en parte) que termina en 1367. En el \u00e1rea de ficci\u00f3n, el \u201cReali di Francia\u201d, de Andrea da Barberino, escrito a fines del siglo, vierte del franc\u00e9s las aventuras de Carlomagno y sus paladines. El \u201cPecorone\u201d de Ser Giovanni Fiorentino (+ 1378) es una colecci\u00f3n de cuentos a la manera de Boccaccio. Franco Saccheti (1335- 1400), menos artificial que Boccaccio, adapt\u00f3 la novella a prop\u00f3sitos morales. Tambi\u00e9n escribi\u00f3 sermones evang\u00e9licos, poemas, tanto l\u00fadicos como serios, con frecuencia de una gran belleza l\u00edrica, con las que lleg\u00f3 a un hermoso final la literatura del Trecento florentino.\n<\/p>\n<h2>El Renacimiento<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay dos \u00e9pocas distintas en la historia del Renacimiento italiano. La m\u00e1s temprana, que incluye la mayor parte del siglo XV (Il Quatrocento), va desde el retorno de los papas de Avignon (1377) a la invasi\u00f3n de Carlos VIII (1494). La posterior, que comprende el siglo XVI (Il Cinquecento), va de la derrota de los franceses en Fornovo (1495) a la devoluci\u00f3n del ducado de Ferrara a la Santa Sede (1597). Aceptando que debe haber algunas sobreposiciones, la literatura de la \u00e9poca se ubica en dos per\u00edodos  correspondientes. El Quatrocento es el per\u00edodo intermedio entre el movimiento mayormente toscano, del siglo XIV, y la literatura general italiana, en el XVI. Se desarroll\u00f3 bajo el patrocinio de los pr\u00edncipes que estaban en proceso de formar estados hereditarios sobre las ruinas de las comunas, y su primera caracter\u00edstica fue dar continuidad al trabajo (inaugurado por Petrarca) de recuperar los autores cl\u00e1sicos y copiar manuscritos, al mismo tiempo que se menospreciaba lo vern\u00e1culo y los autores intentaban escribir versos y prosa en lat\u00edn seg\u00fan el modelo de los antiguos. Los helenistas se dieron cita en Italia, y la influencia de Plat\u00f3n, traducido al lat\u00edn por Leonardo Bruni (+1444) y Marsilio Ficino (+ 1495), lleg\u00f3 a adquirir una enorme importancia. Este \u00faltimo, quien deseaba armonizar a Plat\u00f3n con el cristianismo, sirvi\u00f3 de instrumento para la fundaci\u00f3n de la Academia  Florentina Neoplat\u00f3nica. Algunos de los humanistas eran verdaderos paganos en esp\u00edritu, como Poggio Bracciolini (+1459), Antonio Beccadelli, apodado Panormita (+ 1471) y Francesco Filelfo (+ 1481). Pero hab\u00eda otros, como el monje camaldolense Ambrogio Traversari (+ 1439), Palla Strozzi (+ 1462), Giannozzo Manetti (+ 1459), Guarino Veronese (+ 1460), Vittorino da Feltre (+ 1446) y Giovanni Pico della Mirandola (1463-1494), quienes pudieron reconciliar su culto a la antig\u00fcedad con una fe viva en la Iglesia Cat\u00f3lica. Entre esos cristianos humanistas hubo dos papas, Nicol\u00e1s V (+ 1455) y P\u00edo II (+ 1464). La \u201cVita d\u2019uomini illustri\u201d, del librero florentino, Vespasiano da Bisticci (1421-1498), nos describe vivamente la vida literaria de esa \u00e9poca. Durante la primera parte del siglo, la literatura vern\u00e1cula alcanz\u00f3 poca importancia. Leonardo Giustiniani de Venecia (1388-1446) escribi\u00f3 poes\u00eda amorosa y laudi religiosos, de los cuales algunos han sido atribuidos a Jacapone da Todi. El arquitecto florentino, Le\u00f3n Battista Alberti (1406- 1472), es el autor de algunos tratados art\u00edsticos y di\u00e1logos morales, entre los que destacan los cuatro libros de \u201cDella famiglia\u201d, escritos en un toscano salpicado de latinismos. Feo Belcari (1410-84) escribi\u00f3 teatro de misterio y poemas religiosos, as\u00ed como las vidas de Giovanni Colombini y sus seguidores, adornados con la devota simplicidad de tiempos idos. En la literatura religiosa tambi\u00e9n est\u00e1n las cartas asc\u00e9ticas de Giovanni Dominici (+ 1419), tenaz opositor de las tendencias paganas del renacer cl\u00e1sico, as\u00ed como los sermones vern\u00e1culos (1427) de san Bernardino de Siena.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la parte posterior del siglo, y principalmente gracias a la influencia de Lorenzo de\u2019 Medici y los Duques de Ferrara, de nueva cuenta el italiano se impuso al lat\u00edn. Aparecen tres poetas, casi de la primera clase: el  propio Lorenzo de\u2019 Medici (1449- 1492), Angelo Poliziano ( 1454-1494) y Matteo Maria Bolardo (1434-1494). Dotado de extraordinaria versatilidad como poeta, Lorenzo dej\u00f3 la huella de su impactante personalidad en todo lo que escribi\u00f3, y manifiest\u00f3 una fina sensibilidad acerca de la naturaleza, especialmente en sus personajes, salidos de la vida del campo. Las ballate y canzonette de Poliziano poseen un verdadero car\u00e1cter l\u00edrico, mientras que sus \u201cStanze per la Giostra\u201d est\u00e1n empapadas del esp\u00edritu de la pintura florentina y su \u201cOrfeo\u201d maneja el tema mitol\u00f3gico con el estilo del teatro m\u00edstico religioso. El \u201cCanzoniere\u201d de Bolardo, un poco petrarcano en el tono, aunque bastante original en la forma, es la colecci\u00f3n m\u00e1s fina de poemas de amor del siglo. Su \u201cOrlando inamorato\u201d, obra inconclusa, es un romance po\u00e9tico en ottava rima que infunde vida fresca a las leyendas carolingias al impregnarlas del esp\u00edritu del ciclo arturiano. Entre los poetas menores del c\u00edrculo mediciano, Luigi Pulci (1432-1484) trata en su \u201cMorgante\u201d las aventuras de Orlando con una mezcla fant\u00e1stica de seriedad y jocosidad. Girolamo Benivieni (1453-1542), dotado de un esp\u00edritu noble, m\u00edstico y patri\u00f3tico, que sobrevivi\u00f3 a su propia \u00e9poca, cant\u00f3 el amor celestial \u201cseg\u00fan la mente y la opini\u00f3n de los plat\u00f3nicos\u201d (1487) y se convirti\u00f3 en el int\u00e9rprete l\u00edrico de las aspiraciones de Savonarola. En las cortes del norte, el poeta ciego Francesco Bello sigui\u00f3 los pasos de Boiardo al escribir su \u201cMambriano\u201d (1496). El cortesano de Ferrara, Antonio Tebaldeo (1463-1537), cuya poes\u00eda pertenece al siglo XV, exager\u00f3 los defectos de Petrarca y versific\u00f3 la actividad pol\u00edtica de sus patrones. Antonio Cammelu, llamado \u201cIl Pistoia\u201d (1441-1502), produjo una serie extraordinariamente v\u00edvida de sonetos sat\u00edricos que constituyen documentos hist\u00f3ricos de la mayor importancia. Las dos figuras literarias de renombre en el sur son los napolitanos Giovanni Pontormo (1426-1503) y Jacopo  Sannazaro (1458-1530). El primero, quien dio su nombre a una famosa academia, solamente escribi\u00f3 en lat\u00edn, que lo mismo en prosa que en verso manejaba como si fuera su propia lengua. El \u00faltimo debe su fama a su \u201cEclogae piscatoriae\u201d, en lat\u00edn, y su \u201cArcadia\u201d, escrita en italiano, en verso y prosa, las cuales influenciaron la literatura de la Inglaterra isabelina. Su principal poema latino, \u201cDe partu Virginis\u201d, no fue publicado sino hasta 1526. La obra hist\u00f3rica italiana m\u00e1s importante del siglo XV es la \u201cStoria de Milano\u201d, de Bernardo Corio (1459-1510), que reviste un valor muy especial por su descripci\u00f3n tan detallada de los reinados de los duques de la familia Sforza. El Cinquecento fue testigo de c\u00f3mo el toscano vern\u00e1culo finalmente lleg\u00f3 a establecerse como el lenguaje literario de Italia y de c\u00f3mo los estudios cl\u00e1sicos del pasado ya no se manifestaban en una pedante imitaci\u00f3n sino en una literatura nacional que ya s\u00f3lo era cl\u00e1sica en la perfecci\u00f3n de su forma. En la prosa, Niccol\u00f2 Maquiavelo (1469-1527) y, en la poes\u00eda, Lodovico Ariosto (1474-1533), son los esp\u00edritus maestros de esa era.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las obras pol\u00edticas e hist\u00f3ricas de Maquiavelo, admirables por su claridad, brevedad y eficacia de expresi\u00f3n, visi\u00f3n penetrante y, a veces, por su nobleza de aspiraciones patri\u00f3ticas, est\u00e1n, sin embargo, sometidas a severas condenas debido a su carencia casi total de consideraciones \u00e9ticas en la esfera de la vida p\u00fablica. Despu\u00e9s de Dante, Ariosto es el m\u00e1s grande poeta que haya producido Italia. Su \u201cOrlando furioso\u201d, una \u00e9pica rom\u00e1ntica que contin\u00faa el tema del poema caballeresco de Boiardo, pero apegado a los modelos cl\u00e1sicos, tiene las m\u00e1s altas cualidades de estilo, imaginaci\u00f3n y humor. Esta obra, si bien refleja fielmente la sociedad del Cinquecento temprano, est\u00e1 manchada por la misma disoluci\u00f3n y la falta de ideales nobles que caracterizan a su \u00e9poca. Sus \u201cSatires\u201d, o ep\u00edstolas en verso, nos dan un retrato perfecto del mismo poeta y hacen un bosquejo magistral de la vida de entonces. En su \u201cRime\u201d, a pesar de ocasionales imitaciones de Petrarca, reconocemos una sinceridad de palabra y una pasi\u00f3n genuina que son raras en la poes\u00eda l\u00edrica de ese tiempo. Junto a esos dos gigantes se tiene de pie Francesco Guicciardini (1483-1540), investigador inmisericorde de los motivos secretos de las personas en su \u201cStoria d\u2019Italia\u201d y en sus escritos pol\u00edticos, cuya descripci\u00f3n hist\u00f3rica es poco com\u00fan, pero que carece de entusiasmo y de aspiraciones nobles.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El \u201cCortegiano\u201d de Baldassare Castiglione (1478-1529) expresa un ideal m\u00e1s alto de vida y conducta. Esta obra es la descripci\u00f3n del caballero perfecto, quien al final se deja llevar sobre las alas del amor plat\u00f3nico hacia la contemplaci\u00f3n m\u00edstica de belleza celestial. Pietro Bembo (1470-1547), sumo sacerdote literario del siglo toc\u00f3 el mismo tema, aunque de modo menos noble, en su \u201cAsolani\u201d. Su poes\u00eda no es m\u00e1s que servil imitaci\u00f3n de Petrarca, pero su \u201cProse\u201d, en la que formul\u00f3 las reglas del lenguaje italiano, y la pasi\u00f3n con la que dio ejemplo de c\u00f3mo editar a los cl\u00e1sicos, fueron factores influyentes en la creaci\u00f3n de un criterio de buen gusto. Los petrarquistas Francesco Maria Molza (1489-1544), Giovanni Guidiccioni (1500-1541), Giovanni della Casa (1503-1556), pertenecientes a la misma escuela po\u00e9tica que Bembo, son reconocidos por la perfecci\u00f3n de su t\u00e9cnica m\u00e1s que por la originalidad de su pensamiento.  Vittoria Colonia (1490-1547), cuya vida de santidad ilumina su poes\u00eda, Gaspara Stampa (1523-1554), en cuya poes\u00eda encontramos la fiel descripci\u00f3n de una pasi\u00f3n profunda pero infeliz, y el gran artista Michelangelo Buonarroti (1475-1564), se elevaron por sobre los dem\u00e1s gracias a la nobleza de su pensamiento y vigoroso estilo. Un sure\u00f1o vers\u00e1til, Luigi Tansillo (1510-1568), muestra una individualidad muy marcada tanto en su poes\u00eda l\u00edrica como en sus poemas id\u00edlicos. Entre los poetas burlescos est\u00e1 el simp\u00e1tico pero inmoral Francesco Berni (1498-1535) y Teofilo Folengo (1492-1544), cuya \u201cMacaronea\u201d, o \u201cBaldus\u201d, es una \u00e9pica burlesca escrita en una mezcla extravagante y sutil de lat\u00edn e italiano, la poes\u00eda \u201cmaccheronica\u201d, de la cual el fue el perfeccionador, m\u00e1s que el inventor.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Giovanni Rucellai (1475) y Luigi Alamanni (1495-1556) compusieron poemas did\u00e1cticos en verso libre, a imitaci\u00f3n del \u201cGeorgicos\u201d de Virgilio, mientras que Gian Giorgio Trissino (1478-1550), uno de los m\u00e1s importantes cr\u00edticos literarios de esa \u00e9poca, prob\u00f3 suerte en la \u00e9pica heroica, con el mismo tipo de m\u00e9trica, en su \u201cItalia liberata dai Goti\u201d. Numerosos escritores intentaron seguir las huellas de Ariosto escribiendo poemas \u00e9picos, y de entre ellos el \u201cAmadigi\u201d de Bernardo Tasso (1493-1569), padre de Torcuato, es el m\u00e1s logrado. En la poes\u00eda religiosa de Celio Magno (1536-1602) encontramos la renovaci\u00f3n de los ideales espirituales provocados por la reacci\u00f3n cat\u00f3lica, y la misma tendencia se nota en Torcuato Tasso (1544-1595), con el que termina la poes\u00eda del Renacimiento italiano. La \u201cGerusalemme liberata\u201d de Tasso, creada seg\u00fan las reglas cl\u00e1sicas, es simult\u00e1neamente una \u00e9pica heroica y religiosa, elegante y musical, en la que no faltan detalles menores de romance y sentimiento. Tambi\u00e9n gan\u00f3 un sitio como compositor y dramaturgo. Y al fin de su vida compuso el poema did\u00e1ctico \u201cIl mondo creato\u201d, cuyos m\u00e9ritos son m\u00e1s teol\u00f3gicos que po\u00e9ticos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Renacimiento italiano no produjo dramas de valor. La comedia italiana del Cinquecento es una imitaci\u00f3n directa de Plauto y Terencio, aunque intenta adaptar los tramas y personajes de los dramaturgos latinos a las condiciones de vida del siglo XVI. Tambi\u00e9n en esta rama, tal como en la \u00e9pica rom\u00e1ntica, Ariosto es la figura principal. Sus primeras comedias (1508-1509) est\u00e1n escritas en prosa; las posteriores (1520-1531), en verso sdrucciolo, verso libre terminado en un d\u00e1ctilo, que pretende reproducir el trimetro y\u00e1mbico de los comediantes latinos. Esas obras nos dan una imagen v\u00edvida de la \u00e9poca. El di\u00e1lo es natural y brillante; los caracteres, superficiales pero astutos, aunque desfigurados por tanta in\u00fatil obscenidad. Entre las primeras y las \u00faltimas comedias de Ariosto est\u00e1n la \u201cCalandria\u201d de Bernardo da Bibbiena (1513) y la \u201cMandragola\u201d de Maquiavelo (posterior a 1512), ambas en prosa. La \u00faltima es una obra de verdadera fuerza dram\u00e1tica, aunque c\u00ednica y sumamente inmoral. Esto se puede decir igualmente de gran parte de la comedia de ese siglo y su peor expresi\u00f3n son las obras de Pietro Aretino (1492-1556), de triste memoria. Las tragedias son de menor calidad todav\u00eda. No tienen relaci\u00f3n con la vida contempor\u00e1nea; son meras imitaciones ret\u00f3ricas de los tr\u00e1gicos griegos y de S\u00e9neca. S\u00f3lo el \u201cTorrismondo\u201d de Torquato Tasso (1587) se libra un poco de la mediocridad. Son mucho m\u00e1s atractivos los dramas l\u00edricos pastorales, por ejemplo, el \u201cAminta\u201d (1573) de Tasso y su digno rival, el \u201cPastor Fido\u201d, de Battista Guarini (1585), obras maestras de su tipo, en los que lo artificial y convencional del sentimiento queda idealizado y convertido en algo aceptable gracias a lo mel\u00f3dico de la poes\u00eda con la que est\u00e1 revestido.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s de Maquiavelo y Giucciardini, Florencia produjo varios admirables historiadores, especialmente Jacopo Nardi (1476-1555), Donato Giannoti (1492-1572) y Benedetto Varchi (1502-1565). En Venecia, aparte de las historias oficiales de Bembo y Paolo Paruta (+ 1598), tenemos los voluminosos \u201cDiarii\u201d de Marino Sanudo (1466-1536), que nos hacen posible reconstruir d\u00eda a d\u00eda la vida p\u00fablica y privada de la rep\u00fablica. Angelo di Costanzo (1507-1591) escribi\u00f3 la historia de N\u00e1poles con precisi\u00f3n y simplicidad. La autobiograf\u00eda de Benvenuto Cellini (1500-1571) y la serie de \u201cVite\u201d de los pintores, escultores y arquitectos, de Giorgio Vasari (1531-1574) nos ponen ante los ojos la cara art\u00edstica del Renacimiento. Bernardino Baldi (1553-1617), otro poeta id\u00edlico y did\u00e1ctico de esp\u00edritu austero, compuso admirables monograf\u00edas acerca de las vidas y tiempos de los dos primeros duques de Urbino. Dos novelistas, Matteo Bandello (1480-1560) y Giambattista Giraldi (1504-75), tienen el m\u00e9rito de ser menos inmorales que Bocaccio. Entre los tratados en prosa de menor val\u00eda, el \u201cGalateo\u201d de Giovanni della Casa, un manual sobre buenas costumbres, ha logrado que su t\u00edtulo sea casi proverbial. La traducci\u00f3n que hizo Bernardo Davanzati (1529-1606) de T\u00e1cito es un modelo de estilo. Entre los gram\u00e1ticos y cr\u00edticos literarios, adem\u00e1s de Bembo, Trissino y Varchi, debe mencionarse a Leonardo Salviati, quien tuvo un importante papel en la fundaci\u00f3n de la \u201cAcademia della Crusca\u201d, en 1582. El elemento espiritual de la literatura vern\u00e1cula est\u00e1 representada por la \u201cVita e transito della Beata Osanna da Mantua\u201d, de Girolamo Montolivetano (1505); el \u201cTrattato del Purgatorio\u201d, de santa Catalina de G\u00e9nova (+1510); los escritos m\u00edsticos de su ahijada, la monja carmelita Battista Vernazza (+ 1587); las cartas de santa Catalina de\u2019 Ricci (+ 1590); y el \u201cCombattimento spirituale\u201d (alrededor de 1585), de Lorenzo Scupoli, usado hasta hace poco con motivos devocionales.\n<\/p>\n<h2>La decadencia<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">\tEl genio creativo de los italianos se agot\u00f3 durante el Renacimiento, y la vida nacional fue aplastada por el yugo extranjero de Espa\u00f1a, impuesto sobre la pen\u00ednsula por el tratado de Cateau-Cambr\u00e9sis (1559). Ya la decadencia hab\u00eda sentado sus reales desde la segunda parte del siglo XVII (Il Seicento) y la primera parte del siglo XVIII (Il Settecento), las cuales juntas constituyen la \u00faltima \u00e9poca fruct\u00edfera de la historia de la literatura italiana. Las caracter\u00edsticas de la poes\u00eda del inicio del siglo XVII son la exageraci\u00f3n y la extravagancia, con un gusto corrompido y una pasi\u00f3n desenfrenada por las novedades (en reacci\u00f3n contra el clasicismo fr\u00edgido con el que termin\u00f3 el Renacimiento). De esta edad la obra m\u00e1s representativa es el \u201cAdone\u201d del poeta napolitano Giovanbattista Marini (1569-1625), poema sumamente inmoral que aparentaba tener intenciones \u00e9ticas. Alessandro Tassoni (1565-1635) parodi\u00f3 la poes\u00eda heroica en su \u00e9pica c\u00f3mica \u201cLa secchia rapita\u201d, y atac\u00f3 a los invasores espa\u00f1oles en su prosa \u201cFilippiche\u201d. Gabriello Chiabrera (1552-1637) inaugur\u00f3 una nueva escuela de poes\u00eda l\u00edrica. Este autor intent\u00f3, con poco \u00e9xito, adoptar para el verso italiano la m\u00e9trica de los poetas griegos y romanos. Fulvio Testi (1593-1646) sigui\u00f3 sus pasos, con peor gusto pero m\u00e1s virilidad y alcanz\u00f3 notoriedad con sus poemas patri\u00f3ticos. Entre los poetas sat\u00edricos, fruto natural de una edad corrupta, est\u00e1 el pintor napolitano Salvator Rosa (1615-73). La reacci\u00f3n inevitable en contra del amaneramiento exagerado de los marinistas dio origen a un movimiento encaminado a reformar la poes\u00eda italiana a base de volver a la naturaleza y a los ideales de sencillez. A esta escuela pertenecen Vincenzo Filicaja (1642-1707), cuyos mejores sonetos son considerados las joyas po\u00e9ticas de esa era; Benedetto Menzini (1646-1704), un sacerdote florentino que tambi\u00e9n compuso con \u00e9xito algunas s\u00e1tiras y Alessandro Guidi (1650-1712), apodado el \u201cP\u00edndaro italiano\u201d, que introdujo mayor libertad a la estructura r\u00edtmica de las canzone. Este movimiento culmin\u00f3 con la famosa \u201cAcademia dell\u2019Arcadia\u201d, inaugurada en Roma en 1690. Pero \u00e9sta tambi\u00e9n cay\u00f3 pronto en una afectado pastoralismo y una simplicidad artificial, tan falsa ante la naturaleza y la genuina poes\u00eda como los amaneramientos que intentaba combatir.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si bien el italiano m\u00e1s grande de esa \u00e9poca, Galileo Galilei (1564-1642), pertenece m\u00e1s bien al campo de la ciencia que al de la literatura, sus escritos se distinguen por su excelsa calidad literaria. Francesco Redi (1626-1698), una destacado m\u00e9dico, tambi\u00e9n fue poeta y fil\u00f3logo. Entre los principales escritores en prosa de ese tiempo est\u00e1n tres jesuitas, que combinan la devoci\u00f3n y el deseo de aprender con un estilo literario que, aunque menos libre que el de Galileo- a causa de las inclinaciones contempor\u00e1neas- no fue superado por ning\u00fan otro de sus coet\u00e1neos. El Padre Sforza Pallavicino (1607-1667) compuso la historia oficial del Concilio de Trento, para refutar la de Fray Paolo Sarpi (1552-1623), y otros tratados \u00e9ticos y religiosos. Algunos de \u00e9stos, como el \u201cArte della perfezione cristiana\u201d y los cuatro vol\u00famenes de \u201cDel Bene\u201d, di\u00e1logos filos\u00f3ficos sostenidos en la villa del Cardenal Alessandro Orsini, son a\u00fan le\u00eddos en nuestro tiempo. El Padre Daniello Bartoli (1608-85),autor prol\u00edfico y brillante, escribi\u00f3 la historia de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas en un estilo t\u00edpico del Seicento. El Padre Paolo Segneri (1624-94) reform\u00f3 el arte de la oratoria religiosa y la liber\u00f3 de las corrupciones de su tiempo. Destacan entre los historiadores el Cardenal Guido Bentivoglio (1579-1644), confiable diplom\u00e1tico de la Santa Sede, y Enrico Caterino Davila (1576-1631), quien escribi\u00f3 acerca de la guerra civil francesa.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un poco despu\u00e9s Giambattista Vico (1668-1744) y Lodovico Antonio Muratori (1672-1750) colocaron el estudio de la historia sobre una base cient\u00edfica. Vico mostr\u00f3 de qu\u00e9 forma la historia puede ser iluminada por la aplicaci\u00f3n de la jurisprudencia y la filosof\u00eda; Muratori, ese valioso sacerdote a quien todo estudioso de la Edad Media debe m\u00e1s que a cualquier otra persona, ense\u00f1\u00f3 con su propio ejemplo que la historia debe sustentarse en la investigaci\u00f3n documental, y con ello prepar\u00f3 el terreno a subsecuentes investigadores. En el terreno de la filolog\u00eda y del criticismo literario deben mencionarse los nombres de Carlo Dati (1619-76), quien estuvo asociado con la Academia della Crusca (cuyo primer diccionario hab\u00eda sido publicado en 1612); Gianvincenzo Gravina (1664-1718), uno de los fundadores de la Arcadia; y el sien\u00e9s Girolamo Gigli (1660-1722), el celoso editor de santa Catalina. El jesuita Girolamo Tiraboschi (1731-94) compil\u00f3 la voluminosa historia de la literatura italiana, indispensable hasta nuestros d\u00edas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al llegarse la mitad del siglo XVIII los cambios din\u00e1sticos hab\u00edan hecho desaparecer las antiguas casas reinantes y por la paz de Aachen (1748) se hab\u00eda levantado de Italia el yugo reaccionario de Espa\u00f1a. La \u00faltima mitad de ese siglo deja entrever un cierto despertar intelectual y moral, emparejado con el crecimiento del esp\u00edritu de escepticismo e irreligiosidad, causado en parte por la influencia francesa. Era una \u00e9poca de economistas pol\u00edticos y cient\u00edficos, entre los que fue Cesare Beccaria (1738-94) quien se llev\u00f3 la fama m\u00e1s duradera. Pietro Trapassi (1698-1782), mejor conocido como Metastasio, fue quien llev\u00f3 el melodrama a su m\u00e1xima perfecci\u00f3n, invisti\u00e9ndola de dignidad tr\u00e1gica y belleza po\u00e9tica. Carlo Goldoni (1707-93) reform\u00f3 la comedia italiana, liber\u00e1ndola de su pedanter\u00eda y payasada, y haciendo de ella una representaci\u00f3n de la vida y de los temperamentos humanos. Con Giuseppe Baretti (1718-89), el cr\u00edtico que golpe\u00f3 las afectaciones literarias y demand\u00f3 sincera virilidad en las cartas, el Piemonte logr\u00f3 una entrada significativa en la literatura italiana. Al final se irguieron dos grandes poetas, un sacerdote lombardo y un noble piemont\u00e9s, quienes anticiparon la nueva era y utilizaron la poes\u00eda como instrumento en pro del progreso social. Ellos fueron: Giuseppe Parmi (1729-99) y Vittorio Alfieri (1749-1803). La obra mayor de Parini, \u201cIl Giorno\u201d, satiriza la vida afeminada y corrupta de la aristocracia y protesta contra las injusticias de clase. Sus \u201cOdi\u201d, iguales de admirables por su estilo, ponen la misma nota de virilidad en la poes\u00eda l\u00edrica. Alfieri, adem\u00e1s de componer fuertes sonetos y s\u00e1tiras, tambi\u00e9n produjo una larga serie de tragedias austeras y poderosas, a trav\u00e9s de las cuales protesta contra toda tiran\u00eda y opresi\u00f3n y llama a la naci\u00f3n a ponerse la armadura de la hombr\u00eda y la perseverancia.\n<\/p>\n<h2>Literatura moderna<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al inicio del siglo XIX los ideales de la Revoluci\u00f3n Francesa hab\u00edan penetrado en Italia, al mismo tiempo que el establecimiento de la Rep\u00fablica Cisalpina y, luego, del reino italiano napole\u00f3nico, de breve vida, inspiraban el sentimiento nacional y daban esperanza a la \u00faltima independencia. Esos eventos tuvieron una influencia profunda en la literatura italiana, la cual, durante los siguientes cincuenta a\u00f1os, se dividi\u00f3 entre las escuelas cl\u00e1sica y rom\u00e1ntica. Aquella pretend\u00eda llevar a cabo la obra de renovaci\u00f3n por medio de adaptar los modelos cl\u00e1sicos a las condiciones nuevas; \u00e9sta, a base de poner menos atenci\u00f3n a la forma que a los aspectos pintorescos de la historia (sobre todo la de la Edad Media), al sentimiento popular, y a la naturaleza. Vincenzo Monti (1754-1828) es la cabeza de la escuela cl\u00e1sica en la poes\u00eda, si bien sus primeras obras pertenecen al siglo precedente. Sin gran originalidad, ni estabilidad de pensamiento, ni constancia de ideales, este autor tuvo sin embargo una inextinguible fecundidad y vigor de estilo que en ocasiones impresiona. Ugo Foscolo (1778-1827), al igual que Monti, fue cr\u00edtico literario, poeta y fiel patriota. Su obra maestra, \u201cI sepolcri\u201d, es una ep\u00edstola po\u00e9tica en verso libre, de pensamiento cl\u00e1sico, de estilo elevado y rico en im\u00e1genes. La \u201cUltime lettere di Jacopo Ortis\u201d, su m\u00e1s reconocida obra en prosa, es una producci\u00f3n poco decente y morbosa. Entre los autores menores de la escuela cl\u00e1sica est\u00e1n el poeta Ippolito Pindemonte (1753-1828), traductor de la Odisea, y que respondi\u00f3 al \u201cSepolcri\u201d de Foscolo desde una perspectiva religiosa; Antonio Cesan (1760-1828), sacerdote veron\u00e9s, cuyo objetivo era purificar el leguaje siguiendo el criterio de los autores toscanos del Trecento; Giulio Perticari (1779-1822), yerno de Monti, cuyos trabajos ling\u00fc\u00edsticos estaban estrechamente vinculados con la revisi\u00f3n del \u201cVocabolario della Crusca\u201d; Carlo Botta (1766-1837), que intent\u00f3 seguir las huellas de los historiadores latinos y los grandes florentinos del siglo XVI. Giacomo Leopardi (1798-1837), quien m\u00e1s que a la escuela rom\u00e1ntica pertenece a la cl\u00e1sica, es una figura solitaria y tr\u00e1gica. La infelicidad hogare\u00f1a, una salud que qued\u00f3 pronto da\u00f1ada a causa de la excesiva dedicaci\u00f3n al estudio, un amor no correspondido, y la p\u00e9rdida de la fe cat\u00f3lica en la que hab\u00eda sido educado, lo llevaron a un crudo pesimismo. Ning\u00fan italiano desde Petrarca hab\u00eda alcanzado la belleza l\u00edrica que logr\u00f3 en sus \u201cCanti\u201d, en los que el contraste entre el pasado y presente de su patria, el culto a la antig\u00fcedad, la desilusi\u00f3n pol\u00edtica, el amor sin esperanza, y hasta la contemplaci\u00f3n de la naturaleza encuentran una expresi\u00f3n en la desesperanza desnuda. El fundador de la escuela rom\u00e1ntica es Giovanni Berchet (1783-1851), quien en 1816 defini\u00f3 la escuela cl\u00e1sica como la \u201cpoes\u00eda de los muertos\u201d, y la rom\u00e1ntica como la \u201cpoes\u00eda de los vivos\u201d.  Sus propios poemas, poco despu\u00e9s, le ganaron el t\u00edtulo de \u201cTirteo italiano\u201d. A los rom\u00e1nticos pertenece la m\u00e1s noble figura de la literatura italiana del siglo XIX: el gran escritor cat\u00f3lico, Alessandro Manzoni (1785 1873). Su vida fue gobernada y su arte inspirado solamente por la religi\u00f3n y el patriotismo. En sus \u201cInni sacri\u201d ((1815-22) \u00e9l expresa l\u00edricamente los principales misterios de la fe. En su oda acerca de la muerte de Napole\u00f3n, \u201cIl Cinque Maggio\u201d, hace un juicio de la trayectoria del poderoso conquistador a la luz de la religi\u00f3n. Sus dramas po\u00e9ticos, \u00abIl Conte di Carmagnola\u00bb (1820) y \u00abL&#8217;Adelchi\u00bb (1822), son pobres en verdaderas cualidades dram\u00e1ticas, pero notables por sus interludios corales, tan patri\u00f3ticos como religiosos. Las mismas ideas forman su obra maestra, \u00abI Promessi Sposi\u00bb (1827), un romance realista con un fondo hist\u00f3rico, admirable tanto por sus caracteres y descripci\u00f3n, por su pathos y humor, como por la altura de su idealismo. A la escuela de Manzoni, combinando igualmente un ardiente catolicismo con el entusiasmo patri\u00f3tico, pertenecen Tommaso Grossi (1790-1853), poeta y novelista, Silvio Pellico (1789-1854), cuyo \u201cLe mie Prigione\u201d describe con pat\u00e9tico detalle y resignaci\u00f3n cristiana su cruel prisi\u00f3n a manos de los austriacos, y Cesare Cant\u00f9 (1804-95), mejor conocido por sus posteriores y voluminosos estudios hist\u00f3ricos. Las consideraciones pol\u00edticas matizan la mayor parte de la literatura de la mitad del siglo ya en los escritos hist\u00f3ricos de Cesare Balbo (1789-1853), los poemas sat\u00edricos y patri\u00f3ticos de Giuseppe Giusti (1809-50), los poemas revolucionarios de Gabriele Rossetti (1783-1854), la tragedias de Giovanbattista Niccolini (1782-1861), o los alguna vez admirados romances de Francesco Domenico Guerrazzi (1804-73). La \u201cStoria d\u2019Italia nel Medio Evo\u201d, de Carlo Troya (1784-1858), la \u201cStoria de la Repubblica di Firenze\u201d de Gino Capponi (1792-1876), y la \u00abStoria dei Mussulmani di Sicilia\u00bb de Michele Amari (1806-89) son obras de m\u00e1s permanente valor. Niccol\u00f2 Tommaseo (1802-74), poeta y patriota, que uni\u00f3 el estudio de la filolog\u00eda con el de la filosof\u00eda, se convirti\u00f3 en un favorito de los estudiosos de Dante y santa Catalina.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre esa \u00e9poca y la nuestra, perteneciente, por el car\u00e1cter de su arte, m\u00e1s a la antigua que a la nueva era, destaca un genuino, aunque no grande, poeta, Giacomo Zanella (1820-89), erudito profesor y devoto sacerdote cat\u00f3lico. En la obra de Zanella se mezclan noblemente el culto a la ciencia, el amor a la naturaleza, un fervoroso patriotismo y profundas convicciones religiosas. Lo mejor de su obra es la poes\u00eda, y en la \u00faltima de ellas, una oda a Le\u00f3n XIII, aboga por la reconciliaci\u00f3n entre el Estado y la Iglesia, la boda de la Cruz de Cristo con la cruz savoyarda de la bandera nacional. Desde la unificaci\u00f3n de Italia se ha logrado m\u00e1s en el campo de la econom\u00eda y de las ciencias sociales que en la literatura pura. Entre los poetas m\u00e1s distinguidos de Europa del siglo XIX destaca sin duda un moderno italiano, Giosu\u00e8 Carducci (1836-1906). Encarnizado oponente del ideal cristiano y esforzado dem\u00f3crata, Carducci dio forma po\u00e9tica a la faceta anticlerical de la revoluci\u00f3n que hizo una a Italia, y expres\u00f3 el paganismo que late en el genio italiano. En su obra maestra, \u201cOdi barbare\u201d, vac\u00eda sus contendidos esencialmente modernos en formas r\u00edtmicas modeladas seg\u00fan las m\u00e9tricas po\u00e9ticas de los poetas cl\u00e1sicos de Grecia y Roma. Sus escritos en prosa y sus actividades magisteriales han influido en la creaci\u00f3n de un alto nivel de cr\u00edtica literaria y academicismo en Italia. En este \u00faltimo campo, se debe mucho tambi\u00e9n al veterano historiador Pasquale Villan (nacido en 1827). De los poetas que a\u00fan viv\u00edan en 1909, el honor pertenece a Giovanni Pascoli (1855-1912), a quien la contemplaci\u00f3n de la naturaleza y la vida campesina inspiran versos cortos que han llegado a ser cl\u00e1sicos por su belleza. Tanto en verso como en prosa, Gabriele d&#8217;Annunzio (1864-1938) ha pervertido sus extraordinarios talentos en una literatura de la m\u00e1s baja categor\u00eda. Es imposible concebir que su preciosa ret\u00f3rica, con sus descripciones de pasi\u00f3n sensual y grosera obscenidad, puedan ser aceptados permanentemente. El manto de Manzoni cay\u00f3 sobre un disc\u00edpulo de Zanella, Antonio Fogazzaro (1842-1911), cat\u00f3lico e idealista, cuyos romances descuellan sobre el resto de la ficci\u00f3n italiana moderna, y cuya nota central se encuentra en la convicci\u00f3n del autor de que una de las misiones del arte es reforzar el elemento divino que reside en cada persona.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Archivio Glottologico Italiano (Roma, cuatrimestral); MORANDI, Origine della lingua italiana (Citt\u00e0 di Castello, 1892); CAIX, Le origini della lingua poetica italiana (Florencia, 1880); MONACI, Crestomazia italiana dei primi secoli (Citt\u00e0 di Castello, 1889-97); TIRABOSCHI, Storia della letteratura italiana; TORRACA, Studi sulla lirica italiana del Ducento (Bolonia, 1902); BANTOLI, Storia della letteratura italiana (Florencia, 1878-84); GASPARY, Geschichte der italienischen Literatur (Berlin, 1885-88); tr. al italiano, con adiciones, por ZINGARELLI y ROSSI (Tur\u00edn, 1887-1901); OELSNER, Gaspary&#8217;s History of Early Italian Literature to the Death of Dante (Londres, 1901); D&#8217;ANCONA y BACCI, Manuale della letteratura italiana (Florencia, 1892-94); FORNACIARI, Disegno storico della letteratura italiana (Florencia, 1898); D&#8217;ANCONA, Origini del teatro italiano (Turin, 1891); BURCKHARDT, Die Cultur der Renaissance in Italien (nueva ed., Leipzig, 1901); VOIGT, Die Wiederbelebung des classischen Alterthums (Berl\u00ednn, 1859); traducci\u00f3n italiana, aumentada por VALBUSA (Florencia, 1888-97); SYMONDS, The Renaissance in Italy: Italian literature (Londres, 1881); DORNIS, La po\u00e9sie italienne contemporaine (Paris, 1898); GARNETT, History of Italian Literature (Londres, 1898); KING y OKEY, Italy To-day (Londres, 1901); GREENE, Italian Lyrists of Today (Londres, 1893).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una amplia historia literaria, elaborada por varias manos, estaba en publicaci\u00f3n en Mil\u00e1n al escribirse este art\u00edculo: NOVATI, Origini della lingua; ZINGARELLI, Dante; VOLPI, Il Trecento; ROSSI, Il Quattrocento; FLAMINI, Il Cinquecento; BELLONI, Il Seicento; CONCARI, Il Settecento; MAZZONI, L&#8217;Ottocento. La revista trimestral Giornale Storico della letteratura italiana, editada por NOVATI y RENIER (Tur\u00edn), es indispensable para los estudiosos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">EDMUND G. GARDNER.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Transcrito por Douglas J. Potter\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dedicado al Inmaculado Coraz\u00f3n de la Bienaventurada Virgen Mar\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Javier Algara Coss\u00edo.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Contenido 1 Origen y desarrollo 2 El siglo XIII (Il Ducento) 3 El siglo XIV (Il Trecento) 4 El Renacimiento 5 La decadencia 6 Literatura moderna Origen y desarrollo El moderno lenguaje italiano se deriva naturalmente del lat\u00edn. Es una continuaci\u00f3n y desarrollo del lat\u00edn que cotidianamente hablaban los habitantes de la pen\u00ednsula despu\u00e9s de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/literatura-italiana\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLITERATURA ITALIANA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-25762","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25762","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25762"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25762\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25762"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25762"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25762"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}